UBEDA

UBEDA. Población (INE)

UBEDA. Pirámide de población

UBEDA. Bienes Inmuebles de naturaleza urbana y uso residencial 2014-2018

UBEDA. Deuda

UBEDA. Paro


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Úbeda es una ciudad española y un municipio de 403,98 km en la provincia de Jaén, capital de la comarca de La Loma de Úbeda, en la comunidad autónoma de Andalucía. La ciudad, junto a la cercana Baeza, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco el 3.7.2003, debido a la calidad y buena conservación de sus numerosos edificios renacentistas y de su singular entorno urbanístico.

Úbeda está enclavada sobre una eminencia en la famosa comarca de La Loma, volcada hacia el valle del Guadalquivir, frente a la imponente Sierra Mágina y cerca del centro geográfico de la provincia de Jaén.

El término municipal de Úbeda está dedicado en su mayor parte a la agricultura, sobre todo olivar, el más productivo del mundo. Hasta los años setenta del siglo xx el cultivo de las olivas era importante pero se alternaba con otros como el cereal o la vid, pero a partir de entonces un mar de olivos ha inundado la loma de Úbeda. En las vegas del Guadalquivir y Guadalimar aún predomina la agricultura intensiva de regadío —algodón, cebolla, tabaco, remolacha, etc.—.Se encuentra dividido el término municipal en 3 partes separadas, una isla principal y 2 exclaves.

La isla de Úbeda o isla municipal principal, se sitúa prácticamente en el centro de la provincia, limitada por los municipios de Baeza, Rus, Linares, Arquillos, Vilches, Navas de San Juan, Torreperogil, Sabiote, Peal de Becerro, Cazorla, Jódar y Jimena. En ella se encuentran la ciudad de Úbeda, y sus anejos Santa Eulalia, Guadalupe, El Donadío, San Miguel y San Bartolomé.

El Rincón de Úbeda se sitúa en la orilla norte del río Guadalquivir, limitado por los municipios de Torreperogil, Sabiote, Villacarrillo, Santo Tomé y Cazorla. En este exclave se encuentran los anejos de Veracruz y Solana de Torralba.

El Rincón de Olvera se sitúa en la orilla norte del río Guadalimar, entre los municipios de Navas de San Juan y Sabiote. Si bien existió una fortaleza y aldea en este exclave, no está conformado por ningún núcleo de población actual.

La Loma es el ámbito territorial de encuentro entre los suaves cerros de Sierra Morena y las agrestes estribaciones del Sistema Bético, cruzado por el Valle del Guadalquivir. Los 3 espacios territoriales más extensos de Andalucía se anudan en este corredor, haciendo perceptible su diversidad. Junto a ambos municipios encontramos entornos naturales protegidos como el Río Guadalquivir, El Paraje Natural Laguna Grande, Sierra Mágina, Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas (ambas declarados Espacios Naturales Protegidos y espacios de Red Natura 2000 además de, en el último caso, Reserva de la Biosfera).

Este territorio también engloba numerosos bienes patrimoniales donde destacan, sin ninguna duda las 2 ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Ubeda y Baeza. En el mapa se muestran los Conjuntos Históricos cercanos así como las Zonas Arqueológicas de Cástulo (al Oeste) y de Puente de Tablas (al Suroeste) declaradas Bienes de Interés Cultural.

A nivel de infraestructuras y comunicaciones, Úbeda y Baeza se encuentran en un punto estratégico en el sistema de ciudades de la Unidad Territorial del Centro Norte de Jaén ya que se localizan sobre los ejes regionales que articulan el Guadalquivir en su relación con el exterior de la Comunidad, por una parte en Despeñaperros con el interior peninsular y por otra a través de Albacete, con Levante.

La red viaria interurbana viene consolidándose mediante la ejecución de las actuaciones previstas en el plan de Infraestructuras y Sostenibilidad del Transporte de Andalucía 2007/2013. La conversión en autovía del Eje Bailén – Albacete – Levante, (actual N322 en autovía A32) que circula al norte del ámbito en el sentido este-oeste y el eje transversal que cruza Baeza por el sur A316 que conecta Lucena – Jaén son las principales actuaciones. Esta red se completa con la carretera autonómica que conecta con Granada a través de la A-401 al oeste del núcleo de Úbeda y su posterior enlace con la A-92. Esta modernización de la red viaria nacional y autonómica está suponiendo una mejora sustancial de las comunicaciones de Úbeda y Baeza con el resto de la Comunidad Autónoma y también un refuerzo importante para su centralidad territorial en el contexto subregional.

En un segundo nivel, existe una amplia red de carreteras que conectan ambas ciudades con el conjunto de la comarca y que garantizan la accesibilidad interurbana entre los diferentes núcleos urbanos. La A-6101 de Linares a Baeza, por Ibros; la JA-4109 de Baeza a la Yedra; la JA 4101 de Baeza a Lupión; JA 3103, del Puente del Obispo a Jimena; A – 6102, de Baeza a la A 6104, conectando Garcíez y Jimena. En el término municipal de Úbeda, la articulación con los núcleos cercanos se produce esencialmente a partir de la JV 6044 a Santa Eulalia; J-6040 a Sabiote; JV-6043 a El Mármol; A-401 al Donadío; y J-3030 a Garcíez.

Llamada «la ciudad de los cerros», constituye un importante centro de atracción, cuenta con hospital comarcal, centros educativos y escuelas universitarias (UNED y SAFA), delegaciones de Hacienda y de la seguridad social, juzgados, capitanía de zona, Centro del Profesorado (CEP),​ etc., derivando en uno de los índices de centralidad más altos de toda Andalucía. Según el anuario de La Caixa, se trata de la capital de una de las provincias económicas de España, con una zona de influencia de más de 200.000 habitantes que acude habitualmente a comprar en ella, datos que resaltan su centralidad comercial.

Su riqueza de hoy corresponde a su esplendor antiguo. Úbeda vive principalmente del sector terciario, el comercio y la administración, que ocupan el 49% de la población activa. Pero además el peso de la agricultura ocupa a más de un 50% de la población, siendo el centro neurálgico del olivar y de la producción aceitera, siendo uno de los mayores productores y envasadores de la provincia de Jaén de aceite de oliva, piedra angular de toda su economía. De hecho, la comarca de La Loma viene siendo la mayor productora mundial, con un 15% de toda la producción aceitera mundial. Otras actividades complementarias son la industria, la ganadería y un incipiente turismo cultural.

UBEDA. Localización comarcal

Hasta época muy reciente, se había mantenido el criterio de que Úbeda, como núcleo habitado, tuvo su origen en un lugar situado a 15 km de su emplazamiento actual, el llamado «Cortijo de Doña Aldonza», al que, por respeto a esa tradición, se le viene llamando «Úbeda la Vieja».

Efectivamente, la existencia en aquel lugar de un yacimiento arqueológico importante, en el que aparecen estratos que van desde la época argárica al período tardo-romano y el desconocimiento en Úbeda de vestigios de esos tiempos, abonaban esa creencia. Pero el descubrimiento, el año 1963, en el centro urbano más importante de la Úbeda histórica, la plaza de Santa María, de una necrópolis argárica, y el hallazgo frecuente en el barrio llamado del Alcázar, de fragmentos cerámicos del mismo tiempo, obligan a rectificar tan tradicional criterio.

La aparición de esa necrópolis, si tenemos presente que en la época de la cultura del argar, los enterramientos se hacían en el mismo poblado o a su lado, nos permiten asegurar, sin género de duda, la existencia de un núcleo habitado en el lugar del actual emplazamiento de esta ciudad, contemporáneamente al de «Úbeda la Vieja», la que constituyó una población distinta de la Úbeda propiamente dicha. Si en aquel lugar se han conservado restos tardo-romanos, ello sólo pudo deberse a una causa: la invasión bárbara que destruyó aquél y al no volverá ser habitado, los restos arquitectónicos sin adulterar ni aprovechamientos posteriores, han podido llegar a nuestros días, y en cambio en Úbeda, como continúa siendo núcleo habitado, las posteriores edificaciones borraron por completo cualquier Vestigio arquitectónico anterior, destruyéndolo o reutilizándolo, salvándose sólo lo que estaba más profundamente enterrado, la mansión de los muertos, la necrópolis. Todos estos datos no nos permiten una delimitación concreta del poblado; por ello nos hemos limitado a marcar una línea sinuosa, meramente indicadora del emplazamiento primitivo de él.

SIGLO VI De la época del argar, saltamos hasta el siglo VI de nuestra era, un amplio período al que hemos marcado como final, el del apogeo de la colonización visigoda en España. Por las mismas razones antes dichas, los datos arqueológicos de esta época son muy escasos. Nada de la colonización romana y algo de la cultura visigoda. Los escasos restos de este tiempo, nos permiten asegurar que en el período visigodo existía una población dispersa ubicada en el Alcázar, la parroquia de San Pablo y la Cañada del Yelo, que son los lugares donde encontramos esos hallazgos. Históricamente la existencia de Úbeda en la época visigoda es citada por Ruiz Prieto, que recogiendo el testimonio de Marín y  Vadillo, dice fue capital de un comiso o jurisdicción de la región Tugiense, que abarcaba las comarcas de Cazorla, Quesada, Santisteban y otros pueblos.

Situados en el primer momento los invasores musulmanes en el Alcázar, es lógico suponer que no lo harían arbitrariamente o en plan de campamento nómada, sino utilizando la edificación más o menos rudimentaria allí existente y sin habitantes, bien por huida o bien por aniquilamiento de su población visigoda, máxime cuando no hay noticias de suficiente crédito, sobre la supervivencia en Úbeda de una colonia mozárabe, a raíz de su ocupación por los musulmanes. Es más, los geógrafos musulmanes, dan a Úbeda un origen puramente islamita.

Por otra parte, la mayor cultura, civilización, riqueza y permanencia de éstos en Úbeda, ocasionaría la progresiva destrucción de los habitáculos visigodos, para ser sustituidos por otros de más calidad y categoría, construidos con la consiguiente reutilización de materiales aprovechables. Esto nos impide fijar una delimitación concreta del burgo visigodo y únicamente nos permite dejar constancia de su existencia en esos sitios.

UBEDA. Las murallas

SIGLO IX Para este período tenemos un dato histórico cierto. El año 85¿, Hixen-ben Abdelazis, Hajib de Mahomat I, emir de Córdoba, mandó amurallar y fortificar las ciudades de Úbeda y Baeza. Como se ha dicho en reciente estudio sobre el tema de la muralla de Úbeda, no se debió esta orden de fortificación a temor al avance cristiano, pues la frontera por este tiempo se encontraba al norte del Duero y todavía conservaría el califato cordobés siglos de poder y supremacía militar, que le permitirían no pensar en esta eventualidad. La verdadera causa fue la defensa contra los mozárabes, que capitaneados por Omar-ben Hafsun, desde su nido de Bobastro, llegaron a ocupar y hacer feudatarias suyas extensas zonas del Andalus desde Ronda hasta Úbeda.

Tampoco Úbeda por este tiempo, como las demás ciudades de su época, salvo las grandes capitales, Sevilla, Córdoba, Toledo, debió ser un núcleo urbano de gran extensión, ni superpoblado, y por otra parte, las necesidades de la defensa no eran continuadas y permanentes, por lo que para ello bastaba un recinto en el que pudiera acogerse provisionalmente, en ocasionales peligros, la población extramuros y en el que, de modo permanente, viviese la clase aristocrática, militar y religiosa, con sus correspondientes edificios públicos, baluartes, mezquitas, etc., que dado el emplazamiento de Úbeda, con relación a la frontera cristiana, tampoco debió tener en esta época abundante guarnición.

El estudio arqueológico de la muralla ha permitido conocer dos recintos perfectamente identificados, uno, el más primitivo, situado en lo que hoy se llama el Alcázar, que por su lado sur, tiene una gran elevación respecto al terreno circundante y se conserva casi íntegramente y por el lado norte, estaba formado por una línea fortificada, hoy desaparecida, cuyo trazado, de oeste a este, partiendo de la esquina de la iglesia de Santa María, pasaba por detrás de la fachada principal de la misma, calle Alta del Salvador, hasta los Miradores de este nombre. Cierra este recinto un perímetro de extensión suficiente para acoger a la población urbana de Úbeda en aquel tiempo. Fuera de este recinto, fundamentalmente militar, no hemos encontrado restos algunos de antigüedad parangonable con él. Ante ello, estimamos que el casco urbano de Úbeda en esa fecha debió limitarse al recinto de el Alcázar; éste, por el lado sur, dada la diferencia de altura existente entre él y el campo que lo rodea, fijaría definitivamente el límite de su expansión urbana, mantenido hasta nuestros días, como se aprecia en el plano. En cambio, por el lado norte, con el terreno extramuros casi al mismo nivel, se comunicaba por tres puertas, que conozcamos, cuyos restos han llegado a nosotros, en el extremo este, por la Puerta de Bahud, en el centro por la del claustro de Santa María y en el extremo oeste, por la del Baño, al comienzo de la Cuesta de Carvajal. En esa llanada situada al norte de el Alcázar, pudo haber un arrabal, de población más o menos diseminada, embrión de la futura expansión urbana de Úbeda.

SIGLO XII El año 1234 es tomada definitivamente Úbeda por los cristianos. Han transcurrido casi 5 siglos de más que ocupación militar, normal vida ciudadana en este rincón de la Península, que sólo a partir de 1091, con la primera incursión en Andalucía de Alfonso VI, ve alterada su tranquilidad por el peligro muy esporádico de la agresiva proximidad de las armas cristianas. Este largo período de tiempo, permite el desarrollo de la población, con base en la feracidad de sus tierras y la industriosidad de sus artesanos. Cuando surge este peligro, aparece la necesidad de proteger su casco urbano y es entonces cuando se traza el 2º recinto amurallado que, dejando al fondo el Alcázar, ha de proteger a esa población. Su recorrido, empleando denominaciones actuales de las calles, parte de la puerta de Bahud — en los Miradores del Salvador— y sigue por la Cuesta de Santa Lucía, Huerta del Carmen, Murallas de San Millán, Fuente Seca, Cruz de Hierro, calle Ventanas, Plaza de Santo Cristo, Rastro, Cava, Miradores de San Lorenzo, Puerta de Granada, Cotrina y Arroyo de Santa María, enlazando aquí con la muralla del Alcázar, por la llamada Puerta del Baño, el comienzo de la Cuesta de Carvajal. Como arrabal poblado, extramuros, quedaron las zonas de las actuales calles Particiones y Valencia, fácilmente comunicadas con la ciudad intra muros, por las puertas de Santa Lucía o de Quesada y del Losal o de Sabiote.

Frente a las opiniones de que este segundo recinto fue obra cristiana, mantenemos la de que su originaria construcción fue debida a los musulmanes, por las siguientes razones: Además de que en los restos del recinto amurallado que se conservan, aparece un aparejo de manipostería en su parte inferior, similar al indudablemente musulmán de la parte inferior de los muros de el Alcázar, hay la razón histórica de que los cristianos, después de conquistada la ciudad, según la documentación conocida, se limitaron a reconstruir, reforzar o recrecer la muralla y sus torres, y no hay noticias de construcción ex-novo, en dicha documentación; y en la época musulmana, el dato de que la población de Baeza, ciudad árabe entonces muy populosa, cuando fue tomada en 1112 por Alfonso VIII, buscó refugio en Úbeda, considerada lugar seguro por su fortaleza: En el Alcázar solo no habría habido capacidad suficiente para acoger a la vez a los moros ubetenses, también acosados por el emperador, y a los baezanos.

UBEDA. Evolución perímetro urbano

SIGLO XV Para trazar este perímetro nos hemos valido del testimonio de la dispersión, dentro del casco urbano, de los restos de edificación de este período, que comprende desde la Reconquista por San Fernando hasta el año 1500. Son características de esta época las portadas de los edificios, más o menos modestos, cuyo sistema revela una técnica y estética mudéjares, por parte de sus constructores. En las casas, con muros de tapial, a la puerta de acceso se le daba una mayor categoría haciéndola de piedra y respondiendo todas a una misma fórmula: Las jambas, de sillería, eran rematadas por dos sillares, uno a cada lado, en forma de ménsula, con sus caras exteriores decoradas por motivos muy variados, y el intradós por roleos muy califales, en las más primitivas y bolas o molduras francamente góticas en las de los últimos tiempos. El dintel está formado por una simple viga de madera vista, sobre la que apoya directamente la continuación de muro de tapial; pero ya a mediados del XV, esta viga es sustituida por largas dovelas de piedra, que a veces en el arrabá tienen grabadas unas secuencias mixtilíneas de rectas y curvas, y en algunas ocasiones son las mismas juntas del dovelaje.

Pues bien, tras un recorrido minucioso por los extramuros de Ubeda, hemos podido fijar el siguiente itinerario como perímetro del casco urbano ubetense en el año 1500: Partiendo de la Puerta de Santa Lucía, englobaba las calles Particiones, Higueruela, San Millán, La Mandrona, Valencia, Plaza de los Olleros y en línea recta hacia el Huerto del Canónigo, sigue por Polvorín, Cobatillas, Sacristán, Travesía de Torrenueva, Minas, Alaminos, Chirinos, Esquinas de los Cortijos, Fuente Risas, final de San Francisco y Altozano hasta los Miradores de San Lorenzo, donde enlaza nuevamente con la muralla del lado sur de la ciudad, que, como antes dijimos, por las condiciones topográficas del terreno, fijaría definitivamente las posibilidades de expansión urbana por este sitio.

A esta expansión responde la creación a fines de la época de 2 parroquias extramuros, la de San Nicolás y la de San Isidoro, cosa que no se habría hecho de no haber habido una población preexistente a la que atender, pudiendo también estimarse de este período, el fuerte o torre llamado Torrenueva, que aún hoy sigue dando nombre al barrio donde se sitúa. La situación de estas portadas, fijan por otra parte el trazado de sus calles, pues aunque las casas no aparecían todavía unidas unas a otras, formando alineaciones, sí daban continuidad a éstas los muros de los grandes huertos o corrales de que cada una estaba dotada, como puede apreciarse en algunas zonas todavía.

1600- Ubeda, vista meridional

SIGLO XVI El siglo XVI marca el cénit de la historia y de la arquitectura ubetense. Entre 1500 y 1600, pacificada Úbeda, a partir de las drásticas medidas tomadas por los Reyes Católicos — una de ellas la demolición del Alcázar y sus murallas— (año 1506), su nobleza se hace palatina, sus proceres llegan a ocupar los más altos puestos en la gobernación del reino y esa prosperidad política de sus principales familias, repercute en el conjunto urbano, que se ve enriquecido con palacios, templos, monasterios y edificios públicos, obra de los mejores artífices de este tiempo.

Pero junto a esos edificios monumentales, aparece otra edificación más modesta, que forma la gran masa urbana y cuya identificación nos ha servido de base para fijar el perímetro de la ciudad en este siglo. Son características de esa edificación, sus portadas, respondiendo todas ellas a unos módulos, estilo y decoración muy diferentes a los del siglo anterior. La portada modesta del XVI, tiene hueco adintelado, de módulo castellano, con ancha guarnición y dintel formado por sólo tres piezas, dos largos salmeres y clave, en la que aparece labrada la cruz trinitaria en la mayoría de ellas, todo enmarcado por un liso y sencillo alfiz.

Junto a este tipo, el más sencillo, convive otro de más riqueza, en el que la portada es de trilito, o dovelada, coronada por una moldura en forma de cornisa, a veces también flanqueada por pilastras con capiteles y sobre ellos pináculos, apareciendo también un segundo cuerpo con ventana guarnecida, cuando el edificio tiene dos plantas. Pues bien, la localización y distribución en el casco urbano actual de esos tipos de portadas, nos ha dado el perímetro que figura en el plano. Como vemos por él, apenas si hay ampliaciones en relación al del siglo anterior. Las más notables son hacia el oeste y están representadas: por el Hospital de Santiago, que queda urbanamente unido al casco antiguo por los terrenos y edificio del convento de Mínimos de la Victoria, en cuyos terrenos, hasta después de la desamortización no se construirían las casas de la acera derecha de la calle Obispo Cobos; por el convento de San Nicasio (1500), en el lugar que hoy ocupa la Plaza de Toros y edificios circundantes; la actual calle de Los Canos en toda su longitud y parte de la calle Gómez de Barreda, siendo debido este desarrollo longitudinal, a que era una zona libre limitada a norte y sur por los huertos de los conventos de San Nicasio y San Francisco. Por el este, sólo es de advertir la prolongación de la calle Valencia, cuya última casa continúa siendo en la actualidad de aquella época, y en cambio, por el sur aparece una regresión, la representada por la destrucción del Alcázar, cuyos solares quedaron convertidos en eras y sin edificar hasta 1926, en que se construyó el grupo escolar de este nombre y 1940 en que se hacen algunas casas por un patronato parroquial de Santa María. Hemos de advertir, que en alto y bordeando el Rastro (calle baja del Salvador), también se construyeron en el XVI las casas que hoy forman la acera derecha de la calle Alta del Salvador.

1813 UBEDA

El auge político, social y económico que el siglo XVI supuso para Ubeda, en relación a los siglos anteriores, no compagina con el escaso desarrollo, o mejor dicho, ampliación de su casco urbano respecto al siglo anterior. No encontramos otra explicación que la de un mejor aprovechamiento del terreno, destinando a edificios, espacios destinados a huertos y corrales, lo que explica también la aparición de casas más modernas, del XVII, entre otras del XV e incluso más próximas al centro urbano, que las más antiguas. Aún así, debió quedar todavía mucha zona urbana sin edificar, como luego veremos.

AÑO 1900 Con gran certeza se ha podido trazar este perímetro gracias a un plano impreso de este tiempo (1905), con orla de una incipiente publicidad de negocios ubetenses de la época. La más notable expansión a fines de este período es por el norte, donde aparecen las calles Carolina y Virgen de Guadalupe, con un inicio de urbanización por manzanas paralelas a la carretera de Arquillos.

También surge en esta época el Paseo de la Explanada, amplio espacio abierto destinado parte a jardín y parte a ejido, limitado al norte por la carretera de Córdoba a Albacete, tras la cual ya se iniciaba el campo con las eras del Pastor y de la ermita del Pajés. Por el oeste se regulariza la línea sinuosa del período anterior hasta llegar a la formada por la actual alineación de la acera izquierda de la avenida de 18 de Julio.

Influye extraordinariamente en la posibilidad de incremento de su población urbana en estos tres siglos sin correlativo aumento del casco edificado, la continuidad en el aprovechamiento de los espacios verdes o no edificados existentes en su interior. Es muy significativa al respecto, una visión panorámica de Ubeda en el siglo XVIII, que aparece en una litografía del libro «Atlante Español». Prescindiendo de lo convencional de la representación, aparece en ella un claro contraste entre la proximidad y densidad de edificación de la zona intramuros, con la de fuera de la muralla.

1878 UBEDA (por IGN)

Dentro de este período, la desamortización aplicada sobre los bienes de los numerosos conventos existentes en Ubeda, crea a partir de 1836 una nueva fuente de suelo urbano edificable, que permite el incremento de viviendas y otros tipos de edificios más a tono con las necesidades de este tiempo, sin ampliar el perímetro urbano. Los grandes huertos anejos a los conventuales o edificaciones secundarias e incluso la demolición de los propios monasterios, al extinguirse las distintas órdenes religiosas ocupantes de los mismos, suponen un gran aporte de solares, que bien pronto se cubren de viviendas o edificios para otros destinos de índole social y comunitaria, en los que se aprovechan en gran parte los materiales procedentes de sus demoliciones.

Ejemplos de ello: En el desaparecido convento de la Merced, se construyen las casas de la acera izquierda de la calle Llana de San Millán, desde la iglesia de este nombre hasta la Plaza de los Olleros. Sobre los solares de San Nicasio y utilizando los materiales de él y del convento de San Antonio se construye la Plaza de Toros y una fábrica de aceites, que todavía hoy aprovecha los viales de agua de estos monasterios procedentes del cerro de la Atalaya; en el convento de San Francisco se monta una bodega de vino y otros edificios, utilizándose la nave de la iglesia todavía para colocación de las grandes tinas de fermentación; el convento de Mínimos de la V ictoria da espacio para construir en sus huertas las casas de la acera derecha de la calle Obispo Cobos y su parte noble se dedicó primero a posada y luego a centro de actividades sindicales de variada significación política, según los tiempos, destino que aún conserva; el convento de Santa Catalina, pasó a ser edificio donde sucesivamente se albergaron unas oficinas de beneficiencia, después una sociedad recreativa o casino y por último edificios comerciales y viviendas; el convento de San Andrés pasa a ser alhóndiga, cuartel, casa del pueblo socialista, cinematógrafo de verano y edificio docente, sucesivamente; el convento de San Juan de Dios se convirtió en posada; el convento de dominicos de la Coronada fue demolido y su solar convertido en jardín público, serviría después para edificar sobre él el Mercado Municipal de Abastos; incluso el Palacio de las Cadenas, monasterio de dominicas, al pasar a dominio público fue primero cuartel y después Ayuntamiento.

Conventos de Ubeda en la Desamortización. Por José Manuel Almansa Moreno. Urbanismo y arquitectura en Ubeda (1808-1931)

Hemos desarrollado con especial detalle esta conversión de los edificios religiosos en civiles, por estimar muy interesante destacar la importancia, que en el perfil urbano de la Ubeda dieciochesca y de la Ilustración tuvieron esas edificaciones, a la vista de lo que hoy existe en sus emplazamientos y de lo que de ellas resta. Como es natural, y aunque sea salirse del tema, la desaparición de tantas casas religiosas, debió tener un especial impacto en el ambiente humano y social ubetense, en su estratificación social y en las actividades de sus habitantes.

1905 UBEDA

AÑO 1940 Los pimeros años del siglo X X , cuyo perímetro se traza, según el testimonio de personas vivas, apenas suponen ampliación del procedente del siglo anterior. Si nos fijamos en las variantes habidas, podremos observar cómo casi todas se deben a edificios oficiales o industriales, que crean a su alrededor un entorno de viviendas, no muy amplio. Lo que pudiéramos llamar núcleos de expansión, se polarizan en los siguientes puntos: Entre 1923 y 1930, la iniciativa oficial bien espoleada por el general Saro, ubetense adoptivo y ministro del Directorio de Primo de Rivera, provee a Ubeda de una serie de edificios oficiales, en torno a los cuales comienzan a surgir viviendas; así aparecen la Prisión de Partido, rodeada de Casas Baratas, los Grupos Escolares de Cristo del Gallo, de el Alcázar y de la Explanada, que ocupan suelo urbano sin edificar y el Cuartel de Cría y Doma que sí supuso una ampliación del casco urbano. También la construcción de la carretera a Madrid por Arquillos, implicó la construcción a sus lados de edificios de muy diversa índole.

La puesta en marcha del tranvía eléctrico de La Loma origina frente a su estación otro núcleo edificado, que es la vanguardia de la ocupación urbana al otro lado de la carretera de Albacete, por La Explanada, hoy avenida de Ramón y Cajal, al que seguiría la Central de los autobuses de la Compañía Alsina Graell, los almacenes de la Compañía contratista del ferrocarril Baeza-Utiel y la Fundición de Palacín, todos al otro lado de dicha avenida. En esta parte, además de la estación del tranvía de La Loma, surgen talleres y almacenes que cubren el espacio entre ésta y el callejón de Santiago. Por el SO, además de la expansión, ya citada, del Cuartel de la Remonta, aparece la Fundición de Heredero y Malvay, que establece la soldadura de dicho cuartel con el casco urbano.

1929 UBEDA

AÑO 1975 Hemos llegado en este estudio a nuestros días y la expansión de Ubeda en este período, más que historia es actualidad vivida por nosotros. Sin embargo, estimamos conveniente, aunque sea en forma sucinta, dar cuenta de él, por la gran importancia que para el desarrollo de su casco de población tiene, hasta el extremo de que, como puede apreciarse en el plano, la ciudad duplica en exceso su área construida o urbanizada.

En el período que cierra el año 1975, se advierten dos zonas de expansión: Una el NE. constituida por los barrios de Cristo del Gallo, San Pedro, el Risquillo y de la «Guita», y otra, al oeste, constituida por la zona del Colegio Salesiano, las Colonias de San Rafael, San José y del Carmen, barrios Coca y de la Soledad, barriada del General Saro, tras la zona deportiva, Eras de Sola y sobre todo, el gran polígono ocupado por las Escuelas de la Sagrada Familia, con sus amplias zonas verdes, que extiende la Ubeda urbana hasta la confluencia de las carreteras de Jódar y Jaén y final del Paseo del León, donde su fuente es rebasada por una estación de servicio automovilístico, que se une al casco por otra instalación deportiva.

La primera de las zonas citadas es fundamentalmente ocupada por viviendas, en general de tipo modesto, de una o dos plantas, en cuya construcción ha tenido principal influjo el sistema de protección oficial en variadas modalidades.

La segunda zona también tiene su origen en la protección oficial a la construcción, pero las viviendas son de más categoría, apareciendo la Colonia San Rafael como ciudad-jardín y bloques de cuatro o más plantas en las Eras de Sola. Únicamente hubo vivienda modesta en el Barrio Coca, pero éste ha desaparecido virtualmente, al situar en sus solares las ampliaciones cubiertas del Campo de Deportes y la Piscina Municipal. Incluso la barriada del General Saro, cuyos habitantes en su mayoría pertenecen a los estratos sociales más bajos de Úbeda, tiene buena vitola, con bloques de varias plantas y cierta preocupación estética, además de sus confortables condiciones de habitabilidad, dentro de la modestia.

Parroquias de Ubeda. Por José Manuel Almansa Moreno. Urbanismo y arquitectura en Ubeda (1808-1931)

Sólo nos queda, para completar la historia de este período, hablar del origen de los nombres de algunos de los barrios citados, aunque sean puramente anecdóticos, pero que el uso local ha consagrado y por ellos son conocidos con preferencia a cualquier denominación oficial, como ha ocurrido con el primer edificio de nueve plantas, construido en Ubeda en este tiempo, que pretendieron llamarle «Torre de Úbeda» y ha acabado siendo conocido por «La Chopera», por la gran cantidad de palos de chopo utilizados durante su construcción. Las Colonias San José, San Rafael y Barrio de San Pedro, recibieron esos nombres en homenaje onomástico a las personas que se distinguieron en su promoción, don José Pérez Ortega, secretario sindical; el que esto escribe y don Pedro Sola, alcalde de Úbeda, respectivamente; el barrio de la «Guita» se llama así, por las numerosas visitas que durante su construcción hicieron los futuros usuarios provistos de cuerdas para tomar medidas de sus habitaciones; el barrio de «La Soledad», se denomina de esa forma, por haber sido promovido por la Cofradía de este nombre, del gremio de albañiles; las Eras de Sola, por su anterior propietario, don Ricardo Sola, y finalmente el barrio «Coca » recibe este nombre por don Fernando Coca de la Piñera, quien, siendo gobernador civil de Jaén, concedió las subvenciones para su construcción en plan benéfico. Las restantes denominaciones responden a los nombres tradicionales en Úbeda, de los lugares donde se situaron. Así ocurre con la Carretera del Trillo, el Cristo del Gallo, y los Risquillos, Alto y Bajo.

DESARROLLO HISTÓRICO DEL PERÍMETRO URBANO DE ÚBEDA Por: Rafael Vahó Silvestre, Consejero del IEG.

UBEDA Desarrollo urbano

En el caso de Úbeda el viario principal forma 2 anillos concéntricos al Centro Histórico que se corresponden con las diferentes etapas de crecimiento del municipio. De sur a norte, el primer anillo da acceso a los tejidos residenciales de mayor densidad, a uno de los principales ejes comerciales, al Centro de Salud y al Instituto San Juan de la Cruz para conectar en el noreste con el P.I. Los Cerros. El segundo anillo o “ronda norte” recoge los crecimientos más recientes de la ciudad que albergan los servicios y equipamientos de mayor escala (Hospital, grandes superficies comerciales en el noroeste y P.I. Los Cerros al este). Por último, la Avd. de Linares, conecta los dos anillos y el centro de la ciudad en su prolongación hasta la Calle Fco de los Cobos. Los ejes urbanos albergan las mayores densidades de tráfico, encontrándose puntos críticos tanto en el acceso norte (entrada del Hospital), como en la mayor parte de las intersecciones en hora punta. Las calles que bordean el Centro Histórico también presentan zonas y puntos críticos de tráfico en la Plaza de Andalucía y su prolongación en la Calle Corredera, en la Cruz de Hierro y en las inmediaciones del Mercado Municipal.En Úbeda, las principales zonas de concentración de equipamientos se concentran hacia el norte y oeste en una posición excéntrica con respecto al centro urbano. Una primera zona al noroeste alberga el Hospital y el Centro de Día; hacia el oeste se concentran la estación de autobuses, el centro educativo SAFA y el estadio de Futbol. Una tercera zona recoge el Centro de Salud e Instituto San Juan de la Cruz, el centro cultural y biblioteca municipal Hospital de Santiago, la UNED, el Mercado de Abastos y los edificios de hacienda y correos. En el recinto intramuros alberga las principales sedes administrativas del Ayuntamiento, la sede de la policía, los juzgados, el Conservatorio de Música y IES Francisco de los Cobos.

Los mayores índices de vulnerabilidad en Úbeda, se encuentran en la zona centrosuroeste, coincidiendo con los barrios Alameda-Los Cerros, Santa María-El Alcázar,y a pesar de las mejoras urbanas realizadas a partir del Área de Rehabilitación Concertada, programas de Desarrollo Rural Sostenible y de proyectos de educación en pautas de convivencia, como el Proyecto Hábitat, se identifican bolsas de pobreza y de exclusión social, con situaciones de hacinamiento e infravivienda en varios núcleos residenciales de viviendas de promoción pública. Del mismo modo, en los últimos años ha habido un incremento de la conflictividad familiar y persisten además graves carencias en la ocupación no saludable del ocio de menores en la zona, en su mayoría de etnia gitana y un alto grado de absentismo juvenil.

Plan General de Ordenación Urbanística de Úbeda (1997)

El planeamiento vigente en Úbeda es un Plan General de Ordenación Urbana aprobado definitivamente en 1997 al que con posterioridad se han introducido diversas Modificaciones puntuales incorporadas entre 2000 y 2006. Asimismo cuenta con un Plan Especial y Catálogo del Centro Histórico, aprobados en 1989, y Modificaciones puntuales de 2004 y 2005. Constituye la Revisión del PGOU de 1984, plan este último que verdaderamente decidió la estructura urbana que hoy presenta la ciudad.

El Plan General vigente en el municipio fue aprobado definitivamente por Resolución de la Comisión Provincial de Urbanismo de 5.12.1996, siendo aprobada la subsanación de deficiencias el 6.3.1997, con publicación en el BOP de fecha 29.3.1997. Posteriormente, el 13.7.1989, fue aprobado el Plan Especial y Catálogo del Conjunto Histórico de acuerdo con las previsiones contenidas en la legislación sobre protección del Patrimonio. El cuerpo normativo que en consecuencia ha sido de aplicación en el municipio han sido las leyes del suelo y de protección del patrimonio vigentes durante este periodo y el Plan General y Plan Especial y Catálogo del Conjunto Histórico. Durante sus 11 años de vigencia, el planeamiento general ha sufrido 28 modificaciones puntuales que afectan a distintas determinaciones. 

La entrada en vigor de la Ley 7/2002, de Ordenación Urbanística de Andalucía, ha producido una nueva situación en los municipios que cuentan con planeamiento general vigente anterior a la misma; nueva situación derivada de la aplicación de la Disposición Transitoria Segunda de la Ley, que debe entenderse como la necesidad y asimismo oportunidad para proceder a la adaptación del instrumento de planeamiento general al haber transcurrido cuatro años desde la entrada en vigor de la misma.

UBEDA PGOU Ordenación Estructural

La Adaptación resultó así un instrumento doblemente útil en el sentido de clarificar los elementos que componían la ordenación estructural del municipio establecidos por el planeamiento vigente y, por otra parte, como instrumento que viene a incorporar las determinaciones urbanísticas necesarias para garantizar las reservas de viviendas protegidas como objetivo que persigue prioritariamente el Ayuntamiento de Úbeda. Ésta sería la justificación principal para adaptar el Plan General de Ordenación Urbana de Úbeda, aún cuando se haya iniciado el proceso de Revisión del mismo. La consideración de los plazos de tramitación de ambos instrumentos así como razones de oportunidad urbana justificarían la procedencia de su Adaptación abordándose ésta como Adaptación Parcial precisamente por estar inmerso el planeamiento en un proceso de Revisión del mismo que se ha iniciado en noviembre de 2007.

Establece unos objetivos centrados en la ordenación y buen uso del suelo que eviten la especulación y la falta de disciplina urbanística. Promueve una serie de actuaciones compatibles con una estrategia de desarrollo urbano sostenible integrada.

UBEDA PGOU. Usos pormenorizados Suelo urbano

Respecto a la ordenación del territorio municipal, el modelo urbano-territorial reconoce los núcleos urbanos ya existentes sin plantear ninguna previsión que suponga alterar el orden preestablecido. Junto al núcleo principal de Úbeda, completan el sistema de asentamientos los núcleos de colonización de El Donadío, San Miguel, Solana de Torralba y Veracruz. Asimismo se reconocen el núcleo histórico de Santa Eulalia; los núcleos de San Bartolomé-El Campillo (zona de urbanizaciones de segunda residencia surgida en torno a una ermita); Bétula, constituido por una urbanización de chalets ya existente junto a la carretera de La Yedra, e Hipermueble, este último como enclave terciario que se sitúa sobre la carretera de Baeza y que aprovecha para su ubicación el frente de la carretera.

El modelo urbano previsto en el Plan General preveía en Úbeda completar la nueva ciudad hasta las rondas viarias exteriores, consagrando el crecimiento norte y la dualidad y polarización entre ciudad nueva-y ciudad histórica.

Atendiendo a su proceso de formación, se puede decir que la estructura urbana de Úbeda se ha ido configurando históricamente por sucesivas semicoronas o sectores urbanos definidos entre los ejes radiales y ocupados a medida que se realizaban las nuevas vías de circunvalación de la N-322, carretera Bailén-Albacete, eje de comunicaciones que vertebra la comarca de La Loma.

UBEDA PGOU Movilidad

El sistema de circunvalaciones o rondas exteriores dibujado por el planeamiento vigente acota físicamente por el norte y oeste el espacio en el que puede desenvolverse el núcleo urbano. El planeamiento del 97 incorporaba así como nuevos suelos urbanizables una cuña industrial que permitía integrar en un solo sector los polígonos industriales ya existentes, situados al noreste del núcleo, junto a los enclaves también existentes en las carreteras de Sabiote y de La Carolina, acceso norte de la N-322.

En cuanto a las previsiones para suelos residenciales se incorporaban el cerro de la Atalaya, único espacio vacante por el norte que se destina a vivienda unifamiliar, junto a una corona exterior oeste, entre la antigua carretera de Jódar y su nueva variante, zonas que siguen siendo dependientes de la estructura viaria existente en su entorno y con una tipología residencial, la de vivienda unifamiliar que, además de ejercer una mayor competencia sobre el patrimonio edificado del casco, supone un modelo obsoleto de crecimiento de ciudad monofuncional bajo parámetros de sostenibilidad. Precisamente la aportación del Parque Norte como elemento vertebrador de estos nuevos desarrollos no se ve fortalecida con actividades o tipologías urbanas que aporten centralidad a la nueva ciudad.

UBEDA. Plan Especial Centro Histórico. Alturas

En esta estructura la ciudad ha mantenido la encrucijada de ejes comerciales tradicionales que ocupan el borde norte del casco intramuros, terciarización que fue extendiéndose por los ejes centrales principales del casco extramuros también hacia el norte, apareciendo así otros ejes similares en la nueva travesía (la avenida de Ramón y Cajal) -una vez realizada la última circunvalación exterior- que constituyen áreas, en este caso se trata más bien de ejes, de centralidad urbana, al menos, de actividad terciaria. Hasta los años 80 del siglo pasado, los crecimientos, desarrollados sobre áreas de dificultad topográfica moderada o escasa, se han mantenido aglutinados en una estructura urbana relativamente ordenada aunque internamente las áreas de crecimiento seguían sin jerarquizarse y sólo se perciben con claridad unas pocas calles principales, siempre de secciones inferiores al rango de la nueva ciudad que se iba formando, en muchos casos con excesivas alturas y volumetría, y ausencia de vías interiores con capacidad para estructurar localmente los barrios.

Han sido los crecimientos propiciados en las últimas décadas los que parecen haber rebasado un cierto modelo de ciudad continua que se cerraba con sus arcos de rondas exteriores. En este sentido, la configuración urbana del sector oeste supone consolidar el desorden morfológico y funcional de la ciudad reciente. En un sector que constituye el acceso principal de Úbeda, la aparición de urbanizaciones de viviendas unifamiliares en forma de enclaves o colonias autónomas – que debían buscan un entorno ambiental más adecuado y acorde con el modelo de ciudad jardín suburbial- comparten, no obstante, un mismo espacio con los principales enclaves de servicios comarcales (Hospital, hipermercado y hotel) y colonizan uno de los accesos más importantes, el acceso oeste, con los problemas de saturación de tráfico que esto genera a determinadas horas, problemas de imagen urbana y de tensiones urbanas añadidas. Y es que en Úbeda ha surgido también una nueva forma de “centralidad” asociada a los enclaves de servicios comarcales, una centralidad diametralmente opuesta respecto a la posición que ocupa el casco, que ha venido a ejercer una nueva competencia a las formas de comercio tradicional e incluso a las zonas más pujantes del mismo; un efecto ya conocido de la implantación de las grandes superficies comerciales que ha comenzado a estabilizarse también por el cambio de rol en cuanto al terciario y servicios turísticos que se implantan en el casco.

UBEDA. Plan Especial del Centro Histórico. CATÁLOGO Y GRADOS

Desde su componente funcional la concentración de usos de interés comarcal en la periferia hay que valorarla positivamente para el conjunto de la ciudad, pues ello la hace más competitiva y dinámica, si bien este hecho comienza a apoyar la idea de la necesidad de reequilibrio funcional en un nuevo modelo urbano. En efecto, un rasgo que también caracteriza el modelo urbano de Úbeda, y ello en cuanto a la distribución espacial de los usos y actividades es el desequilibrio de las dotaciones urbanas, en su mayoría localizadas en el sector oeste de la población, donde se concentran todos los usos deportivos, la mayor parte de los culturales, así como las instalaciones de servicios comarcales ya en la periferia Oeste: el Hospital y el Centro Comercial. Por último, en cuanto a las actividades productivas, en el modelo urbano previsto la mayor concentración y especialización industrial -realmente es un área de almacenaje y servicios- la asume el arco noreste. Área industrial bien situada respecto a la ciudad histórica y a las áreas residenciales, pues no interfiere en su imagen ni introduce impactos ambientales y apoyada en los accesos localizados al norte, de la carretera de La Carolina y la de Sabiote, junto al borde oriental del núcleo urbano donde se localizan las actividades industriales de mayor calado.

UBEDA.Plan Especial Centro Histórico. Zonificación

Finalmente, en el análisis del planeamiento vigente y del modelo urbano de Úbeda es fundamental el papel de su Centro Histórico.

Úbeda cuenta con una declaración de Conjunto Histórico desde 1955, y de ahí que exista un Plan Especial actualmente vigente desde 1987, que se redactó en cumplimiento de la LPHE. Ello supone, básicamente, la conservación del Conjunto Histórico a partir del mantenimiento de su estructura urbana y arquitectónica.

Desarrollando sus contenidos básicos, el PE aborda los aspectos de protección generalizada de la edificación tradicional y del ambiente e imagen urbana de los sectores históricos, y pormenoriza la protección de los edificios y elementos urbanos de especial valor histórico-arquitectónico o ambiental que deben ser conservados mediante un Catálogo, fijando los niveles de intervención posibles. Al mismo tiempo contiene las normas urbanísticas y ordenanzas de uso y edificación para regular expresamente las condiciones de edificación en ámbitos especialmente significativos.

El PE proponía también pequeñas reformas urbanas, necesarias por otra parte para mejorar la accesibilidad y revitalizar algunas áreas, aumentando las dotaciones locales y espacios libres. Actuaciones que tienen por tanto el carácter de reforma interior, o de perfeccionamiento de la estructura urbana. Asimismo se concebía como un PE que persigue la mejora urbana, sobre todo del espacio público y de rehabilitación residencial. En este sentido, algunos de los nuevos espacios libres pretendían recuperar y poner en valor los fragmentos de murallas de los recintos defensivos o simplemente se trataba de actuaciones que debían mejorar el estado general de la urbanización.

UBEDA. Plan Especial del Centro Histórico. ESPACIOS LIBRES

La recuperación de su tradicional “ronda de miradores”, espacios de borde y de contacto con la cornisa natural de La Loma, fue uno de los objetivos prioritarios como espacios cualitativamente necesarios para recuperar el permanente diálogo de la ciudad con el valle del Guadalquivir; espacios donde aún se conservan restos de las murallas, que ya se encuentran en parte acondicionados, y que han venido a cualificar y reequipar áreas hasta hace relativamente pocos años degradadas tanto en su imagen como en su función. Pero también, como estrategias complementarias, el PE pretende recuperar el patrimonio edificado más relevante por lo que se establecen los usos, en muchos casos públicos, más adecuados para su puesta en valor. Igualmente el PE realizaba un estudio de las áreas de rehabilitación para recuperar el espacio residencial y las actividades económicas adecuadas.

La aplicación del PE de Úbeda ha supuesto un cambio significativo en la protección de su patrimonio pues se trata de un instrumento que ha aportado al menos dos aspectos muy necesarios para la protección del conjunto. Por una parte, el Catálogo de edificios a conservar, que superan la escala de lo monumental para valorar además ese otro caserío popular que contribuye también a la construcción de la imagen urbana de la ciudad; y, por otra parte, proponía actuaciones concretas: áreas que necesitaban rehabilitación residencial, para recuperar y poner en uso edificios singulares, para mejorar los espacios públicos, etc. estableciendo un orden de prioridad en su ejecución.

Las modificaciones de planeamiento general con mayor significación respecto al modelo previsto por el Plan General vigente tienen que ver con la ampliación del suelo urbanizable. Las demás modificaciones significativas se refieren a las condiciones de desarrollo de las UE previstas en suelo urbano, así como las referidas a las normas urbanísticas y ordenanzas, entre éstas, las que alteran las condiciones de implantación de usos en el suelo no urbanizable. Las actuaciones de ampliación de suelo urbanizable han sido:

– Modificación para crear el Sector 18, Huertañarda. Modificación orientada a la creación de suelo industrial para la localización de naves agrícolas. La Modificación ordena directamente el sector. Tiene una superficie de 3,76 Has y se encuentra ejecutado en la actualidad.

Modificación S-17 “La Alberquilla”. Creación de un gran sector de suelo urbanizable en el este del núcleo con la finalidad de localizar residencia y dotaciones locales y generales del municipio. Tiene una superficie de 30,67Has. En la actualidad se encuentra en proceso de tramitación el planeamiento de desarrollo, habiéndose aprobado inicialmente el Plan Parcial con fecha 15 de enero de 2008.

– Innovación del Planeamiento para crear el Sector S-19 área el Chantre. Modificación orientada a la creación de suelo industrial para la localización de naves agrícolas junto al núcleo de El Donadío. Tiene una superficie de 1,86 Has y se encuentra actualmente en tramitación simultánea tanto de la Innovación del PGOU como del Plan Parcial y del Proyecto de Reparcelación. Cuenta con Aprobación Inicial de fecha 18 de Enero de 2007. La Declaración previa de Impacto Ambiental fue emitida con fecha 18/05/07.

También se ha llevado a cabo una Innovación del PGOU, la Modif. Puntual Parque Lúdico Deportivo, cuyo objeto era transformar los usos de los suelos calificados como equipamiento público/privado de servicios, para pasar a ser Parque Lúdico Deportivo y eliminar la UE-11 en dicho ámbito.

Asimismo y mediante otra serie de Modificaciones se han eliminado algunas de las Unidades de Ejecución previstas en suelo urbano. Unidades eliminadas por modificaciones del Plan General UE-10, 11, 31, 33, 34

Las modificaciones en Suelo no Urbanizable se han encaminado a facilitar la localización de usos de interés público y social, haciendo más permisiva la ordenanza prevista.

El Plan Especial del Conjunto Histórico ha sufrido 6 modificaciones durante su vigencia. La mayoría de estas modificaciones se han producido por causas sobre venidas como la redacción de la Carta Arqueológica y la redacción del Programa de Rehabilitación Concertada de Úbeda. La redacción de estos documentos para su coordinación con las determinaciones del Plan Especial hizo necesaria su modificación puntual.

Las restantes modificaciones de este documento tienen que ver con la calificación de la parcela donde se preveía la ampliación del Parador de Turismo y con la apertura de una calle semipeatonal en una manzana de la Calle San Francisco, en el borde sur del casco.

Siguiendo lo previsto en el Reglamento 1301/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de diciembre de 2013, sobre el FEDER (artículo 7.1), y especialmente, al Acuerdo de Asociación de España 2014-2020 los ayuntamientos de Úbeda y Baeza decidieron iniciar conjuntamente el proceso de elaboración de la “Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado del Sistema Urbano Cultural de Úbeda y Baeza 2020” (también “Estrategia DUSI UB/BZ2020” o “estrategia”) que se presenta en este documento y que constituye el documento de solicitud para la Orden HAP/2427/2015 de 13 de Noviembre, por la que se aprueban las bases y la primera convocatoria para la selección de estrategias de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado cofinanciadas (FEDER 2014-2020 – POCS).

Para los Ayuntamientos de Úbeda y Baeza, poner en marcha el proceso de elaboración de una estrategia conjunta de desarrollo urbano sostenible e integrado es una notable oportunidad para planificar coordinadamente un desarrollo urbano eficiente, sostenible y próspero para ambas ciudades. Al mismo tiempo se pretende crear dinámicas sociales, empresariales, ciudadanas e institucionales, que fortalezcan los lazos y conexiones evidentes entre ambas localidades, para ser más fuertes y más sostenibles, ganando más capacidades para afrontar el futuro juntas de lo que lo que serían por separado. Estrategia DUSI UB/BZ2020 se define como un espacio común basado en los recursos endógenos de ambas ciudades y sus términos municipales, teniendo en cuenta los intereses de la población local y la protección del frágil equilibrio entre el uso y el abuso del territorio a través del desarrollo de estrategias y políticas que garanticen un modelo urbano, cívico y económico sostenible desde el punto de vista social, ambiental y económico, basado primordialmente en la diferenciación y aprovechamiento de sus enormes potencialidades.

Obtuvieron con su programa, una línea, la máxima posible, de 10 millones de €, conjuntamente en la 1ª convocatoria.

La adecuación a la Estrategia Úbeda-Baeza de los 4 objetivos transversales (OT) que establece el POCS para el periodo 2014-2020 y que se encuadran dentro de los principios de la planificación integrada:

Al Objetivo Temático 2 (OT2) de mejora del acceso, uso y calidad de las tecnologías de la información y comunicación, la Estrategia DUSI UB/BZ2020 responde integrando las tecnologías de la información y comunicación como un instrumento extraordinariamente potente que permitirá conocer las demandas de la ciudadanía gracias a una mejora en los canales de comunicación con la misma, y que también se usará como vehículo para prestar un servicio más cercano y para luchar contra la exclusión social. A través de estas herramientas, Úbeda y Baeza mejorarán la accesibilidad de la ciudadanía a los servicios públicos, gestionará de forma más inteligente las actividades y servicios que se prestan en el territorio y la conexión entre los mismos y se reaccionará en tiempo real a las incidencias que se produzcan. Las operaciones desarrolladas en el marco de la estrategia de mejora del acceso, uso y calidad de las tecnologías de la información y comunicación serán el vehículo sobre el que este territorio se encamine hacia la ciudad inteligente.

En cuanto al Objetivo Temático 4 (OT4) sobre Economía baja en Carbono (EBC) se recogen las acciones para moderar el consumo de energía. Como se ha demostrado en el diagnóstico, los componentes del ecosistema natural están estrechamente interrelacionados con los del sistema social, económico, cultural y político en este territorio. Por ello el grado de la competitividad y vulnerabilidad en el futuro de Úbeda y Baeza, dependerá de su capacidad para cambiar su situación actual hacia un modo de vida y un sistema productivo que requiera un uso menos intensivo de la energía y de los recursos no renovables, con una menor generación de CO2. Es por ello que la Estrategia DUSI UB/BZ2020 adopta un enfoque holístico de los temas medioambientales y energéticos.

Sobre el Objetivo Temático 6 (OT6) la Estrategia DUSI UB/BZ2020 promueve la conservación y protección del medio ambiente, el patrimonio y la eficiencia del uso de los recursos del territorio. Las acciones a desarrollar van en la dirección de que entorno urbano sea respetuoso con el medio ambiente y el patrimonio, por tanto, se pondrán en marcha acciones que valoricen la autenticidad y los valores naturales, el paisaje, los productos locales extraídos o elaborados con técnicas tradicionales sostenibles.

Finalmente el al Objetivo Temático 9 (OT9) se concentra en un aspecto clave como la inclusión social y lucha contra la pobreza. La segregación espacial y económica como consecuencia de la crisis afecta también a Úbeda y Baeza y está disminuyendo la cohesión social y aumentando la vulnerabilidad de muchas personas. En esta estrategia la lucha contra la exclusión espacial y la pobreza energética pasa por mejorar las viviendas, los espacios públicos y fomentar una movilidad sostenible, integradora y saludable. Así, se apoya la regeneración de las zonas con necesidades de transformación de nuestro territorio identificadas en el diagnóstico, haciéndolas también más respetuosas con el medio ambiente, más seguras y más competitivas.

Hoy Ubeda, tiene una población de 34.733 habitantes y un parque residencial de 17.365 viviendas.

UBEDA_BAEZA- Análisis parque edificado (EDUSI)

Como enunciaba la Diagnosis de la Estrategia DUSI, “desde el punto de vista demográfico los principales problemas pasan por el despoblamiento de los centros históricos de Úbeda y Baeza y por el estancamiento de la población. Los desafíos pasan por atraer nueva población a los centros históricos de Úbeda y Baeza revitalizando el espacio urbano y recuperando la actividad y diversidad de servicios y el atractivo para la implantación de nuevas iniciativas económicas y crecimiento y diversificación de las actuales.

  • La posible expansión del suelo residencial disponible fuera de los centros históricos facilitan la despoblación de los centros históricos de Úbeda y Baeza.
  • Aparición de zonas muy marcadas por un uso mono funcional, ha generado monotonía, falta de diversidad de servicios y ausencia de ciudadanía en algunas áreas urbanas.
  • Envejecimiento paulatino de la población sin expectativas de renovación.
  • Estancamiento en el crecimiento vegetativo de la población e incluso decrecimiento en el número de varones.
  • Mayor número de emigraciones que de inmigraciones contribuye a la pérdida de población de los municipios de Úbeda y Baeza

Los cascos intramuros y los principales arrabales son los tejidos históricos que presentan mayor grado de consolidación; los crecimientos urbanos de los años 60 a 90 colindantes a los tejidos históricos adquieren en el caso de Úbeda la mayor densidad residencial. Por otro lado los crecimientos más recientes, situados en la zona norte y noreste en ambos municipios, presentan un predominio claro de vivienda unifamiliar adosada.

El estado general de la vivienda en ambos municipios se puede valorar como aceptable, la existencia de viviendas en mal estado de conservación es menor al 0.4% sobre el total viviendas. Si se observa con detalle, los cascos intramuros y los principales arrabales son las zonas que presentan un mayor número de edificios con problemas de abandono o deterioro. En el caso de Úbeda se concentran especialmente en el S y SE del conjunto histórico y muy especialmente en el Alcázar zona de S Millán. En Baeza los inmuebles más deteriorados están repartidos por el casco histórico.

Aunque en los últimos 10 años se han desarrollado múltiples programas de ayudas a la rehabilitación, aún quedan un número significativo que requieren atención especial. Lo mismo ocurre en relación con la infravivienda, donde en Úbeda presenta focos puntuales en zonas cercanas al centro histórico como el Alcázar o el Arrabal de la Calle Valencia.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España