ALGEMESÍ

ALGEMESI. Población (INE)

 

 

ALGEMESI. Pirámide de población

ALGEMESI. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2019

ALGEMESI. Deuda

ALGEMESI. Paro

Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento. 


Algemesí es un municipio y un término municipal de 41,5 km2 de la Comunidad Valenciana, situado en la comarca de la Ribera Alta, provincia de Valencia, ubicado en la llanura litoral valenciana, junto a la desembocadura del Magro en el Júcar, y con una parte de su término municipal en el Parque natural de la Albufera. Su casco urbano se encuentra a 5 km de la capital comarcal (Alcira), a 30 de Valencia.

El término municipal de Algemesí limita al N con Alginet y Sollana, al E con Albalat de la Ribera y Poliñá del Júcar, al S con Alzira y al O con Guadasuar.

Debido al desarrollo demográfico y urbanístico del último siglo, los cascos urbanos de Algemesí, Alzira y Carcaixent se encuentran prácticamente unidos, formando de hecho una conurbación con cerca de 100.000 habitantes, siendo el segundo núcleo de población de la provincia de Valencia, tras la capital y su área metropolitana.

Los barrios de Algemesí son: el barrio de Santa Bárbara, el cual es el casco antiguo del municipio; El Teular, la zona en torno a la Plaza de la Ribera; el Ensanche de Bernat Guinovart; el ensanche de El Pla; y Chechena.

Además cuenta con 2 pedanías en el término municipal. El Carrascalet al NO del casco urbano, en el margen izquierdo de la línea férrea y al norte del polígono de Xara. Y el Rabal de San Roque, al O del casco urbano, también en el margen izquierdo de la línea férrea, pero al sur del polígono de Xara. Además de estas pedanías, Algemesí tiene varios despoblados: Pardines, Cotes, Segreña y Fátima.

Ribera del Xúquer

Algemesí, está situada de forma abierta a una distancia aproximada de 18 Km. del mar Mediterráneo, rodeada por el S y SE por las Sierras de Corbera y la Murta y por el O la plataforma del Caroi.

La ubicación de Algemesí en la cuenca hidrográfica de los ríos Magro y Júcar y justo en el punto de su confluencia condiciona significativamente la orografía del terreno que resulta topográficamente llano con motivo de los aportes de materiales acarreados por los cauces citados. Su existencia permite en la actualidad la práctica totalidad del término municipal este dedicada a los cultivos de regadío, habiéndose generado actividad agrícola básica para el desarrollo económico local.

El PATRICOVA, Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación en la Comunitat Valenciana, que se aprobó mediante acuerdo de 28.1.2003, del Consell de la Generalitat, contenía, en la disposición adicional primera de su normativa urbanística, una relación de municipios con elevado riesgo de inundación: Albalat de la Ribera, Alboraya, Algemesí, Almàssera, Almoradí Alzira, Benimuslem, Bonrepòs i Mirambell, Callosa de Segura, Catral, Cullera, Daya Nueva, Daya Vieja, Dolores, Formentera del Segura, Fortaleny, Orihuela, Polinyà de Xúquer, Quartell, Rafal, Riola, Sollana, Tavernes Blanques i Tavernes de la Valldigna

En el plano económico, el aprovechamiento de las aguas de la Acequia Real del Júcar introdujo al municipio en el regadío con cultivos como la morera y el arroz, que fomentaron el crecimiento de la villa, aunque, con el paso de los años, el cultivo de cítricos ganó terreno al arroz, siendo la principal fuente de ingresos del municipio durante más de un siglo.

El término municipal de Algemesí está estructurado por las siguientes infraestructuras:

  • los cauces de los ríos Xúquer y Magro, que confluyen en la parte sur. Ambos cauces, y en particular el del Río Magro con mayor recorrido dentro del municipio se erigen en barreras físicas.
  • la línea férrea Valencia-La Encina que divide el término en dos de N a S, ligeramente desplazado al lado oeste, división ésta que afecta al propio, superándose esta barrera en distintos puntos a lo largo de su recorrido
  • la carretera CV-42, que también cruza el término de N a S, desplazándose hacia el lado E de la línea férrea y, que con motivo de la circunvalación de su trazado, antes de alcanzar el cauce del Río Magro en el lado sur, se bifurca en dirección oeste, confluyendo con la CV-523, la CV-525, hasta enlazar de nuevo con el trazado original a la altura del polígono Cotes, con un desdoblamiento de la calzada en todo su frente. Con esta circunvalación se libera en parte el tránsito pesado dentro del casco urbano que, no obstante considera siendo intenso.
  • La autopista A-7 que penetra por el lado sur-este y, tras superarla CV-525 cruza el término en dirección norte, paralela a la CV-42.
  • El trazado del AVE, en fase de ejecución, que discurre tangencialmente por el lado este del término.

A todas estas infraestructuras que vertebran el territorio hay que agregar otra condición geográfica de gran relevancia, como es el hecho de que término municipal de Algemesí esta sujeto a un elevado riesgo de inundación, tal y como se reconoce en el propio PATRICOVA, riesgo que persiste pese al encauzamiento del Río Magro en su desembocadura en el Júcar, dándose la circunstancia que el mayor riesgo de inundación se sitúa sobre porciones del casco urbano y zonas industriales en proceso de transformación, como es el caso de Cotes, polígono SOS y ampliación Agriconsa. El riesgo de inundación incide directamente en la decisión sobre el posible crecimiento urbano, descartándose la opción de superar el cauce del Río Magro, en el borde sur, y limitando el crecimiento en el borde oeste.

 

El casco urbano responde a un modelo de ciudad compacta que se localiza en el extremo sur del término, a partir del cauce del Río Magro, (que actúa como límite a lo largo de todo su recorrido), desarrollándose a ambos lados de la línea férrea y original trazado de la CV-42, habiéndose operado su ensanche mediante una trama ortogonal con el ensanche operado en ejecución del plan vigente.

El complejo industrial que conforma el polígono de Cotes, polígono de SOS y el de Agriconsa, queda separado del casco urbano, situándose al norte, a una distancia aproximada de 2 Km., estructurándose a partir de la CV-42 y la autopista A-7, con la que guarda las correspondientes distancias de separación.

ALGEMESI. PGOU Clasificación y calificación de suelo

El modelo que ahora se proyecta, ante la imposibilidad de un crecimiento más allá del Río Magro en el que éste quede integrado, plantea un nuevo ensanche del casco urbano que se desarrolla básicamente en dos frentes, con una clara solución de continuidad respecto a la trama urbana consolidada.

De un lado, se apuesta por el crecimiento residencial en dirección oeste, a partir de la Avenida Bernat Guinovart, tal y como proponía el plan de 1987, aunque su ámbito de crecimiento es mayor, manteniéndose, no obstante, la debida distancia respecto a la desembocadura del Río Magro con el Río Júcar, por su mayor riesgo de inundación. Se completa el espacio intermedio que queda entre esta nueva zona residencial y la zona deportiva, con una zona terciaria, de uso comercial y recreativo.

La otra apuesta de crecimiento se plantea por el frente norte, en el espacio interior que conforman la CV-42 y la zona de afección de la circunvalación en su recorrido por el lado este, postulándose este ensanche a fin de habilitar nuevas zonas industriales y terciarias, con una reserva de suelo residencial que posibilite el crecimiento del barrio del Carrascalet. La línea férrea que discurre por el interior de este ámbito se salva mediante un puente que forma parte del vial de cierre que bordea y delimita la nueva zona urbana por el lado norte.

Sin perjuicio de ello, continúa vigente la separación del núcleo urbano respecto del complejo industrial situado más al norte, que se amplia junto al polígono de SOS, para integrar edificaciones industriales preexistentes, así como junto Agriconsa, en el espacio interior conformado por la CV-516, CV-42, A-7 y vial de acceso a la misma.

Las diferentes zonas de crecimiento o ensanche vienen enmarcadas en todo su perímetro por viales de borde, a modo de circunvalación urbana, que confluyen con las vías interurbanas que cruzan el término municipal, evitando los ejes viarios de tránsito externo que seccionen el casco urbano, tal y como sucede con la Avenida de la Generalitat, Ronda Alzira y del Calvari. Queda como zona de reserva, para un potencial crecimiento residencial, los terrenos situados al norte, a partir de la zona residencial El Pla, hasta alcanzar el acceso a la A-7

La vía férrea, ubicada al oeste del casco, ya ha sido rebasada por barrios residenciales e industriales, pero continúa constituyendo una barrera física importante al tiempo que un factor de segregación. Esta marginación se hace más evidente en el barrio de Raval, que pese a tener equipamientos escolares y deportivos importantes, no ha logrado el impulso necesario para su renovación. Por ello, en la zona del Raval es donde mayores cambios se operan respecto de la ordenación vigente en el casco urbano; en este sentido, el Plan impulsa un pequeño desarrollo industrial y comercial en detrimento del residencial, habida cuenta de sus buenas conexiones viarias.

ALGEMESI. PGOU Casco

El casco urbano se encuentra centrado en el límite Sur del término municipal. Concentra la práctica totalidad de la población censal, y básicamente la totalidad de las edificaciones son viviendas, con algunos comercios asociados y diversas empresas de servicios.

El núcleo urbano presenta unos límites bastantes precisos, quedando limitado casi al completo por los límites Oeste, Sur y Este por el cauce del río Magro. La disposición de las múltiples infraestructuras de comunicación existentes en dicha zona del término, terminan por compartimentalizar los límites naturales del núcleo de población.

El núcleo urbano del Carrascalet, también ubicado al otro lado de la vía férrea, cuenta con una mejor integración, gracias a la ejecución de pasos a desnivel. Para este barrio se proyecta una ampliación residencial de densidad moderada y tipología de vivienda unifamiliar, separada de la zona industrial contigua mediante un paseo ajardinado.

En lo que respecta al núcleo urbano de la ciudad se plantea, por vía reforma interior, cambios de calificación, proponiendo una nueva zonificación más apropiada al entorno y en respuesta a nuevas demandas sociales.

El origen del nombre de esta ciudad, Algemesí, es probable que provenga del propietario de la antigua alquería. Pero si nos guiamos por la fonética, el fonema “g” puede haber derivado de: “jacme”, “hamsa” (número cinco en árabe), “gemis”, o hasta incluso se puede relacionar con “al-gems”, lugar alejado. Este nombre aparece por primera vez de forma oficial en 1244, en el “Libro de Repartos” de Jaime I. Se trataba, por entonces, de una pequeña alquería que se incorporaría al término de Alzira, de la que dependía en todos los aspectos jurídicos y fiscales. A partir de la Reconquista, dos son los hechos que destacan en el desarrollo de este municipio.

Por una parte, la construcción de una obra de ingeniería hidráulica, el “sifón”, en el rio Magro, que permitía el paso de las aguas de la acequia real en su margen izquierdo y facilitaba la transformación de las tierras y la ampliación del regadío.

Por otro lado, se creó una parroquia propia independiente. Esta comunidad servirá de núcleo aglutinador y dinámico, que también favorecerá el crecimiento de la producción de su amplio regadío.

Algemesí, junto con Alzira, participa en movimientos de hermanamiento y ambas economías se verán afectadas. Pero, en cambio, lo que prácticamente no afectará a Algemesí va a ser la expulsión de los moriscos, ya que éste era un núcleo de cristianos viejos.

La expansión generalizada de los siglos XV y XVI fomentará el movimiento que pretendía la segregación de Alzira. Ésta se logrará en 1574 cuando Felipe II otorga a la ciudad el título de Universidad. La total soberanía jurídica la conseguirán los habitantes de este municipio en 1608, con la concesión del título de Villa Real. Esta nueva categoría jurídica le confiere los derechos necesarios para incorporarse el Señorío de Cotes en 1620. Esta incorporación de casi mil hectáreas facilita la expansión con nuevas tierras y aumenta las posibilidades económicas.

Con posterioridad se llegará a una grave situación económica. A la crisis general del siglo XVII, se le unen las consecuencias del fuerte endeudamiento en que se ve sumergido el Consejo Municipal, a causa de los grandes gastos ocasionados por la separación de Alzira y las necesidades que ello comporta: 16.000 ducados para el título de Universidad y Villa Real; la construcción de infraestructura necesaria, como la Casa de la Vila; la nueva iglesia de San Jaume; la Casa Abadía; la sustitución del retablo del Altar Mayor, que fue encargado al pintor del momento, Ribalta; la construcción del campanario; la compra de Cotes, etc. Todos los gastos corren a cargo del Consejo del Municipio, constituido por los propios vecinos, que ven hipotecadas todas sus propiedades.

La crisis comienza a remitir a finales del siglo XVI, al revitalizarse del comercio, gracias a la expansión de la producción de morera y la gran producción de seda. En el siglo XVII el arroz permite utilizar las zonas más bajas del término; se drenan y canalizan las aguas y se convertirá en el nuevo motor de la expansión económica, por la producción y por el trabajo que va a significar la reordenación del regadío.

Algemesí ha sido hasta los años 1960-70 un pueblo eminentemente agrícola, con la ventaja de ser un término de regadío, gracias a la prolongación a comienzos de 1770 de la acequia real. Este hecho y la posterior incorporación del Señorío de Pardines, consecuencia de la Revolución Liberal, le permitirá ampliar el término municipal en una 4.500 hectáreas.

En los siglos XVIII y XIX, la ampliación del regadío, las nuevas tierras de Cotes y Pardines y la construcción del ferrocarril Valencia-Jávea, facilitará la adaptación a nuevos cultivos de huerta, cacahuete y de naranjos; de este modo se superan momentos de crisis provenientes del comercio de seda. Era una trilogía perfecta, arroz, huerta y naranjos, que ha perdurado casi hasta nuestros días.

1945 ALGEMESI

1956 ALGEMESI

1985 ALGEMESI

1998 ALGEMESI

2012 ALGEMESI

2018 ALGEMESI

 

 

ALGEMESI. PGOU Sistema de espacios abierto

El fuerte crecimiento vegetativo y la atracción que el trabajo agrícola ejercía, convierten a este lugar en un foco que atrae a numerosos emigrantes rurales de Cuenca, Albacete, Ciudad Real y Jaén. En la actualidad, el municipio conserva una fuerte fisonomía agraria, pero el sector servicios supera en ocupación laboral al agrario y al industrial.

Y se aprobó el nuevo PGOU de Algemesí.

El municipio de Algemesí contaba, como instrumento de planeamiento, con el documento de Plan General-87, cuya revisión fue aprobada por la CTU el 27.10.1987. El antecedente inmediato del actual PG estaba constituido por la revisión cuya autoría es del arquitecto municipal D. Emilio Ordeig Dos con un equipo formado por funcionarios del Ayuntamiento de Algemesí. Fue aprobado por la Comisión Provincial de Urbanismo el 16.12.1980, tratándose de un documento que supera la mera adaptación al Texto Refundido de 1976 que se realizó y aprobó en 1981.

Nuevo modelo territorial:

El modelo que ahora se proyecta plantea un nuevo ensanche del casco urbano, continuo a la trama urbana consolidada. Se apuesta por el crecimiento residencial en dirección oeste y se completa el espacio intermedio que queda entre esta nueva zona residencial y la zona deportiva, con una zona terciaria, de uso comercial y recreativo.

Por el frente norte se postula un ensanche a fin de habilitar nuevas zonas industriales y terciarias, con una reserva de suelo residencial que posibilite el crecimiento del barrio del Carrascalet. Sin perjuicio de ello, continúa vigente la separación del núcleo urbano respecto del complejo industrial situado más al norte, que se amplía junto al polígono SOS y junto a Agriconsa. Queda como zona de reserva, para un potencial crecimiento residencial, los terrenos situados al norte, a partir de la zona residencial El Pla, hasta alcanzar el acceso a la autovía A-7, calificándose como Suelo No Urbanizable Común (en adelante SNU) pero donde no se permiten usos y aprovechamientos que requieran Declaración de Interés Comunitario (SNU NO).

Y “Xexena” se anuló, definitivamente

“El 14.2.2003, el ayuntamiento de Algemesí, suscribió con el IVVSA, hoy (EVHS), un convenio para desarrollar en una superficie de 487.514 m2 una ampliación residencial de Algemesí, en el único lugar que puede crecer la ciudad, y que va bordeando el parque de Bernat Guinovart, hasta llegar a unirse con el Parque de Salvador Castell.

Después de varios años paralizado, durante el gobierno del Partido Popular, se inicia nuevamente el convenio, al que se adhiere un posible paseo fluvial, y el Recinto Ferial; con la posibilidad de ir urbanizando por fases desde la zona verde hasta llegar a la zona del Polideportivo Joan Girbés.

También se contemplaba un puente sobre el río Magro, con dirección a Alzira, para aliviar el tráfico en ambos sentidos.

Los problemas que ponían los técnicos del IVVSA, por posible afectación de aguas residuales a los pozos de agua, se resolvían con la llegada del agua superficial, que ya es una realidad desde los gobiernos del Partido Popular.

No obstante se planteaba la creación de una red separativa de aguas pluviales y residuales, tirando las primeras mediante un tanque de tormenta al cauce del río y evitando así coste de la depuradora de aguas de lluvia, con el consiguiente ahorro económico para la ciudad.

Hay que destacar que la misma inundabilidad que tenía esta zona, la tenía la actual zona de Bernat Guinovart y el Pla, y que, con la subida del nivel, por relleno de tierras se ha salvado.

No obstante en más de 40 años no ha existido ningún problema, desde la nueva canalización del Río Magro y la resolución a favor de la corriente con el río Júcar…”

En la resolución de 10.1.2012 del Director General de Evaluación Ambiental y Territorial, por la que se subsanan las deficiencias a que se refiere el Acuerdo de la Comisión Territorial de Urbanismo de 13.5.2011 y se declaraba definitivamente aprobado el Plan General de Algemesí-2012, se decía del sector “Xexena” comprende terrenos que el anterior plan contemplaba  como urbanos, urbanizables y no urbanizables. No se ordena pormenorizadamente, paralelamente al mismo se está tramitando un instrumento de planeamiento referido a este sector (Xexena-SUR1), que se encuentra, actualmente, en fase autonómica pendiente de aprobación. La superficie computable del sector de 587.301 m2, a la que se adscribe Red Primaria adscrita Parque Público (en adelante PQL) de 8.500 m2s de superficie. El índice de edificabilidad bruta (en adelante IEB) de 0,7732 m2t/m2s y el aprovechamiento tipo provisional (en adelante AT) 0,7617 m2t/m2s. La tipología que se pretende en el sector es de residencial adosada de vivienda de protección pública (en adelante VPP) y residencial abierta.

Hoy Algemesí se mueve entre su huerta y su comarcalidad. En el fondo, es el mismo asunto, el Xúquer ha amenazado desde siempre la posición urbana, y al mismo tiempo ha dado la riqueza a sus campos. Además le ha permitido formar parte de una comunidad agrícola más allá de sus lindes en forma de aglomeración urbana. Toda la comarca del Xúquer ha de resolver conjuntamente los “asuntos del agua”. Riqueza y medio ambiente. Las infraestructuras siempre han servido para ampliar miras, ver a medio y largo plazo, y el río lo es todo. Podrá pensar en ampliar la oferta residencial (3.500 viviendas en Xexena), la oferta industrial, incluso la de servicios regionales, pero el gran asunto sigue siendo la defensa ante la inundación. Cualquier otro asunto dispersa los objetivos.

El Area Funcional de la Ribera del Xúquer de la Estrategia Territorial de la Comunidad Valenciana 2010-2030, confirma como asentamientos del territorio un nodo central, Alzira que junto a Algemesí y Carcaixent, configuran un area urbana de casi 100.000 habitantes, …muy idónea para establecer una escala de planificación y gestión supramunicipal que permita obtener equipamientos y servicios de mayor rango urbano que el que le correspondería a cada ciudad por separado, todo ello sin la pérdida de su personalidad como municipios de gran tradición histórica e importancia estratégica.

Este gran nodo urbano central se debe complementar con las polaridades territoriales que ejercen Sueca y Carlet para sus territorios inmediatos y, en este sentido, es importante aprovechar todas las dinámicas positivas del área metropolitana de Valencia y la potenciación del eje de la CV-50, cuya influencia se deja sentir de forma muy acusada en el conjunto de este territorio. 

Ligado con este eje, se propone un gran nodo de actividad económica, de carácter estratégico, que combine adecuadamente usos industriales y terciarios con la logística, el ocio, así como determinadas dotaciones urbanas públicas y privadas que requieran de elevada accesibilidad y un importante consumo de suelo.

Para ello y con el objetivo general de fomentar un sistema de asentamientos que ocupen el territorio de forma racional y mejoren la calidad urbana, la eficiencia económica y la prestación de servicios para el conjunto de la población, se propone un conjunto de actuaciones encuadradas en los objetivos específicos:

    • Definir un conjunto de nodos urbanos estratégicos para mejorar el acceso de los ciudadanos a los equipamientos sociales.
    • Proponer un conjunto de ámbitos estratégicos para la implantación de nuevos usos económicos en el territorio.
    • Desarrollar actuaciones que permitan mejorar la movilidad sostenible en el área funcional.
    • Definir un esquema de infraestructuras energéticas, hídricas y de telecomunicaciones para evitar la discriminación territorial respecto a la implantación de actividades económicas.
    • Proponer actividades económicas innovadoras basadas en los sectores industriales.

Son precisamente esta identidad territorial, y las ventajas en cuanto a la accesibilidad, dos de los pilares en los que tiene que relanzarse este territorio de forma que la viabilidad de su agricultura y de su industria se complementen con nuevos sectores terciarios para avanzar en esta senda de diversificación que tiene como base el pleno aprovechamiento de los argumentos y recursos del territorio. Es necesario potenciar la logística, la industria agroalimentaria, el turismo relacionado con el disfrute del medio ambiente, el paisaje y los grandes activos culturales que este territorio posee. 

Entre otras, las oportunidades territoriales del Área Funcional de La Ribera del Xúquer son las siguientes:

  1. Patrimonio ambiental de extraordinario valor y diversidad.
  2. Patrimonio cultural y paisajístico excepcional.
  3. Fuerte personalidad territorial.
  4. Localización óptima para aprovechar las dinámicas positivas del área metropolitana de Valencia.
  5. La alta velocidad ferroviaria y el corredor mediterráneo de mercancías.
  6. El tren de la costa.
  7. El Riu Xúquer como elemento vertebrador del área funcional y como argumento turístico de elevada calidad.
  8. El gran patrimonio agrario.
  9. Los nuevos cultivos adaptados a las condiciones del territorio.
  10. La consolidación del eje de la CV-50.
  11. Nuevas instalaciones turísticas y recreativas.
  12. La excelencia de la gestión sanitaria.
  13. Recursos culinarios de relevancia internacional.
  14. Elevado potencial para el desarrollo de vías verdes.
  15. El desarrollo de la logística.
  16. La apuesta por la calidad de la oferta comercial.
  17. El cluster del sector agroalimentario.
  18. Los nuevos campus universitarios.
  19. Las nuevas energías en el cluster de la automoción.
  20. Las nuevas fórmulas de cooperación municipal.

Para aprovechar estas oportunidades territoriales, mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y el desarrollo sostenible del territorio sobre el Área Funcional de La Ribera del Xúquer se propone una visión estratégica con el horizonte del 2030 que consiste en “mejorar su competitividad global a partir del desarrollo de sus recursos propios y del mantenimiento de su personalidad territorial”.

Para ello, es prioritario el cumplimiento de los siguientes objetivos generales y específicos:

1. Consolidar una Infraestructura Verde, como sustrato territorial, que permita conservar y poner en valor los activos ambientales, paisajísticos y culturales del territorio: 

  • Conectar los ecosistemas litorales y de interior a través de un sistema de corredores territoriales y biológicos.
  • Restaurar los ecosistemas fluviales, las zonas húmedas y los espacios litorales de mayor valor.
  • Conservar y poner en valor el extraordinario patrimonio ambiental y cultural del área funcional.

2. Desarrollar un sistema de asentamientos que ocupen el territorio de forma racional y mejoren la calidad urbana, la eficiencia económica y la prestación de servicios para el conjunto de la población:

  • Definir un conjunto de nodos urbanos estratégicos para mejorar el acceso de los ciudadanos a los equipamientos sociales.
  • Proponer un conjunto de áreas estratégicas para mejorar la calidad del espacio urbano.
  • Proponer un conjunto de ámbitos estratégicos para la implantación de nuevos usos económicos en el territorio.

3. Diseñar un esquema de infraestructuras de comunicación, hídricas y energéticas que permitan la mejora de la competitividad global del área funcional:

  • Proponer un conjunto de infraestructuras de vertebración externa e interna para la mejora de la conectividad global del área funcional.
  • Desarrollar actuaciones que permitan mejorar la movilidad sostenible en el área funcional.
  • Definir un esquema de infraestructuras energéticas, hídricas y de telecomunicaciones para evitar la discriminación territorial respecto a la implantación de actividades económicas.

4. Desarrollar nuevas actividades económicas basadas en la cualificación del territorio y la innovación:

  • Fomentar la puesta en marcha de fórmulas innovadoras de la actividad turística mediante la asociación del litoral y el interior.
  • Proponer actividades económicas innovadoras basadas en los sectores industriales.
  • Proponer actividades económicas innovadoras basadas en los servicios.

En 2010 la Mancomunidad de la Ribera Alta encargó el Plan de Movilidad Urbana Sostenible de los Municipios de Alzira, Algemesí, Carcaixent y su comarca. Ya tienen datos para tomar decisiones en ese campo.

Además, presentaron hasta en dos ocasiones su propuesta para la Estrategia de Desarrollo Urbano y Sostenible de Algemesí, EDUSI 2018-2021, (de la cual no se ha podido tener acceso, …transparencia), que si bien no ha sido vencedora, habrá servido para un diagnóstico y proposiciones condensadas con la participación de la ciudadanía.

El camino está por recorrer.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.

MAÓ-MAHÓN

Maó-Mahón. Población (INE)

Maó-Mahón. Pirámide de Población.

Maó-Mahón. Bienes Inmuebles de naturaleza urbana y uso Residencial 2014-2019 (Catastro)

Maó-Mahón. PARO

Maó-Mahón. DEUDA

Son datos fríos, sin cocinar

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Maó-Mahón es una ciudad y un término municipal de 117,20 km2 al este de la isla de Menorca, comunidad autónoma de las Islas Baleares. En su término municipal se encuentra el punto más oriental de toda España. En esta ciudad está la sede del Consejo Insular de Menorca, entidad administrativa que ejerce de gobierno insular, lo que convierte a Mahón en capital de la isla. También cuenta con un puerto natural de seis kilómetros de longitud, que unido a su ubicación en el Mediterráneo occidental ha causado multitud de conquistas de la isla por diversos pueblos, además de incursiones comerciales o invasivas de fenicios, griegos y turcos.

Actualmente además del puerto comercial, Mahón cuenta con el Aeropuerto de Menorca e importantes infraestructuras menorquinas como el Hospital Mateu Orfila y la central de energía eléctrica de la isla.

En el término municipal de Mahón se hallan dispersos otros núcleos urbanos. En la costa N se hallan Es Grau, con una albufera y una playa de aguas tranquilas, Sa Mesquida, con su torre de vigilancia, y el pequeño núcleo de Es Murtà. En la orilla opuesta del puerto, a s’altra banda, se hallan diversas urbanizaciones como Cala Rata, Cala Barril y Cala Llonga. En el interior existen las pedanías de San Clemente y de Llumesanas.

SANT CLIMENT Es el principal y único pueblo, en un sentido estricto, del término municipal de Maó. Es un lugar compacto de calles rectas y manzanas ordenadas según una directriz maestro: la carretera Me-12 de Maó a Cala en Porter, es un trazado secante que adquiere el carácter de calle urbano pero que deja el pueblo organizado casi todo el cuadrante suroeste. El conflicto entre estas dos funciones es objeto de la más importante decisión urbanística sobre los trazados generales.

LLUCMAÇANES. Núcleo urbano tradicional y asentamiento histórico del plan de Migjorn. Se propone la conservación y desarrollo de sus rasgos morfológicos fundamentales los cuales consisten en una evolución suburbana de los patrones de establecimiento rústicos.

Binixiquer. lugar de base residencial definido por una tipología de casa con jardín bastante homogénea.

LOS NÚCLEOS DE LA COSTA NORTE. Los núcleos de Sa Mesquida, Es Murtar y Es Grau son ordenaciones en origen muy precarias, a raíz del litoral y anteriores al desarrollo turístico para el uso de la población de Menorca. Presentan un aspecto muy pequeño y roto a menudo acompañado de una orografía complicada. Las parcelas son de dimensiones muy reducidas y se han ido levantando casas unifamiliares de acuerdo con los ritmos y las necesidades de sus usuarios.

LOS NÚCLEOS TURÍSTICOS. En el término municipal de Maó se identifican sólo dos núcleos turísticos, Canutells y Binidalí. El PGOU sigue muy directamente las indicaciones del PTI respecto a su futuro. Se permiten usos turísticos en establecimientos hoteleros y en la vivienda en la tipología de unifamiliar aislada. Se reconocen los apart-hoteles existentes (asimilados a la clave zona 6) y los establecimientos hoteleros que regirán por lo dispuesto en el título segundo sección tercera de las normas urbanísticas del PGOU en adaptación al PTI.

En el puerto de Mahón existen varias islas:

  • La isla del Rey: allí desembarcó el rey Alfonso III de Aragón en su expedición de conquista, ha estado históricamente muy abandonada, pero últimamente un grupo de menorquines trabaja activamente para su rehabilitación.
  • La isla del Lazareto: es sede regular de eventos científicos, congresos y cursos.
  • La isla de la Cuarentena.
  • La isla Pinto.

 

 

 

 

 

 

 

ESTRUCTURA TERRITORIAL Y DE PAISAJE DE LADRILLO

La estructura territorial de Maó se identifica por una notable diversidad en cuanto a los elementos de paisaje: las diferentes medidas de los campos de cultivo y de los muros de piedra seca; los diferentes tipos en la costa norte y la sur; la presencia de torrentes y barrancos, el plan y la montaña, y la zona húmeda de S’Albufera de Es Grau, una reserva natural.

De igual forma que la de la isla, la geografía del municipio de Mahón se caracteriza por una marcada división en dos orientaciones: la norte, que se incluye dentro del sector de Tramuntana y la sur, que corresponde al sector de Migjorn, separadas ambas por la falla central que atraviesa la isla. El sector sur, se caracteriza por la presencia casi absoluta de campos de cultivo y pastos que forma el paisaje característico, mientras que el norte se presenta más naturalizado, debido a la persistencia del viento de tramontana que ha condicionado aquellas actividades que han modelado el territorio . Es también el norte donde se sitúan las áreas protegidas y el parque natural de S’Albufera de Es Grau, cerca del pequeño núcleo que le da nombre.“…

Se identifican diferentes cubiertas de suelo sobre el territorio de Maó: la agricultura y el monte son dominantes mientras que las zonas urbanizadas ocupan piezas de diferente tamaño localizadas sobre los ejes viarios y / o en relación a actividades productivas o residenciales.

Las zonas más construidas se concentran en el centro del término municipal, bordeando el puerto de Maó y extendiéndose hacia el sur. Las zonas industriales se prolongan hacia poniente de la ciudad uniéndola con la zona del aeropuerto. El resto de las áreas urbanizadas están relacionadas con las urbanizaciones de costa y con el eje que pasa por Binixiquer y San Clemente. Este último núcleo es el centro de un área de actividad agrícola/ganadera que se mantiene en plena explotación. Hacia el sur, a medida que nos acercamos a la costa, aparece una gran área de campos agrícolas que están en proceso de abandono. Esta zona está poblando con vegetación arbustiva como una prolongación de la existente en la franja costera. Al sur de Mahón, cerca de Llucmaçanes, también proliferan los campos en proceso de abandono.

En la zona del alto del puerto de Mahón, en la prolongación en el suelo de la bahía, está el Plan de Es Vergers de San Juan que actualmente es prácticamente la única zona agrícola con riego intensivo; de hecho es la huerta de Maó. La mitad norte del término municipal, con un relieve más diverso, posee una zona plana interior con usos agrícolas consolidados, donde las parcelas tienen una superficie mayor que en Migjorn. Esta zona está rodeada por colinas y cadenas de colinas con vegetación arbustiva que resiste los embates de la tramontana.

A los entornos de la Albufera de Es Grau, se encuentra una zona de urbanización dispersa, el crecimiento de la que se vio parado (a partir de una moratoria de 50 años de duración) cuando esta área se incluyó en una área Natural de Especial Interés (ANEI).

En resumen, la ocupación humana parece encontrarse condicionada históricamente por la influencia del viento de tramontana, que ha obligado a los habitantes a buscar lugares protegidos para ubicar las viviendas. Esta tendencia, con la llegada del turismo de playa, se ha invertido en favor de la colonización principalmente de las calas.

El Maó anónimo y la Menorca indefensa.

El emplazamiento del núcleo originario de Maó reúne una serie de características que con el tiempo resultarán fundamentales en el devenir de la ciudad. En primer lugar se ubica en una ría que cuando se transforme en puerto será una infraestructura de comunicación exterior de 1º orden para la isla (y la potencia político-militar que en ella se halla instalado). En 2º lugar, la localización en la orilla meridional interior de la ría, donde los acantilados alcanzan cotas en torno a los treinta metros, proporcionará mayor seguridad y posibilidades de vigilancia al asentamiento. En 3º lugar, el emplazamiento en terreno calcáreo asegurará la provisión de agua a través de las numerosas surgencias naturales. Por último, Maó se levantará en un promontorio (la actual plaza de sa Conquesta), cerca del barranco de es Freginal que, junto con otros accidentes de relieve, inducirá la formación de los caminos de comunicación con el interior insular y los ejes a lo largo de los que el núcleo va a extenderse.

Marginalmente quedaba la marisma del canal de Sant Joan, «cul de sac» del puerto, excluyente de la ocupación permanente y foco de patologías asociadas a las aguas estancadas, tal como expuso Passerat de la Chapelle (s XVIII) en sus Reflexiones generales sobre la isla de Menorca, su clima, el género de vida de sus habitantes y las enfermedades que en ella reinan.

«Las fuentes de Sant Joan próximas a Mahón y naturalmente malsanas, las balsas y los depósitos que se llenan con sus aguas para fecundar huertas del valle, las tierras que riegan, frecuentemente removidas, y el pantano que existe en la extremidad del puerto, en el cual abocan dichas aguas, infectan, por su evaporación, el aire de toda la comarca (…). Afortunadamente, la situación bastante elevada de la ciudad es favorable para gozar de un aire siempre corriente y fácilmente renovado, circunstancia harto esencial a la salud.

Aún cuando, en el cerro antes mencionado, hubo en tiempos un poblado del período talayótico, las primeras noticias escritas que se tienen de Maó proceden del testimonio dejado por el obispo Sever (418 dC), según el cual la fundación de la ciudad fue obra de cartaginenses que le dieron el topónimo en memoria del general Mago y constituyeron allí una base en su confrontación con Roma. La primera obra portuaria de cierta importancia en las islas Baleares fue en el puerto mahonés, que en época romana contaba, en Cala Figuera, con un ninfeo para la provisión de agua potable a las naves, circunstancia que junto a las condiciones naturales de refugio hacían del lugar un enclave destacado en las rutas del Mediterráneo Occidental de entonces. De acuerdo con Baulies la ciudad de Maó adquirió en el s I carta de naturaleza romana, designándose como Municipium Flavium Magnotatum, adquiriendo tempranamente una vida económica activa que habría de convertirla, junto con Ciutadella, en referente urbano principal de la isla.

Notoriedad económica e importancia geoestratégica que contribuyeron a que los romanos erigiesen un primer recinto amurallado.

Gomila (1998) señala el presunto y enigmático abandono de la ciudad tras el período romano, sin que consten noticias ni testimonios hasta su conquista catalana en 1287, momento a partir del que se consignará como castell i vila de Maó. De ser todo ello como se indica, la ciudad quedó sumida en el anonimato durante ocho siglos, perviviendo a lo sumo como fortificación. La incorporación de Menorca a los dominios catalano-aragoneses, tras el desembarco en el islote llamado precisamente del Rei, sito en el puerto mahonés, significó la recuperación de la villa a la actividad social y económica.

Albert Martínez (1995) analizó minuciosamente el castillo de Maó que presentaba una estructura organizada en torno a dos calles de intersección perpendicular y con una extensión total que pudiera aproximarse a la de la etapa pre-romana (1 ha.). Esta acrópolis tenía dos puertas, la del puente de na Gentil (SE), que llevaba al puerto, y la del puente de es Castell que se abría al camino de Ciutadella (W). Ambas puertas estaban protegidas por torres dobles y el recinto fortificado se completaba con otras dos, la del Campanar en el S (hoy día base del campanario de Santa María) y la de la Gruta en el N (actualmente en el interior del convento de las monjas concepcionistas). La escasa superficie del interior del castillo bien puede considerarse un indicador del débil peso relativo que Maó tenía entonces en el conjunto insular.

El rey Alfonso III, el Liberal, ordenó la edificación de una muralla que protegiese el conjunto del casco urbano de la villa, alcanzando el nuevo recinto un área cinco veces superior a la del castillo (unas 5 has.), dando instrucciones explícitas en el sentido que debía poblarse con «bona gent de catalans». La construcción de aquellas murallas medievales resultó muy lenta (iniciada en el siglo XIV, no se finalizó hasta 1675), debido sobretodo a los escasos recursos disponibles por parte de la autoridad local.

En 1535 el corsario Barbarroja atacó la ciudad de Maó, saqueándola y tomando gran parte de su población como botín destinado al comercio esclavista. Tras la razzia corsaria, Maó perdió cerca del 55% de sus 2.328 habitantes. El lugar por el que penetraron los turcos, fue posteriormente objeto de una nueva defensa, el bastión Buit. Finalmente, en el 1675 se contaba con un segundo recinto amurallado, de 8 m. de alto y 1,5 m. de ancho, con mayor dotación de bastiones y puertas de comunicación con el resto de la isla; de aquella obra defensiva restan hoy en día un fragmento de muralla sobre la vertiente del puerto, otro tramo correspondiente al antiguo castillo y el Portal de Sant Roc

El ataque de Barbarroja no sólo dejó en evidencia la debilidad defensiva de la ciudad, sino además la de Menorca en su totalidad. Mientras se concentraba el poder en el sector occidental de la isla con el fin de atender prioritariamente las relaciones con la vecina Mallorca y con el levante de la Península Ibérica, se descuidaba el Mediterráneo Oriental. Así pues, la invasión de Maó constituía, en cierto modo, un aviso de que la entidad geoestratégica de la isla y de la ciudad seguían presentes y habrían pronto de reconsiderarse en las inmediatas décadas venideras. Vidal Bendito (2001) ha señalado que, más que el botín material y humano, la invasión turca resultaba una premonición del objetivo estratégico de contar con una base de acciones en la cuenca occidental del Mediterráneo. La respuesta de la monarquía hispánica no tardó en plantearse; así entre 1555 y 1597, por mandato de Felipe II, se levantó en el sector meridional de la bocana del puerto mahonés el castillo de Sant Felip, una de las primeras fortificaciones de la corona construida con baluartes efectivos ante los ataques artilleros de la época.

1706 Maó-Mahón

1730 Puerto de Maó

1764 Maó-Mahón

El ingeniero militar italiano Gian Battista Calvi fue el técnico encargado de aquella obra que debía condensar una triple finalidad defensiva: la protección de Maó, la de Menorca y, en último extremo al tratarse de la fortificación hispana más oriental, de las costas peninsulares.

La eclosión de Maó a partir del s XVII. A partir del seiscientos el sector oriental de Menorca experimentó un decisivo impulso demográfico y económico. Las rentas de localización del puerto de Maó, reforzadas tras la construcción del castillo de Sant Felip, empezaron a hacerse efectivas. Se materializó a partir de entonces una creciente militarización del puerto y una fuerte expansión de las actividades comerciales. Vidal Bendito (2001) ha apuntado que, junto a la seguridad que ofrecía la plaza fuerte, el atractivo y el auge del refugio litoral se debían asimismo a sus particulares condiciones para, de acuerdo con las exigencias y posibilidades técnicas de la navegación de entonces, albergar los tipos característicos de navíos de guerra y mercantes.

La construcción del castillo de Sant Felip repercutió en los posteriores crecimientos urbanos de la zona portuaria de Maó, así como también influyó en la ulterior organización territorial de Menorca. Concretamente, a mediados del s XVII, se formó en las inmediaciones del castillo un arrabal (Rafal Vella o de Sant Felip) que albergaba soldados licenciados y sus familias. En 1679 se decidió la demolición de aquellas viviendas por el peligro que entrañaba su proximidad en caso de ataque artillero contra el castillo, aunque solo seis años más tarde las obras se paralizaron y el arrabal volvió a ocuparse. Por otra parte, la presencia de la fortificación de Sant Felip restó trascendencia defensiva al aparato murario que rodeaba Maó, a la par que ayudó a que la ciudad desarrollase su economía de forma cada vez más ligada a la vida portuaria y militar.

Las nuevas posibilidades de actividad comercial y artesana en la zona portuaria estimularon tempranamente el desplazamiento de «emigrantes» campesinos hacia el renovado polo de atracción urbana. Así, Maó experimentó un crecimiento demográfico del 40% entre finales del s XVI y mediados del XVII, cuando alcanzó los 3.205 habitantes; un crecimiento que, obviamente, indujo la expansión de la ciudad más allá de las murallas.

Mientras la ciudad intramuros conservaba la tradicional multiplicidad de usos, los crecimientos extramuros constituían fundamentalmente espacios residenciales ocupados preferentemente por los grupos sociales más acomodados. En el interior del casco urbano histórico, la zona del Pla de la Parròquia (hoy, plaza de la Constitució) tenía una función simbólico-representativa, mientras que el área de Padró y Padronet (actualmente, plaza Colón) era de servicios ya que en ella se celebraba el mercado de verduras, y los demás abastos (carnes y pescados) tenían lugar más allá de las murallas, en las inmediaciones de la iglesia de Santa María.

Las primeras extensiones del casco urbano mahonés tuvieron lugar en las salidas de los portales de Sant Roc y Nou, sobre los caminos que conducían a Ciutadella, en la zona conocida como sa Raval, y al castillo de Sant Felip y a la ermita de Gràcia, dando lugar al barrio de sa Ravaleta. Frente a estos crecimientos espontáneos y lineales, en 1681 se ocupó de forma ordenada el espacio conocido como Pla des Monestir, entre sa Raval y el acantilado del puerto, organizado en  torno al eje que constituía el camino que saliendo del portal de Sant Cristofol llegaba al monasterio de Jesús (hoy, de Sant Francesc). Esta ampliación de la ciudad se realizó con parcelas de 5 m. de ancho, el menorquín, medida determinada por la altura media de los árboles con los que se elaboraban las vigas de las viviendas. Los diversos crecimientos lineales marcaron la posterior estructura radioconcéntrica de Maó, colmatándose gradualmente los espacios intersiciales que quedaban entre cada nueva zona de ampliación. Así, por ejemplo, se terminó ocupando la zona aledaña al camino de Gràcia, en la que la depresión del Freginal quedó sin embargo como espacio libre dada la topografía accidentada del terreno. Como se comentó anteriormente, la Menorca del s XVII estaba presente en los circuitos comerciales internacionales, de forma particular a través de las exportaciones de lana. El puerto mahonés que, como el de Ciutadella, había venido participando de los beneficios de esta orientación hacia el exterior, también se resintió de la pérdida de los principales mercados (italiano, catalán y francés) a lo largo de la segunda mitad de aquella centuria. Sin embargo, en claro contraste con la otra cabeza insular, Maó encontró nuevas opciones de desarrollo económico y crecimiento urbano ligadas a la creciente demanda de productos por parte de la población militar y una mayor actividad portuario-comercial. Las tierras de los alrededores de Maó se aprovecharon para el cultivo hortofrutícola y vitícola. Casasnovas (2005) expone como en el Maó del s XVII, además de librarse de la peste que azotó Ciutadella, se iba consolidando una estructura socioeconómica más igualitaria que la de Ciutadella.

A partir del 1700, relativamente libre de la amenaza pirata meridional y oriental, el Mediterráneo entró de nuevo en el damero geoestratégico de las potencias europeas del momento, y con ello las islas (Menorca, en concreto, y aún más el puerto de Maó) pasaron a constituir un espacio codiciado. Tras la coyuntural escena interna de la española guerra de Sucesión (1702-1715) latía, en el fondo, la disputa hegemónica en el continente entre Francia e Inglaterra. La corona inglesa ocupó por primera vez el puerto mahonés en 1708 y con el tratado de Utrecht de 1713 consolidaba la invasión de la menor de las Baleares.

Desde entonces y en todo el transcurso del setecientos, en función de la correlación de fuerzas existentes en el marco europeo, Menorca (Port-Mahon) fue alternativamente sometida a la autoridad inglesa (1713-1756), francesa (1756-1763), de Inglaterra por segunda vez (1763-1782), hispánica (1782-1798), y tras un último y breve lapso inglés (1798-1802), atendiendo a la Paz de Amiens, se reincorporó definitivamente a la monarquía borbónica española.

1756 Maó-Mahón

En resumen, para Menorca el XVIII fue un siglo corto de setenta y un años británica, diecinueve española y siete francesa. Obviamente la ocupación inglesa de la isla significó, entre otros aspectos, la imposición de su autoridad política y administrativa sobre los estamentos dominantes locales, nobleza y clero, radicados en Ciutadella, y por consiguiente sobre el conjunto de la sociedad menorquina. Atendiendo a las necesidades de la armada ocupante el nuevo dominio del espacio insular se ejerció desde Maó, donde los ingleses desplazaron todo el aparato administrativo y gubernativo. Por esta vía la ciudad adquirió, por primera vez en su historia, la función política que ya no volvería a perder en los tiempos venideros.La nueva condición político–administrativa no fue la única transformación de calado que el poder británico introdujo en Maó; con la potencia ocupante, además, se consolidó el giro en la orientación económica de la capital y de la isla en su conjunto.

Con el dominio inglés, Menorca y Maó se incorporaron plenamente al capitalismo (corsario)-mercantil. La apertura paralegal del corso permitía a los navegantes insulares circular por toda la cuenca mediterránea, al tiempo que se impulsó el comercio de productos de alto valor añadido para lo que se declaró la condición franca de la totalidad de puertos menorquines. Consecuencia derivada de tales prácticas económicas fue el nuevo dinamismo del puerto mahonés que complementaba las actividades de relación exterior con otras de abastecimiento y reparación de naves, además de satisfacer los requerimientos de una guarnición militar de importantes dimensiones.

1782 Maó-Mahón

El conjunto de transformaciones económicas, que suponían aprovechar las fortalezas de las sociedades abiertas a los contextos internacionales (y enfrentar las debilidades endógenas que dificultaban tal inserción), tuvieron múltiples efectos. En términos de estructura económica se generó una acumulación primitiva de capital, así como una creciente separación entre las tradicionales rentas agrarias y los nuevos rendimientos urbanos ligados al comercio y a las actividades portuarias. En clave sociodemográfica, a la quiebra del orden estamental local con el moderno ascenso de la burguesía se añadió un notable crecimiento de población en el que, más cualitativa que cuantitativamente, tuvo significación la inmigración de grupos judíos y griegos.

Y finalmente se remodeló y transformó la misma estructura urbana de Maó. Por obvias razones geoestratégicas y geoeconómicas, el puerto de Maó fue un primer espacio urbano objeto del interés y la actuación de los ocupantes ingleses. En términos generales, las intervenciones del período británico en la rada mahonesa significaron la reducción de su espejo de agua para obtener nuevas áreas terrestres destinadas a usos diversos; tan sólo la zona denominada sa Caleta se libró momentáneamente de la piqueta, reservándola para disfrute de la orden franciscana. El gobernador Richard Kane emprendió la empresa de dragado de los fondos pantanosos que se encontraban tras la Colàrsega, en el extremo interior del puerto, dedicando este espacio a la formación de la huerta de la ciudad. Asimismo, durante los períodos de dominio anglosajón se llevaron a cabo importantes obras de infraestructura para la actividad portuaria y se abrieron varias calles en cuesta para comunicar el puerto con su ciudad. La huella británica se hizo efectiva también en la trama edilicia y viaria, tanto del interior de Maó como en sus alrededores. Así, al sur de sa Raval, en la zona conocida como sa Quintana Gran, hasta entonces de aprovechamiento comunal, abrieron la vía Royal Hannover (hoy, calle de ses Moreres) y las paralelas de Sant Jordi y de Sant Albert, planificando la parcelación de la zona en manzanas. La calle de ses Moreres era la vía principal del plan urbanizador de la zona que serviría de enlace entre el centro de la ciudad con el cuartel principal sito en la plaza de armas (ahora, plaza de s’Esplanada), lugar que con el correr de los años habría de convertirse en foco de atracción de futuros crecimientos urbanos.

1765 Maó

1782 Maó

1782 Maó

1787 Maó

 

 

 

 

Por otra parte, hacia 1775, las murallas que encerraban Maó prácticamente ya habían desaparecido, siguiendo el económico procedimiento de ir asimilando los lienzos murarios a edificaciones que se levantan a un lado y al otro de los mismos. El proceder y la prontitud con que se aplicó constituyeron otra importante nota distintiva en las evoluciones urbanas experimentadas en la nueva capital insular y en la tradicional Ciutadella. En las proximidades del castillo de Sant Felip, los británicos con el fin de ampliar el castillo decidieron entre 1714 y 1722 trasladar el arrabal de sa Raval Vella a un nuevo emplazamiento, distante un kilómetro del anterior, que se denominará a partir de entonces sa Raval Nova y cuyos habitantes disfrutaron de diversos privilegios políticos y económicos (independencia de las autoridades civiles de la isla, ocupación en las diversas tareas de abastecimiento de una guarnición militar que llegó a contar con 2.000 hombres). Tras el breve interludio de dominio francés a mediados del s XVIII, las autoridades británicas terminaron por proceder a la demolición del suburbio que habían emplazado algunos años antes, ya que el crecimiento del mismo, estimado por Riudavets (1885) en unos 3.000 habitantes, se había aproximado en exceso a la fortificación. En 1771 el general Moysin fijó como nueva área de ocupación urbana el espacio comprendido entre Calas Fonts y Cala Corb, donde ya existían 2 acuartelamientos.

El nuevo asentamiento se denominó, en homenaje al monarca inglés de aquel tiempo, Georgetown y se delineó siguiendo una estricta trama ortogonal. Georgetown (hoy, es Castell) es uno de los tres ejemplos de «pueblos dibujados» de Menorca y recientemente ha sido objeto de un profundo estudio por parte de Joan Enric Vilardell (2005).

La nueva órbita que se trazó desde el puerto de Maó, y particularmente a lo largo del s XVIII, marcará las dinámicas sociales y espaciales de Menorca de cara al futuro. Esa pronta incorporación dentro de las dinámicas del capitalismo (corsario)-mercantil define una Menorca (Port-Mahon) ligada al devenir de los espacios del capitalismo incipiente del centro y norte europeos que no del de los territorios vecinos.

El Lazareto de Mahón.

En 1787 y por inspiración de Floridablanca, Carlos III promulgó la Real Orden de 14 de septiembre por la cual se ordenaba construir un lazareto en la península de Felipet, a la entrada del puerto de Mahón. Lógicamente, esta actuación era uno de los corolarios de la política sanitaria impulsada por los borbones, que sentó las bases de una gestión de la sanidad centralizada y jerarquizada y que tenía entre sus ocupaciones principales el resguardo contra las epidemias. 

La idea era construir un “Lazareto que sea capaz de cumplir con una concurrencia de Comercio como puede tener toda la España de todo el Mediterraneo á Levante de si misma y que haia de servir á las Quarentenas de toda especie de Patente en disposición que de el, salgan purificadas todas las Embarcaciones para la Peninsula”. Este propósito, lejos de constituir un plan aislado, formaba parte de un proyecto más amplio que tenía que arreglar los problemas de España siguiendo las directrices del despotismo ilustrado, para lo cual se requería, entre otras cosas, promover la riqueza de la nación y obtener la felicidad de los súbditos. De este modo el lazareto de Mahón sería concebido como una ciudad-servicio integrada en un territorio articulado y complementario que se promovía desde la Corona, y no como una función más de una urbe concreta. En este sentido es importante la elección de Marsella como modelo a seguir puesto que, como ya se ha dicho, su lazareto cumplía el mismo cometido para las costas francesas del Mediterráneo. 

La cuarentena de Marsella era también un referente en cuanto a su configuración, sobre todo por su capacidad de acoger los barcos de manera separada en los surgideros del Frioul, antes de transportar los géneros al lazareto. Esto se podía conseguir, aunque de manera no tan perfecta, en Mahón, gracias a la colocación de la cuarentena en la península de Felipet, ya que de este modo la cala Taulera, situada al este del complejo, haría las veces de fondeadero para la patente sucia y la zona comprendida al oeste del lazareto podría acoger separadamente las embarcaciones de patente limpia y sospechosa. 

El ingeniero Fernández de Angulo, a quien debemos el diseño del proyecto, optaba, siguiendo los principios que se estaban gestando en Francia en esa época, por una solución de hospital en pabellones, aunque pasada por el tamiz del modelo que ofrecía el establecimiento marsellés. Además se preveían toda una serie de equipamientos (hospitales, enfermerías, fonda, alojamientos…) en su interior y una serie de encierros separados para los diferentes tipos de tripulantes, atendiendo a la patente con la cual viajaban y a su estatus social. Por otro lado se tenía en cuenta la correcta aireación de cada uno de los edificios, ya fueran los almacenes de mercancías, los albergues para cuarentenistas o los de servicio, ofreciendo soluciones concretas y evitando situarlos adosados a los muros. 

El proyecto inicial, a medida que se iba construyendo, sufrió, manteniéndose fiel al esquema original, unas cuantas mejoras tendentes a perfeccionar y a aumentar la separación interior de las diferentes partes del lazareto para evitar contagios. Así, se multiplicaron los cercados en el interior de los departamentos, también los almacenes —en los que se podría distribuir los géneros de manera más lógica y con menos peligro para los mozos de cordel— y los edificios de acogida de pasajeros —que podrían ser acogidos de manera más separada y atendiendo a las distintas temporalidades marcadas por la patente sanitaria de cada barco—. Del mismo modo, se prestó una mayor atención a las corrientes de aire que debían bañar el recinto y que debían asegurar una constante purificación de las instalaciones. 

En definitiva, a medida que se iban perfilando los detalles del proyecto, se acentuó en él su carácter pabellonario. Su departamento de patente sucia, por ejemplo, estaba, según Manuel Rodríguez Villalpando, distribuida “con tal inteligencia, que pueden avitar en ella, sin roce, las diversas tripulaciones, que vayan entrando, y se allen en distintas épocas de cuarentena y espurgo. ¡Ventaja de alta consideración en un lazareto general!”. El lazareto de Mahón fue el primer exponente de lazareto pabellonario, surgido al mismo tiempo que tenía lugar el debate sobre los hospitales en Francia, y bebiendo directamente de sus fuentes y del referente marsellés. Su importancia, sin embargo fue obviada por los tratadistas que, a los pocos años, sentarían las bases teóricas del modelo, vigente hasta entrado el siglo XX.

ARQUITECTURA: EL LAZARETO DE MAHÓNQuim Bonastra

Maó: de las extensiones planificadas a la ciudad turística

De las extensiones proyectadas a la primera planificación urbana

La dieciochesca huella británica sobre Menorca,en general, y sobre Maó, de modo particular, fue mucho más allá de la mitología local en torno del gobernador Richard Kane y su amante Lady Hamilton. Los sucesivos períodos anglófonos incorporaron plenamente la isla en la economía librecambista (complementada con el corsarismo) y dejaron un poso duradero de actividades urbanas y portuarias que, si de forma inmediata se centraron en el abastecimiento y servicio a las guarniciones militares, acabaron sentando las bases de una protoindustrialización sobretodo relacionada con la construcción naval que, con el transcurrir del tiempo, había de generar un capital social y físico esenciales para el posterior desarrollo industrial de la ciudad. De forma consecuente con estas nuevas orientaciones se fue configurando en el Maó del tránsito a la era contemporánea una sociedad de clases en la que burguesía y proletariado urbano fueron desmarcándose de las tradicionales redes caciquiles de la preexistente sociedad agrarista.

Sin embargo el cambio de siglo resultó ciertamente convulso, ya que tras una nueva invasión de las tropas borbónicas españolas (1782), comandadas por el duque de Crillón, y el derribo del castillo de Sant Felip ordenado por este militar (dejando otra vez sin protección Maó y la isla entera), los ingleses recuperaron su dominio (1798) e intentaron la reconstrucción de la fortaleza. Tres años más tarde, en 1802, la Paz de Amiens puso fin a las confrontaciones hispano–británicas, reintegrando Menorca a la corona española y, con las guerras napoleónicas, quienes habían sido enemigos (las escuadras británica e hispana) colaboraron en el mantenimiento del puerto mahonés como una fundamental base naval de operaciones. Y mientras la isla era una pieza más del damero geoestratégico de la Europa de entonces, la población local experimentaba coyunturas poco o nada favorables: cargas fiscales para financiar la sucesión de conflictos bélicos, reintroducción española del Santo Oficio de la Inquisición, definitivo derribo (1803-1805) del castillo de Sant Felip, con cuyos materiales se erigió un nuevo lugar de cuarentena sanitaria en la Illa del Llatzeret (1793-1817) que vino a sustituir la instalación inglesa de igual finalidad en la Illa de Quarentena.

Con la vuelta de Menorca a la autoridad española se puso fin a la condición franca de los puertos insulares y se puso especial empeño en la eliminación de la actividad corsaria. El conde de Cifuentes planteó como salida a la importante flotilla corsaria mahonesa su transformación en el transporte comercial de cereales, productos que provenían de las lejanas tierras ucranianas. Para hacerse cargo de lo que significó aquella deriva comercial en el puerto de Maó, anotemos que en el año 1800 había registrados en la ciudad 1800 hombres de mar, 150 buques, 108 embarcaciones de pesca y otras 31 de tipo menor.

Aquel comercio de granos permitió la continuidad de la economía urbano–portuaria, obteniendo sus agentes importantes plusvalías mediante la reventa del grano traído desde Ucrania (comprado a bajo precio) o mediante su transformación en harinas que luego eran exportadas. Esa actividad harinera se llevó a cabo en los numerosos molinos de los alrededores de Maó, molinos de los que hoy todavía quedan, repartidos en la trama urbana, algunos vestigios. Para el éxito de aquel reto económico hubo que introducir diversas modificaciones en las instalaciones portuarias, unas incidentes en la reducción del espejo de agua (como la ampliación de los muelles desde Cala Figuera hasta la Colàrsega, siguiendo una franja de 3 km de largo y entre 5 y 10 m de ancho, o la construcción de diversos almacenes) y otras consistentes en la apertura de vías de enlace directo entre la ciudad y el puerto (las diversas calles en cuesta de la Costa Llarga, Costa d’en Pujol y Costa de la Miranda).

El dinamismo alcanzado por la capital insular con aquella orientación comercial pronto tuvo su traslación en la morfología urbana. Como ya se anotó antes, a lo largo del setecientos la ciudad se había densificado incorporando los lienzos de las murallas a edificios reformados y ampliados unos y de nueva planta otros, creciendo además a lo largo de las principales vías de comunicación, y todo ello de forma más bien espontánea. En cambio, las nuevas ampliaciones del tejido urbano de principios del XIX se realizaron diversamente pero con el fondo común de un diseño más calculado y cuidadosamente anotado en documentos antecedentes del planeamiento. La primera ampliación se inició tempranamente en 1805, si bien seis años después se adaptó siguiendo un proyecto explícito, efectuándose sobre el solar de la huerta conventual de los frailes carmelitas, lugar popularmente denominado Tanques del Carme que limitaba con el peñón del puerto (al N), la calle del Carme (al S) y con el convento de aquella orden (a poniente).

La ordenación de la zona se hizo siguiendo la característica trama ortogonal, ocupando una extensión de unas 6 has., hacía coincidir los ejes transversales con las travesías entonces ya existentes de la calle del Carme e incluía dos espacios públicos: uno de mayor extensión, situado tras el convento y destinado a alojar diversas dependencias públicas (actualmente la plaza de la Miranda), y otro de menor dimensión y carácter más popular (hoy día, plaza de Sant Roc). A esta intervención siguió casi de inmediato (1806) la ampliación planeada del Cap de Creus, con una extensión aproximada de 15 has., era una zona encajada como cuña entre la calle del Carme y la del Castell que quedaría delimitada por el Camí d’es Castell, la calle de Anunciavay, el Camí de Gràcia y la calle Governador Ramírez. Esta actuación, más irregular que la anterior al tener que adaptarse a la discontinua topografía del terreno (sa Sínia des Cuc), resultó más compleja en su ejecución ya que, a diferencia del crecimiento en las Tanques del Carme, aquí la iniciativa no fue municipal sino que hubo de conciliar los contrapuestos intereses particulares de los propietarios.

La última de las ampliaciones urbanas diseñadas a comienzos del XIX en Maó tiene en común con la de Cap de Creus que también fue resultado de la iniciativa particular (en este caso de los propietarios Bartomeu Mercadal y Pere Montanyes), realizándose sobre un espacio adyacente a sa Raval delimitado por las calles de Sant Climent y de Sant Joan de Dalt. Esta extensión planeada, conocida como de Dalt Vilanova, fue el proyecto menos ambicioso de los tres de aquella época, así como el de dimensiones más modestas con una extensión de unas 3 has. También debemos destacar la urbanización, más olvidada que las anteriormente comentadas, conocida como Tanques de les Monges al llevarse a cabo en las tierras que poseían la orden de las monjas concepcionistas y que se extiende al lado de los ejes de las calles de Sant Manuel y calle de la Pau.

Las intervenciones en el tejido urbano del Maó de la primera mitad del XIX se completaron además con la demolición de la Torre Rodona, último vestigio de la muralla, dando paso en su solar al teatro Principal (1829), así como también, gracias al proceso de Desamortización, la conversión de los conventos de Sant Francesc y del Carme en Casa de Misericordia e Instituto, el primero, y centro penitenciario, escuela y mercado, el segundo.

Además, la burguesía enriquecida y los grandes propietarios rurales construyeron grandes casas en las calles de sa Raval, Anuncivay y la de Sant Cristòfol (hoy Isabel II). Sin embargo aquel desarrollo económico fundado en la relación insular con otros territorios (como ocurriera en otras coyunturas y en las otras Baleares) tuvo escasa continuidad dado que el centro de decisión se encontraba más allá de las costas menorquinas, en el gobierno de Madrid. Las Cortes españolas en 1820 promulgaron un decreto prohibiendo la importación de cereales, medida que interrumpía el lucrativo negocio del comercio de trigo y harina menorquín con diversos puertos españoles y del Mediterráneo Occidental. Se producía de este modo una casi constante de la evolución geohistórica de las islas (al menos del archipiélago balear), a saber, cuando fracasa un proyecto de desarrollo local basado en la apertura al exterior y en la dinámica de las relaciones extra insulares, la sociedad y economía isleñas se repliegan sobre si mismas y si el medio no puede sostener con cierto nivel de satisfacción material al conjunto de la población, un sector de ella se ve abocada al abandono del terrazgo propio. La quiebra del comercio (reventa) de cereales impulsó un regreso a la agricultura como actividad refugio, pero al ser ésta insuficiente se inició en el segundo tercio del XIX un importante flujo emigratorio de menorquines en< dirección, principalmente, hacia suelo argelino, entonces colonia francesa que incentivaba la llegada de europeos con la donación de lotes de tierra (Dubon, 1987). Entre 1826 y 1845 las poblaciones de Maó y del núcleo de es Castell pasaron de contar de 19.733 habitantes a sólo 14.189. Al proceso emigratorio se le añadió el hecho que la población menorquina, de acuerdo a patrones demográficos de los países del capitalismo industrial, había experimentado tempranamente la transición demográfica, lo que según Dubon (1987) se tradujo, en las décadas posteriores, en un lastre demográfico debido al progresivo envejecimiento de la población.

En lo que con terminología actual podemos designar como «medida anticíclica», el ayuntamiento mahonés de entonces intentó paliar aquella crisis socioeconómica con una suscripción pública de capitales para la realización de nuevas obras en el puerto. En concreto, en 1836, el muelle del Cós Nou que a lo largo de la ribera septentrional había de discurrir desde la Colàrsega hasta el Arsenal, y ofrecer así oportunidades de empleo a quienes habían perdido sus anteriores ocupaciones en el sector comercial marítimo y otras actividades parejas como la construcción naval. Casasnovas (1998) ha esclarecido como, sin embargo, buena parte de los capitales previamente acumulados por la burguesía con el corsarismo y el comercio a distancia fueron a parar más bien a proyectos suntuarios de edificación urbana o de explotación agraria, rehuyendo otras iniciativas que, de acuerdo con el frío cálculo de la ganancia, parecían de mayor riesgo; al fin y al cabo, la elite hegemónica de aquel Maó aspiraba a recuperar la condición de puerto franco para su ciudad.

Como contribución a la salida de aquella crisis de la primera mitad del s XIX hay que añadir la importante inversión estatal que se destinó a la construcción de una nueva fortaleza, el castillo de Isabel II, ubicado en el sector N de la bocana de la ría mahonesa, la península de La Mola; una obra que no sólo atajó el flujo emigratorio sino que invirtió la tendencia recurriendo a la llegada de fuerza de trabajo foránea. Cabe apuntar que la construcción de dicha fortaleza vino motivada por el renovado interés por parte de las potencias europeas por el Mediterráneo, con Francia en Argelia y con nuevas presiones británicas. Superada la crisis, la segunda parte del ochocientos arrancó con un decisivo cambio de orientación económica ya que se pasó del comercio extrainsular de productos alimenticios a una industrialización de sectores clásicos (textil y calzado, transformados metálicos y maquinaria) que aprovechando economías de localización se dirigían en gran mesura a demandas exteriores. Esta industrialización mahonesa, en particular y menorquina en general, fue posible gracias al doble puntal de capitales repatriados por emigrantes retornados y la base de una manufactura artesanal que había sobrevivido a la coyuntura crítica. En 1852 se fundó la fábrica textil Industrial Mahonesa trescientos trabajadores, llegó a ser la tercera en capacidad productiva del reducido panorama industrial español de entonces. Esta instalación fabril se localizó en Cala Figuera, en el interior del puerto, aprovechando la circunstancia del obligado período de cuarentena que los barcos cargados de algodón americano debían pasar en el lazareto mahonés. Acercando así las materias primas al centro productivo.

Tras el Sexenio Revolucionario (1868-1874), definido por algunos como un período socialmente turbulento, la aplastante Restauración conllevó el relanzamiento de la actividad industrial en Maó, abriéndose a nuevos sectores con la implantación de talleres especializados en la fabricación de bolsos y monederos de malla de plata destinados a la exportación europea y la apertura en los antiguos arsenales de la ribera N del puerto de una fábrica del sector mecánico, La Maquinista Naval, que en 1902, tras una ampliación de capitales que supuso la participación de la compañía Neville Crosley de Liverpool, pasó a denominarse Anglo–Española de Motores, Gasógenos y Maquinaria en general, llegando a ocupar a más de 400 trabajadores. En términos materiales la industrialización decimonónica mahonesa fue posible gracias a las importaciones de carbón que primero movieron las maquinarias de vapor instaladas y, posteriormente, abrieron la vía de la producción de energía eléctrica en la isla.

En 1892 Francesc F. Andreu estableció en el puerto mahonés (el único entonces que en la isla ofrecía las necesarias condiciones de calado para recibir los mercantes que traían el carbón británico) la Eléctrica Mahonesa, la primera fábrica de producción eléctrica del archipiélago balear. En aquel mismo año, con la participación del local Banco de Mahón, se fundó en el sector oriental del puerto la compañía gasista (gas de hulla) Sociedad General de Alumbrado, iniciándose una agria disputa, no exenta de connotaciones políticas, entre partidarios del alumbrado urbano a gas (opción defendida por los liberales) y aquéllos que entendían preferible el sistema eléctrico (variante de la que hicieron causa los conservadores).

A principios del s XX (1910) los avances técnicos habidos en la distribución de electricidad, logros que permitían un menor precio en el alumbrado, terminaron con el debate en torno a la aplicación energética para la iluminación de las calles de Maó, aunque la utilización térmica del gas perduró hasta 1967, año en que cerró la Sociedad General de Alumbrado. La electrificación local se completó en las primeras décadas del siglo XX con la instalación en la calle de Gràcia de la empresa Miguel Thomàs y Cia que, años más tarde, pasaría a denominarse Energía Eléctrica Balear, hasta su absorción (1922) por la Eléctrica Mahonesa (GESA, 1992). Asimismo, entre 1926 y 1933, se procedió al tendido submarino de tres cables de baja tensión con el fin de proveer de electricidad el sector N del puerto donde se localizaban la base de la Armada, el Hospital Militar y la fortaleza de la Mola. La modesta< escala de producción, la escasa capitalización de las empresas locales y la situación de una competencia muy fragmentada, amén de dificultades técnicas, terminaron por inducir la concentración del sector eléctrico menorquín, en una primera fase cuando la Eléctrica tendió una línea de 9.000 voltios que unía Maó con Ciutadella y provocaba el cierre de otras pequeñas iniciativas energéticas en los demás núcleos de Menorca, y de forma definitiva cuando, en la década de 1950, Gas y Electricidad S.A.(GESA), empresa del INI radicada en Mallorca, absorbió el sistema eléctrico menorquín.La díada fábricas–energía eléctrica de la industrialización mahonesa es incompleta si no se hace referencia a un tercer elemento fundamental de aquel proceso: la participación del capital financiero. Aquella vía menorquina de industrialización, efectivamente, demandó pronto la formación y participación de una banca local que tuvo su principal exponente en el de Mahón (1882). Sin embargo, la reducida capacidad de aquel capital financiero local no sólo no pudo evitar el cierre de fábricas emblemáticas como la Industrial Mahonesa (1910) y la Anglo–Española de Motores (1911), muy afectadas como otras por la crisis finisecular de la pérdida de los últimos mercados antillanos, sino que terminó viéndose arrastrada a la quiebra (1911). El tránsito de entresiglos estuvo pues marcado por la desaparición de algunos de los más emblemáticos exponentes de aquella vía menorquina de industrialización, una coyuntura que con la I Guerra Mundial empeoró al cerrarse los mercados europeos a una importación suntuaria como era la de bolsos y monederos de malla de plata elaborados en Maó. Casasnovas (1998) ha subrayado la debilidad de aquel modelo de industria exportadora, resaltando que, a la vez, las pequeñas manufacturas de carácter artesanal dedicadas al calzado y a la producción agroalimentaria pudieron resistir con mejor fortuna los embates coyunturales. La reactivación económica de Maó forjada durante la segunda mitad del siglo XIX, a través del proceso de industrialización que hemos apuntado, tuvo un innegable efecto sobre el paisaje urbano y no sólo por la aparición de las instalaciones fabriles, sino también por una nueva fase de crecimiento edificado que en esta ocasión, coincidiendo con lo sucedido en el XVII, se realizó básicamente siguiendo las principales vías terrestres y muy en particular a lo largo del eje del camino de Sant Lluís.

En las primeras décadas del siglo XX la ciudad de Maó contará con una figura destacable de la arquitectura menorquina, Francesc Femenias i Fàbregas (1870-1938) que será nombrado arquitecto municipal en 1904 y ejercerá ese cargo hasta su muerte. Gomila (1998) sostiene que Femenias no destacó precisamente por su faceta de urbanista. En cambio sí destacó por sus intervenciones en edificios públicos y privados. Femenias trabajó cerca del polifacético Francisco Hernández Sanz cuya obra arquitectónica en Maó no es nada despreciable (Gomila, 2005). El estilo de Femenias discurrirá entre las principales corrientes del momento, desde una concepción academicista en sus primeras obras, pasando por el modernismo, para al final de su vida volver a propuestas más clásicas aunque se acercó al racionalismo. En los años posteriores a la Primera Gran Guerra, la década de los veinte supuso por un lado una cierta recuperación de la actividad industrial y portuaria en Maó, y por otro un tiempo de algunas reformas urbanas de cierta importancia. Así se intentó contrarrestar el crecimiento lineal con la apertura, entre el camino de Ciutadella y la Esplanada, de dos calles, las dedicadas al Duque de Crillón y al historiador local Josep Maria Quadrado con la intención de evitar crecimientos lineales a lo largo de las carreteras.

Tras el ignominioso alzamiento militar de julio de 1936 contra el legítimo gobierno de la II República española, Menorca se mantuvo fiel al régimen legal, motivo por el que recibió duros bombardeos de la aviación fascista. El avance de las autodenominadas tropas «nacionales» en la Península tuvo su corolario menorquín en 1939 cuando la resistencia local inició negociaciones a bordo del buque británico Devonshire, anclado en el puerto de Maó, conducentes a la rendición de las autoridades republicanas. La mediación del Reino Unido tenía por objetivo evitar que la isla pudiese ser utilizada como otra base aeronaval del ejército mussoliniano, ya asentado en la bahía mallorquina de Pollença. En el transcurso de las negociaciones se produjo un levantamiento franquista en la guarnición de Ciutadella, y al día siguiente (9.2.1939), con el refuerzo de un desembarco rebelde en el puerto de la ciudad occidental, terminaba la resistencia republicana en Menorca. La represión de posguerra fue dura y encarnizada, dejando una profunda huella en la población menorquina, con una perdida demográfica del 14% de la población insular, que no empezó a recuperarse hasta bien entrada la década de 1950.

En los años de la posguerra, de acuerdo con las nuevas corrientes desarrollistas, se llevó a cabo la reordenación de la ciudad; el encargado de esta tarea fue el arquitecto gerundense Josep Claret i Rubira, llegado a la isla como militar en 1938 con el encargo de dirigir las obras del aeródromo situado en la carretera de Sant Lluís. Claret redactó el primer documento de planificación urbana de Maó con un tratamiento de conjunto, el Proyecto de Reforma Interior y Ensanche de la ciudad Mahón aprobado en 1944. El plan Claret hacía previsión de un crecimiento urbano según el cual Maó había de duplicar su extensión, con lo que se justificaba la introducción de vías de circunvalación para un tráfico rodado que, como la ciudad misma, habían de desarrollarse en los siguientes veinticinco años. «Son momentos de euforia, de previsiones ‘monstruo’ –obertura de grandes vías, ensanche de calles,…- que, por suerte –en muchos casos- o por desgracia –en otros (el Plan preveía, por ejemplo, numerosas zonas verdes que nunca se han llegado a crear) restaron, muchas veces, en el terreno de los papeles».

Pero más que en el documento de planificación, la impronta de aquel arquitecto municipal se hizo patente en diversas reformas interiores: la demolición de la barriada de la manzana central del Pont des Castell (1944), sustituida por la plaza de la Conquesta (1950); la nueva cuesta a Baixamar (o Costa de ses Voltes), principal conexión de la ciudad con el puerto inaugurada en 1951; la ordenación de la Esplanada, eliminando el paseo de Isabel II y, en su lugar, trazando la vía que enlaza la avenida Josep Maria Quadrado con el camino de Sant Lluís; y, finalmente, la introducción, siguiendo el ejemplo barcelonés, de los chaflanes que amputaron diversas esquinas del casco histórico, además de introducirlos en las nuevas urbanizaciones, como la de Bellavista, a continuación de las Tanques del Carme, y en los alrededores del Hotel Port–Mahón (1956), obra del mismo Claret.

El Maó del desarrollismo ante la encrucijada del siglo XXI

La dilatada posguerra se dejó sentir de forma particular en Maó ya que experimentó un declive demográfico tal que los poco más de diecisiete mil habitantes con que contaba a principios del siglo no volvieron a alcanzarse hasta avanzada la década de 1960. Al exilio forzoso de algunos se sumó una migración con destino hacia los otros municipios de la isla en los que poder vivir con algo más de sosiego y menos expuestos a represalia o rechazo social. Por esta vía, comparando los datos censales de 1930 y 1950, se detecta que Ciutadella y Ferreries aumentaron sus poblaciones en un 8 y un 20%, respectivamente. En contraste, la capital menorquina conoció una tasa de crecimiento demográfico negativa del 3,48% entre 1900 y 1950 (pasando de 17.144 habitantes en 1900 a 16.547 en 1950), sólo muy débilmente compensada por el ritmo positivo del 0,43% desde 1950 hasta 1960. A todo ello se les sumaba el hecho de contar con una población madura. De este modo, el desarrollo urbano de Maó aludiendo tan sólo al crecimiento demográfico choca con el hecho que durante las décadas 1950 y 1970 el incremento absoluto de población apenas superó los 2.732 individuos (16.547 habitantes en 1950 y 19.279 en 1970), lo que implica que mientras la tasa de crecimiento demográfico anual fue del 0,82% el ritmo anual de expansión de la mancha urbana entre 1956 y 1973 (en superficie, no en volumen) lo hizo al 7,57% anual. La colonización urbana se incrementa en 274,23 has. durante el lapso de diecisiete años que va de 1956 a 1973, destacando que hasta el 1956 la cubierta urbana cubría 212,92 has.

El inicio de la apertura exterior del régimen franquista tras los acuerdos con los EE.UU. a mediados de los 1950 y, sobre todo, el fin de la política autárquica a partir de 1959 tuvieron una importante repercusión en la economía menorquina, ya que pudo recuperar el impulso en aquellas actividades industriales exportadoras de arraigo histórico en la isla (calzado, metal, bisutería y agroalimentaria). Maó vivió intensamente este proceso y experimentó con él la correspondiente traducción territorial. Una de las transformaciones más destacables de este periodo fue la ampliación del puerto, ligada al cambio del moderno sistema de transporte marítimo de mercancías y a la implantación de un polígono industrial y de servicios, inaugurado en 1971, situado entre la carretera de Ciutadella y la de Sant Climent de la ciudad), funcionando casi como una prolongación del puerto en el que se acumularán cada vez más mercancías transportadas desde cualquier rincón del planeta, como ocurre en la mayor parte de ciudades pertenecientes al núcleo de acumulación de capital de la Europa Comunitaria. Estos cambios logísticos se apoyaron con diversas obras de ampliación de las superficies de servicio portuario que supusieron la consiguiente reducción del espejo marítimo. En la década de los setenta el tráfico de mercancías (con los nuevos contenedores de carga) se trasladó al Cós Nou y se abandonaron los antiguos almacenes del muelle comercial, que fueron deteriorándose gradualmente. La otra pieza fundamental en la transformación del espacio portuario mahonés fue la ubicación en su ribera norte (el área de es Cós Nou) de la central eléctrica que, levantada por la compañía del INI y centralizada en Palma de Mallorca (GESA), había de dar servicio al conjunto de la isla, con una potencia inicial de 3 MW que, tras sucesivas ampliaciones, se fue aumentando hasta los 38,5 MW en 1975. En las décadas posteriores, el mantenimiento de la producción industrial y, de forma especial, la expansión del negocio turístico–inmobiliario comportaron el aumento de la provisiones energéticas; así en 1989 tuvo que aumentarse la potencia instalada en la central eléctrica hasta los 70,4 MW e iniciando el siglo XXI la central mahonesa, pese a su capacidad productiva de 123,4 MW, sólo cubría el 25% del consumo eléctrico de la isla. Y todo ello tras la conexión de la red insular con la producción eléctrica del norte de Mallorca, vía cable submarino que entrando por la ciudadelense Cala en Bosch, suministrará en 1990 más del 75% del consumo eléctrico menorquín. Finalmente señalar que, en su función básica de conexión insular con los sistemas de alimentación energética, el puerto de Maó será también la localización de provisión y distribución de los combustibles fósiles en Menorca ya que en él (concretamente en Cala Figuera) se ubican las instalaciones de la Compañía Logística de Hidrocarburos, CLH

El estudio elaborado por Domènech et al. (1983) expone como el fenómeno de crecimiento–especulación urbana en el Maó de los años 70′ se alimentó del vaciado de la ciudad compacta y, simultáneamente, de la especialización terciaria del centro de la ciudad. El resultado fue un centro histórico adaptado para el desarrollo de funciones recreativo–comerciales de carácter turístico, colapsado por el tráfico motorizado y cada vez más vacío de vecinos. Domènech et al. (1983) sostienen que cuando el arquitecto Claret, autor como ya se indicó del Proyecto de Reforma Interior y Ensanche de 1944, regresó a su natal Girona en 1955, en Maó se abandonó cualquier noción de crecimiento ordenado o planificado; los 30 años entre el Plan Claret y el Iº PGOU de 1975 fueron tres décadas de «no plan» y crecimiento descontrolado que por un lado condujeron a una grave degradación del casco antiguo de la ciudad y, por otro, impulsaron la promoción-especulación de barrios-dormitorio en el extrarradio urbano.

Por otra parte, en aquellos años de desarrollismo a ultranza, Maó experimentó una caótica dispersión, configurándose como una ciudad cada vez más fragmentada. De este modo, la antigua continuidad entre campo y ciudad se vio entrecortada por nuevos desarrollos que iban configurando, poco a poco, una auténtica corona que de forma ininterrumpida acabaría por circunvalar la ciudad (zona Bellavista, Andrea Doria, camino de Ses Vinyes –s’Institut -, plaza d’Eivissa, casas de la Gesa, etc) y habría de exigir la adecuación del viario al tráfico del vehículo privado. Domènech et al. (1983) anotan como los inquilinos de los nuevos barrios dormitorio eran antiguos vecinos del casco antiguo forzados, por diversos motivos, a abandonar sus hogares para trasladarse a los nuevos edificios de pisos de estilo universal. El diferencial de coste entre la opción de comprar un piso en el ensanche (opción «económica») o adecuar su vieja residencia a las condiciones de servicio y habitabilidad de la vida contemporánea (opción «costosa»), se tradujo en el abandono del casco antiguo de Maó…”

Murray, Ivan. 2006/01/01. Menorca y sus ciudades. Otra rareza menorquina en las Balears

“…El conflicto bélico nacional viene precedido del incendio y posterior destrucción del cuartel de Cala Fonts sito en la Explanada, acaecido en 1932, que quedará en ruinas hasta 1955, en que es sustituido. Pero la Guerra Civil Española, con inclusión de bombardeos sobre la población civil por parte de la aviación fascista, supondrá la caída en picado de la economía insular y villacarlina, en especial hasta el inicio de su recuperación en los años 50′. No obstante, como más de un siglo atrás, el crecimiento demográfico de esta población —al igual que en el resto de Menorca— sigue estancado. No será hasta el inicio de los años 60′, con la llegada de la industria turística a la isla, que se inicie la gran transformación económica, social y urbanística de la geografía balear a la que nuestra población, enclavada en el atractivo puerto de Mahón, realizará sus contribuciones.

En 1957 se inaugura en Mahón el Hotel Port Mahón, obra del arquitecto Josep Mª Claret Rubira, como edificio pionero para el nuevo turismo de masas —116 plazas—. Pero las condiciones topográficas y urbanísticas de Villacarlos son muy superiores para el turismo, como los propios mahoneses habían comprobado a inicios del siglo. Además, de su mejor urbanismo, Villacarlos dispone de un territorio casi virgen en primera línea de mar, situado entre el trazado histórico y el pequeño acantilado, que es pura miel para la golosa industria turística. En pocos años, la antigua mansión de Lord Collingood es transformada en el Hostal del Almirante o pensión de lujo de 50 plazas. A ello siguen, dominando el puerto, las imponentes edificaciones del Hotel Agamenón (140 plazas), el Hotel Carlos III (120 plazas)  y el Hotel Hamilton (iniciado como una pensión de 75 plazas y posteriormente ampliado). En el antiguo hospital militar de la Isla del Rey, ya abandonado por el ejército, se prevé la nunca realizada transformación de sus estructuras dieciochescas para un Parador Nacional. El Plan General de 1968, aprobado inicialmente por el municipio, permite edificaciones hoteleras de hasta 24 metros de altura (planta baja más siete) y volúmenes de hasta 6 m3/m2 de superficie parcelaria.

Sin problemas de acuíferos, el desenfrenado desarrollo turístico promovido por tour-operadores británicos ofrece los nuevos puestos de trabajo que otros sectores no generan.

Los proyectos de los hoteles Agamenón y Carlos III se deben al arquitecto mahonés Mateo Seguí Pons con promoción de capital menorquín. El primero de ellos, inaugurado en 1965, conoció en 1984 y 1989 sendas ampliaciones. En total, tiene una altura de pb+5. El hotel Carlos III, cuya primera fase data de 1961, fue ampliado en 1963 y 1969.

En 1965 se instala en Villacarlos buena parte de la población de Jabalquinto (Jaén), para la acomodación de la cual se sustituyen los antiguos huertos de la zona occidental de Cala Corb por nuevas edificaciones de muy escasa calidad arquitectónica. El desarrollismo español tiene su reflejo en Villacarlos mediante la proliferación de automóviles particulares. Los antiguos empedrados de las antaño arboladas calles principales de la ciudad, se ven sepultados por sucesivas capas de conglomerado asfáltico, bajo la que discurre una precaria red de alcantarillado. El alumbrado público se implanta mediante proyectores instalados en las fachadas de las edificaciones domésticas, ya manchadas por los tendidos eléctricos. En las vías principales, donde Mackellar preveía el paso simultáneo de tres carruajes, se alzan edificios residenciales de hasta 4 plantas de altura.

Las aulas auspiciadas por el Conde de Cifuentes junto a las casas consistoriales, reformadas y ampliadas por el constructor Benito Orfila en 1886, cesan su función docente gracias a la construcción de una nueva escuela, situada en el extrarradio, al otro lado de la antigua New Road, que se acompaña de un pequeño pabellón deportivo cubierto junto al campo de fútbol. La posición externa de estos equipamientos acabará generando numerosos problemas de seguridad escolar por el progresivo aumento de la circulación rodada.

Paralelamente al desarrollo de la industria turística menorquina y al subsiguiente incremento demográfico, puesto que el verdadero aumento se produce entre 1960 y 1980, período en que Villacarlos alcanza la significativa cifra de los 4.000 habitantes de hecho, nuevos modelos urbanísticos se desarrollan en el término municipal. En 1968, el predio Son Vilar, situado entre Mahón y nuestra villa, es urbanizado según un trazado ameboide y parcelado de acuerdo a nuevos criterios de ciudad-jardín. Las viviendas unifamiliares aisladas proliferan igualmente en el sector oriental de Villacarlos.

Durante la década de los 70′, la urbanización de Santa Ana ofrece parcelas para viviendas aisladas rodeadas de jardín que son ávidamente consumidas por el mercado, por lo que el proceso de construcción del frente portuario se extiende hasta el límite con los antiguos terrenos de la demolida fortaleza de San Felipe, cuya pertenencia al ejército frena, por razones de seguridad, la continuidad del desarrollo urbanístico. Junto a ellos, en la urbanización Sol del Este, se construye una nueva tipología hotelera. A los paralepípedos rectangulares de concentración en altura de los primeros establecimientos turísticos, se suma ahora el apart-hotel de configuración extensiva con menor impacto paisajístico en altura, pero mayor ocupación de territorio. Tras sucesivas ampliaciones, el Hotel Sol del Este se convierte en el principal alojamiento turístico del puerto de Mahón, con una capacidad que raya las 400 plazas en unas edificaciones diseñadas desde la más absurda banalidad arquitectónica.

La transformación territorial del turismo prosigue imparable a lo largo de los años 90′ en los que, sin embargo, la conciencia medioambiental empieza a dar sus frutos. Así, mientras el antiguo caserío de Trebalúger conoce un desarrollo residencial anárquico sin redes públicas de agua potable y saneamiento, mientras el campo villacarlino reduce su actividad agrícola-ganadera al testimonio de una sola finca en explotación, el PGOU aprobado provisionalmente en 1986, sustituyendo al más permisivo de 1974 (El PGOU vigente no sería aprobado definitivamente hasta 1992. Sus autores son los arquitectos Borja Carreras-Moysi, Jorge Rodríguez y Xavier Surinyach. El Plan de 1974 corrió a cargo de Agustí Bru Zaragoza y Pedro Luis Mercadal Mercadal), reduce las alturas en el casco histórico a planta baja +2 y establece normas para el control del desarrollo de la edificación en ese ámbito.

No obstante, el desarrollo residencial evidenciado en las últimas décadas gracias a la monopolización de la economía por causa del turismo ofrece graves lagunas que el libre mercado no puede corregir. Pese a la implantación de un polígono de servicios mediante una infraestructura poco ejemplar, la vecindad con la capital menorquina es demasiado poderosa. Con el crecimiento y el desarrollo de la industria automovilística española Mahón, Sant Lluís y Villacarlos —ahora de nuevo rebautizada como Es Castell, en recuerdo del viejo Arraval d’es Castell de San Felipe— se juntan en el mapa formando de hecho un solo “municipio”. Ante el desinterés de sus gobernantes democráticos, la actividad comercial y la cohesión social de la población decae ostensiblemente en beneficio de la prestación de servicios que tiene lugar en Mahón. Huérfanos de centros de enseñanza secundaria obligatoria, los adolescentes de Es Castell son forzados al abandono de la población a los 12 años para cursar estudios en Mahón. Las políticas de integración del emigrante, principalmente destinado a la construcción y a la hostelería, son prácticamente inexistentes. La ignorancia medioambiental favorece el usufructo del espacio público por el coche particular ante las graves carencias del transporte colectivo. Las dotaciones de equipamiento público se emplazan en Mahón y la sola presencia de establecimientos destinados a la restauración localizados, principalmente, en el pequeño puerto de Cala Fonts, no puede paliar la grave ausencia de la oferta cultural en la población. En cuestiones sanitarias, una pequeña unidad de atención primaria se encarga de la atención médica. No existe cine alguno ni sala polivalente que pueda ser calificada como tal. Es Castell es, en definitiva, un pueblo-dormitorio.

Con cerca de 7.000 habitantes, Es Castell alcanza el fin de siglo con una oportunidad histórica. El Plan Meta del Ministerio de la Defensa, que reduce drásticamente la presencia militar en la isla en orden a un nuevo concepto de alianzas militares europeas en el que España se integra, ordena el desalojo de los cuarteles de la Explanada y su enajenación. Históricamente ligada a la presencia del ejército en su economía, la población vislumbra en la reconversión de los cuarteles levantados por Mackellar la oportunidad de alojar los equipamientos públicos y privados que permitan sentar las futuras bases de la cohesión social y el desarrollo económico hasta ahora basado en la industria hotelera omnipresente. Pese a las promesas electorales, la coalición de partidos que ostenta el gobierno municipal, permite la venta en subasta pública del patrimonio histórico-militar a manos de una empresa inmobiliaria mallorquina (julio de 2000). Ante ello, la respuesta popular es fulminante. Agrupados en torno a una plataforma reivindicativa, los vecinos obtienen la rectificación de la inexplicable conducta de unos gobernantes excusados en una falsa carencia de fondos y se da inicio a unas negociaciones encaminadas al retorno de dichos cuarteles a la titularidad pública que, en el momento de redactar estas líneas, aún no han alcanzado su punto final.

Con el inicio del nuevo milenio, la herencia de Patrick Mackellar se halla en una encrucijada singular…”

PGOU Maó 2012. Estructura General

PGOU Maó 2012. Régimen Suelo Urbano

PGOU Maó 2012. Calificación del suelo rústico

 

 

 

31/03/2019. El Govern certifica la compra de los cuarteles de Es Castell. Hacienda da vía libre a la adquisición por el precio de 2,4 millones del euro

“…La Revisión del Plan General de ordenación urbana del territorio municipal de Maó es una iniciativa del Ayuntamiento de Maó que tiene un doble objeto:

1. Revisar y actualizar las determinaciones del anterior plan general, aprobado por la Comisión Provincial de Urbanismo de Baleares el 20.3.1987 con prescripciones y cumplimentadas las prescripciones en fecha 8 .3.1989 (el cual esta memoria identifica como PGOU 1987 en atención al año de su aprobación) que sobrepasa con creces los 12 años a partir de los cuales el art. 2.2 de sus normas contempla como plazo para la revisión ordinaria, ya pesar del 2002 se adaptara a las DOT entendiendo que esta adaptación no modificaba las previsiones de estructura general y orgánica establecidas desde 1989.

Esta actualización en forma de revisión es un hecho contemplado en la práctica generalizada del planeamiento. Si bien un planeamiento general municipal se puede actualizar por la vía de las modificaciones puntuales, además de su desarrollo interno en forma, sobre todo de planes parciales o planes especiales, es posible que transcurrido un período de tiempo superior a los doce años sea aconsejable proceder a la revisión general. En nuestro caso concurren las circunstancias que se prevén en el artículo 3 de aquellas normas:

  • el suelo urbano y urbanizable previsto se ha ocupado respecto a las previsiones, tal como se constata en los planos informativos y se puso de manifiesto el Avance;
  • en consecuencia han surgido nuevas exigencias de suelo para equipamientos comunitarios y espacios libres;
  • la aprobación y vigencia del Plan Territorial Insular de Menorca implica la adaptación del planeamiento general de los municipios afectados, entre ellos Maó.

Estos hechos se suman a la necesidad de la revisión en profundidad de las determinaciones interiores no ejecutadas, a un nuevo impulso a la reforma interior y en la necesidad de plantear nuevos elementos de estructura general y orgánica del territorio, de acuerdo con las previsiones de el artículo 156 del RD 2159/1978.

Las previsiones del Plan General 1987, como se verá a los estudios que se acompañan, se han realizado sustancialmente y por lo tanto es imprescindible que la ciudad de Mahón se dote de un nuevo plan general a efectos de dirigir ordenadamente su futuro…”

LÍNEAS ESTRATÉGICAS DEL PGOU

Dada su condición de plan general, este documento actualiza e integra el conjunto de visiones y voluntades de la ciudad en cuanto a su desarrollo urbanístico. Incorpora las aportaciones que han sido el resultado del proceso de información pública y consultas y lo resume en los siguientes objetivos:

  1. Dotar a la ciudad de la condición de centro de servicios de alcance diverso (isla, demarcación y ciudad) actualizando las infraestructuras y los espacios públicos y poniendo en valor la ciudad histórica como un hecho urbano integral.
  2. Hacer posible un modelo de crecimiento medido a las dimensiones de las previsiones de futuro en el plazo que el PTI regula y articulándose con la ciudad existente y sus tejidos.
  3. Vincular estrechamente los nuevos equipamientos necesarios con los crecimientos interiores y los nuevos y hacer las previsiones en forma de reservas de las infraestructuras para la movilidad general.
  4. Diseñar las condiciones para la futura diversificación de la oferta productiva y de actividades de la ciudad en función de las demandas previsibles.
  5. Facilitar la diversificación de la oferta residencial y de servicios en el marco de un modelo compacto y de calidad de desarrollo urbano, atento a potenciar la movilidad de los peatones y de las personas en general.
  6. Establecer los protocolos claros y lógicos de regulación de las relaciones entre particulares y administración y entre las administraciones facilitando la gestión futura y cotidiana de la ciudad.
  7. Desarrollar las determinaciones del PTI en cuanto a la preservación del medio ambiente y del paisaje, regular la presión antrópica y traducir en normas de planeamiento sus determinaciones territoriales

Estamos ante una historia valiosa, con un territorio sublime, pero habremos de poner coto a la invasión turística, y la experiencia de las Baleares empieza a ser esquizofrénica.

Saber cuánta vivienda, cuánta población, cuántos hogares, cuántos turistas, … carece de importancia en el caso de las Baleares, pues la velocidad de las cifras y su magnitud nos impiden ver el problema territorial en su dimensión global. 

28.592 habitantes en 2018, cerca de las 18.000 viviendas, 4.039 plazas turísticas en 382 establecimientos hoteleros, 316 establecimientos de restauración con capacidad para 17.183 personas,…

Se puede afrontar el reto con prudencia “conservadora” o con liberalismos de mercado. Y veremos el resultado.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.

SESTAO

SESTAO. Población (INE)

SESTAO. Pirámide de Población

SESTAO. Paro

SESTAO. Deuda


Son datos fríos, sin cocinar

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


 

Sestao es un municipio de 3,50 km2 de la provincia de Vizcaya, en la comunidad autónoma del País Vasco , situado en la margen izquierda de la ría del Nervión, pertenece a la comarca no oficial del Gran Bilbao.

El territorio abarcado por el término municipal de Sestao tiene unas características topográficas y de carácter socio-económico singulares que es preciso resaltar y asumir para el correcto entendimiento de la realidad a que se enfrenta el planeamiento. 

En esencia se trata de un territorio de 351 Ha., limitado geográficamente por el río Galindo y la Ría del Nervión y colindante con los asentamientos residenciales de Portugalete y los industriales del Valle de Trapaga. 

Las zonas llanas de este territorio, 174 Ha., están ocupadas por la industria y los Sistemas Generales de vialidad y depuración de aguas. 

Las laderas y zonas altas, 111 Ha. están ocupadas por las áreas residenciales y de equipamiento. 

El resto, 36 Ha., están ocupadas por los cursos fluviales del Ballonti, el Galindo, la dársena de La Benedicta y la Ría del Nervión. 

Vemos, por tanto, que la principal característica de Sestao es su grado de consolidación urbana. Hasta el punto de que en el término municipal no existe suelo no urbanizable, ni siquiera el urbanizable, ya que la única área incluida en esta clasificación en las antiguas Normas Subsidiarias se encuentra actualmente en ejecución. 

SESTAO. Callejero

El término municipal de Sestao comienza en su extremo oriental en la Punta de San Nicolás, a una altitud de 12 metros sobre el nivel del mar. Se trata de una pequeña atalaya que domina el río Nervión, para, en un ligero declive de unos 600 metros de longitud, llegar a la parte más baja de su jurisdicción, en el lugar de Urbinaga, que solamente se eleva 9 metros sobre el nivel de la ría, formando un reducido istmo.

Desde Urbinaga, Sestao comienza a elevarse bruscamente, para, en pocos metros de pendiente, alcanzar una altitud de 61,52 metros en el lugar conocido como Portopín. Tras formar una ligera meseta llamada Rebonza, continúa la ascensión hasta el lugar más alto del pueblo, en la Sierra Panadera, punto que se encuentra en las inmediaciones de la Cruz de Kueto, con una altitud de 79,87 metros. Aquí continúa en suave desnivel de unos 400 metros de longitud hacia el centro del municipio, con una altitud de 67,62 metros. Se remonta más bruscamente el desnivel, para formar el Alto de Aizpuru, de 76,20 metros, y tras una depresión, elevarse nuevamente hasta el llamado Alto de Mendieta, de 76,90 metros, junto al Cementerio, y que forma una hermosa atalaya sobre la ría y el Abra. Y tras un ligero desnivel de unos 50 metros de longitud, se interna en la jurisdicción de la Villa de Portugalete.

Las pronunciadas laderas que configuran Sestao bajan por su cara norte a las riberas del Nervión, en otra época marismas y hoy núcleo industrial y naviero. Por su cara sur a las vegas del arroyo Ballonti y río Galindo, en otro tiempo fértiles huertas y hoy también convertidas en asiento de grandes industrias. En resumen, el área puramente residencial se coloca en el relieve, es decir, en el monte, y las zonas industriales lo hacen en las zonas bajas, aprovechando así los emplazamientos más llanos del municipio. Destacar que la zona baja norte era, en la época preindustrial, un espacio de humedales y marismas, el cual fue rellenado para la construcción de los Altos Hornos de Vizcaya y de La Naval. En cuanto a la parte sur, actualmente coexisten polígonos industriales junto a polígonos comerciales, espacios lúdico-deportivos (como Las Camporras y los campos de entrenamiento de Galindo), la EDAR de Galindo, el Garbigune de Sestao y la estación de Metro de Urbinaga, que en el futuro se convertirá en la Estación Intermodal de Urbinaga.

Barrios

  • Albiz
  • Azeta
  • El Kasko
  • Kueto
  • La Punta
  • Markonzaga
  • Rebonza
  • Simondrogas
  • Txabarri

 

 

 

La figura del arquitecto vizcaíno Santos Zunzunegui Echebarría es bastante desconocida en la actualidad. Sus coetáneos; Severino Achúcarro, Manuel María de Smith, Leonardo Rucabado, Ricardo Bastida y Amánn, entre otros, han acaparado el interés de los investigadores, obviándose el trabajo de Santos Zunzunegui, a pesar de conservarse en gran parte su obra y acreditar la valía de su autor. Toda su obra se fecha en la primera mitad del siglo xx, y se circunscribe principalmente a Vizcaya, centrándose su quehacer arquitectónico en la Margen Izquierda del Nervión: Portugalete, Sestao y Baracaldo. Paralelamente a su interés por la arquitectura tuvo otro, el político. Este segundo, es precisamente el que hace complicado y difícil el estudio del primero, ya que durante la Guerra Civil española, se quemó o perdió toda la documentación que poseía el arquitecto. Únicamente contamos con los proyectos conservados en los Ayuntamientos de Portugalete, Baracaldo y posiblemente de Sestao.

Durante 32 años fue arquitecto municipal de Sestao, desde 1913 hasta su fallecimiento en septiembre de 1945. Conocedor de la infraestructura social y política de este pueblo, realizó importantes edificios:

  • La Escuela Municipal Carlos Vil (1910-1912), de tendencia clásica, remodelada en abril de 1989 y, que actualmente da cabida al conservatorio de música. Conserva la fachada principal, con muy pocas variaciones respecto a la original.
  • La Casa Cuartel, para la Guardia Civil (1912-1914), con cierta nota modernista en su puerta principal.
  • El edificio para la primera sucursal de la Caja de Ahorros Municipal de Bilbao (1926), aunque mal conservada mantiene un profuso lenguaje neoclásico.
  • El Cine La Iberia, en la calle del mismo nombre (1929), que a continuación se estudia.
  • Numerosas casas de vecindad ya fueran dobles, triples o individuales,como son los casos entre otros de la casa para Tiburcio Ellacuría, en la calle Veinticinco de Diciembre, la casa para Doroteo Corraleche en la calle la Llanas o el número 10 de la calle San Diego, así como las agrupaciones de casas para obreros: La Humanitaria, La Aurora, La Protectora, y la Unión. Son las denominadas casas baratas, realizadas por los grandes empresarios de las fábricas del pueblo, para sus trabajadores. Son importantes en este caso, tanto por la dignidad de construcción, como por el planteamiento de vivienda en la línea del inglés Lever discípulo de Ruskin y Le Play, quién creó Port Sunlight, a finales del siglo pasado, donde un jardín adornaba el frente de la casa y en la parte trasera había un huerto.

Zunzunegui parece conocer las teorías de los ingleses, quienes observaron que a los obreros, normalmente inmigrantes del campo, les venía bien la doble práctica del trabajo industrial y de la labor agrícola. Ésta les servía para escapar psicológicamente del aspecto fabril en el que se movían y, por otro lado, para ahorrar en productos de consumo diario de huerta y a través de la pequeña crianza, normalmente avícola.

Cualquiera de las barriadas para obreros construidas por él son casas bien proyectadas, con su zona ajardinada o pequeña huerta. Los interiores son acogedores, con una distribución correcta y con los espacios necesarios para una vivienda digna. Observaba el entorno y el ambiente que rodeaba a la edificación, procurando pensar en los inquilinos y buscando el decoro en sus trabajos.

1634 SESTAO

 

1775 SESTAO

1905 SESTAO

1957 SESTAO

1970 SESTAO

1980 SESTAO

1985 SESTAO

2018 SESTAO


Industrialización del siglo XIX

Siendo uno de los aspectos más relevantes del municipio es necesario introducir brevemente la historia de Sestao en cuanto a la industrialización.

A mediados del siglo XVIII Inglaterra construye ferrocarriles para realizar con rapidez el transporte del mineral de hierro a los puntos de embarque más adecuados, que se encuentran en la jurisdicción de Sestao. En 1859, la Diputación de Vizcaya construye los cargaderos para trasladar el mineral que llega en el ferrocarril de Triano a los barcos que atracan en La Punta. Años más tarde, en 1873, The Bilbao River and the Cantabrian Railway conocida con el nombre de ferrocarril de Galdames, trae el mineral de aquellas minas para ser embarcado en los muelles que ha construido en la dárserna de la Benedicta.

La puesta en marcha de los primeros convertidores Bessemer y Martin Siemens, que revolucionan la industria metalúrgica y los ferrocarriles que atraviesan el concejo, dan lugar a que se inicie a mediados del siglo XVIII la evolución industrial que cambiará radicalmente la fisonomía de Sestao.

En 1877 se instaló la fábrica de “San Francisco” y la localidad pasó de 400 a 1.500 habitantes.

En 1879 la “Bilbao River and Cantabrian Railways” vende parte de sus terrenos a D. Francisco de las Rivas, Marqués de Mudela, que comienza en ellos la instalación de la fábrica y altos hornos de San Francisco.

Con muchos más cambios en la industria -nuevas fábricas, traspasos…- Sestao experimenta un impresionante crecimiento económico y demográfico, en menos de un siglo multiplicó por veinte su población.

En 1888 José María Martínez de las Rivas, asociado con Sir Charles Palmer, propietario de los astilleros Jarrow- Tyne en Inglaterra, funda la sociedad colectiva Martínez de las Rivas-Palmer, que en 1891 se convierte en Astilleros del Nervión, sobre las marismas del concejo de Sestao, junto a la fábrica y altos hornos de San Francisco.

Siglo XX y XXI

En 1902 Sestao tenía ya casi 10.000 habitantes.

En 1912 se crean los Altos Hornos de Vizcaya (AHV) antecesora de la ACB, empresa que estaba establecida en Sestao y Baracaldo, gracias a la cual el crecimiento demográfico continuó durante casi todo el siglo XX llegándose a la cifra de 42.905 habitantes en 1978. AHV fue el gran impulsor del crecimiento de Sestao, en el apogeo llegó a contar con más de 10.000 personas en nómina, uno de cada cuatro trabajadores de Sestao trabajaban en AHV.

Exportaba hierro y acero vizcaíno a toda Europa; contaba con importantes recursos naturales, porque Bizkaia era un territorio en el que abundaban dichos materiales y, además, disfrutaba de la cercanía de mar, para poder hacer llegar su producción a todos sus clientes.

En 1915 nace “La Naval”, dependiente de la Sociedad Española de Construcción Naval. Desde un punto de vista social, los nuevos astilleros tendrían una gran importancia, ya que contribuían a paliar la grave crisis laboral de aquellos años. En 1916 comienza la construcción de tres navíos, lo que supone el despegue del nuevo astillero.

En julio de 1996 cerró Altos Hornos de Vizcaya sustituido por la Acería Compacta de Bizkaia (ACB).

Poco a poco se fue privatizando cada vez más hasta que en 2001 estuvo integrada en Aceralia y desde 2006 lo está en Arcelor Mittal.

En 2008 la empresa anuncia que pretende aumentar la producción aprovechando la plena capacidad de producción de la planta. Pero la crisis económica de ese año obliga a parar durante varias semanas para ajustar su producción a la caída de la demanda de acero.

Aún así, la planta sigue en funcionamiento aportando el caracter industrial que Sestao siempre ha tenido. Por otra parte, La Naval comienza en el año 2000 a diseñar y construir buques para el transporte de Gas Natural Licuado, construyendo hasta 2007 tres buques de este tipo de 138.000 m3.

También se dedican desde el año 2000 al diseño y construcción de Dragas de Succión, segmento del que son líderes mundiales. Junto a este tipo de embarcación, los buques especiales para el sector Oil & Gas, Offshore Wind y los buques tipos RoPax-Ferries es en lo que se centra en la actualidad La Naval.

 

 

EL PGOU de Sestao, fue aprobado definitivamente el 23.3.1999, siendo publicado el 11.6.1999 la Aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana del municipio de Sestao como instrumento de ordenación integral del territorio municipal publicado por ORDEN FORAL 189/1999, de 23 de marzo, y mediante Orden Foral 189/1999, de 23 de marzo, se procedió a la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana de Sestao, expediente BHI-118/98-P03-A, al tiempo que se suspendía su ejecutoriedad en el área urbana 13 «Galindo». Una vez que han sido corregidos los defectos advertidos en la resolución citada para la parte aprobada, proceder a la diligenciación del documento, archivo y publicación de la normativa urbanística aprobada, a los efectos del artículo 70.2 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, reguladora de las Bases de Régimen Local, y del artículo 65 de la Norma Foral 3/1987, de 13 de febrero, en sustitución de las viejas Normas Subsidiarias.

En el área urbano-residencial se ubican en la actualidad 35.001 habitantes, lo que nos da una densidad de 315 Hab/Ha. de suelo residencial. Dato suficientemente expresivo para poder considerar ésta como una de las densidades municipales de población más altas, y desde luego por encima de cualquier índice recomendable de asentamiento urbano. 

Las áreas industriales y de servicios, tienen una superficie de 136 Ha. destinada a estos fines. La ocupación de espacios productivos destinados era hace unos años casi total. Hoy con la crisis industrial el índice de actividad industrial ha bajado y consecuentemente con esto y en menor grado ha disminuido la ocupación industrial del territorio. 

Como conclusión vemos tanto las áreas residenciales se encuentran saturadas en la actualidad, no debiendo incrementarse por tanto sus densidades de ocupación. 

En el suelo residencial apenas existe superficie libre de ocupación, ésta deberá destinarse preferentemente a paliar los déficits de equipamiento de la población y a disminuir por tanto la densidad media de las áreas residenciales. 

Por ello, en el modelo propuesto se califican como áreas de esparcimiento y recreo la mayor parte de los actuales espacios vacantes de usos en La Benedicta, Ondejeda y Las Canteras, hoy urbanizados en gran parte, con lo que se consigue incorporar al suelo urbano residencial estos parques periféricos, llegando a alcanzar el área residencial del municipio las 116 Ha. 

EL MODELO DE DESARROLLO 

Es importante remarcar que la utilidad del Plan General reside en las posibilidades de que sus determinaciones puedan ser llevadas a cabo, de la voluntad que el Ayuntamiento aplique a su ejecución, de la asunción que de las mismas tenga el municipio y del grado de compromiso que al respecto hayan tomado los agentes implicados. 

El modelo de desarrollo elegido es, por tanto, la base de un pacto social y político en el que se plasma una utilización del suelo, una determinada forma de disponer la edificación y los espacios públicos o privados en base a la morfología e identidad del municipio. 

La Corporación Municipal, en su acuerdo plenario de fecha 26.5.1995, decide ratificar los Criterios, Objetivos y Soluciones Generales, matizando una serie de consideraciones puntuales. 

En el modelo de desarrollo se supone que el índice actual de 3,1 habitantes/vivienda irá disminuyendo a lo largo de los próximos años. Se considera a futuro la misma proporción de viviendas desocupadas de la actualidad. 

En el gráfico y cuadros siguientes se presenta la hipótesis de crecimiento de población aprobada y la cuantificación del modelo de desarrollo adoptado. 

Decrecimiento de población interanual previsto entre el 0,5 % y el 0,2 % 

  • Nº Viviendas actuales ………………………………………………………………. 12.630 
  • Habitantes previstos en 2.006 ………………………………………………….. 34.067 

LA ESTRUCTURA URBANA 

La dualidad de usos residencial-industrial, sus asentamientos espaciales perfectamente diferenciados, aunque en contacto a lo largo de las calles Rivas y Txabarri, el corazón de la zona cívico-comercial, situado alrededor de la Plaza de España y las circulaciones interurbanas-industriales, con la inclusión de los accesos a Sestao desde el corredor Norte, han determinado las soluciones particulares para cada caso. 

La política de adquisición de terrenos llevada a cabo por el Ayuntamiento en los últimos años, siguiendo la orientación de las Normas Subsidiarias, permite la existencia de un patrimonio municipal de suelo extenso que posibilita actuar de inmediato sobre estos espacios públicos colindantes con el casco urbano. 

En el aspecto socio-económico, la relación de las áreas industriales y de servicios respecto de las residenciales es de 1,30 m2. Hay más suelo destinado a industria y servicios que a áreas residenciales y equipamientos. Esto nos da una idea clara del carácter del municipio y de la íntima relación entre ambos usos. 

Esta proximidad, surgida de forma natural a comienzos de siglo con el asentamiento de las primeras industrias, se ha mantenido e incrementado en sucesivas décadas, dando origen a un paisaje urbano duro y caótico. Ya en la redacción de las Normas Subsidiarias, y en este Plan General con mayor decisión, se establecen unos espacios de separación entre la industria y las áreas residenciales que se ocupan con zonas verdes y sistemas de comunicaciones. 

En esta línea de actuación se han adoptado las siguientes soluciones urbanísticas: 

  • Considerar a la actuación llevada a cabo por la Acería Compacta “en ejecución” y pasar al Plan General todas sus determinaciones. 
  • Idéntico tratamiento se da al área comercial de Ibar Zaharra y la zona industrial de Las Canteras. 
  • Limitar el establecimiento del resto de la Industria General dentro de sus recintos actuales, considerando expresamente como tolerado a Astilleros Españoles, Aurrerá y Babcock Wilcox. 
  • Ampliación del cinturón verde entre la Acería y el resto de la Vega Nervión-Galindo. 
  • Creación de nuevos parques y áreas verdes entre la Vega Vieja y el Casco Urbano. 
  • Transformación de parte de las áreas industriales de Babcock Wilcox para asentamientos de servicios y terciarios. 
  • Ampliación del cinturón verde entre la Depuradora y las áreas limítrofes. En especial se crea un paseo de ribera a lo largo del Ballonti y Galindo hasta el Nervión. 
  • Remodelación y transformación de Rivas, San Ignacio y Simondrogas. Su desarrollo urbanístico se realizará conjuntamente con las áreas de la Vega del Nervión – P.E.R.I. y Galindo – P.E.R.I. 

Tal y como se ha señalado a lo largo de los Criterios y Objetivos, la mejora del medio ambiente es uno de los objetivos prioritarios de este Plan General. Por ello, además de las medidas que se incorporan en las ordenanzas medio ambientales sobre el control de emisiones a la atmósfera, ruidos y vertidos residuales, en el actual modelo urbano, que aparece plasmado gráficamente en los planos del Plan General, se pueden observar las siguientes soluciones adoptadas. 

  • Remodelación de Urbinaga y la calle Rivas que permita ampliar el Parque de Portopín y dar un acceso viario correcto a la Gran Vía desde la calle Rivas y empalmar con el denominado Corredor Sur de Sestao. 
  • Propuesta de canalización del río Ballonti y márgenes verdes a ambos lados del mismo, con paseos peatonales y bidegorris. 
  • Canalización, limpieza y dragado del río Galindo desde la Depuradora hasta la desembocadura de la Ría. 
  • Mantenimiento y defensa de la dársena de La Benedicta como espacio de ocio bordeado con el paseo marítimo actual y el de nueva creación hasta el embarcadero. Se prevé en esta zona la realización de un Plan Especial para dar soluciones imaginativas preferentemente de usos lúdicos. 
  • Protección de los edificios y áreas de interés histórico-artístico del municipio, lo cual se recoge en las ordenanzas correspondientes y en medidas de urbanización o rehabilitación. 
  • En las ordenanzas del Plan General se desarrolla un apartado que regula el régimen de los edificios fuera de ordenación en sus diversas categorías. 
  • Dentro de las mejoras medioambientales cabe incluir también, aunque se desarrolla con más detalle en otro capítulo, el remate y complemento de las zonas verdes y parques del municipio, así como la recuperación medioambiental de las laderas que, desde Kueto a Markonzaga, descienden hacia el ferrocarril de Triano y los accesos de Ugaldebieta. 

En materia de comunicaciones es importante resaltar la transformación positiva que para Sestao ha supuesto la Solución Ugaldebieta, y los accesos directos a Sestao así como la puesta en funcionamiento de los accesos al Puerto, con lo que se ha evitado todo el tráfico pesado y extramunicipal que antes circulaba por el eje Txabarri-Rivas. 

Actuaciones Sestao

RELACIÓN CON LA COMARCA 

Sestao se encuentra situado en la margen izquierda del Nervión, la zona fabril por excelencia, donde se ubican las principales industrias de la comarca en extensión, producción y empleo. Precisamente es este conglomerado industrial, compartido con los municipios vecinos de Barakaldo y Trapaga, el que se encuentra en proceso de crisis y transformación. 

La relación con su entorno inmediato (municipios colindantes de Portugalete, Barakaldo, Trapaga, sumidos en la dinámica del área) y con el conjunto de la comarca metropolitana, es otro de los factores determinantes de su proceso urbanístico. No cabe considerarlo, pues, como un elemento aislado, independiente de esos contextos. 

Por otra parte, los asentamientos urbanos de Sestao y los municipios vecinos de Portugalete, Santurce, Barakaldo y Bilbao forman la mayor aglomeración humana de la Comunidad Autónoma debido a las altas densidades de población en estos municipios. 

Podemos decir que el suelo urbano de los seis municipios tiene una continuidad física a lo largo de la margen izquierda. 

La comarca está vertebrada a su vez por las infraestructuras y redes arteriales ya en funcionamiento o en vías de realización. 

Por otra parte, Sestao se encuentra separado físicamente de los municipios de la margen derecha: Erandio, Leioa y Getxo, por la Ría del Nervión, con todo el significado que esta separación tiene en cuanto al diferente carácter de ambos grupos de municipios y el disfrute que del territorio natural se puede hacer a ambos lados de la Ría. Sobre todo en los municipios de Leioa y Getxo, las densidades de población por hectárea son muy inferiores, la proporción de espacios libres y áreas de esparcimiento y playas son muy superiores, el medio ambiente es más saludable, el paisaje urbano está mucho más cuidado y no existe proximidad entre la gran industria y los asentamientos residenciales. 

Este desequilibrio de características, dificultad de acceso a determinados equipamientos comarcales, además de la movilidad natural entre los lugares de residencia y trabajo, justifican sobradamente la necesidad de dotar a ambas márgenes de mejores y más próximas vías de comunicación que permitan una fluidez de contactos y mejoren la accesibilidad de los habitantes de ambas márgenes. 

En la dinámica comarcal se ha asignado a Sestao el papel de municipio receptor de la gran industria, habiéndose producido el crecimiento de la misma de forma expansiva durante el presente siglo, llegando a ocupar en la actualidad una gran parte del municipio. 

Por otro lado, el crecimiento de la industria ha provocado, dadas las singulares características físicas del territorio, el asentamiento inmediato de las áreas residenciales, llegándose entre ambos a la ocupación casi total del municipio, la cual se ha visto agravada últimamente con el asentamiento en la Vega Nueva de la planta depuradora del Consorcio de Aguas y Saneamiento del Gran Bilbao. 

En este Plan se plantea reforzar la continuidad urbana con el municipio de Portugalete, enlazando los barrios de Repelega y Albiz con la prolongación de la calle Andrés Jaureguibeitia, rematando el Parque de Las Camporras en las laderas de Repelega y dando continuidad al paseo de bicicletas realizado en ambos parques. 

En cuanto a la zona de La Benedicta, en el Plan se contempla la continuidad de los equipamientos planteados en el Plan General de Portugalete y los existentes en Sestao, consiguiéndose en ambos municipios una transformación unitaria del paisaje urbano que enmarca la margen izquierda de la desembocadura de la Ría. Nos referimos concretamente al parque de La Benedicta que se continúa en Portugalete hasta la estación del ferrocarril, y al Paseo Marítimo que se prolonga hasta el parque de La Canilla y Casa del Mar, actualmente en construcción. 

Para la revitalización de la Dársena se prevé que en su día se redacte un Plan Especial. 

Por ello, el modelo de desarrollo adoptado pretende una mejora sustancial de la calidad de vida, con una diferenciación de espacios entre la industria y la residencia, cerrando las posibilidades de crecimiento físico de ambos asentamientos y propiciando la ocupación y destino de los escasos espacios libres periféricos a su reconversión como parques públicos y equipamientos deportivos (La Mies de Ondejeda, Las Canteras y La Benedicta). 

Respecto del Plan Urban en Barakaldo, situado en la orilla derecha del río Galindo, se han tenido en cuenta sus determinaciones de usos globales y continuidad viaria manifestada con la mejora en la conexión del actual puente junto al Kaiku, el aprovechamiento viario del puente interno de A.H.V. 

En todo caso, se ha tenido especial cuidado en la articulación del planeamiento local con el de los municipios limítrofes y con las actuaciones, proyectos y directrices marcadas por el Departamento de Política Territorial y Transportes del Gobierno Vasco. 

Parque edificado 

El parque residencial de Sestao es un reflejo de su historia. Por una parte, su industrialización temprana hace que presente una proporción significativa de edificios construidos antes de 1940, por encima de la media provincial y con valores no muy alejados de los de la capital. La diferencia sustancial, sin embargo, se presenta cuando observamos que en los últimos treinta años apenas se han construido nuevas viviendas en Sestao, dato acorde con la crisis económica y el declive demográfico, de forma que la práctica totalidad del parque residencial del municipio fue construido antes de 1980, y antes de que hubiera una normativa técnica dirigida a mejorar la eficiencia térmica de la edificación. 

En cuanto a la tipología edificatoria, la práctica totalidad de las viviendas del municipio se agrupan en edificios multifamiliares, con un alto porcentaje de edificios entre 4 y 6 alturas sin ascensor, lo que hace de Sestao el municipio de mayor número de viviendas con problemas de accesibilidad por esta causa. Por otra parte, el tamaño de las viviendas refleja su condición modesta, tres de cada cuatro cuentan con menos de 75m2 de superficie útil, lo que además se combina con una tasa de ocupación superior a la media. 

La necesidad de gestionar un parque edificado tan envejecido se ha traducido específicamente en la definición de un Plan Especial de Renovación y Rehabilitación (PERRI) en el áreas de Rivas-Txabarri-El Sol, en la parte baja del casco, que se ha encargado de gestionar la demolición de los edificios más deteriorados y, sobre todo, de la rehabilitación del resto. 

Este ámbito se ha declarado como Área de Rehabilitación Integrada (ARI de Txabarri-El Sol) y está gestionada por Sestao Berri, sociedad urbanística de rehabilitación creada en 2005 y participada al 50% por Gobierno Vasco y Ayuntamiento. La operación incluye la demolición y la rehabilitación de inmuebles residenciales, con operaciones asociadas de realojo (temporal y permanente) y acompañamiento social de las familias residentes en los mismos. En esta compleja intervención se están diseñando y llevando a la práctica diversas herramientas innovadoras de regeneración urbana, definidas en el marco de varios proyectos europeos de investigación, que cuenta con diversos socios tecnológicos: 

  • EU-GUGLE, proyecto dirigido a demostrar la viabilidad de una regeneración urbana con edificios de consumo energético casi nulo, y que cuenta con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (CENER) y el Ente Vasco de la Energía (EVE). 
  • Papirus, proyecto que introduce un nuevo proceso de contratación pública enfocada en proveer materiales caracterizados por consumo de energía cero en la reparación y construcción de edificios, y que cuenta con la participación de la Fundación Tecnalia Research & Innovation como socio tecnológico. 
  • NeZer, proyecto enfocado a promover la integración de medidas de rehabilitación energética y generación de energías renovables, y que también tienen a la Fundación Tecnalia Research & Innovation como socio tecnológico. 

Espacio industrial 

La gran cantidad de superficie municipal dedicado a la industria habla de la importancia de este sector económico y del impacto que tiene el mismo en la economía y en la fisonomía del municipio. Nuevamente la evolución histórica de la industria condiciona este aspecto, ya que existe una gran extensión de suelo industrial sin uso o subutilizado, por diversas cuestiones, incluyendo problemas de contaminación. Existen varias iniciativas para recuperar parte de los suelos industriales en desuso, que por lo general han requerido importantes inversiones en la descontaminación de suelos: 

Sestao Bai, es un polígono industrial situado en terrenos próximos a “La Naval” (Construcciones Navales del Norte), que se plantea como un espacio de usos mixtos, industriales y terciarios, enfocado hacia actividades complementarias de la construcción naval. 

Junto al anterior, la Urbanización La Punta consiste en un desarrollo residencial situado en el extremo del municipio, junto al puente de Manterola, que conecta los municipios de Sestao y Barakaldo. Se han completado las obras de urbanización y han comenzado las obras de construcción de parte de las viviendas a cargo de VISESA, Sociedad Pública de Vivienda y Suelo, dependiente del Departamento de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, aunque también se está replanteando reconvertir parte de los usos residenciales en usos terciarios, especialmente en el entorno de la estación intermodal de Urbinaga. 

Por último, es preciso señalar el proyecto del Polígono Industrial Ibar-Zaharra, situado en la parte sur del término municipal, es un proyecto conjunto del Estado, Gobierno Vasco  y Diputación Foral de Bizkaia, cuyos trabajos de descontaminación de suelos y urbanización tienen previsto finalizar en 2016. 

Análisis Demográfico 

Sestao se encuentra sometido a un proceso continuo de declive demográfico. Este declive demográfico del municipio se encuadra en su contexto, pero también tiene algunos matices específicos. El declive demográfico se distribuye de forma distinta en las distintas comarcas dentro del área metropolitana y en el conjunto de la provincia, pero Sestao siempre aparece destacado y sin aparente capacidad de escapar de la dinámica establecida. 

La pérdida de población tiene varios efectos colaterales que agravan la situación social: se marcha la población joven más formada y con mayores opciones de encontrar empleo en otros lugares, mientras que queda en el municipio una población envejecida y con menor formación, así como numerosos antiguos empleados de los sectores industriales en crisis que no han tenido la oportunidad de reciclarse laboralmente. Finalmente, este declive social tiene su reflejo en los precios inmobiliarios, lo que atrae a poblaciones vulnerables de territorios vecinos que terminan instalándose en el municipio. 

Como resultado, el crecimiento natural de la población es significativamente negativo (Cuadro 17), cada hay más personas mayores y aunque hay una leve recuperación de la población joven, siguen dando un escenario de creciente envejecimiento, resultando en un índice de dependencia que se ha incrementado considerablemente, aunque lo más preocupante sin duda es la velocidad del deterioro. 

Mientras que en los municipios de Bilbao y Barakaldo se han llevado a cabo profundas intervenciones de renovación y regeneración urbana que en la práctica han supuesto una terciarización de la base económica, en Sestao los esfuerzos se han dirigido preferentemente a la recuperación del tejido industrial, sin dejar de lado la necesaria regeneración urbana. Como resultado de este proceso, en el municipio se han consolidado varios proyectos y agentes específicos. 

Análisis de los Instrumentos de Planificación existentes 

  • Plan General de Ordenación Urbana (1999) 

El PGOU de Sestao delimitaba las áreas de crecimiento del municipio y ordenaba el casco urbano, delimitando varias Unidades de Ejecución. Desde su aprobación en 1999 ha sufrido numerosas modificaciones, y actualmente se encuentra al inicio de su fase de revisión. 

  • Plan de Accesibilidad de Sestao (2002) 

El Plan de Accesibilidad partía de un análisis del entorno urbano del municipio, para realizar una propuesta de intervención y su implementación en varias etapas, y ha sido la base para numerosas intervenciones realizadas en el municipio desde entonces, como la instalación de rampas mecánicas en las calles de mayor pendiente. 

  • Plan Director “Integrando Acciones”- Rehabilitación Urbana y Social mediante Acciones Integradas (2004) 

A partir de un análisis exhaustivo de la realidad socioeconómica de Sestao, el Plan Director realizó una propuesta de intervención integral en el área de Rivas-Txabarri-El Sol (principalmente los barrios de Txabarri, Urbinaga, Simondrogas, Rivas y los Baños), que fue la base para las posteriores intervenciones en el área, así como la redacción y aprobación del PERRI Txabarri-El Sol. 

  • Agenda 21 – Plan de Acción para la Sostenibilidad (2006)

A partir de un completo Diagnóstico de Sostenibilidad del municipio, se desarrolló un Plan de Acción que se concretó en 10 Líneas Estratégicas, con sus correspondientes Programas de Actuación y acciones concretas, que se han ido desarrollando en el municipio desde entonces. Las Líneas Estratégicas del Plan son las siguientes:

  1. Integrar criterios de sostenibilidad en la Ordenación del Territorio y del espacio urbano 
  2. Mejorar la movilidad urbana y la accesibilidad 
  3. Favorecer una gestión sostenible del agua y los residuos 
  4. Fomentar el ahorro y la eficiencia energética 
  5. Luchas contra la contaminación y el ruido 
  6. Ampliar los programas de salud, educación y protección social 
  7. Promover el empleo y la diversificación económica 
  8. Fortalecer y promover la cultura, el euskera y el deporte 
  9. Mejorar los canales de comunicación, la participación ciudadana y la educación en materia ambiental 
  10. Impulsar un agestión sostenible de los servicios municipales 
  • Plan Especial de Rehabilitación y Reforma Interior Txabarri-El Sol 

Con fecha 17.7.2000 fue publicado en el Boletín Oficial de Bizkaia número 137 la Orden Foral 298/2000, de 26 de mayo, relativa al Plan Especial de Reforma y Rehabilitación Interior del Área de Rehabilitación Integrada del Barrio de Txabarri–El Sol del municipio de Sestao, habiéndose aprobado por el Ayuntamiento de Sestao con fecha 20.7.2000. 

En virtud de dicho Plan se determinaba que el Área de Rehabilitación Integrada de Txabarri El Sol está compuesta por 54 edificios, de los cuales 19 se encontraban fuera de ordenación. 

Tras varias modificaciones, se ha contratado a la ingeniería LKS la redacción de una cuarta modificación de este Plan, una vez consensuada con el Gobierno Vasco como agente implicado en la gestión urbanística del ámbito. 

Estos son algunos cortes de la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible Integrado de SESTAO.

Vega Galindo – SESTAO

SESTAO VEGA GALINDO. Proyecto de Urbanización pública y primeras 328 viviendas en Vega Galindo, Sestao (España).

La actuación de Vega Galindo se enmarca en el Convenio de Colaboración entre el Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Sestao, firmado en Abril de 2005, con objeto de la regeneración social y urbana de varios ámbitos de dicho municipio. 

Los objetivos de la actuación son:

  • Dar respuesta a la demanda de viviendas del municipio, con la promoción de 1.350 nuevas viviendas calificadas  (135 viviendas sociales, 405 viviendas protegidas en régimen general, 405 viviendas tasadas y 405 libres)
  • Regenerar un barrio muy deteriorado del municipio, que alberga viviendas en mal estado e industrias obsoletas (fuera de ordenación)
  • Ordenar las conexiones de las actuales y futuras infraestructuras del transporte del ámbito, que va a convertirse en uno de los puntos mejor conectados de todo el territorio: metro, tren, tranvía, y el denominado eje del Baionti
  • Reurbanizar todo el área, conforme a la estructura urbana determinada en el PG de Sestao, conectándola con el casco actual, la dársena de la Naval, y el eje Urban Galindo de Baracaldo.Posibilitar los relajos residenciales y facilitar los traslados industriales

Para ello, se declara a la sociedad pública VISESA beneficiaria de la expropiación del área; VISESA gestionará y urbanizará los suelos, y promoverá las viviendas protegidas y tasadas, subastando lo solares resultantes correspondientes a vivienda libre. La sociedad Sestao Berri 2010 se encargará de la gestión de los realojos.

El pasado 21.6.2018 el Gobierno Vasco aprobó el decreto de fusión entre la sociedad pública promotora de vivienda y suelo de Euskadi, Visesa, y Orubide, el prinicipal operador de suelo residencial en la Comunidad Autónoma Vasca. La fusión de ambas sociedades, que ya se contemplaba en el Plan Director de Vivienda 2013-2016, permitirá a la administración vasca optimizar recursos, eliminar duplicidades y reducir costes de gestión. La operación implicará la disolución de Orubide S.A. sin liquidación alguna y una ampliación de capital para Visesa para poder hacer efectivo el canje de acciones previsto en el proyecto de fusión.

VISESA es la sociedad promotora pública del Gobierno Vasco. Cuenta con la participación de BBK, Vital Kutxa y Caja Laboral en su accionariado. Promueve vivienda nueva de protección oficial, de alquiler, tasada y alojamientos dotacionales. Esta entidad, que promueve viviendas de calidad a unos precios y condiciones de financiación asequibles, tiene capacidad para controlar toda la cadena de la vivienda: desde la gestión del suelo hasta la entrega. Visesa ofrece un servicio integral, y lidera la incorporación de la innovación al sector de la edificación en la CAPV.

Sestao Berri es una sociedad pública participada al 50% por el Gobierno Vasco y al 50% por el Ayuntamiento de Sestao. Se creó en 2005 con el fin de ser la herramienta para articular la regeneración urbanistica de Sestao a la vez que actúa con las comunidades de vecinos a nivel social y convivencial. La actividad de la sociedad gira en torno a tres grandes líneas de trabajo: Realojos, rehabilitación y gestión de viviendas municipales.

En la última memoria anual 2017, se enuncia…Evolución previsible:

DE LA SOCIEDAD EN 2018

Las previsiones para el año 2018 de Sestao Berri contemplan un año de actuaciones importantes, entre las que destacan la entrega de 18 viviendas de promoción directa de la sociedad Sestao Berri; la Reedificación de los números 33-35 de la calle Txabarri; el desarrollo de las obras de construcción mediante promoción conveniada en Txabarri 55; asó como la ejecución de las obras de Rehabilitación Energética de los 14 portales objeto del proyecto EU GUGLE (Txabarri 19-21-23, Los Baños 22-24, 59-61-63, Juan Crisóstomo Arriaga 15-17, Autonomía 21-22-24 y La Bariega 2). También se prevé un desarrollo importante de la intervención referida a la red de distribución de calor de barrio “District Heating” bajo la plaza de Vicente Díez y el enganche de 20 portales y la posible encomienda de gestión municipal de la ejecución de las obras de urbanización de la Unidad de Urbanización 4 (UU4), situada en el Solar de Carranza y Paseo del Sol, así como de la Unidad de Urbanización 5 (UU5) situada en la Plaza de Vicente Díez.

En el ámbito de la Rehabilitación por partes, destaca el estudio de la estrategia de intervención en Los Baños 47 y en Txabarri 39, 65 y 69 como posibles candidatos a la solicitud de subvenciones al Gobierno Vasco en 2018-2019. También se contempla estudiar nuevas vías de ayudas con el Gobierno Vasco para las actuaciones del ARI Txabarri-El Sol.

En lo que respecta a las actividades de Gestión del Alquiler, se concentrarán en la aprobación en Junta de Propietarios de la contratación de las obras de Rehabilitación de la envolvente e instalaciones de los edificios de viviendas municipales, autonómicas y mixtos en las 3 actuaciones derivadas del Proyecto EU GUGLE y en la tramitación de las correspondientes subvenciones. También se intentará minimizar el consumo energético de las personas inquilinas mediante la concienciación y la educación energética im- pulsada por el Proyecto EU GUGLE, en línea con lo realizado en el proyecto TRIME, que concluyó en 2017.

En cuanto a las actuaciones de Regeneración cabe destacar la conclusión y entrega de las 163 viviendas de La Punta (Vega Galindo) que permitirá materializar los expedientes derivados de otros ámbitos de actuación, así como la posibilidad de abordar los realojos procedentes de los números 7, 8,10 y 12 de la calle Rivas, el número 17 de Marismas de Galindo y el número 2 de la calle Vega Nueva.

En 2018 también esperamos concluir la titularidad de Txabarri 37,43 y 57, así como de Los Baños 49, y proceder al derribo de Los Baños 51 y Txabarri 57, determinando el uso de interés general que proveerá estos solares en el futuro.

También esperamos redactar y aprobar en 2018 un Programa Estratégico para la Escuela de Aprendices y Casa de Socorro e instar la declaración de un nuevo ARI en La Iberia Behekoa, así como aprovechar las oportunidades de participación en convocatorias europeas que nos permitan aprender de las buenas prácticas en otros pequeños municipios europeos.

Por último, esperamos la aprobación inicial y definitiva de la 4ª modificación del PERRI Txabarri-El Sol que permitirá planificar un desarrollo actualizado y consensuada entre las administraciones socias de Sestao Berri: Gobierno Vasco y Ayuntamiento de Sestao..

Alguien dá más ?

Pocas administraciones tiene tan claro la gobernanza en el campo de la vivienda. Una ley de Vivienda de 2015, cuyo artículo 1 dice:

“…Artículo 1. Objeto.

CAPÍTULO I

Disposiciones generales

1. En desarrollo y cumplimiento del mandato previsto en el artículo 47 de la Constitución, así como en ejercicio de las competencias plenas y exclusivas reconocidas en el artículo 10.31 del Estatuto de Autonomía, la presente ley tiene por objeto la regulación del derecho al disfrute de una vivienda digna y adecuada en el territorio de la Comunidad Autónoma del País Vasco.

2. Los poderes públicos promoverán las medidas oportunas para hacer efectivo el mencionado derecho, bajo los siguientes criterios:

a) Que la vivienda pueda constituir domicilio, morada u hogar estable en el que sus destinatarios o usuarios puedan vivir con dignidad, salvaguardar su intimidad y disfrutar de las relaciones familiares o sociales teniendo derecho legal a su ocupación y utilización.

b) Que resulte adecuada, en razón a su tamaño, para las características de la persona, familia o unidad de convivencia a que vaya destinada, respetando la igualdad de trato y de oportunidades entre hombres y mujeres y atendiendo, además, a las distintas etapas de su vida y a sus necesidades de residencia.

c) Que reúna las condiciones objetivas previstas al efecto en la legislación de ordenación de la edificación y normativa técnica aplicable, en lo que se refiere tanto a su funcionalidad como a su habitabilidad y a su seguridad y salubridad….

Ya está tardando la administración Central en publicar la Ley de Vivienda nacional; sabemos de la existencia de al menos 3 borradores, que parecen dar un paso adelante y dos para atrás,… pero es necesaria, imprescindible, y modelos no le faltan. En algunos campos, como la política de vivienda y ordenación del territorio, no todos somos iguales. Lástima.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.

CREVILLENT

CREVILLENT. POBLACIÓN (INE)

CREVILLENT. PIRÁMIDE DE POBLACIÓN

Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial. Crevillent 2016-2019

CREVILLENT PARO

CREVILLENT DEUDA

 


Son datos fríos, sin cocinar

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.



 

Crevillent es un municipio de 103,30 km2 de la Comunidad Valenciana, situado en la comarca del Bajo Vinalopó en la Sierra de Crevillent a 129 metros de altitud,​ en la provincia de Alicante, y su vecindad con el municipio de Elche le permite formar parte del área metropolitana de Alicante-Elche. Crevillent cuenta con 28 836 habitantes (INE 2017). Situado entre la Sierra de Crevillent y la vega del Segura. Sus límites son: al N, Aspe y Hondón de las Nieves; al E, Elche; al O, Albatera y San Isidro; y al S, Catral, Dolores y Callosa de Segura.

Su término municipal comparte el Parque Natural del Hondo con Elche.

Los habitantes se encuentran repartidos por los diferentes núcleos de población del término: El núcleo urbano de Crevillent, El Barrio de la EstaciónEl Rincón de los PablosLas Casicas, la Pedanía de El Realengo, la Pedanía de San Felipe Neri, núcleo de población donde existe presencia histórica por ser una Pía fundación del Cardenal Belluga.

Al sur del casco urbano discurre la Autovía del Mediterráneo A-7, la cual conecta con el casco a través de la carretera nacional Alicante-Murcia N-340, que cruza en travesía por el interior del núcleo urbano. Además, desde el noreste se vincula con la carretera nacional N-325, en dirección a Aspe y hacia el sur con la carretera CV-875, que conduce al Barrio de la estación de Crevillent, donde se ubica la estación de ferrocarril Alicante-Murcia.

El término municipal de Crevillent cuenta con un desnivel de aproximadamente 800 metros, situándose las zonas más elevadas al norte, en la Sierra de Crevillent, mientras que los puntos más bajos se encuentran al sur, en el Parque Natural del Hondo.

La presencia de este sistema montañoso, perteneciente a la parte más oriental de las sierras Béticas, junto a una depresión escasamente elevada respecto del nivel del mar, hace que existan diversos cauces que cruzan de norte a sur el término municipal, los cuales, si bien están secos la gran mayoría del tiempo, en los episodios lluviosos canalizan el agua hasta las partes bajas del municipio, con cierta tendencia al desbordamiento dando lugar a zonas inundadas. En el presente apartado se evaluarán las inundaciones según el PATRICOVA y según la cartografía disponible en el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

Zonas de alta inundabilidad (10 años)

Crevillent. Término municipal

PATRICOVA

El Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación en la Comunitat Valenciana (en adelante, PATRICOVA), es un Plan de Acción Territorial de los regulados en la Ley 5/2014, de 25 de julio, de la Generalitat, de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje, de la Comunitat Valenciana, y viene expresamente previsto en la Directriz 66 de la Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana, aprobada por Decreto 1/2011, de 13 de enero, del Consell. Es fruto de la revisión del PATRICOVA aprobado mediante Acuerdo de 28.1.2003, del Consell.

Abundantes testimonian de culturas: calcolítica, Paleolítica superior, La Ratlla del Bubo, periodo orientalizante, La Peña Negra, la ibérica, El Castellar, la romana, La Canyada Joan

La derivación del nombre de Crevillent es de la siguiente manera: Carvilius un soldado romano al que le dieron estas tierras a cambio de sus servicios en el ejército y Qirbilyan nombre del primer habitante de la nueva ciudad fundada durante la dominación árabe. Los musulmanes nombraron a la localidad como Qirbilyân y fueron los fundadores del actual Crevillente. Durante la dominación árabe fue una importante población integrada en el Reino de Murcia.

Siguiendo el tratado de Almizra los castellanos conquistaron el sur de la provincia de Alicante en 1244 pero dejaron la localidad con un estatus muy autónomo ya que el poder continuó bajo un raīs o caudillo moro hasta 1318. Las tierras que abarcaba este señorío sarraceno de Crevillente incluían los lugares de Cox, Albatera, Aspe, Chinosa y Monóvar.

En 1296, con la conquista por Jaime II de Aragón del sur de la provincia de Alicante bajo dominio castellano el raīs de Crevillente Muhámmad ibn Hudayr firmó un acta de vasallaje y plena sumisión a la Corona de Aragón. Con la Sentencia Arbitral de Torrellas pasaba de jure la zona definitivamente de la Corona de Castilla a la de Aragón. Jaime II recompensó al raīs con el rango institucional de juez ordinario de los musulmanes de la provincia de Alicante al tiempo que lo confirmaba en la posesión de su señorío. Posteriormente le sucedió al raīs su hijo Muhámmad ibn Áhmad y a éste su hijo Ibrahim en 1316. Tras la muerte de este último en 1318 el señorío de Crevillente pasó al gobierno general del reino de Valencia ultra Saxonam. En 1324 se entregó como señorío al infante Pedro. La población siguió siendo mayoritariamente musulmana durante los 3 siglos siguientes.

En 1439 se vendió a Bernat Requesens. Después del matrimonio de Isabel I de Castilla y Fernando de Aragón pasó al señorío de los Gutiérrez de Cárdenas. La pérdida de los derechos de realengo de esta localidad provocó que sus habitantes se opusieran violentamente a su nuevo señor. Éste sólo pudo ejercer sus derechos a partir de 1481, y sus descendientes continuaron con el señorío. En 1521, durante las Germanías, la población se sublevó contra el señor vigente, Dídac de Cárdenas. En los primeros años del siglo XVII, su población la formaban un< total de 400 familias de las que la mayoría eran moriscos. Así con la expulsión de estos su población se vio reducida a la tercera parte.

Durante la guerra de Sucesión tomó partido por Felipe V de Borbón, el cual en agradecimiento le otorgó el título de villa

“Sobre las ciudades de “nuevos bautizados” y los impuestos que los mismos no pagan a las iglesias sino a sus dueños temporales.

Además de estas dos capitales y las restantes ciudades en las cuales viven los veteranos soldados de Cristo, hay otras no pocas con abundancia de todo tipo de frutos y cereales con multitud de habitantes y de procedencia nada sospechosa, en las que viven los “neófitos” llamados “moriscos” por el vulgo, los cuales son oriundos de los moros y todavía no han sido formados en la fe y se enredan en multitud de equivocaciones mahometanas que profesan en secreto. El nombre de estas ciudades son: Redován que tiene 70 casas, Cox 150, La Granja 50, Albatera 200, el arrabal de Elche casi 500, Crevillent 400 y algunas más, Aspe casi 500, Monóver 280, Petrel 200, Novelda 350, Elda 450. Todos estos domicilios, si se unen en uno, pasan de 3.000. Precisamente en ellas habitan la mayoría de “neófitos”, pues es propio de estas gentes moras que la mayoría de entre su familia y de su propia clase habite en la misma casa. Entre todos estos neófitos, excepto el arrabal de Elche, apenas se cuentan 200 domicilios cristianos. De estas ciudades de neófitos el obispo de Orihuela no percibe nada, ni impuestos, ni los primeros frutos, con grave pérdida para su propia mesa (manutención), cuando los señores de turno reúnen como 6.000 réditos de oro de los impuestos de cada año. Para el obispo solo se recaudan 160 libras en moneda por la administración de los sacramentos, pero puesto que sobre este hecho se ha promovido un litigio en la Rota y ya en el instante de llevar la sentencia, el obispo de Orihuela se abstuvo de la causa una vez recibidas las cartas reales el 4.3.1594.

Crevillent: Vila Vella, el Castell, el Raval y el cementerio mudéjar

 

 

 

…Sin contar con varios restos ibéricos, escasamente caracterizados, documentados en recientes excavaciones en el casco urbano de Crevillent, así como las noticias sobre diversos hallazgos epigráficos y numismáticos romanos recogidos en la historia de Montesinos se puede afirmar con toda certeza que el origen del núcleo urbano actual es una fundación islámica. Para su precisa adscripción se cuenta, en primer lugar, con que no figura entre las ciudades del Pacto de Teodomiro de Orihuela (713). Es al-Idrīsī, geógrafo de mediados del siglo XII, quien cita por primera vez un “hisn Qaribliyān”. Otras citas corresponden a Al-Himyari en el siglo XIV, quien se refiere a la agricultura y al sistema de abastecimiento de agua. Por otra parte, las excavaciones en la Villa Vella ofrecen unas dataciones que están en sintonía con las citas mencionadas, destacando entre finales del siglo XII y primera mitad del siglo XIII para el vertedero almohade de la calle Peine 6-10, y el siglo XIV para el abandono de las viviendas almohades de la calle Villa 34, ambos hallazgos localizados en lo que parece ser la zona perimetral del núcleo urbano. Posiblemente su origen esté relacionado con el aumento de la fiscalidad de fines del siglo X y de los gobiernos taifas que empobrecieron a la población campesina de los territorios castrales y obligaron a abandonar los antiguos poblados fortificados o husūn y trasladarse a los núcleos urbanos, adquiriendo un desarrollo notable, como ocurre en otros lugares del Vinalopó.

De este modo, Qaribliyān quedaba sentado sobre una elevación bien delimitada a Poniente por el cauce encajado de la Rambla del Castellar, y lo integraba un castillo –castrum citado en las fuentes cristianas–, el cual se localizaba sobre una pequeña elevación en lo que hoy es el cine Iris, y lo que sería la medina a sus pies, entre éste y el cauce de la mencionada rambla al Oeste. Tras la expulsión de los moriscos en 1609 y sobre todo a partir de la explosión demográfica del siglo XVIII, este núcleo urbano sufriría considerables transformaciones; los estudios arqueológicos realizados hasta la fecha dan a entender que dicha elevación sería truncada a base de nivelaciones, quedando, por tanto, como testigos del urbanismo medieval sólo las zonas marginales. Vicente Gozálvez ha sido el investigador que ha realizado un estudio en conjunto sobre la evolución del casco urbano de Crevillent. En el mismo estima que el perímetro para mediados del siglo XVI estaría en torno a las actuales calles de Estanco, S. Alberto, Rincón Villa y Plaza Iglesia Vieja.

Otra visión sobre el urbanismo, en este caso sólo medieval, es la de Josep Menargues. Según él, a finales del siglo XIV Crevillent estaba compuesto por un castillo con una ciudadela subcastral, defendida por torres como la de l’Adarop; y el núcleo urbano que a su vez lo formaba la Vila Vella, con cierres y muros, y el Raval. Este raval ocuparía lo que hoy es el barrio de San Joaquín, que le da nombre, y le atribuye un origen feudal. Junto al raval y en dirección a Levante, cerca del lugar conocido por “el barranquet”, sitúa un cementerio o “maqbara” islámico.

Relacionado con ellos contamos con un documento del primer cuarto del siglo XVII donde se cita: “… una casa situada en el Raval de la Villa al cabo de la calle del cementerio de los moros …”, el cual viene a constatar la existencia de ambos.

Bajo este techo vivió una población musulmana con sus diferentes aconteceres hasta que en 1243 Castilla conquista el Reino de Murcia y con él Crevillent. Esta conquista se realizó por medio del reconocimiento de unos protectorados cristianos a cambio de respetar los derechos de diversos arraeces. En 1296, Jaime II ocuparía las tierras del Reino de Murcia, quedándose al fin sólo las del Sur de la provincia de Alicante, por lo que Crevillent pasaría a manos de la Corona Catalano-aragonesa. La política de protectorados no resultó todo lo positiva que se deseaba, por lo que, tras varias rebeliones y demás problemas, a finales del siglo XIII estos protectorados habían desaparecido, excepto el de Crevillent que perduró hasta 1318. Pierre Guichard (1976) ha sido quien ha dedicado un trabajo monográfico a este tema.

En él enumera, entre otros privilegios del ra’is de Crevillent, el derecho de justicia de los musulmanes de Orihuela y parte nordeste del Reino de Murcia, así como el nombramiento de alamín y recaudador de la peyta, gozando en general de amplios poderes, concesiones y diferentes propiedades. Crevillent en este momento jugó un papel de intermediario con las comunidades musulmanas de su entorno más próximo (valle del Vinalopó, Ricote, etc.) y por supuesto con el Reino de Granada; ahí es donde posiblemente esté la razón de ser de este señorío tan vetusto.

El devenir de Crevillent durante la Baja Edad Media está caracterizado por el origen de su población, casi exclusivamente musulmana, por su situación fronteriza, tanto en lo que respecta a Granada como a Castilla, y por estar involucrada en las célebres guerras entre Castilla y Aragón.

Se cuenta con varias estimaciones sobre cifras de la población, si bien es muy difícil reconocer con precisión el número de cristianos. Estos se reducirían a los oficiales de la administración y una guarnición. En el “Capbreve levador de Crevillent” de 1457, en el que aparecen las rentas que recibía Barcelona de Crevillent en el período en que ésta y Elche fueron vendidas a la ciudad condal, sólo constan tres cristianos la población en el siglo XV sería superior a 430 habitantes, obteniéndola entre los impuestos de cabeçatge y gallines –351 y 251 habitantes respectivamente para 1461– y l’almagram –375/437 habitantes para mediados del siglo XV–. Hinojosa (1989, 310-312) hace lo propio para un periodo que va entre 1399 y 1465, a partir de los impuestos del morabatín, cabeçatge, gallines y alfatrà, de los cuales la cifra más baja corresponde a 1399 –329 habitantes– y la más alta a 1461 –481 habitantes–, destacando que los arrendadores son siempre musulmanes, sin aparecer nombres cristianos en estos años. Los censos de Lapeyre, por último, dan una cifra de 938 habitantes en 1563, 1800 para momentos antes de la expulsión de los moriscos en 1609 y 873 para 1646. Estos datos dan una idea de lo que supuso la expulsión de los moriscos, lo cual afectaría de modo significativo al urbanismo de Crevillent, tanto es así que el crecimiento urbano, incluso retrocediera.

La aljama crevillentina estaba regida por dos viejos, un consejo y un cadí que a partir de 1360 es el mismo que para Elche.

Quejas, ataques, injusticias y agravios comparativos, en general, de los cristianos contra los sarracenos crevillentinos serían hechos muy habituales en esta época. A ello hay que sumar las distinciones de tipo cultural y religioso, como la prohibición de relaciones sexuales, el vestido y el peinado. El abuso en el cobro de rentas preocupaba a las autoridades locales de Crevillent por el malestar que producía en la aljama. En momentos de tensión fueron muy frecuentes las restricciones a la libertad de movimientos.

Fijar su residencia resultaba muy difícil, en estas comarcas sobre todo por su proximidad a Granada y por su colaboración con los famosos salteadores o “collerats”, lo cual tuvo también repercusiones económicas, pues se les prohibía recoger leña, sosa, esparto, etc.. Llegaron incluso a sufrir ataques como los del apellido de Elche en 1385 y 1388, lo cual provocó el deseo de abandonar la población definitivamente.

Las incursiones de tropas granadinas provocaron asimismo muchas agitaciones, entre las que cabe destacar las de Ridwan en 1332 que obligaron a los sarracenos de Crevillent a marcharse a Granada. Asimismo, en 1383, ante los rumores de una posible guerra con Granada, l’Infant Martí toma como precaución a mujeres y niños, llevándoselos a Elche, y deja a los sarracenos para que defi endan el castillo. La documentación cristiana, siempre que se dan este tipo de situaciones, nos indica que prefieren huir antes que revolucionarse, muestra del pesimismo respecto a su futuro).

Pero mucho más importantes serían las convulsiones a las que estuvieron expuestos, en ocasiones significativas, a consecuencia de las guerras con Castilla, ya mencionadas, quedando la población seriamente afectada. De ahí que se concedieran en varias ocasiones franquicias de impuestos y tierras a los que se establecieran en Elche y Crevillent, como las que otorgara la Reina Elionor en 1361. En 1375, ocupado Crevillent, una vez más, ya en el epílogo de la guerra castellana, se llevaron a los moros del lugar y hubo que rescatarlos, aunque no deseaban volver por miedo a las represalias de l’Infant Martí, que tuvo que exculparlos.

La emigración en un principio reportaba ingresos, porque tenían que pagar impuestos si se marchaban, y además dejaban las tierras libres para los cristianos y se alejaba el peligro de enfrentamientos de tipo étnico y cultural. Ahora bien, hacia mediados del siglo XIV comenzaron a ponerle freno por la Peste Negra, la Guerra con Castilla; y asimismo, por llevar cultivos a otros lugares, lo que aumentaba la competencia, y por dejar las tierras incultas. Un Fuero de las Cortes de Valencia de 1403 consigue la prohibición a los sarracenos de emigrar fuera de las tierras de señorío y esto fue la tónica durante todo el siglo XV. Así las cosas, no quedaba otro recurso que la emigración clandestina, siendo la puerta de salida las zonas fronterizas como la del valle de Elda y en general las comarcas del Sur, por lo que fueron muchas las disposiciones a lo largo de este siglo prohibiendo o restringiendo la emigración interior de sarracenos valencianos hacia la Gobernación de Orihuela. Esto resultó un error, puesto que hubo un aumento demográfico que, con el tiempo y con otras razones de tipo político, condujeron a la expulsión de 1609…

RECIENTES APORTACIONES AL URBANISMO BAJOMEDIEVAL DE CREVILLENT (ALICANTE): EL CEMENTERIO MUDÉJAR DEL RAVAL. LVCENTVM XXVI, 2007. JULIO TRELIS MARTÍ Museo Arqueológico Municipal de Crevillent, JOSÉ RAMÓN ORTEGA PÉREZ, DANIEL TEJERINA ANTÓN, MARCO AURELIO ESQUEMBRE BEBIA, ARPA Patrimonio

1946 Crevillent

1956 Crevillent

1975 Crevillent

1985 Crevillent

2000 Crevillent

2004 Crevillent

2010 Crevillent

2017 Crevillent

2018 Crevillent

 

 


Las primeras referencias de interés datan del siglo XVI, cuando bajo el control del Duque de
 Maqueda, Crevillent experimenta un fuerte crecimiento demográfico y económico al amparo de la agricultura de secano, hasta que con la expulsión de los moriscos (base de la economía local), el 4.10.1609, la ciudad quedó reducida a un tercio, entrando en una crisis de la que no se recuperó hasta el siglo XVIII

El momento de crecimiento demográfico y económico, no se produjo hasta bien entrado el siglo XVIII gracias a la agricultura y artesanía del esparto, ésta última de origen musulmán. También es de destacar la continua búsqueda de agua en el interior de la sierra, perforándola por medio de minas, como la Mina del Poble.

En el siglo XIX, Crevillent realiza su desarrollo urbanístico hacia el Oeste, al otro lado del cauce de la Rambla con edificios tan emblemáticos como el Teatro Chapí o la ermita del Pont, a pesar de las dificultades económicas y políticas.

1877 Crevillent. Plano parcelario del expediente de saneamiento y reforma interior por José Guardiola Picó

La reforma planteada comenzó por el centro histórico, el cual “tiene las calles más angostas que no permiten el tránsito de carruajes y se componen en su mayor parte de construcciones antiguas y ruinosas que afean sobre manera el ornato público,” coincidiendo con el núcleo originario de la población, de época medieval, surgido entorno al castillo.

El Ayuntamiento creó una comisión formada por el alcalde, Alonso Morales Hurtado, y el síndico Elías Pastor para determinar las zonas de actuación y los honorarios del arquitecto, que comienza por “las calles del Mesón, Travesía de ídem, San Roque, Peine, San Francisco, San Alberto, Estanco, Villa, Travesía de ídem, Acequia, Cruz de Ruiza, San Sebastián, Mayor, San Miguel y Abrevadero, y Plazas Vieja, de la Iglesia Vieja y del Salitre,” por entonces la zona sur de la villa, indicando la numeración y medidas de las fachadas.

El arquitecto José Guardiola plantea, siguiendo las pautas de la Real Orden de 1846, mejorar las condiciones de vida de la población, la circulación rodada y el ornamento público, planteando “ la imperiosa necesidad del ensanche de sus calles” y mejorar “sus condiciones higiénicas y salubres”.

La reforma se tramitó entre los años 1876 y 1878, si bien los cambios fueron mínimos, afectando a las calles y plazas que tenían mayor tráfico rodado y de personas, como las calles Abrevadero, Acequia y Cruz de Ruiza, y la calle San Roque y Plaza de la Iglesia Vieja (entonces del Ayuntamiento), por for- mar parte de la antigua carretera de Alicante a Murcia (Alto de las Atalayas), que atravesaba la población. El resto quedaron tal cual y tampoco se redactaron los planos del resto de la población.

1884 Travesía de Crevillent

Infraestructuras del transporte en el entorno de Crevillent

En lo que a la industria se refiere, el devenir histórico en los siglos XIX y XX, tiene su razón en la evolución de la artesanía y manufactura del esparto y del junco que evolucionó a una potente industria alfombrera, cuyos antecedentes datan de la edad media.

En los primeros años del siglo XX, la presencia de telares mecánicos en Crevillent adaptados a la alfombra, posibilitaron la transformación de la industria de las esteras de fibras duras en modernas alfombras de lana, dando lugar al despegue de esta industria. Inicialmente se sigue el modelo de tipo familiar, comenzando a partir de los años cuarenta la creación de grandes empresas origen de las actuales, con una producción aproximada de 3.500.000 m2, y una exportación que supone más del 40% del total. El número de empresas dedicadas a este sector fue creciendo a lo largo de la centuria, en especial en la década de los sesenta, momento en que se inicia la segunda modernización de la maquinaria (sistema jacquard), que hizo de Crevillent el principal centro productor peninsular de alfombras.

Repasando la historia, se puede comprobar que la principal actividad de la economía de Crevillent ha sido la industria alfombrera, sin embargo, en la actualidad, se ha visto claramente superada por la industria del CALZADO. La industria de la ALFOMBRA y MOQUETA, en cierta mejor.a desde la crisis económica, ocupa el segundo lugar. El tercero en el ranking es la ALIMENTACIÓN, focalizada en la empresa DAMEL, seguido de la MADERA. Por último, la industria del PAPEL, el METAL y la QUÍMICA también ocupan un puesto de relevancia en la actividad industrial de Crevillent.

Cuevas Urbanas en Crevillent


“…La arquitectura subterránea forma parte del patrimonio arquitectónico de buena parte del territorio nacional, aunque se le ha relegado a un segundo plano en favor del patrimonio edificado. Sin embargo, la importancia que posee este tipo de arquitectura la hace merecedora de ser estudiada a fondo, sobre todo por la trascendencia cultural y social que ha poseído y que posee.

La vivienda subterránea podemos incluirla dentro de la arquitectura natural o rupestre, entendiéndose como tal aquella arquitectura que la propia naturaleza o la acción del hombre ha conformado en el terreno.

En épocas históricas anteriores, como el Paleolítico, la cueva natural o caverna era utilizada como refugio o lugar de reunión por una sociedad que inteligentemente todavía no estaba desarrollada. Pero al alcanzar e] hombre un grado más elevado de civilización (alrededor de 5.000 años antes de nuestra era), comienza a construir cuevas artificiales, primeramente excavadas en la tierra y posteriormente en la piedra.

Las cuevas excavadas por el hombre son posibles en terrenos constituidos por materiales desmenuzables y fáciles de tallar, secos y muy impermeables, siendo depósitos de rocas sedimentarias en la mayoría de los casos. La situación de las cuevas no está ligada a unos tipos concretos de materiales; están directamente relacionadas con el clima y las condiciones socioeconómicas.

Se presentan en las zonas con clima árido y cálido donde la vegetación es escasa e igualmente en las regiones con bruscas variaciones de temperatura, deforma que ]a vivienda subterránea protege tanto del exceso de calor y frío como de los fuertes. vientos. Existe un gran número de países a lo largo del mundo donde se localizan este tipo de viviendas, pero esta arquitectura alcanza su máxima representatividad y desarrollo en los países de] área mediterránea…

…La ciudad, asentada al pie de la sierra, se encuentra en contacto con numerosos barrancos de no muy profundo cauce y estrecho intertluvio, y con laderas suaves cuando la altura de las crestas que los separan es mayor. Estas crestas, o a veces pequeños montículos, están constituidas por margas, areniscas y conglomerados. Estos materiales son los más aptos para excavar en ellos este tipo de vivienda: son impermeables, aislantes de la humedad, blandos al pico, con la propiedad de endurecerse por la acción atmosférica, y reguladores de la temperatura exterior.

La evolución urbana de la ciudad se estabiliza en el siglo XVIII, donde empieza una nueva vida, con expansión creciente, aunque limitada por sus escasos recursos agrarios y el carácter secundario de su industria esterera respecto a la agricultura.

Aunque las cuevas excavadas puedan tener una posible relación con las cuevas neolíticas, el trogloditismo actual arranca del siglo XVlII y sobre todo es un fenómeno que alcanza al XIX y a la primera mitad del XX, iniciándose su declive a partir de 1950.

Mapa de la evolución urbana de Crevillent hasta 1970. (Fuente: González Pérez, V. “Crevillente Estudio urbano, demográfico e industrial”. 1983

El origen de este tipo de vivienda en Crevillent, se debe fundamentalmente a 3 factores: gran presión demográfica, pobreza de los medios de subsistencia y unas condiciones geográficas favorables para su excavación, influyendo sin duda también la generalización de este tipo de vivienda en el este y sudeste español.

Actualmente, el número de cuevas está disminuyendo, ya que en 1967 se llevó a cabo una política de supresión y limitativa de las reformas en las mismas; con la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana, se prohibía de forma oficial la excavación o ampliación de nuevas cuevas.

La disposición del suelo es el factor que determina la orientación de la cueva. La ejecución de la misma no parte del hecho de tener preconcebido el tipo y distribución que se ha de realizar antes de su excavación, sino que es el resultado de la excavación que el suelo ha permitido trazar al Maestro de Pico, y se obtendrá como resultado una cueva, la cual que catalogar de forma general dentro de una tipología.

Ésto, unido al hecho de la posterior ejecución de construcciones anexas en algunas viviendas subterráneas, nos permite clasificarlas en 4 tipos fundamentalmente: cueva, casa-cueva, cueva-patio delantero y cueva-patio interior…

José Antonio García Aznar, Joaquín Antonio López Davó, Jaime Ferri Cortés, Vicente Raúl Pérez Sánchez, Juan Carlos Pérez Sánchez, Antonio Jiménez Delgado y Leoncio Rodríguez Valenzuela. Las cuevas de Crevillent (Alicante). Estudio y catálogo gráfico. Actas del Tercer Congreso Nacional de Historia de la Construcción, Sevilla, 26-28 octubre 2000, eds. A. Graciani, S. Huerta, E. Rabasa, M. Tabales, Madrid: I. Juan de Herrera, SEdHC, U. Sevilla, Junta Andalucía, COAAT Granada, CEHOPU, 2000.

Plan de Acción Comercial de Crevillent

El nuevo Plan General de Crevillent-2007, de aprobación municipal provisional del 31.10.2007, tiene por objetivo la adecuación a la legislación urbanística vigente así como actualizar la regulación, planificación y ordenación territorial que desde el anterior Plan de 1983 ya ha quedado superada u obsoleta.

Desde el Plan General de Ordenación Urbana aprobado por la Comisión Provincial de Urbanismo de 29.10.1968, la adaptación del mismo a la Ley 19/1975 de 2 de mayo, que reformaba la Ley sobre el Régimen del Suelo y Ordenación urbana de 12.5.1956

Entre sus objetivos generales está la integración en el área metropolitana para participar de forma coordinada con el resto de municipios del entorno en la toma de decisiones sobre protección y aprovechamiento de los recursos naturales, infraestructura viaria y ferroviaria, equipamientos a escala metropolitana, oferta de suelo y oferta turística.

La morfología actual del suelo urbano se pretende conservar, manteniendo la densidad de la  población y mejorando las dotaciones de equipamientos y zonas verdes. No obstante, el Plan establece las superficies de suelo necesarias para absorber la demanda previsible del crecimiento previsto, ofreciendo suelo para el turismo de segunda residencia en zonas de sierra baja, así como suelo para uso residencial en el espacio urbano y suelo destinado a acoger las actividades económicas secundarias y terciarias. Igualmente hace referencia a la creación de suelo edificable residencial e industrial en los barrios periféricos de San Felipe Neri, El Realengo, la Estación y Las Casicas.

Entendiendo que la carretera nacional N-340 es el eje vertebrador del crecimiento urbano de Crevillent y que tanto los suelos industriales como los residenciales surgieron y se desarrollaron a ambos lados de la carretera, el Plan plantea el aprovechamiento de las fachadas de las vías de gran tránsito como “escaparate de la tradición histórica industrial y económica crevillentina”.

Por este motivo se propone la consolidación de los suelos industriales actualmente calificados, rellenando los intersticios del planeamiento actual en el tramo entre Elche y Crevillent y previendo su expansión a lo largo de las dos vías principales transversales a la CN-340, la carretera de Torrevieja y la carretera de La Estación buscando los nudos de enlace con la autovía A-7.

El afianzamiento del tejido industrial se entiende, desde el Plan, como motor de un posterior desarrollo residencial, por lo que se plantea la expansión del suelo residencial, tanto mediante actuaciones de reforma interior del actual suelo urbano como mediante la clasificación de nuevo suelo residencial.

PGOU Crevillent 2007

En el actual suelo urbano se proponen 2 actuaciones globales de reconfiguración del casco urbano:

• Las actuaciones a lo largo de la Rambla central, para completar la configuración urbana de este espacio que se convertirá en el gran equipamiento lineal verde y de ocio, eliminando la fractura que el antiguo cauce supone en el tejido urbano, posibilitando la vertebración del tejido urbano existente a ambos lados.

• La reforma de la zona comprendida entre la Rambla central y el Paseo de Donantes de Sangre, con la eliminación del actual uso industrial y su sustitución por residencial, terciario y dotacional, permitiendo el cierre urbano hasta el trazado de la ronda sur de Crevillent.

En esta zona se prevé la ubicación de un intercambiador de transporte, incluyendo una estación de ferrocarril de cercanías.

Fuera del casco urbano, la expansión del suelo residencial se ha propuesto hacia Elche mediante desarrollos de baja densidad, con viviendas aisladas o agrupadas similares al que Elche plantea hacia Crevillent.

Estas zonas se encuentran bien comunicadas mediante la CN-340 y la CN-325 y, al estar erigidas sobre lomas suaves, poseen unas vistas excelentes hasta el mar.

La alternativa de crecimiento hacia el norte se ha desechado debido a las dificultades orográficas y la presencia de barrancos y ramblas, mientras que la alternativa de crecimiento hacia el Sur, que contemplaba el anterior Plan General, se mantiene, por ser una expansión natural que gracias al desarrollo de la Ronda Sur podría ejecutarse a medio plazo.

En los barrios periféricos principales, San Felipe Neri, El Realengo, la Estación y Las Casicas se prevé la expansión de suelo suficiente para albergar las necesidades de crecimiento poblacional, estableciendo una zona industrial en San Felipe con frente a la autovía y como continuación del área industrial de Catral.

Por lo que respecta al suelo no urbanizable, éste tiene el mismo tratamiento que en el Plan precedente, manteniendo las zonas actuales de protección de la Sierra y el Hondo, ampliándolas a los cauces y a las zonas arqueológicas.

El suelo calificado como urbano coincide con el ya existente en Plan anterior, salvo algunas zonas que por sus necesidades de urbanización pasarán a ser Suelo Urbanizable, como son las zonas industriales Oeste y Este, el sector situado entre San Vicente Ferrer, la Rambla y el Sector A, cuyo actual uso industrial se pretende reformar en uso residencial, así como un sector residencial en la zona norte del municipio.

PGOU Crevillent 2007. Clasificación y Calificación del Suelo

El planeamiento, a su vez, divide el suelo urbano en las siguientes zonas de ordenación:

  • El Núcleo Histórico, constituido por la Vila Vella.
  • La Ampliación del Casco, formada por las zonas de San Rafael, Rambla Norte, parte de Parc Nou, Calvario, Eixample Oest y Coves.
  • El Ensanche, que está constituido por las zonas de Eixample Sud, resto de Parc Nou, Parquet y Puixança, así como los núcleos de San Felipe, Casicas, Rincón de los Pablos y Estación.
  • La Edificación Abierta, que incluye zonas de nueva ordenación.
  • Viviendas aisladas adosadas, desarrolladas en zonas de nuevo desarrollo de media y baja densidad y el barrio de El Realengo.
  • Industrial en manzana, que corresponden a las zonas del antiguo suelo urbano y que el nuevo Plan clasifica como urbanizable, así como el I-6 y Cachapet y la zona de nuevo desarrollo del I-11.
  • Industrial aislado, que corresponde al resto de zonas industriales tanto existentes como de nueva creación.
  • Terciario en manzana, en los frentes de fachada a la carretera CN-340.

Crevillent Texto Refundido Revisión PG 2011

El incremento de suelo calificado en el nuevo Plan General es de 2.183.179 m2 que representa aproximadamente un 29,24% respecto al planeamiento vigente. El incremento del suelo urbano, por su parte, ha sido del 32,09% y del conjunto del suelo urbanizable, del 27,67%. La superficie total del suelo calificado en este Plan General, es decir suelo urbano y urbanizable, es el 9,23% de la superficie del término municipal.

PGOU Crevillent 2007. Sistema de espacios abiertos

Las previsiones de crecimiento poblacional las realiza el Plan General para las áreas de Suelo Urbanizable, y haciendo la distinción entre primera y segunda residencia.

PGOU Crevillent 2007. Previsiones crecimiento poblacional

 

A nadie se le escapa lo excesiva que, con la vista actual, ha resultado la previsión. El PGOU se aprobó previo a la última crisis, y hoy, Crevillent alcanza los 29.000 habitantes. La hipótesis de crecimiento anualizado que el PGOU incluía como pesimista (188 Hab/año), se ha ido cumpliendo, salvo por el bache entre 2010 y 2016 (cuando se produjo crecimiento negativo.

Calificación urbanística de Crevillent en el entorno de las zonas industriales.

Tipología de las zonas industriales de Crevillent

Naves industriales en suelo industrial en Crevillent

Naves industriales fuera de suelo industrial en Crevillent

 

El Plan Estratégico Industrial de Crevillent

La elaboración de un Plan Estratégico, establece importantes retos a futuro para la ciudad de Crevillent. Este debe adaptarse a la realidad territorial y a la estructura institucional y de gobernanza. Es por ello que la involucración y colaboración del Ayuntamiento, entidades, agentes sociales, y ciudadanía, trabajando juntos a favor de la Ciudad y su desarrollo, es de gran importancia para cumplir con los objetivos. Uno de los puntales de cualquier planificación es la industria, puesto que afecta a retos económicos, sociales y demográficos.

La Planificación es una herramienta de gestón que permite apoyar la toma de decisiones de las organizaciones en torno al quehacer actual y al camino que deben recorrer en el futuro para adecuarse a los cambios y a las demandas que les impone el entorno y lograr la mayor eficiencia, eficacia, calidad en los bienes y servicios que se proveen. La toma de decisiones de las instituciones se realiza a partir de un diagnóstico de la situación actual, a través del análisis de “brechas” existentes y establece cuales son las acciones que se tomarán para llegar a un “futuro deseado” el cual puede estar referido al mediano o largo plazo.

En materia económica, y según los planes y estrategias promovidos por la Generalitat Valenciana, la Nueva Economía por la que se apuesta está basada en el conocimiento y el desarrollo empresarial, y se orienta hacia el fortalecimiento de nuestros sectores tradicionales, (en el caso de Crevillent es destacable LA ALFOMBRA) el desarrollo de nuevas actividades económicas emergentes y la adopci.n y difusión de nuevas tecnologías.

Por último, es necesario que el Plan Estratégico Industrial de la Ciudad de Crevillent está adecuadamente alineado tanto a nivel territorial como en los distintos fondos, agentes e iniciativas a escala nacional e internacional, con el objetivo de maximizar los niveles de eficiencia en la coordinación y utilización de los recursos públicos y privados.

Crevillent, Isocronas teóricas de accesibilidad en 30 minutos

Crevillent, ha reducido en los últimos años su actividad industrial, basada inicialmente en la alfombra, y posteriormente en la fabricación de calzado, en la actualidad la industria mantiene un porcentaje del 21% sobre la economía de la ciudad. Destaca la tasa de paro del municipio, siendo esta de las mayores de la Comunidad Valenciana. De los análisis industriales se puede observar que, en los principales sectores productivos, las industrias auxiliares se encuentran en el municipio, estando menos representadas las agroalimentarias.

La base de la economía crevillentina fue la industria de la alfombra, con su mayor esplendor en la década de los 80, ocupando el primer lugar en la producción y exportación nacional.

Actualmente, la industria del calzado es el de mayor importancia en el municipio, promovida por la expansión de industria de la ciudad d’ Elx. Del censo del IAE se deduce que, si bien en la actualidad el peso de la economía recae en el sector servicios, con un porcentaje del 68,8% de las actividades económicas, la industria sigue teniendo un peso relevante y aglutina el 21% de las actividades económicas de Crevillent.

En el sector servicios destaca la actividad comercial con un 52,2% de todas las actividades censadas, siendo el comercio minorista el que más porcentaje de actividades concentra (36%). En lo referente a la economía, se realizar. un estudio que contemple, por un lado, la empleabilidad del municipio, mientras que, por otro lado, se analizará con detalle la actividad económica del sector industrial.

El Plan de Acción Territorial

Plan de Acción Territorial

El Plan de Acción Comercial

En la Comunitat Valenciana se han definido 21 Áreas Comerciales que resultan de la agrupación de asentamientos y municipios en torno a núcleos comerciales urbanos que ejercitan sobre ellos influencia, desde un punto de vista de dependencia comercial y generación de flujos de atracción y evasión de gasto.

Esta delimitación permite caracterizar el funcionamiento del territorio en materia de provisión de bienes y servicios de carácter supramunicipal, implementando una figura intermedia de análisis entre la provincia y el municipio. Se delimita a partir de la identificación de municipios que tienen más capacidad de generar influencia comercial, denominados cabecera comercial.

La provincia de Alicante se estructura en nueve Áreas Comerciales, cuyas cabeceras son Alcoi, Dénia, Benidorm, Villena, Elda, Novelda, Elx, Alicante y Orihuela-Torrevieja.

La ciudad de Crevillent se integra dentro del sistema de ciudades del Área Comercial d’Elx. Este Área Comercial está formada por 4 municipios: Elx, Santa Pola, Crevillent y Guardamar del Segura, con una población total de 303.718 habitantes.

Area Comercial de Elx

El Área Comercial d’Elx está integrada por 4 municipios en los que residen 303.718 personas. Elx ejerce el papel de cabecera comercial y cuenta con una población de 228.348 habitantes, equivalentes al 75% de la población del área comercial. Crevillent es el tercer municipio del Área comercial d’Elx, con una población que representa el 9,4% de la población del  área.

Algunos rasgos significativos de la dinámica poblacional dentro del Área Comercial d’Elx se sintetizan en:

  • Es la tercera Área comercial más grande de la provincia de Alicante, después de la de Alicante y Orihuela-Torrevieja. Concentra el 16% de la población de la provincia. Además, es la quinta área comercial más poblada de la Comunitat Valenciana.
  • Durante el período 2001-2008 el área comercial ha experimentado un crecimiento poblacional moderado del 22%, ligeramente inferior al experimentado por la provincia de Alicante, cuya tasa de crecimiento para el mismo período es del 26,3%. Sin embargo la tasa de crecimiento del área supera a la de la Comunitat Valenciana, igual al 18,5%.
  • El crecimiento poblacional en el Area Comercial d’Elx sólo supera el aumento de población de las áreas comerciales de interior: Novelda, Villena, Alcoi y Elda-Petrer.
  • El aumento de población del área durante el período 2001-2008, cifrado en 54.903 residentes, implica un aumento del gasto de la población en bienes de comercio de 194,14 millones de euros en este periodo.
  • Los cuatro municipios del Área Comercial muestran un incremento de población, pero destaca Guardamar del Segura con un aumento del 68,3% y Santa Pola, con un incremento del 56,6%. Elx y Crevillente, con incrementos poblacionales respectivos de un 17,2% y un 14,7% son los que presentan las tasas de crecimiento más bajas del Área. Se pone en evidencia el dinamismo poblacional de los municipios turísticos frente a los del interior en el período analizado.
  • Concentración poblacional. El 75% de la población del área se corresponde con la de la ciudad d’Elx, que destaca por ser una de las tres cabeceras comerciales valencianas con mayor primacía sobre los municipios de su área de influencia, en la misma línea que las Areas Comerciales de Sagunto y Villena.
  • Las previsiones de población para el año 2012, apuntan un crecimiento poblacional del área comercial del 7,3%, mostrando el dato unas expectativas de crecimiento similares a las de la provincia de Alicante y la Comunitat. El aumento poblacional incide en el comercio minorista en tanto que los residentes de un área o región son los principales consumidores y generadores de gasto en el sector minorista.
  • Expectativas de crecimiento. Santa Pola y Guardamar del Segura son los municipios con mejores expectativas de crecimiento poblacional en el área comercial, mientras que para Crevillent o Elx, las previsiones de incremento poblacional son un poco menos favorables que para el conjunto del área, situándose en torno al 5% con respecto a su población actual.
  • Se detecta poca presencia de extranjeros en el Área Comercial de Elx Esta población representa el 15% de la población total, si se la compara con la presencia en la provincia de Alicante (23,6%) o la Comunitat Valenciana, del 16,8%.

El Patrimonio Industrial

Este artículo expone el caso de la fachada de un edificio industrial denominado La Casa de les Persianes, construido a finales del siglo XIX evocando la arquitectura califal cordobesa en un paisaje de campiña donde existieron batanes de transformación de esparto.

Durante casi un siglo, fue taller de carpintería, elaboración de persianas de madera, de hilados y batán de picado de esparto.

Tras la demolición del edificio, en el último tercio del siglo XX, parte de la fachada fue adquirida y trasladada por el Ayuntamiento al nuevo parque municipal con un planteamiento ornamental. Desde entonces, este tramo de fachada es un Patrimonio Histórico y Etnológico descontextualizado, no protegido por la legislación.

“…La Casa de les Persianes fue un edificio fabril construido torno a 1889, caracterizado por una fachada de estilo neo-árabe con reminiscencias de la arquitectura califal al estar realizada en cantería. Se desconocen las razones de su inspiración: tal vez fuera la moda historicista de la segunda mitad del siglo XIX, ayudada por los vínculos familiares y profesionales de sus artífices con Tarragona y Barcelona (foco artístico historicista/modernista); o, también, por el pasado islámico, mudéjar y morisco de una localidad cuyo paisaje conservaba una apariencia “morisca”.

El estilo neo-árabe era por entonces uno de los símbolos arquitectónicos nacionales en los pabellones de las Exposiciones Universales de fines del siglo, como la de Barcelona (1888), donde dicho estilo estuvo representado por los pabellones provinciales de Sevilla y Alicante, casualmente –o no– un año antes de las primera noticia que tenemos sobre el proceso de construcción de La Casa de les Persianes.

Se desconoce la identidad del arquitecto, así como la del taller cantero. La propiedad del inmueble correspondió al matrimonio compuesto por Julio Gallardo Cortés y la tarraconense María Mas Quesada. Es probable que la obra fuera encargada por Julio Gallardo Cortés a su suegro, Ramón Mas Espinosa, tal vez maestro de obras.

Según la documentación consultada en el Archivo Histórico Municipal de Crevillent, entre 1893 y 1895 fue sede de la sociedad “Mas y Poveda”: carpintería donde elaboraban persianas de madera, taller de hilados y batán. En el siglo XX, con los sucesores Julio Gallardo Mas y Julio Gallardo Aznar sería batán de picado de esparto y taller espartero hasta 1968, aproximadamente, al extinguirse la sociedad “Gallardo y Compañía, S.L.”, establecida entre este último y Francisco LLopis Candela.

Dado que no se tiene constancia de otro edificio industrial con semejantes características estilísticas y temprana cronología en la provincia de Alicante, estaríamos ante uno de los primeros ejemplos provinciales de arquitectura industrial con dicha estética, ya que los referentes conocidos de arquitectura residencial o industrial se corresponden con las primeras décadas del siglo XX.

El traslado de parte de la fachada historicista al parque municipal, hacia 1977-1978, supuso –inconscientemente– una vuelta a las propuestas de fines del siglo XIX, en las cuales el estilo neo-árabe aplicado a los pabellones de las exposiciones nacionales o universales solía asociarse a entornos ajardinados. Además, en ellos eran típicos los accesos monumentales destacados y las naves laterales con arquerías repetidas de raigambre islímica, siendo la arquitectura califal cordobesa una de sus fuentes de inspiración. Este estilo, asociado a la actividad económica, pretendía ofrecer una imagen de poderío no siempre acorde con la realidad socioeconómica del entorno. En cierto modo, estos requisitos también se dan en el caso de La Casa de les Persianes.

Un paisaje, una arquitectura: Localización y descripción general

Originalmente, La Casa de les Persianes se ubicó al sur de la localidad, entre tierras de cultivo beneficiadas por el agua procedente de un ramal de la acequia con origen medieval denominada La Font Antiga, como también lo fueron los batanes situados a fines del siglo XIX cerca de La Creu de Ruïssa, cruz delimitadora del antiguo casco urbano. La acequia llegaba desde la Sierra de Crevillent, a través del cauce de La Rambla. Los batanes de esta zona vieron sustituida la fuerza motriz del agua por la electricidad, ya a mediados del siglo XX.

La Casa de les Persianes estuvo distribuida en tres naves y un acceso torreado en torno a un patio central.

Recientemente fue presentada La Casa de les Persianes al XIII Simposio Internacional de Mudejarismo (Teruel, 2011). En la comunicación se remarcó que, en el caso que nos ocupa, el estilo neo-árabe compartía rasgos comunes con el estilo neo-mudéjar al recrear características arquitectónicas hispanomusulmanas carentes de rasgos orientales directos y con frecuentes rasgos eclécticos, por ejemplo, de tipo neo-gótico como el arco trilobulado. Por otro lado, se empleó el término “neo-árabe” dado el uso exclusivo de sillería en la fachada monumental, siendo la piedra una materia prima tradicional en la Sierra de Crevillent. Además, en el estilo neo-mudéjar y su precedente mudéjar, aparte del ladrillo pueden aparecer elementos de cantería.

Por otro lado, aunque a finales del siglo XIX estaban establecidas ambas denominaciones, caracterizando los estilos de los pabellones en las Exposiciones Universales, los límites entre los estilos neo-medievales islámicos fueron imprecisos hasta inicios del siglo XX, siendo frecuente la aplicación general del término “árabe”.

Otros factores, como el vínculo de sus fundadores con Cataluña y la falta de un referente arquitectónico concreto, posibilitaron la hipótesis de una imitación basada en la arquitectura islámica andaluza a partir de publicaciones gráficas o literarias, viajes, etc. Se consideró, además, el factor del emplazamiento periurbano de La Casa de les Persianes, siguiendo uno de los rasgos típicos del estilo neo-árabe en España.

Evocando la arquitectura medieval hispano-musulmana

Un análisis preliminar del edificio en su emplazamiento original constata la típica articulación según los criterios de la arquitectura industrial decimonónica.

Las naves o pabellones y el destacado módulo de acceso se distribuyen en torno a un patio central. Desde el acceso torreado podían controlarse las labores internas y el paso de carruajes a través del zaguán; sin embargo, ya existían precedentes de estas características desde las alhóndigas medievales islámicas.

Aunque en la arquitectura historicista alicantina son frecuentes los basamentos de sillería, los sillares con acabados almohadillados, rústicos y lisos, o el uso de arcos trilobulados neo-góticos, es innegable el recuerdo de la arquitectura califal cuando vemos –en sillería– el basamento de nivelación para contrarrestar la pendiente del terreno y el alzado. Evocaciones también percibidas en el pilar de sección cuadrangular situado en la arcada geminada de herradura de la segunda planta del cuerpo torreado y – especialmente– los arcos de herradura peraltados sin decoración.

El arco trilobulado de acceso, los antepechos abalaustrados, las cenefas semicirculares, el empleo de teja plana alicantina en la techumbre y el lucernario son anacronismos que delatan el eclecticismo de esta época si se pretendía evocar la arquitectura musulmana. Otro ejemplo: los antepechos abalaustrados en bajorrelieve de los arcos de herradura podrían estar imitando los barandales construidos durante la Edad Moderna en los arcos de La Giralda de Sevilla, anterior alminar almohade.

Similar morfología de ventanales con arcos de herradura, dispuestos en sucesión repetitiva, con sus celosías, a ambos lados del acceso principal los vemos, por ejemplo, en imágenes del Pabellón de Agricultura de la Exposición Agrícola, Industrial y Minera celebrada en Murcia el año 1900, obra del arquitecto Pedro Cerdán Martínez; si bien en este caso las dovelas fueron remarcadas con la clásica bicromía en rojo y blanco, típica de la arquitectura califal cordobesa.

Tan sólo queda el vestigio de un pasado que fue…

En torno a 1968, tras la extinción de la empresa “Gallardo y Cía., S.L.“, llegó el abandono y posterior derribo del edificio, acaecido entre los años 1977-1978. Parte de la fachada neo-árabe fue adquirida por el Ayuntamiento, siendo trasladada y montada en el nuevo parque municipal, en una acción meritoria realizada con un planteamiento ornamental, sentimental y forzado por las circunstancias. El episodio fue constatado todavía en la Revista de Semana Santa local de 1979.

A través de una conversación con Cayetano Belso Aznar, alcalde de Crevillent entre 1971 y 1979, conocemos su impulso personal posibilitando la instalación parcial de la fachada en el parque municipal recién creado, así como otros detalles de interés:

La Casa de les Persianes no estaba protegida y fue vendida por su propietario –Julio Gallardo Aznar– a una empresa constructora, la cual solicitó al Ayuntamiento un permiso de edificación para un bloque de viviendas. Éste fue concedido a condición de que una parte de la fachada fuera reubicada, sin coste para las arcas municipales, a la entrada de una cueva-vivienda, en el espacio disponible de un rincón del parque.

El propio alcalde dejaba constancia del crecimiento industrial, urbanístico y socio- cultural de Crevillent en aquellos años convulsos a través de revistas locales, y entre los proyectos citaba la creación del nuevo parque municipal, pese a los condicionantes económicos, políticos y burocráticos. La finca donde se ubicaría el parque fue adquirida en 1973, siendo inaugurado en 1977. En este año, los proyectos de creación –en el propio parque– de un Museo Etnográfico de la Fibra, Centro Arqueológico y Casa de Cultura daban sus primeros pasos. A la par, urbanísticamente, se acometía el Plan Parcial Nº 7 en la zona de la C/ Millán Astray (hoy C/ Óscar Esplá), donde se ubicó originalmente La Casa de les Persianes. Los proyectos culturales seguían su curso durante 1978. Sin embargo, de ellos sólo el Museo Arqueológico es una realidad, situado en la casa construida a inicios de los años 30 por iniciativa de Pascual Mas Mas, presidente de la Diputación Provincial de Alicante por aquella época. Junto a la casa se ubicó parte de la fachada neo-árabe.

Si el abandono de La Casa de les Persianes vino a coincidir, aproximadamente, con los años de promoción de la industria alfombrera a nivel nacional mediante los certámenes de la Exposición Industrial Crevillentina, poco después –en 1976– tuvo lugar –en el parque– un Concurso de Oficios Artesanales Crevillentinos, por iniciativa de Manuel Penalva García y también patrocinado por el Ayuntamiento, donde se hicieron demostraciones sobre confección de hilaturas, tejidos y utensilios de espartería manufacturados o fabricados con medios mecánicos preindustriales).

La primera fase de demolición de La Casa de les Persianes quedó “inmortalizada” por la cámara fotográfica de Alfonso Candela Candela), tras el desmantelamiento manual de la mayoría de las tejas en las techumbres y el derribo de paredes. Precisamente él nos informa en un artículo de que hacia mediados de 1977 había desaparecido gran parte de La Casa de les Persianes, estando en construcción un edificio de viviendas ocupando la mayoría del solar.

Por tanto, La Casa de les Persianes no fue demolida íntegramente en una fase, sino que fueron dos episodios separados por un lapso de tiempo impreciso, aunque breve, pues la reconstrucción posterior que se hizo de la fachada en el parque, entre 1977-78, contaba con dos ventanales y la sillería del cantón sur.

La recogida de sillares, su traslado y el montaje de un tramo de la fachada neo-árabe en el Parc Nou fue realizada por la empresa “Marmolera San Cayetano”, dirigida por Antonio Candela Belén (1929-2011). Una conversación con su hijo, Antonio Candela Davó y con José Antonio Zaplana García, participantes en los trabajos, ha convertido los recuerdos en datos de primera mano. Antonio Candela Davó recuerda que los trabajos de demolición comenzaron desde el interior, dejando la fachada para el final. También facilitó las fotografías adjuntas, pertenecientes a la colección de su padre, unas en blanco y negro y otras en color, aunque las primeras tal vez no fueran realizadas por el padre sino por el fotógrafo local “Fotos Pepe”; reiterando que entre la realización de unas y otras transcurrieron pocos días o semanas. Las primeras serían usadas por Antonio Candela Belén para esbozar sobre ellas medidas y líneas delimitadoras, realizando posteriormente un plano de despiece previo al apeo de los elementos de sillería que se pretendían numerar durante el derribo.

Sin embargo, cuando intervino la empresa la demolición estaba avanzada, por lo que Antonio Candela Belén apenas pudo iniciar un plano de despiece a escala 1:10. Dicho plano no se llegó a concluir, pues el derribo se realizó en dos o tres jornadas y sólo pudiendo recuperar con premura piezas de sillería entre los escombros, no pudiendo numerarlas correctamente in situ, ni extraerlas una a una; de ahí que al reconstruir parte de la fachada en el parque municipal no todas coincidieran en su orden original, salvando el inconveniente gracias a la similitud entre las numerosas existentes.

El montaje de la fachada en el parque se hizo adosándola al frontal de una antigua cueva, exponente del hábitat popular tradicional en Crevillent con funciones de vivienda, de almacén de aperos agrícolas o de taller de hilados, etc..

Los actos de carga, descarga y recolocación de bloques fueron realizados mediante una grúa que los elevaba con unas pinzas, las cuales fueron elaboradas expresamente por un taller especializado en la vecina ciudad marmolera de Novelda.

La recomposición de parte de la fachada resultó algo alterada respecto al referente original. Así, hoy en día, en la fachada se aprecia una sola hilada de sillares configurando el basamento de nivelación, cuando originalmente había dos. También se remató el paramento lateral que contiene dos grandes arcos de herradura con cinco antepechos abalaustrados en bajorrelieve recuperados de la demolición de la fachada original para realizar en su nuevo emplazamiento el papel de barandilla y jardinera. En ese paramento el aparejo vertical de sillarejos a modo de soga y tizón está invertido, si lo comparamos con la disposición que tenían en la fachada original decimonónica.

Los trabajos de recomposición finalizaron con la construcción de un mirador mediante columnas de piedra, así como bancos y basamentos marmóreos.

En la actualidad, los principales deterioros en los antepechos de las arcadas están relacionadas con la oxidación de los anclajes de hierro que sujetan los elementos tallados en cantería, los cuales acaban provocando fisuras y estallidos en la piedra.

Valoración para un debate

En definitiva, conviene tener presente el contexto en el cual se desarrolló el salvamento de este tramo de fachada y ser conscientes de poder contar con un vestigio de un edificio representativo de unas actividades productivas en un pasado no muy lejano, como pueden ser la manufactura del esparto, o las labores de cantería, etc. Estamos ante un Patrimonio Histórico-Etnológico descontextualizado, no protegido por el vigente Plan General de Ordenación Urbana (2007-2011) y a merced de actos vandálicos. Un destino más incierto que el augurado originariamente por la entidad de la fachada: el cambio de emplazamiento y función entre los siglos XIX y XX, pasando de fachada simbólica de un taller a un nostálgico vestigio en un espacio que no reúne todos los requisitos para considerarse Jardín Histórico, pero con solera en el pasado local y con posibilidades culturales. Pese a su descontextualización, ¿cabría otorgarle el rango de Bien de Relevancia Local, toda vez que ya existe –desde 1998 y 2011– normativa autonómica sobre dicha categoría? Sea como fuere, conviene tomar medidas para evitar su deterioro por erosión, vandalismo o actuaciones inapropiadas.

LA FACHADA NEO-ÁRABE DE “LA CASA DE LES PERSIANES” DE CREVILLENT (ALICANTE): EL INCIERTO DEVENIR DE UN PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO INDUSTRIAL. Mas Belén, Bienvenido. Historiador y Arqueólogo. III JORNADAS DE PATRIMONIO INDUSTRIAL ACTIVO. 2013 Universidad de Murcia.

Areas Estratégicas del área urbana ALICANTE-ELX

El contexto territorial de Crevillent también se puede analizar desde el punto de vista de la Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana (en adelante, ETCV), la cual lo ubica dentro del Área Urbana Integrada de Alicante – Elx. El municipio de Crevillent se encuentra, de acuerdo a la Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana (en adelante, ETCV), dentro del Área Urbana Integrada de Alicante – Elx. Un Área Urbana Integrada se define como un ámbito territorial formado por agrupaciones de municipios definidos por criterios morfológicos, de movilidad, de actividad económica y mercado de trabajo, entre otros, que pueden considerarse, con independencia de sus límites administrativos, como células urbanas de funcionamiento conjunto.

En el entorno urbano de Alicante y Elx se define un conjunto de .reas estratégicas que están llamadas a ocupar un papel clave en la cualificación del entorno urbano. Dentro de este conjunto se distinguen las siguientes figuras:

  • Areas de nueva centralidad.
  • Areas de oportunidad.
  • Areas de regeneración urbana.
  • Areas de regeneración del litoral.
  • Bulevares urbanos.

Las áreas de Nueva Centralidad “comprenden aquellos tejidos urbanos que acogerán nuevas funciones residenciales y económicas en el territorio, generando unas demandas de movilidad que será necesario satisfacer con sistemas de transporte público anticipándose cuando sea posible a la ejecución de las actuaciones urbanas previstas en estas zonas”. En las inmediaciones de Crevillent existen dos:

Tejidos urbanos situados al Oeste de Elx (partida de Matola), junto a la futura estaci.n del AVE, la cual, en principio, podría convertirse en un espacio dinámico y central al que habría que conectar con los tejidos urbanos de Elx y Crevillent. No obstante, la experiencia nacional e internacional en alta velocidad, indica que en las estaciones periféricas no aparecen apenas desarrollos urbanísticos industriales puesto que la alta velocidad es un servicio de pasajeros. De este modo, será el siguiente espacio sobre el que se recomienda pivote la nueva centralidad.

El sur de Crevillent en la conjunción de la A-7 con la AP-7 es un espacio ligado con las dinámicas de un futuro “nodo de actividades económicas” de la Vega Baja, y cuenta con el potencial necesario para desarrollar un ámbito de nueva centralidad en el territorio.

Por otro lado, se encuentran las áreas de Regeneración Urbana, que son “tejidos urbanos que presentan problemas de carácter urbanístico y social que requieren intervenciones integradas, de gran alcance en muchos casos, para mejorar las condiciones de habitabilidad, integrar a los colectivos con dificultades y conectar estos tejidos con el resto de la ciudad.” En concreto, en Crevillent se cuenta con el Barrio de les Coves.

Otra figura presente en la ETCV es el concepto de áreas Funcionales, que se definen como “ámbitos territoriales de escala intermedia para una planificación y gestión supramunicipal capaz de articular el espacio regional”. A continuación, se muestran las áreas funcionales en el entorno de Crevillent.

Si bien Crevillent pertenece al .rea funcional de Alicante-Elx, este municipio es colindante a las áreas funcionales de La Vega Baja y a la de El Vinalop., por lo que, además de los planes y las actuaciones que tengan lugar en su área funcional, también se deberán tener en cuenta aquello que suceda en éstas dos áreas funcionales colindantes puesto que podrían ser de especial importancia para el municipio.

Plan Estratégico Industrial de Crevillent

Y este es el auténtico reto de Crevillent, dependiendo de la relación de Elche y Alicante, defender su territorio y aunar esfuerzos con ambas. Pese a NO haber obtenido los fondos con la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado 2023, pelear con la OGIC (Oficina de Gestión Industrial de Crevillent) por una actividad económica, como en su tiempo fueron las alfombras, que ancle los habitantes y las inversiones en un territorio histórico cruce de caminos entre la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana.

 

Hoy en Crevillent son poco más de 15.016 viviendas y una población de 28.838 habitantes


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.

EIBAR

EIBAR. Población (INE)

EIBAR. Pirámide de Población (INE)

EIBAR. Deuda

EIBAR. Paro

 


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento. 



Éibar es una ciudad y municipio de 24,78 km², de la provincia y territorio histórico de Guipúzcoa, en el País Vasco en la comarca del Bajo Deva, situada a orillas del río Ego, en la cuenca del río Deva, limitando con la provincia de Vizcaya, conformando con la vecina localidad de Ermua un mismo conjunto urbano, y rodeada por los montes Arrate, Akondia y Urko al N, y Galdaramiño e Illordo al S.

La «Muy Ejemplar Ciudad», fue fundada con el nombre de Villanueva de San Andrés de Éibar, pero siempre ha sido conocida con el nombre de Éibar. La población recibió el fuero de constitución de la villa en el año 1346.

Desde siempre, la actividad económica principal ha estado basada en la manufacturación del hierro, que dio lugar a una pujante industria armera que se dio el sobrenombre deVilla Armera (ahora “Ciudad Armera“) y que se diversificó a mediados del s XX, dando lugar a multitud de productos.

Éibar limita al N con Marquina (Vizcaya), al S con Elgueta y Vergara, al E con Elgóibar y Placencia de las Armas, y al O con Mallavia, Ermua y Zaldívar, que pertenecen a Vizcaya.

 

Éibar tiene, además del núcleo urbano, 5 barrios rurales: Otaola-Kinarraga, Aginaga, Arrate, Mandiola y Gorosta.

Atraviesa la villa la carretera general de Donostia-San Sebastián a Bilbao. La situación topográfica, que es la correspondiente a un pueblo entre montañas, ha hecho extremadamente difícil la construcción, que sin embargo, tanto en el aspecto fabril como en el de viviendas, la colocan entre las principales ciudades, no capitales de provincia, de Euskal Herria.

La obra, en parte, es debida al Estado, que dio a su reconstrucción el impulso necesario para llegar a lo que es hoy: aparte, cabe destacar muy especialmente la labor municipal realizada en estrecha colaboración con la iniciativa privada, que han hecho posible que con su esfuerzo común surgiese una gran población bien urbanizada, con edificios modernos de 8 y 9 pisos (los nuevos edificios construidos en Isasi por la Inmobiliaria Municipal Eibarresa, Sociedad Anónima IMESA, (hoy disuelta y enredada en “swaps”), tienen 12 y 13 pisos) que dan a la misma el aspecto de una ciudad, y además de una gran vitalidad, debido a su calidad de población industrial en continuo auge, lo que se traduce, por otro lado, en un nivel de vida económico y social.

El clima es el mismo de toda la zona: muy lluvioso, con inviernos no muy fríos y veranos en los que a excepción de unos pocos días de calor fuerte, la temperatura es agradable. La localidad se halla asentada sobre terreno constituido por calizas y margas areniscosas. En su parte E y próximos al casco urbano se encuentran terrenos formados por afloraciones ofiticas. Al N del mismo se observan terrenos de rocas calizas y margas.

El río Ego es el principal río del municipio, si bien es cierto que por sus terrenos pasa el río Deva, pero es tan escasa su presencia que carece de importancia para el municipio. El Ego desemboca en el Deva en Málzaga, ya en el límite municipal. Los afluentes del Ego, que bajan de los montes que rodean a la ciudad, son pequeños regatos que forman estrechos valles. Los más importantes son el Txonta, el Matxaria, el Unbe y el Abontza.

Todos los ríos están muy afectados por el desarrollo de la ciudad, que ha modificado sus cauces y sus aguas. Únicamente en sus cuencas altas se puede encontrar algún resto de su primitiva riqueza biológica. Los cauces han sido cubiertos por las edificaciones, tanto industriales como urbanas, y sus aguas se han visto muy afectadas por la contaminación fecal e industrial. Se está procediendo a la implantación de colectores de recogida de aguas negras e industriales para su posterior tratamiento, así como a descubrir los cauces en la medida de lo posible.

Éibar está rodeada de montes de escasa altura que la encierran en un valle profundo por su estrechez. Destacan cumbres como Urko (791 m) y Kalamua (768 m) por el norte, y Galdaramiño y Egoarbitza (730 m) por el S. Al E, sobre la desembocadura del Ego en el Deva, se levanta Karakate (749 m) enfrentado a Arrate.

Los montes están cubiertos de bosque, en su mayoría dedicados a la explotación forestal de pino insignis, pero todavía quedan algunas manchas de la vegetación autóctona de robles, hayas y abedules, combinados con campas dedicadas al pasto.

La naturaleza de los terrenos es de caliza y margas areniscas con un clima muy lluvioso y de temperaturas agradables

“…El origen de la industria armera de Eibar se encuentra en las antiguas Reales Fábricas que fueron instituidas por la corona en Guipúzcoa y Vizcaya con el objeto de suministrar a ésta armamento para sus ejércitos durante el Antiguo Régimen. Existían fábricas de este tipo en diversas localidades estando especializada cada una de ellas en un tipo distinto de armamento: espadas en Tolosa, armas de fuego en Durango y Placencia de las Armas etc. Estas fábricas no eran más que centros administrativos donde funcionarios reales se encargaban de verificar el cumplimiento tanto cualitativo como técnico de los encargos realizados por el Estado. En el caso de las armas de fuego de la fábrica de Placencia, estos encargos se efectuaban a través de asentistas que negociaban directamente con los representantes de los gremios armeros la subcontratación de las piezas necesarias para construir las armas. Cada uno de estos gremios repartía la producción asignada entre los talleres de la zona. 

Eran cuatro los gremios armeros principales: cañonistas (forjadores, martilladores, limadores y barrenadores), llaveros (constructores de la parte mecánica del arma), cajeros (artesanos fabricantes de las culatas y ajustarlas a las piezas de hierro del arma) y aparejeros (éstos eran los encargados del montaje final y acabado del arma de fuego).

Tras la Guerra contra la Convención (1793-1794) en que la provincia de Guipúzcoa fue fácilmente ocupada y la localidad de Eibar saqueada por las tropas francesas, quedó en evidencia la escasa idoneidad estratégica del emplazamiento. Esta situación llevó a la Corona a tomar la decisión de crear una nueva Fábrica en Oviedo, establecimiento que fue imponiéndose a Placencia como destinatario de los encargos reales. El declive de la fábrica de Placencia a lo largo del siglo XIX fue cada vez más acusado hasta su definitivo cierre en 1865, en lo que influyó sin duda, el decreto en favor de la libertad de industria para este sector dictado en 1860. 

La desaparición del sistema gremial fue el detonante del crecimiento de la ya incipiente industria privada de armas que alcanzó un enorme desarrollo en años posteriores.

El despegue de la industria armera de Eibar se inició en la década de los 80 impulsado por varios factores.

La última guerra carlista (1872-1876) tuvo efectos determinantes en el devenir posterior de la industria, ya que el Estado, receloso de potenciar una industria de carácter militar en una región donde el alzamiento carlista había adquirido enorme intensidad, prefirió dotar a sus tropas de armas fabricadas en la fábrica de Oviedo y en caso de necesidad importarlas del extranjero. Esta situación llevó al sector a especializarse en armas destinadas al mercado civil como las de caza o los revólveres y pistolas, estando la mayor parte de las empresas localizadas en Eibar, que se convirtió en el principal núcleo urbano de la zona. La mayor integración en la economía nacional e internacional favorecida por la instalación de una estación de telégrafo (1883) y la construcción de un ramal del ferrocarril (1887) favoreció el acceso de los productores eibarreses a un mercado en el que la demanda de armas cortas estaba atravesando una coyuntura enormemente favorable. Desde el punto de vista de la oferta jugó un papel importante en la expansión del sector la introducción de la electricidad que permitió superar las limitaciones productivas que hasta entonces había impuesto la energía hidráulica. La producción, sostenida principalmente por las ventas de revólveres, creció hasta cotas insospechadas en el transcurso de unos pocos años.

Durante el segundo decenio del siglo XX la incorporación de las pistolas automáticas a la producción eibarresa intensificó esta tendencia alcanzándose el máximo histórico de producción anual en 1917 con en torno a 700.000 unidades vendidas entre armas cortas y largas.

Pero sin duda, gran parte del éxito de la industria armera vasca fue su peculiar organización industrial, que le permitió adaptarse con facilidad a las circunstancias y competir en los mercados internacionales, destino de la mayor parte de sus ventas, donde dirigieron sus esfuerzos habida cuenta de las escasas dimensiones del mercado interior.

 

La industria armera vasca experimentó su máximo crecimiento a finales del s XIX y comienzos del XX gracias, principalmente, al crecimiento de las exportaciones de armas cortas y revólveres que llegaron a suponer en torno al 90 % del total de sus ventas. Esta industria se encontraba concentrada en torno a la localidad de Eibar que, junto a otras poblaciones guipuzcoanas y vizcaínas, conformaban la denominada “Zona armera”. La competitividad internacional de la industria armera de Eibar respondía en gran medida a la flexibilidad y adaptabilidad otorgadas por su estructura de distrito industrial marshalliano clásico. En Eibar coinciden muchas de las características propuestas por la literatura sobre distritos industriales destacando, entre otras, la especialización en un producto relativamente homogéneo como las armas de fuego, el predominio de las PYME en su estructura productiva y las relaciones de subcontratación entre ellas, la existencia de reglas internas e instituciones que velan por el cumplimiento de las mismas, así como la creación, gracias a la cooperación entre empresas, de instituciones para el fomento del desarrollo de la industria característica del distrito.

Fue el rey Alfonso XI de Castilla quien otorgó a la villa de Eibar fuero de constitución el 5.2.1346, no obstante, para entonces ya existía una realidad social asentada en torno a la iglesia de San Andrés. La concesión de la carta puebla vendría a modificar este núcleo de población que en adelante se sometería a una planificación individualizándola de su entorno y organizándola en casas y calles (Barrenkale, Elgetakale y Somera o de Txurio). Con este proceso de urbanización se va creando un nuevo modelo jurídico autónomo en el que sus pobladores podían ejercer libremente sus actividades y organizar su concejo al margen del poder feudal.

En virtud de la carta-puebla concedida por el rey Alfonso XI el año 1346, el núcleo de la población de Eibar, en torno a la parroquia de San Andrés, fue cercada y torreada. El pueblo estuvo en su tiempo cercado y torreado con 3 puertas de entrada; y se compone de 6 calles empedradas, de las cuales 3 son bastante costaneras y las otras 3 en llano, con más de 2 plazas”. Los distritos electorales, en el año 1600, se dividían en 3 en el casco urbano y otros 3 en la población rural, a la que se agregaban el arrabal y los barrios de extramuros. Su distribución regía de la siguiente manera; el cuerpo de la villa, Barrenkale, Elguetakale y Txurio-kale; y la población rural se agrupaba en las cofradías de Soraen, Akondia y Arexita. 

El concejo de esta villa, los curas y clérigos de su parroquia de San Andrés tuvieron al fin del s XV algunas diferencias con Juan López de Gamboa, señor de la casa solar de Olaso de Elgóibar, patrono a la sazón de la misma iglesia, sobre la percepción de los diezmos provenientes de ella. Pendiente el pleito en la real corte, transigieron sus cuestiones por medio de una escritura de concordia. Otorgóse ésta entre dichos Juan López y su mujer D.ª Isabel de Mendoza, de la una parte, y el bachiller Pedro de Urquizu, apoderado de los cabildos secular y eclesiástico, de la otra, en la villa de la Guardia a 5.7.1501, reducida a los capítulos siguientes: 1.° Que por razón de los diezmos y rentas de la expresada parroquia diesen perpetuamente al dicho patrono y sus sucesores cien ducados anuales. 2.° Que de esta cantidad se pagase a los citados clérigos la en que estaban condenados por sentencia. 3.° Que ambos cabildos, secular y eclesiástico, hubiesen de consentir en que el Juan López fuese absuelto de la excomunión en que estaba condenado, cuando viniese la confirmación de este convenio. 4.° Que los mayordomos de la iglesia hubiesen de entregar al patrono los cien ducados de renta dentro de veinte días desde que viniese la confirmación. 5.° Que con el resto de los diezmos se pusiese otro beneficiado, además de los cinco que había entonces, para el servicio de ella.

Hubo varios intentos de invasión de uno y otro lado del Bidasoa. Uno, en 1557, que no tuvo efecto. El otro, en 1558, fue protagonizado por 2.000 guipuzcoanos que invadieron Laburdi; entre éstos estaban los eibarreses que acudieron encuadrados a las órdenes del alcalde Juan Martínez de Arrizabalaga. En sesión del Ayuntamiento de 20.11.1625, se dio cuenta de una R.C. fechada en Madrid el 11.11.1625, y en ella se decía a Guipúzcoa que el vecino reino preparaba alguna invasión y que convendría disponer un núcleo de gente para enviarlo a Fuenterrabía; con este motivo, la Provincia aconsejaba que los pueblos tomasen las medidas que eran del caso. Eibar, además de las disposiciones ordinarias de proveerse de pólvora y plomo, tomó otro acuerdo que denota la necesidad que de educarse aptas para la lucha y la guerra sentían las gentes en aquella época azarosa y revuelta. Disponía aquella resolución del Ayuntamiento que en adelante todos los vecinos y moradores de la villa, comprendidos entre los 18 y los 60 años de edad, viniesen armados con espadas los domingos y fiestas, bajo pena de 200 maravedís, y este acuerdo se incluyó entre las ordenanzas municipales para que se guardase siempre. Tampoco posee Eibar ningún documento que nos diga el número de soldados que mandó a la frontera con Laburdi, ni la cuantía del sacrificio que se impuso en virtud de los acontecimientos que se sucedieron después de 1634, año en que a las órdenes de un eibarrés ilustre, Diego de Isasi y Sarmiento, coronel de las fuerzas guipuzcoanas, tomaron parte tan principal los hijos de esta provincia, así en la guarda de los límites como en la entrada en Laburdi en 1638, y más tarde peleando dentro de nuestro territorio contra el enemigo invasor. Solamente sabemos que reunido el Concejo el 31.7.1638 dio poder al alcalde Sebastián de Zumaran para que tomase a censo hasta 200 ducados en plata o vellón para socorro de la gente que de esta villa salió a la frontera.

El representante de Eibar que acudió a la Junta particular celebrada por la provincia en la iglesia de Nuestra Señora de Olaz, en Azpeitia el 10.1.1652, trajo la nueva de que aquel congreso había acordado mandar cien infantes para el ejército de Cataluña, y de que según el repartimiento hecho entre los pueblos para completar aquel número, debía la villa eibarresa enviar un soldado, y reunida ésta acordó a su vez hacer un reparto en metálico entre los mozos de la calle y de la casería para recaudar, antes del 1.° de enero siguiente, las cuotas asignadas a cada uno. Aquellos mozos que no hubiesen pagado su parte serían sorteados y aquel a quien tocase la suerte sería el infante que iría de la villa, entregándosele el dinero recogido, sin que pudiera poner sustituto, como castigo, sin duda, de su morosidad en el pago. A la guardia de 300 infantes que la provincia, reunida en la Junta Particular de Hernani el día 7.7.1667, acordó poner en la frontera de Francia ante el temor de una invasión, tuvo que contribuir Eibar con tres soldados y los designados para cubrir sus plazas fueron Andrés de Zubiaur, Juan Bautista de Barrundia y Francisco de Arguiano, a cada uno de los cuales se le dieron seis reales de a ocho para el camino. Así bien para constituir el núcleo de 200 infantes que la provincia reunió por reparto entre los pueblos en mayo de 1671 con destino a la Armada Real, además de los 38 que mandó por su cuenta, correspondieron dos a Eibar. Inacabable labor seria la de dar cuenta de todas las amenazas e invasiones francesas que se temieron o realizaron en nuestro suelo. Pasémoslas por alto, ya que fue escasísima su influencia en Eibar. El Tratado de Utrech hecho en 1713 parecía garantía suficiente de que hablan de terminarse estas luchas constantes, pero en 1719, por haberse infringido lo establecido en aquel convenio, estalló de nuevo la guerra y volvieron las luchas y las alarmas. El duque de Berwick con sus soldados y enorme cantidad de municiones, artillería gruesa, carros de mulas y bueyes entró en Irún. Eibar aportó en la parte que le correspondía, soldados que hicieran frente a la audacia del francés. Con la destitución de Alberoni del cargo de primer ministro de Felipe V, y en virtud de la adhesión de España a la Cuádruple Alianza, cesaron las hostilidades y en agosto de 1721 se firmó el tratado de paz. Desde entonces, mientras el trono de Francia estuvo ocupado por la dinastía de los Borbones no volvió a alterarse la paz entre Francia y España.

En la matxinada de 1718, levantamiento popular vasco debido a la no aceptación del R. D. del 31.8.1717 que trasladaba las aduanas a Bilbao y puertos, suspendió el trabajo de la fábrica real de armas de Placencia donde se verificaban las armas elaboradas también en Eibar. Eibar se sumó asimismo a la revuelta con todas sus consecuencias.

A la par que la guerra de bandos y que las distintas invasiones de los franceses dejaban su impronta se fue desarrollando el auge de una industria que condicionará el devenir histórico de Eibar durante 4 siglos. La industria armera se asentaba sobre una base gremial (cañonistas, cajeros,aparajeros y llaveros ) que facilitaba la capacidad de producción y la especialización de la misma. De este modo, la monarquía castellana se apoyó en la infraestructura creada en el valle del Deba para obtener una gran cantidad de armas y hacer frente a sus necesidades. Así se formó una red de pequeños talleres familiares dedicados a la fabricación de escopetas, arcabuces, mosquetes y fusiles y unido a ellos una actividad comercial con numerosos mercados no sólo con la Península sino también con las colonias del Nuevo Mundo.

Edad Contemporánea

El año de 1766 fue pródigo en conmociones populares. Madrid fue testigo del motín de Esquilache. Barcelona, Navarra, Aragón y Andalucía sufrieron también los efectos de tumultos semejantes. En Gipuzkoa se verificó la sublevación conocida con el nombre de Machinada. En Euskal Herria Norte las rebeliones contra el despotismo borbónico tuvieron también importancia. La Matxinada tuvo su origen en la carestía de los cereales y de otros artículos de primera necesidad. Comenzó en Azcoitia el 14.4.1766; amotinadas las clases populares, se dirigieron a Azpeitia, y reunidas con las gentes descontentas de los pueblos cercanos formaron pronto un rústico ejército que pasaba de 1.500 luchadores. Eibar también tomó parte en esta algarada. En el acta de la sesión que el Ayuntamiento general celebró el día 20.4.1766 se hace constar que la gente acumulada en el salón y las escaleras de la casa concejil era tanta que se hacía imposible anotar los nombres de los asistentes. En aquella sesión se leyó una carta que la provincia escribió desde Azpeitia; en ella se concretaban los acuerdos tomados por aquella villa para apaciguar los ánimos exaltados de los insurgentes, y se expresaba el deseo de que Eibar por idénticos medios consiguiera el mismo fin. La justicia y eclesiásticos de Eibar accedieron a lo expuesto en la carta y la Diputación ofreció mandar las medidas para que las pusieran en la casa concejil. A consecuencia de los alborotos ocasionados por los matxines muchos sublevados huyeron de Eibar por no caer en manos de la justicia. Cuando los eibarreses supieron que ésta conocía los nombres de aquéllos, armaron gran escándalo. El día 4 de mayo celebró sesión el Ayuntamiento y por no haber acudido el alcalde Sebastián de Zumaran, presidió la reunión Andrés de Areitio.

Después de las revueltas producidas con la Matxinada de 1766, debido a la carestía de los cereales y de otros artículos de primera necesidad, unos años más tarde, en 1794 las tropas francesas arrasaron la ciudad. Fue incendiada la Casa Consistorial, las escuelas y parte de la Iglesia, además del derrumbe de 116 casas de distintos barrios y del arrabal. Las guerras carlistas dejaron también su impronta en una población fundamentalmente liberal que a finales del s XIX, el 6.8.1897, vive su primera huelga por motivos laborales en la fábrica que suministraba revólveres y escopetas a la Casa Quintana y Hermanos en Méjico. Esta huelga sirvió de germen para que el Socialismo arraigase en Eibar.

“…La guerra entre España y Francia de los años de 1794 y 1795 dió a conocer un hecho que siempre había sido descuidado por el Gobierno español. No era posible seguir manteniendo las fábricas de material de guerra cerca de la frontera con Francia.

Teníamos en el Norte de Navarra las 2 fábricas de municiones de Eugui y Orbaiceta; en Cataluña, la de San Sebastián de la Muga, y además las 2 fábricas más importantes de la nación de fusiles, una en Placencia (Guipúzcoa) y otra en Ripoll (Catalúña).

Poco después de comenzadas las campañas Eugui, Orbaiceta y San Sebastián de la Muga cayeron en poder de los invasores y amenazaron seriamente Placencia, pues los franceses llegaron a saquear e incendiar Eibar.

Ante este estado de cosas, era imprescindible establecer nuevas fábricas de material de guerra en lugares seguros y muy alejados de la frontera francesa.

Por estas circunstancias y por sus características especiales, fué elegida Asturias para la instalación de 2 fábricas militares; una de municiones y otra de armas.

“El Sr. Conde del Campo de Alange hizo relación del expediente que se empezó a formar el año de 1785 sobre facilitar la conducción de las municiones de guerra de las fábricas de Orbayceta y Eugui a los puertos del Océano, para darles desde ellos el destino conveniente; en lugar de conducirlas, como ahora se ejecuta, desde las mismas fábricas por tierra al «Brocal del Rey» y desde allí por el Ebro a Tortosa; de cuya variación se supone que han de resultar ventajas al Servicio, y considerables ahorros a la Real Hacienda.

Se enteró el Consejo de todo lo que se ha proyectado, discurrido, informado y calculado en el asunto; y considerando, que desde que se empezó a tratar de él, han variado mucho las circunstancias de aquella frontera, y por consiguiente la seguridad de las fábricas; le pareció que por ahora y hasta tiempo más oportuno, conviene suspender el expresado proyecto; y que entretanto, para no estar pendientes en tiempo de guerra de solo aquellas fábricas, se examine si en diversa parte o partes del Reino hay posibilidad de establecer otra u otras, con las proporciones requisitas (requeridas) para que sean subsistente, seguras, abundantes y económicas en todo tiempo y S.M. conformándose con este Dictamen resolvió se ponga en práctica.”

Consejo de Estado del 18.6.1792

Noticia de los maestros-armeros de los cinco gremios que constituyen la Real Fábrica de Armas de Oviedo, con expresión de los que en virtud de Real Orden vinieron de la provincia de Guipúzcoa a el principio del establecimiento, de los que en Oviedo tomaron posteriormente asiento voluntario y de los últimos que vinieron también por Real Orden, a saber:

Maestros cañonistas que de Real Orden se transfirieron de la Provincia de Guipúzcoa al establecimiento de la Real Fábrica de Armas de Oviedo y procedieron a hacer contratas con el Mariscal de Campo Don Francisco Vallejo que fueron aprobadas por S.M. en Real Orden de 15 de Junio de 1795 a excepción del artículo en que se estipulaban 8 años de permanencia en la fábrica, que debía ser durante por el tiempo del agrado de S.M. de cuya orden quedaron inteligenciados por el referido General, y no se convienen a formalizar por ante Escribano estas contratas sin introducir en ella alteraciones.Antonio Guisasola, Félix Guisasola, Agustín Alvizuri, Domingo Alvizuri, Bartolomé Uzuriaga, Agustín Eguren y Josef Joaquín de Orozco.

Maestros cañonistas que últimamente vinieron por Real Orden de 2.6.1796, y tienen la circunstancia en la contrata de permanecer por el tiempo del agrado de S.M.: Lucas Antonio Osoro, Francisco del Coro y Joaquín Aguirre.

Maestros llaveros que de Real Orden vinieron al principio del establecimiento, y que se hallan en las mismas circunstancias que los cañonistas que vinieron en el mismo tiempo expresado arriba: Joaquín Tomás Calderón, Domingo Echevarría, Silvestre Careaga , Manuel Joaquín de Iribe, Xavier Ignacio Aguirre, Diego Arizmendi, Juan Azarloza, Andrés Antonio Morúa, Miguel Antonio Ibarra y Andrés Astigarraga, Domingo Zulaibar, Josef Zulaibar, Ramón Meave, Francisco Villar, Miguel Echeverría, Domingo Egocheaga, Joaquín Alberdi Vergara, Ignacio Maquibar, Josef Andrés de Acha, Josef María Amillategui, Manuel Calderón, Francisco Morúa, Agustín Echeverría, Manuel Gorostegui, Juan Mendizábal, Joaquín Alberdi  y Joaquín Egocheaga.

Otros maestros llaveros que voluntariamente tomaron asiento, y se contrataron en Oviedo con la circunstancia de permanecer por el tiempo del agrado de S.M.: Diego Areder, Victoriano Calderón, Matías Uribe, Juan José Gorostegui, Andrés Olañeta, Joaquín Aguirre, Francisco Antonio Orbea, Pedro Aramburu, Fernando Astigarraga, Andrés Egocheaga, Salvador Arana Gorostola, Ignacio Ysasi, Josef Luis Arizaga, Manuel María Ascárota, Félix Antonio Ibarzábal, Juan Andrés Zuluaga y Agustín Astigarraga, Félix Eguía, Fernando Vascarán, Antonio Bilbao y Mariano Gomiziaga.

Otros llaveros que últimamente vinieron de Guipúzcoa en virtud de Real Orden de 24 de Enero del año corriente: Andrés Egocheaga Mayor, Pedro Maria Madariaga, Francisco Andrés Madariaga, Josef Yzaguirre.

Cajeros que de Real Orden vinieron al principio, y se hallan en iguales circunstancias que los demás Armeros que vinieron con ellos al principio del establecimiento: Fernando Ibarzabal, Domingo Ibarzabal, Domingo Arguiarro, Francisco Vergara, Josef de Vergara, Domingo Vergara, Juan Josef Urcaregui, Martin Guisasola, Ignacio Ariznabarreta y Pascual Trebino.

Otros cajeros que voluntariamente tomaron asiento y se contrataron en Oviedo, y tiene en la contrata la circunstancia de permanecer por el tiempo del agrado de S.M.: Josef Celá, Lorenzo Ibarzábal, Juan Bautista Alberdi, Miguel Abarzabalegui, Rafael Sufriategui.

Otros cajeros que por Real Orden de 2.6.1796 vinieron últimamente, y tienen en la contrata la circunstancia de permanecer por el tiempo del beneplácito de S.M.: Domingo Barrutia Mayor, Raymundo Celá, Francisco Ignacio Olañeta, Francisco Olañeta y Agustín Vergara.

Aparejeros que en virtud de Real Orden vinieron al principio y se hallan en iguales circunstancias que los demás maestros que se transfirieron a el establecimiento de la fábrica en la misma época: Antonio Doiztúa, Francisco Doiztúa, Fernando Bascarán, Pedro Manuel Gasteaci, Pedro Francisco Echevarría, Juan Bautista Guisasola, Pedro San Martín, Pedro Ignacio Arregui y Félix Eguía, Joaquín Calderón y Lorenzo Aramburu.

Otros aparejeros que voluntariamente tomaron asiento y se contrataron en Oviedo, y se menciona en la contrata la circunstancia de permanecer por el tiempo del beneplácito de S.M.: Lorenzo Doiztua, Ignacio Aguirre, Josef Mateo Arana, Pedro Azpiri, Josef Antonio Gasteaci y Pedro Josef Gasteaci.

Bayoneteros que de Real Orden vinieron al principio del establecimiento, y se hallan en iguales circunstancias que los demás maestros que vinieron al mismo tiempo: Gaspar Olavarría, Josef Olavarría e Ignacio Laca

Otro bayonetero voluntario tomo asiento, y se contrató en Oviedo con la circunstancia del tiempo que fuere del agrado de S.M.: Domingo Olano.

Otros bayoneteros que vinieron últimamente por Real Orden de 2.6.1796, y tiene su contrata hecha con la circunstancia de permanecer por el tiempo del beneplácito de S.M.: Francisco Ignacio Suasua y Martín Artamendi

TOTAL DE CLASES DE LOS MAESTROS ARMEROS

Cañonistas (10),  Llaveros (53), Cajeros (20), Aparejeros (17) y Bayonetistas  (6), total (106).

Real Fábrica de Trubia, 17.8.1797.

(Puede observarse que bastantes de estos apellidos continúan existiendo hoy en Oviedo, Asturias, lo cual hace pensar que pudieran ser descendientes de aquellos vascos que hace 220 años vinieron a nuestra región al establecimiento de la Fábrica de Armas de Oviedo y se quedaron)

Evolución histórica EIBAR

1957 Eibar

1980 Eibar

2000 Eibar

2005 Eibar

2017 Eibar

Paralelamente y heredero del espíritu gremial y de sociedad de épocas pasadas, se va imponiendo un sentimiento cooperativo. A pesar de haber existido a finales del s XIX algunos intentos bastante serios, es a raiz de una de las huelgas más largas y duras de 1920 cuando se funda Alfa como cooperativa obrera, materializándose así gran parte de los objetivos planteados en dicha huelga. Esta primera época del s XX fue de grandes dificultades debido a las fluctuaciones de los mercados internacionales y al control en el comercio de armas, principal industria del momento. No obstante, los logros sociales son importantes: el Sanatorio Antituberculoso, el Pabellón de Convalecientes, la Colonia de Arrate, los Centros Obreros, las Bibliotecas y la Escuela de Armeria donde se formaron los alumnos que harán posible la transformación de la industria de Eibar, apartándola de su dedicación exclusiva a la producción de armas y convirtiéndola en una industria abierta a los productos manufacturados de la industria ligera metalúrgica.

La madrugada del martes 14.4.1931 Eibar proclama la II República adelantándose a las grandes capitales. Este hecho suponía una profunda transformación de la distribución del poder ya que por primera vez acceden a él las clases medias y los trabajadores. Cuando se confirma la proclamación en Barcelona, el pueblo se concentra frente al Ayuntamiento para retirar la placa con el nombre de Plaza de Alfonso XIII y colocar la nueva placa de Plaza de la República. Eibar se convirtió en el punto de partida para el resto del Estado y por ello recibió el título de Muy Ejemplar Ciudad.

La ilusión republicana se vió truncada el 26.4.1937 cuando las tropas alzadas al mando del general Mola entraron en la ciudad después de numerosos bombardeos que arrasaron gran parte del casco urbano y dejaron varios centenares de muertos.

Con la destrucción de la guerra y el incendio cambió la fisonomía de Eibar. El 8.10.1940, la Dirección General de Regiones Devastadas aprobó el proyecto de urbanización, donde se incluía la cobertura del rio Ego para aprovechar en mayor medida el suelo.

A pesar de las dificultades, Eibar se adapta a los nuevos tiempos y diversifica su industria (bicicletas, ciclomotores, piezas para automóviles, aparatos de uso doméstico…), a lo que hay que añadir un potente fenómeno de inmigración, atraido por esta pujante actividad industrial, que hace crecer su población hasta un 100% en los años 60′. La situación de desarrollo industrial toca fondo en los años 1982-1983. La crisis del petróleo, el cambio de sistema político, el proteccionismo industrial con el que contaban algunas empresas y la falta de nuevas tecnologías provocan una crisis de la que hoy se aprecia una notable recuperación en diversos sectores como la automoción, máquina herramienta y las industrias de transformación, perviviendo junto a ellas otras artesanales que entroncan con el pasado más lejano de la historia de la ciudad, como la elaboración de escopetas finas de caza y el damasquinado.

Por último, el Eibar de hoy sigue creciendo a lo largo de las vías de comunicación que parten de él o que lo atraviesan acentuando su vocación como ciudad industrial y de servicios.

PGOU EIBAR: Categorias_SNU_APDEF

El Consejo de Diputados de fecha 12.12.2006 aprobó definitivamente el Plan General de Ordenación Urbana de Eibar.

PGOU EIBAR: Calificación Global

El Texto Refundido del Plan General de Ordenación Urbana de Eibar ha sido publicado en el Boletín Oficial de Gipuzkoa nº 15 de 22.1.2008.

Cuando en la Comisión de Urbanismo se empezó a considerar la posibilidad de iniciar la formulación de un nuevo instrumento de ordenación general para el municipio, había diversos elementos que estaban en el centro del debate y que, con carácter unánime, se percibían como problemas intrínsecos al propio municipio:

  • La falta de suelo disponible para la implantación de nuevas actividades y del desarrollo residencial.
  • La carencia de suelo apto para nuevos desarrollos residenciales adecuados a las necesidades de la población más desfavorecida.
  • La problemática surgida por la coexistencia tradicional de usos industriales, productivos y residenciales.
  • La dificultad de aplicar las determinaciones de las propias Normas Subsidiarias, incompatibles con la realidad de la ciudad y con los intereses públicos, en múltiples ocasiones.
  • El escaso desarrollo de las previsiones de las Normas en todos sus tipos de suelo, con carácter general, salvo las actuaciones acometidas por las instituciones públicas fundamentalmente.
  • La constante y permanente pérdida de población.
  • El permanente y paulatino traslado de las empresas fuera del término municipal y de la comarca.
  • El reconocimiento de las limitaciones geográficas y espaciales del término municipal.
  • La admisión, como tarea primordial, de la necesidad de iniciar la regeneración de la ciudad.
  • La exigencia de actuar de forma decidida en la mejora de la calidad de vida en la ciudad, en todos sus aspectos.
  • La carencia de espacios libres de esparcimiento en el ámbito urbano.
  • Las limitaciones y vinculaciones surgidas desde los distintos documentos de Ordenación Territorial y Sectorial.

Por todo ello, y tras numerosos debates, se optó por iniciar un proceso de trabajo que, con carácter participativo, permitiera profundizar en lo que se ha venido a denominar “Planificación Estratégica”.

Todo este proceso llevó a la aprobación por unanimidad en el Pleno del 4.5.1.995 del Documento denominado, “Programa de Redacción y Presentación de los Trabajos de Formulación del Plan General de Ordenación Urbana de Eibar, y Creación de la Oficina Municipal del Plan”.

Este documento, síntesis de las cuestiones planteadas, contenía los principios básicos que la Comisión de Urbanismo asumía como objetivos centrales de todo el proceso y que se concretaban en la consecución de:

  • Un municipio competitivo capaz de atraer inversiones productivas necesarias para su desarrollo, teniendo en cuenta la condición de este municipio como cabecera de la Comarca del Bajo Deba.
  • Un Municipio participativo, donde sea posible a los ciudadanos ejercer el “Derecho de Ciudad”.
  • Un Municipio habitable y humano, poniendo especial énfasis en la calidad humana y territorial, con la necesaria actuación de intervención en la trama edificada mediante operaciones de reconversión y recuperación de los espacios ocupados por la industria obsoleta y edificaciones degradadas.
  • Un Municipio más solidario que corrija las diferencias y marginaciones que el modelo de ciudad actual crea.

Desde esta perspectiva, y con el convencimiento de que en el proceso debía primar ante todo la participación de los diferentes agentes de la ciudad, se inició el trabajo de elaboración del Plan Estratégico para definir los objetivos y criterios que debían servir para la formulación del Plan General. Con esta metodología se trataba de conseguir que las escasas posibilidades, oportunidades y recursos disponibles se destinaran a los objetivos más estratégicos.

Así, se trataba de definir un modelo de ciudad consensuado con los agentes sociales, que sirviera para vertebrar la ciudad y dar coherencia a los diferentes planes de actuación municipal, permitiendo además que los ciudadanos ejercieran el “derecho de ciudad”.

Entendiendo que las operaciones de transformación necesarias son abundantes y costosas, y que los recursos económicos y espaciales escasos, se asumió desde el inicio, que en primer lugar debería diseñarse con claridad la estrategia definida por los propios ciudadanos para la ciudad de Eibar, con el fin de optimizar eficazmente los esfuerzos y destinos del suelo y actuaciones públicas. En resumen, se trata de conseguir que los ciudadanos, agentes sociales, industriales, colectivos sociales y representantes públicos, de forma coherente, agrupen esfuerzos para llegar a definir el futuro de la ciudad de Eibar en un momento, sin lugar a dudas, crítico.

Una vez aprobado definitivamente el Plan Estratégico, y elegido el modelo de ciudad, se procedió a elaborar el documento correspondiente al Avance del Plan General de Ordenación Urbana, acordándose por unanimidad en sesión Plenaria del Ayuntamiento de Eibar el 5.10.2000, la exposición al público de los trabajos y propuestas desarrolladas.

Con el objetivo de dar a conocer el contenido del Plan General y posibilitar la máxima participación ciudadana, se editaron diversos documentos divulgativos, que se repartieron entre toda la población. Por otra parte, se realizó una exposición pública con paneles informativos sobre los elementos principales del PROYECTO DE CIUDAD, que estuvo abierto al público durante un período de dos meses prologada finalmente un mes adicional.

Durante este período de tiempo se fueron realizando presentaciones por todos los barrios de la ciudad, se introdujeron cuñas publicitarias en los medios de comunicación locales (prensa, radio y televisión), y se realizaron debates públicos con participación de todos los grupos políticos. El resultado de este esfuerzo de comunicación fue la participación activa de gran parte de la población, tanto en la asistencia a los diversos actos convocados, como en la presentación de aportaciones y sugerencias.

Se presentaron un total de 134 sugerencias, aportadas por los diferentes agentes sociales, ciudadanos y grupos políticos, que tenían incidencia diversa en las soluciones particulares dadas a algunas de las propuestas, pero sin entrar en ninguna de ellas a cuestionar el modelo de ciudad que se proponía.

Una vez informadas y debatidas las sugerencias en el seno de la Comisión de Urbanismo, se adoptó el acuerdo de aprobar los Criterios, Objetivos y Soluciones Generales del Plan General en la Sesión Plenaria del 8 de julio de 2002.

PGOU EIBAR. Estructura General

Con la adopción de los Criterios, Objetivos y Soluciones Generales del Plan General, se introdujeron algunas variaciones sobre aspectos relativos a la estructura general y orgánica, así como, al desarrollo de algunas de las propuestas inicialmente planteadas.

Desde la presentación al público del Documento correspondiente al Avance, se ha adelantado la ejecución de algunas de las propuestas planteadas mediante la tramitación de diversas modificaciones puntuales de las NN.SS., de Planeamiento Municipal vigentes.

En cumplimiento de lo señalado en el Decreto 183/2003, de 22 de julio, por el que se regula el procedimiento de evaluación conjunta de impacto ambiental, publicado en el boletín de 4 de septiembre de 2003, se elaboró el Estudio de Evaluación Conjunta de Impacto Ambiental (EECIA), tratando de ajustarlo al contenido y características señaladas en el citado Decreto, es decir, analizando el contenido del Avance de Planeamiento.

El EECIA fue expuesto al público durante el plazo señalado en el Decreto 183/2003, sin que durante el período habilitado se presentara alegación alguna.

Simultáneamente se remitió el documento del Avance con el EECIA, a la Diputación Foral de Gipuzkoa para que emitiera el informe correspondiente.

Recibida la Orden Foral 10-OF.30-MA/04, con el contenido del Informe Preliminar de Impacto Ambiental, se completó el documento con los apartados y aspectos que debían ser recogidos en la Memoria, Normativa y/o Documentación Gráfica. Se adjunta como Anexo 3 al presente documento la señalada Orden Foral con el Informe Preliminar emitido por el Organismo competente de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

Como resultado de todo ello, se tramitó el Documento para la Aprobación Inicial del Plan General de Ordenación Urbana, dando respuesta al modelo de ciudad pretendido con el Plan Estratégico, y a los Criterios, Objetivos y Soluciones Generales aprobados por el Pleno de la Corporación de Eibar, e incorporando aquellos elementos de las NN:SS., que eran compatibles con el proyecto de ciudad pretendido.

La Corporación, en sesión plenaria del 26.10.2004, adoptó el acuerdo de aprobación inicial del documento sometiéndolo a exposición pública. Posteriormente en la sesión celebrada el 22.11.2004, se incorporó una prescripción al acuerdo de aprobación inicial relativa a la U.A.I. 31 Txaltxakua.

El acuerdo del Pleno del 26.10.2004 se publicó en el BOG nº 214 de 8.11.2004, mientras que el de 22.11.2004 se publicó en el BOG nº 233 de 3.12.2004, abriéndose un plazo de exposición al público de dos meses. Simultáneamente el anuncio fue publicado en “El Correo” de 31.10.2004 y “Berria “ de 31.10.2004.

Concluido el período de exposición al público se presentaron dentro del plazo habilitado para ello un total de 121 alegaciones suscritas por particulares, empresas y grupos políticos. Estas 121 alegaciones contenían en su mayor parte diversos apartados que aún siendo un único escrito afectaban a diferentes ámbitos o elementos del plan general aprobado inicialmente.

Una vez analizado el contenido de las alegaciones y teniendo en cuenta que la aceptación de algunas de ellas suponían modificaciones sustanciales al documento aprobado inicialmente por afectar a la estructura general y orgánica, a la clasificación del suelo, al aprovechamiento previsto en determinados ámbitos y/o al programa de actuación, se acordó efectuar una nueva aprobación inicial de todos aquellos ámbitos que requerían de un nuevo período de exposición pública.

La Corporación Municipal, en sesión plenaria celebrada el 8.5.2006, adoptó el acuerdo de otorgar la aprobación provisional del documento del Plan General, tras la introducción de los ajustes y modificaciones derivados de la estimación total o parcial de algunas de las alegaciones presentadas, así como las condiciones del informe del Departamento para las Infraestructuras Viarias.

Con fecha 16.6.2006, tuvo entrada el expediente en la Diputación Foral de Gipuzkoa para su aprobación definitiva.

Dentro del proceso seguido para la aprobación definitiva, (una vez incorporados los informes favorables de los Departamentos del Gobierno Vasco competentes en materia de transporte, vivienda, aguas y patrimonio cultural), la Comisión de Ordenación del Territorio del País Vasco, en la sesión celebrada el 19.10.2006, adoptó el acuerdo de informar favorablemente el expediente, señalando la necesidad de introducir diversas correcciones para adecuar el documento al Planeamiento Territorial vigente, así como a las previsiones de la Disposición Transitoria Segunda de la Ley Vasca 2/2006, de 30 de junio, de Suelo y Urbanismo.

De forma complementaria, los Departamentos Forales competentes en materia de carreteras y de Desarrollo Sostenible emitieron sus informes preceptivos, incluido el Informe Definitivo de Impacto Ambiental.

PGOU EIBAR. Operaciones estratégicas Programadas

Finalmente el Consejo de Diputados de la Diputación Foral de Guipúzcoa, en su reunión de 12.12.2006, adoptó el acuerdo de otorgar la aprobación definitiva al Plan General de Ordenación Urbana de Eibar, en los términos del acuerdo municipal de aprobación provisional, señalando una serie de condiciones.

PGOU EIBAR: Unidades de Ejecución

El 6.7.2005, entró en vigor el Decreto 86/2005, de 12 de abril, por el que se aprobaba definitivamente el Plan Territorial Parcial del Area Funcional de Eibar (PTP Bajo Deba)

En el citado documento se desarrolla un apartado específico en el que se concretan las afecciones del contenido del PTP al planeamiento municipal, concretándose las del municipio de Eibar.

Y en junio de 2016 presentó su informe final del Plan Estratégico de Eibar 2025 al horizonte del año 2025 proyecto iniciado a finales de 2013 junto con el Plan de Movilidad, culminado una vez que la propuesta técnica presentada en la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Eibar en el mes de octubre de 2015, se considerara pertinente en sus planteamientos estratégicos, para ser compartida en un proceso de participación ciudadana, como paso previo a su aprobación definitiva. La propuesta técnica, elaborada por LKS se derivaba de un diagnóstico aprobado por todos los partidos políticos y elaborado a partir de información estadística y reuniones con agentes económicos y sociales, así como con las personas responsables de las áreas municipales. 

El Plan se articula en torno a 4 Retos a los que se da respuesta a partir de 12 proyectos estratégicos desglosados, a su vez, en sub-proyectos y líneas de actuación que guiarán la actividad del Ayuntamiento y del resto de agentes intervinientes. 

…Renovación del centro urbano, Procesos de reconversión del suelo industrial, Renovación del parque residencial bajo criterios de sostenibilidad, Impulsar la movilidad peatonal en el centro y mejorar la conectividad barrios-centro, Mejora de la gestión del tráfico, Mejora de la gestión del aparcamiento en el centro, Mejora de los espacios públicos, Elaborar un Plan integral de eficiencia energética, Promocionar activamente las energías renovables, Plan de reducción de la huella de carbono, Poner en valor el medio natural: elaborar un plan integral para el entorno de Arrate, Reforzar el área de promoción económica y la colaboración tanto social y comunitaria como público-privada: coordinación entre agentes para la dinamización económica, Reforzar el área de promoción económica y la colaboración tanto social y comunitaria como público-privada: coordinación entre agentes para la dinamización económica, Apuesta por sectores estratégicos/nueva economía /emprendimiento más adecuados para Eibar: Plan Estratégico de Desarrollo Económico, Apoyo a la transformación de la industria tradicional: programa de empoderamiento del pequeño empresario, Desplegar el Plan Estratégico del Comercio y hostelería. PERCO, aspirando a mantener el posicionamiento de cabecera comarcal, Poner en marcha en colaboración con Debemen un plan específico de apoyo al sector primario, Promover la incorporación económica de los negocios de las personas inmigrantes en la economía formal, Reforzar el networking entre IK4, Armería, UPV y BIC Berrilan: crear un programa específico de coordinación y asignar una persona responsable de la misma, Renovar el plan de negocio para posibilitar el desarrollo del Polo Tecnológico de Eibar, Actualización de las claves de desarrollo comarcal en torno a DEBEGESA, Buscar sinergias con los municipios de la Comarca, Suscribir un acuerdo para el impulso del euskera en todas las políticas y ámbitos, Extender y apoyar el proyecto Ego-Ibarra, Diseñar un plan de marca ciudad, Consolidar la estrategia de ciudad intercultural, Avanzar hacia un mayor equilibrio de poder en las relaciones personales y sociales de hombres y mujeres, Elaborar un Plan local de salud en todas las políticas, Mantener y mejorar las actividades culturales, Mantener y mejorar las actividades deportivas, Mejorar los servicios asistenciales, Impulsar un distrito sociosanitario y elaborar un plan de trabajo coordinado entre sanidad y servicios sociales, Eibar: Ciudad amigable con las personas mayores, Desarrollar espacios sociocomunitarios en los barrios, Elaborar un plan de retención de talento joven, Elaborar un plan de empleo juvenil, Desarrollar una oferta de vivienda adecuada a las necesidades y posibilidades de las personas jóvenes., impulsando el alquiler social, Elaborar un Plan de Infancia y Adolescencia,  Mejorar y aumentar la oferta de servicios educativos y de ocio, Acordar un pacto político para el reconocimiento de proyectos estratégicos, Poner en marcha un nuevo modelo de gestión municipal, Impulsar un política de participación, transparencia y comunicación …

Es la respuesta a la “…ciudad en declive…”, con indicadores demográficos duros (tasa de envejecimiento en 2008 del 23,11; 4,62% de extranjeros en 2009; pérdida del 26,12% de la población entre 1970-2010; o evolución de la población entre 2001-2010 del -4,64).

La Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible Integrado de Debabarrena, aprobada en 2006,  se sustenta y alinea con el Plan de Acción para la Sostenibilidad de Debabarrena 2012-2020. Este plan se desarrolló en el marco de un proceso convergente de dos planes, por un lado la Estrategia de Desarrollo Sostenible 2020 y por otro el Plan de Acción Comarcal de Agenda 21 de Debabarrena. 

Plan Territorial Parcial Bajo Deba

La Comarca de Debabarrena, con una población total de 72.567 habitantes, comprende la cuenca baja del río Deba y su afluente el Ego, y la constituyen 8 términos municipales, pertenecientes a dos territorios históricos dentro de la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV). El río Deba es el elemento natural común a estos municipios y ejerce como eje vertebrador de una comarca, donde cada municipio cuenta con un papel y carácter diferenciado (industrial, turístico, residencial) y complementario. La configuración de los municipios y su complicada orografía, han contribuido a un desarrollo del entorno urbano poco amable, con una densidad de viviendas muy alta y muchos edificios industriales en el casco urbano. Si a una trama urbana de por sí densa, se le suman los problemas de accesibilidad de las calles y de los barrios altos con el centro de la ciudad y que la movilidad de la comarca se realiza principalmente con vehículo privado, la sensación de espacio congestionado se acentúa de forma notable. Este modelo urbano se percibe en muchos casos como poco apropiado para la crianza de niños y muchas parejas jóvenes deciden marcharse a otros municipios; es por tanto necesario trabajar para retener y atraer a los jóvenes en la comarca y así revertir la tendencia de envejecimiento poblacional existente.

La comarca la constituyen 8 términos municipales que pertenecen a dos Territorios Históricos, Vizcaya y Gipuzkoa. Así, los municipios de Deba, Eibar, Elgoibar, Mendaro, Mutriku y Soraluze se encuentran en la provincia de Gipuzkoa, y Ermua y Mallabia, por su parte, forman parte de la provincia de Vizcaya. A pesar de los límites administrativos, su disposición geográfica a lo largo de la cuenca del río Deba, así como factores productivos y sociales, hacen que estos municipios vizcaínos se encuentren integrados funcionalmente y participen activamente en los organismos comarcales.

El desarrollo urbano de Debabarrena ha estado muy condicionado por la industria y muchos de los problemas urbanos tienen su origen en el desarrollo urbanístico de la época de la industrialización de los años 60′ y 70′ del siglo XX, para acoger a las personas que llegaron a la comarca a trabajar. La crisis industrial de los años 80′ y la actual crisis económica, han acentuado estos problemas, que se hacen especialmente patentes en el municipio de Soraluze, cuya área urbana precisa de una atención especial, para que sus estándares de calidad se acerquen a los del resto de municipios de Debabarrena.

La industria también ha tenido y tiene un rol muy importante en el desarrollo económico de la comarca, siendo su principal motor de actividad. Sin embargo, es necesario apostar por la diversificación e investigación del tejido industrial para aumentar la competitividad de las empresas y salir del actual contexto de crisis. Además del sector industrial, es necesario reforzar otros sectores como vía de desarrollo económico de la comarca. En este ámbito, cabe destacar el potencial del sector turístico debido al interés ambiental y paisajístico de sus áreas naturales, con el Geoparque de la costa vasca como principal atractivo turístico.

Hay una fantástica publicación de Amaia Apraiz Sahagún y Ainara Martínez Matía, “LA VILLA INDUSTRIAL DE EIBAR: CAPITAL ARMERA DE GIPUZKOA”, imprescindible para conocer el patrimonio industrial de Eibar, del cual extraigo unos pasajes.

…En Eibar, entendida su arquitectura como paradigma de la del valle del Deba en su conjunto, es la orografía, la necesidad de espacio y no la maquinaria, la que determina la adopción del edificio de pisos, hasta tal punto que es la industria la que condiciona el crecimiento urbano de la población: 

Las dificultades crecientes de falta de terreno, a causa de la difícil topografía que la circunda, obliga a establecer talleres apretados y de una gran densidad de máquinas y operarios, o bien a un desarrollo vertical, multiplicando así el aprovechamiento del terreno con el número de plantas superpuestas, lo que hace que adquiera su estructura, en algunos sectores de la villa, el aspecto de importante población que presenta. 

El problema de la vivienda en Eibar, como consecuencia de su vertiginoso aumento de población, presenta caracteres agobiantes ante las escasas posibilidades de espacio, estando obligados a construir densidades de edificaciones fuertes y a urbanizar las empinadas laderas que rodean a la villa, lo que lleva aparejado obras y movimientos de tierra muy costosos…

…Los distintos ejemplos que se levantan aún hoy entre las calles de la Villa son la consecuencia lógica del desarrollo que la arquitectura fue experimentando con el tiempo y la experiencia. Los talleres y fábricas se fueron abriendo, generaron distintos tipos constructivos que desembocaron en un único modelo: el edificio de pisos o quizá, mejor definido, la superposición de talleres de planta rectangular —en la mayoría de las ocasiones— que se apilaban alcanzando en el caso de algunos ejemplos verdaderos monstruos industriales, algunos de los cuales aún hoy podemos encontrar entre sus calles. Sin embargo, los primeros maestros de obras y —en menor medida— arquitectos que debieron, primero, plasmar su idea en papel y, luego, verla en su ejecución real idearon fórmulas que a partir de sus conocimientos ligados al mundo de la arquitectura doméstica pudieran atender a otro tipo de cliente que demandaba y exigía unos espacios habilitados para la producción industrial. En las tres primeras décadas del siglo XX encontramos desde pequeños talleres hasta el caso de la gran fábrica de Orbea, un verdadero catálogo de los principios constructivos de la arquitectura industrial. Es en este periodo en el que, como ya se ha citado, la arquitectura para la industria está buscando un camino necesario y óptimo que le permita desarrollarse de forma autónoma.

Sus comienzos fueron titubeantes, como cualquier acto que busca su sitio, de arquitectos y maestros de obras que debieron aprender conforme iban recibiendo encargos. Pero, aunque en líneas generales se podría resumir en que hay una identificación total con los presupuestos más ligados a la arquitectura ecléctica, se verán repuntes de excelente construcción práctica, de verdadera edificación nacida de la industria y para la industria. 

Las formas que, en el caso de Eibar, caracterizaron el desarrollo de la arquitectura fabril estuvieron muy limitadas a aspectos de practicidad, funcionalidad, economía constructiva y decorativa; veremos, no obstante, algunos ejemplos que estuvieron en el lado contrario. Y es que, en la búsqueda por la adaptación de forma y función, convivieron los dos ámbitos de una misma realidad constructiva. Sin embargo, al margen de algunas excepciones, no encontramos en Eibar grandes armerías al estilo de las que se levantaron en la vecina Soraluze. Las enormes moles arquitectónicas de SAPA y SACIA poco o nada tuvieron que ver con el taller armero al que nos referiremos en las próximas páginas. No hay más que leer la descripción que en 1906 se publicara de la fábrica de cañones placentina para deducir que, en Eibar, estamos tratando con establecimientos de una escala mucho más reducida, de corte familiar y con pocos operarios…

...Los primeros talleres propiamente dichos construidos en Eibar, abandonando los bajos de viviendas que debían de predominar en un primer momento, estuvieron libres de la gran presión urbanística y constructiva que viviría la villa en años posteriores, en momentos en los que la localidad vio cómo su suelo se agotaba progresivamente. La mayoría de ellos se construía en las huertas o en pertenecidos de sus propietarios, quienes veían en la producción industrial —si bien a pequeña escala— una buena manera de prosperar económicamente.

En líneas generales eran construcciones en materiales tradicionales, con armadura de madera, muros de mampostería y cubierta de teja a dos o cuatro aguas, exentas y de una o dos alturas como máximo. Las plantas eran diáfanas, a lo sumo con una línea de pilares o soportes centrales, impuestos por la técnica constructiva, y se primaba la necesidad de luz natural. Para ello los muros se perforaban con grandes ventanales, a menudo corridos, con carpintería de madera y en baquetilla. Junto a ellos se dispondrían los bancos de trabajo en los que los operarios, en número reducido, realizaban las labores pertinentes. No solían contar con grandes máquinas, a lo sumo taladros verticales u otros ingenios de pequeño tamaño que ayudasen en la fabricación de piezas, más ligadas a la manufactura que al concepto moderno de industria y fabricación en cadena…

…La misma trayectoria que se ha visto para la evolución arquitectónica en general es extensible a los talleres armeros de la Villa de Eibar. Ya hemos notificado cómo la fabricación de armas databa de antiguo, siendo esta localidad ya en el siglo XVI la más reputada por la habilidad de sus vecinos. Las primeras noticias con que contamos para describir el aspecto de estos primeros talleres armeros datan ya de 1791, fecha en la que Gaspar Melchor de Jovellanos visitó Eibar, dejando constancia en su diario de la visita realizada al maestro armero Juan Esteban de Bustinduy. Los talleres se reducían a pequeñas estancias u “oficinas”, atendiendo al término utilizado por Jovellanos, en la parte baja de las casas y en ellos trabajaban los artesanos, organizados en cuatro gremios (cañonistas, cajeros, llaveros y aparejeros). Cada uno de ellos realizaba la pieza o trabajo en el que estaba especializado y luego la entregaba en la Real Fábrica de Armas de Placencia, de modo que —de nuevo parafraseando al escritor ilustrado— “lo que llaman fábrica de armas no significa lo que se cree de ordinario”, sino que era una mera oficina de recepción, realizándose todo el trabajo en las casas particulares.

La situación cambia durante los primeros años del siglo XIX, que fueron de crisis para el sector armero, agravada por la Guerra de la Independencia y la Primera Guerra Carlista. No obstante, a partir del traslado de las aduanas a la costa, en 1841, y muy especialmente a partir de 1850, se inició un nuevo periodo de prosperidad, abriéndose el mercado español a los armeros guipuzcoanos. A partir de este momento aparece la iniciativa privada en el sector armero: los maestros de la Real Fábrica de Placencia de Armas, que hasta entonces habían trabajado por cuenta del Estado, comienzan a trabajar por cuenta propia, estableciendo sus talleres tanto en Soraluze como en Eibar.

No obstante, en cuanto a la arquitectura se refiere, habrá que esperar un siglo a partir de la cita de Jovellanos para poder documentar el primer taller de armería construido ex profeso, de lo que podría deducirse que el sistema de trabajo en poco o nada había variado respecto de épocas anteriores. El primer caso, pues, es el de la pequeña fábrica de Sarasqueta, Cortaberria y C.ª, construida de nueva planta en 1899 entre las calles Estación y Arragüeta.  

La construcción, que recibiría el calificativo de “hermosa” ya a los pocos años de concluirse, contaba con dos alturas y se realizó en mampostería con entramado de madera y cubierta de teja a doble vertiente. Esto, junto con la importancia otorgada a los ventanales en su planta principal, la convierte en uno de los ejemplos más antiguos de taller eibarrés con una tipología específica. Llama la atención que el anónimo artífice de los planos tuviera ya en cuenta la disposición de las correas de transmisión a la hora de proyectar la obra, hecho que es poco habitual a la hora de estudiar el campo de la arquitectura industrial en este periodo.

Con el paso de los años el modesto taller de armas crecería hasta convertirse en una gran factoría construida en hormigón armado y rematada con una cubrición en diente de sierra que la hacía partícipe de una marcada iconografía industrial. Su perfil funcional, subrayado por la horizontalidad de sus grandes ventanales, contrastaba con el edificio de viviendas y oficinas anexo. La firma empleó orgullosa la imagen fabril de la empresa en su publicidad, pervivencia de los membretes como imagen corporativa que empleó la industria desde el siglo XIX.

Otros empresarios armeros hicieron de sus talleres algo más que un espacio de trabajo y vivienda. Entre ellos destaca Víctor Arana, quien en 1905 encarga al maestro de obras Eusebio de Madariaga un proyecto que no sólo incluyera el edificio para talleres, sino también un pequeño frontón “para el recreo de la gente que acude a su establecimiento”. Para su emplazamiento, siguiendo la tónica habitual del momento, Arana eligió la huerta situada entre la parte trasera de su casa y el camino al barrio Mutiloa. La planta irregular del inmueble es fruto del reducido espacio con el que contaba el Sr. Arana, quien nuevamente debe recurrir al crecimiento vertical para una mejor optimización del terreno disponible. En cuanto a su distribución interior, se aprovecha el espacio diáfano para disponer junto a las ventanas —nuevamente grandes vanos corridos— y en el centro de cada planta los bancos de trabajo donde los operarios manufacturarían las piezas. 

Curiosamente, no hubo ningún problema a la hora de aceptar el pabellón, ni críticas a su salubridad o sistema constructivo, pero el permiso para construir el frontón fue denegado por los técnicos municipales, ya que al considerarse éste obra pública debía ser presentado en planos firmados por un arquitecto y no, como era el caso, por un maestro de obras. Ésta es la razón por la que en 1906 se presentara un nuevo proyecto firmado por el arquitecto donostiarra Augusto Aguirre y que parece más definido en sus directrices constructivas.

Aguirre plantea dos zonas claramente diferenciadas: la factoría propiamente dicha y la caja de escalera. La primera, la zona de producción, se desarrolla en planta baja y dos alturas más ganbara o piso bajo cubierta a doble vertiente. Los dos pisos principales, los dedicados a la fabricación de las armas, acogen los bancos de trabajo corridos, adosados a las ventanas, más otro banco en el centro de la estancia. Además, en la primera planta se situarían las oficinas. Será un edificio que deberá adaptarse a la inclinación del terreno, de modo que el piso bajo o bodega hace las veces de semisótano, con ventanas en algunas de sus fachadas. El edificio contará con dos entradas independientes: una directa a la zona de producción y otra al segundo cuerpo, la caja de escalera.

Aunque éste comparte con el primero un canon similar, al incluir recercos en sus vanos y una dovela a modo de clave que remite a la idea de dignificación de los accesos tradicionales, se diferencia claramente el remate, de cubierta plana, con ciertas reminiscencias a la arquitectura de los torreones renacentistas, que en su parte alta esconde el transformador eléctrico de la factoría.

En el campo arquitectónico, salvando los ejemplos que destacaremos en capítulos posteriores, las décadas de 1910 y 1920 son de continuidad en técnicas y apariencias. Las nuevas obras que se van levantando por las calles de Eibar, como la de Juan Bautista Arrizabalaga (1913) obra de Fernando de Zumarraga o la de José María Leturiondo (1918), demuestran la pervivencia clara de un modelo de gran fortuna, probablemente por la limitada inversión que requería y por los buenos resultados que había demostrado en el campo práctico de la manufactura armera. Se mantienen así las plantas regulares de una o dos alturas, con estructura de madera y muros de mampostería y cubiertas de teja a dos o cuatro aguas. La importancia del vano corrido —bien rectangular o bien escarzano— junto con pequeñas aportaciones decorativas, reducidas a molduras, se van intercalando con arquitecturas más avanzadas como las de Beistegui Hermanos o Alfa.

Habrá que esperar a la década de 1930 para que se generalicen las arquitecturas del hormigón armado que hasta entonces se limitaban a ejemplos pioneros. Entre las fábricas que optaron por estas nuevas formas destacaremos, por mantenerse aún hoy en pie y fiel al proyecto original, la de la armería Crucelegui Hermanos, levantada por Urbano de Manchoba en 1930 entre las calles Pagaegi e Ibargain.

Construida en hormigón armado, la fábrica constituye la translación a este nuevo material de los antiguos modelos de taller: la cubierta plana sustituye al tejado tradicional y los soportes de hormigón a los de madera, manteniéndose la diafanidad de planta —interrumpida sólo por la línea central de pilares— y la economía decorativa.

Su planta en L invertida se superpone en tres alturas (planta baja y dos pisos) que —según el sistema de talleres verticales— acogen las distintas funciones del proceso productivo. Así, en la planta baja encontramos los talleres de mecanizado y cajistas, junto con la sala de embalaje, mientras que en los pisos superiores los talleres de ajuste y el almacén comparten el espacio con la oficina y el despacho. La funcionalidad con que fue ideada la fábrica hizo que el arquitecto planteara dos cajas de escalera con accesos independientes: una en la zona de talleres, con hueco central, y otra maciza en el acceso desde Pagaegi, que da paso a las oficinas del primer piso.

Al exterior, nos encontramos ante una fachada monótona basada en la verticalidad de los pilares de su estructura, ligeramente resaltados. Entre ellos se rasgan las ventanas, con carpintería de madera de tipo guillotina, que adolecen de cierta falta de expresividad, máxime si las cotejamos con otros ejemplos contemporáneos de la arquitectura de hormigón. Funcionalidad llevada al extremo, al servicio de una industria aparentemente despreocupada de su imagen externa, que busca en el edificio sólo un contenedor que ofrezca el necesario espacio de trabajo a sus obreros…

…La crisis armera en que se vio envuelta Eibar, provocada por el cierre de los mercados, llegó a que los industriosos reorientaran sus empresas hacia productos nuevos, siendo entre ellos la estrella la bicicleta que empezara a fabricar en 1928 la empresa G. A. C. Al hacerlo, también empujaron a los pequeños talleres al cambio de actividad, surgiendo al calor de la nueva actividad distintas fábricas de accesorios de bicicletas como Suar S.L, Lucis —creada de la asociación de Azpiri, Aranceta y Palacios— dedicada a los faros de las bicicletas por el sistema de la dinamo, Felipe Tellería, Cadenas Iris, que fuera fundada en 1935…

Pero los comienzos —que se podían datar de entre 1928 a 1930— no fueron fáciles, ya que a la readaptación de la maquinaria y la reeducación de la mano del operario, había que añadir una dura lucha comercial por poder implantarse en el mercado nacional e internacional frente a las tradicionales bicicletas extranjeras, fundamentalmente británicas, que durante tantos años habían detentado el monopolio absoluto…

ORBEA, la mayor fábrica eibarresa

Si la empresa Gárate, Anitua y C.ª fue la pionera en este sector, no pasaron muchos años hasta que la mayor fábrica de armas de Eibar, Orbea, imitase el ejemplo de su competidor. Serapio Múgica nos relata como en 1859 los hermanos Juan Manuel, Mateo y Casimiro Orbea Murua fundan la armería Orbea Hermanos que para finales de la década de 1860 era la más importante de Eibar, llegando a contar para los primeros años del siglo XX con una sucursal en Buenos Aires, dedicada a la fabricación de cartuchos, y dirigida por técnicos eibarreses formados en la casa madre de Orbea, especializados en el calibrado de los cartuchos.

En la primera década del siglo llegó a alcanzar una plantilla de 60 operarios, entre hombres y mujeres, que producían hasta 70.000 unidades anuales. Respecto a esta fábrica en Argentina, resulta interesante el reportaje que en mayo 1911 le dedicó la revista La Baskonia. Gracias a él sabemos que esta “moderna y elegante” fábrica, se levantaba en las esquinas de las calles Castro y Rondeaux de la capital bonaerense, emplazamiento al que se había trasladado después del cierre del taller provisional que tenía la firma en la calle Humberto I. Debía de tratarse de un edificio imponente, ya que el propio reportero se asombra de su arquitectura y del espacio generado para la fabricación de los cartuchos:

(…) edificio construido a todo lujo, y que reúne tan especiales condiciones como jamás vio el cronista en fábrica alguna.

(…) la sala de máquinas, un amplísimo salón donde espaciosamente se hayan instaladas hasta unas cuarenta, todas modernas y a la cual más perfecta. Entre ellas merecen mención especial las máquinas calibradoras, de una precisión absoluta, encoladoras, satinadoras, de presión y las rectificadoras, que son tan maravillosas como las apuntadas.

(…) Sigue a los talleres el depósito repleto de existencias, que están admirablemente acondicionadas y con toda seguridad

(…) Cuenta la fábrica con dos amplios patios que permiten una ventilación perfecta y admirable.

La fábrica de Buenos Aires tenía también un grupo de viviendas para los obreros, formado por varios chalets de dos plantas y de estilo inglés que reunían “tan excelentes condiciones de higiene y confort que gente de más elevada condición social las ocuparía sin inconveniente”. No obstante, resultaban insuficientes para la plantilla, por lo que la empresa tenía previsto construir en sus terrenos, sitos tras la fábrica, otros grupos de viviendas. Junto con las casas se construyó un frontón para “recreo y solaz” de los operarios, con lo que queda patente el espíritu paternalista de los empresarios…

Volviendo a la fábrica eibarresa, ésta fue también un referente de modernidad, ya que contó desde 1890 con instalaciones eléctricas en sus dependencias, construyendo una pequeña central cuyo excedente de producción vendía a otras empresas y particulares. Hasta 1895 Orbea fue la única empresa con categoría de fábrica registrada en la localidad de Eibar. Tras distintos avatares en cuanto a su razón social, finalmente los hijos de los fundadores —Jacinto, Valentín y Juan Orbea— organizaron en 1897 la sociedad en comandita Orbea y Cía. Sus propietarios, interesados en hacer de su empresa una firma puntera en el sector armero, incorporaron todos los adelantos y perfeccionamientos en cuanto a maquinaria a que tuvieron acceso, tanto de construcción propia como importados del extranjero. Antes de dedicarse definitivamente a las bicicletas, algo que sucedió en 1929, Orbea gozó de fama por sus escopetas de caza y sus armas de salón, así como por elaborar piecerío y, desde 1906, objetos de nácar tales como gemelos, botones, etc., probablemente valiéndose de la experiencia de sus culateros para diversificar el mercado…

Características del producto y estructura organizativa del sector

La producción de armamento con destino al mercado civil, puede dividirse en dos subsectores claramente diferenciados. Por un lado estarían las armas largas en las que se incluyen las armas de caza principalmente, y por otro, las armas cortas, de menor valor añadido que las anteriores, en las que se incluyen los revólveres y las pistolas. Las características de la demanda de cada uno de estos productos responden a elementos y motivaciones claramente diferenciados, que han tenido, sin duda, una gran influencia en la estructura organizativa del sector. Así, las primeras, debido a las mayores exigencias de calidad y cualificación de la mano de obra, presentaban mayores dificultades para su producción en serie y su fabricación mantuvo en todos los centros productores europeos un sistema de producción casi artesanal en el que predominaba el trabajo a domicilio. Mientras tanto, las armas cortas no tenían tales exigencias por lo que se prestaban a la estandarización y a la producción en masa, cosa que ocurrió, por ejemplo, en la industria americana (Colt) o en la belga (Fabrique Nationale d’Armes de Guerre, FN).

Lo que caracterizó a la industria armera vasca fue la inexistencia de grandes fábricas dedicadas a la producción en serie a pesar de que la producción de armas cortas era predominante. La producción de armas seguía manteniendo en todos los ámbitos una estructura similar a la que históricamente había existido desde la época de las Reales Fábricas, pero ahora, el papel de contratistas era ejercido por ciertas empresas localizadas, principalmente, en la villa de Eibar.

Estas empresas, poseedoras de patentes y marcas, subcontrataban la fabricación de piezas y la realización de ciertas operaciones a talleres de la localidad, para luego efectuar el montaje final en sus propias instalaciones. La labor de estas empresas montadoras era la que Becattini asigna a los empresarios puros del distrito, es decir, partiendo del conocimiento de las capacidades del distrito y las posibilidades del mercado, diseñaban un proyecto de producto (un revólver con una marca en concreto, por ejemplo) y distribuían las operaciones entre los talleres de la zona (incluido el suyo propio).

Estas relaciones de subcontratación no eran únicamente verticales ni se limitaban a un solo tipo de producto. Tampoco eran exclusivas, por lo que, una empresa montadora perfectamente podía ejercer labores de empresa de fase para otra. En ocasiones, también resulta complicado discernir si estas empresas eran auténticos fabricantes o simples comercializadores. Algunos empresarios ni siquiera disponían de un taller y encargaban la fabricación de sus armas a otro empresario de la localidad, quien a su vez subcontrataba la producción. Son muchos los ejemplos de este tipo de actividad, siendo realmente significativo el caso de Gabilondo y Urresti quien disponiendo únicamente de una marca y un pequeño taller en Eibar presentó una pistola ante las autoridades francesas que fue elegida por éstas como modelo estándar para sus tropas. Debido a las dimensiones del encargo recibido esta empresa decidió instalarse en la vecina Elgoibar para iniciar la fabricación de este modelo, pero viéndose incapaz de afrontarlo, hubo de subcontratar la producción de las pistolas completas a talleres de Eibar, Elgoibar y Gernika-Lumo. La enorme demanda de pistolas automáticas hizo que las especificicaciones técnicas exigidas a Gabilondo y Urresti se extendieran también al resto de fabricantes que, independientemente del contrato suscrito por aquélla, comenzaron a recibir importantes encargos. Así, la pistola RUBY acabó convirtiéndose en el producto característico del distrito industrial de Eibar, por lo que también es denominada pistola tipo Eibar.

Pero la industria de Eibar tendió a especializarse, en lo que se refiere a armas cortas, a la fabricación de productos de calidad media baja donde sus armas resultaban sumamente competitivas (entre éstas se encontrarían las pistolas tipo Eibar, los revólveres Bulldog, Puppy etc.). Esta imagen que asociaba las armas de Eibar con la baja calidad se convirtió en una especie de estigma para las armas españolas en los mercados exteriores, sobre todo para aquéllas que trataban de competir con armas de mayor calidad, y fuente de preocupación, como veremos más adelante, para todos aquellos que actuaban con conciencia de distrito.

Otra manifestación de la estructura de la producción eibarresa es la especial morfología urbana de la localidad. Las localidades integradas en la zona armera vasca que comprendía, además de Eibar, a las localidades guipuzcoanas de Elgoibar, Placencia de las Armas y Elgeta, y a las vizcainas de Ermua y Zaldibar, se encuentran situadas en angostos valles rodeados por altas montañas. Así, la estrechez del valle hacía que esa infinidad de talleres y empresas tuvieran que compartir espacio con las viviendas, siendo común el uso mixto de los edificios…

Eibar, como distrito industrial marshalliano clásico (una red de pequeñas y medianas empresas especializadas en distintas fases de la producción, desde los pequeños talleres fabricantes de piezas hasta las empresas montadoras, que ejerciendo el papel de empresarios puros, realizaban la labor de intermediación entre las dinámicas internas del distrito y el mercado mundial al que iban destinados la mayor parte de sus productos), se “forjó” en una geografía dura, hostil y cerrada, siendo el empresariado hecho a si mismo, capaz de aventurarse en mercados tan lejanos como extraños para la mayor parte de los industriales españoles, e incluso la creación de instituciones comunes en beneficio del conjunto del distrito como la Escuela de Armería o el Banco de Pruebas en cuya promoción, al igual que en otras circunstancias, la actuación del Ayuntamiento resultó fundamental tanto a la hora de afrontar las negociaciones con la administración central como para aunar voluntades en favor de esas iniciativas, sin embargo, el fracaso de muchos de estos distritos industriales en su lucha contra la producción en masa fue consecuencia de la sustitución de la cooperación entre los agentes del distrito por la competencia.

Hoy, con toda su experiencia, la propuesta es la “Ciudad Armera 2.0”, ciudad conectada se ha de aventurar en un reciclaje. Su universidad, sus comunicaciones, sus paisajes, son sus “fuerzas”, sin olvidar su gente, capaz de dominar sus “condiciones” para conservar su idiosincracia.

…Han sido capaces de superar los incendios de 1649, 1708 y 1794, así como también las inundaciones del 16.7.1762 y diciembre de 1909, causas de destrucciones parciales en la villa de Eibar, y de  reconstrucciones desde 1937 a 1957 de una localidad surgida de las cenizas de la guerra. La reconstrucción de Eibar comenzó con el cubrimiento del río, las grandes vías de circulación, la apertura de nuevas calles en la zona devastada y la creación de una nueva barriada de ensanche, con la construcción de viviendas superando la difícil orografía…

La movilidad, la eterna y discutida movilidad… En Eibar, cuesta arriba y cuesta abajo (el 8% de pendiente existe), siempre será difícil resolver el aparcamiento (escasísimo), la peatonalización, … pero son conscientes, y analizan las soluciones, para tomar decisiones. La participación ciudadana y la gobernabilidad son conscientes de sus retos.

…“Eibar todavía tiene trabajo pendiente en su transformación urbana para poder convertirse en referente de la economía del conocimiento. Hay talleres que pueden reconvertirse en aparcamientos o nuevas actividades económicas. Eibar necesita un proyecto de futuro que debe ser, cuanto menos, sostenible, abierta, competitiva, eficiente, a escala humana, compacta, que fusione usos e innovadora”…

Seguros de conseguir el máximo (posible) de sus recursos (naturales, humanos, estratégicos…), no se puede sino que apostar por un futuro que aunque lastrado por el pasado reciente declive, ha de resurgir. Y no le faltan ni retos ni ímpetu. Barrios como Matxaria, Txonta, han comenzado a cambiar. Es el principio, pero no es sólo reconvertir viejas naves… ni una ciudad deportiva, que también.

Mucho ánimo.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.

 

XÀTIVA

XÀTIVA. Población (INE)

XÀTIVA. Pirámide de Población

XÀTIVA. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

XÀTIVA. Paro

XÀTIVA. Deuda

 


Son datos fríos, sin cocina

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Xàtiva es un municipio y una ciudad de la Comunidad Valenciana situada en el sur de la provincia de Valencia, en el norte de las Comarcas Centrales y capital de la comarca de La Costera. Posee el mayor número de enclaves de toda España, con un total de 26,​ y en 2015 contaba con 29.095 habitantes (INE).​ La ciudad constituye junto con una decena de municipios muy próximos a ella un área urbana integrada (AUI) que contaba con 51.246 habitantes el 2007. El Casco Urbano o Area Urbana principal del municipio dista 58 Km. de la ciudad de Valencia.

El término municipal linda, al N, con los términos municipales de Vilanova de Castelló, Manuel, Enova, Llosa De Ranes y Rotglá y Corbera; al S, con los términos municipales de, L’Ollería y Bellús; al E con los términos municipales de Barxeta, Lloc Nou de Fenollet y Genovés; y al O, con los términos municipales de, Rotglá y Corbera, Llanera De Ranes, La Granja de La Costera, Vallés, Novetlé, y Canals.

La ciudad de Xàtiva, considerada durante siglos (XIII-XVII) como la 2ª del reino de València, es hoy una población de tipo mediano, de 30.000 habs., que sigue teniendo un alto valor estratégico en las comunicaciones (el militar ya pasó a la historia), conserva su valor monumental e histórico, y mantenie una notable función comercial, desdoblada entre el interior de la ciudad y los grandes establecimientos situados en el ensanche septentrional.

El perfil sensiblemente llano que dibujan ambos valles, en la mitad N del Término municipal, contrasta con el relieve de la mitad S del término municipal, donde se ubica la ciudad, en las estribaciones de las sierras de Vernissa y el Castell, (450 m. en el pico de Vernissa) a cuyo pie por el lado N está situado el Casco Urbano, y la Sierra Grossa (518 m. en el monte de La Creu), que limita el término por el S.

La localización de la ciudad obedece a un modelo histórico, que evoluciona desde los primeros asentamientos en la misma. El Área Urbana principal del municipio, está situada al pie de la Sierra del Castillo señalando el límite simbólico de 2 universos diferentes, por muy diversas razones, en el seno nuestra comunidad, el secano y el regadío.

Los valles de los ríos, Cányoles, que define geográficamente la Comarca de la Costera y constituye el acceso natural e histórico de las comarcas centrales de la Comunidad Valenciana a la Meseta; y Albaida, que comunica a dichas comarcas con las interiores del área de contacto entre las Provincias de Valencia y Alicante, penetran en la mitad N del término municipal por el O y por el E, respectivamente, descendiendo suavemente en sentido S-N. Ambos rios confluyen en la partida de Folles Verdes al pie del monte denominado Alt de Requena (156 m.) para seguir con la denominación de Albaida hasta entregarse en el río Xuquer, aguas abajo, en el término municipal de Alberich.

El perfil sensiblemente llano que dibujan ambos valles, en esta mitad N del Término municipal, está alterado, con carácter puntual, además de por el citado Alt de Requena, por el Monte del Puig (310 m.) que emerge asilado del llano circundante al Este del Cauce del Albaida. Por otro lado, al Oeste del último tercio del cauce del Cányoles, las estribaciones finales de la Sierra de Enguera ascienden con cierta regularidad en sentido SE-NW, hasta alcanzar una cota máxima de 180 m. conformando una depresión por la que discurre el barranco de la Teixonera que vierte en el mismo cauce.

El relieve de la mitad Sur del término municipal es más accidentado. Las sierras de Vernissa y el Castell, (450 m. en el pico de Vernissa) a cuyo pie por el lado Norte está situado el Casco Urbano, y la Sierra Grossa (518 m. en el monte de La Creu), que limita el término por el Sur, se prolongan en sentido SW-NE, asilando entre ambas una depresión (Bixquert) surcada por los barrancos de Capanda y del Pont Sec, que, no obstante, se si tua a una diferencia de cota de hasta 150 m. con respecto al nivel de los valles aluviales.

Xátiva se configura cada vez más pues como un centro comercial y de servicios, receptor de importantes inversiones públicas en equipamiento y dotaciones de servicio comarcal, que dispone de excelentes servicios urbanísticos, incluso depuración de aguas residuales, y cuyo moderado crecimiento demográfico, aunque mantenido, no puede explicar su importante expansión urbana de los últimos años.

La ciudad es la cabecera de un territorio que comprende un total de 49 municipios, 28 Km2 de superficie y 125.000 habitantes, y que se extiende, no sólo al resto de los municipios de la Costera, sino también a otros tantos 27 municipios próximos, normalmente adscritos a otras comarcas (La Canal de Navarrés, parte de La Vall D’Albaida, e incluso zonas de La Safor y La Ribera Alta).

Físicamente, la ciudad se reconoce compuesta de 3 grandes piezas urbanas bien diferenciadas.

  • En primer lugar, la Ciudad Histórica, que como tantas otras, padece procesos de abandono de población y degradación física, si bien permanece a salvo de atentados a su patrimonio arquitectónico desde que fue declarada casi en su totalidad Conjunto de Interés Histórico/Artístico (B.O.E. 21.8.1982).
  • En segundo lugar, los Ensanches, interpuestos entre la Ciudad Histórica y el ferrocarril implantado a principios de siglo, que heredan los valores residenciales y comerciales de la Ciudad Histórica y adquieren una gran densidad de vivienda y población con niveles mínimos de equipamiento.
  • En tercer lugar, las zonas industriales al Norte de las vías del tren.

Los estudios existentes relativos al Casco Urbano (Registro e Inventario del Patrimonio Arquitectónico de La Costera [1.980], Catálogo de Monumentos y Conjuntos de La Comunidad Valenciana [1.983], Plan General de Ordenación Urbana [1.985]), coinciden en reconocer a la Ciudad formada por hasta doce (12) barrios, de características sociales y tejidos urbanos de características relativamente homogéneas y diferenciables unas de otras.

Siete (7) de estas doce (12) piezas corresponden a los barrios históricos, interiores y exteriores a la muralla, a saber:

Interiores a la muralla histórica:

  • Distrito Ciutat, barrio del Núcleo histórico de Játiva situado alrededor de la Parroquia de Santa María
  • Barrio de Sant Pere, barrio del núcleo histórico situado alrededor de la Parroquia de San Pedro
  • Barrio de Sant Josep, barrio del núcleo histórico situado bajo el Bellveret
  • Barrio de Les Santes, (antiguo barrio medieval de la judería situado en el núcleo histórico de la ciudad

Exteriores a la muralla histórica:

  • Raval de la Mercé, o de Barreres, antiguo barrio medieval situado alrededor de la Parroquia de la Merced
  • Barrio Alt del Raval, barrio del núcleo histórico situado bajo el Calvari Baixet
  • Raval de Sant Joan, antiguo barrio medieval de la morería de la ciudad

Las otras cinco (5) grandes piezas desarrolladas a partir de la demolición de las murallas son, que podemos denominar de manera genérica, Ensanches, a saber:

  • L’Eixample, barrio situado al norte de la ciudad
  • Barrio del Camino Dels Dos Molins, barrio del noroeste de la ciudad
  • Barrio del Carme, barrio del noreste de la ciudad
  • Barrio de La Murt, situado en los alrededores del Estadio de La Murta
  • Barrio Dels Horts del Raval, barrio situado en las faldas de la Serra Vernissa

El protagonismo de cada una de estas partes de la Ciudad en su desarrollo y renovación reciente es bien diverso.

El municipio de Xátiva está compuesto, a su vez, de otros enclaves alejados del citado núcleo central. Los principales de éstos, por su extensión, y sus límites con otros municipios, son los siguientes:

  • Enclave de Pelaire: linda con los términos municipales de Cárcer, Alcàntera de Xùquer,Sellent, Llosa de Ranes y Rot glà y Corbera.
  • Enclave del Realengo del Plà: linda con los términos municipales de Navalón, Enguera, Llanera de Ranes, Canals, L’Alcudia de Crespins, y Montesa
  • Enclave de La Garrofera: linda con los términos municipales de Bellús, L’Ollría, y Guadesequies.
  • Enclave del Pinar dels Frares: linda con los términos municipales de Carcaixet, Rafelguaraf y Simat de La Valldigna.

En lo que se refiere a la ocupación del territorio por el uso residencial, en el término municipal de Xátiva, además del Área Urbana Principal, que da nombre al municipio, existen otras 4 Área Urbanas, o asentamientos de población permanente. Estos son los núcleos de Anahuir, La Torre de Lloris, Sorió y el Realengo del Pinar dels Frares.

La población de Anahuir está situada junto al Cauce del río Cányoles, entre éste y el nuevo trazado del ferrocarril de velocidad alta de Valencia a la Encina. Es un pequeño núcleo urbano de tipología tradicional que acoge a unas cuantas familias, con un porcentaje importante de emigración que, no obstante mantiene las viviendas en buenas condiciones de habitabilidad para su uso estacional. Dispone de los servicios urbanísticos duales. básicos, excepto de depuración de aguas residuales

La población de la Torre de Lloris está situada ejunto al cauce del río Albaida, entre éste y la carretera D’Enova, en el extremo Norte del término municipal. Está formada por un grupo de cuatro o cinco calles, con no más de cincuenta viviendas de tipología tradicional, cuyo origen probablemente sea una antigua alquería bajo la jurisdicción de algún señor feudal con residencia en un palacio o torre próximos, del cual en la actualidad no se tienen noticias. La población dispone de los servicios urbanísticos básicos, excepto depuración de aguas residuales. No obstante está sometida a la grave afección de la existencia de una gran instalación agropecuaria en sus cercanías dedicada a la cría de ganado porcino.

Núcleo de Sorió está situado junto al cauce del río Cányoles, al Norte de éste, próximo al acceso a Xátiva desde la Autovía de Almansa. Está formado por algo más de una quincena de casas en la actualidad deshabitadas la mayor parte de ellas. Carece de servicios urbanísticos y de dotaciones públicas.

El núcleo del Realengo del Pinar del Frares está situado en este enclave del municipio al que nos hemos referido con anterioridad y consta de varias casas de tipología también tradicional y de una edificación de gran porte, antiguo Convento de padres dominicos, en la actualidad reutilizada con varios fines, viviendas, almacenes agrícolas, taller, capilla, etc. Es el lugar de residencia de alguna de las familias que se ocupan de la explotación de una gran finca agrícola extendida por todo el enclave. Dispone de los servicios urbanísticos mínimos, excepto depuración de aguas residuales, y los edificios están en buen estado de conservación. Por su emplazamiento, alejado 13 Km. de la ciudad de Xátiva, y sus buenas comunicaciones con la comarca en la que está enclavado, se relaciona funcionalmente más con las poblaciones de la Rivera que con nuestra ciudad, que sólo representa al respecto funciones de centro administrativo.

Con independencia de lo anterior, la extensión de la edificación para segunda residencia en algunas zonas del municipio (Rectoría de Novetlé ó Bolvens, Llomes de Gozalvo, Bonavista, Carraixet, y sobre todo, Bixquert ), de origen antiguo pero intensificada a partir de la década de los setenta y prolongada, con épocas de mayor y menor intensidad, hasta nuestros días, es el fenómeno más característico de los diferentes procesos de transformación de los usos del territorio que se han tenido lugar en el mismo.

Este proceso, por otro lado, se manifiesta con elementos de singularidad, sobre todo en el área de Bixquert, lugar tradicional de veraneo de la sociedad setavense, en el que se da una forma de peculiar asociación entre lo rústico preexistente (cultivos de secano, frutales vid, etc.) y lo urbano, que ha permitido la pacífica implantación de no menos de ochocientas (800) viviendas unifamiliares de diferentes calidades tipologías y dimensiones, en un paraje cuya superficie total, a su vez, es del orden de trescientas (300) hectáreas.

Abundando en la cuestión de Bixquert, como ya hemos señalado con anterioridad, la gran extensión del área, la dispersión de la edificación existente y sus muy diferentes características (desde pequeños cobertizos a suntuosas residencias), así como las de los mismos terrenos (pendientes, accesos, dimensiones de las parcelas, etc., respondiendo a muy diversos registros), configuran un escenario de tintes bien específicos, en cuya heterogeneidad el vigente Plan General de Dicembre de 1985, ha apreciado elementos de interés ambiental, ó muy propios de la sociedad local, que aconseja preservar de los instrumentos de la ordenación urbana tradicional, como serían, por ejemplo, la definición sistemática de alineaciones, o la dotación reglamentarista de estándares de equipamiento, etc.

Los testimonios del poblamiento son de los más antiguos de toda la fachada mediterránea, como atestiguan los restos humanos hallados en la Cova Negra (Estret de les Aigües), datados en el Paleolítico Medio. Atendiendo a los orígenes de la ciudad actual, su origen se remonta a la cultura ibérica, siendo una de las pocas de España que ha conservado el topónimo ibérico: Saiti, que luego derivó en latín a Saitabi o Saetabis, en árabe a Sátiba, en castellano a Játiva y en valenciano a Xàtiva. La permanencia del poblamiento durante más de dos mil trecientos años en un mismo lugar hace que sea muy difícil la conservación de restos antiguos, dado que los materiales han sido reutilizados una y otra vez. Así se explica la escasez de restos ibéricos, cuyo poblamiento principal debió estar en el lugar donde ahora el Castell Menor.

La romanización, iniciada en el siglo II aC, hizo de Saiti una población floreciente que acuñó moneda propia y fue elevada a la categoría de municipio de derecho romano con el nombre de Saetabis Augusta. Durante el largo período romano la población bajó de la estrecha cresta del castillo y se extendió por la pendiente, siendo cercada con murallas de las que todavía quedan algunos vestigios. El recinto ibérico-romano coincide con el espacio ahora vacío que hay entre la ciudad actual y el castillo, donde están las iglesias de Sant Feliu y Sant Josep, el antiguo monasterio del Montsant (ahora hotel), la Nevera y el Bellveret. Los restos romanos, aparte de las murallas, son visibles gracias a excavaciones recientes en Sant Feliu y el Bellveret, pero el resto de todo aquel recinto fue objeto de una ocupación agrícola y ahora se halla abancalado y plantado de algarrobos, olivos y pinos. Muy abundantes son las inscripciones latinas, la mayoría sobre piedras halladas en enterramientos. Los materiales constructivos más nobles (columnas y sillares) se hallan ahora formando parte de edificios post-romanos, siendo lo más relevante el porche de la iglesia de Sant Feliu (siglo XIII), sostenido por columnas romanas.

Durante el Bajo Imperio, Saetabis fue elegida como sede episcopal, como muestran las actas de los concilios toledanos, celebrados ya en tiempos de los visigodos (s VI y VII), en las que aparecen consignados seis obispos setabenses. Su iglesia, de la que quedan algunos restos, estaba en el mismo lugar donde más tarde fue edificada la iglesia de Sant Feliu.

LA SÁTIBA MUSULMANA

Tras la conquista musulmana, la ciudad fue cobrando importancia como plaza fuerte y encrucijada de caminos. Su castillo o alcazaba de Sátiba fue ampliado y reforzado, y desempeñó un importante papel en varias campañas bélicas: su gobernador Ibn Mahqur resistió el asedio de las tropas de Al-Qádir, antiguo rey de Toledo expulsado por Alfonso VI; en 1094 sirvió de refugio para la tropas almorávides derrotadas por el Cid en la batalla de Quart. El geógrafo Al-Idrisí, a comienzos del siglo XII dice que los castillos de Xátiva eran de gran belleza y solidez. Los restos y noticias de edificios musulmanes prueban que la población rebasó el antiguo recinto romano-visigodo y empezó a ocupar el segundo escalón de transición a la llanura, siendo protegida por una nueva cerca de murallas y torres, de la que se conservan algunos tramos. La medina islámica, según Pavón, debió ocupar casi todo lo que ahora se conoce como ciudad medieval, desde el castillo por el sur hasta la Alameda por el norte, y desde el portal de Cocentaina por el este hasta los de Sant Jordi, Santa Tecla y Castella (o dels Banys) por el oeste. En su interior destacaban la vieja Aljama, situada en el Montsant, lugar principal de la ciudad romana; la mezquita mayor, donde ahora está La Seu y que empezó a ser derribada en el siglo XVI; el Mercado, en la actual plaza de Sant Pere; el palacio llamado de Pinohermoso (ya desaparecido) en la esquina entre las calles de Montcada y Vallés, y Els Banys frente al portal del mismo nombre, donde luego estuvo la Bassa.

Además de su gran riqueza agrícola, la Sátiba musulmana destacó por ser pionera en Europa Occidental en la fabricación de papel, cuyo secreto importaron de China los árabes, exportando la producción al resto de países europeos y norteafricanos. El legado musulmán se aprecia en la trama callejera de la ciudad vieja, aunque los restos materiales mejor conservados son las murallas y torres de defensa, sobre todo en el Castillo y en los lienzos que bajan desde el mismo para envolver la ciudad, especialmente el de la parte de levante, donde están la Torre del Sol, construida durante el período almohade, y algunas otras. En el museo de L’Almodí se conservan varios elementos del derruido palacio de Pinohermoso y una pila de mármol rosa, catalogada como una de las mejores piezas de su género en España.

LA XÀTIVA CRISTIANA EN LA BAJA EDAD MEDIA

Bajó el dominio cristiano. Xàtiva conoció una de las mejores etapas de su larga historia, llegando a convertirse entre los siglos XIV y XVI en la segunda ciudad del reino de Valencia. Aunque no logró recuperar la sede episcopal visigótica, Xàtiva mantuvo todo su valor estratégico y militar, por haber quedado como guardiana de la frontera con Castilla dentro del principal camino que unía ambos reinos por el valle de Montesa y el puerto de Almansa. Al mismo tiempo la ciudad y su castillo tenían como misión controlar a toda una gran mayoría de población morisca que siguió habitando la mismas huertas de Xàtiva, la Canal de Navarrés y la Vall d’Albaida. Estas y otras razones influyeron para que la ciudad fuera elevada a la categoría de capital de una subgobernación.

La población morisca de la ciudad fue expulsada del recinto amurallado y distribuida entre la zona rural del entorno y el barrio de la Morería (arrabal de Sant Joan). Los judíos, que ya constituían una minoría en tiempos de los musulmanes, siguieron teniendo su barrio propio en la parte de intramuros, cerca del portal de Santa Tecla. El enorme castillo y las mismas murallas de la ciudad fueron reforzados y ampliados entre 1287 y 1369, adquiriendo una forma muy similar a la que hoy conocemos. El abastecimiento de agua, una de las obras de las que Xàtiva se siente más orgullosa, se mejoró mediante la construcción de los acueductos de Bellús (algunos opinan que éste es de origen musulmán) y del Aigua Santa, éste último por una cota superior a la de la acequia de la Vila, que quedaría relegada exclusivamente al riego de la huerta.

La renovación urbana dio lugar a nuevos y grandiosos edificios. En la parte más alta, dentro del viejo recinto romano, sobre las ruinas de la catedral visigoda, fue levantada en el siglo XIII la iglesia de Sant Feliu, con portada románica e interior gótico, catalogada como Monumento Nacional, en cuyo interior se conservan una pila de agua bendita de alabastro de finales del XII y varios retablos de pinturas gótico-renacentistas. Cerca de allí, la vieja aljama o palacio árabe fue convertido en el monasterio femenino cisterciense del Montsant. A pesar de estas obras la parte alta iría siendo abandonada por sus habitantes que se fueron trasladando a la parte de abajo, de mejor acceso desde las huertas y con agua en las casas y fuentes públicas. El viejo recinto se convirtió así en una amplia albacara para guardar ganado y cultivar olivos y algarrobos, abancalando la ladera y destruyendo los vestigios del antiguo poblado.

En la parte baja las principales obras fueron las siguientes: la iglesia de Sant Pere (siglo XIV), levantada sobre una antigua mezquita en la plaza del Mercado, donde los musulmanes celebraban la feria de ganados, tradición seguida también por los cristianos. La iglesia de Santa Tecla, en el extremo opuesto, que fue destruida en 1707 por las bombas de las tropas borbónicas y rematada por el terremoto de 1748. El convento de Santo Domingo, del que sólo queda la iglesia gótica restaurada. El convento de San Francisco, cuya iglesia también restaurada ha vuelto a ser abierta al culto. El convento de Santa Clara, en buen estado pero vacío de su comunidad de monjas; y muy próximo al mismo, el convento de la Trinidad, del que sólo queda su hermosa portada (actual Archivo Histórico). Fuera de las murallas, en el arrabal de les Barreres se levantó el convento de la Merced, cuya iglesia sirve ahora de parroquia. De la misma época eran la Casa de la Vila, ya desaparecida, y algunos palacios como el de los Borja, del que quedan algunos vestigios.

1563 Grabado de Xàtiva por Anthonie van den Wyngaerde

EL ZÉNIT DEL ESPLENDOR DE XÀTIVA EN EL SIGLO XVI

Al finalizar el siglo XV Xàtiva contaba con unos 8.000 habs. y estaba a punto de alcanzar su zénit como segunda ciudad más importante del reino. Su casco urbano se vio enriquecido por nuevos edificios civiles y religiosos. Entre los primeros cabe destacar muy especialmente a dos: el Hospital y el Almudín. El primero debió ser empezado a finales del siglo XV pero no fue terminado hasta mediados del siglo XVI, conservándose en muy buen estado su gran fachada con elementos góticos y renacentistas. Su interior fue destruido en 1707 y vuelto a levantar a comienzos del siglo XVIII. El edificio del Almudín o depósito de trigo, fue construido entre 1530 y 1548, conservándose todavía en muy buen estado. En 1919 fue convertido en museo de bellas artes y hoy forma parte del Museo de la ciudad. A finales del siglo XVI se acometió la construcción de la iglesia de Santa María (La Seu) sobre el mismo lugar donde estaba la mezquita mayor cristianizada, pero las crisis de los siglos XVII y XVIII habrían de retrasar la conclusión hasta ya entrado el siglo XX. A los conventos ya establecidos entre los siglos XIII y XV, se añadieron en el XVI y principios del XVII otros cinco más: dos dentro del recinto murado, como eran el de San Agustín (1515) en la misma calle donde está el de Santo Domingo, y el de la Consolación (1520) en la calle del Portal de Valencia; y otros tres extramuros: el de Sant Onofre el Vell (1575) en un descampado cercano al Portal de Cocentaina; el del Carmen (1570) en la salida hacia la Llosa; y el de Capuchinos (1607) en las proximidades del arrabal de Sant Joan. En este último lugar, donde vivían los moriscos fue edificada hacia 1535 la iglesia del mismo nombre para atender religiosamente a los moriscos bautizados a la fuerza.

Xàtiva. Evolución urbana

LA EXPULSIÓN DE LOS MORISCOS: EL INICIO DE LA DECADENCIA

La expulsión de la población morisca en 1609 supuso la pérdida de casi la mitad de los habitantes de la gobernación y el despoblamiento de más de un centenar de pueblos, incluida la propia morería de la ciudad. La crisis demográfica vino acompañada por la económica y la ciudad se resintió negativamente. Castigada también por las epidemias de peste a mediados del XVII, Xàtiva perdió parte de su potencial demográfico, bajando de 7.400 habs. en 1572 a 6.200 en 1646, no habiendo noticias de que en este periodo se construyesen grandes edificios.

A comienzos del s XVIII sufrió los devastadores efectos de la guerra de Sucesión, tras haber tomado partido por la causa austracista y resistir los duros asedios a que se vio sometida por las tropas borbónicas mandadas por D’Asfeld.

Vista septentrional de la Villa de San Felipe (Xàtiva), por Palomino

El 19.6.1707, el ejército borbónico franco-castellano a las órdenes del brigadier José Antonio de Chaves Osorio, en el contexto de la Guerra de Sucesión hispánica (1705-1715), iniciaba la operación de incendio y destrucción sistemática de Xàtiva. Felipe V, que lo había ordenado poco antes, lo justificaría diciendo: “La obstinada rebeldía que hasta el término de la desesperación resistieron la entrada de mis armas los vecinos de Xàtiva, para hacer irremisible el crimen de su perjura infidelidad desatendiendo la benignidad con que en repetidas ocasiones les flanqueé el perdón, he fallado mi justicia a mandar arruinarla para extinguir su memoria, como se ejecutó para castigo de su obstinación y escarmiento de los que intentasen seguir su mismo error”.

Previamente, los ejércitos borbónicos a las órdenes de Chaves habían expulsado de sus casas a los supervivientes del asedio borbónico (8 de mayo-6 de junio) que se había saldado con la muerte de centenares de vecinos. Xàtiva, entonces una ciudad de 12.000 habitantes que era la segunda urbe del reino de València, sería vaciada a la fuerza en pocas horas. Poco después, las tropas de Chaves se entregarían al incendio sistemático de todas las edificaciones de la ciudad, excepto las religiosas. Y durante los días inmediatamente posteriores, los supervivientes -que habían sido retenidos y concentrados en las afueras en condiciones infrahumanas- serían deportados masivamente en la región castellana de La Mancha. Según las fuentes documentales, muchos de aquellos deportados morirían a causa de los malos tratos que sufrieron durante el viaje.

Posteriormente, Melchor Rafael de Macanaz, juez de incautaciones borbónico en los reinos de València (1707-1710) y de Aragón (1711) ―y uno de los redactores de los Decretos de Nueva Planta―, crearía las “compañías cavar”, que tenían la misión de derribar y rapiñar todo aquello que había resistido a las llamas. Con la ciudad literalmente carbonizada y arrasada, Macanaz dibujaría un nuevo planeamiento urbano; que la administración borbónica renombraría como Colonia Nueva de San Phelipe, denominación que sería oficial durante más de un siglo (1811). Con el transcurso de los años, los supervivientes de la deportación retornarían clandestinamente a Xàtiva, y la ciudad renacería. Pero hasta pasados ochenta años (1787), Xàtiva no recuperaría los máximos demográficos anteriores al incendio y destrucción.

Las acciones de guerra causaron grandes destrozos en la ciudad y su arrabal de les Barreres y muchas de sus casas y palacios fueron luego saqueadas, siendo expulsados temporalmente muchos de sus habitantes. La mayor ignominia fue, aparte de la derrota, el castigo a que la sometió el nuevo rey Felipe V, quien desmembró la antigua gobernación territorial, le restó funciones civiles y le cambió su nombre histórico por el de San Felipe, que habría de soportar hasta las Cortes de Cádiz (1811). En 1713, por efecto de la expulsión o desalojo, sólo quedaban en la ciudad 1.500 habs., pero poco a poco fueron regresando las familias expulsadas y en el transcurso del siglo XVIII logró recuperar parte de su esplendor y funciones urbanas, hasta el punto de que en 1787 el Censo de Floridablanca registró 12.655 habs. Durante aquella centuria se llevaron a cabo varias reformas urbanas y se construyeron nuevos y grandes edificios. Se remodeló el centro de la ciudad y la vieja plaza de les Cols fue ampliada, dando lugar a la actual plaza del Mercat, con sus pórticos y sus casas de gusto academicista. Entre los nuevos edificios cabe señalar toda una serie de palacios alineados en las calles de la Corretgeria y de Montcada, siendo los más renombrados los de Alarcón (1715-30, actual sede de los juzgados), Diego, Estubeny, Cerdà, etc. a los que habría que añadir la Casa de la Enseñanza mandada hacer por el arzobispo Mayoral (1753), la ermita de Sant Josep diseñada por el arquitecto Francisco Cuenca, el nuevo convento de Sant Onofre frente a San Pedro y la Fuente de los 25 Chorros, por citar sólo algunos. Los desperfectos causados por la guerra y por los terremotos de 1748 provocaron la ruina de la iglesia de Santa Tecla y de buena parte del Castillo, que fue prácticamente abandonado a su suerte en la segunda mitad del XVIII, trasladándose la guarnición militar a nuevos cuarteles entre la muralla y el arrabal de les Barreres.

EL SIGLO XIX: ESTANCAMIENTO Y DESAMORTIZACIÓN

La construcción del Nuevo Camino Real de Madrid a Valencia entre 1776 y 1789, con un itinerario que dejaba apartada la ciudad (unos 4 km desde el empalme de Cerdà), supuso una pérdida de la importante función caminera de Xàtiva. Es verdad que está fue recuperada con creces a partir de 1858 con la construcción del ferrocarril Valencia-Almansa, por lo que las causas del estancamiento demográfico habría que buscarlas en otras razones. Podrían apuntarse algunas como la pérdida de sus funciones nobiliarias y religiosas, por efecto de la abolición de los señoríos, la desamortización y la exclaustración, que supusieron la emigración del medio centenar de familias nobles (con toda su corte de sirvientes y criados) y la de varias decenas de religiosos, expulsados de los numerosos conventos que fueron cerrados y que no volvieron a ser recuperados (el Carmen, San Francisco, Santo Domingo, la Merced, la Trinidad, San Agustín, San Onofre, Capuchinos y el Montsant). Tales pérdidas no lograron ser corregidas por el incremento de sus funciones civiles (cabeza de partido judicial) o educativas (primer instituto). La causa principal de la decadencia de la ciudad estuvo en la ruina de su industria textil basada en el lino y la seda, que prácticamente quedó reducida a la nada entre 1810 y 1830, dejando en el paro a unas 1.300 personas.

El estancamiento demográfico (en 1900 seguía teniendo sólo 12.600 habs.) hizo que no fueran necesarias obras de ampliación urbana, aunque se llevaron a cabo algunos proyectos que serían luego de gran trascendencia: bajada de la Estación, bajada del Carmen y urbanización de la Alameda. La primera fue delineada tras la construcción de la nueva estación ferroviaria en 1860. La bajada del Carmen (nueva salida hacia Valencia y hacia el Cementerio) y la urbanización de la Alameda se hicieron en 1882, después de que fueran derribadas las murallas (1874) de los flancos norte y oeste de la ciudad. Estas tres arterias servirían para acoger el primer ensanche urbano que tendría lugar ya en la primera mitad del siglo XX.

1946 XÀTIVA

1956 XÀTIVA

1985 XÀTIVA

2000 XÀTIVA

EL SIGLO XX

A partir de 1910 (12.700 habs.) tendría lugar una nueva expansión demográfica por inmigración que elevó el número de habitantes a 14.148 en 1920, a 15.087 en 1930 y a 18.683 en 1940. Luego vendrían otras dos décadas de estancamiento (18.092 en 1950) y finalmente un lento proceso de crecimiento que llega hasta nuestros días, en que la ciudad ronda los 30.000 habs. Por razones orográficas el crecimiento urbano del siglo XX y comienzos del XXI sólo ha podido hacerse en dos direcciones: hacia el norte, invadiendo la huerta y hacia el oeste, faldeando la sierra Bernissa en dirección hacia Novetlé. Por el lado oriental, carretera de Benigànim, el crecimiento ha sido menor. Por el norte sigue habiendo una barrera que dificulta la expansión, como es la vía férrea y las amplias instalaciones de la estación. Hasta 1960 el crecimiento urbano no sobrepasó la vía férrea. Primero fueron los grupos o barrios de casas baratas de Planas Tovar, El Carme, etc. y luego la construcción de grandes bloques de pisos siguiendo las nuevas calles paralelas a la Alameda (Vicente Boix, Gregorio Molina, Argentina, Abu Massaifa, Pintor Guiteras, Académico Maravall, etc.) y la más antigua de la Reina. El mismo paseo de la Alameda sufriría la agresión especulativa con altos edificios que han roto el encanto de la misma y el paisaje urbano.

El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 1988 tenía como principal objetivo el crecimiento de la ciudad más allá de las vías férreas, para lo que eran precisos dos nuevos pasos subterráneos (los de Simat y Molí de Perico) y uno elevado en el camino de la Granja (1996). El espacio al norte de las vías fue ordenado para albergar actividades industriales y comerciales por medio de grandes avenidas que sirven al mismo tiempo como rondas exteriores al conjunto de la ciudad, cuyo caso urbano es preciso atravesar todavía en cualquiera de la direcciones de tránsito que se trate.

Juan Piqueras Haba. Departamento de Geografía. Universitat de València

El Plan General de Ordenación Urbana de Xátiva que aprobó la Comisión Territorial de Urbanismo el día 18.12.1984, constituyó un verdadero acontecimiento en el panorama urbanístico de la Comunidad Valenciana de los años 80′.

En efecto, el Plan, que comenzó a redactarse casi simultáneamente con la declaración de Conjunto de Interés Histórico Artístico llevada a cabo por el Ministerio de Cultura en Junio de 1982 para proteger la práctica totalidad del Casco Antiguo de la Población, obtuvo un extendido reconocimiento en medios profesionales y de la Administración.

Tal acogida no estaba carente de justificación, pues ciertamente estamos ante un documento sólidamente construido, con abundantes referencias culturales, y que, sobre todo, a partir de la toma de conciencia, de la especial significación histórica y cultural de la Ciudad, y de su vocación de centro de prestación de servicios, de ámbito de influencia superior incluso al tradicionalmente reconocido en la Comarca de la Costera, sentado las bases para comenzar a armonizar el desarrollo urbano con la preservación del rico patrimonio arquitectónico, histórico y natural del municipio; ha acertado a configurar un modelo territorial y urbano, entendemos que aceptado, en lo fundamental, en la actua lidad por la mayor parte de los estamentos interesados de la sociedad setabense.

Así pues, por un lado se precisaron las estructuras y tejidos urbanos que han venido conformando la Ciudad, con la consiguiente regulación particular aplicada a cada uno de éstos, distinguiéndose entre barrios históricos y ensanches y articulando las partes de la ciudad ya existentes con las de nueva calificación, que, a la postre se han erigido como los elementos más importantes de la ordenación urbanística de la ciudad.

Atendiendo al singular valor arquitectónico, a la significación histórica de buena parte del casco antiguo de la Ciudad y a la consideración de este como recurso económico de primer orden, capaz de atraer visitantes y crear una “industria cultural”, se deberían orientar buena parte de las actuaciones urbanas del Ayuntamiento al centro histórico, ya que este tipo de actuaciones precisa de abundantes inversiones de recursos públicos. La inversión privada en las áreas del casco antiguo, sólo se materializará, si dispone de un marco de actuación claro y de fácil aplicación, con suficientes garantías de seguridad técnica y jurídica, y si la iniciativa pública, a su vez, goza de garantías de orden cultural y social que legitimen sus aportaciones de recursos, u otras intervenciones.

No obstante, la gran extensión del Conjunto de Interés Histórico Artístico delimitado en su día por el Ministerio de Cultura, (prácticamente toda la ciudad) y la misma diversidad de situaciones, tipologías, trazados, etc., que contiene, dificultan en gran medida las citadas intervenciones.

Con las circunstancias citadas anteriormente, el municipio de Xàtiva, redactó un nuevo Plan General de Ordenación Urbana, el cual se aprobó definitivamente por resolución de la Comisión Territorial de Urbanismo de fecha 29.3.2000 (el acuerdo de aprobación definitiva junto con las normas urbanísticas de PGOU, se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia nº 166 de 14.7.2000, segundo suplemento, páginas 2 a 134) que entró en vigor el 3.8.2000.

No obstante, el crecimiento de la ciudad se ha derivado paulatinamente hacia zonas de ensanche (más espaciosas y con mayores posibilidades de implantación de viviendas) lo que ha originado el despoblamiento del Casco Histórico haciendo que su implantación allí sea poco atractiva para las rentas medias. La estrechez de las Calles, el deficiente estado de viales y aceras, la permanencia de barreras arquitectónicas duras, la falta de suficientes zonas verdes y espacios abiertos en condiciones y la carencia de plazas de aparcamiento público ha ido acentuando el problema y con ello la tendencia migratoria. Incluso, por encima de todo ello, una obsoleta (sino inexistente) red de alcantarillado y de agua potable recomienda una urgente actuación en dicha infraestructura en aras a evitar problemas de salubridad futuros.

El desarrollo de la ciudad se ha centrado en las posibilidades de desarrollo residencial de la Ciudad al Norte de la misma, en las inmediaciones de la ronda del ferrocarril y en los extremos nor-este y nor-oeste, especialmente dada la oportunidad de comunicación que ha significado la puesta en servicio de la Ronda Norte. Siendo esta vía de comunicación una barrera natural en el crecimiento de la ciudad se ha considerado el suelo urbano adyacente al mismo, como la única alternativa susceptible de proporcionar una oferta de suelo cuantitativamente significativa con la que atender a largo plazo el futuro desarrollo de la ciudad.

Ello ha permitido disponer de suelo con los parámetros de calificación y aprovechamiento urbanístico adecuados para hacer posible la oferta en la Ciudad de tipologías de vivienda en altura (zonas Palasiet y Mezquita), así como la de vivienda unifamiliar, entre medianeras que atiendan a la demanda existente de dicha clase de edificación (Bola I, Bola II, Unidades de Ejecución 1 y 2, etc) que eviten que los futuros propietarios busquen viviendas en otros municipios, como parecía que estaba ocurriendo.

La prolongación de la Ronda hacia el Este y el Oeste, hasta abarcar el perímetro de toda la ciudad, ha permitido crear una delimitación natural con el suelo de uso industrial, ya que éste se concentra en su entorno.

Una característica especial de este municipio, es la existencia en su término municipal, especialmente al Sur de la sierra del Castillo, de áreas urbanas de 2ª residencia, que han surgido en la mayoría de los casos, al margen del planeamiento, por lo que la actividad urbanística se ha centrado en gran parte en articular y vigilar la ordenación de estas zonas, mucho más sensibles a la degradación ambiental, al ser de emplazamientos aislados y cuyo desarrollo se debe controlar de una manera definitiva antes de que se produzca una dispersión y descontrol en este tipo de edificaciones.

El Casco Histórico de Xàtiva es uno de los más importantes de todo el País Valenciano. Con una superficie de unas 60 Has., prácticamente igualado con el de Alcoi, —aunque este incluye áreas que no en sentido estricto históricas, mientras que los límites de el de Xàtiva, coinciden con el recinto amurallado con la adición de los barrios de “Les Barreres” y los arrabales de la “Jueria” y la “Moreria”— es el segundo en extensión de toda la Comunidad. Pero su importancia no deriva sólo de su tamaño. Es un casco relativamente bien conservado, que contiene una arquitectura de alto valor, entre la que destacan Monumentos Histórico- Artísticos, como El Almudín, hoy Museo Municipal, el Palacio de Alarcón, el Castillo, el ex-convento de Santo Domingo, el Hospital Municipal, etc… junto a espacios singulares como las plazas porticadas de Sant Pere y del Mercat.

El Casco Histórico se encuentra dividido en 7 barrios, con características morfológicas y sociales muy diferenciadas. Aunque los datos que disponemos son de 1981 sirven para poder valorar el peso relativo de cada una de ellos. Entre todos ellos destaca el denominado Districte Ciutat donde se encuentra el 100 % de los elementos monumentales.

El núcleo urbano de Xàtiva existe desde hace, al menos, veinticinco siglos. Está enclavado en el valle de Montesa (que era el único paso practicable en las comunicaciones de la Tarraconense, con la Cartaginense y la Bètica), en un lugar estratégico para ubicar una ciudad protegida que controlara las vías de comunicación.

Se cree que fue habitada por los romanos, aunque a partir del s V sufrió una regresión. Posteriormente, con la conquista árabe se produjo un crecimiento de la población con la consiguiente expansión urbana que se produjo en la zona inmediata debajo del núcleo originario, lo que hoy constituye la parte alta de la Ciudad Histórica.

La Medina murada en los tiempos de la reconquista cristiana, englobaba lo que desde la Edad Media se conoce como “Ciutat” y “Mercat”, cuyos límites, casi inalterados a lo largo de los siglos, coinciden con las demarcaciones parroquiales de la Seo y Sant Pere: Bonaire, Engay, Barranc. Estas calles, además, constituían un límite natural y todavía hoy se pueden detectar en el plano de la ciudad.

INTERVENCIONES EN CENTROS HISTÓRICOS DE LA COMUNIDAD VALENCIANA

El llano, ámbito del “Mercat”, es el lugar donde se situó un núcleo de servicios complementarios y afines a la actividad pecuaria, muy importante en la zona, y que todavía perdura con ferias de ganado.

En realidad, tanto el “Mercat” como la “Ciutat” eran arrabales de la ciudad alta y hasta es posible que llegaran a tener una tapia de seguridad nocturna. Posteriormente, debido a luchas internas se construyó una nueva cerca que englobaba todos los barrios bajos, llegando a su unión poco a poco.

Cuando se produjo la reconquista cristiana en el s XIII, el recinto amurallado se había colmatado. En los siglos siguientes se fue modificando lentamente el aspecto urbano. La nueva civilización, con distintos usos y costumbres, fue adaptando la ciudad y, así , desaparecieron los atzucacs, se abrieron calles y se dispusieron las casas concebidas en función de la vía pública aunque la red viaria básica de los antiguos caminos subsistió.

En 1707, Xátiva fue incendiada y prácticamente destruida. El actual Centro Histórico de Xàtiva es el resultado de la reconstrucción efectuada posteriormente. De los antiguos edificios se aprovecharon los elementos estructurales sólidos: muros, arcos, etc…, la mayoría góticos. Por este motivo cambió más el aspecto externo que la morfología edilicia, especialmente de las casas y casonas nobiliarias.

Hay 3 tipologías básicas: una representada por la denominada Casa de Jornalero, en la parte alta y más antigua sobre parcelas estrechas y profundas aunque muy reducidas; la segunda es la Vivienda de Labradores Propietarios en el barrio del “Mercat”, y finalmente las Viviendas de los Menestrales enriquecidos, concentradas en el barrio “Ciutat”, que imitan el modelo del Palacio Urbano. Estos Palacios Urbanos, situados en los ejes principales de la zona central, son los que le confieren su aspecto monumental.

En el XIX, con la desaparición del Antiguo Régimen, se produce la desamortización, se abandonan los conventos, cambian de uso los palacios, se derriban las murallas, y en definitiva comienza la transformación “moderna” de la ciudad. Pero las transformaciones más profundad tienen lugar en la segunda mitad del s XX, a partir de los años 60′, impulsadas por unos planes urbanísticos orientados hacia la especulación del suelo y a la inversión inmobiliaria. En apenas 20 años, la ciudad incrementó su población en un 20% y su superficie en un 100%, motivando el despoblamiento del Casco Histórico a favor del Ensanche.

El Conjunto Histórico-Artístico comprende la ciudad hasta la Alameda por el norte, por el Este incluye el Calvari Alt y Penyaroja, tuerce por el barranco de la Solana y por el Camí del Portet enlaza a poniente con el arrabal de Sant Joan. Quedan dentro los 4 barrios tradicionales, el solar de la ciudad romana (completamente abandonado ya en el s XVI), los dos castillos y el circuito de murallas.

En la actualidad viven en el Casco Antiguo unos 12.000 habitantes, aproximadamente el 46 % de la población total del municipio, una cifra de las más altas de todo el País.

Hasta mediados de los años 60′ el casco mantuvo la estructura urbana del XVIII, como ocurrió en la mayor parte de las ciudades del Estado, pero a partir de entonces el desarrollismo y la falta de medidas de protección hicieron que se deteriorara rápidamente. En Xàtiva, sin embargo, se evitó la destrucción de la mayoría de los hitos más monumentales, pero no se pudo evitar el inicio de un proceso de declive con el deterioro general del parque edificado y la salida de los habitantes de rentas medias. tendencia. Este panorama empieza a cambiar con la aprobación del PGOU de 1984, y en la actualidad hay una entrada de nueva población de rentas medias y altas, si bien en una proporción todavía reducida.

A la aparición de este fenómeno ha contribuido la alta calidad del medio urbano y su estado de conservación no excesivamente deteriorado. A pesar de que las fuentes consultadas coinciden en considerar que la degradación física del patrimonio arquitectónico y de la vivienda privada es alta, la comparación con la situación de otros cascos históricos lo sitúa entre los mejor conservados.

La entrada de población está dando lugar a una recomposición selectiva de los habitantes del Casc Antic, con la salida de la clases de rentas medias, el mantenimiento de los de rentas bajas, y la entrada de nuevos habitantes de rentas medias-altas. Esta situación se traduce en un fuerte contraste en el medio urbano: junto a viviendas rehabilitadas de alto nivel, se encuentran otras en mal estado, y sin munchas posibilidades de recuperarse si partimos de la capacidad económica de sus moradores. Son las paradojas y contrastes típicas e inevitables de un proceso de “gentrification”. Sin embargo, este hecho, que tiene aspectos negativos, o cuando menos dudosos (la presión para la salida de la población de menor nivel de renta), tiene aspectos positivos, al margen de los puramente arquitectónicos: reintroduce la diversidad y la heterogeneidad social en el tejido urbano de la ciudad histórica. Un hecho valorable positivamente frente a las tendencias, cada vez más fuertes a la segregación del espacio social urbano. Los desarrollos urbanos contemporáneos incorporan como un valor de venta la separación social, la “selectivización” del espectro social, lo que en nefasta traducción del angloamericano se comienza a denominar un “ambiente exclusivo”. El proceso de gentrificación como el que ha dado comienzo en Xàtiva ofrece lo contrario: frente a la exclusión, la inclusión; frente a los ambientes cerrados, “exclusivos”, homogéneos, un medio urbano abierto, heterogéneo, inclusivo.

No debe deducirse de los anteriores párrafos la idea de que el futuro del Casco Histórico de Xàtiva se presenta libre de problemas. El proceso descrito apenas acaba de comenzar de forma muy limitada. La atracción del Ensanche para las clases medias es todavía dominante, y de hecho no se ha detenido su salida. A pesar de la alta valoración social del Centro Histórico, y de la calidad del medio urbano, las capas medias (y no hablemos de las bajas) tienen graves dificultades para poder acceder a una vivienda equiparable a las de los nuevos desarrollos. Será necesario implementar una política de apoyo (financiero técnico, jurídico,..) a los potenciales habitantes, y a los que ya existen, que facilite su alojamiento en el recinto antiguo. Algo que todavía está muy lejos de la realidad.

Los vecinos de Xàtiva son los más críticos con la situación del Casco Histórico. Pero esta actitud no concuerda con la realidad que hemos analizado y comprobado. Por ejemplo, es frecuente la denuncia sobre el número de edificios vacíos, sin embargo esa cifra ascienda a un 20 % de media en el Conjunto Histórico —con barrios como Santes en el 7 %—. Una cifra muy inferior a lo que es habitual en la ciudades valencianas y sólo ligeramente superior a la media del municipio (14 %). Lo paradójico e inusual de Xàtiva es que precisamente se encuentran desocupadas las mejores viviendas, las del Districte Ciutat, con un porcentaje del 32 %, mientras que en los barrios de vivienda más modesta la cifra baja ostensiblemente.

El Districte Ciutat es todo él una paradoja. Contiene la edificación de mejor calidad, el mayor nivel de desocupación, la máxima densidad del Casco Histórico —85 viviendas/Ha, sólo superada por el Ensanche con 130— y sin embargo es la zona donde se está volcando el nuevo fenómeno de la gentrificación, la entrada, desde principios de los 90′, de residentes de alto nivel económico.

Además de su función residencial, el Casco Histórico desempeña (o podría desempeñar) un importante papel como centro de atracción turística y de servicios. En la actualidad, la promoción turística es escasa, y la infraestructura hostelera reducida. El exitoso modelo ensayado en Morella o Sant Mateu, por poner dos casos analizados en este estudio, podría servir de referencia.

CRONOLOGÍA DE LAS INTERVENCIONES

Anteriores a 1979

Las actuaciones anteriores a 1979 con incidencia en el Conjunto Histórico han sido de dos órdenes: de planeamiento y de protección del patrimonio. El resto corresponde a obras regulares de urbanización, que no se plantean en el marco de una estrategia definida y específica para la Ciudad Histórica.

El planeamiento de la Ciudad Histórica registra las siguientes intervenciones:

  • 1931 Plano Topográfico de la Población. redactado por el Arquitecto Ángel Romana  A pesar de su naturaleza de levantamiento contenía una propuesta de alineaciones. En su desarrollo fue formulado un Plano General de la zona de Ensanche (1934).
  • 1940-43 Plano de Alineaciones de la Zona Norte del arquitecto Burguera Dolç. Repetía prácticamente las determinaciones del plan de Romana.
  • 1964-66 Plan General de Ordenación Urbana del arquitecto Francisco García..

Hasta la aparición de este plan la ciudad se había mantenido, más o menos, dentro de su perímetro histórico. El plan, un documento desarrollista y permisivo para la iniciativa privada, hijo de su época, impulsó el crecimiento expansivo y desordenado en la periferia. En relación al Conjunto Histórico el plan propone “conservar en lo posible las alineaciones aprobadas en 1943”, aunque en la práctica se proponían modificaciones de alineaciones para la mayor parte de las calles. Peores consecuencias tuvo el aumento de edificabilidad que se derivaba de la no existencia de limitación a la profundidad edificable. El PGOU afectó al Conjunto Histórico al impulsar la salida de población y la pérdida de actividad comercial con el desplazamiento del centro urbano a las inmediaciones de la Alameda.

En cuanto a las actuaciones de tipo patrimonial revisten en Xàtiva una gran importancia, consecuencia del enorme valor monumental de la ciudad. Hasta 1982 fueron todas ellas de declaración de Monumentos Aislados

1979-1995

Registro e Inventario el Patrimonio Histórico Artístico de Xàtiva (1980)

Se trataba de un estudio básico, formulado como una aproximación previa al patrimonio edilicio monumental de Xàtiva. Fue redactado por los arquitectos Ricardo Sicluna Lletget y Arturo Zaragozá Català en el marco más amplio de un Registro e Inventario del Patrimonio Histórico-Artístico de La Costera.

A pesar de ser un instrumento muy elemental (como su propio nombre indica, no pasa de ser un mero inventario), supuso el inicio de las actuaciones de protección del patrimonio a una escala comarcal. Fue redactado en paralelo y coordinadamente con el PGOU de 1984.

Declaración de Conjunto Histórico-Artístico (1982)

La Ciudad Histórica de Xàtiva fue declarada Conjunto Histórico-Artístico por Real Decreto 2029/82 de 25 de junio (B.O.E. de 21 de agosto), en una actuación que culminaba las declaraciones individualizadas, anteriores. En este sentido la valoración de las intervenciones propiciadas desde Cultura es doble. Por una parte, son actuaciones muy limitadas en cuanto a sus efectos y posibilidades, pero por otra, ha sido durante muchos años las únicas iniciativas de salvaguardia y protección de estros espacios urbanos.

Como en los demás casos, la aprobación del Casco Histórico como BIC de Conjunto supuso que Cultura asumía competencias de tutela sobre las obras que en su ámbito se realizaran. Esta situación se ha perpetuado indefinidamente al no redactarse y homologarse un Plan Especial de Protección.

Planeamiento: PGOU (1984)

El Plan General de Ordenación Urbana es un proyecto meticuloso, muy documentado, que por primera vez plantea una estrategia global para toda la ciudad, ya que como su propio análisis concluye (Memoria Justificativa 0.4) “desde entonces hasta hoy, —se refiere desde 1964, fecha aprobación del Iº PGOU— las actuaciones han sido puntuales, concentrándose a edificios y a algún espacio urbano, pero sin responder a ningún plan de conjunto”.

El Plan dedica un considerable espacio y atención al Conjunto Histórico, aunque no propone, ni se ha desarrollado por medio de un Plan Especial. La estrategia para el Casc Antiguo es la de su rehabilitación y recuperación, en línea con las propuestas que contemporáneamente triunfaban en el panorama urbanístico internacional, ejemplarmente liderado por las experiencias italianas, y entre ellas la de Bolonia.

Su elemento diferencial estriba en la importancia concedida a los mecanismos e instrumentos de gestión. El PGOU es consciente de que sin articular los medios para su realización, sus propuestas eran letra muerte, ideas gratuitas condenadas al archivo.

Para evitarlo delimitaba una serie de Unidades de Actuación prioritarias o preferenciales que debían servir de banco de pruebas de las ideas que contenía. Su desarrollo ha sido, sin embargo, bastante escaso, ya que el esfuerzo inversor se ha volcado en mayor medida en la corrección de los déficits y desequilibrios de la periferia.

En la actualidad desde el Ayuntamiento se está trabajando en la redacción de un Plan Especial para el Casco Antiguo, un muy necesario documento, que debe impulsar las tendencias espontáneas detectadas.

Estudio Previo del Distrito Ciudad del Conjunto Histórico de Xàtiva (1989)

En 1989 los arquitectos Francisco Taberner, José María Despiau y Pedro Soler redactaron un Estudio Previo del Distrito Ciudad del Conjunto Histórico por encargo de la Conselleria de Cultura (una iniciativa similar a la aplicada en Orihuela, Alacant y Borriana). De entrada su ámbito era ya de por sí reducido: únicamente consideraba el Districte Ciutat, el más monumental y grande de todo el Casc Antiguo.

El trabajo de naturaleza más analítica que propositiva, sólo concluía en una serie de recomendaciones generales, clasificadas en tres formas de intervención (sic):

  • a)  en el espacio público
  • b)  en la edificación
  • c)  en la revitalización social

El segundo grupo era el más preciso, señalándose útiles recomendaciones -llamadas Criterios de Diseño- con incidencia en los proyectos edilicios, agrupadas en dos apartados: construcción y ornato.

Las propuestas que se refieren al espacio público eran más genéricas, y difíciles de trasladar directamente a la realidad. Mientras que las propuestas de orden social, prácticamente brillaban por su ausencia, indicándose únicamente la conveniencia de lograr la rehabilitación del tejido social (sic), el mantenimiento de la población, el incentivo de la iniciativa privada, las facilidades a los pequeños establecimientos,… Ideas genéricas, de dominio común y sin ninguna trascendencia.

Adquisición y restauración del Castillo (1991)

Por la increíble cantidad de 10 M, en 1991, el Ayuntamiento adquirió el Castillo (Monumento Histórico Artístico de nivel nacional), con el objetivo de potenciar el turismo, que en Xàtiva es, sin duda, una actividad consecuente con el medio urbano, bien planteada y adecuada.

Sin embargo, no parece que después se hayan acometido obras de restauración, adecuación o refuncionalización, lo que en un contexto en que la inversión hotelera privada no ha acabado de arrancar proyecta más sombras que luces sobre esta opción.

Programas de Renovación Urbana (1993)

El 28 de junio de 1993, declaraba la COPUT un ámbito de PRU, con carácter “especial” a los efectos del Decreto 55/92, exclusivamente para el barrio del “Districte Ciutat”

Las actuaciones contempladas en el PRU eran básicamente municipales:

a) Renovación de infraestructuras y equipamiento urbano

b) Intervención en fachadas y cubiertas, con especial atención al entorno de la plaza del Mercat, una intervención que más allá de lo que su nombre indica, y que incluye convenios con los particulares. c) Rehabilitación de equipamiento de carácter social:

  • Hogar del jubilado,
  • Conventos de Sant Francesc, Sant Domènec y Sant Agustí (para Conservatorio de Música);
  • Centro de Sordomudos

es decir, respondían al modelo habitual centrado en los grandes equipamientos urbanos, con la salvedad de la importancia concedida a la intervención en fachadas y cubiertas. Un modelo del que en casos anteriores ya hemos visto sus limitaciones.

A pesar de que las ayudas a los particulares no eran muy amplias (bonificaciones del 50 % en la licencia de obras; y reducción del Impuesto de Construcciones del 2,5 al 3,2 %.), el nivel de cumplimiento de esta iniciativa es considerado unánimemente como alto.

El PRU proponía la revisión del PGOU, así como la formulación de un PE, actuaciones que también se encuentran en curso en la actualidad.

Área de Rehabilitación (1996)

La última actuación que podemos reseñar consiste en la declaración de un Área de Rehabilitación para todo el Conjunto Histórico, con proyecto de arquitecto Antonio Vela Masó.

La delimitación oficialmente se aplicaba al Casc Antic, aunque dentro de él se señalaban cinco áreas diferenciadas —ver plano, zonas A1 a A5—:

  • A1)  Esta zona considerada preferente para las actuaciones incluye la mayor parte del Districte Ciutat, limitado al norte y oeste por la Alameda y Plaza Españoleto, al sur por los barrios altos (hasta la cale Sant Domènec) y al este por una paralela a la calle d’Engay, el barrio más monumental, aunque con fuerte pendiente y calles adaptadas a la orografía: largas las longitudinales y cortas las transversales.
  • A2)  Comprehensiva del resto del en el Districte Ciutat, hasta el frente norte de la Alameda, en la zona de la Muralla.
  • A3)  Es la zona de la Cuesta del Castillo, que abarca los barrios de Les Santes, Sant Josep y Alt del Raval, en las partes más altas del Casc Antic. En ella abundan las viviendas pequeñas, modestas, con alto grado de ocupación, aunque curiosamente sean las de mejor nivel de conservación —sólo entre un 7 y un 13 % se consideran en mal estado—. Son barrios casi exclusivamente residenciales, con fuertes de déficits de equipamientos y zonas verdes, y con una escasa presencia comercial.
  • A4)  Engloba el barrio de Sant Pere o del Mercat, situado intramuros en su vertiente este. de características similares a los anteriores.
  • A5)  Limitada al entorno de la calle Pintor Jacomart, en los barrios del Raval de Barreres y Sant Joan. Extramuros. Es un espacio muy densificado, donde han desaparecido los que antiguos espacios libres, donde asimismo abundan las viviendas vacías —alrededor del 20 %—, a pesar del perfil social de sus vecinos: clase media.

Después de este minucioso desglose de ámbitos, sorprende el tipo de actuaciones propuestas que remiten a lo más manido de las actuaciones en Cascos Antiguos:

  • 1)  Desvío de tuberías
  • 2)  Reposición de servicios de agua potable y alcantarillado en el entorno de la plaza del Mercat
  • 3)  Enterramiento de las líneas eléctricas y telefonía
  • 4)  Rehabilitación de Fachadas en la Plaza del Mercat
  • 5)  Proyecto de adecuación del Jardín del Beso
  • 6)  Acondicionamiento de la calle Menor Cuesta

es decir, como suele ser habitual, obras de renovación de infraestructuras (1,2,3,6) y adecuación de espacios públicos, destacando únicamente la rehabilitación de fachadas aunque muy limitada a un espacio singular, la plaza del Mercat. Nada se programa en relación a la mejora del hábitat, ni mucho menos en relación a actuaciones sociales…”

“INTERVENCIONES EN CENTROS HISTÓRICOS DE LA COMUNIDAD VALENCIANA” Consellerias d’Obres Públiques, Urbanisme i Transports Direcció General d’Arquitectura i Habitatge. Universitat Politècnica de València Departament d’Urbanisme. Junio 2001, Fernando Gaja Díaz y otros.

 

OPORTUNIDADES DEL TERRITORIO

Este territorio ha sido tradicionalmente el espacio de conexión entre los espacios litorales de la Comunitat Valenciana y las rutas de comunicación con la Meseta y el centro peninsular, posición estratégica que se ha revalorizado recientemente con la ejecución de la Autovía Central de comunicación de los espacios industriales del interior, como son los entornos de Ontinyent, Alcoi o la Foia de Castalla.

Esta ventajosa posición en el territorio constituye una renta de situación óptima para desarrollar usos y actividades logísticas de escala regional, aprovechando la intermodalidad ferrocarril-carretera y la disponibilidad de suelo a precios razonables. Esta apuesta por la logística, que ya se está concretando en algunos proyectos y actuaciones, contribuirá a potenciar el sector industrial y a generar oportunidades de empleo para la población de estas comarcas.

Pero además, existen otros argumentos y recursos que es necesario poner en valor para dinamizar el territorio. Es el caso del extraordinario patrimonio ambiental, cultural y urbano de un territorio que jugó un papel muy relevante en la historia de la Comunitat Valenciana y que cuenta con grandes activos para seguir desempeñándolo.

Entre otras, las oportunidades territoriales del Área Funcional de Xàtiva son las siguientes:

  • 1. Patrimonio ambiental de extraordinario valor y diversidad.
  • 2. Patrimonio cultural y paisajístico monumental.
  • 3. Fuerte personalidad urbana y territorial.
  • 4. Posibilidad de desarrollar productos turísticos singulares litoral-interior.
  • 5. Tejidos urbanos compactos de elevada calidad.
  • 6. La excelente localización para desarrollar usos y actividades logísticas.
  • 7. La remodelación del tren Xàtiva-Alcoi y su conexión con el AVE regional.
  • 8. La posibilidad de desarrollar un bulevar urbano entre Xàtiva y Canals.
  • 9. La gran amplitud del territorio para proyectos estratégicos.
  • 10. La llegada del tren de alta velocidad y el hub intermodal de Xàtiva.
  • 11. Espacios y contenedores culturales de gran potencial de desarrollo.
  • 12. Gran concentración de rutas de promoción del patrimonio cultural.
  • 13. Tejidos industriales aptos para su reconversión.
  • 14. Las nuevas demandas de agricultura del producto.
  • 15. Gran potencial para el turismo cinegético.
  • 16. Sentimiento de capitalidad comarcal muy arraigado.
  • 17. La logística como elemento de dinamización del tejido industrial.
  • 18. Xàtiva como gran distribuidor del turismo de interior.
  • 19. Recursos culinarios de elevada calidad.
  • 20. La mejoras de las conexiones con el litoral, especialmente con Gandia.

VISIÓN Y OBJETIVOS

Para aprovechar estas oportunidades territoriales y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y el desarrollo sostenible del territorio, sobre el Área Funcional de Xàtiva se propone una gran visión estratégica con el horizonte del 2030 que consiste en “ser el gran espacio de articulación territorial entre el litoral y el interior de la Comunitat Valenciana”.

Para ello, es prioritario el cumplimiento de los siguientes objetivos generales y específicos:

1. Consolidar una Infraestructura Verde, como sustrato territorial, que permita conservar y poner en valor los activos ambientales, paisajísticos y culturales del territorio:

  • Conectar los ecosistemas litorales y de interior a través de un sistema de corredores territoriales y biológicos.
  • Restaurar los ecosistemas fluviales, las zonas húmedas y los espacios litorales de mayor valor.
  • Conservar y poner en valor el extraordinario patrimonio ambiental y cultural del área funcional.

2. Desarrollar un sistema de asentamientos que ocupen el territorio de forma racional y mejoren la calidad urbana, la eficiencia económica y la prestación de servicios para el conjunto de la población:

  • Definir un conjunto de nodos urbanos estratégicos para mejorar el acceso de los ciudadanos a los equipamientos sociales.
  • Proponer un conjunto de áreas estratégicas para mejorar la calidad del espacio urbano.
  • Proponer un conjunto de ámbitos estratégicos para la implantación de nuevos usos económicos en el territorio.

3. Diseñar un esquema de infraestructuras de comunicación, hídricas y energéticas que permitan la mejora de la competitividad global del área funcional:

  • Proponer un conjunto de infraestructuras de vertebración externa e interna para la mejora de la conectividad global del área funcional.
  • Desarrollar actuaciones que permitan mejorar la movilidad sostenible en el área funcional.
  • Definir un esquema de infraestructuras energéticas, hídricas y de telecomunicaciones para evitar la discriminación territorial respecto a la implantación de actividades económicas.

4. Desarrollar nuevas actividades económicas basadas en la cualificación del territorio y la innovación:

  • Fomentar la puesta en marcha de fórmulas innovadoras de la actividad turística mediante la asociación entre el litoral y el interior.
  • Proponer actividades económicas innovadoras basadas en los sectores industriales.
  • Proponer actividades económicas innovadoras basadas en los servicios.

PROPUESTAS ESTRATÉGICAS

La Infraestructura Verde

El Área Funcional de Xàtiva, que comprende grosso modo las comarcas de la Costera y la Canal de Navarrés, es un espacio de orografía contrastada en la que alternan sistemas montañosos como la Serra d’Enguera, la Serra Grossa, la Serra de la Plana, la Serra de Requena y la Muela de Cortes y el Caroig, con valles fluviales recorridos por los afluentes del margen derecho del Riu Xúquer entre los que destacan el Riu Cànyoles, el Riu d’Albaida y el Riu de Sellent.

Son precisamente estos cursos fluviales, los articuladores de la infraestructura verde de este espacio, adoptando una función de conexión biológica y territorial que permitirá conservar los ecosistemas y procesos ambientales que garantizan la integridad de este territorio. Estos corredores verdes fluviales se complementan con otros dos de naturaleza territorial para unir el LIC de Els Alforins con la Serra d’Enguera y el curso medio del Riu d’Albaida con les Serres del Montdúver i la Marxuquera.

Es asimismo destacable, la gran importancia territorial de una serie de zonas húmedas interiores como el embalse del Bosquet de Moixent, la Albufera de Anna, o la Font dels Sants, los cuales constituyen hitos sobre los que se pueden desarrollar acciones de cambio en el territorio a través de la mejora del paisaje, la biodiversidad y su puesta en valor como recurso turístico.

Para consolidar esta Infraestructura Verde que permita conservar y poner en valor los activos ambientales, paisajísticos y culturales del territorio se desarrollan un conjunto de actuaciones enmarcadas en los objetivos específicos:

Conectar los ecosistemas litorales y de interior a través de un sistema de corredores territoriales y biológicos.

Actuaciones:

  • Corredor fluvial del Riu d’Albaida.
  • Corredor fluvial del Riu Cànyoles.
  • Corredor terrestre Els Alforins-Serra d’Enguera.
  • Corredor terrestre curs mitjà del Riu d’Albaida-Serres del Montdúver i la Marxuquera.
  • Restaurar los ecosistemas fluviales, las zonas húmedas y los espacios litorales de mayor valor.

Actuaciones:

  • Regeneración del Riu Cànyoles en sus tramos más urbanos.
  • Regeneración del Riu d’Albaida.
  • Adecuación paisajística de la Albufera de Anna y de su entorno.
  • Adecuación paisajística del embalse del Bosquet de Moixent y de su entorno.
  • Adecuación de L’Assut d’Antella.

Conservar y poner en valor el extraordinario patrimonio ambiental y cultural del área funcional.

Actuaciones:

  • Ruta de Jaume I.
  • Vía verde Costera-Ribera en el antiguo trazado del FFCC. Vía Augusta.
  • Parque Cultural de El Caroig.
  • Plan de protección paisaje de la zona vinícola de Moixent-Fontanars dels Alforins-La Font de la Figuera.
  • Dinamización ecoturística del Riu Cànyoles en el tramo Cova-Torre Lloris.
  • Ruta de los paisajes kársticos.
  • Plan de protección de la huerta de Xàtiva.

Sistema de asentamientos en el territorio

Por su posición territorial, y su protagonismo histórico, la ciudad de Xàtiva ha ostentado un papel muy relevante en el interior de la Comunitat Valenciana, bien como centro de prestación de servicios, que va más allá de la propia comarca de la Costera, o como un referente de liderazgo urbano frente al desplazamiento de la población y de las actividades al litoral.

En estos momentos, Xàtiva es el elemento central de un área urbana integrada con más de 50.000 habitantes, que se extiende hasta Canals, cuya planificación conjunta, sin menoscabar la personalidad de sus municipios, puede producir un efecto multiplicador de su liderazgo territorial en un ámbito estratégico para el conjunto de la Comunitat Valenciana. Por su parte, Enguera tiene también un papel importante como centro de prestación de algunos servicios básicos para el conjunto de la comarca de la Canal de Navarrés.

Desde el punto de vista del suelo para actividades económicas, la Estrategia Territorial propone la implantación de uno de los grandes nodos de actividad económica, donde la combinación de actividades industriales, logísticas y terciarias deben generar grandes mejoras en la renta y el empleo de esta área funcional, clave para el mantenimiento del equilibrio económico y poblacional del territorio.

Para ello, y con el objetivo general de fomentar un sistema de asentamientos que ocupen el territorio de forma racional y mejoren la calidad urbana, la eficiencia económica y la prestación de servicios para el conjunto de la población, se propone un conjunto de actuaciones encuadradas en los objetivos específicos:

Definir un conjunto de nodos urbanos estratégicos para mejorar el acceso de los ciudadanos a los equipamientos sociales.

Actuaciones:

  • Designar el área urbana integrada de Xàtiva como centro de polaridad principal.
  • Designar Enguera como centro de polaridad complementaria.

Proponer un conjunto de áreas estratégicas para mejorar la calidad del espacio urbano.

Actuaciones:

Áreas de oportunidad:

  • 1. Tejidos industriales en Canals y L’Alcúdia de Crespins.
  • 2. Polígono industrial de Xàtiva.

Áreas de nueva centralidad:

  • 1. Hub de movilidad en Xàtiva.

Bulevares metropolitanos:

  • 1. Xàtiva-La Llosa de Ranes.
  • 2. La Llosa de Ranes-Canals-L´Alcúdia de Crespins.

Proponer un conjunto de ámbitos estratégicos para la implantación de nuevos usos económicos en el territorio.

Actuaciones:

Nodo de actividades económicas regional Canals-Montesa-Vallada. Parque comarcal de innovación de La Costera.

Polígonos industriales de gestión mancomunada en La Canal de Navarrés.

PROYECTOS EMBLEMÁTICOS

Xàtiva: un área urbana de 65.000 habitantes en 2030.

El área urbana integrada de Xàtiva, estimada por los flujos de trabajo y los procesos urbanísticos recientes, comprende 11 municipios con una población superior a los 52.000 habitantes en la actualidad. Para mejorar la competitividad del territorio y el rango y prestación de servicios, es prioritaria una visión conjunta de este territorio que, manteniendo la personalidad e identidad de cada uno de esos municipios, permita obtener sinergias territoriales en uno de los puntos más críticos del territorio, clave para mantener y aumentar la población que vive en el interior de la Comunitat Valenciana. El establecimiento de una Infraestructura Verde, el diseño de bulevares metropolitanos, el análisis del transporte sostenible para este entorno, y el aprovechamiento de espacios de oportunidad para la mejora de la calidad urbana son, entre otras, acciones que deben permitir cualificar esta área funcional para recuperar su gran protagonismo que tuvo en el pasado y que, sin duda, tendrá en el futuro.

Turismo rural en La Canal de Navarrés.

Esta comarca es una de las que mayores argumentos y recursos ostenta en el eje mediterráneo para desarrollar fórmulas innovadoras en torno al turismo rural. Para ello, es prioritario el aprovechamiento del elevado patrimonio cultural edificado, tanto concentrado en los nodos urbanos de la comarca, como disperso en caseríos y casas diseminadas como son, entre otros, los casos de Navalón y Benali en el municipio de Enguera. Esta mejora y puesta en valor del patrimonio rural se debe completar con la creación de una red de hoteles con encanto en edificios singulares, como el palacio de los Condes de Cervellón en Anna, la activación de la red de museos y el diseño de redes de autobús y bus-turístico para distribuir los flujos de visitantes y satisfacer las demandas de movilidad de la población que vive permanentemente en estos espacios. También es compatible con la Estrategia Territorial la plasmación de las necesidades de nuevas demandas de residencia en pequeñas unidades funcionales, muy bien integradas en el paisaje, separadas de los cascos urbanos tradicionales pero conectadas con éstos por vías e itinerarios que permitan una cómoda relación en sistemas de transporte no mecanizados.

El Área Funcional de Xàtiva.  Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana 2010-2030.

Estrategia Territorial Comunidad Valenciana. Objetivo 1- Mantener la diversidad y la vertebración del sistema de ciudades. AU Xàtiva. Centro de Polaridad Principal.

En diciembre de 2016, el Ayuntamiento de Xàtiva trabajó en la elaboración de su Estrategia de Desarrollo Urbano y Sostenible (EDUSI), “X-Xàtiva” instrumento de planificación que le permitiera optar a financiación europea vinculada a los fondos FEDER para el período 2014-2020, identificando problemáticas concretas en la ciudad:

  1. Expansión de la ciudad hacia el exterior generando deterioro y abandono en la zona histórica
  2. Comercio, ocio y deporte se ha instalado en las últimas décadas en las afueras de la ciudad
  3. El modelo de movilidad de Xàtiva se basa en el tráfico rodado y los vehículos transitan por el centro histórico, contaminando y dificultando la vida y el turismo en la zona
  4. El patrimonio público y privado se está deteriorando
  5. El centro histórico de la ciudad es un lugar cada vez menos atractivo para vivir, los comercios lo están abandonando y se está consolidando la oferta de ocio nocturno
  6. Marginalidad creciente y conflictos sociales en el centro histórico
  7. Despoblación del centro
  8. Suciedad y estética histórica degradada
  9. Las calles y plazas están saturadas de vehículos estacionados
  10. Solares abandonados, foco de suciedad y plagas
  11. No hay inversión en el centro
  12. La construcción en el Centro Histórico es más cara por la existencia de restos arqueológicos y la trama de calles estrechas
  13. La orografía y trama urbana del casco antiguo no es adecuada con un modelo de vivienda y movilidad que ha ido proliferando, donde el vehículo es el protagonista del desplazamiento en coche a los centros comerciales, al colegio, al trabajo…
  14. Edificios patrimoniales públicos en deterioro por falta de uso
  15. Temperaturas extremas y lluvias torrenciales
  16. Competencia creciente de otras ciudades están reduciendo el efecto de atracción que tenía históricamente el centro de la ciudad como referente en la comarca- región
  17. Débil presencia de la mujer en el desarrollo económico, social y movilidad
  18. Bajo nivel de utilización de las tecnologías en la ciudad, comercio y turismo
  19. Sociedad instalada en un modelo de desarrollo de consumo insostenible

Como punto fundamental y básico para su estrategia, Xàtiva tiene el desafío de transformar su punto más débil, el Centro en el espacio de transformación y renovación de la Ciudad, como una Ciudad Sostenible del siglo XXI, que mantiene su patrimonio y avanza de forma Sostenible hacia el futuro. Xàtiva tiene el reto, convertirse en una Ciudad Sostenible, Económica, Social, Ambiental y Patrimonialmente y para ello debe revitalizar su Centro Histórico como un espacio para vivir y disfrutar por parte de toda la ciudadanía.

Pero nunca llegó la aprobación de su estrategia. Y como capital comarca histórica presenta problemas demográfico recientes con tasas inferiores a la media regional, y empieza a ser una importante prioridad atraer habitantes a sus territorios.

En Xàtiva hoy, hay un parque de viviendas de 17.918 viviendas y una población de 29.070 habitantes.

Sí llegó el PMUS (Plan de Movilidad Urbana Sostenible), y el Plan de Acción Comarcal y se está redactando el Plan Especial del Casco Histórico, y siguen coleando la herencia de los PAIs, … y el PGOU empieza a envejecer.

Lo que mejor ha funcionado son las estrategias participativas, por algo se empieza.

Muchos deberes aún por hacer.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.

CARMONA

CARMONA. Población (INE)

CARMONA. Pirámide de Población. (INE)

CARMONA. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

CARMONA. Deuda

CARMONA. Paro



Son datos fríos, sin cocinar

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


 

Carmona, es una ciudad y un municipio español de 924,12 km2 en la provincia de Sevilla, Andalucía, España. Pertenece a la comarca Campiña de Carmona,​ aunque geográficamente también está enmarcado dentro de la comarca de Los Alcores, dista de Sevilla 28 km y de Córdoba 95 km. El municipio de Carmona está dividido administrativamente en 37 núcleos de población, distribuyéndose de la siguiente forma: Carmona, Camposol, Cañada Baja, La Celada, Cerros del Alcor, El Cervatillo, El Chaparral, La Cierva, Los Cortijos del Alcor, El Corzo, Entrearroyos, Este es mi caudal, Los Frutales del Alcor, La Giralda, Los Jinetes, La Llave, La Matallana, Las Monjas, Los Nietos, El Pilar, El Pino, Pradollano, San Bernardo, San Francisco de Raso Espejo, Santa Fe, Santaella de Fátima, El Socorro, El Soldado, Torrelaguna, Torrepalma, Las Tres Palmeras, Las Tres Rosas, Valsequillo, Ventanal Bajo, Viñas Viejas, Virgen de Araceli y Guadajoz.

Con más de 7.000 años de habitabilidad contrastada, podemos afirmar que Carmona es una de las ciudades más antiguas de Europa, y han dado como resultado su inestimable patrimonio histórico. Una de las principales atracciones en este sector es su abundante y extraordinaria arquitectura religiosa, civil y militar que hacen de Carmona una ciudad monumental que supera a muchas capitales de provincia.

Se ubicó en Carmona uno de los “templos” más grandiosos de la Hispania romana, de la cual quedan fragmentos. El “recinto amurallado”, la “Puerta de Sevilla” y la “Puerta de Córdoba” son notables muestras de dicho patrimonio. El monumento romano más notable, único en su género, es la “Necrópolis”, usada entre los s I aC y IV dC, la cual se puede visitar de forma gratuita, previa petición de cita.

,En la arquitectura civil, hay que citar, en primer lugar, el conjunto de la “Plaza de San Fernando”. En toda la población destacan “casas de estilo mudéjar” de los s XV y XVII. Un ejemplo de éstas, es la casa que alberga el Museo de la Ciudad. También destacan en el municipio edificios “renacentistas” del s XVI. No obstante, son más abundantes las “viviendas barrocas” del XVII y XVIII. Igualmente existe una importante diversidad de conventos e iglesias de los s XV, XVI y XVII que contemplan los estilos gótico, barroco y mudéjar.

De su arquitectura militar se conservan aún el “Alcázar de la Puerta de Sevilla”, restos de murallas en su mayor parte romanas, tienen modificaciones medievales, islámicas o cristianas. En la zona más elevada, se sitúa el “Alcázar de Arriba”, o de la “Puerta de Marchena”, cuya estructura tiene un claro origen almohade, aunque ha sufrido numerosas reformas a lo largo de la historia, destacando en primer lugar las efectuadas por Pedro I el Cruel. Le sigue la realizada bajo el reinado de los Reyes Católicos, y las hechas a partir del s XVII. En la actualidad, en un ángulo de la “Plaza de Armas”, se ha construido el Parador de Turismo “Alcázar del Rey Don Pedro”, dentro de la tradición arquitectónica mudéjar, que da al edificio un aspecto notable y sencillo, pareciendo desde lejos una parte más de la antigua fortaleza

El lugar del emplazamiento del casco histórico de Carmona es una meseta polilobulada, delimitada por sus costados S, E y N por fuertes pendientes que oscilan entre el 60 y el 80% y en algunas zonas es absolutamente vertical. El flanco oeste aparece actualmente con una pendiente mucho más suave que oscila entre el 5 y el 10%. Esta suave pendiente no se corresponde con la topografía original sino que responde a una colmatación intencionada de época histórica para facilitar el acceso al recinto. Por el O se limitaba la meseta por la vaguada de la Alameda, una depresión profunda que aumentaría considerablemente los valores de pendiente, con lo que el sitio de Carmona estaría rodeado completamente por fuertes declives, algo menos acentuados hacia el O.

 

 

Esta configuración otorga un carácter casi peninsular al sitio que se une exclusivamente por un pequeño istmo en la zona de la actual Puerta de Sevilla.

La meseta se configura a partir de 5 elevaciones delimitadas por depresiones producto de las vías de drenaje del sitio:

  • Torre del Oro se sitúa al NW de la ciudad con una cota máxima de 239,50 mts.
  • El Picacho, al sur de la ciudad toma una cota absoluta de 248,6 mts.
  • El Mirador se sitúa al SE de la ciudad con una cota máxima de 248,9 mts.
  • El alcázar de Arriba, al este, con una cota máxima de 257 mts.
  • Alcázar de la Reina al NE posee una cota máxima de 234,9 mtrs.

Las colinas que conforman el interior de la meseta tienen una disposición perimetral delimitadas por vaguadas que se convierten en las vías naturales de penetración y de articulación del sitio. La existente entre las del Picacho y el Mirador delimita la entrada por la Puerta de San Mateo al SE. La depresión entre el Mirador y el Alcázar de Arriba indican la posición de la primitiva Puerta de Marchena. Al NO la Puerta de Córdoba ocupa la profunda depresión entre los alcázares de la Reina y del rey Don Pedro. La puerta NO, llamada de la Sedía, se sitúa al final de la suave pendiente del barrio de San Blas.

La fertilidad de la zona y la fácil defensa del cabezo sobre el que se asienta la ciudad, hizo de Carmona un núcleo de población importante de todos los tiempos. Sus orígenes se remontan al Neolítico, habiéndose encontrado en sus alrededores ricos yacimientos prehistóricos. Ciudad ibérica -uno de sus reyezuelos tuvo una muy activa participación en la II Guerra Púnica (218-202 aC)-, fue intensamente romanizada, llegando a tener el privilegio de acuñar moneda.

Por Carmona pasaba la Vía Augusta, usada y conocida durante la Edad Media con el nombre de El Arrecife, y de la que se conservan algunos restos y un puente. La ciudad actual reproduce, con ligeras variantes, el plano urbanístico romano. Fue, sin duda, este período uno de los más brillantes de la historia de Carmona. Sus huellas son preceptibles aún hoy. Las 2 puertas principales del recinto amurallado (las de Sevilla y de Córdoba) son romanas.

Carmona conservó su importancia durante la época musulmana. Incluso llegó a ser, durante los primeros reinos de Taifa, capital de uno de ellos. En 1247 se rindió a Fernando III el Santo, que la repobló y dotó de Fuero propio. Su hijo, Alfonso X el Sabio, realizó el Repartimiento y delimitación de su término municipal.

Durante el reinado de Pedro el Cruel, Carmona fue objeto de predilección real. Su Alcázar de la Puerta de Marchena, engrandecido, fue una de sus residencias favoritas. Y en él se refugiaron sus hijos, defendidos por don Martín López de Córdoba, maestre de Alcántara y Calatrava, después de la muerte violenta del rey en Montiel. Durante los reinados de Juan II y Enrique IV, Carmona fue escenario de las rivalidades de las casa nobiliarias de los Ponce de León y los Guzmán.

La participación de Carmona en la guerra de Granada fue muy notable, como se ha podido comprobar por la abundante documentación conservada en el Archivo Municipal.

En el año 1630 Felipe IV otorgó a Carmona el título de ciudad. En fecha más reciente (1869) nuestra ciudad fue teatro de uno de los primero intentos de implantación de la República Federal

El poblamiento prehistórico. La fase preurbana.

La primera población documentada en el actual sitio de Carmona se data en torno al 3000 aC en el tránsito entre el Neolítico y Calcolítico. Se han encontrado restos dispersos de materiales pertenecientes a esta época por todo el perímetro de la meseta. Sin embargo, sólo se han documentado estructuras de habitación, fondos de cabaña, silos y fosas en el entorno de las calles Dolores Quintanilla y barrio de Santiago. Debemos, por tanto, hipotetizar que el área de habitación ocupó la mitad oriental de la meseta en las laderas de la elevación del Alcázar de Arriba, del colegio de las Hermanas de la Cruz, Alcázar de la Reina y Picacho.

La meseta sigue estando poblada durante la Edad del Bronce Inicial. Durante el Bronce Medio, en la segunda mitad del segundo milenio aC, se percibe un cambio radical en el registro arqueológico. Esta etapa está protagonizada por comunidades emparentadas con lo que arqueológicamente se denomina cultura de Cogotas I, que se extenderá por gran parte de la Península Ibérica y afectando a casi toda Andalucía. A pesar de la ruptura cultural, el hábitat ocupa la totalidad de las elevaciones y laderas de la meseta.

El Bronce Final aparece como una de las etapas más inciertas y oscuras de la historia carmonense. Esta indefinición parece indicar o un despoblamiento del lugar, y que las estrategias de supervivencia de los habitantes buscaran otros lugares, o que la Arqueología no haya podido diferenciar esta etapa.

Desde el primer asentamiento humano en la meseta, la información facilitada por la Arqueología nos permite vislumbrar el poblamiento como agrupaciones más o menos densas de cabañas, de recintos para el ganado, pequeñas áreas de cultivo, sin un orden preestablecido. Nada de esta estructura determina, ni siquiera condiciona, el devenir urbano de Carmona.

La ciudad tartésica. El origen de la ciudad.

La fundación de la ciudad es consecuencia directa del asentamiento de una colonia de pobladores orientales, principalmente fenicios, en parte de la meseta. La zona elegida coincide aproximadamente con el actual barrio de San Blas. Este lugar no es el más alto ni agreste por lo que no primaron los criterios defensivos en esta elección. Su situación al norte, permite controlar los accesos y caminos hacia el río y la Sierra Morena. Además, el área de San Blas es topográficamente la de mayor extensión con cotas similares y con pendiente suave de toda la meseta, lo que permite desplegar una organización racional del asentamiento humano.

La fundación se data tradicionalmente en torno a la mitad del s VIII aC, aunque la Arqueología puede dar, todavía, grandes sorpresas al respecto. No obstante, no es hasta el s VII y gran parte del VI aC cuando el primitivo asentamiento adquiere su máxima extensión y complejidad urbana. La colonia ocuparía todo San Blas hasta el área del Postigo y el Albollón como límite S. Al O, una muralla realizada con un basamento de mampostería con talud al exterior y un alzado de adobes, recorrería desde la Sedía hasta la actual puerta de Sevilla, defendiendo el flanco más vulnerable. Sus puertas principales debieron situarse en el entorno de la Sedía, en el Postigo y en el Albollón.

La ciudad turdetana y púnica.

El fin de la colonización fenicia, el fin de Tartessos, supuso una ruptura traumática y violenta cuyos extremos siguen siendo una incógnita. A pesar de todo, la ciudad lejos de resentirse, aumenta su extensión y su importancia en el territorio.

La ciudad se amplía hacia el sur hasta una línea hipotética que uniría la puerta de Sevilla con el Albollón. La nueva ciudad sigue los patrones constructivos de la anterior con edificios complejos, diferenciados por usos, que se distribuyen formando estancias de funcionalidad diversa, articulados por calles que siguen una estructura racional tendente a la ortogonalidad.

Esquema urbano general de Carmona en época romana

La ciudad romana.

La conquista romana, no parece cambiar la ciudad, ni su modo de construir, ni la extensión de la misma, ni el componente de sus habitantes. La verdadera revolución urbanística ocurrirá en los momentos tardo-republicanos y el s I de nuestra era. La ciudad se remodela completamente, se monumentaliza y se amplía.

El perímetro defensivo pasa a ser toda la meseta que, sin duda, fue rodeada de una muralla. Junto al área amurallada, extramuros la ciudad se extiende con usos diversos, industriales, lúdicos y funerarios. La ciudad no reniega de su configuración pasada, la adopta y monta su nueva expansión urbanística sobre las bases de la ciudad pretérita pero con las nuevas formas del Imperio.

Se mantienen por tanto la ordenación de la ciudad protohistórica en el actual barrio de San Blas; igualmente, la ciudad turdetana y púnica mantiene su estructura, tanto en el ámbito urbano como en las zonas de uso militar, en el entorno del Picacho. Los caminos que conectaban la ciudad con los bordes de la meseta, seguirán estructurando en nuevo ordenamiento urbanístico y se integrarán en la nueva trama.

La ciudad, limitada por el recinto amurallado, tendrá 4 puertas principales, comunicadas por el cardo y el decumano y otras cuatro puertas secundarias, a saber, la puerta del Postigo al O, la del Albollón al N, la del Alcázar de Arriba al E y la de San Mateo al S; aparte, sin duda numerosos portillos menores acabarían por configurar los accesos a la ciudad.

Carmona colmata urbanísticamente la meseta en época altoimperial y se monumentaliza hasta límites no conocidos en el resto de su historia. Baste describir su entrada desde el este a través de la Vía Augusta flanqueada a la derecha con una impresionante sucesión de tumbas muchas de ellas monumentales y a la izquierda con los edificios de espectáculos, el anfiteatro y el circo. Al fondo de la ciudad, sobrecogería con la impresionante mole de la Puerta de Sevilla coronada con el templo.

Rutas de acceso óptimo líneas discontinuas desde la periferia de la ciudad de Carmona

La crisis bajoimperial y tardoantigua

La rápida expansión de la ciudad durante el s I se ve drásticamente truncada en la III centuria. La crisis general del fenómeno urbano a lo largo del Imperio se manifestó de manera patente en la ciudad de Carmona.

Esta singular crisis debió provocar el abandono de gran parte de lo que la ciudad altoimperial había ocupado a lo largo del siglo I, hasta retrotraerse a la extensión de la ciudad republicana. La nueva ciudad debió vivir de la anterior, reutilizando sus estructuras y tomando como cantera las construcciones abandonadas. La periferia de la ciudad se iría abandonando mientras la población se concentraría en la zona central y occidental de la meseta. Los espacios monumentales del entorno de la Plaza de Arriba se transformarían perdiendo su función pública. Este estado de cosas se mantuvo en todo el período tardoantiguo y el principio de la Edad Media hasta la conquista musulmana.

  • La ciudad islámica

La conquista islámica de la ciudad inauguró un nuevo período que marcará la recuperación urbana de Carmona. A partir de la trama urbana romana, muy desdibujada por la larga crisis, la configuración urbana de Qarmuna mantiene en líneas generales el viario altoimperial y la ubicación del centro; sin embargo, las construcciones se realizarán según un esquema de planta nueva y unos materiales también novedosos. La nueva ciudad alcanzará su cenit en el período almohade.

La trama urbana debió seguir el esquema impuesto por la ciudad altoimperial, aunque deformada por el período de crisis en el Bajo Imperio y Antigüedad Tardía. La ciudad mantendría el mismo esquema con el antiguo cardo máximo y decumano máximo como ejes esenciales de la ciudad. Ambos ejes se cruzarían en el centro donde se ubicaría la mezquita de los viernes que presidiría una gran plaza rectangular que fosilizaba el espacio abierto del foro, donde se celebraría el mercado semanal de los jueves. En torno a este espacio central se localizarían los principales edificios administrativos. Qarmuna contaría con las 8 puertas descritas para el momento de esplendor altoimperial. Puerta de Sevilla, la del Postigo, la de la Sedía, el Albollón, Córdoba, Alcázar, de Marchena y de Morón.

La actual Plaza del Palenque era de mayores dimensiones, llegando su extremo al menos hasta la actual fachada de la iglesia de San Bartolomé, en cuyo entorno debieron situarse unos importantes baños. Intramuros, la ciudad no colmataba el espacio, dejando grandes baldíos en los actuales cortinales orientales. Igualmente las manzanas que actualmente se adosan a las murallas y al borde no existirían, dejando un espacio de respeto a las defensas.

Las manzanas, tomando como base la parcelación romana, iniciaron un proceso de unión mediante la absorción de los viarios divisorios, que quedaron convertidos en azucaques o adarves para acceder al interior de las manzanas, dando lugar a manzanas de 3.000 y 4.500 m2 de superficie frente a los 1.250 m2 del actus quadratus.

Las calles, de dimensiones regulares en la ciudad romana, van reduciendo su anchura a los mínimos funcionales según el rango y grado de uso de las mismas, modificando igualmente la rectilínea alineación primitiva, hacia perfiles más sinuosos.

Para analizar la tipología de las viviendas remitimos al apartado correspondiente de esta memoria informativa. En líneas generales, la casa tipo se corresponde con la casa patio. Toda la estructura se realiza construyendo crujías con funcionalidad diversa en torno a un patio central. Crujías generalmente de una planta salvo en la nave del salón y alcobas que dispondría de dos.

Las casas mostraban el rango social de sus inquilinos en el tamaño de la parcela que ocupaban y en la riqueza de su decoración. Todos los rasgos descritos son la base del parcelario actual de la Carmona intramuros.

La ciudad islámica se estructuraba en barrios dotados de los servicios esenciales por cada unidad. Como indicábamos al analizar las mezquitas, centros de cada barrio, éstas parecen ubicarse en el entorno de las actuales iglesias parroquiales por lo que debemos entender que la división en collaciones que hicieron los cristianos a la toma de la ciudad se corresponde con los barrios de la antigua Qarmuna. A las collaciones cristianas intramuros habría que añadir el posible arrabal de San Mateo cuya mezquita ocuparía el solar de la actual ermita.

El barrio Norte, actual San Blas, fue ocupado por la población judía de Carmona. Su existencia y dimensión presentan muchas dudas, ya que no es posible establecer su fecha de instalación, los primeros datos apuntan al s X, ni tampoco la importancia y número de sus miembros. Lo que sí es cierto es que la judería desapareció durante el polgrom de 1391, quedando como única huella los topónimos del callejero en el barrio de San Blas.

Carmona en la Edad Media (La Puerta de Sevilla en Carmona. Alfonso Jiménez Martín. Sevilla. Consejería de Obras Públicas y Transportes. 1989)

Las transformaciones cristianas.

La conquista de la ciudad por las tropas cristianas, supuso un cambio importante en la sustitución de la oligarquía dominante y en el aspecto simbólico pero no tanto en la imagen urbana. El dominio cristiano produjo un primer momento de crisis que se tradujo en una disminución del número de habitantes; la ciudad debió reducir su extensión por la zona oriental de la meseta. Durante el s XIV, durante el reinado de Pedro I, la ciudad conocerá una renovación de determinados edificios. Se construirá el palacio real en el alcázar y según la tradición, se construyeron las parroquias de Carmona.

El s XV es un período de expansión urbana. Al tiempo que la frontera se alejaba de los territorios carmonenses, con la paz, la ciudad empieza a ocupar los baldíos estratégicos y se fundan los nuevos arrabales extramuros, empezando por la zona del Postigo y San Pedro. El arrabal de San Mateo se empieza a abandonar hasta su total desaparición.

La mayor transformación urbanística viene motivada por la inserción forzada en la trama islámica de los nuevos edificios parroquiales. Las nuevas iglesias cambian radicalmente la orientación religiosa, antes al sureste, ahora al este, lo que obligó a girar 90º la estructura de las mezquitas. La tipología de los edificios también cambia. Los tipos comunes tienen planta rectangular pero con una relación anchura/longitud de en torno a 2/3 en las mezquitas y de 1⁄2 en los edificios parroquiales. Estas dos cuestiones motivaron una difícil adaptación de los nuevos edificios en el parcelario y esto debió de hacerse a costa de espacios públicos y mediante la adquisición o donación de otros edificios aledaños. No obstante, el interés ideológico facilitó la sustitución de las mezquitas de barrio por las nuevas iglesias parroquiales.

1567 Carmona por Anton van den Wyngaerde

Siglo XVI. El terremoto de 1504, el fin de la ciudad medieval.

Ésta se situaba al norte del patio para beneficiarse de las condiciones de soleamiento. Esta nave se estructuraba en un salón central flanqueado por una o dos alcobas en los extremos y se le anteponía una galería para facilitar la circulación y la transición al patio y como elemento de regulación de la temperatura en el área vividera. Otras piezas importantes son la cocina, las cuadras y almacén y el zaguán, estancia que sirve de transición entre el espacio público y el privado. Las viviendas se vuelcan al interior apareciendo prácticamente ciegas hacia la calle para preservar la privacidad. Las letrinas evacuaban a pozos ciegos ya que la red de alcantarillado de la ciudad romana hacía mucho que había quedado inutilizada, y se ubicaría, como es tradicional, cerca de la entrada.

El 5.4.1504 se produjo un fortísimo terremoto con epicentro en Carmona que tuvo una intensidad de grado IX (en una escala de XII). Sus resultados fueron desastrosos para las personas y para los edificios de la ciudad. Más allá de la discusión sobre el efecto real del terremoto, la ciudad medieval acabó en 1504. El sismo dejó maltrechos muchos edificios lo que obligó a urgentes reparaciones tanto de edificios públicos como a viviendas, pero junto a ello, el s XVI se abría como un período de paz; el descubrimiento de América proporcionó riquezas sin cuento para Sevilla y su entorno. Así, la bonanza económica provocó una renovación del caserío sin precedentes en la historia urbana de Carmona, de tal manera que es muy difícil encontrar alguna vivienda anterior al fatídico año.

En el nuevo siglo, toda vez que la Península estaba bajo manos cristianas, la ciudad se prepara para unos tiempos más pacíficos. Las defensas dejan de ser estructuras prioritarias y comienzan a convertirse más en una carga que en una necesidad. De esta manera, se ocupan los vacíos estratégicos junto a las murallas y las casas se adosan y horadan las murallas, lo que provoca una reordenación del viario junto al perímetro defensivo.

El aumento demográfico llevó a una densificación del espacio intramuros y, sobre todo, a un rapidísimo desarrollo de los arrabales hasta alcanzar límites sólo claramente superados durante el s XX. El arrabal, formalizado en torno a la parroquia de San Pedro, se dotará de edificios y espacios públicos que competirán con la ciudad intramuros. Conocerá la fundación de 4 instalaciones monacales, mesones y fondas, cuarteles y una gran plaza, que como contrapunto de la plaza intramuros o de Arriba, se denominará del Arrabal o de Abajo. Se inicia así la cada vez mayor pérdida de protagonismo del centro con respecto a arrabal.

Los arrabales surgen sin una planificación ordenada. Los nuevos edificios se adosan a los existentes creando manzanas de gran tamaño y de formas irregulares, generadas a partir del elemento matriz de los caminos que se acercan a la ciudad por su flanco de poniente.

La ciudad mantiene como centro la zona de Santa María. En torno a la gran plaza que se abría delante de la iglesia Prioral, se ubicaron los principales edificios públicos: el Cabildo y el pósito municipal. Igualmente, las principales familias ubicaron sus casas en dicho ámbito. A pesar de ello, se comienza a producir una migración del centro a la actual Plaza de Arriba, ubicando la cárcel y Audiencia en este ámbito. La zona comercial aprovechaba los bajos de los edificios de la plaza y la calle Martín López, antigua Vendederas. La iglesia situó su cilla en las cercanías del alcázar, en una zona junto a los cortinales de fácil comunicación a través de la calle que unía las puertas de Marchena y Córdoba.

Las principales familias de la oligarquía carmonense compiten en la grandeza de sus casas. Las casas palacio comienzan a ocupar posiciones preeminentes en las principales manzanas de la ciudad. Otras ocupan las zonas más deshabitadas en el levante de la meseta. Todos estos edificios superan en dimensiones los tamaños habituales de las manzanas por lo que provocan un proceso de concentración mediante la absorción de las calles en el nuevo solar. En el centro, los palacios de los Rueda, Quintanilla, Lasso, Caro ocuparon los lugares señalados; en una posición más excéntrica, pero de mayores dimensiones se situaron las de los Briones, Turmo y el palacio del Marqués de San Martín.

Las fundaciones monacales provocaron un efecto aún mayor en el parcelario. A costa de adquisiciones y donaciones, los conventos fueron creando solares de importantes dimensiones que integraron antiguos espacios públicos en los nuevos recintos, obligando, por tanto, a la apertura de nuevos viales que evitaran el obstáculo interpuesto. Los conventos de Madre de Dios y Santa Catalina ocuparon las posiciones más céntricas distorsionando en gran medida el callejero en las cercanías de la Plaza de Arriba. Los conventos extramuros, no supusieron ninguna transformación urbana de importancia, antes al contrario, actuaron como elementos de atracción en torno a los cuales fue creciendo el arrabal.

El terremoto de Lisboa certificó el final del poder militar y defensivo de la ciudad. Todos los edificios vinculados a la defensa quedaron destruidos. Sus alcázares, murallas y puertas cayeron al suelo librándose tan solo, y por pura casualidad, la puerta de Sevilla.

Siglos XVII-XVIII.

En los siglos barrocos las principales modificaciones estarán provocadas, igual que en el siglo precedente, por las instalaciones monásticas que introducirán fuertes cambios en el parcelario. En 1687 los Carmelitas Descalzos fundaron el convento de San José acabando de formalizar la gran manzana ocupada además por el palacio de los Briones y, posteriormente, por el nuevo pósito de granos del cabildo eclesiástico. En 1718 se iniciaron los trabajos para la construcción del convento de la Santísima Trinidad, junto a Santa María, fundación polémica desde sus inicios y que, tras su materialización, deformó completamente el antiguo centro urbano.

Entre 1619 y 1621 comenzaron los trabajos para la construcción del colegio de San Teodomiro de la Compañía de Jesús, obras que culminaron con la inauguración de la iglesia en 1720. La erección del edificio jesuita conllevó la remodelación de la amplia manzana cambiando sus alineaciones y ocupando espacios públicos. Como operación urbanística barroca, se creó la actual plaza de Cristo Rey, como espacio libre para potenciar el efecto escenográfico de la fachada de la iglesia.

A principios del siglo XVII se erigió un convento femenino bajo la advocación de Santa Catalina de Sena en el solar que actualmente ocupa la Plaza de Abastos. El nuevo solar unió varias manzanas ocupando las vías públicas integrándolas en la nueva edificación obligando a desviar las calles que comunicaban el sur de la meseta con la zona de la Plaza de Arriba.

El terremoto de 1755

Los efectos del terremoto de Lisboa marcaron un punto crítico en la evolución de la ciudad. Aun cuando los efectos no fueron tan devastadores como los del terremoto de 1504, los daños provocados obligaron a una cierta renovación urbana contribuyendo a una mayor barroquización del caserío carmonense. Las viviendas, sobre el parcelario antiguo adoptan una nueva tipología, fusión entre los prototipos islámicos de la casa patio y el modelo cristiano de la casa corredor. Así, las casas se construyen en torno a un patio porticado, generalmente en una sola planta dejando la galería superior descubierta, pero renunciando absolutamente a los criterios climáticos que habían inspirado las viviendas-patio. Las habitaciones se ubican en fachada mientras que el espacio destinado a los animales se ubica en el fondo de la parcela.

La segunda gran consecuencia fue la ruina definitiva de la cerca defensiva y del Alcázar de Arriba. La ruina del alcázar dejó sin sentido la existencia de los cortinales defensivos que fueron privatizados dentro de la corriente desamortizadora de la segunda mitad del siglo, que acabó con la mayor parte de los terrenos de propios del Cabildo.

La caída de la cerca iniciará un lento proceso, que invertirá la tendencia del desarrollo de la ciudad, que continúa hoy día y tendrá su máxima expresión en los años venideros. La existencia de la muralla provocaba un desarrollo centrípeto, de tal forma que los principales edificios tanto públicos como privados se situaban en el centro mientras que la periferia tenía usos marginales. La muralla impedía la relación visual directa de la ciudad con su territorio. Cuando cae la cerca, algunos edificios comienzan a volver la cara al exterior, revitalizándose el margen frente al centro.

El terremoto de Lisboa certificó el final del poder militar y defensivo de la ciudad. Todos los edificios vinculados a la defensa quedaron destruidos. Sus alcázares, murallas y puertas cayeron al suelo librándose tan solo, y por pura casualidad, la puerta de Sevilla.

La remodelación de los accesos a la ciudad con la creación del camino viejo que circunvalaba la ciudad y evitaba la necesidad de circulación interior, culminó el lento pero inexorable proceso de limitación de los viales hasta el mínimo funcional.

La apropiación de los espacios públicos por los privados es un proceso constante que, tras el terremoto de Lisboa y con el terremoto como excusa, llega a su máxima expresión. La vía principal, ya en parte obstaculizada por la Iglesia Prioral, algún palacio y edificios públicos y conventuales, toda vez perdida su función primordial, fue inmediatamente colmatada.

1868 Carmona

La Carmona Contemporánea.

El análisis del plano de 1868 nos ofrece los límites del arrabal histórico y como hecho destacado reseñamos la política de ensanches de calles para la mejora del tránsito. Así, las actuaciones fundamentales fueron el ensanche de la calle Sacramento a costa de la crujía occidental del actual ayuntamiento y el de la calle Maese Rodrigo, para permitir la comunicación transversal entre los principales ejes de la ciudad, la calle Prim y Domínguez de la Haza.

En la calle Calatrava, la demolición de un inmueble posibilitó la creación de un ensanche triangular.

En el entorno de la Puerta de la Sedía se remodelaron completamente los accesos. Se ordenó una nueva calle más amplia que el primitivo acceso y se destinó la zona a área industrial.

El centro se ubicó definitivamente en la Plaza de Arriba, concretándose en dos grandes operaciones urbanísticas. La primera de ellas fue la construcción de un edificio nuevo para sede del Ayuntamiento en la fachada sur de la Plaza de Arriba, a costa de la primitiva parroquia del Salvador que fue trasladada a la iglesia del expropiado colegio jesuita de San Teodomiro, aunque las Casas Consistoriales nunca llegaran a ocuparlo, quedándose en su emplazamiento provisional del colegio jesuita.

La segunda operación urbanística supuso la demolición del convento de Santa Catalina y la construcción, en su lugar, de una amplia y espaciosa plaza de abastos.

1873 Carmona

Con los tiempos cambió la sociedad. La hora de las familias nobles dejó paso a una incipiente burguesía que seguía basando su riqueza en la propiedad de la tierra. Esta nueva clase se convertirá en la oligarquía local que quedará patente en sus viviendas. Estas se construirán en los ejes principales de la ciudad, calle Prim, plaza del Palenque, Martín López y Dolores Quintanilla, en el estilo ecléctico e historicista que marcará los años finales del s XIX y principios del XX. Pero la ciudad ya no era la misma. Tras el breve florecimiento entre los siglos, Carmona sigue su lenta decadencia hasta tocar fondo en los duros años de la posguerra.

Carmona llegó hasta los años 60′ del s XX con su carácter de ciudad agrícola, con recursos basados en la explotación de la tierra, con una industria débil y un sector servicios aún modesto.

La producción agrícola se mantenía sustentada en los cultivos tradicionales del trigo y del olivo, acompañados de ganadería y cultivos de huerta para el abastecimiento de la población. Ligado a esto una estructura social muy cerrada a los cambios, dominada por los grandes propietarios nobiliarios y eclesiásticos de la tierra, minifundistas y arrendatarios de la tierra, con un nutrido grupo de jornaleros que completan sus débiles ingresos agrícolas con una precaria economía casi depredadora.

Con la desamortización de los bienes religiosos del s XIX, se transforma la propiedad de las tierras, pero sólo hacia una mayor concentración de poder en manos de la oligarquía civil, aún dominada por la nobleza, pero entre la que surge una nueva burguesía agrícola de aquellos antiguos arrendatarios de las tierras de la Iglesia. El grupo mayoritario de los jornaleros vio empeorar su situación tras la desamortización y la privatización de los terrenos comunales.

Un sector secundario que inicialmente se limitaba a la producción de manufacturas artesanales destinadas al consumo local, se desarrollará hacia finales del s XIX y la primera mitad del XX con la creación de algunas industrias de transformación agrícola de la aceituna, el trigo, el algodón, el jabón, e incluso producirá la energía eléctrica que demanda el pueblo. Esto generará una pequeña clase burguesa, no muy desligada de la tradicional oligarquía agrícola. El sector terciario con una diversidad de oficios, mezcla vecinos de diferentes estratos sociales y de niveles de ingresos bien distintos.

1918 Carmona

La desamortización permitió incorporar al uso público espacios como el del Convento de Santa Catalina, transformado en el primer Mercado estable; el Convento de San José que se empleó para la nueva Cárcel, Cuartel y Juzgado; el del Colegio de los Jesuitas, convertido primero en centro de enseñanza y después en el Ayuntamiento; el Convento de Santa Ana que permitió en 1840 realizar el primer cementerio externo a las parroquias urbanas.

Sabemos que tras el terremoto de Lisboa, el Alcázar de Arriba fue cayendo en un importante estado de desuso y de ruina, al igual que buena parte de las murallas de la ciudad. También la Puerta de Sevilla sufrió este proceso de deterioro, hasta el punto que, ya en el s XX, sólo la falta de dinero la salvó de la demolición.