AGUIMES

AGÜIMES. Población (INE)

AGÜIMES. Pirámide de Población

AGUIMES. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

AGÜIMES. DEUDA

AGÜIMES. PARO


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Agüimes es un municipio de 79.28 km2, perteneciente a la provincia de Las Palmas,  situado en el SE de la isla de Gran Canaria (Canarias) entre Ingenio al N y Santa Lucía de Tirajana al S, a naciente con el Océano Atlántico, ocupando una franja costera de aproximadamente 12 kms. de longitud; y a poniente, con los municipios de Valsequillo y San Bartolomé de Tirajana.

Se encuentran hitos paisajísticos y enclaves de gran valor natural, así como excepcionales valores ambientales, destacándose en su territorio, las Montañas de Arinaga, de Agüimes y el Roque Aguayro, y el Barranco de Guayadeque, en el borde norte municipal.

Esta rampa costera nace en la Caldera de Los Marteles en la cabecera de Guayadeque, junto al que se destacan las rampas de Pajonales como parte del sector interior o de medianías, que está formado por relieves antiguos con el protagonismo de formas aisladas producto de antiguas erupciones, como son el Roque Aguayro o la Montaña de Agüimes. La red de barrancos en Agüimes está compuesta por los afluentes del Barranco de Balos.

En la zona alta, el único asentamiento de Temisas es del tipo caserío, concentrado y de escasa entidad, que prácticamente no ha sufrido transformaciones y ha estado ligado siempre, a la agricultura tradicional. En cotas más bajas, se encuentra también el núcleo de Corralillos como asentamiento ligado a la agricultura de autoconsumo.

El Casco Histórico se localiza en la vega a poniente de la Montaña de Agüimes, manteniéndose como cabecera municipal desde su fundación como asentamiento prehispánico, a pesar de que en la plataforma costera, que alberga grandes extensiones de invernaderos que caracterizan paisajísticamente este ámbito, se dio un proceso de concentración urbana amparado en el sector agrícola y en el sector servicios, en Los Vélez, La Banda, Las Rosas y principalmente, en El Cruce y Playa de Arinaga, junto a las vías de comunicación, sobre todo después de la apertura de la GC-1, paralela al Camino del Conde, que facilitó la implantación del Polígono Industrial debido a su óptima comunicación, consolidándose con él, la ocupación transversal en el territorio. El resto de núcleos tiene carácter más bien aislado: El Edén y El Oasis en la costa, y La Goleta, a poniente de El Cruce.

El Casco Histórico de Agüimes se caracteriza por una trama urbana irregular de calles estrechas y manzanas heterogéneas, la mayoría peatonales y/o rodonales. Es interesante el origen del sistema de espacios libres y por tanto, del trazado del núcleo a lo largo del tiempo, surgiendo siempre con la desaparición de edificios religiosos ubicados en los mejores lugares de la villa. El principal espacio es la Plaza de Nuestra Señora del Rosario, consolidada durante el siglo XIX, tras ser desplazada la vieja iglesia por la construcción del actual Templo de San Sebastián, que la preside. Otras plazas son las de San Antón y Santo Domingo, relacionados con la desaparecida ermita de San Antonio Abad y el Convento de los Dominicos. Cuenta con alto valor patrimonial reconocido como BIC.

El núcleo de Agüimes se ha ido colmatando con áreas de ensanche del Casco Histórico, desarrollándose hacia la zona sur del mismo, hasta La Charca, en el extremo más septentrional como crecimiento más reciente. El esquema de esta trama urbana, se basa en el eje principal N-S de accesibilidad, conformado por las C/Juan Alvarado Sanz y la Avenida Hermanos de La Salle, y transversalmente, dirección E-O, en la C/ Doctor Joaquín Artiles. Este ensanche se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas al viario, con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar, y algún sector de viviendas unifamiliares en hilera.

Este ámbito de suelo se ordena por su propio instrumento que el PGO-A reconoce como área de planeamiento remitido, y es el Plan Especial de Protección del Casco Histórico de Agüimes, PEPCH, actualmente en Revisión.

EDIFICACIONES: En el Casco Histórico de Agüimes las edificaciones residenciales de carácter tradicional con cubierta plana o inclinada a dos aguas, generalmente de dos alturas, se caracterizan por su parcelario irregular, de pequeñas o ajustadas dimensiones, normalmente con crujía principal con fachada a calle y cuerpos traseros en torno a patio. Como área sometida a planeamiento de desarrollo especial, el actual PEPRI recoge las numerosas edificaciones con valores patrimoniales, así como también han sido reflejadas en el Catálogo Arquitectónico Municipal en vigor. El estado de la edificación es el nivel 1 grafiado en el plano 1.7.A, que es el correspondiente con los cascos tradicionales, con un buen estado de conservación, con un gran número de edificaciones rehabilitadas y renovadas.

El ensanche del núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de dos y tres plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía, excepto la pequeña parte de viviendas unifamiliares de La Charca, de dos plantas en hilera, también a doble crujía. Como edificaciones de vivienda colectiva destacan tres manzanas de viviendas sociales de los años 60 en la zona de Los Alberconcillos y una, de nueva planta en La Capellanía.

El estado de la edificación en el ensanche del núcleo corresponde con el nivel 2, al ser áreas de desarrollo de mediados de los años 70, necesitan en algunos de los casos de una renovación. Y en las urbanizaciones más recientes la edificación se encuentra en buen estado al ser nuevas, corresponde al nivel 3.

La vía principal de acceso es la histórica GC-100, desde Telde, que atraviesa el casco en sentido norte-sur, partiendo en su tramo medio, la GC-550 hacia Temisas, al O. Los barrios que terminan de conformar el Casco son áreas de ensanche del histórico, hacia la zona E y S, hasta La Charca, el crecimiento más reciente, y se caracterizan por su trazado regular y por las edificaciones alineadas al viario. El uso predominante es el residencial en vivienda colectiva.

El Polígono Residencial en las inmediaciones del Cruce de Arinaga se originó a partir de la aparición del Polígono Industrial, encontrándose en la actualidad inmerso en éste. Situado en las proximidades de la intersección de la antigua carretera general del sur, la C-812 a Masdpalomas, con el eje transversal que une Agüimes-Casco con la Playa de Arinaga

El trazado de su trama urbana es regular y ortogonal, conformando manzanas rectangulares de tamaño medio de vivienda colectiva, que se caracterizan por edificaciones alineadas al viario con uso predominante residencial. Las dotaciones locales se distribuyen por las manzanas del núcleo.

Dada su localización, este núcleo tiene carácter residual respecto del resto de núcleos. Al estar inserto dentro de la trama industrial, el planeamiento municipal reconduce los usos al sur de éste, hacia usos terciarios, para graduar la proximidad con el uso industrial del Polígono de Arinaga.

EDIFICACIONES: El núcleo se conforma por edificaciones en bloque de dos plantas de altura, ubicadas en dos manzanas regulares y rectangulares; y un bloque no alineado a fachada, de cinco plantas de altura que ocupa la totalidad de la manzana junto a la GC-100.

El estado de la edificación es el nivel 2 grafiado en el plano nº 1.7.A que es el correspondiente con el “Polígono”, en un correcto estado de conservación y con varias dotaciones nuevas, en el nivel 3.

Espinales, se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de una pequeña vía secundaria que nace en la GC-191. En la actualidad limita con la última fase de crecimiento del Polígono Industrial en esta zona.

Conformado por un pequeño núcleo original con sencilla trama urbana regular paralela a la GC-193. El esquema de esta trama se basa en un eje principal longitudinal E-O constituido por la Avenida Teresa Navarro Almeida, actual acceso, del que parten una serie de pequeñas calles transversales, con edificaciones alineadas al viario según manzanas regulares rectangulares, con uso predominante residencial de vivienda unifamiliar. Centralmente cuenta con las dotaciones locales.

EDIFICACIONES: El núcleo se conforma por edificaciones entremedianeras de dos plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía. El estado de la edificación es el nivel 2 grafiado en el plano nº 1.7.A que es el correspondiente con el “Ensanche”, sobre un asentamiento tradicional originario de los años 50′, en su mayoría renovado, en un correcto estado de conservación.

El Cruce de Arinaga se originó a partir de la intersección del antiguo Camino del Conde a Maspalomas, posterior carretera general del sur C-812, con el eje transversal que une Agüimes-Casco con la Playa de Arinaga, actual GC100. El núcleo se generó a partir de este cruce de caminos, y con la construcción de la iglesia, se impulsó definitivamente el asentamiento poblacional en la segunda mitad del s XX por el desarrollo turístico insular, creciendo hasta convertirse en el segundo mayor núcleo del municipio. Este barrio primigenio se caracteriza por la vivienda colectiva, con trazado ortogonal de parcelación regular conformando manzanas de tamaño medio de 80 x 40 m2.

Los crecimientos más recientes que han consolidado el núcleo hacia el S y hacia La Goleta, son los del Sector P2, de tipología extensiva de vivienda unifamiliar. La planificación de la urbanización ha localizado las dotaciones que sirven a la población concentradas centralmente, cualificando todo el núcleo. Estos crecimientos devienen del establecimiento y de la ordenación del Polígono Industrial mediante sus sucesivos planes parciales.

El Polígono Industrial de Arinaga se caracteriza por su situación estratégica, en una zona de fácil accesibilidad, debido a que es atravesado en dirección N-S por la GC-1. Se ha ido colmatando a lo largo del tiempo con nuevas áreas de crecimiento, desde sus inicios en la década de los setenta, hasta ocupar en la actualidad mediante sus distintas fases, una gran extensión del territorio municipal.

Su origen se remonta a 1972, momento en el que se aprobaron los estatutos de la Asociación Mixta de Compensación “Polígono Industrial de Arinaga”. El Plan Parcial fue delimitado de conformidad con el Decreto 9.3.1972, y aprobado definitivamente, por Orden Ministerial de 15.12.1973. Un 64% de la superficie total del polígono de entonces tenía destino industrial, y era utilizable por tanto, para la implantación de naves e instalaciones industriales y de almacenaje. Un 10% se reservaba para diversos equipamientos y servicios; un 16,5% era para viales y zonas verdes, y el 9,5% restante, para urbanización residencial.

Este planeamiento de desarrollo ha sufrido diversas modificaciones a lo largo de los años, según:

  • – Ordenanzas Reguladoras P.P. Zona Industrial
  • – 1ª Revisión del P.P. a través de las NN.SS.
  • – Modificación de la 1ª Revisión del P.P
  • – 2ª Revisión Completa del P.P.
  • – 3ª Revisión del P.P.
  • – Determinaciones al P.P. a través del PGO de la Villa de Agüimes en su Anexo de las Normas Urbanísticas de la Ordenación Pormenorizada

El esquema de esta trama urbana se basa en el eje principal SE-NO de accesibilidad, conformado por la C/ El Canal al que se accede directamente desde la GC-1. Esta vía principal del Canal lo recorre en su totalidad y discurre según la canalización del Barranco de Balos. Sus distintas fases responden a un trazado regular de calles anchas y manzanas homogéneas, de parcelación regular, con edificaciones retranqueadas y alineadas a viario, de uso predominante industrial, habiendo tambieén equipamientos comerciales junto a los que se ubican las dotaciones y espacios libres. Hay una zona junto al Puerto de Arinaga que se destina a Zona Franca.

EDIFICACIONES: El Polígono Industrial de Arinaga se conforma por naves adosadas y aisladas, ubicadas en grandes manzanas regulares y rectangulares de doble crujía.

El estado de la edificación en el Polígono de Arinaga es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A, habiendo los niveles 2 y 3, correspondientes a:

  • – Polígono industrial de los años 80, renovado y conservado.
  • – Nuevas extensiones urbanas y urbanizaciones de entre los años 90′ y principio del siglo XXI.
  • – Hay un crecimiento marginal de mediados de los años 50′ (nivel 4) en la Montaña de San Francisco correspondiente a procesos al margen de lo previsto en el planeamiento, en donde el estado de la edificación no es el mejor.

Playa de Arinaga se originó como núcleo costero relacionado con la explotación tradicional de las canteras de caliza existentes en el entorno de la Montaña. El incremento de la demanda de cal en los pasados siglos, dificultado en un principio por la ausencia de comunicación terrestres, condujo necesariamente a la utilización de la bahía como único resguardo costero al sur de la Península de Gando para el comercio de este indispensable material de construcción, además de la sal , la pesca, y otros productos de la comarca.

El origen urbano se apoyó en el trazado de la vía de acceso a la costa y a partir de éste, se definió la malla ortogonal de manzanas regulares de 40 metros de ancho de residencial colectivo. Destaca su paseo marítimo que remata la trama urbana en su contacto con la bahía.

El núcleo ha tenido una expansión hacia el N en el Muelle Viejo con una variación en la orientación del eje de las calles, para optimizar la trama urbana frente a los vientos predominantes, parcelándose para vivienda unifamiliar en hilera.

La Playa de Arinaga surgió como núcleo costero relacionado con la explotación tradicional de las canteras de calizas existentes en el entorno de la Montaña de Arinaga. El incremento de la demanda de cal en los pasados siglos, dificultado en un principio por la ausencia de comunicación terrestres, condujo necesariamente a la utilización de la bahía como único resguardo costero al sur de la Península de Gando para el comercio de este indispensable material de construcción, además de la sal, la pesca, y otros productos de la comarca.

El origen urbano se apoyó en el trazado de la principal vía de acceso a la costa, carretera GC-100-Ingenio-Agüimes-Arinaga o Avenida del Polizón en su tramo urbano, y a partir de éste, se definió la malla ortogonal de manzanas regulares con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar. Este esquema se extendió por el territorio hasta su paseo marítimo, como remate de la trama urbana en su contacto con la bahía y en donde se localizan las manzanas de traza más irregular al adaptarse al borde costero.

El núcleo ha tenido una reciente expansión hacia el sector del Muelle Viejo en la zona noreste del núcleo. Este ensanche se caracteriza por un trazado regular que no sigue la trama ortogonal del núcleo, presentando una variación en el sentido de las calles debido al fuerte viento de la zona, y edificaciones alineadas al viario con uso residencial de vivienda unifamiliar en hilera.

Las dotaciones locales, protagonizadas por el Paseo Marítimo, están equidistribuidos por el núcleo.

EDIFICACIONES: El núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras, algunas de dos plantas y la mayoría de tres plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía, excepto la pequeña parte de viviendas unifamiliares de La Ciudadela, de dos plantas adosadas, también a doble crujía.

El ensanche del núcleo (nueva urbanización) en la zona de Muelle Viejo se conforma por edificaciones entremedianeras y unifamilliares en hilera o adosadas de dos plantas de altura, ubicadas en manzanas regulares de doble crujía.

El estado de la edificación en el núcleo de Playa de Arinaga es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A “Análisis del Estado Actual de la Edificación”, tenemos los niveles 2 y 3, correspondientes a:

  • Ensanche de los años 70 bien conservado.
  • Nuevas extensiones urbanas y urbanizaciónes de entre los años 90′ y principio del s XXI, que corresponden con Las Salinas y Muelle Viejo.

El Oasis y el Edén son dos núcleos que se conformaron en la costa del municipio, a modo de urbanizaciones aisladas de viviendas unifamiliares, en la década de los 70′.

El Oasis surgió como una pequeña urbanización conformada por varias bolsas de viviendas aisladas ordenadas según su trazado viario de tres calles longitudinales. Se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas a viario, con uso exclusivo residencial de vivienda unifamiliar.

El Edén surgió como una pequeña urbanización ovalada conformada por varias bolsas de viviendas aisladas ordenadas según trazado viario de tres calles concéntricas a un espacio libre central y varias radiales, edificaciones alineadas a viario con uso exclusivo residencial de vivienda unifamiliar.

EDIFICACIONES: Los dos núcleos se conforman por edificaciones aisladas retranqueadas en sus linderos, de una y dos plantas (las menos), con cubiertas planas o inclinadas a varias aguas, ubicadas en manzanas de doble crujía. El estado de la edificación es el nivel 2 grafiado en el plano nº 1.7.A que es el correspondiente con el “Ensanche” (entre los años 70′ y 80′), en un correcto estado de conservación.

Las Rosas, Los Vélez y La Banda son núcleos anteriores a la década de la expansión turística y estaban ligados al sector primario. Se conformaron al paso de las vías principales, el Camino del Conde en el caso de Los Vélez y Las Rosas, y como conjunto de edificaciones al pie de la Montaña de Agüimes, en el caso de La Banda. En Las Rosas ha habido una última consolidación en su área central, en El Jovero, que ha unido definitivamente las 2 partes tradicionales del núcleo.

Las Rosas, se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística que estaba ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de la antigua principal vía, la carretera GC-191 Ingenio-Santa Lucía. Se caracteriza porque recientemente tuvo lugar un crecimiento en su área central del Jovero, originando que se hayan unido definitivamente las dos partes tradicionales del núcleo.

El núcleo de Las Rosas se ha colmatado con este área de ensanche, desarrollándose desde el sector central hacia la zona naciente del mismo, hasta El Jovero. El esquema de esta trama urbana, se basa en el eje principal N-S de accesibilidad, conformado por la carretera GC-191 Ingenio-Santa Lucía, donde surgieron los dos núcleos originales situados en los extremos norte y sur. En la zona norte la edificación se dispone conforme a una calle ortogonal al eje principal, la calle Mozart. Mientras que en su extremo sur la edificación aparece a ambos lados del eje principal según manzanas regulares. Tanto en uno como en otro con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar. El ensanche central se caracteriza por su trazado regular confinado entre los dos núcleos antes descritos, y por edificaciones alineadas al viario con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar.

EDIFICACIONES: El núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de dos plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía, excepto una pequeña parte de viviendas unifamiliares de 2 plantas en hilera. El ensanche del núcleo en la zona del Jovero se conforma por parcelación para viviendas entremedianeras de 2 plantas de altura, ubicadas en manzanas regulares de doble crujía. El estado de la edificación en las Rosas es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A, habiendo los niveles 1 y 3, correspondientes a:

  • Asentamiento tradicional de finales de los años 50′, en general conservado.
  • Nueva extensión urbana de principio de principio del s XXI.

Los Vélez, se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística que estaba ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de la antigua principal vía, la carretera GC-191 Ingenio-Santa Lucía, como un conjunto de edificaciones al pie de la Montaña de Los Vélez. Se caracteriza por su reciente ensanche en la zona S, e igualmente está previsto su crecimiento en su área central de Llano Blanco, originando que se hayan unido definitivamente las dos partes tradicionales del núcleo.

El núcleo de Montaña Los Vélez se ha colmatado con áreas de ensanche, desarrollándose hacia las zonas sur y poniente del mismo. El esquema de su trama urbana, se basa en dos ejes principales: un eje N-S de accesibilidad, conformado por la C/ Amapola que discurre conforme al trazado de la carretera GC-191, y otro, la C/ Hortensia que discurre longitudinalmente adaptándose a las faldas de la Montaña. El núcleo original está conformado por un trazado más irregular, manzanas que se adecuan a la pendiente y curvas de nivel delimitadas por la GC-191, con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar. El ensanche en la zona sur se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas a viario, con uso residencial de vivienda colectiva y unifamiliar, y una manzana de vivienda colectiva en bloque.

EDIFICACIONES: Tanto las edificaciones del área primigenia de poniente, como las localizadas en naciente, se caracterizan por ser viviendas entremedianeras ubicadas en estrechas manzanas, correspondiendo las más irregulares (crujía sencilla y doble) con las dos plantas de altura, siendo de tres plantas, las que se localizan dando frente a la GC-191. El ensanche del núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de dos plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía, excepto una pequeña parte de viviendas unifamiliares adosadas de dos plantas a doble crujía, y el bloque residencial de dos plantas que destaca como edificación de vivienda colectiva.

El estado de la edificación es el nivel 2 grafiado en el plano nº 1.7.A que es el correspondiente con el “Ensanche”, sobre un asentamiento tradicional originario de los años 50, en su mayoría renovado, en un correcto estado de conservación. Y en la urbanización más reciente la edificación se encuentra en buen estado al ser nueva, corresponde al nivel 3.

La Banda, se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística que estaba ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de una vía secundaria, la antigua carretera de acceso a las huertas y terrenos de cultivo localizados junto al Barranco de Guayadeque entre las Montañas de Agüimes y Los Vélez. Se caracteriza por su reciente ensanche en la zona sur y hacia poniente del núcleo original.

El núcleo de la Banda se ha colmatado con un área de ensanche, desarrollándose hacia la zona poniente del mismo, hasta las faldas de la Montaña de Agüimes. El esquema de esta trama urbana, se basa en el eje principal E-O de accesibilidad, conformado por la Avenida de La Banda, que discurre longitudinalmente a lo largo del núcleo y lo comunica con Montaña Los Vélez y El Carrizal. Transversalmente vías peatonales y de tráfico rodado salvan la pendiente, conformando manzanas irregulares con uso residencial de vivienda colectiva y unifamiliar, que se adaptan a la topografía del terreno. La zona del ensanche se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas al viario, con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar, y algún área reciente de viviendas unifamiliares en hilera.

EDIFICACIONES: El núcleo de la Banda se caracteriza por edificaciones entremedianeras de dos plantas, localizadas en las manzanas más estrechas e irregulares. El ensanche del núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de 2 plantas, ubicadas en manzanas regulares de doble crujía, excepto la pequeña parte de viviendas unifamiliares en el extremo suroeste, de dos plantas en hilera y a crujía única.

El estado de la edificación en la Banda es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A, con los niveles 1 y 3, correspondientes a:

  • Asentamiento tradicional de los años 50′, en general conservado.
  • Nueva urbanización de entre los años 90′ y principio del s XXI.

La Goleta es un barrio espontáneo al paso de una vía secundaria que nace en la GC-100, y El Edén y El Oasis se conformaron en la costa, en Vargas, a modo de pequeñas urbanizaciones aisladas de viviendas unifamiliares en la década de los 70′.

Se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de una pequeña vía secundaria que nace en otra principal, la GC-100.

Conformado por un núcleo original con sencilla trama urbana regular y manzanas homogéneas, su crecimiento más reciente se corresponde con un área de ensanche desarrollada hacia la zona sur del mismo. El esquema de esta trama urbana, se basa en un eje principal longitudinal N-S conformado por la C/ Quevedo, como prolongación de la antigua vía y actual acceso, del que parten una serie de calles transversales. El ensanche, comunicado con el núcleo original mediante la prolongación de la C/ Cervantes que lo perimetra por su lado naciente, se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas al viario según manzanas regulares rectangulares, con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar

EDIFICACIONES: El núcleo original se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de una planta, y alguna de dos, ubicadas en manzanas regulares de doble crujía. Mientras que su reciente ensanche está constituido por viviendas unifamiliares adosadas de dos plantas, también a doble crujía y una edificación de vivienda colectiva de protección oficial (Visocan) en un bloque que de manzana.

El estado de la edificación en la Goleta es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A, habiendo los niveles 1, 2 y 3, correspondientes a:

  • – Asentamiento tradicional de finales de los años 50′, en general conservado.
  • – Ensanche de dotación de los años 70′ bien conservado.
  • – Nueva urbanización de entre los años 90′ y principio del s XXI.

 

Por último, con uso industrial, destaca dentro del sistema urbano y a nivel insular y autonómico, el Polígono de Arinaga ubicado a tan sólo 25 kms. de la capital de la isla, a 8 kms. del Aeropuerto Internacional de Gando y a 22 kms. de la zona turística del Sur. Cuenta con una superficie de 6.000.000 m2 desarrollada en llano, y de unos 8 kms. de largo por 2 kms. de ancho, englobando más de 600 empresas distribuidas en 6 zonas, – Fases I a IV, P3-Norte, P3-Sur y la reciente consolidación en Espinales-, y la zona residencial, antes expuesta, de El Cruce. Toda la zona industrial de Arinaga pertenece a la ZEC, cuenta con accesos directos a la GC-1 y con puerto propio en desarrollo, junto al que se localiza su Zona Franca de 250.000 m2.

El sistema rural se conforma por Temisas y Corralillos al paso de las vías GC-550 y 104, respectivamente.

Temisas es uno de los núcleos rurales de mayor interés arquitectónico y etnográfico de Gran Canaria y Canarias, y se conforma por 3 barrios conectados por la Calle Real, pendiente abajo respecto de la carretera general.

El Barrio de San Miguel con su Ermita, es el barrio principal albergando numerosas casas terreras de 1 o 2 alturas, adaptadas a la topografía del terreno. La Inmaculada, es un conjunto compacto de estructura circular del siglo XVII-XIX y el Corazón de Jesús, se compone de casas tradicionales en la vía que llega al cementerio. Temisas conforma un paisaje agrario de alto valor con el enclave de olivar más importante de Canarias.

Temisas conforma un paisaje agrario de alto valor y cuenta con el enclave de olivar más importante de Canarias, fue origen de la principal producción de aceite en la isla. Este hecho, unido a la presencia de agua y buenas tierras de cultivo garantizó su continuidad como asentamiento agrícola, y le confiere un especial interés. Cuenta con un núcleo primigenio concentrado de trama irregular, ligado en sus inicios a su entorno agrícola, que se caracteriza por un trazado urbano irregular de calles estrechas, la mayoría peatonales y/o rodonales. El principal espacio libre es el conjunto constituido por la Plaza de San Miguel y el Parque de Los Olivos. Cuenta con alto valor patrimonial, reconocido como uno de los núcleos rurales de mayor interés arquitectónico y etnográfico de Gran Canaria y Canarias, declarado BIC.

Se conforma por 3 barrios, el Corazón de Jesús, San Miguel y la Inmaculada, conectados por la Calle Real, y todos ellos localizados pendiente abajo respecto de la carretera general de acceso, la GC550 Agüimes-Temisas-Santa Lucía.

El Barrio de San Miguel, con su Ermita, es el barrio principal albergando numerosas casas tradicionales adaptadas la topografía del terreno, estas edificaciones se situaron históricamente en las zonas con menos posibilidades de aprovechamiento agrícola.

La Inmaculada, es un conjunto compacto de estructura circular del siglo XVII-XIX asociado a los sectores económicos más acomodados, pues en el mismo se localizan algunas edificaciones singulares con mayores dimensiones y acabados de cantería.

El Corazón de Jesús se compone de casas tradicionales dispuestas en torno a la vía que llega hasta el cementerio.

EDIFICACIONES: Predominan las edificaciones residenciales de carácter tradicional, ligadas muchas de ellas a la primitiva actividad agraria, con cubierta plana o inclinada, a 2 o más aguas, generalmente terreras o de 2 alturas. Se caracterizan por su parcelario irregular, de pequeñas o ajustadas dimensiones, normalmente con una estrecha crujía principal con fachada a calle. Gran parte de las viviendas existentes hoy en el lugar tienen una antigüedad superior a los 200 años. Como área sometida a planeamiento de desarrollo especial, el actual Plan Especial de Ordenación recoge las numerosas edificaciones que cuentan con valores patrimoniales y etnográficos, así como también han sido reflejadas en el Catálogo Arquitectónico Municipal en vigor.

El estado de la edificación es el nivel 1 grafiado en el plano nº 1.7.B correspondiente con los cascos tradicionales (siglos XVIII a XIX), con un buen estado de conservación, con un gran número de edificaciones rehabilitadas y renovadas. Y en las extensiones urbanas interiores más recientes, la edificación se encuentra en buen estado al ser nuevas, corresponde al nivel 3.

Hay un crecimiento marginal de mediados de los años 60′ (nivel 4) en el borde del barrio de la Inmaculada correspondiente a procesos al margen de lo previsto en el planeamiento, en donde la mayor parte de la edificación esta en ruinas

Los Corralillos cuenta con un núcleo primigenio concentrado de trama irregular, ligado en sus inicios al entorno agrícola y que, con el tiempo y al borde de la carretera por la que se accede, fue incrementando el número de viviendas en torno a la iglesia, hacia el NE. La zona circundante se caracteriza por su actividad primaria, donde las fincas cultivadas con vivienda anexa, a modo de diseminado, conforman Los Corralillos como paisaje con valores propios a nivel municipal.

Los Corralillos es un asentamiento poblacional ligado desde sus inicios al entorno agrícola que lo rodea. La zona circundante se caracteriza por su actividad primaria, donde las fincas cultivadas con vivienda anexa, a modo de diseminado, conforman Los Corralillos como paisaje con valores propios a nivel municipal. Cuenta con un pequeño y compacto núcleo primigenio, que se caracteriza por un trazado urbano de trama irregular de calles estrechas, la mayoría peatonales y/o rodonales, donde se situaron históricamente las edificaciones en las zonas con menos posibilidades de aprovechamiento agrícola. Con el tiempo, al borde de la carretera por la que se accede desde la GC-104, fue incrementando el número de viviendas en torno a la iglesia.

EDIFICACIONES: En núcleo original de Los Corralillos se encuentran edificaciones residenciales de carácter tradicional, con cubierta plana o inclinada, a dos o más aguas, generalmente terreras o de dos alturas.Las edificaciones existentes se han implantado conforme a la normativa vigente de las NN.SS. Se caracterizan por su parcelario irregular, de pequeñas o ajustadas dimensiones, normalmente con estrecha crujía principal con fachada a calle. Alrededor de ellas se localizan otras edificaciones de nueva planta, con cubierta plana y dos alturas que han colmatado el asentamiento. El nuevo crecimiento se sitúa en dos zonas: al NO del núcleo primitivo, y a lo largo de la carretera de acceso. Aquí se encuentran viviendas unifamiliares aisladas conforme al parcelario del área; al SE del núcleo original, en la zona conocida como el Lomo Corralillos, sucede igual.

En cuanto a la actividad agropecuaria, se cuentan varios residentes dados de alta oficialmente.

El estado de la edificación es el nivel 1 y 5 grafiados en el plano nº 1.7.B que es el correspondiente con los cascos tradicionales (s XIX) y asentamientos rurales (alrededor de los años 50 a 60), con un aceptable estado de conservación.

Desde el caserío tradicional de Temisas, en la zona más alta del municipio, hasta el pueblo pesquero de Arinaga, Agüimes une su historia, sus yacimientos aborígenes, su arquitectura tradicional y sus hermosos paisajes a la hospitalidad de sus habitantes y su gran riqueza folklórica y artesanal.

“…Las raíces de Agüimes, por su rica historia y tradición, se funden con la población aborigen prehispánica. La existencia de restos aborígenes en el mismo casco histórico indica que  “junto a”  o  “sobre” un antiguo hábitat aborigen surgió la actual Villa de Agüimes.

Efectivamente, la Villa formaba parte del gran conjunto de poblamiento aborigen que conformaba el barranco de Guayadeque. Este barranco y su entorno fue un lugar de fusión de los dos grupos humanos que en el momento de la conquista habitaban las Islas Canarias (cromagnoides, los más antiguos, y mediterranoides, los más recientes).

Partiendo de la Caldera de Los Marteles, en las cumbres de Gran Canaria, hasta desembocar en la costa oriental de la isla (unos 15-20 km de largo por una anchura media de 50 m), el Barranco de Guayadeque ofrece un singular cauce de impresionantes paisajes que, junto a aspectos de notable interés geológico, geobotánico y medioambiental en general, encierra la particularidad de haber sido un peculiar escenario del hábitat y de la vida de los aborígenes canarios. Por su lecho discurrían arroyos perennes y de sus laderas brotaban fuentes y manantiales.

Los habitantes prehispánicos escogieron este lugar por un marcado sentido de utilidad. A las cualidades medioambientales de la zona habría que unir las condiciones geográficas del barranco y la facilidad de sus pobladores para escalar, lo que harían de éste un lugar adecuado para la defensa.

En las mayestáticas montañas del barranco utilizaban las cuevas más altas y angostas como habitáculo personal y lugar de enterramiento, pues eran de difícil acceso para sus hipotéticos atacantes.

Guayadeque es una de las mayores necrópolis prehistóricas en cuevas naturales de cuantas se conocen en el Archipiélago Canario. Una prueba de la importancia de la riqueza arqueológica de este barranco es la cantidad de restos hallados, fundamentalmente antropológicos, gran parte de los cuales se conservan en las salas del Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria.

La cueva no dejó de ser, tras la conquista, una forma de habitación. Su uso ha continuado a través de la historia y aún hoy, el hombre ha seguido abriendo la roca para construir su cueva. Una cueva amplia y limpia. El núcleo de Cueva Bermeja (en la parte de Agüimes) y el caserío de Montaña de Las Tierras (zona de Ingenio) constituyen ejemplos de esta tradición histórica.

Pero no sólo Guayadeque, también la propia Villa de Agüimes en el entorno de la Plaza de San Antón y del templo parroquial (casco histórico), constituyó un importante asentamiento de población prehispánica en estrecha relación con el poblamiento del barranco, tal como ha sido demostrado a través de los importantes restos arqueológicos hallados en las últimas décadas.

Al respecto, resulta significativo lo expresado por Joaquín Artiles cuando en su obra Agüimes Artístico manifiesta: “Apenas terminada la conquista de Gran Canaria… entre el ocaso de la Edad Media y la aurora del Renacimiento surge el núcleo fundacional de la Villa de Agüimes en torno a la Plaza de San Sebastián, con sus primeras construcciones coloniales, en una extensa labraduría de pastizales y barbechos. Y surge sobre un suelo racial de ancho mestizaje, porque la población aborigen era cuantiosa por estos parajes”.

Por otra parte, algunos historiadores consideran que el casco antiguo se caracterizaba por su trazado libre con calles sinuosas que conformaban manzanas irregulares, lo que podría explicarse por la inexistencia de una planificación urbana, por haberse construido el núcleo cristiano sobre un hábitat proto-urbano prehispánico o por el primitivo temor de sus vecinos a los ataques de corsarios y piratas, frecuentes en el litoral durante los primeros siglos tras la conquista.

Por último, no podemos olvidar las todavía insuficientemente estudiadas cuevas y graneros de la Audiencia en Temisas, así como el mapa etnográfico del municipio del que participan los petroglifos del barranco de Balos, la montaña de Agüimes y otros lugares donde se presupone la existencia de restos arqueológicos.

El Señorío de Agüimes.

Respecto al origen de Agüimes, el obispo Fernando Vázquez de Arce, en 1516, hablando de la antigüedad de esta Villa, dice: “Por ser la villa en tiempo de canarios muy antigua población e tanto que no avía memoria del principio de la fundación della e más antigua que la dicha ciudad de las palmas”.

Y el propio Joaquín Artiles en la obra ya mencionada manifiesta: “Esta puebla de Agüimes, nacida a raíz de la conquista, debió ser, desde su nacimiento, villa y parroquia, porque así figura, con este doble blasón, desde la data más antigua de su archivo de 1505. Y esta data no se da como fecha de estreno o comienzo, sino como algo que venía de atrás, aunque este “atrás” apenas fuera más allá de una decena de años”.

Sin embargo, constituyen datos históricos contrastados que, tras la conquista, se establecieron trece familias castellanas en la Villa, que conformaron el núcleo inicial de poblamiento castellano en el municipio. Es lo que ha podido comprobar el historiador Faneque Hernández Bautista en sus extensos estudios genealógicos. Por otra parte, igual de cierto es que la parroquia de San Sebastián fue creada en 1502. Y que la advocación a la Virgen del Rosario se decidió en 1645, año en que fue nombrada protectora de los hijos de Agüimes, con motivo de la invasión de una plaga de langostas. Cuatro años después (1649), llegarían los dominicos, quienes indudablemente reforzarían la devoción y fe de los agüimenses hacia su compatrona.

No cabe duda de que, tras la conquista de Gran Canaria, aparece ya el núcleo fundacional de la Villa de Agüimes en torno a la Plaza de San Sebastián (actual Plaza de Ntra. Sra. del Rosario), en medio de una extensa zona agrícola situada  en torno a unos 300 metros de altitud sobre el nivel del mar.

La conquista de la isla se inició oficialmente el 24.6.1478 (fecha de la fundación de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria) y finalizó el 29.4.1483. El obispo Juan de Frías, el 20.11.1485, protagonizó el traslado solemne de la Catedral (Obispado) desde Rubicón, isla de Lanzarote (donde había estado durante 79 años, desde 1404) a la Villa del Real de Las Palmas (Gran Canaria).

Por tanto, desde muy pronto, Agüimes ocupó un lugar especial dentro de la isla por su calidad de feudo episcopal, singular otorgamiento concedido por los Reyes Católicos el 20.1.1487, en tiempos del obispo Juan de Frías, y en pago a los derechos que éste aportó para la conquista de la isla. Ésta es, al menos, la versión histórica tradicional sostenida en Noticias de la Historia de Canarias por Viera y Clavijo, quien afirmaba, además, que “está fuera de duda que en remuneración de sus servicios personales (a la conquista), le hicieron los Reyes merced para él (obispo Juan de Frías) y sus sucesores del lugar  y término de Agüimez como para su cámara pontificia, con la jurisdicción temporal y dominio directo”.

Sin embargo, en la obra Agüimes, Real Señorío de los Obispos de Canarias, el sacerdote e investigador Santiago Cazorla León afirma que fue la extrema pobreza que entonces tenía el Obispado, lo que movió a algunos miembros del Consejo de Castilla a concederle -no al obispo Juan de Frías, sino a su sucesor Miguel López de la Serna- un señorío para que pudiera vivir decorosamente”.

El Señorío abarcaba todo el término de Agüimes, desde el mar hasta la cumbre y desde el barranco de Balos hasta Telde. Y fue donado a dicho obispo por los Reyes Católicos para señorío y cámara episcopal. Y añade Cazorla León que “la donación del señorío de Agüimes tuvo lugar en la segunda mitad  del año 1486, que es la fecha comprendida entre el nombramiento para obispo de Canarias-Rubicón de don fray Miguel (29.3.1486) y la cédula confirmando la incorporación de Gran Canaria a la Corona de Castilla (20.1.1487), donde se hace una clara alusión a dicho señorío”.

Y termina diciendo este investigador que, tras la toma de posesión del señorío, el obispo dirigió a los Reyes un escrito “pidiéndoles un documento más solemne confirmativo de su privilegio”. Y fue el 10.4.1491 cuando se firmó la carta merced y privilegio solicitada, aunque para entonces, ya había fallecido el obispo López de la Serna (+11.10.1490).

Como puede observarse, determinados datos coinciden, mientras que se manifiestan también algunas discrepancias, como el nombre del primer señor de Agüimes o las razones de la creación del feudo episcopal. Sea como fuere, es históricamente incuestionable que desde enero de 1487 existía oficialmente el Señorío de Agüimes.

El obispo nombraba un alcalde ordinario para las causas civiles, quedando la materia criminal reservada a un alcalde real nombrado por el gobernador de Canarias, como quedó establecido en la carta confirmatoria de 1491, expedida por los Reyes Católicos.

El Señorío de Agüimes era de carácter territorial y jurisdiccional, en el que el dueño absoluto de las tierras era el obispo y sus sucesores, pudiendo arrendarlas, recibir sus frutos, cobrar la renta, nombrar a los alcaldes e impartir justicia.

Agüimes: del señorío al caciquismo.

Pronto, los antiguos agüimenses levantaron una primera y frágil ermita en honor a San Antonio Abad (s XVI), que ubicaron en la actual Plaza de San Antón. Posteriormente, a principios del s XVII, erigieron una nueva ermita en honor a Ntra. Señora de las Nieves, que se integraría, luego, en el conjunto del Convento de los Dominicos y que estuvo situada en el entorno de la actual Plaza de Santo Domingo, además de otro templo ubicado delante del actual.

A partir de esos elementos iniciales, la Villa de Agüimes construye y desarrolla, a través de los siglos, un patrimonio artístico-cultural de primer orden, que se puede observar en las diversas etapas de su desarrollo urbanístico, artístico y arquitectónico, así como en la formación y devenir de las heredades de agua, la estructura de la propiedad, la actividad política y social, etc.

Sin embargo, lo más representativo fue la construcción del actual templo de San Sebastián, iniciado en 1796. Supuso una reformulación del entorno urbanístico, pasándose de las calles estrechas y angulosas del barrio de Santo Domingo, a otras de trazado más ancho y rectilíneo, como las calles Moral, Sol o El Progreso. Estas calles marcaron las pautas del desarrollo urbanístico de Agüimes desde mediados del s XIX hasta las primeras décadas del s XX.

La orden religiosa de Santo Domingo, es decir, los frailes dominicos se establecieron en Agüimes el 27.3.1649 y permanecieron en la Villa hasta el 29.7.1837, fecha en que se marcharon definitivamente, como consecuencia de la desamortización de Mendizábal.

Es evidente que durante 350 años (1487-1837) la Villa de Agüimes fue desarrollándose y creciendo unida profundamente al sentimiento y al quehacer religioso. Fueron  45 los obispos que tuvieron la prebenda de ser los “Señores de Agüimes”, siendo el primero el mencionado Juan de Frías (si aceptamos la tesis de Viera y Clavijo) o Miguel López de la Serna (si seguimos a Cazorla León). Y el último fue el obispo Manuel Verdugo Albituría, pastor de la diócesis entre 1796-1816.

Finalmente, al igual que en el resto de España, el Señorío de Agüimes fue abolido por un decreto de las Cortes de Cádiz (5.8.1811), pero sólo en el aspecto jurisdiccional, pues territorialmente el obispo siguió ejerciendo el dominio sobre el municipio hasta su posterior abolición definitiva en 1837, bajo el obispado de José Romo.

Desaparecido el Señorío, la sociedad local se vio afectada por el ciclo depresivo de la economía durante el periodo 1820-1850, interviniendo también una reforma agraria y fiscal que cargó en mayor medida sobre el colectivo de pequeños campesinos.

Subrayamos también que la coincidencia en el mismo año 1837 de la abolición definitiva del régimen señorial y de la marcha de los dominicos de Agüimes no fue un hecho casual, sino que respondió a decisiones del gobierno progresista español de la época: la supresión de los señoríos y la culminación de la desamortización de los bienes de la Iglesia, más conocida como desamortización de Mendizábal.

Mediante esa desamortización, el Estado se apropiaba en Agüimes de las instalaciones del convento de Santo Domingo que, luego, se puso en venta por parcelas. La abolición del señorío (1837) significó la incorporación al Estado de las tierras y censos del señorío episcopal, así como los pequeños fundos (fincas rústicas) del convento dominico.

La desamortización se hizo efectiva de manera inmediata y sus compradores fueron los ricos enfiteutas del pueblo, ahora propietarios absolutos de la tierra al redimir los censos que antes abonaban al obispo. Éstos, además, adquirieron nuevos patrimonios a partir de 1855 (desamortización de Madoz), cuando el Estado procedió a la desamortización de las tierras incorporadas y las de propios (tierras comunales que pertenecían al municipio).

De esta manera, desaparecido ya el Señorío, se fue configurando un grupo de poder caciquil, pues se ponía en evidencia, también en Agüimes, una de las consecuencias negativas de la desamortización: el incremento del número y tamaño de los latifundios, ya que los lotes de tierras subastados sólo podían ser adquiridos por las grandes fortunas, a pesar del descenso de su precio, provocado por la avalancha súbita de tierras al mercado en función del libre juego de la oferta y la demanda.

También debemos tener en cuenta que a mediados del s XIX, el 85% de la población municipal era analfabeta. Y ésta era castigada, además, por las epidemias de fiebre amarilla, de viruela y cólera e incluso por el hambre (1847). Por todo ello, no pocos jóvenes optaban por la emigración a Cuba, Puerto Rico o a las repúblicas latinoamericanas.

Tras la marcha de los dominicos, en el ex convento se instaló la escuela de niñas y de niños, la vivienda de la maestra, el juzgado, el ayuntamiento y la sala de armas. El templo de Santo Domingo, contiguo al convento, permaneció abierto al culto hasta el día en que se presentó repentinamente un feroz incendio el 3.7.1887 (alrededor de las 9,30 horas), que acabó definitivamente con todo el conjunto conventual de la Villa de Agüimes, siendo alcalde Cristóbal Gómez Suárez.

Por su parte, el obispo Manuel Verdugo debió dejar el conocido como “palacio de los obispos” a sus parientes. De ahí que, más tarde en la Villa se conocerá como “Casa de Verdugo”. Sin embargo, Francisco Tarajano Pérez discrepa de esta interpretación y defiende que la Casa de Verdugo nunca fue del obispo ni éste llegó jamás a vivir en ella, sino que pertenecía a su familia.

En diciembre de 1841 el párroco Juan Pedro Saavedra, mediante escrito, daba cuenta al ayuntamiento de una relación de los bienes, derechos y acciones pertenecientes a esta iglesia y que por ley son ahora del Estado. Entre los bienes que se citaban, se encontraba una tierra de sequero en La Viñuela de 11.650 metros cuadrados con su casa adyacente, de la que venían disfrutando los curas desde tiempo inmemorial. Finalmente, en 1855 fue comprada por Matías Melián Artiles, rico propietario local que había sido alcalde en 1842.

Dos décadas después (1876) se seguía aplicando en Agüimes la desamortización, aunque por esos años se trataba de la Ley de Desamortización General de Madoz (1855). Se ponía a subasta propiedades del ayuntamiento (tierras de propios). El jable de Arinaga que incluía la montaña de dicho pago, se subastó a pesar de la oposición de los vecinos de Agüimes que consideraban aquellas tierras como bien público de uso común, pues acudían a cortar la leña de la montaña para uso doméstico y para hacer la cal y, entre sus arbustos guarecían los ganados.

Sin embargo, lo cierto es que a finales del s XIX la montaña de Arinaga era propiedad del terrateniente Juan Melián Alvarado y de sus hermanos. De esta manera, la situación social se agravaba aún más, pues los campesinos eran inmediatamente desalojados de aquellas tierras comunales y despojados de una fuente de ingresos que para muchos constituían lo único que les permitía la subsistencia, aunque fuese en condiciones mínimas.

El poder del Señorío era ya cosa del pasado y había sido sustituido por un nuevo núcleo social dominante de terratenientes y caciques, algunos, enriquecidos a la sombra de las desamortizaciones. De esta manera, el señorío feudal se reconvirtió en una estructura caciquil, en la que la situación social apenas mejoró. Por el contrario, todo apunta a que empeoró al verse los campesinos despojados de tierras y riquezas hasta entonces de uso común.

Como hemos podido constatar en Memorias de Agüimes I, de Francisco Tarajano, desde 1796 hasta 1953 los apellidos de los sucesivos alcaldes de la Villa de Agüimes se repiten cíclicamente. Las familias se enlazaban por vía matrimonial, apareciendo padres, primos tíos o abuelos de unos y otros ostentando el cargo de alcalde, repitiéndose el ciclo de forma intermitente. Era el poder caciquil en todo su esplendor. Agüimes cambió el poder de los obispos por el de los caciques.

Y como resultado de esa endogamia aparecen apellidos que nos pueden confundir a la hora de identificar a determinados personajes, protagonistas de la política en esas décadas. Veamos algunos ejemplos:

  • -Jacobo de Saz Cabezas, alcalde en 1813, era abuelo de Juan Alvarado y Saz.
  • -Matías Melián Artiles, alcalde en 1842, era hijo del alcalde Francisco Melián Romero (1830) y, a su vez fue el abuelo paterno de Juan Melián Alvarado.
  • -Juan Melián Romero, tío del anterior, había sido alcalde  en 1820.
  • -Antonio María Melián y Ruano, alcalde en 1890, era el padre de Juan Melián Alvarado y tío de Vicente Ruano y Urquía.
  • -Juan Alvarado y Saz, quien fuera varias veces ministro, Juan Melián Alvarado y Vicente Ruano y Urquía eran primos hermanos.
  • Francisco Melián Alvarado, alcalde en 1904 e Higinio  Melián Alvarado, alcalde en 1909, eran hermanos y, a la vez, eran primos hermanos de Juan Melián Alvarado.
  • -Por último, Pedro Melián Rodríguez, hombre fuerte del régimen franquista en Agüimes desde 1936 y alcalde entre 1951-1953, fue el último representante de este caciquismo tradicional de origen decimonónico.

Insistimos, no cabe duda de que en Agüimes el dominio caciquil sucedió al dominio señorial. El municipio casi fue considerado como su finca particular para determinadas familias. Aunque todavía no se ha realizado un estudio exhaustivo, los escasos datos de que disponemos nos conducen a lanzar la hipótesis  de que, debido a los efectos negativos de la desamortización sobre la población, la situación social empeoró tras la abolición del señorío.

Por su parte, la familia caciquil de Agüimes, llegada la etapa de la Restauración (1875), de manera natural enlazó políticamente con la familia caciquil de la capital grancanaria, siendo Juan Melián Alvarado el más genuino representante agüimense.

Por lo demás, toda la familia caciquil de la isla terminaría integrándose finalmente en el Partido Liberal Canario, convertido en “casa común” del caciquismo canario de las islas orientales. El régimen de la Restauración en las islas era sinónimo de León y Castillo.

Fue así como la oligarquía agüimense, aliada con la capitalina y con todos los caciques de la isla unidos bajo el mando de Fernando León y Castillo, consiguió prolongar su supervivencia política más allá del posleonismo, hasta llegar al pleno franquismo. A partir de ahí (1953), el régimen franquista en Agüimes se conformaba con la férrea fidelidad política absoluta de sus miembros, sin miramiento especial por la procedencia o el linaje de su gente.

Breve síntesis de la evolución histórico-económica del municipio.

Durante el s XVI la economía giraba principalmente en torno al cultivo del trigo, la cebada, el azúcar y algunos cultivos de huerta.

En el XVII, a los cultivos ya existentes, se añadirá el millo. Y más tarde, empezará a cultivarse la papa, que según Viera y Clavijo, fue introducida en Canarias a través de Tenerife en 1622, por Juan Bautista Castro.

Llegado el siglo de las luces (s XVIII), la economía de Agüimes continuaba girando en torno a la agricultura, donde el trigo, el millo y la cebada seguían ocupando un lugar preferente, aunque también se cultivaban chícharos, lentejas, habas y judías. Existía, además, una importante industria artesanal. Su producción era básicamente de subsistencia, con la que los agricultores y campesinos completaban sus precarios ingresos provenientes de la agricultura. La industria abarcaba desde la producción textil hasta la de bebidas (vino). Sin embargo, la que más destacaba era la industria del sector alimenticio, pues existían ocho salinas, siete molinos harineros de agua y seis molinos de aceite. Finalmente, desde el punto de vista social, es de justicia recordar el denominado Motín de Agüimes, iniciado en noviembre de 1718 y que consiguió la solidaridad del campesinado de la isla, culminando la revuelta con el triunfo de los vecinos de la Villa.

Situados ya en el siglo XIX, las actividades agrícolas continuaron complementándose con las artesanales, sobresaliendo la textil, la salinera y la elaboración de aceite. Destacaban también los productos de diferentes frutos, ocupando el primer lugar la aceituna, por tanto, los olivos, seguido de exquisitas higueras y árboles frutales de diferentes especies: limoneros, durazneros y albaricoqueros.

Se dispone de algunas referencias que prueban la existencia de molinos de aceite. Por ejemplo, se dispone de datos sobre la existencia de dos molinos de aceite en Temisas: uno arrendado en 1842 a Antonio María Rodríguez y otro, cuyo propietario Domingo Alonso Pérez fue multado en 1893 por tener abierta dicha fábrica sin haber presentado al fielato la entrada de aceitunas, ni haber dado parte al ayuntamiento de que el líquido se encontraba a disposición del público para el consumo.

Como puede observarse, la economía de la zona de medianías del municipio (Temisas, Guayadeque, Los Corralillos y la propia Villa) se ha basado secularmente en una agricultura de autoconsumo o de subsistencia que, además, utilizaba con cierta frecuencia el sistema de medianería en la forma de explotación de la tierra.

En la zona de costa del municipio (Playa de Arinaga) existía una pesca de litoral-familiar, también de autoconsumo y de subsistencia. Según investigaciones de Francisco Tarajano, la pesca en esta playa se inició en 1734, año en que los frailes dominicos de Agüimes adquirieron un barco y solicitaron autorización a los alcaldes real y ordinario para salir de pesca. Además de las salinas, otra actividad económica importante en Arinaga durante el s XIX fue la industria de la cal.

Respecto a esta industria, subrayamos la respuesta solidaria del ayuntamiento de Agüimes ante el voraz incendio del edificio de las casas consistoriales de Las Palmas de Gran Canaria, acaecido el 29.3.1842. Desde Agüimes se enviaron a Las Palmas varias carretas con 60 cahices de cal (un cahiz equivalía a aproximadamente a 680 kg) que los vecinos habían fundido en la playa de Arinaga, para reconstruir el edificio reducido por las llamas. La leña necesaria para hacer la cal se cortaba en la montaña de dicho pago. A pie de la montaña se construiría el faro de Arinaga, aprobado por real orden de 3.9.1881.

También reseñamos la existencia y explotación en Arinaga de una cantera de piedra roja, llevada a cabo por obreros especializados. Éstos labraron numerosos sillares empleados en la construcción de viviendas y en la cantería de la bóveda del templo de San Sebastián de la Villa de Agüimes.

En los últimos años del s XIX, en toda la zona de los Llanos de Arinaga (Llanos Prieto, Las Rosas-El Jovero, Montaña Francisco, La Goleta-Piletas…) se introdujo una agricultura extensiva de exportación basada en el cultivo del tomate. Este cultivo de exportación llegaría a ser, pasando el tiempo, el de mayor importancia en la economía del municipio y en la de toda esa comarca de la isla.

Ya en el s XX, junto con el desarrollo del cultivo del tomate, lo más destacado para el municipio ha sido, el comienzo del desarrollo del turismo a partir de los años sesenta en perjuicio de la propia agricultura, la consolidación y crecimiento de las barrios costeros y el establecimiento y desarrollo del Polígono Industrial de Arinaga, que se ha convertido en una importante fuente de recursos económicos y de empleo para toda la comarca.

El templo de San Sebastián, obra emblemática e icono singular de la Villa de Agüimes.

Bajo los auspicios del obispo Tavira se decidió la construcción del actual templo parroquial de San Sebastián. Realizó los planos el arquitecto Diego Nicolás Eduardo (1787). Las obras comenzaron el 21.8.1796, siendo alcalde Juan Suárez Alvarado y el párroco era Vicente Sánchez. Su construcción pasó por tres fases o etapas:

  • De 1796 hasta 1837: En este último año fue abolido el Señorío de Agüimes. Muy pronto se decidió reducir la decoración del frontis por razones de tipo económico.
  • De 1876 hasta 1888: Coincide con el comienzo y consolidación de la Restauración en España. Sólo quedaba por construir la torre norte, la balaustrada de la parte alta y el decorado del frontis.
  • Últimos años de la década de 1920 y año 1940: En este último año se dio por terminada la construcción del templo. La torre sur del campanario la terminó el maestro albañil Agustín Díaz en 1940. Del mismo maestro es el frontón de la fachada y la hornacina de San Sebastián. En ella se colocó en 1995 la imagen del patrono, donada por Luis García-Correa y Gómez.

Tras el desafortunado incendio de la ermita de Santo Domingo el 3.7.1887, siendo párroco Sebastián Parer, comenzó a celebrarse los cultos religiosos en este templo aún inacabado. Finalmente, el templo fue bendecido e inaugurado oficialmente el 30.12.1888. Los actos fueron presididos por el sacerdote e hijo de Agüimes, Alejandro González Suárez, cuyos restos reposan bajo el cimborrio del templo.

Estructuralmente, este templo es un ejemplo del Neoclasicismo predominante en Canarias desde finales del s XVIII y durante el s XIX. Se trata de una iglesia de planta basilical que consta de tres naves de igual altura, con bóvedas de medio cañón separadas por dos series de columnas toscanas (=dóricas romanas) y arcos de medio punto, que descansan directamente sobre los capiteles.

En el crucero, sobre arcos torales y pechinas, se levanta el cimborrio con un tambor de doce ventanales (simbolizando a los 12 apóstoles), que sostienen la cúpula, la cual es coronada por una linterna.

Todo el frontis es de cantería y tiene dos torres en sus extremos norte y sur, torre del reloj y campanario, respectivamente. En el centro del frontis puede observarse un frontón, sobre el que se encuentra un rosetón labrado.

La construcción del templo de San Sebastián de Agüimes supuso un cambio en el diseño urbanístico del entorno. De las calles estrechas y angulosas, predominantes en el primer asentamiento castellano tras la conquista (histórico barrio de Santo Domingo), se pasó a otras calles con un trazado más ancho y rectilíneo, conformado por las calles Sol, Moral y El Progreso, entre otras, que marcarían las pautas del crecimiento urbanístico de Agüimes desde mediados del siglo XIX hasta mediados del s XX…”

Desde el s XV y hasta las Desamortizaciones del s XIX, este municipio fue feudo de la Cámara Episcopal y del Obispo de la Diócesis Canariense. Testimonio de aquella época son el Palacio Episcopal y la Iglesia Parroquial, que tiene un cierto aire catedralicio.

Agüimes tuvo una gran importancia como enclave de los pobladores prehispánicos, tal como queda reflejado en el Roque Aguayro, de significado religioso y con varios yacimientos arqueológicos en su entorno, así como el Barranco de Balos, donde localizamos un bloque de basalto con unos 600 m. de longitud en el que existen numerosos grabados y figuras antropomorfas que podrían estar relacionados con rituales en torno al agua o la fecundidad.

Con el fin de potenciar el turismo rural se ha rehabilitado el antiguo Ayuntamiento y la “Casa de los Camellos”, antiguo establo usado para estos animales cuando se utilizaban como medio de carga o transporte. Esta misma circunstancia se sucede en el bello caserío de Temisas, que posee el mayor olivar de Canarias, compuesto por una especie autóctona de olivos.

Agüimes fue cedido por los Reyes Católicos a la Iglesia, pasando a ser Señorío Episcopal hasta el s XIX. Después de unos años de aislamiento económico en los que buena parte de su población emigró a Cuba, Puerto Rico y otras zonas de América, el municipio cuenta actualmente con un futuro esperanzador en el que la recuperación de su patrimonio y de su entorno natural se combina con un crecimiento de su economía y de su estabilidad. Pasear por su Casco Histórico, uno de los más representativos del Archipiélago Canario, es el fiel reflejo de su historia. Rehabilitado a lo largo de los últimos años por el Ayuntamiento, su núcleo fundacional y las amplias extensiones de tierras a su alrededor recuerdan los tiempos en que Agüimes se había convertido en el único Señorío Episcopal de toda la isla. Situación que se prolongó hasta 1837, cuando la desamortización de Mendizábal enajenó numerosas propiedades eclesiásticas. Ese largo periodo histórico marcó profundamente la vida política y cultural del municipio, y la importancia de su patrimonio arquitectónico ha quedado desde luego íntimamente ligada a él.

Sin embargo, el paso del tiempo y las circunstancias políticas y económicas que definieron la reciente historia del archipiélago canario deterioraron profundamente el Casco Histórico de Agüimes. El declive del conjunto arquitectónico fue más pronunciado a partir de los años 60′ del pasado s XX, provocado por la aparición de esa nueva actividad económica que habría de cambiar profundamente la vida de las islas: el turismo.

El turismo desaforado generó un abandono masivo de las zonas de medianías de la isla hacia el sur, en busca de esos nuevos recursos. Recuperación y Revalorización del Casco Histórico de Agüimes. De manera general, podemos resumir en los siguientes 5 puntos el estado en que se encontraba el Casco Histórico cuando el Ayuntamiento abordó su rehabilitación.

  1. Un número importante de edificios de arquitectura tradicional se encontraba en estado de abandono y, en muchos casos, de ruina.
  2. Por un prejuicio desarrollado en los años 50′ y 60′, la cantería (elemento constructivo de gran belleza, fundamental en la arquitectura canaria) había sido tapada en casi todas las casas con cal o con pintura. La rehabilitación del Casco Histórico de Agüimes se llevó a cabo en el contexto del Plan Municipal de Desarrollo Local (1993) cuyos objetivos eran: La diversificación económica de la zona de medianías, y concretamente del Casco Histórico de Agüimes. 
  3. El cableado aéreo de teléfono y electricidad se extendía a lo largo de todas las fachadas del Casco Histórico, envileciendo tremendamente el entorno. 
  4. El asfalto había sustituido en su totalidad al antiguo adoquinado. 
  5. El estado de la pintura de las fachadas era por lo general lamentable y el color blanco había sustituido totalmente los colores tradicionales de la arquitectura tradicional canaria. La recuperación y revalorización del patrimonio arquitectónico y urbanístico. La participación de la población local en el desarrollo económico de la zona. Facilitar una formación profesional a los jóvenes carentes de oficio. La recuperación de los productos locales. Para la consecución de estos objetivos se planteó una estrategia centrada en el turismo rural.

A principios de los 60′ y al calor del boom turístico, se produjo una masiva emigración desde las zonas rurales hacia las de nueva actividad económica. Esto supuso el abandono de la actividad anteriormente predominante, la agricultura tradicional, a la que los jóvenes prefirieron no dedicar el enorme esfuerzo que requería. El Casco Histórico de Agüimes veía así cómo se perdía su principal fuente de recursos. Por ello, el Ayuntamiento decidió indagar en las nuevas posibilidades de revitalización y diversificación económicas, dirigiendo sus esfuerzos a la revalorización de sus recursos ociosos. Entre estos figuraba el importante patrimonio histórico y arquitectónico, a pesar de su evidente deterioro, pero también un valioso patrimonio natural con diversos espacios protegidos, como el barranco de Guayadeque uno de los asentamientos aborígenes más importantes de Canarias y un paisaje de excepcional belleza o la zona de Temisas. La rica tradición cultural, mantenida viva por la presencia de numerosos colectivos, así como la programación cultural municipal con tres eventos de carácter internacional al año y la diversidad de fiestas populares, entre las que destacan el Carnaval y las Fiestas de Nuestra Señora del Rosario (declaradas de Interés Turístico Nacional), aconsejaron reorientar la actividad económica hacia la actividad de turismo rural, el ocio, la cultura y la recuperación de productos locales.

Esta decisión del Ayuntamiento de llevar a cabo una transformación radical de la situación económica de la zona, unida a la convicción de que la recuperación y conservación del patrimonio histórico forma parte no sólo de las obligaciones de toda institución pública sino también del mejor beneficio que se puede otorgar a la población, a su identidad cultural, al respeto por su propio entorno, a su calidad de vida y a su economía, pasaba por afrontar un proyecto de rehabilitación integral del patrimonio, que era a su vez un proyecto integral de desarrollo socio-comunitario y económico. Éste es pues el contexto en que se ha llevado a cabo la ardua labor que se ha desarrollado a lo largo de los últimos 10 años.

Decálogo de las actuaciones

  1. La sustitución del asfalto por adoquinado, devolviendo así a las calles del Casco Histórico un aspecto más acorde con su propia historia y su entorno.
  2. Durante las obras de levantamiento del asfalto se instaló una red de canalizaciones subterráneas para acoger el ingente cableado aéreo que colgaba de las fachadas. Se procedió después al entubamiento de dicho cableado.
  3. Se creó una carta de colores basada en los que tradicionalmente adornaban las fachadas de los caseríos canarios y se dejó a la elección de los vecinos el que deseaban para su casa. Dicha carta fue elaborada tras un estudio de la pigmentación de las tierras de la zona.
  4. Se procedió a pintar todas las fachadas del Casco Histórico, aportando el Ayuntamiento la mano de obra y los vecinos la pintura.
  5. Se construyó en el exterior del Casco Histórico un aparcamiento de 3 plantas para facilitar su peatonalización.
  6. Se colocaron algunas esculturas en diferentes rincones estratégicos del casco Histórico, creando un museo al aire libre que contribuye a embellecer las calles y las aporta un matiz muy singular.
  7. Se apoyó, gracias al lanzamiento de un proyecto de turismo rural, la rehabilitación de diversas viviendas privadas de importante valor arquitectónico para uso turístico, tras la firma de un convenio con los propietarios. Se trataba de segundas viviendas abandonadas por sus propietarios. Se hizo lo mismo con otros edificios públicos de gran antigüedad y valor arquitectónico, que han sido cuidadosamente restauradas para ofrecer alojamiento a los visitantes.
  8. Se procedió a la rehabilitación de diversos edificios históricos para darles un uso público relacionado con la cultura y el turismo, como la Casa de Don Higinio, actualmente Centro Municipal de la Mujer, el Palacio Episcopal residencia de los obispos en la época de Señorío Episcopal, convertido en museo de Historia de Agüimes; la Antigua Ermita de San Antón, convertida en Centro de Interpretación del Casco Histórico; la Casa de Joaquín Artiles, convertida en Biblioteca Municipal; la antigua biblioteca, convertida en Agencia de Desarrollo Local; el Ateneo Santa Catalina de Alejandría, ahora centro de estudio para universitarios propiedad de una Fundación religiosa; el Restaurante El Alpendre, construcción de tipología agrícola que fue rehabilitado para ser convertido en restaurante con el objeto no sólo de recuperación sino también de dinamizar la actividad económica; o la Bodega Señorío de Agüimes, también un antiguo alpendre que ha sido convertido en Bodega Municipal donde se elabora el vino y el aceite. Se trata de una iniciativa llevada a cabo por el Ayuntamiento y la Asociación de agricultores del municipio para rescatar estas labores.
  9. Por otra parte, el Ayuntamiento emprendió igualmente las obras de mejora en el aspecto del templo parroquial de San Sebastián, una de las iglesias más representativas en el archipiélago del estilo neoclásico canario.
  10. La dotación de infraestructuras y equipamientos relacionados con el ocio y la cultura están fomentando también la revalorización del municipio. Ejemplos de esta iniciativa son el Teatro un convenio entre el Ministerio de Economía, el Gobierno de Canarias, el Cabildo Insular de Gran Canaria y Ayuntamiento de Agüimes y se incluyen en él diversas actuaciones en el Casco Histórico. municipal, la Escuela Municipal de Música, el Paseo de la Viñuela, las instalaciones deportivas, el Jardín Botánico o la Piscina Municipal. En este proyecto han participado los alumnos formados en la Escuela Taller de Turismo Rural, la Escuela Taller de Embellecimiento y Revalorización del Casco Histórico de Agüimes y la Escuela Taller de Recuperación del Casco Histórico.

1980 Agüimes

2000 Agüimes

2017 Agüimes

En el año 2000 se aprueba el Plan de Dinamización Turística. Desde el punto de vista técnico, los trabajos de rehabilitación arquitectónica se han realizado respetando la tipología y materiales originales de los edificios. Cuando ha sido posible se ha recuperado y saneado la madera original, otro de los elementos constructivos de importancia en la arquitectura tradicional. En algún caso, como el de la Casa de los Camellos y el Palacio Episcopal, una parte del edificio se encontraba en estado total de ruina y era irrecuperable, por lo que se optó por combinar elementos arquitectónicos modernos compatibles con los de la parte tradicional restaurada, con excelentes resultados en ambos casos. En definitiva, la labor realizada en los últimos años ha ido recogiendo sus frutos y hoy Agüimes representa el lado más sensible del nuevo turismo, ligado al desarrollo sostenible y comprometido con la conservación del patrimonio histórico y natural.

El planeamiento municipal de Agüimes se encuentra a fecha actual compuesto por el Texto Refundido del Plan General de Ordenación, y allí donde la COTMAC dejó en suspenso la ordenación, son de aplicación las Normas Subsidiarias del año 1992

Las Normas Subsidiarias fueron aprobadas por la CUMAC en sesión celebrada el 4.10.1990 y su normativa fue publicada en el BOP nº 46 del 15.3.1992, una vez redactado el Texto Refundido Definitivo. Las Normas son de aplicación solamente en las áreas de Suelo Rústico municipal que quedó suspendido por el Acuerdo de la COTMAC de 30.11.2007.

El Plan General de Ordenación de la Villa de Agüimes, PGO-A, ha cumplimentado, el proceso de participación ciudadana del Avance con aportación de las correspondientes sugerencias e informes de las diferentes administraciones, así como la obligatoria evaluación ambiental derivada de la adecuación de los Planes Generales de Ordenación a la Ley 9/2006, de 28 de abril, sobre Evaluación de los Efectos de Determinados Planes y Programas en el Medio Ambiente (en adelante, Ley 9/2006) mediante el Informe de Sostenibilidad adjuntado en dicho Avance del PGO-A, la celebración de consultas y la posterior formulación de la Propuesta de Memoria Ambiental, PMA.

Al respecto, el documento de Aprobación Inicial incorporó todos los aspectos, observaciones y determinaciones finales contenidos en la PMA, como resultado de la toma en consideración de las consultas efectuadas y de las sugerencias recibidas durante la participación ciudadana y en la cooperación interadministrativa de la fase de Avance. Estos contenidos se recogieron en la presente Memoria de Información, en el contenido ambiental del PGO-A, y en su Ordenación Urbanística, así como, en su Informe de Sostenibilidad.

La PMA culminó el proceso de evaluación con la elaboración de la Memoria Ambiental del PGO-A definitiva que integra los aspectos ambientales y determinaciones finales que según la Ponencia Técnica Oriental de la COTMAC en sesión celebrada el 11.5.2011 se acordó por unanimidad, aprobar definitivamente en su adaptación a la Ley de Directrices, habiendo previamente evacuado el informe preceptivo y no vinculante sobre las cuestiones sustantivas territoriales y urbanísticas.

Hay que apuntar que durante la redacción del PGO-A se produjo la derogación del entonces vigente Reglamento de Contenido Ambiental de los Instrumentos de Planeamiento (Decreto 35/95), mediante la Disposición Derogatoria Tercera de la nueva Ley 6/2009 de Medidas Urgentes en Materia de Ordenación Territorial para la Dinamización Sectorial y la Ordenación del Turismo, en adelante, LMU, por lo que el PGO-A adapta, en esta fase de tramitación, todas sus determinaciones de ordenación y ambientales a este nuevo marco autonómico, además de a otros textos legales sobrevenidos, entre ellos, el Texto Refundido de la Ley de Suelo (Real Decreto Legislativo 2/2008 de 20 de Junio), en adelante, TR-LS; o la Ley 13/2007, de 17 de mayo, de Ordenación del transporte por carretera de Canarias. Además se ha tenido en cuenta la entrada en vigor del Catálogo Canario de Especies Protegidas (CCEP), creado por la Ley 4/2010, de 4 de junio.

La actual Revisión del Plan General de Ordenación de la Villa de Agüimes, en adelante, PGO-A, acomete la adaptación del planeamiento vigente a la Ley 19/2003, de 14 de abril, por la que se aprobaron las Directrices de Ordenación General y las Directrices de Ordenación del Turismo de Canarias (BOC nº 73, de 15.4.2003; corrección errores BOC nº 91, de 14.5.2003), en adelante, DOG/DOT, así como al Plan Insular de Gran Canaria, PIO-GC, aprobado por Decreto 277/2003, de 11 de noviembre, y el posterior Decreto 68/2004 de subsanación de deficiencias no sustanciales, con publicación en el BOC n os 112, 113, 116, 118 y 120, éste de fecha 23.6.2003.

El Plan General de Agüimes tenía casi 6 años de vigencia ya que fue aprobado definitiva y parcialmente por Acuerdo de la COTMAC en sesión celebrada el 25.6.2003 y entró en vigor el 24.3.2004, tras su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP nº 27, de 3 de marzo). Dicho Acuerdo dejó en suspenso algunos sectores de suelo urbanizable y el total del suelo rústico municipal.

Posteriormente se elaboró y tramitó el documento denominado Aprobación Provisional del Suelo Rústico y de los Sectores de Suelo Urbanizable BNSt, BSNt-Polígono Terciario y BSNrd-La Goleta cuyo objeto era dar cumplimiento al Acta antes citada para la aprobación del total del suelo municipal.

Mediante Acuerdo en sesión celebrada el 30.11.2007, la COTMAC estableció el levantamiento de la suspensión y en consecuencia, aprobó definitivamente todos los suelos, ordenando la elaboración de un Texto Refundido del Plan General, donde se subsanaran una serie de deficiencias. Los sectores BSNrd-La Goleta y las áreas de rústico del Barranco de Balos y el de Hoya Cabrera, además de una serie contenidos relacionados con la normativa en asentamientos poblacionales quedaron suspendidos, por lo que en estos suelos siguen vigentes las Normas Subsidiarias de 1992 (Acuerdo de la CUMAC de 4.10.990, BOC nº 32, de 11.3.1991, y posterior toma de conocimiento del Texto Refundido de las mismas, de 3.2.1992, BOC nº 37, de 20 de marzo).

Además, mientras se sucedían estas tramitaciones del Plan, se elaboró en el año 2005 un primer documento de Avance–Revisión para la adaptación a la Ley de Directrices que integraba todas las determinaciones de los documentos antes citados, además de las derivadas de dos Modificaciones Puntuales del Plan Operativo y de una Revisión Parcial, con el objeto de adaptarse en fecha a la legislación y al planeamiento de rango superior sobrevenidos, en concreto, el Plan Insular de Ordenación de Gran Canaria, pero finalmente aquel Avance no culminó su tramitación.

Por último, también se tramitó en enero de 2009 un documento de Subsanación de deficiencias del Acta de la COTMAC de 25.6.2003 que trataba sobre el Suelo Urbanizable Sectorizado No Ordenado BSNt-1, Polígono Terciario, el cual se dio por subsanado, completándose así el Acuerdo de 25 de junio de la COTMAC (BOC nº 132, de 9.6.2009).

El documento se redactó por encargo del Iltre. Ayuntamiento de la Villa de Agüimes hasta la fase Provisional, mediante convenio con Gesplan, SAU, a Elorz Guajardo Arquitectos, SCP. El prresente Texto Refundido se redactó por encargo del Ayuntamiento.

El PGO-A está sujeto al Pliego de Condiciones Técnicas de Gesplan SAU, derivado del contrato suscrito hasta la Aprobación Provisional, por lo que los documentos informativos y de ordenación, y sus correspondientes planos, no sólo contienen las modificaciones derivadas de la participación ciudadana del Avance, de las consultas y de la exposición del ISA y posterior elaboración de la Propuesta y de la Memoria Ambiental definitiva, sino que además han sufrido una reestructuración de sus índices para adaptarse a dicho Pliego. Dichos contenidos se exponen en los correspondientes apartados, y también se ajustan pequeños errores materiales detectados.

Se reseña por último, que este Plan parte del documento del 2005 que se elaboró con la cartografía suministrada por Cartográfica de Canarias, Grafcan S.A., según convenio con el Ayuntamiento de Agüimes, y que se corresponde para la escala 1/5.000 al vuelo del año 2002. Debido a que durante el tiempo transcurrido se ha seguido trabajando en el Plan General, el equipo redactor ha estado actualizando durante estos años la información cartográfica para reflejar con exactitud la realidad municipal que queda recogida en sus planos informativos y de ordenación, basándose a su vez en la última cartografía suministrada por Grafcan en mayo de 2010. En cuanto a los límites municipales, el presente Plan mantiene los establecidos digitalmente por Gesplan.

El Plan General de Agüimes se ha tramitado hasta la fecha, durante el plazo comprendido desde su Avance, formulado en mayo de 2009, hasta la Aprobación Provisional por parte del Ayuntamiento de Agüimes en marzo de 2014, con envío posterior a la Consejería de Política Territorial para su tramitación y aprobación definitiva, en mayo del mismo año.

La evaluación ambiental del PGO se inició con el Informe de Sostenibilidad Ambiental conjuntamente con el Avance en 2009, y derivó en la aprobación de la Memoria Ambiental del Plan por parte COTMAC , el 19.5.2011.

Habiendo sido este trámite ambiental, previo a la fase Inicial, el Ayuntamiento decidió entonces incorporar la ordenación pormenorizada de tres sectores de suelo urbanizable, en concreto Arinaga y Los Cabezos, implementando para ello el análisis ambiental correspondiente mediante los ISAs individuales de cada suelo. Por ello la Información Pública de Aprobación Inicial del Plan de octubre de 2011 del documento incluyó estos Informes de Sostenibilidad en el mismo periodo de consulta.

Definitivamente, se aprobó  la Revisión del PGO de la villa de Agüimes (espete 2009/1087), en su adaptación a la Ley 19/2003 por la que se aprueban las Directrices de Ordenación General y Directrices de Ordenación del Turismo de Canarias y al Plan Insular de Ordenación de Gran Canaria, con publicación condicionada a que por el Ayuntamiento de Agüimes se subsane, en el plazo de 2 meses desde la notificación del acuerdo, la deficiencia advertida en la delimitación municipal, por acuerdo de la COTMAC de 3.8.2017.

Al igual que el resto de la isla, el municipio de Agüimes ha experimentado una transformación en su territorio de grandes magnitudes en los últimos cuarenta años, debido a la implantación y extensión de la actividad turística en el sur de la isla.

Hasta el desarrollo de esta actividad económica en la zona meridional de la isla, el municipio de Agüimes era un espacio eminentemente agrario donde los diferentes usos agrarios que se localizaban en su territorio estaban íntimamente ligados a la potencialidad ambiental del mismo. De este modo, la zona de costa y la plataforma emplazada entre la Montaña de Aguimes y la misma costa acogía cultivos de tomateros sin invernaderos ni bajo malla. En el año 1.976 la superficie de tomateros bajo invernadero era realmente exigua, mínima en el territorio municipal.

Las áreas más abrigadas y de mejor suelo, como las vegas de naciente y poniente al casco histórico y la zona de los Corralillos estaban consignadas a la producción de hortalizas, tubérculos y leguminosas cuyo destino era el mercado interior.

Los lomos del interior acogieron uno de los paisajes agrarios históricos más originales de la isla: los campos de cereales de secano que surtían no sólo al municipio, sino que lo hacían al conjunto de la isla. Este uso cerealístico se combinaba con el de pastos temporales cuando aún no estaban sembrados estos predios, poniendo de manifiesto la intensidad del uso agrario que se realizaba en el territorio municipal, pues la zona de tomateros también acogía a numerosos rebaños en la época de zafra.

Con el desarrollo turístico, se inicia una transformación del territorio que durante siglos había desarrollado un modelo de ocupación en función exclusivamente de las necesidades espaciales que exigían las actividades agrarias. A partir de entonces, las necesidades espaciales variarían, produciéndose un modelo de ocupación del territorio con diferencias importantes respecto al modelo anterior.

En el sector de costas se generalizó el cultivo de tomate, fundamentalmente, porque también había experiencias bajo malla de pimientos y flores. Aumentó de tal manera la superficie bajo plástico o malla, que pasó a ocupar una superficie mayor a 500 has., constituyendo una superficie en el municipio más que significativa, como lo demuestra su proyección paisajística. La cada vez mayor capitalización de la agricultura, el aporte de capitales provenientes de empresarios agrarios, provocó una fuerte expansión del cultivo bajo invernadero.

Esta zona acogió también importantes crecimientos y transformaciones espaciales. El uso residencial, ligado a las vías de comunicación, motivó una expansión sin precedentes, destinado a acoger a población de procedencia rural que buscaba mejoras económicas en el incipiente sector de los servicios que se desarrollaba paralelo a la actividad turística. En este sentido, unidades urbanas como el Cruce de Arinaga y el propio barrio costero de playa de Arinaga experimentaron a partir de la década de los setenta, fuertes incrementos poblacionales, tanto que han conformado al barrio de Arinaga como el espacio más habitado del municipio.

La creación en el año 1972 de la Asociación Mixta de Compensación “Polígono Industrial de Arinaga”, determinó uno de los cambios de uso del territorio más contundentes del municipio y de la historia municipal. Cerca de 4 millones de metros cuadrados de terreno municipal de histórico uso agrario pasaron a conformar el mayor espacio con dedicación industrial de la isla de Gran Canaria. Si bien las obras no comenzaron hasta el año 1976 y en el año 1996 la ocupación del mismo no alcanzaba el 40%, las expectativas actuales de ocupación y consolidación son bastante halagüeñas.

Complejo, muy complejo trámite de redacción de un revisión de Plan General de Ordenación de la Villa de Agüimes, por varias razones: la primera, su territorio, complejo (como todos los de las islas), exhaustivo, concienzudo y detallista; segundo, por la agrupación de constelaciones simultáneas de instrumentos de ordenación y legislación territorial que han aparecido en los últimos años, Plan Territorial, Directrices de Ordenación, Planes de Infraestructuras..; y tercero, por el modelo territorial y las afecciones, e informes sectoriales y análisis medioambientales, obligados por legislación, pero, en ocasiones, tan difíciles de establecer propuestas, que no podemos sino que agradecer el esfuerzo mayúsculo, para compatibilizar riesgos de todo tipo (erosión, geología, sismicidad, inundación, etc…), con todo tipo de protecciones (histórico-artísticas, medioambientales, urbanísticas, aeronáuticas, costeras, de infraestructuras…), y la acción humana (productiva, agrícola, turística…).

AREAS TERRITORIALES AGÜIMES (Máximo 3 por municipio según TR-LOTCENC art 32.2.B.2)

Baste un enunciado para asustarse del ritmo vertiginoso legislativo

  • EL TEXTO REFUNDIDO DE LAS LEYES DE ORDENACIÓN DEL TERRITORIO DE CANARIAS Y DE ESPACIOS NATURALES DE CANARIAS (DL 1/2000).
  • LAS DIRECTRICES DE ORDENACIÓN GENERAL Y DIRECTRICES DE ORDENACIÓN DEL TURISMO DE CANARIAS (L 19/2003).
  • EL PLAN INSULAR DE ORDENACIÓN DE GRAN CANARIA (D 77/2003 Y 68/2004).
  • LA LEY DE MEDIDAS URGENTES EN MATERIA DE ORDENACIÓN TERRITORIAL PARA LA DINAMIZACIÓN SECTORIAL Y LA ORDENACIÓN DEL TERRITORIO (L 6/2009)

PLANEAMIENTO VIGENTE

INCIDENCIA LEGISLACION SECTORIAL

SITUACION BASICA

USOS DEL SUELO

RIESGOS

ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS

CAPACIDAD USO AGRICOLA

Y, por supuesto la conciencia de proteger, y participar.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.