ALCAZAR DE SAN JUAN

ALCAZAR DE SAN JUAN. Población (INE)

ALCAZAR DE SAN JUAN. Población (INE)

ALCAZAR DE SAN JUAN. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2017 (Catastro)

ALCAZAR DE SAN JUAN. Deuda

ALCAZAR DE SAN JUAN. Paro


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Alcázar de San Juan es un municipio de 666,78 km2 y una ciudad​ española ubicada en el NE de la provincia de Ciudad Real, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, en la subcomarca de Campo de San Juan y comarca de La Mancha, a 150 km de Madrid en dirección S, limita al N con la provincia de Toledo. 

Tiene un extenso término municipal que limita con los municipios de Villafranca de los Caballeros, Quero, Campo de Criptana, Argamasilla de Alba, Manzanares, Llanos del Caudillo y Herencia, y presenta una orografía fundamentalmente llana, salpicada en la zona N, más elevada, con algunos cerros de escasa altitud como los de Martín Juan, de Vallejo, de la Horca y de San Antón.Alcázar de San Juan ocupa el 10º puesto de Castilla-La Mancha en población, y el 4º en la provincia de Ciudad Real distribuida en 3 núcleos de población: la propia ciudad, la entidad de ámbito inferior al municipio (EATIM) de Cinco Casas y la pedanía de Alameda de Cervera.

Atraviesan el término municipal los ríos Cigüela, Záncara, Guadiana Alto y Amarguillo, ninguno de los cuales suele fluir durante todo el año. Todos ellos aportan su caudal al río Guadiana.

Abarcando buena parte del subsuelo del término municipal, se encuentra una importante reserva de agua subterránea, conocida como Acuífero 23.Tienen además cierta importancia por su riqueza biológica las lagunas, principal exponente de La Mancha Húmeda, en particular el complejo lagunar de Alcázar de San Juan.​ Próximo a la población, está compuesto por 3 lagunas, llamadas La Veguilla, Laguna del Camino de Villafranca y Laguna de Las Yeguas. Es una zona de alto valor natural, lo que ha propiciado la adopción de figuras de protección y reconocimiento como: refugio de fauna, zona de especial protección de aves (ZEPA), Reserva de la biosfera de la Mancha Húmeda (UNESCO), Humedales de importancia internacional (RAMSAR). Su acopio permanente de agua las han convertido en un importante refugio de aves en tiempos de sequía, debido a la reducción de otros espacios como el Parque nacional de las Tablas de Daimiel. Durante todo el año pueden encontrarse aves como flamencos y garzas. Además podemos encontrar las lagunas de Pajares, de los Carros y del Cerro Mesado, ninguna de las cuales tiene agua durante las estaciones secas.

“…El término municipal de Alcázar de San Juan está situado en el centro de la Cuenca Alta del Guadiana, oscilando su altitud en torno a los 630/644 m. De su superficie total de alrededor de 67.780 ha, el 81,6% de su territorio se extiende por las zonas de llanuras de inundación de los ríos y por el área central del acuífero 23, allí donde los recursos hídricos subterráneos son más importantes en cantidad y calidad. Este acuífero tiene una depresión morfoestructural rellena de materiales calizos en época miocena y pliocena (Terciario Superior, desde los últimos 25 millones de años), sobre un zócalo diferenciado de materiales paleozoicos (pizarras y cuarcitas) y mesozoicos (materiales detríticos y carbonatados), en sentido Oeste-Este, cuyo trabajo nos sirve de base para abordar este tema). Esta importante reserva de agua abarca buena parte de su subsuelo.

Reserva de la Biosfera: la Mancha Húmeda

La red hidrográfica superficial está constituida por los ríos Gigüela, Záncara (al Sur de la localidad) y Alto Guadiana, dirigiéndose su desembocadura hacia Las Tablas de Daimiel. También atraviesa el término de Alcázar el río Amarguillo. Todos ellos son tributarios del Guadiana. 2 de estos afluentes, el Cigüela y el Záncara, son muy irregulares. El Alto Guadiana, que nace en las Lagunas de Ruidera con el nombre de Pinilla, es menos irregular que los otros. Asimismo, en el pasado fluía un arroyo por el casco urbano, al N del barrio de Sta. María, donde fue construida la villa romana.Al confluir los 3 cursos fluviales anteriormente mencionados se crea una extensa llanura de inundación conocida como “la cárcel o junta de los ríos”, que se expande por más de 6.650 ha. A esta zona palustre se suman las lagunas de los Carros, Pajares, Camino de Villafranca y Las Yeguas, pertenecientes al Complejo Lagunar de Quero-Villafranca-Alcázar de San Juan, además de la laguna del Cerro Mesado (única de origen hidroeólico en La Mancha). Algunas de ellas son de tipo salino. Son el principal exponente de La Mancha Húmeda, especialmente el Complejo lagunar de Alcázar de San Juan, cercano al núcleo poblacional, que se compone de tres de las citadas lagunas: La Veguilla, la del Camino de Villafranca y la de Las Yeguas.

Al hilo de esta cuestión viene al caso lo explicado por A. Schulten (1963, II, 65-66) sobre la formación del Guadiana mediante la confluencia de tres ríos fuentes que brotan en el sector meridional de la Meseta: el Cigüela, el Záncara y el Alto Guadiana. Este último nace mucho más al Sur, en las lagunas de Ruidera, al Este de Ciudad Real. Estos tres cauces “se unen por Alcázar de San Juan, formándose así ya el Anas propiamente dicho. (…) Los romanos derivaron el nombre Anas de este buceo de ríos porque al ánade lo llamaban anas, lo que es un disparate. A partir de Alcázar de San Juan corre el Anas entre los Montes de Toledo al Norte y la Sierra Morena al Sur, camino del O, hasta Badajoz, donde tuerce hacia el S (…). Los antiguos (Estrab., p.152) se dieron cuenta que tanto el Anas como el Baetis torcían hacia el S en el último tramo de su curso. (…) El nombre Anas es probablemente líbicoibérico, ya que en la costa marroquí, (…) se citaba un río de nombre Anatis (…). La más importante de las noticias sobre el Anas la da Plinio en 3, 6. Dice que viene de la comarca de Laminium (…). Laminium está cerca de Ruidera (…). Según el Itin. Ant. 446,10, el caput Anae está a 7 millas de Laminium. Estrabón conoce (por Posidonio) que el Anas procede de Celtiberia, es decir, de la Meseta (…); que las comarcas al N y S del Anas son mineras”.

La abundancia de zonas palustres y acuíferos debió de ser aún mayor en el pasado que hoy día (vid. infra capítulo XX, p. 989), no obstante, el agua es bastante escasa en La Mancha y, con frecuencia, suele contener un alto grado de salobridad. En opinión de los excavadores del yacimiento de Pozo Sevilla, el paisaje de los contornos de Alcázar en época romana dibujaba una orografía de escasos resaltes, con pequeñas ondulaciones del terreno, que experimentaba repetidas inundaciones. Abundarían las charcas, arroyos, canales e inclusive, quizás, cañaverales (MORÍN DE PABLOS, J. et alii, 2010, 290, 320).

En cuanto al relieve, es predominantemente llano y nos permite diferenciar cuatro grandes conjuntos paisajísticos. Al tercio septentrional de este ámbito geográfico corresponde el conjunto topográfico más complejo, formado por relieves de cuestas y mesas. Presenta una orientación general Sur-Suroeste y altitudes que oscilan aproximadamente entre los 700 y los 650 m, destacando los cerros Torina (702 m) y Verenguillo (673 m), entre algunos otros de escasa altitud, como los de Martín Juan, de la Horca, de San Antón y de Vallejo.

En el área central, el segundo conjunto tiene como protagonistas las referidas llanuras de inundación de los ríos Cigüela y Záncara, con alturas entre los 650 y los 642 m del Puente de Buenavista, en el lado occidental del término municipal. La orientación es prácticamente nula, pues la pendiente media entre los extremos oriental y occidental es inferior al uno por mil. Finalmente, en la zona meridional se imponen de nuevo los terrenos llanos, esta vez con una suave orientación Sureste-Noreste y altitudes que varían entre los 650 m del contacto con la llanura aluvial y los 657 m del vértice geodésico de Cobeteras, cerca del límite municipal con Argamasilla de Alba. El cuarto conjunto topográfico se encuentra en las proximidades de la localidad de Alcázar de San Juan, que a pesar de tener muy poca extensión superficial se define perfectamente, identificado con la ciudad. Se trata de los cerros de San Antón (730 m) y Horca (701 m), relieves residuales del conjunto de sierras de los Montes de Toledo.

La calidad del suelo es el factor más determinante a la hora de buscar el lugar idóneo donde instalar un asentamiento rural de tipo villa, dedicado fundamentalmente a la explotación agrícola.

La litología aflorante es detrítica, producto del carácter sedimentario de la subregión manchega, y se corresponde con los conjuntos topográficos anteriormente descritos. Los materiales más antiguos son las cuarcitas de los cerros paleozoicos de Horca y San Antón. Alrededor de estos afloramientos se extienden colusiones de cantos, gravas, arenas y limos arcillosos procedentes de los primeros.

En el N de este término predominan las margas, yesos y areniscas del Bunt y del Keuper (Triásico Inferior y Superior), asimismo, brechas de calizas, dolomías, además de areniscas jurásicas y cretácicas, en ocasiones cubiertas por formaciones miocenas de conglomerados y limos, recientes abanicos aluviales de limos y arcillas…

En los parajes de Cerros y Altamira, respectivamente al O y S de Alcázar de San Juan, los materiales aflorantes son pliocuaternarios (limos, costras y arcillas), que cubren materiales triásicos más antiguos. Son enclaves elevados, situados entre la población y los ríos, definiendo una pequeña cuenca vertiente que desemboca en la zona de la Veguilla. Desde aquí se hace patente la transición geológica y geomorfológica hacia el contexto espacial central.

Al Sur y Suroeste hay vastos arenales alineados de E a O. Su formación se debe a la acción eólica de los vientos de Poniente, que arrastran las arenas, limos y arcillas de las extensiones de playa existentes en las cuencas del Záncara y del Cigüela, hacia sus bordes, expresión de la aridez y continentalidad de estas zonas semipalaústres.

Al coincidir la sequía estival con las máximas temperaturas alcanzadas en la estación del verano, los índices de aridez son bastante elevados…”

La romanización de Ciudad Real. Tesis Doctoral, Madrid 2017, Carmen García Bueno, dirigida por José María Blázquez Martínez. Departamento de Historia Antigua, Facultad de Geografía e Historia. UPM

El origen de Alcázar de San Juan se pierde en la Edad de Piedra, pues de esta época se han encontrado en nuestro término municipal restos de algunas civilizaciones asentadas en esta zona habitualmente, como es el caso de hachas pulimentadas, puntas de flechas y cerámicas, entre otros objetos.

Más adelante parece ser que fuimos sede de algunos campamentos celtíberos, formados ante la invasión romana. Algunos historiadores creen en la conjetura de que fuimos la antigua Alces, ciudad pre-romana que conquistó el pretor Sempronio Graco cuando se sometió esta región a Roma. En el itinerario de Marco Antonio se la designa con el nombre de “Murum”.

De esta época se conservan los mosaicos romanos sobre cuya cronología todavía existen dudas. Su primer excavador, Valero Aparisi, afirma que se realizaron a finales del s II, principios del s III, mientras Carmen García Bueno los fecha en el s IV, basándose en el estudio de las emisiones monetarias, material cerámico y los propios mosaicos. Se descubrieron en los 50′, debido a unas obras del alcantarillado y cabe pensar, si tenemos en cuenta las dimensiones de algunas de las dependencias excavadas (una de ellas medía más de 90 m2 ), que la villa de Alcázar sería de unas dimensiones muy considerables, por lo que se imagina que pudo ser un importante foco de romanización.

En cuanto al material utilizado en la realización de los mosaicos, las teselas son de piedra del país, de un tamaño medio. Los colores que conforman estos mosaicos son de una gama formada por el blanco, negro, amarillo, rojo, azul, morado, gris, verde y siena. Hay un fragmento de mosaico con teselas más pequeñas que combina doce tonos diferentes, que le da una riqueza cromática extraordinaria. Son formas geométricas con temática de motivos vegetales y estilizados que forman guirnaldas, orlas, figuras zoomórficas o motivos aislados. Desafortunadamente, la interrupción de las excavaciones nos hace de momento de carecer de datos e información más concluyente para demostrar lo que en otro tiempo se negaba: la plena romanización de esta zona y su inclusión en las rutas comerciales de la época.

Del paso de otras civilizaciones se conserva poco o casi nada, pero es muy probable que fuéramos un pueblo visigodo, por los estudios hechos en la composición arquitectónica del templo de Santa María la Mayor.

Con la invasión árabe en el año 711, La Mancha se convirtió en tierra de nadie, campo de batalla que tenía a un lado la Media Luna y al otro las armas cristianas. Los árabes dotaron a esta zona de un importante complejo defensivo, al que llamaron “Al-kasar”, que significa Alcázar-palacio fortificado. De esta manera, el nombre de nuestra ciudad sugiere la unión de dos culturas distintas, de 2 maneras de ser diferentes, árabe una, representada por la palabra “Al-kasar” y cristiana la otra por ser de San Juan.

Después del desastre de Alarcos (1195), parecía que la Reconquista había llegado a su fin y que Almazor llegaría ante la tumba del Apóstol Santiago, pero la batalla de las Navas de Tolosa (1212) cambió el destino de España. La Mancha deja de ser campo de batalla y tanto los Reyes como las Órdenes Militares ponen todo su empeño en llenar de vida los pueblos medio destruidos y casi deshabitados. Se conceden franquicias y privilegios a cuantos quieran venir de otros reinos a poblarlos.

A finales del s XIII Sancho IV autoriza al Comendador de Consuegra para que, de las tierras de la Orden, amojone las que le parezca como término de Alcázar. El Gran Comendador de San Juan ya había comenzado antes a reconstruir la aldea de Alcázar. Ahora, con el privilegio de Sancho IV (contenido en el pergamino más antiguo del Archivo Municipal) la hace Villa, le da el escudo y le amojona un gran término municipal. Las tierras que el Gran Comendador dio a la nueva Villa fueron las que limitaban con las Órdenes de Santiago y Calatrava.

Los alcazareños vivieron durante muchos siglos bajo las directrices de la Orden de San Juan, aunque ellos no eran freyres de la Orden. La Orden se fundó en Jerusalén, donde unos comerciantes construyeron el Hospital, dedicado a San Juan Bautista, para atender a los peregrinos que iban a visitar los Santos Lugares. Después, con las cruzadas, decidieron también empuñar las armas para defenderlos y se convirtieron en la Militar Orden de los Caballeros del Hospital de San Juan de Jerusalén. La expansión del imperio mahometano los expulsó a Chipre, luego a Rodas y de allí los echaron a Malta, desde donde llegan a España. En 1189 la Orden de San Juan se establece en La Mancha, formando el Gran Priorato de Castilla y León.

Al terminar la Reconquista, motivo principal de la presencia de las Órdenes Militares, la dignidad de Gran Prior se convirtió en un título honorífico y lucrativo, por el cual lucharon entre sí los Grandes de España. Las disputas por la posesión hicieron que intervinieran el Papa y el Gran Maestre de Rodas. Carlos I, para terminar con las reivindicaciones de unos y otros, divide el Priorato y da Castilla a Don Diego de Toledo, con sede en Consuegra y León a Don Antonio de Zúñiga, que tenía Alcázar como cabecera.

A partir del s XVI, dicen algunos diccionarios, Alcázar fue residencia de los Grandes Priores, pero esto no sucedió así. El Gran Prior tenía demasiada categoría para permanecer encerrado en un pueblo y dejar de intervenir en las cuestiones políticas, por eso residía en la Corte. En el Priorato había un representante suyo, caballero de San Juan, con el título de Gobernador y Justicia Mayor, algunos se agregaban el de Lugar Teniente del Gran Prior.

Es el siglo de oro alcazareño el siglo XVI, pues con la decadencia de la villa de Consuegra, Alcázar se convierte en capital del Priorato de San Juan. En este mismo siglo se crea en Alcázar la fábrica de pólvora, la más importante del reino.

Por un breve pontificio, Santa María la Mayor, que había sido declarada parroquia y pasado a pertenecer a la Orden en 1226, pasa a ser colegiata y se crea en ella el Cabildo de San Pedro y San Pablo.

En 1530 Alcázar de San Juan contaba con 18.480 habitantes, viviendo en ella gente muy rica y principal, de la que la mayoría pertenecía a la Corte. Se dieron nombres como Cervantes, Valdivielso y Díaz Morante, tres alcazareños amigos; Barroso y Sánchez Cotán, pintores; Juan Cobo y Diego de Torres Rubio, maestros en las Indias orientales y occidentales, uno de la lengua china y otro de quechua.

En cuanto a Cervantes, una tradición alcazareña siempre se ha referido a nuestra villa como “la cuna de Cervantes”. Un día del año 1748 llegó a Alcázar D. Blas Nassare a registrar los archivos parroquiales en busca de documentos y escribió al margen de una partida de bautismo, que todavía se guarda en la iglesia de Santa María, “éste es el autor de la historia de Don Quixote”.

Desde entonces la polémica no ha desaparecido, pero lo cierto es que los apellidos de Cervantes Saavedra figuran en la partida de nuestra iglesia, no en la de Alcalá.

El el día 2.3.1532, fue bendecido el convento de San Francisco de Asís, de estilo gótico de transición, mandado construir por D Diego de Toledo, Prior de la Orden de San Juan y duque de Alba. En este convento se funda la que fue la Universidad de Alcázar, con las cátedras de medicina, teología, historia sagrada y filosofía. En 1619 se abren dos cátedras más: gramática y arte.

Villa de Alcázar de San Juan

En 1546 la Universidad y el Concejo de Alcázar hacen voto a la Inmaculada Concepción para que libre al pueblo de una plaga de langosta. Para que este voto no se olvidara, se levanta junto a la ermita de la Inmaculada el convento de Santa Clara, de monjas clarisas procedentes de Toledo y que se encargaban de cuidar la ermita. A ellas se les atribuye la receta de las famosas tortas de Alcázar. En 1601 Dª María de Pedroche dona una casa solariega para fundar en convento de San José, de monjas clarisas también, pues el levantado años atrás se quedó pequeño ante la afluencia de vocaciones clarisas.

En 1603, por acuerdo del Concejo de Alcázar de San Juan y considerándolo necesario para su población que había crecido considerablemente, se hace una nueva iglesia en los terrenos donde se levantaba la parroquia de Santa Quiteria, que fuera más grande y más espaciosa. Los planos de este nuevo templo fueron encargados al arquitecto Juan de Herrera, constructor del Escorial, por eso la iglesia es de estilo herreriano. En 1625 es bendecido y consagrado el convento de la Santísima Trinidad, dedicado a Nuestra Señora de Gracia, de estilo barroco y regentado por los padres trinitarios. Desde 1665 hasta 1670, estuvo desterrado en el palacio de la Orden de San Juan, por razones políticas, el príncipe Don Juan José de Austria, hijo bastardo de Felipe IV con la actriz María “La Calderona”.

En el siglo XVIII, la Orden Hospitalaria pierde su carácter religioso y se convierte en Orden de nobles. El Priorato llega a ser un mayorazgo de infantes y príncipes. En este siglo se construye el canal del Gran Prior, que fue de gran utilidad para la agricultura. En el año 1742 se acabó de construir en la iglesia colegial de Santa María el Camarín de la Virgen del Rosario, de planta cuadrada y estilo barroco, con el zócalo y suelo de cerámica de Talavera, siguiendo la tradición de los camarines andaluces.

1768 Partido de Alcázar de San Juan

El infante don Gabriel Antonio de Borbón, quien había sido nombrado Gran Prior de la Orden de San Juan por su padre, Carlos III, en 1765, considerando que los hospitales que existían en Alcázar eran insuficientes, manda hacer el Hospital de Nuestra Señora de los Ángeles, en 1770, en los terrenos que ocupa hoy el Conservatorio de Música. Nuestra localidad también contaba con el Batallón Provincial en 1786. En esta época, Alcázar, como capital del Priorato de la Orden de San Juan, gozaba de independencia, tanto eclesiástica como jurídica, de la capital de Toledo. Alcázar tenía a su cargo 16 villas, 5 aldeas, 4 castillos y 11 encomiendas.

Con la invasión francesa de 1808 y la salida de España de la familia real de Carlos IV y la abdicación de éste a favor de su hijo Fernando VII, en numerosas capitales de provincia se realizaron festejos para celebrar la vuelta de Fernando VII. Estos actos fueron memorables no sólo para los alcazareños y los pueblos del Priorato, sino para mucha gente que vino de otros, pero los que de verdad no los olvidaron fueron los franceses. El rey francés José Napoleón I dio el 10.4.1810 un Decreto para ordenar una nueva división territorial de España y en él se estableció que Alcázar fuera una simple municipalidad dependiente de la Prefectura de Ciudad Real, perdiendo todos los privilegios. También desaparece el Priorato de la Orden de San Juan, que durante siete siglos marcó la vida de estas tierras. Desde este momento Alcázar de San Juan empieza a pertenecer jurídicamente a la provincia de Ciudad Real, cuando históricamente perteneció a la de Toledo.

En 1835, con la desamortización de Mendizábal, los bienes de la Iglesia son subastados y la iglesia de Santa María la Mayor deja de ser Colegiata, desapareciendo el Cabildo de San Pedro y San Pablo. También desaparecen la Universidad y el monasterio de San Francisco, al igual que el regentado por los padres trinitarios. Únicamente permanece abierto el convento de Santa Clara, por ser los custodios del voto de la villa a la Inmaculada Concepción.

El s XIX fue para Alcázar de San Juan el siglo de la decadencia, ya que a lo largo de él fue perdiendo lo que durante siglos dio esplendor a esta villa. En 1854, tras la llegada del ferrocarril a España, el ingeniero inglés Mister Creen señala en Alcázar un nudo ferroviario de importancia y el 24.5.1858 la reina Isabel II inaugura la línea Madrid-Alicante, pasando el tren real por la estación alcazareña. Desde este momento se abren nuevos horizontes para nuestra villa, la cual se vuelve a convertir en cabecera de comarca. En 1868 la reina Isabel II fue destronada y abdica en su hijo Alfonso XII. Con el triunfo del liberalismo se cierra para siempre el convento de Santa Clara, aprovechándose el edificio para el Ministerio de Guerra, que lo convirtió en cuartel.

“…La historia ha hecho de Alcázar de San Juan un pueblo de trenes, por ser el primero en La Mancha, que presintió la rápida transformación que en ellos iba a experimentar la vida con ese cómodo medio de transporte…”

Situada Alcázar en el centro geográfico de esta tierra inmortalizada por Cervantes, necesariamente había de ser también pueblo de molinos.

Molinos y Trenes. Dinamismo e Idealismo son las cualidades características que han hecho de Alcázar el Corazón de La Mancha guía, que intenta ser desde hace unos años el exponente fiel de las realidades alcazareñas, sintetiza en sus páginas la actividad de un pueblo, que ilusionad o, camina con firmeza por las rutas de su resurgimiento.

AIcázar de San Juan es un pueblo de la llanura manchega calificado en libros de texto y agencias de viaje como importante nudo ferroviario. Importantísimo nudo ferroviario lo titula guía no tanto por la calidad de sus instalaciones ferroviarias y líneas que de él parten, como por su larga historia y hechos emocionantes que en él han sucedido.

La historia de este nudo ferroviario da comienzo en 1851, cuando el ingeniero inglés, Mister Green, llegó a Alcázar marcando con estacas y banderitas las partes de este terreno, firme y llano que había de ocupar el ferrocarril del Mediterráneo.

Los ferrocarriles españoles nacieron en el año de 1844, cuando el Gobierno de España promulgó su primera Ley sobre ellos. A su amparo se proyectó el del Mediterráneo, cuyo principal objetivo era acercar a las puertas de Madrid las playas del levante español.

En mayo de 1846 se empieza a trabajar en el primer ferrocarril de España y antes de llegar a Aranjuez el promotor de los ferrocarriles españoles, D. José de Salamanca, tiene que huir a Bayona, acosado por los acreedores, en 1847.

Esta circunstancia hace que el trayecto Barcelona-Mataró, empezado a construir en junio de 1847, sea el 1ª ferrocarril que se abra al servicio público en España el mes de octubre de 1848.

Vuelve a Madrid D. José de Salamanca en 1850, prosiguiendo las obras que había abandonado y en febrero de 1851 queda inaugurado el trayecto Madrid-Aranjuez.

El 10.12.1851 se adjudicaban al Sr. Salamanca las obras, por cuenta del Estado, del tramo Aranjuez-Almansa.

El día l.4.1852 un pregonero recorre las calles de Alcázar anunciando a los vecinos que aquel q.ue quisiera trabajar en las obras de la red se presentara en el camino que salía de la calle de las Huertas.

Todo el pueblo y muchos vecinos de los cercanos se congregaron en aquel lugar. El propio D. José de Salamanca llegó acompañado de altas personalidades y pidió a Manuel Arias el azadón que llevaba y dando varias azadonadas en el sitio donde había de levantarse la estación, declaró inauguradas las obras.

Devolvió la herramienta de trabajo a su dueño y con ella una moneda de oro de 10 duros, simbolizando así, tal vez sin intención de hacerlo, el comienzo de una nueva era en la vida de Alcázar, llena de bienestar para los alcazareños y muchos vecinos de los pueblos cercanos, a los que ofrecía prosperidad y empleo.

La velocidad, esa aceleración del movimiento que están imprimiendo los comienzos de la era atómica a todos los órdenes de la vida, ha hecho que la majestuosidad de la máquina de vapor ceda su belleza a esa mole aerodinámica diseñada para el arrastre de toneladas. Insensiblemente se van arrinconando cosas, que dentro de unos años se buscarán con avidez como valiosas piezas de museo.

Antes que desaparezcan se ha propuesto la creación de un Museo del ferrocarril, que muy bien pudiera tener cabida en las ahumadas cocheras del Depósito de Alcázar, pueblo ferroviario que las mirará siempre con respeto.

El día 21.5.1854 el pueblo de Alcázar apareció engalanado y su estación adornada con banderas, gallardetes y dos grandes retratos, uno de Isabel y el otro de su esposo el Rey consorte. Esperando al pie de ellos se encontraban el Alcalde y Corporación Municipal, el Sr. Vicario y el Clero, el Sr. Juez de 1.ª Instancia y personalidades alcazareñas con todo el vecindario.

A las 3 y 10 minutos de la tarde llegó a los andenes un tren de lujo, compuesto por un maravilloso coche-salón, recién traido de Alemania, y de él descienden: El Conde de San Luis, Ministro de la Gobernación y Presidente del Consejo de Ministros, el Ministro de Estado, el Ministro de Marina, Marqués de Molins, el Ministro de Hacienda, que interinamente, desempefaba también la cartera de Gracia y Justicia, el Ministro de la Guerra; el Ministro de Fomento, el Excmo. Sr. D. José de Salamanca, el Capitán General del Distrito; el Gobernador Militar de Madrid, el General Córdoba; el Duque de Alba; el Conde de Pinohermoso; los Condes de Retamosa y Vilches; los Directores Generales del Ministerio de Fomento; distinguidos Ingenieros de ferrocarriles y otros funcionarios públicos.

A estas personalidades se les unieron los alcazareños y ante los retratos de SS. MM. los Reyes de España, el Gobierno declaró inaugurado el ferrocarril Madrid-Alcázar.

Por el Paseo de la Estación, calle de las Huertas y San Andrés, llegaron a la Plaza de la Constitución los señores Ministros, donde visitaron el Ayuntamiento y el Casino de Alcázar, ofreciéndoles un refresco preparado por el Ayuntamiento.

Por la tarde regresaron a Madrid y durante todo el camino no cesaban de congratularse por el fervoroso entusiasmo que en este pueblo había levantado el ferrocarril.

Esta jornada memorable causó profunda impresión en el ánimo de los Ministros visitantes y en la “Gaceta de Madrid” se elogió oficialmente a Alcázar diciendo” que presentaba un aspecto muy superior a los demás pueblos de La Mancha que hasta ahora ha cruzado el ferrocarril. Las calles estaban empedradas y limpias, los edificios blanqueados y en el pueblo reinaba un loco entusiasmo” .

Este entusiasmo alcazareño conmovió más hondamente el ánimo de los Ministros que la natural alegría de verse a 30 leguas de Madrid y de estar tocando con la mano el momento de llegar al mar y ponerlo a las puertas de la capital de España.

Guía. 1966 Alcázar de San Juan “Corazón de la Mancha”.

“El ramal de Alcázar de San Juan a Ciudad Real

…En el año 1861 quedaba en funcionamiento el primer acceso por via ferrea a Ciudad Real, como manera de acercar dicha capital de provincia a la via general Madrid-Alicante partiendo de Alcázar de San Juan, y con vistas de que el tramo desde Alcázar al pueblo de Manzanares fuera el primer tramo de la futura bajada a Andalucia por Despeñaperros. La intención de llevar el ramal de Ciudad Real hacia tierras de Extremadura y Portugal fue manifestada enseguida, pues la Compañía de los FF.CC. de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA) abandonó pronto las ideas del Marques de Salamanca de que el ramal Castillejo-Toledo fuera el inicio de una línea a Talavera de La Reina, idea que sin embargo ha vuelto a cobrar fuerza en el momento de escribirse estas líneas al plantearse el trazado del futurible AVE a Extremadura-, pero las iniciativas para que el tren llegara desde Madrid hasta la “raya” de Portugal habian seguido siendo impulsadas por Francisco de Luxán…

…Para Ciudad Real, capital manchega creada en la época bajomedieval para fortalecer el poder de la Corona española frente a las órdenes militares, que se había ganado en los siglos anteriores al XIX una justa fama de lugar de paso hacia todos los puntos cardinales, el hecho de contar con este primer ferrocarril supuso la realizacion de los primeros sueños ferroviarios alumbrados por las fuerzas vivas de la capital desde el mismo momento de construirse la propia linea general de Alicante.

Este ferrocarril de Ciudad Real a Alcázar tuvo su origen en un proyecto de ferrocarril redactado en 1853 por Santiago Bausá y Antonio Arriete, que pretendía hacer el empalme con la línea general en Socuéllamos y no en Alcázar como lo conocemos en la actualidad.

El 8.4.1859 se subastaron los derechos sobre el ferrocarril, haciéndose con la concesión D. Antonio de Lara, Marqués de Villamediana, ex-diputado y terrateniente local con importantes posesiones en Alcázar de San Juan, población cuyo crecimiento económico como nudo ferroviario le interesaba sobremanera. Una vez logrado el propósito de beneficiar a Alcázar, el día 20 del mismo mes Lara transfirió sus derechos a la ya entonces poderosa red de M.Z.A, que terminó las obras del ferrocarril, inaugurándolo el 14.3.1861. Gracias al marqués de Villamediana y al ferrocarril, Alcázar de San Juan dejó de ser una simple estación de paso en los mapas y se convirtió en un gran nudo ferroviario en el que durante décadas convergieron los trenes de Levante, los de Andalucía y -hasta 1879- todos los de Extremadura, suerte que si le hubiera caído a Socuéllamos habría cambiado bastante el mapa ferroviario manchego y la memoria popular de generaciones enteras, pues Alcázar ha quedado bien guardado en los recuerdos de miles de españoles como lugar de parada y fonda en espera de los antaño múltiples transbordos.

Socuéllamos se quedó como lugar de paso  y nunca vio salir los trenes a Extremadura por lo que fueron restos de la explanación a Argamasilla de Alba, convertida posteriormente en caminos vecinales y carreteras. Tomelloso sí vio más tarde llegar los trenes, pero no precisamente expresos de Portugal sino unos convoyes mucho más modestos, que desde 1912 unían el pueblo con Argamasilla y una estación situada en la línea general en el paraje de Cinco Casas -entre Alcázar y Manzanares- por un trazado diferente al del fracasado proyecto de Ciudad Real. Durante varios años estuvo en mente terminar sus obras hasta Socuéllamos para unirlas a las de la línea de 1912 y así conseguir un triángulo que evitara a los trenes de mercancías el paso por Alcázar en los movimientos Badajoz-Albacete y Córdoba-Albacete…

“El ferrocarril de Madrid a Ciudad Real (1878-1988). Juan Pedro Esteve García

En el año 1877 el rey de España Alfonso XII concedió a Alcázar el título de ciudad. A finales del s XIX se vuelven a abrir los conventos alcazareños. Los primeros en regresar a nuestra ciudad son los padres trinitarios, quienes fundan en 1882 un colegio y en 1899 los padres franciscanos vuelven a Alcázar y abren de nuevo la iglesia monumental de San Francisco de Asís.

El s XX está marcado principalmente por el ferrocarril, por la Guerra Civil (Alcázar es tierra republicana) seguida de la penuria general que hundió España entera en la miseria y, recientemente, por la aparición y el crecimiento del polígono industrial.

1911 Alcázar de San Juan (IGN)

Entre los días 20 y 25.5.2007 la comarca de La Mancha sufrió una serie de tormentas que anegaron tierras de cultivo y poblaciones. El agua y el granizo arrasaron todo lo que encontraron a su paso. La localidad que sufrió las peores consecuencias fue Alcázar de San Juan: en la tarde del 23 y la madrugada del 24, una tormenta y una riada anegaron una cuarta parte de la población, dejándola incomunicada por ferrocarril y por carretera. Otras localidades como Campo de Criptana, Villarrubia de Los Ojos o Quero también se vieron afectadas por el agua y el granizo de estas tormentas.

La tormenta descargó  más de 200 litros por metro cuadrado en el área de Alcázar de San Juan. Se trata de un fenómeno poco frecuente, anómalo en estas latitudes y catalogado en términos técnicos como “supercélula”. El Instituto Nacional de Meteorología explicó que se trata de un tipo de tormenta inusual en España pero no en países como EEUU. Se caracteriza por dejar a su paso precipitaciones muy intensas y por un movimiento anómalo en relación con el resto de tormentas que se desarrollan en los alrededores.

En algunos casos, como el de Alcázar, la supercélula permanece estacionaria en un punto, lo que da lugar a lluvias copiosas y muy persistentes, con el consiguiente riesgo de inundaciones. Según datos provisionales, el ‘pico’ máximo de precipitación se registró en Alameda de Cervera (pedanía de Alcázar de San Juan), donde se recogieron 240 l durante 24 horas, fenómeno que, por cálculo de probabilidad, los expertos creen que no se repetirá en más de cinco siglos.

Parece que en Meteorología no recuerdan la tormenta que descargó en la misma zona el 30.9.1989, cuando cayeron más de 250 l de agua y granizo sobre Alcázar de San Juan, estando el centro de la tormenta, curiosamente, en el mismo lugar que en la tormenta del 2007. Dos “supercélulas” en menos de 20 años es para romper las estadísticas y las probabilidades.

30.6.2011.  El PP licitará otra vez la redacción de un plan que, según el PSOE, está «casi terminada»

El recorrido del trabajo realizado en los últimos 4 años por parte del equipo redactor del Plan de Ordenación Municipal (POM) de Alcázar, que ya ha costado al Ayuntamiento 240.000 €, podría tener los días contados si el PP (en la Alcaldía tras el acuerdo de gobernabilidad suscrito con CxA) saca de nuevo a licitación la redacción del proyecto, «desde el principio» y con otra inversión que se sumaría al gasto realizado. El portavoz del equipo de Gobierno, el popular Ángel Puente, confirmó ayer a La Tribuna que la intención del Consistorio a partir de ahora es empezar «de cero» a redactar un documento que prevén tener listo para su aprobación definitiva «en la actual legislatura». Un plan, del que, según manifestó minutos después a este medio el anterior alcalde socialista, José Fernando Sánchez Bódalo, están ya redactadas «2/3 partes».

El diseño de lo que será la Alcázar de los próximos 20 años encuentra de esta manera su 1ª escollo con el cambio de Gobierno municipal, lo que podría implicar un retraso en el tiempo.

Con fecha 1 de junio se rescindió el contrato del Ayuntamiento con el anterior equipo redactor, que se ha encargado de la fase inicial de redacción del POM durante los últimos 4 años. Un trabajo que, según el PP, «no sirve para nada», excepto para, tal y como definió Ángel Puente, «dejar un tríptico muy bonito de cara a la galería». «Da la sensación de que es un plan para no aprobarse nunca y que no hay intención de desarrollar, en el que ni lo más básico como el agua, que debe acompañar al crecimiento de población, está garantizada», declaró.

Opinión que contrasta con los datos aportados por el ex alcalde socialista, quien manifestó que el único motivo que ve en el hecho de que el PP saque de nuevo a licitación algo que está ya hecho y que es obligatorio tenerlo para definir las futuras normas, son «intereses ocultos».

Sobre el motivo de la rescisión del contrato y el desarrollo del trabajo realizado hasta la fecha, Sánchez Bódalo explicó que la fase inicial de investigación geográfica y cartográfica, las propuestas del avance y la documentación necesaria para la evaluación posterior de impacto medioambiental del POM se encargó hace 4 años a la Escuela de Ingenieros de Caminos de la UCLM, a través de un convenio que implicaba también en un principio la redacción de las normas urbanísticas y la tramitación para la aprobación provisional y definitiva del plan. «El motivo por el que una vez realizada la primera fase se decide rescindir el contrato para la segunda, por mutuo acuerdo con la Universidad, es porque la Ley obliga, para que la Junta pueda subvencionar la redacción del proyecto, a que la fase de redacción de normas la desarrolle una empresa privada, mediante licitación pública y no a través de convenio». Paso que, según el ahora edil socialista en la oposición, tendría que hacer el PP y que, según indicó, no anula el trabajo desarrollado por la Escuela de Caminos hasta la fecha.

Bódalo dijo ayer no entender el por qué el PP pagará de nuevo por un trabajo que está realizado, algo que, en opinión del socialista, ocurre «porque no preguntan nada»: «Dan palos de ciego y lo único que dan a entender es que tienen intereses urbanísticos y por ello necesitan otro tipo de POM».

Por lo pronto, el popular Ángel Puente adelantó que los técnicos empezarán a trabajar «en breve» en la redacción del pliego de condiciones para licitar la nueva redacción, con el fin de tenerlo aprobado «lo más tardar dentro de dos plenos», ante la imposibilidad de contar con dichas condiciones en la sesión del martes 5 de julio.

En otro orden de cosas, Puente se refirió a la autorización de la Delegación del Gobierno, con fecha 14 de junio, para la puesta en marcha de 47 cámaras en distintos puntos del municipio y con un centro de vigilancia que se instalará en la Comisaría de Policía. La autorización actual viene a dar continuidad a un proyecto iniciado por el Partido Socialista en 2008, cuando se inició la instalación de 27 de las 200 cámaras que tenían intención de implantar en la localidad, sin embargo han tenido que pasar tres años para que se “se encienda” una iniciativa que continuará desarrollando el PP. «No sabemos si se instalarán más en un futuro, dependerá de cómo funcionen éstas y de su resultado», comentó el edil.

Las cámaras estarán en la calle Emilio Castelar tendrá (14), el parque Alces (6), plaza de España (9), zonas deportivas (11).

El pasado año 2015, la ciudad inició un proceso de planificación estratégica que le ha hecho replantearse nuevos retos de ciudad con la finalidad de continuar siendo la ciudad dinámica e innovadora que ha venido siendo hasta ahora y adoptar modelos desarrollo más sostenibles e integrados para mejorar la calidad de vida de las personas residentes y reducir los impactos sobre el medio ambiente.

Este proceso se ha visto materializado en la Estrategia de Alcázar de San Juan: Un modelo de ciudad para el siglo XXI, instrumento con el que se persigue cambiar tendencias y generar una gran alianza y consenso político y social en torno al futuro de la ciudad.

Dados sus contenidos y ámbitos de actuación, esta Estrategia de Ciudad se enmarca dentro de los objetivos temáticos definidos por el POCS para despliegue de Estrategias de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (EDUSI).

PROBLEMA 1. MORFOLOGÍA URBANA COMPLEJA Y CRECIMIENTO IRREGULAR DE LA CIUDAD.

Uno de los principales problemas de la ciudad de Alcázar viene derivado de su propia morfología urbana. Alcázar es un núcleo compacto, producto de diversas fases de crecimiento y expansión urbana que han dado como resultado un entramado viario muy irregular y con vías muy estrechas. Además, el ferrocarril que circula al oeste del núcleo urbano ha dado lugar a un crecimiento de la ciudad hacia el este, donde se han concentrado la mayor parte de los equipamientos y zonas verdes de la ciudad, presentando la zona oeste carencias en cuanto a acceso a estos servicios.

La principal figura de planeamiento y ordenación que actualmente está vigente en Alcázar es el Plan General de Ordenación Urbana de 1992, un documento de planificación obsoleto que ya no da respuestas a las necesidades del momento. A principios de siglo se dio inicio a un nuevo proceso de planificación estratégica para la ordenación del municipio, con las Bases para la elaboración del Plan de Ordenación Municipal que finalmente no llegó a ser aprobado, pues su elaboración se llevó a cabo bajo unas previsiones de crecimiento demográfico y económico que, con la crisis, no corresponden con las necesidades de la ciudad.

Con todo esto, Alcázar de San Juan se encuentra ante el desafío de dar respuesta a las necesidades actuales de la trama urbana en materia de equipamientos, zonas verdes y prevención de riesgos ambientales a través de un nuevo proceso de planificación de ordenación de la trama urbana que contemple entre otros la consolidación de zonas urbanas existentes y mejora de la calidad ambiental y dotacional en la zona Este de la ciudad.

PROBLEMA 2. DINÁMICAS DE MOVILIDAD INSOSTENIBLES EN CRECIMIENTO.

A consecuencia del crecimiento irregular de la ciudad descrito en el problema anterior, la ciudad de Alcázar de San Juan adolece de un modelo de movilidad muy dependiente del uso del vehículo privado. En una ciudad pequeña y relativamente compacta, donde los desplazamientos a pie desde la periferia urbana hasta el centro no exceden de los 20 minutos, los desplazamientos entre la zona Este y Oeste de la trama urbana, lugar este último se concentran la mayor parte de los servicios y equipamientos de la ciudad, son los que dan lugar a un uso excesivo del automóvil como medio de trasporte (de acuerdo al Plan de Movilidad Urbana Sostenible vigente, elaborado en 2007, el 58% de los desplazamientos en vehículo que se realizan en Alcázar de San Juan se hacen en automóvil).

Estos hábitos de movilidad se traducen en un empeoramiento de la calidad ambiental de la ciudad, que adolece de mayores niveles de contaminación atmosférica y ruido. Resulta por tanto necesario acometer una reordenación del sistema de circulación y del entramado viario de Alcázar de San Juan para favorecer otros medios de transporte como la bicicleta para contribuir a reducir los problemas ambientales relacionados con el uso de vehículos privados.

Alcázar de San Juan. Equipamientos

PROBLEMA 3. DÉFICIT DE INVERSIONES PARA LA RENOVACIÓN DE INFRAESTRUCTURAS Y EQUIPAMIENTOS DE LA CIUDAD.

La falta de inversiones en los últimos años está provocando que cada vez un mayor número de infraestructuras o equipamientos presenten una peor calidad, lo que genera por un lado un mayor gasto corriente municipal, y por otro una mayor vulnerabilidad ante riesgos de carácter climático como es el caso de las inundaciones. Según recoge el Plan Especial de Protección Civil ante el riesgo de inundaciones de Castilla-La Mancha, Alcázar es el municipio con mayor riesgo de inundaciones de la región. Es por ello que tras graves las inundaciones de 2007, la ciudad se enfrente al reto de acometer reformas importantes en su red pluviales como medida preventiva para que estos sucesos no vuelvan a producirse.

En cuanto al alumbrado público, apenas se ha renovado en los últimos años. Únicamente la sustitución de luminarias de halogenuro metálico por tecnología led, podría suponer hasta un ahorro energético del 78%. Esto significa que la ciudad está perdiendo la oportunidad de reducir su gasto energético en alumbrado público, algo que puede hacerse extensible al resto de edificios o equipamientos públicos que adolecen de la falta de actuaciones de adecuación o renovación.

Si es cierto que se han desarrollado actuaciones puntuales como la instalación de energías renovables en el centro de empresas o el desarrollo de un anillo de fibra óptica. Pero son éstas actuaciones aisladas que no reflejan la tendencia seguida en el resto de la ciudad y que no han logrado ser aprovechadas de manera integrada.

PROBLEMA 4. DISMINUCIÓN DE OPORTUNIDADES LABORALES Y EMPRESARIALES TRAS LA CRISIS ECONÓMICA.

Los años de crisis han dejado a un gran número de personas sin empleo, y en el caso de la población joven las expectativas de encontrar un trabajo en Alcázar han descendido drásticamente.

La destrucción de empleo, sobre todo en la construcción y en la industria, también ha supuesto la expulsión del mercado laboral a un gran número de personas con baja cualificación y con elevada edad con dificultades para la reinserción laboral (según datos de marzo de 2016, el 40% de las personas paradas en Alcázar de San Juan son mayores de 45 años, y un 70% sólo han completado la primera etapa de la ESO).

El número de empresas en la ciudad está creciendo en los últimos años, sin embargo, este crecimiento no está consiguiendo absorber la demanda de empleo, pues muchos de los nuevos negocios son pequeñas empresas creadas como alternativa a la falta de oportunidades laborales. Tomando como referencia el dato de personas afiliadas a la Seguridad Social en Alcázar de San Juan correspondientes al mes de marzo 2017, el número de personas trabajadoras es de 10.501, una cifra aún alejada de los más de 11 mil personas trabajadoras que Alcázar registraba en el año 2011.

Ante esta situación la ciudad se encuentra ante el desafió de recuperar el nivel de actividad económica y de innovación que han caracterizado a Alcázar de San Juan como cabecera comarcal y nudo de comunicaciones del Sur Peninsular.

PROBLEMA 5. EXISTENCIA DE BOLSAS DE EXCLUSIÓN SOCIAL

Los problemas del mercado laboral en Alcázar han supuesto el detonante de la mayoría de los procesos de exclusión social que están teniendo lugar en la ciudad, y en 2015 los servicios sociales en Alcázar han registrado un aumento del 30% en el número de personas atendidas.

Los problemas sociales de la ciudad tienen una mayor visibilidad en el Barrio de la Pradera, donde se concentra un elevado porcentaje de población extranjera y de etnia gitana, con un nivel de estudios por debajo de la media, y con graves problemas económicos.

Está constituido por edificios de viviendas de promoción pública, la más antigua con 80 viviendas de finales de los 70′, estando tanto su estética exterior, como la calidad de los materiales de construcción, instalaciones sanitarias y de energía claramente obsoletas. Un importante número de viviendas se encuentran vandalizadas y necesitadas de rehabilitación integral.

El aislamiento del Barrio respecto del resto de la ciudad y sus ciudadanos aumenta la sensación de aislamiento por sus habitantes y de riesgo por el resto de la población. Esto hace que se minimice la presencia de servicios públicos, reduciéndose la sensación de seguridad para el tránsito. Este bucle de aislamiento -rechazo mutuo- sensación de riesgo estigmatización se retroalimenta.

Alcázar de San Juan. Zonas Homogéneas

El núcleo urbano central de Alcázar de San Juan es el típico de la región: en torno a un casco histórico manchego se van desarrollando nuevos barrios u ocupaciones, según las tendencias urbanísticas de cada momento.

Este crecimiento ha resultado en un casco urbano compacto. La ciudad más antigua y continua ocupa un círculo de 1 km de radio alrededor de la Plaza de España. Este espacio está confinado al N y O por el ferrocarril, y al S por la actual Avda. de Pablo Iglesias, que solo recientemente la ciudad ha rebasado.

Fuera de este espacio, se sitúa una segunda corona, que se extiende al noroeste por el polígono industrial Alces, que se aleja del centro en paralelo al ferrocarril hasta una distancia de 3,3 km. del centro. De igual manera, la ciudad se extiende hacia el oeste apoyada en la actual Avda. de Adolfo Suárez en dirección a Herencia, donde tras una zona de equipamientos como el Polideportivo y el Parque Alces se extiende un desarrollo lineal eminentemente comercial.

Centro histórico: comprende el recinto, antiguamente amurallado, del núcleo originario de Alcázar. Las viviendas se alinean a la calle y se organizan entorno a patios y corrales en el interior de la manzana. La presencia de edificios emblemáticos como la iglesia de Santa María y el Torreón, así como el trazado de sus calles y sus edificios de arquitectura civil tradicional, conforman un conjunto de singular interés patrimonial.

La ciudad tradicional: se corresponde con el espacio que ocupaba Alcázar en el periodo comprendido entre la llegada del ferrocarril y la finalización de la Guerra Civil. Las viviendas son de tipología unifamiliar en su mayor parte, si bien se detectan nuevas promociones en bloque intercaladas entre los edificios más tradicionales. En algunos casos, y debido al gran tamaño de las manzanas, se generan grandes espacios interiores que son ocupados por nuevos desarrollos que se conectan con el viario principal mediante callejones. Presenta también algunos edificios interesantes que pertenecieron a la burguesía instalada a raíz del ferrocarril y que constituyen un valioso testimonio del estilo modernista en la región. En esta parte se desarrolla gran parte de la actividad diaria de la ciudad, destacando el comercio desarrollado en la calle Emilio Castelar. Debe tenerse en cuenta que este eje de actividad de la ciudad, genera una considerable demanda de aparcamiento, que es atendida en las inmediaciones puesto que la calle en cuestión es peatonal.

1950 Alcázar de San Juan

Expansiones residenciales de los 50: son espacios residenciales surgidos para absorber la demanda de vivienda que se produjo a partir de la mitad del s XX. El estancamiento demográfico de las décadas posteriores ha propiciado que estas zonas apenas hayan sufrido expansión hasta entrados los 90′. Estos espacios están compuestos fundamentalmente por viviendas unifamiliares de una o dos alturas, ordenadas por un viario de trazado más regular. La presencia de otros usos y de equipamientos es más bien baja.

Nuevas expansiones en vivienda en bloque: se trata de los nuevos polígonos de vivienda, con tipología de bloque abierto, situados al O de la ciudad. La titularidad pública de algunos de estos terrenos como herencia del polígono de descongestión de Madrid, posibilitó que en ellos se ubicaran importantes equipamientos como institutos, centros sanitarios, etc. de forma que supliera las carencias de equipamientos del conjunto de la ciudad.

La Avenida de la Constitución localizada en esta zona concentra una importante zona de ocio y restauración. Su posición periférica dentro del contexto urbano genera numerosos desplazamientos diarios mediante vehículo privado del centro y del O de la ciudad.

Por otro lado, la Avenida Adolfo Suárez, antiguo tramo de la N-420 sigue siendo una barrera física muy importante para comunicar zonas residenciales como el Barrio de la Pradera con el resto de la ciudad, y es precisamente en este barrio donde se concentran el mayor número de personas en situación de exclusión social.

1970 Alcázar de San Juan

Nuevas expansiones de vivienda unifamiliar: extensas zonas urbanas de vivienda unifamiliar que están empezando a colmatar los espacios libres al E y al S de la ciudad, atendiendo a las nuevas demandas residenciales. Especialmente relevante por su profusión, es la tipología unifamiliar adosada que genera grandes paquetes de suelo que en muchas ocasiones no se conectan adecuadamente a la ciudad existente. Esta zona fue de las más afectadas tras la inundación acontecida en el año 2007.

Entorno de la estación: se trata de la reconversión del espacio industrial vinculado al ferrocarril en el N de la ciudad a zona residencial. Las industrias asociadas al ferrocarril fueron sustituidas por nuevas promociones residenciales ocupando el espacio urbano disponible hasta el borde de los terrenos de Renfe. Se han construido edificaciones de diversas tipologías, si bien entre las actuaciones principales destacan las de la antigua fábrica de MACOSA y la “Plaza Mayor” de tipología en bloque y 5 alturas.

Zonas de uso industrial: destacan los polígonos de Emilio Castro y Alces, este último promovido por SEPES, y que fue de los primeros polígonos industriales creados por el Plan de Descongestión de Madrid de 1959, para combatir el proceso de concentración económica y poblacional de la capital.

Alcázar de San Juan cuenta con 7.951 edificios destinados a viviendas que albergan la cantidad de 15.085 viviendas, de las cuales el 80% son viviendas principales, por lo que podemos hablar de una ciudad socialmente consolidada a diferencia de otros municipios de la provincia donde la media de viviendas principales no alcanza el 70%. Del total de edificios, un 35% han sido construidos antes de los años 60′. La década de los 90′ es la época que mayor crecimiento edificatorio registra con la construcción del 16% de los edificios. El estado del parque edificatorio es en la mayoría de los casos bueno, si bien existen deficiencias en algunas construcciones previas a la década de los 70′. En la trama urbana predominan los edificios de 2 alturas, un 73% y solo un 2% tiene más de 4 alturas y solo 10 superan las 6 plantas. En cuanto al régimen de tenencia se identifica un bajo porcentaje de viviendas alquiladas, solo un 9%, dado que el 83% lo es en propiedad, de las cuales un 39% sigue teniendo una hipoteca, lo que lo que puede convertirse en una situación de riesgo en un escenario de subida de tipos de interés.

Tomando como referencia estos indicadores, el conjunto del parque de vivienda de la ciudad no presenta graves problemas. Si bien, conviene resaltar una excepción dentro del entramado urbano: El Barrio de la Pradera. Este barrio, está constituido en su totalidad por edificios de viviendas de promoción pública. Una de las promociones de aproximadamente 80 viviendas, data de finales de los años 70′ y tanto su estética exterior, como la calidad de los materiales de construcción utilizados, como sus instalaciones sanitarias y de energía están claramente obsoletos. Además, esta promoción de viviendas, cuenta con un importante número de viviendas vandalizadas necesitadas de rehabilitación integral.

El resto de promociones del Barrio, cuentan también con un buen número de viviendas que, tras su ocupación ilegal, han sido vandalizadas mientras un número importante y creciente de familias permanecen en lista de espera para la concesión de alguna vivienda.

Todos estos factores, entre otros, suponen que esta zona sea la de mayor afectación de la calidad de convivencia comunitaria. En este sentido, es necesario apoyar desde el Ayuntamiento inversiones para la regeneración integral de estos espacios urbanos, tanto a nivel de viviendas como de espacios comunes en aras de mejorar la calidad de convivencia en el barrio, y por ende, en el conjunto de la ciudad.

En general, Alcázar de San Juan aún no ha cerrado las rondas de acceso a la ciudad y carece de viario estructurante, mientras que el interno es sumamente irregular y discontinuo.

Para enlazar las vías de entrada con el entorno urbano Alcázar de San Juan cuenta con las rondas, que forman las variantes de las carreteras N-420 y la CM-400.

Estas funcionan como una ronda abierta, es decir con forma de “C”, y se han convertido en avenidas urbanas y, aunque es necesario seguir realizando trabajos y actuaciones sobre ellas, ya se encuentran integradas en el callejero de la ciudad. Así, la CM-400 se convierte en la actual Avda. de Pablo Iglesias y la N-420 en la Avenida Adolfo Suarez.

Además, otras vías relevantes desde el punto de vista jerárquico son las Avenidas de la Constitución, la Avenida de los Institutos, y las vías de penetración como: la Avenida de Quero, Los Ángeles, el tramo más céntrico de la Avenida de Herencia, o la Avenida de Cervera. Además de éstas no hay apenas viario con cierta prevalencia jerárquica desde el punto de vista del tráfico. En lo que respecta a la estructura del viario interno, se trata de una trama muy irregular, con vías muy estrechas. Desde el punto de vista de la movilidad en automóvil, se trata de una estructura muy ineficiente pues hay que dar grandes rodeos (grandes manzanas) y hay que hacer gran cantidad de cambios de dirección por las discontinuidades del viario.

Alcázar de San Juan cuenta con una población de 30.967 habitantes (año 2016). Desde la década de los 70′, la ciudad ha mantenido niveles de crecimiento poblacional positivos. Sin embargo, a partir de 2012 la tendencia se ha revertido y la población está reduciéndose ligeramente. Hasta 2011, Alcázar ha actuado como foco de atracción de nuevos pobladores, tanto procedentes de otros municipios españoles, como de personas de otras nacionalidades, con un mayor pico en 2007, donde se incrementó la población censada en 706 personas. De mantenerse esta tendencia demográfica en los próximos 15 años y aplicando los modelos de proyección para la provincia de Ciudad Real estimados por el INE, la población en Alcázar de San Juan estaría por debajo de los 28.000 habitantes en 2031.

Los fenómenos de exclusión están muy concentrados en barrios deteriorados y marginales y los problemas de integración precaria están presentes en barrios obreros y antiguos en buenas condiciones.

Por barrios y distritos censales, La Pradera y el Porvenir, es decir, la Zona 4, es la que más ayudas económicas recibe, pero que también destacan la Zona 2 y 3, es decir, el Arenal, el Santo y las pedanías de Cinco Casas y la Alameda de Cervera, siendo esta Zona 3 la que más ayudas ha recibido de Cruz Roja.

El Barrio La Pradera es el de mayor diversidad cultural y étnica de Alcázar. Las situaciones de precariedad económica generalizada en estos años de crisis han agudizado las rivalidades y recelos entre los diferentes grupos de población, que anteriormente habían coexistido en un ambiente de tolerancia.

Está constituido por edificios de viviendas de promoción pública, la más antigua con 80 viviendas de finales de los 70, estando tanto su estética exterior, como la calidad de los materiales de construcción, instalaciones sanitarias y de energía claramente obsoletas. Un importante número de viviendas se encuentran vandalizadas y necesitadas de rehabilitación integral. El resto de promociones públicas también cuentan también con un buen número de viviendas ocupadas ilegalmente, mientras existe un número creciente de familias en lista de espera para la concesión de alguna vivienda. Además, hasta un 59% de las familias tiene deudas de alquiler.

El aislamiento del Barrio respecto del resto de la ciudad y sus ciudadanos aumenta la sensación de aislamiento por sus habitantes y de riesgo por el resto de la población. Esto hace que se minimice la presencia de servicios públicos, reduciéndose la sensación de seguridad para el tránsito. Este bucle de aislamiento – rechazo mutuo – sensación de riesgo estigmatización se retroalimenta.

Los jóvenes sufren altos riesgos de exclusión social debidos a la falta de expectativas de inserción en el mercado laboral, el alto nivel de abandono de la educación secundaria y a factores culturales y étnicos. Muchos perpetuarán esta situación de exclusión de sus progenitores, convirtiéndola en crónica. Las jóvenes de etnia gitana ven agravada esta situación debido a factores culturales, que inciden en su falta de formación en el manejo de las TIC y, sobre todo, en el carné de conducir, la carencia de éste es especialmente relevante debido a su vinculación con la venta ambulante, lo que agrava su dependencia del varón.

Por otro lado, se han desatendido sus necesidades sin que se promuevan como receptores y productores de actividad cultural basada precisamente en su diversidad y riqueza cultural. Su población y sus adolescentes se encuentran distanciados de las actividades culturales de la ciudad, por razones económicas, de estigma del barrio y por el alejamiento generacionalmente del consumo y producción de cultura.

Muchas personas han sido destinatarias de prestaciones económicas públicas de lucha contra la pobreza energética, sin embargo, las viviendas no cuentan con sistemas de eficiencia energética que podrían reducir el consumo y mejorarían la convivencia en el barrio al disminuir las tensiones por el mantenimiento de los espacios comunes.

El Barrio de La Pradera no cuenta con zona verde o de convivencia, sin embargo, cuenta con algunos espacios degradados de propiedad pública que podrían ser reconvertidos.

Por ello, se ha realizado un Plan de Desarrollo Integral Barrio La Pradera.

“…El barrio de la Pradera de Alcázar de San Juan está situado a las afueras de la localidad y separado de ésta por una carretera nacional. Su población constituye aproximadamente el 5% de los alcazareños/as y se caracteriza por poseer un alto índice de población infantil, y juvenil y casi la totalidad de la comunidad gitana.

La ubicación y modalidad urbanística del barrio, (de régimen social y alejado de los recursos locales), así como la escasez de formación y cualificación profesional, bajos ingresos y falta de habilidades de sus vecinos/as, plantean la necesidad de creación de un proyecto específico cuya finalidad principal sea la de prevenir, reducir y eliminar aquellas situaciones de riesgo que impidan un desarrollo íntegro de sus habitantes, dentro de su entorno natural y social…”

Actualmente la figura de planeamiento urbanístico vigente en Alcázar es el Plan General de Ordenación Urbana del año 1992. En el momento de su redacción, el objetivo principal del PGOU era “encauzar el crecimiento de la población de Alcázar para que sea un crecimiento armónico, con capacidad de respuesta ante fenómenos imprevisibles, dentro de unos límites naturales y con menos densidad en las afueras”. En el más ambicioso escenario poblacional se planteaba alcanzar los 35.000 habitantes, algo que evidentemente no se ha producido ya que actualmente el municipio posee un total de 30.943 habitantes (2017).

En cuanto a la necesidad de acometer nuevas infraestructuras, ya recogía la necesidad de duplicar el colector principal para prevenir futuras inundaciones, o la construcción de dos pasos inferiores bajo el ferrocarril al norte de la ciudad. Obras ya realizadas, pero que no han servido como elemento de conectividad entre los diferentes barrios de la ciudad, pues los problemas de aislamiento debido a la existencia de barreras físicas en determinadas zonas urbanas como el barrio de La Pradera siguen de plena actualidad en la ciudad.

Al PGOU de 1992 le siguieron otros planes de ordenación como:

El Plan Integral de Movilidad y Tráfico Urbano de Alcázar de San Juan de 2005 (PIMTU): sus objetivos principales eran los de jerarquizar el viario para definir una red viaria básica y secundaria, incorporar un plan de aparcamientos y estacionamientos, y favorecer el uso de transporte público en base a las necesidades de la población. Este plan fue la base sobre el que elaborar la siguiente figura de planeamiento urbano:

El Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) elaborado en 2007, a día de hoy aún vigente en el municipio. Las principales actuaciones que contempla el PMUS de Alcázar se centran en potenciar la movilidad urbana sostenible fomentando los desplazamientos a pié o en bicicleta. A pesar de los avances realizados en este sentido en la ciudad, la articulación de una red de carril bici como elemento de conexión entre barrios y zonas urbanas con mayor actividad socioeconómica continúa siendo una de las asignaturas pendientes en la ciudad, tal y como se recogen en el análisis de la trama urbana de este documento.

Finalmente cabe hacer mención al Plan de Ordenación Municipal, un instrumento de ordenación territorial que tras la elaboración de la Memoria Informativa en el año 2010 no ha sido finalmente aprobado. Su elaboración entre los años 2007 y 2010 fue realizada en base a unas expectativas de crecimiento truncadas tras las crisis económica, y a día de hoy algunas de las propuestas que contiene no se consideran las más acordes a las necesidades del momento, lo que pone de manifiesto la necesidad que tiene la ciudad de Alcázar de contar con un instrumento de planificación y ordenamiento urbano acorde a sus necesidades actuales, así como a la normativa vigente.

Reto1. Planificación y ordenación sostenible de la trama urbana

Mejorar el uso del espacio público, en base al desarrollo de dos objetivos estratégicos con gran capacidad sinérgica: el fomento de la movilidad sostenible y de la consolidación de la trama urbana. Conjuntamente, adaptar las necesidades de uso y movilidad de Alcázar de San Juan a su realidad espacial, devolviendo espacio público a la ciudadanía, mejorando las oportunidades para el desarrollo de actividades de calidad y convirtiendo a la ciudad en un lugar más agradable para sus habitantes.

O.E.1. Lograr un sistema de movilidad urbano bien concebido y menos dependiente de los combustibles fósiles

El sistema de movilidad actual de Alcázar de San Juan es uno de los grandes problemas identificados por la ciudadanía y los agentes técnicos e institucionales de la ciudad. El uso excesivo de vehículos privados no se adapta a un tipo de ciudad pequeña y compacta, generando externalidades con la ocupación del espacio público, la lentitud de los desplazamientos, el ruido o el uso de combustibles fósiles responsables del calentamiento global. Problemas agravados por la distribución disfuncional entre zonas de residencia y dotaciones públicas y un entramado de viales urbanos no diseñado para el coche.

Intervendremos sobre la trama urbana para favorecer otra movilidad más sostenible, por medio de redes de itinerarios peatonales y carriles bici y la adecuación del servicio de transporte público para hacerlo más atractivo y accesible.

O.E.2. Consolidar zonas urbanas existentes y mejorar la calidad ambiental de la ciudad

Perseguimos impulsar la renovación de diferentes espacios de la ciudad infrautilizados y corregir los déficits dotacionales de zonas verdes, logrando una mejor la conexión entre las diferentes zonas urbanas, facilitando el incremento en la intensidad del uso del espacio urbano, sin necesidad de expandir la ciudad y mejorando los espacios de convivencia de los vecinos y vecinas.

Rehabilitaremos espacios en desuso como nuevas infraestructuras verdes de la ciudad, y crearemos itinerarios verdes que comuniquen entre sí diferentes zonas de la ciudad y las dotaciones de espacios verdes ya existentes….

Poca transparencia, poca información, muchos problemas heredados, retos y retos…

Pero, por favor, ¿dónde está el Plan General del 92?

Y privatizar el agua?

Suspendido en la convocatoria 1ª y 2ª de Fondos Federales, se presentará in-extremis a la 3ª, y veremos qué sucede. Urbanísticamente carece de una hoja de ruta, cuando el PGOU data de 1992, puede suceder cualquier cosa. La estrategia EDUSI, ayuda, pero con los pies de barro…


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

 

TORRE-PACHECO

TORRE-PACHECO. POBLACIÓN (INE)

TORRE-PACHECO. Pirámide de población

TORRE-PACHECO Bienes Inmuebles de Uso Residencial y Naturaleza Urbana 2014-2018

TORRE-PACHECO. Paro

TORRE-PACHECO. Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Torre Pacheco, es un municipio de 189,4 km2 de la Región de Murcia, enclavado en la llanura del Campo de Cartagena, a 8 km de las playas del Mar Menor. Con 34 469 habitantes (INE 2015), es el 8º municipio de la Región en número de habitantes.Por todo el término municipal de Torre Pacheco se reparten 11 núcleos de población bastante alejados entre sí, además del núcleo principal, son Torre Pacheco, Roldán, Balsicas, Dolores de Pacheco, El Jimenado, San Cayetano, Los Olmos-Hoyamorena, Hortichuela, Los Meroños, Los Camachos y Santa Rosalía. Las diferencias de tamaño entre unas pedanías y otras es bastante importante pues Roldán supera los 6.000 habitantes y otros como Los Camachos apenas llegan a los 100.El municipio de Torre Pacheco se sitúa en la llanura del Campo de Cartagena. Fue en 1980 cuando el Consejo Regional lo ubicó políticamente en la Comarca del Mar Menor, una subdivisión del Campo de Cartagena, que no se hizo oficial. El centro urbano principal se encuentra a 8 km de las playas del Mar Menor, a 14 km de Cartagena y a 40 km de Murcia.

El término municipal tiene una extensión de 189,4 km², que corresponde al 1,67 % de la superficie total de la Región. Esto representa un tamaño municipal mediano si lo comparamos con la superficie de otros municipios de la Región de Murcia.

Limita al E con los municipios de San Javier y Los Alcázares; al S con las diputaciones cartageneras de Albujón, Pozo Estrecho, La Palma y Lentiscar; al N con las pedanías murcianas de Los Martínez del Puerto, Gea y Truyols, y Jerónimo y Avileses y Balsicas de Arriba; y al O con la pedanía fuentealameña de Balsapintada y la murciana de Lobosillo.

Torre-Pacheco. Barrios

En la actualidad el municipio de Torre Pacheco se encuentra dividido por zonas o barrios, Casco, Barrio de San José, Barrio De Santiago, Barrio de San Antonio, El pasillo, Las Morrastellas, Los Olmos, El Albardinal y la Urbanización Club de Tenis.

La morfología del área está caracterizada por una orografía muy suave ya que en ella se encuadra una gran parte de la llanura costera que circunda el Mar Menor. Los mayores relieves se encuentran en el sector occidental donde la altiplanicie que baja desde la Sierra de Carrascoy tiene los 200 m como cota promedio. Pero es en los Cabezos de la Sierra de Las Victorias, al SE de Fuente Álamo, donde se alcanzan las mayores elevaciones dentro de esta Hoja (Cabezo de El Pericón 372). Sin embargo el accidente más conocido en esta área es el Cabezo Gordo (312 m) dado que se trata de un relieve tipo “iceberg” en mitad de la penillanura litoral con cotas promedio de 30 m.Su paisaje está caracterizado por la ausencia casi total de cauces de agua y de relieves montañosos, a excepción del Cabezo Gordo. La hidrología superficial tiene un escaso desarrollo. El principal cauce fluvial lo constituye la Rambla de Fuente Álamo y su prolongación como Rambla del Fraile y Rambla del Albujón. Este sistema cruza la Hoja en sentido O-E desde Fuente Álamo hasta su desembocadura en el Mar Menor en el Camping de Los Alcázares. Esta rambla recibe como afluentes por su margen derecha, desde las Sierras del Algarrobo y de Las Victorias a las Ramblas de La Azohia, de los Rebollos y del Saladillo y por su margen izquierda, desde la vertiente meridional de la Sierra de Carrascoy, a las Ramblas de la Murta, del Campoy, de la Señora y de la Maraña. No tiene cauces permanentes de agua, aunque sí una serie de ramblas que en época de lluvias desembocan en el Mar Menor o bien se pierden en el interior del municipio. Entre ellas encontramos las ramblas de Santa Cruz, La Señora, Las Pedreñas y las de Los Camachos y La Maraña, siendo la más importante la rambla del Albujón, que prácticamente marca el límite entre los términos municipales de Torre-Pacheco y Cartagena, al S.

La red viaria es importante y densa. Cabe destacar la Autovía Murcia-Cartagena que cruza la Hoja por su sector occidental con dirección Norte-Sur, la Autovía del Mar Menor que con dirección Noroeste-Sureste cruza el sector NE y la Autovía Cartagena-Alicante que discurre por la llanura litoral pasando por las cercanías de Los Alcázares. Junto a estas autovías, son importantes las regionales de Cartagena a Alhama de Murcia por Fuente Álamo y la que, partiendo de esta última localidad, pasa por Corvera y enlaza al Norte con la Autovía de Murcia-Cartagena. Además de estas vías de comunicación todas las localidades citadas están unidas por carreteras locales de las que a su vez se derivan multitud de caminos, en muchos casos asfaltados, que dan acceso a las explotaciones agrícolas o ganaderas, a las urbanizaciones o a las playas.

La economía del término municipal de Torre-Pacheco depende en primer lugar de la agricultura intensiva, produciendo una gran variedad y cantidad de hortalizas y verduras, destinadas casi mayoritariamente a la exportación a países europeos como Francia, Bélgica, Holanda, Alemania y Reino Unido. La zona del municipio se ha especializado en el cultivo de pimientos, melones, lechugas, habas, algodón, almendra, alcachofas, apio, etc.En los últimos años las técnicas de riego por goteo se han desarrollado mucho para rentabilizar el agua procedente del trasvase Tajo-Segura, así como la explotación de pozos y aguas subterráneas que han posibilitado la extensión de los cultivos.

En segundo lugar la ganadería y la industria, son explotadas con fines alimenticios, concentrando sus actividades en industrias cárnicas y lácteas, tales como charcutería, industrias de empaquetado y algunas de confitería. existen en la zona granjas avícolas, porcinas y bovinas, así como pequeños rebaños de ovejas y cabras.

La actividad comercial que se deriva es muy importante, ya que genera los principales ingresos de la zona. Además, existe un Recinto Ferial, que contribuye al desarrollo empresarial y comercial del municipio con otras empresas nacionales e internacionales.

En Torre-Pacheco la planificación y gestión de las necesidades de suelo industrial, queda plenamente cubierta con la puesta a disposición de los agentes de producción, de una superficie aproximada de un millón de m2 de suelo industrial, formando seis polígonos industriales repartidos estratégicamente en todo el término municipal, abarcando los núcleos urbanos de Torre-Pacheco, Roldán y Balsicas.Salvo un porcentaje poco significativo de los terrenos que se encuentran urbanizados, el resto de la extensión está cubierto por el manto vegetal, prácticamente continuo, de las explotaciones hortofrutícolas. La actividad turística es poco intensa, puede considerarse poco importante en comparación con las que se desarrolla en áreas colindantes. En este caso queda restringida al sector de Los Alcázares tanto en la ribera occidental del Mar Menor.

La climatología y pluviometría definen un clima de tipo mediterráneo, árido/semiárido con unas temperaturas y precipitaciones medias de 18º y 300 mm respectivamente. En este contexto, las disponibilidades hídricas del área son muy inferiores a la demanda de agua para el conjunto de la zona de estudio. El agua aportada por el Transvase Tajo-Segura (Canales del Campo de Cartagena y del Taibilla), intenta equilibrar el volumen creciente de la demanda, aunque los años o periodos de baja pluviometría se constatan la imposibilidad de tal equilibrio lo que ha ocasionado en años precedentes graves impactos en la agricultura de la zona.

“…La fundación de la Parroquia de Torre Pacheco, parece ser que conseguida por el deán don Luis Pacheco en 1603, constituyó un hito extraordinario si lo consideramos en el ámbito del Reino de Murcia de principios del siglo XVII, puesto que fue la primera que fue erigida en el Campo litoral murciano. A ella siguió, en el propio s XVII, la creación de la parroquia de Corvera (1647) y medio siglo después otras nuevas feligresías en zonas cercanas: San Javier (1698) en el término municipal de Murcia, y Pozo Estrecho (1699) y La Palma (1700) en el término de Cartagena. La parroquia de Torre Pacheco fue, por lo tanto, una excepción por su temprana fecha, aunque existían entonces la iglesia de Alumbres Nuevos, ayuda de parroquia de la Iglesia Mayor de Cartagena, y la de Fuente Álamo de Murcia, dependiente entonces de Lorca, ambas del s XVI.

Poco es, por otra parte, lo que se sabe de la institución de la parroquia de Torre Pacheco. Podemos reconstruir, de momento, su inserción en un contexto histórico, como fue el de una incipiente repoblación señorial en el primer cuarto del s XVII, pues prosperaron por entonces no sólo las concesiones de tierras, es decir, las llamadas mercedes de tierras a censo hechas por el Ayuntamiento de Murcia, sino una primera instalación de terrajeros en las heredades que formaron algunos miembros de la oligarquía murciana capitalina, como don Pablo de Roda, o don Fernando de Albornoz. Así, la institución de la parroquia fue contemporánea, en realidad un poco anterior, de la formación del señorío de Hoya Morena, situado también en el Campo de Cartagena, muy cerca de Torre Pacheco, que existió en los años 1615-1628, y pudo estar muy relacionada con la fundación de la hacienda de los trinitarios en Torre Pacheco, llamada La Monástica.

En los años finales del s XVI y primeros del XVII se había finalizado la torre del Estacio (1591-1601) y construido la del Pinatar (1602-1603), lo que dió protección al Campo litoral murciano, en cuyo [438] centro estaba situado Torre Pacheco, que se convirtió en una zona atractiva para las oligarquías de Murcia y Cartagena, no raramente relacionadas por el matrimonio desde finales de la Edad Media (s XV). Familias patricias de Murcia y Cartagena (Bienvengud, Corvari, Montanaro, etc) formaron extensas fincas rústicas en la zona, como los Saavedra en Torremochuela.

Pero el Campo de Torre Pacheco fue también una zona cada vez más propicia, a lo largo del s XVII, para la roturación agraria por medianos y pequeños labradores, a pesar del paso de abundante ganado trashumante por una vereda, que partía de Sangonera y llegaba casi hasta el Mar Menor. De ello dan testimonio algunos pleitos que ponía el Fiscal del Consejo de la Mesta contra dichos propietarios, como Diego Moreno, cuyas tierras estaban en Roldán, o las reclamaciones de estos propietarios al Ayuntamiento para que no concediese de nuevo las tierras que ya habían recibido ellos a censo. Este es el caso de Damián Gascón en 1620, cuyo abuelo había comprado una heredad de 4 pares de labor en el Jimenado.

Se trataba, sin embargo, de una zona amenazada por los ataques de los moros norteafricanos, por lo que su pretensión de repoblar las tierras con labradores exigía la construcción de torres defensivas. Esto es lo que hizo Diego Bienvengud Rosique en Hoya Morena y el Rame. Por contraste, el paraje de Roldán estaba más lejano de la costa, por lo que el interés de Juan González de Sepúlveda se centró en el pozo de agua para el servicio de las casas, y no exigió una especial defensa.

Poco es lo que sabemos de los párrocos de Torre Pacheco en el s XVII, salvo algunos nombres, todos ellos, con la excepción de Ginés Jiménez de Lorca (1643), de la segunda mitad: Pedro de Villacis, Diego Nicolás del Baño y Agustín del Baño. Estos dos últimos eran personas naturales de la zona, y tío y sobrino respectivamente. Agustín del Baño, al testar en 1705, declaraba que había recibido de su tío la disposición de que cobrase a don Ginés Guerrero, racionero de la Catedral de Murcia, una deuda de 20.000 reales que debía ajustarse en 6 u 8000. Probablemente para ellos se tratase de un destino eclesiástico poco atractivo, por las circunstancias de su problemática dotación de rentas, pero que les compensase por mantenerse en casa propia y por detentar, además, algún patrimonio.

La feligresía de Torre Pacheco debió crecer fuertemente en la segunda mitad del s XVII en cuanto a población. En el pleito que los feligreses sostuvieron con su párroco, en 1694-1695, atribuían al distrito parroquial una población de unas 30 personas para el periodo inmediatamente anterior a la fundación de la parroquia (1603). Muy distinta era la situación a finales de la misma centuria, de tal forma que en un informe de los párrocos sin beneficios eclesiásticos de 1685 se declaraba que el lugar de Torre Pacheco tenía 400 vecinos, 380 de los cuales vivían en casas de los campos, algunos a 3 y a 4 leguas, y su párroco tenía de ingresos sólo el pie de altar, con la carga de sostener 2 sacerdotes tenientes y un caballo, mientras que la parroquia de Fuente Álamo de Murcia tenía 200 vecinos, cuyo párroco no tenía más renta que el pie de altar.

La penuria de las parroquias de Torre Pacheco y Fuente Álamo, señalada por el informe de 1685, hizo que en él se recomendara que se les adjudicase un beneficio a cada una, cuya renta se debía extraer de Lorca. Posiblemente esto se hiciera así en atención a unas mayores posibilidades económicas de la Vicaría de Lorca, pues en Cartagena eran menores según se deducía del informe: “La Parroquial de la ciudad de Cartagena, que antiguamente fue catedral y es cabeza de su obispado, tiene de vecindad 2.000 vecinos y los más viven en los campos, por cuya razón tiene el cura mucho trabajo en la administración de los sacramentos y precisado a tener dos tenientes que le ayuden, a quienes paga por ello su estipendio. Tiene por anejo el lugar de los Alumbres y hay feligreses que viven a cuatro y cinco leguas de distancia. Hay en su parroquia dos beneficios servideros en el coro, por tener dicha iglesia horas canónicas de ordinario, por disposición del señor obispo don Diego Martínez Zarzosa (1653), a que asisten otro número de sacerdotes con título de beneficiados, que su congrua (siendo tan corta) se compone de diferentes dotaciones que hizo dicho señor obispo, y otros fieles que la ganan asistiendo a dicho coro, por manera que esta iglesia no tiene beneficio en ella que poderle aplicar al cura, porque su congrua consiste solo en el pie de altar y en 16 ducados de vellón que le pagan los señores obispo, deán y cabildo de esta Santa Iglesia de Cartagena por la administración de los sacramentos de los Alumbres, por iguales partes, y dicho cura no tiene primicias, porque las lleva la fábrica de dicha iglesia. Tiene esta ciudad por propincua a la ciudad de Lorca, de cuya parte se le puede aplicar beneficio”.

La parroquia de Torre Pacheco, por lo tanto, no tenía siquiera beneficio alguno, como tantas otras de la diócesis, hasta en número de 45.

Los recuentos de la segunda mitad del s XVIII, a diferencia de los padrones de 1683 y 1707-1711 en los que no figura Torre Pacheco  sí reflejan un crecimiento poblacional con respecto a los de 1713-1715  y de la Relación de la jurisdicción que comprehende el Corregimiento de Murcia (1713), donde se incluye a Pacheco y Roda como lugares del campo, a diferencia de otros, que eran meras caserías (Corvera, Calavera, Pinatar y Cañadas de San Pedro).

A ello pudo contribuir la existencia de una cierta oferta de trabajo en diversos sectores, como el mercado de la tierra, facilitado por acensamientos concejiles, las propias compraventas, o las herencias familiares.

Una buena muestra del progreso de esta repoblación fue la fundación de más ermitas, como la de Chacón, mandada construir por los agustinos del Convento de San Leandro de Cartagena, que se obligaron a dotarla con 8 ducados de renta anual y a celebrar misa en ella para el servicio de los labradores y habitantes de la zona.

La repoblación definitiva de esta zona, a base de familias campesinas, crearía una toponimia gentilicia, aparte de la fuerte impronta de los escasos acuíferos: pozo, balsa, rambla, etc.

A principios del XVIII se advierte, por ejemplo, el recurso a la obtención de préstamos por parte de estas familias campesinas, dirigido lógicamente hacia el patriciado urbano y algunas instituciones eclesiásticas.

Tanto la fábrica parroquial como la colecturía proporcionaron algunos ingresos dinerarios que permitieron la ampliación de las obras. Esto pudo ser así porque hubo unas transferencias constantes de rentas que hacían los feligreses a la parroquia. Procedieron de las fundaciones de pías memorias (misas) y de ermitas, que se cargaban sobre los recursos que se estimaron más pertinentes, como fueron heredades o fincas rústicas, es decir, sobre todo tierras, aunque también otros bienes inmuebles, como casas, molinos, etc.

En el periodo final de la Guerra de la Independencia la Parroquia de Pacheco hizo las gestiones pertinentes para poner en funcionamiento un cementerio, de acuerdo con las disposiciones legales de principios del reinado de Carlos IV (1798-1808). Don Pedro Antonio Hernández Ardieta, párroco, y algunos vecinos solicitaron a los padres trinitarios una tahulla y media para campo santo, el 2.3.1812. Los trinitarios la cedieron gratuitamente el 7 de agosto con ciertas condiciones, lo que autorizó el día 18 el padre Víctor Vergara, como Provincial de Andalucía, quien vivía en Palma de Mallorca por razón de la guerra.

De esta forma se aplicaba una ley del año 1800 que fue demorada en muchos sitios, pues había una gran resistencia al abandono de las iglesias y sus capillas como lugares de enterramiento.

El párroco don Pedro Antonio Hernández Ardieta era también natural de la zona de Torre Pacheco, como los Baño, y como éstos fue ayudado por algún pariente en el ministerio sagrado. En 1834 se trasladó de la parroquia durante dos meses a Valencia dejando como sustituto al cura teniente don José Hernández Ardieta. Es muy significativo este parentesco como característico de las relaciones sociales en un territorio rural, donde había una gran inclinación hacia la endogamia.

La población de Torre Pacheco se dedicaba principalmente a la agricultura tanto a finales del XVII como a mediados del XVIII, es decir, se componía de labradores y jornaleros…”

TORRE PACHECO EN SU HISTORIA. Laureano Buendía Porras / Vicente Montojo Montojo. En Concurso de Investigación Histórica de Torre Pacheco. IV Centenario de la Fundación de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Torre Pacheco. Murcia: Ayuntamiento de Torre Pacheco, 2007, 2ª ed. rev., 403-498

1899 Torre-Pacheco (IGN)

“…El desarrollo urbanístico de un municipio es diseñado por su planeamiento, por el conjunto de proyectos y documentos que ordenan el futuro crecimiento territorial. Según la vigente Ley del Suelo, así como todas las precedentes desde la primera Ley de Ordenación Urbana y Régimen del Suelo de 1956, todos los ayuntamientos deben contar con un Planeamiento GENERAL que estructure su término municipal, y para ello se crean los instrumentos (planes) a ser redactados por cada consistorio.

El municipio de Torre Pacheco cuenta, desde el año 1995, con unas Normas Subsidiarias de Planeamiento General (NNSS), ya que era el instrumento urbanístico establecido legalmente para municipios de tamaño mediano, las cuales vinieron a refundir, en un solo texto, las primitivas de 1975 y 1987. Anteriormente se contaba con planos de alineaciones (desde el siglo XIX) y ordenanzas municipales, siendo el primer plan urbanístico realizado por el arquitecto de la Diputación Provincial Juan José Belmonte, en el año 1863, autor también de la urbanización de la plaza del Ayuntamiento y Casa Consistorial. Hasta la década de los 50 del siglo XX no se volvió a realizar un plano de alineaciones (tan solo del casco urbano de Torre Pacheco), dejando a criterio de los técnicos municipales la concesión de licencias de obra y la proliferación de urbanizaciones y grupos de viviendas (en Torre Pacheco y resto de pedanías, sobre todo en régimen de cooperativas).

La 1ª Ley del Suelo de 1956, también su modificación de 1975 y posteriores, obligaba a una cierta racionalidad en el desarrollo de las incipientes urbanizaciones y la ordenación de los cascos ya consolidados. La Constitución Española de 1978 creaba las comunidades autónomas y las dotaba de competencias, entre ellas todas las relacionadas con Ordenación del Territorio, Urbanismo y Vivienda. La Región de Murcia legisló en materia urbanística -por primera vez- con la Ley 1/2001, modificada posteriormente por la L2/2002 y L2/2004, siendo todo ello recopilado en el actual Texto Refundido de la Ley del Suelo de la Región de Murcia (año 2005). Actualmente se encuentra en fase de tramitación parlamentaria (por vía de urgencia) la modificación de esta disposición autonómica.

La precitada Ley Regional del Suelo obligaba a todos los municipios a la redacción de un Plan General Municipal de Ordenación (PGMO), por lo que el Ayuntamiento de Torre Pacheco procedió a la contratación de un equipo externo para la elaboración de este instrumento, el cual debe pasar por cuatro fases: Avance, Aprobación Inicial, Aprobación Provisional y Aprobación Definitiva, correspondiendo esta última a la Comunidad Autónoma. El 24 de noviembre de 2005 se aprueba, por el Pleno Municipal, la fase de Avance, produciéndose a continuación un periodo de información pública que recogió multitud de alegaciones de l@s vecin@s del municipio, empresas, entidades y formaciones políticas. El 26 de febrero de 2009 volvió el Pleno Municipal a tramitar la siguiente fase, concretamente la Aprobación Inicial, con otro plazo de exposición al público y entrando en vigor el nuevo PGMO que convivió, durante dos años, con las vigentes NNSS y con suspensión cautelar de licencias de obra. Sin embargo, desde el año 2011 deja de tener validez el PGMO aprobado inicialmente y se mantiene, únicamente, las NNSS con todas las modificaciones puntuales que ha ido sufriendo desde su aprobación por la CARM en 1995.

En este momento, la tramitación del PGMO se encuentra paralizada por motivos que se desconocen. Desde su aprobación inicial en 2009 no se ha vuelto a tener noticia alguna de la marcha de este instrumento, fundamental para el crecimiento económico y la protección de elementos y suelos del desarrollo urbanístico. Han sido varias veces en las que los grupos de la oposición política de Torre Pacheco (PSOE, PITP e IU-Verdes) se han interesado por este tema, con mociones presentadas al Pleno o mediante ruegos y preguntas. Las respuestas desde el Equipo de Gobierno han sido siempre en el mismo sentido:

“…se está haciendo…..sigue tramitándose……estará próximamente finalizado……la empresa contratada ya ha cobrado una gran parte de sus honorarios……”

Aún todo lo anterior, el pasado pleno de 29.1.2015, y ante una petición de la coalición Izquierda Unida-Verdes, la Sra. Alcaldesa y su equiPPo de gobierno sorprendieron a tod@s l@s vecin@s de Torre Pacheco declarándose incapaces de llevar a cabo el PGMO. Esta inutilidad  política se agrava, aún mas, cuando este asunto era una prioridad (junto al Museo Paleontológico del Cabezo Gordo) para la nueva regidora que tomó posesión en agosto de 2014 tras la dimisión del inhabilitado alcalde anterior. La excusa, como siempre, echarle la culpa a los demás, en este caso a los técnicos y a la burocracia administrativa, autoafirmándose el EquiPPo de Gobierno en su incompetencia ante la evidencia de la realidad y sin concretar plazo alguno. Otros municipios limítrofes si han sido capaces de tramitar su PGMO, como Cartagena (que aprobó el Avance en 2005 -igual que Torre Pacheco- y en 2012 se aprobó definitivamente) o San Javier, que recientemente ha procedido a su Aprobación Provisional.

El pasado 10 de febrero visitaba Torre Pacheco el nuevo Consejero de Fomento, Obras Públicas y Ordenación del Territorio, teniendo una reunión con el Equipo de Gobierno y trascendiendo a los medios de comunicación que se van a realizar modificaciones de las NNSS  eludiendo la continuación del PGMO. Ante estas indeterminaciones que se pueden entender, el concejal independiente Antonio León Garre formuló, en el reciente Pleno de 26 de febrero, una pregunta dirigida a la Sra. Concejal de Urbanismo para que aclarara la situación urbanística a la que tiende el municipio, confirmando en la respuesta que se van a reactivar algunas modificaciones de las actuales NNSS que quedaron en suspenso, dando por hecho que el PGMO queda paralizado sine die, en un limbo que no aclara su futuro ni siquiera la relación contractual entre Ayuntamiento y equipo de técnicos externos que están (o no) llevando a cabo su labor y con una gran cantidad económica cobrada previamente. Este caos urbanístico se recrudece, aún mas, con los planes parciales que han desarrollado los urbanizadores en los distintos sectores de suelo urbanizable, ya que han sufrido multitud de variaciones las cuales no han tenido reflejo documental, encontrándose actualmente el Ayuntamiento de Torre Pacheco con unos planes que no coinciden con la realidad y que comprometen la concesión de licencias y concesiones administrativas, con toda la responsabilidad patrimonial que conllevan los posibles daños o perjuicios a terceros. El Grupo Independiente ha solicitado en varias ocasiones la redacción de los obligatorios y necesarios Textos Refundidos de estos planes parciales, esperando que la nueva alcaldesa recoja estas aportaciones positivas de la oposición y proceda a regularizar el caos que se ha encontrado al sentarse en el sillón de la alcaldía.

Para mayor rompecabezas en el que se encuentra el urbanismo municipal se suma también el Inventario de Bienes del Ayuntamiento, el cual no coincide con la realidad además de presentar multitud de errores en el asiento de las propiedad municipales. El citado Pleno del mes de febrero, en el que se tramitaba la actualización del Inventario Municipal, el Grupo Independiente advirtió, por enésima vez, de la irregularidad que año tras año se está cometiendo en el Ayuntamiento. La explicación es muy sencilla: los suelos que están reservados para equipamientos de dominio y uso público deben estar asentados como tales, como bienes de dominio y uso público y, sin embargo, de forma errónea y contraviniendo la legislación urbanística, los tienen incluidos en el capítulo de bienes patrimoniales, con todo lo que ello puede suponer y con el consiguiente riesgo de enajenación de propiedades que no pueden venderse (este Ayuntamiento ha transmitido/permutado bienes de forma irregular) y el riesgo de ser embargados estos terrenos municipales, dada la grave situación económica del Ayuntamiento de Torre Pacheco…

28.2.2015. El Planeamiento urbanístico entra en el limbo

Unas notas sobre los aljibes en el municipio de Torre-Pacheco.

Es destacable la gran cantidad de aljibes que se han hallado en una zona tan árida como es la del municipio de Torre Pacheco. Zona tradicionalmente dedicada a una agricultura de secano de riego de boqueras. Abundan, en el Campo de Cartagena, topónimos que tienen mucho que ver con el agua, como cañada, rambla, charco, pozo y también aljibe (Aljibe menado, o Jimenado por contracción posterior).

La dispersión del hábitat rural nos indica que en cada caserío debía de haber un aljibe para la obtención y almacenamiento del agua. Según su morfología podían ser de tinaja o de cisterna. La cisterna podía ser de bóveda de cañón o de cúpula semiesférica. Normalmente los aljibes de cisterna eran de uso comunal, podían abastecer a varias casas, incluso al ganado. Se trata de construcciones de mampostería y argamasa y la cúpula, realizada por aproximación de hiladas, aparece recubierta por una pátina, en origen de color rojo, debido al empleo de un tipo de arcilla conocido por tierra almagra, lo que otorga a estos aljibes una fisonomía muy típica y casi exclusiva del Campo de Cartagena.

Como elementos auxiliares de los aljibes aparecen piletas de lavado, balsas de decantación, canalizaciones, abrevaderos para el ganado, etc.

Importante también la localización de los aljibes en caminos y veredas, ya que, desde tiempos remotos, la zona ha sido sitio de paso de diferentes culturas.

Revista Murciana de Antropología, Nº 14, 2007 Págs. 391-400. ELABORACIÓN DEL CATÁLOGO DE BIENES INMUEBLES DEL MUNICIPIO DE TORRE PACHECO: ARQUITECTURA DEL AGUA. Federico Fuentes Miralles. Arqueólogo. Patronato de Cultura. Ayuntamiento de Torre Pacheco

“…El análisis de las viviendas realizado ha puesto de manifiesto el incremento tan notable de construcción que se ha producido en la comarca, en especial de las viviendas de segunda residencia, consecuencia del “boom inmobiliario” que tuvo lugar entre los años 1998-2007. Destaca el municipio de Los Alcázares donde en 2011 el 70% de sus viviendas eran de esta tipología, seguido de San Javier con un 59%. Respecto a las vacías, en la actualidad sobresale Torre Pacheco con un 36%, siendo además el municipio de toda España, con más de 20.000 habitantes y mayor porcentaje (INE, 2013)…”

Procesos de urbanización y su influencia en el incremento de inundaciones (Sureste de España, Región de Murcia, Campo de Cartagena-Mar Menor). Pérez Morales, A., Romero Díaz, A. y Caballero Pedraza, A., Dpto. de Geografía, Campus de La Merced, Universidad de Murcia.

20.7.2007 La Guardia Civil interviene por orden judicial cientos de documentos urbanísticos en el Ayuntamiento de Torre Pacheco. Una juez de San Javier investiga una denuncia de la Fiscalía por el presunto trato de favor a constructores de la comarca.

7 años después, más de lo mismo

22.07.2014 La sección 5 de la Audiencia Provincial de Murcia ha condenado al alcalde de Torre Pacheco, Daniel García Madrid, a 10 años de inhabilitación especial para empleo o cargo público por un delito continuado de prevaricación administrativa, al igual que al exconcejal de Deportes y actual edil de Sanidad y Descentralización, José Saura; y Santiago Meroño, concejal de Urbanismo. 

El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la sentencia de la Audiencia Provincial de Murcia que, hace ahora un año, condenó al exalcalde de Torre Pachecho, Daniel Garcia, y a los exconcejales José Saura y Santiago Meroño por la adjudicación a dedo de contratos por importe total de 776.500 euros. La sentencia del Alto Tribunal confirma en su integridad la resolución de la Audiencia, que condenó también por los mismos hechos al arquitecto Francisco Cavas y al exinterventor municipal Miguel Pérez y rechaza los recursos de casación presentados por todos ellos. El TS confirma que los acusados participaron en distintas operaciones tendentes a evitar la pública concurrencia en los contratos municipales con el fin de que los mismos fueran adjudicados directamente a la mercantil “P.A., S.L.”, de la que Cavas era administrador único y representante legal…

Y ahora?

El primer Pleno de 2016, de carácter extraordinario, del Ayuntamiento de Torre-Pacheco ha aprobado, la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (EDUSI) con la que la Torre-Pacheco podría haber recibir unos 4 millones de euros de la Unión Europea, si es aprobada su realización (que no lo ha sido ni en 1ª ni en 2ª convocatoria)

El objetivo fundamental de la EDUSI es mejorar la calidad de vida de los vecinos de Torre-Pacheco de una forma integrada y sostenible. La estrategia se articula en torno a los siguientes objetivos temáticos: Inclusión social; Economía baja en carbono; Tecnologías de la información y las comunicaciones; y Medio ambiente.

En este proyecto se ha tenido en cuenta la participación ciudadana, contando con colectivos sociales, económicos, vecinales, juveniles, mayores, mujeres y todas aquellas personas y especialistas que han deseado implicarse y participar a través de sus sugerencias y aportaciones.

La estrategia abarca el período de 2016 a 2020, y entre su principales actuaciones se pueden destacar: rehabilitación e intervención en los barrios de San Antonio y San Juan; recuperación del edificio del antiguo Centro de Salud para impulsar el sector turístico y empresarial convirtiéndolo también en el centro de la participación ciudadana; mejora de eficiencia energética en edificios públicos; rehabilitación, regeneración y puesta en valor de zonas verdes en el área urbana, rehabilitación integral del Parque de la Constitución ; plan de integración sociolaboral para jóvenes en riesgo de exclusión social a través de la formación y la cualificación profesional en la especialidad de jardinería y su posterior contratación para el desarrollo de acciones relacionadas con la regeneración de espacios verdes y sumideros de CO2, para los mayores de 45 años parados de larga duración, se pondrán en marcha también planes de integración con programas de formación en la especialidad de albañilería y su posterior contratación para acciones relacionadas con la rehabilitación integral de edificios y viviendas, fomento del emprendimiento mediante la creación de empresas que den valor añadido a la producción agrícola local, se creará un plan estratégico de la Cultura, puesta en marcha de un cinturón verde de agricultura ecológica sostenible, mediante la reducción del uso de pesticidas y disminución de la contaminación de suelos por nitratos, mejora de los servicios públicos a través de la administración electrónica, acciones para el fomento de la igualdad de oportunidades, promoción y dinamización de iniciativas culturales y artísticas de fomento de la diversidad cultural.

La EDUSI ha sido valorada en 4.995.580 euros, de los que el 20% debe ser atendido y cofinanciado con fondos municipales. (ya de por sí bastante endeudado)

PERO NI RASTRO DE DOCUMENTACIÓN ALGUNA. Todo es transparencia¡¡

Y, ya sabemos cuando no hay Planeamiento general actualizado, todo vale…

Para cuando, transparencia, urbanismo real? Impresentable.

21.329 viviendas catastrales y 35.198 habitantes en 2017. 


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

VILLENA

VILLENA. Población INE

VILLENA. Pirámide de Población

VILLENA. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

VILLENA. Paro

VILLENA. Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Villena es un término municipal y una ciudad de la Comunidad Valenciana, de 345,6 km2 situada en el NO de la provincia de Alicante, limita al O con Castilla-La Mancha y la Región de Murcia y al N con la provincia de Valencia. Es cabeza de partido judicial y capital de la comarca del Alto Vinalopó.

Se encuentra en una importante encrucijada de caminos entre las comunidades valenciana, murciana y castellano-manchega, a las que se accede en pocos minutos. Su singular enclave geográfico, en el Pasillo de Villena o Corredor del Vinalopó, ​ de importancia capital desde época prehistórica (aquí accedía la Vía Heráclea al interior de la Meseta) y en torno a pueblos como Biar, Sax, Fuente la Higuera, Yecla y Caudete ha hecho que Villena sea un importante nudo de comunicaciones.​ Su amplio término municipal (345,6 km2) es el 2º con mayor superficie de la provincia de Alicante.

La zona puede encuadrarse dentro de las áreas de los corredores intermontanos o pasillos prebéticos. Por su situación y configuración, se considera un altiplano con rasgos de transición entre el paisaje manchego y el levantino.​

Por lo que respecta a su génesis, el relieve presente en el término de Villena y comarca está relacionado con dos factores: las condiciones climáticas y la tipología del roquedo. La zona está sometida a la acción de un sistema erosivo mediterráneo puesto de manifiesto en el ritmo de precipitaciones y en las temperaturas, que favorece la formación de glacies, ramblas y barrancos,potenciados por la escasa cobertura vegetal que existe en algunas zonas. El predomino de calizas, margas y arcillas se manifiesta en las cumbres y en espacios arcillosos como los Cabezos.

Las principales unidades montañosas las constituyen: la sierra de Salinas, donde se alcanza la máxima altura en el pico de la Capilla con 1123 msnm de altitud; los picachos de Cabrera, una formación aislada y bastante abrupta; la Peña Rubia, al sureste; el Morrón y la sierra de la Villa, a cuyas faldas se encuentra la ciudad.Villena está situada en el enclave conocido como Pasillo de Villena o Corredor del Vinalopó, lo que ha favorecido el desarrollo de unas buenas infraestructuras en las redes de comunicación por autovía, que la unen con la Meseta y la Costa alicantina, así como con Andalucía, Valencia y Alcoy. Además, a través de una serie de carreteras locales y comarcales, se comunica con los pueblos vecinos que forman la comarca natural del río Vinalopó y con las de la Hoya de Alcoy-Condado de Cocentaina, el Valle de Albaida como también con las poblaciones limítrofes de las provincias de Murcia y Albacete, como son Yecla y Caudete. Así pues, se tarda una media de 40 minutos en acceder a Elche, Alicante y al Aeropuerto de Alicante-Elche y de una hora en acceder a ciudades como Valencia, Murcia y Albacete

Se tiene constancia de poblamiento en la zona desde el Paleolítico Medio.​ Sin embargo, está discutido si la ciudad actual data de época visigoda o es anterior, aunque con total seguridad existía en el siglo XI, durante la dominación musulmana.​ Tras la conquista cristiana,​ pasa a ser señorío, principado, ducado y finalmente marquesado,​ hasta que el pueblo, alentado por los Reyes Católicos, se rebela contra el marqués. En 1525 Carlos V le concede el título de ciudad.​ Este es el momento de mayor prosperidad económica, como muestran los monumentos que han llegado hasta la actualidad. A partir del siglo XVI se abre un periodo de tranquilidad, solo interrumpido por las guerras en que se verá envuelta esta zona de España. Pese a que en 1858 se inauguró una estación de ferrocarril,​ la economía siguió siendo esencialmente agrícola hasta el éxodo rural de los años 1960. A partir de entonces, el modelo económico cambió rápidamente y en la actualidad la economía se basa principalmente en el sector servicios y la industria, destacando las del calzado, la construcción y los muebles.

La ciudad conserva un importante conjunto histórico,​ compuesto por sus 2 castillos y varias iglesias, ermitas, palacios y plazas, así como un importante patrimonio museístico, en el que destaca el museo arqueológico José María Soler. En 2012, el municipio contaba con 34.894 habitantes empadronados, según cifras oficiales del INE. La gran mayoría de la población vivía en la ciudad de Villena, y el resto en unidades poblacionales, algunas de las cuales son consideradas como pedanías, que se encuentran esparcidas por el amplio término municipal. Según el nomenclátor de 2012, la población del municipio se reparte en las siguientes entidades singulares de población: Casas de Menor (lugar), La Encina (pedanía), Las Virtudes (lugar), La Zafra (barrio), Santa Eulalia (colonia), Sierra de Salinas (colonia), Villena (ciudad) repartidos en los núcleos, Casas de Cabanes y las Fuentes, Casas de Jordán,  Cascante, Las Chozas, La Gloria, El Morrón, La Puentecilla, San Bernabé, Las Tiesas y diseminado.Villena cuenta en su municipio con 2 estaciones de ferrocarril desde 1858, la Estación de Villena en el casco urbano y la Estación de la Encina, en la pedanía de La Encina. En la estación de Villena tienen parada los trenes de largo recorrido Talgo y Alvia, el tren internacional Mare Nostrum (que circula entre Lorca y Montpellier) y los regionales Valencia-Alicante, Valencia-Murcia, Valencia-Cartagena y Alicante-Ciudad Real. La estación de la Encina fue un importante nudo de comunicaciones entre Madrid, Alicante y Valencia hasta la década de 1970, cuando su importancia cayó al construirse una variante entre Alicante y Valencia que hizo innecesaria la parada en dicha estación.

La línea de AVE entre Madrid y Alicante cuenta con una estación de alta velocidad en el término municipal de Villena a 6 km del casco urbano y 2,5 km de la Autovía A-31. Tiene una superficie de 2500 m² con aparcamiento para 300 plazas ampliable a 600. Esta estación sirve a unos 500 000 usuarios potenciales de toda la comarca y localidades vecinas de Murcia y Albacete y tiene como objetivo fomentar la actividad industrial en el norte de la provincia de Alicante.

Determinar el origen urbanístico del núcleo de Villena no es tarea fácil, dado que los datos anteriores al siglo XIII son muy escasos y las excavaciones arqueológicas no han sido concluyentes. Las teorías más aceptadas afirman que, o bien el núcleo apareció en los últimos periodos de la época visigoda o bien se conformó a partir de la conquista árabe. En cuanto a su localización, se cree que el núcleo andalusí más antiguo se encontraba en la zona del actual barrio del Rabal que se extiende al oeste de la iglesia de Santa María, bajo cuyo solar debió hallarse la mezquita. Esta idea se refuerza por los hallazgos de viviendas de labranza del siglo XII y XIII que se han hallado en diversos puntos alrededor de la iglesia de Santiago, que fue el centro de la ciudad cristiana, lo cual parece indicar la existencia de un asentamiento rural situado unos 200 metros al norte del casco principal.

Los nuevos pobladores cristianos que fueron llegando a Villena desde el momento de la conquista cristiana se establecieron alrededor de la actual iglesia de Santiago, como demuestra el tipo de urbanismo ortogonal con las calles dispuestas en posición radial formando manzanas regulares con una parcelación clásicamente medieval.​ El centro de la ciudad se trasladó a esta área, que posteriormente se amuralló por orden de don Juan Manuel.​ Así pues, el antiguo núcleo árabe se convirtió en un arrabal del nuevo núcleo amurallado cristiano (de ahí el nombre de Rabal que sigue teniendo hoy día) y allí se concentró la población musulmana, judía y de cristianos nuevos. El eje entre los dos espacios de población sería la plaza Mayor, en la cual se celebrarían los mercados, en cuyas inmediaciones se hallaba el pósito y donde se celebraban los concejos, al pie de una torre de la llamada Puerta de la Villa, que posteriormente sería conocida como torre del Orejón.

Desconocemos cual fue el primer asentamiento humano en la ciudad de Villena. Las excavaciones arqueológicas de varios solares entorno a la Iglesia de Santa María nos ha aportado registros materiales de la Época Ibérica, junto a hallazgos diversos de materiales romanos en el entorno de la Losilla. Pese a su interés científico no podemos definir, con los datos que poseemos en la actualidad, la existencia de un asentamiento humano de entidad en el periodo Ibero Romano.

Algunos autores sostienen que, en el pacto de Tudmir (Teodomiro) con Abd-al Aziz, en el que Teodomiro rinde una serie de plazas, bajo su dominio, al hijo de Muza, en el siglo VIII, se menciona a la ciudad de Villena. Independientemente a si ésta se denominaba BLNTLA, como algunos autores opinan, existe un pequeño asentamiento del siglo VIII-IX d.c situado en la finca de la Fuentecilla, en el Km 2 de la carretera comarcal Villena-Pinoso. Este yacimiento, con cierta probabilidad, fue coetáneo al pacto de Teodomiro en el año 713.

Para los s. X y XI el registro arqueológico nos emplaza al yacimiento de Salvatierra, núcleo fortificado en altura, que debió de dar protección a los habitantes de esta comarca en los numerosos conflictos de esta época entre los que destacó las correrías del Cid Campeador. Tal vez sea este el yacimiento que la “Historia Roderici” denomina BELLIANA y BELLIANAN. Este recinto fortificado comenzó a perder importancia a lo largo del siglo XIII y comenzó a ser desmantelado durante el siglo XIV.

Las excavaciones arqueológicas realizadas por Don José María Soler Gracia, entorno a la Iglesia de Santa María, reportaron diversos niveles culturales pertenecientes al periodo Islámico entorno a los siglos XII y XIII. En este momento se realizan una serie de obras constructivas y de fortificación que formarán la estructura básica de la ciudad de Villena. Esta se dispondrá en la vertiente sur de un pequeño montículo en el que se edificará una importante fortificación en la que destacará una imponente torre atalaya.

De este primer núcleo urbano desconocemos prácticamente todo. Suponemos su importancia atendiendo a las dimensiones de la Torre del Homenaje en el castillo de la Atalaya, a su vez existiría un recinto amurallado que en cierta medida daría cabida a la población en momentos de peligro. Este cerco murado fue presumiblemente desmantelado, tras la conquista cristiana. La población se dispone entorno a la iglesia de Santa María donde presumiblemente se alzaría la mezquita mayor de la medina Islámica. La población no se extendería mas allá de la Losilla ya que en esta zona se situaría la necrópolis Islámica, donde se han descubierto numerosos enterramientos de esta época. Sólo excavaciones arqueológicas tanto en el castillo de la Ataslaya como en la población de Villena podrían rescatar parte de esta información perdida por la historia. Un breve retazo de lo que fue la Villena Islámica del siglo XIII lo encontramos en IBN SAID AL-MAGRIBI, (1213 – 1284), en su obra “Kitab alMugrí fi hula al-Magrib donde describe a la ciudad de BILYANA, “como una ciudad bella de aspecto, poseedora de agua y jardines, en el norte de Murcia”.

La Conquista de Cristiana de Villena en 1240 por parte de don Lope Martín comendador de Alcañiz, en nombre del rey Jaime I, transforma sustancialmente el espacio urbano. La necesidad de separar las poblaciones de musulmanes y cristianos viejos se resuelve con el desplazamiento de la trama urbana hacia el Oeste, con un nuevo cerco de murallas que engloba un espacio de nueva planta situada en torno a la Iglesia de Santiago. Dato que se confirma hasta el momento por la ausencia de restos islámicos en las excavaciones arquelógicas en la parte del casco antiguo denominada “de lo cercado” mención clara de la zona antigua de Villena que estaba dentro del espacio amurallado.

El cerco amurallado del núcleo urbano lo realiza según las fuentes el Príncipe don Juán Manuel en 1038. En la actualidad sólo se conservan escasos restos del lienzo de la muralla entorno a la subida de la calle santa Barbara. La reconstrucción del trazado original presenta diversos problemas, atendiendo a la falta de datos tanto de documentación histórica como de restos arqueológicos.

El recorrido original de la muralla se iniciaría por el noroeste desde el castillo de la atalaya hacia la “calle del Muro” hoy José Zapater, como el antiguo topónimo nos indica, siguiendo el recorrido de esta hacia la “puerta de Almansa”. En este tramo las excavaciones de Don José María Soler nos aporta ciertas observaciones: “Recordemos que hace algunos años, al derribar una casa en la calle de Juan Chaumel, surgió otro trozo de la misma muralla; y que no hace mucho todavía eran visibles lienzos de muros en la calle de José Zapater (antigua calle del Muro precisamente)” y “Muy recientemente al realizar trabajos de fontanería en la Puerta Almansa, a la entrada de la calle Ramón y Cajal, apareció un trozo de muralla” (Soler 1988). Tras la Puerta de Almansa la muralla bajaría paralela a la Calle Joaquín María López girando antes de llegar a la Corredera. Discurriría seguidamente a la altura de la calle revueltas, hasta la calle Tarruella donde se encontraría la Puerta del Molino. Desde aquí seguiría un trazado rectilíneo paralelo a la corredera por calle Quevedo. En este punto nos resulta difícil definir el momento de inflexión de la muralla hacia Noreste, presumiblemente por algún punto de la calle Maestro Caravaca. Tras un pequeño tramo se encontraría la entrada a la villa por la calle mayor desde la plaza mayor, en donde se situaría la Torre del Orejón. Tras otro pequeño recorrido paralelo a la calle mayor giraría nuevamente al noreste paralela a la calle de santa Barbara, por la Ermita de Santa Barbara hasta alcanzar una de las esquinas de la barbacana del castillo de la Atalaya.

Tenemos que aclarar, que con toda probabilidad, la muralla, se desarrollaría no por el recorrido de las fachadas actuales de las calles de José Zapater, Joaquín María López y la Corredera sino por la parte interior de las casas de estas calles.

Este dato lo corrobora don José María Soler con documentación de la época en el que menciona “No era muy extensa, como se ve, la zona de lo cercado, aunque se observa que, en el siglo XVI, había ya algunas viviendas pegadas al adarve de la parte de afuera. Pero es en el siglo XVII cuando se pone de manifiesto la necesidad de expansión. En 1692, un vecino llamado Miguel Ros pide licencia para fabricar una casa extra muros, junto a la última que hay a mano derecha del camino que llaman de Almansa, y lo solicita en consideración a las pocas que hay en la ciudad sin moradores y tenerse que mudar porque ha de ceder la que habita a su dueño. Posteriormente, Juán García y Pascual de median trataría de edificar también la suya junto a la de Ros. Por las mismas fechas, otro vecino llamado Martín Navarro de Espinosa, por no haber en la población casas bastantes de sus vecinos, lo que obliga a vivir en una casa dos o tres moradores, pide fabricar la suya también extramuros, arrimada a la muralla, que ha de lindar con corrales de la de doña Juana Oliver, viuda del docor Jerónimo Martínez. Otro vecino solicita licencia para incorporar a su casa la parte del muro que le corresponda le sea mandado cerrar, que era precisamente en la puerta de almansa. Es por todo esto por lo que don Cristobal de Mergelina puede decir en 1668 que, por entonces, Villena estaba cercada de muros y con tres puertas antiguas, aunque algo arruinadas, y que los mas de sus moradores vivían fuera de las murallas” (Soler 1988).

De los tramos originales de murallas que cercaban la ciudad cristiana de Villena podemos documentar las 3 puertas principales de esta: La puerta de Almansa (camino de Castilla), la puerta del Molinico (camino de Murcia) y la puerta de la Villa, puerta mayor o puerta de la plaza (camino de Alicante y Valencia), aunque desconocemos los diversos portones menores que se abrirían a lo largo del muro, que con cierta probabilidad coincidirían con las calles menores que dan a la Corredera y a la calle Zapater: calle Quevedo, Maestro Caravaca, Parroco Azorín, Calle Antón y Calle Moltó.

No se han encontrado restos de ninguna de las torres que flanqueaban el recorrido del cerco murado de la ciudad, no obstante, podemos situar dos torres que enmarcaban cada una de las Puertas Mayores de la ciudad, destacando que una de ellas la de la puerta mayor, de la villa o de la plaza sería el basamento de la torre del reloj como lo documenta José Montesino Pérez y Martínez de Orumbella en su Compendio histórico de Orihuela de 1745 en el que menciona “Es ciudad abierta, y aunque en lo antiguo tenía tres puertas, en el día se puede entrar por muchas partes, por estar caídas y derruidas las murallas, pero se conserva una, llamada de la villa sobre la que está colocada la Torre del Relox público”. Probablemente sería la misma torre que se menciona en la toma de posesión de la villa y castillo de Villena en 1468 por el Marques de Villena don Diego Pacheco “El día 3.6.1468 el consejo de Villena se reunía en la Torre y cámara donde tenía por costumbre hacerlo”, “después entregaron a don Diego las llaves de la Puerta de la Villa que es acerca de la plaza mayor de los olmas de la dicha villa” y ” así, don Diego Pacheco se sentó en el poyo baxo de la dicha torre e cámara que es en la dicha plaza de la dicha villa, lugar donde se solían celebrar los juicios e oyo pleitos a los querian e eran quexosos unos de otros”. Otras torres que podemos documentar son la Torre de Pedro el Bueno que se situaría entre la calle José María López y la Corredera a la altura del callejón o paso cubierto que desemboca a la calle de revueltas y la Torre de la Cigüeña frente a la Plaza Mayor, junto a la Torre del Orejón, y que se puede distinguir en el plano de Palomino del siglo XVII.

Pese a que inicialmente la ciudad de Villena fue conquistada por la corona de Aragón, tras el Tratado de Almizra en 1243 pasa a la corona de Castilla, en donde se inicia un periodo brillante en la historia de la Villa. No obstante en 1261, tras el levantamiento morisco del reino de Murcia, Villena vuelve a ser ocupada por Jaime I. Este marcado carácter de absorción de influencias diversas castellana, aragonesa y catalana, no quedará zanjada con la creación del Señorío de Villena, cuyo I señor el infante Don Manuel, era hermano menor de Alfonso X el sabio y yerno de Jaime I. y quedó remarcada cuando se constituyó el Marquesado de Villena con D. Alfonso de Aragón, nieto del rey Jaime II.

El rey Fernando II creó el título de Señor de Villena que cedió a su hijo, el Infante Don Manuel en 1248, confirmado por su hermano el rey Alfonso X el sabio en 1265, creándose el primer principado de España. En la Navidad de 1283 muere don Manuel en peñafiel, dejando el señorío a su único hijo varón D. Juán Manuel. El III señor de Villena fue Fernando Manuel hijo de don Juán Manuel en 1348 aunque murió 2 años después sin descendencia masculina sucediéndole en el señorío su hija Doña Blanca Manuel, que no ejerció efectivamente el dominio de estas tierras ya que fue encarcelada por el rey Pedro I el cruel ante las luchas dinásticas de los Trastámaras. La última señora de Villena fue doña Juana Manuel, esposa de Enrique II de Castilla e hija de Don Juán Manuel (1350-1360). Podemos destacar la importancia de esta ciudad, en las postrimerias de la Edad Media, en la creación de los títulos nobiliarios ya que fue el primer Principado (1333), primer Ducado (1336) y primer Marquesado (1372) de la Península Ibérica. Posteriormente pasaría como Marquesado a la familia de los Pacheco hasta 1488, cuando los Reyes Católicos lo incorporan a la Corona.En torno a los siglos XIV y XV la ciudad de Villena adquirió la estructura urbana básica que pervive en cierta medida hasta la actualidad. En primer lugar y como pibote central se encontraría el Castillo de la Atalaya, hacia el sur se desarrollaría el arrabal donde convivirían las minorías musulmana, judía y de cristianos nuevos, este núcleo entorno a la nueva Iglesia de Santa Marías de la Asunción carecería de cerco murado lo que estaría en contrapunto con el núcleo principal de población situado mas al oeste en torno a la Iglesia de Santiago que si presentaba un cerco murado. El entramado urbano bajo medieval de la zona del arrabal sufriría diversas contingencias, que en cierta medida modificarían su antiguo trazado, así en 1301 dentro del contexto de las guerras entre los reinos de Aragón y Castilla este barrio sería parcialmente destruido “Pues en las gerras de Castilla contra el Reyno de Valencia, siempre los de Bihar ganaron honra en muchos encuentros y correrías que hicieron contra los de Villena: y especialmente en una jornada que los corrieron hasta encerrarlos en la ciudad, y les metieron fuego en sus casas” (Viciana 1566). Un breve análisis del texto nos induce a pensar que los de Villena se apostaron entorno a las zonas amuralladas siendo las zonas afectadas y quemadas el espacio urbano fuera de estas y por ende difícilmente defendibles. Otro dato significativo sería el levantamiento de Villena contra los Pacheco a finales del siglo XV en el que se produjeron numerosos desordenes e incendios en las zonas ocupadas por las minorías judías y musulmanas ubicadas en el arrabal. 

1750 VILLENA

Entre el núcleo de población del arrabal y el espacio urbano intra muros se situaría la Plaza Mayor, de la Fuente o de los Olmos que sería en centro y eje político, económico y social de la ciudad. En ésta plaza se celebrarían los mercados, localizándose en sus inmediaciones dentro del recinto murado el pósito de la ciudad hasta el siglo XVI cuando se traslada junto a la casa del Tesorero. Al pié de la torre de la entrada de la Villa frente a la plaza de la fuente se celebrarían los juicios y en esta torre se reuniría hasta el siglo XVI, el concejo municipal. El vinculo que uniría estas dos comunidades del arrabal y lo cercado lo conformaría la calle mayor de la que presumiblemente se desarrollarían en calles aledañas posibles calles gremiales como lo atestigua la calle de los carniceros hoy Calle Eduardo Dato. Caso aislado es la posible repoblación en el 1492 de 150 familias musulmanas de Granada en Villena, por mandato de los Reyes Católicos. Desconocemos su posible ubicación aunque presumiblemente las situarían en la zona del arrabal mas cercana al lo que hoy en día seria la Autovía (Calles segunda y tercera manzana), esta repoblación sería temporal ya que en las primeras décadas del siglo XVI ya no quedaban prácticamente ningún musulmán en la villa de Villena.

Una visión pormenorizada de los 2 núcleos nos permite visualizar algunos matizes diferenciados. La trama irregular de la zona del arrabal, con numerosos fondos de saco y placetas, puede ser un vestigio de aquel poblamiento medieval Islámico. Por contra la nueva ciudad (SXIII – XIV) nos ha dejado trazas de calles que siguen las curvas de nivel con otras ortogonales a las anteriores en disposición radial y fuertes pendientes, formando manzanas regulares con parcelación clásicamente medieval conformada por el “lote gótico” de 8×12 m, o el medio lote de 4×12 m. El desarrollo urbano se realiza en una zona más llana con manzanas de mayor tamaño y calles bastante uniformes, en la que se emplazan los edificios y plazas más representativos y simbólicos de la ciudad, junto a la iglesia de Santiago, como la casa Consistorial.

Entrados en la edad moderna el siglo XVI supone un periodo de esplendor para la población ya que se ampliaron las dos iglesias y el cabildo municipal adquiere de la iglesia las “casas del Tesoro” reafirmando su independencia del poder religioso. El desarrollo demográfico que se acentuaría en la centuria siguiente obligaría a parte de la población a buscar solares fuera del espacio cercado. En un principio son las clases mas acomodadas las que comienzan a edificar casas en las afueras preferentemente hacia el Suroeste a ambos lados del camino de Murcia a la salida de la puerta del molinico. En este contexto situamos la casa de los Mergelinas hoy fachada del Asilo en la Plaza de las Malvas, el Hospital de la Concepción hoy actual sanatorio y el Convento de San Francisco y la Iglesia y Convento de las Trinitarias.

Las murallas se repararon en esa época, primeramente en 1518 junto con el castillo y luego en 1563 que parece ser se hicieron nuevas obras.

1778 VILLENA. “Atlanta español” por Espinalt

A finales del s XVIII  las murallas van cediendo a la expansión urbana que se observa sobre todo hacia los caminos de Sax, Yecla, Caudete y Biar, ocupando las zonas de labor y huerta. Pero sobre todo y siguiendo un patrón que se repite desde el inicio de la ciudad de Villena , esta se expande hacia el Oeste. La trama responde a un trazado más rectilíneo con plazas amplias y manzanas bastante uniformes y regulares. Esta ampliación lo corrobora el estudio realizado por Alfredo Rojas Tomás de un ruego al Ayuntamiento de Villena en 1676. En este ruego se toman diversas medidas para impedir la entrada de gentes, ante la situación de alarma, creada por las diversas enfermedades, que asolaban los territorios vecinos, por ello se montan diversos puestos de guardia a la entrada de la población ” se ponga guardia en San Sebastián o fuera de la Ciudad y casas, otra en la Puente de Madrid, otra en la Puerta de la Plaza, otra en la Puente del Hilo, otra en la Losilla” (Rojas 1988). Este documento nos indica que para finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII se comienza la urbanización del espacio situado frente a la puerta de almansa, siguiendo el camino de Madrid, hasta los alrededores de San Sebastián.

1805 VILLENA

La guerra de Secesión y la guerra de la Independencia modificaron en cierto modo parte de la trama urbana y causaron la parcial destrucción del Castillo de la Atalaya.

Es a mediados del siglo XIX cuando la fuerte expansión demográfica modifica de forma radical el entramado medieval, así se derriba los restos del cerco murado exterior o simplemente se reutiliza como medianera de las viviendas. Este es el caso de diversos restos de murallas y muros de tapial existentes hoy en día enfoscasdos como muros o cimentaciones de casas. Destacamos un tramo importante de muro de tapial situado en una de las esquinas de la Plaza de Santa María. Un estudio riguroso de estos lienzos murados, tal vez nos dé datos cruciales no solo del poblamiento Mediaval Cristiano sino del Mediaval Islámico, del que tan pocos datos tenemos.

A finales del siglo XVIII Villena ya no tenía murallas. El geógrafo español Bernardo Espinalt nos la describe así en su Atlante español:

La antigua ciudad de Villena está situada en una espaciosa campiña, […] à catorce leguas de Murcia, su Capital. Es Ciudad abierta; y aunque en lo antiguo tenía tres Puertas, en el día se puede entrar por muchas partes, por estar caídas las Murallas; pero se conserva una, llamada de la Villa, sobre la que está colocada la Torre del Relox: […] Se conoce ser muy antigua por la Arquitectura del Castillo, que aún se conserva en lo más alto de una Sierra intrincada, que era Atalaya en tiempo de los Moros. […] Tiene quatro plazas, catorce calles principales, diversas callejuelas, y dos mil vecinos, dividos en dos Parroquias. […] [Tiene] otro Convento de Agustinos Calzados de la Provincia de Andalucía, que está distante una lengua de la Ciudad, en donde hay colocada una Imagen de nuestra Señora de las Virtudes, Patrona de esta Ciudad; un buen Hospital, y doce Hermitas, y varios Paseos. […] Hay dentro de la Ciudad varias fuentes, y entre otras, la del Chorro, la de la Escuela, y la del Maestro, cuya agua pasa por debajo de un Puente, que es el paso del camino carretero de Madrid, Valencia, Cataluña, Aragón, Alicante y las Andalucías […].

En verano de 1888 se derribó por insegura, aunque con una considerable oposición popular, la torre del Orejón, que había sido todo un símbolo de la ciudad desde hacía varios siglos. Con el derribo, se eliminó el último lienzo de muralla que quedaba en la ciudad y se ensanchó la calle Mayor, una de las principales arterias de la ciudad en aquellos años.​ El crecimiento posterior de la ciudad se hizo principalmente hacia el norte, a lo largo de la carretera de Madrid, y entre los espacios vacíos que quedaban entre el núcleo histórico y la línea del ferrocarril MZA inaugurada en 1858. La apertura a finales del siglo XIX del ferrocarril VAY limitó el crecimiento por el sur y el este, que a partir de este momento se concentró casi exclusivamente hacia el norte.

La construcción de la línea de ferrocarril Madrid-Alicante, a mediados del siglo XIX,. Condiciona la libertad expansiva, obligando a un crecimiento que aún en nuestros días, se desarrolla hacia el norte y tímidamente hacia el sur.

No se conoce la fecha en la que fueron derribadas las murallas pero tanto en el grabado del XVIII antes citado como en el plano militar francés de primeros del XIX no aparecen, mostrándose la ciudad abierta. Por lo tanto las murallas fueron derribadas mucho antes que en otras ciudades consideradas plazas fuertes hasta mediados del siglo XIX. En el último plano citado se puede observar bastante bien la trama urbana, destacando la falta de continuidad de la calle San Antón que todavía no estaba abierta por completo.

El crecimiento durante el siglo XIX se produce de una manera espontánea que se verá limitado hacia el S y el E por la construcción del ferrocarril de Madrid a Alicante y el de Valencia a Alcoy a mediados del siglo.

En efecto, el plano de Figueras Pacheco muestra una Villena que se extiende hacia el O en una trama reticulada quedando el casco Histórico desplazado hacia el Este, perdiendo físicamente su centralidad y a lo largo de las últimas décadas también su carácter representativo y la actividad comercial que se ha desplazado a otras zonas.

1897 VILLENA (IGN)

En la segunda mitad de la década de 1940 tuvieron lugar las obras de adoquinado y alcantarillado de las principales calles de la ciudad, incluyendo el adoquinado total de la llamada Puerta de Almansa (cruce de calles donde estuvo situada esta puerta) hasta la plaza María Auxiliadora.

1935 VILLENA

La mole de la Sierra de la Villa, sobre cuyas faldas se extiende el casco antiguo, y en el centro de este último, sobre un cerro se alza el Castillo de la Atalaya. Al S, entre los cultivos, se puede apreciar el trazado del ferrocarril VAY y, más al N, a pies del castillo se alza la iglesia de Santa María y algo al NO la de Santiago. A su izquierda se ve el trazado arbolado de la calle Corredera, y más a la izquierda el Teatro Chapí, el parterre y las estaciones del ferrocarril, entre las cuales destaca el trazado de la MZA. Al N se extiende el ensanche, con un plano más radial y vertebrado en torno a la calle de San Sebastián (actual avenida de la Constitución). Al final del casco urbano destaca el conjunto de la iglesia de María Auxiliadora y el colegio de Salesianos y, en el límite N, la plaza de Toros, inaugurada en 1924.

En 1954 se construyó el barrio de la Constancia, preludio de la gran explosión demográfica que tuvo lugar a partir de la década de 1960, debido a la llegada de inmigrantes, sobre todo de Castilla-La Mancha y Andalucía.​ Así pues, entre 1960 y 1970 la superficie urbana creció sobre un 20% y la construcción de viviendas aumentó en un 650%.​

En 1961 se construyó el barrio de San Francisco de Asís a fin de ofrecer viviendas a los sectores más castigados económicamente. Este hecho hizo que fuera llamado popularmente «poblado de absorción» y actualmente se le conozca como «el Poblao». La supresión del ferrocarril de vía estrecha de Cieza a Alcoy permitió a mediados de los sesenta el ensanche de Villena en dirección al sur.​

El aumento de la población, así como el cada vez mayor parque móvil, provocó un gran aumento de tráfico en el centro de la ciudad, lo que provocó que en 1978 se excavara un túnel en la sierra de la Villa a fin de construir una variante a la carretera N-330, precursora de la actual autovía A-31, una de cuyas calzadas circula por el mismo túnel.​

Uno de los principales problemas urbanísticos que se ha venido dando desde entonces es la compresión del casco urbano entre la línea del ferrocarril y la autovía, que ha hecho adoptar a la ciudad una forma alargada que provoca grandes problemas de tráfico en el centro de la ciudad.​ Esto ha producido que, al menos desde 1988, se haya hecho una propuesta de soterramiento de las vías,​ reclamación que sigue vigente en la actualidad.

VILLENA. Desarrollo urbano

Centro Histórico

El Centro Histórico de Villena, tiene una superficie aproximada de 19,3 Has, de las cuales 12’4 corresponden a manzanas edificadas, 4 a viales y el resto 2’9 Has. a espacios no edificados como el entorno del Castillo de la Atalaya y las laderas de la sierra de la Villa hasta la autovía de Madrid-Alicante.

Su forma es más o menos triangular, con el montículo de San Cristóbal, sobre el que se asienta el Castillo de la Atalaya en el centro. Sus límites son: por el N las escarpadas laderas de la Sierra de la Villa con el castillo de Salvatierra, al S la travesía de la antigua carretera general formada por las calles Corredera y Nueva, al E la autovía de Madrid-Alicante y al O las zonas de ensanche de la población.

El interior se estructura en una serie de viales circundantes al montículo de San Cristóbal, siendo el eje más importante el formado por las calles Baja, Mayor y Ramón y Cajal que termina en la puerta de Almansa, con un ramal superior que es la calle San Antón. Sobre este eje van enlazándose los principales espacios públicos como las plazas de Santa María, Mayor, Ayuntamiento y Santiago. También los viales de la Rambla y la Tercia son definitorios de la trama en la zona E y el de la Leña en la O.

La trama transversal es menos identificable y tan solo se percibe en la zona de las calles San Antón y Mayor con una serie de callejones, casi todos escalonados, que ascienden hacia el Castillo en una morfología perfectamente medieval. En la zona E aparecen las calles Biar y Onil como estructurantes, inicialmente transversales al eje principal para posteriormente girar y circundar el hito del Castillo.

La parte más alta del N, en las laderas de la sierra de la Villa, está completamente desestructurada y responde al típico crecimiento anárquico en zonas poco edificables por su orografía debido a la escasez de suelo en el núcleo.

El resultado global en todo el Centro Histórico es una trama muy irregular, de calles tortuosas y estrechas, con manzanas bastante grandes en su mayoría, con un total de 100 que varían desde los cerca de 4000 m2 en la plaza Mayor y Santiago hasta las de menos de 200 m2 en las zonas altas de las laderas del monte. El número de parcelas alcanza la cifra de 1.127.

La trama más regular se encuentra entre las calles Beatas y Santa Bárbara, con manzanas bastante rectangulares en las que se reconoce la parcelación de época medieval conocido como “lote gótico” que era de 8×12 m2 muchas veces dividido en 2, con las lógicas variaciones producidas por el tiempo.

Nos encontramos con una configuración urbana que no se ajusta a las necesidades de la ciudad actual, ya que ha quedado obsoleta. Además la morfología del terreno implica importantes problemas a la hora de planificar modificaciones del trazado urbano.

El Centro Histórico de Villena es el lugar donde se concentra la mayor parte del atractivo turístico de la ciudad. En él se encuentran los monumentos más destacables, la mayoría calificados como BIC (Bien de Interés Cultural), como son: El Castillo de la Atalaya, la Iglesia Arciprestal de Santiago, la Iglesia de Santa María (antigua mezquita árabe), el Palacio Municipal (hoy Ayuntamiento), la Plaza Mayor (la más antigua de la ciudad de origen medieval) y 3 ermitas. El perímetro del Centro Histórico de Villena, también goza de esta calificación legal por el interés de su trazado sinuoso y los restos del pasado que aún se conservan.

El Plan Especial de Protección y Conservación del Casco Histórico de la Ciudad de Villena se redacta por encargo de D. Vicente Rodes Amorós, en representación del M.I. Ayuntamiento de Villena, adjudicado por concurso público en el Pleno celebrado el día 6.5.1.999 al Estudio de Arquitectura Villena, S.L.

Este Plan Especial se desarrolla de acuerdo con lo estipulado en los artículos 12 E) y 24 de la Ley 6/94, de 15 de Noviembre de la Generalitat Valenciana, Reguladora de la Actividad Urbanística, artículo 77 y 78 del Reglamento de Planeamiento Urbanístico, y artículo 39 de la Ley 4/98 de 11 de Junio, de la Generalitat Valenciana, del Patrimonio Histórico Valenciano.

En el año 1.982 el M.I. Ayuntamiento de Villena encarga un Plan Especial del cual se llega a redactar el Avance, vista la necesidad de paralizar las continuas agresiones con modificaciones y renovaciones que al amparo del P.G.M.O. de 1.964 iniciaron un proceso de transformación y degradación de la trama, volumetría y estética compositiva así como de los materiales tradicionales del Casco Histórico de Villena.

Este avance se quedó en lo que su nombre indica un avance, y el proceso de degradación ha seguido hasta nuestros días aumentado por toda una problemática social que se ha incrementado en los últimos tiempos, desplazando las actividades tradicionales de la zona así como una gran parte de la población que ha trasladado su residencia a otras zonas de Villena.

El Plan General de 1.990, que contiene unas normas urbanísticas y ordenanzas precisas que afectan al Casco Histórico tampoco ha servido para guiar el desarrollo urbano de la zona ni paralizar el proceso de degradación. Diversos entes sociales entre los que se encuentran las AAVV del Rabal, San Antón y las Cruces han llamado la atención sobre esta realidad y por fin auspiciado por el M.I. Ayuntamiento de Villena, con su Alcalde D. Vicente Rodes Amorós, se promueve la Redacción de este Plan Especial del Centro Histórico que todos esperamos sea el vehículo que permita y ayude a Revitalizar esta zona tan especial de la Ciudad de Villena.

Barrio de San Francisco (BSF)

Entre 1960 y 1970 la superficie urbana creció sobre un 20% y la construcción de viviendas aumentó de forma abismal. El Plan General para Villena del año 1957 había previsto un ensanche de la población en todas las direcciones, aunque por la presencia del monte al Ny de las vías férreas hacia el noroeste, la expansión se produjo hacia el S y el E. En febrero de 1957, el Instituto Nacional de la Vivienda comunicaba al Ayuntamiento de Villena la aprobación del crédito para la construcción del Poblado de Absorción con un total de 400 viviendas de tipo social. En 1961 se construyó dicho poblado, con el fin de ofrecer viviendas a los sectores más castigados económicamente. Posteriormente se le denominó barrio San Francisco de Asís aunque popularmente se le conoce como “el Poblado”.

La parcela tal, tiene forma rectangular con 2 calles de 15 m de ancho. El sistema viario determina 9 grandes manzanas. En el interior de esta parcela de una superficie aproximada de 6,1 ha, excluyendo la superficie prevista para el campo de fútbol, se desarrolló el proyecto definitivo para la construcción de un barrio compuesto por 400 viviendas y equipamiento.

Aunque el Poblado de Absorción se construyó con el propósito de mejorar la calidad de vida de sus habitantes, con el paso de los años, el barrio se degradó convirtiéndose en un barrio marginal. Además, las personas que evolucionan económicamente suelen abandonar el Barrio, mientras que las que vienen, vuelven a ser habitantes menos pudientes. De esta manera y por otras causas como la inmigración, se fue produciendo un círculo vicioso que acabó convirtiéndolo en una zona marginal, con problemas de todo tipo: absentismo escolar, tráfico de drogas, violencia, etc.

A lo largo del año 1961 se concluyen las obras y comienzan a ocuparse las viviendas. Las obras se adjudicaron el 4 de julio de 1959 con un presupuesto de 33.976.732.81 pesetas. El día 14.2.1957, el Instituto Nacional de la Vivienda comunicaba al Ayuntamiento la construcción inmediata del Poblado de Absorción, con 400 viviendas de tipo social. El presupuesto de 37.031.835.75 pesetas. El 3.2.1965 se inaugura el alumbrado público en el Barrio San Francisco. El 2.8.1962 se bendice y se abre al culto la iglesia de San Francisco de Asís, en el Poblado de Absorción.

Dos grandes Barrios de Villena: La Constancia y El Poblado de Absorción (San Francisco). Sus orígenes.

El abandono de las cuevas y nuevas construcciones

Uno de los grandes objetivos que se marcaron el Ayuntamiento de Villena y  la Jefatura Local del Movimiento, al inicio de la década de los años 50′ del pasado siglo XX, consistió en dotar a nuestra ciudad de un importante número de viviendas, que permitiera vivir en condiciones normales de higiene y salubridad.

En el diario “Información” del 28.6.1955 figura una noticia en el apartado dedicado a Villena que lleva por título “El Consejo local del Movimiento afronta importantes problemas urbanos”  y se informaba de la reunión que en nuestra ciudad había celebrado el Consejo local de la FET y de las JONS, tomando importantes acuerdos destinados a impulsar un amplio plan de realizaciones fijado por la I Asamblea local de la Falange villenense, celebrada  en el pasado mes de marzo.

Entre los problemas de la vida local destacaba como primer problema el de la vivienda, que ya empezaba a resolverse con la puesta en marcha de tres importantes grupos de casas. Esperaban que para 1956 en Villena se hubieran construido 500 nuevas viviendas.

Acordaron también realizar gestiones en los Organismos públicos para conseguir la desviación de la carretera general de Madrid-Alicante, por las afueras del casco urbano, apoyando un plan ambicioso que beneficiaría a las zonas altas de la población.

Primero fue la construcción de 181 viviendas en el barrio de la Constancia, cuyos terrenos fueron bendecidos el 2.10.1955. La entrega de las casas se realizó en diciembre de 1957, en la visita a Villena del entonces ministro de Trabajo don Fermín Sanz Orrio. La financiación a los compradores fue realizada por el Banco de Crédito a la Construcción, fijando un plazo de 25 años y el pago se realizaba semestralmente por importe de 847 pesetas.

En ese mismo año, ocurrió también otro hecho significativo, relacionado con la construcción de más viviendas y a él nos vamos a referir en los párrafos siguientes.

En ese mismo año, ocurrió también otro hecho significativo, relacionado con la construcción de más viviendas y a él nos vamos a referir en los párrafos siguientes.

1957 El Poblado de Absorción (Barrio de San Francisco)

Construcción del Poblado de Absorción

El 14.2.1957 la Dirección General del Instituto Nacional de la Vivienda concedió al Ayuntamiento de Villena la construcción de un poblado de absorción de 400 viviendas de tipo social. Con esta construcción, se iba a dar una solución definitiva al problema de la vivienda en las cuevas, por una parte las que estaban en la falda y en los bajos del castillo y las otras, que estaban situadas a lo largo de las 3 manzanas, situadas al pie de la sierra de San Cristóbal, en su parte SE.

Se trata del único barrio de la ciudad que tiene una doble denominación y cuya asociación de vecinos no responde a ninguno de esos dos nombres (AAVV La Solana). Nació con el nombre de Poblado de Absorción ya que fue creado para absorber las personas que vivían en cuevas cerca del Castillo. Un tiempo después recibió el nombre de un santo cuya característica fundamental es la pobreza, San Francisco de Asís. Hace más de 50 años el BSF ya absorbió a la población con menos recursos de Villena. Hoy día el BSF sigue absorbiendo a las personas con menos recursos. Las que llegan de fuera nuestra ciudad, y las que residiendo aquí tienen necesidad de un alojamiento con bajo coste.

Lo que tiende a predominar en los momentos de fundación es el pluralismo de las posibilidades, así como la efervescencia de situaciones y la multiplicidad de experiencias y valores (Maffesoli, 1988). Esto exactamente es lo que ocurrió en los orígenes del BSF. Las personas que pasaron de vivir en cuevas a vivir en pisos y casas, eran distintas y diversas. Algunas se adaptaron a la perfección a los pisos de 47 m2, otras no se adaptaron nunca. Enfocar, encuadrar y canalizar esa efervescencia inicial conllevaba una dosis de complejidad que no se afrontó. Los poderes públicos del momento pensaron que con una casa nueva todo cambiaría a mejor para aquellas personas. En algunos casos fue así, en otros, el cambio de casa implicaba un cambio de vida que no supieron, no quisieron o no pudieron llevar a cabo. Este hecho acentuó la marginalidad en la que ya vivían.

Se hizo en Villena y se hizo en muchos otros lugares de España y de nuestra provincia. Con la intención de erradicar el chabolismo y la infravivienda se construyeron viviendas sociales en lugares alejados de los centros de la ciudad, con barreras naturales (montañas o ríos) y artificiales (carreteras, puentes y autovías) que los separaban del resto de la población. Absorbieron bien a la población, sin embargo, ayudaron poco a integrarla en el resto de la ciudad. Se dejó en manos de la voluntad individual de las personas que se incorporaran a las costumbres y ritos de la mayor parte de la sociedad. Una parte de la población se sumó, otra no. La que no se sumó, marcó tendencia dentro del BSF.

El BSF cuenta con 1 única calle central, el resto se divide en bloques cuya denominación se hizo mediante letras y números. La gente asumió esta denominación como propia convirtiéndose en una de las señas de identidad del BSF. A lo largo del tiempo ha habido propuestas para dar nombre a estos bloques.

El barrio siguió absorbiendo; 25 años después de la creación del BSF en la parte alta del barrio se construyeron varios bloques de viviendas sociales. Estos bloques tuvieron la denominación de Grupo José Antonio. Con la llegada de la democracia cambió el nombre de la mayoría de las calles de la ciudad, pero en este caso la denominación a día de hoy sigue intacta. Los vecinos así siguen llamándolo. Algunas características del BSF son inmutables.

La gestión de estas viviendas (Grupo José Antonio) y la evolución de las mismas, ha sido compleja. Al principio las expectativas de las personas que se fueron a vivir a ellas eran muy buenas, poco a poco las viviendas fueron sufriendo un proceso de degradación físico y social. A principios del siglo XXI algunos de estos bloques presentaban un aspecto similar al Beirut de los 90′, la zona parecía un lugar en estado de guerra. Algunos bloques de este grupo de viviendas fueron demolidos, se habían convertido en un lugar inhabitable e insalubre. En el BSF se entendía que ese grupo de viviendas era un barrio aparte. Hoy día, el aspecto de los bloques que quedan en pie no dibuja un futuro prometedor.

Las viviendas del BSF por su carácter social estuvieron sometidas a unas condiciones contractuales con poco margen para que el mercado actuase. Estas viviendas fueron adjudicadas en unas condiciones muy favorables y el precio mensual por el que al final los vecinos se convertían en propietarios era muy bajo, ahora bien, no se podían vender o traspasar. Esto hizo que actuará la “ley del secreto”, los vecinos hacían traspasos mediante contratos privados y muchos de los que traspasaban se iban del barrio o traspasaban las viviendas tras el fallecimiento de los padres. Dada la “no legalidad” de estos traspasos el precio de las viviendas siempre fue bajo, lo que atrajo y absorbió a la población con pocos recursos económicos. Más allá o más acá de las formas instituidas que siempre existen y que a veces dominan, existe una centralidad subterránea informal que garantiza el perdurar de la vida en sociedad (Maffesoli, 1988).

La población en el BSF ha seguido un proceso similar a la de cualquier barrio periférico de cualquier ciudad de tamaño mediano. Las personas que se fueron al barrio a vivir con más de 50 años en general murieron allí sin cambiar de residencia. Los que se fueron siendo niños o nacieron allí, si cursaron estudios y encontraron un trabajo, en general marcharon hacia otras partes de la ciudad. Si alguien del BSF comenzaba una relación con alguien de otro barrio de la ciudad, habitualmente elegían para vivir el otro barrio. Si los dos jóvenes eran del BSF había más opciones para quedarse en él. Si los jóvenes pertenecían a la etnia gitana la posibilidad de permanecer en el barrio se multiplicaba notablemente. Aquellas personas jóvenes que no continuaron estudios, tuvieron dificultades laborales o problemas con las drogas tuvieron muy difícil la salida del BSF y en la mayoría de los casos se quedaron en él.

El proceso seguido por la población ha sido por un lado de envejecimiento progresivo, ya que los primeros moradores han permanecido y lo están haciendo hasta el final de sus días allí, mientras que sus hijos se han marchado del BSF; y por otro lado, de incorporación progresiva de nuevas familias jóvenes y con hijos, en su mayoría inmigrantes. La etnia gitana merece un estudio aparte, aunque en general ha permanecido en el BSF. En el siglo XXI el BSF ha seguido absorbiendo a la población con menos recursos de la ciudad.

Algunas familias jóvenes, en su mayoría personas nacidas y criadas en el BSF han buscado una residencia de más calidad y cerca del BSF en lo que en su momento fue la industria de cerámica “La Primavera”. Esta urbanización creó algunas expectativas positivas al principio, parecía que personas del resto de la ciudad e incluso de fuera de la misma podrían venir a vivir a este lugar. Ocurrió lo contrario: el BSF absorbió esta urbanización.

Actualmente y desde hace algunos años el proceso puede resumirse de la siguiente manera: del BSF salen familias hacia la urbanización de la cerámica “La Primavera” o hacia el resto de la ciudad. El BSF o el Grupo Jose Antonio absorben población extranjera o de otros barrios de la ciudad con pocos recursos.

El BSF fue construido como una ciudad fuera de la ciudad. Las personas residentes comentaban irónicamente que si les hubiesen construido un consultorio médico, un cine y un cementerio no les habría hecho falta ir al “pueblo” para nada. Con una escuela, un mercado, una iglesia, una farmacia, un estanco… las necesidades básicas las tenían cubiertas y si no querían salir del BSF no les hacía falta hacerlo. Dadas las condiciones de aislamiento inicial: distancia respecto al casco urbano, no urbanización de los accesos, el coste económico del transporte público y la presencia de la cerámica “La Primavera” (última barrera), había que tener una firme voluntad para acercarse al resto de la ciudad. Cuando construyes una ciudad fuera de la ciudad, es más fácil que se consoliden unas normas, hábitos y costumbres distintos a los de la mayor parte de la población. El BSF hizo de la distancia otra de sus señas de identidad.

El BSF ha luchado históricamente por mejorar la situación urbanística en desventaja con la que partía: Asfaltado de calles, mejora del alcantarillado, creación de pequeños jardines entre los bloques de viviendas, creación de una plaza pública, construcción del muro de contención de las aguas que escurren desde la montaña los días de lluvia, mejoras urbanísticas que se han logrado con mucho esfuerzo y que no han conseguido, sin embargo, retener a la población en el BSF. El éxito de un barrio aparece cuando los nacidos en ese barrio quieren permanecer en él al independizarse de sus padres.

El movimiento asociativo, como en el resto de la ciudad, tuvo el punto álgido en los 80′ y 90′. El BSF pasó de tener una comisión que organizaba “La Fiesta” (San Francisco de Asís) a constituirse en una asociación de vecinos. Muy reivindicativa en sus principios ha ido perdiendo fuelle y energía conforme los hijos de los fundadores del BSF se marchaban del mismo.

La construcción del polideportivo municipal en el BSF produjo y produce a día de hoy acaloradas discusiones. El debate se centra fundamentalmente en torno a la piscina municipal puesto que el resto de instalaciones tienen un uso masivo y continuado durante todo el año. En los 80′ en muchos lugares de España se construyeron equipamientos públicos de uso diario cerca de aquellos barrios periféricos que se habían construido en los 60′ para erradicar la infravivienda. El objetivo era claro: se pretendía que el uso de estos equipamientos acercara el resto de la ciudad a esos barrios. En la mayoría de los casos el resultado fue negativo. Las personas del resto de la ciudad que visitan el polideportivo municipal llegan a él en transporte público o privado y no se produce ningún tipo de relación entre vecinos del BSF y vecinos del resto de la ciudad. Si nos situamos dentro de las instalaciones, en las que hay normas, se juega por equipos o hay actividades organizadas son copadas por los clubes de la ciudad y no hay problemas relevantes.

Los problemas y el debate fundamental vienen entorno a la piscina municipal. El margen en esta instalación lógicamente es más ancho y cuando el margen es amplio, las grietas son grandes y se cuelan por ellas efectos indeseables. Una parte del BSF, con el consentimiento del resto de la ciudad y de los poderes públicos, ha absorbido esta instalación y en algunos casos se ha hecho con la “propiedad” de la misma. Todo esto era muy evidente hace unos años, en los últimos tiempos ha mejorado considerablemente y hay un mayor control. El estigma, sin embargo permanece; una parte importante de la población de Villena es reacia a usar las instalaciones.

En los 80′ se creó también una magnífica escuela infantil: Amigo Félix. Tiene unas buenas instalaciones, buenas profesionales y un buen proyecto pedagógico. Es una escuela hecha para toda la ciudad, poco a poco también ha sido absorbida por el BSF.

Fue también durante los 80′ cuando se implantó una comisaría de Policía Nacional en el BSF. Con este servicio se pretendían lograr 2 objetivos fundamentales:

  • Colocar un servicio público en el BSF para incrementar el número de visitas al mismo por parte del resto de la ciudad.
  • Establecer un punto de control y una referencia para supervisar la conflictividad social que en aquellos momentos emergía con intensidad. La comisaría no fue absorbida por el BSF, desapareció y con ella desaparecieron los objetivos planteados.

El BSF sigue aislado en el espacio, anclado en el tiempo y lastrado por unas condiciones socioeconómicas que lo sitúan claramente en desventaja. Los mayores retos de tipo social de la ciudad de Villena se encuentran en la actualidad allí. El BSF sigue absorbiendo nuevos vecinos, aumentando exponencialmente su diversidad y generando islas dentro del propio barrio, pero islas que tienen poca relación entre ellas y que no generan el sentido de vecindad que existió en el momento de la fundación del mismo.

No existe ningún estudio histórico sobre los gitanos de Villena, teniendo como única referencia de esta población el libro de Gómez Alfaro “La gran redada de los gitanos”, en la que comenta como en 1717, Fernando VI establece un listado de 75 poblaciones en las que se obliga a vivir a los gitanos. Una de las poblaciones asignadas fue Villena, contando en 1746 con 8 familias gitanas. En toda la provincia sólo se asentaron gitanos en las localidades de Villena y Orihuela. El hecho de que en esa época Villena fuera la única población del alto Vinalopó habitada por gitanos, podría explicar la realidad histórica de que nuestra localidad cuente con la mayor población gitana de toda la comarca.

ANÁLISIS DE RESULTADOS

  • En Villena, a fecha del 2.5.1996, existen aproximadamente 650 personas de étnia gitana
  • Teniendo en cuenta que la población de Villena a 27.2.1996 era de 31.477, la población gitana en Villena representa el 2.1 % del total.
  • La pirámide de distribución de la población por edades de la población gitana se asemeja al de los países tercer mundistas, es decir, una amplia base de población infantil ( población < 16 años 40%, por 22% de Villena), en disminución progresiva a medida que aumenta la edad, y muy pocas personas en edad avanzada ( población >65 años 7%, por 15 % de Villena). Se parece a una pirámide perfecta, a diferencia de la población de total de Villena, que tiende a una disminución progresiva de nacimientos y a un aumento progresivo de la esperanza de vida.
  • Los gitanos/as que viven en el casco son entre 230-240, y suponen el 40 % del total de los que viven en Villena.
  • El casco cuenta con el mayor porcentaje de gitanos/as de Villena mayores de 65 años (el 10 % del total de la población gitana del casco), y el menor porcentaje de población de menores de 16 años (36 % del total de la población gitana del casco).
  • El 82 % de la población gitana lleva toda su vida residiendo en Villena. Esta cifra aumenta al 89 % si sumamos la población gitana que se ha establecido aquí al contraer matrimonio con un gitano/a nacido aquí.
  • Aunque lo de los “gitanos errantes” forma `parte más de un mito que de una realidad, sí es cierto que la movilidad del pueblo gitano es mayor es superior al resto de población, debido principalmente a motivos laborales, situación precaria de la vivienda, conflictos intraétnicos etc. El 94 % de las familias gitanas de Villena residen 20 años o más (el 84% de ellas toda la vida)
  • La media de familias gitanas que se instalaban en Villena era de una cada dos años, lo que rompe con el tópico de la llegada masiva de familias gitanas a la localidad.
  • En asentamiento de estas nuevas familias era en un 61 % de los casos en el casco, quizá por el precio más asequible de la vivienda. La mayor parte de estas familias eran propietarias de la vivienda.
  • El tiempo de residencia en la misma vivienda es de 12.5 años de media en el casco.
  • El hacinamiento de la población gitana en Villena (tomando como indicadores el Nº de personas por habitación > a dos) es del 23 % de los hogares, siendo en el casco la más alta del total de los gitanos/as de Villena con el 39 %.
  • El porcentaje de personas gitanas por hogar es de 4.4 de media en total, siendo en el casco de 5 personas.
  • En cuanto a servicios y equipamientos de las viviendas se obtuvo lo siguiente: el 12% de viviendas habitadas por gitanos/as carecen de LUZ, un 9% en el casco. Un 11% de viviendas habitadas por gitanos/as carecen de AGUA, un 11% en el casco, y un 33 % sobre el total de vivienda habitada por gitanos de Villena. La inexistencia de retretes en las viviendas habitadas por gitanos/as en Villena se concentra totalmente en el casco. En torno a 7 casos, lo que supone un 15 % del total de viviendas encuestadas del casco. De todos los hogares encuestados, en 20 carecen de cualquier electrodoméstico, un 15 % en total, siendo en el casco del 13 % . Tan sólo el 17% de las familias gitanas de Villena tienen teléfono, en el casco un 15 %.
  • En cuanto al grado de satisfacción con la vivienda, se obtuvo que el 74 % de las familias gitanas están satisfechas, frente a un 22 % insatisfechas y un 1.5 % “regular”. En el casco disminuye el porcentaje de satisfacción al 69 %, sube el de insatisfacción al 27 % y a un 4 % el de “regular”.
  • En cuanto al grado de satisfacción con el barrio, se obtuvo que en el casco es donde la población gitana de Villena menos se interrelaciona con los vecinos/as, y donde mayor descontento existe si lo comparamos por ejemplo con la población gitana de S. Francisco. Un 42 % de los encuestados del casco (en torno a 20 familias) se muestran insatisfechos en sus relaciones vecinales, un 51 % satisfechos y un 7 % “regular”. Estas relaciones deterioradas se explican según los autores por factores como: delincuencia, actividades ilegales, suciedad, falta de recursos etc.
  • En el plano laboral, tan sólo el 8 % de los gitanos/as de Villena susceptible de tener un empleo trabaja por cuenta ajena, dado de alta en la Seguridad Social. El 92 % restante no significa que no trabaje, sino que es posible que lo haga en actividades no dadas de alta o por cuenta propia: mercado, cebolla, limpieza de hogar, recogida de fruta, caracoles etc.
  • La población gitana laboralmente activa en Villena (sumando nº trabajadores/as por cuenta ajena + nº personas que cobran subsidio por desempleo) no supera el 9 % . En el casco asciende al porcentaje del 8 % (nadie de ello cobrando subsidio)
  • De las personas desempleadas en edad de trabajar, el 56 % están inscritas en el INEM
  • El 24 % de la población gitana de Villena es analfabeta, lo que supone que 3 de 4 gitanos/as mayores de 10 años no saben leer ni escribir. El porcentaje de mujeres analfabetas supera en 12 puntos al de los hombres (30 % frente al 18 %).
  • La mitad de las familias gitanas, el 51 %, no tienen ningún tipo de vehículo. Un dato significativo es que según algunos estudios, el 33% de los españoles poseen algún automóvil, mientras que en el caso de los gitanos/as de Villena la cifra decrece a un 9 %. Comparativamente, se observa que el 52 % de las familias gitanas del casco no tienen vehículo, y del 48 % restante el 64 % son coches, 4 % furgonetas y el 32 % motos.
  • Tan sólo el 26 % de gitanos/as mayores de edad poseen carnet de conducir, obteniendo en el casco la cifra más baja de todos los gitanos/as de Villena (un 15 %).
  • Del total de familias gitanas encuestadas, 25 estaban compuestas por matrimonios mixtos (payo/agitano/a), un 18 % de los casos. Casi uno de cada 5 matrimonios era mixto. En el casco este porcentaje decrece al 8 %, lo que denota una pobre relación interétnica, y una falta de fluidez entre las dos comunidades. Esta realidad junto a otros factores propician la hipótesis de que la población gitana del casco está más cerrada sobre sí misma que la población gitana de otros barrios de Villena.
  • El estudio de población gitana de SS.SS. establece varias conclusiones:
    • – La necesidad de complementar estos datos con otros de naturaleza cuantitativa
    • – Las mayores carencias materiales en la población gitana de Villena (esto es extrapolable al casco), se dan en los aspectos del trabajo reglado como en los servicios mínimos de las viviendas (agua, luz, hacinamiento, etc)
    • – Establecer líneas de actuación en la población gitana:
      • – Por edad: dirigidas a los menores de 16 años (40 % del total) encaminadas a la total escolarización, incremento del nivel de estudios y promoción socio-laboral
      • – Por género: dirigidas a mujeres, con mayor porcentaje de analfabetismo
      • – Por barrios: al Bloque Jose Antonio y al Rabal (= casco), como mayor prioridad.

Villena, Abril de 2.009, por el Equipo Redactor: El Arquitecto: José Miguel Esquembre Menor.-

Determinar el planeamiento

El municipio de Villena ha dispuesto hasta 1990, de un Plan General Municipal de Ordenación que fue aprobado definitivamente por la Comisión Provincial de Urbanismo, el 30.4.1982, en sustitución del Plan General para Villena del año 1957

Aunque más adelante se reseña con mayor profundidad la problemática urbanística que ha conducido a la prematura revisión del vigente PGMO de Villena, podemos destacar aquí como principales factores desencadenantes: la falta de operatividad del planeamiento en el Suelo Urbano (la mayor parte de dicho Suelo quedó pendiente de la redacción de Planes Especiales), así como la Modificación del PGMO de fecha 28.11.1985 por la que una superficie de 41 has de terreno clasificado como Suelo No Urbanizable se convertía en Suelo Urbanizable Programado de uso industrial, siendo SEPES el promotor de esta actuación. La aprobación por parte de la CPU de esta modificación de PGMO se condicionó a que en el plazo de 6 meses el Ayuntamiento de Villena iniciase los trabajos de revisión del entonces, actual, PGMO, para la des-calificación de suelo industrial existente, en exceso.

Por todo ello, el Ayuntamiento de Villena acordó la contratación por concurso público del Proyecto de Revisión del PGMO, cuyos trabajos fueron encargados al equipo de “Prodein Urbanismo” el 5.11.1987

A partir de esa fecha el proceso de elaboración del nuevo PG de Villena, ha pasado por las etapas, de acuerdo al Pliego de Condiciones que rige los trabajos, de Información Urbanística, Avance del Planeamiento, Sugerencias y participación ciudadana y elaboración de Información Urbanística.El documento final de información urbanística fue entregado al ayuntamiento el día 29.7.1988. 

Como resultado de las reuniones e Informes emitidos por el Servicio Territorial de la COPUT y el equipo redactor, respectivamente, el Ayuntamiento Pleno en sesión ordinaria de 1.12.1988 acordó por unanimidad los criterios  para la redacción definitiva del documento de Revisión del PGMO de Villena.

VILLENA

VILLENA. Barrios

La estructura de la ciudad organizada en barrios forma parte de la memoria colectiva desde hace mucho tiempo. Algunas zonas se han ido formando por la misma reestructuración urbanística de la ciudad, otros, sin embargo, debemos situarlos en el extrarradio villenense. Así pues, Villena está formada por el barrio San Francisco, Las Cruces, El Rabal, Las Virtudes, La Paz, La Encina, San Antón, El Grec, El Carril, El Mercado, Banda de Música y Paseo Chapí. Otras zonas son La Zafra y la Sierra Salinas. Existen 2 emplazamientos en nuestra ciudad, La Morenica y el Bulevar Maestro Carrascosa, que son 2 barrios situados en los ejes de Villena, que han ido creciendo por el progresivo aumento de población. Como vemos en el plano la delimitación del Centro histórico engloba la totalidad del barrio del Rabal y una pequeña porción del barrio de San Antón.

El crecimiento de Villena como ciudad ha seguido un criterio de ciudad compacta y espacios públicos intercalados en la trama urbana, obligando al desplazamiento de los equipamientos con mayores necesidades espaciales como son los centros educativos o deportivos a los límites del núcleo urbano.

Debido al desarrollo urbanístico de los últimos años la generación de suelo nuevo atraído por los menores costes para construcción han acabado produciendo un incremento demográfico focalizado en estos nuevos barrios también atraídos por la disposición de mejores servicios, aparcamiento, accesibilidad, proximidad a zonas comerciales o infraestructuras de comunicaciones y por las calidades constructivas y economía de las mismas. Este movimiento demográfico ha manteniendo la estructura urbana de menor densidad en las zonas altas del municipio, el Centro Histórico o algunos barrios residenciales como el barrio de “La Constancia”.

Dentro del municipio de Villena, podemos encontrar zonas con diferentes tejidos edificatorios, dando lugar a zonas menos densas en los nuevos barrios y una mayor densificación en la parte alta del municipio.

Así pues esta estructura de menor densidad suele concentrar a una población de mayor edad arraigada a la vivienda familiar, mientras que las zonas donde las condiciones migratorias vienen definidas por calidades constructivas derivadas principalmente de promociones de viviendas protegidas o sociales muy envejecidas, años 70-80, acaban ocupadas por la población con menores recursos o personas inmigrantes atraídas por los bajos costes, destacando el Barrio San Francisco. Por último el Centro Histórico reúne tanto las condiciones de baja densidad como unas soluciones constructivas antiguas que añadidas a los problemas de accesibilidad suponen unos costes elevados en aspectos de rehabilitación, condiciones que han dado como resultado el abandono de inmuebles y la ocupación ilegal de muchos de ellos por personas sin recursos y en riesgo de exclusión social a menudo vinculado con negocios de la droga aumentando la falta de seguridad del barrio.

VILLENA. Edad de la edificación

Esta movilidad demográfica ofrece un panorama actual en el que en el Centro Histórico se ha asentado principalmente la etnia gitana desarrollando una problemática social vinculada al mercado de las drogas en la parte alta, dejando la parte baja a una población más envejecida y sin indicios de relevo generacional. Mientras que en el Barrio San Francisco, por disponer de más vivienda social, ha atraído principalmente a población inmigrante extranjera, búlgara, musulmana, rumana… obligados a convivir con la etnia gitana existente dando lugar a conflictos derivados de la multiculturalidad actual del barrio, de la delincuencia o la falta de civismo, ofreciendo éste una imagen de “gueto”.

Actualmente las condiciones de seguridad, índice de criminalidad o la estigmatización social son condicionantes muy importantes, por lo que el Barrio San Francisco y el Centro Histórico encuentran serios problemas en cuanto a inversiones privadas que ayuden a la normalización de los mismos acentuándose cada vez más los problemas señalados.

Uno de los principales problemas competenciales relacionados con el desarrollo urbano de Villena tiene que ver con la forma de crecimiento longitudinal debido a la limitación lateral que suponen las infraestructuras de conexión supramunicipal como son la Autovía A31 y la línea de tren. Estas infraestructuras competen al Ministerio de Fomento y a ADIF respectivamente y a pesar de la reclamación histórica de la ciudad de Villena para soterrar las vías del tren y que no coarten su crecimiento, esta opción nunca se ha supuesto una prioridad para las administraciones superiores.

Otro de los conflictos competenciales evidentes que ha arrojado el análisis integrado ha sido el del vertedero de Villena, especialmente desde que recientemente se cerrara el vertedero de Crevillente y las basuras que recogía éste fuesen derivadas a Villena. Existen numerosas quejas vecinales contra los olores que llegan a la ciudad debido a la dirección de los vientos ocasionales, pero esta competencia es de la Generalitat Valenciana.

Otro elemento importante y culturalmente muy relevante para la gente de Villena es la explotación de los acuíferos, que corresponde a la Conferencia Hidrográfica del Vinalopó, pero no se tienen datos concretos de los pozos particulares, que se cree que están produciendo la sobre-explotación de estos acuíferos.

En cuanto a las competencias de paisaje y territorio, relativas a la Comunitat Valenciana, Villena está redactando un Plan de Paisaje que establezca unas directrices locales específicas y sirvan como base para todos los futuros planeamientos urbanos.

Por último, con respecto a las competencias en el ámbito patrimonial, destaca que el Centro Histórico ya no depende de la Generalitat gracias al Plan Especial de Protección de Centro Histórico, pero todos los Bienes de Interés cultural sí que competen a la Generalitat a la espera de que se redacte un Plan Director que devuelva sus competencias al propio municipio.

Con la premisa de dotar a la administración municipal de herramientas que les permita tomar decisiones, a priori de competencia no local, para la ejecución de infraestructuras en la ciudad y su término municipal se están redactando desde hace varios años proyectos para la planificación del territorio desde una perspectiva local más cercana.

Ejemplo de ello es el proyecto del “Plan Especial de Protección del Centro Histórico-Artístico de la ciudad de Villena” aprobado en 2009 y que desarrolla la normativa específica para el Castillo de la Atalaya y su entorno urbano, declarado dicho Castillo Monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional mediante decreto de 3.6.1931 y su trama urbana conjunto histórico-Artístico por el decreto 666/1968 de 21 de marzo, como monumento que dio origen a la ciudad actual. O el “Plan Estratégico, Natural, Cultural, Agrícola y Sostenible de la Huerta y la Laguna de Villena” que marca las líneas y estrategias de actuación para desarrollar el Plan Especial de Protección de este espacio que cuenta con una protección cautelar desde 1992.

Así pues Villena actualmente está trabajando para la redacción del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del municipio para la sustitución/actualización del existente ya obsoleto debido a que fue aprobado hace más de 25 años, en 1992 y al crecimiento urbano que ha sufrido el municipio estos últimos años. El “Plan de Paisaje” marcará las directrices y estrategias a seguir para la protección y valoración del paisaje desde todos los aspectos que le influyen, urbanísticos, medioambientales, turísticos, agrícolas, productivos… para su correcta legislación a definir por el PGOU. O el estudio para la implantación de un Nodo Logístico en el término aprovechando la situación estratégica territorial para potenciar el tejido industrial tanto de Villena como de toda la comarca.

Otro aspecto destacable para la gestión municipal es la aparición del “Foro Económico y Social” desde el año 2014. Este Foro surge de la búsqueda de la implicación de la ciudadanía en las decisiones importantes para el municipio así como la conexión con el Ayuntamiento de una forma más directa. Para ello el Foro se reúne periódicamente y forma comisiones de investigación sobre temas, problemas y aspectos que se recogen de la propia ciudadanía, trasmitiendo una información al Ayuntamiento previamente tratada y estudiada. Se convierte por tanto en una herramienta de participación muy vinculada al propio Ayuntamiento y desde la cual se redacta en marzo de 2014 la “Estrategia Villena + innovación (ETV+i)”, documento en el cual ya se recoge la necesidad de renovación del PGOU actual o la redacción de un Plan de Paisaje para regular las intervenciones en el término municipal. En el proyecto estratégico de la Provincia de Alicante (ETV+i), en lo que atiende al ámbito de influencia de Villena se planteaba 2 aportaciones de interés: La Ruta de los Castillos y los Paisajes del Vino.

Además, propone al Eje del Vinalopó como un sector que reúne las condiciones idóneas para articular un eje de desarrollo regional configurado como una importante ciudad lineal. El Eje de transformación del Vinalopó se apoyaría en la recuperación del cauce, como corredor ecológico y paisajístico, y en el desarrollo de un espacio urbano lineal mediante la concentración de los nuevos desarrollos a lo largo de los viarios que estructuran el eje. En el caso de Villena afirma que es conocida por la fabricación de calzado, y que como complemento a la industria de la edificación, se pueden desarrollar otros proyectos innovadores vinculados a reinventar los sectores tradicionales y los espacios agrícolas, los cuales tienen un enorme potencial.

Todos estos planes y proyectos permiten a los técnicos municipales tomar las decisiones oportunas para instalación o ejecución de cualquier proyecto o actividad sin la necesidad de elevar a la administración pertinente los expedientes, así como implicarse en los proyectos que quieran incidir en el municipio.

1. Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana ( Generalitat Valenciana, 2011)

Objetivos:

General: La Estrategia Territorial pretende definir el modelo de territorio que vamos a tener dentro de 5, de 10 y de 20 años, e identifica el conjunto de acciones y proyectos para crear un territorio de calidad y para dinamizar el sistema productivo valenciano desde el territorio, puesto que éste es el soporte y destinatario final de las decisiones inversoras de los agentes económicos.

Area del Vinalopó: Ser el eje logístico e industrial más importante del sureste peninsular.

Contenidos específicos para Villena:

En torno al municipio de Villena, se desarrollará uno de los centros de actividades económicas más importantes de la Comunitat Valenciana y del sureste peninsular. En este ámbito coexistirán parques industriales, logísticos y plataformas intermodales de transporte, que se beneficiarán de las interdependencias mutuas y de las economías de escala Para que este espacio sea competitivo tiene que integrarse plenamente en la Infraestructura Verde, poseer una imagen de excelencia y ser un elemento impulsor de la regeneración ambiental y paisajística de un entorno que cuenta con activos territoriales tan importantes como las lagunas de Salinas y Villena, o la colonia agroindustrial de Santa Eulalia, cuya recuperación supondrá un auténtico salto de calidad en la competitividad de este territorio

2. Plan de Dinamización de Producto Turístico (Ayuntamiento de Villena, 2006)

3. Plan REVITA (Ministerio Admin. Públicas, 2007-2013)

4. Plan Especial del Centro Histórico de Villena (Ayuntamiento de Villena 2001-2009)

Objetivos: Urbanísticos:

  • 1. Conexión e integración del centro Histórico de Villena en la trama del resto de la ciudad.
  • 2. Mejora de la accesibilidad.
  • 3. Reforzamiento del sistema de equipamientos, recorridos y espacios de uso colectivo. Calidad de Hábitat urbano.
  • 4. Renovación y mejora de las infraestructuras y redes de servicios.
  • 5. Regeneración de la trama en zonas desestructuradas manteniendo la trama Histórica en el resto del recinto.
  • 6. Potenciación de la actividad comercial como uno de los principales revitalizadores del barrio.

Arquitectónicos:

  • 1. Salvaguarda de los valores Histórico-Arquitectónicos.
  • 2. Consolidación de la Función Residencial.

Sociales:

  • 1. Incrementar la Población en el Centro.
  • 2. Evitar la formación de guetos evitando la concentración de la población desfavorecida.
  • 3. Mejorar los niveles de empleo y la población activa.
  • 4. Aumentar la actividad económica.
  • 5. Promover la educación, formación y calidad de vida de la población.
  • 6. Disminuir la inseguridad ciudadana.
  • 7. Fomentar los procesos de participación social.

Contenidos específicos Villena:

En cuanto a las propuestas de ordenación, se habla en primer lugar de alineaciones y mejoras del viario, aludiendo al objetivo de mejorar la accesibilidad a la vez que reducir el tráfico interno y la ocupación de los espacios públicos por los vehículos. Se hacen varias propuestas de nuevo viario, cambios de alineaciones y aparcamientos reguladores, además del necesario tratamiento de pavimentos y mobiliario urbano para mejorar la imagen del Centro Histórico. En segundo lugar se habla de remodelaciones urbanas planteando fundamentalmente 4 remodelaciones. Una de ellas, planteada sobre la Plaza Mayor, trata de recuperar un espacio urbano y los edificios que los conforman de indudable interés histórico cultural.

Otra va destinada a reordenar la zona de Santa Bárbara, y su extremo opuesto norte (Plaza del Mirador). La tercera sería la reurbanización del eje rodado Plaza Santa María, Calle La Rambla, La Pedrera que comunicaría el eje Santiago-Santa María con La Pedrera. La cuarta se propone en la zona alta, generando una zona de dotaciones, y de actividad recreativa-lúdica, que haga atractiva su visita al ciudadano de Villena o al visitante, compatibilizándola con la residencial que actualmente es dominante y que se pretende regenerar.

En cuanto a las propuestas sociales, se plantean 7 programas de acción, que son:

  • 1. Programa de educación y formación: El Centro histórico como proyecto educativo más allá de la escuela.
  • 2. Programa de cultura y participación: Propuesta para el refuerzo del tejido asociativo y la ampliación del desarrollo cultural.
  • 3. Programa de desarrollo económico: Una propuesta global sobre turismo, hostelería, comercio y algún equipamiento de interés para la ciudad.
  • 4. Programa de inserción sociolaboral: Una propuesta sobre empleo, como elemento más normalizador y socializador de los más vulnerables.
  • 5. Programa de diversificación poblacional y realojo de la población en desventaja: Una propuesta sobre alternativas de vivienda, dispersión de la pobreza y mejora de los hábitats.
  • 6. Programa sobre seguridad ciudadana: Una propuesta más allá de lo delictivo.
  • 7. Programa de comunicación: Una propuesta de difusión de los valores principales del Centro histórico.

Resultados:

Es evidente el apoyo a la regeneración urbana y social de la zona. La posibilidad de nuevas familias habitando el lugar y el conjunto de actuaciones culturales y sociales contribuyen a frenar el deterioro de la zona. Preguntando a la ciudadanía de Villena, nos comentan que después de casi 3 legislaturas, esto está por cuantificar… Por eso, el que no haya resultados cuantificables es algo a tener en cuenta. Por otra parte, algunas actuaciones urbanísticas del Plan REVITA se circunscriben a los planteamientos del Plan Especial en cuanto a la recuperación de espacios y construcción de edificios

5. Plan Municipal de Igualdad de Oportunidades entre hombres y mujeres. (Ayt. de Villena 2012-2014)

6. III Plan para la integración y la convivencia. (Ayt. de Villena 2014-2017)

7. Plan de acción comercial Villena. (Oficina Pateco 2009)En la 1ª convocatoria de fondos FEDER, Villena resultó agraciada con 1.400.000 € con su proyecto Estrategia DUSI (2014-2020)-Plan Implementación (2015-2019.) La Estrategia DUSI es la guía del Desarrollo Medioambiental, Urbano, Económico y Social para un periodo que se establece entre 2014 y 2020.

Esta Estrategia establece una doble escala temporal para sus actuaciones, definiendo un periodo general para la Estrategia en un plazo entre 2014-2020, siendo algunas de sus líneas de actuación, el inicio de actuaciones que deberán consolidarse y otras actuaciones transformadoras que se deberán tener continuidad a largo plazo, en el periodo 2020-2030.

El periodo establecido para el Plan de Implementación se acota en un plazo más controlado entre 2015-2019, para asegurar un mayor control y certidumbre del desarrollo correcto de sus operaciones, de forma realista con la capacidad de aplicación y proporcional a la cantidad de financiación.

Hay que destacar que la Estrategia DUSI y el Plan de Implementación recogen la continuidad de un anterior PLAN REVITA con financiación europea en el periodo 2007-2013, siguiendo de forma coherente algunos de sus objetivos ya apoyados a nivel europeo.

Esta Estrategia DUSI incluye en sus 31 Líneas de Actuación, todas las que se seleccionarán para el Plan de Implementación (para las que se solicita el apoyo de cofinanciación). Para las restantes, no se solicita cofinanciación en los FEDER, aunque se les busca una alternativa de financiación ya sea con fondos propios del Ayuntamiento, con otros programas de Fondos Europeos o financiación de otras entidades o Administraciones (Generalitat, Ministerio).

El Plan de Implementación es la herramienta desarrollada para estructurar las líneas de actuación de la Estrategia subvencionables por los fondos FEDER.

El plazo de ejecución del Plan de Implementación se inicia en las actuaciones puestas en marcha en 2015 y se ha limitado voluntariamente hasta el año 2018, quedando el año 2019 un pequeño remanente de presupuesto para cuestiones de asistencia técnica y justificación de la cofinanciación. Se asegura de este modo que las actuaciones comprendidas puedan ser desarrolladas en una legislatura, evitando los posibles riesgos que pudieran derivarse ante un cambio de prioridades políticas del consistorio en un hipotético cambio de gobierno local.

Delimitar el plazo de ejecución entre 2015 y 2019 establece un periodo muy controlado y acorde a la capacidad administrativa y presupuestaria local, con un margen de imprevistos que puede incluir los posibles cambios en la coyuntura económica y social internacional.No le faltan retos a Villena…


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

ARCOS DE LA FRONTERA

Arcos de la Frontera. Población (INE)

Arcos de la Frontera. Pirámide de Población

Arcos de la Frontera. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

Arcos de la Frontera. Paro

Arcos de la Frontera. Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Arcos de la Frontera​ es un municipio de 527,54 km2  en el sector septentrional de la provincia de Cádiz, colindando por una pequeña franja de su límite municipal con la provincia de Sevilla, situado a una altitud de 185 msnm y a 67 km de la capital de provincia, y ubicado en un cerro junto al río Guadalete, que a lo largo de la historia obligó a construir puentes de cada vez mayor altura para salvarlo. El emplazamiento del núcleo principal de Arcos constituye una de sus principales particularidades geográficas, situado sobre un escarpe de arenisca, dista de la capital de la provincia 65 Km y se sitúa prácticamente en el centro geográfico del término municipal.

Limita al N con los municipios de Espera y Bornos, al NE con el municipio de Villamartín, al E con los municipios de El Bosque y Prado del Rey, al SE con los municipios de Benaocaz y Ubrique, al S con los municipios de Algar y San José del Valle y al O con el municipio de Jerez de la Frontera.Se trata del municipio más poblado de la comarca de Sierra de Cádiz y también el más extenso. Es un importante lugar para el turismo interior y la industria comarcal, y tiene una posición estratégica entre la Campiña Jerezana y la Serranía. Tiene además un rico pasado, al haber sido capital de la Taifa de Arcos en la época musulmana y capital del Ducado de Arcos” a partir de 1493.

El término municipal de Arcos de la Frontera se asienta entre 2 de los grandes Dominio Territoriales de Andalucía, Valle del Guadalquivir y Sierras y Valles Béticos. Estas áreas geográficas se dividen en subdominios. En el territorio arcense coincide 3 de estas subzonas, Campiñas Bajas, que ocupa más de la mitad del término municipal, Sierras Subbéticas, el segundo subdominio más extenso dentro del municipio y un pequeño sector al sureste correspondiente a Sierras Penibéticas.Este encuadre territorial explica la posición de interfaz que ocupa Arcos dentro de la provincia de Cádiz al situarse entre la Campiña de Jerez y la Sierra de Grazalema, una localización privilegiada que le confiere muchas de sus características morfológicas.

Por otro lado y atendiendo a los elementos básicos para la organización y estructura del territorio de la Comunidad Autónoma establecidos por el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA), Arcos de la Frontera se encuentra catalogado como “ciudad media 2”, formando parte de los Territorios Organizados por Redes de Ciudades Medias Interiores.

El municipio se halla enclavado en la vertiente atlántica, sometido al clima mediterráneo con influencia atlántica y situado a media altura en la cuenca del Guadalete. Este río supone uno de los accidentes geográficos más determinantes en la morfología del municipio, ya que entre otros sucesos ha dado lugar al conocido escarpe de “La Peña”.La Ciudad de Arcos ocupa las cumbres y laderas de una serie de “Peñas” en la margen derecha del Río Guadalete, y en el interior de un amplio meandro que este río realiza en su curso medio. Las altitudes oscilan entre los 50 m. de la orilla del río y los 195 m. de la base del Castillo, es decir un desnivel superior a los 140 m., con importantes escarpados casi verticales, sobre todo al Suroeste y Norte.

Dos son los elementos que definen la hidrografía de Arcos de la Frontera: por una parte, el carácter torrencial de las lluvias, propio del clima mediterráneo y por otra parte, la permeabilidad variable de los materiales, finalmente responsables de un exorreismo muy acusado pero efímero y una tendencia al encajamiento de los cauces principales.

El examen del mapa hidrográfico revela la existencia de una red hidrográfica abundante, dendriforme y jerarquizada. Además del Río Guadalete cuenta con cauces de cierta importancia como el Río de Ubrique, Río del Bosque, Río Majaceite, Río Tavizna y otros. La disposición de esta red está fundamentalmente orientada en sentido Noreste-Suroeste.

El Río Guadalete recorre dentro del término de Arcos aproximadamente 33 Km, su trazado en el municipio se inicia en el Embalse de Bornos, para ser represado de nuevo muy cerca del núcleo urbano principal, tras este embalsamiento, prácticamente en el centro del término, el río forma el meandro que ha dado la particular forma al cerro de arenisca sobre el que se sitúa el núcleo de Arcos. Ya aguas abajo, ve aumentado su caudal tras la incorporación de otros cauces como el Río Majaceite y el arroyo Salado hasta su entrada en el término municipal de Jerez de la Frontera.Otra de las particularidades de la hidrológica superficial del municipio es la presencia de 4 embalses, aunque sólo el Embalse de Arcos se sitúa completamente dentro del término municipal se pueden encontrar otras tres represas compartiendo sus límites, el Embalse del Guadalcacín, el Embalse de Bornos y el Embalse de Los Hurones.

El Embalse de Arcos, que cuenta con una superficie de 28 Has., inició su explotación en el año 1966, siendo el riego el destino del agua desembalsada. La lámina de agua contempla, entre otros usos recreativos, la pesca, contando con el único escenario de pesca acondicionado por la Consejería de Medio Ambiente de la provincia de Cádiz.

En cuanto a la hidrológica subterránea, el término de Arcos cuenta con la presencia de tres acuíferos, Los Llanos de Villamartín, el Aluvial del Guadalete y Arcos-Bornos-Espera, los tres pertenecientes a la Cuenca Hidrográfica del Guadalete-Barbate.

El Acuífero de Los Llanos de Villamartín, se localiza en la comarca de la Sierra de Cádiz, ocupa parte de las unidades fisiográficas de las Campiñas serranas nororientales, de Jerez- Arcos y de las vegas y valles fluviales del Guadalete. Administrativamente constituye la Unidad Hidrogeológica 05.5. Junto a este, en el sector nororiental del término aparecen otros pequeños acuíferos carbonatados.

El Acuífero de Arcos-Bornos-Espera se localiza en el sector septentrional de la provincia de Cádiz, en la cuenca media-alta del Río Guadalete, ocupando casi la totalidad del término municipal de Bornos, una parte significativa del término de Arcos de la Frontera y una pequeña área de Espera y Villamartín. Administrativamente constituye la Unidad Hidrogeológica 05.54.

El Acuífero aluvial del Río Guadalete, y los materiales pliocuaternarios permeables asociados a él, se localiza en la cuenca media-baja del Guadalete, en el sector central de la provincia de Cádiz. Administrativamente constituye la Unidad Hidrogeológica 05.55.

De todos los núcleos urbanos que el término municipal posee, el principal, Arcos de la Frontera responde al modelo de asentamiento urbano de origen histórico, que aprovechaba una ubicación privilegiada para facilitar su defensa en una zona fronteriza.

Situado en la zona central septentrional del término, el actual asentamiento responde a la evolución de un primer núcleo que se define en época de dominación musulmana, situado sobre una estrecha franja de terreno elevado comprendido entre dos escarpes que le sirvieron como elementos naturales de defensa, dominando las tierras de cultivo del valle del Guadalete y de las tierras calmas de su entorno.

Tras la conquista cristiana y la estabilización de la frontera, acaecen los característicos procesos de desaparición de buena parte de las líneas de muralla (una vez abandonada su función defensiva), lo que permite la extensión de la ciudad, que en este caso, y dadas las circunstancias geográficas y topográficas del asentamiento, se producen en dirección noroeste-sureste, en continuidad de la ciudad fundacional.

Si la ciudad moderna implica la extensión antes descrita, la observación de la evolución urbana de la ciudad de Arcos muestra el gran crecimiento producido en los dos últimos tercios del siglo XX, donde la ciudad se extiende ocupando las tierras calmas al norte del núcleo fundacional, duplicando su población.

Comarca y Núcleos Secundarios

En cuanto a la estructuración territorial que presenta el municipio de Arcos de la Frontera, encontramos como a partir del núcleo urbano principal asentado sobre el escarpe natural que forma “La Peña” y sus laderas, y cuyos antecedentes históricos se han detallado con anterioridad, encontramos como se han ido implantando una serie de núcleos de población, repartidos por el territorio e implantados en base a distintos condicionantes.

Estos núcleos población, con orígenes muy diversos, han adquirido con su evolución social, económica y poblacional, de tales importancia y envergadura que el planeamiento les ha ido confiriendo y reconociendo su condición urbana, en sus distintas categorías, hasta el punto de configurar la estructuración territorial que actualmente nos encontramos.

Respecto al trazado de los viales estructurantes, localización de dotaciones y equipamientos, así como las infraestructuras básicas que posee, serán detalladas en los apartados correspondientes del presente documento de información.

Además de estos núcleos, no podemos obviar la existencia de otros núcleos, que aún sin poseer las condiciones suficientes como para considerarlos núcleos de población urbanos, se implantan en el territorio de forma esporádica y con las expectativas futuras que les pueda permitir la legislación y/o las condiciones socio-económicas. Estos núcleos son los formados por los distintos asentamientos urbanísticos implantados en el suelo no urbanizable a lo largo de la historia, ya sea de forma ordenada mediante la agrupación de viviendas y edificaciones de colonos explotadores de grandes extensiones agrarias, o aquellos formados por el auge surgido a finales del S.XX de las parcelaciones y construcciones ilegales que y que han adquirido una envergadura tal que el presente documento de revisión deberá incidir en su posible integración y contención urbanística.

Hay que mencionar, respecto a estas agrupaciones y/o asentamientos rurales, que el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, en cumplimiento de la legislación urbanística autonómica, ha suscrito el documento por el que se delimitan tanto los denominados “asentamientos urbanísticos” como los “hábitats rurales”.

Edificaciones Dispersas en Arcos de la Frontera

Los núcleos de población ubicados en el término municipal que debemos destacar son los que se detallan a continuación:

A. El Santiscal:

El Santiscal limita al NO por el Lago de Arcos, al NE por el paraje “La cola del embalse” y al S por el Pinar de la Plata y tiene su origen en una villa rústica romana imperial, de la que se conservan vestigios descubiertos a finales del siglo XIX que comprenden un patio peristilado, una piscina, conducciones de agua y varios mosaicos. Parece ser que tuvo uso dilatado durante toda la época imperial romana hasta el siglo VI.

Con posterioridad surge la Hacienda El Santiscal, un caserío de coto y antiguo molino de aceite donado por el marqués de Cádiz; fue dehesa hasta 1850, en que se desmontó y se convirtió en olivar. En 1529 las tierras eran propiedad de D. Luis Tardío Armario, pasando después a manos de los Fernández de Valdespino, los Núñez de Prado, la marquesa del Valle de la reina, la duquesa de Lebrija y por último a Don Eduardo León y Manjón, en vida del cual se comenzaron a construir las primeras casas de la actual barriada.

En 1966 se inaugura el embalse, iniciándose entonces las construcción de las primeras viviendas y la inauguración de dos establecimientos turísticos emblemáticos de la urbanización, El Sombrero de Tres picos y El Mesón de la Molinera en 1965, antiguo molino de los años 30′. En las dos décadas siguientes el crecimiento fue contenido hasta la explosión demográfica de los años 90′, que trajo consigo una demanda deservicios recogidos como previsiones en el Plan General de 1995.

B. Jédula.

Jédula se ubica al pie de la Autovía Jerez-Arcos. Parece ser que Jédula tiene su origen en unos asentamientos Neolíticos estucturados en torno al desarrollo de la agricultura primitiva. También es probable la existencia de un núcleo de población permanente visigótico y otro posterior romano que demuestran la riqueza agrícola de la zona y su ubicación estratégica en las rutas de comunicaciones.

Jédula fue conquistada por los árabes, época en que nace como pequeña villa con el reconocimiento expreso por parte de Alfonso X.

Durante la Reconquista cristiana, se despobló hasta resurgir como un importante cortijo a mediados del siglo XVI, siendo reconocida en 1634 por segunda vez como villa.

Durante el siglo XX surgen sendas industrias Algodonera y Azucarera reforzando su privilegiada ubicación. Apoyada en el trazado de la carretera Jerez-Cartagena, es en la posguerra cuando se puede situar el comienzo de la formación de la actual Jédula, con pérdida de peso económico del tradicional sector primario en beneficio de los sectores secundario y terciario. A ambos lados de la travesía se fue estructurando un pequeño núcleo que vinculaba con viario y parcelario discontinuos el antiguo cortijo, al SO, y las industrias, al NE. El crecimiento urbano provocó que los primeros ayuntamientos de la democracia se preocupasen en la creación de las infraestructuras básicas como abastecimiento de agua, alcantarillado o telefonía, así como en añadir otras dotaciones, como un centro educativo junto al cortijo originario, un pequeño ambulatorio y un equipamiento deportivo.

C. Junta de los Ríos.

El asentamiento de la Junta de los Ríos se ubica en el cruce de la carretera A-389 Arcos-Medina Sidonia con la carretera A-2200 procedente de Jédula. Parece ser que en sus proximidades se estableció la ciudad de Calcena, capital provisional de la cora de Sidonia en el siglo IX como consecuencia del ataque de los normandos a Medina Sidonia. Es el punto donde el río Majaceite se une al Guadalete.

D. La Misericordia.

Este núcleo de población, denominado La Misericordia, se implanta de forma longitudinal apoyado en el trazado de la carretera CA-4104 que une Junta de los Ríos con la barriada del T.M. de Jerez de la Frontera denominada La Barca de la Florida, ocupando ambos márgenes de dicho vial.

Las edificaciones, a lo largo de su breve historia, todas ellas habitadas por población vinculada a las explotaciones agrarias que rodean el entorno en el que se implanta, han ido ocupando en su mayoría el Dominio Público Pecuario que determina la Colada de Puerto Real cuyo trazado coincide con la implantación de dicho núcleo de población.

En la actualidad, la barriada, además de estar recogida en el planeamiento como núcleo urbano, posee infraestructuras básicas de alumbrado público, abastecimiento de agua potable, saneamiento y suministro eléctrico.

D. La Perdiz.

La Perdiz es un núcleo secundario ubicado en la carretera CA-6106 Arcos-Algar, que tiene su origen en la actividad vinculada la sector agrícola y que estructura su crecimiento mediante un vial que ordena a un lado y otro una trama legible de viviendas. Cuenta con un pequeño equipamiento docente y una pista deportiva. Los espacios libres y un SIPS previstos en el Plan General no han sido ejecutados.

E. Las Abiertas.

Las Abiertas es un núcleo secundario que tiene su origen en la actividad vinculada la sector agrícola aunque, apoyado en la carretera de acceso, una instalación industrial anuncia la existencia de otros indicadores económicos. La lectura de su estructura urbana se diluye en una escasamente articulada red de caminos y vías que serpentean dando acceso a las viviendas. Cuenta con una pequeña escuela infantil y una pista deportiva.

F. Vega de los Molinos.

Ubicada en las proximidades embalse de Guadalcacín, la Vega de los Molinos surge en 1948; llamada en principio Descansadero del Drago, pertenece a la Cañada Real de Medina. Los orígenes son agrícolas, llegando durante los años cincuenta grupos de familias que iban a trabajar a los cortijos cercanos y cultivaban sus huertas.

La estructura urbana de La Vega de los Molinos se apoya en los caminos existentes y se articula en base a los pequeños equipamientos que hilvanan una poco definida trama urbana: el Colegio Poeta Julio Mariscal, la Iglesia Nuestra Señora del Rocío, construida en 1984, y un pequeño centro Social.

G. La Pedrosa.

La Pedrosa surge como Poblado de Colonización construido por el Instituto Nacional de Colonización en 1964 según proyecto de Manuel Mondéjar Horodiski. Constaba en el proyecto inicial de 50 viviendas para colonos, sin previsión de alojamientos para obreros, con superficie construida total de 4.015 m2 (una media de 80 m2/vivienda). El equipamiento de que constaba La Pedrosa (denominado inicialmente Vegas de Arcos) era el mínimo requerido por los colonos para las limitadas dimensiones del núcleo: 480 m2 construidos divididos en las escuelas, dos viviendas para maestros y una iglesia.

La estructura urbana apoya las viviendas de los colonos a ambos lados de un único vial de acceso, que se dilata en su tramo central para ordenar espacios libres públicos. La pequeña escala de este Poblado desaconsejó la ubicación habitual de los equipamientos en la zona central estructurando la parcelación; al contrario, se emplazan al final del vial, que desde ese punto diluye su condición urbana para resolver las conexiones con los caminos existentes.

La Pedrosa aún destila una austera composición que huye de referencias tradicionales, enriquecida por el ritmo volumétrico modulado y repetitivo de las viviendas. La iglesia, con influencias de Ronchamp, constituye el sorprendente límite del Poblado donde el empleo libre de la curva funde su referencia culta con el medio rural, dando forma a un sutil equilibrio entre lo rural y lo urbano.

H. Campo de Golf.

El complejo turístico-residencial que actualmente configura el campo de golf denominado Golf Fain, es origen del desarrollo urbanístico de un sector de suelo urbanizable previsto en el PGOU de Arcos de la Frontera en su aprobación en el año 1994.

Dicho complejo inicia su desarrollo a principios del año 2000 mediante la ejecución del campo de golf como instalación turística-deportiva, sobre la que se apoyan determinadas instalaciones terciarias y los complejos residenciales actuales que le confieren la categoría de urbanización y por ende el de núcleo de población con entidad suficiente por entidad, superficie, infraestructuras y población.

El Casco Histórico de Arcos de la Frontera fue declarado Monumento Histórico-Artístico por medio del Decreto 617/1962 de 15 de marzo, en todo el conjunto determinado por la vieja muralla, definido por los restos de la misma que se conservaban, limitado a E y a O por las peñas “Nueva” y “Vieja”, donde se hallan los acantilados, y a N y S por las escarpas, hasta los restos de muralla citados.

“…La ciudad de Arcos de la Frontera cabalga en inverosímil equilibrio a lomos de la Peña. Se llama así en Arcos a la roca sobre la que se cimenta la ciudad. Es de formación arenisca, de color ocre, dorado a los reflejos del sol de Poniente. Larga, de hasta tres mil metros, y estrecha en algún punto, que parece inverosímil se haya podido sobre ella cimentar toda una ciudad sin que ésta se haya al momento deslizado por sus precipicios.

Abrazada la Peña por los meandros del Guadalete, que parece sentir pereza de perder su visión, se recorta en verticales tajos sobre él, de hasta 96 metros de altura, y alcanza en algunos puntos de ésta los 187 metros sobre el nivel del mar.

Esta situación privilegiada hizo de Arcos fortaleza inexpugnable por el Oriente y Occidente, en correspondencia con las escarpaduras que denominan los arcenses Peña Vieja y Peña Nueva, denominaciones fundadas en no se sabe qué ancestrales recuerdos.

Por el Norte y Sur, en cambio, el terreno desciende en pendientes, si bien ásperas, poco accesibles, conservándose aún hoy restos de las murallas romanas y árabes que descendieron por estos sitios su recinto, si bien muy mutiladas y demolidas en gran parte.

Este recinto amurallado comprende únicamente el barrio alto de la ciudad. Sobre el conjunto plano, que como anejo se acompaña al informe, se han trazado y sañalado los restos de esta muralla, que se pueden aún reconocer sobre el propio terreno, siguiendo para ello la descripción detallada que de la situación de la misma hace D. Miguel Mancheño y Olivares en su libro Apuntes para una historia de Arcos de la Frontera…”

Informe presentado por el Ponente D. Fernando de la Cuadra, Académico correspondiente en Cádiz, y leído en la sesión celebrada por la Comisión Central de Monumentos el día 3.3.1958.

La realidad urbana existente se encuentra condicionada por su origen: la simbiosis de un territorio singular poblado por sus cualidades para la defensa y la evolución político-religiosa, seguida tras la unificación han dado lugar a una configuración territorial e histórica común en la Baja Andalucía, de la cual Arcos es uno de los ejemplos mejor conservados.

Su estructura urbana y la implantación en el territorio constituyen valores patrimoniales obvios y que requieren una preservación y una continuidad.

El núcleo urbano, y en especial el casco antiguo, tienen una clara forma alargada, en el sentido Noroeste-Sureste, extendiéndose unos 2,7 km. Las calles son tortuosas, estrechas e irregulares en su sección, teniendo fuertes desniveles. Únicamente algunas calles superan los 8 metros de ancho situándose fuera del Conjunto Histórico y coincidiendo con los principales accesos a éste. El tráfico rodado a través del interior del Casco Histórico sólo puede hacerse por una serie de vías -básicamente dos, una en cada sentido- que confluyen en el Arco de Matrera como único punto de paso en el extremo Sureste desde y hacia el Barrio Bajo.

Las manzanas son irregulares, tanto en forma como en tamaño, y están separadas por calles estrechas, de ancho variable a lo largo de su trazado y con fuertes pendientes en algunos tramos. A lo largo de las calles más anchas se desarrollan manzanas algo más regulares, de forma rectangular alargada, en ambos extremos, tanto en la zona Noroeste, como en el Barrio Bajo.

La estructura parcelaria es también bastante complicada en cuanto a formas y a la diversidad de tamaño. Unido a ello la existencia de propiedades superpuestas dan lugar a casas cuevas que se aprovechan de la diferencia de nivel y que hacen el parcelario aún más complejo. Las parcelas más representativas están entre 100 y 200 m2, salvo en San Agustín Cómpeta. Son bastante abundantes las parcelas de menos de 100 m2, entre un 30 y 45% del total, y casi no existen las mayores de 500 m2.

Los barrios centrales del Conjunto, Santa María y San Pedro son los que tienen parcelas medias mayores, localizándose en ellos los principales edificios residenciales. El núcleo urbano se compone de tres zonas colindantes entre sí que se desarrollan linealmente de Oeste a Este. El extremo Oeste se puede a su vez subdividir en dos áreas claramente diferenciadas: Barrio Alto (al Norte) y la zona Retiro-Feria (acceso oeste).

En el extremo Este el Barrio Bajo, extendiéndose hasta el Sureste en casi un fondo de saco, aparece como un espacio residual y dividido, siendo el último que se ha desarrollado.

El tramo central, el más prominente, sobre las Peñas de Arcos, está compuesto del recinto musulmán y su crecimiento hasta el XIX, y sirve de puente y a la vez constituye una barrera entre los dos extremos que se extienden por las laderas de la Peña y colinas aledañas.

En cuanto a la tipología residencial más característica se puede señalar 2 grandes grupos: la vivienda unifamiliar tradicional, que responde a la casa palacio -en general modesta- y que suele conservarse en buen estado; y la vivienda colectiva o casa de vecinos, que por el contrario sufre un progresivo estado de deterioro. En general la altura de este caserío suele ser de una o dos plantas, aunque los desniveles entre calles hacen difícil la determinación de éstas, pues hay hasta 3 niveles de diferencia entre calles paralelas, sin contar con los desarrollos tipo cueva.

Yacimientos Arqueológicos y otros Elementos del Patrimonio HistóricoNumerosas civilizaciones han pasado por Arcos dejando importantes vestigios en su amplio legado cultural. Ocupada ya desde tiempos prehistóricos, la envidiable situación desde el punto de vista defensivo de su núcleo principal, dominando la vega fluvial del Guadalete y su extensa campiña, parece ser que ya dio lugar a asentamientos turdetanos en la antigüedad que tuvieron continuidad en época romana y durante la ocupación musulmana, llegando incluso a ser un pequeño reino de Taifa.

Aquellos elementos del Patrimonio Histórico que tienen una mayor relevancia han sido catalogados como Bienes de Interés Cultural (BIC), contando Arcos de la Frontera con cinco espacios catalogados como BIC.

Como la mayoría de las poblaciones de esta provincia, su ubicación ha estado ocupada por el ser humano desde tiempos prehistóricos. Arcos, por su propio enclave geográfico ha constituido en todos los tiempos un lugar estratégico. El nombre de Arx-Arcis (fortaleza en altura) proviene de su fundación romana, época en la que aparece como asentamiento “coloniae Arcensium”, otro asentamiento romano fue Santiscal.

Durante la época musulmana su denominación es Arkos, emergiendo como verdadera ciudad próspera y floreciente. En la época del Emirato dependiente de Damasco (711-757) perteneció a la “Cora” de Sidonia. Llegó a convertirse en el siglo XI, en un pequeño reino de Taifa bajo el dominio de Ben Jazrum, rey de origen beréber. En este período el recinto de la villa se amuralló y aunque no hay certeza de que se colmataran con edificaciones todos sus terrenos, se ha mantenido la compleja trama de manzanas, de esta época provienen el trazado de sus calles, el alcázar militar, la muralla, los molinos, etc

Dicen los cronistas que el pasado de esta maravilla urbana se hunde en los oscuros tiempos cuando Brigo, nieto de Noé, plantó aquí el germen de un poblado. Hallazgos de época libio-fenicia y romana confirman ya la existencia de un asentamiento histórico en el I milenio aC, que pudo tomar el nombre latino de arx –fortaleza– por las expresivas condiciones de su topografía.

En época andalusí, Arkus aparece con plena identidad, como importante fortaleza vinculada a los principales sucesos políticos de la cora de Siduna, o provincia de Sidonia, en la que estaba encuadrada y a la que llegó a servir de cabecera en algún momento. El geógrafo al-Himyari relata que era una «fortaleza sobre el Guadalete. Es una ciudad que data de la antigüedad que ha sido destruida varias veces y después repoblada. Su territorio encierra numerosos olivares…».

Su agitado carácter se pone de manifiesto al contarse entre las plazas sublevadas contra la autoridad de Córdoba a fines del siglo IX, rebeldía que acarreó su asalto y demolición de sus fortificaciones por el emir Abd Allah. Al disgregarse el Califato en el siglo XI, Arkus se erigió en corte del reino de taifas de los Banu Jizrun, bereberes marroquíes del tronco zanata, o cenetes, traídos para integrar uno de los cuerpos más aguerridos del ejército califal. Su emir Muhammad Ibn Jizrun «estableció en ella su soberanía, consolidando sus defensas e incrementándola en riquezas», aunque en el año 1068 el rey de Sevilla al-Mutadid se apoderó de la ciudad y la incorporó a su reino.

En 1086 Arcos une su destino a la presencia almorávide, al servir de escala a las tropas del gran emir Yusuf Ibn Tasufin en su marcha hacia los campos de Zallaqa donde obtendría una aplastante victoria sobre los cristianos, papel de guarnición que repite un siglo después, en 1190, al ser punto de concentración de los contingentes del califa almohade Yaqub al-Mansur antes de su campaña contra Portugal. El declive de la ciudad andalusí acontecería a mediados del siglo XIII, al someterse a los castellanos tras la caída de Jerez. Vana fue la revuelta de sus pobladores musulmanes durante la sublevación de los mudéjares que se propagó por toda Andalucía, pues en 1264 fue tomada definitivamente por Alfonso X y expulsados sus habitantes. Desde entonces, constituyó una de las principales bases de operaciones cristianas de la frontera con el reino de Granada. Desde ella sus señores, los Ponce de León, marqueses de Cádiz y duques de Arcos, extendieron un vasto estado nobiliario. A estos siglos de leyenda debe buena parte de su ambiente y de su cautivadora fisonomía.

En 1255 y en 1264, el rey Alfonso X tomó la ciudad para Castilla, siendo cedida al infante don Enrique, aunque volvió a manos reales debido a su carácter fronterizo. En 1300 recibe el rango de concejo.

El estado señorial de Arcos pertenece a los Ponce de León, linaje que tiene su origen en el tronco castellano de los Cabrera, uno de cuyos primogénitos, Pedro Ponce de Cabrera, había casado con Aldonza Alfonso de León, hija ilegítima de Alfonso IX y Aldonza Martinez de Silva, Señora del honor de Mansilla.

Evolución histórica de Arcos de la Frontera y sus murallas: historiografía y fuentes escritas.

Sobre el promontorio rocoso en el cual se asienta esta población (en adelante utilizaremos el término coloquial, “la peña”), existió una fortaleza al menos desde época andalusí temprana, tal como se deduce a partir de Una descripción anónima de al-Andalus, fuente cronística y geográfica bajomedieval. En la misma, Arkus (Arcos de la Frontera) es definido como un castillo cuya fundación “… se remonta a tiempos muy lejanos, pues fue construida por los antiguos, que la llamaron Qal`at al-Nusur (Fortaleza de las Águilas)

La mención más antigua de Arkus para época andalusí nos remite a mediados del s VIII y los textos medievales islámicos indican que durante la etapa emiral fue destruida dos veces.

Ya en el siglo X, las fuentes escritas mencionan la fortaleza arcense en un par de ocasiones. La primera, como residencia de un alto ex-funcionario de la corte omeya y la segunda con motivo de la aceifa de 914, segunda campaña de ´Abd al-Rahman III al-Nasir por la Baja Andalucía.

Debemos señalar que durante estos siglos Arcos de la Frontera quedó inscrita en la kura de Sidonia como una de sus principales ciudades, llegando en ocasiones a ejercer de capital de la misma además de Medina Sidonia, tal como sucedió también con Calsena o Jerez de la Frontera. En opinión de Viguera Molins, el fenómeno del traslado de la capital de la kura, así como el cambio de topónimo —de Qal`at al-Nusur a Arkus— podría estar relacionado con la siguiente cita que nos transmite al-Himyari en época bajomedieval, basándose a su vez en testimonios previos: “… es una fortaleza (hisn) sobre el Guadalete. Es una ciudad que data de la antigüedad; ha sido destruida varias veces, después repoblada. Su territorio encierra numerosos olivos…”.

En el siglo XI Arkus contó con taifa propia regida por una dinastía beréber hasta el año 1066. Precisamente en este contexto contamos con una primera referencia para las defensas de la localidad, ya que en el año 1011 el primero de los régulos, Muhammad: “… se apoderó de Arcos (Arkus) que es una de las más importantes fortalezas de al-Andalus, y la dominó. Estableció en ella su soberanía, consolidando sus defensas e incrementándola en riquezas…”.

Algo más prolijas son las fuentes árabes para los dos siglos siguientes, cuando la población experimentó un notable crecimiento al amparo de su condición de escala para los ejércitos de los imperios norteafricanos durante sus campañas en al-Andalus, tal como sucedió por ejemplo en 1190 con las huestes almohades. Unas pocas décadas antes, durante las segundas taifas, Arkus había sido la primera en someterse a los Unitarios en 1148, mientras que por esas mismas fechas el sufí Ibn Qasi también les prestaba juramento en el hisn Arkus. Durante esta centuria, al-Idrisi incluyó este asentamiento en el distrito (iqlim) de Lac, junto a Tarifa, Algeciras, Cádiz, Beca y Jerez de la Frontera, mientras que Ibn Sa‘id lo define como kura y ma´quilperteneciente al reino —mamlaka— de Sevilla.

Al amparo de las grandes conquistas de la Bética iniciadas por Fernando III, será su hijo el infante D. Enrique quién en 1253 conquiste Arkus a los musulmanes, los cuales la volverían a ocupar momentáneamente entre 1261 y 1264, momento en el cual Alfonso X la integró definitivamente en la Corona de Castilla. A partir de este momento asistimos a la configuración de la nueva realidad geopolítica y socioeconómica que será la frontera. Desde entonces Arcos de la Frontera tendrá carácter de colonia o presidio militar, situación que perdurará durante toda la Baja Edad Media.

Encontramos en las fuentes escritas de aquellos siglos algunas alusiones donde se nos da cuenta del estado de las murallas y del castillo, así como del acusado vacío demográfico que padeció la villa. Contamos con dos interesantes testimonios para finales del siglo XIII, en el primero de los cuales Arcos de la Frontera aparece como residencia de tan solo ocho caballeros. El otro documento es una relación de gastos de las plazas fronterizas más expuestas de la comarca del Guadalete, emitido en 1294 con motivo de la campaña granadino-meriní. Según cálculos hipotéticos realizados por García Fitz, los peones disponibles para la defensa de dicha población durante esta época oscilarían entre sesenta y ciento veinte.

El problema de la despoblación debió ser tan acuciante por estas fechas, que Arcos de la Frontera ni siquiera aparece presente en las asambleas de Hermandades de la Baja Andalucía desarrolladas entre 1295 y 1320. Para paliar esta situación y salvaguardar la defensa del enclave, Alfonso XI pone la villa con todo su término bajo la jurisdicción de Sevilla en 1338, manteniéndose así hasta 1401.

Durante esta época, una vez extinguida la amenaza meriní, se acomete un exitoso proceso repoblador concediéndose para ello franquicias jurídicas, fiscales y militares. Por cuanto a nosotros más nos interesa, sabemos que a finales del siglo XIV, concretamente en 1380 y en 1394, se llevan a cabo reformas en el castillo y la cerca.

En la siguiente centuria se produce una continua mejora de las condiciones de vida, a la par que la iniciativa bélica pasa a manos castellanas. En este contexto se acomete una nueva y gran reforma en las murallas y en el castillo en 1430. Aunque la descripción que nos proporciona esta fuente es bastante detallada, nos parece significativa la ausencia de menciones a una puerta a la que llegase el camino de Matrera, así como la referencia a la Torre de la Traición, que el cronista local Mancheño y Olivares identificaba con la torre albarrana conservada en este frente sureste de la muralla): “Item está caída e derribada la torre que diz de la Traición desde la bóveda que corre a la iglesia de San Juán “.

Alonso-Ruiz, M. M.ª y García-Pulido, L. J. 2013: “Estudio histórico-arqueológico de la muralla sureste de Arcos de la Frontera (Cádiz)”, Arqueología de la Arquitectura, 10: e004. doi: http://dx.doi.org/10.3989/arq.arqt.2013.005

Fernán Ponce de León inició uno de los mayorazgos andaluces mas antiguos en torno a la ciudad de Marchena, señorío que recibe en 1309 de Fernando IV. Posteriormente se agregarán al mayorazgo, Mairena (1342) por merced de Alfonso IX, Bailén (1349) por compra a la corona, y Arcos (1440) concedida por Juan II, con el título de conde, a cambio del título de conde de Medellín.

Rodrigo Ponce de León III Conde de Arcos, II Marqués y I duque de Cadiz, adquiere los Palacios (1471) y Pruna (1482). Los Reyes Católicos le conceden la villa y título de Marqués de Zahara, título que llevarán los primogénitos de la Casa. De los Reyes Católicos también recibe la villa de los Casares (1493) con el título de conde, otorgándole el título de Duque de Arcos, en compensación por la incorporación a la corona del ducado de Cadiz.

En 1666 por matrimonio, se incorpora a la casa el título de Duque de Maqueda

Los Ponce de León son uno de los linajes implicados en la reconquista castellana de Al-Andalus que más poder catalizaron en el antiguo reino de Sevilla, junto con los Guzmanes de la Casa de Medina Sidonia, con quienes compitieron durante los siglos XV-XVI.

Esta estirpe, de origen gallego o asturiano, se afincó primero en el reino de León, prosperando a la sombra de la Corte, y luego algunos de sus miembros acompañaron las huestes que arrebataron Al-andalus al Islam, logrando tierras y honores.

En el siglo XIV se sudecieron las alianzas con los Guzmán, extinguiéndose la rama leonesa a mediados de la centuria, basculando la cabeza del linaje a Andalucía. Para paliar las pérdidas ocasionadas por la guerra dinástica castellana, y cubrir una deuda familiar, en 1387 se desprendieron de la aldea y castillo de Bornos (Córdoba) a la Casa de Alcalá. A caballo entre los siglos XIV y XV participarían de las banderías nobiliarias castellanas.

Logran el ducado de Arcos en compensación por la supresión del marquesado de Cádiz, que se incorpora a la Corona. Sus señoríos se extienden por las actuales provinicas de Sevilla (Marchena, capital del Estado ducal; Paradas, Los Palacios, Mairena del Alcor, Guadajoz, las dehesas de Pruna y de las Algámitas), Cádiz (la propia Cádiz, Arcos de la Frontera, Zahara de la Sierra, Rota, Chipiona y la Isla de León, hoy San Fernando, además de las poblaciones de la Serranía de Villaluenga: Villaluenga del Rosario, Ubrique, Benaocaz, Grazalema), Málaga (Casares con Manilva, Genalguacil, Jubrique), Almería (la taha de Marchena: Huécija, Terque, Benquerique, Illae, Alhama, Instinción, Rágol, Alsodux y Alhabia), Jaén (Bailén) y Badajoz (Villagarcía de la Torre).

El heredero del duque de Arcos llevaría el título de marqués de Zahara. De este modo, la rama principal de los Ponce de León fue propietaria del Señorío de Marchena (1309); el condado de  Arcos (1429); el marquesado de Cádiz (1471), luego convertido en ducado (1484) para posteriormente revertir al realengo; el ducado de Arcos (1489); el marquesado de Zahara (1492); el condado de Casares (1493); el condado de Bailén (1522) y el señorío de Villargarcía, cuando Luis Ponce de León, V señor de la villa, se casó con Francisca Ponce de León, hija del III duque de Arcos. A la muerte de la XIII duquesa de Nájera, Ana Manuela Sinforosa Manrique de Guevara y Velasco, dicho título recayó en el VII Duque de Arcos, cuya descendencia ostentó el XVI, XVII y XVIII ducado de Nájera, hasta que en 1780 se produjo la muerte de Antonio Ponce de León, XI duque de Arcos, y su Casa se incorporó a la de Osuna.

En 1408 el rey pone la ciudad en manos de su privado Ruy López Dávalos, para otorgarla a los Ponce de León en 1440, duques de Arcos, hasta bien entrado el siglo XVIII, alcanzando su cenit entre los siglo XV y XVII. En el siglo XV se fundaron los hospicios de los Franciscanos Descalzos y otro próximo a la Iglesia de San Pedro. El Ayuntamiento es trasladado a la Plaza del Castillo. La cárcel se traslada a una casa donde se construirá más tarde el Convento de Mercedarias Descalzas. En la Plaza del Castillo se situaron la alhóndiga y a su espalda la casa matadero.

A partir del siglo XVI se inicia la construcción del Convento de San Francisco (1510), el de religiosas de San Juan de Letrán (1539), el Hospital de San Roque y el de San Pedro. Igualmente se inicia la construcción de un nuevo matadero fuera de la Puerta de Jerez. Durante el siglo XVIII se produce una expansión urbana que supera la extensión de sus murallas árabes.

En 1706, Felipe V le concede el título de Noble y Fidelísima por su demostrada fidelidad a la causa en la guerra de sucesión. El terremoto de Lisboa de 1755, cambió su fisonomía, afectando a las Iglesias de Santa María, San Pedro y San Agustín, hundiéndose el muro norte del Castillo, que al caer al foso y enterrarlo, dio origen a la calle Nueva

Durante el siglo XVIII, la ciudad se desarrolla definitivamente fuera del recinto amurallado, surgiendo 3 enclaves: el barrio de la Corredera, el de más calidad, con las residencias de la burguesía, Hospital de San Juan de Dios, Pósito de Carlos III, Mesón del Duque e Iglesia de San Miguel; el barrio de San Francisco, en torno a la Iglesia de los Franciscanos del siglo XVI, en la que destaca la Capilla de las Aguas; y el barrio Bajo, cuyo origen puede estar en un asentamiento morisco en el actual barrio de Cómpeta.

1873. Arcos de la Frontera (IGN)

En el siglo XIX, además de la epidemia de fiebre amarilla y el paso de los franceses, que causaron daños en el Castillo y la Plaza, el hecho más importante para el patrimonio de Arcos es la desamortización de Mendizábal, la ciudad no parece experimentar ningún desarrollo importante, fuera de lo consolidado en el siglo XVIII, siendo lo más probable que se consolidaran con más caserío las barriadas ya existentes fuera del recinto amurallado. Se puede decir que ya a principios del XX el casco se ha consolidado. Se producen transformaciones de edificios religiosos y se ponen a la venta posesiones eclesiásticas rurales, que frenaron el incipiente desarrollo industrial, por la transformación de los promotores industriales en terratenientes.

1911 Arcos de la Frontera (IGN)

Las últimas décadas del siglo XIX están marcadas por un momento de estancamiento económico y de crisis social que estalla en continuas motines o insurrecciones como los sucesos de la “Mano Negra” o la “asonada a Jerez” en 1892. En esta última etapa del siglo XIX es cuando va a nacer un incipiente y cada vez más fuerte movimiento obrero, en torno a la “Sociedad Fraternidad Obrera” que va a aglutinar a una gran masa de la población dedicada a las labores del campo y a otros trabajos obreros y tradicionales,El comienzo del siglo XX no trae aparejado grandes cambios. Hasta la segunda década del siglo XX, no habrá un crecimiento poblacional cada vez más acuciante. En 1917, durante la gran riada, se derrumbará el antiguo puente de piedra y en 1920 se erigirá el actual puente colgante de San Miguel. Su construcción coincide con una etapa de paro y crisis al estar la economía local básicamente orientada al campo. La estructura de la propiedad de la tierra, en posesión de una minoría de la población, influirá en el desarrollo de la vida local, no ayudando a la calma social y desarrollando un aumento de la conflictividad durante la Segunda República española.

El golpe de Estado del 18.7.1936 y la posterior represión franquista, con al menos 87 arcenses asesinados abrirán paso a la dictadura y a los años del hambre​. Desde 1936 hasta prácticamente los 60′, Arcos estará dominado por la miseria y el paro agrícola, principales motivos por los que se convierte en una localidad que pierde población por la emigración de gran parte de sus jóvenes al extranjero o a las grandes ciudades españolas.En el período 1950-1970 se produce el mayor crecimiento de la ciudad con la creación de nuevas barriadas que se desarrollan de forma desordenada por el N y el E: La barriada de la Obra Sindical del Hogar y los barrios del Portichuelo, Barrio Bajo y Retiro-Feria. Las transformaciones de la trama urbana del recinto amurallado desde el siglo XVI han respondido básicamente a pérdidas de calles por construcción, incorporación al espacio libre de espacios privados o de espacios originados por desprendimientos de la roca. También se han realizado aperturas de nuevas calles o la configuración de plazas y espacios libres, aunque todas ellas han sido de relativa importancia en cuanto a la modificación de la trama existente.

No será hasta los años 60′ cuando comience una mejora de la calidad de vida, que trae consigo un desarrollo del sector turístico, siendo en el período 1950-70 cuando se produce el mayor crecimiento de la ciudad. Hasta principios de los años 60′ se configuró un anillo concéntrico de crecimiento. Pero es a partir de esta década, cuando comienzan a aparecer nuevas tipologías edificatorias (bloques y viviendas unifamiliares aisladas, pareadas y en hilera) levantadas sobre nuevos trazados, que amenazan tanto el original núcleo urbano amurallado, como la primera zona de crecimiento y el caserío tradicional.

Los avatares sociales de la primera mitad del siglo XX apenas generan modificaciones en las tendencias de crecimiento urbano del núcleo de Arcos. Las limitaciones topográficas, unidas a una especial coyuntura política y económica, frenan otras formas de ampliación del perímetro existente que no sean las de consolidar las barriadas surgidas a lo largo de los ejes históricos, colmatando vacíos urbanos que fijan el borde urbano en el eje de calle Molino hacia el O y a lo largo de la calle Pérez Galdós, hacia Levante. Este proceso de crecimiento, dilatado a lo largo del tiempo, permitió una perfecta adaptación de la edificación a las irregularidades topográficas, severas aunque menos acusadas que en el núcleo histórico original: se toman caminos históricos como ejes estructurantes del viario, se evitan laderas excesivamente pronunciadas, se decanta con el factor tiempo un proceso de adición de edificaciones edilicias de modesta formalización pero adaptadas de manera natural a las pendientes.

La segunda mitad del siglo XX asiste a un proceso de crecimiento del núcleo de Arcos que desborda los límites contenidos durante los decenios precedentes. Las Normas Subsidiarias de Planeamiento de 1986 permiten reconocer los límites de la ciudad que se consolida a partir del desarrollismo que siguió a la autarquía de la posguerra hasta las primeras actuaciones surgidas de los ayuntamientos democráticos. En el Barrio Bajo se supera la barrera fijada durante dos siglos en el hospital de la Caridad para construir dos barriadas desconectadas entre sí (barriada Juan Carlos I y en torno a la plaza Juan de Borbón) pero que mantienen en su escala doméstica y en la relación entre edificación y espacios libres la densidad edificatoria adecuada para generar nuevas centralidades.

En dirección Poniente, las líneas de crecimiento se bifurcan dejando entre ambas el Cerro de la Reina, de gran trascendencia paisajística y urbana.

Hacia el Suroeste, se colmata la avenida Miguel Mancheño como continuación natural de la calle Muñoz Vázquez y como apoyo del nuevo barrio de la Verbena, al Sur de este eje. Y hacia el Noroeste se mantiene la calle Molino como eje directriz, más allá de calle San Francisco, incluso superando la travesía para desarrollar el polígono Jadramil y la barriada de la Zorra. En este ámbito es posible reconocer en el trazado de las barriadas de la Paz y del Portichuelo una relación entre espacios libres y edificios que modelan formas ejemplares de implantación y que generan irrenunciables modos de convivencia y de relación vecinal.

El creciente uso del automóvil obliga a dotar la carretera Bornos-Jerez de los servicios que exige una travesía urbana de escala regional, aunque su rasante modificada genera una barrera física entre la ciudad y los crecimientos hacia el Oeste que la han superado. Las Normas Subsidiarias de 1986 reconocen la ciudad consolidada durante las desiguales ampliaciones conexiones entre las nuevas barriadas y la ciudad y a resolver la ausencia de dotaciones que estuvieron en el origen de estos crecimientos.

El Plan General de Ordenación Urbana de 1995 propone Unidades de Ejecución sobre Suelo Urbano que colmatan importantes vacíos urbanos, a la vez que define Sectores de Suelo Urbanizable Programado y No Programado que establecen las tendencias de crecimiento urbano que se consolidarán en la primera década del siglo XXI: resuelven en el Barrio Bajo la conexión en las traseras de la Iglesia de María Auxiliadora pero hacia el N y el O, parecen ignorar la sensibilidad topográfica y la necesaria prioridad de conexión entre partes de ciudad para producir un modelo urbano ajeno a sus formas tradicionales de asentamiento y de ocupación del territorio y de las laderas que ha sido analizado pormenorizada mente en otro apartado de este Estudio Previo.

En el siglo XXI se ha convertido en la entrada de la Ruta de los Pueblos Blancos y Conjunto Histórico-Artístico. Junto con sus magníficos paisajes, la hacen destino turístico de primer orden en la provincia de Cádiz, lo que constituye su principal fuente de ingresos.

Además, existe una incipiente industria vitivinícola, destacando por ser la primera bodega de Andalucía en producir vino tinto en época moderna.

En Febrero 2012, se aprueba en pleno municipal la constitución de la “Unidad Técnica para elaboración de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana”, integrada en el Área de Urbanismo, responsable de la redacción  del nuevo Plan General.

Durante el transcurso de elaboración del nuevo PGOU (Plan General de Ordenación Urbana) se considerará de gran importancia y repercusión la mayor participación posible por parte del colectivo ciudadano, que se producirá a partir de diferentes procesos participativos. Las aportaciones, sugerencias y alegaciones serán puestas en valor y en la medida de lo posible serán incorporadas a los trabajos de redacción del nuevo Plan General.

El planeamiento urbano no es un hecho científicamente reglado ni el resultado inevitable de un cuerpo legal. Ante todo, el Planeamiento es un compromiso político articulado mediante el acuerdo o pacto. La responsabilidad política del Planeamiento se materializa en su Redacción, Aprobación y fundamentalmente su Desarrollo y Gestión.

Simplificando, podríamos aislar en todo planeamiento urbano 2 objetivos primarios:

  1. Analizar y plantear soluciones a los problemas urbanos existentes (déficit, conflictos, insalubridad, segregación, destrucción patrimonial, incumplimiento de previsiones, etc).
  2. Prever, programar y estimar futuras necesidades.

Es decir, en el planeamiento urbano confluyen tanto el problema complejo de la renovación, conservación y transformación de la ciudad existente como el problema de concebir y proyectar la nueva ciudad.

Todo esto ha de materializarse en un determinado documento técnico legal (Plan General de Ordenación, en este caso) enmarcado dentro de un sistema de figuras de planeamiento de carácter jerárquico, definido por la Ley del Suelo, algunas de cuyas claves a continuación se desarrollan:

El Plan General es originario, ya que no requiere de una figura de planeamiento de jerarquía superior, a su vez es necesario ya que constituye la llave de los instrumentos de Planeamiento de Desarrollo. Además podemos decir que el Plan General es un instrumento de ordenación integral por lo que supone la expresión de un proyecto de ciudad, sirviendo de herramienta de expresión de la voluntad pública.

Este proyecto de ciudad ha de plasmarse en una propuesta que debe contemplar el diseño de los elementos clave de la estructura urbana por un lado y la previsión de transformación de los tejidos existente y de crecimiento, por otro.

El Plan, por consiguiente, no debe concebirse como una fotografía de un futuro deseable ni estructurarse como una yuxtaposición de políticas sectoriales (vivienda, infraestructuras…), sino que debe ser concebido como un conjunto de acciones a desarrollar en el tiempo conforme a un orden de prioridades establecido en función de la voluntad política del municipio.

La revisión del Plan General vigente surge de la existencia de problemas concretos que hoy es preciso resolver, y muy especialmente de aquellos que se derivan, aunque sólo de manera incipiente y en algunos casos, de la situación actual.

La consecuencia de esta situación, que viene prolongándose desde hace algún tiempo, es que todos los diagnósticos realizados hasta la fecha concluyen en la necesidad de reformular muchos de los aspectos del planeamiento actual que no se ha mostrado eficaz para la resolución de algunos problemas históricos de Arcos de la Frontera. Todos estos hechos hacen que el Plan General deba ser revisado para, de nuevo, ofrecer una idea general de la Ciudad que sea asumida por todos, así como para alcanzar unos objetivos más reales y ejecutables, objetivos que no pueden conseguirse por un simple expediente de modificación de Plan o de revisión de su Programa de Actuación.

De igual  forma un proceso de Revisión del Plan tiene la ventaja de abrir un proceso de coordinación y concertación con el resto de las Administraciones Públicas en lo que se refiere, básicamente, a la ejecución de infraestructuras. En buena medida los incumplimientos que se detectan en el Plan vigente se deben a la no ejecución de las infraestructuras públicas adscritas a otras administraciones.

Ante esta evidencia se trataría ahora de iniciar, primero un proceso de información y luego de coordinación y concertación con las distintas Administraciones Supramunicipales que permita establecer un programa de actuaciones públicas que se inserte y sirva de soporte al esquema territorial propuesto. La garantía de su ejecución mediante la firma de convenios de concertación de actuaciones dotaría al resto de las actuaciones propuestas en el Plan de un grado de certidumbre y viabilidad imprescindible para asegurar la consecución de los objetivos y finalidades perseguidas.

El origen del planeamiento municipal, que cuenta con aprobación oficial, y puede constatarse está datado a partir del año 1967 en forma de Planes Especiales (Planes Parciales actualmente) al no existir planeamiento de rango superior; y se han ido sucediendo hasta la fecha en la que se encarga la redacción las NNSS de Arcos de la Frontera en el año 1980Este planeamiento origen de los desarrollos urbanos que han derivado en los actuales barrios de la ciudad urbana que encontramos en la actualidad son los que se describen a continuación:

• Plan Especial de la Urbanización “San Rafael”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 20/04/67 B.O.P. 3/5/67.

• Plan Parcial de la Urbanización “Arcos de la Frontera”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 23/02/68 (condicional) B.O.P. 09/03/68.

• Proyecto de Ordenación de la finca “El Portichuelo”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 05/10/68 B.O.P. 16/10/68.

• Plan Parcial y Proyecto de Urbanización “El Santiscal”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 20/11/68 B.O.P. 15/12/68. Declarada de Interés Turístico Nacional.

• Proyecto de Alineación de “Las Callejas’’.

• Plan Especial y Proyecto de Urbanización “La Gallarda”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 20/04/71 (condicional) B.O.P. 07/06/71.

• Plan Especial de Ordenación Urbana “Zona de la Morena”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 11/08/71 (condicional) B.O.P. 23/08/71.

• Plan y Proyecto Especial de Extensión de “La Verbena”, aprobado definitiva por C.P.U. 30/11/72 (condicionado a las instalaciones).

• Plan Especial de Ordenación de la Finca “Santa Teresa”, aprobación definitiva por C.P.U. 31/07/73 (condicionado) B.O.P. 08/08/73. Condiciones: Presentación del proyecto de Urbanización. Depuradora y destino del afluente.

• Grado de Urbanización y disciplina urbanística del Planeamiento Parcial.

• Plan Urgente de protección. Dicho Plan debió ser redactado en 197576, por encargo de la Dirección General de Bellas Artes, a los arquitectos Doña Gloria Alcazar, D. Carlos Baztan y D. Carlos Lavesa.

Estos fueron utilizados como base para la redacción de las Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal para Arcos de la Frontera, iniciadas en el año 1980 mediante convenio entre la Excma. Diputación de Cádiz y el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, por el que se encarga la redacción de las éstas, a los arquitectos D. Gustavo Escartín y D. Ricardo Urgoiti, con la tramitación que se detalla:

  1. Acuerdo plenario de 22.9.1983, por el que se expone al público, con plazo de un mes, el Avance de las Normas Subsidiarias y se suspende el otorgamiento de licencias en las zonas que se delimitan.
  2. Anuncio a la exposición pública del Avance aparecido en el B.O.P. número 262, de 15.11.1983, y por Bando de la Alcaldía de 21 de Noviembre.
  3. Aprobación inicial por acuerdo plenario del Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera de 27.5.1985 exponiendo a información pública el documento de Normas Subsidiarias por plazo de 30 días, señalándose igualmente las áreas afectadas por la suspensión del otorgamiento de licencias.
  4. Anuncio de información pública de la aprobación inicial de las NN.SS. de Planeamiento aparecido en el Boletín Oficial de la Provincia de fecha 21.6.1985 y en el Banco de la Alcaldía de 27 de junio.
  5. Advertidas deficiencias en la documentación preceptiva se acuerda. nuevo plazo de información pública que se anuncia en el B.O.P. de 11.9.1985.
  6. Acuerdo plenario de 20.5.1986 del Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera aprobando provisionalmente las NN.SS.
  7. Aprobación definitiva por la Comisión Provincial de Urbanismo, en reunión celebrada el día 11.12.1987, con excepción de las deficiencias y modificaciones señaladas en los apartados 3º y 4ºde dicha resolución.
  8. Aprobación definitiva en Sesión Plenaria de fecha 11.4.1988 de la redacción definitiva del texto y planos de las Normas Subsidiarias.

Paralelamente a la elaboración, tramitación y aprobaciones descritas, se han realizado otros estudios relacionados con Arcos de la Frontera, aunque sin ningún rango legal, y que se basan en las siguientes temáticas.

En primer lugar en 1981, se encarga por parte de la Dirección General de Arquitectura del M.O.P.U., un estudio del Casco Histórico, encaminado al desarrollo de una Actuación Piloto. Dicho estudio fue adjudicado al equipo dirigido por el Arquitecto D. José Luis García Grinda. Se entregó la 1ª fase en 1983 y la 2ª en 1986, esta última a la Dirección General de Arquitectura de la Junta de Andalucía, a la que ya se habría transferido las competencias. El trabajo ha quedado posteriormente interrumpido por lo tanto no se ha realizado la 3ª fase. Dicho trabajo contiene un análisis pormenorizado de todas y cada una de las edificaciones del área, y es un buen documento de trabajo que sirvió de base para la definición del inventario de edificios de interés por las NN.SS.

Y en segundo lugar, en 1987, finalizó el otro trabajo, redactado por encargo de la Dirección General de Urbanismo de la Consejería de Obras Públicas y Transporte de la Junta de Andalucía, realizado por los arquitectos D. Juan Manuel Fernández Serdan y D. Rafael Van Baumberghen Hernández, siendo directora del trabajo la arquitecto Doña Rutina Fernández Ruiz. Se trata de un Informe-Diagnóstico Previo del Conjunto Histórico-arquitecto de Arcos.

Arcos de la Frontera PG 1995. Delimitación UE

Plan General Vigente de 1.995

A finales de la década de los 80′ se inician los trabajos de redacción del Plan General de Ordenación Urbanística en sustitución de las Normas Subsidiarias ya redactadas, designando para tal cometido al arquitecto D. José Luis Suarez Cantero. El documento iniciado por éste concluye con la aprobación del documento correspondiente al Avance en sesión plenaria de fecha 10.2.1990.

Posteriormente, como consecuencia del cambio de regidores municipales tras las elecciones municipales del año 1991, se estima oportuna la continuación de la revisión del planeamiento iniciada pero asignado al arquitecto D. Rafael González Calderón para tal cometido, culminando éste la elaboración completa hasta la aprobación definitiva del documento actualmente en vigor con la tramitación que se detalla:

  1. Aprobación inicial por acuerdo plenario del Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera de 21.12.1993.
  2. Aprobación definitiva por la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo con fecha 1.12.1994 a excepción de las modificaciones y subsanación de deficiencias reflejadas en la resolución del PGOU de Arcos de la Frontera.
  3. Publicación en B.O.P. de la provincial de Cádiz nº 12 de fecha 17.1.1995 de la aprobación definitiva.
  4. Aprobación definitiva por la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Texto Refundido del PGOU de Arcos de la Frontera en fecha 21.12.1995.
  5. Publicación en B.O.P. de la provincial de Cádiz nº 39 de fecha 16.12.1996 de la aprobación definitiva y las ordenanzas que lo integran del Texto Refundido.
  6. Inscripción en el Registro Autonómico de Instrumentos Urbanísticos, mediante resolución de fecha 13.7.2006, del PGOU de Arcos de la Frontera con el nº 1.310, en la Sección Instrumentos de Planeamiento del Libro de Registros de Arcos de la Frontera de la Unidad Registral de Cádiz.

Arcos de la Frontera. PG 1995 Usos Globales Núcleo principal

No se tiene constancia de inicio de tramitación alguna para la revisión o innovación del PGOU de Arcos de la Frontera desde la aprobación definitiva del TR del PGOU de Arcos de la Frontera en el año 1995 hasta el año 2006, momento en el que se inician los nuevos trabajos destinados a la nueva revisión de éste.

Es en esta fecha, noviembre de 2006, en la que se hace el encargo al equipo dirigido por el Arquitecto D. Ricardo Bajo Molina de la elaboración de los Estudios Previos y Diagnóstico de la Revisión del PGOU de Arcos de la Frontera, documento que se elabora y que no tiene continuación en nuevos documentos quedando paralizado hasta la presente fecha en la que se retoma con el documento que nos ocupa.

Avance PG 2014 Arcos de la Frontera. Modelo Ordenación Territorial Núcleo principal

Como consecuencia de la tramitación descrita, el Texto Refundido del PGOU de Arcos de la Frontera aprobado en el 21.12.1995 es el documento actualmente en vigor correspondiente al planeamiento municipal en vigor.

Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Arcos de la Frontera.

El Texto Refundido del PGOU de Arcos de la Frontera aprobado definitivamente en el año 1995 incluye la delimitación del Conjunto Histórico Artístico vigente hasta el momento. Dicho ámbito viene definido tras la declaración, en Decreto 617/1962, de 15 de Mayo, de Monumento Histórico-Artístico la Ciudad de Arcos de la Frontera “en todo el conjunto determinado por la vieja muralla definido por los restos que de la misma se conservan, limitando a E y O, por las peñas Vieja y Nueva, donde se hallan los acantilados, y al N y S, por las escarpas, hasta los restos de muralla” con los límites que se detallan en plano adjunto.

El Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Arcos de la Frontera se inicia con la designación del Arquitecto D. Pablo Diañez para la elaboración y redacción del mismo, llegando hasta su aprobación provisional, documento que es informado por parte de la Dirección General de Bienes Culturales mediante resolución de fecha 11.4.2002 en sentido desfavorable por las cuestiones en ésta reflejadas.

Posterior al decreto 617/1962 señalado, una vez aprobado el PGOU municipal y tras la aprobación provisional mencionada, la Junta de Andalucía, por Decreto 105/2004 de 16 de Marzo de la Consejería de Cultura, amplia la delimitación del Conjunto Histórico y lo dotó de un Entorno de Protección (BOP n. 74 de 16/04/2004).

Con esta delimitación de partida, se asigna al equipo técnico dirigido por el Arquitecto D. Ricardo Bajo Molina la elaboración y redacción del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Arcos de la Frontera con fecha 6 de octubre de 2.004, documento que ha derivado en los trámites que a continuación se detallan:

  1. Aprobación Provisional del PEPCHAF en sesión plenaria de fecha 22.10.2001 (BOP de 13/03/2007).
  2. Resolución de la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo de 30.1.2007 y 23.3.2007 por la que se aprueba definitivamente el documento salvo en el ámbito del SUP-1 “Cerro de la Reina” que queda suspendido por la necesidad de corregir una serie de deficiencias.
  3. Publicación en BOP de la provincia de Cádiz nº. 180 de fecha 30.8.2007.

Tras la aprobación y publicación del documento actualmente en vigor, se tramita por parte del Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera la subsanación de las deficiencias señaladas por las cuales se suspende el ámbito del SUP-1 “Cerro de la Reina” con el documento de cumplimiento denominado “DETERMINACIONES DEL PLAN ESPECIAL DE PROTECCIÓN DEL CONJUNTO HISTÓRICO DE ARCOS DE LA FRONTERA PARA EL SECTOR SUP-01, CERRO DE LA REINA” con el resultado que sigue:

  1. Aprobación provisional en sesión plenaria de fecha 28.6.2010.
  2. Resolución de la sección de urbanismo de comisión provincial de ordenación del territorio y urbanismo de fecha 12.4.2011 por la que se aprueba definitivamente el documento.

Plan Especial Protección Casco Histórico Arcos de la Frontera

Adaptación Parcial del PGOU a la LOUA

Con fecha 10.3.2009 se asigna al equipo técnico dirigido por el arquitecto D. Ricardo Bajo Molina la redacción del documento de Adaptación Parcial del PGOU de Arcos de la Frontera a la LOUA, formulada al amparo de lo dispuesto en la Disposición Transitoria Segunda de ésta, desarrollada mediante el Decreto 11/2008 de 22 de enero por el que se desarrollan procedimientos dirigidos a poner suelo urbanizado en el mercado con destino preferente a la construcción de viviendas protegidas. El citado documento, una vez elaborado y redactado conforme a las determinaciones de la LOUA, culmina con la aprobación definitiva de éste tras las fases que se detallan:

  1. Acuerdo de Junta de Gobierno Local de fecha 27.4.2009 por la que se somete el documento denominado “ADAPTACIÓN PARCIAL DEL PGOU DE ARCOS DE LA FRONTERA A LA LOUA” redactado por los Servicios Técnicos Municipales, al trámite de información.
  2. Aprobación definitiva del documento de “ADAPTACIÓN PARCIAL DEL PGOU DE ARCOS DE LA FRONTERA A LA LOUA” por acuerdo de pleno de fecha 28.6.2010.
  3. Inscripción en el Registro Autonómico de Instrumentos Urbanísticos con fecha 8.6.2011, del documento de Adaptación Parcial del PGOU de Arcos de la Frontera a la LOUA con el número 1.310.

Respecto al contenido del documento de Adaptación Parcial del PGOU, nos encontramos, en primer lugar, con una conversión de la literatura reglada incluida en la memoria del actual PGOU95 a la terminología y determinaciones que la legislación urbanística y sectorial en vigor establece.

Modificaciones del PGOU

Desde la entrada en vigor del Texto Refundido del PGOU de Arcos de la Frontera en el año 1995, el contenido de éste y sus determinaciones han sufrido modificaciones que afectan tanto a condiciones generales o particulares incluidas en las distintas ordenanzas como a la ordenación estructural mediante nuevas clasificaciones de suelos o alteración de las existentes.

Hasta la fecha en la que se elabora el presente documento, nos encontramos que muchas de las modificaciones del PGOU tramitadas por el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, se encuentran en distintos estados de tramitación. Algunas de ellas se han paralizado por distintos motivos urbanísticos y/o sectoriales, otras se encuentran actualmente en tramitación y las demás, han sido aprobadas por el órgano competente que corresponde.

En segundo lugar, se complementa e incluye toda la legislación y afecciones sobrevenidas que derivan en nuevas clasificaciones de suelos no recogidas en el PGOU95 y asigna las categorías de especial protección a los espacios así calificados.

En cuanto a las determinaciones de éstas, nos encontramos que algunas afectan únicamente a la redacción del contenido de las ordenanzas de aplicación en sus distintas categorías. Otras, en cambio, afectan tanto a la clasificación del suelo como a alteraciones de alineaciones, alturas o demás consideraciones que inciden en la documentación gráfica contenida en el PGOU y que se recoge en el plano adjunto.

Carta Arqueológica

En lo que se refiere a los yacimientos arqueológicos, el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera posee como documento de referencia el denominado como Carta Arqueológica Municipal (CAM), redactado por la Arqueóloga Dña. María José Richarte García, a quien se le adjudica la elaboración de ésta en Junta de Gobierno Local de fecha 5.12.2005 y que tras completa redacción queda depositada en marzo del año 2009 tanto en la Consejería de Cultura como en este Excmo. Ayuntamiento para su consulta y aplicación.

La citada CAM identifica los yacimientos arqueológicos incluidos en el T.M. de Arcos de la Frontera, localizados casi en su totalidad en suelo clasificado como no urbanizable, complementándose ésta, en cuanto a los yacimientos arqueológicos, con las determinaciones que establece el PEPCHAF y el anexo del PGOU de Arcos de la Frontera correspondiente que queda integrado en dicha carta.

Aún cuando en el proceso de Revisión del PGOU que se está realizando, se incluirá el documento medioambiental que corresponde, el Ayuntamiento de Arcos de la Frontera firmó compromiso de adhesión a la Carta de Aalborg en el año 2008 y al Programa de Sostenibilidad Urbana Ciudad 21 en al año 2008. En el año 2011 se iniciaron los trabajos de Diagnóstico Ambiental Municipal, con la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente y la Diputación Provincial de Cádiz que subvencionan el proyecto a partes iguales.

La finalidad del proceso es obtener un documento propuesta de Agenda 21 de Arcos de la Frontera, temático e interpretativo en torno a la situación medioambiental municipal, de donde resulte la planificación (planes, normativa, proyectos) que den respuesta a actuaciones sostenibles y que posteriormente surjan indicadores ambientales para su evaluación y desarrollo. Fruto de dicha colaboración se elabora en julio del año 2011, por parte de IBERMAD MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO S.L., el documento de Diagnóstico Ambiental

Mapa Acústico

En el año 2012 se realiza por parte de la empresa IBERMAD MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO S.L., informe de ZONIFICACIÓN ACÚSTICA DEL MUNICIPIO DE ARCOS DE LA FRONTERA.

El citado informe tiene por objetivo la asistencia técnica para la ejecución de la Zonificación Acústica a incorporar como mejora en el proyecto de Agenda 21 del Municipio de Arcos de la Frontera, además de dar un paso más en el cumplimiento de las obligaciones y necesidades que derivan de la Ley del Ruido y normas que los desarrollan.

Mediante convenio suscrito por el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, fundación ONCE, IMSERSO, Unión Europea y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional del año 2004, se impulsa la contratación, elaboración y redacción del documento PLAN MUNICIPAL INTEGRAL DE ACCESIBILIDAD de la ciudad de Arcos de la Frontera, asignando para tal cometido al Arquitecto D. Cesar Temblador Pereira.

EDUSI

La Diputación de Cádiz “lideró” la presentación de una Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (DUSI) de la que serán partícipes los municipios del área funcional de influencia de Arcos de la Frontera (Punto 3 del Anexo I de la Orden HAP/2427/2015 del 13.11.2015- Áreas Urbanas formadas por un municipio o conurbación de más de 20.000 habitantes y municipios periféricos de menos de 20.000 habitantes). Los municipios que integrarán la estrategia serán, además de Arcos de la Frontera: Algar, Benaocaz, Bornos, El Bosque, Espera, Prado del Rey, Ubrique y Villamartín (todas ellas pertenecientes a la comarca de la Sierra de Cádiz). 

Pero, no alcanzó la puntuación suficiente en la 2ª convocatoria. ¿Se presentará a la repesca, no?, son 15.187 viviendas catastrales y una población en torno a los 31.000 habitantes

Con una documentación espectacular y unas ideas tan claras como les ha dado el diagnóstico del Avance del nuevo Plan General, Arcos de la Frontera no puede quedarse sin líneas de financiación para sus proyectos territoriales. Ha dado el primer gran paso con los “asentamientos” irregulares, a raíz de la adaptación a la LOUA, y ahora, ha de ejercer su papel de cabecera territorial.

Felicitaciones y todo el apoyo. No ha hecho más que empezar el proceso… El proceso futuro urbanístico de Arcos, reclama atención en temas de:

  • Reconquistar Arcos como referencia territorial
  • Estrategias y objetivos de orientación
  • Carencias de la ciudad
  • Problemas con la vivienda
  • Centro Histórico
  • Movilidad
  • Turismo
  • Actividades económicas e Infraestructuras
  • Espacios Libres y Dotaciones Públicas
  • Los recursos hídricos
  • Crecimiento de la ciudad
  • Ocupación Difusa del Medio Rural
  • La participación ciudadana en el Plan

Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

YECLA

YECLA. Población (INE)

YECLA Pirámide de Población

YECLA. Paro

YECLA. Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Yecla es un municipio de 607,7 km2 y una ciudad española de la Comarca del Altiplano en la Región de Murcia. Situada en el extremo NO de la Región de Murcia, limita al E con la provincia de Alicante y al N y O con la de Albacete.

Yecla es el municipio más septentrional de la Comunidad Autónoma de Murcia, siendo tierra limítrofe con las provincias de Albacete y Alicante. El paisaje dominante lo forman sierras de moderada altitud, con direcciones predominantes SW-NE, que constituyen la prolongación estructural de las zonas externas de las cordilleras béticas (Prebético), con estructuras plegadas de estilo jurásico y vergencia al N. Las principales elevaciones de Yecla son la Sierra de Salinas (1.238 msnm en la Capilla del Fraile), Monte Arabí (1.068 msnm), Sierra de la Magdalena (1.038 msnm), Sierra de las Pansas (1.036 msnm), Cerro Picario (1.035 msnm) y El Puerto (1.030 msnm).La mayoría de montañas, que se levantan sobre el nivel del suelo a modo de islas, se hallan más o menos forestadas y separadas por amplios valles corredores, donde se localizan los cultivos. La vegetación natural principal está constituida por pinares (Pinus halepensis), más o menos densos; el resto lo forman matorrales o espartales de fisionomía arbustiva y ampliamente extendidos.

A lo largo de su milenaria historia, ha recibido numerosas denominaciones, todas ellas bien encaminadas, destacando el rasgo predominante en el paisaje y su repercusión económica. Así por ejemplo, en época romana, este término municipal, junto a otros, formaba parte del “Campus Spartarius”, por ser zona de gran abundancia de pastos. A finales del siglo XIX, aparece un nuevo nombre: “Tierras del Viñedo”, puesto que el paisaje, tras el tratado de vinos con Francia, debido a la crisis padecida en el vecino país, por efectos de la filoxera, hace que estas tierras deriven al monocultivo de esta planta. Por último, en la actualidad, recibe los nombres de “Tierras del Mueble” , debido a la gran industria floreciente y “El Altiplano”.

Sus principales actividades económicas son la industria del mueble, y la actividad vitivinícola, que cuenta con Denominación de Origen Protegida, galardonada internacionalmente. Ambas actividades económicas estuvieron vinculadas en su origen, pues la industria de la madera que se originó para la fabricación de barricas, evolucionó hacia la especialización en el sector hábitat. La ciudad cuenta con una riqueza en patrimonio histórico, arquitectónico, arqueológico y parajes naturales que, junto con el reclamo creciente del turismo enológico, le está suponiendo un tímido ascenso al sector turístico, aún poco desarrollado.

A lo largo de la historia, estas tierras poseen el privilegio de estar localizadas en una encrucijada de caminos de primer orden. Prueba de ello son los múltiples municipios con los que delimita: al N y NE con los de Almansa y Caudete, respectivamente (Albacete), al NO con el de Montealegre, de la misma provincia; al O y S con Jumilla (Murcia), y por último, al SE y E con los de Pinoso y Villena, ambos pertenecientes a la provincia de Alicante.

Esta situación de encrucijada, de enclave entre distintas regiones, ha creado una ciudad abierta, sobre todo en sus últimos decenios, al mejorar sustancialmente la infraestructura de carreteras. Este hecho, junto a la gran revolución industrial experimentada en la fabricación de muebles a partir de los años 60′, ha posibilitado el crecimiento de la ciudad en torno a los viales de comunicación. Los flujos de tráfico y mercancías han crecido notablemente. No hay duda de que esta ciudad, organiza un territorio que sobrepasa los límites estrictamente municipales. Es lugar de paso entre Levante y Andalucía, entre el interior meseteño y la costa mediterránea alicantina, no demasiado lejana. Ciudades como Albacete, Alicante, Murcia o Valencia, forman un cuadrante que tendría 100 kilómetros en cada uno de sus lados, y Yecla, privilegiadamente se encontraría en el lugar central, organizando su propio territorio sin permitir el fuerte tirón que desarrollan estas ciudades fundamentalmente desde la esfera comercial.

1856 YECLA

Su entorno urbano tiene un entramado en cornisa, marcado por la verticalidad de la geomorfología del término municipal, expandido desde el Cerro del Castillo hasta la cadena montañosa levantina y la meseta manchega.

A los pies del llamado Cerro del Castillo, y mirando al NE domina una extensa vega de más de 20 km de longitud y unos 6 km de ancha. Es uno de los típicos corredores con dirección NE-SO de las formaciones del Prebético Externo, en contacto con el dominio ibérico de la Meseta. A esta vega afluyen numerosas cañadas, formadas en las diversas alturas o sierras del término. De estas alturas, las principales son Sierra del Príncipe, Cuchillo y Lácera, situadas al N de la referida vega, y más atrás, hacia el NO, Tobarrillas y Marisparza. En la parte oriental destacan el Serral y la Sierra de Salinas, junto a la sierra de Enmedio. En la parte SO de la vega tenemos la Magdalena, Picarios y El Calderón, los Castillarejos y Algezares en el centro, y por último, el extremo más occidental está ocupado por las Moratillas, Atalayas y el Arabí.

La ciudad se encuentra en la ladera N del llamado Cerro del Castillo, ocupando actualmente el caserío las curvas de nivel desde 580 a 660 m. Este plano inclinado lleva a la ciudad desde la mitad del cerro antes mencionado hasta la vega, que sería el nivel de base.

El casco urbano de la ciudad está dividido en varios barrios: El Sol, García Lorca, Las Herratillas, La Alameda, San Cristóbal, Justina, Cayetano de Mergelina, Santa Barbara y la Decarada.

Posee además una pedanía, Raspay, ubicada 23 km al S de la capital municipal, limítrofe con la localidad vecina de Pinoso.

YECLA. Término municipal

Paleolítico.

Los restos arqueológicos más antiguos de Yecla son del Paleolítico Superior (30.000 aC), situados en los parajes de La Fuente y El Madroño. Las culturas de este periodo fabrican utensilios con materiales líticos, por lo que es fácil encontrar en superficie materiales de sílex trabajados para construir puntas y cuchillos.

Neolítico y Eneolítico

Al entrar en el VIII milenio aC la evolución cultural da paso a otra de las grandes épocas de la Prehistoria: el Neolítico. De una economía basada en la recolección y la caza se pasa a otra, en la que se comienza a domesticar a los animales y a dominar los sistemas de cultivo. Todo ello originará asentamientos más prolongados en el tiempo, que derivarán en el nacimiento de los poblados. En estos poblados aparecerán 2 nuevas técnicas que representan los cambios en la producción material neolítica: el pulido de la piedra y la alfarería. Otra de las características de este periodo son las manifestaciones de arte rupestre. Yecla cuenta en el Monte Arabí con varios abrigos rocosos decorados con pinturas de arte rupestre. Entre éstos destacan los Cantos de la Visera I y II, que fueron en 1912 las primeras encontradas en la Región de Murcia y junto a todas las del arco levantino español la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad a las pinturas rupestres en el año 1998.

El siguiente periodo, denominado Eneolítico (3000 aC), está marcado por la evolución tecnológica que supone descubrir la metalurgia. Además de la sustitución de la piedra por el cobre en la fabricación de útiles, este periodo contempla otras características sociales:

  • La vida urbana se desarrolla. Yecla cuenta con 2 asentamientos en llano: La Balsa y La Ceja. En estos yacimientos se hallan abundantes cerámicas decoradas.
  • Los rituales funerarios pasan a ser colectivos. En las cuevas de La Atalaya y de la Sierra del Cuchillo se encontraron manifestaciones de estas prácticas. Junto a los cuerpos se depositaban ricos ajuares funerarios, compuestos básicamente por abalorios, hachas y cerámicas.

Edad de los Metales

La Edad del Bronce (II milenio aC) se caracteriza por la dominación de la metalurgia del Bronce (aleación de cobre y estaño). Este periodo proporciona a Yecla un conjunto interesante de yacimientos, ya que por su emplazamiento se encontraba en comunicación con la cultura del Argar (área almeriense), el Bronce manchego y el Bronce levantino de Valencia. Esta mezcla de culturas ha propiciado que la Edad de Bronce en Yecla presente características propias de las tres áreas.

De la totalidad de yacimientos destaca el del Cerro de la Campana. A escasos kilómetros del centro de la ciudad, es un claro ejemplo de asentamiento de este periodo. El espacio se divide en 3 áreas: el cerro, donde se sitúan las viviendas y la industria; el monte bajo, para la caza o pastoreo; y la llanura, destinada al cultivo de cereal. Pero hay otros muchos yacimientos, como: Arabilejo, Castellar y Pulpillo, todos cerros fortificados; o La Perdiz, Monte Felipe, Las Moratillas, El Portichuelo, con abundantes restos de cerámica e industria lítica.

Cultura íbera

La cultura íbera comenzó en el s VII aC, y dejó en el Altiplano de la Región de Murcia un interesante conjunto de poblamientos. La cultura íbera del Sureste peninsular engloba Alicante, Murcia y parte de Albacete, por tanto el área de Yecla posee las características comunes de las tres zonas. La construcción de casas de adobe en los cerros y su actividad alfarera han legado un patrimonio arqueológico de gran valor para el conocimiento de estos pueblos.

Entre las manifestaciones artísticas encontradas de la cultura íbera priman las esculturas de Damas, con una gran semejanza al estilo fenicio y griego. Esta influencia se debe al continuo flujo de relaciones comerciales y culturales en las zonas ribereñas del Mediterráneo. Yecla presenta en la cara SO del Cerro del Castillo un antiguo santuario íbero, emplazado en la Cueva de la Zorra. El yacimiento contenía varios objetos destinados al culto. Entre ellos platos decorados con motivos geométricos y vasos de libaciones.

Época romana

La conquista del territorio peninsular y su posterior anexión al Imperio Romano alteran levemente la articulación social de los antiguos pobladores íberos del Altiplano. Yecla, por su situación geográfica, sirve de puente entre las comarcas del centro de la Meseta, el Levante y Andalucía Nororiental. Prueba de ello son los tramos conservados de la Vía Augusta, que atraviesa los 3 territorios.

La actividad sigue siendo, predominantemente, agraria. Se desarrollan una serie de villas rústicas entre las que sobresale el conjunto de Torrejones. Este yacimiento romano, situado muy próximo al actual núcleo urbano de Yecla, destaca por su extraordinario mosaico. El hallazgo fortuito se debió a unos trabajos agrícolas, y fue el profesor Nieto Gallo quien procedió a la excavación para su posterior exhibición en el Museo Arqueológico Municipal ‘Cayetano de Mergelina’.

El sistema monetal romano tenía como patrón un lingote de cobre de unos 2 kilos, conocido como as. Esta moneda presentaba múltiples subdivisiones como el sestercio, el denario, el antoniniano, o el folis. En Yecla se encontró un conjunto de 9 monedas conocido como Tesorillo de los Torrejones, que ayudó a fechar la ocupación del yacimiento de la villa romana.

Las creencias religiosas de Roma se extendieron a todo su orbe, al igual que el idioma o la moneda. Se asimilaron los nuevos dioses, implantándose el culto y los ritos. El amuleto de bronce de la Casa de las Cebollas, encontrado en un paraje cercano a Yecla, es un claro ejemplo de la normalización de la fe romana en las gentes del Altiplano. Tiene  forma de ‘Y’, y con él se rendía culto a Príapo, dios menor romano. Según el culto, este dios protegía las cosechas y ahuyentaba el mal de ojo.

En Yecla también se han encontrado restos de ritos funerarios en época romana: la inhumación y la incineración. Los restos del cuerpo incinerado reposaban en una urna dentro de un nicho sellado por una lápida. En ésta se hacía constar nombre, edad, sexo y cargo del difunto. En las Casas de Almansa han podido hallarse vestigios de incineraciones, una lápida de mármol con la inscripciones y algunas urnas. El conjunto del Pulpillo, de edad más tardía, presenta un conjunto de fosas excavadas en la roca y cubiertas con una teja. En su interior se hallaron ajuares funerarios compuestos por cerámicas de Terra Sigilata.

Alta Edad Media (siglos VIII-XIII)

La comarca entra en declive a partir del s VI dC, debido a la situación de inseguridad que se vive en toda la Península por la expansión del Imperio musulmán en el Norte de África. En el año 711 los musulmanes entrarán en la Península Ibérica, y toda la zona estará en su poder hasta el s XIII. Entre los s VIII-X la zona se encuentra prácticamente despoblada. Apenas se conservan restos de algún asentamiento ocasional en las inmediaciones de la actual ciudad de Yecla.

A partir del s XI comienza a resurgir la ciudad con la construcción de una fortificación en el Cerro del Castillo durante la pertenencia a la Taifa de Denia. Es en estos momentos cuando se acuña el topónimo de Yakka, que dará origen a la actual Yecla. La población no se forma como una medina, sino más bien como un hisn (castillo) en un cerro próximo, y en torno a su protección se agrupan pequeños poblados de actividad agraria. Con la unificación almohade a mediados del XII, la población de Yakka sufre un impulso en su desarrollo gracias a su estratégico valor geográfico. Administrativamente se constituirá como una de las cabezas de la Cora de Tudmir. En esta época nacen las alquerías de Los Torrejones, El Peñón o El Pulpillo; cuyos yacimientos muestran signos de reutilización de materiales romanos por parte de los constructores árabes.

El Cerro del Castillo y el casco urbano de Yecla han legado multitud de piezas de este periodo. Un ejemplo de ello son las piezas de ajuar doméstico encontradas en un ocultamiento dentro de un silo para almacenar grano. Los ocultamientos eran huecos en los que se podía guardar una parte de la cosecha para conservarla mejor. En esta ocasión, incluso se guardaron las herramientas de trabajo. Este hallazgo permitió a los arqueólogos avanzar en el conocimiento de los antiguos pobladores de Yakka. El ajuar doméstico contenía piezas de piedra caliza, cuero y madera; metales, cerámicas, vidrios y semillas. Estos restos, y otros más de época musulmana de Yecla, se encuentran expuestos en el  Museo Municipal de Arqueología.

Época Cristiana

Así, cuando en la 2ª mitad de siglo se produce la incorporación del Reino de Murcia a la Corona de Castilla, el núcleo había de tener ya poca importancia.

La despoblación del arrabal islámico existente al norte del castillo está constatada por los estudios arqueológicos, en una tónica general de huida de la población musulmana en todo el territorio, lo que se unió a la incapacidad castellana por establecer nuevos colonos en las tierras conquistadas, demasiado peligrosas y demasiado expuestas entre potencias políticas con las que no siempre se tenían relaciones pacíficas, como Aragón o el tradicional enemigo reino de Granada.

Sin embargo, el infante don Manuel, hermano del rey Alfonso X el Sabio y primer señor de Villena, apostó decididamente por la repoblación de sus territorios, entre los que se encontraba el antiguo enclave andalusí de Yakka, al cual le concedería el fuero de Lorca en 1280. Pero sería su hijo don Juan Manuel, el verdadero impulsor de la repoblación bajomedieval del lugar, afirmando la consolidación del asentamiento y organizando el concejo.

Baja Edad Media (Siglos XIV-XV)

La paulatina reconquista del territorio peninsular por parte de los cristianos llega a Yecla en 1243. El príncipe don Alfonso, futuro Rey Alfonso X el ‘Sabio’, toma posesión de Castilla y anexiona el reino de Murcia tras el Pacto de Alcaraz, firmándose posteriormente el Tratado de Almizra con Jaime I para fijar las fronteras de los reinos de Aragón y Castilla. Un nuevo núcleo de población pasa a asentarse en la ladera N del cerro. La repoblación se lleva a cabo por castellanos para afianzar la reconquista. Los límites de la ciudad medieval se situarán entonces entre la Cruz de Piedra y el Cerro del Peñón.

En su resurgimiento, a mediados del s XV, la ciudad cuenta con unos 1.500 habitantes. La titularidad de la villa pasó a manos del marqués de Villena, don Juan Manuel. Posteriormente perteneció a su corregimiento, y así permaneció hasta el año 1746. Yecla conoció una fase de esplendor y desarrollo urbano en el s XVI, durante el reinado de Carlos V y Felipe II. La arqueología ha rescatado la necrópolis cristiana bajo-medieval, hallada en el solar del cementerio eclesiástico. Se encontraron materiales en cerámica y monedas que datan del último cuarto de s XV. La conocida como Iglesia Vieja o Parroquia de la Asunción debió comenzarse en esta época, ya que la nave central es de estilo gótico, aunque el ábside y la torre, de terminación posterior, son renacentistas.

Siglo XVII

El s XVII fue un siglo de recesión en casi toda Europa. Estuvo marcado por crisis económicas generadas por la dura transición del feudalismo del Antiguo Régimen al liberalismo; y agravado por las malas cosechas y epidemias que devastaron la población. En este sentido Yecla no fue una excepción. La población se redujo drásticamente, debido en parte a las epidemias y a las crisis famélicas pero, sobre todo, a los decretos de expulsión de los moriscos del reino de Murcia a comienzos del s XVII.

1788 YECLA

Siglo XVIII

La siguiente centuria, en cambio, fue de prosperidad y desarrollo para la villa de Yecla. El crecimiento de la población queda constatado en el censo del marqués de la Ensenada en 1755. En ese año hay en Yecla 6.608 habitantes, según los datos oficiales. De los cuales 3.344 son hombres y 3.264 mujeres. Los censos posteriores de Aranda y Floridablanca muestran una tendencia alcista de la población, llegando casi a los 10.000 habitantes.

La expansión urbana se proyecta al N, con un trazado equilibrado de calles y plazas. Se edifican la Iglesia de la Purísima y casonas solariegas blasonadas, donde habitan las clases dominantes de la sociedad yeclana. La basílica arciprestal de La Purísima o Iglesia Nueva se comenzó a construir en el 1775 y llevó casi un siglo su terminación. El templo está coronado con una cúpula semiesférica decorada exteriormente con un original mosaico. Fueron responsables de su construcción el arquitecto José López y Mauro Minguet.

Un acontecimiento que marca socialmente el s XVIII son los pleitos de hidalguías. La condición de hidalgo confería una serie de privilegios y prerrogativas, tales como no tener que prestar servicio militar, no poder ser encarcelado por deudas, no sufrir embargos de armas, o el uso del distintivo de Don delante del nombre. El medio centenar de familias procedentes de Castilla que habían participado en la Reconquista de Yecla tenían pretensión de hidalguía pero, debido a la desaparición de los documentos que lo probaban, tuvieron que pasar por varios procesos a lo largo del siglo. Finalmente Carlos III ratificó la hidalguía de 44 vecinos.

Un edificio destacable construido en este siglo es la casa Palacio de los Ortega, que actualmente alberga el Museo Arqueológico, una sala de exposiciones de pintura, el Museo Etnológico, el Archivo Municipal y la Biblioteca. Un personaje ilustre de la Yecla de este siglo es el pintor Aguirre, que hace numerosos retratos de Carlos III y es compañero de Goya.

Siglo XIX: el desarrollo de la industria vinícola

El s XIX se inicia con convulsiones. Yecla es invadida por tropas de Napoleón el 9.1.1812. Se calcula que unos mil yeclanos participan en la Guerra de la Independencia y son muchas las víctimas en los saqueos y represalias francesas. Para conmemorar estos acontecimientos nacieron las fiestas de Los Judas, a principios de mayo. Las tropas españolas mandadas por el general Miralles luchan contra los franceses para expulsarlos de Yecla. La vuelta a la soberanía española no supondrá para la ciudad beneficio alguno. Con Fernando VII las represalias absolutistas son duras, al haber jurado Yecla la Constitución de Cádiz en el Trienio Liberal.

Entre los males de la villa a lo largo del siglo se encuentra la hostigación por grupos de bandoleros y por partidas armadas de carlistas, seguidores del infante Don Carlos de Borbón. Los padres franciscanos son expulsados por desórdenes políticos el 7.3.1836, y su monasterio queda abandonado. Por último, varias epidemias de cólera sumen al pueblo en un estado de decadencia.

Finalizando el siglo se produce un periodo de riqueza (1856-1890). Gracias a la plantación de vides se potencia la industria vinícola y llegarán a la ciudad los Padres Escolapios, entre los que encontramos a grandes pedagogos, como el padre Carlos Lasalde. Ellos educarán a las posteriores generaciones de niños yeclanos. Aprovechando la bonanza económica se concluye la construcción de la Iglesia Nueva. Una fecha muy importante que no podemos pasar por alto es el 3.12.1878, cuando por Real Decreto el Rey Alfonso XII concede a Yecla el titulo de ciudad. A finales de siglo Yecla llega a los 19.000 habitantes, quedando coronada la última década del XIX con la llegada de la luz eléctrica a la ciudad.

Siglo XX: el florecimiento de la industria del mueble

El s XX se inaugura con avances como el ferrocarril que une Jumilla y Yecla; el primer periódico local, El Eco Regional; el cinematógrafo; y el primer vehículo a motor que pasea por sus calles. La década de los 20′ fue de prosperidad para el pueblo. En estos años se dota a la ciudad de las infraestructuras necesarias para llevar el agua potable y el alcantarillado a las casas. Gracias a vides traídas de América se vence a la plaga de filoxera, que amenazaba la producción de vino. Además se instalan los primeros talleres de ebanistería con mano de obra sobrante del sector vinícola. Ésta será la Yecla que inmortalizará Azorín en sus escritos.

La Guerra Civil, al margen de la pérdida de vidas, se cobró varias iglesias y los archivos eclesiásticos. En las décadas de los 50′ y 60′ se apuesta con éxito por una industrialización basada en la fabricación del mueble. Se crean Mercados y Ferias del Mueble para dar proyección a las creaciones locales. Y se realizan escuelas y centros de formación profesional para abastecer de trabajadores cualificados al sector. En la actualidad existen más de 400 empresas dedicadas a la fabricación de muebles, auxiliares, tapizados y empresas afines a la madera, que han convertido a Yecla en un enclave industrial de gran importancia en la Región de Murcia.El Castillo de Yecla

En lo alto del cerro se construye una alcazaba en lugar muy estratégico. Los fines son puramente defensivos y de control de ruta. El caserío comienza a crecer fuera de la fortificación. A extramuros, se forma un primer arrabal. Hasta aquí todo tiene un curso lógico, pero ¿por qué este crecimiento hacia el N? No es, ni mucho menos, un capricho de los moradores instalar la ciudad con esta orientación. Se pierde el gran soleamiento que reciben las ciudades fijadas en la solana, las casas ganan un mayor aumento de humedad. También se expone la ciudad al azote de los fríos vientos meseteños del invierno. Por otro lado, observamos que en la vega existe peligro de inundaciones por el drenaje de las ramblas que desembocan en ella. Ante estos factores negativos, aparecen otros que dan una explicación a esta particularidad. Por un lado, las tierras más fértiles y con posibilidades de regadío están al N en la vega, el nacimiento de agua del Cerro de la Fuente está también al N, y por último, la llegada de grandes vías de comunicación procede de corredores que miran al N. La ciudad no puede crecer de espaldas a la llegada de sus visitantes.

El castillo de Yecla se situaba sobre un plano irregular, adaptado al terreno, por lo que presenta una planta ligeramente triangular, inscrita hacia la ladera sur del cerro.

En su fachada norte, dada la configuración topográfica, se dispusieron 2 grandes torreones de esquina en los extremos O y E, mientras que la cortina que se extiende entre ellos presenta otras 3 torres cúbicas adosadas al muro.

Los lienzos del S y el E, por ser mucho más difícil el acceso por cuestiones orográficas, presentan una disposición defensiva más sencilla, reduciéndose en la práctica a la existencia de la muralla.

El interior del área fortificada quedaba dividido en 2 partes. Una, a modo de recinto principal, se situaba en el sector E, delimitada por los muros exteriores de la fortaleza y por una serie de estructuras internas que incluían una gran cisterna rectangular (con unas dimensiones de 10 x 3 m); se trataba, al parecer, del área de servicios y su espacio residencial. Mientras, el otro reducto, que se extendía hacia el centro y el extremo SE, quedaba constituido como albacar, para el refugio del ganado y la población en tiempos de peligro. Las estructuras defensivas se construyeron mayoritariamente con tapial en diferentes variantes.

La fortaleza remonta sus orígenes a una fecha indeterminada que se puede situar en torno a los siglos X y XI dC. Gracias a las reiteradas investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en los últimos años, sus hoy ruinas han revelado diferentes datos que profundizan en los orígenes del poblamiento islámico de Yakka, topónimo origen de la actual Yecla.

Desde su estratégico emplazamiento se controlaba la ruta que comunica, por el interior, Andalucía con el Levante, así como la vía que enlaza la Meseta con el Mediterráneo.

El castillo de Yakka era entonces un “hisn”, o castillo rural que además de ejercer un control militar sobre el territorio y las vías de comunicación, daba un espacio defensivo a las gentes que vivían en la misma población y las áreas rurales circundantes. Precisamente la inseguridad en la zona se acrecentó durante la primera mitad del siglo XIII por la situación fronteriza con los reinos cristianos.

Si los habitantes musulmanes se habían establecido hacia el S del castillo, los cristianos lo hicieron al N. Aunque se perdieron ciertas condiciones climatológicas beneficiosas para la vida cotidiana, las tierras más fértiles y propicias a la irrigación están situadas en la zona septentrional del cerro, y la llegada de las principales vías de comunicación se producía también por este sector.

Preocupado por la seguridad y defensa de los vecinos es a don Juan Manuel al que se le atribuye el mandato para construir una 2ª línea de muralla, que hubo de realizarse entre los finales del s XIII y los comienzos del XIV. El nuevo muro se extendía por el llamado paso de la bandera, y discurría por la parte NO del cerro. Protegía así a la por entonces pequeña población y reforzaba el sector más débil de la fortaleza.

A comienzos del s XV, la pujanza demográfica del núcleo llevó a un desplazamiento del centro urbano hacia las faldas del cerro, en torno a dos áreas que iban a quedar unidas: Santa Bárbara al O y un nuevo espacio surgido al E, donde se configuraría la plaza Mayor. Pero fue a finales del s XV cuando se produjo la pérdida de la importancia militar que hasta entonces había tenido el castillo de Yecla.

Las causas principales fueron la incorporación del señorío de Villena a la Corona, y la atenuación del peligro fronterizo a causa de la conquista de Granada y la unificación de las casas reales de Aragón y Castilla. Con ello, las zonas urbanas inmediatas a la fortificación, enclavadas en los difíciles riscos del monte, se desplazaron ya decididamente hacia los pies del cerro, dando paso a un asentamiento de la población sobre unos espacios más amplios y de más cómodo acceso. Fue aquí cuando comenzó el progresivo pero inexorable abandono del castillo.

Francisco José Morales Yago, Doctor en Geografía, amplio especialista en el territorio de Yecla, tiene múltiples publicaciones con el foco en Yecla. Entre ellas destacamos «Globalización y ciudad en Yecla y su área de influencia», “Introducción al estudio del paisaje urbano de Yecla”, “El Casco antiguo de Yecla, un espacio urbano estancado. Propuestas para su recuperación integral” , del que entresacamos:

“…El Casco antiguo en el Conjunto urbano actual.-

En la actualidad, el rasgo más destacado en el conjunto urbano de Yecla es el contraste entre los barrios ubicados en ladera y piedemonte del llamado ” Cerro del Castillo” y los asentados en las zonas bajas o de Vega, por otro lado la compacidad del caserío es enorme, el aprovechamiento máximo del suelo ha hecho que la ciudad crezca más en altura que anchura, con la casi total ausencia de amplios espacios de ocio.

El crecimiento de la ciudad se ha visto afectado por varios factores:

– La existencia de Agua. La fuente principal que abastece la ciudad queda situada al Norte de la misma, este hecho ha influido notablemente en la ubicación de la ciudad a la Umbría del Cerro, con los consiguientes inconvenientes desde el punto de vista climatológico: Vientos fríos, falta de soleamiento y humedad, etc.

– La barrera topográfica del Cerro del Castillo. La falta de accesibilidad dificulta la expansión del núcleo con dirección sur.

– Presencia de Tierras de Cultivo. La llamada Vega constituye una amplio colector o zona de drenaje desde la edad media se trata de una zona de regadíos, con tierras de primera calidad, al estar situadas al norte de la ciudad han efectuado un prolongado ” tirón” de los habitantes, en la actualidad este espacio por excelencia de gran rentabilidad agraria esta pasando a formar parte de un gran cambio en los usos del suelo. orientados a la instalación de viviendas unifamiliares aisladas de carácter residencial o veraneo.

– Vías de acceso. Las carreteras o vias de comunicación tienen una forma tentacular, penetrando por el límite norte en la ciudad, la orientación sur ha quedado relegada.

– Barrera Física del Tren. Hasta el año 1969 se mantiene la línea de tren que cierra todo el crecimiento noreste de la ciudad, por causas psicológicas nadie se instala “al otro lado de la vía”.

– Barrera física del nuevo cementerio. En 1833 se traslada el cementerio desde el centro de la ciudad hasta la zona conocida por ” Las Pozas” , este hecho determinará el cierre de la ciudad por su extremo Sur.

El resultado de todo ello es la configuración de un casco urbano de forma alargada, la ciudad ha crecido más hacia los extremos, sobre todo en la parte Este en donde existe más suelo, destacando varias áreas urbanas:

Yecla. Planificación urbana, según Francisco José Morales Yago, Introducción al estudio del Paisaje Urbana de Yecla (1991)

En Yecla, observamos en la ciudad la existencia de 3 tipos de trama o planificación urbana.

1 El recinto medieval.

Representa los barrios de mayor antigüedad del casco urbano. Recoge desde la fundación de la ciudad en época musulmana (s. X-XI), hasta la nueva planificación del “Siglo de las Luces” (XVIII). Topográficamente, ocupa las áreas más elevadas del casco urbano, entre las hipsohipsas 620-660. El rasgo fundamental es un conjunto de calles laberínticas, angostas y retorcidas. El trazado es irregular, aunque siempre existe una gran adaptación de las calles a la orientación S-N, debido a las torrenteras que descienden desde lo alto del cerro a la vega. Por lo tanto, esta zona no registra inundaciones nunca, debido a sus grandes pendientes. Tenemos el ejemplo de calles como Ramblizo, Jumilla o La Rosa.

El ambiente de estas calles tiene un tono privado, hermético. Las casas sufren desniveles, se cimentan sobre la roca. Por ejemplo, en la calle Inventor Daza, hay calles en recodo que vuelven sobre sí mismas, callejones sin salida que forman plazuelas con breves ensanchamientos, como la Plaza Bailén, Rincón, etc.

Destaquemos seguidamente algunos topónimos, nombres de calles que reflejan fielmente su fisonomía:

Rasgos geográficos: Casas Altas, El Peñón, Cerro, Salsipuedes y Arrabal (esta última desaparecida).

2 El Ensanche.

Representa una nueva visión de concebir la ciudad. Estamos ante un desarrollo racional y ordenado, representado por el plano ortogonal o en cuadrícula, calles anchas y rectas que se cortan de forma paralela.

Tiene su origen y desarrollo a partir del siglo XVIII hasta la actualidad. El ensanche conecta la ciudad medieval con la vega. Las actuales calles de El Niño y Hospital recibieron en el pasado el nombre de Calle Nueva (año 1588) porque separan la trama irregular del ensanche propiamente dicho.

Gremiales: Carnicería, Jabonería.

El rasgo de ser un lugar alto y de pendientes repercute en la ausencia de lluvias cuando llegan épocas de máximo drenaje.

Dentro de la gran extensión del Ensanche, destacamos el centro del mismo: calle Rambla-San Francisco Callejón Ancho. Esta área urbana recoge toda la vida cultural y administrativa de la ciudad, así como la mayor densificación de equipamientos. También ha recibido los mayores efectos de la especulación incontrolada.

3 Los barrios periféricos.

Estamos ante la ciudad construida en los últimos años, y más concretamente a partir de los años 60′, época del primer florecimiento industrial de la ciudad, debido a la elaboración de muebles.

Destacamos la presencia de una serie de barrios conectados, por un lado al ensanche, y por el otro a las afueras de la ciudad. Falta de equipamientos y un aspecto de ciudad-dormitorio, en donde las relaciones de vecindad están olvidadas, son los rasgos más destacables. Entre este anillo exterior de barrios destacamos García Lorca, Estación, Herratillas y Barrio del Sol, este último mucho más conectado y con grandes perspectivas en la mejora de calidad de vida. Abundan en todos ellos las viviendas de protección oficial.

La construcción urbana.

Tres son los elementos que integran la construcción urbana, el entramado, la tipología de los edificios o viviendas, y el volumen de la edificación o densificación urbana.

1 El entramado urbano.

El entramado consiste en la forma de ordenarse y agruparse los edificios en el interior de la ciudad. Esta ordenación, ni es la misma en todas las partes de la ciudad, ni se ha efectuado siempre de igual modo, sino que ha evolucionado con el paso del tiempo, según las distintas tendencias urbanísticas. En el caso de Yecla podemos encontrar, a través de la manera de disponerse los edificios y la intensidad de ocupación del suelo, 2 entramados: cerrado y abierto.

  • Entramado cerrado.

Son los edificios situados unos junto a los otros, de manera continua, las típicas manzanas compactas, buscando una continuidad de fachada, dejando pequeños patios interiores. Es el entramado más destacado de Yecla, tanto en el barrio medieval, con un caserío muy compacto, con líneas de fachada diferentes, como en el ensanche, con una misma línea de construcción, encontramos este tipo de planificación.

  • Entramado abierto.

Los edificios se disponen de manera aislada o adosada, dejando espacios libres entre ellos. En Yecla, este tipo de construcción lo encontramos en los barrios de más reciente creación, por ejemplo, el Barrio del Sol, integrado por bloques de viviendas multifamiliares, García Lorca… También lo encontramos en la creación de viviendas unifamiliares a modo de bungalows, como por ejemplo la cooperativa de viviendas ” Miguel Palao” , o “Las Herratillas” .

Características de las viviendas.

El INE posee una de las mejores fuentes de información para conocer, tanto el volumen como las características de la vivienda. Vamos a tomar como referencia y metodología de trabajo la comparación entre la media provincial y el núcleo de Yecla. Aunque sabemos que los datos son aproximados y están sujetos a posibles cambios, esta comparación nos permitirá obtener resultados bastante aproximados a la realidad. Tras mostrar los datos del INE, pasaremos a conocer, de una forma más subjetiva, el espacio urbano, estudiándolo de forma perceptiva.

Yecla. División en sectores urbanos, según Francisco José Morales Yago, Introducción al estudio del Paisaje Urbana de Yecla (1991)

El emplazamiento de la vivienda.

Espacio y ordenación de viviendas están íntimamente unidos. El PGOU califica como suelo urbano de uso residencial los sectores 1, 2, 3, 4, 6 y 8. Comparándolos, observamos que el nº 1 ocupa el área central de la ciudad. Tiene como eje la calle de San Francisco. En el cuadro que presentamos, el grado de consolidación es de 100. En esta zona no queda suelo en reserva, y la densidad Viv./Ha. es una de las más altas de la ciudad. Existen muchos edificios de gran altura. Esta gran densificación se encuentra un poco frenada por la existencia de grandes casas solariegas que ocupan mucho espacio y sólo vive una familia. También es el lugar mejor dotado en espacio de uso público: gran cantidad de establecimientos, edificios de la administración, el mercado central, parque, Iglesia Vieja y Nueva, etc. están ubicados aquí, y además el espacio dedicado a equipamiento comercial es el mayor de la ciudad.

El sector n° 2, siguiendo el PGOU, es el más extenso de la ciudad; ocupa 130 Ha; su densidad bruta de Viv/Ha es menor que en la zona 1, un 92% es el grado de consolidación (quedan 10 Ha de suelo vacante), que se correspondería con la segunda corona que rodea el área central. Estamos en el ensanche oriental y occidental. Las alturas han comenzado a disminuir, y el espacio dedicado a construcciones no residenciales es menos extenso. Destacamos el mercado de San Cayetano y el campo municipal de deportes. En esta zona, el PGOU autoriza hasta cuatro plantas (planta baja +3) en altura máxima y planta baja más dos alturas de mínima. Pensamos que en próximos años, este sector registrará una mayor densidad Viv./Ha, pues es actualmente el que mayor impulso constructivo está generando.

El sector 3 se identifica con la antigua ciudad medieval. Está alrededor del piedemonte, en el Cerro del Castillo. Aquí encontramos la típica casa yeclana que hasta los años sesenta se encontraba por toda la ciudad, incluso en el área central, aunque en este último caso, combinada con las casas palaciegas. Esta casa tan peculiar en el sector 3 se conoce con el nombre de “tejabana” (no tiene ninguna planta) o puede tener una. Cabe destacar que estamos ante el espacio más intacto de la ciudad. En cuanto al número de alturas y cornisa, el P.G.O.U. autoriza una altura máxima de planta baja más una altura (7 m); prácticamente todas las viviendas están adaptadas a este requisito. Es el lugar más degradado de la ciudad, pues la funcionalidad, el grado de confort, son inferiores a otros sectores. Ello tiene relación con la capacidad socioeconómica de los habitantes, que suelen ser empleados eventuales en agricultura, jubilados con bajas rentas y trabajadores del sector secundario, especialmente construcción y ebanistería. Personas del sector terciario (servicios) que vivan en esta zona encontramos muy pocas; se observa un gran cambio de funcionalidad en las casas que antes se adecuaban a la economía agrícola: ancho portalón en la calle, por donde entraba el carro, en la parte baja un pasillo corrido y a ambos lados las habitaciones, cocina y salón. Al fondo, el patio con cuadra, para dejar aperos, carro y criar animales. En la planta de arriba, el “pajar” o granero. Actualmente el automóvil ocupa el lugar destinado al carro, y en los graneros se construyen terrazas o habitaciones. Este giro de tan gran magnitud en la funcionalidad de la vivienda, tiene en el cambio de actividad económica la base principal; hemos pasado a una economía industrial, y la adaptación ha sido necesaria.

El sector 4 es una zona de nueva creación. Se prevee en años venideros la desmantelación de una serie de factorías dedicadas a la extracción de alcoholes y grasas que se hallan situadas en el borde septentrional de la ciudad, próximos a la vega. Este espacio tendrá una ordenación eminentemente residencial. La densidad Viv./Ha prevista por el PGOU será de 130 Viv./ Ha, sin lugar a dudas la más alta de la ciudad, muy por encima del zoning n° 1 (centro: 67 Viv./Ha). Pensamos que de realizarse este proyecto, la iniciativa privada realizará un alto grado de especulación, con ganancias demasiados sustanciosas.

El sector nº 6 es un espacio muy reducido (5 Ha). Tiene carácter periférico, y une la vega con el núcleo urbano. Está sufriendo mutaciones, pasando de ser un espacio agrícola a tener funcionalidad educativa (escuela de formación profesional, zona verde, etc.) y viviendas unifamiliares, con una densidad de 40 Viv./ Ha, que es realmente baja.

El último sector dedicado a suelo residencial según el PGOU es el 8. Aprovechando la creación de una urbanización en torno a la fuente principal, (El Trébol, Sol y Sombra) se comienza a partir de los sesenta a construir una serie de segundas residencias. Este espacio se ubica fuera del casco urbano, aunque la distancia y el espacio que los separa presenta signos de colmatación. Tan sólo la existencia de una red de drenaje y el buen aprovechamiento agrícola del suelo han frenado esta conexión. Esta urbanización está compuesta por una serie de viviendas unifamiliares, la mayoría de ellas con carácter de fin de semana o veraneo.

El PGOU, mediante la redacción y ejecución de un PERI, pretende dotar a estos espacios de mejores servicios y asfaltado. Casi todas las viviendas poseen una parcela dedicadas a tareas agrícolas a tiempo parcial, de dudosa rentabilidad, pero muy ociosa. La densidad de vivienda es la más baja de todos los sectores (tan sólo 12 Viv./Ha). Es un espacio tranquilo, mal ordenado, con viales estrechos y faltos de pavimentación.

El principal elemento de ordenación urbana del municipio es el Plan General Municipal de Ordenación Urbana (PGMOU) de Yecla. En él se definen las infraestructuras y se establece la calificación del suelo del conjunto del municipio, se muestra el entramado urbano de la ciudad, se identifican las zonas verdes y equipamiento existente, entre otros.

El nuevo PGMO está aprobado inicialmente, de manera que el documento podrá incluir un diagnóstico de la situación urbana actual del municipio, y su planificación podrá mostrar los nuevos modos y espacios de desarrollo urbano de Yecla. Así, el avance en esta materia para el desarrollo de un nuevo PGMO es primordial para la ciudad.

Como complemento de las actuaciones urbanas en la ciudad, el Ayuntamiento- en colaboración con la Administración Regional y el Ministerio de Fomento- llevó a cabo un Plan de renovación y mejora de las zonas urbanas del entorno del Cerro de Santa Bárbara y Borde del Castillo, en el marco del programa de desarrollo sostenible denominado Área de Rehabilitación Integral (ARI). El objetivo es evitar el progresivo aislamiento social y económico, y la degradación arquitectónica de la zona, mediante la rehabilitación protegida de las viviendas, incluidas actuaciones de obras de urbanización, re-urbanización y accesibilidad universal. Los principios que rigen este programa son la mejora de la eficiencia energética, la higiene, salud y protección del medio ambiente en los edificios y viviendas, y la utilización de energías renovables

El estudio del planeamiento y desarrollo urbanístico de Yecla ha permitido identificar el centro histórico como una de las principales zonas de intervención por aunar zonas desfavorecidas urbanísticamente (con su entramado de calles estrechas y sinuosas, con grandes pendientes, y su mayor densidad de viviendas, unido a un parque residencial necesitado de mejoras, problemas de accesibilidad) y albergar elementos de interés cultural y del patrimonio arqueológico y arquitectónico, de gran potencial turístico. Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), identifica los principales problemas de movilidad en el casco urbano, poniéndose de manifiesto la necesidad de la racionalización del tránsito, incidiendo en el control y ordenación del tráfico, gestión del aparcamiento y potenciación del transporte colectivo.

Según se desprende del análisis del PMUS, la mayor parte de los desplazamientos se realizan en coche de uso privado, tratándose de recorridos cortos y pocos ocupantes. El uso del transporte público o los desplazamientos en bicicleta suponen un porcentaje muy reducido respecto del total de los medios utilizados para dichos desplazamientos.

Plan de Acción para la Energía Sostenible (PAES). Identifica como principal problema, la creciente tendencia en el consumo y emisión de gases contaminantes por parte de la población del municipio, y se exponen las principales estrategias para revertir esta tendencia, aportando soluciones técnicas, de gestión, formativas y fiscales aplicadas, principalmente, a servicios y edificios públicos, equipamiento terciario y edificios residenciales.

– Mapa Ecológico de Yecla, herramienta que pone en relación a la ciudadanía y el medio urbano con el medio ambiente, analizando y catalogando la riqueza medioambiental del municipio, identificando los principales impactos negativos y peligros potenciales que pueden afectar a los espacios de interés ecológico, y con medidas para la conservación general de estas zonas. La principal necesidad que identifica, es la difusión y concienciación ciudadana de la riqueza medioambiental del municipio.

– Plan de Emergencia de Yecla. La existencia de agentes climatológicos extremos, elevado riesgo de inundaciones en determinadas zonas de la ciudad y fuertes vientos ocasionales, son los principales problemas identificados en este plan, que previsiblemente empeorarán, debido al cambio climático y sus consecuencias.

– Planes y programas en materia de Servicios Sociales y Educación. Ante la ausencia de planes sectoriales en la materia, la Memoria del Centro Municipal de Servicios Sociales, ha sido utilizada como fuente. Destaca el desarrollo de numerosos programas asistenciales, de prevención e integración, destinados a los sectores más desfavorecidos de la población: familias con dificultades, infancia y adolescencia, mayores e inmigrantes, principalmente. Según sus datos, se realizaron 2.833 intervenciones, que afectaron a 3.597 personas, frente a 2.317 intervenciones en 2013, lo que muestra un aumento de la vulnerabilidad social y de las actuaciones de emergencia. Destaca la zona centro de la ciudad, donde se ha concentrado más del 50% de las solicitudes de ayuda económica.

Los organismos municipales cuentan con un extenso programa para mejorar la igualdad y favorecer la cohesión social, entre los que destacan programas de intervención de apoyo a la familia, el Plan de Envejecimiento Activo, el Programa de Inserción Socio-laboral de Personas con Discapacidad Intelectual, el Programa de Integración Social de Colectivos Desfavorecidos (en colaboración con Cruz Roja): destinado a facilitar la integración y apoyo a personas pertenecientes a colectivos desfavorecidos; el Programa de Prevención del Absentismo Escolar, el Programa contra la Drogodependencia.

El estudio de estos programas muestra las diferencias sociales existentes según zonas del casco urbano, identificando problemas de exclusión social, colectivos desfavorecidos socialmente o más vulnerables, como son la infancia, jóvenes, emigrantes y la población de mayores y desempleados, con baja especialización o problemas familiares estructurales.

– Plan de Vivienda Solidaria de Yecla (PVS): el Ayuntamiento ha impulsado la creación de un parque de viviendas accesibles a las personas más desfavorecidas, mediante la subvención de los precios de alquiler y la colaboración entre propietarios e inquilinos. Del análisis de este plan se identifica la existencia de colectivos desfavorecidos, con problemas de acceso a una vivienda en adecuadas condiciones de habitabilidad y equipamiento básico.

YECLA PGOU 1984 Clasificación suelo

El vigente Plan General Municipal de Ordenación Urbana de Yecla fue aprobado definitivamente por la Comisión de Urbanismo de Murcia el 2.8.1984, publicándose el correspondiente acuerdo en el Boletín Oficial de la Región de Murcia del día 1 de octubre siguiente.

En virtud del punto a) del art. 1.1.3 del Capítulo 1 del Titulo I de la Normativa Urbanística del Plan General, tras disponer la vigencia indefinida de éste, señala los siguientes casos en que procede su revisión: “a) A los 12 años de su entrada en vigor, sin perjuicio de la revisión cuatrienal del programa de actuación. (art. 48 LS; art. 127.1 del vigente RDL 1/1992) , la revisión del Plan General hubiera debido acometerse en 1996, con adaptación al entonces vigente Texto Refundido de la Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana (R.D.L. 1/1992, de 26 de junio, en adelante TRSL92).

Dado que la constitucionalidad de dicha Ley era cuestionada por varios recursos, se optó por demorar el inicio de los correspondientes trabajos hasta conocer la Sentencia que al respecto había de dictar el Tribunal Constitucional. La Sentencia de día 20.3.1997, que supone la declaración de inconstitucional de numerosos preceptos del TRLS92 y la confirmación del carácter de competencia plena de las autonomías en materia de Urbanismo y Ordenación del Territorio, provocó la definición de un nuevo marco legal estatal acorde con la sentencia (Ley 6/1998, de 13 de abril, sobre Régimen del Suelo y Valoraciones, en adelante LS98).

En consecuencia, la corporación municipal de Yecla estima procedente acometer la revisión del Plan General, aun antes de contar con una Ley Regional del Suelo.

Los trabajos se interrumpen en el año 2002, poco antes de la exposición pública del Avance. En el año 2005 se reanudan los trabajos de Redacción del Nuevo Plan General Municipal de Ordenación Urbana con un nuevo Equipo Redactor que desembocan en el documento de Aprobación inicial.

Ezquiaga Arquitectura, Sociedad y Territorio SL, plantea un modelo territorial, “…que combina la salvaguarda ambiental y el crecimiento compacto del núcleo…”

“… Los importantes valores ecológicos y paisajísticos del término municipal de Yecla hacen necesaria la puesta en valor activa de una importante proporción del término municipal proponiendo la limitación de los usos urbanos y apostando por la preservación de estos suelos. Por otra parte, el mantenimiento del dinamismo económico de Yecla implica la necesidad de prever un crecimiento residencial e industrial significativo. Compatibilizar estos factores requiere un modelo territorial con un crecimiento importante en torno al actual núcleo urbano de Yecla, continuista del modelo compacto tradicional que ha caracterizado la ciudad, y que permite trabajar en la línea de la sostenibilidad urbana.

Una parte muy relevante del suelo del municipio está protegido con alguna figura de carácter superior al propio PGMO, si bien éste pretende resolver las discontinuidades que entre estos espacios de alto valor se producen. Así el suelo Protegido de Protección Específica recoge espacios regulados por PORN, definidos como ZEPA o LIC, e incluso elementos de valor patrimonial como yacimientos arqueológicos que han constituyen BIC.

El PGMO hace una propuesta selectiva de aquellos suelos que por su interés Paisajístico Agrícola y Ecológico entiende es necesario preservar del desarrollo de usos urbanos. A estos suelos se añaden aquellos, que aún no presentando un valor específico objeto de protección no forman parte de aquellos que debieran acoger los distintos usos del suelo y el crecimiento a medio y largo plazo. Estos suelos se han denominado Suelos No Urbanizables Inadecuados, y su destino es albergar los usos propios del suelo rústico o asociados a las actividades de explotación primaria.

Es importante resaltar el riesgo de inundación, que tiene una afección muy importante sobre el área norte del municipio, con la intención de preservar los riesgos que ésta pueda suponer sobre la población. Si bien supone un tipo de inundabilidad de carácter endorréico, donde los cursos de agua como tales no están definidos, y a la vez el Dominio Público Hidráulico es muy difícil de delimitar, e incluso pudiera asegurarse que no existe en muchos de los tramos de rambla/áreas de inundación, se ha expresado éste sobre el plano de ordenación al objeto de que la regulación urbanística considere limitaciones a los usos propios del suelo rústico que puedan darse en esta área y configure una serie de actuaciones infraestructurales a largo plazo que asegure la canalización y control de las posibles avenidas.

Los ámbitos de Suelo Urbanizable sectorizado se delimitan atendiendo a los siguientes criterios:

  • Formulación de un modelo territorial sostenible, contrario a la dispersión de eventuales desarrollos urbanísticos en el suelo rústico.
  • Proximidad y/o continuidad con el suelo urbano existente o a desarrollos previstos en torno al núcleo urbano de Yecla.
  • Fácil acceso y conexión con vías de comunicación principales.
  • Ausencia de valores ecológicos y paisajísticos relevantes que indiquen su preservación.
  • Indicios de procesos de periurbanización y, en algún caso, de deterioro manifiesto de los valores ambientales previos.

El suelo urbano sin consolidar se define en ámbitos para los que se propone un cambio de uso, mantenimiento de la categorización del planeamiento preexistente o completar áreas de suelo urbano a través de actuaciones de redotación y mejora que necesariamente deben ser objeto de urbanización y equidistribución.

Por el contrario para el suelo urbano consolidado se contienen dos tipos de actuaciones, aquellas que simplemente pretenden actuaciones aisladas de urbanización e infraestructuras que permitan la continuidad de la trama a través de la apertura de viales generalmente en fondo de saco, así como aquellas de redotación y ejecución de solares que no necesitan de obras de urbanización, aunque pudieran necesitar equidistribución y parcelación entre particulares.

El modelo supone el mantenimiento de los principales rasgos positivos del actual modelo territorial: concentración de las áreas urbanas en la zona central del municipio, preservación de los paisajes y espacios rurales valiosos y sometidos a algún tipo de riesgo con especial atención al riesgo de inundación en la zona norte y sur del núcleo, y consolidación de la ciudad de Yecla como un enclave industrial atractivo y especializado en su entorno próximo. La aceptación global del modelo existente se ve acompañada de un importante crecimiento previsto en suelo urbanizable, especialmente para actividades económicas.

Las Unidades de Actuación definidas en el Suelo Urbano No Consolidado se han agrupado en dos áreas homogéneas como cumplimiento de lo contenido en el artículo 99 del TR Ley del Suelo de la Región de Murcia, considerándose por un lado aquellas que la edificación que se propone permite completar y cerrar manzanas regulares, evitando la aparición de medianerías; por otro lado se agrupan aquellas que necesitan de una reordenación morfológica y donde no aparecen pre-existencias que condicionen esta reordenación.:

Se han delimitado nuevas Unidades de Actuación en el Suelo Urbano Consolidado para llevar a cabo operaciones de renovación o mejora urbana. Se trata de áreas con ordenación pormenorizada de modo directo y finalista cuyo desarrollo viene posibilitado por la aplicación de las determinaciones propias del PGMO para la zona de ordenación urbanística de que se trate.

Yecla. PGOU Modelo Territorial Propuesto

Concentración del nuevo desarrollo residencial alrededor del núcleo urbano actual

La propuesta de desarrollo residencial se plantea con densidades medias. Estos desarrollos se concentrarán al sureste del actual núcleo urbano. Al noroeste del Polígono industrial de la carretera de Jumilla se propone así mismo otro suelo urbanizable residencial, éste sin sectorizar y de mínima densidad, para satisfacer futuras demandas de crecimiento de manera ordenada..

El resto de sectores, de menor tamaño, se localizan en la zona norte del casco urbano de Yecla completando y consolidando la trama urbana del núcleo.

En total, el suelo urbanizable residencial de nueva propuesta alcanza las 269 Ha de las cuales más de 93 Has son sin sectorizar.

Desarrollo Residencial Norte: los suelos urbanizarles programados existentes.

Los sectores SUS-R-MD-6 (antiguo “SUPR 4”) y SUS-R-MD-7 (“Los Rosales”) del Plan vigente se integran al nuevo Plan como desarrollo residencial de media densidad con una superficie total de aproximadamente 18,5 Has. El SUPR 5 del Plan vigente está ya completamente ejecutado y en el Plan revisado figura como suelo urbano consolidado.

El objetivo principal de estos sectores es el cierre, consolidación y recualificación de la trama urbana al sur de la Ronda Norte.

Desarrollo Residencial Sur

La nueva ordenación propone un desarrollo residencial de media densidad entre suelo urbano actual y la N-344 al sureste del núcleo Este desarrollo quedará atravesado por el cierre de la Ronda sur propuesto que dará servicio a los mismos… Al Oeste del ámbito existen una importante zona de equipamientos (centro deportivo, piscinas municipales, cementerio, etc.) la cual se amplia con una importante superficie de suelo urbanizable dotacional.

Este suelo comprende aproximadamente 160 Ha de nuevos desarrollos a los cuales hay que sumar el Suelo urbano No Consolidado (SUNC-R-MD-2) que ocupan las bodegas preexistentes en torno a la carretera de Pinoso y que abarca una superficie de unas 14 Has. De estas 160 Has, 93 Has corresponden a suelos no sectorizados.

Desarrollo Residencial Unifamiliar

Alrededor de la carretera de Fuente Álamo, en la parte occidental del núcleo urbano, se proponen nuevos desarrollos residenciales unifamiliares que regularizan zonas residenciales actuales a través del nuevo sector de Suelo urbano No Consolidado (SUNC-R-MND-1) “Camino Umbría del factor”. Estos suelos clasificados como urbanos están incluidos dentro de un ámbito de PERI en el planeamiento vigente, con una superficie de 30 Has y el objetivo es recualificar urbanísticamente del ámbito. 

Entre este sector de Suelo Urbano No Consolidado y la carretera de Fuente Álamo se propone un sector de Suelo urbanizable Residencial de baja densidad (SUS-R-BD-4) “Casa de Camarasa”, con una superficie aproximada de 10 Has. Al sur de este sector se plantea el (SUS-R-MD-5) “Carretera de Fuente Álamo” con una superficie aproximada de 6 Has. Estos sectores tienen como objeto consolidar la trama urbana del núcleo urbano de Yecla dentro de la ronda de circunvalación propuesta.

En esta zona se proponen además otros sectores urbanizables de tipo residencial. Los sectores SUS-R-MND-1, SUS-R-MND-2 y SUS-R-MND-3, con una superficie total de aproximadamente 72 Has. Se localizan entre la propuesta de cierre de ronda al noroeste del núcleo urbano y la carretera de Villena.

Al suroeste de la Carretera de Fuente de Álamo, del otro lado del sector no consolidado industrial (SUC-I-1) “Casa del Canto”, se propone un nuevo sector de suelo industrial (SUNC-I-1) “Casa del Caño”, con una superficie de algo más de 10 Has y cuyo objetivo principal es reordenar este ámbito, con presencia de instalaciones, sin ordenación alguna.

Por último se propone otro sector de suelo urbanizable no sectorizado residencial en el entorno de la Casa del paje (SUNS-R-MND-15) con una superficie de 17 Has, con objeto de recualificar las viviendas unifamiliares preexistentes en este ámbito y dotarlas de los equipamientos y zonas verdes correspondientes.

El cierre de la vía de ronda

El cierre de la vía de ronda prolongará el actual trazado pasando por el bulevar que estructura como eje central al desarrollo residencial Sur hasta llegar a la carretera de Pinoso, que sigue hasta llegar a la carretera de Caudete, dónde alcanza la Vía de ronda Norte. Entre la carretera de Fuente Álamo y la Carretera de Jumilla se complementa la última parte de la Vía de Ronda mediante el bulevar que delimita el nuevo polígono industrial al Norte, en paralelo a la carretera de Jumilla y la propuesta de cierre de vía de ronda al norte de los nuevos sectores residenciales sin sectorizar propuestos más allá del suelo industrial.

Concentración de los suelos de actividad económica sobre los ejes Yecla-Villena y Villena-Jumilla

Yecla cuenta con una importante dinámica económica asociada a la industria del mueble y los elementos a éste complementarios. La apuesta del Plan debe ser la de afianzar la industria con el aumento de la capacidad y de la calidad de los suelos destinados a estos usos, facilitando la diversificación de la oferta complementaria.

La previsión del Suelo se concentra, siguiendo la estructura natural existente y ya recogida en el Plan Vigente, en los ejes de las carreteras de Villena y de Jumilla.

Mientras en la carretera de Jumilla se racionalizan las delimitaciones de las áreas de crecimiento, ampliando moderadamente las ya clasificadas, el mayor ámbito de desarrollo industrial será el eje de la carretera de Villena, donde se prevé se desarrollen usos industriales de diversas categorías. En su parte más cercana al centro urbano, y con fachada a la carretera se desarrollarán principalmente los usos terciarios asociados a las industrias escaparate y elementos comerciales, y entre éstos y el trazado previsto de la autovía de enlace entre Alicante y Murcia, en su parte más alejada del municipio, se propone un polígono industrial que albergue usos peligrosos y/o especiales. Se propone una ampliación relevante del actual suelo industrial que alcanza un total de 500 Has. Se mejora así la separación entre usos industriales y residenciales, apostando por la ubicación de suelo industrial en la carretera de Villena.

Ampliación del polígono industrial carretera de Villena

Los nuevos desarrollos industriales se situarán en la carretera de Villena, entre la circunvalación existente y la nueva autovía planificada por el Ministerio de Fomento. De esta manera, el área está perfectamente conectada tanto a nivel supramunicipal como local, en relación con los nuevos desarrollos residenciales al sur y este del núcleo urbano.

Ampliando los polígonos existentes en paralelo a la Carretera de Villena hacia el norte y hacia el sur se propone un desarrollo lineal de cerca de 390 Has. La malla viaria del ámbito se jerarquiza por bulevares centrales en paralelo a la carretera de Villena, y permite una oferta flexible en tamaños de parcela y adecuada a las necesidades de la industria, compensando la reducción de suelos urbanizables industriales en el área de la carretera de Jumilla que implica el cambio de calificación industrial a residencial en terrenos situados al Norte de dicha zona.

En continuidad con el ámbito anterior y hasta el límite del trazado previsto de la nueva Autovía planificada, se instalará un polígono industrial para actividades especiales que ocupará aproximadamente una superficie de 120 Has. La red viaria de borde conecta la zona con la carretera de Villena y posibilita también el acceso directo al nuevo eje viario de gran capacidad que conectará con la A-31 Madrid-Alicante y la A-30 Madrid–Murcia.

Polígonos Industriales a lo largo de la Carretera a Jumilla

Al oeste del municipio, al lo largo de la carretera de Jumilla, se propone una redelimitación de los suelos urbanizables industriales para completar y regularizar los existentes y de forma que permita separar más claramente funciones residenciales además de general un mallado viario urbano estructurante. El área con su eje principal de la carretera de Jumilla llega hasta la intersección de la N-344 con la circunvalación y a la propuesta de cierre de la vía de Ronda noroccidental.

En total se desarrollan unas 80 Has. mediante los sectores urbanizables (SUS-I-1) “Las tejeras”, (SUS-I-2) “Casa del estraperlista” y (SUS-I-3) “Casa Faldeta“. El anterior plan delimitaba en ésta zona (SUPI 3, 4 y el SUNP al norte de la Carretera de Jumilla). Como ya se ha indicado, esta reducción de suelo industrial se ve compensada con creces en la carretera de Villena.

El área de desarrollo está delimitado al norte por Suelo Urbanizable Residencial sin sectorizar y al sur con Suelo No Urbanizable de Interés Paisajístico-Ecológico…”

El Pleno del Ayuntamiento de Yecla en sesión celebrada el 21.11.2017 aprobó la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado “Yecla 2020” y acordó solicitar al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas una subvención de 5.000.000 € para desarrollar dicha estrategia. El plazo de desarrollo de la estrategia se extenderá hasta 2023, suponiendo un coste total de 6.250.000 € (5.000.000 € de ayuda FEDER y 1.250.000 € de aportación municipal). Pero no pasó el corte ni en 1ª ni en 2ª convocatoria.

Relación entre los Objetivos Temáticos, Objetivos Estratégicos a Alcanzar a largo plazo y las Líneas de Actuación del Plan de Implementación del Eje Urbano EDUSI YECLA

Plan de implementación de la EDUSI Yecla 2020

  • LA01 – YECLA SMART. Esta línea de actuación consistirá en convertir a Yecla en una Smart City. Para ello se hace necesario desplegar una plataforma de gestión y redes con el fin de desarrollar proyectos tecnológicos de introducción de las TIC en los diferentes servicios públicos municipales, en particular los relacionados con la movilidad, la policía local, la energía, el medio ambiente, las instalaciones deportivas y los servicios sociales, ofreciendo este servicio a la ciudadanía. Se implementarán proyectos tecnológicos destinados a crear espacios de pacífica convivencia en zonas de uso común, degradadas y, en general, afectadas por las nuevas formas de ataque social por parte de jóvenes. Se desarrollará todo un modelo de administración electrónica que facilite al ciudadano obtener información del Ayuntamiento y realizar gestiones de manera rápida y eficiente. Estará basada en un análisis previo de simplificación administrativa y mejora de los servicios públicos ofrecidos al ciudadano. También favorecerá la puesta en valor el patrimonio histórico-artístico y cultural de Yecla a través de las aplicaciones móviles para la dinamización y promoción del sector turístico y comercial. Gracias a estas aplicaciones, los usuarios podrán conocer más y mejor todo lo que la ciudad, a nivel turístico, puede ofrecer (agenda de eventos, recursos del patrimonio cultural y natural, museos, horarios, restauración, alojamientos, comercios, etc.). Estas aplicaciones, por tanto, permitirán una mayor difusión de dicho patrimonio dentro y fuera de la ciudad, y también contribuirá a la creación de empleo en el sector.
  • LA02 – Fomento de la movilidad sostenible. Esta línea de actuación favorece la reducción del número de vehículos motorizados presentes en la vía pública, incrementando la superficie de espacio para uso de la ciudadanía, fomentando los desplazamientos a pie. Para contribuir a su logro, se establecerán en las zonas más conflictivas por su elevada intensidad del tráfico, limitación a peatones y personas discapacitadas del uso de espacios reservados para ellas, y conflictos entre usuarios de la vía, cámaras de control del tráfico en tiempo real para garantizar la seguridad de peatones y ciclistas. Se propone la creación de itinerarios preferentes, como pueden ser carriles escolares que permitan a los niños poder acceder de manera segura a sus centros educativos y el desarrollo de carriles bici. Con desplazamientos seguros y que economicen tiempo y energía, también se favorece la cohesión social y el desarrollo económico.
  • LA03 – Plan de Rehabilitación energética de edificios públicos. La actuación desarrollará un plan de rehabilitación energética de edificios de propiedad municipal, afectando, no sólo a la envolvente del edificio, sino también a los sistemas de iluminación interior y de ventilación y climatización. La intensidad del proceso de rehabilitación será tal que se consiga una relevante mejora en el comportamiento energético del edificio, con una mejora mínima de una letra en su calificación energética. Para ello se llevarán a cabo procesos de renovación profunda de los edificios, incorporando sistemas para el aprovechamiento de las energías renovables, reduciendo significativamente su demanda energética. También se pretende la sustitución de las fuentes de energía fósil convencionales, por otras renovables, reduciendo de esta manera las emisiones carbónicas, mejorando la sostenibilidad de los servicios municipales y reduciendo la factura energética del Ayuntamiento. Los sistemas renovables que se plantean suplirán tanto la demanda térmica como eléctrica de edificios e instalaciones. Biomasa, solar térmica, geotérmica o fotovoltaica serán las tecnologías principalmente utilizadas para el desarrollo de las operaciones derivadas de esta línea.
  • LA04 – Rehabilitación y puesta en valor del patrimonio y las infraestructuras culturales.  El yacimiento, conocido por Hisn Yakka, está formado por restos del asentamiento musulmán (finales del siglo XII) que corresponde al período almohade de la conquista musulmana de la península ibérica. En este período, Yecla creció significativamente y se construyó un poblado  alrededor del actual Castillo en el Cerro. Recientes descubrimientos han permitido hallar este asentamiento constituido por un conjunto de casas donde se conserva el trazado urbano original. Esta línea de actuación pretende poner en valor este yacimiento y su entorno, potenciando su interés como atractivo turístico y actuando como activador del desarrollo urbano de las zonas adyacentes degradadas. También se evaluará el estado de conservación de los diferentes monumentos que forman parte del legado histórico-artístico y cultural de Yecla, prestando especial atención a aquellos edificios que necesitan de una urgente intervención. De esta manera, se pueden encontrar joyas arquitectónicas como el complejo de San Francisco de gran interés arquitectónico y, en la actualidad, con inmuebles en estado ruinoso y con necesidad de intervenciones de urgencia que frenen su avanzado deterioro; así como antiguas casas señoriales, el antiguo casino, el antiguo pósito, la torre del reloj, etc. susceptibles de intervención. La rehabilitación de estos espacios de especial interés aumentará el atractivo cultural y turístico de la ciudad, fomentado el sector turístico como reactivador de la economía (O3). Las infraestructuras culturales son fundamentales para la cohesión social de Yecla y el desarrollo de la población, configurándose como un lugar de encuentro que puede abarcar iniciativas y actividades para incentivar la producción local, social y económica de la ciudad, así como favorecer el acceso a la cultura y al mercado laboral (D8) de colectivos en riesgo de exclusión (D9).
  • LA05 – Reacondicionamiento del Cerro del Castillo. Existen zonas degradas en el entorno urbano (D19), por lo que esta actuación contempla la regeneración de estos suelos degradados para convertirlos en zonas verdes para el disfrute de la ciudadanía (D18). El Cerro del Castillo, enclave estratégico de la ciudad y de gran valor paisajístico y patrimonial, requiere una integración paisajística y rehabilitación de las zonas verdes de la ladera noroeste (actualmente en desuso y degradadas), con equipamientos adecuados que permitan una accesibilidad universal para toda la población (D15). Además, su re-acondicionamiento permitirá poner en relación la zona alta del cerro con la ciudad, favorecerá el desarrollo con las zonas urbanas más degradadas de su entorno y conectará la zona noroeste y suroeste del cerro, cerrando así el anillo con la zona sur (donde se ubican los equipamientos y servicios realizados en el proyecto Yecla Valora), creando un recorrido único, de gran interés patrimonial y paisajístico.
  • LA06 – Yecla Centro Histórico, Rehabilitación, formación, cohesión e inserción social. El Ayuntamiento viene impulsando medidas de apoyo al comercio en colaboración con ASOCOMY, la asociación de comerciantes del municipio (O8). Esta LA pretende rehabilitar el antiguo Mercado Central actualmente infrautilizado, para reactivar el tejido económico de la zona, poner en valor la gastronomía local y potenciar el comercio tradicional (O13), que se ve progresivamente abandonado mientras aumenta la implantación de comercios tipo franquicia en calles cercanas y más comerciales. El Mercado Central se encuentra situado en una posición privilegiada en el centro histórico, junto a la plaza mayor, el antiguo pósito y la torre del reloj. Esta actuación contribuirá a su revitalización económica y a su dinamización social y turística, gracias a la creación de un espacio que satisfaga las necesidades distribuidoras del comercio y la gastronomía local, para lo que resulta necesario mejorar tanto la funcionalidad del edificio como su apariencia externa de manera que resulte más acorde con el entorno urbano y atractivo para la población y los visitantes. Por otro lado, la carencia de habilidades concretas, para los distintos sectores demandantes de empleo, hace necesario desarrollar un conjunto de medidas importantes para capacitar a la población para el acceso al mundo laboral en empleos de calidad. Esta línea de actuación está enmarcada en las actuaciones del Fondo Social Europeo Financia, propia de la flexibilidad que permiten los fondos estructurales. A través de la puesta en marcha de una serie de medidas que contribuyan a la mejora de la cohesión social y convivencia entre los colectivos más desfavorecidos de Yecla, se persigue la estabilidad y la lucha contra la pobreza y desigualdad. Teniendo en cuenta el reciente contexto de crisis y de disparidad social. La dificultad de acceso a la vivienda es uno de los principales indicadores para determinar el grado de exclusión social de la población. En este sentido, la Concejalía de Política Social del Ayuntamiento de Yecla, consciente de esta problemática, ha creado recientemente el Parque de Viviendas Solidarias, que ha surgido de la Comisión Ciudadana Mixta contra los desahucios (F13). En línea con esta iniciativa, es necesario apoyar este tipo de políticas que pretenden luchar contra la desigualdad social, especialmente aquellas personas en situación de emergencia social.

Yecla. Crecimiento

Y a partir de ahora, incorporar todos los informes sectoriales y ciudadanos, hasta la aprobación definitiva de un planeamiento de “última hora”, pero sin el apoyo de una Ley del Suelo de Murcia actualizada, …difícil (si sale antes que la Ley, malo, y si sale después, quizá nazca viejo…)

Y el reto de los proyectos co-financiados con fondos FEDER, ¿hay voluntad de presentarse a la 3ª convocatoria, mejorando la puntuación hasta ahora insuficiente?, …


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España