EL VENDRELL

El Vendrell. Población (INE)

El Vendrell. Pirámide de Población

El Vendrell. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2017

El Vendrell. Paro

El Vendrell. Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


El Vendrell es un municipio de 36,82 km2 de la provincia de Tarragona capital de la comarca del Bajo Penedés, situada a 72 kms de Barcelona y a 30 km de Tarragona, situado en la fachada costera, extendido a la llanura del Penedès y accidentado en el sector oriental por los últimos contrafuertes del macizo de Garraf y al occidental por los contrafuertes marítimos del bloque del Gaià.

Linda al N con los términos de Albinyana y de Santa Oliva, al E con Bellvei y Calafell, en el S con el Mar Mediterráneo y al O con el término de Roda de Bará (Tarragona) y por un punto, al NO, con Bonastre.

El municipio comprende, además de la villa de El Vendrell, que es la cabeza, los barrios marítimos de San Salvador, Comarruga y del Francàs, los barrios de la Estación de San Vicente de Calders y del Sector del Sanatorio, el pueblo de San Vicente de Calders y numerosas urbanizaciones.

El nombre del municipio proviene del latín “venerellus”, diminutivo de venere (Venus), nombre de persona que en la época de la repoblación de la zona -siglos X y XI- era frecuente. El topónimo de El Vendrell podría venir de la presencia de un Portus Veneris en la playa del término, a la actual San Salvador, que debía tener un núcleo dependiente en el interior de menor entidad, Venerellus o el Vendrell.

El término se sitúa a caballo de la llanura litoral y la llanura del Penedès, que quedan unidas por el corredor abierto por la riera de la Bisbal, entre las alineaciones montañosas a poniente y levante de la villa de El Vendrell, la cual está ubicada precisamente en el centro de este paso. El municipio es accidentado a levante por los últimos estribos del macizo de Garraf, con las colinas de la Fuente (132 m) y del Mas Robert (133 m), en el límite con las laderas de la colina del Mas Cañizo y la colina de la Muga, del término de Bellvei. Al N y al NO tienen más proyección las estribaciones del Bloque del Gaià, sobre todo en el límite del término de Albinyana, con el monte de las Torretas (251 m), el del León (313 m) y las Planes (271 m). El antiguo término de San Vicente de Calders es accidentado al NO por relieves calcáreos, que tienen el punto más alto en el Puig Martinot (244 m). La parte del sureste del término es plana y antiguamente era pantanosa y con marismas.La costa, de unos 7 km de longitud, es baja y rectilínea, formada por playas de arena fina: San Salvador, Comarruga y el Francàs. Frente a la costa de Comarruga, a un centenar de metros mar adentro, está el grapissar de Masía Blanca, una zona rocosa sumergida que ha sido declarada reserva marina.

El término es drenado principalmente por la riera de la Bisbal, que sólo lleva aguas pluviales y que atraviesa el término de N a S hasta que desemboca en el mar por la playa de San Salvador. Son tributarios de esta riera, por la izquierda, el arroyo de Banyeres o torrente del Lucas, que viene de Sant Jaume dels Domenys, y, por la derecha, la zanja de las Torretas y la Rasa Fonda, procedentes del término de Albinyana. Los aguaceros intensos han provocado a menudo crecidas en estos cursos fluviales, como la del 10.6.2000 que afectó de lleno el torrente del Lucas y el arroyo de la Bisbal, con un número importante de destrozos. El régimen muy discontinuo del arroyo de la Bisbal ha hecho que ya desde antiguo el abastecimiento de aguas se hiciera a partir de pozos y minas.

Así, el suministro del Vendrell ha aprovechado las captaciones de Tomoví, del vecino término de Albinyana, que eran conocidas desde la Edad Media y, a menudo, fueron objeto de pleitos entre el monasterio de Sant Cugat y los agricultores censados ​​en ese lugar. En 1907 se efectuaban trabajos para llevar las aguas de Tomoví, entubada, en la villa de El Vendrell, la llegada de las cuales se celebró por la fiesta mayor, haciéndolas salir por un manantial modernista que se instala instaló en la Rambla. 4 años más tarde se extendió por la ciudad una epidemia de cólera a través de las aguas de Tomoví, y causó más de un centenar de defunciones y un millar de enfermos, aparte las de la Riera de Gaià, que fue donde apareció el contagio. Posteriormente se efectuaron estudios geológicos y sanitarios para mejorar el sistema de captación de aguas, se procedió a la desinfección de las aguas de Tomoví, de las tuberías y de los depósitos y se invirtieron grandes esfuerzos para mejorar las condiciones higiénicas de la abastecimiento de aguas a la ciudad de el Vendrell y las demás poblaciones afectadas. Desde entonces hasta ahora ha continuado la utilización de las aguas de Tomoví, y se han ensanchado y mejorado las captaciones, pero el incremento de la población, especialmente importante en los meses de verano, hizo que se produjeran problemas de abastecimiento y que el ayuntamiento decidiera pedir agua al Consorcio de Aguas de Tarragona. De este modo, en el momento actual la mayor parte del consumo urbano proviene de las aportaciones del llamado minitrasvase del Ebro. Cabe destacar, por su particularidad, el riachuelo de Comaruga, que lleva las aguas termales sobrantes del estanque donde van a parar estas aguas desde el manantial del antiguo balneario. La proximidad al mar es el factor clave que da lugar al predominio del clima mediterráneo litoral, caracterizado por unos registros de temperaturas relativamente suaves en verano y fuerza templadas en invierno, donde la amplitud térmica anual se sitúa en torno a los 15 ° C. En la parte central y más llana del término, el empleo agrícola y urbana del territorio es total desde hace siglos, ya que aprovecha los mejores suelos. La vegetación de playa o de humedal, que antes abría toda la línea litoral, hoy está poco presente, debido a la ocupación casi ininterrumpida de la costa por parte de las urbanizaciones de 2ª residencia ligadas al turismo de playa. Destaca la zona natural de las Madrigueras, al E de San Salvador, que se quiere salvaguardar en parte de su urbanización.

En esta localidad nació el 29.12.1876, el violonchelista, compositor y pacifista Pau Casals Defilló. En el cementerio de Vendrell descansan sus restos. En el barrio de San Salvador de El Vendrell, junto a la playa, se encuentra la Casa-Museo de Pau Casals, frente a un auditorio bautizado con su nombre.

Sus primeros habitantes fueron los íberos en los s. IV-II aC  En la época romana se llamó Palfruriana y cobró gran importancia debido a su situación en la Vía Augusta, que unía Roma y Cádiz.  En el s X los condes de Barcelona la reconquistaron a los musulmanes, cediendo algunas de sus tierras al monasterio de San Cugat. 

Baix Penedés

s XV El Vendrell

La Edad Media. Aunque hay indicios arqueológicos de un poblamiento anterior, hay que buscar los orígenes históricos de la capital del Baix Penedès en la conquista de esta parte de la comarca durante el siglo X y la cesión subsiguiente de varios de sus pueblos al monasterio de Sant Cugat del Vallès para su repoblación.

El lugar del Vendrell está documentado por primera vez en 1037 en una concordia firmada por el abad de San Cugat, señor de los castillos de Calders y de Santa Oliva, que se encontraba dentro. El documento menciona concretamente el riego que hay delante del Venrel. Parece que este riego se trata del torrente del Lluc. El 1044 se habla de la colina que hay delante del Vendrell, el mojón que atraviesa el riego hasta la calzada y de este monte hacia la sierra hasta la Muga. La proximidad del camino real de Tarragona favoreció el desarrollo del Vendrell como núcleo de población, la entidad está testimoniada en la 2ª mitad del siglo XII cuando el abad de Sant Cugat otorgó una carta puebla a Bernat de Papiol, que ya poseía para el monasterio varios lugares de los términos de Castellet, Albinyana, Roda de Bará y Bonastre. Así, en 1183 Bernat de Papiol se comprometía a reconocer y defender el dominio que el monasterio de Sant Cugat tenía sobre el lugar del Vendrell. El 1248 el abad de San Cugat absolvía los hombres de Calders, San Vicente y El Vendrell del servicio de jovades y pastizales, mediante el pago de 850 sueldos. En 1375 el abad de Sant Cugat concedía el derecho de poner almazaras de aceite al Vendrell mediante el pago de sueldos y la entrega de 12 cuartillos de aceite al año. En 1382 fueron redimidos de la jurisdicción criminal del señor los hombres de los castillos y los lugares del Vendrell, Sant Vicenç de Calders, Santa Oliva, Albinyana, el Albornar y Bonastre, a favor de la corona, pero en 1405 el rey Martín “el Humano” concedía al monasterio de Sant Cugat del Vallès el mero y mixto imperio y toda la jurisdicción criminal -a excepción de los casos de pena de muerte o mutilación- del castillo de Sant Vicenç de Calders y de la villa del Vendrell. Durante la guerra contra Juan II, este hizo varias estancias en la villa de el Vendrell. En 1464 destituyó -desde el Vendrell- Joan de Montbui de la castlania del castillo de Cubelles y la entregó a Gaspar de Aviñón, que se titulaba señor de la cuadra de Enveja. En 1469 Juan II convocó desde el Vendrell los estados de la corona de Aragón, que se reunieron en cortes en Monzón en 1470, con el fin de pedirles subsidios para la continuación de la guerra.

s XV-XVI

La Edad Moderna. En las guerras contra Felipe IV de Castilla por la sucesión de Carlos II, el Vendrell adoptó una actitud ambigua, y en ambos casos la poderosa oligarquía local hizo decantar la ciudad hacia el bando de los Felipes. La acción de la familia local de los Morenas fue bastante eficaz y decisiva. Esta familia, luego establecida en Tarragona, adquirió títulos de nobleza que se multiplicaron por enlaces matrimoniales, por lo que a la baronía de las Cuatro Torres, añadieron el título de conde de El Asalto (con grandeza de España) y de marqués de Grigny. Sin embargo, durante el tiempo que el Vendrell prestó obediencia al rey archiduque Carlos III, la ciudad tuvo, además de prestar los servicios de alojamiento, bagajes, incluso que contribuir a los gastos de la fragata de Vilanova, que tenía a su cuidado la defensa de la costa de Poniente, apoyando a otra de la villa de Sitges.

s XVII-XVIII

Ni en una contienda ni en la otra El Vendrell sufrió estragos de gravedad, y los 207 habitantes que se calcula que tenía en 1553 habían pasado a 886 el 1.717. Acabada la guerra de Sucesión, la baronía del Vendrell fue temporalmente anexionada a la corona por confiscación de las rentas del abad Antonio de Solanell y de Montellà, que, siendo diputado de la Generalitat por el brazo eclesiástico, fue elegido abad de Sant Cugat en 1713, año que presidió la junta de brazos en que se decidió la continuación de la resistencia contra Felipe V.  

El ecónomo Jerónimo Esteve Oliver fue nombrado recaudador de las rentas monacales de la baronía e incluso ocupó la alcaldía en 1719.

 

s XIX

Los siglos XIX y XX. Durante el siglo XIX el Vendrell sufrió las invasiones francesas en 1808 y 1823 y los levantamientos, casi permanentes, de los absolutistas, que se puede decir que dominaban toda la comarca y tenían rodeada la ciudad -progresista y liberal- por un paisanaje hostil a las innovaciones. El Vendrell opuso siempre resistencia.

El 1837, en plena I Guerra Carlista, el Vendrell determinó fortificarse. Las fortificaciones se mejoraron durante la III Guerra Carlista, entre los años 1873 y 1874; son testigos las torres de planta circular del Botafoc y del Puig. La torre del Cintoi, de planta circular, hendida de arriba a abajo y de la que sólo se conserva la mitad, parece ser de época medieval.

Terminada la I Guerra Carlista, el ayuntamiento de El Vendrell, a instancias del comandante general de la provincia de Tarragona Juan van Halen, efectuó una restauración sui generis del Arco de Bará, rebajando las antiguas inscripciones que ostentaba para acabar diciendo que la restauración había sido hecha “a expensas del ayuntamiento constitucional de Vendrell en agosto de 1840”. Una protesta general obligó a sacar esa placa a los 8 años.

La carretera general de Barcelona a Valencia entró en servicio hasta Vilafranca en 1802, pero su continuación hacia Tarragona y Valencia aún estaba en mal estado. La ciudad debía a esta carretera una gran parte de su prosperidad y, de paso, el hecho de ser cabeza de partido judicial en 1834, con la instalación de un Juzgado de 1ª instancia, Registro de la propiedad y de otros servicios estatales que dieron a la ciudad un radio de acción mucho más amplio de lo que había tenido cuando era simplemente Cabeza de la Baronía del Vendrell.

Otro hecho importante para el desarrollo de la villa fue la apertura al tráfico de la línea de FFCC de Barcelona a Tarragona (1867). Por un lado, el emplazamiento concreto de la estación obligó a hacer una avenida que comunicara con el centro de la ciudad, la que luego había de ser llamada “Rambla del 4 de marzo”. Por otra parte, hizo posible el transporte directo de los aguardientes y vinos.

En 1867 se inauguró el FFCC Barcelona-Tarragona por Martorell. La villa tiene una estación en esta línea. La vía, procedente de Martorell y Vilafranca, continúa hasta Sant Vicenç de Calders atravesando el término, y se une con la línea de Barcelona a Tarragona por la costa, que entra en el término de El Vendrell por el lugar dicho Bonavista y de derecho hacia la estación de Sant Vicenç de Calders. A partir de aquí, una línea deja la costa en dirección a Roda de Bará y, pasado este pueblo, se bifurca en 2 líneas que van, respectivamente, en Valls, Montblanc y Lleida, y en Reus, Mora la Nova y Caspe. Ambas dirigen hacia Madrid por Zaragoza.

Cuando llegó la filoxera la única posibilidad era hacer una nueva plantación con pies de vides americanas, resistentes a la plaga. Este proceso, sin embargo, suponía, en la gran mayoría de los casos, la rescisión de los antiguos contratos de cepa muerta. Los rabassaires, al morir la viña que habían plantado, perdían todo derecho a la tierra, que era para muchos el único medio de subsistencia. El año 1893 fue un año crucial. Se formaron grupos adscritos a la Federación de Obreros Agrícolas, que agrupaba los rabassaires de todo el Penedès, después de haber celebrado congresos en Vilafranca, El Vendrell y Vilanova y la Geltrú. El acto de El Vendrell (septiembre de 1893) sobresalió por su violencia verbalista, pronto reprimida por la llegada a la villa de 2 compañías del Regimiento de Infantería de Navarra y 1 escuadrón de lanceros del Príncipe. La agitación, con un ritmo más bien decreciente, llevará hasta la finalización del siglo. En aquel período angustioso tuvieron lugar en el Penedès las últimas ejecuciones públicas con garrote de delincuentes comunes y autores de crímenes mortales. Simultáneamente a la cuestión rabassaire se planteó el problema de la industria de la tonelería, que era de las más arraigadas en la villa del Vendrell.

s XX

La guerra de Cuba y la recuperación de la vitivinicultura francesa disminuyeron en una gran medida el comercio de exportación de vinos y quedaron sin trabajo muchos oficiales toneleros. Aquí volvió a funcionar el instinto comarcalista de los trabajadores, y en el Vendrell, Vilafranca del Penedès y  Vilanova y la Geltrú, se declararon sendas huelgas dentro del ramo. En El Vendrell se detuvo la Junta de la Sociedad de Boters, hubo protestas y disturbios, intervino la tropa y la guardia civil, pero el repicar de los toneleros ya nunca volvería a tener la intensidad y la joya del tiempo pasado.

 

Todas estas contrariedades influyeron mucho en la bajada demográfica de la ciudad de El Vendrell, decadencia que estabilizaría sin señales de recuperación en los primeros 4 decenios del s XX. Entre el 1936-40 hubo una inflexión, evidentemente es el efecto demográfico de la guerra civil de 1936-39. Aparte las bajas en el frente, el éxodo de algunos habitantes hacia otras tierras del país o el exilio en el extranjero por miedo a las represalias, la pérdida de los puestos de trabajo y la contrarrevolución agraria que se produjo en el campo del Bajo Penedés son, posiblemente, otras causas que produjeron dicha merma demográfica.

Entre la parte montañosa y los estanques de San Vicente de Calders que había junto al mar hay una estrecha franja de tierra plana, paso obligado de los caminos antiguos y modernos. La antigua Vía Augusta romana, que se dirigía a Tarragona por el Arco de Bará, ha dejado como testigos 2 miliarios en el antiguo término de Calders, uno de los cuales fue encontrado por J. Solé y Caralt en 1947, cerca de la estación iberoromana de la Devesa; fue llevado a la ciudad de La Bisbal del Penedès, donde se puede ver convertido en monumento. El otro está situado como un hito en el linde del término con Roda de Bará, a mediodía de la carretera nacional, cerca del Francàs.

La red de carreteras y ferrocarril hace del Vendrell un punto privilegiado. Así, la función de centro de comunicaciones ha sido una de las principales causas del desarrollo moderno de la ciudad de El Vendrell. La antigua carretera de Barcelona a Valencia -actual N-340, que bordea la ciudad por el lado SE mediante una variante que ha hecho disminuir fuerza el tráfico urbano- se debe al crecimiento de la villa que tuvo lugar durante el siglo XIX, momento en que se construyó el barrio de las Casas Noves. Más tarde -se empezó el 1865- se construyó la carretera de el Vendrell a Valls, que mejoraba el antiguo camino carretero de Valls en Vilafranca pasando por el cuello de la Rubiola. Esta carretera se hizo llegar hasta la playa de Calafell y 1903 se abrió al tráfico un enlace desde el Hostal de la Cruz del Algarrobo, con la nueva carretera que llevaba a Sant Boi de Llobregat por las costas de Garraf, actual comarcal C-31 de Barcelona a Valls. Otras carreteras que confluyen en el nudo de comunicaciones del Vendrell son la de Sant Jaume dels Domenys, la de San Vicente de Calders y la que lleva a la playa de San Salvador.

s XXI

El término del Vendrell está atravesado al NO de la ciudad por la autopista del Mediterráneo AP-7, que enlaza con la autopista del Garraf, C-32 (inaugurada en la década de 1990), a poniente de San Vicente de Calders; el acceso a las autopistas es el lugar de las Clotes, donde enlazan con la carretera N-340, en el S de la villa de El Vendrell.

La historia reciente de el Vendrell está marcada por el desarrollo turístico e industrial, que ha dado la vuelta a los últimos decenios a la base y la dinámica socioeconómicas del municipio. El fuerte crecimiento demográfico y la especialización cada vez mayor en las actividades turísticas y las funciones centrales -comercio, administración, servicios- respecto de la comarca del Baix Penedès, son los rasgos principales de esta etapa.

Morfología urbana
La ciudad de El Vendrell está al NE del término, en la confluencia de los arroyos de la Bisbal y de Banyeres, también llamada de Santa Oliva y, aún, torrente del Lluc. El núcleo medieval, amurallado, se formó en torno a la iglesia parroquial de San Salvador. Esta iglesia tuvo como precedente el altar de San Salvador de la basílica del castillo de Calders, existente en 1054 y consignada en las confirmaciones de bienes del monasterio de Sant Cugat de los papas Urbano II (1098) y Calixto II (1120), como a iglesia de San Salvador y Santa María de Calders. El 1158 el obispo Guillem de Barcelona cedía al monasterio las iglesias fundadas en sus predios, entre las que se mencionada en 1180 como parroquia del castillo de Calders. El primitivo templo de San Salvador en la ciudad de El Vendrell, del siglo XIV, fue totalmente reconstruido y ampliado en el siglo XVIII.

En el s XVI la ciudad aún estaba amurallada y tenía 5 portales que daban al exterior, de los que se ha conservado uno, el llamado portal del Pardo, al final de la calle Mayor, que daba acceso al camino de San Vicente.

La llegada de franceses, a finales del siglo XVI, compensó, en cierto modo, los déficits demográficos del Vendrell y promovió la expansión de la villa extramuros con la formación de un arrabal que se llamó de Francia, en la orilla derecha del arroyo de la Bisbal. Las nuevas casas se edificaron a lo largo del camino de Roda (Cristina Alta) y del camino de San Vicente y los Masos (Cristina Baja).

En los siglos XVII y XVIII el recinto urbano sobrepasó por todas partes el pequeño recinto amurallado de los tiempos pasados. La calle Mayor se prolongó más allá del portal del Pardo hasta el borde del arroyo, justo delante de Francia. Se poblaron la calle del Olmo y la Calle Nueva, paralelos por la izquierda en el arroyo de la Bisbal, que salían de la prolongación de la calle Mayor hasta encontrar el camino de mar y, sobre todo, se pobló la barriada de la Barceloneta a lo largo de la calle de Santa Ana, que, desde la izquierda del portal del Pardo, se dirige hacia el N y continúa por el camino de Tomoví, llamado camino de los molinos, o molinos.

Mapa del Vendrell en la época del ataque carlista, dibujado por el sargento de la Milicia, Josep Gassó i Castells. Conservado en el Archivo Comarcal del Baix Penedès.

La Tercera Guerra Carlista

La Tercera Guerra Carlista fue una guerra civil que tuvo lugar en España entre 1872 y 1876. El pretendiente Carlos VII se levantó contra el gobierno de Amadeo I de Saboya. Una insurrección en Barcelona, rápidamente sofocada, fue la mecha que prendió en diversos puntos de Catalunya, el País Vasco y, en menor grado, en otros puntos de España.

El ejército de Catalunya y Centro los mandaba como generalísimo Alfonso de Borbón y de Este, hermano menor del pretendiente Carlos VII. La comandancia general del principado de Catalunya recaía sobre el teniente general Rafael Tristany, cuyo ejército contaba con 2 divisiones. La primera, que actuaba en el territorio que comprendía las provincias de Barcelona y Girona, estaba al mando del inefable mariscal de campo Francesc de Savalls. La 2ª división se movía por las provincias de Lleida y Tarragona y estaba comandada por Francesc Tristany, y estaba compuesta por la tercera brigada, al mando del brigadier Ramón Tristany, y la cuarta, al mando del coronel Josep Moore, que es la que actuaba alrededores de Vendrell.

Al principio de la guerra, en Catalunya, las partidas carlistas no tenían la suficiente fuerza como para ocupar permanentemente muchas ciudades a la vez. Así que tras la ocupación de Berga (al norte de la provincia de Barcelona), el resto de acciones que realizaban apenas pasaban de ser ratzias, en las que saqueaban poblaciones, algunas de la importancia de Manresa y, sobre todo, se dedicaban al secuestro de alcaldes de poblaciones que se mostraban claramente hostiles. Algunos de éstos fueron acciones realmente audaces, como los secuestros de los alcaldes de Badalona o Igualada.

El 3.12.1873 le tocó el turno al alcalde del Vendrell, Isidre Gay i Calbó. Las circunstancias del secuestro no están claras. Pero al parecer se encontraría en un almacén de la playa de San Salvador cuando fue identificado por una partida carlista, que se lo llevó a la población de Albinyana, donde se encontraba en ese momento el coronel Moore. Pidieron un rescate de 7.000 duros, a pagar en 2 plazos, además de la destrucción de las torres de defensa que rodeaban El Vendrell. Poco después de hacerse efectivo un primer plazo de 5.000 duros, el 13 de diciembre Isidre Gay fue liberado.

Semanas más tarde, a pesar de continuas reclamaciones, ni el alcalde ni el Ayuntamiento se avienen a pagar el segundo plazo acordado. Están seguros que los carlistas no tienen la suficiente fuerza para entrar en Vendrell, que no solo mantiene intactas sus torres defensivas, sino que incluso se ha puesto a construir otras nuevas, hasta llegar a un total de 13. Además, creen que las fuerzas gubernamentales del brigadier Salamanca llegarán al socorro de la población, que en cualquier caso cuenta con 500 Voluntarios de la Libertad, al mando del teniente coronel José Palacín. Poblaciones cercanas como Vilanova y Vilafranca contaban con numerosos contingentes. Y el cercano Valls era el cuartel general del expeditivo Regimiento Fijo de Ceuta, compuesto por presidiarios de Marruecos, y eran más temidos por los civiles liberales que por las tropas enemigas.

Pero a finales del invierno de 1874, las noticias sobre acciones carlistas en zona del Penedès son cada vez más habituales y, lo que es peor, más audaces, en poblaciones cercanas como Sant Sadurní d’Anoia o Calafell. Tanto es así que muchos vendrellenses deciden abandonar la población y trasladarse a lugares como más seguros, como Barcelona. Camino que tomará, por ejemplo, el propio alcalde.

Los peores presagios se cumplen la madrugada del 3-4.3.1874. Un nada despreciable ejército compuesto de unos tres mil carlistas, junto con 200 caballos y algunas piezas de artillería de montaña, ataca la población. Está comandado por el mismísimo general Rafael Tristany, secundado por Moore. Asimismo, destaca la presencia de Francisco de Borbón. Una a una, las torres de defensa van cayendo ante el empuje carlista, que toma la población en pocas horas. El último baluarte defensivo es la iglesia, donde, además de los milicianos, se han refugiados docenas de civiles. Los ataques son tan feroces como la resistencia. Así que los de Tristany deciden quemarla. Pero en el último momento, uno de los defensores, un destacado miembro del ayuntamiento llamado Pau Serra i Virgili, parlamenta con Moore, le pide clemencia y le recuerda que él ha salvado la vida de dos de sus hermanos, que se veían en circunstancias parecidas a las sufridas por los milicianos y civiles vendrellenses. Moore accede a la petición de Serra y acepta su rendición, sin fusilar a nadie. Suerte que no han corrido los milicianos de algunas de las torres defensivas.

Nunca llegaron las tropas liberales para socorrer la ciudad. La presencia de una tropa tan numerosa, comandada por el propio Tristany disuadió a muchos mandos liberales, que se quedaron en sus casernas. El general Salamanca sí salió de Tarragona, pero sus tropas se vieron detenidas a unos 20 km de Vendrell, en la población de Torredenbarra.

Al cabo de unas horas, los carlistas abandonaron la población, tras saquearla a conciencia y quemar parte de los archivos locales. Dejaron un rastro de 16 muertos y 50 heridos. El número de bajas entre los carlistas no se determina. La destrucción de la población fue considerable y se tardaron varios años en regresar a la normalidad.

En la segunda mitad del siglo XIX se construyó la Rambla, que une el centro histórico con la estación del ferrocarril, inaugurada también aquellos años. Antes se llamaba Rambla del 4 de marzo, en recuerdo de la resistencia opuesta por la milicia al ataque de las facciones carlistas que rodeaban la villa y que la tomaron cuando consiguieron la rendición de los últimos defensores que se habían fortificado en el campanario.

1908 El Vendrell

En la época de mayor desarrollo de la ciudad se formó el nuevo ensanche de la barriada del Cintoi, situado entre Francia y la carretera nacional, paralelo a la riera de la Bisbal por la derecha. El cerrado de la Plana es una barriada en torno a la avenida de este nombre, surgida entre el camino viejo de las Torretas y el vecindario de Francia, a la derecha del arroyo de la Bisbal.

1913 El Vendrell

Esta arroyo, seco la mayor parte del año, se desborda alguna vez, como en septiembre de 1913, cuando la riada causó estragos en la vía, en la carretera y en la playa, o como en junio de 2000, para pasar el arroyo está el puente de Francia, de 3 arcadas, que fue construido por la diputación en 1888. Ya en la orilla izquierda está la calle de las Cuatro Fuentes, que es la calle Mayor prolongado extramuros, y más abajo, la calle de la Fuente.

1921 El Vendrell

De los años 60′ también cabe destacar el inicio de numerosas urbanizaciones fuera del núcleo urbano de El Vendrell y la expansión de Comaruga y Sant Salvador, que continuó posteriormente.

En las últimas décadas del siglo XX hay que destacar la adecuación urbana de la ciudad, con la instalación de infraestructuras y de servicios, y la conversión del centro histórico en zona peatonal, con varias calles cerradas al tráfico.

1921 El Vendrell (IGN)

La plaza Nueva fue remodelada (inaugurada en julio del 2000). El crecimiento del espacio urbano se ha dirigido hacia la zona de la Valla y las escuelas, a poniente del núcleo, y se ha urbanizado el espacio comprendido entre la vía del tren y el desvío de la N-340, con la promoción residencial pública de la zona del Puig, el SE del núcleo urbano. La urbanización del Pèlag, entre el Puig y la Muntanyeta, también es una zona de ampliación urbana.

1930 El Vendrell

Las urbanizaciones

A partir de los años 60′ nuevas urbanizaciones fueron cubriendo buena parte del término entre el Vendrell y la costa, e incluso trepan al NO de la autopista. Las urbanizaciones de 2ª residencia dispersas por el término han ido completando los servicios y también los espacios que aún estaban vacíos, con un aumento considerable de superficie construida. En el límite con los términos de Bellvei y Calafell esparcen las urbanizaciones de la Muntanyeta, unida al núcleo, el Oasis, la Baronia del Mar (que se extiende también por los términos de Bellvei y de Calafell), el Romero y Bonavista. A la derecha de la carretera hay, sin embargo, otras urbanizaciones, como Vendrellmar, cerca de la C-31 y unida a la Baronia del Mar. Siguiendo esta carretera, hacia mediodía se encuentra los Algarrobos, Nirvana, los Masos y la Cruz de Comarruga, ya correspondientes a Comarruga, San Salvador y la playa del Francàs. Al lado noroccidental de la ciudad, una vez pasada la urbanización Empar Magrinyà, a mano derecha de la carretera de Valls, se encuentran, la llamada del Nuevo Vendrell, en la ladera del monte de las Torretas, el Cerrado , Benlloch y el Mas Leví.

San Salvador

El barrio marítimo de Sant Salvador, está a poniente de la desembocadura del arroyo de la Bisbal, desde el que se extiende, hasta Comarruga, la playa de San Salvador. Esta playa es, en cierto modo, el precedente histórico de la villa, ya que fue al borde de los estanques de la costa donde comenzó el poblamiento de la zona de Calders. Se sabe que cerca del castillo de Calders había una iglesia dedicada a San Salvador y Santa María; hay que creer que el castillo debía ser emplazado cerca de la iglesia de San Salvador, que todavía existe y que fue precursora de la actual parroquia vendrellenca. El templo es de tradición románica, aunque muy modificada.

La playa de San Salvador estaba habilitada para el comercio de exportación con el extranjero y el comercio de cabotaje, así como para la descarga de duelas de barcos procedentes del extranjero y destinadas a los toneleros, que eran la principal industria de la ciudad. El distrito marítimo de El Vendrell (1849) comprendía desde la punta de la Mora hasta Segur de Calafell, con los pueblos de Altafulla, Torredembarra, Creixell y Calafell. Este distrito era más fuerte en pesca que en navegación comercial. Desde finales del s XIX la playa de Sant Salvador se convirtió en un núcleo de veraneo y modernamente se ha convertido en un importante centro turístico, después de que los pescadores que antes vivían en San Salvador se han trasladado a Calafell.

El sector de playa comprendido entre el arroyo de la Bisbal y el término de Calafell ha sido urbanizado en los últimos años, completando una línea casi ininterrumpida de edificaciones entre San Salvador y la playa de Calafell. Para este sector, el límite con el municipio vecino está en la cañada de en Ralet, donde hay un paso a nivel con la línea de la costa. El barrio del Sanatorio está centrado por el antiguo Sanatorio Marítimo Antituberculoso de San Juan de Dios, para niños, inaugurado en 1929; fue abandonado y el 2003 se inauguró un hotel balneario de lujo.

Sant Vicenç de Calders

El pueblo de San Vicente de Calders, que no formó parte del municipio hasta después del 1940, está actualmente agregado al municipio de El Vendrell. Está situado sobre una colina, a poniente del arroyo de la Bisbal, al SO de la villa de El Vendrell. Tenía 85 casas en 1910, muchas de las cuales fueron destruidas por completo; otras se han podido reconstruir como 2ª residencia. Subsiste un núcleo de casas del siglo XVIII en torno a la plaza Mayor, donde se encuentra la antigua casa del común, que fue convertida en pedanía rural y, cerca de la plaza, la antigua iglesia parroquial de San Vicente, documentada en el siglo XI y reconstruida en 1784.

En 1937 el vecino municipio de San Vicente de Calders cambió su nombre por el de Calders del Baix Penedès. El barrio de la Estación de San Vicente de Calders se formó a finales del siglo XIX al borde dicha estación. En 1867 se abrió al tráfico la línea de Vilafranca en Tarragona y, más tarde, se construyó la línea de Barcelona a Vilanova y Valls, que se cruzaba con la anterior en la estación de San Vicente por un pasaje superior mediante un puente . Los responsables de esta segunda línea tenían proyectado establecer aquí el enlace de las dos, pero la gran rivalidad entre las dos compañías aplazó esta posibilidad, por lo que, cuando en 1883 el tren llegó a Valls había dos apeaderos en San Vicente. Hubo que llegar a la fusión de las dos compañías para obtener una orden real de 1886 que autorizaba la ejecución y la puesta en servicio del empalme. Este fue abierto al público en 1887. Por la estación de San Vicente pasan actualmente la mayor parte de las líneas procedentes de Barcelona que se dirigen en Zaragoza, Madrid, el N de la península, Valencia, Alicante y Andalucía. Este tráfico incesante motivó que durante la guerra de 1936-39 fuera objeto de varios bombardeos que causaron enormes destrucciones y obligaron a rehacer por completo el edificio de la estación, que está a la izquierda de una ancha avenida que va de la carretera N-340 a la playa de Coma-ruga.

La playa de Comarruga tiene una extensión de 3,5 km, y comprende también la playa del Francàs, cerca del promontorio de Bará. El lugar ya documentado en 1180 cuando el abad de Sant Cugat concedió a Arnau Sunyer y Berenguer Bou el villar de Comarruga, está situado dentro de los términos de los castillos de Calders y de San Vicente. La concesión exceptuaba el estanque de Comarruga, que estaba retenido por el monasterio. Durante mucho tiempo este lago fue el elemento más significativo de Comarruga. En el siglo XIX, cuando se pusieron de moda los balnearios, se descubrió que las aguas de los manantiales de Comarruga, que brotaban tibias -lo que justificaba el antiguo nombre de Calders de todos estos estanques- tenían propiedades terapéuticas. Comarruga se empezó a poblar entonces. En 1920 se había construido un hotel, que fue el precedente de la posterior tradición turística. Hoy hay un enorme complejo de veraneo y turismo. En la playa, el pantalán que sirve de puerto deportivo ha provocado una desigual distribución de los depósitos arenosos, que se han acumulado alrededor hasta dificultar a menudo el atraque de las barcas al puerto. Las urbanizaciones de Comarruga se establecieron al principio del mar hasta la vía del ferrocarril, pero luego traspasaron este obstáculo y llegaron hasta la carretera y más allá y de toda la autopista.

La Masia Blanca, a poniente de la playa de Comaruga, es la más grande de estas urbanizaciones. Otras urbanizaciones son la de los Masos de Comaruga; más al N está la llamada torre del Telégrafo, el Coto del Rey, donde estaba el antiguo Mas Borràs, y, cerca del término de Roda de Bará, la urbanización del Mas del Astor, que ha conservado el nombre. Se ha urbanizado el sector de las Clotes, cerca de la carretera N-340, entre la rotonda de conexión de las autopistas AP-7 y C-32 y el acceso a Comarruga. La carretera N-340 traspasa la vía férrea de Valls y Reus cerca del km 304, lugar donde se alza el monumento a los Castellers, obra del escultor Josep Cañas y Cañas, hijo de Banyeres. Entre los equipamientos culturales de Comarruga cabe mencionar el cine Brisamar, donde también se hacen obras de teatro y conciertos. Rodeando el límite con Roda, cerca de la carretera, se encuentra el mas del Francàs, masía fortificada con una torre. El lugar del Francàs es mencionado en el siglo XIV como un caserío que tenía 7 fuegos. Hubo antiguamente el estanque del Francàs, propiedad del municipio de El Vendrell cuando aún era del término de San Vicente. Actualmente está desecado y sólo queda el topónimo de los Estanyols.

El 1º Plan General de Ordenación Municipal en El Vendrell data de 1966 (PGOU-1966), lo que significa que de acuerdo a la Ley del Suelo no le correspondería proceder a su revisión, si bien se hizo con 5 años de anticipación, debido al desbordamiento de la realidad de los hechos previstos en el Plan.

1983 PGOU El Vendrell. Urbanizaciones

Fue revisado en 1983 (PGOU-1983), si bien comenzó desde 1977, pero no superaría la aprobación hasta 1983, debido, mayoritariamente, a la intensidad de los problemas que el Plan habrá de superar.

Así decía la memoria del PGOU-1983 a cerca de la Dinámica Urbana.

“…Procesos existentes y tendencias del crecimiento urbano hasta el presente:

LOS ORÍGENES HASTA LOS AÑOS 50: Para el análisis de los procesos de crecimiento de El Vendrell hasta los años 50′ seguiremos los estudios publicados en el “Atlas Comarcal 4” de la sección de Geografía del Instituto de Estudios del Penedés realizado por Josep Mª Ingles i Rafecas y por en Vicenç Cabré y Brugulat, en 1.982.

El actual término municipal de El Vendrell está integrado por antigüos términos histórico de Sant Vicenç de Calders y el propio El Vendrell. Dejando para otros capítulos el estudio de épocas anteriores (ibérica, Romana…), lo cierto es que al igual de la mejoría de los núcleos habitados de la comarca, la ciudad nace en los tiempos medievales. Así, como en Vilafranca. sucederá como en Olerdola como en Sant Vicenç de Calders. Primero fue éste, después, por diversas circunstancias, posiblemente de situación, San Vicenç pierde la hegemonía y pasa a la villa que exlipca al plan. Así, como en otras villas, de la Alta Edad Media, concretamente el siglo XI; la primera referencia documental que tenemos está insertada en unas estipulaciones entre el Abad de Sant Cugat del Valles y Bemat, hijo de Hodegario (“sive per ipsum reger qui est ante Venrel”). Corría el año 1037.

La expansión se inicia realmente en el s XV y continuará en los sucesivos. En el núcleo antiguo se observan algunas islas sin urbanizar correspondientes a huertas y caminos que hoy están completamente perdidos…

A partir de los 60′ El Vendrell ve como una nueva actividad, al igual que toda la costa catalana, cambiando sus bases económicas productivas tradicionales, con fuertes transformaciones económicas que conducirán a la estructura actual productiva; la agricultura dejará paso a los servicios y a la construcción. Este hecho comportará la expansión de un fenómeno desconocido hasta entonces, la fuerte ocupación del territorio por la edificación en “ciudad jardín”.

El 1º PGOU de el Vendrell se aprobará en 1966, en plena euforia expansionista. El aspecto más importante del Plan será la amplia calificación de zonas aptas para la urbanización y la edificación, de manera que de 3.600 ha del total del municipio, tan sólo 662 ha serán calificadas de suelo de Reserva, no urbanizables. En este caso, el Plan justifica la exclusión en base a dificultades en el suministro de agua, tratándose de zona absolutamente montañosa. Es decir, que el Plan permite edificar en la casi totalidad del suelo municipal, lo que llevado a la práctica aparición desordenada y anárquica de urbanizaciones y en definitiva, la imposibilidad de un crecimiento ordenado y armónico del crecimiento del término. En el anexo 3 de esta Memoria Informativa reproducimos por su interés, “Análisis de las Tendencias de Crecimiento”, dentro de la Revisión del PGOU. De las conclusiones de aquel estudio se desprende que:

  • La tipología más habitual (44,09% de las licencias concedidas entre 1969-1976 es la vivienda unifamiliar en la franja costera seguida de apartamentos (26,98%),
  • es prácticamente nula la tipología de locales para oficinas e industrias.
  • La vivienda urbana tan solo representa el 19,5%.

Cabe señalar, que para comprender mejor el fenómeno que durante esta época se ponen en marcha más de 50 nuevas urbanizaciones, si bien 13 de ellas no se edifica ninguna vivienda. Pero para acabar de entender el modelo de ocupación territorial y de crecimiento de la época, cabe señalar que el núcleo del Vendrell crece a poniente, en el Cerrado de la Plana, con la mayor densidad de licencias por hectárea de 1ª residencia. La tipología ahora es diferente, se trata de viviendas entre medianeras con fachada de 7 m, normalmente, autoconstruidas por sus propietarios…El vigente Plan General Municipal de Ordenación de El Vendrell, tiene por objeto la ordenación urbanística de la totalidad del término municipal. El presente documento es fruto de la II Revisión del Plan General de Ordenación y de su I Revisión, aprobadas definitivamente por la Comisión Provincial de Urbanismo de Tarragona en fecha 21.6.1967, y por la Comisión de Urbanismo de Tarragona en fecha 2.12.1982, respectivamente.

El Plan y sus Normas han sido redactado de acuerdo con el ordenamiento urbanístico vigente. Las referencias a la Ley del Suelo se entenderán hechas a la Ley sobre régimen del suelo y valoraciones, aprobada por Real Decreto Legislativo 6/1998 de 13 de abril, y los artículos vigentes del Texto Refundido del de la Ley de régimen del Suelo y Ordenación Urbana, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1992, de 26 de junio. Las referencias al Reglamento deben entenderse hechas al Reglamento de Planeamiento aprobado por Real Decreto 2159/1978 de 23 de Junio. Las referencias a la Refundición de Textos Legales deben entenderse hechas a la Refundición de Textos Legales vigentes en Cataluña en materia urbanística aprobada por Decreto Legislativo 1/1990, de 12 de julio. Las referencias al Reglamento de la Ley 3/1984 deben entenderse hechas al Decreto 146/1984 del Reglamento para el desarrollo y la aplicación de la Ley 3/1984, aprobado el 10.4.1984. Las demás disposiciones complementarias se mencionan con su denominación completa.El PGOU-2000 fue aprobado definitivamente el 8.11.2000 y publicado en BOGC el 21.12.2000. Se trata del texto refundido aprobado por la Corporación municipal el 2.6.2005, en cumplimiento de la disposición transitoria 4ª de la Ley 10/2004 de 24 de diciembre, de modificación de la Ley 2/2002, de 14 de marzo de Urbanismo para el fomento de la vivienda asequible, de sostenibilidad territorial y de la autonomía local aprobado por la CUT de 15.9.2005, publicado el texto articulado en 5.12.2005.

Trama Urbana Consolidada EL VENDRELL 2010

Con la aprobación de la ley 2/2004, de 4 de junio, de mejora de barrios, áreas urbanas y villas que requieren una atención especial se da inicio a los famosos “plan de barrios”, destinados fundamentalmente a mejorar las condiciones urbanísticas, económicas y sociales a través de incidir en una serie de aspectos como la mejora del espacio público, la rehabilitación de elementos comunes de los edificios, la provisión y mejora de equipamientos para el uso colectivo o la incorporación de la perspectiva de género, entre otros.

Entre los más de 100 beneficiarios y 150 proyectos aprobados encontramos la ciudad de El Vendrell, que en 2007 firmó el convenio para acceder al programa alcanzando un presupuesto total de 10.561.000 € destinados a financiar 19 actuaciones en su casco antiguo, del que recientemente ha obtenido la segunda prórroga.

Así, bajo la problemática de un centro histórico poco cohesionado, aislado urbanística y socialmente respecto del resto del municipio, con poca actividad comercial y un tejido asociativo atomizado y en la que el declive en su parque de viviendas y la disminución de la población autóctona ha comportado unos altos niveles de inmigración y delincuencia, se diseñaron 19 actuaciones tendentes a dinamizar esta área, potenciar las vías que estructuran el barrio, dar nuevos equipamientos en el casco antiguo y detener la degradación urbanística, social y económica.

A pesar de la bondad de sus objetivos, el plan de Barrios al Vendrell no les ha abarcado de manera plena: la rehabilitación de elementos comunes de edificios del centro histórico (especialmente en zonas donde la conservación ha sido más deficiente, hasta el punto de conservar tuberías de agua de plomo y donde hay una presencia importante de población extracomunitaria o ancianos, con poca capacidad económica) o del antiguo Casal Familiar o la Cooperativa Agrícola para convertirlos en espacios de confluencia para la ciudadanía son proyectos que o bien se han descartado o bien se han detenido; de igual manera que ha pasado con la instalación de ascensores en inmuebles de los años sesenta o las nuevas pasaste sobre la Riera de la Bisbal.

Por otra parte, aquellos programas con incidencia social y económica han llevado a cabo – el programa de dinamización comercial, el programa joven, la Oficina del Recién llegado o el programa de atención a la gente mayor, por ejemplo – y en muchos casos han demostrado su éxito, pero todavía hay mucho camino por recorrer si se quiere cumplir con los objetivos marcados por la ley.

De hecho, el principal escollo en el proceso es que los diferentes plan de barrios tampoco han quedado indemnes de la crisis económica que acecha actualmente todas las administraciones públicas de nuestro territorio. En este sentido la problemática es doble: la Generalitat no cumple con el compromiso de pagar su aportación y los ayuntamientos – que deben aportar el 50% de la inversión – están condicionados por su propia tesorería siendo difícil asumir los costes de manera individual. Este es por ejemplo el caso del Vendrell: los programas y actuaciones de transformación urbana (como la rehabilitación de la Cooperativa Agrícola, obra del arquitecto César Martinell y de alto valor cultural) han sido parados por falta de financiación, mientras que la continuación de los programas sociales – más necesarios que nunca – están condicionados a la liquidación de la aportación de la Generalidad de Cataluña y en la modificación del plan económico y financiero interno.

Pero la coyuntura económica y los problemas de integración existen ya pesar de las circunstancias de la Generalitat, el Vendrell es una zona especialmente castigada, donde no sólo la cuestión de integrar la población inmigrante no se ha sabido abordar de manera correcta sino donde la “crisis del ladrillo” ha convertido el paro en un mal endémico de primer orden. Es en este punto donde los ayuntamientos a nivel general y el Ayuntamiento de El Vendrell a nivel particular deben enfrentarse al reto de actuar sin o con poca financiación. A pesar de que esta segunda prórroga del plan de barrios priorice, a priori, los programas sociales, el impago de las aportaciones por parte de la Generalitat no puede ser la excusa para cruzarse de brazos y quedarse inmóvil porque ahora, más que nunca, la ciudadanía necesita de unos ayuntamientos competentes, que estén a su lado y que los apoyen y respondan a sus necesidades. En definitiva: hay crisis, pero no crisis de ideas y ahora es cuando el ingenio, el afán de superación de los consistorios y la vocación de servicio público de nuestros cargos electos debe ponerse, más que nunca, sobre la tabla.

 

 

16.6.2001  La Generalitat autoriza a urbanizar la última playa virgen del Baix Penedès.

La Comisión Provincial de Urbanismo de Tarragona ha autorizado la urbanización de la playa de Madrigueres de El Vendrell, el último espacio virgen en primera línea de mar que quedaba por edificar en la comarca del Baix Penedès. Tras la aprobación de la Comisión de Urbanismo, la Compañía Española de Viviendas de Alquiler (CEVASA), propietaria de los terrenos, deberá presentar el proyecto de construcción de viviendas. El colectivo ecologista Geven ha anunciado que pedirá la suspensión cautelar de la autorización a la espera de un informe de la Agencia Catalana del Agua, según publicó ayer Diari de Tarragona. El espacio de Madrigueres, entre Calafell y El Vendrell, forma un paisaje de zonas de cultivo con el cauce de una antigua riera cubierta de vegetación.

12.2.2016  El silencio municipal en el Urbanismo de Las Urbanizaciones.

Los vecinos de Mas Borrás y Mas Astor, 2 urbanizaciones de El Vendrell, en Tarragona, vienen pidiendo al Ayuntamiento desde 2012 que declare la nulidad de sus proyectos urbanísticos que se encuentran paralizados por “irregularidades insubsanables” desde hace 8 años. Y culpan al Ayuntamiento de esta situación. Se quejan de que “el ayuntamiento no sólo no nos responde sino que tampoco le comunica a la Delegación de Urbanismo nuestra solicitud, a lo que viene obligado por la normativa vigente” .

Según informa Mundo Financiero, un vecino, cansado de esperar una solución que nunca llega, ha optado por llevar el caso a la Generalitat. Esto es lo que deberían hacer todas las urbanizaciones que son maltratadas por los ayuntamientos negándoles información, deben dejar constancia de los hechos ante la inspección urbanística de sus Comunidades Autónomas. Somos conscientes de que en muchos casos se hace pero no sirve de nada. En estos casos, como aparece en el ejemplo que tratamos, la fiscalía puede encontrar indicios contra las autoridades.

El pasado 1 de febrero presentó un escrito de 62 páginas dirigido a la Dirección General de Urbanismo pidiendo que tome cartas en el asunto declarando la nulidad de los proyectos “que lesionan los derechos de los vecinos” pero además solicitando “que se retiren las competencias de urbanismo al Ayuntamiento de El Vendrell en el ámbito de esa Unidad de Actuación urbanística”. Pide además que sea la Generalitat, a través del Instituto Catalán del Suelo, quién lleve a cabo las obras.

La Generalitat tiene ahora 1 mes de plazo para dictar resolución. Si fuera favorable el Ayuntamiento y las Juntas tendrían que devolver a los vecinos, casi a partes iguales, 10 millones de euros cobrados de manera irregular.

El denunciante, Esteban Cabal, asegura que su propuesta es justa, jurídicamente viable y que serviría para desbloquear la situación de abandono que sufre la urbanización “por la pasividad negligente de la Administración local”.

Entre los argumentos esgrimidos por el denunciante se señala, además de su imposible inscripción en el Registro de la Propiedad, la incompatibilidad del Proyecto con el Plan General de Ordenación Municipal, la imposibilidad material de finalizar las obras, el incumplimiento de los requisitos básicos legalmente exigibles por parte de la Junta de Compensación y del Ayuntamiento, la deficiente adjudicación de las parcelas, las manipulaciones y alteraciones introducidas en el Proyecto con posterioridad a su aprobación, la imposibilidad de hacer efectiva la transmisión al Ayuntamiento de las zonas de cesión obligatoria, la necesidad de que el Ayuntamiento devuelva a los vecinos los importes de las obras realizadas en caminos de titularidad pública y en el encauzamiento de la riera (sistema hidrológico) y la caducidad imputable a los promotores.

Ya con anterioridad Esteban Cabal había denunciado al Ayuntamiento ante la fiscalía por presuntos delitos de corrupción, fraude fiscal, apropiación indebida, falsedad documental, ocupación ilegal, y prevaricación, relacionados con la urbanización, delitos que están siendo investigados por el Juez de Instrucción Nº 8 de El Vendrell.

Al día siguiente de presentar su escrito ante Dirección General de Urbanismo, Cabal se presentó de nuevo ante la Fiscalía, el pasado 2 de febrero, con una segunda denuncia por corrupción urbanística, porque considera que en su escrito se denuncian numerosos hechos que podrían ser constitutivos de delito. Pide al Fiscal que los investigue “como pieza separada” o que los derive al Juzgado Nº 8 de El Vendrell porque los hechos guardan estrecha relación con su denuncia anterior.

Si prosperase su denuncia el alcalde actual Martí Carnicer (PSC), el anterior Benet Jané (CiU) y varios ediles de sus equipos de gobierno podrían ser investigados por su relación con los hechos.

El Ayuntamiento de El Vendrell está diseñando la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible y Integrado “Construyendo el Vendrell” que permita mejorar las condiciones sociales, económicas y ambientales del núcleo urbano de la ciudad.

El diseño de esta Estrategia nace de un profundo análisis territorial, demográfica, económica, social y ambiental y requiere la participación activa de todos (ciudadanía, tejido empresarial, colectivos) que, a diario, viven y trabajan en este entorno para tratar de centrarse tanto las necesidades como las principales actuaciones a ejecutar los próximos años.

“La sostenibilidad urbana hace referencia a la mejora perdurable y a largo plazo de las condiciones sociales, económicas y ambientales de un área urbana singular. Para conseguirla, es necesario disponer de una estrategia coherente, equilibrada y con una visión a largo plazo y no únicamente de proyectos para abordar problemáticas específicas”.

El Atlas de la Crisis elaborado por expertos del CSIC establece que El Vendrell es el municipio de la provincia donde más estragos ha causado la recesión y el 3º de los 363 analizados en España, sólo por detrás de la Vall d’Uixó (Castellón) y empatado con Roquetas de Mar (Almería), que ocupa la 2º plaza. La capital del Baix Penedès, con un índice de vulnerabilidad de 12, supera a Calafell (10), el 2ºmunicipio más afectado por la crisis en la demarcación. En parte, esa mala clasificación viene motivada por el paro, uno de los aspectos que se analizan. En El Vendrell el desempleo aumentó un 199% entre 2006 y 2013 mientras que las ejecuciones hipotecarias, otro factor decisivo y muy ilustrador, se dispararon un 395%, el porcentaje más elevado de toda la provincia. De hecho, la localidad muestra los peores indicadores también en pérdida de empresas (un 22% menos) y descenso de afiliados a la Seguridad Social (-33%).

Así comienza el documento “Plan de barrios con altos índices de población inmigrante y conflictividad social” Todos hacemos Vendrell (Tots fem Vendrell) en su justificación:

  • La evolución y la distribución de la población del Vendrell los últimos 10 años ha experimentado un crecimiento espectacular, en que se ha pasado de les 20.000 habitantes en el año 2.000, a los más de 36.000 en la actualidad. Esto supone un crecimiento de poca más del 60%.

Las características urbanísticas del municipio del Vendrell hacen que la distribución del Vendrell sea muy segmentada y diferenciada. Se trata de un municipio con muchos núcleos, algunos de ellos alejados geográficamente del centro histórico.

No obstante, la zona que ocupa nuestro interés es, precisamente, el centro histórico, lo que supone un 17% de la población total del municipio. El espacio municipal que ocupa este espacio difícilmente llega a un 4% del término municipal.

Tradicionalmente, El Vendrell ha estado un municipio receptor de población migrada, cosa que ha conferido una composición muy diversa, hasta el punto que tan solo un 20% de la población residente al municipio, ha nacido en él. Eso nos lleva ha plantear la hipótesis que se esté dando un doble proceso; una de llegada de población en busca de unas mejores condiciones de vida o de nuevas oportunidades; y otra de un proceso migratorio de población autóctona que no ve satisfechas sus aspiraciones vitales y laborales y decide irse a otros municipios. Asó pues, nos hallamos ante una gran controversia, ya que mientras la población total aumenta año tras año, las personas nacidas en la ciudad deciden irse.

La mayor parte de la inmigración el municipio proviene de otros lugares del estado español, ya sea de Barcelona (22%), de Cataluña (17%), o de España (23%). La población que proviene de fuera de España supone un 18% respecto el total de la población.

De esta información resulta interesante ver la distribución de la población y cual es la incidencia en el centro histórico del Vendrell. En el centro histórico viven 5.260 habitantes, de los cuales 1.526 son extranjeros (29 % del total).

Tal y como enunciábamos en el principio, el crecimiento demográfico experimentado tanto en el Vendrell como en el área del núcleo antiguo ha estado muy significativo los últimos 5 años (un 15% en el total del municipio, y un 35% en la zona de intervención). La inmigración extracomunitaria representa una de las principales causas de este crecimiento, y eso ha tenido unas repercusiones importantes a nivel social, cultural y económico en la zona del núcleo antiguo que lo hace diferente a la resta del municipio y de los barrios marítimos…

  • La realidad social, económica y cultural del Vendrell se ha transformado en los últimos años. La población ha cambiado considerablemente y personas de diferentes procedencias se han instalado a la ciudad. Desde hace unos años, el Ayuntamiento, es consciente de la importancia de esta nueva situación y del papel que juega y tiene que jugar como gestor de la convivencia de la ciudad.

El asentamiento de personas provenientes de muchos lugares del mundo es ya una realidad y ha transformado el tejido social, económico y cívico de la ciudad del Vendrell. El porcentaje de población extranjera, a pesar de la crisis económica en la cual está inmerso el municipio (en la actualidad hay 4.414 parados de un total de la población de 37.279 habitantes, lo que supone un 25% sobre el total de la población activa. Los datos han sido extraídos del estudio realizado por el Servei d’Ocupació de Catalunya y que lleva por título “Diagnosi per a l’estratègia catalana per l’ocupació 2012-2020”. El índice de paro a la Comunidad Autónoma de Cataluña es de del 15%.), no ha dejado de aumentar.

Además, la ciudad está acogiendo a las personas reagrupadas de aquellos que se establecieron hace tiempo. De hecho, creemos que los procesos de reagrupación requieren de una especial atención, ya que los individuos reagrupados se encuentran en un espacio social, cultural, económico y legal diferente al de su país. Se hacen necesarias, pues, acciones preventivas para superar esta fragilidad y anticiparse a posibles conflictos.

  • Ampliación y mejora de los dispositivos de acogida.
  • Acompañamiento a personas reagrupadas y sus familias.
  • Desarrollo y mejora de los itinerarios integrados de autonomía
  • Dinamización de espacios públicos. Puentes culturales
  • Servicio de información, asesoramiento y seguimiento de las comunidades de vecinos extranjeros
  • Primera acogida. Atención a los recién llegados
  • Acogida lingüística
  • Convivencia en las comunidades de vecinos
  • Programa de dinamización de los jóvenes inmigrantes
  • Programa de alfabetización de personas de origen extranjero

Pero además,

En el Diágnóstico socioeconómico y territorial del Baix Penedés, de diciembre de 2015, se afirma en los Valores del entorno natural y paisajístico, arquitectónico y cultural más relevantes. Activos turísticos más relevantes y con potencial:

  • Las playas y el mar son los principales atractivos en el litoral.
  • El enoturismo es una oportunidad de desarrollo para las unidades paisajísticas del Montmell y la Plana del Baix Penedès, ya presentan un alto valor paisajístico en relación al cultivo de la vid.
  • Las posibilidades turísticas del Macizo de Bonastre dependen de la puesta en valor de los principales atractivos paisajísticos. El buen estado de conservación del macizo y la gran variedad de paisajes en cada una de las estaciones del año son los principales activos.
  • La Plana del Baix Penedès es la que presenta un patrimonio histórico y artístico más notable.

En el apartado Posición geoestratégica hacia los principales mercados y las infraestructuras logísticas principales.

  • El Baix Penedès se encuentra en una posición estratégica inmejorable de cara al mercado peninsular y a medio camino de las dos áreas metropolitanas más dinámicas del país, siendo la que presenta una mejor posición respecto al mercado catalán de la demarcación.
  • Dos terceras partes de la población catalana reside en menos de una hora de la comarca.
  • La buena accesibilidad a las principales infraestructuras de transporte de mercancías y personas es también una ventaja competitiva respecto al resto de comarcas catalanas.

En el apartado Dinámicas territoriales existentes y efectos sobre la economía: transformaciones, presión urbanizadora (construcción), dispersión(concentración.

  • Bajo el prisma de la percepción metropolitana, la imagen de la comarca es de lugar con vivienda barata y deseable para residir.
  • Las planificaciones municipales vigentes favorecen un modelo económico basado en el crecimiento urbanístico y el desarrollo de la actividad residencial, despreciando la actividad económica, sobre todo la industrial.
  • Déficit de planificación desde una perspectiva territorial amplia.

En el aspecto relativo a Infraestructuras de transporte y de movilidad. Valoración de la conectividad intra e intercomarcal.

  • La dotación de infraestructuras viarias es suficiente, sin embargo sólo es gratuita la C-31 que presenta un alto grado de congestión y siniestralidad.
  • La accesibilidad a la red de autopistas y autovías es mejorable.
  • La articulación comarcal requiere de una mejor conectividad este-oeste.
  • La conexión intracomarcal con la estación de San Vicente de Calders es deficiente.
  • La oferta de transporte colectivo interurbano es escaso y poco estructurante: básicamente se centra en la conexión entre el Vendrell y Vilanova y la Geltrú y con Tarragona, mientras que la conexión intracomarcal es casi nula y también la conexión con la red ferroviaria
  • La integración tarifaria del Camp de Tarragona no se da en todas las modalidades de transporte público ni en todo el territorio, dificultando la conexión de la comarca con Tarragona, ámbito donde históricamente han reclamado mejoras
  • Es la única comarca del Camp de Tarragona con servicio de cercanías con dirección Barcelona y Tarragona
  • La estación de San Vicente de Calders es la única de la comarca con una frecuencia de trenes que garantizaría una movilidad óptima, aún así, la falta de oferta de aparcamiento y los déficits en el transporte colectivo por carretera dificulta la intermodalidad
  • El futuro intercambiador de L’Arboç disminuiría considerablemente el trayecto con Barcelona y Tarragona y permitiría la conexión con Reus.

Áreas de actividad económica y valoración de la oferta actual.

  • La comarca se caracteriza por tener un gran número de polígonos segregados del resto del tejido urbano y siguiendo los corredores viarios.
  • La distribución territorial desigual de la actividad productiva y la residencial conlleva una elevada dependencia de los medios de transporte y mayores requerimientos de movilidad por parte de la población.
  • La dimensión de los polígonos de la comarca y su fragmentación hace menos competitiva la oferta de estos espacios respecto a lo que existe en el conjunto de la demarcación.
  • Los polígonos actuales son suficientes para atender la demanda de nuevas localizaciones industriales y desde el punto de vista urbanístico tienen un margen de desarrollo importante.

En el apartado de Población y Sociedad:

  • En los últimos 16 años la población de la comarca se ha duplicado.
  • Aunque la población residente se sitúa en torno a los cien mil habitantes, la población real es un 25% superior debido a la segunda residencia y el turismo.
  • El volumen de población tiene un marcado carácter estacional, con incrementos significativos durante el segundo y tercer trimestre, donde el aumento poblacional se sitúa alrededor del 70%.
  • En los últimos años se ha producido una gran transformación de la segunda residencia en residencia principal, que explican, en parte, el crecimiento demográfico experimentado.
  • Este proceso se debe al diferencial existente en el precio de la vivienda entre el entorno metropolitano de Barcelona y el exceso de oferta comarcal de vivienda.
  • Se produce un aumento de la población empadronada que trabaja en el área de Barcelona y que ocupa la que antes era su segunda residencia.
  • Más de tres cuartas partes de la población no ha nacido en la comarca, esta situación es aún más acentuada entre el grupo de población en edad de trabajar.
  • El otro factor explicativo del crecimiento demográfico es la llegada de población extranjera.
  • Las dinámicas demográficas de los últimos años han supuesto un aumento de la población infantil, pero también un envejecimiento de la población.
  • Aumento de la demanda de servicios de atención a la dependencia como consecuencia del envejecimiento y sobreenvejecimiento de la población.
  • El Baix Penedès es de las comarcas de Cataluña con menor presencia de titulados universitarios en la población en edad de trabajar.
  • Una parte mayoritaria de la población no tiene estudios de especialización.
  • La oferta formativa de formación profesional es bastante diversificada y orientada al tejido productivo local

Oferta Trabajo y Ocupación.

  • La población activa e inactiva de la comarca se sitúa en valores similares a la del conjunto de Cataluña, la diferencia radica principalmente en la dificultad de acceder a un puesto de trabajo por parte de la población desocupada.
  • Los puestos de trabajo localizados en la comarca son insuficientes para atender la demanda de trabajo de la población, lo que se traduce con una baja participación en el empleo y una elevada incidencia del paro.
  • La tasa de paro comarcal es la más elevada de Cataluña y la de ocupación más baja. Los municipios de Santa Oliva y el Montmell tienen la tasa de paro más elevada de Cataluña, superior al 30%.
  • Sólo cinco municipios generan suficiente actividad económica como para garantizar suficientes puestos de trabajo a sus residentes. El municipio de Santa Oliva es el que genera más puestos de trabajo y al mismo tiempo que el registra mayor incidencia del paro, lo que evidencia los desajustes existentes entre la oferta y la demanda de calificaciones.
  • El área de mercado de trabajo de la población residente es principalmente comarcal, con los municipios de El Vendrell y Calafell como principales destinos laborales.
  • La ciudad de Barcelona es el segundo destino laboral de los residentes en la comarca.
  • La especialización productiva de la comarca conlleva que se vivan con mayor intensidad los efectos de los ciclos económicos, ya sean expansivos como recesivos
  • En la última etapa recesiva se han destruido unos siete mil puestos de trabajo, uno de cada cuatro puestos de trabajo.
  • La creación de empleo ha sido liderada por el trabajo autónomo durante la etapa expansiva, mientras que en la actual etapa de recuperación es el trabajo asalariado el que registra mejor comportamiento.
  • El trabajo autónomo ha ido ganando peso progresivamente como modalidad de trabajo.
  • Las profesiones relacionadas con la prestación de servicios, las manuales o las que requieren de la manipulación de maquinaria tienen mayor peso en la comarca, en contraposición a las que requieren un uso más intensivo del conocimiento y la tecnología.

Paro: Evolución, Caracterización e identificación de los colectivos más vulnerables.

  • La evolución del paro muestra cómo la comarca anticipó el cambio de ciclo, debido a su mayor exposición a los sectores económicos más afectados: la construcción y el comercio
  • Durante la crisis se acentúa la estacionalidad registrada, debido a que el empleo en mayor medida depende las actividades turísticas: la hostelería, la restauración, el comercio y las actividades inmobiliarias.
  • El paro se concentra en aquellos colectivos que no tienen estudios de especialización profesional y en los que en su experiencia laboral anterior, ocupaban un puesto de trabajo sin requerimientos de calificación.
  • La crisis ha afectado de forma más intensa al colectivo de 45-54 años, los trabajadores sin estudios, y los empleados de la industria y la construcción. El comercio, la construcción y las actividades administrativas y auxiliares concentran la mitad de los parados de la comarca.
  • Las actividades administrativas y auxiliares son los que presentan mayores excedentes laborales.
  • Contrariamente, el comercio y la industria presentan un bajo nivel de excedentes.

Comportamiento económico

    • Un modelo productivo muy sensible al ciclo económico.
    • En el último decenio los niveles de renta han experimentado en términos comparativos un peor comportamiento que en otras comarcas catalanas
    • Los municipios de interior han experimentado un mayor incremento en las rentas en comparación con los municipios costeros.
    • La baja participación de la población en el empleo y, en menor medida, la estacionalidad repercuten negativamente en las rentas de la población.
    • Los efectos de la crisis económica en el ámbito del empleo han sido muy negativos, sobre todo en la Construcción y la Industria, mientras en el terciario se ha acentuado la estacionalidad en aquellas actividades más ligadas al turismo.
    • El cultivo de la vid para la fabricación de vinos y subproductos es la principal actividad del primarioLa ganadería registra un escaso desarrollo en la comarca. Todos los principales subsectores industriales han sufrido una importante contracción en la última crisis económicaEl principal subsector industrial de la comarca, la industria agroalimentaria, ha experimentado una caída muy importante en el empleo, que contrasta con el comportamiento al conjunto del territorio, donde ha sido el único sector de la industria que se ha mantenido. La actividad de la construcción residencial ha caído a mínimos, sin embargo los datos de empleo hacen pensar que se ha tocado fondo y durante el primer semestre de 2015 se ha notado una mejoría. La hostelería registra una estacionalidad mucho más marcada que antes de la crisis.
    • Excepto en el ámbito del turismo rural donde la oferta se ha incrementado significativamente, la oferta de alojamiento en hoteles y campings se ha estancado. Con todo, en este último segmento se ha registrado una mejora sustantiva en la calidad de la oferta.
    • Aumento de la demanda de servicios en los hogares y a la población derivados del incremento muy significativo de población en el último decenio.
    • La demanda de servicios está influenciada por la importante presencia de población flotante y la transformación de actividad de segunda residencia en residencia habitual.

Este retrato de las debilidades y fortalezas del área del Baix Penedés, es perfectamente explicable en el Vendrell. Hoy tiene una población de 36.482 habitantes y un parque residencial de 30.137 viviendas.

El territorio disperso, las urbanizaciones de 1ª residencia, o de 2ª residencia, o los campings turísticos de temporada, llegaron en su día (antes del planeamiento regulado) y hoy por hoy no están integrados en la planificación de servicios de calidad. El territorio es heredero de lo bueno y lo menos bueno de tiempos pasados, pero la ciudadanía reclama gobernanza. EL hachazo de la última crisis ha dejado heridas profundas y un cambio demográfico muy importante del que aún hoy, no se ha recuperado. Nuevos tiempos y nuevos retos.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España