EIVISSA, según Catastro, a 1.1.2015 por tamaño y fecha.

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Estos gráficos representan el Parque Residencial de EIVISSA, Baleares.

Son los Bienes Inmuebles, de uso VIVIENDA, matriculados a 1.1.2015, clasificados por tamaño y fecha de inscripción.

Cada barra horizontal representa una década, la inferior es la más reciente (2010-2014), y la superior la más antigua (<1900).

Cada color es un tamaño, del más cálido (<60 m2) al más frío (>180 m2).

La barra inferior (DELVI) representa el cálculo hecho desde Otropunto de la Demanda Latente de Vivienda (la demanda latente se configura por las personas que no tienen vivienda y que por su perfil sociológico (edad) y socioeconómico (no están en desempleo) son potenciales compradores). Es una estimación del número máximo de vivienda que constituye la demanda encubierta de una zona y se basa en las personas con el perfil de los actuales compradores de vivienda pero que todavía no han constituido un hogar.

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eivissa-ineeivissa-catastro-2014-2016eivissa-alquiler

Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


ibiza-ge2Eivissa es una ciudad y un municipio de 11,14 km2 en la comunidad autónoma de Islas Baleares, España. Es la capital de la isla homónima. Se encuentra ubicada en la zona este de la isla del mismo nombre. Su actividad económica se inscribe eminentemente dentro del sector servicios, con la industria turística y el pequeño comercio, como ejes fundamentales. Dado su carácter de ciudad principal, Ibiza asume las funciones propias de una capital, ofreciendo muchos de sus servicios al resto de municipios de la isla. Acoge la sede del Consejo Insular de Ibiza (órgano de gobierno insular similar a los cabildos canarios).

La costa del municipio de Ibiza se extiende a lo largo de 11 km entre la playa d’en Bossa al S, que comparte con el municipio de San José, y la cala Talamanca al N. Casi todo el litoral se encuentra urbanizado y cabe destacar la presencia del puerto de Ibiza, origen de la localización de la ciudad y de titularidad estatal.

unidades-territorialesTal como se describe en el Plan Territorial de Ibiza y Formentera, el municipio de Ibiza forma parte del área funcional más importante de la isla, donde se concentra el 40% de la población. En el PTI se definen las áreas funcionales como áreas de uso predominante residencial-turístico, de importancia supramunicipal y que, si bien están formadas por varios núcleos, estos funcionan como una sola entidad. Son áreas que se organizan en torno a una cabecera funcional, de la que dependen los núcleos satélites en materia de equipamientos y servicios. El uso predominante del suelo es urbano y los intersticios entre estos desarrollos urbanos están sometidos a una gran presión urbanística.

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IBIZA – Evolución urbana

El área funcional de Ibiza está formada por el núcleo de Ibiza y una serie de asentamientos satélites dependientes del anterior. Este sistema dinámico funciona como gran ciudad donde los diferentes componentes se complementan unos con otros en bienes, servicios y equipamientos públicos. Los núcleos satélite son los siguientes: 

  • Playa d’en Bossa, localizado al O de la franja litoral de la ciudad de Ibiza y prácticamente connurbado con la Vila.
  • Sant Jordi de ses Salines y sa Carroca, situados en torno a la carretera que comunica Villa con el aeropuerto.
  • Se Puig d’en Valls, situado en las proximidades de la segunda ronda de la ciudad de Ibiza, entre los ejes viarios que comunican Villa con San Antonio y Santa Eulalia del Río y los núcleos de Can Negre, Can Cabrito y caso Cuervo.
  • Jesús, situado en el NE de la bahía de Ibiza entorno en la carretera que comunica Villa con Santa Eulalia del Río, más los pequeños núcleos de esta entidad de población (es na Negreta, Can Pep Simó …) .

portada.jpgEl puerto de Ibiza, ubicado en una bahía natural, es el principal acceso por mar a la ciudad y a su vez es el acceso principal, junto al aeropuerto, para toda la isla.

La localización original del puerto de Ibiza está relacionada directamente con el asentamiento estratégico y defensivo de Dalt Vila y el barrio de pescadores y artesanos de la Marina, en la zona O de la amplia bahía natural, y donde la costa natural rocosa permite calados superiores al resto de la bahía, colmatada por los sedimentos arrastrados por los torrentes que desembocaban. El plano del puerto elaborado por Calvi en 1555, localiza en este punto el primer cargador marítimo para el transporte de sal, y un pequeño muelle junto a los astilleros de ribera, donde hoy se encuentra la plaza de Antonio Riquer junto al monumento los corsarios.

A finales del siglo XIX, los problemas de calado del puerto y la vulnerabilidad a los temporales, junto con el aumento de las necesidades de operación portuaria, motivan a las autoridades de la isla a proponer un proyecto de expansión de los muelles. El primer proyecto global sobre el puerto de Ibiza es realizado por Emili Pou en 1863, y fue denominado “Anteproyecto del Puerto de Ibiza”, que consistía en 2 sistemas principales de dique y contradique de abrigo: el dique de abrigo del puerto, que arrancando de la punta de la Consigna sirve de resguardo para los temporales, y el contradique de cierre conectando las islas Plana, Gorda y Botafoc.

Las ideas recogidas en este Anteproyecto se concretaron en el Proyecto General de Mejora del Puerto de Ibiza, en 1880, que concreta definitivamente las siguientes obras: Dragado del Puerto, Dique de abrigo del puerto, el muelle de la Consigna, contramuelle, y el Muelle interior del puerto. Estas obras se llevan a cabo durante los siguientes 15 años, finalizando completamente en 1895.

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1897 Puerto de Ibiza

Hasta 1920, la actividad del puerto se limita a los muelles de Consigna y dársena interior, donde se sitúa el límite de la zona navegable del puerto, única zona con calado suficiente para embarcaciones comerciales. A partir de esta fecha comienza la ocupación de la zona N y O de la bahía, con las instalaciones del Club Náutico de Ibiza, construidas en 1925 junto a las concesiones de astilleros de ribera.

En 1937 se redacta el siguiente proyecto de ampliación del puerto para la ampliación del contramuelle en 60 metros, un muelle para embarcaciones pesqueras donde hoy se encuentra el muelle de ribera de Poniente, y un proyecto para dragado del canal de acceso a los muelles. Este proyecto no se realiza hasta 1958 y 2 años más tarde el edificio de la estación marítima. El muelle pesquero se construye en 1968, así como la lonja y otras instalaciones, permitiendo dedicar el Muelle de Consigna tráficos comerciales, al liberarlos de las actividades pesqueras.

El auge de la demanda de combustibles derivados del petróleo, hace que la empresa CAMPSA obtenga una concesión en 1965 para construir un muelle para carga y descarga de productos petrolíferos. Inicialmente mediante 2 diques, y posteriormente completándose las obras en 1976 con el proyecto de espigón integrando el pantalán anterior, desde la zona norte del muelle pesquero. Con esta actuación se inicia la implantación de los muelles comerciales del puerto, y supone también el comienzo de las inversiones para realizar las operaciones de la terminal de mercancías roll-on roll-off.

El muelle de la Ribera de Poniente completa la construcción de muelles operativos desde la fachada urbana hacia el norte de la bahía, proyectándose en 1981 y finalizando su construcción en 1985.

Las obras que formaran definitivamente los muelles comerciales ejecutan entre los años 89 y 90, y permiten liberar los muelles de Consigna, contramuelle y dársena interior de las operaciones comerciales, mejorando las relaciones puerto-ciudad frente a Dalt Vila y la Marina.

Las concesiones para los puertos deportivos en la zona de levante: Marina de Botafoc y Ibiza Nueva, entre las décadas de los años 70 y 90, completan la ocupación del litoral del puerto, y son consecuencia de políticas desarrollistas, que han significado el aterramiento continuado del interior de la bahía de Ibiza, y la consecuente reducción del espejo de la lámina de agua, y que ha supuesto un gran impacto paisajístico en toda la unidad del puerto y su bahía natural.

En 1993 se redacta el Plan Especial del Puerto de Ibiza. Su objetivo es reordenar las operaciones portuarias en previsión de la ampliación de muelles operativos. El Plan plantea la construcción del contradique de Botafoc en la isla Grossa, como alternativa para reorganizar los tráficos portuarios comerciales en las dársenas y muelles interiores, así como proteger el puerto de los temporales del segundo cuadrante y la agitación interior de las aguas interiores. Este Plan no fue aprobado, debido a la ausencia de una estructura completa para la accesibilidad a los futuros muelles comerciales, aunque los acuerdos políticos entre administraciones, realizados a partir de este documento, han concertado la construcción del contradique de cierre, estando previsto únicamente la operación de buques de crucero para pasajeros, dado el auge de demanda que viene manteniendo este tipo de actividades portuarias y la aumento de necesidad de calado de los cruceros, habiéndose excluido la posibilidad a corto plazo de trasladar allí las operaciones portuarias.

ibiza-ge5Desde un punto de vista urbanístico en cuanto a la relación puerto y ciudad, se evidencia como la evolución y desarrollo de las instalaciones y las infraestructuras portuarias se ha ido produciendo desde el barrio de la Marina en sentido desde poniente a levante, y perimetralmente el litoral.

El tráfico de mercancías en el puerto. Hasta bien entrado el siglo XX, el tráfico del puerto de Ibiza ha sido sostenido por la importancia de los graneles sólidos, y concretamente las exportaciones de sal. La consolidación de Ibiza como capital de Pitiusas, y destino turístico nacional e internacional, ha supuesto un crecimiento continuo de las actividades portuarias, como principal sistema de avituallamiento general de la isla. Los principales puertos de origen y destino de las mercancías son Palma, Barcelona y Valencia, concentrándose la mayoría del transporte de cabotaje. En los años 60 comienza a operar la terminal de productos petrolíferos de CAMPSA para el suministro de combustible en Ibiza. El movimiento de transporte de mercancía general comienza a partir de los 70′, cuando se desarrolla las operaciones de mercancías mediante transporte multimodal, tipo roll-on roll-off, mediante contenedores.

eivissa_c.jpgSituación actual del puerto. Una primera conclusión es el continuado aterramiento del interior de la bahía para las actividades portuarias, y cómo este hecho ha significado una reducción en la actualidad de aproximadamente la mitad de la superficie original de la bahía. El análisis de las diferentes actividades relacionadas con el puerto de Ibiza y su relación con la ciudad, permite afirmar las dificultades de accesibilidad desde la ciudad en el litoral de la bahía, debido a la fuerte ocupación concesional que soporta el perímetro portuario. Las concesiones de puertos deportivos del Club Náutico, Nueva Ibiza y Marina de Botafoc, ocupan un alto porcentaje de la línea de costa de la bahía ibicenca, limitando el uso público del litoral. En total, las plazas disponibles en el puerto de Ibiza suponen un total de 1.382 unidades.

ibiza-ge3En la actualidad, la ordenación de las actividades portuarias se realiza de forma segregada para los tráficos de pasajeros de líneas regulares y el transporte de mercancías. Los primeros se realizan en los muelles de Botafoc. El transporte de pasajeros con Formentera, las actividades náuticas de altura y turismo se realizan en el muelle de Poniente. Simultáneamente estos barcos transportan también mercancías ro-ro con tráfico pesado y contenedores, que tienen que atravesar la ciudad hasta las Rondas exteriores al norte, produciendo interferencias sobre las actividades urbanas, e impactos sobre la calidad del ambiente urbano de la ciudad. Las instalaciones administrativas del puerto se concentran junto al acceso principal del recinto portuario, junto a las instalaciones de reparación de buques menores y astilleros. Los muelles comerciales para mercancías se encuentran en la zona interior de la bahía, poseen unos calados entre los 8 y 9 metros de profundidad. Las principales actividades logísticas concentran: Las instalaciones de la terminal de contenedores y mercancía general, la terminal de graneles sólidos y la terminal de combustible de CLH y gas natural.

puerto_ibiza.jpgEsta última, se encuentra a una distancia excesivamente próxima a las actividades urbanas, suponiendo un riesgo mantener su ubicación actual, por motivos de seguridad frente a un eventual accidente, siendo una situación del todo incompatible con la calidad medioambiental de la ciudad de Ibiza. Hay que tener en cuenta que en la mayor parte de los puertos estas actividades se realizan o esta prevista su desplazamiento hacia zonas alejadas de las actividades urbanas por motivos exclusivamente de seguridad en un hipotético caso de accidente. El crecimiento previsible del tráfico portuario a medio plazo, supondrá la ampliación de la superficie operativa actual, cuestión difícil de conseguir, o bien su traslado exterior, donde los mayores calados y la disponibilidad de espacio de muelle operativo no se encuentre limitado como sucede hoy. La construcción del contradique de Botafoc y la continuidad de la vía de borde del puerto como nuevo acceso rodado, abre la puerta a la reubicación de actividades portuarias hacia una posición más coherente desde un punto de vista territorial con el desarrollo urbano de la ciudad. Por otra parte, la posición central de estos muelles condiciona el paisaje urbano de la ciudad desde la zona alta del Centro Histórico

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Desde la antigüedad, las islas del Mediterráneo constituyeron bases estratégicas de aprovisionamiento para los grandes imperios colonizadores del Mare Nostrum. La isla de Ibiza fue ocupada, probablemente, por pueblos de origen ibérico. Durante el primer milenio a. C., llegaron a sus costas mercaderes fenicios y, posteriormente, griegos (quienes la denominaron Pitiusa, o lugar de pinos).
El año 654 aC, los cartagineses fundaron Ibosim, factoría naval y fortaleza estratégica. Ibosim fue para ellos una base ideal para afianzar su dominio militar e impedir el comercio griego en esta parte del Mediterráneo.
Los cartagineses estudiaron cuidadosamente el lugar idóneo para la fundación de Ibosim. En una pequeña península situada en la costa sudeste de la isla, eligieron un promontorio rocoso con su borde oriental elevándose sobre un abrupto acantilado de ochenta metros de altura, y con una ladera norte que baja suavemente hacia una bahía protegida y circundada por una amplia y fértil llanura, el llano de Ibiza. El lugar ofrecía magníficas condiciones para la seguridad, tenía fácil acceso y permitía un cómodo abastecimiento para la población, mediante el cultivo del campo inmediato. El descubrimiento de la existencia de unas salinas en la isla debió de contribuir no poco a la decisión de asentarse en la isla.
La escasez de restos arqueológicos urbanos nos obliga a hacer hipótesis sobre cómo debió ser la ciudad púnica. Tampoco abundan los testimonios escritos, aunque los pocos que conocemos hablan de “una ciudad de grandes murallas y un número considerable de casas bien construidas” o de la “fuerte e inexpugnable ciudad”. La acrópolis fortificada, situada en la parte más elevada del promontorio principal, debió de ser la destinada a residencia de la élite urbana civil y religiosa que gobernaba la ciudad y la isla.
Por ser el más inaccesible, era el mejor sitio para la defensa y también el más visible. Las viviendas de la clase media, los comerciantes y los militares, debieron de situarse en la ladera de la colina, descendiendo escalonadamente hacia el mar; las de marineros y pescadores más abajo, cerca del puerto, y las de los artesanos cerca del llano, en las inmediaciones de los talleres y pequeñas industrias. Y todo ello en un conjunto, que suponemos denso y compacto, cercado de murallas, que debieron ser importantes, a juzgar por los ataques que resistieron y por las descripciones de los viajeros de la época.
Como era habitual en las ciudades púnicas, la “ciudad de los vivos” y la “ciudad de los muertos” estaban cercanas, aunque separadas por un accidente geográfico, en este caso la pequeña vaguada que hoy ocupa la calle de Joan Xicó. La antigua necrópolis púnica, el vasto cementerio del Puig des Molins -donde se encuentran más de 3.000 hipogeos y cuya extensión debió de ser incluso bastante superior a la que se conserva hoy. Su nombre actual deriva de la existencia de molinos de viento en su cima desde al menos el siglo XV, de los que hoy solamente quedan los restos en desuso de algunos de ellos.
La ciudad romana. A raíz de la destrucción de Cartago (146 aC), hacia el año 70 aC, la isla pasa a ser un municipio de Hispania (denominación romana de la península ibérica) conocido como Ebusus. La romanización de la isla fue un proceso pacífico y lento, que se llevó a cabo manteniendo leyes, costumbres, religión y moneda, no debiendo pagar tributo a Roma y aportando al imperio conservas de pescado, cerámica, vidrio, aceite, higos, y, principalmente, sal. En lo que respecta a su estructura urbana, Ebusus mantuvo la que ya tenía, pese a ser diametralmente opuesta a los criterios urbanísticos de Roma. Frente a la racionalidad de la planificación urbanística romana, en forma de cuadrícula organizada a partir de 2 ejes perpendiculares, Ebusus tenía una estructura orgánica, espontánea, configurada a base de adiciones sucesivas, típica de los asentamientos mediterráneos. En rigor, no puede hablarse de una nueva ciudad romana; no hubo una “Ibosim púnica” y una “Ebusus romana”, aunque lo que sí hicieron los romanos fue imponer su sello en la mejora de las infraestructuras (inexistentes hasta entonces), dotándola de los edificios y servicios públicos propios de una ciudad romana, comotemplos, teatro, foro, circo, termas, etc. Seguramente, la seguridad proporcionada por la pax romana debió de permitir un cierto grado de expansión de la ciudad por el llano (villas, almacenes, etc.). Aunque la realidad es que nos han llegado escasos vestigios significativos de todo ello (restos de un acueducto, y poca cosa más). En todo caso, no parece que la ciudad ampliara substancialmente su extensión ni variara su trazado.
A la caída del imperio romano (476 dC), la isla quedará nuevamente a merced de invasores de diversas procedencias: vándalos, bizantinos, visigodos, carolingios, normandos, etc. Se inicia una época obscura y convulsa, dominada por la obsesión defensiva frente al invasor, de la que apenas nos han llegado datos ni restos.
LA CIUDAD MEDIEVAL ÁRABE. Tras varios tanteos previos, en 902-903 se produce la anexión de la isla al emirato de Córdoba, poco antes de la proclamación del califato cordobés. La ciudad pasará a llamarse Madina Yabisah. Como anteriormente la romanización, la arabización fue un proceso lento, que se prolongó durante más de tres siglos y que obedeció a razones similares a las que indujeron a la ocupación romana: la estratégica posición de la isla en el Mediterráneo oriental, que permitiría a los árabes usarla como base naval, militar y de aprovisionamiento al servicio de su política expansionista y comercial, e interceptar las rutas comerciales cristianas mediante la piratería.
La dominación musulmana trajo consigo una etapa de prosperidad económica en las islas y, en consecuencia, de crecimiento demográfico. Durante la dominación árabe se intensificó la colonización rural, favorecida por la aportación de nuevas técnicas agrícolas5 y artesanales, pero también un notable auge de la vida urbana, que llevó aparejada la remodelación de las murallas existentes.
Las murallas árabes estaban jalonadas por 30 torres de planta cuadrada, y, básicamente, son las que se encontraron los conquistadores catalanes de Guillermo de Montgrí, en 1235, y que perduraron, con modificaciones, hasta la construcción del recinto renacentista del ingeniero Juan Bautista Calvi. Aún se conservan restos visibles de la muralla musulmana diseminados por diversos lugares de Dalt Vila. El más importante es Sa Portella, uno de los accesos con que contaba la fortificación. También subsiste una de las torres que flanqueaban la puerta principal (Porta Maggior), en la actual plaza de Vila, así como también son visibles diversos fragmentos de torres y lienzos de muralla a lo largo de la actual ronda Calvi, excavada por los arqueólogos hace unos años.
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1555 – Traça de Iviça.

Los cronistas de las expediciones militares pisanas y catalanas describen una villa fortificada “con una triple cerca, con foso, muchas torres y un castillo en lo alto”. Algunas de esas descripciones concuerdan básicamente con un plano del recinto amurallado que se conserva en el archivo de Simancas, en el que se combinan dibujos de planta y alzado. Este plano de la fortificación -que, probablemente, fue dibujado por Calvi, como información previa para su proyecto de las nuevas murallas renacentistasconstituye la primera imagen conocida de la ciudad. Esa cartografía revela una estructura urbana organizada en 3 recintos amurallados diferenciados, característica de la estrategia árabe de defensa escalonada, y la división de la ciudad en barrios relativamente independientes, aunque relacionadosentre sí. Esos recintos fueron llamados Vila superior (“villa superior”), Vila mitjana, (“villa mediana”) y Vila d´avall (“villa inferior” o arrabal). Cabe suponer que, en sus 3 siglos de dominación previos a la llegada de Calvi, los conquistadores cristianos debieron introducir modificaciones en la muralla árabe, pero en cualquier caso, hay que seguir hablando de los 3 recintos fortificados y habitados, fuera de los cuales no existían agrupaciones de viviendas, al menos en aquella época, por el peligro que supondrían en caso de invasión. Por lo que respecta a la trama urbana, la ciudad árabe, a diferencia de la romana, carece de un plan preconcebido; crece espontánea y orgánicamente, por adiciones sucesivas a un núcleo inicial en el que se sitúan los poderes político, militar y religioso. A diferencia de occidente (donde la calle es un lugar de encuentro para la relación social), en la ciudad árabe la calle no existe más que como el simple hueco que queda entre las casas, y sólo sirve para acceder a ellas; la ciudad se organiza sobre las bases de la intimidad de la vida familiar y el sentido religioso de la existencia.
LA CIUDAD CRISTIANA. En 1235, una expedición catalana enviada por Jaime I y dirigida por Guillermo de Montgrí, el infante Pedro de Portugal y Nuño Sánchez, conde de Rosellón, conquista la ciudad, y con ella cae el resto de las islas Pitiusas (Ibiza y Formentera). La conquista de Ibiza fue fruto de un contrato de enfeudación entre Jaime I y Guillermo de Montgrí, sacristán de Gerona y arzobispo electo de Tarragona, el infante Pedro de Portugal, y el conde de Rosellón, Nuño Sánchez. Los 3 nobles ponían a disposición de la empresa sus propios ejércitos, con caballería e infantería, así como todo lo necesario para realizar la travesía, y las armas, víveres y equipo necesario para la conquista. A partir de ese momento, las islas se incorporan al mundo cristiano, bajo la corona de Aragón, iniciándose la repoblación de la isla por los catalanes, quienes introdujeron, además de su cultura, costumbres y religión, la lengua que hoy hablan los isleños.
En 1276, Ibiza pasó a depender del reino de Mallorca y, en 1299, el rey Jaime I de Mallorca constituyó la Universidad de Ibiza, que sería su institución de autogobierno durante varios siglos. Por lo que respecta a la estructura de la ciudad medieval cristiana, permanecerá básicamente invariable hasta el siglo XVI. Únicamente desaparecerá la cerca que separaba la vila superior de la vila mitjana.
Los conquistadores construyeron, por fases, la iglesia de Santa María, la sala ojival de la Universidad (hoy, museo arqueológico), la Curia, la capilla del Salvador, la Pabordía, la capilla de la Esperanza, el viejo hospital (hospitalet) y la casa Comasema. Salvo algunos edificios relacionados con el puerto (la drassana o astillero), la ciudad no creció extramuros, por el grave peligro que suponía la desprotección de las murallas en caso de invasión.
En los albores del siglo XV se formaron 2 pequeños asentamientos a extramuros de la cerca exterior del viejo recinto musulmán: el de la colina de Santa Lucía, y otro, en el llano de la Marina, en torno a la drassana (astillero), poblado este último por artesanos, marineros y pescadores. Ambos llegaron a tener sus respectivas iglesias (Santa Lucía o del Socorro, y San Telmo). Por haber sido saqueadas y por haber servido de refugio a los turcos, en 1543, se ordenó la demolición de ambas y de gran número de viviendas de esos barrios.
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LAS NUEVAS FORTIFICACIONES: LAS MURALLAS RENACENTISTAS. Para las islas mediterráneas, el siglo XVI estuvo dominado por la obsesión defensiva contra el turco, cuyos asaltos y saqueos eran cada vez más frecuentes. A consecuencia de ello, el príncipe Felipe, más tarde Felipe II, estableció una estrategia defensiva basada en la creación o reforma de plazas fuertes en la península, las plazas africanas y las 3 islas baleáricas. Las viejas murallas de Ibiza habían quedado obsoletas frente a las nuevas armas. En 1543, el marino y experto en construcciones militares, Bernardino de Mendoza, ya había alertado sobre la inseguridad de la muralla medieval de Ibiza ante una eventual alianza turco-francesa, y de la inutilidad de las obras que en ella se estaban ejecutando a la sazón. Existe el curioso plano del año 1555, atribuido a Simón Ballester, en el que aparecen señaladas, en catalán, las obras que se estaban llevando a cabo en las murallas en la época en que se encargó el proyecto a Calvi y que tan poco gustaban a Bernardino de Mendoza.
Básicamente, el peligro se centraba en la indefensión frente a los ataques desde la colina llamada Puig des Molins, y en las casas que, con el tiempo, se habían ido adosando a la muralla. En junio de 1554, el príncipe Felipe decide que se fortifique Ibiza “conforme a la traza del ingeniero que se va a enviar a la ciudad”, creando una fortaleza abaluartada al estilo moderno, la “Real Fuerza de Ibiza”, destinada a impedir la conquista de toda la isla por el enemigo.
El proyecto, del ingeniero Juan Bautista Calvi, consistía en construir una muralla sensiblemente paralela al perímetro exterior de la árabe, que quedaría así como contramuralla o “encofrado perdido” para el relleno del terraplén. Para este proyecto, Calvi desarrolló un modelo de baluarte que ya se había ensayado en Fuenterrabía, en 1530, prácticamente contemporáneo a los desarrollos  de la escuela veneciana y de Sangallo. El proyecto generó cierta polémica, por no cerrarse enteramente por el lado del mar (oriental), aprovechando la defensa natural proporcionada por el abrupto acantilado, y por no englobar la colina de Santa Lucía, lo que suponía un peligro de cara a la defensa del recinto, además de dejar sin protección el burgo de ese nombre. Por lo que respecta a la repercusión de las obras en la transformación de la ciudad, comportó la destrucción de numerosas casas y huertos situados en la zona que iba a ocupar la nueva muralla. Pero la gran cantidad de mano de obra que llegó a Ibiza para trabajar en la construcción de la muralla, también tuvo una fuerte repercusión en la vida de la población, que configuraba una sociedad cerrada y autosuficiente. Por cierto, la aportación de mano de obra exterior agravó el problema de crecimiento de los arrabales a extramuros.
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1579 – Traza de Ibiza y sus alrededores por Giovanni Giacomo Palearo “El Fratin”

A la muerte de Calvi, en 1564, las obras ya estaban muy adelantadas. Cuando, en 1575, se decide paralizarlas y cambiar el trazado inicial, sólo quedaba por construir un baluarte cercano a la antigua Portella y las cortinas que lo unirían a los baluartes de San Juan y de Santa Tecla. El proyecto y la construcción de la ampliación del recinto fortificado se encomendaron a un prestigioso ingeniero militar, el capitán Giovanni Giacomo Palearo, apodado “El Fratín”. El Fratín propuso un esquema muy inteligente que permitía ampliar notablemente la superficie protegida, sin aumentar excesivamente su perímetro. Se alargó el perímetro de la muralla en algo menos de 2 km, con sólo reformar y ampliar el baluarte de San Juan, ya construido, y añadir un único baluarte nuevo (el de Santa Lucía), medio caballero y un revellín (el de Santa Tecla), lo que permitió duplicar la superficie protegida y albergar intramuros el burgo de marineros y comerciantes de Santa Lucía. Los planos de la traza de Ibiza dibujados por Fratín en 1579, dan una idea clara de las fortificaciones anteriores (murallas medievales y muralla Calvi) y las del propio Fratín, así como de la orografía y construcciones (molinos, astillero) de los alrededores.
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1579 – Traza de Ibiza por Giovanni Giacomo Palearo “El Fratin”.

La obra del Fratín amplió sensiblemente la escala y estructura urbanas y alteró totalmente la silueta de la ciudad, que, básicamente, son las que nos han llegado hasta hoy. Se añadió una nueva puerta para conectar con el puerto y la Marina, conocida como “Portal de las Tablas”, quedando la del Portal Nou como puerta del campo, y la del Soto Fosc, como simple pasadizo de socorro. Estas fueron las últimas grandes obras que se ejecutaron en la fortaleza y se prolongaron hasta fines del XVI.
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1596 – Ibiza

Respecto al crecimiento extramuros del arrabal de la Marina, en un plano anónimo de 1616 que se conserva en el Archivo General de Simancas, se esboza someramente la configuración del arrabal de la Marina: una hilera de edificios (principio de la actual calle de la Mare de Déu) paralela a la playa, que conduce a una pequeña fortificación (la batería del puerto, llamada “La Torre de la Mar”) en el extremo oriental del puerto; el antiguo astillero (actual calle Drassana); la iglesia de san Telmo, en el mismo lugar que la actual; una hilera de edificios en lo que es hoy la calle del Mar, y, a su espalda, el llamado Hort des Paraires, una zona del arrabal que fue propiedad del gremio de laneros y tejedores.
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1616 Plano de la ciudad de Ibiza.

LA CIUDAD MODERNA: SIGLOS XVII-XVIII (DE “REAL FUERZA” A “CIUDAD”). El siglo XVII fue de decadencia para el imperio español y, para las Baleares, un siglo de transición y dificultades. Aunque el peligro turco se había desvanecido a raíz de la batalla de Lepanto, las incursiones piratas del norte de África contribuían a la progresiva despoblación del campo y la consecuente falta de alimentos. Hacia mediados del XVII se produce un repunte comercial. La concesión oficial de patentes de corso y mercancía permite el nacimiento de una nueva clase social, un cierto tipo de burguesía basado en el corso y el comercio. El arrabal de la Marina, de donde son naturales la mayoría de patronos de corso, experimenta un crecimiento poblacional espectacular, llegando a duplicar a la población del recinto amurallado. El relativo auge marítimo y comercial de la segunda mitad del XVII contribuyó en gran medida al crecimiento del barrio marinero, en cuyo astillero se construía buena parte de las embarcaciones que posibilitaron esa actividad. Al tiempo que el arrabal iba cobrando mayor importancia, se acrecentaban los conflictos entre campo y ciudad. Las Ordenanzas de política y buen gobierno, promulgadas en 1655, una rígida reglamentación proteccionista que impedía de hecho el mercado libre, revelan una situación de emergencia permanente y de escasez crónica en la isla. Las Ordinaciones de 1686 acentuarían aún más la rigidez de aquel reglamento, ahondando las diferencias entre los medios urbano y rural. El documento de 1690 llamado Exposición de los payeses al rey, es un patético informe de las paupérrimas condiciones de atraso, miseria y abandono que sufría la payesía ibicenca de finales del XVII. La lectura de dicho documento revela las nefastas consecuencias que para los payeses tuvieron las disposiciones legales antes citadas, que les forzaban a vender los productos a un precio estipulado e injusto, lo que les condujo a cultivar únicamente para su subsistencia. Esta podría ser una de las causas del atraso y falta de estímulo de las explotaciones agrarias de la isla.

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Los 3 recintos de Dalt Vila, el arrabal, el burgo de Santa Lucía y la Vila Nova

De la lectura de esos y otros documentos similares de la época se deducen 2 hechos importantes: por un lado, el conflicto permanente ciudad-campo, dados el dominio y la explotación ejercida por la ciudad, residencia de los propietarios rurales y urbanos, la autoridad civil y militar, el clero y los recaudadores de contribuciones (revueltas violentas de la payesía en 1689 y 1749); por el otro, la consiguiente emigración del campo a la ciudad, que, en el último tercio del XVII, llegó a ser bastante importante y que las autoridades trataron de orientar hacia la villa amurallada, para que no contribuyeraal crecimiento del arrabal de la Marina, que rivalizaba cada vez más con la Real Fuerza.
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1687 Plaça de Iviça

La emigración rural, los forasteros, y las facilidades para el crecimiento que daba el terreno llano sobre el que se asentaba, favorecieron la expansión espontánea del arrabal por la zona inmediata al mar, con calles paralelas a la playa, donde los intersticios entre las edificaciones se iban rellenando de manera desordenada y sin ningún plan previo. En 1687, el ingeniero José de Castellón viaja a la isla y alerta sobre los problemas defensivos derivados del crecimiento exorbitante del arrabal. Para proteger el arrabal de los ataques por tierra, a principios del siglo XVIII se construye una cerca recta, de poca altura, entre el baluarte de S. Juan y el mar, la llamada primera “estacada” (actual calle de Montgrí). Como reflejo de su informe de 1687, el propio José Castellón dibuja un detallado plano denominado “Plaça de Iviça”, en donde ya aparece dibujada la “estacada” y se aprecia claramente la trama del arrabal de la Marina. Para entonces, el arrabal ya está bastante consolidado, y su trama urbana no difiere mucho de la actual hileras de casas que se van prolongando, por adición sucesiva, en dirección a la Torre del Mar, formando manzanas alargadas, paralelas a la línea de la playa y siguiendo las curvas de nivel del terreno. Sin embargo, tal como se refleja en los planos de la época, la trama presentaba importantes huecos en la zona más próxima a la muralla, y en especial a su rampa de acceso, además del ya citado Hort des Paraires.
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1755 Ibiza

Las necesidades militares obligaban a mantener un espacio libre, de seguridad, frente a la muralla y su entrada. Todo ello se aprecia perfectamente en el Plano y perfiles del frente del arrabal de la plaza de Ibiza, del año 1738, obra del capitán de ingenieros Carlos Berenguer, y, sobre todo, en un plano de Juan Ballester de 1755, donde se indican las construcciones que es preciso demoler para mejorar la defensa del arrabal. Por lo que respecta a los alrededores de la ciudad, resulta muy interesante otro plano de 1752, también de Juan Ballester, donde se reproducen con minuciosa precisión las tierras de cultivo del llano de Ibiza y los caminos y fincas rurales de la época.
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1752 Ibiza

A principios del siglo XVIII (tras la guerrra de Sucesión a la Corona española, por la que se instauró una nueva dinastía, la borbónica), se inicia la incorporación de España al mundo moderno, traducida en una transformación política radical en un sentido absolutista y uniformador. Las viejas estructuras gremiales de la Edad Media serán reemplazadas por un acentuado centralismo político y administrativo, a la manera de otros países de la Europa occidental. Los dos hechos clave del XVIII, la revolución industrial y la revolución burguesa, obedecen al nuevo espíritu racionalista e ilustrado.
Las consecuencias más inmediatas de la implantación del decreto de Nueva Planta por Felipe V fueron la abolición de todas sus singularidades, incluyendo la Universidad y sus antiguos fueros, y la expropiación de las salinas por derecho de conquista, que pasaron a ser de propiedad real. Como había ocurrido históricamente, la isla sólo tendrá importancia para la Corona desde el punto de vista militar, como una pieza más en la estrategia mediterránea de Felipe V. De acuerdo con el papel asignado a la isla en tal estrategia, de comienzos del XVIII data una serie de  edificios militares nuevos construidos en el recinto del Castillo por el ingeniero militar Simon Poulet (cuarteles del siglo XVIII), o fuera de él, como la sala de armas y almacenes (actual Museo de arte contemporáneo). Acompañando a esa estrategia, la antigua “Real Fuerza de Ibiza” pasará a llamarse “Plaza de Ibiza”. De esa época son las disposiciones de seguridad por las que se impedía construir en los alrededores de la fortaleza, lo que permitió inscribir los terrenos del sur del promontorio sobre el que se asienta la ciudad (zona del Soto) como propiedad militar.
Mirándolo desde el lado positivo, el mantenimiento de esa servidumbre hasta hace pocos años es lo que ha impedido el crecimiento urbano en esa dirección y lo que ha permitido la conservación de la silueta característica de la ciudad vista desde el mar. En Ibiza, las nuevas ideas de reforma y progreso de la Ilustración no empezaron a tomar forma hasta la segunda mitad del XVIII, aunque el secular atraso de la isla impidió la formación de una clase empresarial capaz de aprovechar las posibles ventajas de la nueva situación. Una vez más, las nuevas ideas llegarían con retraso y algo “descafeinadas”, de la mano del gobernador conde de la Croix, siendo sus resultados prácticos más bien modestos.
Lo que algunos han llamado “primera modernización” de Ibiza, a finales del siglo XVIII, se corresponde con el cambio del marco administrativo-legal derivado del otorgamiento por el rey Carlos III del título de “Ciudad” a la antigua “Real Fuerza de Ibiza” (1782), y de la concesión a Ibiza de una sede episcopal por el papa Pío VI (1785), también a instancias de Carlos III, todo lo cual propició unas mejoras indudables para la isla y la ciudad. El “Plan político y económico de rehabilitación y progreso” propuesto por el asesor y comisionado real Cayetano Soler, supuso el primer intento serio de racionalización administrativa, liberalización económica y fomento del desarrollo y mejora de las condiciones de vida de los isleños en general.
Tradicionalmente, los payeses trabajaban la tierra alrededor de sus casas, sin desplazarse, en un régimen de autoabastecimiento caracterizado por una agricultura poco o nada especializada, para el consumo familiar, con pocos excedentes y circulación monetaria escasa. La pesca tampoco tenía carácter comercial, sino de autoconsumo. Las únicas formas de obtener dinero contante y sonante eran la tala de bosques, la venta de productos del campo y artesanales, el trabajo salinero (muchos payeses trabajaban en verano en las salinas) y la emigración.
Siguiendo la política de colonización rural de Carlos III, entre 1784 y 1785, el primer obispo de Ibiza, Manuel Abad y Lasierra, realizó la división de Ibiza y Formentera en parroquias (todos las que hoy llevan nombre de santo), dándoles ordenanzas y construyendo, en su caso, iglesia, casa consistorial y habitación para cirujano. Pero, pese a las ayudas económicas para establecerse en los nuevos asentamientos “urbanos”, fueron muy pocos los payeses que lo hicieron. La medida sólo alcanzó un éxito relativo en los casos de Santa Eulalia y San Antonio; el resto se limitó a unas pocas casas en torno a la iglesia. La población de la isla de Ibiza siguió siendo mayoritariamente dispersa.
Las mejoras agrícolas introducidas consistieron en la roturación de nuevas tierras, construcción de innumerables muros de piedra, apertura de caminos y fuentes, introducción de nuevos cultivos e injertos. Se arreglaron los estanques de las salinas y se  levantaron almacenes para la sal.
En la ciudad se realizaron numerosas obras públicas de infraestructura, se ejecutó la traída de agua potable, se construyeron fuentes, un lavadero público, se empedraron calles. Fue en esa época cuando se definió lo que después sería la plaza de la Constitución (mercado de verduras actual), para lo que se creó alguna manzana completa de trazado ortogonal, conformando una plaza que ya no sería el simple resultado de rellenar de manera espontánea un hueco existente. En esa misma plaza se instalaron el nuevo mercado de verduras y la pescadería al aire libre (en el mismo lugar que ocupan hoy las actuales construcciones del mercado y la pescadería). Es también en esta época cuando se traslada el astillero a la actual plaza de Sa Riba, se construyen la alhóndiga pública, el matadero, la nueva almadraba, y diversos almacenes para leña, carbón y materias  primas, seestablecen nuevas industrias y talleres (tejidos, herrerías, alfarería, curtidos, cordelería, teñidos, calderería, zapatería, fábricas de pastas, etc.). En Dalt Vila se construye el hospicio, casa de caridad y hospital de pobres, en el edificio del antiguo hospital, junto a la Almudaina, y el hospital militar, en la calle San Carlos; se reforma y amplía el antiguo colegio de los jesuitas, que posteriormente pasaría a ser seminario y que durante muchos años fue la única posibilidad “real” de estudiar para la mayoría de los ibicencos. Fruto de todas esas mejoras, al terminar el siglo XVIII (1797), la población de la isla superaría los 15.000 habitantes (un aumento de unas 2.000 personas en 15 años) y la de la ciudad alcanzaría las 3.500 personas.
LA CIUDAD ROMÁNTICA (1800-1900). Mientras que en la península se consolidaba la división moderna entre los ideales tradicionales del antiguo régimen (más reaccionarios que conservadores), y los ideales progresistas, ilustrados y liberales recogidos en la Constitución de Cádiz de 1812, en Ibiza tal diferenciación era prácticamente inexistente. La sociedad ibicenca (marcadamente estamental pero sin estamento nobiliario, con un fuerte estamento eclesiástico y un amplísimo estado llano), carecía de las dos fuerzas principales en conflicto en la España peninsular: la nobleza y la burguesía. En la Ibiza de la época coexisten 2 ciudades en una, política y socialmente antagónicas. Intramuros, en la quietud secular de Dalt Vila, está la sede de la administración municipal (en el convento de Santo Domingo, desde 1838) y residen los propietarios rurales, los militares y los clérigos. Extramuros, en los bulliciosos barrios de la Marina y la Peña, los pequeños comerciantes, marineros y menestrales. El pulso de la vida diaria se ha ido trasladando hacia los barrios extramuros, tendencia que no hará sino acentuarse en los próximos años.
La ocupación francesa de Argelia, en 1830, supone para Ibiza la desaparición del peligro berberisco y la consiguiente pérdida de importancia militar de la plaza. Se eliminan las restricciones al crecimiento del arrabal, permitiéndose tanto la colmatación de los huecos existentes y el acercamiento a la muralla, como el crecimiento en altura.
image3356.jpgUn hecho político que iba a tener gran influencia en la transformación de los usos en el seno del recinto amurallado fue la desamortización de Mendizábal de 1835, que posibilitó, en 1838, el traslado del Ayuntamiento desde la plaza de Sa Torreta (o plaza de la Catedral) al convento de Santo Domingo, sobre el antiguo burgo de Santa Lucía. Este edificio albergaría también el hospicio, las 2 primeras escuelas públicas, la prisión, el juzgado de primera instancia y las oficinas de Correos y Telégrafos. Semejante concentración de equipamientos públicos iba a desplazar definitivamente el peso de la actividad político-administrativa de la vila superior a la vila nova; la Iglesia ibicenca dejaba de ser protagonista de las reformas ilustradas que había asumido el siglo anterior, cediendo el testigo de la modernidad a la sociedad civil y burguesa -incluso en Dalt Vila, hasta entonces su reducto inexpugnable- y quedando limitado su campo de acción (al menos, formalmente) a su misión pastoral.
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1850 – IBIZA por Francisco Coello

En 1836 se efectúa una plantación de adelfas en el paseo de la Alameda (actual paseo de Vara de Rey), al otro lado de la estacada, enmarcando y dando relevancia al acceso terrestre a la ciudad. En un bello mapa de 1850, dibujado por el coronel de Ingenieros Francisco Coello, se ilustran con minuciosidad el casco urbano y las fincas rurales de los alrededores de la ciudad.
En 1860 se substituye la primitiva rampa en zigzag de acceso al portal de las Tablas por la actual, en línea recta. Así mismo, se realizan 2 operaciones urbanísticas importantes: por un lado, se configuran 2 nuevas plazas con mercado (la de la Constitución y la de la pescadería), aprovechando el espacio liberado por la antigua rampa en zigzag; por el otro, se ejecuta el derribo de la primera estacada de la Marina, que permite la configuración de nueve nuevas manzanas urbanas regulares (barrio denominado Poble Nou). En 1869 se inaugura la carretera de San Antonio, que substituyó al antiguo camino de Portmany.
En 1873 se inaugura el mercado, en la plaza de la Constitución, edificio de traza neoclásica y tratamiento tradicional en cuanto a materiales. El derribo de la estacada se enmarca en la corriente europea de la época, de demolición de lasya inservibles fortificaciones militares, que impedían la expansión urbana exigida por la revolución industrial y la creciente inmigración del campo a la ciudad. Sin embargo, en Ibiza, la polémica sobre el derribo de las murallas renacentistas apenas llegó a plantearse, entre otras razones, porque la escasa actividad económica y las nulas expectativas de expansión urbana de finales del XIX tampoco lo demandaban.
fases evolucion hasta 1912.jpgEn 1885 se inician las obras del puerto (la primera gran realización pública estatal en la ciudad desde la construcción de las murallas renacentistas), que no finalizarán hasta 1912. En 1888 se coloca un cable submarino entre la isla y la península y se instala el primer teléfono. En 1898 se construye el teatro Pereira, en la zona recién ganada para la ciudad (el Poble Nou). El arquitecto Félix Julbe Moreno, en su obra Introducción al análisis histórico de la ciudad de Ibiza, incluye un plano muy esclarecedor del desarrollo urbano de Ibiza hasta 1912 (año de la “apertura” de Ibiza al exterior por mar y por tierra, con culminación de las obras del puerto y la aprobación del primer ensanche de la ciudad, respectivamente).
El progreso va llegando, lentamente, a la ciudad: la primera imprenta, la dotación de un buquecorreo semanal con Palma, el telégrafo y el teléfono. Gracias a una cierta mejora de las comunicaciones con el exterior, Ibiza empieza a despertar la atención de un grupo selecto de viajeros (archiduque Luis Salvador, Gaston Vuillier, Vicente Blasco Ibáñez, Santiago Russignol, etc.).  Por lo general, se trataba de viajeros que tenían como destino principal la visita de Mallorca y de los que, indirectamente, se benefició Ibiza.
En los edificios que se levantan en la Marina desde finales del siglo XVIII y durante todo el XIX (es decir, durante lo que hemos llamado “primera modernización” y “segunda modernización”), se observa un predominio de la racionalidad constructiva propia del academicismo neoclásico, frente al modo popular de autoconstrucción que había imperado hasta entonces.
Son edificios ordenados y proporcionados, con huecos regulares, barandillas de balcones de hierro (en lugar de madera), con elementos “cultos”, como molduraje de balcones y cornisas, recercados de ventanas y balconeras, etc. También se aprecia una clara diferenciación entre elementos “estructurantes” y “estructurados”; así, se marcan las esquinas, frentes de forjado, cornisas y zócalos, al tiempo que se recercan los huecos. Para acentuar esta racionalidad compositiva, y la separación entre los elementos estructurantes y los paramentos, se recurre al uso del color de tradición mediterránea: amarillos, almagres, añiles y blanco. Son pigmentos a base de tierras que se mezclan con el enfoscado, a modo de estucado, o que se disuelven en la cal. La mayor o menor saturación del pigmento dará lugar a colores más o menos intensos; así, el almagre irá del rosáceo al rojo intenso. Lo más usual es tratar los elementos estructurantes y recercados a base de blanco, dejando el color (rojo, amarillo o azul) para los paramentos, aunque la combinación también puede ser la inversa o distinta. Así pues, la arquitectura que va surgiendo en la Marina a fines del siglo XVIII y durante todo el XIX es una arquitectura polícroma, en la que el blanco como único tratamiento cromático se limita a los inmuebles de factura más popular y orgánica (p. ej., la mayoría de los de la Peña). Es una arquitectura bien compuesta, sobria, severa y culta, aunque enraizada en lo popular. Encontramos esta arquitectura principalmente en las zonas de más reciente urbanización, como la plaza de la Constitución, la calle de “las farmacias” (Anníbal y Antoni Palau), y, sobre todo, en el Poble Nou.
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IBIZA – Ensanches anteriores a 1973

EL SIGLO XX: DEL VIAJERO DECIMONÓNICO AL TURISMO DE MASAS. Se ha dicho, no sin razón, que el siglo XX en Ibiza comienza en 1912. En efecto, en ese año se producen 2 hechos de capital importancia para la ciudad futura: la terminación de las obras del puerto, y la aprobación del primer proyecto de ensanche de la ciudad, “sector de la Alameda” (zona actual de Vara de Rey). Esas 2 actuaciones significarían, respectivamente, la apertura definitiva de la ciudad hacia el mar y hacia tierra.
En 1909, se publica la primera guía turística de Ibiza. La oferta hotelera en esos  años se limitaba a pequeñas fondas (“La Marina”, “El Comercio”), de pocas habitaciones y carentes de servicios de calidad. En realidad, a principios del siglo XX, la ciudad tenía unas infraestructuras realmente precarias: hasta 1907 no se realizó el primer tendido eléctrico en Ibiza y muchas partes de la ciudad carecían de luz eléctrica (entre ellas el puerto), por no hablar de agua corriente o de alcantarillado. En fecha tan tardía como 1920, el automóvil todavía seguía siendo un elemento ajeno a la isla, cuyo uso estaba reservado a las autoridades más relevantes. En 1923 llegó el primer autobús a la isla, que se destinaría al enlace con el “remoto”pueblo de San Juan. En 1929 atraca en Ibiza el Orentes, el primer viaje turístico organizado. En aquella época, los turistas llegaban, sobre todo, en cruceros que viajaban por el Mediterráneo.
Durante la década de 1930 se produce el “descubrimiento” de Ibiza por una selecta variedad de viajeros españoles, centroeuropeos13 y norteamericanos, como los escritores españoles Rafael Alberti y María Teresa León, el filósofo y crítico literario alemán Walter Benjamin, el escritor norteamericano Elliot Paul, el escritor francés Albert Camus, el artista y escritor austriaco Raoul Haussman, el fótografo y artista norteamericano Man Ray, entre otros, así como una serie de arquitectos racionalistas, españoles y europeos, que vieron en la arquitectura popular ibicenca un ejemplo de la armonía, funcionalidad y sencillez que trataban de aplicar a la nueva arquitectura. Entre ellos destacan los arquitectos españoles y miembros de la sección catalana del GATEPAC (Grupo de arquitectos y técnicos españoles para el desarrollo de la arquitectura contemporánea), Germán Rodríguez Arias, Josep Lluís Sert, Josep Torres Clavé, Sixto Illescas, y el arquitecto alemán Erwin Broner, que se estableció en la isla durante muchos años, dejando una magnífica y abundante producción pictórica y arquitectónica.
En esa década de 1930 se funda una institución básica para el incipiente desarrollo turístico, el Fomento del Turismo, y se inauguran en la isla los primeros hoteles en San Antonio (hotel Portmany, 1933), Santa Eulalia (hotel Buenavista, 1933) e Ibiza. En lo que se refiere a la ciudad, ya por aquellos años cuenta con 3 hoteles dignos de tal nombre: hotel España (1932); Grand Hotel (1933; actual hotel Montesol); hotel Isla Blanca (1934). Este incipiente flujo turístico fue cortado de raíz en 1936, por el inicio de la guerra civil. Por esa época, el centro histórico de Ibiza, incluyendo el ensanche de Vara de Rey, ya estaba consolidado. La ciudad de Ibiza tenía entonces 11.000 habitantes.
Entre la Segunda guerra mundial, el posterior boicot a España por la mayoría de los países europeos y la propia situación económica europea, la década de 1940 podría calificarse como de “década perdida” por lo que respecta al desarrollo turístico y de la ciudad en general.
Hacia 1955 se produce el “descubrimiento” de Ibiza por los beatniks, un movimiento juvenil minoritario nacido en California y caracterizado por su inconformismo vital. Aunque su aportación numérica en Ibiza fue muy limitada, sí tuvo importancia como precursor de una oleada mucho más importante que llegaría a la isla unos diez años después, la de los hippies, quienes, éstos sí, tuvieron una poderosa influencia en la isla y, sobre todo, en su descubrimiento a nivel mundial. Pese a la nula relevancia internacional de la España de la época, en lugares como California, el nombre de Ibiza llegó a alcanzar resonancias míticas…
A mediados de la década de 1950 ya puede hablarse de una cierta infraestructura turística en la isla, especialmente en San Antonio. Un hecho decisivo en el desarrollo turístico de la isla fue la apertura al tráfico comercial del aeropuerto de Es Codolar (1958) y su ampliación y mejora en 1961 (la pista anterior era de tierra). En 1966, el aeropuerto inaugura una nueva terminal y se abre al tráfico internacional. El crecimiento turístico a causa de la mejora de las comunicaciones fue espectacular. De los 41.253 visitantes a la isla en 1961 se pasó a 350.806 en 1970. En ese período de explosión hotelera en la isla (1967-1973) confluyeron varios modelos turísticos.
En relación a la imagen turística exterior de la isla, es decir, a la “marca” turística de Ibiza, cabe distinguir:
a. La “Ibiza peculiar”, que hacía de la isla un destino turístico singular y que incluía tanto factores físico-ambientales como humanos. Nos estamos refiriendo tanto a los vestigios anclados en un pasado arcaico -el campo, la arquitectura popular, los campesinos y las formas de vida ancestrales aún vivas-, como a la modernidad encarnada en los intelectuales, escritores, artesanos, hippies, etc., que se habían visto seducidos por ellos. Como es natural, este grupo no era ni mucho menos mayoritario, comparado con otras formas de turismo, pero sí definitorio para sentar la imagen de la isla como destino específico.
b. La “Ibiza turística homologada”, substancialmente similar a otros destinos de la costa española y mediterránea.
El “boom” turístico de los décadas 60′ y 70′ tuvo una importancia decisiva en la vida de los ibicencos y en el urbanismo. Con la nueva prosperidad generada por los ingresos del turismo, y con la llegada masiva de inmigrantes para trabajar en el ramo de la construcción y en el sector de los servicios, se aceleró la construcción de los sucesivos ensanches de Ibiza y el progresivo despoblamiento del casco histórico. Se construía compulsivamente. Con las calles prácticamente sin urbanizar, iban apareciendo aquí y allá nuevos bloques de pisos, y muchos ibicencos se iban trasladando a vivir a esos nuevos edificios, donde gozaban de servicios y comodidades de los que carecían en sus viejas y modestas viviendas del arrabal, la Marina o la Peña.
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PGOU 1973 – Ibiza

La década de 1980 supuso la consolidación de la industria turística y una mayor eficacia promocional; el turismo se había convertido en el primer negocio de las islas, absorbiendo cerca del 90% de la economía local. Durante esta época se producen diversos cambios que afectarían al conjunto de la industria turística: incorporación a la Comunidad Europea; implantación del IVA; cambios en el tipo de turista y su comportamiento; crecimiento desmesurado de la oferta respecto a la demanda y su consiguiente degradación (turismo tipo hooligan); auge meteórico del turismo “de discoteca”. Asistimos también al nacimiento de los primeros grupos ecologistas, cuya influencia irá calando lentamente en la concienciación de la sociedad ibicenca ante a los excesos de la urbanización. En esa década, el urbanismo siguió experimentando una expansión fortísima, avalada por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 1973, de clara inspiración desarrollista y que, de haberse ejecutado íntegramente, habría dado lugar a una masificación total. En 1987 se aprobó un nuevo PGOU que, aunque técnicamente más correcto, seguía idénticas tendencias desarrollistas.
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PGOU 1987 – Ibiza

La década de 1990 se inicia con una fuerte crisis turística y económica que se prolongará varios años. Este impasse permitió abordar un proceso de modernización y reflexión colectiva. En 1990 se aprobó la Ley de Disciplina urbanística, que proporcionaba instrumentos para evitar y, en su caso, sancionar los abusos urbanísticos. Ese mismo año se aprobó el Plan de modernización de la oferta hotelera, cuya aplicación fue más lenta de lo previsto. Así mismo, durante esos años se aprobaron las primeras leyes proteccionistas del territorio (Ley de espacios naturales, de 1991, y Ley de suelo rústico, de 1997). En esta década se aprueban definitivamente los dos planes especiales de protección y reforma interior (PEPRI´s) del conjunto histórico de Ibiza: el PEPRI de la Marina, la Peña y el ensanche de Vara de Rey (1994) y el PEPRI de Dalt Vila y el Soto (1997), todavía vigentes. En 1999 se aprueban las Directrices de ordenación territorial, una medida eficaz para reorientar el urbanismo de las islas, y implanta la llamada “ecotasa”, un polémico gravamen para sufragar el desgaste ecológico, que se aplicaba a los turistas que pernoctaban en hoteles; este impuesto resultó más bienintencionado que eficaz y se retiró al poco tiempo, sin lograr los resultados apetecidos.

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En diciembre de 1999, Ibiza (junto a La Laguna) es incluida por la UNESCO en el grupo de “ciudades patrimonio de la humanidad”. A fines de esa década de 1990, el fenómeno de las discotecas da un nuevo salto hacia adelante, con la irrupción de los clubbers; traídos principalmente desde Gran Bretaña por grupos como Ministry of Sound, Cream, Manumission, etc., decenas de miles de jóvenes comienzan a acudir a la isla atraídos exclusivamente por los grandes espectáculos musicales que se organizan en las discotecas, contratados por esas compañías. El turismo “de discoteca” inicia así una nueva era.
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PGOU 2009 – Ibiza

En 2009 se aprueba definitivamente la revisión del PGOU de Ibiza, un instrumento urbanístico que corrige y reorienta en buena medida las tendencias desarrollistas de los planes generales anteriores. La población del municipio de Ibiza se cifraba en 49.516 habitantes (2010), es decir, cuatro veces y media la que tenía en 1960, en los albores del turismo de masas.
Hoy día, casi 80 años después de la inauguración del primer hotel digno de tal nombre (el Grand Hotel), las Pitiusas superan holgadamente los 2 millones de turistas anuales. Pero, pese a estas cifras astronómicas, no hay que perder de vista la fragilidad de esta industria, que, no hay que olvidarlo, es la única merecedora de tal nombre en las islas. En momentos difíciles sólo sobreviven los destinos capaces de ofrecer un producto de calidad. De ahí la obsesión de las instituciones y empresarios locales acerca de la calidad. Hoy día, nadie duda ya de que ello es inseparable de un desarrollo urbanístico sostenible y sensible hacia la naturaleza, el medio ambiente, el patrimonio histórico-artístico y la conservación del territorio. Ese es el gran reto de Ibiza de cara al siglo XXI.

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EL URBANISMO EN EL SIGLO XX: HITOS Y PLANES URBANÍSTICOS. Como se ha dicho, en 1912 se produce la aprobación del primer proyecto de ensanche de la ciudad, “sector de la Alameda”, el de la zona actual de Vara de Rey, a cargo del arquitecto provincial José Alomar.
Este primer ensanche supondría el pistoletazo de salida a la progresiva ocupación del llano de Ibiza por la urbanización. Poco después, en 1915, se aprobaría el proyecto del segundo ensanche del lado norte de Vara de Rey, del arquitecto provincial Guillermo Reynés. En esa época, la ciudad tenía 6.225 habitantes (actualmente tiene casi 50.000), la mayor parte de los cuales residía extramuros.
En 1930 se aprueba el proyecto del 3ª ensanche de la ciudad, a cargo del arquitecto provincial José Alomar, comprendiendo los terrenos entre la carretera de San José (avda. España), camino de Sa Joveria y Hort de Can Solaies.
En 1931 se produce la declaración de conjunto histórico-artístico de la necrópolis púnica de Puig des Molins.
En 1934 se aprueba el 4ª ensanche de Ibiza, también del arquitecto provincial José Alomar, comprendiendo los terrenos entre la carretera de San José (avenida España), fincas de Can Cantó, Can Partit y Sa Capelleta.
En 1942 son declaradas monumento nacional las murallas y la torre de la catedral.
En 1949 se aprueba el ensanche norte de la ciudad y en 1952 se aprueba el ensanche noroeste.
El 13.02.1969 se produce la declaración como conjunto histórico-artístico del casco antiguo de Ibiza (Dalt Vila, la Marina y la Peña).
En 1972 se produce la cesión del Castillo al Ayuntamiento de Ibiza.
En 1973 se aprueba el primer PGOU de Ibiza, un plan fuertemente desarrollista y en el que se utilizó falazmente la superficie del Soto en el cómputo de zonas verdes de cesión obligatoria. Resultado de ese urbanismo estrecho de miras: una ciudad carente de zonas verdes, densamente edificada, de calles estrechas en relación a la altura de los edificios, cuyos efectos perniciosos, irreversibles, seguimos padeciendo hoy. El Plan de reforma interior del casco urbano del municipio de Ibiza (PRIMI) de 1975, dirigido por el arquitecto Raimon Torres, intentaría corregir los aspectos más perversos del PGOU de 1973, pero no se llegó a aprobar.
En 1985 se aprueba la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio histórico español.
En diciembre de 1987 se aprueba la revisión del PGOU. El nuevo plan es más técnico que el anterior, pero también de inspiración fuertemente desarrollista. Como mandato del plan, y del artículo 20 de la Ley de Patrimonio de 1985, se ordena la redacción de un plan especial de reforma interior del conjunto histórico-artístico. Por razones que no vienen al caso, se juzgó conveniente redactar 2 planes especiales diferentes, uno para el recinto amurallado (Dalt Vila) y otro para el resto del conjunto histórico (la Marina, la Peña y el ensanche de Vara de Rey).
 En 2002, el Ayuntamiento de Ibiza adjudica la redacción del Plan director de las murallas renacentistas de Ibiza al equipo dirigido por el arquitecto Fernando Cobos, en el que participan la historiadora Alicia Cámara, el arqueólogo Manuel Retuerce y la restauradora Mónica Roselló. Hasta el momento ya se han realizado varias actuaciones siguiendo las directrices de este plan director.
El 21.03.2005, el Consejo insular de Ibiza y Formentera aprueba definitivamente el Plan territorial insular (PTI), publicado en el BOIB núm. 50, de 31.03.2005.
El 4.08.2009 se aprueba definitivamente la revisión del PGOU de 1987 (BOIB nº 128, de 1.09.2009), que incluye un catálogo de los bienes protegidos del municipio de Ibiza.
Hasta ahora, a nivel municipal, sólo se contaba con los catálogos incluidos en los dos PEPRI´s. El PGOU incorpora el catálogo de los PEPRI´s y lo amplía a zonas ajenas al conjunto histórico-artístico. En esta revisión se ha incluido la unidad de actuación 27, llamada “Alta-Retiro”, una actuación “piloto” por la que se quiere remodelar una manzana de casas de la Peña (en la actualidad, muy degradada y de elevada conflictividad social), para la creación de viviendas de protección oficial, equipamientos y espacios libres.
Este plan general supone una revisión de los criterios desarrollistas de los PGOU´s anteriores y apuesta por un desarrollo urbano sostenible, desclasificando varias zonas de interés estratégico como pulmón de la ciudad (p. ej., zona se Ses Feixes).
ibiza-ge4ADMINISTRACIONES Y AGENTES IMPLICADOS EN EL URBANISMO DE LA CIUDAD. La ley 12/1998 del Patrimonio histórico de las islas Baleares, apuesta por centrar el núcleo de las funciones ejecutivas en los consejos insulares, aunque reservando a los ayuntamientos nuevos espacios de intervención exigidos para una correcta interpretación del irrenunciable principio de autonomía local. En sus artículos 91 a 93, la ley establece las competencias de las distintas administraciones públicas que intervienen en la protección del patrimonio histórico: gobierno balear, consejos insulares, y ayuntamientos.
Por lo que respecta a los PEPRI´s aprobados en 1994 y 1997, vinieron a poner un poco de orden en las actuaciones de las distintas administraciones en materia de patrimonio y agilizaron la tramitación de los expedientes de licencia en el conjunto histórico, descargando de trabajo a la Comisión de patrimonio del Consejo insular, organismo que hasta entonces informaba, previamente a la licencia, todos los expedientes en el conjunto histórico.
Para la puesta en marcha de los PEPRI´s, se crearon 2 órganos: la Ponencia técnica del PEPRI (PTP) y la Comisión de control del PEPRI (CCP). Como su nombre indica, la PTP está compuesta por varios técnicos que estudian y valoran los proyectos desde el punto de vista del cumplimiento de la normativa establecida en los planes especiales. Actualmente, está compuesta por 1 arquitecto que ejerce de director, 1 arquitecto municipal, 1 técnica municipal de Patrimonio, 1 arquitecto externo invitado, 1 letrada municipal, y sendos representantes de los colegios de arquitectos y de arquitectos técnicos. Los informes de la PTP no son vinculantes, pudiendo ser ratificados o no por la CCP. En lo referente a la CCP, es el órgano que ejerce las funciones que antes de los PEPRI´s estaban reservadas a la Comisión de patrimonio del Consejo insular. Está formado por los concejales del equipo de gobierno y de la oposición, que antiguamente formaban la Comisión de obras y urbanismo, más 1 secretaria y 1 arquitecto ponente, que es, a su vez, el director de la Ponencia técnica. Estos 2 últimos componentes no tienen voto en la Comisión. Los dictámenes de esta CCP son vinculantes y se utilizan como base para el informe de la licencia de obras. De acuerdo con la ley del Patrimonio histórico de las islas Baleares, y con el articulado de los PEPRI´s, dependiendo del tipo de obra y del grado de protección que tenga asignado el bien protegido en los PEPRI´s y/o catálogo de Patrimonio, en ciertas ocasiones, es necesario recabar el dictamen previo de la Comisión insular del territorio, urbanismo y patrimonio histórico-artístico (CIOTUPHA), órgano dependiente del Consejo insular. Este dictamen es vinculante y debe ser favorable para que se pueda otorgar la licencia.
En otro orden de cosas, según los PEPRI´s, todo el subsuelo del área del conjunto histórico-artístico (más el de otras áreas que aparecen pormenorizadas en un plano específico en el PGOU) está considerado como de interés arqueológico, por lo que cualquier actuación en esas zonas que implique algún tipo de excavación deberá ser supervisada por la CIOTUPHA (sección Patrimonio). En la reciente revisión del PGOU, se encomienda al ayuntamiento la creación de una Comisión municipal de patrimonio, que entienda de los edificios que tengan algún grado de catalogación en el nuevo catálogo municipal (bienes de interés cultural y bienes catalogados). Hasta el momento, esta Comisión no ha sido creada, por lo que sus funciones vienen siendo realizadas por los 2 instrumentos de control establecidos por los PEPRI´s para las zonas declaradas conjunto históricoartístico (Ponencia técnica y Comisión de control). La programación de los planes especiales de protección estaba pensada para 10 años. Hoy ambos planes han superado ya este plazo, por lo que el ayuntamiento ha decidido revisarlos. De hecho, ya se han iniciado los trabajos para la revisión del más antiguo, el del PEPRI de la Marina, la Peña y zona de ensanche de Vara de Rey, y se confía en que en breve pueda exponerse un avance de la revisión.

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Ibiza: El petróleo a las puertas de la fiesta
Ibiza,que sufre el problema de su vinculación con el mundo de la fiesta, comparte con Formentera, su vecina pitiusa, la preocupación por unas prospecciones petrolíferas que amenazan su ecosistema cuando se nombra a Ibiza se está hablando de fiesta. En este sentido, la isla está considerada como un edén de la juerga en cuyas playas algunos personajes del mundo de la música o del deporte se dejan ver. No obstante, también es conocida por la facilidad a la hora de obtener y consumir todo tipo de drogas. The Times,el mismo periódico británico que ha ensalzado a Palma, calificó a la isla pitiusa como el paraíso de las drogas. Este hecho también daña la imagen de una ciudad que, pese a tener un nivel de desempleo relativamente bajo con respecto a otras ciudades de España, ve cómo muchas personas ajenas a la isla hacen su agosto con la venta de diferentes tipos de estupefacientes. 
Su vinculación a la fiesta provoca también que gran parte de la creación de empleo se produzca en verano, cuando se concentran los turistas. Ello condena a la isla a la estacionalidad e impide a sus habitantes tener estabilidad laboral. A eso se le añade el problema de la vivienda. 
Como denuncia una agrupación de afectados por los precios del alquiler en Ibiza, hay “ofertas” de 3.ooo €/mes por un piso de una habitación en la zona de Marina Botafoch e incluso se ofrecen habitaciones en pisos compartidos por entre 600 y 1.000 €. 
Otro de los puntos que preocupa a la ciudadanía es cómo se cuidan las infraestructuras y los recursos de la isla (sobre todo los naturales). En el caso de Ibiza, una de las mayores amenazas se vivió en octubre de 2014, cuando se supo que una empresa pretendía empezar la primera fase de un proyecto de extracción de hidrocarburos en el golfo de Valencia, a menos de 50 km de Ibiza y Formentera, proyecto que fue rechazado por los vecinos de ambas pitiusas. 
En este sentido, los ibicencos y formenterenses, junto a más de 50 colectivos que incluyen a patronal y sindicatos, equipos de fútbol, asociaciones culturales, ayuntamientos y grupos hoteleros, decidieron pasar a la acción. Se organizaron varios puntos de información en los que se podían firmar las alegaciones contra el Estudio de Impacto Ambiental que Cairn Energy (multinacional encargada de realiza el estudio) había presentado al Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. Así nació la plataforma Balears diu NO, que hoy en día sigue su lucha en contra de las pros pecciones petrolíferas. 
Hablar de Ibiza también es hacerlo de la familia de Abel Matutes, exministro de Asuntos Exteriores con el PP entre 1996 y 2000, durante el primer gobierno de José María Aznar. El clan familiar es dueño de constructoras, inmobiliarias, 12 hoteles y empresas de transporte marítimo. La isla está vinculada a su nombre a través de la Fundación Abel Matutes. 
Apostar por un modelo turístico sostenible es fundamental en una isla que en 2014 acogió a casi 3 millones de visitantes. Ecologistas en Acción denunció en su momento una alarmante reducción de espacios protegidos en la isla. También el proyecto de ampliación del puerto y el aeropuerto. Los vecinos, por su parte, se quejan de la falta de aparcamientos y servicios para los residentes estables….
Cercanías: una radiografía diferente de nuestras ciudades. Diagonal-La Marea 2016

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mapa_Ibiza_accesos.jpgEl 3.2.2015 la Sección 5ª de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, visto el Recurso de Casación núm. 35/2013, declaró la nulidad del Acuerdo adoptado por la Comisión Balear de Medio Ambiente de 3.7.2009 -expediente 07.372/2006- por el que se declara la inviabilidad de sujetar el PGOU de Ibiza a evaluación Ambiental Estratégica y, consecuentemente, declaró la nulidad del Acuerdo de la Comisión de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Patrimonio Histórico-Artístico del Consejo Insular de Ibiza, de fecha 4.8.2009, por que se aprobó definitivamente la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Ibiza.

Esta sentencia volvía a poner en vigor el PGOU de 1987. El motivo aducido en la Sentencia es la falta, por parte de la Administración Autonómica, de “la necesaria justificación de la inviabilidad de someter el Plan General de Ordenación Urbana de Ibiza Evaluación ambiental Estratégica, ya que se había sometido a la tramitación de la anterior normativa sobre evaluaciones de impacto ambiental”. Una cuestión meramente formal, ya que la evaluación ambiental se había efectuado y tramitado completamente, pero la legislación sectorial cambió en 2006 (Ley CAIB 11/2006, de 14 de septiembre). La DTª 4ª de esta ley establecía un régimen transitorio correcto para las evaluaciones que ya estaban en trámite, pero con una excepción absurda en su apartado 2º (teniendo en cuenta lo difícil que es tramitar el planeamiento y los largos plazos que conlleva): “2. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, si el plan o programa se eleva a aprobación definitiva transcurridos 2 años desde la entrada en vigor de esta ley, se aplicará íntegramente lo previsto en esta, salvo que sea inviable la aplicación a algún trámite, informando al público de esta decisión. ”

El trámite final del Documento de la Revisión PGOU 2009 llegó a la Consejería de Medio Ambiente en 2009, meses después del plazo de los 2 años de la entrada en vigor de la ley 11/2006, por lo que había que justificar adecuadamente la excepcionalidad que se preveía al final del párrafo de la DTª 4ª.2, lo que al parecer no hizo -o no lo hizo adecuada o suficientemente- la Comisión Balear de Medio Ambiente.

Finalmente, el Ayuntamiento de Ibiza promueve en calidad de órgano promotor la elaboración de una Revisión del Plan General Municipal, que actúe como marco básico de ordenación territorial y constituya el nuevo instrumento de planeamiento general en el término municipal de Ibiza. La Memoria Justifica del Plan General señala la urgente necesidad de aprobación de un nuevo instrumento de planeamiento por la obsolescencia del planeamiento vigente (Plan General de Ordenación Urbana de 1987 y su adaptación a las Directrices de Ordenación del Territorio en el año 2005), tras la compleja situación jurídica planteada por la Sentencia de 3.2.2015 (emitida por Sala de lo Contencioso-Administrativo, Sección 5a, del Tribunal Supremo), que anula el Acuerdo de la Comisión Insular de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Patrimonio Histórico-Artístico del Consejo Insular de Eivissa sobre la aprobación definitiva de la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana del municipio de Eivissa en el año 2009.  

El tiempo transcurrido y la falta de cumplimiento de las previsiones de expansión residencial del Plan General de 1987, que se han demostrados excesivas, en lo que respecta a los ritmos de crecimiento urbano que han acontecido en lo últimos años, junto con las nuevas preocupaciones ciudadanas y los nuevos paradigmas de sostenibilidad en la elaboración de los criterios y el diseño de los instrumentos que definen las líneas maestras del planeamiento general, son argumentos suficientes que han llevado al Ayuntamiento de Eivissa a plantear la necesidad y conveniencia de revisar su Plan General de Ordenación Urbana, de conformidad a lo señalado en la Ley 2/2014, de 25 de marzo, de ordenación y uso del suelo, atendiendo a la conveniencia y oportunidad de proceder a la Revisión del Plan General.

El Pleno del Ayuntamiento de Eivissa en sesión extraordinaria celebrada el 14.4.2016, adoptó aprobar inicialmente el documento de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana, según documentación presentada por el equipo redactor con fecha 22.3.2016, así como el Catálogo de Patrimonio redactado por los Servicios Técnicos Municipales, con ciertas prescripciones, sometiendo a información pública y suspendiendo la tramitación y otorgamiento de licencias, autorizaciones,… durante 2 años o hasta la aprobación provisional del instrumento general de ordenación.

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El curso normal de Ibiza parece volver, sino fuera por las inundaciones habituales otoñales y el mundo de las discotecas que no respeta nada ni a nadie, campa a sus anchas… esta temporada anda revuelto (Space, Amnesia, Pachá, Ushuaia, …). Y otro asunto vital son las viviendas unifamiliares en suelo rústico y la capacidad política para reformar el Plan Territorial Insular (para proponer soluciones), y es que el diagnóstico va a ser duro. De momento el Decreto Ley 1/2016, de 12 de enero, de medidas urgentes en materia urbanística y Decreto Ley 2/2016, de 22 de enero, de modificación del Decreto Ley 1/2016, de 12 de enero, de las Illes Balears viene duro, muy duro.

Ibiza GE7.jpgIbiza, o Eivissa tiene hoy una población de 49.975 habitantes y un parque edificado de 23.632 viviendas, de las cuales 527 (el 2,23%) son unifamiliares. Destacan aún casi un 9% del total de viviendas anteriores a 1960, siendo de los 60′ el 12% (2.877 viviendas), de los 70′ son 5.152 viviendas (el 22%), de los 80′ son 4.692 viviendas (el 20%), de los 90′ son 2.056 viviendas (el 9%) y de la década prodigiosa 2000-2009 son 5.573 viviendas (el 24% del total).


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


…seguiremos analizando en próximas entregas los 250 municipios mayores de España

OVIEDO, según Catastro, a 1.1.2015 por tamaño y fecha.

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Estos gráficos representan el Parque Residencial de OVIEDO.

Son los Bienes Inmuebles, de uso VIVIENDA, matriculados a 1.1.2015, clasificados por tamaño y fecha de inscripción.

Cada barra horizontal representa una década, la inferior es la más reciente (2010-2014), y la superior la más antigua (<1900).

Cada color es un tamaño, del más cálido (<60 m2) al más frío (>180 m2).

La barra inferior (DELVI) representa el cálculo hecho desde Otropunto de la Demanda Latente de Vivienda (la demanda latente se configura por las personas que no tienen vivienda y que por su perfil sociológico (edad) y socioeconómico (no están en desempleo) son potenciales compradores). Es una estimación del número máximo de vivienda que constituye la demanda encubierta de una zona y se basa en las personas con el perfil de los actuales compradores de vivienda pero que todavía no han constituido un hogar.

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Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


oviedo-ge3Oviedo es una ciudad, un concejo, una parroquia y un municipio de 186,65 km2, capital del Principado de Asturias. Es el centro comercial, universitario, religioso y administrativo del Principado, sede de la Junta General del Principado de Asturias, de las instituciones oficiales del Principado de Asturias, de la Universidad de Oviedo, del Museo de Bellas Artes de Asturias, de los Premios Princesa de Asturias así como de la Archidiócesis de Oviedo. Es reconocida como una de las ciudades con mayor calidad de vida de Europa según la Comisión Europea.

Ostenta los títulos de “muy noble, muy leal, benemérita, invicta, heroica y buena” que figuran en el escudo del municipio y así lo recoge una placa situada en la fachada del edificio del Ayuntamiento.

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“…Oviedo está en una depresión ó suave pendiente formada por la divisoria de los riós Nora y Nalon, y a la falda de la ciudad hay una vega extensa y deliciosa, que se ensancha en dirección de O-E, ofreciendo por esta parte dilatado horizonte. Al N de Oviedo, y 1 km de disancia aparece la sierra del Naranco con una altura de 635 msnm, extendiéndose más de 5 kms en dirección OSO. En el recinto del concejo hay otras montañas, como la sierre de Lubrio, entre Loriana y Brañes; parte del monte Lloy y loma Armada en los confines de Grado; la loma de Sograndio , ya más adentro del concejo; Peña. Avis, en Priorio; la loma de Truébano, sobre Vega, próxima a Oviedo; el Pando, en Paderni; picos de Lancia y Aguedo, sierras de Tudela, Fayedo, Fresnosa y Peña Añeves en laregión del SE; la Grandota al E en los límites con Siero, etc., cortándose ésta y otras por estrechas cañadas, que dan lugar a valles muy angostos. La cabeza N de la gran Sierra del Aramo (Mostayal) y el Monsacro, que se miran al medio día frecuentemente cubiertas por las nieves, son del concejo de Morcin…” 
El Libro de Oviedo: guía de la ciudad y su concejo, 1887. Fermín Canella y Secades

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El concejo se encuentra en el centro del Principado de Asturias, entre los ríos Nalón y Nora (los ríos más importantes del concejo, junto al río Trubia), aunque ninguno de ellos cruza el casco urbano. Limita al norte con los concejos de Las Regueras y Llanera, al sur con Mieres y Ribera de Arriba, al este con Siero y Langreo y al oeste con Grado y Santo Adriano.

UVIÉU_COLOR.jpgLa altura del concejo varía entre los 80 msnm que marca el río Nalón y los 709 msnm que alcanza L’Escobín, en el macizo de La Grandota, situado en el límite con Langreo. La ciudad está protegida de los vientos del norte por el Monte Naranco; al sur está la sierra del Aramo, en la que se encuentra el puerto de montaña Angliru. El casco urbano ocupa una topografía accidentada, que se traduce en bruscos desniveles de más de 100 metros entre el barrio de El Cristo (315 m) y La Tenderina (190 m); normalmente se utiliza como referencia para el casco urbano la altura a la que se encuentra el Teatro Campoamor (227 m). A pesar de esta topografía, el concejo representa el primer ámbito de cierta horizontalidad al norte de la Cordillera Cantábrica, que es continuada por los concejos de Llanera y Siero.

concejo oviedo.jpgAdministrativamente el concejo se divide en 7 distritos, 5 de carácter urbano y 2 rurales. El núcleo urbano está estructurado en 5 distritos que agrupan los diferentes barrios:

  • Distrito 1: incluye los barrios del Casco Histórico y Centro. Constituye el área de centralidad de la ciudad y concentra los principales centros administrativos, servicios, comerciales y ocio. Incluye el Parque San Francisco.
  • Distrito 2: en las faldas del Monte Naranco, en la zona NO de la ciudad, presenta un carácter muy heterogéneo, abarcando zonas consolidadas de la ciudad, como Ciudad Naranco y Vallobín, ámbitos de carácter más rural, como San Claudio, y zonas de reciente expansión como La Florida y Las Campas. Presenta una gran variedad en las características de sus construcciones (bloques de vivienda de diferentes épocas, viviendas unifamiliares y viviendas de carácter rural) de trazados y morfología urbana (ámbitos de mayor densidad, espacios dispersos, etc.)
  • Distrito 3: Se extiende hacia la zona NE de la ciudad y comprende Pumarín, Teatinos, La Monxina, Guillén-La Fuerza y La CorredoiraAbarca desde barrios consolidados hasta zonas de reciente expansión como la Corredoira. En especial esta última zona presente un trazado formado por grandes avenidas y bloque asilados o conformando parcelas abiertas. En él se sitúa el HUCA.
  • Distrito 4: conforma el borde SE y comprende los barrios de Colloto, Ventanielles, Tenderina, Fozaneldi, Ventanielles, Otero y San Lázaro
  • Distrito 5: La Argañosa, La Eria, Buenavista, El Cristo, Montecerrao, Olivares.

barriosoviedo_2El concejo de Oviedo está compuesto por 30 entidades colectivas de población, de las que sólo 5 superan los 1.000 habitantes. El núcleo urbano de Oviedo representa el 93 % de la población municipal total, y las 4 entidades siguientes, por número de habitantes, un 3 % en conjunto.

mapa-oviedo.jpgEl ámbito rural del concejo se caracteriza por su carácter disperso, formado por pequeñas aldeas y casas y construcciones productivas distribuidas por una densa red de pequeños caminos que se van adaptando al relieve de la zona. Sobre esta red de aldeas existen algunas entidades de mayor concentración de construcciones y que constituyen pequeños nodos secundarios en la red del concejo, en los que se sitúan pequeños equipamientos públicos y privados y las principales paradas del transporte. Si bien, en su mayor parte, ha conseguido mantener este carácter, en algunas zonas han aparecido desarrollos inmobiliarios de vivienda unifamiliar, conformando unidades autónomas tanto por la configuración de su viario como por su inserción en el paisaje. Desde el punto de vista administrativo son 2 distritos:

  • Distrito Rural 1: En la zona O, abarca las zonas de Caces, Godos, Latores, Loriana, Nora, Piedramuelle, Pintoria, Priorio, Puerto, San Claudio rural, Sograndio, Trubia, Udrión.
  • Distrito Rural 2: En la zona N y SE, incluye Cualloto rural, Naranco rural, Agüeria, Bendones, Box, Cruces, Lliño, Llimanes, La Manxoya. Manzaneda, Naves, Olloniego, Pando, La Perera, Santianes y Villaperi.
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1777 – OVIEDO por Francisco Reitter

Los orígenes de Oviedo son confusos. Para unos era un monasterio que habían construido 2 monjes que huían de los moros; para otros una ciudadela visigoda; para unos terceros un antiguo castro hispanorromano, llamado unas veces Lucus Asturum y otras Ovetum”. Dice la historia oficial: …“Aunque existieron asentamientos anteriores, la ciudad fue fundada en el año 761, por 2 monjes: Fromestano y su sobrino Máximo, que iban buscado un sitio tranquilo para instalarse. Así llegaron a la colina de ‘Oveto’, donde levantaron una iglesia en honor a San Vicente…” Los monjes fundadores de la ciudad en el año 761, crearon una explotación agrícola de carácter monástico. Aquel primer establecimiento se completaría pronto con una pequeña iglesia bajo la advocación de San Vicente.

Oviedo tiene sus raíces ancladas en la época romana y no en la Edad Media. El pasado romano de Oviedo crece cada día que pasa en un territorio donde Ptolomeo sitúa a la ciudad amurallada de Lucus Asturum, y donde ningún otro enclave alcanza la importancia de sus hallazgos arqueológicos antiguos. Paradigma es la Cruz de los Angeles, símbolo identitario de la ciudad de Oviedo, y del que hoy conocemos guarda un claro significado romano de fundación y de poder, y que de manera similar a la ciudad ha sido presentada durante siglos con una génesis puramente medieval. La Cruz de los Angeles sigue siendo el más valioso símbolo sobre el verdadero origen de la ciudad: capital romana oculta y olvidada por imposición del poder religioso medieval.

El rey Fruela, 4º de la monarquía asturiana, fue el primer impulsor decidido de la ciudad con la construcción de un palacio y una iglesia cercanos entre sí. Eligió el lugar como residencia de Munia, su mujer, y en él nació su hijo Alfonso II, conocido como “el Casto”.

A la muerte del rey Fruela sube al trono el rey Aurelio (768-764), primo suyo. Se suceden después los reinados de Silo (774-783), Mauregato (783-788) y Bermudo (788-791) antes de que Alfonso II El Casto suba finalmente al trono que ocupará 51 años de excelente gobierno. Alfonso II El Casto (791-842) traslada la corte del reino a Oviedo. Bajo su reinado se descubre el sepulcro del Apóstol Santiago en Compostela de Galicia y crea entonces el Camino de Santiago, fenómeno capital en la historia de la ciudad. Construye además un templo dedicado a El Salvador, al que donaría la Cruz de los Ángeles, y un palacio real que formaron el núcleo y motor de Oviedo. La ciudad se convierte en el epicentro del Arte Asturiano, expresión arquitectónica original y única, heredera de tradiciones visigodas, orientales y nórdicas. Al morir Alfonso II sin descendencia, un primo suyo, Ramiro I, es elegido sucesor. Durante su reinado fueron contruidos los edificios de Santa María del Naranco, cuyas soluciones arquitectónicas no fueron utilizadas hasta casi 500 años mas tarde, y la iglesia de San Miguel de Lillo, muy cerca del anterior.

image_galleryplanta_bajaEl traslado de la corte regia a León, tras la muerte de Alfonso III El Magno, vincula la vida de la ciudad a las reliquias conservadas en su catedral y al paso de peregrinos que visitan El Salvador y que continúan su caminar hasta Santiago. Los siglos siguientes (XIII-XVI) conocen el desarrollo de la ciudad medieval, conservada en su trazado hasta hoy, la construcción de una muralla, un incendio devastador la nochebuena de 1521 y la formidable obra del acueducto de Los Pilares para el abastecimiento de agua a la ciudad a lo largo del siglo XVI.

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….Aquella ciudad agrupada y reducida a la ermita de San Vicente, iglesia del Salvador, San Tirso, Palacio Real y San Juan de las Dueñas; aquel Oviedo limitado por las murallas, creció y ensanchó por necesidades bien distintas. Apareció primero el barrio del Carpio, cerca  de la Casa de la Ciudad; el monasterio de D.Gontrodo y la comunicación con el oriente de la provincia ensancharon la Capital por la parte de la Vega y sus cercanías; Santa Clara y las vias para el occidente: determinaron el desarrollo de los Estancos, arrancando en el barrio de Socastiello: el Convento de San Gregorio y la Universidad, causaron las edificaciones próximas, con otras inmediatas a la capilla de la Magdalena del Campo; en el siglo XVIll se urbanizó más definitivamente el Campo de la Lana; la Puerta nueva adquirió mayor extensión en el mismo sigloXVIII cuando el camino real á Castilla, debido a Campomanes y Jovellanos, arrancando de aquellos sitios doude se alzaban las demolidas ermitas de San Roque y San Cipriano, se pobló la calle del Rosal, si es que en tiempos lejanos no fué también salida para Castilla y occidente; y por último, CampomanesSanta Susana, Fruela I, Uría y y la urbanización de la finca del Sr. González del Valle, son casi de ayer y ocupan los solares adquiridos por activos asturianos enriquecidos en América, o por castellanos y catalanes comerciantes en nuestra capital, cuyos hijos han sido rrefractarios a su noble y utilísimo ejercicioPara las edificaciones en el antiguo recinto no hubo nunca gran espacio, las pocas obras que se hicieron en el siglo XV fueron consecuencia de cierta venalidad, y si no se hicieron otras después, fué por falta de recursos y otros obstáculos municipales; porque de 1494 es una RC para que los deudos y protegidos de los Corregidores no se apropien graciosamente solares de los propios de la ciudad; y de 1775 es una representación á la Junta General del Principado sobre escasez de casas en Oviedo, para que el Ayuntamiento ofrezca solares sin gravamen a los que quieran edificar. El S r. Madoz publica la estadística de edificios en Oviedo en 1848 que ascendían entonces a 1.092 casas, así como en el Nomenclator-Censo de edificios, viviendas, albergues, etc. , en 1861, ascendían a 1.107. 
Las construcciones generales del Oviedo antiguo merecen bien escasa mención; si bien es verdad que lo mismo acontece con las poblaciones similares en épocas en que la policía y el ornato público dejaban bastante que desear. Sin embargo, de los ultimos siglos son algunos edificios particulares como las casas de l0s condes de Nava y Toreno, la del Duque del Parque, y la del Marqués de Camposagrado convertida en Audiencia. La primera llamada de Velarde (calle de Santa Ana)- es notabilísima por las proporciones de todas sus partes, el buen gusto de perfiles en las repisas, guarnicioncs, molduras de los balcones y cornisas, y lo rico de los materiales en su principal fachada, siendo suntuoso el balcón principal, debajo del magnífico escudo con los cuaarteles de encumbradas familias;  la antigua de Toreno – Plazuela de Porlier-  tiene graciosa decoración de dos columnas dóricas en su puerta principal, bajo el balcón adornado con el escudo de los Queipos de Llano; la del Parque (hoy de D. Pedro LópezGrado y Omaña), – plazuela de Daoíz y Velardees suntuosa por su gran masa, presenta un todo simétrico y es agradable su entrada entre columnas estriadas y amplio balconaje, coronado por ducales escudos.
Y deben también mencionarse la casa antigua de Valdés del Conde Agüera, en la calle de la Magdalena, la de Benavides con soportales y heráldica y severa portada en la plazuela de Riego; la de Heredia , hoy de D. Angel Suardíaz, y en un principio de los Marqueses de Valdecarzarna, en lo calle de San Juan; la de Inclán, hoy del Marqués de San Esteban, en la calle del Sol, y algunas más que por sus escudos y otros adornos, indican su origen nobiliario.
Las casas modernas que señalan la nueva era y trasformación de Oviedo se notan enseguida, como las de González Longoria, Noceda y González del Valle en Camp0manes, la de San Esteban en la Libertad, Herrero en la Magdalena, Campomanes en MonEscosura en San V icente; Masaveu en Cimadevilla; Galcerán en San Juan; Regueral en Jovellanos; Ríu en Podier; Alegre en Altamirano; San Román en Rosal; y tantas otras, estando en construcción las suntuosas de D. Hermógenes Olivarés en Uría; de D. Anselmo González del Valle en Toreno; la de D. Policarpo Herrero en Santa Susana; la de D. Ricardo Trelles en la plazuela del General San Miguel…

La fundación de la Universidad por Fernando de Valdés y Salas, a comienzos del XVII, abre Oviedo urbanísticamente hacia una expansión progresiva, impulsada en el XVIII por la nobleza urbana y la construcción de palacios notables, en el XIX por el crecimiento industrial y el ensanche urbano de la calle Uría, y en el XX por el desarrollo administrativo y comercial.

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1865 – OVIEDO

Elemento canalizador del comercio y las finanzas del conjunto de la región, Oviedo ha desarrollado históricamente un papel económico y social mayoritariamente terciario, ligado decisivamente a su función capitalina y a su carácter de sede universitaria y arzobispal. A diferencia de lo que ocurre en otras ciudades asturianas, la industria conoce una débil implantación a lo largo de los siglos XIX y XX, con una sola excepción de envergadura: la Fábrica de Armas de La Vega, actualmente propiedad de la multinacional estadounidense General Dynamics y en trance de traslado. Rechazo de la industria y función terciaria constituyen dos constantes en el último siglo y medio de historia de la ciudad, que por ello mismo ha ido cobrando un carácter y una estética notoriamente burguesa y señorial. A fines del XVIII se traslada a Asturias la Real Fábrica de Armas de Fuego que hasta entonces había estado radicada en Placencia (Guipúzcoa) estableciéndose en Oviedo 2 de sus gremios, así como las oficinas y almacén, que se instalaron en el palacio del Parque. Era aún una industria de carácter artesano, en la que los obreros trabajaban en sus domicilios en la elaboración de piezas concretas, que luego se montaban.
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1885 – OVIEDO por Manuel Gómez Vidal

El lento crecimiento intramuros de la vieja ciudad medieval y los pequeños núcleos arrabaleros anejos -Santa Clara, Santo Domingo, y, muy especialmente, el Fontán– apenas habían supuesto un bosquejo, si no alternativo, siquiera complementario de la ciudad. Esta lenta evolución iba claramente a acelerarse ante la irresistible ascensión social del tercer estado. De esa nueva clase surgida de la administración, la industria los negocios. o enriquecida en América, que inicia una febril actividad paralelamente a la industrialización asturiana, -en la cual Oviedo ejerce un fuerte protagonismo a nivel de capitalidad- trayendo consigo la aceleración del crecimiento demográfico de la Ciudad y su extensión espacial. Hasta mediados del siglo XIX la ciudad, circunscrita casi sin excepciones al perímetro amurallado, apenas conoce un crecimiento espacial y demográfico significativos. Desde el punto de vista físico, la ciudad de la segunda mitad del XIX mantenía aún su estructura medieval, estructurada desde su almendra central y expandiéndose tímidamente por los caminos de acceso históricos y con una serie de conventos y no había.
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1890 – VETUSTA

La política urbana de colmatación interior y de expansiones menores seguida durante el período desamortizador, estallará en 1858, cuando se abran las Rondas de Campomanes y Santa Susana, cuyo propósito originario de enlace exterior entre las carreteras de Galicia y Santander, había sido ya superado por Andrés Coello (1805-1880) al proponer y proyectar a partir de 1838 la urbanización de los alrededores del Campo de San Francisco y del entorno del Fontán, qque darían lugar mediado el siglo a una de las zonas más activas de la ciudad y área natural de expansión de su burguesía comercial. Sin embargo, este proyecto isabelino “moderado” de expansión urbana controlada quedará en suspenso en 1868 cuando la nueva Corporación municipal surgida de la Gloriosa apruebe el 12.11.1868 el proyecto presentado por el Ing. Salustiano Regueral “para abrir una ancha y elegante calle desde los números 2 y 4 de la del Rosal hasta el sitio donde debe levantarse la estación de ferrocarril”. Esta decisión resultará decisiva en la configuración urbana del Oviedo finisecular.
Como consecuencia entre 1874 y 1880 se abren las calles de Uría y de Fruela sobre algunos de los mejores terrenos existentes de la ciudad por su topografía y aireación, en los cuales se concentrarán durante medio siglo el crecimiento urbano burgués definiendo una nueva ciudad sociológica y jerárquicamente contrapuesta a la antigua. En sus orígenes y en su definición intevienen de modo directo unos cuantos nombres, destacando Alsemo González del Valle, quien, al amparo de la política de fomento del alcalde Uría, urbanizará, parcelará y edificará los terrenos propios y adquiridos al oeste del Campo de San Francisco y al sur de la Gran Vía, dando lugar así en su totalidad a la barriada del hospicio o “La Colonia”, descrita por Clarín. En 1877 se abre la calle de Asturias como continuación de la Ronda de Campomanes, Santa Susana, Toreno y Gil de Jaz. Entre todas ellas se desarrolla el tramo inicial del barrio de Uría  (primer ensanche de Oviedo), constituido primordialmente por viviendas unifamiliares de lujo o palacetes, entre los que destacaba sin duda el que Del Valle encargó al arq. santanderino La Guardia (1887-1890), más tarde adquirido por Concha Heres y hoy desaparecido. Los palacetes de esta burguesía “indiana”, con sus volúmenes proporcionados y rodeados de jardines se cuentan entre las más afortunadas creaciones del XIX. 
Este primer tramo de Uría, sin duda el más aristocratizante, no tendrá continuadores, y en el segundo, limitado por Gil de Jaz e Independencia, adquirió enseguida un carácter social híbrido, al insertarse junto al tejido residencial algunas edificaciones religiosas y de función terciaria. El tercer tramo no comenzará su edificación hasta bien entrado el s. XX cuando los zarpazos especulativos habían hecho sustituir el modelo unifamiliar por el plurifamiliar de “casa de renta”, algunas tan dignas como las casa de Cuito, pero en todo caso propias de una burguesía menos opulenta, que entroncaba con la de la margen opuesta de Uría.
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1900 – OVIEDO

La presencia de asentamientos anteriores en este lado de la Gran Vía (los Estancos, Santa Clara) lejos de ser un espectáculo por su distinto carácter social, trajo consigo una ligazón urbana más clara a través de la bisagra Pelayo-Independencia, que contribuyó a a celerar el fenómeno de la urbanización decididamente mesocrático (sistema social en que la clase media es preponderante) de la zona. Fue preciso habilitar una serie de calles transvesales (Doctor Casal en 1883, Milicias en 1887, Fray Ceferino 1894) más con un carácter secuencial de dinámica controlada pero no planificada que dan al “Ensanche Norte” una estructura y configuración urbana bien distintas al “Ensanche Sur”. Paralelamente a la ocupación residencial se verifica la ocupación terciaria del Ensanche por toda una serie de comercios y servicios. Van acudiendo asimismo a su cita todas las fuerzas sociales y religiosas del Oviedo de la Restauración que instalarán en la nueva ciudad sus asentamiento, viniendo a dar unas y otras la imagen de nueva centralidad ovetense, aún presente.
La propia corporación municipal promueve en 1880 tres elementos fundamentales en la estructura social de la nueva ciudad: la Plaza de la Escandalera, su centro urbano y poular, el Teatro, centro del intercambio cotidiano. Igualmente la Diputación, que extrae de la ciudad antigua el Hospital y la Cárcel, a comienzos de siglo mandará levantar a Nicolás Rivero su sede administrativa, en la misma calle Fruela, frente al Campo de San Francisco y a la Escandalera. Asimismo, las más diversas congregaciones religiosas (salesas, carmelitas, siervas de Jesús, etc) acuden también a edificar sus conventos e instituciones en el Ensanche. El mismo obispo, por último al encargar a Luis Bellido la elevación del templo parroquial de San Juan el Real, centro espiritual del Ensanche, consagra oficialmente la existencia de la nueva ciudad.
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1917 – OVIEDO

“…Esta nueva ciudad puede denominarse la ciudad burguesa y su identidad histórica y su valor urbano son análogos a los de la Polis griega, la Corte barroca o la ciudad medieval. Oviedo como ciudad burguesa nace en 1879 con el derribo del Carbayón (roble centenario derribado el 2.10.1879 para abrir paso ala Gran Vía de Uría) y tiene su fin hacia 1926, cuando Anasagasti y Sol enla zona suroeste, y Casariego y Sánchez del Río en el Noroeste realizan el nuevo planteamiento de extensión de Oviedo de acuerdo con los planeamientos urbanísticos propios de la época impuestos por el Estatuto Municipal de 1924. Este plano de Ensanche, aunque no llegará nunca a ser aprobado, sirvió de base inmediata para la extención de Oviedo hacia Bienavista (vertebrada por la Avda de Galicia), una vez colmatadas y agotadas las posibilidades expansivas que ofrecía el Ensanche de Uría, volviéndose a retomar la gran directriz geomorfológica de Oviedo en la dirección Suroeste-Noroeste, en torno a las vías de Santander y Galicia, dándose por finalizada la experiencia urbana de la burguesía liberal del ochocientos. La lista de arquitectos municipales de Oviedo o con intervención significativa es amplia, se incia con el pionero Andrés Coello, Joaquín Fernández, Salustiano Regueral, Juan Miguel de la Guardia, Javier Aguirre (1877), Nicolás García Rivero (1879), Adaro, Aparici, Bolomburu, Sallaberry; Luis Bellido, Manuel Busto Delgado (1898), Regino Pérez de la Sala (1903), Julián Galán Carvajal (1911-1921), Manuel Bobes Díaz, Emilio Fernández Peña, Franciso García Nava o Benito Gonzaález del Valle, Enrique Rodríaguez Bustelo, Frandico Pérez Casariego, Leopoldo Corujedo, o Juan Manuel Busto, son los considerados consolidadores de la nueva Ciudad frente a la vetustez y negrura de los viejos monumentos ovetenses…”
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1920 – OVIEDO

Junto con la expansión del Oviedo burgués, crecen también los arrabales populares y proletarios (San Lázaro, Santo Domingo, Postigos, Argañosa, Pumarín…), muchas veces en terrenos insalubres y en condiciones de infravivienda.
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1927 – Oviedo. Ensanche Suroeste por Anasagasti-Sol

La evolución de la ciudad de Oviedo a lo largo del s. XX está fuertemente influenciada por los procesos de emigración urbana y de alta natalidad que caracterizan el periodo desde la posguerra y especial intensidad en las décadas 60′-80′. Es de valorar que desde 1900 a 1980 la población de la ciudad se multiplicado por 4. Con un periodo de especial intensidad que en 30 años (1950 a 1980 se duplico con un crecimiento cercano a los 10.000 habitantes).

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Plano asedio ciudad de OVIEDO

Oviedo es una de las ciudades españolas donde mayor estrago ocasionó la Guerra Civil (3/5 partes de los inmuebles derruidos, la mayor parte de ellos en los arrabales populares). Esa circunstancia se ofrece, como momento de reorganizar el tejido morfológico y social, encauzando el desarrollo urbano conforme a los presupuestos ideológicos de la Dictadura. A tal fin se arbitra una figura de planeamiento, en favor de los agentes sociales, pronto sacrificada por las estrategias especulativas que genera la reconstrucción

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“…Aunque la Comisión Gestora acude temprano a recabar ayuda de Burgos, tal diligencia no reporta fruto alguno antes de 1938, cuando se crean el Instituto Nacional de Reconstrucción y la Dirección Nacional de Regiones Devastadas y Reparaciones. Organizada esta última como empresa privada, su misión fue la de orientar e intervenir en la restitución de los daños de guerra, fomentando la iniciativa particular pero también supliéndola hasta donde fuere preciso; de ahí que le competa rehabilitar inmuebles e instalaciones públicas, tomando a su cargo los núcleos siniestrados. La Junta ovetense pasó de ese modo a ser Centro Comarcal de aquel organismo oficial, del que, la capital asturiana se arroga la paternidad.
Concluida la conflagración el Jefe del Estado promulga un Decreto de Adopción a las poblaciones más destruidas, donde ni el erario municipal ni la economía privada podían hacer frente a las inversiones requeridas, dado que al menos tres cuartos de la superficie edificada se encontraba inutilizada. Hasta 1941 ese régimen de padrinazgo benefició a 148 localidades propuestas en Consejo de Ministros, entre ellas Oviedo. Ello representa, a más de una mención honorífica, que el Estado asuma durante un intervalo anual renovable las obras estimadas como urgentes, lo que en adelante constituirá la función primordial de Regiones Devastadas. 
En virtud de aquella medida, la fuerza de trabajo se ve engrosada por un mayor contingente de presos políticos, locales o aportados por el Patronato Central de Redención de Penas por el trabajo, cuyo volumen no nos es dado precisar. Sabemos de un batallón inicial de 300 reclusos en los albores de 1939, pero diversas pruebas documentales hacen verosímil una cifra muy superior. En régimen penitenciario, esos brazos repararon desperfectos y extrajeron piedra para obras públicas, siendo su parvo jornal directamente ingresado en Alcalá de Henares. 
A falta de un proyecto global de actuaciones concretas, al término del “tercer año triunfal” ve la luz el plan parcial para los barrios devastados de Santo Domingo y San Lázaro. Se trata de arrabales históricos en el camino a Castilla, definidos por un caserío modesto y degradado donde pervivían no pocas connotaciones rurales. Circunstancias adversas (topografía en parte desfavorable, proximidad del antiguo cementerio y matadero) hicieron de ese paraje un lugar poco estimado, albergue de instalaciones de rechazo (mercado de ganados, asilo, talleres) y arraigo de actividades merecedoras de repudio social, como el núcleo de prostitución en la calle Concepción. Si a ello añadimos la insalubridad y hacinamiento, denotados por las más elevadas densidades del casco, es fácil inferir que estamos ante uno de los mayores reductos proletarios. La importancia de los daños permite vislumbrar allí una reforma que conllevase la regeneración social, según una estrategia de desplazamiento forzoso de las clases trabajadoras hacia la periferia. A ese efecto era preciso derruir el caserío, modificar el trazado viario y reparcelar los terrenos resultantes, incentivando a los particulares con la rentabilidad potencial de un espacio inmediato al centro y liberado de sus tradicionales connotaciones. Dicha operación, financiable con el producto de las plusvalías, tendría cobertura jurídica en la Ley de Expropiación de Solares de Zonas Devastadas (1939), aunque se verá impedida en tanto no se disponga de alojamientos donde conducir al vecindario desahuciado. 
Al finalizar el regreso de la población desplazada por la guerra, la escasez de viviendas adquiere en Oviedo proporciones alarmantes. Frente a un censo en franca recuperación, que supone 51.410 habitantes de hecho al término de 1940, el parque edificado (2.671 inmuebles de vivienda) se encontraba al 36% arruinado, de ser veraz la declaración municipal donde se excluían desperfectos menores. Teniendo en cuenta que hasta el momento no había sido construido un solo albergue social, y dada la tardanza en restaurar edificios, cabe suponer que las necesidades se resolvieron a costa del compartimiento de viviendas y el uso de todo género de habitáculos en precario…”
172060001r.jpg“…El Censo de 1940 confirma aquella hipótesis, avisando de las más ominosas variantes de alojamiento. Entre ellas contabilizamos más de un centenar de sótanos, y una cifra apenas inferior de viviendas en patios interiores, desprovistas a lo que sabemos de todo requisito higiénico. No menos elocuente es la proliferación de «barrios ocultos» (14 conocidos, con 49 viviendas), conjuntos de habitaciones terrenas emplazadas a la trasera de edificios de otra condición social, ‘de manera que no resultaban visibles desde la calle. Todo ello declara un rebrote en las expresiones decimonónicas del alojamiento proletario, que define a los antiguos arrabales (Los Estancos.La Vega, Santo Domingo y Postigos) y la periferia exterior (Argañosa); en cambio esas formas de infravivienda apenas están presentes en la mitad meridional del casco histórico, tampoco en el sector de ensanche formado durante el cambio de siglo, en razón de su contenido socialmente acomodado.
La primera realización (emprendida por el Ayuntamiento, ultimada por el I.N.V.) fue la Colonia Ceano Vivas (1939-43) , inspirada en el tipo de cuartel cuadra ngular con un gran patio-jardín interior. Ya que se encontraba fuera del casco, a costado del Macelo, se pensó en incorporarle una dotación básica (comercios, escuelas), adjudicándose buen a parte de sus 150 viviendas a gentes de San Lázaro. No siendo en absoluto suficiente tal oferta, en 1941 se aprovechan los terrenos del antiguo Matadero para construir el Grupo de Albergues Provisionales de San Lázaro, a la manera de las ciudadelas obreras; esto es, una composición rectangular de 47 minúsculos pabellones-vivienda (27m2), con instalaciones higiénicas comunes, y que pese a su temporalidad sobrevivió a la propia Dictadura. 
En la misma fecha Regiones Devastadas acomete, con las expropiaciones en Santo Domingo, una repoblación modélica. En consonancia con el interclasismo de que hace gala la doctrina nacional-sindicalista fue erigido el Bloque de San Roque, mediante un diseño mejorado conforme a la base del cuartel racionalista, reservando a parque interno la mitad de la superficie. Las 147 viviendas, jerarquizadas, deberían destinarse según categoría a empleados o “productores”, resultando una composición híbrida de rasgos clásicos y regionales que es de rigor en el período. No obstante su condición ejemplar las obras se retrasaron un lustro, siendo los pisos parcialmente ofrecidos a militares.
En el urbanismo de posguerra, sintetizado en los Planes de Gamazo (1942) y de Mesones (1967) se consolida una separación del crecimiento urbano en 2 direcciones socialmente diferenciadas: la zona alta, en dirección suroeste (Llamaquique, Buenavista, etcétera), lugar de residencia de las clases más solventes; y la zona baja, en dirección noreste (Tenderina, Pumarín, Teatinos, Rubín, etcétera), zona de crecimiento de los barrios populares. El urbanismo desarrollista del barrio masa, durante los años 60′ y 70′, deja una profunda impronta en dichos barrios, segregados del casco urbano, mal comunicados y casi totalmente carentes de equipamientos…”

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“…El Plan de Urbanización de Oviedo (1941), un arquetipo de la “Nueva España”. No puede estimarse como accidental el hecho de que fuera confiado a Germán Valentín-Gamazo el arbitrio de un instrumento de planeamiento, pues su credencial biográfica le sitúa como preclaro exégeta de la ideología territorial oficial, bien sea en la labor de colonización como en el realce de las ciudades más caras al Régimen, pensemos en Salamanca. Respecto de otros proyectos elaborados en la primera Autarquía, el de Oviedo se encuentra a medio camino entre los de mera reforma interior (Santander, Teruel) y los de urbanización (Madrid, Salamanca). Las intensas destrucciones bélicas dieron aquí ocasión de mejorar la planta histórica de la ciudad, aunque por imperativos económicos y de urgencia social no se proponen grandes reformas del tejido urbano, si no es localmente. Ahora bien, con la guerra cayeron algunos obstáculos a la expansión física, y ello mueve a agilizar la desobstrucción de cuantas trabas impedían incorporar la periferia a los mecanismos de actividad; de manera que, encauzando el futuro crecimiento, se reordena orgánicamente toda la ciudad y su franja perimetral.
El plazo previsto para vigencia y ejecución del Plan era de 50 años, con una cesura entre dos fases de igual duración. La primera (1941-66) llevaba un orden de prioridad favorable al restablecimiento del casco y la urbanización de Buenavista, en tanto que se excluía de edificación buena parte de la periferia.
Una segunda etapa habría de concluir con la ocupación del espacio ceñido por el cinturón agrícola, dispersándose después la expansión en una mancha de núcleos satélites. Con miras a hacer respetar los usos del suelo y el cuadro viario prescritos, el Plan Gamazo fue provisto de unas Ordenanzas de Construcción (1943); en ellas quedaba formalizado el riguroso control de alineaciones, alzados, volúmenes y ordenación interior de viviendas, tanto en reedificios como obras de nuevo, lo que pronto habría de ser atemperado a las particulares circunstancias.
En la década de 1940 la incapacidad hacendística se cierne como rémora al resurgimiento de la ciudad, pues por más que el erario municipal se vea engrosado con empréstitos del Instituto de Crédito para la Reconstrucción, apenas si bastan para reparar daños de guerra y satisfacer expropiaciones en Santo Domingo. A remediar tal precariedad vino el Régimen  Municipal Transitorio (1939-43), emanado del Decreto de Adopción, que tampoco ofrece resultados inmediatos. Antes bien, al expirar el padrinazgo se trabajaba aún con sensible tardanza, en bienes estatales como enajenaciones para reforma interior (Jardín de los Reyes Caudillos), habiendo sido únicamente entregados desde el fin de la contienda 150 viviendas y 47 albergues; lo que obliga a prorrogar el régimen tutelado hasta una fecha tope fijada en 1946. 
En ese intervalo se concluye el Consistorio, lo que deja al municipio en disposición de restablecer algún edificio simbólico (Teatro Campoamor, Plaza de Toros), al tiempo que Regiones Devastadas trabajaba en 29 inmuebles. Un tercio de ellos son patrimonio eclesiástico; el resto dependencias de la Administración, instalaciones castrenses, centros sanitarios y docentes; pero sólo la quinta parte resultan construcciones de nueva planta, con uso militar o pensadas para enriquecer el nonato Gran Oviedo. Mediado el mismo decenio comienza igualmente a instruirse la ocupación de fincas afectadas por el Plan Gamazo (vía de penetración desde Gijón, Buenavista, Santo Domingo), sin otra consecuencia que una elemental explanación de las plazas de España y los Caídos.
Por contra, toda evidencia denota ominosas privaciones en abastecimiento y combustibles domésticos, no habiéndose reanudado aún servicios básicos como el tranvía. Más que nada vemos acrecentarse la falta de habitaciones económicas, pese a que el sector público emprenda en el trienio que nos entretiene (1943-46) 326 nuevas viviendas; si de esa cifra sustraemos las casas ofrecidas a funcionarios y militares, queda muy menguado el saldo destinado a reemplazar construcciones siniestradas y reacomodar a grupos desafortunados. Tanto es así que el Ayuntamiento se aprestó a adquirir suelo barato edificable y demandar del I.N.V. más albergues provisionales.
Se hizo pues imperativa otra ampliación del padrinazgo franquista hasta 1949, lo que equivale a reconocer un retraso de seis años sobre la fecha oficialmente establecida para culminar la reconstrucción. En el ínterin, la provisión presupuestaria se aplica con antecedencia en finalizar el desescombro y abrir un abanico de posibilidades de crecimiento hacia la parte alta (av. de Santander, Ciudad Naranco, Calvo Sotelo), donde toda inversión podía quedar prontamente amortizada con la plusvalía. 
Siendo la propaganda política y el mercado inmobiliario los móviles que resolvían la asignación de fondos, no es difícil inferir el marasmo en que se vieron las obras sociales. Así nos lo declara el estrepitoso fracaso de la Comisión Especial de Reconstrucción (1949), disuelta al cuarto mes de funcionamiento en la inteligencia de su inoperancia. Sólo en 1949 fue adjudicado un nuevo contingente de 103 Casas Económicas, en orden a la erradicación de albergues precarios, lo que sin embargo parece constituir una meta inalcanzable a corto plazo. El propio Ayuntamiento reconocía en aquella fecha que los problemas más acuciantes (aguas, vivienda y desembarazo del caserío siniestrado) no habían recibido solución. Ni la encontrarán en los próximos años, pues mediada la década de 1950 ciertas publicaciones denuncian la incuria como responsable del retraso con que resurge la ciudad; viniendo ello evidenciado por la persistencia de ruinas en Santo Domingo y San Lázaro, ola inconclusión de los nuevos accesos, al igual que una flagrante incapacidad de alojamiento.
Las vicisitudes de la reconstrucción de Oviedo no serían comprensibles sin discernir la influencia ejercida por la estructura de propiedad. Al organizar la extensión en planta, Gamazo incorporó al mercado urbano un vasto conjunto de fincas, inscritas en el radio de ochocientos metros a contar desde el centro del casco; predios que, diseccionados por una malla viaria impuesta, resultaban solares edificables en condiciones y con uso preestablecidos. 
Sabemos, por el deficiente catastro de 1939, que los grandes fundos escaseaban en el anillo perimetral de Oviedo, teniéndose constancia de una única heredad de poco más de 15 Has. (quinta de Velarde, en su mayor parte perteneciente a la familia Herrero) y media docena que en ningún caso alcanzaban las 6 Has.
Las más de las veces los mayores propietarios poseían un patrimonio disgregado, a menudo en parcelas contiguas o agrupadas, sin que hasta el momento se haya arrojado suficiente luz sobre las transmisiones que les dieran origen; de esas pertenencias fraccionadas o dispersas, la más extensa excedía en poco las 12 Has. 
Si paramos mientes en los principales hacendados, encontramos a cinco familias de la aristocracia en poder de 38 Has., correspondiendo los más cuantiosos dominios a los Condes de Revillagigedo y la Marquesa de Teverga, respectivamente concentrados en la carretera de Galicia y Vallobín. Pero el más ostensible protagonismo debe atribuirse a la burguesía comercial, industrial y financiera, cuyos bienes seguramente tuvieron raíz en las Desamortizaciones. De ese grupo emerge Plácido Alvarez Buylla, primer alcalde de la Dictadura y mayor propietario en el entorno de Oviedo (12,17 Has.), que entre las 22 parcelas de su titularidad contaba una valiosa finca de 4 Has. en Buenavista.
No todas aquellas pertenencias resultaron favorecidas. Las más excéntricas caían de lleno en el cinturón agrícola de protección, quedando otras inscritas en sectores asignados a vivienda barata unifamiliar e industria, o bien seccionadas por los grandes ejes de acceso. Ello hacía temer expropiaciones irrisorias y una mermada utilidad en la venta de solares, máxime cuando todo uso venía gravado con una generosa dotación de espacios libres; valga como ejemplo la quinta de Velarde, sobre la que debería construirse el poblado obrero de Santullano.
Al propio tiempo, buen número de fondos dispararon su valor al verse inmersos en las futuras unidades residenciales de calidad, aunque las determinaciones de Gamazo no siempre satisfagan los designios de lapropiedad; así, el obligado aprovechamiento extensivo en sectores de ciudad-jardín no parece haber sido un aliciente, como tampoco la holgada trama viaria concordaba con las plusvalías potenciales en Buenavista. 
La disensión entre el Plan y los propietarios se resolverá al paso del tiempo por distintos medios. En casos de absoluto desinterés basta la coacción para hacer abandonar la parte del proyecto vista como lesiva; en este supuesto, el terreno afectado va a ser retenido hasta que se den condiciones de mercado, arbitrándose entonces parcelaciones particulares al uso tradicional. Si en cambio los previsiones de Gamazo reportan provecho, se admitirán aunque tratando de forzar rectificaciones en el viario e imponer alzas de densidad. Tal estrategia especulativa requiere desde luego modular el ritmo de urbanización, de manera  que la oferta de suelo no sobre pase a la demanda haciendo caer los precios. 
Puede decirse entonces que, allí donde toca intereses de la propiedad, el Plan de 1941 sufre distorsión o bien queda enterrado bajo la práctica de inmovilizar suelo, aunque haya excepciones. Esto desnaturaliza el proyecto, al reducirlo a unos pocos elementos aislados, cuya realización se dilata sobremanera por imperativos materiales…”
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1943 PGOU OVIEDO- zonificación

La reforma interior del plano obtuvo prioridad, a la parte central de los años 40′, aprovechando las destrucciones para agilizar trámites en la declaración de utilidad pública. Empero, las travesías variantes de carreteras nacionales únicamente se abren con alguna premura en los tramos que convierten fincas rústicas en solares (Bermúdez de Castro) o allí donde son corregidas las ordenanzas para admitir edificación cerrada (av. de Torrelavega). El ensamblaje de aquellas vías en el casco supone una cirujía que será causa de litigio, y por lo mismo retraso o abandono. De ahí que la entrada desde Gijón no estuviese lista antes de 1960, en tanto que se desiste de internar la avenida de Torrelavega en el arrabal de La Vega; no corrió mejor suerte la ronda exterior, desarrollada tempranamente en terreno ganado al ferrocarril (av. de Santander, División Azul), aunque su fracción suroriental sólo quede ultimada en 1984.
Los parvos recursos, no menos que la movilidad de criterio frente a la oposición particular, lastraron igualmente la recomposición interna del tejido urbano. Cosa que fuerza a dejar intacto el barrio del Fontán, quedando como obra de alguna envergadura la mejora del arrabal histórico de Santa Clara y Los Estancos, para resolver la contradicción que suponía su caserío envejecido, con moradores de escasas posibilidades, en un emplazamiento aledaño a la calle principal (Uría). La irradiación de los mecanismos propios del centro, comenzada con el entresiglos, acarrea allí una intensa renovación que da cabida a grupos pudientes y propicia la lenta regulación de la planta preindustrial. De modo que se ensanchan y prolongan calles (Lila, Alonso Quintanilla), pero también son repelidas aquellas instalaciones tachadas como desmerecedoras; por tal motivo fue desmantelado el mercado finisecular del Progreso (1949), dando paso al rascacielos del “Gran Hotel” y palacio de telecomunicación “La Jirafa”), mientras que al expirar la década de 1950 el cuartel de Santa Clara alojaría la delegación de Hacienda. 
1937-1950 PERIFERIAS.jpgPero el Plan Gamazo padece su mayor descalabro a la hora de conducir la producción de suelo, como así lo hace notar el malogro del barrio de Buenavista. Los impedimentos de esa expansión hacia Poniene (Hospital, finca de Roel, trinchera del ferrocarril) pueden darse por superados, en virtud de los daños bélicos y la política de obras públicas, hacia 1945. El suelo entonces liberado se privatizó a favor de inmobiliarias recién constituidas, como SEDES, patrocinada por la Caja de Ahorros, y otras nacidas por unión de renombradas familias tradicionalmente propietarias en aquel sector. Concentrado el dominio en pocas manos, éstas comienzan a operar como constructoras en la franja de contacto con la ciudad (bordes del Campo de San Francisco y carretera de Galicia), tras lograr una revisión tanto del plano como de las Ordenanzas de 1943; la supresión de la nonata plaza de Asturias y el cambio de trazado de la ronda serán frutos primerizos de esa táctica, al amparo de la cual germinan edificaciones como el Club de Tenis, sobre el túnel ferroviario. 
Las realizaciones monumentales de cuenta de Regiones Devastadas quedaron asimismo disminuidas en Buenavista, por obra de restricciones materiales, de suerte que sólo llegan a término en los años 60′ (plaza de la Gesta) y 70′ (plaza de España), cuando no caen en el olvido (vía-parque imperial) .
En ese lapso el plano de referencia experimentó una reiterada mutilación, para quedar finalmente arrumbado, en tal medida que hasta 1958 sólo una de sus calles (Santa Teresa) había sido en parte franqueada. A resultas de tal inactividad, la ocupación se circunscribe a los márgenes de ejes preexistentes (Hnos. Pidal, Calvo Sotelo) y al extremo más alejado de la ciudad, donde contrariamente a las previsiones oficiales se tolera la construcción del cuartel de Policía Armada (1942). Y mucho más tardíamente el Hospital. 
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1957 – OVIEDO

Descontando esas partes restaban unas 10 ha. del más valioso suelo edificable, a costado y espaldas de la plaza de España, cuya urbanización queda en suspenso al redactarse en 1963 el Plan Parcial para el polígono de Buenavista. Las 3.000 lujosas viviendas previstas no tuvieron razón de ser, habiendo una abundante oferta de suelo en las proximidades de la afamada calle Uría, por la vigorosa reposición del caserío y la sustitución de naves industriales en la parcelación Llamaquique (Asturias, Cervantes, de urbanización primisecular), que entonces se prestigia.
En ausencia de una demanda cualificada tan numerosa, las fincas de Buenavista permanecen retenidas y acumulando valor hasta los años 70′, desvaneciéndose entonces todo legado de Gamazo. El sector obrero e industrial del Nordeste sigue en gran medida idénticos pasos. En primer término, del poblado modelo de Santullano tan sólo ve la luz la colonia Ceano, puesto que el diseño sugerido (plaza parque, grandes avenidas, manzanas racionalistas) no encuentra eco en los poderes públicos ni colma las aspiraciones de los propietarios de la quinta de Velarde (a la sazón, Inmobiliaria La Amistad y Fábrica de Armas). Estos encargan una figura alternativa de parcelación intensiva (1948) y luego se desinteresan de ella, no habiendo indicios de una ocupación sistemática hasta mucho después.
Por exclusión de Velarde, representan un papel de vectores de crecimiento la vía de penetración desde Gijón y la carretera de Pumarín, donde se concreta una red inarticulada de calles particulares que soportan la edificación cerrada en corredor. No resultando aun así una reserva de terreno suficiente, la expansión deber á necesariamente hacerse a costa del suelo industrial (Tenderina, Rubín), silenciando que sus condiciones eran las más inapropiadas para un uso residencial. Es el sector público quien acomoda ahí al proletariado en la colonia Guillén Lafuerza (1943, 200 viviendas), práctica que culmina cuando el INV inicie (hacia 1956) las 2.000 viviendas del polígono Ventanielles.
En razón de intereses inmediatos quedaron en fin bloqueados los atributos de ciudad-jardín, fueran parques o manchas de transición desde el núcleo de edificación compacta al cinturón de terrenos de labranza, a ocupar con casas individuales. En la mitad Levante de Oviedo restó señera la colonia Fozaneldi (1949), viéndose enseguida trastocadas las ordenanzas de volumen para institucionalizar construcciones plurifarniliares en la avenida de Torrelavega y Teatinos, donde fue al traste el parque de barrio propuesto. 
También se pierde como lugar de esparcimiento la colina del Cementerio Viejo, al erigirse el Seminario (1943), permaneciendo el Campo de San Francisco como única posibilidad de solaz público hasta la reciente plantación vegetal del Campillín. Ni siquiera salen totalmente indemnes los lugares reservados para hotelitos ajardinados, como Los Catalanes, paraje casi totalmente inactivo con anterioridad a la presente década, generalizándose desde ahí un paisaje de bloques y torres exentas. Por su parte la ciudad-jardín del Naranco fue mayormente urbanizada para 1965, en parte gracias al régimen de concertación con un particular, quien, como contraprestación, quedó autorizado para promover bloques de viviendas en las inmediaciones de la primorriverista Colonia Astur, marcando la pauta posterior. 
Emergen así las primeras sociedades inmobiliarias, al abrigo de conocidos capitalistas integrados como aportantes de patrimonio fundiario o suscriptores de acciones. Esas compañías persiguen como fin la reunión de una masa de solares, más raramente casas, en ventajosas situaciones donde se podía presumir un pronto encarecimiento, para su oportuna edificación. 
Por propósitos de economía construyen con medios propios, obviando la interposición de contratistas, y en atención al precio del suelo encaminan su oferta hacia grupos de recursos. En razón de lo cual producirán viviendas libres o bien bonificables, de la primera categoría (100-138 m2) a ceder en alquiler; pero es verosímil, por lo ya sabido en otras ciudades, que muchos pisos de renta limitada fuesen ulteriormente vendidos.

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Con anterioridad a 1950 harán aparición 5 inmobiliarias de actividad desigual, tan exitosas algunas como Propiedades Urbanas (1947), presidida por el banquero Masaveu, que al cierre del primer ejercicio anual estaba ya en posesión de 21 fincas (2,7 Has.). Hay empresas que se prestan casi exclusivamente a la captación de suelo, caso de SEDES (1948), que sin embargo emprende un primer y aislado ensayo con propiedad horizontal. Por lo regular edifican contadas veces, siendo su radio de acción el barrio de Uría o un ámbito exterior muy localizado, como el de la Inmobiliaria La Amistad en la vía de penetración desde Gijón. Pero sus obras son siempre de talla, excediendo a menudo las 100 viviendas, que se disponen en torre o bloque con arreglo al estilo imperial. Junto a aquel grupo hallamos una constelación de pequeños promotores, tan numerosos como ocasionales (sólo una decena patrocinan más de dos casas), que se valen de contratistas para edificar pisos de renta baja; operan en la periferia, sobre fincas económicas bien paradas en el Plan de 1941, que estimula su parcelación y tolera volúmenes convenientes (Tenderina, Naranco).
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1953 Zonas límites del casco urbano y nomenclatura de calles de Oviedo

La revisión en 1957 del Plan General de Oviedo y su Término Municipal, más que deberse a imperativos legales (habían pasado 10 años desde la aprobación del anterior Plan), respondía a una necesidad real, ya que a lo largo de la década de los 40′ Oviedo había experimentado un importante crecimiento demográfico debido al elevado contingente de población que buscó asilo en la ciudad ante la devastación que la guerra había provocado en algunos sectores del espacio rural ovetense. Este aumento de población se tradujo en el plano en un aumento del espacio urbano consolidado, superando el perímetro de contención señalado en el planeamiento de la década anterior.

El Plan de 1957 reunía muchas de las características del planeamiento de los 50′. Por un lado se trató de uno de esos planes de ordenación cuya planimetría y redacción fueron realizados previamente a la entrada en vigor de la Ley del Suelo, concretamente en 1953, aunque su aprobación final se postergó hasta 1957; en segundo lugar, hubo una reutilización de la cartografía preexistente, sobre la que se añadió una nueva zonificación; por último, debido a ese aprovechamiento de materiales del Plan anterior, la zonificación se Iimitó al casco urbano y su zona de expansión, a pesar de que por primera vez se establecía en el Municipio una regulación de usos para todo el espacio, incluido el no delimitado como urbano. 

El PGOU-1967 Oviedo redactado por Javier de Mesones supuso la quiebra del modelo de ciudad cerrada y compacta que habían planteado los planes generales anteriores, y la puesta en práctica del modelo de ciudad “direccional” que se impuso en el urbanismo español a finales de los 60′. La aplicación de este nuevo modelo urbano de crecimiento, y la perentoria necesidad de suelo de reserva urbana para albergar a una población en aumento, explican algunas de las principales características que ofrecía el nuevo planeamiento: por un lado, la exagerada amplitud del perímetro urbano, al incluir una extensa zona destinada a reserva urbana; por otro, la clara orientación del crecimiento hacia el NE de la ciudad, adaptándose así a una tendencia que, de forma espontánea, venía manifestándose desde comienzos del siglo anterior, al amparo de la atracción ejercida por las carreteras de Gijón y Santander y, a partir de fimales de los 60′, por un nuevo factor de localización, todavía en proceso de ejecución, la Y (autopista Oviedo-Gijón).

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1982 – OVIEDO

La década de los 80′ se caracteriza, en contraposición a la época del barrio-masa, por una detención casi total del crecimiento espacial de la ciudad. En su defecto, el crecimiento hacia dentro en el que los inmuebles tienden a ocupar los intersticios y espacios libres, produciendo un agudo macizado del espacio urbano y cerrando la posibilidad de abrir espacios verdes públicos para el disfrute de la población.

la losa.jpgComo parte de este proceso, a comienzos de los 90′ comienza una operación, engañosamente denominada Cinturón Verde, que se ha desarrollado durante más de una década. 400.000 m2 de suelo para 1.500 viviendas, zonas verdes, equipamientos,… 30 millones de deuda municipal y liquidación? Con La Losa, el Proyecto Cinturón Verde produjo una enorme renovación urbanística de la ciudad: la Estación del Norte unificó los servicios de RENFE y FEVE, trasladando sus talleres y garajes a un espacio más propicio cercano a Lugo de Llanera. El espacio que dejó la Estación central de FEVE sirvió para edificar la nueva Estación de Autobuses, a la que se accede a través de la Avenida Pepe Cosmen y que fue inaugurada el 15.3.2003. El espacio liberado de la Estación del Vasco servirá para realizar nuevos proyectos urbanísticos. La Losa está situada entre los puentes ferroviarios de Teniente Coronel Teijeiro, en la Plaza de la Liberación, y Nicolás Soria. Tiene forma de bota y está sustentada sobre 220 grandes pilares, mide 700 mm y abarca 38.000 m2 de superficie. Diseñada por el ingeniero Leonardo Fernández Troyano, es el paseo más espacioso y largo de la ciudad, que incluye varias fuentes, estanques, farolas y jardines junto a espacios para juegos infantiles.

La expansión espacial. A pesar de contar con un censo de más de 20.000 viviendas vacías, desde mediados de los 90′ se inicia en Oviedo, bajo los auspicios de la iniciativa pública, un extenso proceso de incorporación de nuevos espacios a la trama urbana. En líneas generales, la incorporación de nuevos terrenos urbanizables viene a reproducir la segregación espacial acaecida históricamente, con una serie de “barrios altos” (Monte Cerrao, La Ería, Olivares, Monte Canales) de lujo, con creciente predominio de la vivienda unifamiliar, y otros barrios, en los que se concentra la vivienda protegida, segregados, faltos de equipamientos y pésimamente comunicados. El nuevo PGOU (2006) viene a intensificar aún más este desbocado crecimiento espacial, que se produce a expensas de otros usos del territorio (agrícola e industrial) que, como es habitual, se expulsan a lugares crecientemente alejados de los núcleos urbanos.

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El PGOU de Oviedo-2006, clasifica como urbanizables varios miles de hectáreas de terreno, consagrando 3 direcciones principales de crecimiento: la dirección O (en la que se prevé un continuo urbano hasta llegar al núcleo de San Claudio, pueblo del municipio en el que se planifica asimismo un intenso proceso edificatorio), la NE (dirección en la cual el crecimiento asume ya un carácter supramunicipal, afectando a los municipios limítrofes de Siero y Llanera) y la S (hacia donde se prevé un crecimiento basado en vivienda unifamiliar de lujo formando también un continuo entre Oviedo y La Manjoya y destruyendo parte La Zoreda, uno de los pocos bosques de arbolado autóctono con los que cuenta el concejo).

Profesores de los departamentos de Geografía e Historia de la Universidad de Oviedo sintetizan la historia urbana de la ciudad mediante el análisis de miles de muestras textuales, arqueológicas y cartográficas, el proyecto Vrbe forma parte de un ambiciosa iniciativa que también estudiará las ciudades de Gijón y Avilés. Vrbe I. Oviedo: la construcción histórica de la ciudad, presentado en octubre de 2013 está publicado en 2015.

“Oviedo Estrategia 2015-2025” marcará las líneas de actuación para la próxima década, cuenta desde 2014 con un Reglamento orgánico de participación ciudadana “…para la regulación de los medios, formas y procedimientos de participación de los vecinos del municipio de Oviedo en la gestión municipal, así como de las Entidades Ciudadanas del mismo, conforme a lo previsto en la Constitución y las Leyes…” Este reglamento establece los Órganos de participación ciudadana: Consejo Social de la Ciudad, Consejos de Distrito y Consejos Sectoriales.

Remodelación inmobiliaria y sustitución social. El crecimiento espacial ha venido acompañado de un proceso de renovación y modernización del casco urbano. La remodelación de los inmuebles, las más de las veces, se ha producido mediante el derribo y reconstrucción de los existentes (por ejemplo en la Plaza del Fontán) o, a lo sumo, mediante la conservación de la fachada y el vaciamiento interior. Dicha remodelación ha constituido el mecanismo de una acusada sustitución de clase, en la que los contenidos populares del casco antiguo se han sustituido por sectores sociales de elevados ingresos. En algunos casos, los pisos remodelados en el centro de Oviedo han llegado a superar los 6.000 €/m2. Dicha gentrificación social ha venido acompañada, además, de una importante gentrificación comercial, con la privatización del mercado de abastos y la progresiva eliminación del comercio de barrio a resultas de la implantación de grandes superficies. La remodelación inmobiliaria está afectando también a diversos barrios de tradicional contenido obrero y popular (Pumarín y Rubín), ejerciendo una intensa presión sobre los inmuebles más vetustos y conllevando una considerable destrucción del patrimonio edificado.

El Casco Antiguo de Oviedo, pese a haber dejado de ser el centro urbano a nivel económico-funcional, como ha sucedido también en Cuenca, Cáceres o Barcelona, conserva la centralidad simbólica y cultural y en él culminan las profundas transformaciones iniciadas en los últimos años del siglo XX coincidiendo con la densificación  provocada por la retención especulativa del suelo que provocó que, durante años, la ciudad creciese únicamente sobre sí misma.
En la actualidad, y lejos de solucionarse mediante las estrategias de recuperación puestas en marcha con el Plan Especial del Casco Antiguo de 1991, podemos encontrar varios problemas en él, que aunque aquí sean presentados de modo particular, no son exclusivos de Oviedo, sino que tienden a generalizarse en todas las ciudades capitalistas.
Como desencadenante de toda la problemática existente, hemos de citar en primer lugar la pérdida de vitalidad funcional, que determina las actuaciones que se han efectuado en el Casco Antiguo desde los años 90′. Al centro se le asigna una función eminentemente terciaria, especialmente turística, promoviendo su conversión en una especie de museo al aire libre y privándolo de equipamientos y servicios básicos que satisfagan las necesidades primarias de sus habitantes, como sería una escuela o un centro sanitario. Mantiene el mercado del Fontán como mall alimentario (privatizado en 2005), pero ha perdido casi todo el comercio tradicional, implantando grandes hipermercados, como el Mercadona. Los inmuebles compiten ahora por alojar oficinas, tiendas especializadas orientadas al turismo u hostelería, todo ello situado en zonas específicas del Casco que llevan aparejada una estrategia inmobiliaria. En la calle Cimadevilla, la plaza Trascorrales o la Plaza del Fontán encontramos comercio especializado y servicios turísticos, junto a sidrerías o restaurantes de lujo. Se trata de una zona reformada en la que prácticamente todos sus inmuebles han sido sometidos a una intensa renovación. Por contraste, en la calle Mon y la calle Oscura se sitúa la inmensa mayoría del ocio nocturno de la ciudad, que entra en conflicto con la función residencial y se enmarca en un contexto urbano muy deteriorado y en el que prácticamente no se invierte en el mantenimiento de sus edificios. Para evitar poner en peligro el hábitat selecto, surge la Ordenanza de Convivencia a finales de 2009, que restringe la utilización de la vía pública y la concesión de licencias musicales en otras zonas del Casco Antiguo, arrinconando a la población con menos recursos y protegiendo los intereses de la hostelería y la residencia de alta calidad. 
Según lo comentado anteriormente, podemos entrever la problemática consistente en el deterioro de la edificación y las precarias condiciones de vida que sufren determinadas zonas del centro histórico. Muchos propietarios ven negocio en alquilar sus inmuebles, sin invertir en su mantenimiento, para la población de rentas más bajas. Numerosas viviendas en la zona del Paraguas o la calle Oscura se encuentran en un estado ruinoso, sin instalaciones eléctricas adecuadas, con ventanas de madera apolilladas y paredes sin acondicionar, donde la humedad impregna todo el ambiente y por las que se transmiten las vibraciones acústicas de los locales musicales situados en pisos inferiores o en las inmediaciones. La Administración muestra un total abandono de su responsabilidad de velar por el buen estado de estos edificios, que se encuentran en situaciones pésimas e inseguras, hasta que finalmente se les cataloga en estado ruinoso, permitiendo su demolición –con capital público–. Posteriormente serán reedificados por sus propietarios y utilizados para el uso terciario o viviendas de rentas altas, suponiendo un gran beneficio económico privado. Esta especulación conlleva la expulsión del centro de la población  popular, mediante un proceso que Ruth Glass (1964) denominó gentrificación y que posteriormente Michael Pacione (1990) matizó como un desplazamiento de una clase social para la introducción de otra, siendo la población original, en el momento de la revaloración, de clase baja.
La pérdida de población es sin duda una de las características más acusadas de todos los centros históricos, consecuencia de todo lo anterior y del constante crecimiento espacial de la ciudad. Este vaciamiento demográfico va acompañado de un progresivo envejecimiento de la población residente. Este hecho constatable en los centros y padrones municipales (de 3.635 habitantes en 2007, el centro histórico de Oviedo pasa a 3.527 en 2012), enlaza con la idea de la conversión del centro histórico en un museo al aire libre.
Una de las estrategias más relevantes de recuperación del Casco Antiguo de Oviedo es la peatonalización total del mismo, que buscando dar solución a su degradación se ha convertido en un hándicap para el tráfico y la seguridad ciudadana. La intervención se realizó en 1993, junto con el programa de rehabilitación de fachadas y la construcción de aparcamientos subterráneos inmediatos. Es indudable que ha mejorado la calidad ambiental y ha favorecido el turismo y la imagen que el visitante tiene de la ciudad de Oviedo, pero no se ha tenido en cuenta la dificultad de movilidad por el centro –al no incluir rutas de transporte colectivo– y el aumento de la peligrosidad nocturna. Cuando el comercio cierra, la circulación por algunas calles se vuelve especialmente peligrosa al encontrarse totalmente deshabitado y marginal a excepción de las zonas de ocio nocturno durante los fines de semana. Tampoco ha frenado el deterioro físico de los edificios; al contrario, lo ha acentuado al rehabilitar solo áreas económicamente interesantes.
Por otro lado, la creación de aparcamientos subterráneos con el doble de plazas de las suprimidas con la peatonalización, ha incrementado el acceso motorizado al centro, aumentando su congestión y relegando el uso del transporte colectivo.
Podemos hablar de la existencia de un “modelo Oviedo‟ de intervención en ciudades, que consta de peatonalización a gran escala, tratamiento de fachadas con vistosos colores, independientemente de su antigüedad, e incorporación de elementos decorativos en espacios públicos: farolas Fernando VII, jardineras, bancos y árboles lineales. Renovaciones que llevan aparejado un intenso proceso de gentrificación, del que poco o nada se comenta a la hora de vender el “producto‟ a la ciudadanía; y que priva a la población con menos recursos de estas mejoras realizadas con el dinero público, relegándolas no solo fuera del Casco Antiguo, sino apartándolas cada vez más del núcleo urbano principal.
Con el inminente derribo de los edificios situados en la plaza del Paraguas –una de las últimas zonas no rehabilitadas cuyo abandono por parte de la Administración y los propietarios ha provocado un grave deterioro en sus edificaciones–, queda constatada la conversión del centro histórico en un museo al aire libre al servicio único del turismo. En el caso de estos inmuebles, se ha rebajado la protección del edificio para permitir el derribo y la reedificación con cambios es su estructura, lo que, bajo la excusa de una mejora de la habitabilidad, significará la destrucción de edificaciones de los siglos XVIII, XIX y XX, creando una imagen ficticia de la ciudad heredada y perdiendo completamente la complejidad y vitalidad funcional que define a los centros históricos.
La recuperación de los centros históricos ocupa un lugar central en las políticas urbanísticas actuales. La situación ha mejorado respecto a la situación en que se encontraban los Cascos Antiguos en la década de los ochenta, pero a pesar de los numerosos Planes Especiales e intervenciones –como se muestra en este artículo utilizando Oviedo como ejemplo–, los problemas persisten, se acentúan o se transforman en otros. La planificación solo puede modificar algunos de los parámetros del proceso de explotación del suelo; no puede cambiar su lógica intrínseca y, por lo tanto, no puede eliminar las contradicciones. Es necesario que los centros históricos se ajusten a la nueva centralidad turística que ocupan, pero no solventarán los problemas existentes en ellos, sin que al mismo tiempo se promuevan estrategias que recuperen la multifuncionalidad y multiculturalidad que los definen. Para ello, el urbanismo debe revisar sus teorías en profundidad y comprometerse socialmente con un cambio de modelo urbano en el que la ciudad no sea una mercancía y la planificación urbana no se convierta es una estrategia de marketing.
Jesús Villa, Jennifer de (2012). El “Modelo Oviedo‟: urbanismo como estrategia de marketing y desaparición de los centros históricos. URBS. Revista de Estudios Urbanos y Ciencias Sociales, 2(1), 143-151.

El problema de la vivienda. Oviedo no ha sido ajeno al imparable crecimiento de los precios de la vivienda que se ha dado en todo el Estado Español, constituyendo, de hecho, una de las ciudades más caras de España. La política municipal practicada en las últimas 2 décadas ha potenciado ese proceso, enajenando el patrimonio municipal de suelo dimanante de los aprovechamientos urbanísticos y negándose a edificar vivienda de protección pública a precios asequibles. En su defecto, la iniciativa pública estatal y autonómica (como parte de su apoyo a la industria del ladrillo que con genuinos fines sociales ha apostado recientemente por una engañosa forma de vivienda protegida, a razón de 83.000 € el apartamento de 45 m2 o de 132.000 el piso de 80 m2). Dicha vivienda, supuestamente asequible, irá ubicada en los terrenos más segregados y alejados del centro urbano, principalmente el entorno de San Claudio, al oeste, y el de Colloto, al este.

La sierra del Naranco de unos 5 km de longitud, situada en la mitad septentrional del municipio, constituye el límite norte para la expansión de la ciudad. En las últimas 2 décadas, sin embargo, ha sido objeto de una intensa actividad urbanizadora (Prados de la Fuente, Loma de Pando y numerosas actuaciones aisladas de vivienda unifamiliar), impulsada más que impedida por los sucesivos planes de protección del monte (1994, 2005) que se han venido presentando. La urbanización de la ladera sur se complementa con la explotación canterera de la ladera norte (Arcelor, Caleros de Brañes y El Orgaleyo) para obtener roca caliza. La expansión urbana en dirección oeste, además, ha venido acompañada del proyecto de una Ronda Norte (PGOU de 1999) que transcurriría por la ladera del Naranco y supondría una agresión más a su entorno. Por ahora, debido a la negativa del Ministerio de Fomento a financiar dicho proyecto, la Ronda sigue sin construirse.

Oviedo_Palacio_de_Congresos.jpgLos palacios de Calatrava y la nueva configuración de la ciudad. Marketing urbano, especulación urbanística y sumisión de la política municipal a los intereses de las grandes familias de la región, la “operación de los palacios” sintetiza algunas de las líneas maestras de la política municipal en Oviedo.

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“El Vasco” – OVIEDO

En Buenavista, el traslado del estadio municipal de fútbol “Carlos Tartiere” había dejado libre una gran parcela de titularidad municipal, probablemente la mejor situada de todo el espacio urbano. El Ayuntamiento decide recalificar dicha parcela para construir un edificio singular, encargado a Santiago Calatrava y gestionado por una sociedad (Jovellanos XXI, formada por el Grupo Cosmen (propietario de la empresa ALSA, entre otras) y el Grupo Sánchez y Lago). Se le cede gratis la mencionada parcela para que sobre ella construya un Palacio de Congresos y un enorme edificio destinado a albergar un hotel de lujo, una gran superficie comercial (“Espacio Buenavista”) y las nuevas sedes administrativas del Principado de Asturias; la venta de estas sedes pone de manifiesto la connivencia entre el Ayuntamiento y el Gobierno regional en la mayor operación especulativa que ha conocido la ciudad en muchos años. Junto con el palacio de Buenavista, Jovellanos XXI edifica otro en una parcela de “El Vasco” (situada en pleno centro de Oviedo y con una inmejorable accesibilidad—, también encargado a Calatrava y destinado a 6 edificios para 112 viviendas, y 1 para oficinas y zonas comerciales, bajo rasante, 1 aparcamiento subterráneo para 900 plazas, inversión prevista 52 M€). El ayuntamiento de Oviedo cede gratuitamente los terrenos del campo de futbol, Carlos Tartiere, valorados en 25 M€ a la empresa Jovellanos XXI para la construcción del Palacio de Congresos y Exposiciones y la cesión por 50 años, que será de propiedad municipal, aunque su gestión está cedida a la sociedad sociedad Jovellanos XXI, quien vende al Principado de Asturias oficinas por 62 M€; la superficie comercial por más de 130 M€, a una sociedad del Grupo, un Hotel de 5 estrellas más 800 aparcamientos subterráneos… Estamos locos¡¡

Plano-HUCA.jpg2 procesos clave en la actual configuración urbana de la ciudad son el traslado del Hospital Central de Asturias y el futuro de la Fábrica de La Vega. En la zona de Prado de la Vega, en el cuadrante NE de la ciudad, está edificado el nuevo HUCA (293.554 m2 de suelo, una inversión de 300 M€, 8 años de obras y varios sobrecostes; nadie pone en duda la espectacularidad de la construcción, que se ve desde todos los puntos de la ciudad, obra de los arquitectos Navarro Baldeweg y Fernández Alba), que sustituye al situado en El Cristo. Ello “liberará” 32.000 m2 de terreno situados en una de las zonas más valiosas de la ciudad, terreno para el que se prevén “equipamientos que permitan mantener el pulso económico del Cristo” y usos residenciales de calidad. La nueva ubicación del HUCA ha revalorizado la zona NE de la ciudad, impulsando la revalorización de los inmuebles de barrios populares como El Rubín o La Monxina y tendiendo, con ello, a la paulatina sustitución de sus habitantes, mayoritariamente de rentas modestas; pero, al mismo tiempo, el nuevo hospital inducirá un cierto traslado de la vida económica y la actividad inmobiliaria de la ciudad. En ese movimiento, la parcela que hoy aún ocupa la Fábrica de Armas de La Vega cobra una importancia estratégica.

Sobre la Fábrica de La Vega, emplazada sobre la parcela que antiguamente ocupaba el convento homónimo, se han venido sucediendo en los últimos años diversas presiones urbanísticas y planes de recalificación. Actualmente la Fábrica se halla en proceso de traslado a Trubia, y sobre su parcela (120.000 m2) acechan diversos proyectos inmobiliarios de carácter especulativo, que incluyen grandes superficies comerciales, “edificios singulares” y usos residenciales de lujo. Y así llevaba 50 años, en el olvido, qué lujo. Visitas, proyectos inversores, reversión militar, titularidad municipal,… …Y yo que me crié allí ¡¡¡

Dentro del municipio de Oviedo, desde una perspectiva espacial, el barrio de Ventanielles fue el único barrio asturiano incluido en el Catálogo de Barrios Vulnerables de 1991 y de 2001, y en él se encuentran algunos de los equipamientos sociales (como la Oficina de atención a la inmigración y algunos otros) para colectivos desfavorecidos.

Los datos de la Concejalía de Servicios Sociales confirman la situación de vulnerabilidad de este barrio al tratarse de uno de los barrios con mayores porcentajes y usuarios de servicios sociales.

En cuanto a infraviviendas, sólo se puede hablar de ella en dos ámbitos muy concretos: Santa Marina de Piedramuelle (dentro del Área de Atención Social de El Cristo) y El Cascayu (ATS de Ventanielles), poblados promocionales construidos a finales del siglo XX para erradicar el chabolismo en Oviedo, donde se alojaron 32 familias (128 personas). Posteriormente se fueron tramitando desde los Servicios Sociales del Ayuntamiento solicitudes de permuta de vivienda para las familias que querían dejar los poblados, de forma que hoy la población se ha reducido a 33 personas en El Cascayu y 36 en Santa Marina. Dado el nivel de deterioro de los edificios, se ha puesto en marcha un programa de realojo para estas personas, con ayudas económicas, y está prevista la demolición posterior de estos poblados.

Los Grandes Desarrollos Residenciales previstos en Oviedo acumulan 4.639.877 m2 de edificabilidad residencial para 36.939 viviendas, estando pendientes 26.956 viviendas. Sin urbanizar, aún, son los SECTORES CIUDAD JARDIN COLLOTO (232.336 m2 de suelo para 138.810 m2 de techo para 1.378 viviendas, o MONTECANALES (878.127 m2 de suelo para 262.539 m2 de techo para 1.544 viviendas), urbanizado o en proceso de urbanización no edificados está LA TENDERINA (123.304 m2 de suelo para 179.388 m2 de techo para 1.442 viviendas, al 15% ejecutado), y en pleno proceso de edificacion sectores como LA LLORAL (318.944 m2 de suelo para 175.130 m2 de techo para 1.842 viviendas, pendientes 1.792 viviendas), o el SECTOR LAS CAMPAS_PANICERES (340.470 m2 de suelo para 233.703 m2 de techo para 1.809 viviendas, ejecutadas el 2%), o el SECTOR LA MANJOYA-SANTIAGO (865.429 m2 de suelo para 421.985 m2 de techo para 3.141 viviendas, al 10%), y el SECTOR PRADO LA VEGA (577.708 m2 de suelo para 348.990 m2 de techo para 2.908 viviendas, al 35% ejecutado).

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Grandes Desarrollos Residenciales en Oviedo y su entorno

 Y el Area Urbana central de Asturias que no entiende de fronteras, hace crecer Oviedo en dirección a la Y desde hace ya 25 años. Oviedo ya no se entiende sin su area urbana metropolitana. En el último cuarto de siglo, el dinamismo de la ciudad, la construcción de vías de alta capacidad y la aplicación de las nuevas tecnologías favorecieron la eclosión del fenómeno de la difusión urbana, que es una fase de crecimiento disperso fuera del término municipal de Oviedo. Los concejos afectados son los de Llanera y Siero que, además, disponen de suelo abundante, llano y relativamente barato. Aquí se observa una ocupación azarosa y, por tanto, sin una adecuada planificación, de un suelo apetecido para la promoción inmobiliaria residencial (La Fresneda), los usos industriales (polígonos de Silvota, Asipo, Bobes…) y los comerciales (Parque Principado y Centro Comercial Azabache). La mezcla de usos, la destrucción del paisaje rural tradicional y la saturación de las vías de comunicación son la evidencia del déficit aludido de planificación.
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Oviedo: La ciudadanía en lucha contra la especulación.
Desde hace 25 años, y hasta enero de 2012, la alcaldía de la ciudad de Oviedo estuvo copada por Gabino de Lorenzo (PP). Cuando dimitió, su silla pasó a ser ocupada por Agustín Iglesias Caunedo, del mismo partido, sin que se celebraran nuevas elecciones. Un año después, el Ayuntamiento había acumulado una deuda pública cercan a a los 112 millones de €. La gestión municipal ha combinado el endeudamiento con la externalización de la mayoría de los servicios municipales, como agua o transporte urbano, algunos deellos con contratos blindados durante los próximos 50 años. De los 209 millones de € del presupuesto para 2015, la mitad está gestionado por empresas privadas. Sólo FCC acapara el 1O%.
Hablar de Oviedo significa también hacer referencia al centro social La Madreña, un edificio que se reabrió a la ciudadanía durante dos años y medio. En ese tiempo, La Madreña se convirtió en el espacio que albergaba y, a la vez, impulsaba la conexión de procesos de transformación en el territorio asturiano. Este inmueble, antigua sede de la Consejería de Sanidad, fue ocupado en noviembre de 2011 por el movimiento 15Md e Asturias. ¿El motivo? Rescatar para los ciudadanos un espacio público abandonado e inutilizado durante más de 4 años y arrebatado por la especulación urbanística.
reas-peatonales-de-Oviedo.jpgLa Consejería de Sanidad era el símbolo de la mayor trama especulativa en Oviedo y Asturias, la Operación de los Palacios. La constructora público-privada Sedes (60% Gobierno autonómico, 40% Cajastur) tenía intención de derribar este edificio público para edificar viviendas de lujo. La trama sirvió para beneficiar al grupo Alsa y a la Constructora Sánchez y Lago. También para que el Gobierno regional, a cargo de PSOE e IU, pudiera financiar la ruinosa compra de las 2 alas del Palacio de Congresos, diseñado por el arquitecto Santiago Calatrava. En diciembre de 2014, la constructora, con el permiso del Ayuntamiento, derribó La Madreña, pero la empresa, en una “delicada” situación económica (pese a su mayoritario capital público), no tiene ahora capacidad para continuar con el proyecto. La Madreña fue la prueba viva de que son posibles otros modelos de ciudad. La liberación de un espacio cerrado a la ciudadanía supuso también la exploración de nuevas experiencias de economía social y la búsqueda de un urbanismo al servicio de las personas. Con su desalojo, Oviedo se ha quedado sin más de 400 actividades abiertas y gratuitas, un vacío cultural que “pinta de gris”, según denunciaron los impulsores de La Madreña, una ciudad que Clarín llamó Vetusta. ¿La solución? La ofrece el cantautor asturiano Nacho Vegas en una de sus recientes canciones: “Exigir que nos devuelvan la ciudad y reparar esta tristeza desde hoy”.

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Oviedo tiene hoy una población de 221.870 habitantes (reduciéndose) y un parque residencial de 115.184 viviendas de las cuales 8.220 son unifamiliares, el 7,14%. Aún conserva un 12% del total de viviendas anteriores a 1960, datando de los 60′ la cantidad de 14.345 viviendas (el 12,5%), de los 70′ son 20.537 viviendas (17,8%), de los años 80′ son 16.994 viviendas (el 14,8%), de los 90′ son 16.269 viviendas (el 14,1%), y de la década prodigiosa 2000-2009 nada más y nada menos que 28.936 viviendas (el 25,1%) y sigue produciendo, desde 2010 hay más de 9.000 viviendas nuevas (el 9% del parque), y recordar que aún hay pendiente suelo para más de 25.000 viviendas. Evidentemente el parque de viviendas vacías es gigante… Exceso de oferta. Pero los precios no bajan…?

oviedo-gePara un carbayón (como yo) Oviedo sigue siendo su Oviedo, por más que se empeñen en hacer operaciones polémicas, gentrificación, especulación, exceso de vivienda, corrupción… Y en 40 años los cambios son visibles pero hay cosas que nunca cambiarán.

Iniciativas ciudadanas nunca han faltado pero nuevos empujes reclaman soluciones para una inercia pesada tradicional “provinciana”. El deterioro de Santullano, la deceleración en la Y, y la Fábrica de Armas esperan imaginación y soluciones más allá de “otra losa y viviendas para financiar la operación”, un boulevard, la Noche Blanca de Oviedo ha abierto puertas hasta ahora cerradas (puertas a la información), “El Cristo” espera, … El “modelo Oviedo”, la lejía urbana, no es la solución a los problemas reales de una capital administrativa y de servicios; hay desigualdad de equipamientos y dotaciones por los barrios. Oviedo está más allá de mi querido “aguaducho” y la “osa Petra”. Pero ha de ser la ciudadanía quien conozca y tome las decisiones. Y ya sabe que no hay FEDER. Otra vez será?


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


…seguiremos analizando en próximas entregas los 250 municipios mayores de España

 

 

 

MELILLA, según Catastro, a 1.1.2015, por tamaño y fecha.

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Estos gráficos representan el Parque Residencial de MELILLA.

Son los Bienes Inmuebles, de uso VIVIENDA, matriculados a 1.1.2015, clasificados por tamaño y fecha de inscripción.

Cada barra horizontal representa una década, la inferior es la más reciente (2010-2014), y la superior la más antigua (<1900).

Cada color es un tamaño, del más cálido (<60 m2) al más frío (>180 m2).

La barra inferior (DELVI) representa el cálculo hecho desde Otropunto de la Demanda Latente de Vivienda (la demanda latente se configura por las personas que no tienen vivienda y que por su perfil sociológico (edad) y socioeconómico (no están en desempleo) son potenciales compradores). Es una estimación del número máximo de vivienda que constituye la demanda encubierta de una zona y se basa en las personas con el perfil de los actuales compradores de vivienda pero que todavía no han constituido un hogar.

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piramide melilla.jpgtabla MELILLA.jpgmelilla-catastro-2014-2016melilla-inemelilla-alquiler

Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


melilla-ge3Melilla (en lenguas bereberes: Mřič, Mritch) es una ciudad autónoma de 12,3 km2 situada en el norte de África, a orillas del mar Mediterráneo, al noroeste del continente africano, junto al mar de Alborán y frente a las costas de Almería. Se encuentra dispuesta en un amplio semicírculo en torno a la playa y el puerto, en la cara oriental de la península de cabo de Tres Forcas, a los pies del monte Gurugú y en la desembocadura del río de Oro, a 1 m de altitud sobre el nivel del mar.

El núcleo urbano originario era una fortaleza construida sobre un montículo peninsular de unos 30 m de altura. Es parte de la región del Rif y limítrofe con Marruecos, concretamente con las comunas de Farjana (al N y el O) y Beni Ansar (al S), ambas pertenecientes a la provincia de Nador. También está incluida en la zona geográfica natural de Guelaya.

unnamed.pngPresenta particularidades fruto de su posición geográfica y de su historia, tanto en la composición de su población, como en su actividad económica y en su cultura, fruto de la ejemplar convivencia de cristianos, musulmanes, judíos e hindúes.

Cuenta con una fortaleza construida entre los siglos XVI y XVIII, dotada de almacenes, aljibes, baluartes, fosos, fuertes, cuevas, minas, capillas (una de ellas, la única obra religiosa gótica de África) y hospitales, que hacen de ella la más completa de esta orilla del Mediterráneo, aparte de los fuertes exteriores neomedievales, construidos a finales del siglo XIX.

Melilla 3D.jpgEl patrimonio arquitectónico de Melilla está considerado, junto con el de Barcelona y por encima del de Madrid o Valencia, como uno de los mejores exponentes del estilo modernista español de principios del siglo XX. Actualmente recibe cada día una población flotante de los municipios marroquíes próximos a su hinterland que hacen que su población casi se duplique en algunas ocasiones.

Distritos

  1. Barrio de Medina Sidonia, Barrio del General Larrea y Barrio de Ataque Seco.
  2. Barrio Héroes de España, Barrio del General Gómez Jordana yBarrio Príncipe de Asturias.
  3. Barrio del Carmen.
  4. Barrio Polígono Residencial La Paz y Barrio Hebreo-Tiro Nacional.
  5. Barrio de Cristóbal Colón, Barrio de Cabrerizas, Barrio de Batería Jota.Barrio de Hernán Cortes y Las Palmeras y Barrio de Reina Regente.
  6. Barrio de Concepción Arenal y Barrio Isaac Peral (Tesorillo).
  7. Barrio del General Real, Polígono Industrial SEPES, Polígono Industrial Las Margaritas y Parque Empresarial La Frontera.
  8. Barrio de la Libertad, Barrio del Hipódromo, Barrio de Alfonso XIII, Barrio Industrial, Barrio Virgen de la Victoria, Barrio de la Constitución, Barrio de los Pinares y Barrio de la Cañada de Hidum.

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La Ciudad de Autónoma de Melilla, cuenta con más de 6 km de costa, bañadas por el mar de Alborán. La mayor parte de la línea costera esta formada por acantilados y zonas rocosas, aunque la franja costera correspondiente al núcleo urbano es una zona de playas. Todo el borde costero esta sujeto a la Ley 2/2013, de 29 de mayo, de protección y uso sostenible del litoral y de modificación de la Ley 22/1988, de 28 de julio, de Costas, esta ley regula la determinación, protección, utilización y zona del dominio público marítimo-terrestre y especialmente de la ribera del mar. El desarrollo de esta ley queda determinado en el Reglamento Ley de Costas, aprobado en Real Decreto 1471/1989 de 1 .12.1989.

La Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar, órgano competente en materia de Costas, dispone en Melilla una Demarcación Periférica; entre sus principales funciones; de ejecutar la política ambiental en materia de costas, que se concreta en la protección y conservación de los sistemas litorales y marinos; desarrollar obras e infraestructuras orientadas a la gestión sostenible y regeneración del litoral y aplicación de los instrumentos jurídicos para la protección del Dominio Público Marítimo Terrestre.

En la costa de Melilla, el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Medio Marino ha realizado diferentes proyectos y actuaciones, entre ellos, Estabilización de playas de Melilla. Se desarrolla en la fachada marítima, que ocupa borde costero de Melilla entre el dique sur que existe como frontera con Marruecos y el puerto de la ciudad de Melilla. Abarca unos 800 m de línea de costa y esta integrada por las playas de la Hípica, la de los Cárabos y la de San Lorenzo. La playa de los Cárabos en su tramo central había sufrido una fuerte erosión y los oleajes alcanzaban con cierta frecuencia el paseo marítimo. Por esto se llevó a cabo la ampliación de los 2 espigones del tramo central, creación de un dique sumergido exento y la regeneración de 800 m lineales de la playa por medio de aportes de arena procedente de la celda situada más al S y de la extracción de arenas en la zona de Rostrogordo.

Una vez concluidas las obras, en marzo de 2005, las playas han incrementado su superficie emergida hasta llegar a los 27.400 m2.

Las playas de la ciudad están ubicadas en 2 zonas bien diferenciadas:

  • Playas zona Sur (Ubicadas dentro de la bahía, las características comunes al conjunto de playas son, Longitud de playa: 2.020 metros; Anchura media: 50 – 90 metros; Composición: Arena; Tipo arena: Dorada y Condiciones de Baño: Agua tranquila / Oleaje moderado). Comenzando por el Dique Sur llevan los nombres de: Hípica. Hipódromo, Los Carabaos y San Lorenzo.
  • Playas zona Norte (Conjunto de playas que se distinguen por estar abiertas al Mediterráneo), son Cortados de Aguadú, Horcas coloradas, Alcazaba, Ensenada de los Galápagos y Cala de Trápana. 
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Editado_MAGNA50_1111IIIN.jpgFue Rusadir de indudable fundación fenicia, como lo atestigua, a través de los siglos, la necrópolis encontrada en sus inmediaciones, en el cerro llamado de San Lorenzo, desaparecido hoy por necesidades de urbanización de la ciudad moderna. Pasó sucesivamente a las manos de Cartago y de Roma y bajo el Imperio, Claudio concedió los honores de Colonia a la vieja Rusadir, que aparece perfectamente situada en el Itinerario del Emperador Antonino como cabecera de la región Oriental de la Mauritania Tingitana.  En el 429 dC desembarcaron los vándalos en Ceuta, procedentes de la Península, pasando a sangre y fuego a las provincias mauritanas, siendo también Melilla víctima de tan terrible invasión, a consecuencia de la cual fue destruída, y reedificada más tarde por visigodos y bizantinos. Después de una fuerte resistencia opuesta por los naturales del país, capitaneados por una mujer llamada Cahína (La Hechicera), hubieron de someterse a sus invasores (año 696 dC), aunque muchos optaron por refugiarse en las ásperas montañas del Rif y del Atlas, donde continuaron durante algún tiempo la resistencia. 
Es por esta época cuando pierde Rusadir su viejo nombre, siendo sustituido por el de Melilia, que le dieron los invasores godos. Suponen algunos que esta palabra se deriva de Mílila, para otros, del sustantivo Melil, es decir, fiebre, que unido a la desinencia para indicar el femenino, formó la palabra Melilia, la febril, no faltando quien afirma que la ciudad tomó el nombre de un prestigioso bereber llamado Melil y que debió existir en la realidad puesto que en la cabila de Ulad Setut existe una tribu denominada los Ulad Melil, lo que en árabe significa los hijos de Melil. 
Sea cual fuere el origen de la terminología de Melilla, este nombre es el que vemos empleado a partir de la gran invasión de los árabes, quienes la reedificaron y restauraron, teniendo en cuenta su excelente situación geográfica. Debió alcanzar un floreciente comercio, que la dotó de gran prosperidad, pero sufrió serio quebranto el año 859, en que entraron los vikingos en el Mediterráneo, saqueando numerosas poblaciones del Norte de África y, entre ellas, Melilla, que fue incendiada. Respuesta pronto del ataque de los piratas normandos, fue ocupada el año 926, según los historiadores árabes, por las tropas del califa Abderrahamán III, quien reforzó sus fortificaciones, tras las cuales vino a ampararse pocos años después el destronado Sultán de Fez, Hasan Ben Mohamed Ben Casen El Tayan (El Desangrado), huyendo del furor de sus enemigos. 
En 1067, era por esta época Melilla una ciudad bien edificada, que encerraba una ciudadela muy fuerte, donde existían mezquitas, baños y bazares. El florecimiento que alcanzó Melilla en los siglos XIV y XV, cuando excita la ambición de los Reyes de Tlemencen, que intentan incorporarla a sus dominios, originándose una serie de guerras entre aquellos Sultanes y los de Fez, que contribuyeron no poco a la decadencia de la Ciudad, que fue abandonada por sus moradores, huyendo de los horrores de la guerra.
En octubre de 1493 el Rey Boabdil, en unión de sus familiares y Cortesanos, desembarcaba en Cazaza, a 18 km de Melilla, una vez rendido su Reino de Granada ante los ejércitos victoriosos de los Reyes Católicos. Razones políticas y estratégicas y el deseo de impedir en el futuro nuevas invasiones, movieron a los Reyes Católicos a apoderarse de la costa norteafricana de cierto número de bases que sirvieran como centinelas avanzadas de la seguridad nacional, y con este objetivo enviaron emisarios al otro lado del mar que informaran sobre la situación de aquellas costas, noticiosos de que la ciudad de Melilla, por las continuas guerras sostenidas entre los Reyes de Fez y Tlemencen, se hallaba casi despoblada.
Pasó en primer lugar, el Comendador Martín Galindo, quien después de reconocer la ciudad de Melilla y ante el gran número de habitantes que vivían en sus proximidades, informó al Rey que la conquista era harto difícil de realizar y aún en el caso de que se tomase Melilla, antes se llamaría  carnicería de cristianos que población de ellos y ante tales informaciones se desanimaron los católicos monarcas, acordando el aplazamiento sine-die de la conquista de la plaza. 
Enterado el Gobernador de Andalucía, don Juan Alonso de Guzmán, III Duque de Medina Sidonia, de que los Reyes abandonaban el propósito de conquistar Melilla, decidió tomar la empresa a su cargo, a cuyo efecto y obtenida la competente autorización Real, comisionó a su comendador don Pedro de Estopiñán Virúes, para que pasara a explorar la península de Tres Forcas, cosa que realizó disfrazado de mercader. 
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1497 – Melilla

Tuvo lugar, la conquista de Melilla, el 17.9.1497, hecho del que recibieron gran satisfacción don Fernando y doña Isabel, que pasaban en aquellos días por el amargo trance de haber perdido al heredero de su Reino, el malogrado Infante don Juan.  El Capitán Gómez Suárez, 1º Alcaide de Melilla, dedicó todos sus esfuerzos a perfeccionar su sistema defensivo, robusteciendo sus murallas y dotándolas por parte de tierra de un gran foso conocido más tarde por Foso de Santiago, para asegurar la plaza de los ataques del enemigo, labor ésta de fortificación, que puede decirse que continuaron sin excepción cuantos Alcaides le sucedieron a través de los años y de los siglos. 
En los primeros años del reinado de Carlos I, visitó Melilla el famoso Ingeniero militar Tadino de Martinengo, que mejoró su perímetro defensivo, terminando la puerta de Santiago o Puerta del Campo. De esta época es también la Torre de la Concepción, llamada primeramente de San Sebastián, en lo más alto de la Ciudad, desde donde se domina el mar a larga distancia. 
En 1556, y a consecuencia de los cuantiosos gastos que les ocasionaba la “guarda e proveimiento de Melilla”, renunciaron los Duques la plaza a favor de la Corona, designando Felipe II como Alcaide al Muy magnífico senor don Alonso de Urrea, bajo cuyo mando estuvo a punto de perderse la villa por la inconcebible traición de algunos de sus oficiales, que pagaron con la vida su terrible delito. 
A partir de finales del siglo XVII, reinando el Rey Carlos II, el estado y sobre todo su Hacienda, empezaron una decadencia que desembocó en terribles penurias para el Estado. Coincidiendo esta época de miseria, con la mayor agresividad de las cabilas fronterizas: el 18.7.1646 el valiente Gobernador don Carlos Ramírez de Arellano, Caballero del Hábito de Santiago, fue derrotado y muerto en una salida.
En 1660, se sintió un terremoto de tal intensidad que arruinó las principales obras de defensa, de tal forma, que fue opinión unánime que, de haber atacado los moros, se hubieran apoderado de la plaza; pero la violencia misma del terremoto les infundió tal pánico que les impidió toda acción ofensiva.
Los sitios de Melilla. En 1672 sube al Trono de Marruecos el famoso Sultán Muley Ismail Ben Cherif, hombre enérgico e inteligente bajo cuyo mando se recrudecieron, en todo el Imperio, las tradicionales hostilidades contra las plazas del litoral ocupadas por los europeos. Melilla fue también duramente atacada, y aunque resistió esforzadamente los ataques enemigos, hubo que lamentar el año 1679 la pérdida de los fuertes exteriores de Santiago y San Francisco, quedando la ciudad estrechamente bloqueada. En 1721 empezaron los fronterizos a usar artillería en sus ataques a la plaza, lo que añadió una nueva penalidad a las muchas que venían padeciendo sus defensores. Y para evitarlo, la guarnición, en una vigorosa salida, bajo el mando del Gobernador don Antonio de Villalba y Angulo, se apoderó del Cubo o Cerro de la Horca, desde donde los moros dominaban la plaza con su artillería, construyéndose en el indicado lugar el Fuerte de Victoria Grande, que se terminó el año 1736, y que en unión del de Rosario, Victoria Chica, San Carlos y San  Miguel, enlazados entre sí por la correspondiente muralla, cerraban por completo el recinto defensivo sobre la Torre de Santa Bárbara, que estuvo situada en las inmediaciones del actual Banco de España. 
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1699 – Melilla

Reinando en España el Monarca Carlos III, concedor de los preparativos enemigos y de su propósito de apoderarse de Melilla, violando la paz existente en dicha época entre España y Marruecos, adoptó previsoras medidas para poner la ciudad en estado de defensa, reforzándola con tropas y toda clase de elementos, al mismo tiempo que enviaba a Melilla para que se hiciera cargo de su mando, al veterano Mariscal de Campo don Juan Sherlock.
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1773 – Melilla

El 30.5.1780 se firmaba el tratado de Paz con el Imperio de Marruecos, ratificado por el Sultán el 25.12.1780. 
Melilla en el siglo XIX. En la Historia de Melilla es una de sus épocas más calamitosas. En los primeros años del XIX atraviesa una época llena de inquietudes y privaciones, consecuencia de la difícil situación de la Península tan plagada de conmociones políticas y guerreras. A la invasión francesa, respondió Melilla, negándose a reconocer como Rey a José Bonaparte (Pepe Botella) y constituyendo una Junta de Guerra para sostener la Plaza por el Rey legítimo. 
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1783 Melilla

Después de la batalla de Bailén, llegaron a Melilla numerosos prisioneros del Ejército invasor, que contribuyeron a agravar la difícil situación alimenticia de la ciudad. La reacción absolutista a la vuelta de Fernando VII, destinó a este presidio en calidad de confinados, a numerosos prohombres, distinguidos en las Cortes de Cádiz o significados por sus ideas liberales, Calatrava, Sánchez Barbero, Pérez Sobrino… En 1838, y ardiendo España en el incendio de su primera guerra civil, tuvo lugar el alzamiento de los prisioneros carlistas de Melilla quienes, apoderándose de las autoridades, constituyeron la Real Junta Gobernativa, que presidida por el eclesiástico desterrado D. Gregorio Álvarez y Pérez gobernó la ciudad durante 3 meses, al cabo de los cuales volvió a la obediencia de la Reina Isabel II, sin que afortunadamente hubiera efusión de sangre.
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Campo exterior de Melilla

1. En el umbral de una nueva ciudad (1859-1893). No cabe duda sobre las circunstancias extraordinarias que concurren en la formación de la ciudad de Melilla, puesto que esta se completa en poco más de medio siglo.
Se caracteriza, en 1ª lugar, por la existencia de un nuevo territorio de soberanía anteriormente no ocupado ni siquiera dominado. Aparecen, en 2ª lugar, los primeros barrios exteriores, fuera de los recintos históricos donde se ha vivido durante 400 años. Este crecimiento urbano viene solicitado por un crecimiento de población, en principio lento, de carácter inmigratorio cuyo origen es en parte hebreo y en parte oriundo de la provincia de Málaga. El mismo Tratado de 1861 que induce, complementado por la Ley de puerto de 1863 y R.D. de 1864 sobre permanencia en el territorio, una superior actividad comercial, crea asimismo las condiciones necesarias básicas para un aumento de población.
No puede hablarse, sin embargo, de explosión demográfica puesto que el incremento de que hablamos fue, en los años que restan del siglo, muy lento, si lo consideramos en términos relativos a lo que podemos juzgar como una ciudad densamente poblada. Es necesario que transcurran 20 años para que se doble la población civil de 1860, estimada en 375 almas, aunque es evidente que Melilla tiene ya el germen de la posterior explosión demográfica. Solamente espera un acontecimiento extraordinario que la ponga en movimiento.
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1851 – Melilla por Francisco Coello

1861-plano-de-melillaEl día 6.1.1848, una escuadra salida de Málaga, al mando del Capitán General D. Francisco Serrano, tomada posesión de las islas Chafarinas en nombre de la Reina Isabel II, dejándolas guarnecidas bajo el mando de un Gobernador que dependía del de Melilla. Continuando las agresiones en la plaza, se vió obligado nuestro Gobierno a presentar enérgicas reclamaciones al Sultán. Ello hizo que se plantease, como solución, el ensanchamiento de los límites, para ponerla a cubierto de esas agresiones, firmándose, después de largas negociaciones, el Tratado de 24.8.1859, ratificado en el Tratado de Paz de 1860, por el que cedía en propiedad a España el Territorio inmediato a Melilla, tomando como base el alcance de uno de los cañones de la ciudad, estableciéndose una zona neutral entre la plaza y el campo, además de obligarse el Sultán a mantener una guardia en las proximidades de Melilla, como medio eficaz de evitar las agresiones de las cabilas que se opusieron tan tenazmente al cumplimiento de los Tratados, que no pudieron tener efectividad hasta el 14.6.1862, en que a presencia de los comisionados españoles y marroquíes, fueron colocados los hitos que delimitaron el campo exterior de Melilla, basándose -según lo acordado- en el alcance de una bala de cañón (2.900 metros) disparado desde el Fuerte de Victoria Chica. No obstante el perfecto derecho que asistía a España para construir en su territorio los fuertes que considerase conveniente para su defensa, las cabilas se opusieron tenazmente a la construcción del de Sidi Guariach, atacando a los que trabajaban en las citadas obras, y dando lugar con ello a la campaña de 1893, denominada también Guerra de Margallo.
No hay duda sobre la llegada de hebreos comerciantes desde 1864. Quizá sea este hecho, conjuntamente con los aumentos de guarnición militar, lo más característico del movimiento poblacional hasta 1893.
En una plaza ya suficientemente colmada, donde el 1º recinto ya no admite mayor población, este pequeño movimiento inicial es suficiente para prever un crecimiento inminente. Basado en el Plan de Ensanche de Fortificaciones de 1865, que ya preveía esta posibilidad, se aprobara en 1868 un Proyecto de Ensanche de la plaza que, aunque inoperante durante 20 años desde el punto de vista urbano constituye el primer Plan de Ordenación Urbana de Melilla. Para que la ciudad se expanda es preciso esperar a la creación del 1ª organismo municipal con carácter de tal en Melilla: la Junta de Arbitrios, nacida en 1879.
En 1881 se autoriza a Manuel Ferrer la construcción de unas viviendas de piedra y barro en la Alcazaba, 1º de los barrios construidos fuera del primer recinto. En 1884 vivían en el barrio 128 personas de una población de 1.204 almas.
Desde ese mismo año —1881— comienzan a llegar varias familias hebreas procedentes de las cábilas cercanas, especialmente Beni Sidel, quizá como consecuencia de la Conferencia de Madrid de 1880 o disposiciones del Ministerio de Estado de 1881 acogiendo a los hebreos orientales. Para albergar a esta población inesperada fue preciso habilitar un barrio provisional de barracas de madera en el Mantelete interior.
Con el constante incremento de población en este barrio y en el de la Alcazaba, las autoridades piensan, al amparo de los fuertes que se construyen en el campo exterior, en autorizar la construcción de un barrio en el campo citado; autorizado por el Capitán General en 1886, se produce un interesante cambio cualitativo en la ciudad; 1º, por que se trata de ocupar terrenos asignados al ramo de Guerra, como zona polémica en su totalidad, y 2º, porque se abandonan las antiguas fortificaciones rompiéndose un corsé que había durado 150 años.
Así, por RD de 29.11.1888, nace el barrio del Polígono en el “Polígono excepcional de tiro” a medio km de las murallas. Antes, en marzo del mismo año, se autorizaba la venta de terrenos en el Mantelete interior, excepción extraordinaria, pues por disposición de 1868 no estaba permitida la venta de terrenos; en el barrio que nace al pie de la muralla del 2º recinto se instala el principal comercio de Melilla. Ambos barrios, Polígono y Mantelete, estaban concluidos a finales de 1891. Las barracas que existían en ese lugar pasan al Mantelete exterior separado del primero por una muralla que divide 2 colectividades de distinto orden social. Parte de los hebreos ocupantes de las barracas se desplazan al barrio del Polígono que se convierte así en un voluntario mellan.
Así, por R. D. de 29.11.1888, nace el barrio del Polígono en el “Polígono excepcional de tiro” a medio km de las murallas. Antes, en marzo del mismo año, se autorizaba la venta de terrenos en el Mantelete interior, excepción extraordinaria, pues por disposición de 1868 no estaba permitida la venta de terrenos; en el barrio que nace al pie de la muralla del 2º recinto se instala el principal comercio de Melilla. Ambos barrios, Polígono y Mantelete, estaban concluidos a finales de 1891. Las barracas que existían en ese lugar pasan al Mantelete exterior separado del primero por una muralla que divide 2 colectividades de distinto orden social. Parte de los hebreos ocupantes de las barracas se desplazan al barrio del Polígono que se convierte así en un voluntario mellan.
En marzo de 1893 el primer recinto alberga 1.154 personas, el Mantelete 523, la Alcazaba 332 y el Polígono 1.022. Un total de 3.031 habitantes, de ellos, solamente 523 son naturales de Melilla.
El periodo en el que la Junta de Arbitrios –dependiente del Ministerio de la Guerra asume la planificación de la ciudad, desde 1878 hasta 1925 –fecha en la que pasa a depender de la Dirección General de Marruecos y Colonias- y coincide con un periodo de transformación de plaza fuerte en una ciudad moderna. Un periodo en el que se pasa de 5.600 habitantes en 1878 a 53.747 personas en 1927 y que por tanto supuso una etapa clave en el desarrollo urbano de Melilla.
A partir de la primera mitad del siglo XIX, se producen una serie de acontecimientos que inciden en esa importante transformación urbana: entre 1859 y 1864, los tratados entre Marruecos y España para ampliar los límites de de Melilla; en 1861, permiso del sultán de Marruecos para comerciar por Melilla; en 1863 la conversión de Melilla en puerto franco; en 1864, la finalización de las leyes antipoblacionistas; y en 1866, el establecimiento de una aduana en Melilla.
Acompañando los acontecimientos anteriores se plantearon una serie de propuesta que aunque no fueron ejecutadas supusieron las bases de los posteriores crecimientos urbanos extramuros. Entre todos esos proyectos destacan: en 1864, el Anteproyecto de Ensanche de las fortificaciones de Melilla del ingeniero militar Francisco Arajol; entre 1865 y 1868, el Proyecto de ensanche y mejora de las  fortificaciones y población de la Plaza de Melilla del ingeniero militar Francisco Roldán; en 1881 el proyecto de ciudad-presidio del ingeniero militar Licer López de la Torre Ayllón; y en 1880, el proyecto de Primer Ensanche de la ciudad, el del barrio Mantelete del ingeniero militar Domingo Lizaso.
A partir de 1888 se autoriza desarrollar las primeras actuaciones: la 1ª de ellas en el llamado 4º recinto amurallado, en sustitución de las barracas existentes del barrio Mantelete; la 2ª expansión autorizada consistía en construir el barrio del Polígono extramuros y cierta distancia de antiguo núcleo urbano, siendo el ingeniero militar y primer arquitecto de la Junta de Arbitrios, Eligio Souza y Fernández. Ambos ensanches fueron ejecutados con cierta rapidez y a principios de la década de los 90′ estaban casi terminados.
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1894 – Melilla y su entorno

En los combates que tuvieron por escenario el indicado Fuerte, se distinguió por su heroísmo, que fue premiado con la más alta recompensa militar, la Cruz Laureada de San Fernando, el Teniente de Infantería don Miguel Primo de Ribera, quien posteriormente sería Jefe de Gobierno. Las campañas de pacificación en la zona vecina de Marruecos. En el año 1902 hizo aparición en los alrededores de Melilla un agitador, el Rogui Bu Hamara, que se hacía pasar por el Príncipe Muley Mohamed, hijo mayor del Sultán Muley Hasan. 
2. De la ciudad presidiaría a la nueva ciudad (1893-1909). Hay un aumento inesperado de población motivado por la campaña de 1893, obliga a permitir el alojamiento de barrios improvisados que nacen anárquicamente y al margen de la ley. Se construyen barrios nuevos de trazado regular pero mediatizados por las necesidades militares. Al final del período surge el gran barrio residencial y comercial de Melilla, actual centro urbano. Se han construido 7 nuevos barrios sin previo proyecto de urbanización general.
Como todos los acontecimientos bélicos que en el futuro serán, la guerra de Margallo (1893-4) acelera considerablemente el progreso urbano y poblacional de Melilla. Un ejército de 22.000 hombres concentrados en la zona cercana al centro actual, arrastra tras de sí a buen número de esa población que vive en los alrededores de los campamentos y de los cuales saca en subsistencia. Cantineros, buhoneros, reposteros… Tras de ellos vienen los que, a su vez, en la “cadena biológica” humana, sobreviven gracias a aquellos. Empleados, jornaleros, obreros… La “ciudad presidiaría” de Rodrigo Soriano comienza a agitarse.
En 1896, se redacta el Proyecto de Urbanización de los terrenos comprendidos entre la falda de San Lorenzo y el Barrio del Polígono por parte del ingeniero militar Nicomedes Alcalde. Esta propuesta se enmarcaba en el surgimiento de 2 nuevos barrios: el nuevo ensanche del Polígono en 1896 y el del barrio del Carmen en 1903. En esa misma época se desarrollaron varias partes de la ciudad: en 1902, se plantea el ensanche de Alfonso XIII o nuevo ensanche, en 1895 y 1896 varias manzanas para la población militar; y, también en esta época surgen los primeros barrios irregulares de población obrera, algunos de los cuales son legalizados como el de la Cañada del Cementerio en 1897.
La autoridad militar autoriza la construcción de cuevas y chabolas sobre las laderas de Ataque Seco, en las cercanías de la cañada del nuevo cementerio. Las barracas del Mantelete, por necesidades de las tropas, pasan, en parte, al pie del cerro de Santiago donde se forma un nuevo barrio de heterogénea población que se convierte en un auténtico “barrio chino”. Las cercanías del barranco del Polígono se llenan de una abigarrada mezcla de chabolas, cuevas y barracas. La autoridad militar, sentando un precedente, se arroga el derecho de admisión en esta nueva tierra de promisión y vuelve a enviar a su lugar de origen al exceso de población, muchos de cuyos componentes, logreros de ocasión, vienen a la aventura. El progreso de la población es más que proporcional al tiempo que transcurre, alcanzando a final de siglo los 6.000 habitantes. Se ha doblado en 7 años. A ello contribuirá el auge comercial, el inicio de nuevas construcciones y el aumento de la guarnición permanente que se dobla con relación a la existente al inicio de la campaña.
En 1896 nace el Proyecto de Urbanización del campo intermedio entre el barranco del Polígono y el Cerro de San Lorenzo, adaptado al Plan de necesidades militares de 1894, inhabilitando el centro del Llano de Santiago, pues las construcciones deben estar alejadas al menos 300 m de las murallas del 4º recinto.
En 1897 se aprueba el barrio del Carmen, legalizando las cuevas y chabolas preexistentes desde 1893 en las laderas de Ataque Seco; el barrio nace desorganizado por no tener, como los que le siguen, proyecto previo de urbanización.
La Junta de Arbitrios, entre 1895 y 1897, construye el nuevo matadero al pie del cerro San Lorenzo, el mercado cubierto del Mantelete y el actual cuartel de la Guardia Civil. Sse inaugura la primera central eléctrica de Melilla que permitirá sustituir los viejos faroles de petróleo por farolas.
En 1898 se construye el cuartel de mampostería de Santiago al amparo del cual se levantarán 2 años más tarde los pabellones del mismo nombre. En 1900 se coloca la primera piedra del Templo del llano, a medio camino entre los barrios exteriores y los recintos, templo que se tardará 18 años en terminar por falta de recursos. Al mismo tiempo, el parque forestal, idea del General Hernández, ve plantar sus primeros árboles. En 1901 se comienzan, a costa de la Junta de Arbitrios, los pabellones del Buen Acuerdo, al pie de Santiago, para lo cual, las casetas y barracas allí existentes son trasladadas a la derecha del río de Oro, en la carretera de Mazuza, donde forman un nuevo barrio, el de Triana. En 1902 se inaugura el Parque Hernández y la Plaza de toros junto al barrio de Triana. En 1903 se construyen los pabellones de Orozco —hoy Comandancia General— que inician un nuevo barrio, el de Alfonso XIII, que cierra el llano por detrás del Parque. En 1905 se comienza el barrio Obrero, en terrenos de los antiguos huertos de Ingenieros, con lo que se completa el círculo envolvente del llano central, cuyos radios son, desde la puerta de Santa Bárbara, a la salida del Mantelete, las carreteras del Polígono, del Buen Acuerdo y Parque Hernández, que unen la puerta citada con los barrios del mismo nombre y Alfonso XIII.
En 1904, Alfonso XIII había colocado la primera piedra del puerto de Melilla, puerto reiteradamente solicitado desde 1861. Para la construcción de los bloques del puerto se habilita el terreno restante a continuación del Barrio Obrero hasta cerrar todo el perímetro exterior junto al mar. El terreno a la izquierda del Río de Oro está completo, quedando solamente por ocupar el llano central.
Es diciembre de 1906 la población alcanzará los 8.800 habitantes.
Sin previo Plan de Urbanización General aprobado, por RO de 7.9.1906 y RO de 3.12.1906 se aprueba la construcción en el terreno restante, intermedio entre las carreteras del Polígono y Buen Acuerdo el barrio de Reina Victoria, cuya construcción financiada principalmente con capital hebreo, y tardaría en finalizarse 10 años. Al comenzar la campaña de 1909 estaba construido en un 50%. Con el crecimiento de población —de 12.000 se pasa a 18.000 habitantes— se acelerarían notablemente las obras, a las que también empujan el comienzo de las obras del puerto y establecimiento de las compañías mineras el año anterior, obras que atraen una población que viene en busca del nuevo Eldorado africano.
El crecimiento de la población es un tanto anómalo: a la ciudad vieja se adosan barrios de escasa población como la Alcazaba y el Mantelete, mientras que en conjunto tienen mayor población o importancia se encuentran alejados del centro. Este fenómeno hizo decir que Melilla crecía de fuera hacia dentro siguiendo líneas centrípetas en lugar de centrífugas como debería ser su desarrollo natural. El hecho se explica por la prohibición de construir a menos de 300 m. de las fortificaciones a que obligan las necesidades militares, haciendo crecer la ciudad de forma irregular.
Hasta 1925 la organización espacial y su desarrollo estuvieron en mandos de técnicos militares directa o indirectamente, a través de la Comandancia de Obras, como espacio estrictamente militar y, a partir de 1878, a través de la Junta de Arbitrios en los que afectaba a la expansión como ciudad comercial. A partir de 1925, la Junta de Arbitrio dejará de pertenecer al Ministerio de la Guerra para formar parte de la Dirección General de Marruecos y Colonias.
Muley Abdelazzis envió sus Mehal-las contra él, pero derrotadas y acorraladas por las Fuerzas del Pretendiente, tuvieron que refugiarse en Melilla (29.1.1908). La humanitaria intervención del General Marina Vega, salvó a las tropas del Sultán de un total exterminio. Al cabo de 7 años, cansadas las cabilas de soportar las exacciones del Rogui, se sublevaron contra él, viéndose obligado a abandonar la Alcazaba de Zeluán, donde había instalado su corte, para caer finalmente prisionero del nuevo Sultán de Marruecos, Muley Hafid, quien después de exhibirlo en una jaula y de hacerle sufrir atroces suplicios, le arrojó a sus leones hambrientos. La desaparición del Rogui Bu Hamara, que con su presencia mantenía el orden en las cabilas próximas a Melilla, trajo consigo un periodo de anarquía. El 9.7.1909, unos obreros españoles que trabajaban en la construcción del ferrocarril que había de unir las Minas del Uixan con el Puerto de Melilla, fueron asesinados. Y el General Marina tuvo que salir con sus tropas para proteger los trabajos, produciéndose fuertes combates, que obligaron a traer refuerzos de la Península. 
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1909 Melilla

1909-melilla-aEl 27.7.1909, en el Barranco del Lobo, del Monte Gurugú, murió el General Pintos, y el enemigo ocasionó sensibles bajas. La población civil tomó parte en la lucha, formando compañías de voluntarios, que apoyaron la acción de las tropas. Más tarde, por su participación en estos combates, Alfonso XIII concedió a la Ciudad el titulo de Valerosa y Humanitaria. Las continuas luchas intestinas entre las cabilas, la falta de autoridad de los Sultanes y la creciente anarquía que dominaba Marruecos, hicieron inevitable la implantación de un Protectorado. 
3. La gran expansión (1909-1921). Esta etapa se caracteriza por la existencia inicial de un plan de urbanización que pretende ser integral o general, plan que, sin embargo será ignorado con posterioridad, perdiéndose para la ciudad una ocasión irrecuperable. La demanda anormal de viviendas que produce la guerra de 1909 obliga al crecimiento en altura de edificios en los nuevos barrios y en los preexistentes. La formación espontánea de barriadas en las cercanías de los campamentos se regula autorizándose la creación de barrios a la derecha del Río de Oro. Al final del período habrá 7 nuevos barrios.
La campaña de 1909-10 vuelve a repetir el proceso de 1893, esta vez en proporciones considerablemente mayores. A finales de 1909, la población había llegado a los 18.000 habitantes, sin contar la población flotante que en esta época de inestabilidad militar es cuantiosa.
Las unidades expedicionarias establecen sus campamentos, en su mayoría, en terrenos situados a la derecha del Río de Oro, siguiendo el eje de la carretera de Nador. En sus inmediaciones se irán formando una serie de poblados espontáneos que darán lugar a nuevos barrios exteriores.
Esta situación caótica obligará a formalizar lo que las autoridades del Ministerio de la Guerra vienen solicitando desde años atrás: un Plan de Urbanización que comprenda el territorio urbano de Melilla en su totalidad. Nace así el Plan de Urbanización de José de la Gándara de mayo de 1910, por el que se da carácter legal a la situación anterior. Entre sus postulados figura la autorización para levantar hasta 4 pisos. La formación de una amplia carretera de circunvalación, la extensión de Melilla por la explanada de Alfonso XIII hasta su unión con el barrio del Real y la creación de una plaza central en la explanada de Santa Bárbara a la salida del Matelete.
Anteriormente, desde la instalación de tropas en el Hipódromo, se había ido formando una barriada irregular alrededor de! campamento, que apenas unos meses más tarde ya tenía cierta consistencia, obligando a las autoridades a dar el visto bueno, si bien se exigió a los ocupantes del terreno a alinear sus viviendas con respecto a unas calles que fueron trazadas sobre la zona. Nace así el barrio del Hipódromo.
1912 melilla.jpgLa demanda de solares en esta parte de la ciudad fuerza al Comandante General a autorizar también la construcción al otro lado de la carretera, donde se encuentra el campamento del General del Real, barrio que como el anterior se levanta alineado sobre calles previamente marcadas por la Comandancia de Ingenieros.
El barrio del Tesorillo crece gracias a la autorización dada por el General Arizón para que un cierto número de obreros edifique su propia vivienda en las cercanías del antiguo huerto de las Cañas.
El Barrio Industrial es consecuencia del Plan de la Gándara, también surgido en 1910 con la intención de instalar en él una incipiente industria, expectativa no lograda pues el barrio se convirtió en una extraña mezcla de almacenes y casas de vecindad y, por excepción, alguna rara industria. Al mismo tiempo, en las alturas de Cabrerizas Altas, frente al nuevo acuartela miento, se instala un reducido barrio de cantineros, barrio que se ha mantenido hasta hoy sin grandes variaciones.
El primer intento de extensión hacia la zona de Reina Regente es de 1911, al crearse, como iniciativa del General Arizón, un nuevo barrio obrero con viviendas en régimen de alquiler que tomará el nombre de Príncipe de Asturias.
Todos los barrios anteriores albergan una población compuesta esencialmente por obreros, empleados y pequeños comerciantes.
Más tarde se permite el establecimiento de algunas industrias de materiales de construcción en los alrededores de la Batería J. edificación militar de la guerra de Margallo para la instalación de una batería. Al amparo de aquellas industrias se fueron acumulando viviendas clandestinas que a los 2 o 3 años formaban un barrio informe sin reconocimiento oficial. Allá fueron llevadas, fuera de la vista del público, todas las viviendas ilegales desparramadas por distintos puntos de la ciudad. Este es el nacimiento del barrio de Batería J que tendrá otro momento de expansión después de las operaciones militares de 1921.
Por el Convenio de 27.11.1912, entre Francia y España, se asignó a ésta su Zona de influencia. Pero la Zona Norte fue siempre un país guerrero y turbulento, tradicionalmente hostil al poder central, y para imponer la autoridad del Mahzen o Gobierno Marroquí, España tuvo que someter y desarmar a las cabilas, en costosas y sangrientas campañas militares, que duraron desde 1909 a 1927, en que se consiguió pacificar totalmente el país. Melilla, por su situación geográfica, fue la base de operaciones desde donde irradió la acción militar y política sobre el Marruecos Oriental. La principal resistencia contra la implantación del Protectorado estuvo a cargo de los rifeños, dirigidos por Mohamed Abdelkrim el Jatabi, de la cabila de Beni Urriaguel (Alhucemas), quien después de ser amigo y colaborador de los españoles, encarnó el espíritu de lucha y rebeldía contra España. Para terminar con este estado de cosas, desde 1915 no se venden ni se ceden a canon solares, en tanto no se disponga de la normativa conveniente que aclare la confusa situación de la propiedad urbana y rústica. Desde 1911 se consolidaba la propiedad de los terrenos situados en la izquierda del Río de Oro capitalizando el canon abonado, disposición que se amplía a los de la derecha desde 1914.
Gran parte de los barrios de Melilla nacen legalizando una situación de hecho, unas por cuestiones de humanidad y otras por presiones de intereses creados. No es este el apropiado crecimiento urbano de una ciudad como Melilla que de esta manera perdió una ocasión favorable para seguir un plan de urbanización preestablecido; los barrios han brotado, por la fuerza de las circunstancias, con mutua independencia. El plan de José de la Gándara, que por otra parte no era muy ambicioso, no fue obedecido y de él solamente podemos destacar el crecimiento en altura de las viviendas y la creación de la actual Plaza de España, inaugurada en 1914, que dió al centro urbano una nueva perspectiva.
Junto al parque y la plaza anteriormente citados es el lugar en el que se plantea el ensanche de la ciudad –ensanche de Reina Victoria-, actual barrio Héroes de España-. A pesar de las diferentes vicisitudes surgidas en torno al proyecto elaborado por el ingeniero militar y de la Junta de Arbitrios Eusebio Redondo –modificaciones y aprobaciones sucesivas por parte del Ministerio- se inicia la consolidación de esta parte de la ciudad. A diferencia de las previsiones iniciales, se trata de un ensanche de dimensiones reducidas comparado con las propuestas de ensanche que se realizan en otras muchas poblaciones españolas en estos momentos. Además, la regularidad de las manzanas de ensanche características de estos modelos tampoco se desarrolla en Melilla; en este caso, de las 15 manzanas que componen el ensanche, hay 9 con diferentes medidas -6 de la misma dimensión- pero al menos son de forma rectangular y esquinas achaflanadas. Sin embargo las 6 manzanas restantes del ensanche tienen formas irregulares para adaptarse a las condiciones de límite.
A partir de 1911 se van colmatando los espacios centrales de la ciudad. Se construye el espacio urbano que une el ensanche de Reina Victoria con el bario del Mantelete y, por tanto, se completa la urbanización en torno a la Plaza de España. Igualmente, a partir de 1915, se comienza el desarrollo del área situada al O del ensanche. También se inicia la ampliación de la ciudad hacia el río de Oro proyectado por José del Gándara y conformando el actual barrio Concepción Arenal. Todas estas ampliaciones se realizan siguiendo un trazado urbano y una configuración de manzana de menores dimensiones que las utilizadas en el ensanche de Reina Victoria. En la otra dirección, en el frente marítimo situado hacia el E de estas intervenciones, también se suscitan intervenciones para definir un frente urbano que fue inicialmente proyectado por Moreno Lázaro y finalmente ejecutado –bastantes años después- por Pedro Muguruza.
Frente al desarrollo de la ciudad burguesa anterior, se desarrollan áreas para la población obrera que, en unos caso es planificada en Melilla, pero en otros muchos es producto de la directa ocupación del suelo debido a oleadas y, por tanto, tienen un carácter improvisado.
En el ámbito de los barrios proyectados, en 1910 la Junta de Arbitrios encarga al arquitecto Jaume Torres Grau un conjunto de 11 manzanas en el actual barrio del Príncipe de Asturias, al O de la extensión del ensanche de Reina Victoria –Gómez Jordana-.
Ante la avalancha de población a la que no se podía alojar surge otra modalidad de intervención, propuesta por las autoridades, en la que se definían las rasantes y dimensiones de los solares dejando la construcción de la edificación a los interesados. Según esta modalidad de peculiar planeamiento se desarrollaron los barrios como los del Hipódromo –proyectado por Eusebio Redondo-, Real e Isaac Peral –proyectado por José de la Gándara-, en la margen S del río de Oro.
Durante los años 10′ y la primera mitad de los 20′ del siglo XX, la ciudad siguió creciendo al margen de cualquier planificación de carácter general. En 1925 se produce un cambio administrativo en la gestión de la ciudad autónoma que tendría consecuencias en su planificación, la Junta de Arbitrios deja de depender del Ministerio de la Guerra para pasar a depender de la Dirección General de Marruecos y Colonias. A finales de los 20′ se redacta un nuevo Plan General por parte de los ingenieros Francisco de las Cuevas y Tomás Moreno, cuyo principal planteamiento era la recuperación de la ciudad hacia el mar, además de diversas operaciones interiores como la creación de un parque en el barrio de Ataque Seco –futuro parque Lobera-.
Las tropas de la Comandancia General de Melilla, llevaron el peso de la lucha contra los rebeldes rifeños. Pero los vaivenes de la política nacional entorpecieron frecuentemente la acción militar. En el año 1921, en Annual, los rifeños infringieron una sangrienta derrota a nuestras fuerzas, pereciendo el Comandante General don Manuel Fernández Silvestre, con todo su Estado Mayor. Todo el territorio pacificado a costa de grandes esfuerzos se unió a la rebeldía, con la sola excepción de la cabila de Beni-Sicar, mandada por el Said-Abdelkader, que siempre permaneció leal. La situación de Melilla llegó a hacerse angustiosa. Pero rápidamente llegaron refuerzos que restablecieron la situación, reconquistando el territorio perdido. 
4.- Una ciudad casi configurada (1921-1956). Hay 2 características que resaltan especialmente en esta última etapa del crecimiento urbano de Melilla. La 1ª es la mejora general de la edificación coincidente con la euforia económica de los primeros años 20′. Los edificios se transforman ganando en altura y en empaque arquitectónico. Algunas fachadas son reformadas para mejorar en aspecto externo. En 2º lugar, asistimos al nacimiento de los populares barrios al O del camino de Cabrerizas, algunos ya iniciados en la época anterior. Ddesde 1940, surgirán nuevos barrios, esta vez a la derecha del Río de Oro, completando el terreno disponible. Por 3ª vez, unas operaciones militares en la zona de Melilla, las que provienen del derrumbamiento de la Comandancia General de Melilla en 1921, vuelven a poner de manifiesto una anormal demanda de viviendas que presiona sobre los alquileres al alza y promueve el nacimiento de barrios ilegales, tácitamente autorizados.
En esta época gran parte de los terrenos no urbanizados están en manos de colonos agrícolas o pertenecen al ramo de Guerra. En las cercanías de los núcleos habitados el suelo es escaso y generalmente está en manos del ejército. La corriente inmigratoria hace ascender la población, en 1922, hasta los 42.000 habitantes; se ha multiplicado por 7 en solamente 20′ años. Los que no pueden pagar los elevados alquileres, que son la mayoría, levantan sus chabolas donde pueden: playa de San Lorenzo, playa de los Cárabos, explanada de Camellos, altos del Polígono y laderas de San Francisco.
Para alojar en un punto central todas estas construcciones que deslucen el aspecto de la ciudad, se conceden y se demarcan solares en las cercanías de Batería J continuando el proceso mil veces repetido de derribar las viviendas ilegales trasladándolas a Batería J; sin embargo, las barracas vuelven a resurgir en los mismos puntos, teniendo que comenzar de nuevo el proceso.
En 1921, al ocurrir el inesperado desastre, los zocos que se formaban en distintos puntos de la ciudad se centralizaron en las cercanías de Reina Regente para salvar a los marroquíes concurrentes de las iras de la soliviantada población. Allí nacería 2 años más tarde el barrio que llevaría el nombre “del Zoco” y hoy, desde la República, el de Hernán Cortés.
Superada la capacidad de admisión de viviendas en Batería J, se autoriza, demarcándose solares, la construcción en Cabrerizas Bajas y Reina Regente, formándose desde 1923 y 1924, respectivamente, los barrios de su mismo nombre, formados por barracas. En 1924 se autoriza así mismo la instalación del barrio musulmán de la Cañada de la Muerte.
El día 8.9.1925, las tropas españolas desembarcaban en Alhucemas, corazón de la rebeldía, derrotando completamente al cabecilla Abdelkrim, quien viéndose perdido se entregó prisionero a los franceses. 2 años después, toda la Zona de Protectorado español quedaba completamente pacificada, sin que nunca más se volviera a turbar la Paz tan difícilmente conseguida. 
Desde la pacificación a la independencia de Marruecos. En el mes de Octubre de 1927, los Reyes de España Don Alfonso XIII y Doña Victoria Eugenia de Battemberg, después de un recorrido, por el recién pacificado Marruecos, llegaron a Melilla, donde fueron acogidos triunfalmente. La ciudad prosperaba bajo la rectoría del primer Alcalde Civil, Don Cándido Lobera Girela, que realizó numerosas mejoras urbanas.
En la noche del 26.9.1928, una gran tragedia se abatió sobre Melilla. El Polvorín de Cabrerizas Bajas, situado junto al barrio del mismo nombre hizo explosión, destruyendo el Barrio, con el triste balance de 46 muertos y 505 heridos, algunos de los cuales, fallecieron después. La Ciudad entera se movilizó en socorro de las víctimas y de los supervivientes, a quienes procuró Alfonso XIII resarcir de cuanto habían perdido. Poco tiempo después, el Gobierno concedería a Melilla el Título de “Muy caritativa”.
La gran capacidad de absorción de viviendas que tiene el barrio de Cabrerizas Bajas, donde se demarcan solares de 60 m2, permite trasladar durante varios años todas las construcciones ilegales que vayan surgiendo en los distintos puntos de la ciudad. De forma trágca, en septiembre de 1928 explosiona el polvorín existente en el viejo fuerte de Cabrerizas Bajas ocasionando la destrucción de más de 1.000 barracas de las existentes en la zona. 
Inmediatamente se levanta el barrio del General Primo de Rivera, diseñado por el propio General, en el que se albergarán 80 familias de las damnificadas por el suceso. El barrio de Cabrerizas vuelve a resurgir, pero esta vez las autoridades, alertadas por las pésimas condiciones de las antiguas barracas, obliga a construir las casas de mampostería.
Con la paralización de las operaciones, producida por el final de las campañas, no se termina el chabolismo imperante; por el contrario, durante la vigencia de la República se inicia, al margen de toda legalidad y en terrenos del ejército, un nuevo barrio de barracas, el actual de Calvo Sotelo, barrio activado tras el anuncio de la inmediata ley de cesión de bienes del patrimonio del Estado al municipio, ley promulgada el 27.7.1933. La población de Melilla, ni siquiera en épocas de crisis profunda, ha dejado de crecer de forma continuada, obligando a la formación de barrios improvisados.
El 14.4.1931 se proclamó en España La Segunda República, y al día siguiente, un Comité Republicano-Socialista se hacía cargo del Ayuntamiento. Don Cándido Lobera Girela fue el último Alcalde de la Monarquía y Don Juan Mendizábal Echevarría el primero de la República. Pero bien pronto, el paro, las luchas políticas y los conflictos sociales, enfriaron el entusiasmo con que fue recibido el nuevo régimen. Los acontecimientos de la Península tuvieron exacto reflejo en la Ciudad y por 1ª vez en su Historia, Melilla tuvo sus huelgas generales, sus atentados y sus víctimas.
La sublevación Militar del 18.7.1936, origen de la Guerra Civil, se inició en Melilla con 24 horas de anticipación al resto de España, a causa de una circunstancia inesperada. Eran las 16 horas del día 17.7.1936. Poco después, el Teniente Coronel Maximino Bartomeu, al frente de una Compañía de Infantería, proclamaba el Estado de Guerra, dando lectura al Bando, que firmado por el General Franco, estaba preparado para el día siguiente. 
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1943 – Melilla

Terminada la Guerra Civil, Melilla vivió una época de grandes realizaciones urbanas, bajo las iniciativas de Don Rafael Álvarez Claro, un emprendedor Alcalde. Durante los 10 años que duró la gestión municipal, se pavimentó el centro de la Ciudad, construyéndose la Plaza de Toros, el Estadio Municipal, el hermoso Palacio del Ayuntamiento, los Bloques de Viviendas Protegidas y otras muchas obras de interés para la Ciudad. Fue una época de expansión y prosperidad, en la que Melilla alcanzó la población de 95.841, la mayor de toda su Historia.
Con la Melilla surgida el año 1940, se comienza el barrio de García Valiño, con pretensiones de barriada autosuficiente. Se va completando el terreno comprendido entre el barrio de Calvo Sotelo y el de García Valiño; entre los grupos construidos están las Casas Ultrabaratas, en las que se alojarán a los ocupantes de las barracas derruidas para la construcción del actual Campo de Deportes.
Con proyecto de 1954, se levanta en las alturas de Camellos, último suelo urbano aprovechable para la construcción de un gran barrio, el de la Virgen de la Victoria. Con él consideramos acabado globalmente todo el proceso de expansión urbana de Melilla, proceso que apenas ha durado poco más de medio siglo.
Todos los barrios nacidos posteriormente, y hasta la construcción del nuevo de la Constitución, no han hecho más que completar y rellenar los huecos existentes. Se puede decir que el núcleo urbano básico de la Melilla actual estaba práctica mente formado a la terminación de las campañas que le dieron vida y crecimiento.
Posteriormente se volvería a plantear un nuevo plan para la ciudad –en 1946- por parte del arquitecto Pedro Muguruza en el que se preveía un crecimiento de la ciudad hasta los 150.000 habitantes, plan que no llegaría a materializarse a excepción del la intervención en el frente urbano correspondiente a la avenida General Macías.
El principal problema de la ciudad de Melilla seguía siendo el enorme chabolismo que se asentaba en los espacios vacantes de la ciudad sin ningún tipo de planificación previa en cerros -como los de Santiago, San Lorenzo y Ataque Seco-, zonas alejadas –como Triana- y en terrenos marginales de todo tipo.
La Junta de Arbitrios trató de plantear soluciones planificadas; en esta dirección, se proyectaron una serie de manzanas en los barrios Batería Jota, Reina Regente y Colón, o la remodelación del barrio de Colón –actual Cabrerizas Bajas- como consecuencia de la explosión del polvorín de Cabrerizas y una nueva ordenación en el barrio Primo de Rivera.
Después de la finalización de la Guerra Civil española, y con la creación del Instituto Nacional de la Vivienda en 1939, será cuando se asuma de manera más decidida la falta de vivienda para alojar la población obrera. Se introducirá una nueva tipología edificatoria más acorde con la realidad internacional del momento, el bloque de doble crujía frente a la manzana tradicional, sea de carácter compacto o con patio. Destacan los trabajos del arquitecto José Antón García quien proyectó, tanto el grupo Álvaro de Bazán en el barrio Industrial, como los desarrollos en la explanada  de Camellos y el trabajo posterior realizado en el barrio Industrial correspondiente a la urbanización Minas del Rif acabado en 1956.
En 1956 tuvo lugar el fin de los Protectorados Español y Francés sobre Marruecos, y la Independencia del país protegido.
Melilla frontera de Europa. Tras la Independencia de Marruecos, Melilla quedó separada del país vecino, por la frontera que fue delimitada por el pasado Siglo, en virtud del acuerdo Hispano-Marroquí de 26.6.1862. Si bien, en la época del Protectorado, la Ciudad Española, había venido siendo, -de hecho que no de derecho-, la capitalidad económica de la Provincia de Nador. El fin del Protectorado y la construcción del Puerto Marroquí, y la disminución de efectivos militares, influyeron en el descenso de la población. Pero la Ciudad se adaptó bien a las nuevas circunstancias y no renunció a su mejoramiento urbano.
En 1969 se inauguraba un Aeropuerto, dentro del territorio de la Ciudad, lo que liberaba a los melillenses de la servidumbre de tener que trasladarse a Tauima, en territorio marroquí, para viajar por vía aérea. 
En septiembre de 1970, para presidir los actos conmemorativos del Aniversario de la Fundación de La Legión, llegaron a Melilla los Príncipes de España, Don Juan Carlos de Borbón y Doña Sofía de Grecia. La Ciudad les tributó un cariñoso recibimiento. 5 años después, por fallecimiento del Jefe de Estado, Francisco Franco, el Príncipe D. Juan Carlos de Borbón fue proclamado Rey de España, iniciándose una nueva etapa democrática en la vida de la Nación. Melilla y Ceuta, desde su irrenunciable españolidad, aspiran a ser los pacíficos caminos que unan la vieja Europa con los jóvenes pueblos africanos.
Entre los autores que con más profundidad han estudiado el proceso urbano de Melilla destaca Antonio Bravo Nieto quien en diversos textos ha descrito con gran detalle los procesos de desarrollo urbano y de su edificación. La evolución urbana de la ciudad de Melilla está basada en los datos recopilados principalmente por dicho autor. Al plantearse la evolución urbana de la ciudad de Melilla debemos tener en cuenta que las transformaciones urbanas más importantes se produjeron en la segunda mitad del XIX vinculadas a importantes procesos económicos, sociales y políticos. En muchas ocasiones el crecimiento de Melilla no obedeció a una planificación previa sino que se produjo por una ocupación de determinados espacios al margen de cualquier regulación por parte de clases socialmente marginadas. Los periodos de auge y decadencia de Melilla a lo largo del siglo XX van a estar vinculados a la importancia de la acción española en el norte de África; así, el auge desde los años 10′ hasta la década de los 40′ está relacionado con la institucionalización del Protectorado y, de igual manera la decadencia de la ciudad a partir de los años 50′ lo va a estar con la ausencia de y desinterés del proyecto español en Marruecos. 
ISA.06. Planeamiento Anterior - 95.jpgDe acuerdo con la clasificación que establece el Plan General de 1995 de los diferentes barrios de Melilla, se desarrolla un análisis barrio a barrio de su estructura urbana y su edificación. Así, se ha seguido la siguiente enumeración de los barrios tradicionales de Melilla en las fichas siguientes:
  • 1 A Cabrerizas Altas (Barrio levantado entre 1910-1920 situado en el frente marítimo de la ciudad junto al río de Oro –margen S- y por tanto de una cierta centralidad en relación con el conjunto de la ciudad autónoma. Al barrio 1A.jpgtratarse de un barrio cercano al centro urbano y en el extremo noreste margen derecho del río de Oro se convierte en una pieza de articulación N para todos los barrios orientales de la ciudad autónoma. A pesar de ser la parte más estrecha la que se sitúa frente al río, existen 3 puentes que lo cruzan para conectar la parte N de la ciudad en este ámbito. Aunque el trazado es una retícula paralela al mar, las dimensiones de las manzanas, tanto en anchura, como en longitud son bastante variables.  Se reconocen viviendas de carácter mixto: aparecen edificaciones residenciales, junto a viviendas con características tipo patio, donde algunas de ellas se han transformado en industrias.
  • 1 B Cristóbal Colón-Cabrerizas Bajas (Construir después de 1928, cuando el 26.9.1928 hizo explosión el polvorín del desaparecido Fuerte de Cabrerizas Bajas. Barrio situado en el extremo N del continuo urbano de la ciudad, delimitado por las calles de Méjico y Venezuela al E y O respectivamente. La trama urbana está fundamentalmente definida por manzanas estrechas y alargadas en la misma dirección longitudinal del barrio. Esa disposición longitudinal es interrumpida en barrio 1B.jpg2 ocasiones: en primer lugar, por un conjunto de 2 manzanas situadas de manera perpendicular a las anteriores entre las calles de Perú y Chile; y en segundo lugar, por la disposición en cuña del extremo N y final del barrio, en el que las manzanas adoptan formas irregulares que permiten resolver el abocinamiento producido por las calles perimetrales. El único espacio público abierto, además del viario del barrio, es la plaza de América, situada en la parte N. En el PGOU anterior se destaca la constante repetición de viviendas de 1 planta, la no existencia de ningún tipo de diversificación en el uso de la edificación, las regulares condiciones de conservación.
  • 2 A Polígono-zona 1 (Levantado después de 1888. Dentro del Polígono se incluye el denominado Barrio barrio 2.jpgHebreo, construido a partir de 1905 para acoger a familias hebreas huidas de Taza y Debdú. Las características del tejido urbano de este barrio son la diversidad de las manzanas según la diferente posición y orografía en el conjunto urbano.  

 

 

  • 2 B Polígono-zona 2 (Posterior a 1888. Area situada al N del extremo O del barrio Héroes de España y cuya conexión con el centro de la ciudad se sitúan en el extremo SE en la plaza del Comandante Benítez –plaza a la que acometen las avenidas de Juan Carlos I y Reyes Católicos. El barrio está situado dentro del conjunto urbano y por tanto rodeado de barrios en todos sus perímetros. El tejido urbano está caracterizado por una cierta regularidad que denota una planificación; la ordenación de calles sigue un trazado en retícula, de cierta amplitud, encerrando manzanas de geometría regular. Se pueden destacar 3 ámbitos según la directriz predominante de sus manzanas: El 1º de los ámbitos, definiendo el límite S, sigue la directriz de la avenida Juan Carlos I – dirección SE-NO- articulado por las calles Gran Capitán, García Margallo y García Cabrelles. Los otros 2 ámbitos corresponden a los 2 extremos E y O del barrio situados de manera aproximadamente perpendicular los ejes anteriores. 
  • 3 Barrio del Carmen. Posterior a 1893 (entre 1893 y 1920). Se sitúa en la parte N de la ciudad y está limitado barrio-3por el cementerio y el mar al N, los barrios de Ataque Seco al E, Héroes de España al S y el Polígono Hebreo al O. Barrio de forma longitudinal apoyado en la Avenida de Castelar que une el centro urbano con el cementerio. El tejido urbano está formado por manzanas estrechas y alargadas siguiendo la dirección N-S. La edificación pasa de la vivienda unifamiliar de 1 planta a residencias plurifamiliares de 3 y 4 plantas, con bajos comerciales. Se hallan viviendas con disposición de huecos tanto regulares como irregulares. Condiciones de conservación: Regulares.
  • 4 A Musulmán-Reina Regente-Batería Jota. Barrio en el que se distinguen, a su vez 3 ámbitos de denominación propia: los conjuntos Musulmán, Reina Regente y Batería Jota. Conforma el extremo O de la ciudad, estando su borde edificado a menos de 500 m del límite O de la ciudad autónoma y se extiende hasta los barrios de Cabrerizas y Polígono Hebreo, al N, los barrios Héroes de España al E y el cauce del río de Oro y Príncipe de Asturias y Gómez Jordana al S. Dentro del barrio se distinguen 2 ámbitos: el 1º, situado al barrio 4A.jpgN (Musulmán-Reina Regente) y, el 2ª hacia el sur (Batería Jota), en ambos casos el viario de conexión principal con la ciudad es la carretera de Hidúm, eje que a su vez divide y articula los 2 ámbitos. Anterior a 1920, se trata del barrio más extremo de la parte O de la ciudad autónoma.  Barrio caracterizado por una organización viaria y parcelaria muy irregular, unas manzanas de difícil caracterización formal y una estructura viaria interna de pequeña sección, tortuosa, sin jerarquía y de carácter isótropo; en definitiva, un tejido urbano de corte islámico aunque carente del orden y estructura de los buenos ejemplos de este tipo de trazados. 
  • 4 B Reina Regente-Batería Jota. Anterior a 1920. Barrio que recorre toda la carretera a Hidúm desde los acuartelamientos de Gabriel de Morales y de Santiago –junto al barrio Héroes de España- en el E hasta el extremo O de la ciudad. Se trata de un ámbito de una cierta dimensión en el que se pueden identificar diversas áreas de cierta homogeneidad, la mayoría de estas articuladas por la carretera a Hidúm. Recorriendo desde la parte más cercana al centro de la ciudad hacia el O nos encontramos las siguientes áreas. Entre el acuertelamiento de Santiago y la zona S del barrio de Cabrerizas Bajas, limitado por la carretera de Cabrerizas y la calle del Alcalde de Móstoles, se identifican una serie de bloques lineales dispuestos de manera perpendicular a las calles anteriores formando el bloque Colón y el conjunto Reina Sofía. Hacia el O del barrio 4B.jpgconjunto anterior y al N del la carretera a Hidúm, se reconocen diversas tramas formadas por manzanas rectangulares según varias directrices que tratan de resolver el encuentro entre las manzanas que marcan la dirección de la carretera los barrios situados hacia el N. Al S de la carretera de Hidúm también se pueden identificar diversas áreas de diferente formación, entre ellas destaca por su presencia la urbanización Las Palmeras –de dobles bloques de 3 y 4 alturas siguiendo una directriz pentagonal-, al O de ésta última, un conjunto de manzanas estrechas y alargadas y hacia el O diversas edificaciones en ámbitos no colmatados y de gran potencialidad urbanística.
    En el Plan anterior se recogen las siguientes observaciones: – Batería Jota: se documenta toda una aglomeración de edificaciones heterogéneas, así como casitas de mampostería, que intentan guardar una precaria alineación. En esta área señalamos como viviendas de interés cultural, las ubicadas en: Ramiro Maeztu/Acera Negrete 2-4/Palafox. Las condiciones de conservación son malas.
  • 5 Ataque Seco. Posterior a 1893. Situado en la parte NE de la ciudad entre los barrios del Carmen -en los barrio-5límites O y S y el barrio del General Larrea -al E-. Se pueden distinguir morfológicamente, 2 áreas: la parte N está caracterizada por 4 edificaciones seriadas de 10 plantas; estos 4 bloques situados en la parte superior tienen unas dimensiones aproximadas de 50 por 25 m, lo que obliga a la existencia de un patio interior de ventilación común; y la zona situada en la parte S caracterizada por un trazado de calles sinuoso, siguiendo la línea que marcan las curvas de nivel, lo que da una trama irregular. Las manzanas son, del mismo modo, irregulares, adaptándose en tamaño y disposición longitudinal a las condiciones especificas de cada tramo del terreno. De igual manera destaca una parcelación dentro de las manzanas caracterizada por la irregularidad.
  • 6 General Larrea. A partir de 1888. Situado en la parte N de la ciudad, entre los barrios de Medina Sidonia hacia el E, Ataque Seco hacia el O y Héroes de España hacia el  S. En general, su estructura urbana es muy desigual, con manzana de muy diversas dimensiones y geometría. Dentro de este barrio se pueden identificar varias áreas de diferentes características. Entre estas áreas, tal y como refleja el plan anterior se incluyen los antiguos barrios del Mantelete y la Alcazaba, este último ya prácticamente desaparecido. En el barrio 6.jpg1º de estos 2 barrios se documentan viviendas de no más de 1 planta, y edificios particulares. El núcleo originario consta de 4 manzanas perfectamente alineadas, de forma regular, con parcelas de 150 m2; dichas viviendas continúan sin alterar sus fachadas y alturas. En la 2ª zona, en la Alcazaba, se encuentran modestas casas de piedra y barro. Igualmente se halla la zona militar donde se han construido viviendas más equipadas. Además de estas áreas hay que resaltar 2 importantes zonas, por un lado, la existencia del parque Lobera en la parte noroeste del barrio y, por otro lado, la ubicación de recientes viviendas unifamiliares adosadas en la parte NE del barrio y en torno a la carretera de la Alcazaba y la plaza del Ingeniero Miguel de Perea.
  • 7 Medina Sidonia. Anterior a 1900. Situado en el extremo NE de la ciudad y ocupando una península, junto al bario del General Larrea. Se trata de un barrio definido morfológicamente por sus características geográficas, enclavado en un área a media ladera, las construcciones se han adaptado a las condiciones del terreno, dando lugar a un trazado sinuoso, de calles empinadas, angostas y estrechas. Algunas edificaciones se encuentran cerca de los enclaves militares y de los fuertes. Las viviendas son obras de mampostería, sin llegar a levantarse barrio 7.jpgmás de 1 o 2 plantas. Las manzanas son de forma irregular, adaptándose en tamaño y disposición longitudinal a las condiciones específicas de cada tramo del terreno. La parte más monumental del barrio engloba en su totalidad a los recintos 1º, 2º y 3º, del núcleo histórico, aunque también cabe incluirse el cuarto recinto. En suma, lo que conocemos como “Ciudadela”. Este barrio fue declarado conjunto histórico-artístico en 1953 y su tutela está ejercida por el Ministerio de Cultura, por lo tanto están sujetas a la normativa y régimen especifico de tal recinto. Medina Sidonia tiene un Plan Especial y como tal debe cumplirse. El uso permitido es vivienda con algún tipo de industria, uso comercial y público.
  • 8 A Príncipe. A partir de 1910. Barrio situado en el la parte central de la ciudad y en margen N del río de Oro. En el barrio se pueden distinguir 2 áreas claramente diferenciadas. La 1ª, al norte y en torno a la calle del Teniente Coronel Avellaneda, la formada por un tejido reticular conformado por manzanas de pequeña dimensión de cierta regularidad de dimensiones aproximadas de 35 por 16 m. De igual manera, las manzanas están formadas por parcelas regulares de reducida dimensión que formando 8 parcelas cuadrangulares por manzanas tienen unas dimensiones medias de 8 m de lado. La 2ª zona característica del barrio está situada en la parte S, entre el río de Oro y la secuencia viaria formada por la carretera de Hidúm y la calle de Ibáñez Marín; se trata de una franja irregular que resuelve el cambio de geometría entre la curvatura del margen del barrio 8A.jpgrío y el trazo rectilíneo de los viarios mencionados. A su vez se pueden distinguir 2 partes en esta franja, una 1ª banda estrecha situada al oeste en la que la diferente profundidad de las parcelas absorbe las diferencias de geometría derivadas. La 2ª de éstas zonas corresponde al área situada al E, con una mayor amplitud, en la que además de reproducirse algunas manzanas de características parecidas a las descritas de la parte N del barrio –aunque de mayor ancho-, se sitúan estructuras edificadas de cierta compacidad y dimensión que adaptan la geometría del río a la de los viarios.
  • 8 B Gómez Jordana. Posterior a 1900 (1900-1920). Es uno de los barrios que forman el conjunto denominado Melilla Modernista.  Las 2 áreas homogéneas identificadas por la regularidad de las manzanas están dispuestas a ambos lados del viario que estructura el barrio, la avenida de los Reyes Católicos. La 1ª de estas franjas, la situada hacia el O cuenta con una serie de manzanas cuadrangulares características en la parte N. Estas manzanas, de unos 45 m de lado aproximadamente ofrecen un frente edificado continuo en barrio 8B.jpgforma de manzana cerrada a la avenida de los Reyes Católicos –así como a las calles perpendiculares a esta avenida- mientras que la fachada opuesta –recayente a la paralela calle Tripulantes del Plus Ultra- está formada por una edificación central que permite una cierta permeabilidad hacia el patio de manzana. La 2ª franja característica de este barrio está compuesta por manzanas rectangulares de diferentes dimensiones longitudinales que tratan de resolver el abocinamiento que producen la convergencia de las avenidas de los Reyes Católicos y Luis de Sotomayor. 
  • 8 C Héroes de España. Posterior a 1904. Barrio también situado en el centro urbano de la ciudad que integra el Parque Hernández y la plaza de España en su zona S. El tejido urbano de este barrio de características bastante barrio 8C.jpgregulares, con una trama ortogonal que se adapta a las diferentes directrices del viario radial que parte de la plaza de España. El conjunto de manzanas más importantes es el situado junto a la plaza de España, tanto en la franja superior, al norte de la avenida de Juan Carlos I, como –hacia el S- entre la mencionada avenida y el parque Hernández. En ambos casos la directriz organizadora de cada conjunto de manzanas ha sido la avenida situada al S de las mismas, es decir la avenida Juan Carlos I y General Marina respectivamente. 
  • 9 Concepción Arenal. A partir de 1907. Situado en la parte E de la ciudad y de una cierta centralidad. Se trata de barrio 9.jpgun área de morfología muy irregular debido a su geometría trapezoidal en la que se combinan áreas con una directriz de tipo radial –junto a la avenida de la Democracia- con otras zonas en las que se ha partido de las direcciones marcadas por la avenida de la Duquesa de la Victoria. El resto de áreas están definidas mayoritariamente por bloques lineales que se adaptan a la irregular dimensión de las manzanas. Cabe destacar que, desde el punto de vista dotacional, en este barrio se sitúan la plaza de Toros y un pabellón de deportes.
  • 10 Isaac Peral. A partir de 1910. Barrio de forma estrecha y alargada, situado en la parte central del continuo urbano y junto al margen S del río de Oro.  barrio 10.jpgLa propia forma del barrio en su conjunto condiciona el tejido urbano ya que obliga a una disposición de manzanas rectangulares con la dimensión mayor siguiendo la directriz este O. En el conjunto del barrio se pueden identificar 3ámbitos correspondientes a las franjas E, centro y O, destacando el tejido central por su regularidad –con unas manzanas de dimensiones medias de 20 por 45 m-.
  • 11 Virgen de la Victoria. Entre 1952-1959. Barrio situado en la parte centro-oeste del conjunto urbano situado al S del río de Oro. Acoge en su parte S un buen número de dotaciones deportivas –piscina municipal, estadio Álvarez Claro, residencia deportiva, etc.- dejando la parte N a uso residencial. En este ámbito N se pueden distinguir 3 áreas de cierta homogeneidad. Una 1ª zona en el centro del barrio definida por un trazado ortogonal definido por manzanas rectangulares de esquinas formadas por el cruce de 2 bloques lineales perpendiculares sin achaflanar ni completar con edificación. La 2ª de las barrio 11.jpgzonas reconocibles del barrio corresponde a la parte N del mismo –la ladera del cerro de Camellos- en la que se sitúan un grupo de 6 manzanas estrechas y alargadas adaptándose a las curvas de nivel; junto a estas viviendas hacia el E se sitúa la Comandancia de la Guardia Civil y hacia el O una manzana trapezoidal de mayor compacidad. La 3ª de las áreas identificables del barrio se sitúan en el extremo O junto a la carretera de Alfonso XIII, formada por bloques de cierta altura aislados –bloques lineales, bloques en H, torres y bloques formando grandes estructuras edificadas con espacios libres entre ellos- desarrollados en las décadas de los 70′ y 80′. Algunos de estos edificios llegan a alcanzar las 10 plantas de altura.
  • 12 Barrio de la Libertad. A partir de 1930. Situado en la parte centro del conjunto urbano situado al S del río de Oro rodeado por el resto de barrios que forman esta parte de la ciudad: hacia el N, Isaac Peral; al E, el barrio Industrial; en dirección S, el barrios de Primo de Rivera; y hacia el O, los barrio de la Victoria y Primo de Rivera. Se pueden diferenciar 2 áreas diferentes en función de su posición y características del tejido. Una, en la parte central, formada por un tejido ortogonal de manzanas rectangulares cuya disposición longitudinal sigue la dirección E-O. Se trata de manzanas de una cierta regularidad de un ancho de unos 20 m y una barrio 12.jpgdimensión longitudinal variable entre los 40 y 70 m. La 2ª área del barrio está definido por el tejido que da resuelve el borde N, E y S del barrio que se organiza según diferentes formas de acuerdo con las características de borde y condicionantes geográficos que tiene; así aparecen manzanas estrechas y alargadas de traza curva según las curvas de nivel en la parte noreste o el tejido ortogonal de pequeñas manzanas longitudinales según la dirección marcada por la calle Altos de la Vía. Por último quedan las manzanas intersticiales situadas entre las calles del General Polavieja y Altos de la Vía que son resueltas de manera diferente en cada una de las 3 manzanas que ocupan.
  • 13 A General Primo de Rivera.  Entre 1928 y 1930. Barrio situado en la parte central interior de del conjunto urbano situado al S del río de Oro rodeado por el resto de barrios que forman esta parte de la ciudad. Este barrio 13a.jpgbarrio se ha dividido en 4 zonas diferenciadas. La zona 1 comprende la franja N del barrio del General Primo de Rivera, está rodeada por: los barrios Virgen de la Victoria y de la Libertado por el N y el E; la zona 3 del mismo barrio del General Primo de Rivera hacia el O; y la zona del hospital militar, el acuartelamiento Capitán Arenas y la zona 2 del mismo barrio General Primo de Rivera. Se trata de barrio de geometría estrecha y alargada cuyas manzanas siguen la directriz de la geometría general del ámbito y, por tanto, configuran manzanas rectangulares de cierta irregularidad. 
  • 13 B General Primo de Rivera zona 2. Comprende un conjunto de manzanas de pequeña dimensión situada en la zona central del barrio y rodeada por: la zona 1 del mismo barrio del General Primo de barrio 13b.jpgRivera, hacia el N; el acuertelamiento Capitán Arenas, al E; la zona 4 del mismo barrio General Primo de Rivera, al S; y la zona 3 del mismo barrio del General Primo de Rivera, hacia el O. Se trata de barrio de reducida dimensión en el que, a pesar de reducida geometría, encontramos una gran diversidad tipológica y dimensional en la definición de las manzanas que componen el conjunto. Así encontramos manzanas cerradas con patio interior de manzanas de diversas dimensiones –desde los 28 por 43 m hasta los 28 por 66 m-, dobles bloques lineales de 70 m de longitud con patios interiores o incluso manzanas compactas.
  • 13 C General Primo de Rivera zona 3. Ocupa la franja O del barrio del General Primo de Rivera, junto barrio 13c.jpga la carretera de Alfonso XIII y está rodeada por: el barrio Virgen de la Victoria, al N; la zona 1 y 2 del mismo barrio del General Primo de Rivera, hacia el E; la zona 4 del mismo barrio del General Primo de Rivera, al S; y la base militar Alfonso XIII hacia el O. Se trata de barrio más reciente que los anteriores de geometría estrecha y alargada en el que se han dispuesto por bandas de N a S diferentes tejidos y tipologías urbanas: desde bloques lineales exentos, dobles bloques lineales de más de 100 m de longitud con patios interiores o incluso manzanas con patio de manzana. A pesar de que estas diferentes tipologías están situadas de N a S respectivamente, la dirección que los bloques adquieren va variando a lo largo del barrio.
  • 13 D General Primo de Rivera zona 4.  Comprende la franja S del barrio del General Primo de Rivera, cercana a la pista de aterrizaje del aeropuerto y está rodeada por: las zonas 2 y 3 del mismo barrio General Primo de Rivera, hacia el N; el acuartelamiento Capitán Arenas, al E; el espacio vacante situado al S y que barrio 13d.jpgpuede ser la futura conexión con el barrio del Real; y la base militar Alfonso XIII y nuevas áreas de desarrollo residencial, hacia el O. Se trata de barrio de más reciente formación que los anteriores pero de geometría irregular y con una organización interna que ha aumentado la irregularidad geométrica de su configuración. La mayor parte de las parcelas están ocupadas por viviendas unifamiliares adosadas formando bloques lineales de geometrías y formas orgánicas pero sin una estructura reconocible. También existen edificaciones de mayor altura de diversas tipologías: bloques lineales en L, torres de varias viviendas por planta, etc.
  • 14 Industrial. Entre 1910-1920 se levanta un barrio situado en el frente marítimo de la ciudad junto al río de Oro –margen S- y por tanto de una cierta centralidad en relación con el conjunto de la ciudad autónoma. Al tratarse de un barrio cercano al centro urbano y en el extremo NE margen derecho del río de Oro se convierte en una pieza de articulación N para todos los barrios orientales de la ciudad autónoma. De hecho, a pesar de ser la parte más estrecha la que se sitúa frente al río, existen 3 puentes que lo cruzan para conectar la parte N de la ciudad en este ámbito. Estas condiciones de articulación N-S están conformadas, tanto por los 2 viarios barrio 14.jpgperimetrales el Paseo Marítimo Francisco Mir Berlanga y la calle del General Polavieja, como por la calle Álvaro de Bazán. Aunque el trazado es una retícula paralela al mar, las dimensiones de las manzanas, tanto enanchura, como en longitud son bastante variables.En el otro extremo están las manzanas formadas por un único bloque lineal exento de unos 10 m de ancho situado en las manzanas interiores entre las calles García Morato y Álvaro de Bazán. Tal y como señala el plan anterior se reconocen viviendas de carácter mixto: aparecen edificaciones residenciales, junto a viviendas con características tipo patio, donde algunas de ellas se han transformado en industrias.
  • 15 General Sanjurjo. Barrio construido entre 1915 y 1930 situado en la parte S de la ciudad autónoma, en el frente marítimo de la ciudad, cuyos límites son: al N, el barrio Industrial; al E, el frente marítimo y la playa de los Carabos; al S un área militar; y al Oel barrio del Real. A pesar de de tratarse de un barrio de dimensión relativamente reducida se pueden identificar 4 áreas homogéneas o tejidos característicos. La 1ª se corresponde con la 1ª línea de manzanas del frente marítimo, compuesta por 7 manzanas cuadrangulares de 40 m de lado de media teniendo en cuenta que no todas son iguales, y la dimensión de ésta va decreciendo en barrio 15.jpgla parte S. La 2ª es la correspondiente a la llamada urbanización Minas del Rif, una estructura edificada en altura, situada en la parte interior N, de dobles torres unidas por cuerpos adicionales que forman 4 cruces –incompletas en la parte occidental-. La 3ª zona corresponde al conjunto de manzanas de pequeña dimensión -40 por 15 m aprox.- que ocupan la parte S del barrio; organizadas en torno a la calle Méndez Nuñez se disponen grupos de 4 o 6 manzanas que, a su vez definen una serie de espacios públicos internos. La 4ª,  es la franja que absorbe el abocinamiento producido entre la avda Compañía Minas del Rif y la calle del General Astilleros; 
  • 16 Real. Construido entre 1914 y 1925. Situado en la parte interior cercana al límite S de la ciudad autónoma separada de éste por un área industrial. Está situado en la zona central al S de la ciudad lo que permite que existan conexiones viarias en todas direcciones y, su tejido urbano interno ortogonal está formado por manzanas de pequeña dimensión lo que conlleva un abundante trazado viario en interno que tiene continuidad hacia las áreas limítrofes. El barrio tiene una trama ortogonal, con calles que barrio 16.jpgse cortan perpendicularmente, encerrando manzanas regulares, perfectamente alineadas, conjugando según su disposición diferentes tamaños. Se puede reconocer una doble jerarquía en la organización viaria ya que se dispone de viarios de más amplitud y trascendencia cada cierto número de manzanas; así en la dirección N-S, cada 3 manzanas se sitúa una avenida arbolada con la excepción de las manzanas que forman el grupo central donde se plantea una doble red viaria que acoge las dotaciones. En el sentido opuesto, E-O, también se disponen de viarios de más amplitud arbolados con una secuencia más irregular.
  • 17 Oeste. No se puede prefijar una época de edificación única para la totalidad del barrio, desarrollándose desde aproximadamente los 60′ hasta la actualidad en distintas etapas. No se trata de un barrio que barrio 17.jpgforme parte del conjunto urbano de la ciudad autónoma sino los diversos conjuntos de edificaciones situadas en la parte O del margen derecho del río de Oro –margen S-. Al tratarse de un área situada en el extremo NO del margen sur del río de Oro, no se trata de una zona con muchas conexiones con los barrios limítrofes. Existe una cierta cantidad de agrupaciones residenciales autónomas e independientes que abarcan desde la vivienda unifamiliar en parcela aislada hasta el bloque de viviendas plurifamiliar en altura pasando por las diferentes urbanizaciones de viviendas unifamiliares adosadas).
  • 18 Tiro Nacional. Pequeño barrio formando por un conjunto urbanizado en el extremo N de la ciudad autónoma junto al barrio Polígono Hebreo. A pesar de la reducida dimensión del barrio se observan 3 tipologías edificatorias diferentes. La 1ª, en la parte O de la carretera Tiro Nacional, formada por un barrio 18.jpgdoble bloque lineal curvo de cierta altura con patios de ventilación interior de más de 170 m de longitud rematado por 2 torres de similares características en la parte S. La 2ª edificación característica, al E de la carretera, formada por 2 manzanas de edificación en altura abiertas en la parte central de menor dimensión con unas dimensiones aproximadas de 80 por 50 m. La 3ª tipología existente junto a la anterior está formada por la unión de 2 torres en altura formando un conjunto edificado de una dimensión aproximada de 20 por 50 m. Esta última tipología llega a formar el límite edificado NE, E y S del barrio a partir de 8 cuerpos compuestos de este tipo).

En el Informe “Análisis Urbanístico de Barrios Vulnerables 1996. Catálogo de Áreas Vulnerables Españolas”. Ministerio de Fomento‐Instituto Juan de Herrera. Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad Politécnica de Madrid.‐ HERNÁNDEZ AJA, AGUSTÍN (director) se identifican en Melilla los siguientes barrios vulnerables:  en 1991 son 1. ATAQUESECO, 2. CRISTÓBAL COLÓN, 3. EL REAL y 4. REINA REGENTA y en 2001, son 1-. Monte María Cristina, 2-. Cañada y 3-. Cabrerizas/Las Palmeras.

 Melilla GE1.jpg

El Plan General Municipal de Ordenación-1995 (PGMO-95), fue aprobado por Orden Ministerial (MOPU) de 23.12.1995, y se desarrolló conforme al texto refundido de la Ley del Suelo de 1976 (LS 76). Este plan revisaba el anterior de 1973, que fue redactado por el arquitecto D. Eduardo Caballero Monros. Preveía un aumento de población de 66.186 hab. pudiéndose ampliar hasta 68.661 hab. (la población de hecho en 1981 y 1991 era de 58.449 hab. y 63.678 hab. respectivamente y la de derecho en 1986 de 52.388. hab., según datos del INE). Fue redactado por Planeamiento Urbano y Arquitectura dirigido por el arquitecto Luis Felipe Aparicio, y  aprobado por la Excma. Asamblea de Melilla en sesión extraordinaria celebrada el 5.10.1995, conforme a la Ley Orgánica 2/1995, de 13 de marzo, del Estatuto de Autonomía de Melilla, y el RD 1.413/95 de 4 de Agosto sobre el traspaso de funciones y servicios de la administración del estado a la Ciudad de Melilla en materia de urbanismo. El acuerdo de aprobación definitiva fue publicado en unión al texto íntegro de las Normas Urbanísticas en el Boletín Oficial de la Ciudad de Melilla de 30.10.1995.

El  PGOU-95 se redactó y aprobó conforme al RDL/92 de 21 de junio, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana. 

En 1999, con la llegada del GIL el Gobierno de Aznar retiró todas las competencias urbanísticas, a Melilla y a Ceuta. El Tribunal Constitucional zanjó en 2006 “la cuestión”, con una sentencia en la que estableció claramente que el Estado “…debe ser el legislador urbanístico en Ceuta y que en la ciudad autónoma hay intereses supralocales de los que no nos podemos desentender en lo que a Defensa, Seguridad, Costas y otros ámbitos de competencia directa del Estado se refiere…”, “…la competencia para la regulación de los planes de ordenación urbana es “…exclusiva de las comunidades autónomas…”, rango que no tienen ninguna de las 2 plazas. 

En “Acta del Consejo de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Melilla en sesión ejecutiva ordinaria celebrada el día 18.4.2008, en su punto 10º se dice entre otros:

1. Por el Consejo de gobierno de la Ciudad Autónoma se aprobó, en sesión de 24.8.2004, el inicio de los trabajos necesarios para la redacción de la revisión y adaptación al marco legal vigente del PGOU de Melilla. Estos trabajos se encomendaron a los Servicios Técnicos de la Consejería de Fomento.

2. Los Servicios Técnicos de esta Consejería están sobrecargados, debido, fundamentalmente, a la complejidad en los trámites de concesión de licencia que ha supuesto la nueva normativa técnica de aplicación, tanto la incluida en el Código Técnico de la Edificación, como la correspondiente a la certificación energética de los edificios, por lo que se considera imprescindible aprobar la redacción de la Revisión y Adaptación del PGOU de Melilla a una Consultaría externa. 

Por otro lado, la necesidad de redactar un planeamiento que contemple la peculiaridad jurídico-urbanística de nuestra Ciudad (en la que es de aplicación la ley de Suelo de 1976 y sus Reglamentos de desarrollo, los artículos vigentes de Ley del Suelo de 1992, y Ley del Suelo de 2007), exigen un equipo técnico especializado, integrado por distintos profesionales en materias relacionadas con el urbanismo…”

Inicialmente, “…El Pleno de la Excma. Asamblea de la Ciudad Autónoma de Melilla, en sesión celebrada el día 25.5.2012 adoptó, entre otros, el acuerdo que dice: PUNTO ÚNICO.- APROBACIÓN INICIAL DE LA REVISIÓN Y ADAPTACIÓN DEL PLAN GENERAL DE LA CIUDAD DE MELILLA 2012.- Se da lectura a dictamen de la Comisión de Fomento de fecha 17.5.2012, proponiendo al pleno la adopción del siguiente acuerdo: “PRIMERO.- La aprobación INICIAL de la Revisión y Adaptación del Plan General de Ordenación Urbana de Melilla…” , siendo el viernes 1.6.2012 cuando se publica en el BOME nº 4926 la APROBACIÓN INICIAL de la Revisión del PGOU de Melilla. Y ahí estamos todavía…

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“…El Modelo Territorial propuesto para la ciudad autónoma de Melilla es completar el modelo existente, ciudad compacta: densa, dotada y promiscua, si bien articulando, conectando, todas y cada una de sus piezas básicas: sus barios, para entender Melilla como un todo y no como una suma de barrios. Para la consecución de este fin no es suficiente un Plan General, que determine sus actuaciones de 8 años (2 cuatrienios) sino un periodo de tiempo de 20 a 25 años (de 2 a 3 planes generales), y por ende un mayor consenso político y ciudadano. 
Si bien estos objetivos no pueden vincular de forma directa al Plan General si no forman parte de las actuaciones previstas en él, pero si pueden identificar los objetivos fundamentales del Modelo Territorial en coherencia con el desarrollo futuro a medio y largo plazo, y diferenciándolos de sus previsiones instrumentales susceptibles de ser modificadas con mejores alternativas que persigan la misma finalidad y que se podrán establecer modificando o revisando no el Modelo y sí el Plan
Entendido esto, el Plan General es un instrumento urbanístico que desarrolla la estrategia del Modelo y que debe “obligatoriamente” ser chequeado cada 4-5 años para comprobar su desarrollo y evolución, y en donde la ciudad autónoma podrá incidir sobre las actuaciones prioritarias, pero con la misma idea de Modelo. Por lo que el Plan General se convierte en un documento flexible, en tanto que el Modelo se convierte en una idea de ciudad a alcanzar. El “como”, sin embargo lo debe hacer el Plan General. 
Uno de los factores fundamentales que establecen las directrices de un modelo para la ciudad de Melilla son sus límites, o mejor dicho la definición de sus límites: la frontera, la costa, la defensa nacional, el puerto y el aeropuerto, como determinaciones de carácter básico que con normativa y carácter propio definen su propia jerarquía y sus condicionantes. La frontera, entendida, no como una línea virtual que divide 2 espacios administrativos, sino como un territorio definido que ocupa posición y superficie sobre el cual las actuaciones quedan limitadas artificialmente por determinaciones, no de carácter medioambiental ni urbanístico. 
  • La Costa, en donde podríamos incluir igualmente el puerto, con una línea perfectamente definida de gran belleza y potencial con una normativa, la de costas y la de puertos de carácter sectorial, que son independientes de la natural fisonomía de la ciudad de Melilla. 
  • La Defensa Nacional, al igual que las anteriores, tiene una normativa sectorial de aplicación directa, pero que al mismo tiempo forma parte de la historia y de la forma de hacer la ciudad, de ahí su importancia. Además, influye en los límites fronterizos con la creación de sus espacios junto a la frontera para la defensa de la ciudad, y en los lugares para el almacenamiento de los materiales bélicos (polvorín) así como en el lugar para las prácticas militares en un espacio reducido del término municipal: 12 km2
  • El aeropuerto con sus zonas de aproximación aérea, los límites compatibles de actividades yniveles sonoros, hacen del espacio aeroportuario y de aproximación aérea, un verdadero límite al desarrollo de la ciudad, además de su normativa sectorial de aplicación. 

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Por último, y si bien no se trata de uno de los límites con el mismo carácter de los enumerados anteriormente, los espacios Naturales Protegidos y los hábitats de interés por su valor  ecológico-paisajístico forman otro de los condicionantes básicos del urbanismo sostenible: el parque periurbano de los Pinares de Rostrogordo, los acantilados de Agadú, y el barranco del río Nano, estos dos últimos propuestos como Lugares de Importancia Comunitaria (LICs), para su inclusión en la Red Europea Natura 2000, y por último el río del Oro, como elemento estructurante de la ciudad, y de riesgo para ella, lo que obliga a su consideración en un doble nivel, el de servir de elemento vertebrador, y al mismo tiempo en donde es necesario realizar las obras que eviten las inundaciones provocadas en los últimos años. 
Las áreas de crecimiento en la propuesta de ordenación debemos enfocarlas en un doble sentido, los cambios de uso de las áreas de Defensa, y los crecimiento propiamente dichos, es decir las nuevas actuaciones por cambio de uso en las áreas consolidadas y los nuevos suelos “urbanizables”, siempre teniendo en cuenta el modelo de ciudad compacta que inspira, tanto esta revisión, como las nuevas exigencias del desarrollo sostenible. 
En las actuaciones sobre áreas de Defensa se destaca las que se realizan, según los convenios suscritos, sobre el Cuartel de Santiago, el de Gabriel de Morales (automovilismo) y Primo de Rivera, y por último las que se sitúan al este del Parque de la Granja sobre acuartelamiento existente (Capitán Arenas), Pedro de Estopiñan B y Capitán Arenas, cuyo desarrollo será función de los posibles convenios que el futuro puedan acordarse. 
Respecto a los nuevos suelo urbanizables, tanto en el Modelo Territorial como en ambas alternativas del Plan General, todos ellos se ubican en los entornos de las áreas consolidadas destacando 3 zonas, una al N dedicada a sistema general deportivo, en la zona del antiguo depósito y en sector residencial, antiguo S02, ampliado y denominado Vicente Maeso; otra al O, la mayor de todas que enlaza diversos sectores donde la “Gran base” con un área industrial, alternativa a otra área industrial al sur que luego se describe, y otras que continúan los antiguos sectores 7.3 y U-14 hasta llegar al río de Oro, concluyendo con un sector “Vía Láctea” entre el río de Oro y Reina Regente.
Por último un área S, dedicada a suelo industrial “Polígono Barrio Chino” alternativo al anteriormente citado y con un Sistema General deportivo complementario de la situada al N. Además de estos sectores se desarrollan otros ente el río de Oro y Callejón de la Marina y otro al O de la Granja…”

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El Ministerio de Fomento publicó en el BOE 194, de 11.8.2010, la Orden FOM/2210/2010, de 19 de julio, por la que se aprobaba el Plan de Utilización de los Espacios Portuarios del Puerto de Melilla (PUEP), que es uno de los instrumentos de regulación del Plan Especial. Además se publicará acuerdo del Pleno de la Excma. Asamblea de 21.7.2014, relativo a la “…aprobación definitiva de los Planos núms. 2.6.1 “Ocupación existente” y núm. 2.5 “P.e calificación pormenorizada, Area 2, Recinto III”, y su incorporación al proyecto del Plan Especial del Puerto de Melilla, aprobado definitivamente por el Pleno de la Asamblea con fecha 21.5.2014…”

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Puerto de Melilla

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Los conflictos bélicos de Marruecos a principios de siglo obligan al gobierno español a establecer en octubre de 1913, aeródromos permanentes en Sania Ramel, Arcila y Zeluán. En éste último, situado a 24 km al Sur de Melilla se instala una escuadrilla de monoplanos Nieuport.
En 1921, además del desastre de Annual, se produce la caída en manos magrebíes de los territorios cercanos a Melilla, entre ellos el aeródromo Zeluán. Esta situación obliga a la aviadón militar a buscar un nuevo aeródromo. El lugar elegido se ubica en los terrenos de la Hípica, en la zona de cabrerizas Altas, al Norte de la dudad de Melilla. El aeródromo es un angosto campo rectangular de tan sólo 300 m en su lado mayor.
Reconquistados por el ejército español los terrenos ocupados, el aeródromo se traslada desde la Hípica a un llano de 8 Km cuadrados al Sur de Nador, junto a la aldea de Tauima. Las instaladones que se realizan se limitan a unos pocos hangares y talleres de campaña desmontables, rodeados de un muro de protección. Al mismo tiempo se instala en la bahía de la Mar Chica la base de hidros de El Atalayón. Estas dos instalaciones aeronáuticas desempeñarán un papel importantísimo en el desembarco de Alhucemas en septiembre de 1925.
Finalizado el conflicto bélico en Marruecos se procede a la mejora de las instalaciones del aeródromo, sustituyéndose a mediados de los años 30′ la torre de control de madera por otra construida de mampostería.
El aeródromo de Tauima es oficialmente abierto al tráfico civil por un decreto del sultán Dahir, de 27.7.1931.
Iniciada la guerra civil, el aeródromo es ocupado por el ejército sublevado el 17 de julio. Durante la misma se inauguran diferentes líneas, utilizándose tanto el aeródromo de Tauima como la base de hidros de El Atalayón. Entre éstas se encuentran las Líneas de Roma-Palma de Mallorca-Melilla-Cádiz, Melilla-Sevilla, Melilla-Tetuán y Melilla-Málaga-Sevilla-Lisboa, servidas por la compañía italiana Ala Littoria. La entrada de Italia en la II Guerra Mundial trae la supresión de las líneas de Ala Littoria siendo reemplazada por TAE, y ésta a su vez, en didembre de 1940, por Iberia. La línea que se mantendrá será Sevilla-Málaga-Melilla, disponiendo el aeródromo de 100 m de pista de hormigón.
A mediados de los años 40′ se construye la pista 08-26 con una longitud de 1.400 m ocupando la totalidad del terreno disponible. En Julio de 1946 el aeropuerto de Tauima se declara aduanero y queda abierto al tráfico nacional e internacional.
En 1955 se adjudicó la construcción de la torre de control y centro de emisores del aeropuerto de Tauima pero la prodamación de la independencia del reino de Marruecos en 1956 va a obligar al gobierno español a desmantelar poco a poco las fuerza aéreas.
En 1957 el aeropuerto de Tauima se clasifica como de 3ª categoría y en 1958 se incluye todavía dentro del plan de inversiones de los aeropuertos españoles. Al instalarse la frontera entre Melilla y Marruecos, el aeropuerto tiene que adaptarse a esta nueva condición. El acceso desde Melilla hasta Tauima debe realizarse mediante un autobús “precintado”. Esta situación se mantiene hasta 1967, cuando se incluye en el II Plan de Desarrollo Económico-Sodal la construcción de un aeropuerto en el territorio español de la ciudad de Melilla. Los terrenos elegidos, prácticamente los únicos disponibles, son unas parcelas al SO de la ciudad, próximos a la antigua carretera de Yasinem. Las obras se adjudican en octubre de 1967. La instalación radioeléctrica se lleva a cabo en diciembre de 1968.
En julio de 1969 se declara abierto al tráfico civil, nacional completo e internacional de pasajeros, el aeropuerto de la ciudad de Melilla con categoría administrativa de tercera. Ade se establece la delegación de la Intervención del Registro del Territorio Franco de Melilla en el aeropuerto dada la particular situación de fiscalidad de la ciudad norteafricana. El aeropuerto cuenta con una pista de 750 m de longitud, un estacionamiento de aviones de 6Ox70 m y un edificio terminal de pasajeros de 445m2, ocupando una superficie total de 355.000 m2.
Puesto en servicio el aeropuerto, inicia los vuelos comerciales la compañía Spantax con una frecuencia de3 veces al día desde Málaga. En 1974 se realiza la ampliadón de la pista de vuelos a 975 m y el aeropuerto recibe sus primeros vuelos no regulares. En 1977 se remodela el terminal de mercancías y en octubre del año siguiente se amplía el servicio de aduanas del aeropuerto, quedando abierto también al tráfico internacional de mercancías.
En agosto de 1981 se pone en servido la ampliación del edificio terminal, que duplica su capacidad anterior con una superfide de 880 m2. La compañía Spantax es sustituida por Aviaco. En octubre de este año se establecen las servidumbres aeronáuticas, a cuyos efectos se clasifica como letra de clave C.
En 1982 la pista se prolonga hasta los 1.080 m. En 1984 la plataforma de aeronaves se amplía a 105×60 m. El 11.4.1992 la compañía Binter Mediterránea sustituye a Aviaco en la Línea con Málaga. En abril de 1993 se termina una nueva ampliación del edificio terminal de pasajeros, que pasa a disponer de más de 1.800 m2 de superficie, al tiempo que se inicia la ampliación de la pista de vuelo. En marzo de 1995 se inauguran las nuevas instalaciones, que cuentan con una pista de vuelo de longitud 1.347 m. Desde el 25.9.1995 se incorpora al tráfico aéreo regular con Melilla la compañía Paunkair, que vuela a Málaga y Madrid, cesando sus actividades en septiembre de 1998 tras el accidente acaecido en el cabo Tres Forques.
En la actualidad se está procediendo a la instalación de un VOR DME, y a la realización del proyecto de una nueva Torre de Control y Central Eléctrica.
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Melilla. Vestigios del franquismo y pobreza. La ciudad autónoma tiene también un alto porcentaje de población musulmana y un elevado índice de exclusión. 
Igual que en Ceuta, en esta ciudad la población musulmana es muy numerosa -representa un 38, 7% del total- y los problemas con la pobreza son parecidos.En la actualidad, uno de cada tres niños en Melilla se encuentra en riesgo de pobreza y de exclusión social, según el INE, un dato que la sitúa como una de las ciudades europeas con mayor índice en este campo. La oposición reclama ayudas por hijo, la apertura de comedores durante todo el año y la puesta en marcha de becas y ayudas para material escolar. Aunque el alcalde, Juan José Imbroda (PP), ha sido absuelto recientemente de prevaricación, colectivos sociales de la ciudad denuncian otros hechos de dudosa legalidad como que su hija lleve 2 años consecutivos recibiendo una beca educativa que se da desde las autoridades locales. La oposición también acusa al Gobierno de la ciudad autónoma ha sometido a algunos barrios a un abandono que se traduce en carreteras y aceras en mal estado, escaleras y farolas rotas, y alto grado de suciedaden las calles. Melilla es, como Ceuta, una de las ciudades donde resisten más vestigios franquistas, como la estatua del legionario, con símbolos de la Falange y la Inscripción “Una, grande y libre”, y un monumento dedicado a Francisco Franco.
Cercanías: una radiografía diferente de nuestras ciudades. Diagonal-La Marea 2016

Es sin duda una ciudad de contrastes y desigualdades, de difíciles conviviencias. Modernista y chabolista, militar y musulmana. Pero por encima de todo con problemas de vivienda: escasez, densidad, chabolismo,… Aún no han resuelto la conviviencia militar-residencial y ya ha pasado casi un siglo… 

Hoy Melilla tiene una población de 85.584 habitantes y un parque edificado residencial de escasísimas 23.706 viviendas, de las cuales 7.330 son unifamiliares (el 30,88% del total). Aún conserva casi un 23% del parque de viviendas anterior a los 60′, datando de entonces 1.770 viviendas (el 7,5%), de los 70′ son 805 viviendas (el 3,4%), en los 80′ son 1.512 viviendas (el 6,4%), en los 90′ son 4.855 viviendas (el 20,5) y de la década prodigiosa 2000-2009 son 8.184 viviendas (el 34,5% del total).


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


…seguiremos analizando en próximas entregas los 250 municipios mayores de España

CEUTA, según Catastro, a 1.1.2015 por tamaño y fecha.

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Estos gráficos representan el Parque Residencial de CEUTA.

Son los Bienes Inmuebles, de uso VIVIENDA, matriculados a 1.1.2015, clasificados por tamaño y fecha de inscripción.

Cada barra horizontal representa una década, la inferior es la más reciente (2010-2014), y la superior la más antigua (<1900).

Cada color es un tamaño, del más cálido (<60 m2) al más frío (>180 m2).

La barra inferior (DELVI) representa el cálculo hecho desde Otropunto de la Demanda Latente de Vivienda (la demanda latente se configura por las personas que no tienen vivienda y que por su perfil sociológico (edad) y socioeconómico (no están en desempleo) son potenciales compradores). Es una estimación del número máximo de vivienda que constituye la demanda encubierta de una zona y se basa en las personas con el perfil de los actuales compradores de vivienda pero que todavía no han constituido un hogar.

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Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


ceuta-ge2Ceuta es una ciudad autónoma de 18,5 km2, situada en la península Tingitana, en la orilla africana del estrecho de Gibraltar, en la desembocadura oriental del mismo. A su vez, Ceuta contiene una pequeña península conocida como Almina. Está bañada al N, al E y al S por el mar Mediterráneo. Al O y SO limita con una zona neutral que la separa de Marruecos, concretamente de las prefecturas de Fahs Anjra y M’Diq-Fnideq, ambas pertenecientes a la región Tánger-Tetuán.

Conviven principalmente ciudadanos de cultura cristiana y musulmanes, aunque también existe una población de judíos y, en menor medida, hindúes. Las zonas urbanizadas se sitúan en el istmo y en parte del Campo Exterior. El centro urbano y los barrios más antiguos se localizan cerca del puerto y por la ladera del monte Hacho.

mapa_ceuta.jpgLa ciudad de Ceuta se encuentra en el extremo nororiental de la península Tingitana, limitando la orilla sudoriental del Estrecho de Gibraltar. Ceuta se encuentra bañada en su costa N por las aguas atlánticas que penetran en el Mediterráneo por el estrecho de Gibraltar, mientras que su costa S está bañada por aguas mediterráneas. La singular situación geográfica de Ceuta hace que esta ciudad sea el paso occidental más concurrido entre Europa y Atrica. Asimismo, su puerto ofrece un resguardo excepcional al tránsito marítimo del Estrecho y de su situación nace quizá su característica más excepcional: el doble carácter de enclave y de lugar de paso, y su aislamiento del resto del territorio nacional. Ceuta es un núcleo de comunicaciones marítimas y a la vez una ciudad completamente condicionada por las mismas.

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Distritos de CEUTA

El relieve abrupto del Yebel Musa (841 m.), en cuyas últimas estribaciones se sitúa Ceuta, va descendiendo gradualmente a valores de 400 m. (Yebel Xinder) y de 325 m. en el Anyera, cota más elevada ya dentro de la superficie de Ceuta. Este descenso culmina en un istmo estrecho y alargado, asentamiento de la ciudad antigua, que sirve de conexión con el Monte Hacho. Este último, de planta circular en su conjunto, supone un nuevo realce en el relieve, alcanzando en su centro la cota máxima: 205 m. En el istmo, podemos hablar de un relieve suavemente ondulado, con inclinaciones suaves, o muy suaves, en su costa N, y acentuadas en su costa Sudeste, especialmente desde la Punta de la Mala Pasada al Sarchal. Este relieve deriva en el Monte Hacho hacia una de las colinas de disposición radial con lomas ligeramente alargadas y fuertes desniveles, apareciendo incluso escarpes en la zona del Faro de Ceuta y presentando en su totalidad una costa accidentada con sectores de acantilado. Una topografla agudamente recortada, con barrancos estrechos y profundos que se transforman en lomas más alargadas conforme se acentúa el grado de metamorfismo del terreno, son representativas de la zona Noroeste (Benzú-Benllez). La costa en esta zona sigue presentando múltiples entrantes y salientes y alternan, junto a líneas de costa de sustrato rocoso, superficies estrechas de piaras de guijarros. En las zonas O central y O sur, destacan las plataformas extensas disponibles a los 60 y 90 m. sobre el nivel del mar y que han sido ya utilizadas para establecer los barrios de Hadú-Morro, y del Príncipe, respectivamente.

15423_op.jpgGracias a su situación estratégica, el puerto de Ceuta tiene un importante papel en el paso del Estrecho, así como en las comunicaciones entre el mar Mediterráneo y el océano Atlántico. Debido a la accidentada orografía y la escasez de agua, energía y materias primas, tanto el sector primario, con excepción de la pesca, como el secundario, tienen un escaso peso en la economía. Asimismo, el sector de la construcción está muy restringido debido a la carestía de suelo. No obstante, Ceuta tiene el estatus de puerto franco y una serie de ventajas fiscales que favorecen el comercio.

La ciudad de Ceuta se constituyó como ciudad autónoma en 1995, a pesar de que la Constitución española de 1978 reconoce su derecho a constituirse en Comunidad Autónoma en su Disposición Transitoria 5ª. No obstante, a nivel de educación superior, aún depende de la Universidad de Granada, judicialmente está adscrita a la demarcación del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla, con sede en Granada y eclesiásticamente se encuadra dentro de la Diócesis de Cádiz y Ceuta.

Ceuta 3D.jpgLa morfología del terreno ceutí se debe al plegamiento Alpino, que fraccionó esta tierra hasta la gran plataforma del Sáhara. Su principal accidente orográfico es el monte Hacho, formado por un anticlinal. El resto lo constituye un istmo que une el Hacho con el continente africano y un islote conocido como isla de Santa Catalina. El istmo está formado por terreno metamórfico de composición geológica compleja, con 5 áreas distintas y cuyo elemento principal es la sierra de Anyera, que corre paralela a la costa que en las cercanías de la ciudad recibe el nombre de Mujer Muerta. El territorio de Ceuta presenta 7 colinas o elevaciones destacadas (que son el origen del nombre de la ciudad: Septem Frates- Septa- Ceuta) entre las cuales destaca el monte Anyera con 349 m. de altitud, que es el punto más alto de esta autonomía. Considerada tradicionalmente como la divisoria entre las aguas del Mediterráneo y del Atlántico, Ceuta está rodeada por el mar que forma 2 bahías, la norte de cara a la península Ibérica y la del sur que mira a Marruecos.

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2007 CEUTA

“…Los historiadores árabes opinan que Ceuta “Fue erigida después del Diluvio Universal, albergando a los primeros pobladores de África, unos corroboran esta creencia valiéndose del nombre Septa qe llevó en la antigüedad, señalando como primer fundador a Septh, hijo de Noé: otros atribuyen a Ceib, nieto de éste, y algunos más prudentes afirman solamente que es la primera población que se fundó en esta parte del globo. También lo derivan del nombre antiguo de Septiem o Exilissa, principio de la hermosura…”
José García Cossio. CEUTA EN LA EDAD MEDIA. IEC, Transfretana, año 1-Núm. 1
La ciudad de Ceuta ocupa el estrecho istmo que une el monte Hacho, una de las 2 míticas columnas de Hércules –la otra es Gibraltar–, al continente africano. Todas las civilizaciones apetecieron esta fortaleza natural, plaza estratégica y el puerto más cercano de África a la Península Ibérica. La Abyla de los fenicios y la Eptadelfos (7 colinas) de los griegos luego fue cartaginesa, romana, goda y árabe, cuando con el nombre de Septa alcanzó su mayor esplendor.
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Época Prerromana: El descubrimiento subacuático de ánforas, cepos de anclas, pecios y otros restos datados en la época fenicio-púnica (siglos V-III aC) en aguas del litoral ceutí o de su entorno más cercano, fueron durante años los únicos signos de la presencia de civilizaciones protohistóricas en nuestra Ciudad. Estos hallazgos demostraban la existencia de un tráfico marítimo por aguas del Estrecho de Gibraltar en dirección a sus ciudades situadas en la costa atlántica, pudiendo utilizar la bahía de Ceuta como abrigo o refugio para las naves ante temporales. Este hecho hacía suponer la existencia de un asentamiento fenicio en suelo ceutí, posiblemente como base logística para su próspera actividad comercial. Esta hipótesis no ha podido ser confirmada hasta los recientes hallazgos arqueológicos (años 2004-2005) en una parcela anexa a la catedral, en la que se han encontrado restos de un asentamiento fechado en los siglos VIII-VII aC, pertenecientes a la época fenicia arcaica, siendo los más antiguos encontrados hasta la fecha y que podrían ser los vestigios de la primera ocupación de la zona del istmo. 
La Ceuta fenicia del siglo VIII aC fue un enclave con una estructura urbana considerable en la que se encontraban edificios de cierta envergadura y que muestran una urbe floreciente con una vocación eminentemente comercial. Podemos crear una secuencia de poblamiento casi ininterrumpida desde el siglo VIII aC, por lo que parece probable la existencia de un asentamiento púnico y tardopúnico en Ceuta. 
Época Romana y Bizantina: Todo parece indicar que pudo haber sido durante el siglo I aC en la etapa de la Roma Republicana, cuando la ciudad estaba probablemente bajo dominio cartaginés. El núcleo de población debió estar situado en torno a la actual Plaza de África, en el solar del Hotel Parador La Muralla y, se extendió por toda la zona del Istmo. La conquista de Ceuta supuso un avance importante para los romanos, ya que pasaron a controlar las 2 orillas del Estrecho con la importancia estratégica. La vocación de la ciudad fue eminentemente comercial, Ceuta estaba inmersa en las importantes rutas comerciales del Mare Nostrum lo que le proporcionó una importante prosperidad económica.
Ceuta se encuentra, en estos primeros años, en una zona de cierta autonomía con respecto a Roma y hasta mediados del siglo I dC con la creación de la provincia Mauritania Tingitana, ambas orillas no experimentaban una evolución paralela, es entonces cuando se puede hablar de las épocas imperiales: Alto Imperio (siglos I y II dC), Medio Imperio (siglos II y III) y Bajo Imperio (siglos IV y V). La ciudad romana de Ceuta denominada Septem Frates constituía un “municipium” romano de pleno derecho, es decir que sus pobladores eran consideramos ciudadanos romanos y la ciudad poseía  determinados privilegios que no tenían las “civitas peregrina”. Esta categoría juridico-administrativa de la ciudad se estima que fue establecida desde al menos mediados del siglo II dC, en época altoimperial.
Durante el siglo III dC, el Imperio romano sufrió una etapa convulsa que afectó a la actividad comercial y que motivó el abandono en todo el Círculo del Estrecho de varias factorías, este hecho se notó también en Septem. 
A mediados del siglo V dC se estima que pasaron los vándalos por Septem en su búsqueda de la creación del reino vándalo norteafricano. La “época vándala” no supuso para la ciudad grandes modificaciones estructurales, sino más bien una continuación del asentamiento romano hasta la llegada de los bizantinos a mediados del siglo VI dC, etapa durante la cual la ciudad experimentó algunas transformaciones urbanas.
La ciudad adquiere ahora un carácter militar profundo citando el reforzamiento militar que se produjo con la creación de una guarnición permanente, la existencia de una flota de dromones y el reforzamiento de las fortificaciones.
El asentamiento de los bizantinos en Ceuta fue duradero e importante. La ciudad, tendría la misma disposición que en la época bajoimperial romana, con una extensión que abarcaría la zona comprendida entre la Plaza de África y la Plaza de la Constitución, aunque es posible que algunos solares del Istmo no estuvieran ocupados, lo que podría indicar una disminución de la población durante estos años. 
Antes de la conquista musulmana de Ceuta se cree que los visigodos pasaron brevemente por estas tierras. Aparece la figura de Don Julián que fue trascendental en esta época; gobernador bizantino para algunos, visigodo para otros, lo que si parece estar claro es que este personaje realizó un pacto con los árabes para que Ceuta fuese base geoestratégica desde la que se iniciaría la conquista islámica de la Península, a cambio, algunos autores piensan que los árabes respetaron la soberanía de Ceuta.
Edad media-Época musulmana: A comienzos del siglo VIII los musulmanes se instalaron en Ceuta en su afán por conquistar los territorios del norte de África, continuando con la política expansionista que experimentaron desde la llegada del profeta Muhammad, quien consiguió unificar las diversas tribus árabes bajo la bandera del Islam. La resistencia que presentó la ciudad a la invasión árabe fue grande, pero debido a la falta de refuerzos y víveres, que no llegaban desde la península, y a la voluntad firme de los conquistadores de conseguir dominar la plaza por su importancia geoestratégica, se resolvió el asedio con la firma de un pacto entre ambas partes, según el cual los musulmanes podían acceder libremente al territorio, a cambio el gobernador de la ciudad, Don Julián, mantenía su posición y sus propiedades. 
Los musulmanes, que utilizaron Ceuta como base desde la que comenzaron a realizar sus incursiones en la península. La ciudad mantuvo un carácter militar durante estos años. A mediados del siglo VIII se produjo una revuelta bereber, quienes descontentos con la política ejercida por el califa, decidieron levantarse contra su poder, consiguiendo derrotar a su ejercito, cuyos supervivientes huyeron hacia el norte encontrando refugio en Ceuta donde resistieron un tiempo hasta que cruzaron el Estrecho hacia tierras de al- Andalus. La ciudad fue tomada por los bereberes, quienes la arrasaron y posteriormente abandonaron iniciándose una etapa oscura de la historia ceutí. Según algunos textos, parece que la ciudad no estuvo completamente desierta en esta época (entre los años 742 y 830), sirviendo de refugio para algunos árabes de la zona. La siguiente referencia que se tiene es aproximadamente en el año 830, cuando se fecha la refundación de la ciudad por parte de los gumaríes procedentes de la zona de Río Martí y que la llamaron Medyekes.
La amenaza que suponía la proximidad de los fatimíes a los territorios dominados por el califato de Córdoba provoca que en el año 931 los omeyas decidieran tomar el control de la ciudad, acabando con la anterior dinastía conocida como los Banu Isam, que estuvieron asentados durante un siglo. Los omeyas procedían de tierras de la Península, de al-Andalus, y consideraron a la ciudad como un sitio privilegiado donde crear la infraestructura necesaria para controlar posibles intentos de conquista de su califato a través del Estrecho de Gibraltar. Por este motivo la dotaron de fortificaciones y de la guarnición necesaria y se crea una base logística de toda la avanzadilla omeya en el continente africano. Además de reforzar militarmente la ciudad, también se favoreció el desarrollo urbano de la misma y se modificó su imagen aunque algunas fuentes indican que se aprovecharon las infraestructuras de épocas anteriores, como las romanas, para usarlas como cimientos de sus nuevas edificaciones. En esta época se cree que Almansur, regente califa hasta comienzos del siglo XI, comenzó la fortificación del Hacho, con la intención de crear una nueva ciudad en una zona más segura ante posibles ataques, pero no pudo finalizar el proyecto debido al elevado coste económico del mismo y a la negativa de la población a desplazarse hasta este lugar motivada por la falta de agua en la zona. La etapa califal en la ciudad supuso una época convulsa en la que se sucedieron numerosos conflictos  hasta que finalmente, con la caída del califato cordobés, pasó a manos de los Hammudíes.
La cesión del gobierno de la ciudad y de los territorios del norte de África a Ali ibn Hammud y a su hermano resultó una decisión controvertida, ya que existía una importante vinculación de estos con los idrisíes que tantos problemas causaron a los omeyas en épocas anteriores. En este periodo los regidores de Ceuta estuvieron más pendientes de recuperar la hegemonía de los territorios andalusíes que de asentarse en el continente africano, que en principio les resultaría más propicio, pero sus aspiraciones se vieron consumadas al retomar el control sobre al-Andalus. En este periodo Ceuta adquiere el papel de base de la retaguardia desde la que partían las tropas hammudíes para la campaña andalusí. Las altas aspiraciones de los monarcas hammudíes les hacen crearse muchas enemistades, teniendo que superar numerosas rencillas internas para mantenerse en el poder, hasta que uno de los reyes de taifas, el rey de Granada, consigue expulsarlos definitivamente de la escena política, habiendo estado asentados en Ceuta desde el año 1012 hasta el 1042 año en el que es nombrado gobernador de Ceuta Saqut.
La Ciudad entra en una nueva etapa en la que el dominio recae sobre una tribu formada por buenos guerreros, los Bargawatas, cuyo líder es Saqut al-Barwagati y que no estaban demasiado islamizados aunque tenían fama de ser conflictivos y rebeldes. Intenta crear en el Magreb la misma disposición política que en la Península, los reinos de taifas, y se somete al poder del califa de Bagdad, pretendiendo ser reconocido como regente legítimo. Esta situación se mantuvo hasta que en 1083-1084 entran en Ceuta los almorávides que proceden del Sáhara y que consiguen crear un imperio que abarcó un extenso territorio en el Magreb y la Península Ibérica. La fortaleza de los almorávides procedía de su enorme fervor religioso.
En la época almorávide, la ciudad experimenta un incremento de sus actividades comerciales, se llevan a cabo obras de mejora urbanística y el puerto adquiere una importancia militar considerable al convertirse en abrigo para la flota que partía para sus campañas andalusíes. La ciudad, presenta un aspecto fortificado y en el campo de extramuros se situaban algunos arrabales en donde habitaban comerciantes o mercaderes de otras religiones.La estructura de gobierno de los almorávides se basaba en la figura de los cadíes, que ejercían el poder en las ciudades y que disponían de posesiones e intereses comerciales que les proporcionaba una buena solvencia económica; ellos eran los intermediarios entre el pueblo y los gobernantes del imperio, pero la forma de gestionar su poder no generaba demasiada confianza.
En torno a 1142, entran en Ceuta los almohades procedentes del interior del Magreb y con un nuevo enfoque del Islam que les hace ser enemigos de los ideales almorávides. La ciudad adquiere un papel de primera importancia ya que, además del aspecto comercial como puerto distribuidor de productos entre Europa y África, desarrolla el aspecto militar de la plaza.
Hasta la llegada de los portugueses en 1415, la ciudad medieval musulmana de Ceuta experimenta numerosos cambios de mando, pasó por etapas de gobierno autónomo, promocionadas por prósperos comerciantes deseosos de reconocimiento, y fue gobernada por burgueses locales, los azafíes, bajo consentimiento del imperio almohade, los nazaríes controlaron la ciudad durante unos años y en la última etapa de dominio islámico de la ciudad estuvo en manos de los mariníes. Las distintas dinastías que se asentaron en Ceuta dejaron su huella en la ciudad.
Ceuta adquiere la capacidad de ser la ciudad principal de una extensa región, como centro administrativo, financiero, militar, comercial, cultural, etc. desde el que se articula el territorio circundante. En la época califal se construye un recinto amurallado que contiene la medina, definiéndose claramente el perímetro del centro de la ciudad propiamente dicha en la zona ístmica. A partir de aquí se fueron creando arrabales tanto al oeste como al este de la medina.
Con Almansur se comenzó a construir la fortaleza del Hacho con la intención de crear un nuevo asentamiento urbano más seguro en la cima de la montaña, pero la iniciativa no llegó a consumarse. En los años siguientes, la expansión de la ciudad hacia el E y el O del istmo se hace más evidente ya que, por un lado se van consolidando los arrabales y, por otro, se comienzan a habitar nuevos espacios hasta entonces desocupados. El recinto amurallado se amplía y en la zona de la Almina la población se asienta en las laderas orientadas hacia la bahía N, buscando el abrigo de los escarpados acantilados de la bahía S. En el siglo XV se habla de una ciudad cuyo centro se situaba en la zona del istmo y extramuros existían 6 arrabales: 3 de los cuales adosados a la medina y muy poblados, 1 en la zona del Hacho (arrabal de al-Mina) y 2 en el campo exterior (arrabal de Afuera y Afrag).
En la edad media, se llevó a cabo una ocupación más intensa sobre las lomas que descienden hacia el istmo y que probablemente estaría asociada a labores agrícolas y ganaderas y a los recursos hídricos, cuyo abastecimiento ya causaba problemas. Este crecimiento urbano podría haber estado motivado por el incremento poblacional que experimentó la ciudad cuando multitud de refugiados musulmanes procedentes de al-Andalus se asentaron aquí huyendo del asedio cristiano.
ceuta-ge4Época Moderna: En 1415 una expedición comandada por el rey Juan I de Portugal y los infantes atacan la ciudad de Ceuta con la intención de liberarla de los“moros” en una cruzada cristiana amparada por el Papa. La entrada se realizó por la parte oriental de la bahía N, y desde allí se extendieron por el resto de la ciudad. La conquista de Ceuta se produjo en 1 día, y fue relativamente fácil. La inestabilidad política en el Islam y la debilidad que acusaba debida a las continuas batallas en la frontera cristiana en al-Andalus, facilitó la entrada de los portugueses que, se encontraron con una urbe próspera, con cuantiosos y valiosos botínes de los que se apropiaron en un saqueo que duró toda la noche. La población musulmana de la Ciudad escapó en masa hacia el campo exterior dejando todas sus posesiones atrás debido a la rapidez con la que se produjo la incursión enemiga. Una vez tomada la decisión de permanecer en la ciudad, el contingente portugués se asentó rápidamente y sus primeras actuaciones se centraron en la cristianización de la misma, transformando las mezquitas en iglesias donde poder celebrar las misas, la primera de las cuales dicen que se celebró en la ermita del Valle. Desde el primer momento la urbe adquiere un carácter militar extremo que se mantiene durante los 2 siglos y medio aproximadamente que duró el dominio luso.
La conquista fue el inicio de la campaña norteafricana portuguesa en la que consiguieron el control de varias ciudades. En los primeros años los musulmanes no respondieron a la invasión pero posteriormente se propusieron recuperar la plaza lo que desencadenó innumerables escaramuzas entre “moros” y cristianos, que resistieron el asedio gracias al apoyo logístico de materiales y personas enviados desde Portugal vía marítima, único puente de comunicación de la aislada ciudad con el exterior.
Decidieron reducirla en tamaño y concentrar a la población en la zona del istmo, abandonando los arrabales de oriente y occidente, táctica que utilizaron en otras ciudades conquistadas en el norte de África. La amenaza musulmana procedía desde el interior del continente, por lo que los portugueses refuerzan las murallas del frente occidental y sitúan en una posición avanzada varias atalayas y fachos desde donde poder avisar de posibles ataques enemigos. Se derriban los arrabales y las numerosas casas de recreo merinidas de la parte occidental y se talan todos los árboles de la zona para evitar posibles emboscadas. La vocación militar condiciona el aspecto de la ciudad tras la conquista portuguesa; la trama urbana sufre cambios que son planificados desde un punto de vista castrense, se destruyen viejos edificios y se levantan otros nuevos, se abren nuevas calles que facilitan el tránsito de soldados y materiales bélicos a través de la plaza, etc.
Las murallas medievales fueron suficientes para la contención de los ataques musulmanes, pero con la llegada de la artillería se estimó necesaria una mejora de la estructura defensiva y en torno al 1541 se comenzó la construcción de los fosos de oriente y occidente. La actuación en la muralla de occidente fue completa y se aumentó la altura de la misma, rematándola con un foso navegable que unía la bahía norte y la sur además de  proporcionar mayor seguridad a la plaza. Los portugueses no estimaron oportuno terminar el foso oriental ya que no temían un ataque por aquel flanco debido al debilitamiento de la flota magrebí, hecho que motivó la reocupación de la almina por pequeñas casas dedicadas a labores agrícolas y por fincas de recreo. Además de su carácter militar la ciudad fue constituida como presidio aunque este hecho supuso más bien un problema ya que los hombres que allí cumplían sus penas se negaban a colaborar en las labores cotidianas de mantenimiento de la plaza.
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1572 – CEUTA

Los portugueses tuvieron muchos problemas para el abastecimiento de la plaza y la guarnición era cada vez más reducida debido por un lado a las epidemias de peste que asolaron a la ciudad y, por otro a la poca disponibilidad de hombres dispuestos a desplazarse hasta allí. Esta situación provocó que España se hiciera cargo de las ciudades portuguesas del norte de África en cuanto a su abastecimiento y defensa ante ataques de los musulmanes, incluso antes de la incorporación de Portugal a la Monarquía hispánica en 1580. Ceuta continuó estando bajo dominio luso hasta 1668, cuando se produce la incorporación definitiva de la ciudad a la corona española. Desde 1580 se produce una castellanización progresiva de la plaza al introducirse soldados españoles para su defensa y al producirse una constante relación de la ciudad con Castilla en interés mutuo. En 1640 ante la revuelta surgida en Portugal los habitantes de Ceuta manifestaron oficialmente su apoyo al rey de España.
Durante los primeros años de dominio español, la ciudad mantuvo la misma vocación militar que tuvo durante la época de control portugués. Apenas se produjeron cambios urbanísticos de relevancia en estos años, exceptuando la construcción de una nueva catedral y actuaciones de mantenimiento en las estructuras defensivas motivadas por los continuos ataques de las tribus cercanas que ante cualquier atisbo de creación de nuevas estructuras defensivas en la zona del campo exterior respondían belicosamente.
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1664 – CEUTA

Esta situación perduró unos años hasta que las tropas alawitas del sultán Mulay Ismail cercaron la ciudad en 1694 y mantuvieron el sitio durante 33 años, hasta 1727. El aspecto de la ciudad evidenciaba su estatus de plaza militar y presidio, con una estructura defensiva bien armada hacia la zona continental, junto a la que se disponían varias estructuras para usos militares, una gran plaza de armas en torno a la cual se sitúan los edificios más importantes de la ciudad. También disponía de murallas en la parte oriental, así como en las costas N y S del istmo, creando un recinto rectangular amurallado en cuya vertiente este se encontraban también las viviendas para la población que se disponían de forma muy apelotonada y presentaban 2 alturas e incluso es posible que tuvieran un pequeño patio interior. Las calles principales discurrían paralelas a las murallas N y S del istmo, eran las  bandas de Gibraltar y de berbería, respectivamente. En la banda S existía otra calle muy importante que partía de la catedral y llegaba hasta el polvorín situado en la muralla oriental, que se correspondería aproximadamente con la actual calle Jaudenes. Desde el puente de la Almina partían 2 caminos hacia el E que conectaban la ciudad fortificada con la península en la que existían varias ermitas, fuertes y algunas casas dedicadas a labores agrícolas. Las murallas defensivas de la cara N de la Almina fueron reparadas para evitar posibles desembarcos.
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El sitio de Ceuta 1694-1727

La ciudad estuvo sometida a un asedio constante por parte de los musulmanes, quienes consiguieron dominar posiciones elevadas en el campo exterior, donde se instalaron y fortificaron. A partir de 1695, lanzaron ataques de artillería muy intensos que motivaron que la población civil y los edificios más importantes se trasladaran a la Almina, dejando la zona del istmo únicamente para usos castrenses. Este hecho marcó un hito importante en el urbanismo de Ceuta, ya que supuso la reocupación de la Almina después de haber sido abandonada por los portugueses, y desde entonces el asentamiento ha experimentado una enorme expansión, desarrollándose una trama urbana consolidada hasta alcanzar el aspecto que presenta en la actualidad. Las primeras edificaciones en esta zona se realizaron por la cara N aprovechando las colinas que se levantaban hacia el S como resguardo. En la zona contigua a la muralla oriental, conocida como el Revellín, estaba prohibida la edificación por ser zona de seguridad militar. Debido a la urgencia por trasladar a la población que estaba sufriendo bombardeos constantes, la ocupación del suelo en la Almina parece que no siguió un esquema preorganizado, sino que se realizó de una forma desordenada y caótica, aunque esta hipótesis es cuestionada por algunos que piensan que la expansión urbana se basó en criterios militares defensivos e incluso que se fundamentó en las infraestructuras de la época medieval, a partir de las cuales se desarrolló el resto del tejido urbano.
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1700 CEUTA

Una vez firmado el tratado de Utrecht, que pactaba la paz en Europa, España pudo enviar tropas de refuerzo a la ciudad. Este hecho, junto con la muerte de Mulay Ismail, provocó que terminara el cerco musulmán de la plaza, iniciándose un nuevo periodo clave en la modificación de su casco urbano. Se llevaron a cabo reparaciones de edificios que habían sido dañados por los bombardeos, se realizaron nuevas fortificaciones en el frente amurallado de poniente y en la zona comprendida entre el Sarchal y Fuentecaballos, se abrió el camino de la Marina para facilitar el tránsito de tropas y artillería desde la ciudadela hasta el cuartel de San Amaro, se creó una alameda en la zona del revellín para aprovisionar de madera a la artillería, etc. Esta evolución urbana se vio paralizada de golpe por la aparición de la peste bubónica en 1743 que diezmó la población considerablemente. Superada la epidemia de peste la ciudad continuó con su expansión en la Almina. A mediados del XVIII, la zona más densamente poblada se situaba las inmediaciones de la actual calle de la Marina, desde aquí hasta el Hospital Real, cuya portada de piedra negra fue obtenida en las canteras del Sarchal, se disponían algunos núcleos de viviendas y varias huertas. A finales de siglo la ciudad apenas sufre  modificaciones significativas, lo que si se puede comprobar es un aumento de las edificaciones en la Almina, aunque siguen existiendo numerosas huertas y espacios vacíos. En la zona del Revellín se construyó el “Barrio de los Moros”, pequeñas casitas que albergaban a los mogataces de Orán y que, debido a la proximidad a la zona militar del istmo, estaban protegidas por espaldones de tierra. Suponía la primera comunidad de residentes musulmanes en Ceuta desde hacía 4 siglos.
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1724 – Ceuta

El número de casas en esta época ascendía a unas 700 y los pobladores civiles, que alcanzaban la cifra de 3.000 personas, tenían diferentes profesiones, destacando las relacionadas con el abastecimiento de las tropas y la pesca, sobre todo en las prósperas almadrabas.
Durante la primera mitad del siglo XIX la ciudad permanece en un estado de estancamiento motivado también por la época convulsa que atraviesa España con la Guerra de la Independencia. En 1812 se establece el primer Ayuntamiento constitucional en la ciudad, como respuesta al nuevo régimen instaurado en el país. Supone un gran avance, se establece por primera vez un gobierno civil en la ciudad, lo que conlleva una serie de mejoras en los servicios públicos para los ciudadanos. Se construye un mercado público y se establece un sistema de correos. La condición militar y penal se mantiene y sigue siendo muy importante, pero se incluyen en la administración de la urbe los criterios civiles que hasta ese momento no tenían relevancia para la toma de decisiones. Se consolidó en la Almina. Resulta urgente la disponibilidad de terrenos para tareas agrícolas y ganaderas que puedan sustentar a una población que estaba necesitada de víveres que no llegaban de la Península debido al precaria economía española. Este fue el motivo por el que se realiza un acuerdo de paz con los marroquíes para que cediesen terrenos a cambio de una buena cantidad de dinero. Según este acuerdo la línea fronteriza discurría por el arroyo de Fez.
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1820 – Ceuta

Los distintos arrabales que formaban la Almina se fusionan y el paisaje urbano adquiere una nueva apariencia al diferenciarse 2 barrios: la Ciudad y la Almina. En el primero se encontraba la Plaza de África, considerado el centro de la urbe con la catedral, el santuario de la patrona y la casa consistorial. Entre 1859-60 se produce la Guerra de África, en la que la ciudad volvió a sufrir un nuevo empuje como plaza militar enviándose tropas de refuerzo, lo que provocó un aumento considerable de la población, que en 1845 era de 2.000-3.000 habitantes y en 1860 alcanzó los 10.000. Gracias a esta guerra el límite fronterizo de la ciudad se amplió hasta el que conocemos actualmente. En 1865 la Almina tenía c52 calles en las que se encontraban pocas viviendas en general, exceptuando la Calle Real que presentaba más de 150 casas en las que residían las personas más acaudaladas de la ciudad. También la calle de la Marina (Calvo Sotelo) presentaba numerosas viviendas pero de apariencia más modesta. En el resto de calles aún se observan espacios abiertos y las edificaciones se realizan con lentitud. En esta época dos tercios de la población de Ceuta reside en la Alminaen la que se sitúan los mejores edificios, la zona comercial y los servicios públicos.
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1851 – Ceuta por Francisco Coello

En  1865 a Ceuta se le concede la condición de puerto franco hecho que podría servir para reactivar económicamente la ciudad y darle más vida, pero su condición de plaza militar y presidio juega nuevamente en su contra dada la poca disposición para su apertura comercial.
A finales de siglo se llevan a cabo una serie de obras destinadas a mejorar las condiciones de la ciudad, se construye el 2º mercado central y se sustituyen el puente y la puerta de la Almina, pero a pesar de las modificaciones llevadas a cabo en este siglo, la urbe seguía padeciendo los mismos problemas: desorden urbanístico, falta de planificación y recinto delimitado por murallas defensivas. En esta época, la ciudad entendida como un lugar de encuentro, de vida social, de esparcimiento humano, donde se fomentaran las relaciones de vecindad, apoyada en una planificación urbanística efectiva desde un punto de vista cívico, no se llegó a conseguir. En cuanto a la ocupación del territorio, este se hizo de una forma desordenada y prevaleciendo criterios militaristas sobre los civiles.
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1859 – Ceuta

Época Contemporánea:. Durante el siglo XX la ciudad experimentó una serie de acontecimientos que provocaron un aumento de la población que en algunos años fue bastante importante y que desencadenó actuaciones urbanísticas para absorber ese incremento en el número de residentes. Dichas actuaciones se llevaron a cabo de una forma improvisada, carente de una planificación meditada, debido a la premura que requería la situación y sus consecuencias pueden observarse actualmente en la trama urbana de la ciudad.
1860-a1860-ceuta_y_sierra_bullones_limites1860Década de 1901–1910. Continuaba siendo presidio y comienzan las modificaciones urbanas siguiendo la tendencia de mejorar las condiciones de la ciudad en beneficio de sus habitantes. Se planifica la construcción de un  nuevo puerto destinado a mejorar las infraestructuras para aprovechar la condición de puerto franco como acicate económico para la ciudad. Se construye el Puente del Cristo, se rebaja o destruye el muro de la cara norte del Paseo de las Palmeras y se derriban baluartes para mejorar la accesibilidad al nuevo puerto. En 1904 Alfonso XIII visitó Ceuta e impulsó la construcción del puerto y la supresión del presidio de la ciudad que había limitado el desarrollo de la misma.
1906-planoceuta1906-planoceutacampoexterior
Se abrió la Avenida Bernal para mejorar la comunicación con el campo exterior, que hasta entonces se realizaba a través de un puente levadizo, una mejora de los accesos y de las calles perimetrales, pero el interior de la ciudad sigue presentando un aspecto de abandono, con calles estrechas y retorcidas. La población experimenta un aumento de más de 10.000 habitantes, llegando a un total de 23.907 habitantes, hecho que unido a la falta de viviendas en la ciudad provoca el hacinamiento de muchos residentes. En 1910 Ceuta se encuentra entre las ciudades españolas con mayor número de habitantes por edificio, alcanzando una media de 22,4. El aumento poblacional fue motivado por el incremento de refuerzos militares debido al inicio de los conflictos con Marruecos y por la afluencia de inmigración para las obras públicas que se estaban llevando a cabo. En estos años el Campo Exterior estaba prácticamente despoblado de civiles, exceptuando algunos caseríos y huertos diseminados por la zona y pequeñas aglomeraciones de comerciantes en torno a los acuartelamientos. A pesar de esto se puede hablar de la aparición del primero de sus barrios: Barrio Elvira, situado en la zona de la Almadraba (Villa Comandari).
Década de 1911–1920. Acontecieron varias situaciones que modificaron el futuro de la ciudad. Se traslada el presidio definitivamente. Esto causó una pequeña convulsión debido a que los reos formaban parte activa de la población, participando en numerosos aspectos de la vida cotidiana de la ciudad que ahora quedaban desatendidos y desocupados. Y se llevan a cabo importantes obras públicas como el inicio de las obras de construcción del puerto. O la creación del ferrocarril entre Ceuta y Tetuán inaugurado en 1918. En 1912 se inicia el Protectorado español en Marruecos con la firma de los acuerdos franco-españoles y se establece su capital en Tetuán. Desde entonces comienza una avanzadilla española que movilizó gran cantidad de militares que tenían en Ceuta su centro de operaciones. Todos estos acontecimientos provocaron la llegada masiva a la ciudad de inmigrantes, en su mayoría de bajo poder adquisitivo, procedentes fundamentalmente de Andalucía para trabajar en las importantes obras que se estaban llevando a cabo. En 1920 el censo era de 35.000 habitantes, hecho que motivó la edificación de una gran cantidad de inmuebles en el viejo casco urbano de la ciudad, barracas y viviendas de muy baja calidad, ocupándose los espacios vacíos que aún quedaban disponibles de una forma anárquica, apresurada y sin una planificación previa.
Las construcciones eran en su mayoría de 1 sola planta, produciéndose un deficiente aprovechamiento del suelo y obviándose la creación de espacios públicos abiertos destinados a plazas y zonas verdes. Se habla de la construcción de 660 nuevas edificaciones únicamente en el recinto interior de la ciudad. Todavía resultaban insuficientes para absorber el enorme crecimiento de población, por lo que era muy normal en la época que varias familias vivieran en una misma casa o que en una sola habitación residieran varias personas. El hacinamiento seguía siendo un problema a pesar de la mejoría experimentada con respecto a la década anterior descendiendo a 12,3 la media de habitantes por edificio en Ceuta entre 1910 y 1920. En el Campo Exterior se establecen acuartelamientos y  destacamentos militares diseminados. A finales de la década hay 5 cuarteles en esta zona, además de los fuertes neomedievales situados en la línea fronteriza. Van surgiendo nuevos asentamientos en el ensanche occidental y ya se habla de la existencia de 6 barrios: Otero, la Almadraba, Príncipe Alfonso, la Puntilla, Benítez y Benzú, además de varios caseríos diseminados. Algunos fueron surgiendo en función de las actividades que se desarrollaban en la zona. Así, el barrio de la Almadraba surgió debido a las actividades pesqueras, el de Benzú debido a la cantera, el de la Puntilla para albergar a los trabajadores del puerto, etc., otros surgían por su proximidad a los acuartelamientos o a los caminos. Se expandió el fenómeno del barraquismo y la infravivienda hasta tal punto que en 1920 aproximadamente, la mitad de las barracas de Ceuta se encontraban en el Campo exterior. Y se localizan 2 mezquitas que denotan la existencia de una población musulmana considerable.
Década de 1921–1930. Se produce una intensificación de la Guerra de África hasta que en 1926 finaliza el conflicto. La enorme masa de inmigrantes que llegaron a una ciudad en pleno auge debido a la coyuntura económica que planteaba la incursión de España en el Protectorado marroquí, se encontraron con una situación de precariedad social motivada por la incapacidad para absorber la masa de población, obrera fundamentalmente, que buscaba en Ceuta una oportunidad de prosperar. La población aumentó en unas 15.000 personas lo que se tradujo en una población total de más de 50.000 habitantes en 1930. Este hecho desató un importante problema en una ciudad sin infraestructura sanitaria y social adecuada, con un parque de viviendas insuficientes e insalubres y con prioridades que se centraban principalmente en los aspectos militares. La urbe se desarrolló en 2 direcciones: por una parte surgió una ciudad burguesa, de nuevos ricos y militares, quienes patrocinaron la construcción de inmuebles de lujo; por otro lado, se produjo una expansión del chabolismo y el barraquismo, que albergaba a la mayoría de la población que era de clase humilde.
La firma de la paz con Marruecos trajo consigo una crisis para la ciudad ya que los contingentes militares descendieron y las partidas económicas destinadas a la guerra dejaron de llegar, además las contratas relacionadas con el ejército se suspendieron. El puerto se convirtió en la esperanza económica de Ceuta durante estos años de precariedad, pero una crisis mundial afectó al comercio por lo que la evolución de la ciudad se ralentizó, afectando a los servicios públicos, que eran escasos y deficientes, y no se correspondían con el incremento de la población.
Se comenzó la edificación de viviendas destinadas a la clase obrera y se tomaron decisiones encaminadas a mejorar las infraestructuras con la intención de crear un tejido urbano más moderno y adaptado a la realidad. Desde principios del XX se crean proyectos encaminados a la mejora de la trama urbana de la Ciudad, que debido a los cambios que estaba experimentando requería de actuaciones para su adaptación a las nuevas circunstancias. Estos proyectos fueron redactados en principio por ingenieros militares, que eran los que desempeñaban las labores de arquitecto municipal hasta la incorporación del primer arquitecto municipal civil, Santiago Sanguinetti, quién redactó el “Proyecto de Urbanización Interior” para Ceuta en el año 1916. Los militares ostentaban la titularidad de los terrenos del Campo Exterior por lo que desarrollaron un anteproyecto de ensanche para la urbanización de la zona en el año 1924, pero por diferentes motivos estos proyectos no se materializaban.
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1942 – Ceuta

Continúa la ocupación de suelo del Campo Exterior, comienzan a consolidarse los diferentes asentamientos surgidos y aparecen nuevas barriadas como General Sanjurjo, Villa Jovita y España, pero sin ningún orden preestablecido, se iban proyectando de forma aislada, favoreciendo la creación de pequeñas aglomeraciones urbanas desconectadas unas de otras, sin los equipamientos en dotaciones y servicios necesarios y sin previsión futura, lo que motivó la formación de una trama urbana caótica y desordenada que condicionó el desarrollo urbano posterior del Campo Exterior.
Década de 1931–1940. En la evolución urbanística de Ceuta durante el siglo XX se pueden diferenciar dos etapas: un primera hasta 1930, en la que se produce una ocupación masiva del suelo en el recinto interior (Istmo y Almina); y la segunda, desde 1930 hasta la actualidad, durante la cual se produce el desarrollo urbano del Campo exterior.
Hasta el establecimiento de la paz con Marruecos en los últimos años de la década anterior, el Campo exterior era una zona poco poblada, con una vocación fundamentalmente militar y de seguridad, asentándose el grueso de la población en el recinto interior (Istmo y la Almina). Además en las primeras décadas del siglo se produjo una llegada importantísima de inmigrantes a la ciudad, como hemos comentado en los apartados anteriores. Estos acontecimientos provocaron un desarrollo urbano desmesurado de esta zona ocupándose casi todo el suelo disponible para la construcción de viviendas y otros edificios, obviándose la necesidad de crear zonas públicas abiertas como parques, plazas, jardines, etc. Esto dió como resultado un tejido urbano muy compacto, con escasez de zonas verdes y con una enorme densidad de población. El paisaje urbano es caótico, desordenado, las calles son estrechas y se construyen edificios altos junto a casas de una sola planta.
Desde un punto de vista social, la ciudad sufre varios problemas: escasez de servicios públicos, desempleo, marginación, desigualdades, infravivienda, etc., en esta década entre el 18% y el 20% de la población vivía en casas que no reunían las condiciones mínimas de habitabilidad, de este porcentaje más del 90% eran inmigrantes que residían en chabolas y barracas.
Este tipo de viviendas no contaban con servicios básicos, como agua, retretes, alcantarillado, etc. Y además sufrían numerosos problemas asociados a su construcción como inundaciones en época de lluvias o altas temperaturas en verano. En los primeros años del siglo las chabolas y barracas se extendieron por el recinto interior principalmente por la zona sur de la Almina, pero en las décadas siguientes se comenzaron a levantar en el Campo exterior, situándose en las cercanías de los cuarteles e instalaciones militares o en las vías de comunicación de estos con la ciudad, así como en las proximidades de las infraestructuras locales, como el puerto o el ferrocarril, o en las playas donde se encontraban asentamientos relacionados con la industria pesquera, pudiendo decir que la evolución de la trama urbana del Campo Exterior estuvo directamente relacionada con el desarrollo de este tipo de estructuras. Su  construcción se realizaba, en muchos casos, de forma clandestina lo que ayudó al desarrollo de un urbanismo caótico.
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1930 – Anteproyecto de Reforma y Ensanche Ceuta por Gaspar Blein

El barraquismo llegó a ser un problema importante para el gobierno local, que comenzó a plantearse la necesidad de tomar medidas para su erradicación. En 1932 se aprueba el “Proyecto de Ensanche” de Gaspar Blein, Arquitecto Municipal desde 1926 hasta 1929, en el que se planificaba la expansión urbana hacia el Campo Exterior, y en el que se consideraba la construcción de viviendas baratas para obreros que acabaría con el problema del chabolismo en la ciudad, aunque esta iniciativa se vio frenada debido a la delicada situación económica y a las presiones de los militares. En la segunda mitad de la década, en los años de la Guerra Civil, como consecuencia de una campaña propagandística del nuevo régimen que intentaba mantener contenta a la población se comenzaron a construir algunas viviendas baratas, en la Barriadas General Sanjurjo y General Orgaz. Además se dictan algunas normas que pretenden parar la proliferación de chabolas.
Estas medidas a pesar de ser insuficientes para acabar con el problema, consiguieron reducir el ritmo de crecimiento de estas edificaciones por vez primera en lo que va de siglo. La población de Ceuta en el año 1940 ascendía a 59.115 habitantes, lo que suponía un aumento de 8.500 personas con respecto al censo de 1930. Este dato señala un descenso del ritmo de crecimiento de la población con respecto a los decenios anteriores motivado por una menor presión inmigratoria durante este decenio.
Década de 1941–1950. Los primeros años de la posguerra llevaron consigo una etapa de escasez de recursos que influyó en el desarrollo de la Ciudad. En 1950 la población de Ceuta eran 59.936 habitantes, un aumento poco significativo, no obstante los datos son poco fiables ya que el censo se realizó sobre una muestra censal del 10%. Todo parece indicar que por primera vez se produce un saldo migratorio negativo al salir de la ciudad un número importante de habitantes por causa de la crisis de la posguerra, pero la amenaza de una nueva guerra mundial movilizó nuevamente a un gran número de militares que llegaron a Ceuta reforzando las posiciones.
La evolución urbana fue lenta debido a la delicada situación económica que atravesaba el país, no obstante se llevaron a cabo varias obras públicas importantes para la ciudad, como la mejora y ampliación de la red viaria, destacando el nuevo acceso a la ciudad por la bahía sur, la carretera de circunvalación del Monte Hacho, el desarrollo de la red de saneamiento, la red de abastecimiento de agua en el Príncipe Alfonso, etc., además, se aprobó el Plan General de Ordenación Urbana de Pedro Muguruza, como medida para la planificación del crecimiento urbano de la ciudad, aunque después de haber superado varios impedimentos administrativos y burocráticos y la falta de apoyo por parte de los dirigentes locales, dicho plan no llegó nunca a hacerse efectivo.
En el Campo Exterior sigue el proceso de urbanización empujado por la necesidad de espacio para el desarrollo de la ciudad y por la masificación de la zona interior, adquiere un carácter fundamentalmente residencial, aunque ya comienzan a desarrollarse otras funciones en la zona, como la comercial, la dotacional (centros de enseñanza, parque de bomberos, etc.) y la industrial.
El gobierno mantiene su voluntad de erradicar el chabolismo y se proyecta la construcción de un centenar de viviendas sociales, introduciendo un tipo de arquitectura diferente al tratarse de edificaciones en bloque y de más altura frente a lavivienda unifamiliar de 1 planta.
Década de 1951–1960. Se alcanza la mayor población en lo que va de siglo; el censo de 1960 refleja 73.182 habitantes, aunque existe una gran diferencia entre la población de hecho y la de derecho que se justifica por la independencia de Marruecos en 1956, produciendo una movilización considerable de personas que abandonaron el  Protectorado. Estos años marcan un cambio de tendencia. Desde la finalización de la Guerra Civil el desarrollo de la ciudad fue lento y tedioso, pero a partir de 1956 se produce un incremento del volumen presupuestario de la Ciudad apoyado desde el gobierno central que iba a permitir un mayor y más rápido crecimiento. Este inversión era fundamental para dotar a la ciudad de las infraestructuras necesarias que permitiesen una dinamización de los sectores económicos, sobre todo tras la supresión del Protectorado, y que permitiesen superar una larga crisis que duraba ya 20 años. Se crearon importantes edificios públicos en la ciudad, Teléfonos, Correos y telégrafos, Banco de España, etc., y se invirtió en dotaciones y servicios para la ciudadanía, como por ejemplo en enseñanza, con la creación de institutos y escuelas. En Campo exterior se continuaba con el proceso de urbanización creándose nuevas viviendas para obreros como las de la Barriada O´Donnell, que serían de las primeras edificadas en bloques de varios pisos. Además de ser una zona eminentemente residencial alberga también la escasa industria presente en la Ciudad, sobre todo en la zona del muelle Cañonero Dato. Se cierra el ferrocarril Ceuta–Tetuán, en 1958. 
Década de 1961–1970. Según el censo de 1970, la población desciende por primera vez en el siglo, alcanzando los 67.187 habitantes; se justifica por el proceso de emigración asociado al fin de la etapa colonial española en Marruecos, que hizo que muchas personas volvieran a la península tras su periplo africano. La ciudad seguía con su proceso de modernización. Se afrontaron obras hidráulicas indispensables como la potabilizadora del Desnarigado, hoy en desuso, o la construcción del pantano del Renegado, además de mejoras en la red de distribución. También obras de mejora de la estructura urbana con la apertura de plazas y jardines. En  1969 se inauguró el nuevo hospital de la Cruz Roja. En el Campo Exterior se continúa con la edificación de viviendas sociales, Pedro Lamata, General Erquicia, Manzanera, Terrones o Zurrón, los Rosales, etc. pero estas construcciones se planificaban parcialmente, sin una visión global, más extensa y flexible, que permitiera crear una trama urbana equilibrada, ordenada y adaptada a las necesidades cívicas, en cambio el planteamiento urbano se presentaba como un ejercicio de improvisación ante la demanda urgente de viviendas, obviando la construcción de dotaciones y servicios públicos básicos tan necesarios para las mejoras en las condiciones de vida de los ciudadanos.
A medida que se fue edificando el Campo Exterior la población fue aumentando llegando incluso a superar en estos años a la población que residía en la ciudad interior. La población residente en esta zona, en los primeros años se asentó mayoritariamente población de clase baja, humilde, formada fundamentalmente por obreros de la construcción y por militares de bajo rango, pero a medida que pasaron los años, la clase social de la población se fue equilibrando, sobre todo a causa de la edificación de viviendas para militares de mayor rango, las diferencias sociales entre la población del Campo Exterior y del resto de la Ciudad han sido bastante acusadas e incluso en la actualidad se observan grandes desigualdades. La población del Campo Exterior ha estado formada por un alto porcentaje de musulmanes y su integración social resulta fundamental para el proyecto de creación de una ciudad sostenible, para la creación de una red urbana más homogénea y equilibrada que fomente la participación cívica y que minimice la formación de “guettos”.
El barrio se puede considerar como una subdivisión de la ciudad, con identidad propia, en el que la población que en ellos reside dispone de las dotaciones necesarias para el desarrollo de la vida cotidiana. En Ceuta, y en el Campo Exterior, el barrio, tal y como se concibe, no aparece claramente definido, se debe hablar mas bien de barriadas, como subdivisión urbana. La falta de planificación ha motivado que la urbanización se realizara de forma improvisada, creándose pequeños núcleos de edificaciones que se planificaban parcialmente y que no guardaban necesariamente ninguna relación con otras edificaciones de la misma zona, pudiendo estar ocupada una de estas zonas por distintas barriadas, cada una de las cuales tiene su propia identidad que las  diferencia de las otras. Se pueden observar barriadas formadas por bloques de viviendas de 4 y 5 plantas junto a otras barriadas de una 1 planta. Esta división de la trama urbana usando a la barriada como unidad ha sido consecuencia de varios factores históricos, pero se debe fundamentalmente a la falta de una planificación urbana adecuada, en la que se estructurase la ocupación del espacio de una forma más organizada, que tuviera en cuenta la necesidad de equipamientos, dotaciones y servicios, y que fomentara la creación de una ciudad más homogénea en cuanto a la funcionalidad de las distintas zonas, sin dejar de lado la creación de un tejido social más homogéneo en el que las personas tengan todas las mismas ventajas y oportunidades.
Década de 1971–1980El fin de la Dictadura en 1975 y la instauración de la democracia como forma de gobierno, comienzan una etapa de transformación de la ciudad hacia la modernidad. En  1980 la población era de 70.000 habitantes. El censo de 1981 establece 70.864 personas, dato que refleja un aumento con respecto al último censo, a pesar de que el saldo migratorio sigue siendo negativo, continuando con la tendencia de los últimos años causada fundamentalmente por la dificultad para poder soportar el exceso de población en una ciudad tan escasa de recursos. Este aumento se debe a una alta tasa de natalidad y baja mortalidad que desemboca en un crecimiento vegetativo considerable. Este fenómeno resulta muy importante para la gestión de la ciudad, ya que las dimensiones de la misma son limitadas, sus recursos también y soportar a una población cada vez mayor resulta inviable bajo la perspectiva de la sostenibilidad.
La Ciudad sigue con su proceso de urbanización del Campo Exterior, sigue aumentando el número de residentes levantando nuevas barriadas como la de los Rosales, Juan Carlos I, Juan XXIII, etc., en contraposición con el viejo casco urbano en donde la disponibilidad de espacio es muy reducida. La necesidad de viviendas sigue siendo grande para subsanar el problema del chabolismo todavía presente en muchos rincones de la ciudad;  la falta de espacio ya se planteaba como un problema a tener en cuenta, por lo que las edificaciones se elevaban en altura.
Con la llegada de la democracia se comienza una nueva etapa para Ceuta, decidida a modernizarse para poder adaptarse a los nuevos tiempos que se presentaban. Se inician obras que cambiaran el aspecto de la ciudad como la apertura de la Gran Vía, se proyecta la creación de un parking subterráneo que alivie la falta de aparcamientos, el paseo de la Marina en la bahía norte, etc. La ciudad ya presenta un aspecto muy similar al de la actualidad y comienzan a vislumbrarse una serie de problemas asociados a la ordenación urbana debido a la falta de planeamiento. Uno de estos problemas sería la concentración de toda la administración en el centro de la ciudad, hecho que obliga a los habitantes a tener que desplazarse a esta zona para realizar cualquier trámite administrativo, ocasionando a su vez otro tipo de problemas.
Década de 1981–1990. La adhesión de España a la CEE tuvo una gran influencia en Ceuta, ya que supone un empujón importante al proceso de modernización de la ciudad, en parte por la llegada de fondos europeos que serán destinados a obras públicas y que posibilitarán una mejora de las infraestructuras y servicios urbanos. El censo del INE-1991 señala 73.208 habitantes, lo que supone un ligero aumento con respecto a la década anterior. Se produce un saldo migratorio negativo por lo que la población aumenta por el elevado crecimiento vegetativo sustentado por unas tasas de natalidad bastante altas. El paro comienza a ser un problema grave para los ceutíes y encuentra su origen en un tejido económico muy débil en una ciudad que presenta pocas alternativas de empleo para su población.
Debido al elevado número de viviendas que se edifican, el número de barracas desciende bastante, cifrándose por los estudios del PGOU en 250 en 1991. En 1985 se crea EMVICESA, empresa municipal que se encargará de la construcción de las viviendas sociales en la ciudad y en los años posteriores se llevarán a cabo numerosos proyectos públicos para la promoción de viviendas que darán como resultado la  edificación de nuevas barriadas como la Loma del Pez, Monte Hacho o Polígono Virgen de África, aunque la promoción privada es la de mayor relevancia. Las viviendas que se edifican han aumentado mucho su calidad y amplitud, mejorando las condiciones de vida de sus habitantes. A finales de década se produjo un impulso importantísimo para la reforma urbana de la ciudad, se proyectaron numerosas obras que en los años posteriores se fueron realizando y que han configurado la Ceuta actual tal y como la conocemos. Entre estos proyectos destaca por su envergadura el Parque Marítimo del Mediterráneo, del artista canario César Manrique, que construido sobre terrenos ganados al mar.
Década de 1991–2000. Ceuta ha cambiado su fisionomía, el tejido urbano ha aumentado extendiéndose por el territorio, impulsado por la necesidad de desarrollo de una urbe cuyo crecimiento se encuentra inevitablemente limitado por la disponibilidad de espacio y de recursos. La escasez de agua para el abastecimiento ha sido históricamente un grave problema para la ciudad y en los últimos años la capacidad de los embalses se ha quedado pequeña para satisfacer una demanda cada vez mas elevada, por lo que en esta década se decide construir una desaladora que venga a solventar las limitaciones de este recurso fundamental para el desarrollo de Ceuta, aunque con un alto coste energético.
Una serie de acontecimientos marcarán el devenir de Ceuta, son la aprobación del PGOU-1992 y la aprobación del Estatuto de Autonomía en 1995. Los datos de población del INE-2000, 75.241 habitantes, continúa el crecimiento más o menos sostenido, característico de las últimas décadas, sin producirse cambios bruscos en el número total de residentes en la Ciudad. El aumento constante de la población lleva consigo un aumento de la ocupación del territorio. El número de viviendas familiares en la ciudad es de 22.776, cifra considerablemente mayor que la  correspondiente al mismo censo del año 1991, que lo sitúa en las 18.941. A pesar de que la calidad y el tamaño de las viviendas mejoran con respecto a décadas anteriores, todavía existe un número importante de residencias de escasas dimensiones, poseyendo Ceuta el dudoso honor de ser la provincia española con el porcentaje más alto de viviendas de hasta 30 m2 de superficie (el 7,3 %); la ciudad crece en altura, dada la falta de espacio, aunque todavía resulta  importante el número de edificios de 1 sola planta. Un aspecto a tener en cuenta es el acrecentamiento de los procesos de presión urbanísticos en el centro histórico de la ciudad, provocando la desaparición de inmuebles de indudable valor patrimonial. Una de las más utilizadas por los especuladores ha consistido en la desatención de sus obligaciones como propietarios del mantenimiento de los edificios: iniciándose un imparable estado de abandono hasta conseguir su declaración de ruina. Nada de esto hubiera sido posible sin contar con la aquiescencia y complicidad de los autoridades competentes que han permitido este tipo de prácticas especulativas.
En cuanto al Campo Exterior, la ocupación de suelo en esta zona ha sido intensa desde que comenzó su poblamiento, destinándose fundamentalmente a un uso residencial, hasta tal punto que al final de esta década albergaba a más del 72% de la población. Se crearon nuevas barriadas como las de Miramar, Bermudo Soriano o la de la antigua estación de ferrocarril. El aumento de los residentes en esta zona no se ha visto correspondido con un aumento en dotaciones y servicios para la población, produciéndose una dualidad, un desequilibrio entre la Ciudad Vieja, en la que se asientan la mayoría de las administraciones, la zona comercial y de ocio, zonas de reunión y esparcimiento para la población, etc., y el Campo Exterior. 
Década de 2001–2010. Se caracterizan por la realización de varias obras de gran envergadura en la ciudad que, por una parte modifican su aspecto y, por otra crean infraestructuras que son demandadas para el desarrollo de la ciudad, el desdoblamiento del Paseo de las Palmeras, la construcción del Hospital Universitario de Ceuta, la creación de la Manzana Cultural del Revellín; la Ampliación del Puerto, con la creación de una explanada en el muelle de poniente que aumente la superficie de suelo portuario destinada a actividades económicas. También la inversión realizada en cuanto a los medios de transportes y la movilidad, la construcción del helipuerto que conecta vía aérea la ciudad con Algeciras y Málaga; la peatonalización de la Calle Real, la creación de rotondas para agilizar el tráfico y la construcción de parkings subterráneos. Todas estas reformas urbanas están destinadas a la modernización de Ceuta y en su mayoría han sido posibles gracias a la llegada de fondos europeos. 
A medida que el Campo exterior se fue poblando comenzó a tener los mismos problemas de masificación que la ciudad antigua, escaseando el espacio disponible, hecho que está motivando la expansión de la ciudad hacia el oeste, prueba de esto son la urbanización de Loma Colmenar o la nueva cárcel, también la creación de urbanizaciones en la zona del Arroyo del Infierno. Aumentan la presión sobre el medio natural. Destacar la zona de Parque Ceuta y el sardinero en las que se ha producido una reforma urbana considerable, edificándose numerosos edificios de viviendas además de un centro comercial que pretende aumentar la oferta comercial fuera del centro de la ciudad. También Arroyo Paneque como ejemplo de la urbanización de barrancos de complicada orografía por causa de la falta de suelo disponible. La superficie de Ceuta es limitada y la disponibilidad de suelo para ser urbanizado igualmente. En los próximos años se presenta un enorme reto para la Ciudad como es conseguir conservar intacto el poco suelo natural que queda, intentando frenar la expansión urbana descontrolada, para lo cual se requiere de una planificación urbana efectiva que optimice el uso del suelo disponible, reduciendo al máximo el consumo de suelo natural por medio de políticas dirigidas a la reestructuración del tejido urbano para adaptarlo a las nuevas necesidades.
EL CONJUNTO HISTÓRICO DEL RECINTO DEL HACHO DE CEUTA. ELEMENTOS DEL SIGLO XVIII.jpg

Conjunto Defensivoa costera del Hacho CEUTA – BIC

En la actualidad Ceuta sufre muchos de los problemas que surgieron en otras épocas y que con el paso de los años no se han solventado. Se hace evidente la necesidad de afrontar nuevas políticas que vayan dirigidas a subsanar la situación actual en las que se produzca un cambio en los objetivos, una reconsideración de las prioridades que rompan con los desequilibrios y que abran nuevas perspectivas que han de ser incorporadas en las estrategias de actuación futuras. No se trata únicamente de realizar una planificación urbana más consecuente, flexible y justa, sino de llevar a cabo un replanteamiento de los pilares de nuestro estilo de vida, de las aspiraciones, de los objetivos. En definitiva, un cambio de mentalidad que vuelva a situar al ser humano en primer término, que haga de la ciudad un lugar donde desarrollar todas las capacidades humanas dejando en un segundo plano el aspecto puramente físico o material.

Decía Septem Nostra-Ecologistas en Acción en diciembre de 2007, 

“…La presión urbanística sobre un territorio de apenas 19 km2, en el que viven 75.861 (hoy son 84.263) habitantes –la densidad de población más alta de España–, acarrea graves consecuencias ambientales. La más evidente es la alta tasa de artificialidad del medio, lo que a su vez supone la ocupación masiva del suelo, la pérdida de hábitats y la destrucción del patrimonio histórico local. Los problemas de aplicar en un territorio de tan escasas dimensiones un modelo de desarrollo urbanístico claramente desarrollista e insostenible se agudizan por la falta de una adecuada ordenación y cumplimiento de las normativas legales, lo que se traduce en la proliferación por toda la ciudad de construcciones ilegales.
La expansión urbana de la ciudad, alentada por el sector inmobiliario y apoyada explícitamente por el gobierno autonómico, está poniendo en serio peligro la conservación de algunos enclaves de extraordinario valor patrimonial. Éste el caso del promontorio del Monte Hacho, donde se conjugan un elevado número de recursos patrimoniales de una amplia variedad que incluyen lugares de alto interés geológico, una rica biodiversidad marina o multitud de elementos de arquitectura militar. De índole natural cabría señalar las comunidades de gaviotas que anidan en la falda norte del Hacho, los habituales pasos de aves o las poblaciones de cetáceos y tortugas marinas que abundan en sus costas. Todo este valioso patrimonio cultural y natural está en peligro para satisfacer las pretensiones de promotores y constructores que sólo ven en este sitio la posibilidad de enriquecerse con la excusa de dar respuesta a la demanda de viviendas en Ceuta.
Desde nuestro punto de vista, la capacidad de carga del territorio ceutí se ha visto ampliamente superada, lo que imposibilita satisfacer las necesidades de una población cada vez más numerosa. Las consecuencias ambientales y sociales de la alta densidad de población de Ceuta están presentes en nuestra realidad cotidiana: congestión urbana, colapso del tráfico, contaminación acústica, segregación social, conflictividad, comportamientos incívicos, alarmante tasa de parados, etc. Otros síntomas del desbordamiento de la capacidad de carga del sistema ambiental de Ceuta son la dificultad para el suministro de energía eléctrica (verdadera razón de los continuos apagones que sufrimos en la ciudad) y de agua, agudizados por la escasez de recursos hídricos.
Gestión de residuos insostenible. Al margen del problema de carácter urbanístico nos preocupa la degradación paisajística de nuestro medio natural, especialmente de la zona costera, así como del entorno de buena parte de nuestros monumentos. Entre las principales causas del mal estado general del medio ambiente ceutí destacaríamos la falta de tratamiento de las aguas residuales y de los vertidos sólidos urbanos, junto con los vertidos incontrolados de escombros en distintos puntos de la ciudad. El ejemplo más ilustrativo de estos hechos es la montaña artificial de basura y escombros que se ha creado en Santa Catalina, visible desde todos los puntos de la ciudad e incluso desde la otra orilla del Estrecho. Su simple presencia nos debería recordar que Ceuta requiere urgentes medidas para tratar sus residuos.
Hasta la fecha, la ciudad carece de un Plan de Gestión Residuos Sólidos Urbanos, aunque se encuentra en fase de tramitación en estos momentos. Desconocemos los detalles de este plan, pero sí ha transcendido la intención de la Ciudad Autónoma de Ceuta de instalar una planta incineradora para el tratamiento del 90% de las basuras que se generan en Ceuta, cuyo volumen, en términos porcentuales, es de los más altos de España. La respuesta de la sociedad ceutí contra el proyecto de construir una incineradora en Ceuta no se ha hecho esperar, constituyéndose una plataforma ciudadana que pretende informar a los ciudadanos de Ceuta sobre las consecuencias ambientales y sanitarias que se asocian a este tipo de instalaciones. La propia ejecutiva federal de Ecologistas en Acción tiene previsto dirigirse por escrito al Presidente de la Ciudad Autónoma para expresar su oposición a la instalación de una incineradora en Ceuta y hacerle llegar otras alternativas a este tipo de tecnología como la instalación de un planta reciclaje o la puesta en marcha de planes basados en la reducción, la reutilización y el reciclaje de residuos.
Resulta evidente que la Ciudad de Ceuta carece de políticas coherentes de residuos, tal y como ha manifestado Greenpeace en su reciente estudio sobre la gestión de las basuras en España. Las deficiencias en el tratamiento de los residuos que generan los habitantes de Ceuta no se limitan a los residuos domésticos. Otros tipos de residuos como los inertes, los voluminosos o los asociados a los automóviles son tratados de manera poca rigurosa. La presencia de chatarrerías y desguaces de vehículos ilegales, el más grande en la zona de Arcos Quebrados, provoca una elevada presencia de restos de chatarras con un gran índice de dispersión, junto con el peligro de vertido de sustancias tóxicas y contaminantes relacionadas con los coches.
Un fenómeno que observamos con gran preocupación es el gran número de vehículos abandonados que se localizan por toda la ciudad. Algunos de estos vehículos son objeto de incendios provocados, que pueden ocasionar graves daños materiales y humanos en caso de una explosión. Otros simplemente son tirados en los barrancos para hacerlos desaparecer.
El Polígono comercial del Tarajal, localizado junto a la frontera con Marruecos, concentra buena parte de la actividad económica de Ceuta, basada en la venta de productos con destino al vecino país alawita. Cada día miles de personas pasan la frontera para trabajar como porteadores de mercancías con destino a los mercados marroquíes. A su paso dejan un reguero de cartones y basura dispersos por toda la zona comercial. En los últimos tiempos, tras la aprobación de las nuevas normas sobre la gestión de los neumáticos fuera de uso, se vienen acumulando cientos de ruedas que quedan fuera de los sistemas integrados de gestión de este tipo de residuos al ser productos importados de países no comunitarios.
Los problemas ambientales de Ceuta están perfectamente identificados y son de sobra conocidos tanto por las autoridades competentes como por la sociedad ceutí. La voz y la opinión de los ciudadanos se pudieron conocer directamente durante el proceso de discusión y aprobación de la Agenda 21 Local de Ceuta, que contó con la activa participación de cerca de cuarenta colectivos de la ciudad. En este documento se recogen, por orden de prelación, las prioridades que deben conducir la política medioambiental de esta localidad española ubicada en el extremo septentrional del continente africano, y que ya cuenta con una representación de Ecologistas en Acción…”
A mediados de los años 50′, el Reino de Marruecos consigue su independencia, y entonces un gran número de españoles, que habitaban los Territorios del Protectorado, se instalan provisionalmente en Ceuta, a la espera de que se clarifique su situación y puedan decidir su ubicación definitiva. Por todo ello, en el período comprendido entre 1.950 y 1.960 aparece un crecimiento demográfico importante.  partir de aquí, y hasta 1.970, Ceuta va a continuar perdiento población, debido a que un núcleo importante de esa población, instalada provisionalmente, decide marcharse de la ciudad, ya que en la propia ciudad no se generan suficientes expectativas capaces de retener y asentar contingentes nuevos de población estable. A partir de 1956, fecha de la independencia de Marruecos, la población de hecho va a superar siempre, y hasta la actualidad, a la población de derecho, consecuencia de que Ceuta se va a convertir en un centro estratégico militar, y van a aumentar las guarniciones militares instaladas en ella. En el periodo que abarca entre 1975 y 1981, de nuevo vuelve a producirse un importante crecimiento demográfico. Este cambio de tendencia respecto al quinquenio anterior, es motivado porque de nuevo Ceuta se convierte en receptor de inmigrantes, que normalmente provIenen de Marruecos y de otras regiones az0tadas por la crisis económica. Por tanto, el componente migratorio será positivo, junto al componente vegetativo, serán los responsables de ese crecimiento.
En Ceuta existen una serie de barriadas o núcleos aislados de viviendas, donde se van a concentrar las graves deficiencias que padecen las viviendas, desde la falta de equipamientos e instalaciones, hasta serios problemas de hacinamiento. 
Barriada chabolista “El Príncipe Alfonso”, es la que acoge a un mayor número de población, toda ella musulmana, y es dónde se dan los problemas más graves en cuanto a deterioro de la vivienda y a condiciones de vida y salubridad. Situada junto a la frontera del Tarajal, en terrenos de propiedad pública, posee 2 lomas bien diferenciadas: 1 zona central, que está parcialmento urbanizado y que es dónde se ubican l0s únicos servicios o equipamientos existentes, y 1 zona periférica que ocupa las lomas contigüas. En la zona central es dónde se encuentran las viviendas que reúnen las mejores condiciones de habitabilidad del barrio.  A partir de la zona central y a medida que nos vamos alejando de ella, las viviendas van siendo de peor calidad, hasta llegar a convertirse en Chabolas. Toda la barriada está habitada por población musulmana y se estiman que en ella viven del orden de 1.500 familias, lo que equivale a unas 6 o 7.000 personas. Dentro de la comunidad musulmana de Ceuta representan aproximadamente el 45% del total.
Las condiciones de vida y habitabilidad son ínfimas en el ‘Príncipe Alfonso’, pues a la existencia de un gran número de chabolas se une el hecho de que se den altos grados de hacinamiento, y que haya una total carencia de instalaciones y equipamientos, pues no existe ni agua corriente en buen número de viviendas. Tampoco existen aseos, ni cocina, etc. A todo ello habrla que unir las situaciones de desempleo y marginación que se dan entre la población, lo cual hace que se trate de un barrio dónde convergen situaciones socialmente graves, desde altos grados de delincuencia hasta problemas de hacinamiento e insalubridad. Se trata de una barriada caracterizada por una serie de graves problemas que se van paulatinamente solucionando, de abastecimiento de agua, de limpieza, de equipamientos, de infraestructuras, de iluminación, de hacinamiento, de delincuencia, etc.
Pequeños núcleos chabolistas. En Ceuta existen ciertos grupos de población, que en algún caso llegan a alcanzar las 200 familias, que se agrupan en pequeños núcleos chabolistas, como el acuartelamiento de la Legión o los que había en la antigua Plaza de Toros. Dentro del acuartelamiento de la Legión existen 72 viviendas de una sola planta que están ocupadas por legionarios y por sus familias. Dichas viviendas se encuentran aisladas del resto de la barriada del ‘Príncipe Alfonso’ por un muro y por una barrera de alambre de espino que las circundan. Para poder acceder a ellas es menester atravesar un puesto de guardia con una barrera levadiza a su entrada.
Barrios deteriorados. El hecho de que el parque de viviendas de Ceuta sea bastante antiguo conlleva a que existan algunos barrios con un alto grado de deterioro, que en el caso del barrio del Recinto Sur llega a tener estandares de vida similares, e incluso inferiores, a las zonas chabolistas.
Barrios de viviendas bajas. La barriada de Benzú esta situada en la zona intedor del estrecho, entre la carretera y el mar cercano a la frontera. Se trata de un barrio compuesto por viviendas bajas de reducidas dimensiones y equipamientos, donde conviven prácticamente el 50% musulmanos y cristianos. Este núcleo de población alberga a unas 200 familias aproximadamente. La mayoria de las viviendas existentes en Benzú son viviendas construidas por sus propios moradores y se encuentran en muy malas condiciones, que, incluso hacen imposible su rehabilitación. Cerca de la barriada de Benzú, existe un núcleo de población, denominado ‘La Cabililla’ que agrupa a unas 20 familias y que tiene la singular característica de que, a pesar de estar en territorio español, cada vez que tiene que ir al trabajo o volver de él, deben atravesar la frontera marroquí.
Ante la grave situación en que se encuentra la vivienda en Ceuta, la Administración Local decide crear una empresa municipal de construcción de viviendas (EMVICESA) que tendrá como objetivo básico fundamental promocionar viviendas, utilizando fondos públicos o fondos privados.
De esta forma el Ayuntamiento, dentro de sus limitadas posibilidades, consigue articular un buen instruemento que intente paliar en lo posible el gran déficit de viviendas existentes en la ciudad.

El término municipal de Ceuta, consta de 3 partes diferenciadas: las estribaciones de los montes colindantes con Marruecos,  un istmo largo estrecho y al final del mismo, el Monte Hacho. Sobre cada una de ellas se ha ido asentando la ciudad, curiosamente estructurada a partir de las características de cada una. El Monte Hacho se ha sustraido hasta ahora, en general, (aún con excepciones) a la implantación de ciudad, debido a su morfologia accidentada y al uso eséncialmente defensivo del mismo.

El istmo (la Almina) ha sido el asentamiento lógico de la ciudad histórica, desde el Hacho a las Murallas Reales del Angulo. En éste espacio, urbanísticamente colmatado hace mucho. únicamente se vienen produciendo intervenciones de renovación, desde las más modestas a las más ambiciosas (por ejemplo la Gran Vía).

En el tercer espacio, el denominado Campo Exterior, se han producido las actuacioncs típicas de ensanche, desde las industriales a las militares ó de vivienda, ó el propio puerto (a caballo entre la Almina y el Campo Exterior). Dichas actuaciones han sido más intensas, lógicamente, en los espacios más próximos a la ciudad antigua, sobre todo en el denominado Puertas del Campo.

En todos estos sectores se produce un fenómeno acorde con el móvil originario ( destino casi único de la ciudad durante mucho tiempo: el uso defensivo. El fenómeno no es otro Que la existencia de grandes bolsas de suelo militar, que progresivamente ha sido absorbido por la ciudad, por lo que hoy muchos de esos enclaves se encuentran totalmente rodeados de tejido urbano, a veces, incluso con construcciones medianeras. Todavía hoy casi la tercera parte del territorio municipal es propiedad del Patrimonio del Estado adscrito a Defensa, y en total la propiedad pública del suelo asciende al 43,5 % del territorio.

El desarrollo urbano de Ceuta se encuentra por tanto rodeado de mediatizaciones y límites físicos: la escarpada morfologia, la pequeñez del término, los limites litorales, -que prácticamente sólo permiten la expansión hacia el oeste- y las servidumbres propias de la importancia de su función defensiva.

En el Informe “Análisis Urbanístico de Barrios Vulnerables 1996. Catálogo de Áreas Vulnerables Españolas”. Ministerio de Fomento‐Instituto Juan de Herrera. Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad Politécnica de Madrid. ‐HERNÁNDEZ AJA, Agustín, se identifican como barrios vulnerables en 1991, 1.‐ Recinto Sur, 2.‐ España, 3.‐ Juan Carlos I y 4.‐ Ceuta Oeste, y en 2001, fueron 1.‐ Recinto Sur, 2.‐ Hadú, 3.‐ Juan Carlos I y 4.‐ Príncipe, además de las zonas de BENZÚ (Poblado aislado situado al noroeste del término municipal de Ceuta, cercano a la frontera con Marruecos. Se trata de un poblado informal autoconstruido de población modesta aunque de menor vulnerabilidad que otros barrios aislados de Ceuta), ENTORNO CALLE ADORATRICES (Núcleo de modestas viviendas unifamiliares enclavado entre barrancos y grandes terrenos militares en la trasera de la Avenida de España. Cuenta con graves problemas de accesibilidad, calles en fondo de saco y población de perfil vulnerable) y ALMADRABA (Núcleo de viviendas autoconstruidas del litoral sur situado al sur del barrio de Juan Carlos I y al este del de Príncipe Alfonso. Figuraba en el barrio 3 del estudio de 1996 y ha sido excluido de este por no presentar continuidad con ninguno de los barrios con población suficiente para ser considerados en este estudio).

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La escasez de suelo disponible junto con el constante crecimiento demográfico experimentado en los últimos años, se ha unido a una pobre planificación urbana para dar lugar a una escena desordenada y enfermiza necesitada de un saneamiento urgente.

El origen de esta situación tan lacerante se debe principalmente al hecho de que hasta el momento únicamente se ha valorado el éxito del desarrollo de la ciudad en términos de su crecimiento urbano y considerando el suelo exclusivamente como recurso económico sin tener en cuenta que consiste en uno de los más valiosos elementos naturales de los que disponemos, y en cuya regulación se hace necesario relacionar diversos factores como pueden ser: el medio ambiente, la calidad de vida, la eficiencia energética, la prestación de servicios, la cohesión social, etc.

Se podría decir que durante las 2 últimas décadas la ciudad ha tendido ha desarrollarse de forma difusa a pesar de que las limitaciones espaciales solo permitan un modelo urbano compacto. En este sentido se ha edificado incluso sobre antiguas zonas verdes y parte del monte público, zonas de alto valor tanto ecológico como paisajístico; tal es el caso del Poblado de San Antonio en el Monte Hacho o la construcción de viviendas unifamiliares en la zona de Benitez cercanas al embalse. Poco a poco se ha ido ocupando el terreno con viviendas que han quedado de algún modo aisladas en un espacio periurbano, favoreciendo el uso de transportes motorizados para la realización de determinadas funciones urbanas básicas y pasando por ato la conservación y mejora de la ciudad.

Todo ello pone de manifiesto nuevamente el precario o escaso planeamiento territorial que ha caracterizado el urbanismo ceutí hasta el momento. Su estructura monocéntrica, sus áreas inconexas y la falta de dotaciones son solo algunas de las consecuencias derivadas de una organización ineficaz. La lógica nos lleva a pensar que considerando las particularidades del territorio en cuestión, un desarrollo urbano compacto, pero a la vez limitado y policéntrico, favorecería, por un lado una movilidad más sostenible y por otro un uso más razonable del suelo y de los recursos en general, ayudando a satisfacer de una forma más apropiada las necesidades cívicas.

Para ello es necesario en primer lugar definir un Planeamiento Urbano que integre todo aquellos elementos relevantes para el progreso de la urbe. En este sentido, será necesario romper con el esquema establecido hasta el momento fomentando la necesidad de un equipo multidisciplinar para el desarrollo de un Planeamiento más completo y eficaz.

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Hoy el Planeamiento vigente está descrito en el Avance de Planeamiento de la Revisión y Adaptación del Plan General de Ordenación Urbana PGOU Ceuta-2008. En su introducción, afirma 

Los importantes valores naturales que alberga la Ciudad de Ceuta dentro de su territorio se han mantenido gracias a un desarrollo urbanístico restringido, que ha evitado en todo momento la expansión de la ciudad hacia sus extremos oriental y occidental. La necesidad de preservar estos enclaves del desarrollo urbano se sustenta en la creación de un modelo urbano ecológicamente eficiente, que proporciona una ciudad con todos los servicios, encuadrada en un marco natural de alto valor.
Partiendo de esta idea, el presente documento tiene como finalidad destacar aquellos elementos naturales de especial interés para su conservación existentes en la Ciudad de Ceuta, con el fin de ser considerados en la nueva planificación a desarrollar en el territorio ceutí.
Asimismo, en este documento se toma en consideración los objetivos ambientales contenidos en la recientemente aprobada Agenda 21 Local de Ceuta -de la cual se dio cuenta de su implantación en el Consejo de Gobierno de la Ciudad de Ceuta, en sesión celebrada el 5.5.2006- y sobre los cuales el Plan General de Ordenación Urbana en elaboración puede contribuir a su consecución.

La anterior revisión del Plan General de Ordenación urbana de Ceuta de 1994 respondía a la imperiosa necesidad de contar con un planeamiento general actualizado y acorde con el desarrollo de la ciudad.

El planeamiento entonces vigente, el Plan General, era de 1.949 y fué completado mediante unas Normas Subsidiarias y Complementarias de 1975. Naturalmente, un planeamiento redactado con anterioridad a la Ley del suelo de 1975 y no actualizado posteriormente, no respondía a la legalidad vigente. La conveniencia y oportunidad de la formación de la revisión era, por tanto, indiscutible.

Es preciso resaltar, además, que el Ayuntamiento de Ceuta había intentado, al menos en 2 ocasiones anteriores (1984 y 1987), iniciar la revisión del Plan, y por diversas circustancias, no se acabaron de llevar a cabo. En 1987 la Corporación rechazó incluso una documentación presentada a aprobación inicial. La Administración Central del Estado (el I.I.U.R., hoy Dirección General de Política Territorial y Urbanismo) llevaba años asimismo insistiendo en la necesidad de la formación de un Plan adecuado a la legalidad vigente. No era, pues, la revisión, sino un nuevo intento,- que ya contaba con la aprobación de un Avance (5.3.1990 y una aprobación inicial (6.11.1990), y una aprobación provisional (22.3.1991)- por formalizar definitivamente el Plan General de Ceuta.

Junto con las primeras Ordenanzas Municipales de 17.6.1892 y las siguientes de 10.11.1922 la ciudad de Ceuta se ordenaba según criterios geométricos especificados en Planos Oficiales de Alineaciones y Rasantes.

Con la llegada del Estatuto Local, aprobado por RD de 14.2.1927 donde se imponía los Ayuntamientos la redacción de un proyecto de Ensanche, Ceuta redacta las bases para un concurso de proyecto de ensanche. A la convocatoria concurre un único anteproyecto, presentado por García Mercadal que según el jurado (Luis Lacasa entre ellos), no reunía suficientes condiciones para ser desarrollado y esta opta por abrir un nuevo concurso (Comisión Permanente de 20.6.1930 y Pleno de 27.6.1930). Se presentan en el nuevo concurso 7 proyectos, de los cuales son seleccionados 3, los redactados por D. Pedro Muguruza, D. Manuel Latorre y D. José Hervás el primero, y el segundo por Gaspar Blein Zacazaga.

El proyecto de Ensanche no pudo ser realizado ante la imposibilidad de expropiar cuarteles, edificios y solares pertenecientes al Ramo de Guerra lo que impedía la apertura de las nuevas vías con sus correspondientes y la reparcelación consiguiente del terreno cuya venta de solares era el principal auxilio económico para financiar las obras. 

No obstante, y existiendo un Plan y Proyecto de urbanización, el entonces Alto Comisario y Gobernador General de las Plazas de Soberanía, General Orgaz, impone, con la coiaboración, de un equipo de arquitectos, presidido por el Director General de Arquitectura D. Pedro Muguruza Otano, el Plan de Ordenación de Ceuta, que sería aprobado, en principio, por el Pleno Municipal de fecha 20.2.1946. Y definitivamente, por la Comisión Central de Sanidad con fecha 6.4.1949 (Plan denominado “Muguruza”, todavía vigente en la actualidad).

El 12.5.1956 se aprueba la primera Ley del Suelo y Ordenación Urbana obligando a los Ayuntamientos a adaptar su planeamiento urbanístico. Con fecha 11.9.1973 la Corporación Municipal encarga directamente al Dr. Arquitect0 D. Angel Farinós Said los trabajos de redacción de las normas correspondientes para la modificación de la ordenanza de altura. y la actualización total del Plan de Ordenación. Las Normas Subsidiarias y Complementarias del Planeamiento General, que se aprueban inicialmente por el Pleno municipal de 16.8.1974, son modificadas por otro Plenoel 15.11.1975. Y en la Comisión Permanente de 14.3.1977, justificando silencio Administrativo positivo de la Administración Central, se aprueban definitivamente.

Durante esta tramitación, en Agosto de 1.975, D. Angel Farinós Said renuncia, por cuestiones de trabajo, al encargo de revisión del Plan General y delega en el arquitecto-urbanista D. Julio Tirado de Serrano, con quien se firma el correspondiente contrato en Agosto de 1.975.

En Septiembre de 1976 se hace entrega de la documentación correspondiente a la Información Urbanística (basada fundamentalmente en la “Geografía Urbana de Ceuta”, de M. Gordillo Osuna), y del Avance de Planeamiento.

En Agosto de 1.980 se presenta el documento-propuesta, que dadas las exigencias del recién aprobado  “Reglamento de Planeamiento”, es expuesto al público durante un mes, para cumplimentar el trámite previsto en su art. 125.1.

En Marzo de 1981, a instancias del entonces Alcalde D. Ricardo Muños Rodríguez se constituye una Mesa de Trabajos compuesta por los técnicos de la ciudad con el fin de estudiar el documento presentado, la cual se reúne, quincenalmente, durante 3 meses planteando una serie de modificaciones para conseguir mayor claridad y operatividad del planeamiento. No obstante, el documento, presentado en julio de ese mismo año, es prácticamente igual que el anterior. En mayo de 1984 se presentaba un documento que es objeto de exposición pública durante los meses de abril y mayo del año siguiente.

Ceuta: La ausencia de integración social y culural. Los vecinos musulmanes, cada vez más numerosos y concentrados en auténticos guetos, se sienten ciudadanos de segunda.
El principal problema de la ciudad norteafricana es la pobreza. Según el último informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, Ceuta tiene la mayor tasa de todo el país (40,8%) y casi la mitad de la población (47 %) está en riesgo de exclusión social. En este contexto, los habitantes más vulnerables están siendo los menores, para los que se piden medidas como las becas de comedor, cuyo presupuesto ha disminuido. El alcalde, Juan Jesús Vivas (PP), lleva desde 2001 al frente del Ayuntamiento, y durante este tiempo la situación ha ido a peor, sobre todo en lo que se refiere a integración. Hay un 37,2%de musulmanes en Ceuta y, según un informe del Instituto Elcano, éstos padecen los “peores porcentajes de actividad y de ocupación , residen en peores viviendas y barrios en peor estado y sufren un mayor fracaso escolar”. Además, señala el documento, existe una “separación física entre ambas comunidades”, de la cual el ejemplo más famoso es el tristemente conocido barrio El Príncipe. A él sólo llega la línea 8 de autobuses, que tarda una hora desde el centro. Cuando cae la noche no suben los taxis y ni siquiera hay farmacia de guardia. Un auténtico gueto que evidencia un fracaso en las políticas de integración en la ciudad.
Cercanías: una readigrafía diferente de nuestras ciudades. Diagonal-La Marea 2016
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El Puerto de Ceuta

Pobreza, desigualdad, altísima densidad, falta de viviendas,… son tantos los frentes de Ceuta… Su puerta de comunicaciones el Puerto es hoy un protagonista especial: militar, civil, mercancías, turismo, pesca…

Ceuta GE5.jpgCeuta tiene hoy una población de 84.263 habitantes, muy joven, y un parque residencial de tan solo 22.647 viviendas, de las cuales 4.932 son unifamiliares (el 21,78% del total). Ninguna ciudad supera la densidad de Ceuta (3,82 habitantes/vivienda. Datan de los 60′ 4.338 viviendas (el 19,2%, de los 70′ son 2.531 viviendas (el 11,2%), de los 80′ son 3.598 viviendas (el 15,9%), de los 90′ son 3.002 viviendas (el 13,3%) y de la década prodigiosa 2000-2009 son 5.289 viviendas (el 23,4% del total).


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


…seguiremos analizando en próximas entregas los 250 municipios mayores de España