ALZIRA

ALZIRA población (INE)

ALZIRA BPIRAMIDE POBLACION

ALZIRA PARO

ALZIRA DEUDA

ALZIRA matriculación Bienes Inmuebles Catastro uso VIVIENDA 2014-2017


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Alzira es un municipio de 111,46 km2, en la provincia de Valencia, situado en su mayor parte en la margen derecha del río Júcar y está dividido en 2 sectores, uno de 83,24 km² y otro de 28,22 km², llamado La Garrofera, el cual se halla separado por los términos municipales de Masalavés, Benimuslem, Alberique y Benimodo, formando un enclave a una distancia con la capital de 40 km, y entre los 14 y 20 m sobre el nivel del mar.

La superficie del término es muy irregular, siendo completamente llana en las márgenes del río Júcar; hacia el SE se extienden, paralelamente entre sí, las sierras de Corbera, la Murta y Les Agulles, entre las que se desarrollan, los valles de la Murta, la Casella y Aguas Vivas, mientras que el sector de La Garrofera está accidentado por las vertientes orientales de la sierra de Tous.

El término municipal de Alcira limita con las localidades de Alberique, Algemesí, Gabarda, Antella, Benifairó de la Valldigna, Benimodo, Benimuslem, Carcagente, Corbera, Favareta, Guadasuar, Llaurí, Masalavés, Poliñá del Júcar, Benicull, Simat de Valldigna, Sumacárcel, Tabernes de Valldigna y Tous, todas ellas de la provincia de Valencia.
El término de Alzira está atravesado por el río Júcar, al que afluyen el “río de los Ojos” o “Río Verde” por su margen izquierda y el barranco de Barcheta por la derecha. El Júcar fue navegable hasta Alcira por barcos de pequeño tonelaje, navegación que se mantuvo hasta el siglo XVI.

Debido al desarrollo demográfico y urbanístico del último siglo, los cascos urbanos de Algemesí, Alzira y Carcaixent se encuentran en la actualidad prácticamente unidos, formando de hecho una conurbación con cerca de 95.000 habitantes, siendo el 2º núcleo de población de la provincia de Valencia, tras la capital y su área metropolitana.

La superficie del término es muy irregular, siendo completamente llana en las márgenes del río Júcar; hacia el SE se extienden, paralelamente entre si, las sierras de Corbera, la Murta y Les Agulles, entre las que se desarrollan, los valles de la Murta, la Casella y Aguas Vivas, mientras que el sector de La Garrofera está accidentado por las vertientes orientales de la sierra de Tous.

Barrios y Pedanías: En el término municipal de Alcira se encuentran también los siguientes núcleos de población: La Barraca de Aguas Vivas,El Torretxó, La Garrofera, El Pla de Corbera, Sant Bernat y Vilella. En la ciudad encontramos los siguientes barrios: La Villa (la Vila), Tulell, Alborxí, la Avenida y el Arrabal de San Agustín, San Juan (Sant Joan), Alpujarras (Albuixarres), Santos Patronos (Sants Patrons), San Judas (Sant Judes), Capuchinos (Caputxins), las Bases (Les Basses), Venecia (Venècia) y la Alquerieta.

Alzira, la capital de la Ribera. Las primeras noticias acerca de esta proceden de época musulmana y se refieren a una medina importante que controlaba el paso del Xúquer en el camino de Valencia a Xàtiva y Murcia. Los árabes la llamaban al-Jazira Xuqr ‘la isla del Xúquer’, de donde deriva la Algezira medieval y la actual Alzira. El topónimo describe perfectamente su emplazamiento: la medina se ubicaba sobre un meandro del Xúquer muy pronunciado que, según la documentación medieval árabe, fue estrangulado artificialmente mediante la construcción de una zanja, lo que convertía Alzira en una isla fluvial bien defendida por todos sus flancos. Tras la conquista de Jaime I en 1242, este rey se reservó el dominio de esta villa y la repobló con colonos cristianos, que reforzaron las murallas y reconstruyeron los puentes de Valencia o de Santa Maria, y de Xàtiva o Sant Agustí. Ambos puentes, así como la iglesia gótica de Santa Maria, fueron derribados a lo largo del s. XX, y el meandro del Xúquer rellenado y urbanizado hacia 1967.

Historia de Alzira

Desde la prehistoria se localizan diversos asentamientos humanos aprovechando la fértil vega y los recursos de los montes cercanos.

Ello ha dado lugar a una ocupación casi total y continua del suelo, pudiéndose afirmar que estamos ante un paisaje cultural, con numerosas evidencias de las distintas etapas históricas. Conviene hay que destacarr el despoblado de la Cultura del Bronce Valenciano de la Muntanya Assolada, cercano a la Urbanización de San Bernardo, y desde el que se puede contemplar una inmejorable vista panorámica de las dos riberas del Xúquer, la Albufera y el vasto territorio que se extiende hacia el norte, paralelo a la franja litoral.El centro urbano contiene un importante legado histórico artístico que reúne variados elementos culturales, como el barrio histórico de la Vila, antigua isla del Xúquer ‘Al-Yazirat’. Algunos historiadores le atribuyen como la legendaria Sucro ibérica, documentada en los textos clásicos.

La importancia de Alzira data de época árabe. En la Edad Media, y bajo dominación musulmana, Alzira era la única medina en un medio rural. En 1242 fue incorporada al nuevo reino cristiano de Valencia por el rey Jaume I. 6 siglos después, rey Alfonso XII, en consideración a su importancia como núcleo urbano, le concedió el titulo de ciudad. Las características urbanas de Alzira son las propias de una ciudad que ha ido experimentando un crecimiento constante, particularmente desde el siglo XIX, con la introducción del cultivo de la naranja. El núcleo más antiguo de la ciudad es la denominada Vila, que conforma el centro histórico de Alzira, enclavada en la orilla de un meandro del río Júcar, en sus orígenes recinto amurallado, del que hoy tan solo se conservan tres tramos aislados, al norte de La Vila, en la Plaza de Arabia Saudí y en la del Mercat.

A finales del primer milenio, durante el período islámico, destacó como núcleo principal de un extenso territorio poblado de un gran número de alquerías. Entre sus habitantes hay que destacarron personajes como Ibn Jafaya o Ibn Al Zaqqaq, poetas; Ibn Abilkasal, intelectual, jurisconsulto e historiador; Ibn Tumlus, médico y filósofo; entre otros. El 30.12.1243, Jaume I entró pacíficamente, declarándola Villa Real.

Como tal participó en las Cortes del Reino de Valencia; por su estratégica situación geográfica desempeñó un hay que destacardo papel en la Guerra de la Unión; también en el interregno que puso fin el Compromiso de Caspe; en las Germanías o en la Guerra de Sucesión.

Desde época inmemorial se vio afectada por las frecuentes y catastróficas inundaciones del Xúquer, cuyo curso fluvial desafiaba; padeció la expulsión de los moriscos; epidemias de peste y cólera; siendo la primera localidad donde se experimentó en 1885 la vacuna descubierta por el doctor J. Ferrán. En 1835 el proceso de desamortización afectó los monasterios y conventos; en 1853 llegó el ferrocarril; el 8.8.1876, Alfonso XII le concedió el título de ciudad.

A finales del S. XIX el auge del comercio de la naranja dio un impulso a la economía; la Guerra Civil causó grandes estragos en personas y bienes de la localidad; en la segunda mitad del S. XX, el comercio y la industria dieron un renovado impulso a la actividad económica alcireña. En el despertar económico la figura del empresario Luis Suñer tuvo un hay que destacardo protagonismo, fundador de marcas como Avidesa o Cartonajes Suñer.

El crecimiento urbano de los siglos XIX y XX se fue extendiendo desde los arrabales hacia levante, por un lado, y hacia el sur, por otro, en dirección a Carcaixent. Los ejes de crecimiento coincidían con las vías de comunicación más importantes. Estos ejes fueron en dirección N-S el conformado por las calles Sueca, Dr Ferrán, Reyes Católicos, Salvador Santa Maria y Puente de Xàtiva; y el eje E-O, constituido por las calles Pérez Galdós y Gandía.

La zona urbana queda perfectamente delimitada en su zona SE por la carretera comarcal CV-50; al oeste por las avenidas de Vicent Vidal y Pare Pompiu, Tortajada ya en las inmediaciones de la Muntanyeta del Salvador, y al norte por la Avenida de Joanot Martorell. Fuera de estos límites se ubican diversos enclaves urbanos, como son los barrios del Torretxó, la Muntanyeta y la Alquerieta, todos ellos localizados al este de la ciudad. El casco urbano de Alzira se caracteriza porque apenas existe discontinuidad en los espacios edificados (a excepción de parcelas de uso industrial), lo que ha permitido un funcionamiento relativamente eficaz de la ciudad. Atendiendo a las características morfológicas y sociales la trama del centro urbano se puede dividir en diferentes áreas homogéneas identificables.

Los barrios así delimitados son:

La Vila, configurada por el Centro Histórico originario de la ciudad, que conserva en buen estado su trama histórica original, solo afectada en su perímetro (avenidas de Santos Patronos y Lluís Sunyer) con tipologías residenciales ajenas. A pesar de su indudable valor histórico, presenta un alto índice de desocupación residencial, y a sufrido una degradación progresiva principalmente a lo largo de la calle Major Santa Maria, en su extremo oeste. Afortunadamente el proceso parece estar invirtiéndose gracias a los esfuerzos realizados desde el Ayuntamiento.

El Ensanche Histórico que agrupa los arrabales del s XVIII y XIX (Sant Joan, Pont de Xàtiva y Caputxins) queda delimitado por el oeste por las calles Xúquer, Plaza Mayor, Plaza del Alborxí y Guerrillero Romeu, y por el este por las calles Salvador Santa María y Reyes Católicos.

El Ensanche Norte, queda delimitado por el triangulo que configuran las calles Dr Ferrán, Padre Pompilio y Colmenar Verge de la Murta, donde se ubican importantes equipamientos públicos, como el Instituto Publico J M Parra, el Parque del Pare Crespí y el campo de fútbol de Venecia. Su estructura urbana responde a una geometría más regular y ortogonal, con secciones viarias bien dimensionadas, si bien presentan una urbanización deficiente.

El Ensanche Central, encuadrado al sur del ensanche norte, y hasta la calle J M Llopico. Presenta dos zonas diferenciadas en función de su densidad, la más oriental con viviendas adosadas, y la parte sur con viviendas plurifamiliares de mayor densidad. En este barrio se localiza el Parque de la Alquenencia, principal espacio verde del casco urbano de Alzira. Comparte características morfológicas similares al ensanche norte.

Por último, la zona definida por las grandes avenidas de los Santos Patronos, Hispanidad y Lluís Sunyer, creadas ex novo en los años 60′, sobre el antiguo cauce seco del Xúquer, delimitan al este y al sur el barrio de La Vila. Es el área con mayor densidad demográfica de la ciudad, con edificios de hasta 11 alturas, y donde se concentra, junto a la Plaza Mayor, el grueso de actividades económicas de Alzira.

Uso Industrial. Alzira cuenta con una importante dotación de suelo industrial, la mayor parte distribuido fuera del casco urbano, ya que en su interior todavía se encuentran antiguas naves y almacenes Los polígonos industriales más importantes son: el polígono de la carretera de Albalat, de la carretera de Algemesí, de Les Bases y Pont de Xátiva.

También fuera del casco urbano, al norte, se ubican dos importantes equipamientos de influencia comarcal, como son el Hospital de La Ribera, y el Centro Comercial Carrefour, ambos bien comunicados mediante transporte urbano.

 

El brazo muerto de Xuquer.

“El 4.11.1987, 123 años después (de la gran riada de 1864) las mismas tierras y los descendientes de aquellos hombres y mujeres han vuelto a sufrir una desastrosa avenida. Entre ambas, han sido muchas las veces en que el río Júcar ha mostrado su poder devastador, aunque también durante todo este tiempo ha venido ejerciendo el contrapunto benefactor de propiciar la extraordinaria riqueza agrícola de las Riberas”

José Carles Genovés, presidente de la CHJ, 1988

“…Las actuaciones de la Confederación Hidrográfica del Júcar en materia de defensas contra las inundaciones de la Ribera durante los años 30′ y 40′ del siglo XX mantuvieron el mismo criterio de defensas locales desarrolladas por la antigua división hidráulica del Júcar en sus actuaciones de Alzira, Albalat, Polinyà, Riola, Fortaleny, Sueca, Cullera, Carcaixent, Carlet, Alberic o Algemesí, aunque con algunos detalles reseñables. Los servicios técnicos de la Confederación siguieron efectuando reparaciones urgentes de brechas y derrumbes ocurridos durante las avenidas en los muros de protección construidos en las márgenes cóncavas inmediatas a poblaciones de la Ribera Baixa. Si hasta entonces los ingenieros habían optado por muros protegidos por espigones, la práctica había sancionado satisfactoriamente la construcción de un muro corrido de mampostería sobre escollera. Esta modalidad de obra se realizó, entre otros tramos, en la partida de la Revolta del Riu de Albalat de la Ribera a fines de los años 40′, según proyecto de Luis Janini (1945), con un presupuesto de 86.604 ptas. El ayuntamiento de Albalat aportó el 25% en el plazo de 20 años, según establecía la ley de 1911.

El 28.9.1947, un turbión de unas 3 horas de duración alcanzó “una considerable intensidad catastrófica en la sierra de Corbera, produciendo daños de consideración en Tabernes de Valldigna, Favareta, Llaurí, Corbera y Alcira principalmente. Los daños no sólo fueron en las poblaciones, sino también en los campos, roturas de puentes, levantamiento de firmes especiales, tapias, etc. A pesar del interés del ingeniero que suscribe (Luis Janini), no se ha podido obtener datos exactos o suficientemente exactos de la altura del agua caída, pero a la vista de los efectos ocasionados, puede afirmarse que la lluvia caída y con ese intervalo tan corto, fue de proporciones nunca conocidas”. Entre los daños se contaba una gran brecha en la presa de tierra, revestida de mampostería de unos 10 m de elevación, que desde 1918 cerraba el brazo muerto del río Júcar en Alzira. En 1919 se construyó un régimen de circulación continuo que, pasando por debajo de la presa mediante una tubería de hormigón, conducía agua del Júcar al brazo muerto, impidiendo el estancamiento de las aguas sucias y la formación de charcas. Esta fue la causa de la formación de la brecha. En los meses finales de 1947 se procedió a la reparación de urgencia, a cargo del Estado, por administración directa, con un coste de 76.126 ptas.

Las recurrentes inundaciones solían desencadenar urgentes demandas locales de obras de defensa o podían acelerar la resolución de ciertos expedientes. Así el 10.10.1942 hubo una inundación de Carcaixent por desbordamiento del Júcar que en la zona de meandros del término municipal alcanzó 1’30 m sobre el margen fluvial: entre otros, quedó socavado el camino que discurría junto al río en la partida del Vall de Lloret. Inmediatamente el ayuntamiento remitió (2 .11.1942) el obliga- torio certificado de auxilios, ofreciendo los terrenos necesarios para las obras de defensa del Vall de Lloret y comprometiéndose a aportar el 35% del presupuesto total en 20 anualidades. Las obras, iniciadas en septiembre de 1944, se adjudicaron al contratista Bautista Cuesta Peris y se liquidaron en 1949. Pero las crecidas de enero y, sobre todo, febrero de 1949 produjeron un arrastre de escollera en cuantía tal que determinaron la rotura del nuevo muro de defensa en su tramo central.

Repetidas inundaciones del término de Alberic (octubre de 1943, 28.9.1947 y, sobre todo, la de 17.2.1949) motivaron también la solicitud de hasta 3 obras de defensa para fijar las márgenes cóncavas e impedir los desbordamientos de las crecidas ordinarias. Las inundaciones arruinaban, a menudo, las cosechas de arroz y, sobre todo, desnivelaban los campos y dañaban las acequias. Este mismo cuadro se repetía en los pueblos de la Ribera Baixa con altos costes económicos en los estratégicos arrozales de los años de la autarquía.

Por su parte el núcleo de Algemesí, situado en la margen izquierda de la rambla homónima y no lejos de la desembocadura de ésta en el Júcar, se halla edificado junto a dos brazos que el río forma a su paso por el pueblo. El desagüe de ambos cauces no era suficiente en las avenidas extraordinarias y se producían desbordamientos con peligro para los habitantes, la seguridad de los edificios y el tráfico por carretera y ferrocarril. En 1934 el ingeniero Rafael Montiel redactó el Proyecto de obras de defensa de Algemesí contra las avenidas del río Magro con tres posibles alternativas. Finalmente la dirección general de Obras Hidráulicas aceptó la solución A (ampliación del cauce de la derecha y supresión del brazo de la izquierda) porque los terrenos y las edificaciones que debían expropiarse eran menores y porque la diputación ya estaba construyendo el puente sobre el brazo derecho y el ayuntamiento seguía rellenando el brazo muerto. El proyecto quedó aprobado definitivamente por O. M. de 24.10.1935. Al informar el replanteo (25.5.1936), José Marqués, ingeniero jefe de la delegación de los servicios hidráulicos del Júcar, comentaba “que la influencia de los pantanos en proyecto del Magro y en el Júcar ha de ser en su día decisiva, el primero (Forata) porque retendrá todas las avenidas importantes del río y no es de suponer que después de construido se sobrepase el caudal del río Magro en Algemesí de los 700 m3/seg que se calculan de capacidad al nuevo cauce”. Finalmente el proyecto de replanteo fue aprobado el 26.6.1936 por contrata de 882.964 ptas. y aportación municipal del 25% en 20 anualidades. Durante la Guerra Civil se inició la ejecución por administración con los que se realizaron 3.089 m3 de desmonte, 255 m3 de excavación, 812 m3 de hormigón en cuerpo de muro y 322 en cimiento de muro. Finalizada la contienda civil, se solicitó la continuación de las obras, formalizándose el compromiso de auxilio del ayuntamiento (25%) y la aportación de los terrenos necesarios. El 23.4.1940, la dirección general de Obras Hidráulicas resolvió que la compañía de Ferrocarriles del Norte no debía contribuir a la ejecución de las obras.

Por su parte el ayuntamiento de Alzira también solicitó el saneamiento del denominado brazo muerto del río Júcar como segunda fase de las obras de defensa. El proyecto de Jesús Alberola (1937), ingeniero de los servicios hidráulicos del Júcar, se planteó como una actuación hidráulica para defender la población de Alzira contra las avenidas del Júcar (mediante la prolongación del malecón hasta el lugar denominado Tancada de Sant Antoni), facilitar el retorno al Júcar de las aguas inundantes por desbordamiento (mediante el desvío de los barrancos de la Casella y Barxeta y la excavación de un cauce directo al Júcar y evitar el estancamiento de aguas en el brazo muerto mediante una tubería colectora de aguas negras). El ingeniero Alberola estuvo asistido por los estudiantes Salvador Aznar y Rafael Couchoud, alumnos destinados eventualmente a la dependencia de la Plaza de Tetuán de Valencia para efectuar prácticas mientras permanecía cerrada la Escuela de Madrid. El proyecto fue elevado a la superioridad a fines de 1937 y devuelto a la Delegación de los Servicios Hidráulicos en agosto de 1938 con algunas modificaciones técnicas y administrativas.

Años después de la Guerra Civil, se retomó el proyecto de defensa de Alzira. La primera parte del nuevo proyecto (Janini, 1947) era similar al documento elaborado por Alberola (y los estudiantes Aznar y Couchoud) y repetía las misma actuaciones hidráulicas. Sin embargo, Janini añade que Alzira, además de los problemas hidráulicos, “tiene otro problema capital, que es el de las comunicaciones en cuanto a congestión de tráfico y en cuanto a peso del mismo” durante todo el año, pero sobre todo durante la campaña naranjera, con las cajas que se embarcan en el puerto de Valencia. Puesto que este problema era indispensable que se solucionara en breve plazo por la jefatura de Obras Públicas de Valencia, Janini proponía una solución conjunta para los problemas hidráulicos y de tráfico consistente en aprovechar la ampliación de la primitiva mota (de 5 a 10 m) y su prolongación para travesía exterior de la población hasta aguas arriba del cruce de la mota con la carretera de Alzira a Carcaixent.

El proyecto de Janini para la defensa de Alzira estaba pendiente de aprobación definitiva, en espera de fijar la aportación del ayuntamiento. El 16.2.1949 el pleno del ayuntamiento acordó trasladar a la dirección general la cuestión de los peligros de las inundaciones y solicitó la urgente resolución del problema. Solo un día después “las aguas desbordadas del Júcar salieron al río Barcheta, en las primeras horas de la mañana entraron en la población por el Brazo Muerto, ocasionando daños en las casas, arrastrando muebles, enseres, etc., paralizando la vida de la población y pereciendo un hombre. Alcira estuvo inundada más de dos días”. Los técnicos de la Confederación estimaron una “punta de crecida de 950 m3/seg” en Alzira. Es más, a las 11 de la mañana del día 18.2.1949 Rafael Montiel, ingeniero director adjunto de la Confederación y Salvador Aznar, ingeniero encargado de la 6ª zona, visitaron Alzira. En el informe del primero se afirma que era “innegable la urgencia de la construcción de las obras de defensa, complemento de las realizadas anteriormente. Su ejecución no excluye las de los accesos y travesías, ni la de éstos supone la inutilización de ningún elemento de las obras de defensa”. Por su parte, Salvador Aznar indicaba que “los graves perjuicios ocasionados a la economía local por la última inundación tienen que repercutir forzosamente en el sentido de hacer prohibitivo durante varios años todo intento de contribuciones indirectas o repartos extraordinarios con el fin de aportar fondos para la construcción de la defensa, no admitiendo por otra parte dicha construcción mayor dilación si se quiere evitar mayores daños”. En su opinión el auxilio del ayuntamiento debería reducirse a la entrega de los terrenos necesarios para la ejecución de las obras de defensa. Finalmente la dirección general de Obras Hidráulicas aprobó el Proyecto de obras de defensa de Alcira contra las avenidas del Júcar por OM de 18.9.1949, adjudicándose la contrata a Antonio Caselles Martínez por 5.864.000 ptas. Las obras, que deberían haber acabado en enero de 1953, se terminaron, después de 3 prórrogas, el 31.12.1957. Las obras fueron recibidas provisionalmente en junio de 1959 y definitivamente el 24.2.1960.

ALBALAT DE LA RIBERA: ACTOS DEL 75 ANIVERSARIO CHJ del 4 al 22 de marzo de 2011

«La Ribera es eminentemente un paisaje regado. La disponibilidad de los recursos fluviales y el fácil acceso a las aguas subterráneas permitió, desde época islámica, un intenso desarrollo de la agricultura de regadío. En un proceso multisecular de construcción de azudes, pozos, acequias y azarbes, las pequeñas huertas islámicas fueron ampliándose hasta transformar la totalidad del llano aluvial, redimiendo pastos y bosques de ribera, irrigando antiguos secanos y drenando pantanos y marjales. No queda espacio ocioso, como dirían los viajeros de la Ilustración y los escritores de la Renaixença, en un valle en el que los cítricos han trepado hasta los escarpes de las sierras adyacentes y el arrozal ha consumido la mayor parte de los humedales. La Ribera albergaba 57.857 ha de regadíos en 2007. El desarrollo urbano e industrial ha reducido recientemente la superficie regada, que tras varios siglos de crecimiento continuo alcanzó un máximo de 64.550 ha en 1998.

No obstante, el valor cultural del Júcar–Xúquer para los valencianos– trasciende cualquier expresión estadística. Varios siglos de obras hidráulicas y actividad agrícola han legado un valioso patrimonio a la Ribera. Pero, además diversas aportaciones artísticas y literarias han conferido al Júcar y sus regadíos un valor simbólico, convirtiendo este espacio en un referente esencial del icono huertano valenciano.»

Carles Sanchis Ibor et al. (2010): Los regadíos de la Ribera del Xúquer

Las tremendas lluvias que desde la madrugada del día 20.10.1982 cayeron sobre la Riada y las cabeceras de sus ríos devastaron totalmente aquella comarca. La rotura de la presa de Tous contribuyó todavía más a la catástrofe, en la que una treintena de personas murieron o desaparecieron, y más de 300.000 quedaron sin casa. Se calcula que los daños ascienden a 250.000 millones de pesetas, ya que sólo en el campo todas las cosechas se han perdido.

A las ocho de la mañana, los habitantes de Gabarda decidieron subir a la montaña ante la crecida del Júcar. Antella, Játiva y Cárcer se inundaron poco después. Un autobús que transportaba a seis trabajadores de la central nuclear de Cofrentes cayó al Júcar y seis personas desaparecieron en sus aguas.

De Tous llegan noticias de que la presa se desborda y aumenta el número de pueblos inundados: Navarrés, Alberique, Benegida, Benimuslem, y los aledaños de Cofrentes. Por la tarde, la presa se desmoronó, el río creció y anegó pueblos ribereños como Algemesí, Sollana, Alzira, Poliñá, Riola y Carcagente.

Es tanta el agua que llevaba el río que se voló el puente del ferrocarril que en Cullera salva el río, para que no detuviera las aguas.

Octubre de 1982, Valencia; los meteorólogos lo expresaron con una sencillez aterradora: “…una gota fría se centra en el Norte de África y en las proximidades del Estrecho de Gibraltar, coincidiendo con una muy baja presión atmosférica en la superficie, que aporta vientos de levante a toda la costa mediterránea…”.

Después de una cadena de fallos humanos, cuando se pudieron abrir las compuertas era muy tarde, como el caudal entrante era mucho mayor que el que podía salir, las condiciones geológicas habían sido sobrestimadas y los planes de prevención y emergencia no estaban desarrollados, la presa reventó. La catástrofe entonces fue inevitable

Se produjo una gran afluencia de agua, en la presa de Tous; debido a la deficiencia de los muros y ante la imposibilidad de abrir las compuertas, por culpa de una serie de fallos humanos, entre los que hay que destacar la falta de personal cualificado para situaciones de elevado riesgo, la presa de Tous se desbordó y colapsó. 

A las 3 de la madrugada, un fallo en el sistema eléctrico de la presa había inutilizado las compuertas. Tres horas después, el agua aumentó 8 m en el embalse hasta alcanzar el aliviadero. A las 8.00 el río Sellent, uno de los afluentes, comenzó a desbordarse. A las 11.00, lo hicieron el Albaida y el Júcar. Poco después la población de Carcaixent se inundó. Cuando se abrieron las compuertas era muy tarde, como el caudal entrante era mucho mayor que el que podía salir, se vino abajo a las 19:15h del 20 de octubre, originando una corriente de 16.000 m³/s, una de las mayores registradas en España, la lámina de agua sobrepasó la corona de la presa. La estructura del embalse comenzó un rápido deterioro. Sus muros cedieron. El agua ya no encontró obstáculos a su paso. Las comarcas de la Ribera Alta y la Ribera Baja fueron arrasadas. algunos pueblos de la comarca de La Ribera en Valencia quedaban inundados y la gente huía hacia zonas elevadas cercanas. Se empezaban a producir rescates de personas que se habían quedado aisladas en las terrazas de sus casas y el primer gran drama, el autobús que transportaba a los trabajadores de la Central Nuclear de Cofrentes que había sido arrastrado al río era ya una nefasta realidad. En algunas de las poblaciones más cercanas al pantano (Sumacárcel, Gabarda y Beneixida) el agua llegó a los 8 m de altura y la mayoría de las casas sufrieron serios daños estructurales provocadas por la violencia, la fuerza del agua y su interacción con el terreno, cambio de condiciones geotécnicas, etc.

Fue sorprendente y providencial el caso de Sueca: la Albufera salvó a la ciudad de un más que probable desastre, el río se dividió en dos, una parte continuó su curso normal hacia Cullera, ubicada junto a la desembocadura del río, y el otro brazo de desvió hacia la propia Albufera, por lo que la ciudad quedó aislada como una isla en medio del río.

Por la colaboración de los alcaldes de Valencia y Sueca, esta ciudad, y en general toda la Ribera no sufrió mayores daños debido a que cuando se dieron cuenta de la magnitud del problema, se solicitó al alcalde de Valencia, en aquella época, el socialista Ricard Pérez Casado, que ordenara la apertura de las diferentes golas con que cuenta la Albufera, las que se utilizan para dejar salir el agua al mar, y así favorecer una mayor capacidad de desagüe. Ésta fue, sin duda, una de las pocas labores preventivas que se llevaron a cabo ante el aviso de la crecida del río.

ALZIRA: Ordenación estructural

Desde los planos de alineación de Alzira de 1928, realizados por el arquitecto José Pedrós Ortiz, hasta el año 1965 en el que se aprueba el primer Plan General, la ordenación urbana bien regulada por las citadas alineaciones y las Ordenanzas Municipales de 1926, que redactadas con un aire un tanto enciclopédico por una Comisión de Técnicos municipales en materia de derecho, sanidad, arquitectura e ingeniería, elaboran las normas que regularían la vida ciudadana, incluyendo un importante apartado para la ordenación de la actividad edificatoria.

Sobre el Plano de Alineaciones de 1928, el arquitecto municipal Juan Ríos Cogollos redactó un Proyecto de Reforma y Ampliación en 1946 que sirve como documento puente hasta la redacción del Plan General del 64 que de acuerdo con la Ley del Suelo del 56, es redactado por el mismo Ríos con la colaboración de Rogelio Jardón. Este Plan contempla ya, como un hecho consumado, la conversión del brazo muerto del Xúquer en las grandes avenidas posteriores.

El Plan General del 64 es revisado por los también arquitectos, Revert y Herruzo en el año 1974, en el que fue aprobado con fecha 11.7.1978. Hasta entonces, la planificación no contempla ninguna medida de protección del recinto histórico de la Vila y es entonces cuando se consuma la degradación que hoy conocemos.

Sólo un documento, El “Avance de Planeamiento del Plan Especial del Conjunto Histórico-Artístico de la Vila”, redactado por los arquitectos antes mencionados, con la colaboración del arquitecto de “zona” de Bellas Artes, sirve de base para la incoación de expediente de declaración de conjunto de interés histórico-artístico, de 12.12.1977 en el B.O.E. régimen jurídico que de alguna manera pervive en la actualidad.

Posteriormente se inicia en Mayo de 1980, la Revisión del Plan General del 78 por el arquitecto Pascual Vernich Talens, donde se fija como objetivo fundamental un tratamiento de protección y revitalización de la Vila mediante diferentes instrumentos, entre los cuales se encuentra la formación de un catálogo de edificios y de conjuntos urbanísticos de interés, que incluyen obviamente la Iglesia de Santa Catalina y las Plazas del Sufragio y del Carbón y de Santa Catalina a parte de una normativa de protección y revitalización de todo el recinto histórico. Posteriormente continuado el Plan, se da la aprobación inicial en el año 1984, al proyecto firmado por los arquitectos municipales, tramite en el que se encuentra ahora la Revisión. En ella se continúan y elaboran los criterios iniciados antes, rematándose la redacción del catalogo de edificios objeto de protección individualizada, se crea una ordenanza específica coincidente con el barrio de la Vila, objeto de protección extensiva y se incluye en el primer cuatrienio del Plan, la urbanización de las plazas del Sufragio y del Carbón, que en el Avance de Planeamiento recomendábamos, poniendo especial énfasis en su importancia urbanística, arquitectónica y cultural.

Sobre estas plazas existe un proyecto de urbanización, redactado en torno al año 1978, por los arquitectos municipales de la época con la colaboración del arquitecto de “Zona” de la Dirección General de Patrimonio Histórico-Artístico, que con unos criterios tipológicos historicistas y castellanizantes ordenaba en dos plazas.

La ordenación urbanística actualmente vigente en el Término Municipal de Alzira parte del Plan General de 2002, aprobado definitivamente por la Comisión Territorial de Urbanismo de Valencia en sesión de fecha 29.5.2002, y publicado en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana de 14.8.2002.

Los trabajos de elaboración del citado Plan General se iniciaron en el año 1993, dando lugar a la aprobación por parte del Ayuntamiento-pleno, el 25.7.1995, al Proyecto de Avance del Plan General de Ordenación Urbana de Alzira.

Tal y como se puede apreciar, tanto el suelo urbano pendiente de urbanización como el suelo urbanizable previsto en el Plan General vigente, se encuentran ya desarrollados prácticamente en su totalidad, y ello es debido tanto a la simultaneidad que se produjo entre la tramitación del Plan General y el desarrollo del mismo, como al importante auge urbanístico que se ha producido, especialmente, en los últimos 4 años. Ante la necesidad de dar respuesta a las nuevas necesidades urbanísticas y territoriales del municipio, el Ayuntamiento de Alzira ha promovido la redacción de un nuevo Plan General de Ordenación Urbana, con el fin de disponer de un documento actual adaptado a las nuevas exigencias legales vigentes así como dando respuesta a las inquietudes y necesidades actuales del municipio en materia urbanística y de ordenación del territorio.

En fecha 11.1.2007 fue sometido a información pública el documento de Concierto Previo del Plan General de Alzira, y remitido en febrero a la Consellería para su informe. A dicho documento se emitieron diversos informes de los diferentes servicios y administraciones implicadas, incluido el Documento de Referencia para la elaboración del Informe de Sostenibilidad Ambiental del Plan General, emitido por la Dirección General de Gestión del Medio Natural de fecha de 27.11.2008, remitido con fecha 4.12.2008 al Director Territorial de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, y remitido a su vez al Ayuntamiento de Alzira, con fecha de entrada de 30.1.2009.Durante la tramitación del documento de Concierto, se aprobó nueva legislación, surgieron nuevas alternativas de crecimiento para el término municipal de Alzira, que han sido tramitadas y/o aprobadas por el Ayuntamiento de Alzira, y se emitieron diversos informes que obligaron a la introducción de las modificaciones en el modelo territorial de Alzira y por lo tanto en el Plan General.

En fecha 11.9. 2009, el Servicio Territorial de Ordenación del Territorio, presentó en esta Dirección General un nuevo documento Consultivo con el objeto de continuar el proceso de Evaluación Ambiental de la Revisión del Plan General de Alzira, conforme a lo establecido en la Ley 9/2006, de 28 de abril, sobre evaluación de los efectos de determinados planes y programas en el Medio Ambiente. Esta nueva documentación viene motivada por la inclusión en el modelo territorial de Alzira de nuevas propuestas de crecimiento tanto residencial, como industrial y terciario tras la superación de la fase de Concierto Previo. Por tanto, los nuevos crecimientos producen una incidencia territorial significativa en el modelo territorial lo que conlleva a ser analizado de nuevo.

Revisada la nueva documentación aportada el Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental, emite el Documento de Referencia el 21.1.2010, en base al cual, se desarrollo un Informe de Sostenibilidad. En fecha 29.11.2011 fue emitido un Informe Ambiental por la Comisión Ambiental, en base al cual se redacto un Informe de Sostenibilidad Ambiental, la Versión Preliminar del Plan General y una Propuesta de la Memoria Ambiental con fecha octubre 2013. Dicha documentación fue aprobada en sesión plenaria de fecha 23.12.2013 y remitida al Servicio de Evaluación Ambiental con la finalidad de proseguir con los trámites para la elaboración de la Memoria Ambiental.

Respecto al modelo de crecimiento de Alzira surgieron nuevas propuestas de crecimiento tanto residencial, como industrial y terciario, complementarias al modelo establecido de Concierto Previo en tramitación. Alguna de dichas propuestas han sido aceptadas por el Ayuntamiento y aprobadas provisionalmente, otras propuestas completan y se apoyan en crecimientos ya desarrollados con el objeto de ofrecer posibilidades al crecimiento de suelos residenciales en torno al casco e industriales, como ampliación de los ya existentes o programados. Por otro lado, algunas de las propuestas de suelo residencial previstas con anterioridad se eliminan con el objeto de dar cumplimiento a nuevas determinaciones como es el paso del corredor de la CV-50 y por otro lado, y para dar respuesta al cumplimiento del informe emitido por la Dirección General de Paisaje se elimino como suelo urbanizable el sector PPR18-Valletes de Bru.

El término municipal de Alzira se caracteriza por una gran heterogeneidad en cuanto al paisaje, ya que agrupa paisajes bien diferenciados, desde zonas llanas agrícolas donde predominan los cultivos de cítricos, valles con una gran densidad de viviendas particulares, en ocasiones de forma dispersa, y otras veces, constituyendo urbanizaciones consolidadas, encontrándose estas además, en su mayoría, sobre zonas con una elevada pendiente-. Por otro lado, la presencia de una extensa red hidrográfica formada por un entramado de acequias, barrancos, y los ríos Xúquer y Verd, los cuáles ocupan una superficie importante del territorio, especialmente los relieves montañosos, y albergan una diversidad vegetal interesante. Finalmente, mencionar el interés natural y paisajístico de los Parajes Naturales de La Murta y La Casella.

ALZIRA: UNIDADES DEL PAISAJE

Así mismo, dentro del término municipal existen numerosos puntos de observación, desde donde es visible gran parte del territorio de Alzira, o bien, constituyen áreas con una elevada afluencia de observadores. Entre estos puntos destacan las carreteras que discurren por el término municipal, la línea de ferrocarril, los diversos puentes que cruzan los cauces de ríos y barrancos y las sendas del paraje municipal de la Murta y la Casella, así como distintos miradores ubicados sobre elevaciones del terreno. En cuanto al paisaje urbano, Alzira posee un pequeño núcleo histórico denominado La Villa, con calles estrechas, iglesias y monasterios con un alto valor histórico-cultural. También alberga el centro histórico numerosos edificios particulares con gran interés cultural, así como otros recursos culturales con un significado histórico tales como las murallas, restos arqueológicos, retablos etnológicos, etc.

PEP Alzira. ORDENACIÓN URBANÍSTICA

PEPC ALZIRA. Delimitación Ambitos de Intervención

El Objeto fundamental del Plan Especial de Protección de la Vila de Alzira (realizado por el equipo formado por los arquitectos Francisco Taberner Pastor, María Dominguez Calabuig e Inés Esteve Sebastiá), es desarrollar las normas de protección establecidas en la declaración del Conjunto, de acuerdo con las determinaciones incluidas en Art. 39 de la Ley 4/1998, de 11 de junio, de la Generalitat Valenciana, del Patrimonio Cultural Valenciano. Para ello, desarrollará las determinaciones definidas en el decreto de declaración de BIC citado, establecerá los requisitos a los que deben sujetarse los actos de edificación, los usos del suelo, y las actividades que afecten a los inmuebles y al entorno y determinará las zonas de rehabilitación para la recuperación del área residencial y de las actividades compatibles con los valores del Conjunto.

El Plan Especial de Protección, propone ampliar el límite de ordenación previsto en el Plan General de Ordenación Urbana de Alzira (a.d. de 21.12.2001 DOGV 14.08.02). La ampliación que se propone, es consecuencia de la reconsideración de la delimitación establecida en la declaración del Conjunto Histórico, extendiendo el ámbito de protección e incorporando los siguientes elementos:

Al norte, C/ Rambla y Avenida Blasco Ibáñez; Al sur, la incorporación total del viario correspondiente a la Avenida de Luis Suñer; Al este, la inclusión de las edificaciones recayentes en la alineación izquierda de la Avenida de Los Santos Patronos y la propia Avenida, incluyendo la embocadura derecha de la C/ Calderón de la Barca; y al oeste, incorporación del ámbito del cauce del Río situado entre los puentes, los terrenos sobre los que se ubicaba el Puente de Sant Gregori y el propio Puente de Hierro.

Con esta ampliación se consigue la Incorporación del ámbito ocupado por el río Xuquer, como elemento fundamental históricamente definidor de la topografía y morfología urbana de la Vila, y otras piezas secundarias relacionadas con el mismo: Casalicios y restos del puente de Sant Bernat, terrenos sobre los que estuvo situado el puente de Sant Gregori, o el puente de Hierro.

En el caso de la avenida Luis Suñer, se considera que, a pesar de su volumetría desmesurada, es un elemento en contacto directo con el Conjunto Histórico y cualquier actuación podría afectar a la percepción del conjunto y afectar a su imagen paisajística o ambiental. En igual situación se encuentran las edificaciones del borde izquierdo la Avenida de los Santos Patrones, para incorporar normativa de tratamiento de fachadas traseras, regulación de patios y profundidad edificable de plantas bajas, en contacto con edificación característica del conjunto.

En la segunda mitad del s XX se produce el terraplenado del brazo muerto del Xuquer. La ciudad se apodera de este ámbito abriendo las nuevas avenidas de la Avenida Santos Patronos en 1967 y la de Luis Suñer.

Toda la zona que se propone incorporar se encuentra transformada en la actualidad, pero se considera que su incorporación es necesaria como testimonio del papel desarrollado en la formación de la Vila y mantenerla como zona de protección y de control de la zona conservada.

El Monasterio de Santa María de la Murta

Conjunto del Convento de la Murta

El Monasterio de La Murta se encuentra en el valle del mismo nombre, en un paraje natural municipal de gran belleza, a unos 7 km. de la ciudad de Alzira, en el corazón de la Sierra del Cavall y La Murta.

En el Valle conocido como “dels Miracles”, cuenta la leyenda que San Donato fundó en el siglo VI un pequeño convento que fue arrasado durante la invasión musulmana, pasando este lugar a ser considerado como santo al enterrarse en este valle San Donato.

Después de la conquista cristiana por parte de Jaime I, el valle se fue poblando de ermitaños que vivían en soledad, que construyeron pequeñas capillas u oratorios, siendo este el origen fundacional del monasterio. Los nombres de las ermitas eran los siguientes: Nuestra Señora, San Miguel, San Jerónimo, San Benito, San Onofre, Monte Calvario, Santa Sofía, San Juan, San Pedro, San Salvador y Santa María.

En el año 1357, el noble alcireño Arnau de Serra, señor del lugar, hizo enteja del Valle a un grupo de ermitaños que se encontraban dispersos por el mismo, con la única condición de que se agruparan en uno solo y formaran un monasterio. Consta que en 1369 había algún tipo de fundación monástica muy primitiva no sujeta a ninguna orden ni regla particular, aunque si bien es cierto estos ermitaños mantenían su vida en soledad y únicamente se reunían para compartir sustento material o vida espiritual.

Los ermitaños que habitaban este Valle, conocido como “de Miralles”, deformación del anteriormente “Vall dels Miracles”, se desplazaron al Monasterio de San Jerónimo de la Plana de Xàbia (primer monasterio de esta Orden fundado en el Reino de Valencia) para profesar como monjes de la Orden de San Jerónimo y así luego poder volver a su valle para fundar el suyo propio.

El Papa Gregorio XI concedió la bula para la fundación del Monasterio de la Orden de San Jerónimo el 28.3.1376 a los ermitaños del valle de Miralles.Tras un ataque de los piratas de la zona norte del continente Africano, ocurrido en 1386 sobre el monasterio de la Plana de Xàbia, los monjes fueron llevados cautivos a Argelia. Tras su posterior rescate por Alfonso El Vell, duque de Gandía, fueron alojados en 1389 en el convento de Sant Jeroni de Cotalba, fundado por el mismo un año antes. De este monasterio partirán los primeros seis monjes que ocupen el de La Murta de Alzira en 1401.

Hasta la ocupación física del monasterio transcurre un período aproximado de 25 años de vacío espiritual del valle, llevándose a cabo el mantenimiento del mismo por unos pocos ermitaños que se habían quedado al cuidado de las obras, siendo estas retomadas el 11.2.1401 bajo la dirección de fray Domingo Lloret, del Monasterio de Sant Jeroni de Cotalba, de quien se dependió en un primer momento por ser de este lugar sus primeros pobladores.

El monasterio adoptó la típica figura de iglesia y claustro, siendo alrededor de este último donde giraban las distintas dependencias del mismo.

El Monasterio de La Murta toma su nombre a que según la leyenda, durante las obras de construcción del monasterio, fue encontrada una imagen de la Virgen oculta entre unos arbustos de murta, de donde tomaría el nombre el monasterio, su advocación Mariana (Santa María de La Murta) y posteriormente todo el Valle.

Cabe mencionar también que el monasterio recibió visitas ilustres como la de San Vicente Ferrer en 1410, o en 1586, la del rey Felipe II, en compañía del príncipe Felipe y la infanta Isabel Clara Eugenia, para la inauguración del puente de acceso al recinto monacal que lleva su nombre. También el Patriarca San Juan de Ribera en 1589, quedando constancia de su importancia como centro religioso y cultural.

El monasterio contaba con 11 monjes en el año 1835, cuando fue desamortizado y abandonado, pasando en los siguientes años a pertenecer a manos privadas y entrando en estado de ruina, tal y como pueden contemplarlo nuestros ojos en la actualidad. Asimismo, la imagen de la Virgen de La Murta fue llevada a la Iglesia de Santa Catalina de Alzira donde sería destruida en 1936.

En 1989, el Ayuntamiento de Alzira adquirió el paraje, iniciándose en 1995 la recuperación del histórico monasterio y de su entorno, declarándose en el año 2002 Bien de Interés Cultural.

Monasterio de Santa María de la Murta. Plan Director 2007

En enero 2014, Marina Sender Contell presenta la Tesis Doctoral en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valencia, bajo la dirección de Pablo Navarro Esteve, “El Monasterio de Santa María de la Murta. Análisis arquitectónico de un monasterio Jerónimo”, obra imprescindible sobre el Monaterio.

El Ayuntamiento de la capital de la Ribera Alta, aprobó  por unanimidad, el Plan Estratégico de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (DUSI), ‘Alzira Avanza’, mediante el cual se permitiría acceder a las ayudas FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional) en caso de ser aprobado por el Ministerio y la Unión Europea. En este plan se contemplaban 14 líneas de actuación, con un presupuesto total de más de 4.100.000 euros entre 2016 y 2022, para que fueran financiados al 50% por fondos europeos, sin embargo no fueron seleccionados ni en 1ª ni en 2ª convocatoria.

El Plan Estratégico de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado se había planteado como una estrategia para cambiar el modelo de ciudad y perseguir 4 objetivos: introducción de nuevas tecnologías, la reducción de la emisión de CO2, la protección del medio ambiente y el patrimonio. Así como para poder llevar a cabo acciones para hacer frente a la exclusión social en la Alquerieta-Torretxó.

“…existe la necesidad de un plan que permita en Alzira cambiar hábitos de movilidad, favoreciendo una ciudad más cómoda para el peatón y para el ciclista, a través de la mejora en el transporte público, la ampliación de zonas peatonales, aceras más amplias, carriles bici y la creación de una sortija verde perimetral (a través de las grandes vías), dotado de un arbolado específico…”

Alzira hoy tiene una población de 44.488 habitantes y un parque residencial de 24.067 viviendas, y la ciudad vive una etapa de conflicto, los comerciantes, las obras, la peatonalización, la construcción se mueve.

 

 


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España