SAN CRISTOBAL DE LA LAGUNA, según Catastro, a 1.1.2015 por tamaño y fecha.

tabla SAN CRISTOBAL DE LA LAGUNA edad+tamaño edificaciontabla SAN CRISTOBAL DE LA LAGUNA  2.121996e-314dad+tamaño edificacion

Estos gráficos representan el Parque Residencial de SAN CRISTOBAL DE LA LAGUNA, TENERIFE.

Son los Bienes Inmuebles, de uso VIVIENDA, matriculados a 1.1.2015, clasificados por tamaño y fecha de inscripción.

Cada barra horizontal representa una década, la inferior es la más reciente (2010-2014), y la superior la más antigua (<1900).

Cada color es un tamaño, del más cálido (<60 m2) al más frío (>180 m2).

La barra inferior (DELVI) representa el cálculo hecho desde Otropunto de la Demanda Latente de Vivienda (la demanda latente se configura por las personas que no tienen vivienda y que por su perfil sociológico (edad) y socioeconómico (no están en desempleo) son potenciales compradores). Es una estimación del número máximo de vivienda que constituye la demanda encubierta de una zona y se basa en las personas con el perfil de los actuales compradores de vivienda pero que todavía no han constituido un hogar.

San Cristobal de la Laguna DELVISAN CRISTOBAL DE LA LAGUNA PIRAMIDEtabla SAN CRISTOBAL DE LA LAGUNASAN CRISTOBAL DE LA LAGUNA CATASTRO 2014-2016San Cristobal de La Laguna INESan Cristobal de la Laguna ALQUILER

Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


san cristobal de la laguna GE4.jpgSan Cristóbal de La Laguna, conocida popularmente como La Laguna, es una ciudad y municipio de 102,06 km2 perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife, en la isla de Tenerife, Canarias. Su capital administrativa se ubica en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, situada a 545 msnm. es la segunda ciudad más poblada de Tenerife y tercera del archipiélago canario.

Se encuentra en el noreste de la isla de Tenerife, junto a la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, (en el valle de Aguere, entre el Macizo de Anaga y el Monte de La Esperanza) con la que se halla física y urbanísticamente unida, estando consideradas ciudades gemelas y limita con los municipios de Santa Cruz de Tenerife, El Rosario y Tacoronte, rodeando completamente al municipio de Tegueste.

La ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999 por ser ejemplo único de ciudad colonial no amurallada. En ella radican el Consejo Consultivo de Canarias, el Instituto de Astrofísica de Canarias, la Diócesis de Tenerife, el Aeropuerto de Tenerife Norte y el Hospital Universitario de Canarias. Además también tiene sede en la ciudad la primera universidad fundada en Canarias, y el primer y más antiguo instituto en activo del archipiélago, por lo cual La Laguna históricamente fue considerada el centro intelectual de Canarias. Fue sede de la Capitanía General de Canarias (1656-1723), y hasta 1833 fue la capital de facto del archipiélago canario.

La-Laguna 3dEl territorio municipal está constituido por 3 subunidades geomorfológicas claramente diferenciadas: 2 vertientes y el espacio central en el que confluyen, que es donde se asienta la ciudad de La Laguna. La vertiente sureste es una extensa rampa que asciende desde la costa de Santa Cruz, formada por distintos escalones y surcada por numerosos barrancos. La vertiente norte queda separada del área central por las estribaciones del macizo de Anaga y está integrada por rampas de suaves pendientes.

El núcleo urbano se encentra en un altiplano en el interior de la isla (alejada de los ataques que en la época de su fundación azotaban a la isla), en una extensa vega rodeada de montañas. Este núcleo urbano, en continuidad hacia el suroeste, forma junto al municipio de Santa Cruz de Tenerife, el Área Metropolitana  Santa Cruz–Laguna

1997_plano director.jpgAun cuando el municipio no es de los más extensos de la isla, sí que es de los más variopintos; en su centro, en una extensa vega rodeada de montañas, se ubica la ciudad de San Cristóbal de La Laguna con un cinturón de barrios populares, entre los que destacan San Roque, El Timple, La Verdellada, Barrio Nuevo, Gracia, El Coromoto, San Benito, San Lázaro y El Bronco. Al sur, entre la ciudad y Santa Cruz de Tenerife, se encuentra la zona en auge urbano y económico: La Cuesta, Taco y La Hornera, con sus múltiples barrios dormitorio. Al norte, la costa y la comarca agrícola de Tejina y Valle de Guerra, y la turística de Bajamar y Punta del Hidalgo. Al oeste, el municipio se expande por Geneto y Los Baldíos, y se conserva en forma residencial y rústica en Guamasa y El Ortigal. Al este, el municipio se extiende por el macizo de Anaga, donde destacan los asentamientos rurales de Jardina, Las Mercedes, El Batán o Las Carboneras.

San Cristóbal de La Laguna se encuentra incluido en la Comarca del Área Metropolitana, a excepción de su superficie inmersa en el Parque Rural de Anaga, que pertenece a la Comarca de Anaga.

san cristobal de la laguna GE2El municipio se encuentra dividido en 6 distritos subdivididos en 24 entidades singulares de población. Zona 1: Gracia, San Cristóbal de La Laguna (capital municipal), San Lázaro, La Vega Lagunera. Zona 2: La Cuesta, Finca España, Los Valles. Zona 3: Las Chumberas, Geneto, Taco. Zona 4: Los Andenes0, Los Baldíos, Guamasa, El Ortigal, Los Rodeos. Zona 5: Bajamar, Punta del Hidalgo, Tejina, Valle de Guerra. Zona 6: Jardina, Las Mercedes, Las Montañas, Vega de las Mercedes. Total municipio: 102,06 km².

La zona sobre la que actualmente se asienta la ciudad ha estado poblada desde hace unos 2.000 años. La población guanche, anterior a la conquista española, denominaba este territorio como Agüere, término que se continúa utilizando. Sin embargo no fue hasta la conquista española de la isla a finales del siglo XV, cuando se funda la ciudad y esta comienza a tener la estructura urbana que hoy en día se sigue manteniendo en su casco.

El primer asentamiento, integrado por “casas pajizas”, se realizó en torno a la actual Iglesia de Nuestra Señora de La Concepción, configurándose la denominada “Villa de arriba”. La organización urbana inicial no se desarrolló obedeciendo a ninguna planificación.

En el año 1497 la población de San Cristóbal de La Laguna decidió poblar el lugar que ocupa actualmente por estar situada lejos de la costa, y así evitar ataques piratas; porque era lugar de paso para quienes se trasladaban de una vertiente a otra de la isla; por su clima y suelo fértil para cultivos y pastos; y por la existencia de agua potable en las inmediaciones.

Con la previsión de afluencia de nuevos pobladores, el Cabildo decidió, en el año 1500, trazar un ensanche en dirección sur, hacia lo que sería la “Villa de abajo”, estableciendo una cuadrícula de calles ordenadas. Durante tres siglos fue residencia de los Capitanes Generales de Canarias y del Cabildo de Tenerife.

Durante el siglo XIX se amplió el perímetro urbanizado de la ciudad, pero a partir de entonces La Laguna, como consecuencia del desarrollo económico de Santa Cruz de Tenerife, perdió la condición de capital, que pasó a ostentar Santa Cruz. El trazado original de la ciudad ha permanecido intacto hasta nuestros días, combinando el estilo colonial con la arquitectura de influencia mudéjar.

El casco histórico de la ciudad fue declarado “Bien Cultural Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO en 1999. Esta declaración se debió en gran parte a su constitución como primera ciudad de paz (sin murallas) y a que conserva prácticamente intacto su trazado original del siglo XV.

En torno al centro urbano fundacional de San Cristóbal de La Laguna se dispone un cinturón de barrios populares, entre los que destacan San Roque, El Timple, La Verdellada, Barrio Nuevo, Santa Mª de Gracia, El Coromoto, San Benito, San Lázaro y El Bronco.

Al sureste, entre la ciudad de San Cristóbal de La Laguna y Santa Cruz de Tenerife, se encuentra la zona en auge urbano y económico, La Cuesta y Taco, con múltiples barrios dormitorio. El centro urbano, junto al cinturón de barrios anexos y estos barrios de expansión que limitan con el borde urbano del municipio de Santa Cruz de Tenerife, constituye el Área Metropolitana Santa Cruz – Laguna.

El municipio limita al conter con la costa y la comarca agrícola de Tejina y Valle de Guerra y la turística de Bajamar y Punta del Hidalgo. Al oeste el municipio se expande por Geneto y Los Baldíos, y se conserva en forma residencial y rústica en Guamasa y el Ortigal. Al este el municipio se extiende por el Macizo de Anaga, donde destacan los asentamientos rurales de Las Mercedes, el Batán o Las Carboneras.

Cada una de las 3 subunidades geomorfológicas en las que se divide el municipio, corresponde también a 3 distintos fenómenos urbanísticos:

La vertiente norte de la comarca presenta un sistema de asentamientos relativamente dispersos y con grandes superficies de explotaciones agrícolas. El poblamiento reciente ha rellenado los vacíos existentes entre los antiguos núcleos, conformando entidades de más densidad, pero carentes de la articulación urbana suficiente (Tegueste, Tejina, Valle Guerra). En el litoral, se han producido crecimientos más modestos sobre núcleos preexistentes, como son Bajamar y Punta del Hidalgo.

‐ La vertiente sureste y el área central de La Laguna (Área Metropolitana) han sufrido durante los últimos 30 años un proceso acelerado de crecimiento que ha llegado a concentrar más del 50% de la población de la isla. Los acontecimientos más destacados ocurridos en este período han sido:

a) Los importantes procesos, tanto desde el punto de vista demográfico como de la ocupación territorial, de construcción residencial al margen de la legalidad vigente, con especial incidencia en el suroeste metropolitano.

b) La aparición de polígonos residenciales de promoción pública, inicialmente de ensanche de los cascos y más recientemente como áreas aisladas.

c) La proliferación de urbanizaciones periféricas de vivienda vacacional o de segunda residencia que progresivamente se convierten en áreas de residencia permanente.

d) La notable densificación de los cascos de La Laguna y de Santa Cruz que tienden hacia su próxima colmatación.

e) El incremento notable de la terciarización del área metropolitana, reforzando muy significativamente su capitalidad y su función de servicios en toda la isla.

f) La aparición, para servir a los procesos de expansión y densificación urbana de los núcleos, de importantes infraestructuras, sobre todo red viaria, cuyas capacidades de servicio comienzan a estar fuertemente limitadas por la propia estructura urbana cuya funcionalidad pretenden garantizar.

g) La expansión de las infraestructuras asociadas a la creciente atribución de funciones de rango insular en el municipio de Santa Cruz; destacan especialmente la expansión del puerto de Santa Cruz y de las áreas logísticas asociadas a las actividades portuarias.

La ciudad de San Cristóbal de La Laguna se funda entre 1496 y 1497 en la isla de Tenerife por el Adelantado Alonso Fernández de Lugo, en los “llanos de Aguere”, zona de ganado de la población Guanche, que habitaba la isla hacía 2.000 años.
La ciudad se funda siguiendo los procedimientos de “nueva población” que La Corona establecía obligatoriamente en las expediciones de conquista. El modelo reticular fue experimentado en Canarias como antecedente de la ingente empresa urbanizadora que los castellanos trasladarían, a partir de esas mismas fechas, a tierras americanas.
Fundada en el interior, a 14 km del mar, en una zona llana, a 550m de altitud, junto a una laguna pantanosa e insalubre (de ahí su nombre), siendo necesario trasladarse a los dos años, precisamente por la aparición de enfermedades debidas a la propia laguna. De ahí nacen “2 ciudades” “la villa de arriba”, junto a la actual Iglesia de la Concepción, tangente a la laguna, y la “villa de abajo”, que es, en realidad, el centro de la ciudad de La Laguna, entorno a la Plaza del Adelantado, o plaza de fundación (siguiendo una vez más los procedimientos de urbanización “americanos”), lateral al conjunto, al borde del barranco de la Carnicería.
El Plano de Leonardo Torriani de 1588, puede considerarse como el primero que se tiene de la traza urbana. En él se distinguen, maravillosamente, los elementos urbanos; traza de las calles, manzanas edificadas, barranco, periferia, etc., etc., que, salvo pequeñísimas agregaciones urbanas, fueron “la ciudad” durante los tres siglos siguientes. La laguna es casi un triangulo con sus vértices en la Iglesia de la Concepción al oeste, el Convento de San Francisco al norte, y el Convento de Santo Domingo al sur. En la base, el barranco, verdadera frontera natural hasta el día de hoy.
La ciudad de San Cristóbal de La Laguna se funda entre 1496 y 1497 en la isla de Tenerife por el Adelantado Alonso Fernández de Lugo, en los “llanos de Aguere”, zona de ganado de la población Guanche, que habitaba la isla hacía 2.000 años.
La ciudad se funda siguiendo los procedimientos de “nueva población” que La Corona establecía obligatoriamente en las expediciones de conquista. El modelo reticular fue experimentado en Canarias como antecedente de la ingente empresa urbanizadora que los castellanos trasladarían, a partir de esas mismas fechas, a tierras americanas.
historia-plano-cabecera-turismo-la-laguna-r.jpg

1588 _ La LAGUNA por Torrieni

Los 3 siglos de historia que van del XVI al XIX, no consumen nuevo territorio urbano, sino que van colmatando el interior de las parcelas existentes en las que había gran cantidad de espacios libres (grandes huertas que se van consolidando de edificación). 
Las nuevas modas, los nuevos materiales, y “los nuevos arquitectos” que aparecen en el último cuarto de este siglo, según Darías Príncipe, serán eclécticos, no solo en relación con la obra, sino también a la hora de definir sus conceptos, la ambigüedad será habitual en la arquitectura. Decoraciones minuciosas, y elementos historicistas muy calculados, juegan con formas neoclásicas y románticas, cambiando la austeridad del aspecto exterior de las edificaciones tradicionales anteriores. Al interior, el modelo sigue fiel a las tipologías tradicionales; patio, traspatio y huertos…, lo que cambia, generalmente, son las fachadas, pero no las formas de ocupación del suelo. 
1814 la laguna

1814 SAN CRISTOBAL DE LA LAGUNA

fsn-110_1Otra particularidad importante, y esta es la que más destacaremos, consiste en que no elevan sus alturas por encima de la línea del alero más que el antepecho de azotea, lo que no va a alterar la morfología de la ciudad, por lo menos en su volumetría. Este hecho constructivo dura bastantes años (casi siglo y medio). 
Sin embargo este lento proceso se acelera en los años 60′ del siglo XX, debido al desarrollo económico y turístico. Los ayuntamientos establecen planes de volumetrías como consecuencia de la Ley del Suelo del 65. En casi todas las ciudades se abusa de ellos y empieza a producirse una importante “masacre” de los edificios históricos, en bastantes casos, apoyada desde la propia administración. El parcelario queda aumentado con la aparición de ensanches urbanos, creándose nuevo suelo urbanizado. 
La Laguna de los años 40′ del siglo XX, se diferenciaba muy poco de lo que fuera la de finales del siglo XIX. Salvo algunos edificios nuevos de finales del siglo, poco más se había aportado a sus calles o plazas. Necesariamente tenemos que referirnos a las décadas siguientes; 50′, 60′ y 70′, para conocer cuales fueron los nuevos modos, las formas de pensar, las ideas en definitiva, que tuvieron los hombres responsables de la ciudad en aquellos momentos. 
PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANA DE 1947 
La corporación municipal encarga al arquitecto Tomás Machado Méndez, la elaboración de un Plan General de la ciudad, aunque de la lectura de la documentación se deduce que se le había encargado sólo el desarrollo urbanístico de la parte sur de la ciudad, de tal manera que se pudiera conectar el límite natural de entonces, que era la Calle de Herradores, con la ya naciente autopista que salía de Santa Cruz y cuyo trazado primitivo llegaba a los Rodeos. 
Una importante superficie de terreno que dio origen al desarrollo urbano desde la Cruz de Piedra a San Benito, con todo el entramado de vías allí existentes y que la mayoría de ellas se deben a este proyecto de urbanización. Hay que recordar el interés que las autoridades municipales mostraron por conectar con varias calles la Universidad que se construía también por esa época. 
ensanche sur 1947.jpgSin embargo, Tomás Machado, como arquitecto Municipal y del proyecto, va mucho más allá de aquellas pretensiones municipales. Cuando termina sus trabajos ofrece a la corporación un proyecto de urbanización que interesa a toda la ciudad, comprendiendo tanto el casco histórico como el sector Sur. Se trata de un planeamiento cuando menos contradictorio, ya que si bien Machado reconoce que La Laguna es una ciudad de categoría, antigüedad y personalidad suficiente, con su Plan General, “no deja casi nada” para las futuras generaciones. En el apartado del “Trazado adoptado” de la memoria de su documento se puede leer: 
“Según se observa en los planos, la ejecución del presente proyecto, implica el trazado de nuevas vías y plazas, y la ampliación, prolongación y reforma de otras. En la mayoría de los casos estas reformas actuales de las calles, se limitan a la rectificación de las alineaciones, para lograr la debida armonía en la conexión del conjunto. Si bien el trazado de las nuevas vías, pueden tener la apariencia de un arduo problema, considerando la trascendencia que estas vías han de tener para el futuro de la Ciudad, se hallará justificado su proyecto, puesto que resultan imprescindibles para lograr con éxito, el propósito que animó al Excmo. Ayuntamiento, a acometer el presente Plan de Urbanización”.
1947 pg calles.jpgDe los planos existentes en el expediente y de la lectura de otros apartados de la Memoria, puede deducirse qué las “rectificaciones de alineaciones, las ampliaciones y prolongaciones de algunas calles” consistían, básicamente, en la destrucción de la traza original con el ensanchamiento de las calles principales. 
CALLE SANTO DOMINGO: Se amplía hacia el lado izquierdo hasta los 12 metros de ancho
CALLE DEL CONSISTORIO: Dada la importancia de esta vía, se ensancha hasta los 20 metros, desviándose ligeramente con el fin de empalmar con la calle que atraviesa el recinto universitario, pasando por la plaza circular contigua a la de San Cristóbal.
CALLE DE VIANA: Se prolonga hasta la Universidad con un ancho desde la calle de Herradores, de 12 metros. En el resto de la calle, nos limitaremos a rectificar las alineaciones existentes.
CALLES DE MORALES, TRINIDAD Y TABARES DE CALA: Estas 3 calles se unifican para dar lugar a una de las Avenidas más importantes del Plan. Esta nueva avenida tendrá 35 metros de ancho y se iniciará en la confluencia de la Autopista con la actual calle de Morales y termina en la plaza de San Francisco, para enlazar luego con la carretera de Las Mercedes.
CALLE DE SAN JUAN Y SOL Y ORTEGA: Estas calles por ser de paso obligado o enlace, tanto de la Autopista como de la Vía de Enlace, con la carretera de Tejina, se rectifica, en lo posible, ensanchándola hasta los 18 metros, enlazándola a su vez con la gran plaza circular de confluencia con la Autopista, Carretera de la Esperanza, Vía de Enlace y Carretera a Geneto. 
Este proyecto de Plan de Ordenación Urbana estuvo dando tumbos desde el año 47 hasta el 52, según se puede comprobar en un escrito de citación que hace el Presidente de la Comisión Especial designada por el Ayuntamiento el 13.6.1952 para estudiar e informar sobre dicho proyecto. 
Por entonces había ya una contundente respuesta de una Comisión nombrada a tal efecto que con fecha 15.11.1948 hacía importantes consideraciones sobre el proyecto. 
“El trabajo del Arquitecto municipal no puede menos de considerarse digno de elogio por el cariño que ha puesto en el trazado de la Ciudad con vistas a convertirla en una gran población…”
“En cambio encontramos no recomendable las modificaciones de alineaciones y ensanches de calles proyectadas en el casco de la población…. dejando intacta la ya urbanizada, que es la parte vieja, de la cual el mismo arquitecto se hizo eco de lo consignado por don José Rodríguez Moure…”
“Por ello, dejando a salvo la indiscutible buena voluntad y buenos propósitos del arquitecto municipal, cabe señalar que éste se ha excedido del encargo extendiendo su proyecto a la parte urbanizada de La Laguna. Las mismas palabras del Sr. Rodríguez Moure que el arquitecto utiliza en la Memoria que acompaña a los Anteproyectos y Proyecto, antes apuntadas, que demuestran que el trazado de la población fue el fruto de concienzudo estudio: el hecho real e indiscutible de que el trazado actual sin hacerla desmerecer de las modernas urbes, da a La Laguna un aire de ciudad vieja que no tiene ninguna otra del Archipiélago, que por tal motivo, constituye casi un imperativo conservar”.
“…el cariño que los laguneros tienen por su población, que les hace refractarios a hacer ninguna modificación en ella, y la experiencia, ha demostrado que pocas o ninguna se han realizado a lo largo de los años, son todas ellas razones que abonan el criterio sustentado unánimemente por los miembros de esta Comisión en orden a considerar aconsejable que el Proyecto de Ordenación Urbana, en cuanto a apertura de calles, modificaciones de las alineaciones y ancho de las existentes, no se haga extensivo a la parte vieja de la ciudad”. “…este criterio, por otra parte, se ha reafirmado a la vista de la comunicación que la Real Academia de la Historia dirigió a la Dirección General de Administración Local en 22 de mayo último”.
Con esta actitud y seguramente con la de los otros miembros de la Comisión y posteriores acuerdos plenarios, La Laguna se libró, momentáneamente, de una de las más dañinas y absurdas intervenciones urbanísticas, aunque desgraciadamente, en los años 60′, otro Plan de Ordenación consigue gran parte de lo que evitaron los políticos de los años cuarenta.
PLANIFICACIÓN POLÍTICA DE DÍAZ BARRIOS DE 1951
Moción presentada por el entonces concejal don Aurelio Díaz Barrios, nos pone sobre la pista de los antecedentes del proyecto de urbanización de Machado Méndez. “Desde antes del año 1944 se encuentra pendiente de resolver y por consiguiente, de aprobar, el Plan de Ordenación Urbana, con toda la secuela de inconvenientes y perjuicios que su prolongada demora va ocasionando a los intereses generales de la Ciudad”
Díaz Barrios en su moción de 4.8.1951, contenida en 10 densos folios, muestra su preocupación y se expresa contrariado con la ineficacia municipal que no ha sido capaz de poner en marcha los mecanismos para la aprobación provisional del referido Plan de Ordenación. “Acaso por divergencias de criterios y de gustos, más que por dificultades técnicas o causas insuperables o de fuerza mayor, el proyectado plano que se viene estudiando y discutiendo desde 1944 y que nosotros nos encontramos al entrar en el Ayuntamiento cuando en febrero de 1949 se constituyó la actual corporación, está todavía sin aprobar, siendo ello la causa de los inconvenientes y obstáculos al principio mentados de cuya responsabilidad no podemos inhibirnos”. El señor Díaz Barrios, en un gesto encaminado a resolver el problema, ofrece poco menos que una alternativa al proyecto de Machado. Presenta un plano y una serie de sugerencias. 
“Nuestro Plan está inspirado, principalmente, en los siguientes fundamentos. Partiendo del principio de que, salvo algún detalle particular que convenga desaparecer o corregir por antiestético o contrario al buen sentido urbanístico, hay que conservar como está actualmente la parte y trazado antiguo de La Laguna”.
Pese a ese sentido crítico, Díaz Barrios propone “reducir las capillas de las cruces de la calle Quintín Benito, a nichos, para ensanchar dicha vía, prolongar la calle de Briones (Santiago Cuadrado), hasta la calle del agua y Silverio Alonso. Realizar un ensanche discrecional de la de Sol y Ortega desde San Agustín a Cabrera Pinto, acera del naciente; y acera del poniente desde plaza de la Catedral a San Agustín (esquina Penedo a Viuda Suárez). Enderezar calle Rodríguez Moure (Remojo), acera del naciente desde Anchieta a Cabrera Pinto, y acera del poniente desde San Agustín a Anchieta. Llevar la calle de la Carrera hasta Dieciocho de Julio”.
Sea como fuere, la propuesta de Machado, en casi su totalidad, se realizó en lo que es el ensanche de la ciudad hacia el Sur Este. Seguramente, la acción de Díaz Barrios permitió a la corporación salir de un atolladero. Fue un incentivo que hizo posible que en Junio de 1952, la Comisión se reuniera y en gran medida se iniciaran las obras que lentamente habría de ir configurando aquella zona de ensanche, donde se ubicaron los centros universitarios y se produjo el basculamiento de la población.
PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANA DE 1962 
A propuesta de la corporación municipal que presidía don Ángel Benítez de Lugo, se contrata a los arquitectos Juan Julio Fernández y Francisco Roda Calamita para que realicen el Plan de Ordenación Urbana de La Laguna. El referido Plan se aprueba inicialmente el 3.7.1963. El 11.11.1963 se publica anuncio de información pública durante un plazo de un mes. Se producen una gran cantidad de reclamaciones, asistiendo los perjudicados en grandes cantidades a comprobar los planos y normas. 
Una moción de Romeu Palazuelos, Concejal de la Corporación, hace posible que se prorrogue un mes más dicha información pública. El 18.1.1965, en escrito firmado por el Director General de Urbanismo, se aprueba el Plan General. Como todos los planes de ordenación, este tenía deficiencias, que se fueron subsanando poco a poco, pero sirvió de base al desarrollo de la ciudad durante un cortísimo período de tiempo. 
PLAN DE VOLUMETRÍA DE 1967 
Un escrito en forma de propuesta, presentado por uno de los arquitectos, Juan Julio Fernández, que en esa fecha de 22 de diciembre de 1965 ya lo era Municipal, va a significar el mayor de los desastres urbanos ocurridos en la ciudad. Ese escrito va a servir de base para lo que en 1968 quedará configurado como Plan de Volumetría, causante del desastre ocurrido al Patrimonio arquitectónico de la ciudad, y responsable del cambio de la morfología urbana de La Laguna. Del referido escrito destacamos algunos de sus puntos:  “Este casco, determinado desde la primera época fundacional de la Ciudad, se ha venido considerando, tradicionalmente, como el triángulo delimitado por las líneas imaginarias que unen la Plaza de San Francisco, la Concepción y San Cristóbal y ha sido, siempre, objeto de una norma especial tendente a conservar el carácter de las edificaciones y el ambiente existente, sin duda, el de mayor interés histórico artístico en el ámbito insular y regional.”
Esta reflexión es similar a la de Tomás Machado Méndez, en su Plan del 47. Los dos arquitectos coinciden en valorar la ciudad en su justa dimensión histórica y artística, pero como ya veremos, no dudan en proyectar sobre ella las acciones tendentes a destruirlaSigue el escrito del arquitecto Fernández: “En esta redacción se observa una preocupación manifiesta por evitar alturas que sobresalgan sobre las de las casas que ya existen, evitando el dejar antiestéticas medianerías al descubierto, y tratando de no caer en el defecto contrario de autorizar nuevas edificaciones de escasa altura y poco rango” por deducción lógica viene a referirse a las edificaciones de una planta que también podrían restar uniformidad al característico ambiente del casco lagunero. La propuesta concreta del arquitecto municipal y que lo fue, insistimos, del Plan General era: 
“A este respecto se propone que la Excma. Corporación de su digna Presidencia adopte el acuerdo de proceder al inmediato estudio de esta cuestión, y encargar el mismo a un equipo convenientemente organizado que, sobre el terreno, obtenga un estado exacto de las calles y edificaciones existentes en el Casco, indicando su ancho de fachada y altura en metros, acompañado de fotocopias que se juzguen necesarias. Con estos primeros datos se confeccionarían por esta Oficina, los planos suficientes y necesarios para determinar, con exactitud, las alturas de cada manzana, de cada calle y de cada plaza del Casco Antiguo, fijando el número de metros que puede alcanzar la línea de cornisa en cada caso y estudiando aquellos particulares en que las edificaciones de esquina, impongan diferentes alturas por dar a calles de diferente ancho.”
La propuesta se termina con un canto a la historia y al respeto a las antiguas construcciones. “Este estudio debería completarse, con una reseña, también exhaustiva, de aquellas edificaciones que por su carácter y significado deban mantenerse a ultranza y sin concesiones de ningún género, por pertenecer al acervo tradicional, histórico y artístico de la Ciudad, pudiendo constituir el estudio base para solicitar del Organismo competente que la Ciudad de La Laguna sea declarada de “interés histórico artístico”, consiguiendo todos los beneficios que la legislación vigente prevé en estos casos y que, sin ningún género de dudas, prestigiarían a la Ciudad, a sus habitantes y los que, de cualquier modo, rigen sus destinos”. 
Es “emocionante” la finalización de este escrito, donde el autor reconoce los valores históricos de esta ciudad y que, seguramente, con su acción de reestructurar las líneas de cornisa, y desaparición de “antiestéticas medianerías al descubierto”, pretenda que los “Organismos competentes” la declaren Ciudad de “interés histórico y artístico”. De nada valieron los intentos por defender la ciudad tradicional. Las actitudes políticas de determinados concejales de la década de los sesenta, las presiones externas de aquellos que querían sacar un mayor rendimiento al suelo, la falta de sensibilidad y de cultura de un pueblo al que se le intoxicaba diciendo que aquellas viejas casonas sólo eran nidos de ratas y de podredumbre, el deslumbramiento por el crecimiento económico que coincidió con los años de referencia, todo unido a la falta de firmeza de los técnicos que por su cultura, su juventud y su supuesto buen hacer, debieron haberse mantenido inalterables, hicieron posible el desastre. En la propuesta que firma el arquitecto municipal, aparece escrito a mano y casi ilegible una pequeña anotación; “Se aprueba la moción y que se ponga en estudio coste del equipo”.
Otro texto manuscrito acompañado de cuatro firmas dice así: “Comisión de urbanismo: “Nos parece perfectamente la propuesta y recomendamos la aceptación y puesta en práctica del equipo mencionado, permitiéndonos agregar, que en dicho artículo debiera recogerse la obligación de tratar huecos y fachadas con el mismo carácter, poco más o menos que impera dentro del triángulo señalado.” Está claro que los miembros de la referida Comisión de Urbanismo no sabían la repercusión que iba a tener este “placet” que daban a la propuesta. Ellos seguían pensando en que la ciudad no se iba a modificar y en definitiva para ellos tampoco era de mucha importancia, seguramente se conformaban con que las ventanas tuvieran cojinetes, balcones, tejas etc., aunque fuera, como así fue, en cinco plantas y más. Aunque para los hombres de los años sesenta había otros criterios, otras formas, mayor información internacional, etc., etc., hubo algo más poderoso, por ese entonces había nacido la especulación.
Hay varios documentos dentro del expediente administrativo que nos ha parecido interesante adjuntar y comentar. Uno de ellos es el aportado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Canarias, en su Delegación de Santa Cruz de Tenerife, suscrito por los arquitectos Luis Cabrera, Juan Jorge Toledo y Víctor González que emiten un informe sobre el referido Plan. Entre otras cosas dicen lo siguiente: “El referido Plan tiene un destacadísimo interés porque viene a concretar las alturas de la edificación en el casco y ensanche de la Ciudad de La Laguna, donde se han producido diferentes interpretaciones de las normas del Plan General de Urbanización vigente y en consecuencia se considera de urgente necesidad su aprobación definitiva”. 
“Los criterios urbanísticos desarrollados en dicho Plan se consideran correctos y muy ponderados, y cabe destacar la meticulosidad con que se han desarrollado técnicamente las diversas posibilidades de aplicación de las normas”. Con arreglo a los “criterios urbanísticos en boga”, seguramente el Plan del 68 era correcto. Los arquitectos que lo redactaron estaban ante un programa de reurbanización, no ante una actuación en un tejido histórico, de otra forma no es posible entenderlo. Había que dejar las puertas abiertas para que se pudiera hacer, lo que de hecho se hizo, demoler buena parte del Patrimonio de la ciudad, no habiendo frenos ante tales desmanes. 
Con fecha 17.7.1968 los componentes de la Comisión de Urbanismo, obras y servicios, firman un documento donde atienden a 10 de las reclamaciones presentadas. Al amparo de dichas reclamaciones se propone al Pleno que la Avenida de la Trinidad tenga 8 plantas y el resto de las aportaciones son las contenidas en el escrito presentado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Canarias. 
En sesión ordinaria, el Ayuntamiento Pleno resuelve el día 29 de Julio, con el voto favorable de todos los concejales, aprobar provisionalmente el citado expediente. Por estas fechas, el Plan de Volumetría quedó consagrado. Hubo que esperar a 1976, para que una modificación del Plan General  paliara, aunque ya bastante tarde, los tremendos errores cometidos.
PLAN ESPECIAL DE REFORMA INTERIOR DEL CASCO. PERI 1976 
La puesta en marcha del Plan de Volumetría, trajo consigo un cambio radical en la morfología urbana del casco histórico, además de la creación de un cinturón edificatorio de alturas antes impensadas. A pesar de que en la Avenida de la Trinidad finalmente no se permitieran las ocho alturas solicitadas y aprobadas provisionalmente por el Ayuntamiento, las manzanas que la conforman crearon un volumen con cinco y seis plantas, más salidas de escalera y cuartos de máquinas de ascensores, antenas de televisión, depósitos reguladores de agua potable etc., quedando las calles de Heraclio Sánchez, que forman manzana con Trinidad y con la Sota, Catedral, Herradores, Torres Edwards etc., encerradas, formando unos volúmenes edificatorios que configuran un cinturón de edificación en altura que oprimen el antiguo casco histórico. La corporación promotora del Plan de Volumetría, presidida por D. José Antonio de la Torre, como la de Francisco Marcos Hernández o la siguiente presidida por Norberto González Abreu, comprobaron como se desvanecía la arquitectura tradicional. En una colección de textos publicados por el arquitecto municipal José Francisco Morales Méndez se dice, hablando de los planes de urbanización que han existido en La Laguna: “El casco histórico  de La Laguna, con la beligerancia del Plan de Volumetría y la presión de las empresas inmobiliarias ante la carencia de suelo urbanizado, estaba amenazado con desaparecer. 
La entonces Delegación Provincial de Urbanismo emplazó al Ayuntamiento a la creación de un Plan Especial de Protección del Casco Histórico. Se obtienen subvenciones del Ministerio de la Vivienda y se encarga el Plan Especial a los arquitectos, residentes en Madrid, Alfonso Fernández Casañas y Manuel Guzmán Folgueras”.
Los arquitectos Fernández Casañas y Guzmán Folgueras modifican substancialmente el Plan de Volumetría, marcan pautas de conducta en alturas, materiales, parcelas mínimas, retranqueos. Establecen un catálogo de buenas intenciones que será necesario poner en práctica, ajustándolo a los planos existentes, ya que sus consideraciones están expresadas en una memoria. El encargo se hace a la Oficina Técnica Municipal según un acuerdo plenario de tres de febrero de 1976, encargando el proyecto de modificación al arquitecto municipal, José Francisco Morales Méndez. En la memoria que realiza el expresado arquitecto, a la hora de poner en práctica los resultados del Plan de Fernández Casañas y Guzmán Folgueras, hace un análisis de la situación en que se encuentra la ciudad desde la puesta en práctica del Plan de Volumetría. 
La Comisión Provincial de Urbanismo había adoptado el acuerdo de que La Laguna redactara un Plan Parcial especial de Defensa del Casco Histórico y Artístico, comunicando al propio tiempo a la corporación, que procediera a la supresión de licencias. Dice el arquitecto Morales Méndez en su memoria que: “La modificación del Plan General de Ordenación Urbana que se pretende tiene, pues, como objetivos inmediatos e inaplazables la defensa del Conjunto Histórico Artístico y que el planeamiento municipal se adapte al Plan Comarcal. Pero hay otra circunstancia más que aconseja la modificación del Plan general y es que el Conjunto Histórico Artístico se encuentra en trance de desaparición como consecuencia de la aprobación del denominado Plan de Volumetría en el año 1968 y actualmente en vigor pese a que el Tribunal Supremo en Varias ocasiones ha puesto en tela de juicio su vigencia”. 
A pesar de todo ello, tampoco este Plan es definitivo ni resuelve la problemática que la Ciudad estaba sufriendo por las normativas creadas bajo presión y sin un sentido crítico y realista. Es posible que Norberto González Abreu, encargase a dos arquitectos de Madrid el Plan Especial del Casco, para evitar presiones desde el interior. Seguramente creyó que era una buena solución y teóricamente lo era. Pero no es menos cierto lo que afirma Morales Méndez en sus escritos a la prensa, fruto de una mayor reflexión y experiencia al haber pasado catorce años desde que redacta la Memoria y escribe sus artículos, “que la beligerancia del Plan de Volumetría y la presión de las empresas inmobiliarias ante la carencia de suelo urbanizado, estaba amenazando con desaparecer el casco Histórico de La Laguna.” 
La Comisión Provincial de Urbanismo en la reunión antes mencionada decía entre otras cosas: “Después de un amplio cambio de impresiones, sobre los problemas planteados por el Plan de Urbanización de la Ciudad de La Laguna, en cuanto afecta a la protección del Patrimonio Histórico y Artístico, la Comisión acordó por unanimidad las siguientes conclusiones: 
Que el problema principal que se ha planteado en el casco antiguo de la Ciudad de La Laguna es el no respetarse el ambiente del mismo, como consecuencia de haberse dispuesto únicamente, la conservación de edificios aislados… 
Que las Normas de Volumetría aprobadas con posterioridad al plan general, no solo no desarrollaron las directrices recogidas en el mismo, sino que abiertamente las vulneran como queda patente en las numerosas edificaciones que se han venido construyendo…”
En definitiva el Plan de Volúmenes, en sus escasos 10 años de vigencia, fue un arma letal para la destrucción de nuestra ciudad. Afortunadamente no duró mucho más tiempo, de otra manera seguramente hoy no quedaría prácticamente nada del Conjunto Histórico de La Laguna.
NORMAS SUBSIDIARIAS DE 1982 (Saavedra y Ruiloba) 
Ya en la década de los 80′, La Laguna empieza a sufrir una serie de planificaciones en todo su Término Municipal. Se hace precisa y aconsejable una nueva apoyatura legal para abordar la tramitación de los Planes Parciales que se habían desarrollado en distintos lugares del municipio. Se decide que las Normas Subsidiarias de Planeamiento se realicen en dos fases; una primera que comprenderá la parte del territorio municipal que concierne a tales Planes Parciales y la segunda, la del Casco de la Ciudad. 
El 4.6.1984 se aprueba el avance de las Normas Subsidiarias para la revisión del Plan General de la Zona Centro. Se somete a información pública el 11.6.1984. El 7 del mismo mes se remiten dos ejemplares al Director Territorial del MOPU y al Presidente de la Comisión Provincial de Protección del Patrimonio Histórico Artístico. Hay numerosas reclamaciones que en un informe del Arquitecto Municipal José Francisco Morales Méndez de fecha 6 de agosto quedan analizadas y ofrece unas sugerencias de entre las que destacamos la siguiente: 
NORMAS SUBSIDIARIAS ZONA CENTRO 1984-1987
Como criterio general se fija el de mantener las determinaciones del PERI de 1976, debiendo constar en las Normas Subsidiarias de la Zona Centro, lo siguiente: “Propuesta de gestión de los espacios públicos con realismo. Propuesta de redacción de un estudio pormenorizado calle a calle y edificio a edificio, dentro del área del Conjunto Histórico Artístico, con la figura de planeamiento que proceda y que costeará el Ayuntamiento con las ayudas que recabe de las Consejerías de Cultura y Urbanismo de la Comunidad Autónoma.
No obstante las normas fijarán con claridad los objetivos de conservación de forma tal que permita la aplicación práctica desde el momento de la aprobación de estos.” 
En el Pleno de 20.2.1985 se procede a la aprobación inicial. Así mismo sale a información pública y se mantiene la supresión de otorgamiento de licencias. La etapa siguiente se caracteriza por una serie de enfrentamientos políticos. Durante este espacio de tiempo se presentan 102 escritos de reclamaciones a las Normas. Según se deduce del expediente, los arquitectos municipales, Morales y Bayo, son los encargados de interpretar las reclamaciones y al hilo de las mismas proponen al ayuntamiento la modificación de importantes artículos de las Normas, lo que implica una nueva aprobación inicial de las mismas; “requerir a los arquitectos autores para que en el plazo de  días refundan la documentación completa de las normas incorporando las modificaciones aprobadas y corregidas”. 
Este informe pasa al pleno de 17.2.1986 donde se aprueba lo anteriormente expuesto. Elsiete 31.3.1986 se traslada el decreto al Jefe de la Sección Técnica de Arquitectura. Una vez más, un nuevo Planeamiento de la ciudad queda en manos de la Oficina Técnica Municipal.  El 27.3.1987 en comunicación al Consejero de Política Territorial, el Alcalde remite ejemplares de las Normas aprobadas provisionalmente en Pleno del 16 de febrero. Es la última acción que el alcalde Pedro González tiene para con las Normas Subsidiarias. El 27 de octubre se recibe comunicación de Política Territorial aprobando las Normas. En Pleno de 3.12.1987 se aprueban las modificaciones propuestas por aquella Consejería y se decide su publicación para que entren en vigor y sean ejecutivas. 
Este es el planeamiento que entró en vigor en La Laguna, un planeamiento distinto al que minuciosamente estudiaron dos arquitectos que son separados por falta de entendimiento municipal. Ellos mismos en su escrito dicen que “las modificaciones introducidas son de gran importancia, afectando de un modo especial a las alturas permitidas en la edificación.”
Como hemos visto las normativas urbanísticas elaboradas desde el Ayuntamiento de La Laguna no han tenido buena fortuna. Todas las que hemos visto han sido tendentes a “conservar y proteger el Patrimonio Histórico y Artístico” y han contribuido de manera notable a propiciar su destrucción.
PLAN ESPECIAL DE PROTECCIÓN Y REFORMA INTERIOR (PEPRI) DE 1996
Desde la redacción de las Normas Subsidiarias de la Zona Centro en 1987, el Ayuntamiento de La Laguna estuvo intentando terminar un Plan Especial de Protección para el Casco Histórico sin conseguirlo. En 1990 se encarga la redacción del Plan Especial de Protección y Reforma Interior, a los arquitectos Mª Nieves Febles y Agustín Cabrera que, tras años de trabajo, presentan el documento para la aprobación inicial en 1996, no consiguiendo pasar de esta fase de aprobación. En esta situación de falta de instrumento específico de planeamiento para el Casco Histórico, la ciudad se enfrenta, además, a la necesidad de dar cumplimiento a las disposiciones de la Ley de Patrimonio de Canarias de marzo de 1999 (en su artículo 30 se establece la obligación de redactar Planes Especiales para los Conjuntos Históricos de Canarias declarados Bien de Interés Cultural, como es el caso de la Laguna, desde 1985), y a la obligación de responder a la Declaratoria de Patrimonio de la Humanidad de diciembre de 1999, para dar cumplimiento a los requerimientos de la UNESCO.
El PEPRI del 91/96, sirvió, básicamente, para detectar los factores que estaban incidiendo positiva y negativamente en el devenir del Casco. Con independencia de que su tramitación no pasara de la aprobación inicial, es innegable su influencia en los últimos años, máxime cuando la parte referida al Casco que se recoge en el PG del 2000, es, prácticamente, el documento del PEPRI. 
De manera general, el PEPRI hace un buen análisis conceptual del Casco Histórico, y detecta con claridad cuales son los puntos débiles (Ordenanzas miméticas que conducen a la pérdida de autenticidad y a la inserción de un “falso estilo lagunero”, pérdida de residentes estables, terciarización, sustitución de la edificación tradicional a partir del Plan de Volumetría del 68, sobre ocupación de las áreas libres de parcela, etc. etc. ) y las posibles fortalezas del área (fachada urbana del Barranco de la Carnicería, manzana de San Francisco, reserva de área construida para vivienda, etc. Etc.). Lo sorprendente es que habiendo identificado correctamente tanto los problemas como las oportunidades, luego no se reflejara en unas decisiones acordes con la solución de los problemas y la promoción de las posibilidades. 
Especialmente difícil de entender es su tendencia al aumento de la nueva edificación generalizando las remontas sobre los edificios catalogados, enrasando “por arriba” las alturas existentes en las calles con edificación tradicional. Afortunadamente nunca estuvo en vigor.
PLAN GENERAL DEL 2000
El documento del Plan General del 2000, y su adaptación del 2002 a la Ley de Ordenación del Territorio de Canarias, determinan de manera general lo siguiente: “Las condiciones de protección del Casco Histórico de La Laguna serán desarrolladas a través del Plan Especial de Protección y Reforma Interior, en redacción (se refiere al de 1996), cuyos objetivos y criterios de actuación que figuran en su Avance y aprobados por el Ayuntamiento, son asumidos por el Plan General que se presenta. El Plan Especial, que se encuentra en tramitación, definirá las condiciones para los diferentes niveles de protección y la regulación propia de la edificación y de sus usos. Las determinaciones generales del Plan para el ámbito del Casco Histórico se fijan en el fichero de planeamiento remitido correspondiente, limitándose el Plan General a delimitarlo como área de reparto, fijar su aprovechamiento tipo, establecer una altura media de la edificación y un nivel mínimo de espacios libres y equipamiento y determinar una serie de objetivos y criterios generales en concordancia con los planteados en el Avance del PEPRI. Este tendrá que desarrollar el Plan en su ámbito y definir todos los aspectos urbanísticos pormenorizados; podrá, dentro del aprovechamiento global asignado y con las transferencias del mismo que dieren lugar, asignar las alturas adecuadas a la edificación, fijar alineaciones exteriores e interiores de manzana correspondientes y aumentar si fuera menester y posible el nivel mínimo de dotaciones; concretará una propuesta de peatonalización del centro, así como de los lugares de aparcamientos necesarios; determinará las condiciones morfológicas de la edificación mediante propuestas individualizadas por elemento y calle y a definir las condiciones de protección, tipos de obras y usos permitidos en los edificios catalogados y catalogables por el Plan Especial”.
La versión del Plan General adaptada a la LOTCA (texto refundido de mayo de 2000), recoge el límite de la declaratoria de BIC, para establecer el ámbito que debe ser objeto de Plan Especial, aunque, paradójicamente, todos los documentos referidos al Centro Histórico, Catálogo incluido, corresponden al ámbito del PEPRI. No se menciona en este documento el concepto de área de respeto planteada por la UNESCO, ni su límite de CH, que no coincide con el del BIC.
PLAN ESPECIAL DE PROTECCIÓN (PEP) DE 2005
Como respuesta a las inquietudes recogidas en el Plan General, el Ayuntamiento decide, en enero de 2002, convocar el concurso para la “Redacción de los trabajos de finalización del Plan Especial de Protección del Casco Histórico de La Laguna”. Concurso que se adjudica en mayo del mismo año a la empresa Arquitectura, Urbanismo y Cooperación, S.L.
A finales de julio de 2002 se firma el contrato correspondiente. A finales de octubre comienzan de forma efectiva los trabajos de redacción del Plan Especial. En el documento de Prediagnostico del PEP se dice: “sobre el ámbito de trabajo en el que se ha desarrollando el Plan Especial, hay, en estos momentos “tres límites” superpuestos y no coincidentes en cuanto al total del área afectada. De menor a mayor, nos encontramos, en primer lugar, con el ámbito declarado BIC en 1985, por el Gobierno de Canarias. Coincidente con este límite, pero sobrepasándolo en zonas puntuales de los bordes, se encuentra el área declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Hay que resaltar, respecto a este último ámbito, que además del primer limite, se establece un segundo, mucho más amplio que se denomina “zona tampón”, que abarca todas las anteriores. Esto es, un área de transición entre el Casco Histórico consolidado y la ciudad que lo rodea de nuevo crecimiento. Finalmente, existe el límite establecido por el PEPRI de 1996, mayor que los dos anteriores, que recoge dentro del Centro Histórico áreas homogéneas en el borde del Casco, generalmente entorno a edificios monumentales (ermita de San Benito, ermita de San Juan, etc.).“
El PEP, establece un nuevo ámbito de actuación, que engloba los sectores más significativos delimitados anteriormente (todo el ámbito declarado BIC más 6 manzanas estratégicas que incomprensiblemente estaban fuera de la Declaratoria).

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Se redacta un PEP para que el Centro Histórico recupere su vitalidad, con cuatro líneas estratégicas de trabajo; se potenciará una ciudad habitada, habitable, accesible y con oportunidades económicas. Estás han sido las líneas que han guiado el contenido de los documentos del PEP, desde el control de la terciarización mediante una adecuada zonificación, hasta la posibilidad de incorporar tipologías de viviendas actuales, para formas de vida y familias del siglo XXI. Se considera en todo momento el carácter histórico del CH, y su defensa a ultranza, y el PEP entiende que no hay mejor manera de defenderlo que mantenerlo vivo. La espectacular recuperación urbana que se está produciendo en el CH desde la aprobación del PEP en julio de 2005, demuestran que estamos en lo cierto.

Los grandes desarrollos residenciales pendientes de edificar acumulan 1.084.269 m2 de edificabilidad residencial prevista para 10.408 viviendas, estando pendientes 934.646 m2 de edificabilidad para 8.894 viviendas, en sectores como SECTOR GENETo11 (156.818 m2 de suelo para una edificabilidad de 101.041 m2 de techo para 1.010 viviendas, urbanizado al 7,5% y pendientes de edificar 986 viviendas), o el SECTOR GENETO3 (305.565 m2 de suelo para una edificabilidad residencial de 219.376 m2 para 2.194 viviendas, urbanizado al 15% y pendientes de edificar 2.090 viviendas).

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Grandes desarrollos residenciales pendientes de ejecución – SAN CRISTOBAL DE LA LAGUNA y entorno

En el Informe “Análisis Urbanístico de Barrios Vulnerables 1996. Catálogo de Áreas Vulnerables Españolas”. Ministerio de Fomento‐Instituto Juan de Herrera. Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad Politécnica de Madrid, ‐ HERNÁNDEZ AJA, Agustín (director) (1996) se identifican en 2001 los siguientes barrios vulnerables: 1.‐ San Benito, 2.‐ Finca España/La Higuerita/Obispado, 3.‐ La Verdellada Nueva, 4.‐ Princesa Ibaya/Vista Bella, 5.‐ Salud Alto/La Candelaria, 6.‐ San Matías y 7.‐ Taco. Además incluye

1.‐ TEJINA. Localizado en la vertiente norte de la isla, en una zona rural de valor agrícola y productivo. Posee un núcleo urbano con algunas calles históricas, conformado a partir del encuentro de las carreteras TF‐16 y TF‐13 a su paso por el núcleo. En este punto central, denominado El Ramal,se concentra la edificación residencial y la actividad económica. La edificación en Tejina se ha desarrollado mayoritariamente a través de viviendas de autoconstrucción, con una disposición irregular en la parcela y sin urbanización ni planificación previa.
2.‐ VALLE GUERRA. Localizado en la vertiente norte de la isla, en una zona rural de valor agrícola y productivo. Presenta una estructura dispersa de la edificación, organizada a través de la densa red de caminos rurales preexistentes, en la que apenas es identificable ningún centro neurálgico. Actualmente presenta amplios espacios sin edificar dentro de su trama urbana que están siendo utilizadas para producción agrícola, conformando una estructura territorial a medio camino entre lo urbano y lo rural. La edificación predominante es de autoconstrucción, aunque en los últimos años se han desarrollado algunas promociones privadas de edificios de vivienda colectiva y de unifamiliares adosadas. En general las edificaciones se disponen de manera irregular en las parcelas.
3.‐ CARBONERAS. BATÁN DE ABAJO, BATÁN DE ARRIBA. Está formado por pequeños caseríos que se encuentran aislados y dispersos en el interior del Macizo de Anaga. Están compuestos por pequeñas agrupaciones de viviendas situadas en enclaves característicos del territorio (laderas predominantes de barrancos, encuentros de cuencas) y tienen un origen histórico que en ocasiones radica en la época precolonial. Las viviendas son unifamiliares y autoconstruídas. Existen cuevas de habitación, que siguen usándose como vivienda. La accesibilidad en estos asentamientos es mala, y su comunicación con el resto del municipio e isla se realiza a través de una larga carretera estrecha y serpenteante. La economía en estos núcleos está vinculada con la actividad agropecuaria que ofrece el entorno del Parque Rural.
4.‐ LAS MERCEDES. Se sitúa hacia el noreste del centro urbano del municipio, y entre las montañas Mota y Jardina y el Monte de Las Mercedes. El elemento territorial relevante del paisaje de este enclave lo constituye la estructura de caminos y parcelas agrícolas que nacen perpendiculares a las vías principales, sobre los que se ha ido disponiendo la edificación, sobretodo en el borde de las vías. El desarrollo y crecimiento del núcleo ha sido espontáneo, sin planificación. La edificación es desde sus inicios predominantemente de autoconstrucción y de matriz tradicional como corresponde a asentamientos rurales. Predominan las viviendas unifamiliares de una o dos plantas, que se disponen de forma irregular en la parcela. Esta tónica se ha mantenido a lo largo de los años con escasas variaciones.
5.‐ POLÍGONO DE ANCHIETA. Está localizado en el centro de la ciudad en la zona de expansión del casco histórico hacia la conexión con la autopista del norte. Lo constituye un conjunto de viviendas protegidas de los años setenta de cuatro y cinco plantas en bloque abierto. Pese a estar situado en una muy buena posición de la ciudad y de disponer de los beneficios urbanos del centro, este barrio presenta problemas sociales derivados de las bajas rentas de sus habitantes. Además su percepción social es negativa.
6.‐ VALLE JIMÉNEZ‐VALLETABARES. Ambos enclaves, separados por la orografía, están situados en la zona de Los Valles, al Norte del núcleo de La Cuesta. En la actualidad el uso mayoritario de ambos es el residencial, con una reducida presencia del uso agrícola y ninguna del terciario exclusivo, existiendo este último únicamente vinculado a la vivienda. Aunque las edificaciones siguen el trazado de la calle, éstas no mantienen la alineación con la misma. Dentro del enclave quedan una serie de parcelas sin ocupar por edificación o uso alguno. La edificación del núcleo es predominantemente residencial unifamiliar de una, dos y tres plantas, encontrándose algunos ejemplos puntuales de residencial colectivo.
7.‐ GENTO.  Localizado en la vertiente sur del municipio, surge como una entidad de población que se va organizando sobre un poblamiento previo de carácter disperso y escaso. Se estructura a partir dos principales vías de comunicación y poblamiento, los caminos de San Bartolomé y San Miguel que parten desde la periferia de la ciudad y comunican con toda la zona, actuando como eje de su desarrollo. Las edificaciones que tradicionalmente se habían dispuesto en los márgenes de estas vías se extienden como capilares a modo de malla en todo el ámbito. La configuración urbana es muy heterogénea, desde viviendas entre medianeras a viviendas aisladas con parcelas vinculadas a usos agrarios, e incluso algunas dedicadas a la pequeña industria. En general, presenta un alto porcentaje de parcelas vacantes.
La ciudad de San Cristobal de La Laguna se ha incluido en este estudio por contar con barrios en los que se superan los índices de vulnerabilidad, principalmente en el caso de la vivienda. Aunque hay que destacar que el municipio se enmarca dentro de un contexto autonómico con altos porcentajes en este indicador. La tasa de paro del municipio (17,55 %) supera la de la Comunidad (19,60 %), así como el porcentaje de viviendas sin servicio o aseo (1,93 % en el municipio y 1,66 % en la Comunidad). Sin embargo, el porcentaje de población sin estudios en el municipio (15,41 %) es menor que en la Comunidad Autónoma (16,17 %) pero ligeramente mayor que la media nacional (15,30 %). 
La población mayor, tiene menor peso en el municipio (4,23 %) que en la Comunidad Autónoma (4,56 %), y se localiza en un 6,20 % en hogares unipersonales. Apenas hay población inmigrante en la ciudad.
Se puede considerar una ciudad con una alta vulnerabilidad socioeconómica en general por la importante tasa de paro (28,76 %) que duplica la media nacional (14,20 %), la dificultad de los habitantes más jóvenes para acceder a un empleo, la alta temporalidad y los bajos niveles de estudios. 
El porcentaje de viviendas menores de 30 m2 en el municipio (0,46 %) es la mitad que en la Comunidad (0,89 %) y ligeramente superior a la media nacional (0,40 %). La superficie media por habitante en las viviendas del municipio (29,39 m2) es ligeramente superior a la media de la Comunidad Autónoma (29,25 m2) aunque aparece un mayor porcentaje de viviendas sin servicio o aseo que en la Comunidad. El porcentaje de viviendas en mal estado de conservación en el municipio (2,16 %) tiene un valor similar a los valores autonómico (2,47 % ) y nacional (2,10 %). Los principales problemas percibidos por la población del municipio según el censo son el de la escasez de zonas verdes, los ruidos exteriores y la delincuencia.

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El 7.8.2014 se publicaba anuncio 3677 del Ayuntamiento de San Cristóbal de la Laguna relativo al Acuerdo Plenario de 30.7.2014, por el que se aprueba nuevamente el documento PGO, Adaptación íntegra, que incorpora las modificaciones sustanciales y se ordena proceder a la repetición del trámite de consulta y de información pública.

El 5.1.2016 la Junta de Gobierno local daba luz verde al proyecto de Desarrollo Urbano Sostenible Integrado de La Laguna. Entre los principales objetivos de este proyecto, se encuentran el apoyo presupuestario al proceso regeneración urbana de estos barrios como continuación de las operaciones de mejora ya programadas o existentes en esos y otros limítrofes, con el objetivo de: reducción del consumo energético en los bloques de viviendas; creación de nuevos espacios libres; mejora ambiental de la urbanización de esos espacios, según las determinaciones del Plan General de Ordenación Urbana. Además, impulsar la regeneración urbana de los espacios logísticos de La Laguna en ese ámbito, procediendo a la mejora de la urbanización y viales de los principales recintos, favoreciendo la accesibilidad y el uso ciudadano.

Problemas en lo Territorial y urbanístico:
  • Amplio porcentaje de la población que reside en urbanizaciones de viviendas de protección oficial con más de cuatro décadas de existencia, con problemas comunes de humedades por capilaridad o filtraciones de la cubierta, defectuosa impermeabilización y drenaje, oxidación de armaduras, etc.
  • Herederos de un desarrollo urbanístico con escasa planificación: la ciudad creció, cuando configuró su trama urbana en el segundo tercio del Siglo XX, a partir de desarrollos urbanísticos escasamente articulados, con problemas de conectividad y desarticulación en la ocupación del territorio, y carencias de espacios libres especialmente en las anteriores urbanizaciones señaladas.
  • Persistencia de trazados irregulares y rasantes con la trama urbana, así como discontinuidades de la red viaria.
  • Existencia de numerosas zonas con discontinuidad peatonal en la trama urbana, en los espacios públicos que conectan distintas unidades urbanas homogéneas, y problemas de accesibilidad para personas con movilidad reducida, y a los nodos de transporte público o centros comunitarios.
  • Ausencia o red muy deficitaria de evacuación de pluviales o aguas grises, especialmente en los barrios situados en zonas de alta pendiente, lo que genera riesgos de avenidas.
  • Escaso desarrollo de una “cultura del territorio” ciudadana, especialmente en el ámbito de la calidad paisajística del entorno.
Activos y recursos en lo Territorial y urbanístico:
  • Plan general de ordenación urbana: el municipio se encuentra en la actualidad en proceso de aprobación de un nuevo instrumento de ordenación, que sustituya al vigente, del año 2004. Este nuevo instrumento de ordenación ha contado con numerosos procesos participativos, de recogida de aportaciones y propuestas de regeneración urbana municipal.
  • Potencialidad de nuevos desarrollos urbanísticos y agrarios en el municipio: desde la óptica de la protección territorial y la mejora del medio ambiente, el municipio, lejos de estar “colmatado” en sus desarrollos urbanos, permite el desarrollo de nuevas zonas de consolidación edificatoria, expansión para nuevas actividades, y generación de oportunidades de ubicación de nuevas actividades empresariales y residenciales. Igualmente, existen amplios espacios susceptibles de actividades agropecuarias.
  • Mejoras en la infraestructuras de transporte y red viaria: los planeamiento municipal e insular plantean cambios sustanciales en las infraestructuras viarias y de transporte actuales, con la extensión de la red tranviaria, la modificación de trazados de vías de gran capacidad con impacto considerable en el interior de la trama urbana, o la creación – a medio plazo – de trazados ferroviarios que conectarían el municipio con las vertientes norte y sur de la isla.
  • Activo papel del Ayuntamiento en la mejora de los espacios residenciales de sus barrios, desde el punto de vista de la calidad urbana, con programas de rehabilitación integral en zonas como las Urbanizaciones de Las Chumberas, Padre Anchieta, El Cardonal, La Verdellada, etc.
  • Inserción del municipio en el Área metropolitana de Tenerife, la entidad de este tipo número dieciséis por el número de habitantes de España, lo que facilita el impulso de iniciativas socioeconómicas en un entorno densamente poblado.
  • Confluencia de instrumentos de planificación: los diferentes planes directores de infraestructuras insulares, así como los planes sectoriales en el ámbito de la gestión de los recursos (agua, residuos, espacios protegidos, etc.) y que parten de diferentes agentes institucionales se encuentran coordinados en sus propuestas de actuación, lo que facilita el emprendimiento de acciones en el municipio.
Retos La Laguna 2030 en lo Territorial y urbanístico:
  • La rehabilitación urbana de los núcleos residenciales con problemas estructurales de vivienda, en barrios con unidades familiares con bajos niveles de renta, por escasez de actuaciones adecuadamente programadas y dotadas presupuestariamente.
  • La regeneración y excelencia urbana en la ciudad: los proyectos que se impulsen, así como las operaciones de regeneración urbana deben partir de la “excelencia urbana”, entendiendo como tal la implantación integral de medidas de mejora de la calidad de vida, integración social, generación de actividad económica y desarrollo sostenible, sin que se puedan omitir en tales propuestas el estudio de esas dimensiones.
  • Establecimiento de nuevas iniciativas económicas: la ciudad debe estimular, desde el marco de sus competencias, la implantación de nuevas iniciativas empresariales a través de la mejora de su entorno urbanizado, que permitan la instalación ágil y eficaz de las mismas, incluyendo también la desburocratización en la gestión territorial, agilización de los expedientes urbanísticos y la reducción de plazos en la culminación de los mismos.
  • Ciudad verde, ciudad peatonal: La Laguna deben mejorar sus indicadores principales de superficie de espacios públicos abiertos, corredores verdes e itinerarios peatonales, como elemento distintivo de su proceso de regeneración urbana.
  • Calidad paisajística y calidad de vida: la ciudad tiene ante sí el reto de la mejora de la imagen paisajística de sus entornos urbanos, como un elemento integrante más de la calidad de vida ciudadana, e integrante de una nueva “cultura del territorio”.
  • Mantenimiento y apoyo a la diversidad de usos productivos del territorio, con mantenimiento de las actividades agropecuarias en las zonas rurales.

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Eje 1. Regeneración de viviendas y entorno urbano. El Ayuntamiento de La Laguna, en convenio con otras administraciones, está ejecutando diversos programas de regeneración y renovación urbana en el área seleccionada, caracterizado por la alta concentración de urbanizaciones promovidas como viviendas de promoción pública.
  • A partir de la figura de las Áreas de rehabilitación, se propone adecuar y mejorar tanto las condiciones técnicas, de habitabilidad y accesibilidad de las viviendas, como las ambientales del entorno y del conjunto urbano del área.
  • Las operaciones con presupuesto habilitado en la actualidad y que se ejecutarán en el período 2015-2017, en el caso de El Cardonal y Princesa Yballa – La Florida, y en el período 2016-2021 en el caso de Las Chumberas, apenas alcanzan a rehabilitar el 18% de las viviendas del Área.
  • La antigüedad de las edificaciones y la existencia de patologías constructivas diversas, amén de las conocidas carencias graves en accesibilidad y eficiencia energética, aconseja priorizar la rehabilitación y reurbanización del conjunto de las citadas urbanizaciones. De otro modo, el coste económico de estas inversiones podría incrementarse sustancialmente en el futuro, como se ha observado en bloques de viviendas en los que no han existido operaciones adecuadas y preventivas de impermeabilización y tratamientos de cubiertas.
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Línea de actuación 7: Rehabilitación integral de espacios urbanos de uso mixto residencial e industrial público – EDUSI LA LAGUNA

Hoy San Cristóbal de la Laguna, La Laguna, tiene una población de 152.843 habitantes y un parque residencial de 68.186 viviendas, de las cuales 21.003 (el 30,8%) son uniamiliares. Datan aún el 10% del total de fechas anteriores a los 60′, siendo de los 60′ 11.669 viviendas (el 17,1%), de los 70′ son 12.162 viviendas (el 17,8%), de los 80′ son 9.377 (el 13,8%), de los 90′ son 12.648 viviendas (el 18,5%) y de la década prodigiosa 2000-2009 son 14.408 viviendas (el 21,1% del total).


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


…seguiremos analizando en próximas entregas los 250 municipios mayores de España