MADRID Distrito 13 – PUENTE DE VALLECAS

¡Oh, si esto fuera París, qué buen día de campo pasaríamos juntos, solos, libres!… ¿Pero a dónde iríamos en Madrid? ¡Si aquí se pudiera guardar el incógnito!… Créelo, tengo un capricho, un antojo de mujer pobre y humilde. Me gustaría que tú y yo pudiéramos ir solitos, de incógnito, de riguroso inepto, como dijo el del cuento, al puente de Vallecas, y ponernos a retozar allí con las criadas y los artilleros, almorzando en un merendero y dando muchas vueltas en el Tío Vivo, muchas vueltas, muchas vueltas…

Benito Pérez Galdós. Lo prohibido

 

Estos gráficos representan el Parque Residencial del DISTRITO de PUENTE DE VALLECAS del municipio de MADRID.

Son los Bienes Inmuebles matriculados en el Catastro, clasificados por año de inscripción y por tamaño. Cada barra horizontal representa una década, siendo la más reciente la inferior (2010′), y la más antigua la superior (<1900). El color representa el tamaño, del más cálido (180 m2)

PUENTE DE VALLECAS Distrito 13 compuesto de los Barrios de 131 ENTREVIAS, 132 SAN DIEGO, 133 PALOMERAS BAJAS, 134 PALOMERAS SURESTE, 135 PORTAZGO y 136 NUMANCIA.

Son 1.496,87 ha de superficie y una población de 222.195 (152 hab/ha), 96.990 viviendas y 86.428 hogares. Con un saldo vegetativo prácticamente nulo, estancado (en 2016 hubo 2.062 nacimientos y 2.113 defunciones), 76.549 automóviles y 11.012 locales con actividad; con equilibrio entre los menores de 15 años (el 14,47%), y los mayores de 65 años (18,60%); con muy poca vivienda vieja (6% anterior a los 50′), abundando la vivienda de pequeño tamaño (más del 63% de superficie menor de 90 m2), precios de vivienda bajos y a la baja (-2,15% en 2016), con 14,60% de población extranjera viviendo en el 6,03% de los hogares (5.210), y dónde un 27,75% de las viviendas están ocupadas por solitarios (23.988 hogares unipersonales), y un 12,55% (10.848 hogares) son mayores de 65 años solitarios.

Aunque parece todo muy homogéneo, nada más lejos de la realidad

Una ciudad del tamaño en población de la ciudad de Elche (la 20ª), junto a la ALMENDRA de Madrid.

Estas tablas cualifican las viviendas del Distrito 13 PUENTE DE VALLECAS según su tamaño y su fecha de construcción.


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Creado en la nueva reestructuración del 28.3.1987, dividiendo el anterior –de Vallecas- en 2: éste del Puente y el de la Villa. Lleva el número 13 en la clasificación administrativa.

Se encuentra delimitado por la Avenida del Mediterráneo en su confluencia con la de la Paz, hasta el rio Manzanares; esta vía fluvial hasta su unión con el enlace del nuevo trazado del distribuido sur, hasta la carretera de acceso a mecamadrid, hasta la vía del ferrocarril Madrid-Barcelona, dirección E, calle Sierra, carretera de Vallecas y avenida del Mediterráneo. La construcción del metro en el Puente de Vallecas, en 1924, ya supuso un importante paso para la expansión, que alcanza su apogeo en las década de los 40′ a los 50′, asentándose una gran población inmigratoria, que nos recuerda aquel primer hábitat administrativamente dependiente de la villa de vallecas, dedicado preferentemente a la agricultura y cuyo caserío era de viviendas de 1 planta, con pequeñas huertas, cuyos productos se llevaban a vender a Madrid. El arrabal del Puente y el barrio de Doña Carlota ya aparecen a finales del XIX en los límites del término municipal con el de Madrid. El mencionado barrio va a ser fundamental en la historia del actual distrito, pues pronto se une al Puente.

“…La palabra Vallecas aparece escrita por primera vez en El fuero de Madrid de 1202, pero no alude a localidad alguna sino a un carrascal adehesado por el concejo de Madrid que comprendía los valles del arroyo de los Migueles y el río Jarama. Se trataba de un bien propio de la Villa cuyas rentas en este momento se destinaban al mantenimiento de la muralla. Los beneficios que proporcionaba, conocidos por documentos posteriores, eran muy variados y de gran importancia económica. A los pastos del suelo se sumaban las encinas de las que se obtenían bellotas para el ganado porcino, leña, madera, la corteza necesaria para la curtición, una de las artesanías sobresalientes en Madrid, y con toda probabilidad también carbón. Asimismo, aquí había importantes materias primas, como las canteras de pedernal y yeso, o los depósitos de canto en las orillas del Manzanares, ampliamente empleados en el desarrollo urbano. Lindaba este monte por el S, hasta la ribera izquierda del Manzanares, con un territorio denominado La Salmedina al cual estaba unido y con Vaciamadrid en la confluencia del Manzanares y el Jarama. La resonancia árabe de la primera palabra no es casual y Jaime Oliver Asín mostró este origen para ambas denominaciones, procedentes de Faáù al- Madina=Salmedina (el campo de la ciudad) y Faáù al-Maºrît=Vaciamadrid (el campo de Madrid), lo que remonta a este periodo la identidad de Vallecas como un campo de interés para la urbe. Por esta causa el territorio estaba custodiado y delimitado en su esquina NO por la Torre del Campo o Torrepedrosa, junto al cerro Almodóvar, en la NE, por las fortalezas de Rivas y Mejorada del Campo (una en cada ribera del Jarama), al SE, por el parador-fortaleza de Vaciamadrid y al SO, por La Torrecilla en la margen izquierda del Manzanares y por la Torre de Iván Crispín en la derecha. En la mitad occidental del territorio se situaba la heredad de Carrantona en torno al arroyo de este nombre, que contaba con cultivos, pastos y montes, siendo los primeros, uno de los principales recursos para el abastecimiento de Madrid.

Donada por el rey, pasó de la nobleza a la Orden de Santiago a finales del XII y más tarde a sucesivos miembros de la oligarquía y altos cargos residentes en la villa cristiana. Tenemos así una primera y originaria identidad vallecana, la de un campo vinculado al núcleo de población principal, Madrid. Este concepto persistirá en los siglos venideros llegando incluso a nuestros días, hasta convertirse en uno de sus iconos, que además de la explotación de los recursos naturales (geológicos, forestales y agrícola-ganaderos), ha prestado el escenario para costumbres y rituales, junto con producciones artísticas y literarias. Y por supuesto ha sido y es objeto de disputas y enfrentamientos por su propiedad, conservación o eliminación…”

“…Sobre el nombre de Vallecas aplicado a un núcleo de población no he encontrado documentación hasta 1406, aunque Julio González adelanta su existencia, sin citar las fuentes, a 1365. Esto se ajusta con bastante precisión a las pautas de poblamiento que imperaron en todo el antiguo Reino de Toledo, tras la toma cristiana del territorio en 1085. El largo periodo de inestabilidad que se produjo tras esta fecha, provocó que en las áreas rurales sólo hubiera núcleos habitados junto a las antiguas atalayas, castillos y fortalezas árabes. En el monte de Vallecas se desarrollaron pequeñas aldeas en Mejorada del Campo, el castillo de Rivas, la Torre del Campo o Torre Pedrosa y La Torrecilla (donde se ubicaba la aldea de La Salmedina). Todo el territorio quedó incluido en la Comunidad de Villa y Tierra de Madrid y, por tanto, sujeto a una relación de tipo señorial en la cual la tierra y sus aldeas están sujetas a la jurisdicción y servicio de la Villa, siendo su principal fin el abastecimiento de ésta. Pero desde finales del siglo XIV y sobre todo durante el XV, en todas las comunidades de Villa y Tierra, con especial incidencia en la de Madrid, se produce un proceso de privatización de los terrenos comunales asignados al núcleo principal, protagonizado por la oligarquía local que ha quedado fuera del reparto, la cual por medio de donaciones, compras y roturaciones ilegales, va acaparando más y más espacios rurales, de manera que al llegar el siglo XVI, Madrid ha perdido el dominio directo sobre todo su alfoz. Lo que provoca un reajuste del hábitat, ya que al caer el territorio en manos muertas, se deja de cultivar o explotar, los campesinos se encuentran sin medios para subsistir y muchas de las aldeas empiezan a perder población. Por este sistema casi se despuebla totalmente Rivas y así sucede en La Salmedina y Torrrepedrosa. Parte de sus vecinos se debieron trasladar junto al arroyo Carrantona (que atravesaba la heredad de este nombre), donde existían restos de antiguas alquerías, los campos se cultivaban y era posible encontrar trabajo en régimen de aparcería.

Nace así el pueblo de Vallecas al O del primitivo encinar y mucho más cerca de Madrid, a la que pronto empieza a abastecer de cereales, paja y pan. Avanzando un poco más, sobre todo a partir del siglo XVII la explotación de las canteras de yeso, la extracción del pedernal y la fabricación de cal, todas ellas materias primas imprescindibles para el desarrollo urbano de la capital, otorgarán a los vecinos nuevos recursos y una cierta bonanza económica, reflejada en el desarrollo social, la oferta de oficios y servicios y algunas construcciones como el Hospital de San Ignacio o la Iglesia de San Pedro Ad Víncula, cuyo campanario, con su característico perfil dibujado en el horizonte es un símbolo, aún hoy claramente visible, de la identidad del primitivo pueblo. Ya desde la Edad Media destaca la calidad del pan que diariamente los vallecanos acercan hasta la Casa de la Panadería en la Villa de Madrid, donde deben registrarlo (para que quede constancia de que cumplen con la cuota que les corresponde) antes de su venta en la plaza Mayor. Pero con este sistema, al que están sometidos todos los lugares más cercanos, no se solucionan los enormes problemas de abastecimiento y las autoridades madrileñas apuestan por dar facilidades para que se abran panaderías dentro del recinto amurallado, a la vez que las tahonas de sus aldeas van decayendo. No las de Vallecas donde, además, empiezan a instalarse inmigrantes de origen francés que se dedican a este oficio ya que aunque estaban sometidos a las Ordenanzas de los panaderos de Madrid, desde aquí tenían cierta facilidad para comprar el trigo o harina a los pueblos del corredor del Henares y burlaban con facilidad las normas sobre su abastecimiento en el pósito. En el siglo XVIII Vallecas contaba con 70 panaderías, constituyéndose esta actividad en una de sus primeras señas identitarias, sobre todo vista desde Madrid que se acostumbra a esperar las recuas de mulas que llegan desde el lugar y a comprar a sus vendedores ambulantes aquel “pan francés” que según todos los testimonios superaba en calidad al fabricado en la Villa y Corte, habiendo sido clasificado por varios viajeros extranjeros “como el más rico del mundo”.

El niño de Vallecas, Francisco De Goya

“…A finales del siglo XIX, Madrid cuenta ya con un número importante de fábricas atendidas por obreros que se asientan en barrios periféricos como Pacífico. El arroyo Abroñigal por la ausencia de un puente en condiciones que lo salvara, constituía una frontera natural de la ciudad en dirección SE. Pero será también en esta época cuando por fin se levante el secularmente demandado puente, agilizándose las comunicaciones y posibilitando la aparición de nuevos asentamientos al otro lado del curso fluvial en el término de Vallecas.

Nacen así las colonias de Doña Carlota, Picazo y Nueva Numancia, siendo este último nombre el oficial para el nuevo barrio que, sin embargo, desde el primer momento, se empieza a conocer como el Puente de Vallecas, denominación que finalmente prevalecerá para el suburbio, madrileño por sus características, pero administrativamente vallecano. Los nuevos barrios o barriadas son agrupaciones aisladas de casas, distantes unas de otras hasta varios kilómetros y ocupadas por inmigrantes procedentes de Castilla la Mancha y que trabajan como obreros sin cualificar, asumiendo también otras ocupaciones humildes (traperos y basureros). Su número empieza ascender vertiginosamente y ya en 1898 doblan a los habitantes del pueblo. En 1920, de las 28.420 personas censadas en Vallecas, sólo 2.973 residen en la Villa, nombre que empieza a darse en esta época al núcleo rural para diferenciarlo del Puente, aunque administrativamente nunca ha tenido esta categoría, sino la de lugar.

El desarrollo de los medios de comunicación, paradójicamente, separará aún más ambas entidades vallecanas, pues el Metro llega al Puente en 1924, pero a la Villa todavía tardará más de un lustro en instalarse, disponiendo tan sólo de tranvías y trolebuses para comunicarse con este barrio o con Madrid. Además, había que atravesar un paso a nivel con barrera para salvar el intenso tráfico ferroviario hasta la estación de Atocha, por lo que las colas y esperas se hacían interminables. Las malas comunicaciones también condicionaron que muchos inmigrantes desistieran de instalarse allí, e incluso que algunos vecinos que pretendían continuar sus estudios más allá de la enseñanza primaria o tenían intereses laborales en Madrid, abandonaran el lugar.

Desde su mismo origen, la Vallecas suburbial se enfrenta a la rural por múltiples motivos. El primero en salir a la luz es que la sede de la casa consistorial se localizaba en el núcleo menos poblado, obligando a desplazarse hasta allí, para resolver cualquier cuestión administrativa, a una importante masa de población. Los vecinos del Puente, que acoge al 90 % de los habitantes, se sienten agraviados, tanto por depender de un pueblo numéricamente inferior, como por no disponer de los mismos servicios que los madrileños (alcantarillado, empedrado, etc.), que las arcas del municipio vallecano no podían asumir. Ya en 1898 solicitan agregarse a Madrid, lo que levanta múltiples polémicas y finalmente no prospera. Pero el peso de su población finalmente se impone, y candidatos procedentes de las barriadas empiezan a presentarse a las elecciones municipales y a ganarlas, hasta que en 1931, el ayuntamiento y todos sus servicios son trasladados al Puente, quedando en la Villa tan sólo un juez de paz…”

“…El barrio obrero del Puente pronto adquirió unas connotaciones izquierdistas, muy radicalizadas, con un destacado (y lúgubre) papel durante la guerra civil, por estar en la zona roja y su proximidad al frente del Jarama. Los atroces acontecimientos acaecidos (fusilamiento del alcalde republicano Amós Acero, quema de iglesias y ermitas, asesinato de todos los pasajeros de un tren, bombardeos que destruyen ambas poblaciones…) han provocado un bloqueo mental o pacto de silencio entre los habitantes que aún hoy se niegan a relatar nada de aquellos años. A esto sucedió una durísima posguerra en la que no faltaron las represalias personales y colectivas como la demolición del edificio del ayuntamiento, antes citada.

Sin embargo la pérdida de la entidad municipal en 1950 no tuvo unas connotaciones tan negativas para los nostálgicos de la identidad rural que tan poco se vio muy afectada por la nueva situación administrativa. Mucho más inexplicable y desafortunada fue la remodelación de los distritos madrileños acometida en 1954 que dividió todo el territorio en 2: Vallecas, donde se distinguían algunos barrios del Puente que habían ido surgiendo más cercanos a Madrid y el otro, Mediodía, un ente totalmente irreal constituido por parte del distrito de Vicálvaro (la otra parte pasó a Ventas), y parte del de Vallecas incluyendo el casco histórico, Entrevías y el Pozo del Tío Raimundo, pero dejando fuera gran parte del término municipal.

Esta división artificial que desmembraba los territorios de antiguos lugares, se prolongó hasta 1988 cuando siendo alcalde de Madrid el vallecano Juan Barranco, la Villa recobró los terrenos arrebatados y el nombre de Vallecas para 2 distritos, Villa y Puente. Pero será el último, con el aluvión migratorio que desde las zonas rurales se produce a Madrid, el que acapare a nivel externo la identidad vallecana forjada en el franquismo. Aunque aquí ya existían barriadas obreras, todavía quedaba mucho terreno agrícola que empieza a ser vendido, alquilado o tomado por los manchegos, extremeños y andaluces.

Los inmigrantes que acuden en avalancha y sin recursos económicos para plantearse el acceso a una vivienda, optan por auto construirse su propia chabola plantada en medio del barro, muchas veces en el transcurso de una sola noche, burlando así la vigilancia policial que no podía desalojar a una familia que se encontraba bajo techo. Comienza aquí uno de los periodos más interesantes a nivel identitario. Desde Madrid, Vallecas queda empañada por toda una leyenda negra, de chabolas, miseria, delincuencia y marginalidad, magistralmente retratada por Luis Martín Santos en Tiempo de silencio, novela demoledora en la que un joven médico, becario del CSIC, por medio de un conserje de esta institución, entra en contacto con una familia de chabolistas donde las jóvenes le crían las ratas para sus experimentos, manteniéndolas calientes entre los pechos. El drama se desencadena al acudir al lugar cuando le demandan ayuda y encontrarse a una de las muchachas desangrándose por habérsele practicado un aborto y poco después morir en sus manos (Suárez-Inclán: 2007: 62-65).

Tiempos oscuros en los que decir que vivías en Vallecas era etiquetarse de una marginalidad degradante, que incluso frenaba el acceso a puestos de trabajo, llegando a extenderse la costumbre de que las katiuskas, aquellas botas de goma que todos los vallecanos llevaban puestas para moverse por el barrizal en que se asentaban las casas y chabolas, y que delataban el origen de sus usuarios, eran sustituidas por zapatos al llegar a Madrid, escondiéndose en bolsas o incluso dejándolas en un puesto de periódicos que había junto al Metro de Puente, donde su propietario había habilitado unas estanterías para tal fin. La piqueta novela de Antonio Piqués de 1981, situada en el Puente de Vallecas, refleja una situación que con toda probabilidad era la más grave en aquellos asentamientos, a través de una angustiada familia, amenazada por el derribo de su chabola.

También tiempos brillantes, por la inmensa fuerza de la solidaridad interna, por los apoyos de curas obreros, abogados laboralistas y partidos políticos clandestinos, por la multiplicación de las iniciativas culturales, por la capacidad de organización y el logro de muchas demandas sociales y urbanísticas (recordemos que la primera Asociación de Vecinos española nació en 1974 en Palomeras y la segunda en la UVA de Villa de Vallecas). Cuando se puso en marcha el plan de erradicación del chabolismo y los planes parciales, ya en la época de la Transición, los vecinos lograron imponer sus reivindicaciones: ser realojados en el mismo barrio y que se contemplaran sus demandas y puntos de vista, sentándose con los arquitectos a debatir planos y exponer necesidades.

Bajo el expresivo lema “Vallecas nuestro”, acompañado del dibujo de unos puños sujetando un tejado, se creó una identidad con una fuerza arrolladora, hasta el punto que vivir en “la pequeña Rusia” como se conocía al Puente, considerado una vergüenza desde Madrid, se convierte un orgullo interno.

Aún hoy, el haber habitado una chabola o que los progenitores pasaran por toda aquella epopeya mítica, se esgrime como aval por los habitantes del Puente que tardan muy poco en relatar sus circunstancias concretas cuando hablan del barrio. Lo cierto es que para muchos fue una victoria agridulce; aquellas casas y chabolas reproducían el modelo de sus pueblos originarios. Los patios, las tertulias a la puerta de la casa, los niños jugando por las calles… desaparecen y de la estructura horizontal se pasa a la vertical, en bloques de muchas alturas donde se alojan 60 y 70 vecinos. Muchos, especialmente los más ancianos, no logran acostumbrarse a la nuevas viviendas “dignas” por las que tanto se había luchado, y la añoranza y recreación idílica de aquellos tiempos se extiende entre la población. La costumbre, muy extendida, de, tras la jubilación, retornar al lugar donde se nació para pasar allí el último periodo de la vida, es un indicio de la falta de integración en la vida urbana. El pueblo participa aunque en menor medida de todo el proceso. Por una parte, hasta fechas asombrosamente tardías mantiene su identidad rural con sus fiestas y bailes, las conversaciones a la puerta de la casa y los niños jugando libremente por las calles. Los vecinos trillando en las eras se convierten en todo un símbolo y algunos inmigrantes del Puente incluso acuden nostálgicos a contemplar la faena. Se añoran los toros y festejos taurinos prohibidos desde la pérdida de la independencia municipal, pero los bailes, kermés, el ciclo festivo con sus romerías y fiestas de quintos o la forma de relacionarse los vecinos aparentan la continuidad de unos patrones pueblerinos que sin embargo están mortalmente amenazados.

En 1950, cuando Vallecas se anexionó a Madrid, el pueblo tenía 5.161 habitantes; el 1.1.2005 estaban censadas en la Villa 65.842 personas. Esta multiplicación se debe a la inmigración de origen nacional, procedente sobre todo de Castilla la Mancha, Andalucía y Extremadura durante la segunda mitad del siglo XX. Así, pronto comenzaron a surgir, rodeando el casco histórico, las primeras chabolas, algunas  que aprovechan los muros derruidos de una de las ermitas que a modo de cinturón protector custodiaban los caminos de acceso al pueblo, son símbolo inequívoco de esta transformación. Aparecen barriadas marginales muy semejantes en sus características a las del Puente, en la UVA de Vallecas, el barrio Vilano, el pozo del Huevo, etc. que asimismo reproducirán las condiciones de solidaridad interna, creación de asociaciones culturales y de vecinos, apoyos de los curas, jóvenes, etc.

Otro colectivo que se comienza a asentar en los 2 núcleos vallecanos es el de los estudiantes, algunos venidos de provincias en aquellos tiempos que sólo Madrid y Barcelona ofertaban un amplio elenco de carreras universitarias y especialidades, encuentran en el extrarradio alquileres baratos ajustados a sus precarias economías. Otros, militantes de partidos políticos clandestinos, llegan con una clara intencionalidad política, trasladando su labor de captación y oposición al Régimen, de la clase universitaria, a la obrera. También el pueblo está cambiando y como en el Puente, curas obreros, chabolistas y los más jóvenes protagonizan un proceso que de alguna manera divide los espacios e identidades (incluyendo las eclesiásticas): la tradicional en el centro histórico y la más progresista y solidaria con los inmigrantes en la periferia.

También, un poco más tarde se levantan colonias de vivienda social como las de la Virgen de la Torre o la del Rosario en las que mayoritariamente se asienta población de origen manchego, extremeño y andaluz, comenzando la multiplicación del número de habitantes que como siempre traen y tratan de perpetuar las costumbres de sus lugares de origen.

Por si faltaban problemas y rivalidades entre pueblos, barrios y vecinos, en 1971 se levanta la “Ciudad Residencial Santa Eugenia” en territorio de Villa de Vallecas, junto al cerro Almodóvar y separada del casco histórico unos 3 km; en los cuales se había instalado otro núcleo chabolista que, remodelado con casas prefabricadas, se conocerá como la UVA de Vallecas (estas viviendas estaban ideadas para unos pocos meses pero su habitación se prolongará durante décadas en unas condiciones iguales o peores que las de las propias chabolas y casitas auto construidas).

Santa Eugenia es una urbanización de altos bloques de edificios, pero con amplias y urbanizadas avenidas, multitud de especies arbóreas, plazas, jardines, etc., destinada a una clase social media, un poco más elevada que la del pueblo y por supuesto que los chabolistas. Muchas de las familias que se trasladaron allí procedían del Puente o de la Villa y por su más próspera situación económica buscaron unas mejores condiciones de vida y, seguramente, también alejarse de la mala fama que pesaba sobre el barrio. La principal directriz para ofertar la urbanización es la separación absoluta de Vallecas, renegando incluso del nombre, para lo cual les viene muy bien que esta parte del territorio en ese momento, pertenezca al distrito de Mediodía y en los anuncios se hablaba de casas junto a la carretera de Valencia. Para mayor tranquilidad, y que no existiera posibilidad alguna de que desde la UVA se pasase a la nueva colonia, se construye un muro, conocido como el “muro de la vergüenza” que a modo de foso medieval aísla y protege a los nuevos vecinos de cualquier contacto: Santa Eugenia está, pero no es Vallecas.

Los vecinos de Santa Eugenia no querían ser de Vallecas porque tenía muy mala prensa. Y este será también un problema para los que vivían en el pueblo que con indignación ven cómo en los medios de comunicación se habla de “Vallecas” sin especificar entre barrios ni distritos. No se trata sólo del legado histórico del Puente como un suburbio obrero reivindicativo y radical, ni el chabolismo o las luchas por la remodelación del barrio. A la pobreza y marginalidad que estigmatizaban a los pobladores inmigrantes, se suma, desde finales de la década de los 70′, la aparición y extensión del consumo de drogas entre la juventud. El fenómeno se extiende como una mancha por toda España, pero que aquí tiene una fortísima incidencia porque los poblados marginales que han ido apareciendo en las áreas meridionales sin urbanizar, se convierten en centros de tráfico de estupefacientes en los que se instalan los camellos y a los que acuden a comprar gentes de todo Madrid, y, naturalmente, también se vende en los barrios vallecanos y muchos jóvenes caen atrapados en sus redes. Como será una norma, droga y delincuencia van asociadas (sobre todo las llamadas drogas duras con gran capacidad de crear adicciones, tales como el LSD, la heroína y la cocaína cuyos consumos se suceden, como modas entre la juventud). La estanquera de Vallecas, obra teatral de Luis Alonso de Santos basada en una noticia de periódico y convertida en película por Alex de la Iglesia, refleja con precisión el ambiente que, desde Madrid y el resto de España, se suponía cotidiano en Vallecas, sin distinguir entre los dos distritos. Esta imprecisión externa acentúa el rechazo de los naturales del pueblo hacia los vecinos del Puente.

El retrato en películas localizadas en Vallecas del binomio drogas-delincuencia y el tratamiento que sus directores dan a los protagonistas, ha sido considerado como un flaco favor, porque las simpatías internas y externas que provocan, propicia la perpetuación del sistema La contestación interna es fuerte y movimientos como Madres contra la droga que denuncian los puntos de venta en Vallecas tienen su efecto. Aunque la desmantelación de los poblados marginales especializados en el trafico de estupefacientes, no elimina el problema, incluso en ocasiones, al realojar a sus inquilinos en los nuevos bloques, lo que hace es acercarlo aún más a los vecinos. Las dificultades se multiplican por la capacidad de trasladarse de un sitio a otro. Así, cuando desaparece La Rosilla del Puente empieza a cobrar auge Las Barranquillas en la Villa. Mientras que en la actualidad, ante la progresiva desmantelación de este foco, los narcotraficantes se están trasladando a la Cañada Real que atraviesa los términos de la Villa de Vallecas y Rivas.

LA CONSTRUCCIÓN DE UNA IDENTIDAD DURANTE LA TRANSICIÓN

Nación Vallekana

Inmigrantes peninsulares con escasa formación, chabolismo y viviendas precarias, paro, delincuencia, drogas, solidaridad interna, apoyos de curas obreros y partidos políticos clandestinos, reivindicaciones sociales, asociaciones culturales y de vecinos, manifestaciones artísticas y culturales con intencionalidad social… forman un cóctel explosivo, que a inicios de la década de los 80′ cristalizará en el surgimiento de una imagen identitaria interna que se forja en el Puente pero aspira a comprender todo el territorio de Vallecas. Nace propiciada por grupos de jóvenes que han pasado por las bandas adolescentes, las asociaciones juveniles de las parroquias y la militancia en partidos políticos radicales de izquierda y colectivos como “Los hijos del agobio”, “Los siete magníficos” o “El Colectivo Ecologista el Bulevar”. Con un amplio bagaje cultural en aquellos momentos en que los libros se devoraban, se asistía a las películas de arte y ensayo, a mítines, manifestaciones y conciertos musicales, tienen una intencionalidad premeditada en la creación de una identidad vallecana que se apoya en algunos hitos como el pub Hebe, la librería el Bulevar, Onda Verde Vallecana (la primera radio independiente que emite desde España), Radio Vallekas, Revista Valle del Kas, etc. El apoyo de artistas y escritores no vallecanos como Juan Margallo, Genovés, Francisco Umbral, Ramoncín, y un larguísimo etc., junto al inesperado interés que todo lo que pasa en Vallecas despierta en los medios de comunicación y, por supuesto, el seguimiento masivo de sus iniciativas por amplios sectores de la juventud, hace explosionar el vallecanismo con inusitada fuerza y vigor. En vísperas de los carnavales de 1981, Nando (Fernando González Lozano), desde el Colectivo Ecologista el Bulevar, diseña el logo &, abreviatura de Vallekas, escrito con K, en honor al legendario Valle del Kas que según la leyenda fue el nombre primitivo del territorio, debido a su primer propietario, el moro Kas, expulsado del lugar tras la conquista cristiana. Las 3.000 chapas vendidas en aquella fiesta son el más claro exponente de que existía un sentimiento colectivo, una imperiosa necesidad de expresar la identidad vallecana. El uso de la K en Vallekas, reforzado por otras corrientes que también la adoptan como el movimiento punki, se extiende como la pólvora en todos los soportes escritos, camisetas, chapas, pegatinas para coches, carteles de manifestaciones, Internet…

El logo, símbolo de una determinada forma de ser y reivindicar una identidad vallecana, radical e izquierdista es asumido principalmente por los jóvenes del Puente, llegando a la Villa de forma mucho más tardía y que no siempre responde a las mismas connotaciones. Vallecas y Vallekas coexisten caracterizando y distinguiendo a los usuarios de cada opción. No vamos a mencionar aquí la inmensa lista de manifestaciones culturales vehículos de expresión de la identidad vallecana, ya recogidas en una monografía (Cirujano Marín y Fernández Montes 2007), algunas de las cuales (música y graffiti) cuentan con capítulos específicos en este número monográfico. Si es necesario, aunque sea brevemente, mencionar la Batalla Naval, también aquí tratada por Elisabeth Lorenzi, que remite a la utópica reivindicación de Vallekas independiente y puerto de mar. Surgida de manera casi accidental (hacía calor y para refrescarse se abrieron las bocas de riego), sin nadie que la organizara en sus inicios, fuera de los actos oficiales de las fiestas del Carmen de Puente de Vallecas, donde ha estado prohibida durante muchos años y provocando una inusitada reacción de apoyos internos, como todas las manifestaciones festivas se ha convertido en un cauce de expresión y exaltación identitaria. Quisiera subrayar que, como sucede con las Vírgenes de la Torre y del Rocío en la Villa, la del Carmen, patrona de Puente de Vallecas, es activa militante y defensora de esta celebración, que de hecho tiene como única justificación, si exceptuamos la reivindicación de la utopía, que ella es también la patrona de los marineros…”

Matilde Fernández Montes. Vallecas, identidades compartidas, identidades enfrentadas: La ciudad, el pueblo y el campo, el suburbio y el barrio. Revista de Dialectología y Tradiciones Populares, 2007, enero-junio, vol. LXII, nº 1, págs. 33-83, ISSN: 0034-7981

 

 

 

 

 

En 1919, el rey Alfonso XIII inauguró oficialmente la primera línea del Metro quedando unido el Puente de Vallecas con el centro de Madrid.

Entre 1922 y 1925, la Compañía Madrileña de Urbanización, compró y urbanizó varios terrenos en Pacífico, en el Cerro del Tío Felipe, Palomeras, Camino del Hormiguero y Pozo del Tío Raimundo. Esta compañía fue muy criticada por los propietarios vallecanos, según ellos trabajaba en connivencia con las autoridades locales deshauciando a pobres inquilinos de sus terrenos para construir en ellos edificios de hasta 10 plantas, por entonces llamados “utaniks”, pues aún no se había popularizado la palabra rascacielos, cobrando a los irquilinos hasta treinta y más duros al mes, todo ello tratando de solucionar lo que constituía el problema de la vivienda. Otras inmobiliarias construyeron chalets, cuyos alquileres oscilaban entre las 150 y 350 pesetas, cantidades fuera del alcance de los sueldos obreros.

El Pozo del Tío Raimundo cuenta en el año 1956 con 7.600 habitantes, en su mayoría inmigrantes de la localidad jiennense se Martos.

Portazgo y los Altos del Arenal, a un lado de la carretera de Valencia, y las Palomeras al otro, empiezan a poblarse hacia 1932 con chabolas y casitas de autoconstrucción, que acaban ocupando lo que hasta ahora sólo había sido espacio rural.

“…Vallecas forma parte de esa periferia metropolitana que crece más deprisa que la capital en las primeras décadas del siglo actual. En el contexto urbano de Madrid aparece Vallecas como un núcleo de caracteres rurales, formales pero con una población activa empleada en funciones urbanas, próximo a la capital, y en la que se integrará con la planificación e iniciación del Ensanche. Claro ejemplo, de suburbio periférico en crecimiento, para satisfacer la fuerte demanda de viviendas, principalmente de tipo popular, que podemos calificar de barrio marginal por el desorden urbanístico y el deterioro de sus edificios, hacinamiento, área de pobreza que convive con población no aceptada en otras zonas residenciales de la ciudad, de gran movilidad demográfica y nula movilidad social (Valenzuela, 1969).

1875 Vallecas por IGN

º1878 Vallecas por IGN

A principios de siglo, Vallecas era un suburbio que satisfacía el problema de la vivienda en familias con escasos recursos económicos. Inicialmente el cambio de hábitat, de rural a urbano, se produjo de manera irregular y con cierto desorden, aunque persistían los caracteres rurales puede decir;e que la vida urbana en sentido restringido comienza a percibirse a mediados del siglo pasado (Terán, 1961). Los 2 núcleos más antiguos: Doña Carlota y el Puente de Vallecas crecen desde entonces. Se trata de dos antiguos núcleos rurales que configurarán el desarrollo del distrito. Según M. de Terán, en 1875 ya existe el arrabal del Puente y el barrio de Doña Carlota, el primero formado en torno al puente, que ya aparece en el mapa de Coello como límite del término municipal de Madrid; y el segundo, río arriba (arroyo Abroñigal), al acecho de la aglomeración urbana. Más al sur se va formando el barrio de Picazo.

Paulatinamente esta 3 áreas espaciales se van uniendo dando como resultado el extenso barrio del Puente de Vallecas. La realidad que surge en estos nuevos barrios no tiene ninguna vinculación con la economía agraria y sí con las funciones urbanas. En los años 20′, el crecimiento del suburbio de Vallecas se debe a varios factores (COPLACO, 1982):

  • Carestía de la vivienda del Ensanche.
  • Interés de la Administración por el desarrollo del Extrarradio.
  • Política de vivienda. Reglamento de casas baratas.
  • Mejora del transporte.
  • Puesta en servicio del tramo de Metro Atocha-Vallecas.
  • Aumento de la riqueza industrial del municipio.

De este modo, Vallecas comienza a jugar en este período, respecto al conjunto de Madrid, el papel de suburbio receptor de una mano de obra a bajo coste que no encuentra satisfecha su demanda de vivienda en el interior del casco urbano madrileño.

Entre 1920-40, los barrios periféricos y los espacios de la primera corona de municipios que rodean el término municipal de Madrid están ocupados por inmigrantes. Estos municipios crecen desde los 91.038 habitantes hasta 238.027 habitantes, incremento del 161,45%, frente al crecimiento de Madrid en estos mismos años, que fue de 750.896 habitantes hasta 1.088.647 habitantes, incremento del 44,97%. El crecimiento periférico se cuadriplica en Canillas y Vicálvaro, se triplica en Chamartin y se dobla en Vallecas, Villaverde y Carabanchel (Estébanez, 1990).

En este período se constata el primer crecimiento a saltos de la metrópoli de Madrid sobre su entorno rural, constituyendo un espacio dependiente de la ciudad central, donde se concentra el empleo industrial y de servicio, asentándose en la periferia el obrero que diariamente trabaja en Madrid. Es posible hablar de una clara expresión de área metropolitana, con un centro decisional y una corona dependiente. Entre 1948 y 1954, Madrid se anexionó 13 municipios limítrofes, su término municipal pasó de tener 68.419 ha, a tener 607.087 ha. Así se produce el primer salto metropolitano sin haber saturado el suelo del Ensanche, ni del Extrarradio. Cabría pensar que esta incorporación respondió a una operación especulativa para lograr suelo abundante y barato.

En 1946 se crea la Comisaria para la Ordenación Urbana del Gran Madrid llevando a cabo expropiaciones de miles de Has., que después permitirán las grandes operaciones de vivienda de promoción oficial, destacando entre su magnitud el Gran San Blas, macizando lo que debieran haber sido zonas verdes. Se favorece el “salto” metropolitano, al dejar vacíos, en busca de los pueblos exteriores, dejando intersticios de suelo intermedio sin edificar.

1941 PGOUM “Plan Bidagor”

En 1941, es publicado el “Plan de Ordenación Urbana de Madrid y sus alrededores” que concebía Madrid rodeado de un “anillo verde”, a través del cual estarían conectados a la ciudad los núcleos satélites, los poblados autosuficientes, contemplándose entre ellos a Vallecas Villa y a Palomeras, que hubieran quedado separadas del Puente de Vallecas por esa soñada fran a verde. Este Plan no preveía el fenómeno inmigratorio en Madrid, y concretamente en Vallecas, que aumentaria un 268% en la década de 1950-60. Aún en 1950, el Plan de Ordenación parecía viable y se promulga un Plan de Creación de Núcleos Satélites en el cual aparece bien definida la zona de Palomeras, como uno de esos pequeños poblados que rodearían a la ciudad.

1963 PGOUM

En 1963, con el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid se da definitivamente por perdido todo aquello que se proyectó en 1941, quedando legalizadas todas aquellas irregularidades urbanísticas que se habían realizado. A partir de 1950, el fuerte proceso inmigratorio de Madrid por el incipiente desarrollo industrial hace que Vallecas actúe como área residencial receptora de mano de obra poco cualificada, constituyéndose en uno de les principales núcleos de acogida de esta población inmigrante. Son varios los factores que favorecen la atracción de población hacia este importante foco de la periferia madrileña:

  • Proximidad al casco urbano central, con buena comunicación por Metro.
  • Gran cantidad de suelo vacante que favorece la aparición de asentamientos chabolistas.
  • Tolerancia de la Administración de un crecimiento periférico y marginal, permitiendo ilegalmente la conversión de suelo rústico en urbano en el que se asentarán las chabolas.
  • La estructura de la propiedad de su suelo fuertemente fragmentada (Parcelario Rústico) favorece las parcelaciones mínimas e irregulares.

En 1944, el Plan Bidagor califica a Vallecas como suburbio con categoría de edificable en la zona ya consolidada del Puente de Vallecas. En la década de los 50′, el crecimiento de Vallecas se acelera y se anexiona entonces a la capital. Su estructura urbana desarrolla varios procesos: densificación del Puente, proliferación de asentamientos chabolistas ilegales por demanda insolvente, sobre suelo rústico, tolerados oficialmente ante el elevado déficit de vivienda social. El crecimiento incesante del chabolismo comienza a preocupar por la temida conflictividad social, por lo que se redacta el plan de Urgencia Social en 1957 para erradicar el chabolismo. También se intenta poner fin a los asentamientos clandestinos, mediante el famoso decreto de 23.8.1957 contra asentanientos clandestinos, creando un Servicio de Vigilancia del Extrarradio que impida nuevas construcciones o dirija a los futuros inmigrantes hacia los denominados “Poblados Dirigidos”, construyendo para tal fin un total de 21.302 viviendas entre 1958 y 1966 La realidad evidencia que no se consiguen esas 60.000 nuevas viviendas en el plazo previsto, ni se impide la edificación de nuevas chabolas, ante la avalancha descontrolada de inmigrantes.

En 1961 es promulgada la “Ley General de Absorción de Tugurios y Chabolas”, con 2 importantes consecuencias. La primera de ellas, la construcción, por parte de la Obra Sindical del Hogar, en 1963, de la UVA (Unidad Vecinal de Absorción) de Vallecas. Se construyó un pequeño poblado de carácter provis:onal (para cinco años), pero al cabo de este período, aquellas personas seguían viviendo allí en unas casas deterioradas, no construidas para larga duración, y carentes de todo tipo de infraestructura urbana y de servicios. La segunda consecuencia de la ley de 1961, la coordinación de varios organismos para construir, cada uno de ellos, diversan colonias de viviendas. Política ministerial de poblados mínimos y de absorción, que para Vallecas significa la construcción de 2.670 viviendas (114 dirigidas, 759 mínimas y 576 de absorción) ubicadas fundamentalmente en Entrevías (COPLACO, 1982). La Obra Sindical del Hogar construye en este período algunos pequeños núcleos, barriadas de Erillas, Alto Arenal y el Poblado Mínimo de Vallecas. También el Ayuntamiento a través del Patronato Municipal de la Vivienda construye algunas colonias. De este modo, 3 entidades: Ministerio, Organización Sindical del Hogar y Patronato Municipal de la Vivienda construyen un total de 7.890 nuevas viviendas en este período, pero resultan claramente insuficientes para una población como la de Vallecas. El problema del chabolismo no estaba resuelto, el censo de chabolas continúa incrementándose.

Los asentamientos chabolistas lejos de desaparecer se consolidan en los años 60′, caso de Palomeras, el más característico. Conclusión, el crecimiento de Vallecas se produce fundamentalmente sobre suelo no planeado a través de unos procesos:

  • Densificación del Puente de Vallecas y comienzo de su proceso de renovación.
  • Proliferación de asentamientos de infravivienda generalmente sobre suelo rústico.
  • Fuerte actividad promotora de los organismos públicos para erradicar el chabolismo, sobre suelo propiedad de la comisaria de Ordenación Urbana.

Así se construyen entre 1939 y 1963, 12.464 nuevas viviendas, cifra claramente insuficiente para cubrir la demanda de familias que habitaban en infraviviendas. Este déficit de viviendas se pretende reducir con una serie de operaciones de promoción pública según la tipología reflejada en el mapa. La necesidad de viviendas en Madrid era preocupante, el Plan del Area Metropolitana establecía un déficit de 100.000 viviendas, sin incluir, chabolas.

A partir del I Plan de Desarrollo, se crea una polémica entre la Comisaría del Plan de Desarrollo y el Ministerio de la Vivienda. Unos, como mediadores de los nacientes intereses del sector inmobiliario, ligado al capital industrial y financiero; otros (Ministerio de la Vivienda) que defienden la intervención directa del Estado y la protección oficial como mecanismo de favorecer la inversión en la vivienda. La batalla la perdió el Ministerio, creciendo el porcentaje de viviendas libres respecto al total de viviendas en Madrid. La liberalización de los precios va unida al “salto” metropolitano. Es el caso de los barrios periféricos de urbanización marginal, cuya creciente centralidad relativa empieza a hacerlos atractivos al capital privado. Ejemplo, Palomeras y Orcasitas donde se pretende, partiendo del planeamiento promovido por el Ayuntamiento, que la iniciativa privada expulse a sus habitantes, bajo el pretexto de erradicar viviendas marginales. Estas viviendas estarían situadas en el sector Sureste, en el diseño del llamado primer anillo, a desarrollar en la década 1960-70. Para acometer la operación del “primer anillo” se desarrolla, necesariamente, una política urbana monopolista a lo largo de la década de los 70′, son las actuaciones conocidas como ACTUR (Actuaciones Urtanisticas Urgentes), operaciones a las que sólo pueden acceder los “grandes” promotores, aunque los fabulosos beneficios generados con estas operaciones inmobiliarias en el Area Metropolitana no revierten en la creación de servicios colectivos. El Madrid de los años 70′ se presenta como un Madrid de crisis e indecisión, en el que el problema más acuciante de la capital en estos años es la vivienda.

En 1975, sobre un total de 1.089.000 familias madrileñas, unas 587.000, es decir, el 53%, carecen de vivienda adecuada (infravivienda, hacinamiento o carencia de servicios mínimos). Unas 68.000 familias viven en situación de realquilados. Los intentos de la Administración para resolver este problema. de considerable gravedad, se centran en lo que Castelís denomina “urbanismo concertado” (Castelís, 1977), modelo importado directamente de Francia, en el que la Administración negocia las prerrogativas públicas en beneficio de operaciones inmobiliarias privadas, a cambio de la realización, por parte de los promotores, de una serie de equipamientos y servicios colectivos. Estas decisiones permitieron una autoselección de los grupos financieros en el sector inmobiliario, accediendo a estas operaciones sólo los grandes promotores. Consecuencia de todo ello, gigantes reservas de suelo urbano en manos del capital monopolista, en un sector inmobiliario fuerte que produce viviendas y servicios de tan baja calidad que constituir una nueva forma de expresión de la crisis urbana.

Mientras tanto, el crecimiento de Madrid esta incontrolado, prueba de ello la proliferación de las chabolas y las parcelaciones ilegales, a pesar de las operaciones estatales para ordenarlo resultando ineficaces.

En el período “desarrollista” la Administración ante el fracaso del plan de erradicación del chabolismo, en el distrito de Vallecas. introduce un giro en su política urbana, y pone en marcha una nueva estrategia para la transformación de la zona, apoyando una progresiva intervención de la iniciativa privada.

La Administración facilita la actuación de medianos propietarios con las leyes de vivienda de renta limitada y subvencionada, iniciándose la construcción de las primeras colonias a partir de los años 70′, sobre suelo vacante, entre el Puente de Vallecas y las áreas chabolistas para satisfacer a una demanda solvente.

Entre 1960-70 aparecen las Colonias de Sandi, Villota, Hogares, Helma, Pryconsa, Virgen del Castañar, etc… A finales de la década de los 60′, se pone en marcha el mecanismo transformador de los planes parciales, lo que significa que diversas zonas de Vallecas cuenter con un Plan Parcial aprobado – Plan Parcial de Palomeras Sureste, Pian de Reforma Interior del Puente de Vallecas y Plan de la Zona Industrial-. En este periodo, el crecimiento urbano de Vallecas se caracteriza por los siguientes procesos:

  • Construcción de un gran número de colonias con el apoyo de la Administración a la iniciativa privada.
  • Consolidación de la zona chabolista, frente a la que la Administración responde con la estrategia del Plan Parcial con vistas a su erradicación.

La década de los 70′ conoce un proceso de pérdida de población. Vallecas pierde el carácter de foco inmigratorio y su situación dentro de Madrid inicia una transformación hacia nuevos usos y actividades. En la década de los 80′, la pérdida de población se acentúa en el segundo quinquenio. Disminuye la población joven y aumenta la población envejecida, confirmándose un comportamiento demográfico similar al resto del municipio, disminución de los grupos económicamente activos y elevados costos sociales.

Las funciones del distrito de Vallecas en la estructura urbana de Madrid comienzan por la recepción de población inmigrante de bajos niveles de rentas, en unas estructuras generalmente al margen del planeamiento. característica trama de ensanche periférico. Microparcelaciones para que la población rural inmigrante se aloje mediante autoconstrucción de unidades residenciales, en la mayor parte de los casos calificables como infraviviendas. Esto va configurando un tejido urbano subestándar, tal y como afirma COPLACOOtras funciones posteriormente localizadas en el distrito, con un relativo éxito, son las zonas industriales.

El desbordamiento metropolitano de Madrid cuenta con el crecimiento de los núcleos residenciales de la primera corona metropolitana, la zona del Puente de Vallecas queda muy bien localizada, pero el freno lo ponen las estructuras existentes de baja calidad, procedentes de las microparcelaciones, lo que obstaculiza el salto cualitativo del sector dentro del mercado de suelo metropolitano.

El Plan General del Area Metropolitana de 1963 califica como suelo urbano residencial la práctica totalidad del sector, reconociendo la existencia de las grandes áreas de infraviviendas. El desarrollo del planeamiento parcial de este sector debe recoger un futuro realojamiento de la población existente. Sin embargo, los Planes Parciales posteriormente desarrollados no tienen en cuenta este objetivo y en la práctica son un mero instrumento de renovación-expulsión para la mayoría de los residentes. Después de una década de tensiones y luchas sociales, la remodelación del tejido subestándar y el realojamiento de la población residente en infraviviendas es una realidad y se puede afirmar que la función del sector como área residencial de población obrera procedente de la inmigración rural se ha mantenido.

El Plan general de 1963 califica la mayor parte del suelo del distrito para uso residencial, recogiendo la diferencia entre el tejido consolidado del primer anillo del sector del Puente de Vallecas, que se mantiene con estructura de edificación cerrada, y la segunda corona, más amplia, donde existen núcleos consolidados a nivel estándar y grandes áreas de infraviviendas, que califica para edificación abierta. Las calificaciones para equipamientos y zonas verdes se producen necesariamente, en gran medida, sobre la estructura del tejido subestándar ya existente. En la memoria del Plan se hace referencia en los preceptivos planes parciales al realojamiento de la población ya existente. Si bien, los posteriores planes parcíales ignoraron esta cuestión, la existencia de esta determinación en la memoria del Plan ha servido de base jurídica en las actuaciones vecinales que defendían su permanencia en el barrio. De este modo, en el distrito de Vallecas el Plan del 63 también desbordado e incumplido, se puede considerar que no lo ha sido en tanta medida como en otras zonas de la ciudad, al menos en el desbordamiento de la zonificación de las áreas residenciales. Así pues, el distrito tenía asignado en el Plan General un uso básicamente residencial, que es el que tradicionalmente ha venido cumpliendo a lo largo del tiempo y en su proceso de desarrollo.

Poco a poco los barrios vallecanos responden a la tipología de crecimiento de la periferia de Madrid, (López de Lucio, 1976): “carácter puntual, discontinuo y heterogéneo de los distintos paquetes urbanos, considerándolos como mecanismos de ocupación del suelo condicionados por unos intereses y necesidades concretos, más que por una lógica abstracta, exterior y englobante, como pretende ser el planeamiento metropolitano”.)

Los barrios del distrito de Vallecas forman parte de 2 tipos de parcelaciones, las periféricas, en torno a las principales vías de salida de la ciudad, que configuran sistemas reticulares más o menos deformados y variables en el tamaño y forma de las parcelas; y las parcelaciones marginales, en general procesos más recientes -de posguerra- y, por tanto, menos consolidados y densificados que los anteriores, pero de tipología y origen muy similar.

Los ensanches del siglo XIX son teóricamente una fórmula para responder a la escasez y carestía de los alquileres de vivienda y, por tanto, para favorecer a las clases populares. Ante la limitada oferta de vivienda, el encarecimientode los alquileres no resolvió el problema en absoluto, provocando la rapidez y extensión con que se desarrollaron los suburbios periféricos – “el extrarradio” -. Según Sánchez Guerra en el preámbulo del primer Proyecto de Ley (1914) de regulación en la urbanización de los suburbios (Bassols, 1973): “más allá de los cascos urbanos o en su caso de los ensanches, las prescripciones de policía no extendían sus efectos, por lo que al iniciarse procesos migratorios sensibles se urbanizaron los alrededores de los cascos o ensanches de forma totalmente anárquica”. Esta tipología denoninada “parcelaciones periféricas” se desarrolla con una extensión mayor que la del Ensanche, entre 1860-1940 en la zona del Puente de Vallecas, entre otras. En una época posíerior, 1940-60, con una tipología bastante similar, aparecen las llamadas “parcelaciones marginales” a las que pertenecen Palomeras, Barriada del Tío Felipe, Pozo del Tío Raimundo, etc… además de innumerables núcleos menores y aún más marginales. Estas implantaciones aprovechan los elementos infraestructurales existentes (carreteras de salida de Madrid), en el caso de Vallecas (Avda. Ciudad de Barcelona). Las fuertes corrientes inmigratorias de posguerra plantean 2 soluciones que obedecen a tipologías distintas: la autoconstrucción en procesos de crecimiento marginal, chabolismo, dotados de una mínima estructura urbana, ejemplo representativo, los barrios de Palomeras; y la actuación en grandes unidades por parte de la iniciativa privada (como forma de controlar el chabolismo e integrar en niveles mínima nente satisfactorios a la creciente clase obrera de la capital). En la década de los 60′, la iniciativa pasa a manos privadas, aunque en regímenes de protección oficial.

La tipología de los barrios de Vallecas forma parte de una operación de remodelaciones de barrios marcadamente innovadora. Tras varios decenios de falta de voluntad política para atender una demanda surgida de la infravivienda y chabolismo, carente de todo tipo de equipamientos, la reivindicación ciudadana pone de manifiesto esta situación coincidiendo con el inicio del régimen democrático. Esta operación, de gran envergadura y trascendencia, obligó a la Administración a hacerse eco de las organizaciones vecinales, auténticas dirigentes del proceso.

A finales de la década de los 70′ el MOPU inicia en Madrid una amplia operación de construcción de viviendas, locales comerciales y equipamientos de 30 barrios, en la mayor parte de los casos localizados en la periferia madrileña, produciéndose profundas transformaciones del tejido urbano.

La operación marca un hito en la historia uñanística madrileña reciente: 30 barrios, unas 800 ha., 38.590 viviendas y una inversión difícil de determinar pero que sin duda supera los 200.000 millones de pesetas de 1985 y constituye una experiencia única en la política de promoción pública de vivienda (Vinuesa, Sánchez-Fayos, Oliete, 1986).

Estos barrios fueron quedando integrados en el espacio urbano, bien por medio del planeamiento, bien por la centralidad adquirida en relación con el crecimiento metropolitano. Esta integración impulsa las operaciones de renovación urbana en los años 60′ y 70′, caso de Palomeras, caso representativo de Vallecas.

Dos tipo de actuaciones:

Sobre núcleos de autonconstrucción, creados por los inmigrantes llegados entre 1950 y 1960 a Madrid, procedentes en su mayoría de áreas rurales de La Mancha, Extremadura y Andalucía. Asentamiento sobre zonas rústicas o anillos verdes, donde se autoconstruyeron en pequeñas porciones de suelo con materiales de derribo unas viviendas pésimas en tamaño y condiciones de habitabilidad, en un contexto urbano carente de urbanización y servicios (agua, electricidad, alcantarillado, viario).

Sobre barrios de Promoción Oficial, construidos durante el período 1941-1963, con un doble objetivo: erradicar el chabolismo, caso de los Poblados Dirigidos, los de Absorción y las U.V.A.s, y alojar provisionalmente al emigrante al llegar a la ciudad proporcionándole una vivienda ‘puente”, caso de los Poblados Mínimos y Agrícolas (Azumendi, 1979).

En el proceso de remodelación destaca la partcipación de las Asociaciones de Vecinos (AA.VV.) impulsores y copartícipes de la Operación, experiencia de urbanismo participativo única en España, que más adelante traíamos en el capítulo dedicado a Palomeras. Los vecinos en sus barrios toman conciencia y llegan al convencimiento, mediante organización asamblearia, de sensibilizar a la Administración ante la demanda social, impidiendo el urbanismo especulativo que sistemáticamente perjudicaba los intereses vecinales.

En los barrios de autoconstrucción, los residentes exigen el realojamiento de todos los vecinos en las viviendas a construir en el barrio, como pago de la “deuda social” que con ellos se había contraído por su contribución al desarrollo económico (mano de obra barata, ausencia de inversiones públicas…) así como al desarrollo urbano, generando unas plusvalías por la transformación de un suelo rústico en urbano.

En los barrios de Promoción Oficial, para conseguir la remodelación y el realojamiento se argumenta con la provisionalidad y el estado ruinoso de edificios y viviendas. Movilizaciones y lucha constante, varios miles de personas se manifiestan periódicamente en sus barrios y frente al Ministerio de Vivienda. En enero de 1979 se crea la Coordinadora de Barrios en Remodelación para coordinar las distintas AA.VV. con compromisos de realojamiento.  

En 1977 se había creado OREVASA (Sociedad para la Ordenación y Realojamiento de Vallecas, SA), empresa mixta de gestión con capital público, en la que se integran 11 AA.VV. de Vallecas, con una representación paritaria en el Consejo de Administración, formado por 10 representantes de Organismos de carácter público y 10 consejeros representantes de los vecinos. A través de esta sociedad se ha gestionado la adquisición del suelo, el planeamiento, la urbanización y la construcción. Además del censo de afectados y las operaciones de derribos, adjudicaciones y realojos.

En 1979, la Coordinadora de Barrios negocia con el MOPU los puntos fundamentales: Promulgación de una normativa específica, que reconozca la “deuda social” y el compromiso del Estado.

  • Realojo en el propio barrio.
  • Respeto al régimen de propiedad.
  • Valoración de la vivienda antigua con actualización e indemnizaciones.
  • Promoción directa.
  • Programas de actuación para toda la Operación que deberá considerarse de forma unitaria.
  • Condiciones especiales de renta y de financiación.

Analizando el modelo de crecimiento “a saltos” del municipio de Madrid, podemos corroborar una estructura morfológica de la ciudad claramente segregada, formada por “piezas” de crecimiento diferenciado, como denomina Ezquiaga (Ezquiaga, 1986), en la que cabe diferenciar:

1 – Casco Histórico

2 – Ensanche

3.- Núcleos rurales anexionados por el crecimiento de la capital

4.- Parcelaciones periféricas al margen del Ensanche, lotificando las grandes fincas del Extrarradio para acoger la demanda de suelo de la incipiente inmigración.

5.- Núcleos de colonias de viviendas unifamiliares desarrolladas al amparo de la legislación de “casas baratas” en los años 20′ en áreas suburbanas.

6.- Nuevos ensanches de los años 40′ y 50′ para capas medias de la población, destacando la prolongación de la Castellana y Príncipe de Vergara, y los grandes polígonos de cdificación abierta, a partir de los sesenta en la periferia, por la iniciativa privada.

7.- Lugares degradados del municipio en los años de máximo crecimiento, 1960-70, asentamientos marginales para los inmigrantes que no pueden acceder al mercado libre de la vivienda, ni a los limitados planes públicos de promoción de vivienda social. Estos asentamientos, en su mayor parte, se mantendrán hasta la gran operación pública de remodelación de barrios, realojando los barrios autoconstruidos y los polígonos de promoción pública de los años 50′ de baja calidad en amenaza de ruina.

Por tanto, el municipio madrileño presenta una segregación social, entre sectores urbanos, claramente delimitada por las líneas divisorias que se extienden en dirección S-SE y N-SO…”

Alfredo Mingorance Jiménez. 2002. Tesis Doctoral. Sociedad y empleo en Vallecas

En la Tesis de Luis Moya González, Los Barrios de Promoción Oficial de Madrid, de 1974, describe en fichas la situación de

Barrios de Promoción oficial 1976

  • Nombre de la Promoción: ALTO DEL ARENAL (Nº 41)

Organismo promotor: OSH
Fecha de construcción: 1959
Arquitectos:
nº de viviendas: 805
superficie de actuación (ha): 6,7
Densidad (viv/ha): 120,15
Usos del suelo en %: Edificado viviendas: 38
Edificado otros usos: 4,43
Zonas libres privadas: 11,49
zonas libres públicas: 36,47
Viario rodado: 9,61

Tipos de Bloques (forma y altura): Doble crujía de 4 plantas y unifamiliares en hilera no pareada de 2 plantas.

SERVICIOS COMUNITARIOS: Centro social, centro parroquial, 2 colegios.

SERVICIOS ADJUNTOS: PLANO 1:2000 Si OTROS planos FOTOGRAFIAS: AEREA Si BLOQUES TIPO Y ESPACIOS LIBRES SIGNIFICATIVOS 12

ESTRUCTURA URBANA: Esquema viario en “Y”. En· el encuentro equipamiento trama ortogonal de bloques orientados al sur-suroeste y trama de unifamiliares con orientación sur-este. Manzanas desiguales buscando paralelisro en sus límites. Bloques de 4 plantas paralelos o perpendiculares al viario. Espacios libres interbloque semicerrados para crear un ambiente. Zonas diferentes para bloques altos y unifamiliares. Estas últimas en tiras paralelas con jardines traseros privados.

Resumen EVALUACION DEL BARRIO: La escuela y parroquia, de posterior construcción, hacen del barrio una unidad vecinal mas cerrada y compacta que las usuales. La gran cantidad de arbolado confiere a les zonas libres públicas un carácter agradable. Sin resolver las interferencias de tráfico rodado y peatonal. La mayoría de las viviendas han sufrido remodelaciones y transformaciones debido a su poca calidad y tamaño mínimo. Densidad conseguida, porcentajes de utilización del suelo conseguidos, sin equipamiento comercial, pero se localizan puestos ambulantes en la plaza central.

Poblado del Arenal 1974

  • Nombre de la Promoción: VALLECAS POBLADO MINIMO (Nº 42)

Organismo promotor: INV
Fecha de construcción: 1956
Arquitectos:
nº de viviendas: 336
superficie de actuación (ha): 4,2
Densidad (viv/ha): 80
Usos del suelo en %: Edificado viviendas: 36
Edificado otros usos: 2
Zonas libres privadas:
zonas libres públicas: 53
Viario rodado: 10

Tipos de Bloques (forma y altura): De doble crujía, de 2 alturas, con galería de acceso a las viviendas de la planta superior entre dos bloques.

SERVICIOS COMUNITARIOS: Guardería, escuela, centro juvenil y locales comerciales.

SERVICIOS ADJUNTOS: PLANO 1:2000 Si OTROS planos FOTOGRAFIAS: AEREA Si BLOQUES TIPO Y ESPACIOS LIBRES SIGNIFICATIVOS 13

ESTRUCTURA URBANA: En cuadricula con apéndice de prolongación hasta la calle Venía de la Higuera. Via de penetración al centro, donde se encuentran los servicios comuniterios y vía en fondo de saco en el apéndice. Espacios libres y parque por supresión de bloques en la cuadricula.

Resumen EVALUACION DEL BARRIO: Construido en una zona de chabolas. Forma una agrupación muy diferenciada del resto que incluso se ha querido reflejar localizando zonas de protección verde en sus contornos y volcando su estructura hacia el interior. Poca calidad de la construcción. Contradicción entre su estructura cuadriculada y su entorno, e incluso con las vías principales del distrito como la Avenida de S. Diego de trazado curvilíneo. Tratamiento del suelo bastante cuidado. Sistéma económico de construcción mediante lo galería entre 2 bloques de acceso a las viviendas de la planta superior.

1974 Vallecas Poblado Mínimo

  • Nombre de la Promoción: ERILLAS (Nº 43)

Organismo promotor: INV
Fecha de construcción: 1957
Arquitectos:
nº de viviendas: 340
superficie de actuación (ha): 2,38
Densidad (viv/ha): 142,86
Usos del suelo en %: Edificado viviendas: 19
Edificado otros usos: 1
Zonas libres privadas:
zonas libres públicas: 65
Viario rodado: 15

Tipos de Bloques (forma y altura): De doble crujía, de 5 alturas adosados en línea.

SERVICIOS COMUNITARIOS: Guardería, escuela, centro juvenil y locales comerciales.

SERVICIOS ADJUNTOS: PLANO 1:2000 Si OTROS planos FOTOGRAFIAS: AEREA Si BLOQUES TIPO Y ESPACIOS LIBRES SIGNIFICATIVOS 3

ESTRUCTURA URBANA: Supermanzana peatonal dejando espacios abiertos en el interior y ajustándose al viario circundante.

Resumen EVALUACION DEL BARRIO: Ejemplo afortunado de ordenación abierta, está proporcionada, tratamiento adecuado de espacios libres y aprovechamiento de la topografía para acotarlos. Sentido de manzana unitaria. Ambientes interiores protegidos del tráfico. Buena jardinería.

  • Nombre de la Promoción: PERPETUO SOCORRO (Nº 44)

Organismo promotor: INV
Fecha de construcción: 1962
Arquitectos:
nº de viviendas: 1.416
superficie de actuación (ha): 8,24
Densidad (viv/ha): 171,82
Usos del suelo en %: Edificado viviendas: 26
Edificado otros usos: 5
Zonas libres privadas:
zonas libres públicas: 47
Viario rodado: 22

Tipos de Bloques (forma y altura): De doble crujía, de 4 y 5 alturas adosados en hilera o formando una “U”.

SERVICIOS COMUNITARIOS: 3 colegios, comisaría e iglesia.

SERVICIOS ADJUNTOS: PLANO 1:2000 Si OTROS planos FOTOGRAFIAS: AEREA Si BLOQUES TIPO Y ESPACIOS LIBRES SIGNIFICATIVOS 4

ESTRUCTURA URBANA: Parcela casi rectangular rrama ortogonal de manzana semi-cerrada en la Avenida de la Albufera y al este de la promoción, y lineal en el resto de un solo bloque o 2 bloques paralelos. Vías de tráfico no jerarquizadas. Servicios comunitarios en el centro.

Resumen EVALUACION DEL BARRIO: Calles estrechas para la altura de los edificios, convertidas en aparcamiento del barrio y de la zona de servicios próxima a la Avda. de la Albufera. Poca vida urbana. Se echa en falta los bajos comerciales. La planta semisótano que aparece en el exterior recubierta de piedra da un tono frío a la calle. Los tipos de revoco que unen verticalmente los huecos de ventana acentúan la altura de los edificios.

  • Nombre de la Promoción: POBLADO DIRIGIDO ENTREVIAS (Nº 45)

Organismo promotor: OPD
Fecha de construcción: 1956
Arquitectos: Alvear y Sáenz de Oiza
nº de viviendas: 2.114
superficie de actuación (ha): 20,7
Densidad (viv/ha): 102,12
Usos del suelo en %: Edificado viviendas: 30,7
Edificado otros usos: 0,7
Zonas libres privadas: 29,7
zonas libres públicas: 29,6
Viario rodado: 9,3

Tipos de Bloques (forma y altura): Viviendas unifamiliares con patio.

SERVICIOS COMUNITARIOS: Supermercado, mercado, centro sindical, dispensario.

SERVICIOS ADJUNTOS: PLANO 1:2000 Si OTROS planos FOTOGRAFIAS: AEREA Si BLOQUES TIPO Y ESPACIOS LIBRES SIGNIFICATIVOS 7

ESTRUCTURA URBANA: Sobre una trama ortogonal de vías rcotonales y de tráfico rodado se ubican las hileras de viviendas unifamiliares paralelas y perpendiculares a dichas vías. Equipamiento disperso.

Resumen EVALUACION DEL BARRIO: La actuación se encuentra escindida en 3 fases, repartidas entre otras actuaciones oficiales (poblado de absorción, unidades vecinales). Buen estudio de viviendas, (modelo para las posteriores del mismo tipo) y de los espacios libres. En colaboración con COUMA e INV.

Nota – La 1ª fase la llevó a cabo la Cooperativa del Pozo, puesto que aún no estaba constituida la Gerencia.

  • Nombre de la Promoción: ENTREVIAS POBLADO DE ABSORCION (Nº 46)

Organismo promotor: INV
Fecha de construcción: 1957
Arquitectos:
nº de viviendas: 750
superficie de actuación (ha): 6,6
Densidad (viv/ha): 113,64
Usos del suelo en %: Edificado viviendas: 21,6
Edificado otros usos: Dotación general
Zonas libres privadas: 15,2
Zonas libres públicas: 51,7
Viario rodado:11,5

Tipos de Bloques (forma y altura): Viviendas unifamiliares adosadas de 2 plantas, bloques de doble crujía de 4 plantas.

SERVICIOS COMUNITARIOS: Dotación general del barrio.

SERVICIOS ADJUNTOS: PLANO 1:2000 Si OTROS planos FOTOGRAFIAS: AEREA Si BLOQUES TIPO Y ESPACIOS LIBRES SIGNIFICATIVOS 5

ESTRUCTURA URBANA: Retícula ortogonal. Bloques orientados norte-sur. Vía perimetral y eje de circulación rodada principal con ramificaciones en fondo de saco.

Resumen EVALUACION DEL BARRIO: Espacios libres agradables mediante el movimiento de los bloques. Viviendas de presupuesto muy bajo. Sin equipamiento pero se utiliza el de las unidades vecinales de Entrevías entre las cuales se confunde este barrio .

  • Nombre de la Promoción: ENTREVIAS UNIDADES VECINALES (Nº 47)

Organismo promotor: INV y OSH
Fecha de construcción: 1958-1975
Arquitectos:
nº de viviendas: 4.650
superficie de actuación (ha): 58,18
Densidad (viv/ha): 79,94
Usos del suelo en %: Edificado viviendas:
Edificado otros usos:
Zonas libres privadas:
Zonas libres públicas:
Viario rodado:

Tipos de Bloques (forma y altura): EN ALTURA

SERVICIOS COMUNITARIOS: Teléfonos, ins. deportiva, C. Sindical, Ayuntamiento, Correos y Telégrafos, hotel, casa cultural, c. movimiento, mercado, (construido), centro sindical (const), centro comercial, supermercado, 13 G. Escolares (8 const), 3 guarderías, una escuela de artes y oficios, escuela de formación profesional, cátreda J. Antonio (const), 2 Institutos de E. Media (const.), asilo de ancianos (const.), dispensario (const.), 3 parroquias, (1 const.), un hogar del F. de Juventudes (const.), 1 cine (const.).

SERVICIOS ADJUNTOS: PLANO 1:2000 Si OTROS planos FOTOGRAFIAS: AEREA Si BLOQUES TIPO Y ESPACIOS LIBRES SIGNIFICATIVOS 17

ESTRUCTURA URBANA: El barrio está estructurado por una trama ortogonal que forma manzanas de tamaños muy variables, en general con espacios libres en el interior. La disposición de los bloques suele ser paralela u ortogonal a las vías de circulación. El equipamiento se encuentra repartido en el barrio.

Resumen EVALUACION DEL BARRIO: Entrevías no constituye unidad más que por estar encerrado en límites bien definidos (vía de ferrocarril y carretera de ronda). Cada actuación tiene una textura y arquitectura dispar. La falta de equipamiento (proyectado y no construido) no ayuda a crear un barrio con entidad propia. Entrevías viejo, sigue siendo el lugar de atracción del conjunto. Estas unidades vecinales son un ejemplo de la inoperancia en cuanto a vida urbana, de la aplicación de las teorías racionalistas. Los espacios libres bien tratados son la excepción y se dan en las actuaciones más antiguas, y por tanto más consolidadas. La densidad sin embargo resultó bastante equilibrada salvo en algunas actuaciones puntuales. Habrá que esperar la construcción del equipamiento para juzgar realmente el funcionamiento del barrio.

1985 PGOUM

En el Informe Análisis de Barrios Vulnerables, realizado por DUyOT-ETSAM-UPM se identificaron en 1991 los Barrios de:

PUENTE DE VALLECAS

Tiene origen en los crecimientos populares, de final del siglo XIX y comienzos de éste, coetáneos al ensanche de Madrid, pero que se producen fuera del entonces término municipal, se producían por loteos de las fincas próximas a la vías principales, construyéndose mediante viviendas de baja calidad y de pequeño tamaño, aunque no faltaron ejemplos de mejor calidad. Sobre estas antiguas parcelaciones se fue renovando el caserío mediante su sustitución por edificaciones de mayor altura y densidad.

La zona se encuentra localizada en el distrito de Vallecas, en el borde NO del Distrito sobre la vía M-30 y al N de su eje funcional la Avenida de la Albufera. Se trata de una zona de vivienda popular, con graves problemas en la continuidad y tamaño de la estructura urbana, en la que se mantiene aún una población de pequeños artesanos y talleres, muchos de ellos especializados en la confección y que han llegado incluso a conformar la red “Moda Pronta”. Se trata de un espacio en el que existen viviendas de muy mala calidad con habitantes mayores de bajas rentas en situación de alquiler.

La ciudad percibe éste área como un espacio con personalidad propia, los vecinos piensan que la zona necesita de ayudas para su rehabilitación, ya que la sustitución de las antiguas edificaciones por nuevas viviendas solo se producirá en los puntos mas privilegiados manteniéndose las edificaciones de peor calidad y con poblaciones incapaces de acometer la obras necesarias

POZO DEL TIO RAIMUNDO

Sobre los suelos ocupados por el barrio de autoconstrucción del Pozo del Tío Raimundo, se realizó una de las remodelaciones de la operación “Barrios en remodelación”, ejecutándose un total de 2.020 nuevas viviendas, en las que fueron realojados los antiguos vecinos de la zona.

Se encuentra al sur del distrito de Vallecas, bajo las vías del tren y limitada por la M-40 y el parque de Emtrevías. El espacio al que nos enfrentamos es el de un barrio de remodelación, compuesto por nuevas edificaciones con una tipología de alojamientos que van desde viviendas unifamiliares, hasta torres de vivienda, pasando por ciertas formas experimentales de edificaciones perimetrales. El barrio se ejecutó con la máxima generosidad posible en la determinación de las dotaciones públicas, realizándose con rigor la urbanización. No obstante todo lo anterior algunas de las zonas tienen problemas por exceso de espacios semiprivados sin control definido. Se trata de uno de los pocos barrios de remodelación en los que se generó espacio apto para usos industriales.

El barrio esta dotado de una doble aura, por un lado aún pervive el recuerdo del antiguo Pozo del Tío Raimundo, ejemplo de la marginación y situado mas allá del limite de la ciudad. Pero al mismo tiempo se impone la percepción de un barrio emblemático en la lucha contra la dictadura, un barrio capaz de transformar a personas como el padre Llanos, y capaz de luchar y obtener su derecho a una vivienda digna.

PALOMERAS NORTE

Fruto de la operación de Barrios en Remodelación, se construyó el barrio de Palomeras, con un total de 10.340 nuevas viviendas, en las que se realojaron las poblaciones procedentes de las chabolas de Palomeras Bajas, Palomeras Sudeste y los huertos, sobre una superficie de 460 hectáreas.

Se encuentra al NE del distrito de Vallecas, limitada por la M-40 y la carretera de Valencia. Se conforma como una de las promociones con las que se desarrolló la operación de Palomeras. En concreto se trata de los cinco superbloques realizados por los hermanos Casas, se trata de grandes edificaciones de cinco crujías y catorce plantas de altura, que determinan una poderosa unidad que compite con las unidades de su entorno de porte semejante.

El barrio se ejecutó con la máxima generosidad posible en la determinación de las dotaciones públicas, realizándose con el mayor rigor la urbanización, pero tanto por la decisión consciente de aquilatar el modelo edificatorio, como por la búsqueda de una homologación ambiental con las promociones de vivienda de los años precedentes, se produce un espacio fuertemente signado por la edificación, de un marcado carácter residencial y con una importante anómia.

El barrio no se percibe ya como asociado al mar de infraviviendas de las Palomeras ni siquiera ocupa su espacio de origen (hoy Madrid-Sur), sino que se percibe como un conjunto de nuevas barriadas de Vallecas, entendido como un espacio popular y sin especial calidad.

ENTREVIAS

En los años 50′ el fenómeno de la emigración masiva de las poblaciones rurales a las grandes ciudades adquiere en Madrid grandes dimensiones, dando lugar al “problema de la vivienda”, ante éste la administración realiza iniciativas de producción masiva de vivienda pública, Entrevías será uno de los espacios preferidos por la administración, que sobre los ámbitos de infravivienda inicia sucesivos planes de vivienda pública que comienzan en 1956 con el Poblado Dirigido y constinúa con las unidades vecinales de la Obra Sindical del Hogar.

Se encuentra al S del distrito de Vallecas, al sur de las vías del tren y limitada por el parque de Emtrevías y la estación de contenedores de Méndez Alvaro. Se trata de un espacio emblemático de la vivienda pública, sobre el que se han producido sucesivas operaciones, desde proyectos experimentales que incluían aportación de trabajo sobre tipologías de vivienda unifamilar, hasta torres o bloques dentro de la ortodoxia de la vivienda mínima.

La zona delimitada incluye parte del Poblado Dirigido y de la Unidades vecinales.

Se trata en cualquier caso de un barrio construido con los mínimos recursos posibles, en el que sucesivas operaciones han intentado paliar las carencias de origen, su estructura y disposición revela fielmente una génesis que tan solo buscó la provisión de vivienda.

Entrevías se percibe como un barrio marginal, con multitud de problemas y sin alicientes para otras poblaciones.

En 2001 los barrios vulnerables son:

ENTREVIAS ESTE / ENTREVIAS OESTE

POZO DEL TIO RAIMUNDO / PEÑA PRIETA

NORTE DE VALLECAS / CERRO DEL TIO PIO

SAN DIEGO / PICAZO

PEÑA ATALAYA-NUESTRA SEÑORA DE LOS ANGELES / SAN JORGE

PARQUE AZORIN / ALTO DEL ARENAL

PALOMERAS 1-LUIS BUÑUEL / JARDIN DE PALOMERAS-VILLALOBOS

PALOMERAS SURESTE / PORTAZGO

 

L

En 2006 los barrios vulnerables son:

PARQUE AZORIN, LOPEZ GRAS, PEÑA PRIETA, BAJO-CERRO DEL TIO PIO, San Diego, PICAZO, PEÑA ATALAYA, SAN JORGE Y NUEVA NUMANCIA.

Los Planes de Barrio son una iniciativa del Ayuntamiento de Madrid de acuerdo con la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) que tienen la finalidad de avanzar en el reequilibrio social y territorial de la ciudad, mediante la intervención social planificada en los barrios más desfavorecidos de Madrid. Esta iniciativa representa la profundización del modelo de participación ciudadana implantado en la ciudad y la consolidación de los principios de corresponsabilidad y solidaridad territorial que han sustentado desde el año 2003 el diseño y ejecución de los Planes Especiales de Inversión y Actuación Territorial (PEI).

POZO-ENTREVIAS

PLAN DE BARRIOS EL POZO-ENTREVIAS – PUENTE DE VALLECAS

Entrevías, antes adscrito al antiguo Distrito de Mediodía, quedó integrado en el Distrito de Puente de Vallecas en el Plan de Ordenación del Territorio del año 1988. El surgimiento del ámbito conocido como Puente de Vallecas tiene lugar con la inmigración que se produce a finales del XIX y que se sitúa a las orillas del Arroyo del Abroñigal. En las décadas de 50′ y de 60′ es cuando se produce la mayor oleada de población inmigrante hacia esta zona de Madrid para buscar trabajo en sectores productivos como la construcción, la industria o el comercio.

Este ámbito aglutina tramas urbanas diversas, que responden a diferentes asentamientos, en cierta medida espontáneos, y otros tejidos que intentan ordenar y remodelar estos crecimientos. Se pueden diferenciar claramente cuatro unidades: Pozo, Entrevías, la zona más densa al norte entre las calles Sierra de Albarracín y Lagartera, y su área colindante, más reciente, que se corresponde con la ordenación del Plan Especial de Reforma Interior (PERI) “La Viña”. En su mayoría eran en origen poblados de chabolas, poblados dirigidos, de absorción y algunas cooperativas que más tarde fueron remodelados.

El Pozo del Tío Raimundo, situado en la zona más oriental, fue remodelado en 1977 con nuevas edificaciones de variadas tipologías intensivas y extensivas en el marco de un fuerte proceso de reivindicación vecinal. El conjunto alcanza una buena calidad ambiental gracias a la gradación de alturas, la diversidad volumétrica y la variedad tipológica, capaz de ofrecer distintas opciones de habitabilidad a los antiguos residentes, en respuesta a los deseos de la población y alejada de la imagen de la edificación pública o privada de los barrios baratos. Supone una construcción que permite alternar, en una red bien estructurada, espacios libres o dotaciones con torres en altura, bloques de cuatro plantas, unifamiliares adosadas y superposiciones de dúplex, con jardines y terrazas.

Entrevías, ocupa la parte central del ámbito, y mantiene gran parte de las viviendas unifamiliares que tuvieron su origen en el Poblado Dirigido, al que se suman bloques de vivienda de mayor altura, que se corresponden con la ordenación del Plan Parcial de Entrevías de 1963.

La tercera zona, al noroeste del barrio, se corresponde con un ensanche de parcelación periférica de los años 40, con tramas muy compactas de manzanas alargadas y calles muy estrechas. La zona más reciente, de menor extensión (“La Viña”) se concibe a modo de remate con la zona anterior mediante bloques lineales y torres como final visible del conjunto edificado.

Las tipologías edificatorias no son uniformes, destacando en cada una de las zonas, las siguientes:

• En el Pozo: las torres de 11 alturas, bloques de 4 alturas, y dúplex y unifamiliares de 4 y 2 plantas.

• En Entrevías: las viviendas unifamiliares de 2 plantas, y el bloque abierto lineal y en H.

• Finalmente, en el resto: la edificación entre medianeras de 2-3 alturas, formando manzanas cerradas alargadas de 100-200 m.

En las relaciones con el entorno y con la ciudad, es una zona bastante segregada de su entorno por las infraestructuras de transporte ferroviario. La reciente operación de integración urbana del ferrocarril de Entrevías ha mejorado las conexiones con el resto del Distrito, gravitando sus relaciones sobre la avenida de Entrevías, que constituye su límite por el norte. En cuanto al transporte público, la zona cuenta con dos estaciones de cercanías (Asamblea de Madrid y Pozo) que conectan con varias líneas de Cercanías del Corredor del Henares que llegan a Atocha, y con las líneas de autobuses 102, 111, 24 y 103 de la E.M.T. El principal eje viario de la zona es la avenida de Entrevías, actuando como viario local estructurante la Ronda Sur, que rodea todo el barrio, y una de serie calles transversales en sentido norte-sur, que canalizan los tráficos hacia la avenida de Entrevías.

La zona cuenta con 2 hitos urbanísticos:

El parque forestal de Entrevías, que rodea el barrio con un gran potencial de vistas, por situarse en un enclave elevado.

El espacio público generado por la cubrición del ferrocarril en la avenida de Entrevías.

EL TRIANGULO DEL AGUA

PLAN DE BARRIOS TRIÁNGULO DEL AGUA – PUENTE DE VALLECAS

Zona integrada en el Distrito de Puente de Vallecas. El surgimiento del ámbito conocido como Puente Vallecas tiene lugar en la inmigración que se produce a finales del XIX y que se sitúa a orillas del Arroyo del Abroñigal.

La trama urbana del Triángulo del Agua es una trama densa, estructurada mediante amplias avenidas surgidas de los procesos de remodelación y que relacionan la zona con el resto del Distrito.

El Triángulo del Agua corresponde a la última fase, aprobada en 1981, para la remodelación y realojamiento que constituyó el Plan Parcial del Polígono de Edificación Abierta de Puente de Vallecas. El Plan Parcial fue redactado en 1974 con el objetivo de establecer las directrices urbanísticas que ordenarían la ocupación que se venía produciendo desde 1946 en ese ámbito territorial. El proyecto de remodelación mantiene parcialmente la edificación existente, sobre todo en la zona noroeste, con un tejido compacto de manzanas alargadas, y prevé edificaciones completando tramas existentes en manzana cerrada.

La tipología edificatoria corresponde a dos clases, la edificación abierta y la manzana cerrada, distinguiéndose en ella las edificaciones más antiguas con manzanas alargadas de 120-160 m y manzanas más cuadradas en las nuevas viviendas.

Dentro del parque residencial destaca el conjunto de viviendas situada en Arroyo del Olivar, entre las calles Arroyo del Olivar, Pedro Laborde y la avenida de Buenos Aires, que fueron remodeladas con un criterio de preservación de aquellas edificaciones de calidad suficiente, dentro de los mínimos habitables, incluidas en el plan de actuación de Palomeras III Fase. Se trata de construcciones de notable austeridad, realizadas en ladrillo, volúmenes fuertes y expresivos y desnuda unidad material. Las avenidas de Pablo Neruda y de Buenos Aires se constituyen como los principales ejes viarios de la zona, a los que se añade además la calle Pedro Laborde como viario local estructurante.

FONTARRON

PLAN DE BARRIOS FONTARRON – PUENTE DE VALLECAS

El barrio de Fontarrón es una zona integrada en el Distrito de Puente de Vallecas. Fontarrón se encuentra en una situación de borde junto a una autovía urbana, la avenida del Mediterráneo, que lo separa del Distrito de Moratalaz, y adquiere su trama urbana actual tras la operación de remodelación de 1984, correspondiente al Plan Especial de Remodelación del Polígono de Edificación Abierta del Puente de Vallecas, al N de la avenida de la Albufera. Es un tejido urbano formado por bloques y torres agrupadas en grandes manzanas sobre un tapiz de espacios libres.

Básicamente, su tipología edificatoria se reduce a 2modalidades:

• Las manzanas cerradas de 4-5 plantas.

• Las torres de 13-14 alturas alternando con bloques lineales de 4- 5 alturas. El elemento de nexo entre las 2 modalidades es la uniformidad de material de fachadas y en cubiertas.

Dada la mencionada situación de Fontarrón como borde junto a una autovía, sus relaciones con el entorno y con el resto de la ciudad se realizan mediante la red de transporte público de la E.M.T., cuyas líneas de autobuses (63,141 y 143) circulan por la zona. Los dos principales ejes viarios de la zona, sin llegar a ser ejes estructurantes, son las calles Maruja García Romero y Ramón Pérez Ayala.

1997 PGOUM

PGOUM 1997 USOS Y ACTIVIDADES

PGOUM 1997 PLANEAMIENTO

PGOUM 1997 ORDENACION

PGOUM 1997 GESTION

PGOUM 1997 CARTOGRAFIA

Y a 1.1.2016 la edificabilidad remanente residencial del PGOUM-97 en PUENTE DE VALLECAS

Estrategias de Regeneración – Desarrollo Urbano Sostenible. Ayuntamiento de Madrid.

B. ÁREAS

B.1. ÁREAS PRIORITARIAS DE REGENERACIÓN

B.1.1 APIRUs La gran mayoría del parque residencial del distrito requiere rehabilitación y mejora de eficiencia energética de las edificaciones. En el distrito de Puente Vallecas se han delimitado 11.

– 13.01 Barrio de Portazgo

– 13.02 Colonia Los Alamillos

– 13.03 Colonia Jesús Divino Obrero

– 13.04 Numancia

– 13.05 Barrio de San Diego

– 13.06 Palomeras Bajas

– 13.07 Avenida de Buenos Aires 

– 13.08 Colonia Los Alamillos

– 13.09 Colonia Sandi

– 13.10 Colonia San Francisco Javier

– 13.11 Entrevías

B.2. ÁREAS DE OPORTUNIDAD

B.2.1 ÁREA DE OPORTUNIDAD ACTIVIDAD ECONOMICA LA ARBOLEDA Esta área incluye las zonas sin desarrollar del AOE00.10 Politécnico de Vallecas y la franja este del polígono industrial La Arboleda (Tubos Borondo). El objetivo de este Área de Oportunidad es la reordenación, en un estudio conjunto con los suelos del API18.09 y el APR13.02, para posibilitar la implantación de actividades económicas innovadoras muy vinculadas a la I+D+i en relación al Campus de la Universidad Politécnica y el Hospital Infanta Leonor, completando la estructura organizativa de la ordenación con ejes verdes y nuevas conexiones viarias que mejoren la movilidad.

B.2.2 ÁREA DE OPORTUNIDAD MENDEZ ALVARO- ABROÑIGAL Esta zona engloba los terrenos de uso ferroviario situados al este del distrito. La Junta Municipal solicita el traslado de la Estación de Contenedores y la Depuradora de la China. La línea ferroviaria supone una barrera consolidada que aísla el Parque Lineal del Manzanares del Distrito y el propio distrito con los colindantes. Se considera prioritario el estudio de la mejora de conexiones y el fomento de la movilidad en ente ámbito.

B.3. ÁREAS DE CENTRALIDAD URBANA

B.3.1 ÁREA DE CENTRALIDAD ENTORNO DE LA AVENIDA DE LA ALBUFERA Delimita las manzanas con frente a la avenida de la Albufera y aquellas colindantes con las mismas características de estas, desde el puente de Vallecas a la calle Pío Felipe, incluyendo el Bulevar de Peña Gorbea y su entorno. Se han tenido en cuenta para esta delimitación la concentración del comercio, la intensidad de transporte público, la existencia de edificios representativos del distrito (plaza de Puerto Rubio, Junta Municipal, Estadio de Vallecas, centros comerciales) así como la localización geográfica de esta zona, situada en la línea central del distrito en su conexión con la M-30.

C. REDES

C.1. RED DE PROXIMIDAD La Red de Proximidad se distribuye esquemáticamente en ejes longitudinales en Numancia, Portazgo, San Diego y Palomeras; y ejes transversales en Palomeras sureste y Entrevías.Estos ejes se ramifican para conectar las dotaciones y las vías comerciales a través de los recorridos más favorables para los peatones. El barrio de Entrevías queda aislado del resto por la barrera que suponen las vías del ferrocarril. En el nuevo desarrollo de Cocherón de la Villa no se identifica red de proximidad por su total aislamiento del resto del distrito, incluso de Villa Vallecas. Se proponen como parte de la Red de Proximidad los espacios bajo el Puente de Vallecas para fomentar la movilidad peatonal/ ciclista en esta zona y conseguir una conexión más permeable con el distrito de Retiro.

C.2. RED DE IDENTIDAD La Red de identidad del Distrito se define en dos ejes principales: la fachada a la M-30 en el Puente de Vallecas y la avenida de la Albufera, enlazando con la plaza de Puerto Rubio, el Bulevar de Peña Gorbea y el Estadio de Vallecas. También se consideran identitarios el parque Cerro del Tío Pío, La Asamblea de Madrid y el mirador del Parque de Entrevías. Se propone como eje identitario la conexión entre la avenida de la Albufera junto al Estadio de Vallecas (calle del payaso Fofó) pasando junta a la Asamblea de Madrid hasta la estación de Entrevías y su zona de influencia. Se propone un itinerario de conexión de los distintos miradores en el distrito (parque del Cerro del Tío Pío, parque de Azorín, parque del Payaso Fofó-mirador de la Torre de San José; parque de Entrevías) que fomente su carácter identitario.

C.3. RED AMBIENTAL La Red Ambiental está constituida por grandes zonas verdes existentes ya consolidadas como son los parques de Entrevías, Lineal del Manzanares, Lineal de Palomeras, del Cerro de Tío Pío, Azorín y Payaso Fofó y los corredores verdes que las conectan (avenidas de Pablo Neruda, Miguel Hernández, Buenos Aires, la Albufera, calles Benjamín Palencia, Maruja García Romero y Sierra Toledana), algunos son propuesta, otros ya cuentan con vegetación de gran porte. La accesibilidad, mobiliario, dotaciones deportivas y vegetación de los parques se deben revisar con más detalle en cada uno de estos parques. Se ha identificado como área a intervenir en los espacios libres la comprendida entre las calles Arroyo de Olivar, Jesús Jiménez, Javier de Miguel y Palomeras, por las deficiencias en la accesibilidad de las edificaciones y la necesidad de ordenación de la movilidad y el aparcamiento en superficie. En esta área se localiza la parcela vacante en la calle María Teresa Robledo, en la que se podría desarrollar alguna de las solicitudes vecinales para un uso deportivo. Se propone como red ambiental la conexión del parque Tierno Galván con el parque del Payaso Fofó a través de un corredor verde. Comienza en la calle Méndez Álvaro continúa por las calles Convenio, Francisco Laguna en la que enlaza con una parcela de uso deportivo y una zona verde, Palomeras, pasando junto al parque Amós Acero y la calle Javier de Miguel hasta su cruce con la calle del Payaso Fofó.

C.4. RED DE MOVILIDAD La movilidad del distrito se ve afectada de forma significativa por las grandes infraestructuras que lo delimitan; vías del tren, M-30, M-40, A-3. Las propuestas para la eliminación de barreras son varias. En la calle Sierra Toledana el ensanche de la calle para la conexión con Moratalaz. En el Politécnico de Vallecas se deben mejorar los accesos. En la conexión con Villa de Vallecas se debe estudiar la conexión entre el barrio de Entrevías y el polígono de la Atalayuela. Se delimitan varias zonas de prioridad peatonal en las que se estudiaran medidas para la mejora de la movilidad peatonal y ciclista. En los barrios de Numancia y San Diego la trama viaria es muy compacta y las alineaciones del Plan General no se han materializado por lo que se debe realizar un estudio detallado de las posibles propuestas para la mejora de la movilidad. Se propone la transformación de la avenida de la Albufera en eje cívico priorizando la movilidad local en detrimento del tráfico de paso.

D. PROGRAMA DE ACTUACIONES Las actuaciones que se han considerado prioritarias aparecen señaladas con una P en la columna derecha.

D.1 PROYECTOS ESTRATEGICOS DE ESPACIO PÚBLICO PEL

D.1.1 MEJORA DE LA ACCESIBILIDAD

– Bajos del Puente de Vallecas P

– Entorno Mercado Doña Carlota P

– Entorno CP. Asunción de Vallecas P

– Entorno Sierra Filabres P

– Calle Puerto de Canfranc P

– Entorno Mercado Numancia P

D.1.2 REMODELACIÓN DE ESPACIO PÚBLICO

– Entorno Plaza de Puerto Rubio (Plaza Vieja) y Bulevar P

– Mirador Cerro Tío Pío P

– Mirador Parque Azorín P

– Mirador Parque Payaso Fofó P

– Área Deportiva calle Laguna

– Mirador Entrevías P

D.1.3 ITINERARIO ESTRUCTURANTE

– Itinerario Miradores P

– Itinerario Acceso Parque Tierno Galván P

D.2 MOVILIDAD PEM

D.2.1 EJE CIVICO

– Eje cívico Avenida de la Albufera

D.2.2 MEJORA DE CONEXIONES VIARIAS

– Conexión P. Entrevías

– P. Manzanares P

– Acceso Politécnico de Vallecas

D.2.3 ÁREA DE MEJORA PEATONAL

– Numancia P

– San Diego P

D.3 PLANES INTEGRALES TERRITORIALES DE ORDENACIÓN Y GESTIÓN PIA

D.3.1 ÁREAS DE OPORTUNIDAD

– Actividad Económica La Arboleda P

– Méndez Álvaro

– Abroñigal

D.3.2 ÁREAS DE CENTRALIDAD

– Avenida de La Albufera P

D.4 PLANES INTEGRALES TERRITORIALES DE ORDENACIÓN Y GESTIÓN PIB

D.4.1 APIRUs

– Colonia Los Alamillos P

– Entrevías

– Avenida Buenos Aires

– Palomeras Bajas

2011 MAPA ACUSTICO PUENTE DE VALLECAS

En el Plan Municipal de vivienda nueva 2016-2019, en el Distrito de Puente de Vallecas se contemplan las operaciones de SICILIA II, SIERRA TOLEDANA, San Francisco JAVIER y NUESTRA SEÑORA DE LOS ANGELES.

“…La Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS) construirá 1.150 viviendas protegidas de alquiler en la colonia de San Francisco Javier y Nuestra Señora de los Ángeles en Puente de Vallecas, concretamente en 10 parcelas cedidas por el Ayuntamiento de Madrid, han informado este jueves la delegada de Equidad, Derechos Sociales y Empleo, Marta Higueras, también presidenta de la EMVS, y el titular de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo. Se invertirán 100 millones de euros en las 1.150 viviendas, cada una con un presupuesto de 84.000 euros. Las nuevas promociones estarán conectadas al District Heating, un sistema que agrupa calefacción, agua caliente sanitaria y recogida neumática de residuos. Las obras comenzarán entre abril y mayo de 2017. Calvo ha destacado que es la primera cesión que hace este equipo de Gobierno para tratar de aumentar un patrimonio “diezmado debido a la venta a fondos de inversión y particulares” La construcción de las diez promociones comenzará entre abril y mayo de 2017. El plan del Ayuntamiento hasta abril de 2019 pasa por construir 2.500 viviendas destinadas a alquiler social, de las que casi la mitad (1.150) se levantarán en estas parcelas. Calvo ha destacado que es la primera cesión que hace este equipo de Gobierno para tratar de aumentar un patrimonio “diezmado en las anteriores legislaturas debido a la venta a fondos de inversión y particulares”. El delegado ha asegurado que no renuncian a tratar de recuperar las 1.800 viviendas vendidas a fondos buitre pero ha añadido que, con ellas e incluso sumando las 2.500 proyectadas, no se cubriría la demanda, muy lejos de los 5.000 solicitantes de extrema vulnerabilidad…”

15.12.2016

Ahora, surgen los conflictos en Ecobarrio. El Ayuntamiento no quiere, “bajo ningún concepto”, desprenderse de suelo público (y menos residencial), pero los antiguos compromisos con los cooperativistas (Vitra entre otros), hace difícil conciliar ambas posiciones. Ha de ser la nueva Empresa Municipal de Vivienda y Suelo

Y Mercamadrid.

Desde que en 1905 Alfonso XIII firmara un Real Decreto por el que se creaba una Comisión de Policía de Mercados para elaborar el reglamento de mercados, hasta nuestros días, el abastecimiento y mercado de alimentación condujo en 1982 a la creación de Mercamadrid, polígono alimentario líder en distribución alimentaria de rango internacional y gestionado por la Empresa Mixta Mercamadrid, SA. Mercamadrid es el centro de negocios por excelencia de la alimentación, con proyección nacional e internacional, que abastece a más de 9 millones de habitantes y es a su vez el gran mercado físico de los productos perecederos.

Reúne tanto a los Mercados Centrales de Pescados y Frutas y Hortalizas de Madrid, como al Mercado de Carnes, a empresas polivalentes especializadas en el sector alimentario, y a un amplio rango de empresas de servicios: frío industrial, conservación, logística, transportes, manipulación, etc.

Este mercado de mercados, se ha consolidado como y el mayor mercado europeo de alimentación perecedera. Dispone de 176 hectáreas al servicio de las 700 empresas instaladas en su superficie

La ubicación de los mercados en funcionamiento en zonas urbanas y abigarradas de Madrid animó al Ayuntamiento a la creación, en 1924, de un matadero moderno en la dehesa de Arganzuela, que siguió funcionando hasta 1996.

En 1935 (23 de abril) se inauguró el Mercado Central de Frutas y Hortalizas en la plaza de Legazpi, cuando la población de Madrid no llegaba al millón de habitantes, y en ese mismo mes (29 de abril de 1935) se inauguró el Mercado Central de Pescados de Puerta de Toledo, en el antiguo solar del matadero de la calle de Toledo. El extraordinario crecimiento de Madrid durante los años 60′ hizo concebir a las autoridades la idea de la creación de unos nuevos mercados, con suficiente capacidad y modernidad, pensando más allá del siglo XX.

Tres motivos fundamentales arropaban esta idea: La falta de espacio físico necesario para el volumen de operaciones que imponía el censo de población y el área geográfica a la que debían suministrar; la carencia de instalaciones adecuadas para el tratamiento, manipulación y conservación de alimentos; y el emplazamiento, que ocasionaba perturbaciones en el tráfico urbano.

Se llevó a cabo el proyecto asociando al Ayuntamiento de Madrid con la Empresa Nacional MERCASA en una Empresa Mixta que se constituyó en 1973 con el nombre de Mercados Centrales de Abastecimiento de Madrid, S.A. (Mercamadrid), comenzando una gran actividad para urbanizar y realizar las obras necesarias para inaugurar los nuevos Mercados y el resto de infraestructuras de la Unidad Alimentaria. El 30.11.1982 se inauguró el Mercado Central de Pescados y el 1.2.1983 el Mercado Central de Frutas y Hortalizas, dentro del recinto de la nueva Unidad Alimentaria Mercamadrid.

En los años sucesivos, nuevas inauguraciones e incorporaciones se han llevado a cabo según las necesidades que el propio mercado ha planteado. Así, en 1986 se inauguró la Nave de Plátanos, en 1987 la Nave de Polivalencia; nuevos pabellones auxiliares de los mercados se ponen en marcha en años sucesivos, en 1990 un frigorífico general comienza su actividad y en 1996 un nuevo Centro Cárnico comienza a forjarse para inaugurarse en 1.999, respondiendo a los nuevos retos que exige la actual distribución alimentaria.

Mercamadrid es en LA CAPITAL DE LOS MERCADOS.

El excelentísimo Ayuntamiento Pleno, en su sesión de 29.6.2005, aprobó definitivamente el Plan Especial del ámbito del AOE 00.05 “Ampliación Mercamadrid”.

Mercamadrid ampliaba en 2007 sus instalaciones en 453.000 m2, un 25% sobre la superficie actual. Este crecimiento supone la creación de una nueva área de desarrollo económico cuya inversión global se ha cifrado en más de 300 millones de € y que permitirá la creación de 1.400 nuevos empleos.

En este nuevo Mercamadrid Tecnológico, la calidad e innovación serán los principios básicos de gestión, tanto en el diseño y futuras infraestructuras e instalaciones como en el desarrollo de las nuevas actividades y servicios que se ofrecen a los distintos operadores que desarrollan su actividad dentro del sector alimentario.

Este Proyecto se basa en el Plan Especial aprobado, cuyo objeto era el establecimiento de una ordenación urbanística que desarrollara las determinaciones establecidas para el AOE.00.05 Ampliación de Mercamadrid por el PGOUM. La iniciativa de este Plan Especial correspondió al Ayuntamiento de Madrid como órgano competente en la materia de mercados centrales de abastecimientos.

La justificación del Plan Especial se basa en que en la actualidad las instalaciones de Mercamadrid alcanzan la superficie de 176 Ha y representa uno de los mayores mercados de productos perecederos al por mayor del mundo, con proyección nacional e internacional, que abastece a más de 9 millones de habitantes. Para hacerse una idea de su tamaño basta con observar que en sus instalaciones se registra una afluencia media de 15.000 vehículos y 18.000 compradores diarios con un radio de influencia que supera los 400 km.

La consolidación de este gran mercado central exige la planificación de las reservas de suelo previstas en el ámbito del AOE.00.05 Ampliación de Mercamadrid (operación incluida en el PGOUM), por lo que fue necesaria la redacción, tramitación y aprobación del mencionado Plan Especial, considerado como el instrumento de planeamiento adecuado para desarrollar la ampliación prevista.

La ordenación del ámbito contempla los siguientes puntos:

  • — Área de concentración de la edificación.
  • — Parque urbano.
  • — Reserva viaria.
  • — Vía pecuaria.

El objeto específico del Proyecto es la definición y valoración de las obras que componen la urbanización interior del Área de Ordenación Especial AOE.00.05 Ampliación de Mercamadrid. El Proyecto desarrolla todas las partes que componen la obra: Desvío de servicios existentes que se vean afectados por las obras; Obras de explanación y movimiento de tierras en general, con especial importancia al tratamiento del terreno; Pavimentación de viales: calzadas, bandas de aparcamiento y aceras; Galería de servicios; Redes e instalaciones: saneamiento, abastecimiento energía eléctrica, alumbrado público, distribución de gas y canalización telefónica. Trazado interior y conexiones con el exterior.

Como es habitual, el Proyecto en su conjunto está dividido en diferentes Proyectos Específicos que desarrollan todas las partes que componen la obra. Entre ellos destaca el Parque de las Comunidades Autónomas. Este Parque Urbano, pieza fundamental del Proyecto, pretende cumplir los siguientes objetivos: Aportación de soluciones que respeten el medio ambiente y el patrimonio, así como la seguridad de los usuarios y Dotación al área de una imagen unificada y atractiva que cause buena impresión al visitante y que resulte un lugar cómodo y agradable; Definir un planteamiento global del conjunto para crear un espacio integral: creación de la Ruta de las Comunidades Autónomas, planteando zonas temáticas para cada una de las 17 Comunidades Autónomas mediante el empleo de elementos propios y especies características de cada una de ellas, siguiendo los criterios de sostenibilidad: adecua- ción de la especie al entorno, viabilidad en el consumo de agua de riego, etc. Se trata de áreas temáticas diferentes unidas por un único hilo conductor que englobe las actuaciones propuestas en cada una de ellas. Esta zonificación temática se complementará con zonas verdes, estanciales, infantiles y deportivas.

Este parque estará unido a otras zonas verdes de su entorno: Parque Forestal de Entrevías y Parque Lineal de Manzanares, pero con una identidad y personalidad propia que lo convierten en un destino por sí mismo. El elemento elegido para servir como generador temático en el parque son las distintas Comunidades Autónomas españolas y su variedad paisajística, botánica, cultural, etc. Creación de comunicaciones lógicas, coherentes y eficaces en relación al entorno. Creación de un espacio dinámico para tratar de dar respuesta a las variadas necesidades de la población, tanto a niños como adultos jóvenes, mayores, ancianos y personas de movilidad reducida. La sostenibilidad ambiental del parque, consumiendo poca agua y energía e, incluso, autoabasteciéndose con la captación de aguas uviales en arroyos que conducen a un estanque estival. También se hace un esfuerzo para reutilizar todas las tierras, reubicándolas en el mismo proyecto para crear formas adecuadas a usos determinados. El Proyecto Urbanización e Infraestructuras en el AOE.00.05 Ampliación Mercamadrid fue aprobado inicialmente el 20.1.2007.

Que Vallecas, es mucho Vallecas. la realidad de sus gentes y de su parque residencial edificado van parejos, pero no es todo tan homogéneo. Han pasado por etapas de chabolismo y autoconstrucción, etapas de reclamaciones sociales, etapas de post desarrollismo, etapas de reordenación de barrios de regeneración urbana, y evidentemente el cambio es significativo, pero siendo la vulnerabilidad su denominador común. Las radiografías urbanas y sociales no olvidan de dónde vienen los vallekanos, pero después de tanto tiempo, lo hecho parece “bien poquito”, en su idiosincracia, su “república” seguirá avanzando. Las ocupaciones de vivienda, la venta de droga, las reclamaciones de vivienda, los servicios sociales con los más desflorecidos, las bandas. siguen siendo problemas activos en Vallekas.

Con los nuevos presupuestos municipales de 2017, y tras 20 meses en el Ayuntamiento, se iniciará, de una vez, la construcción de 1.150 viviendas sociales por parte de la EMVS, prioritariamente para jóvenes, en el entorno del Ecobarrio. Además, se iniciarán las obras de remodelación de espacios del Centro de Servicios Sociales de San Diego, la ampliación del CSS de Entrevías y la construcción del Centro Integrado de Alzheimer en la C/ Río Esmeralda.

En el ámbito cultural se dará continuidad al programa Calle Abierta para llevar la cultura a las plazas y parques de Vallecas. Paralelamente se producirá el impulso a las estas del Distrito y las estas populares en los barrios. Asimismo, también se potenciará Vallecas Calle del Libro, la Filmoteca, Entreteatro y El Pozo del Flamenco. Los parques y las zonas verdes también forman parte de las obras de rehabilitación y mejora. Se instalará una red de riego automática en el parque del Cerro del Tío Pío, se remodelarán los jardines del Parque del Toro y los del Campo de la Paloma y del Parque del Soto, además de seguir con las obras del Parque de Entrevías. La integración del Bulevar y la Plaza Vieja, la eliminación de barreras arquitectónicas, la conexión peatonal entre el barrio de San Diego y el Parque Tierno Galván y las obras de pavimentación del Distrito incluidas en los Presupuestos Participativos, serán sometidas a consulta al Foro Local y se incluirán en el acuerdo marco del área, actualmente en proceso de licitación.

Destacan dentro de las previsiones de 2017 las obras en instalaciones deportivas, dando continuidad a las realizadas el pasado año. Se va a dotar de césped artificial a los campos de fútbol de Puerto de Balbarán y Pozo del Tío Raimundo. Se iniciaran las obras de reconversión del campo del Parque de Entrevías en un campo de rugby y otros deportes minoritarios, y se iniciará la construcción del centro deportivo de Cerro Cabezuelo tan pronto se consiga el suelo. Además se han solicitado 35 obras financiadas por las Inversiones Financieramente Sostenibles, que van a complementar las incluidas en los acuerdos marco de la Junta Municipal para el mantenimiento de edificios y colegios, cuyas partidas han experimentado un fuerte crecimiento en los dos últimos presupuestos…


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.