TORRE-PACHECO

TORRE-PACHECO. POBLACIÓN (INE)

TORRE-PACHECO. Pirámide de población

TORRE-PACHECO Bienes Inmuebles de Uso Residencial y Naturaleza Urbana 2014-2018

TORRE-PACHECO. Paro

TORRE-PACHECO. Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Torre Pacheco, es un municipio de 189,4 km2 de la Región de Murcia, enclavado en la llanura del Campo de Cartagena, a 8 km de las playas del Mar Menor. Con 34 469 habitantes (INE 2015), es el 8º municipio de la Región en número de habitantes.Por todo el término municipal de Torre Pacheco se reparten 11 núcleos de población bastante alejados entre sí, además del núcleo principal, son Torre Pacheco, Roldán, Balsicas, Dolores de Pacheco, El Jimenado, San Cayetano, Los Olmos-Hoyamorena, Hortichuela, Los Meroños, Los Camachos y Santa Rosalía. Las diferencias de tamaño entre unas pedanías y otras es bastante importante pues Roldán supera los 6.000 habitantes y otros como Los Camachos apenas llegan a los 100.El municipio de Torre Pacheco se sitúa en la llanura del Campo de Cartagena. Fue en 1980 cuando el Consejo Regional lo ubicó políticamente en la Comarca del Mar Menor, una subdivisión del Campo de Cartagena, que no se hizo oficial. El centro urbano principal se encuentra a 8 km de las playas del Mar Menor, a 14 km de Cartagena y a 40 km de Murcia.

El término municipal tiene una extensión de 189,4 km², que corresponde al 1,67 % de la superficie total de la Región. Esto representa un tamaño municipal mediano si lo comparamos con la superficie de otros municipios de la Región de Murcia.

Limita al E con los municipios de San Javier y Los Alcázares; al S con las diputaciones cartageneras de Albujón, Pozo Estrecho, La Palma y Lentiscar; al N con las pedanías murcianas de Los Martínez del Puerto, Gea y Truyols, y Jerónimo y Avileses y Balsicas de Arriba; y al O con la pedanía fuentealameña de Balsapintada y la murciana de Lobosillo.

Torre-Pacheco. Barrios

En la actualidad el municipio de Torre Pacheco se encuentra dividido por zonas o barrios, Casco, Barrio de San José, Barrio De Santiago, Barrio de San Antonio, El pasillo, Las Morrastellas, Los Olmos, El Albardinal y la Urbanización Club de Tenis.

La morfología del área está caracterizada por una orografía muy suave ya que en ella se encuadra una gran parte de la llanura costera que circunda el Mar Menor. Los mayores relieves se encuentran en el sector occidental donde la altiplanicie que baja desde la Sierra de Carrascoy tiene los 200 m como cota promedio. Pero es en los Cabezos de la Sierra de Las Victorias, al SE de Fuente Álamo, donde se alcanzan las mayores elevaciones dentro de esta Hoja (Cabezo de El Pericón 372). Sin embargo el accidente más conocido en esta área es el Cabezo Gordo (312 m) dado que se trata de un relieve tipo “iceberg” en mitad de la penillanura litoral con cotas promedio de 30 m.Su paisaje está caracterizado por la ausencia casi total de cauces de agua y de relieves montañosos, a excepción del Cabezo Gordo. La hidrología superficial tiene un escaso desarrollo. El principal cauce fluvial lo constituye la Rambla de Fuente Álamo y su prolongación como Rambla del Fraile y Rambla del Albujón. Este sistema cruza la Hoja en sentido O-E desde Fuente Álamo hasta su desembocadura en el Mar Menor en el Camping de Los Alcázares. Esta rambla recibe como afluentes por su margen derecha, desde las Sierras del Algarrobo y de Las Victorias a las Ramblas de La Azohia, de los Rebollos y del Saladillo y por su margen izquierda, desde la vertiente meridional de la Sierra de Carrascoy, a las Ramblas de la Murta, del Campoy, de la Señora y de la Maraña. No tiene cauces permanentes de agua, aunque sí una serie de ramblas que en época de lluvias desembocan en el Mar Menor o bien se pierden en el interior del municipio. Entre ellas encontramos las ramblas de Santa Cruz, La Señora, Las Pedreñas y las de Los Camachos y La Maraña, siendo la más importante la rambla del Albujón, que prácticamente marca el límite entre los términos municipales de Torre-Pacheco y Cartagena, al S.

La red viaria es importante y densa. Cabe destacar la Autovía Murcia-Cartagena que cruza la Hoja por su sector occidental con dirección Norte-Sur, la Autovía del Mar Menor que con dirección Noroeste-Sureste cruza el sector NE y la Autovía Cartagena-Alicante que discurre por la llanura litoral pasando por las cercanías de Los Alcázares. Junto a estas autovías, son importantes las regionales de Cartagena a Alhama de Murcia por Fuente Álamo y la que, partiendo de esta última localidad, pasa por Corvera y enlaza al Norte con la Autovía de Murcia-Cartagena. Además de estas vías de comunicación todas las localidades citadas están unidas por carreteras locales de las que a su vez se derivan multitud de caminos, en muchos casos asfaltados, que dan acceso a las explotaciones agrícolas o ganaderas, a las urbanizaciones o a las playas.

La economía del término municipal de Torre-Pacheco depende en primer lugar de la agricultura intensiva, produciendo una gran variedad y cantidad de hortalizas y verduras, destinadas casi mayoritariamente a la exportación a países europeos como Francia, Bélgica, Holanda, Alemania y Reino Unido. La zona del municipio se ha especializado en el cultivo de pimientos, melones, lechugas, habas, algodón, almendra, alcachofas, apio, etc.En los últimos años las técnicas de riego por goteo se han desarrollado mucho para rentabilizar el agua procedente del trasvase Tajo-Segura, así como la explotación de pozos y aguas subterráneas que han posibilitado la extensión de los cultivos.

En segundo lugar la ganadería y la industria, son explotadas con fines alimenticios, concentrando sus actividades en industrias cárnicas y lácteas, tales como charcutería, industrias de empaquetado y algunas de confitería. existen en la zona granjas avícolas, porcinas y bovinas, así como pequeños rebaños de ovejas y cabras.

La actividad comercial que se deriva es muy importante, ya que genera los principales ingresos de la zona. Además, existe un Recinto Ferial, que contribuye al desarrollo empresarial y comercial del municipio con otras empresas nacionales e internacionales.

En Torre-Pacheco la planificación y gestión de las necesidades de suelo industrial, queda plenamente cubierta con la puesta a disposición de los agentes de producción, de una superficie aproximada de un millón de m2 de suelo industrial, formando seis polígonos industriales repartidos estratégicamente en todo el término municipal, abarcando los núcleos urbanos de Torre-Pacheco, Roldán y Balsicas.Salvo un porcentaje poco significativo de los terrenos que se encuentran urbanizados, el resto de la extensión está cubierto por el manto vegetal, prácticamente continuo, de las explotaciones hortofrutícolas. La actividad turística es poco intensa, puede considerarse poco importante en comparación con las que se desarrolla en áreas colindantes. En este caso queda restringida al sector de Los Alcázares tanto en la ribera occidental del Mar Menor.

La climatología y pluviometría definen un clima de tipo mediterráneo, árido/semiárido con unas temperaturas y precipitaciones medias de 18º y 300 mm respectivamente. En este contexto, las disponibilidades hídricas del área son muy inferiores a la demanda de agua para el conjunto de la zona de estudio. El agua aportada por el Transvase Tajo-Segura (Canales del Campo de Cartagena y del Taibilla), intenta equilibrar el volumen creciente de la demanda, aunque los años o periodos de baja pluviometría se constatan la imposibilidad de tal equilibrio lo que ha ocasionado en años precedentes graves impactos en la agricultura de la zona.

“…La fundación de la Parroquia de Torre Pacheco, parece ser que conseguida por el deán don Luis Pacheco en 1603, constituyó un hito extraordinario si lo consideramos en el ámbito del Reino de Murcia de principios del siglo XVII, puesto que fue la primera que fue erigida en el Campo litoral murciano. A ella siguió, en el propio s XVII, la creación de la parroquia de Corvera (1647) y medio siglo después otras nuevas feligresías en zonas cercanas: San Javier (1698) en el término municipal de Murcia, y Pozo Estrecho (1699) y La Palma (1700) en el término de Cartagena. La parroquia de Torre Pacheco fue, por lo tanto, una excepción por su temprana fecha, aunque existían entonces la iglesia de Alumbres Nuevos, ayuda de parroquia de la Iglesia Mayor de Cartagena, y la de Fuente Álamo de Murcia, dependiente entonces de Lorca, ambas del s XVI.

Poco es, por otra parte, lo que se sabe de la institución de la parroquia de Torre Pacheco. Podemos reconstruir, de momento, su inserción en un contexto histórico, como fue el de una incipiente repoblación señorial en el primer cuarto del s XVII, pues prosperaron por entonces no sólo las concesiones de tierras, es decir, las llamadas mercedes de tierras a censo hechas por el Ayuntamiento de Murcia, sino una primera instalación de terrajeros en las heredades que formaron algunos miembros de la oligarquía murciana capitalina, como don Pablo de Roda, o don Fernando de Albornoz. Así, la institución de la parroquia fue contemporánea, en realidad un poco anterior, de la formación del señorío de Hoya Morena, situado también en el Campo de Cartagena, muy cerca de Torre Pacheco, que existió en los años 1615-1628, y pudo estar muy relacionada con la fundación de la hacienda de los trinitarios en Torre Pacheco, llamada La Monástica.

En los años finales del s XVI y primeros del XVII se había finalizado la torre del Estacio (1591-1601) y construido la del Pinatar (1602-1603), lo que dió protección al Campo litoral murciano, en cuyo [438] centro estaba situado Torre Pacheco, que se convirtió en una zona atractiva para las oligarquías de Murcia y Cartagena, no raramente relacionadas por el matrimonio desde finales de la Edad Media (s XV). Familias patricias de Murcia y Cartagena (Bienvengud, Corvari, Montanaro, etc) formaron extensas fincas rústicas en la zona, como los Saavedra en Torremochuela.

Pero el Campo de Torre Pacheco fue también una zona cada vez más propicia, a lo largo del s XVII, para la roturación agraria por medianos y pequeños labradores, a pesar del paso de abundante ganado trashumante por una vereda, que partía de Sangonera y llegaba casi hasta el Mar Menor. De ello dan testimonio algunos pleitos que ponía el Fiscal del Consejo de la Mesta contra dichos propietarios, como Diego Moreno, cuyas tierras estaban en Roldán, o las reclamaciones de estos propietarios al Ayuntamiento para que no concediese de nuevo las tierras que ya habían recibido ellos a censo. Este es el caso de Damián Gascón en 1620, cuyo abuelo había comprado una heredad de 4 pares de labor en el Jimenado.

Se trataba, sin embargo, de una zona amenazada por los ataques de los moros norteafricanos, por lo que su pretensión de repoblar las tierras con labradores exigía la construcción de torres defensivas. Esto es lo que hizo Diego Bienvengud Rosique en Hoya Morena y el Rame. Por contraste, el paraje de Roldán estaba más lejano de la costa, por lo que el interés de Juan González de Sepúlveda se centró en el pozo de agua para el servicio de las casas, y no exigió una especial defensa.

Poco es lo que sabemos de los párrocos de Torre Pacheco en el s XVII, salvo algunos nombres, todos ellos, con la excepción de Ginés Jiménez de Lorca (1643), de la segunda mitad: Pedro de Villacis, Diego Nicolás del Baño y Agustín del Baño. Estos dos últimos eran personas naturales de la zona, y tío y sobrino respectivamente. Agustín del Baño, al testar en 1705, declaraba que había recibido de su tío la disposición de que cobrase a don Ginés Guerrero, racionero de la Catedral de Murcia, una deuda de 20.000 reales que debía ajustarse en 6 u 8000. Probablemente para ellos se tratase de un destino eclesiástico poco atractivo, por las circunstancias de su problemática dotación de rentas, pero que les compensase por mantenerse en casa propia y por detentar, además, algún patrimonio.

La feligresía de Torre Pacheco debió crecer fuertemente en la segunda mitad del s XVII en cuanto a población. En el pleito que los feligreses sostuvieron con su párroco, en 1694-1695, atribuían al distrito parroquial una población de unas 30 personas para el periodo inmediatamente anterior a la fundación de la parroquia (1603). Muy distinta era la situación a finales de la misma centuria, de tal forma que en un informe de los párrocos sin beneficios eclesiásticos de 1685 se declaraba que el lugar de Torre Pacheco tenía 400 vecinos, 380 de los cuales vivían en casas de los campos, algunos a 3 y a 4 leguas, y su párroco tenía de ingresos sólo el pie de altar, con la carga de sostener 2 sacerdotes tenientes y un caballo, mientras que la parroquia de Fuente Álamo de Murcia tenía 200 vecinos, cuyo párroco no tenía más renta que el pie de altar.

La penuria de las parroquias de Torre Pacheco y Fuente Álamo, señalada por el informe de 1685, hizo que en él se recomendara que se les adjudicase un beneficio a cada una, cuya renta se debía extraer de Lorca. Posiblemente esto se hiciera así en atención a unas mayores posibilidades económicas de la Vicaría de Lorca, pues en Cartagena eran menores según se deducía del informe: “La Parroquial de la ciudad de Cartagena, que antiguamente fue catedral y es cabeza de su obispado, tiene de vecindad 2.000 vecinos y los más viven en los campos, por cuya razón tiene el cura mucho trabajo en la administración de los sacramentos y precisado a tener dos tenientes que le ayuden, a quienes paga por ello su estipendio. Tiene por anejo el lugar de los Alumbres y hay feligreses que viven a cuatro y cinco leguas de distancia. Hay en su parroquia dos beneficios servideros en el coro, por tener dicha iglesia horas canónicas de ordinario, por disposición del señor obispo don Diego Martínez Zarzosa (1653), a que asisten otro número de sacerdotes con título de beneficiados, que su congrua (siendo tan corta) se compone de diferentes dotaciones que hizo dicho señor obispo, y otros fieles que la ganan asistiendo a dicho coro, por manera que esta iglesia no tiene beneficio en ella que poderle aplicar al cura, porque su congrua consiste solo en el pie de altar y en 16 ducados de vellón que le pagan los señores obispo, deán y cabildo de esta Santa Iglesia de Cartagena por la administración de los sacramentos de los Alumbres, por iguales partes, y dicho cura no tiene primicias, porque las lleva la fábrica de dicha iglesia. Tiene esta ciudad por propincua a la ciudad de Lorca, de cuya parte se le puede aplicar beneficio”.

La parroquia de Torre Pacheco, por lo tanto, no tenía siquiera beneficio alguno, como tantas otras de la diócesis, hasta en número de 45.

Los recuentos de la segunda mitad del s XVIII, a diferencia de los padrones de 1683 y 1707-1711 en los que no figura Torre Pacheco  sí reflejan un crecimiento poblacional con respecto a los de 1713-1715  y de la Relación de la jurisdicción que comprehende el Corregimiento de Murcia (1713), donde se incluye a Pacheco y Roda como lugares del campo, a diferencia de otros, que eran meras caserías (Corvera, Calavera, Pinatar y Cañadas de San Pedro).

A ello pudo contribuir la existencia de una cierta oferta de trabajo en diversos sectores, como el mercado de la tierra, facilitado por acensamientos concejiles, las propias compraventas, o las herencias familiares.

Una buena muestra del progreso de esta repoblación fue la fundación de más ermitas, como la de Chacón, mandada construir por los agustinos del Convento de San Leandro de Cartagena, que se obligaron a dotarla con 8 ducados de renta anual y a celebrar misa en ella para el servicio de los labradores y habitantes de la zona.

La repoblación definitiva de esta zona, a base de familias campesinas, crearía una toponimia gentilicia, aparte de la fuerte impronta de los escasos acuíferos: pozo, balsa, rambla, etc.

A principios del XVIII se advierte, por ejemplo, el recurso a la obtención de préstamos por parte de estas familias campesinas, dirigido lógicamente hacia el patriciado urbano y algunas instituciones eclesiásticas.

Tanto la fábrica parroquial como la colecturía proporcionaron algunos ingresos dinerarios que permitieron la ampliación de las obras. Esto pudo ser así porque hubo unas transferencias constantes de rentas que hacían los feligreses a la parroquia. Procedieron de las fundaciones de pías memorias (misas) y de ermitas, que se cargaban sobre los recursos que se estimaron más pertinentes, como fueron heredades o fincas rústicas, es decir, sobre todo tierras, aunque también otros bienes inmuebles, como casas, molinos, etc.

En el periodo final de la Guerra de la Independencia la Parroquia de Pacheco hizo las gestiones pertinentes para poner en funcionamiento un cementerio, de acuerdo con las disposiciones legales de principios del reinado de Carlos IV (1798-1808). Don Pedro Antonio Hernández Ardieta, párroco, y algunos vecinos solicitaron a los padres trinitarios una tahulla y media para campo santo, el 2.3.1812. Los trinitarios la cedieron gratuitamente el 7 de agosto con ciertas condiciones, lo que autorizó el día 18 el padre Víctor Vergara, como Provincial de Andalucía, quien vivía en Palma de Mallorca por razón de la guerra.

De esta forma se aplicaba una ley del año 1800 que fue demorada en muchos sitios, pues había una gran resistencia al abandono de las iglesias y sus capillas como lugares de enterramiento.

El párroco don Pedro Antonio Hernández Ardieta era también natural de la zona de Torre Pacheco, como los Baño, y como éstos fue ayudado por algún pariente en el ministerio sagrado. En 1834 se trasladó de la parroquia durante dos meses a Valencia dejando como sustituto al cura teniente don José Hernández Ardieta. Es muy significativo este parentesco como característico de las relaciones sociales en un territorio rural, donde había una gran inclinación hacia la endogamia.

La población de Torre Pacheco se dedicaba principalmente a la agricultura tanto a finales del XVII como a mediados del XVIII, es decir, se componía de labradores y jornaleros…”

TORRE PACHECO EN SU HISTORIA. Laureano Buendía Porras / Vicente Montojo Montojo. En Concurso de Investigación Histórica de Torre Pacheco. IV Centenario de la Fundación de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Torre Pacheco. Murcia: Ayuntamiento de Torre Pacheco, 2007, 2ª ed. rev., 403-498

1899 Torre-Pacheco (IGN)

“…El desarrollo urbanístico de un municipio es diseñado por su planeamiento, por el conjunto de proyectos y documentos que ordenan el futuro crecimiento territorial. Según la vigente Ley del Suelo, así como todas las precedentes desde la primera Ley de Ordenación Urbana y Régimen del Suelo de 1956, todos los ayuntamientos deben contar con un Planeamiento GENERAL que estructure su término municipal, y para ello se crean los instrumentos (planes) a ser redactados por cada consistorio.

El municipio de Torre Pacheco cuenta, desde el año 1995, con unas Normas Subsidiarias de Planeamiento General (NNSS), ya que era el instrumento urbanístico establecido legalmente para municipios de tamaño mediano, las cuales vinieron a refundir, en un solo texto, las primitivas de 1975 y 1987. Anteriormente se contaba con planos de alineaciones (desde el siglo XIX) y ordenanzas municipales, siendo el primer plan urbanístico realizado por el arquitecto de la Diputación Provincial Juan José Belmonte, en el año 1863, autor también de la urbanización de la plaza del Ayuntamiento y Casa Consistorial. Hasta la década de los 50 del siglo XX no se volvió a realizar un plano de alineaciones (tan solo del casco urbano de Torre Pacheco), dejando a criterio de los técnicos municipales la concesión de licencias de obra y la proliferación de urbanizaciones y grupos de viviendas (en Torre Pacheco y resto de pedanías, sobre todo en régimen de cooperativas).

La 1ª Ley del Suelo de 1956, también su modificación de 1975 y posteriores, obligaba a una cierta racionalidad en el desarrollo de las incipientes urbanizaciones y la ordenación de los cascos ya consolidados. La Constitución Española de 1978 creaba las comunidades autónomas y las dotaba de competencias, entre ellas todas las relacionadas con Ordenación del Territorio, Urbanismo y Vivienda. La Región de Murcia legisló en materia urbanística -por primera vez- con la Ley 1/2001, modificada posteriormente por la L2/2002 y L2/2004, siendo todo ello recopilado en el actual Texto Refundido de la Ley del Suelo de la Región de Murcia (año 2005). Actualmente se encuentra en fase de tramitación parlamentaria (por vía de urgencia) la modificación de esta disposición autonómica.

La precitada Ley Regional del Suelo obligaba a todos los municipios a la redacción de un Plan General Municipal de Ordenación (PGMO), por lo que el Ayuntamiento de Torre Pacheco procedió a la contratación de un equipo externo para la elaboración de este instrumento, el cual debe pasar por cuatro fases: Avance, Aprobación Inicial, Aprobación Provisional y Aprobación Definitiva, correspondiendo esta última a la Comunidad Autónoma. El 24 de noviembre de 2005 se aprueba, por el Pleno Municipal, la fase de Avance, produciéndose a continuación un periodo de información pública que recogió multitud de alegaciones de l@s vecin@s del municipio, empresas, entidades y formaciones políticas. El 26 de febrero de 2009 volvió el Pleno Municipal a tramitar la siguiente fase, concretamente la Aprobación Inicial, con otro plazo de exposición al público y entrando en vigor el nuevo PGMO que convivió, durante dos años, con las vigentes NNSS y con suspensión cautelar de licencias de obra. Sin embargo, desde el año 2011 deja de tener validez el PGMO aprobado inicialmente y se mantiene, únicamente, las NNSS con todas las modificaciones puntuales que ha ido sufriendo desde su aprobación por la CARM en 1995.

En este momento, la tramitación del PGMO se encuentra paralizada por motivos que se desconocen. Desde su aprobación inicial en 2009 no se ha vuelto a tener noticia alguna de la marcha de este instrumento, fundamental para el crecimiento económico y la protección de elementos y suelos del desarrollo urbanístico. Han sido varias veces en las que los grupos de la oposición política de Torre Pacheco (PSOE, PITP e IU-Verdes) se han interesado por este tema, con mociones presentadas al Pleno o mediante ruegos y preguntas. Las respuestas desde el Equipo de Gobierno han sido siempre en el mismo sentido:

“…se está haciendo…..sigue tramitándose……estará próximamente finalizado……la empresa contratada ya ha cobrado una gran parte de sus honorarios……”

Aún todo lo anterior, el pasado pleno de 29.1.2015, y ante una petición de la coalición Izquierda Unida-Verdes, la Sra. Alcaldesa y su equiPPo de gobierno sorprendieron a tod@s l@s vecin@s de Torre Pacheco declarándose incapaces de llevar a cabo el PGMO. Esta inutilidad  política se agrava, aún mas, cuando este asunto era una prioridad (junto al Museo Paleontológico del Cabezo Gordo) para la nueva regidora que tomó posesión en agosto de 2014 tras la dimisión del inhabilitado alcalde anterior. La excusa, como siempre, echarle la culpa a los demás, en este caso a los técnicos y a la burocracia administrativa, autoafirmándose el EquiPPo de Gobierno en su incompetencia ante la evidencia de la realidad y sin concretar plazo alguno. Otros municipios limítrofes si han sido capaces de tramitar su PGMO, como Cartagena (que aprobó el Avance en 2005 -igual que Torre Pacheco- y en 2012 se aprobó definitivamente) o San Javier, que recientemente ha procedido a su Aprobación Provisional.

El pasado 10 de febrero visitaba Torre Pacheco el nuevo Consejero de Fomento, Obras Públicas y Ordenación del Territorio, teniendo una reunión con el Equipo de Gobierno y trascendiendo a los medios de comunicación que se van a realizar modificaciones de las NNSS  eludiendo la continuación del PGMO. Ante estas indeterminaciones que se pueden entender, el concejal independiente Antonio León Garre formuló, en el reciente Pleno de 26 de febrero, una pregunta dirigida a la Sra. Concejal de Urbanismo para que aclarara la situación urbanística a la que tiende el municipio, confirmando en la respuesta que se van a reactivar algunas modificaciones de las actuales NNSS que quedaron en suspenso, dando por hecho que el PGMO queda paralizado sine die, en un limbo que no aclara su futuro ni siquiera la relación contractual entre Ayuntamiento y equipo de técnicos externos que están (o no) llevando a cabo su labor y con una gran cantidad económica cobrada previamente. Este caos urbanístico se recrudece, aún mas, con los planes parciales que han desarrollado los urbanizadores en los distintos sectores de suelo urbanizable, ya que han sufrido multitud de variaciones las cuales no han tenido reflejo documental, encontrándose actualmente el Ayuntamiento de Torre Pacheco con unos planes que no coinciden con la realidad y que comprometen la concesión de licencias y concesiones administrativas, con toda la responsabilidad patrimonial que conllevan los posibles daños o perjuicios a terceros. El Grupo Independiente ha solicitado en varias ocasiones la redacción de los obligatorios y necesarios Textos Refundidos de estos planes parciales, esperando que la nueva alcaldesa recoja estas aportaciones positivas de la oposición y proceda a regularizar el caos que se ha encontrado al sentarse en el sillón de la alcaldía.

Para mayor rompecabezas en el que se encuentra el urbanismo municipal se suma también el Inventario de Bienes del Ayuntamiento, el cual no coincide con la realidad además de presentar multitud de errores en el asiento de las propiedad municipales. El citado Pleno del mes de febrero, en el que se tramitaba la actualización del Inventario Municipal, el Grupo Independiente advirtió, por enésima vez, de la irregularidad que año tras año se está cometiendo en el Ayuntamiento. La explicación es muy sencilla: los suelos que están reservados para equipamientos de dominio y uso público deben estar asentados como tales, como bienes de dominio y uso público y, sin embargo, de forma errónea y contraviniendo la legislación urbanística, los tienen incluidos en el capítulo de bienes patrimoniales, con todo lo que ello puede suponer y con el consiguiente riesgo de enajenación de propiedades que no pueden venderse (este Ayuntamiento ha transmitido/permutado bienes de forma irregular) y el riesgo de ser embargados estos terrenos municipales, dada la grave situación económica del Ayuntamiento de Torre Pacheco…

28.2.2015. El Planeamiento urbanístico entra en el limbo

Unas notas sobre los aljibes en el municipio de Torre-Pacheco.

Es destacable la gran cantidad de aljibes que se han hallado en una zona tan árida como es la del municipio de Torre Pacheco. Zona tradicionalmente dedicada a una agricultura de secano de riego de boqueras. Abundan, en el Campo de Cartagena, topónimos que tienen mucho que ver con el agua, como cañada, rambla, charco, pozo y también aljibe (Aljibe menado, o Jimenado por contracción posterior).

La dispersión del hábitat rural nos indica que en cada caserío debía de haber un aljibe para la obtención y almacenamiento del agua. Según su morfología podían ser de tinaja o de cisterna. La cisterna podía ser de bóveda de cañón o de cúpula semiesférica. Normalmente los aljibes de cisterna eran de uso comunal, podían abastecer a varias casas, incluso al ganado. Se trata de construcciones de mampostería y argamasa y la cúpula, realizada por aproximación de hiladas, aparece recubierta por una pátina, en origen de color rojo, debido al empleo de un tipo de arcilla conocido por tierra almagra, lo que otorga a estos aljibes una fisonomía muy típica y casi exclusiva del Campo de Cartagena.

Como elementos auxiliares de los aljibes aparecen piletas de lavado, balsas de decantación, canalizaciones, abrevaderos para el ganado, etc.

Importante también la localización de los aljibes en caminos y veredas, ya que, desde tiempos remotos, la zona ha sido sitio de paso de diferentes culturas.

Revista Murciana de Antropología, Nº 14, 2007 Págs. 391-400. ELABORACIÓN DEL CATÁLOGO DE BIENES INMUEBLES DEL MUNICIPIO DE TORRE PACHECO: ARQUITECTURA DEL AGUA. Federico Fuentes Miralles. Arqueólogo. Patronato de Cultura. Ayuntamiento de Torre Pacheco

“…El análisis de las viviendas realizado ha puesto de manifiesto el incremento tan notable de construcción que se ha producido en la comarca, en especial de las viviendas de segunda residencia, consecuencia del “boom inmobiliario” que tuvo lugar entre los años 1998-2007. Destaca el municipio de Los Alcázares donde en 2011 el 70% de sus viviendas eran de esta tipología, seguido de San Javier con un 59%. Respecto a las vacías, en la actualidad sobresale Torre Pacheco con un 36%, siendo además el municipio de toda España, con más de 20.000 habitantes y mayor porcentaje (INE, 2013)…”

Procesos de urbanización y su influencia en el incremento de inundaciones (Sureste de España, Región de Murcia, Campo de Cartagena-Mar Menor). Pérez Morales, A., Romero Díaz, A. y Caballero Pedraza, A., Dpto. de Geografía, Campus de La Merced, Universidad de Murcia.

20.7.2007 La Guardia Civil interviene por orden judicial cientos de documentos urbanísticos en el Ayuntamiento de Torre Pacheco. Una juez de San Javier investiga una denuncia de la Fiscalía por el presunto trato de favor a constructores de la comarca.

7 años después, más de lo mismo

22.07.2014 La sección 5 de la Audiencia Provincial de Murcia ha condenado al alcalde de Torre Pacheco, Daniel García Madrid, a 10 años de inhabilitación especial para empleo o cargo público por un delito continuado de prevaricación administrativa, al igual que al exconcejal de Deportes y actual edil de Sanidad y Descentralización, José Saura; y Santiago Meroño, concejal de Urbanismo. 

El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la sentencia de la Audiencia Provincial de Murcia que, hace ahora un año, condenó al exalcalde de Torre Pachecho, Daniel Garcia, y a los exconcejales José Saura y Santiago Meroño por la adjudicación a dedo de contratos por importe total de 776.500 euros. La sentencia del Alto Tribunal confirma en su integridad la resolución de la Audiencia, que condenó también por los mismos hechos al arquitecto Francisco Cavas y al exinterventor municipal Miguel Pérez y rechaza los recursos de casación presentados por todos ellos. El TS confirma que los acusados participaron en distintas operaciones tendentes a evitar la pública concurrencia en los contratos municipales con el fin de que los mismos fueran adjudicados directamente a la mercantil “P.A., S.L.”, de la que Cavas era administrador único y representante legal…

Y ahora?

El primer Pleno de 2016, de carácter extraordinario, del Ayuntamiento de Torre-Pacheco ha aprobado, la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (EDUSI) con la que la Torre-Pacheco podría haber recibir unos 4 millones de euros de la Unión Europea, si es aprobada su realización (que no lo ha sido ni en 1ª ni en 2ª convocatoria)

El objetivo fundamental de la EDUSI es mejorar la calidad de vida de los vecinos de Torre-Pacheco de una forma integrada y sostenible. La estrategia se articula en torno a los siguientes objetivos temáticos: Inclusión social; Economía baja en carbono; Tecnologías de la información y las comunicaciones; y Medio ambiente.

En este proyecto se ha tenido en cuenta la participación ciudadana, contando con colectivos sociales, económicos, vecinales, juveniles, mayores, mujeres y todas aquellas personas y especialistas que han deseado implicarse y participar a través de sus sugerencias y aportaciones.

La estrategia abarca el período de 2016 a 2020, y entre su principales actuaciones se pueden destacar: rehabilitación e intervención en los barrios de San Antonio y San Juan; recuperación del edificio del antiguo Centro de Salud para impulsar el sector turístico y empresarial convirtiéndolo también en el centro de la participación ciudadana; mejora de eficiencia energética en edificios públicos; rehabilitación, regeneración y puesta en valor de zonas verdes en el área urbana, rehabilitación integral del Parque de la Constitución ; plan de integración sociolaboral para jóvenes en riesgo de exclusión social a través de la formación y la cualificación profesional en la especialidad de jardinería y su posterior contratación para el desarrollo de acciones relacionadas con la regeneración de espacios verdes y sumideros de CO2, para los mayores de 45 años parados de larga duración, se pondrán en marcha también planes de integración con programas de formación en la especialidad de albañilería y su posterior contratación para acciones relacionadas con la rehabilitación integral de edificios y viviendas, fomento del emprendimiento mediante la creación de empresas que den valor añadido a la producción agrícola local, se creará un plan estratégico de la Cultura, puesta en marcha de un cinturón verde de agricultura ecológica sostenible, mediante la reducción del uso de pesticidas y disminución de la contaminación de suelos por nitratos, mejora de los servicios públicos a través de la administración electrónica, acciones para el fomento de la igualdad de oportunidades, promoción y dinamización de iniciativas culturales y artísticas de fomento de la diversidad cultural.

La EDUSI ha sido valorada en 4.995.580 euros, de los que el 20% debe ser atendido y cofinanciado con fondos municipales. (ya de por sí bastante endeudado)

PERO NI RASTRO DE DOCUMENTACIÓN ALGUNA. Todo es transparencia¡¡

Y, ya sabemos cuando no hay Planeamiento general actualizado, todo vale…

Para cuando, transparencia, urbanismo real? Impresentable.

21.329 viviendas catastrales y 35.198 habitantes en 2017. 


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

VILLENA

VILLENA. Población INE

VILLENA. Pirámide de Población

VILLENA. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

VILLENA. Paro

VILLENA. Deuda


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Villena es un término municipal y una ciudad de la Comunidad Valenciana, de 345,6 km2 situada en el NO de la provincia de Alicante, limita al O con Castilla-La Mancha y la Región de Murcia y al N con la provincia de Valencia. Es cabeza de partido judicial y capital de la comarca del Alto Vinalopó.

Se encuentra en una importante encrucijada de caminos entre las comunidades valenciana, murciana y castellano-manchega, a las que se accede en pocos minutos. Su singular enclave geográfico, en el Pasillo de Villena o Corredor del Vinalopó, ​ de importancia capital desde época prehistórica (aquí accedía la Vía Heráclea al interior de la Meseta) y en torno a pueblos como Biar, Sax, Fuente la Higuera, Yecla y Caudete ha hecho que Villena sea un importante nudo de comunicaciones.​ Su amplio término municipal (345,6 km2) es el 2º con mayor superficie de la provincia de Alicante.

La zona puede encuadrarse dentro de las áreas de los corredores intermontanos o pasillos prebéticos. Por su situación y configuración, se considera un altiplano con rasgos de transición entre el paisaje manchego y el levantino.​

Por lo que respecta a su génesis, el relieve presente en el término de Villena y comarca está relacionado con dos factores: las condiciones climáticas y la tipología del roquedo. La zona está sometida a la acción de un sistema erosivo mediterráneo puesto de manifiesto en el ritmo de precipitaciones y en las temperaturas, que favorece la formación de glacies, ramblas y barrancos,potenciados por la escasa cobertura vegetal que existe en algunas zonas. El predomino de calizas, margas y arcillas se manifiesta en las cumbres y en espacios arcillosos como los Cabezos.

Las principales unidades montañosas las constituyen: la sierra de Salinas, donde se alcanza la máxima altura en el pico de la Capilla con 1123 msnm de altitud; los picachos de Cabrera, una formación aislada y bastante abrupta; la Peña Rubia, al sureste; el Morrón y la sierra de la Villa, a cuyas faldas se encuentra la ciudad.Villena está situada en el enclave conocido como Pasillo de Villena o Corredor del Vinalopó, lo que ha favorecido el desarrollo de unas buenas infraestructuras en las redes de comunicación por autovía, que la unen con la Meseta y la Costa alicantina, así como con Andalucía, Valencia y Alcoy. Además, a través de una serie de carreteras locales y comarcales, se comunica con los pueblos vecinos que forman la comarca natural del río Vinalopó y con las de la Hoya de Alcoy-Condado de Cocentaina, el Valle de Albaida como también con las poblaciones limítrofes de las provincias de Murcia y Albacete, como son Yecla y Caudete. Así pues, se tarda una media de 40 minutos en acceder a Elche, Alicante y al Aeropuerto de Alicante-Elche y de una hora en acceder a ciudades como Valencia, Murcia y Albacete

Se tiene constancia de poblamiento en la zona desde el Paleolítico Medio.​ Sin embargo, está discutido si la ciudad actual data de época visigoda o es anterior, aunque con total seguridad existía en el siglo XI, durante la dominación musulmana.​ Tras la conquista cristiana,​ pasa a ser señorío, principado, ducado y finalmente marquesado,​ hasta que el pueblo, alentado por los Reyes Católicos, se rebela contra el marqués. En 1525 Carlos V le concede el título de ciudad.​ Este es el momento de mayor prosperidad económica, como muestran los monumentos que han llegado hasta la actualidad. A partir del siglo XVI se abre un periodo de tranquilidad, solo interrumpido por las guerras en que se verá envuelta esta zona de España. Pese a que en 1858 se inauguró una estación de ferrocarril,​ la economía siguió siendo esencialmente agrícola hasta el éxodo rural de los años 1960. A partir de entonces, el modelo económico cambió rápidamente y en la actualidad la economía se basa principalmente en el sector servicios y la industria, destacando las del calzado, la construcción y los muebles.

La ciudad conserva un importante conjunto histórico,​ compuesto por sus 2 castillos y varias iglesias, ermitas, palacios y plazas, así como un importante patrimonio museístico, en el que destaca el museo arqueológico José María Soler. En 2012, el municipio contaba con 34.894 habitantes empadronados, según cifras oficiales del INE. La gran mayoría de la población vivía en la ciudad de Villena, y el resto en unidades poblacionales, algunas de las cuales son consideradas como pedanías, que se encuentran esparcidas por el amplio término municipal. Según el nomenclátor de 2012, la población del municipio se reparte en las siguientes entidades singulares de población: Casas de Menor (lugar), La Encina (pedanía), Las Virtudes (lugar), La Zafra (barrio), Santa Eulalia (colonia), Sierra de Salinas (colonia), Villena (ciudad) repartidos en los núcleos, Casas de Cabanes y las Fuentes, Casas de Jordán,  Cascante, Las Chozas, La Gloria, El Morrón, La Puentecilla, San Bernabé, Las Tiesas y diseminado.Villena cuenta en su municipio con 2 estaciones de ferrocarril desde 1858, la Estación de Villena en el casco urbano y la Estación de la Encina, en la pedanía de La Encina. En la estación de Villena tienen parada los trenes de largo recorrido Talgo y Alvia, el tren internacional Mare Nostrum (que circula entre Lorca y Montpellier) y los regionales Valencia-Alicante, Valencia-Murcia, Valencia-Cartagena y Alicante-Ciudad Real. La estación de la Encina fue un importante nudo de comunicaciones entre Madrid, Alicante y Valencia hasta la década de 1970, cuando su importancia cayó al construirse una variante entre Alicante y Valencia que hizo innecesaria la parada en dicha estación.

La línea de AVE entre Madrid y Alicante cuenta con una estación de alta velocidad en el término municipal de Villena a 6 km del casco urbano y 2,5 km de la Autovía A-31. Tiene una superficie de 2500 m² con aparcamiento para 300 plazas ampliable a 600. Esta estación sirve a unos 500 000 usuarios potenciales de toda la comarca y localidades vecinas de Murcia y Albacete y tiene como objetivo fomentar la actividad industrial en el norte de la provincia de Alicante.

Determinar el origen urbanístico del núcleo de Villena no es tarea fácil, dado que los datos anteriores al siglo XIII son muy escasos y las excavaciones arqueológicas no han sido concluyentes. Las teorías más aceptadas afirman que, o bien el núcleo apareció en los últimos periodos de la época visigoda o bien se conformó a partir de la conquista árabe. En cuanto a su localización, se cree que el núcleo andalusí más antiguo se encontraba en la zona del actual barrio del Rabal que se extiende al oeste de la iglesia de Santa María, bajo cuyo solar debió hallarse la mezquita. Esta idea se refuerza por los hallazgos de viviendas de labranza del siglo XII y XIII que se han hallado en diversos puntos alrededor de la iglesia de Santiago, que fue el centro de la ciudad cristiana, lo cual parece indicar la existencia de un asentamiento rural situado unos 200 metros al norte del casco principal.

Los nuevos pobladores cristianos que fueron llegando a Villena desde el momento de la conquista cristiana se establecieron alrededor de la actual iglesia de Santiago, como demuestra el tipo de urbanismo ortogonal con las calles dispuestas en posición radial formando manzanas regulares con una parcelación clásicamente medieval.​ El centro de la ciudad se trasladó a esta área, que posteriormente se amuralló por orden de don Juan Manuel.​ Así pues, el antiguo núcleo árabe se convirtió en un arrabal del nuevo núcleo amurallado cristiano (de ahí el nombre de Rabal que sigue teniendo hoy día) y allí se concentró la población musulmana, judía y de cristianos nuevos. El eje entre los dos espacios de población sería la plaza Mayor, en la cual se celebrarían los mercados, en cuyas inmediaciones se hallaba el pósito y donde se celebraban los concejos, al pie de una torre de la llamada Puerta de la Villa, que posteriormente sería conocida como torre del Orejón.

Desconocemos cual fue el primer asentamiento humano en la ciudad de Villena. Las excavaciones arqueológicas de varios solares entorno a la Iglesia de Santa María nos ha aportado registros materiales de la Época Ibérica, junto a hallazgos diversos de materiales romanos en el entorno de la Losilla. Pese a su interés científico no podemos definir, con los datos que poseemos en la actualidad, la existencia de un asentamiento humano de entidad en el periodo Ibero Romano.

Algunos autores sostienen que, en el pacto de Tudmir (Teodomiro) con Abd-al Aziz, en el que Teodomiro rinde una serie de plazas, bajo su dominio, al hijo de Muza, en el siglo VIII, se menciona a la ciudad de Villena. Independientemente a si ésta se denominaba BLNTLA, como algunos autores opinan, existe un pequeño asentamiento del siglo VIII-IX d.c situado en la finca de la Fuentecilla, en el Km 2 de la carretera comarcal Villena-Pinoso. Este yacimiento, con cierta probabilidad, fue coetáneo al pacto de Teodomiro en el año 713.

Para los s. X y XI el registro arqueológico nos emplaza al yacimiento de Salvatierra, núcleo fortificado en altura, que debió de dar protección a los habitantes de esta comarca en los numerosos conflictos de esta época entre los que destacó las correrías del Cid Campeador. Tal vez sea este el yacimiento que la “Historia Roderici” denomina BELLIANA y BELLIANAN. Este recinto fortificado comenzó a perder importancia a lo largo del siglo XIII y comenzó a ser desmantelado durante el siglo XIV.

Las excavaciones arqueológicas realizadas por Don José María Soler Gracia, entorno a la Iglesia de Santa María, reportaron diversos niveles culturales pertenecientes al periodo Islámico entorno a los siglos XII y XIII. En este momento se realizan una serie de obras constructivas y de fortificación que formarán la estructura básica de la ciudad de Villena. Esta se dispondrá en la vertiente sur de un pequeño montículo en el que se edificará una importante fortificación en la que destacará una imponente torre atalaya.

De este primer núcleo urbano desconocemos prácticamente todo. Suponemos su importancia atendiendo a las dimensiones de la Torre del Homenaje en el castillo de la Atalaya, a su vez existiría un recinto amurallado que en cierta medida daría cabida a la población en momentos de peligro. Este cerco murado fue presumiblemente desmantelado, tras la conquista cristiana. La población se dispone entorno a la iglesia de Santa María donde presumiblemente se alzaría la mezquita mayor de la medina Islámica. La población no se extendería mas allá de la Losilla ya que en esta zona se situaría la necrópolis Islámica, donde se han descubierto numerosos enterramientos de esta época. Sólo excavaciones arqueológicas tanto en el castillo de la Ataslaya como en la población de Villena podrían rescatar parte de esta información perdida por la historia. Un breve retazo de lo que fue la Villena Islámica del siglo XIII lo encontramos en IBN SAID AL-MAGRIBI, (1213 – 1284), en su obra “Kitab alMugrí fi hula al-Magrib donde describe a la ciudad de BILYANA, “como una ciudad bella de aspecto, poseedora de agua y jardines, en el norte de Murcia”.

La Conquista de Cristiana de Villena en 1240 por parte de don Lope Martín comendador de Alcañiz, en nombre del rey Jaime I, transforma sustancialmente el espacio urbano. La necesidad de separar las poblaciones de musulmanes y cristianos viejos se resuelve con el desplazamiento de la trama urbana hacia el Oeste, con un nuevo cerco de murallas que engloba un espacio de nueva planta situada en torno a la Iglesia de Santiago. Dato que se confirma hasta el momento por la ausencia de restos islámicos en las excavaciones arquelógicas en la parte del casco antiguo denominada “de lo cercado” mención clara de la zona antigua de Villena que estaba dentro del espacio amurallado.

El cerco amurallado del núcleo urbano lo realiza según las fuentes el Príncipe don Juán Manuel en 1038. En la actualidad sólo se conservan escasos restos del lienzo de la muralla entorno a la subida de la calle santa Barbara. La reconstrucción del trazado original presenta diversos problemas, atendiendo a la falta de datos tanto de documentación histórica como de restos arqueológicos.

El recorrido original de la muralla se iniciaría por el noroeste desde el castillo de la atalaya hacia la “calle del Muro” hoy José Zapater, como el antiguo topónimo nos indica, siguiendo el recorrido de esta hacia la “puerta de Almansa”. En este tramo las excavaciones de Don José María Soler nos aporta ciertas observaciones: “Recordemos que hace algunos años, al derribar una casa en la calle de Juan Chaumel, surgió otro trozo de la misma muralla; y que no hace mucho todavía eran visibles lienzos de muros en la calle de José Zapater (antigua calle del Muro precisamente)” y “Muy recientemente al realizar trabajos de fontanería en la Puerta Almansa, a la entrada de la calle Ramón y Cajal, apareció un trozo de muralla” (Soler 1988). Tras la Puerta de Almansa la muralla bajaría paralela a la Calle Joaquín María López girando antes de llegar a la Corredera. Discurriría seguidamente a la altura de la calle revueltas, hasta la calle Tarruella donde se encontraría la Puerta del Molino. Desde aquí seguiría un trazado rectilíneo paralelo a la corredera por calle Quevedo. En este punto nos resulta difícil definir el momento de inflexión de la muralla hacia Noreste, presumiblemente por algún punto de la calle Maestro Caravaca. Tras un pequeño tramo se encontraría la entrada a la villa por la calle mayor desde la plaza mayor, en donde se situaría la Torre del Orejón. Tras otro pequeño recorrido paralelo a la calle mayor giraría nuevamente al noreste paralela a la calle de santa Barbara, por la Ermita de Santa Barbara hasta alcanzar una de las esquinas de la barbacana del castillo de la Atalaya.

Tenemos que aclarar, que con toda probabilidad, la muralla, se desarrollaría no por el recorrido de las fachadas actuales de las calles de José Zapater, Joaquín María López y la Corredera sino por la parte interior de las casas de estas calles.

Este dato lo corrobora don José María Soler con documentación de la época en el que menciona “No era muy extensa, como se ve, la zona de lo cercado, aunque se observa que, en el siglo XVI, había ya algunas viviendas pegadas al adarve de la parte de afuera. Pero es en el siglo XVII cuando se pone de manifiesto la necesidad de expansión. En 1692, un vecino llamado Miguel Ros pide licencia para fabricar una casa extra muros, junto a la última que hay a mano derecha del camino que llaman de Almansa, y lo solicita en consideración a las pocas que hay en la ciudad sin moradores y tenerse que mudar porque ha de ceder la que habita a su dueño. Posteriormente, Juán García y Pascual de median trataría de edificar también la suya junto a la de Ros. Por las mismas fechas, otro vecino llamado Martín Navarro de Espinosa, por no haber en la población casas bastantes de sus vecinos, lo que obliga a vivir en una casa dos o tres moradores, pide fabricar la suya también extramuros, arrimada a la muralla, que ha de lindar con corrales de la de doña Juana Oliver, viuda del docor Jerónimo Martínez. Otro vecino solicita licencia para incorporar a su casa la parte del muro que le corresponda le sea mandado cerrar, que era precisamente en la puerta de almansa. Es por todo esto por lo que don Cristobal de Mergelina puede decir en 1668 que, por entonces, Villena estaba cercada de muros y con tres puertas antiguas, aunque algo arruinadas, y que los mas de sus moradores vivían fuera de las murallas” (Soler 1988).

De los tramos originales de murallas que cercaban la ciudad cristiana de Villena podemos documentar las 3 puertas principales de esta: La puerta de Almansa (camino de Castilla), la puerta del Molinico (camino de Murcia) y la puerta de la Villa, puerta mayor o puerta de la plaza (camino de Alicante y Valencia), aunque desconocemos los diversos portones menores que se abrirían a lo largo del muro, que con cierta probabilidad coincidirían con las calles menores que dan a la Corredera y a la calle Zapater: calle Quevedo, Maestro Caravaca, Parroco Azorín, Calle Antón y Calle Moltó.

No se han encontrado restos de ninguna de las torres que flanqueaban el recorrido del cerco murado de la ciudad, no obstante, podemos situar dos torres que enmarcaban cada una de las Puertas Mayores de la ciudad, destacando que una de ellas la de la puerta mayor, de la villa o de la plaza sería el basamento de la torre del reloj como lo documenta José Montesino Pérez y Martínez de Orumbella en su Compendio histórico de Orihuela de 1745 en el que menciona “Es ciudad abierta, y aunque en lo antiguo tenía tres puertas, en el día se puede entrar por muchas partes, por estar caídas y derruidas las murallas, pero se conserva una, llamada de la villa sobre la que está colocada la Torre del Relox público”. Probablemente sería la misma torre que se menciona en la toma de posesión de la villa y castillo de Villena en 1468 por el Marques de Villena don Diego Pacheco “El día 3.6.1468 el consejo de Villena se reunía en la Torre y cámara donde tenía por costumbre hacerlo”, “después entregaron a don Diego las llaves de la Puerta de la Villa que es acerca de la plaza mayor de los olmas de la dicha villa” y ” así, don Diego Pacheco se sentó en el poyo baxo de la dicha torre e cámara que es en la dicha plaza de la dicha villa, lugar donde se solían celebrar los juicios e oyo pleitos a los querian e eran quexosos unos de otros”. Otras torres que podemos documentar son la Torre de Pedro el Bueno que se situaría entre la calle José María López y la Corredera a la altura del callejón o paso cubierto que desemboca a la calle de revueltas y la Torre de la Cigüeña frente a la Plaza Mayor, junto a la Torre del Orejón, y que se puede distinguir en el plano de Palomino del siglo XVII.

Pese a que inicialmente la ciudad de Villena fue conquistada por la corona de Aragón, tras el Tratado de Almizra en 1243 pasa a la corona de Castilla, en donde se inicia un periodo brillante en la historia de la Villa. No obstante en 1261, tras el levantamiento morisco del reino de Murcia, Villena vuelve a ser ocupada por Jaime I. Este marcado carácter de absorción de influencias diversas castellana, aragonesa y catalana, no quedará zanjada con la creación del Señorío de Villena, cuyo I señor el infante Don Manuel, era hermano menor de Alfonso X el sabio y yerno de Jaime I. y quedó remarcada cuando se constituyó el Marquesado de Villena con D. Alfonso de Aragón, nieto del rey Jaime II.

El rey Fernando II creó el título de Señor de Villena que cedió a su hijo, el Infante Don Manuel en 1248, confirmado por su hermano el rey Alfonso X el sabio en 1265, creándose el primer principado de España. En la Navidad de 1283 muere don Manuel en peñafiel, dejando el señorío a su único hijo varón D. Juán Manuel. El III señor de Villena fue Fernando Manuel hijo de don Juán Manuel en 1348 aunque murió 2 años después sin descendencia masculina sucediéndole en el señorío su hija Doña Blanca Manuel, que no ejerció efectivamente el dominio de estas tierras ya que fue encarcelada por el rey Pedro I el cruel ante las luchas dinásticas de los Trastámaras. La última señora de Villena fue doña Juana Manuel, esposa de Enrique II de Castilla e hija de Don Juán Manuel (1350-1360). Podemos destacar la importancia de esta ciudad, en las postrimerias de la Edad Media, en la creación de los títulos nobiliarios ya que fue el primer Principado (1333), primer Ducado (1336) y primer Marquesado (1372) de la Península Ibérica. Posteriormente pasaría como Marquesado a la familia de los Pacheco hasta 1488, cuando los Reyes Católicos lo incorporan a la Corona.En torno a los siglos XIV y XV la ciudad de Villena adquirió la estructura urbana básica que pervive en cierta medida hasta la actualidad. En primer lugar y como pibote central se encontraría el Castillo de la Atalaya, hacia el sur se desarrollaría el arrabal donde convivirían las minorías musulmana, judía y de cristianos nuevos, este núcleo entorno a la nueva Iglesia de Santa Marías de la Asunción carecería de cerco murado lo que estaría en contrapunto con el núcleo principal de población situado mas al oeste en torno a la Iglesia de Santiago que si presentaba un cerco murado. El entramado urbano bajo medieval de la zona del arrabal sufriría diversas contingencias, que en cierta medida modificarían su antiguo trazado, así en 1301 dentro del contexto de las guerras entre los reinos de Aragón y Castilla este barrio sería parcialmente destruido “Pues en las gerras de Castilla contra el Reyno de Valencia, siempre los de Bihar ganaron honra en muchos encuentros y correrías que hicieron contra los de Villena: y especialmente en una jornada que los corrieron hasta encerrarlos en la ciudad, y les metieron fuego en sus casas” (Viciana 1566). Un breve análisis del texto nos induce a pensar que los de Villena se apostaron entorno a las zonas amuralladas siendo las zonas afectadas y quemadas el espacio urbano fuera de estas y por ende difícilmente defendibles. Otro dato significativo sería el levantamiento de Villena contra los Pacheco a finales del siglo XV en el que se produjeron numerosos desordenes e incendios en las zonas ocupadas por las minorías judías y musulmanas ubicadas en el arrabal. 

1750 VILLENA

Entre el núcleo de población del arrabal y el espacio urbano intra muros se situaría la Plaza Mayor, de la Fuente o de los Olmos que sería en centro y eje político, económico y social de la ciudad. En ésta plaza se celebrarían los mercados, localizándose en sus inmediaciones dentro del recinto murado el pósito de la ciudad hasta el siglo XVI cuando se traslada junto a la casa del Tesorero. Al pié de la torre de la entrada de la Villa frente a la plaza de la fuente se celebrarían los juicios y en esta torre se reuniría hasta el siglo XVI, el concejo municipal. El vinculo que uniría estas dos comunidades del arrabal y lo cercado lo conformaría la calle mayor de la que presumiblemente se desarrollarían en calles aledañas posibles calles gremiales como lo atestigua la calle de los carniceros hoy Calle Eduardo Dato. Caso aislado es la posible repoblación en el 1492 de 150 familias musulmanas de Granada en Villena, por mandato de los Reyes Católicos. Desconocemos su posible ubicación aunque presumiblemente las situarían en la zona del arrabal mas cercana al lo que hoy en día seria la Autovía (Calles segunda y tercera manzana), esta repoblación sería temporal ya que en las primeras décadas del siglo XVI ya no quedaban prácticamente ningún musulmán en la villa de Villena.

Una visión pormenorizada de los 2 núcleos nos permite visualizar algunos matizes diferenciados. La trama irregular de la zona del arrabal, con numerosos fondos de saco y placetas, puede ser un vestigio de aquel poblamiento medieval Islámico. Por contra la nueva ciudad (SXIII – XIV) nos ha dejado trazas de calles que siguen las curvas de nivel con otras ortogonales a las anteriores en disposición radial y fuertes pendientes, formando manzanas regulares con parcelación clásicamente medieval conformada por el “lote gótico” de 8×12 m, o el medio lote de 4×12 m. El desarrollo urbano se realiza en una zona más llana con manzanas de mayor tamaño y calles bastante uniformes, en la que se emplazan los edificios y plazas más representativos y simbólicos de la ciudad, junto a la iglesia de Santiago, como la casa Consistorial.

Entrados en la edad moderna el siglo XVI supone un periodo de esplendor para la población ya que se ampliaron las dos iglesias y el cabildo municipal adquiere de la iglesia las “casas del Tesoro” reafirmando su independencia del poder religioso. El desarrollo demográfico que se acentuaría en la centuria siguiente obligaría a parte de la población a buscar solares fuera del espacio cercado. En un principio son las clases mas acomodadas las que comienzan a edificar casas en las afueras preferentemente hacia el Suroeste a ambos lados del camino de Murcia a la salida de la puerta del molinico. En este contexto situamos la casa de los Mergelinas hoy fachada del Asilo en la Plaza de las Malvas, el Hospital de la Concepción hoy actual sanatorio y el Convento de San Francisco y la Iglesia y Convento de las Trinitarias.

Las murallas se repararon en esa época, primeramente en 1518 junto con el castillo y luego en 1563 que parece ser se hicieron nuevas obras.

1778 VILLENA. “Atlanta español” por Espinalt

A finales del s XVIII  las murallas van cediendo a la expansión urbana que se observa sobre todo hacia los caminos de Sax, Yecla, Caudete y Biar, ocupando las zonas de labor y huerta. Pero sobre todo y siguiendo un patrón que se repite desde el inicio de la ciudad de Villena , esta se expande hacia el Oeste. La trama responde a un trazado más rectilíneo con plazas amplias y manzanas bastante uniformes y regulares. Esta ampliación lo corrobora el estudio realizado por Alfredo Rojas Tomás de un ruego al Ayuntamiento de Villena en 1676. En este ruego se toman diversas medidas para impedir la entrada de gentes, ante la situación de alarma, creada por las diversas enfermedades, que asolaban los territorios vecinos, por ello se montan diversos puestos de guardia a la entrada de la población ” se ponga guardia en San Sebastián o fuera de la Ciudad y casas, otra en la Puente de Madrid, otra en la Puerta de la Plaza, otra en la Puente del Hilo, otra en la Losilla” (Rojas 1988). Este documento nos indica que para finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII se comienza la urbanización del espacio situado frente a la puerta de almansa, siguiendo el camino de Madrid, hasta los alrededores de San Sebastián.

1805 VILLENA

La guerra de Secesión y la guerra de la Independencia modificaron en cierto modo parte de la trama urbana y causaron la parcial destrucción del Castillo de la Atalaya.

Es a mediados del siglo XIX cuando la fuerte expansión demográfica modifica de forma radical el entramado medieval, así se derriba los restos del cerco murado exterior o simplemente se reutiliza como medianera de las viviendas. Este es el caso de diversos restos de murallas y muros de tapial existentes hoy en día enfoscasdos como muros o cimentaciones de casas. Destacamos un tramo importante de muro de tapial situado en una de las esquinas de la Plaza de Santa María. Un estudio riguroso de estos lienzos murados, tal vez nos dé datos cruciales no solo del poblamiento Mediaval Cristiano sino del Mediaval Islámico, del que tan pocos datos tenemos.

A finales del siglo XVIII Villena ya no tenía murallas. El geógrafo español Bernardo Espinalt nos la describe así en su Atlante español:

La antigua ciudad de Villena está situada en una espaciosa campiña, […] à catorce leguas de Murcia, su Capital. Es Ciudad abierta; y aunque en lo antiguo tenía tres Puertas, en el día se puede entrar por muchas partes, por estar caídas las Murallas; pero se conserva una, llamada de la Villa, sobre la que está colocada la Torre del Relox: […] Se conoce ser muy antigua por la Arquitectura del Castillo, que aún se conserva en lo más alto de una Sierra intrincada, que era Atalaya en tiempo de los Moros. […] Tiene quatro plazas, catorce calles principales, diversas callejuelas, y dos mil vecinos, dividos en dos Parroquias. […] [Tiene] otro Convento de Agustinos Calzados de la Provincia de Andalucía, que está distante una lengua de la Ciudad, en donde hay colocada una Imagen de nuestra Señora de las Virtudes, Patrona de esta Ciudad; un buen Hospital, y doce Hermitas, y varios Paseos. […] Hay dentro de la Ciudad varias fuentes, y entre otras, la del Chorro, la de la Escuela, y la del Maestro, cuya agua pasa por debajo de un Puente, que es el paso del camino carretero de Madrid, Valencia, Cataluña, Aragón, Alicante y las Andalucías […].

En verano de 1888 se derribó por insegura, aunque con una considerable oposición popular, la torre del Orejón, que había sido todo un símbolo de la ciudad desde hacía varios siglos. Con el derribo, se eliminó el último lienzo de muralla que quedaba en la ciudad y se ensanchó la calle Mayor, una de las principales arterias de la ciudad en aquellos años.​ El crecimiento posterior de la ciudad se hizo principalmente hacia el norte, a lo largo de la carretera de Madrid, y entre los espacios vacíos que quedaban entre el núcleo histórico y la línea del ferrocarril MZA inaugurada en 1858. La apertura a finales del siglo XIX del ferrocarril VAY limitó el crecimiento por el sur y el este, que a partir de este momento se concentró casi exclusivamente hacia el norte.

La construcción de la línea de ferrocarril Madrid-Alicante, a mediados del siglo XIX,. Condiciona la libertad expansiva, obligando a un crecimiento que aún en nuestros días, se desarrolla hacia el norte y tímidamente hacia el sur.

No se conoce la fecha en la que fueron derribadas las murallas pero tanto en el grabado del XVIII antes citado como en el plano militar francés de primeros del XIX no aparecen, mostrándose la ciudad abierta. Por lo tanto las murallas fueron derribadas mucho antes que en otras ciudades consideradas plazas fuertes hasta mediados del siglo XIX. En el último plano citado se puede observar bastante bien la trama urbana, destacando la falta de continuidad de la calle San Antón que todavía no estaba abierta por completo.

El crecimiento durante el siglo XIX se produce de una manera espontánea que se verá limitado hacia el S y el E por la construcción del ferrocarril de Madrid a Alicante y el de Valencia a Alcoy a mediados del siglo.

En efecto, el plano de Figueras Pacheco muestra una Villena que se extiende hacia el O en una trama reticulada quedando el casco Histórico desplazado hacia el Este, perdiendo físicamente su centralidad y a lo largo de las últimas décadas también su carácter representativo y la actividad comercial que se ha desplazado a otras zonas.

1897 VILLENA (IGN)

En la segunda mitad de la década de 1940 tuvieron lugar las obras de adoquinado y alcantarillado de las principales calles de la ciudad, incluyendo el adoquinado total de la llamada Puerta de Almansa (cruce de calles donde estuvo situada esta puerta) hasta la plaza María Auxiliadora.

1935 VILLENA

La mole de la Sierra de la Villa, sobre cuyas faldas se extiende el casco antiguo, y en el centro de este último, sobre un cerro se alza el Castillo de la Atalaya. Al S, entre los cultivos, se puede apreciar el trazado del ferrocarril VAY y, más al N, a pies del castillo se alza la iglesia de Santa María y algo al NO la de Santiago. A su izquierda se ve el trazado arbolado de la calle Corredera, y más a la izquierda el Teatro Chapí, el parterre y las estaciones del ferrocarril, entre las cuales destaca el trazado de la MZA. Al N se extiende el ensanche, con un plano más radial y vertebrado en torno a la calle de San Sebastián (actual avenida de la Constitución). Al final del casco urbano destaca el conjunto de la iglesia de María Auxiliadora y el colegio de Salesianos y, en el límite N, la plaza de Toros, inaugurada en 1924.

En 1954 se construyó el barrio de la Constancia, preludio de la gran explosión demográfica que tuvo lugar a partir de la década de 1960, debido a la llegada de inmigrantes, sobre todo de Castilla-La Mancha y Andalucía.​ Así pues, entre 1960 y 1970 la superficie urbana creció sobre un 20% y la construcción de viviendas aumentó en un 650%.​

En 1961 se construyó el barrio de San Francisco de Asís a fin de ofrecer viviendas a los sectores más castigados económicamente. Este hecho hizo que fuera llamado popularmente «poblado de absorción» y actualmente se le conozca como «el Poblao». La supresión del ferrocarril de vía estrecha de Cieza a Alcoy permitió a mediados de los sesenta el ensanche de Villena en dirección al sur.​

El aumento de la población, así como el cada vez mayor parque móvil, provocó un gran aumento de tráfico en el centro de la ciudad, lo que provocó que en 1978 se excavara un túnel en la sierra de la Villa a fin de construir una variante a la carretera N-330, precursora de la actual autovía A-31, una de cuyas calzadas circula por el mismo túnel.​

Uno de los principales problemas urbanísticos que se ha venido dando desde entonces es la compresión del casco urbano entre la línea del ferrocarril y la autovía, que ha hecho adoptar a la ciudad una forma alargada que provoca grandes problemas de tráfico en el centro de la ciudad.​ Esto ha producido que, al menos desde 1988, se haya hecho una propuesta de soterramiento de las vías,​ reclamación que sigue vigente en la actualidad.

VILLENA. Desarrollo urbano

Centro Histórico

El Centro Histórico de Villena, tiene una superficie aproximada de 19,3 Has, de las cuales 12’4 corresponden a manzanas edificadas, 4 a viales y el resto 2’9 Has. a espacios no edificados como el entorno del Castillo de la Atalaya y las laderas de la sierra de la Villa hasta la autovía de Madrid-Alicante.

Su forma es más o menos triangular, con el montículo de San Cristóbal, sobre el que se asienta el Castillo de la Atalaya en el centro. Sus límites son: por el N las escarpadas laderas de la Sierra de la Villa con el castillo de Salvatierra, al S la travesía de la antigua carretera general formada por las calles Corredera y Nueva, al E la autovía de Madrid-Alicante y al O las zonas de ensanche de la población.

El interior se estructura en una serie de viales circundantes al montículo de San Cristóbal, siendo el eje más importante el formado por las calles Baja, Mayor y Ramón y Cajal que termina en la puerta de Almansa, con un ramal superior que es la calle San Antón. Sobre este eje van enlazándose los principales espacios públicos como las plazas de Santa María, Mayor, Ayuntamiento y Santiago. También los viales de la Rambla y la Tercia son definitorios de la trama en la zona E y el de la Leña en la O.

La trama transversal es menos identificable y tan solo se percibe en la zona de las calles San Antón y Mayor con una serie de callejones, casi todos escalonados, que ascienden hacia el Castillo en una morfología perfectamente medieval. En la zona E aparecen las calles Biar y Onil como estructurantes, inicialmente transversales al eje principal para posteriormente girar y circundar el hito del Castillo.

La parte más alta del N, en las laderas de la sierra de la Villa, está completamente desestructurada y responde al típico crecimiento anárquico en zonas poco edificables por su orografía debido a la escasez de suelo en el núcleo.

El resultado global en todo el Centro Histórico es una trama muy irregular, de calles tortuosas y estrechas, con manzanas bastante grandes en su mayoría, con un total de 100 que varían desde los cerca de 4000 m2 en la plaza Mayor y Santiago hasta las de menos de 200 m2 en las zonas altas de las laderas del monte. El número de parcelas alcanza la cifra de 1.127.

La trama más regular se encuentra entre las calles Beatas y Santa Bárbara, con manzanas bastante rectangulares en las que se reconoce la parcelación de época medieval conocido como “lote gótico” que era de 8×12 m2 muchas veces dividido en 2, con las lógicas variaciones producidas por el tiempo.

Nos encontramos con una configuración urbana que no se ajusta a las necesidades de la ciudad actual, ya que ha quedado obsoleta. Además la morfología del terreno implica importantes problemas a la hora de planificar modificaciones del trazado urbano.

El Centro Histórico de Villena es el lugar donde se concentra la mayor parte del atractivo turístico de la ciudad. En él se encuentran los monumentos más destacables, la mayoría calificados como BIC (Bien de Interés Cultural), como son: El Castillo de la Atalaya, la Iglesia Arciprestal de Santiago, la Iglesia de Santa María (antigua mezquita árabe), el Palacio Municipal (hoy Ayuntamiento), la Plaza Mayor (la más antigua de la ciudad de origen medieval) y 3 ermitas. El perímetro del Centro Histórico de Villena, también goza de esta calificación legal por el interés de su trazado sinuoso y los restos del pasado que aún se conservan.

El Plan Especial de Protección y Conservación del Casco Histórico de la Ciudad de Villena se redacta por encargo de D. Vicente Rodes Amorós, en representación del M.I. Ayuntamiento de Villena, adjudicado por concurso público en el Pleno celebrado el día 6.5.1.999 al Estudio de Arquitectura Villena, S.L.

Este Plan Especial se desarrolla de acuerdo con lo estipulado en los artículos 12 E) y 24 de la Ley 6/94, de 15 de Noviembre de la Generalitat Valenciana, Reguladora de la Actividad Urbanística, artículo 77 y 78 del Reglamento de Planeamiento Urbanístico, y artículo 39 de la Ley 4/98 de 11 de Junio, de la Generalitat Valenciana, del Patrimonio Histórico Valenciano.

En el año 1.982 el M.I. Ayuntamiento de Villena encarga un Plan Especial del cual se llega a redactar el Avance, vista la necesidad de paralizar las continuas agresiones con modificaciones y renovaciones que al amparo del P.G.M.O. de 1.964 iniciaron un proceso de transformación y degradación de la trama, volumetría y estética compositiva así como de los materiales tradicionales del Casco Histórico de Villena.

Este avance se quedó en lo que su nombre indica un avance, y el proceso de degradación ha seguido hasta nuestros días aumentado por toda una problemática social que se ha incrementado en los últimos tiempos, desplazando las actividades tradicionales de la zona así como una gran parte de la población que ha trasladado su residencia a otras zonas de Villena.

El Plan General de 1.990, que contiene unas normas urbanísticas y ordenanzas precisas que afectan al Casco Histórico tampoco ha servido para guiar el desarrollo urbano de la zona ni paralizar el proceso de degradación. Diversos entes sociales entre los que se encuentran las AAVV del Rabal, San Antón y las Cruces han llamado la atención sobre esta realidad y por fin auspiciado por el M.I. Ayuntamiento de Villena, con su Alcalde D. Vicente Rodes Amorós, se promueve la Redacción de este Plan Especial del Centro Histórico que todos esperamos sea el vehículo que permita y ayude a Revitalizar esta zona tan especial de la Ciudad de Villena.

Barrio de San Francisco (BSF)

Entre 1960 y 1970 la superficie urbana creció sobre un 20% y la construcción de viviendas aumentó de forma abismal. El Plan General para Villena del año 1957 había previsto un ensanche de la población en todas las direcciones, aunque por la presencia del monte al Ny de las vías férreas hacia el noroeste, la expansión se produjo hacia el S y el E. En febrero de 1957, el Instituto Nacional de la Vivienda comunicaba al Ayuntamiento de Villena la aprobación del crédito para la construcción del Poblado de Absorción con un total de 400 viviendas de tipo social. En 1961 se construyó dicho poblado, con el fin de ofrecer viviendas a los sectores más castigados económicamente. Posteriormente se le denominó barrio San Francisco de Asís aunque popularmente se le conoce como “el Poblado”.

La parcela tal, tiene forma rectangular con 2 calles de 15 m de ancho. El sistema viario determina 9 grandes manzanas. En el interior de esta parcela de una superficie aproximada de 6,1 ha, excluyendo la superficie prevista para el campo de fútbol, se desarrolló el proyecto definitivo para la construcción de un barrio compuesto por 400 viviendas y equipamiento.

Aunque el Poblado de Absorción se construyó con el propósito de mejorar la calidad de vida de sus habitantes, con el paso de los años, el barrio se degradó convirtiéndose en un barrio marginal. Además, las personas que evolucionan económicamente suelen abandonar el Barrio, mientras que las que vienen, vuelven a ser habitantes menos pudientes. De esta manera y por otras causas como la inmigración, se fue produciendo un círculo vicioso que acabó convirtiéndolo en una zona marginal, con problemas de todo tipo: absentismo escolar, tráfico de drogas, violencia, etc.

A lo largo del año 1961 se concluyen las obras y comienzan a ocuparse las viviendas. Las obras se adjudicaron el 4 de julio de 1959 con un presupuesto de 33.976.732.81 pesetas. El día 14.2.1957, el Instituto Nacional de la Vivienda comunicaba al Ayuntamiento la construcción inmediata del Poblado de Absorción, con 400 viviendas de tipo social. El presupuesto de 37.031.835.75 pesetas. El 3.2.1965 se inaugura el alumbrado público en el Barrio San Francisco. El 2.8.1962 se bendice y se abre al culto la iglesia de San Francisco de Asís, en el Poblado de Absorción.

Dos grandes Barrios de Villena: La Constancia y El Poblado de Absorción (San Francisco). Sus orígenes.

El abandono de las cuevas y nuevas construcciones

Uno de los grandes objetivos que se marcaron el Ayuntamiento de Villena y  la Jefatura Local del Movimiento, al inicio de la década de los años 50′ del pasado siglo XX, consistió en dotar a nuestra ciudad de un importante número de viviendas, que permitiera vivir en condiciones normales de higiene y salubridad.

En el diario “Información” del 28.6.1955 figura una noticia en el apartado dedicado a Villena que lleva por título “El Consejo local del Movimiento afronta importantes problemas urbanos”  y se informaba de la reunión que en nuestra ciudad había celebrado el Consejo local de la FET y de las JONS, tomando importantes acuerdos destinados a impulsar un amplio plan de realizaciones fijado por la I Asamblea local de la Falange villenense, celebrada  en el pasado mes de marzo.

Entre los problemas de la vida local destacaba como primer problema el de la vivienda, que ya empezaba a resolverse con la puesta en marcha de tres importantes grupos de casas. Esperaban que para 1956 en Villena se hubieran construido 500 nuevas viviendas.

Acordaron también realizar gestiones en los Organismos públicos para conseguir la desviación de la carretera general de Madrid-Alicante, por las afueras del casco urbano, apoyando un plan ambicioso que beneficiaría a las zonas altas de la población.

Primero fue la construcción de 181 viviendas en el barrio de la Constancia, cuyos terrenos fueron bendecidos el 2.10.1955. La entrega de las casas se realizó en diciembre de 1957, en la visita a Villena del entonces ministro de Trabajo don Fermín Sanz Orrio. La financiación a los compradores fue realizada por el Banco de Crédito a la Construcción, fijando un plazo de 25 años y el pago se realizaba semestralmente por importe de 847 pesetas.

En ese mismo año, ocurrió también otro hecho significativo, relacionado con la construcción de más viviendas y a él nos vamos a referir en los párrafos siguientes.

En ese mismo año, ocurrió también otro hecho significativo, relacionado con la construcción de más viviendas y a él nos vamos a referir en los párrafos siguientes.

1957 El Poblado de Absorción (Barrio de San Francisco)

Construcción del Poblado de Absorción

El 14.2.1957 la Dirección General del Instituto Nacional de la Vivienda concedió al Ayuntamiento de Villena la construcción de un poblado de absorción de 400 viviendas de tipo social. Con esta construcción, se iba a dar una solución definitiva al problema de la vivienda en las cuevas, por una parte las que estaban en la falda y en los bajos del castillo y las otras, que estaban situadas a lo largo de las 3 manzanas, situadas al pie de la sierra de San Cristóbal, en su parte SE.

Se trata del único barrio de la ciudad que tiene una doble denominación y cuya asociación de vecinos no responde a ninguno de esos dos nombres (AAVV La Solana). Nació con el nombre de Poblado de Absorción ya que fue creado para absorber las personas que vivían en cuevas cerca del Castillo. Un tiempo después recibió el nombre de un santo cuya característica fundamental es la pobreza, San Francisco de Asís. Hace más de 50 años el BSF ya absorbió a la población con menos recursos de Villena. Hoy día el BSF sigue absorbiendo a las personas con menos recursos. Las que llegan de fuera nuestra ciudad, y las que residiendo aquí tienen necesidad de un alojamiento con bajo coste.

Lo que tiende a predominar en los momentos de fundación es el pluralismo de las posibilidades, así como la efervescencia de situaciones y la multiplicidad de experiencias y valores (Maffesoli, 1988). Esto exactamente es lo que ocurrió en los orígenes del BSF. Las personas que pasaron de vivir en cuevas a vivir en pisos y casas, eran distintas y diversas. Algunas se adaptaron a la perfección a los pisos de 47 m2, otras no se adaptaron nunca. Enfocar, encuadrar y canalizar esa efervescencia inicial conllevaba una dosis de complejidad que no se afrontó. Los poderes públicos del momento pensaron que con una casa nueva todo cambiaría a mejor para aquellas personas. En algunos casos fue así, en otros, el cambio de casa implicaba un cambio de vida que no supieron, no quisieron o no pudieron llevar a cabo. Este hecho acentuó la marginalidad en la que ya vivían.

Se hizo en Villena y se hizo en muchos otros lugares de España y de nuestra provincia. Con la intención de erradicar el chabolismo y la infravivienda se construyeron viviendas sociales en lugares alejados de los centros de la ciudad, con barreras naturales (montañas o ríos) y artificiales (carreteras, puentes y autovías) que los separaban del resto de la población. Absorbieron bien a la población, sin embargo, ayudaron poco a integrarla en el resto de la ciudad. Se dejó en manos de la voluntad individual de las personas que se incorporaran a las costumbres y ritos de la mayor parte de la sociedad. Una parte de la población se sumó, otra no. La que no se sumó, marcó tendencia dentro del BSF.

El BSF cuenta con 1 única calle central, el resto se divide en bloques cuya denominación se hizo mediante letras y números. La gente asumió esta denominación como propia convirtiéndose en una de las señas de identidad del BSF. A lo largo del tiempo ha habido propuestas para dar nombre a estos bloques.

El barrio siguió absorbiendo; 25 años después de la creación del BSF en la parte alta del barrio se construyeron varios bloques de viviendas sociales. Estos bloques tuvieron la denominación de Grupo José Antonio. Con la llegada de la democracia cambió el nombre de la mayoría de las calles de la ciudad, pero en este caso la denominación a día de hoy sigue intacta. Los vecinos así siguen llamándolo. Algunas características del BSF son inmutables.

La gestión de estas viviendas (Grupo José Antonio) y la evolución de las mismas, ha sido compleja. Al principio las expectativas de las personas que se fueron a vivir a ellas eran muy buenas, poco a poco las viviendas fueron sufriendo un proceso de degradación físico y social. A principios del siglo XXI algunos de estos bloques presentaban un aspecto similar al Beirut de los 90′, la zona parecía un lugar en estado de guerra. Algunos bloques de este grupo de viviendas fueron demolidos, se habían convertido en un lugar inhabitable e insalubre. En el BSF se entendía que ese grupo de viviendas era un barrio aparte. Hoy día, el aspecto de los bloques que quedan en pie no dibuja un futuro prometedor.

Las viviendas del BSF por su carácter social estuvieron sometidas a unas condiciones contractuales con poco margen para que el mercado actuase. Estas viviendas fueron adjudicadas en unas condiciones muy favorables y el precio mensual por el que al final los vecinos se convertían en propietarios era muy bajo, ahora bien, no se podían vender o traspasar. Esto hizo que actuará la “ley del secreto”, los vecinos hacían traspasos mediante contratos privados y muchos de los que traspasaban se iban del barrio o traspasaban las viviendas tras el fallecimiento de los padres. Dada la “no legalidad” de estos traspasos el precio de las viviendas siempre fue bajo, lo que atrajo y absorbió a la población con pocos recursos económicos. Más allá o más acá de las formas instituidas que siempre existen y que a veces dominan, existe una centralidad subterránea informal que garantiza el perdurar de la vida en sociedad (Maffesoli, 1988).

La población en el BSF ha seguido un proceso similar a la de cualquier barrio periférico de cualquier ciudad de tamaño mediano. Las personas que se fueron al barrio a vivir con más de 50 años en general murieron allí sin cambiar de residencia. Los que se fueron siendo niños o nacieron allí, si cursaron estudios y encontraron un trabajo, en general marcharon hacia otras partes de la ciudad. Si alguien del BSF comenzaba una relación con alguien de otro barrio de la ciudad, habitualmente elegían para vivir el otro barrio. Si los dos jóvenes eran del BSF había más opciones para quedarse en él. Si los jóvenes pertenecían a la etnia gitana la posibilidad de permanecer en el barrio se multiplicaba notablemente. Aquellas personas jóvenes que no continuaron estudios, tuvieron dificultades laborales o problemas con las drogas tuvieron muy difícil la salida del BSF y en la mayoría de los casos se quedaron en él.

El proceso seguido por la población ha sido por un lado de envejecimiento progresivo, ya que los primeros moradores han permanecido y lo están haciendo hasta el final de sus días allí, mientras que sus hijos se han marchado del BSF; y por otro lado, de incorporación progresiva de nuevas familias jóvenes y con hijos, en su mayoría inmigrantes. La etnia gitana merece un estudio aparte, aunque en general ha permanecido en el BSF. En el siglo XXI el BSF ha seguido absorbiendo a la población con menos recursos de la ciudad.

Algunas familias jóvenes, en su mayoría personas nacidas y criadas en el BSF han buscado una residencia de más calidad y cerca del BSF en lo que en su momento fue la industria de cerámica “La Primavera”. Esta urbanización creó algunas expectativas positivas al principio, parecía que personas del resto de la ciudad e incluso de fuera de la misma podrían venir a vivir a este lugar. Ocurrió lo contrario: el BSF absorbió esta urbanización.

Actualmente y desde hace algunos años el proceso puede resumirse de la siguiente manera: del BSF salen familias hacia la urbanización de la cerámica “La Primavera” o hacia el resto de la ciudad. El BSF o el Grupo Jose Antonio absorben población extranjera o de otros barrios de la ciudad con pocos recursos.

El BSF fue construido como una ciudad fuera de la ciudad. Las personas residentes comentaban irónicamente que si les hubiesen construido un consultorio médico, un cine y un cementerio no les habría hecho falta ir al “pueblo” para nada. Con una escuela, un mercado, una iglesia, una farmacia, un estanco… las necesidades básicas las tenían cubiertas y si no querían salir del BSF no les hacía falta hacerlo. Dadas las condiciones de aislamiento inicial: distancia respecto al casco urbano, no urbanización de los accesos, el coste económico del transporte público y la presencia de la cerámica “La Primavera” (última barrera), había que tener una firme voluntad para acercarse al resto de la ciudad. Cuando construyes una ciudad fuera de la ciudad, es más fácil que se consoliden unas normas, hábitos y costumbres distintos a los de la mayor parte de la población. El BSF hizo de la distancia otra de sus señas de identidad.

El BSF ha luchado históricamente por mejorar la situación urbanística en desventaja con la que partía: Asfaltado de calles, mejora del alcantarillado, creación de pequeños jardines entre los bloques de viviendas, creación de una plaza pública, construcción del muro de contención de las aguas que escurren desde la montaña los días de lluvia, mejoras urbanísticas que se han logrado con mucho esfuerzo y que no han conseguido, sin embargo, retener a la población en el BSF. El éxito de un barrio aparece cuando los nacidos en ese barrio quieren permanecer en él al independizarse de sus padres.

El movimiento asociativo, como en el resto de la ciudad, tuvo el punto álgido en los 80′ y 90′. El BSF pasó de tener una comisión que organizaba “La Fiesta” (San Francisco de Asís) a constituirse en una asociación de vecinos. Muy reivindicativa en sus principios ha ido perdiendo fuelle y energía conforme los hijos de los fundadores del BSF se marchaban del mismo.

La construcción del polideportivo municipal en el BSF produjo y produce a día de hoy acaloradas discusiones. El debate se centra fundamentalmente en torno a la piscina municipal puesto que el resto de instalaciones tienen un uso masivo y continuado durante todo el año. En los 80′ en muchos lugares de España se construyeron equipamientos públicos de uso diario cerca de aquellos barrios periféricos que se habían construido en los 60′ para erradicar la infravivienda. El objetivo era claro: se pretendía que el uso de estos equipamientos acercara el resto de la ciudad a esos barrios. En la mayoría de los casos el resultado fue negativo. Las personas del resto de la ciudad que visitan el polideportivo municipal llegan a él en transporte público o privado y no se produce ningún tipo de relación entre vecinos del BSF y vecinos del resto de la ciudad. Si nos situamos dentro de las instalaciones, en las que hay normas, se juega por equipos o hay actividades organizadas son copadas por los clubes de la ciudad y no hay problemas relevantes.

Los problemas y el debate fundamental vienen entorno a la piscina municipal. El margen en esta instalación lógicamente es más ancho y cuando el margen es amplio, las grietas son grandes y se cuelan por ellas efectos indeseables. Una parte del BSF, con el consentimiento del resto de la ciudad y de los poderes públicos, ha absorbido esta instalación y en algunos casos se ha hecho con la “propiedad” de la misma. Todo esto era muy evidente hace unos años, en los últimos tiempos ha mejorado considerablemente y hay un mayor control. El estigma, sin embargo permanece; una parte importante de la población de Villena es reacia a usar las instalaciones.

En los 80′ se creó también una magnífica escuela infantil: Amigo Félix. Tiene unas buenas instalaciones, buenas profesionales y un buen proyecto pedagógico. Es una escuela hecha para toda la ciudad, poco a poco también ha sido absorbida por el BSF.

Fue también durante los 80′ cuando se implantó una comisaría de Policía Nacional en el BSF. Con este servicio se pretendían lograr 2 objetivos fundamentales:

  • Colocar un servicio público en el BSF para incrementar el número de visitas al mismo por parte del resto de la ciudad.
  • Establecer un punto de control y una referencia para supervisar la conflictividad social que en aquellos momentos emergía con intensidad. La comisaría no fue absorbida por el BSF, desapareció y con ella desaparecieron los objetivos planteados.

El BSF sigue aislado en el espacio, anclado en el tiempo y lastrado por unas condiciones socioeconómicas que lo sitúan claramente en desventaja. Los mayores retos de tipo social de la ciudad de Villena se encuentran en la actualidad allí. El BSF sigue absorbiendo nuevos vecinos, aumentando exponencialmente su diversidad y generando islas dentro del propio barrio, pero islas que tienen poca relación entre ellas y que no generan el sentido de vecindad que existió en el momento de la fundación del mismo.

No existe ningún estudio histórico sobre los gitanos de Villena, teniendo como única referencia de esta población el libro de Gómez Alfaro “La gran redada de los gitanos”, en la que comenta como en 1717, Fernando VI establece un listado de 75 poblaciones en las que se obliga a vivir a los gitanos. Una de las poblaciones asignadas fue Villena, contando en 1746 con 8 familias gitanas. En toda la provincia sólo se asentaron gitanos en las localidades de Villena y Orihuela. El hecho de que en esa época Villena fuera la única población del alto Vinalopó habitada por gitanos, podría explicar la realidad histórica de que nuestra localidad cuente con la mayor población gitana de toda la comarca.

ANÁLISIS DE RESULTADOS

  • En Villena, a fecha del 2.5.1996, existen aproximadamente 650 personas de étnia gitana
  • Teniendo en cuenta que la población de Villena a 27.2.1996 era de 31.477, la población gitana en Villena representa el 2.1 % del total.
  • La pirámide de distribución de la población por edades de la población gitana se asemeja al de los países tercer mundistas, es decir, una amplia base de población infantil ( población < 16 años 40%, por 22% de Villena), en disminución progresiva a medida que aumenta la edad, y muy pocas personas en edad avanzada ( población >65 años 7%, por 15 % de Villena). Se parece a una pirámide perfecta, a diferencia de la población de total de Villena, que tiende a una disminución progresiva de nacimientos y a un aumento progresivo de la esperanza de vida.
  • Los gitanos/as que viven en el casco son entre 230-240, y suponen el 40 % del total de los que viven en Villena.
  • El casco cuenta con el mayor porcentaje de gitanos/as de Villena mayores de 65 años (el 10 % del total de la población gitana del casco), y el menor porcentaje de población de menores de 16 años (36 % del total de la población gitana del casco).
  • El 82 % de la población gitana lleva toda su vida residiendo en Villena. Esta cifra aumenta al 89 % si sumamos la población gitana que se ha establecido aquí al contraer matrimonio con un gitano/a nacido aquí.
  • Aunque lo de los “gitanos errantes” forma `parte más de un mito que de una realidad, sí es cierto que la movilidad del pueblo gitano es mayor es superior al resto de población, debido principalmente a motivos laborales, situación precaria de la vivienda, conflictos intraétnicos etc. El 94 % de las familias gitanas de Villena residen 20 años o más (el 84% de ellas toda la vida)
  • La media de familias gitanas que se instalaban en Villena era de una cada dos años, lo que rompe con el tópico de la llegada masiva de familias gitanas a la localidad.
  • En asentamiento de estas nuevas familias era en un 61 % de los casos en el casco, quizá por el precio más asequible de la vivienda. La mayor parte de estas familias eran propietarias de la vivienda.
  • El tiempo de residencia en la misma vivienda es de 12.5 años de media en el casco.
  • El hacinamiento de la población gitana en Villena (tomando como indicadores el Nº de personas por habitación > a dos) es del 23 % de los hogares, siendo en el casco la más alta del total de los gitanos/as de Villena con el 39 %.
  • El porcentaje de personas gitanas por hogar es de 4.4 de media en total, siendo en el casco de 5 personas.
  • En cuanto a servicios y equipamientos de las viviendas se obtuvo lo siguiente: el 12% de viviendas habitadas por gitanos/as carecen de LUZ, un 9% en el casco. Un 11% de viviendas habitadas por gitanos/as carecen de AGUA, un 11% en el casco, y un 33 % sobre el total de vivienda habitada por gitanos de Villena. La inexistencia de retretes en las viviendas habitadas por gitanos/as en Villena se concentra totalmente en el casco. En torno a 7 casos, lo que supone un 15 % del total de viviendas encuestadas del casco. De todos los hogares encuestados, en 20 carecen de cualquier electrodoméstico, un 15 % en total, siendo en el casco del 13 % . Tan sólo el 17% de las familias gitanas de Villena tienen teléfono, en el casco un 15 %.
  • En cuanto al grado de satisfacción con la vivienda, se obtuvo que el 74 % de las familias gitanas están satisfechas, frente a un 22 % insatisfechas y un 1.5 % “regular”. En el casco disminuye el porcentaje de satisfacción al 69 %, sube el de insatisfacción al 27 % y a un 4 % el de “regular”.
  • En cuanto al grado de satisfacción con el barrio, se obtuvo que en el casco es donde la población gitana de Villena menos se interrelaciona con los vecinos/as, y donde mayor descontento existe si lo comparamos por ejemplo con la población gitana de S. Francisco. Un 42 % de los encuestados del casco (en torno a 20 familias) se muestran insatisfechos en sus relaciones vecinales, un 51 % satisfechos y un 7 % “regular”. Estas relaciones deterioradas se explican según los autores por factores como: delincuencia, actividades ilegales, suciedad, falta de recursos etc.
  • En el plano laboral, tan sólo el 8 % de los gitanos/as de Villena susceptible de tener un empleo trabaja por cuenta ajena, dado de alta en la Seguridad Social. El 92 % restante no significa que no trabaje, sino que es posible que lo haga en actividades no dadas de alta o por cuenta propia: mercado, cebolla, limpieza de hogar, recogida de fruta, caracoles etc.
  • La población gitana laboralmente activa en Villena (sumando nº trabajadores/as por cuenta ajena + nº personas que cobran subsidio por desempleo) no supera el 9 % . En el casco asciende al porcentaje del 8 % (nadie de ello cobrando subsidio)
  • De las personas desempleadas en edad de trabajar, el 56 % están inscritas en el INEM
  • El 24 % de la población gitana de Villena es analfabeta, lo que supone que 3 de 4 gitanos/as mayores de 10 años no saben leer ni escribir. El porcentaje de mujeres analfabetas supera en 12 puntos al de los hombres (30 % frente al 18 %).
  • La mitad de las familias gitanas, el 51 %, no tienen ningún tipo de vehículo. Un dato significativo es que según algunos estudios, el 33% de los españoles poseen algún automóvil, mientras que en el caso de los gitanos/as de Villena la cifra decrece a un 9 %. Comparativamente, se observa que el 52 % de las familias gitanas del casco no tienen vehículo, y del 48 % restante el 64 % son coches, 4 % furgonetas y el 32 % motos.
  • Tan sólo el 26 % de gitanos/as mayores de edad poseen carnet de conducir, obteniendo en el casco la cifra más baja de todos los gitanos/as de Villena (un 15 %).
  • Del total de familias gitanas encuestadas, 25 estaban compuestas por matrimonios mixtos (payo/agitano/a), un 18 % de los casos. Casi uno de cada 5 matrimonios era mixto. En el casco este porcentaje decrece al 8 %, lo que denota una pobre relación interétnica, y una falta de fluidez entre las dos comunidades. Esta realidad junto a otros factores propician la hipótesis de que la población gitana del casco está más cerrada sobre sí misma que la población gitana de otros barrios de Villena.
  • El estudio de población gitana de SS.SS. establece varias conclusiones:
    • – La necesidad de complementar estos datos con otros de naturaleza cuantitativa
    • – Las mayores carencias materiales en la población gitana de Villena (esto es extrapolable al casco), se dan en los aspectos del trabajo reglado como en los servicios mínimos de las viviendas (agua, luz, hacinamiento, etc)
    • – Establecer líneas de actuación en la población gitana:
      • – Por edad: dirigidas a los menores de 16 años (40 % del total) encaminadas a la total escolarización, incremento del nivel de estudios y promoción socio-laboral
      • – Por género: dirigidas a mujeres, con mayor porcentaje de analfabetismo
      • – Por barrios: al Bloque Jose Antonio y al Rabal (= casco), como mayor prioridad.

Villena, Abril de 2.009, por el Equipo Redactor: El Arquitecto: José Miguel Esquembre Menor.-

Determinar el planeamiento

El municipio de Villena ha dispuesto hasta 1990, de un Plan General Municipal de Ordenación que fue aprobado definitivamente por la Comisión Provincial de Urbanismo, el 30.4.1982, en sustitución del Plan General para Villena del año 1957

Aunque más adelante se reseña con mayor profundidad la problemática urbanística que ha conducido a la prematura revisión del vigente PGMO de Villena, podemos destacar aquí como principales factores desencadenantes: la falta de operatividad del planeamiento en el Suelo Urbano (la mayor parte de dicho Suelo quedó pendiente de la redacción de Planes Especiales), así como la Modificación del PGMO de fecha 28.11.1985 por la que una superficie de 41 has de terreno clasificado como Suelo No Urbanizable se convertía en Suelo Urbanizable Programado de uso industrial, siendo SEPES el promotor de esta actuación. La aprobación por parte de la CPU de esta modificación de PGMO se condicionó a que en el plazo de 6 meses el Ayuntamiento de Villena iniciase los trabajos de revisión del entonces, actual, PGMO, para la des-calificación de suelo industrial existente, en exceso.

Por todo ello, el Ayuntamiento de Villena acordó la contratación por concurso público del Proyecto de Revisión del PGMO, cuyos trabajos fueron encargados al equipo de “Prodein Urbanismo” el 5.11.1987

A partir de esa fecha el proceso de elaboración del nuevo PG de Villena, ha pasado por las etapas, de acuerdo al Pliego de Condiciones que rige los trabajos, de Información Urbanística, Avance del Planeamiento, Sugerencias y participación ciudadana y elaboración de Información Urbanística.El documento final de información urbanística fue entregado al ayuntamiento el día 29.7.1988. 

Como resultado de las reuniones e Informes emitidos por el Servicio Territorial de la COPUT y el equipo redactor, respectivamente, el Ayuntamiento Pleno en sesión ordinaria de 1.12.1988 acordó por unanimidad los criterios  para la redacción definitiva del documento de Revisión del PGMO de Villena.

VILLENA

VILLENA. Barrios

La estructura de la ciudad organizada en barrios forma parte de la memoria colectiva desde hace mucho tiempo. Algunas zonas se han ido formando por la misma reestructuración urbanística de la ciudad, otros, sin embargo, debemos situarlos en el extrarradio villenense. Así pues, Villena está formada por el barrio San Francisco, Las Cruces, El Rabal, Las Virtudes, La Paz, La Encina, San Antón, El Grec, El Carril, El Mercado, Banda de Música y Paseo Chapí. Otras zonas son La Zafra y la Sierra Salinas. Existen 2 emplazamientos en nuestra ciudad, La Morenica y el Bulevar Maestro Carrascosa, que son 2 barrios situados en los ejes de Villena, que han ido creciendo por el progresivo aumento de población. Como vemos en el plano la delimitación del Centro histórico engloba la totalidad del barrio del Rabal y una pequeña porción del barrio de San Antón.

El crecimiento de Villena como ciudad ha seguido un criterio de ciudad compacta y espacios públicos intercalados en la trama urbana, obligando al desplazamiento de los equipamientos con mayores necesidades espaciales como son los centros educativos o deportivos a los límites del núcleo urbano.

Debido al desarrollo urbanístico de los últimos años la generación de suelo nuevo atraído por los menores costes para construcción han acabado produciendo un incremento demográfico focalizado en estos nuevos barrios también atraídos por la disposición de mejores servicios, aparcamiento, accesibilidad, proximidad a zonas comerciales o infraestructuras de comunicaciones y por las calidades constructivas y economía de las mismas. Este movimiento demográfico ha manteniendo la estructura urbana de menor densidad en las zonas altas del municipio, el Centro Histórico o algunos barrios residenciales como el barrio de “La Constancia”.

Dentro del municipio de Villena, podemos encontrar zonas con diferentes tejidos edificatorios, dando lugar a zonas menos densas en los nuevos barrios y una mayor densificación en la parte alta del municipio.

Así pues esta estructura de menor densidad suele concentrar a una población de mayor edad arraigada a la vivienda familiar, mientras que las zonas donde las condiciones migratorias vienen definidas por calidades constructivas derivadas principalmente de promociones de viviendas protegidas o sociales muy envejecidas, años 70-80, acaban ocupadas por la población con menores recursos o personas inmigrantes atraídas por los bajos costes, destacando el Barrio San Francisco. Por último el Centro Histórico reúne tanto las condiciones de baja densidad como unas soluciones constructivas antiguas que añadidas a los problemas de accesibilidad suponen unos costes elevados en aspectos de rehabilitación, condiciones que han dado como resultado el abandono de inmuebles y la ocupación ilegal de muchos de ellos por personas sin recursos y en riesgo de exclusión social a menudo vinculado con negocios de la droga aumentando la falta de seguridad del barrio.

VILLENA. Edad de la edificación

Esta movilidad demográfica ofrece un panorama actual en el que en el Centro Histórico se ha asentado principalmente la etnia gitana desarrollando una problemática social vinculada al mercado de las drogas en la parte alta, dejando la parte baja a una población más envejecida y sin indicios de relevo generacional. Mientras que en el Barrio San Francisco, por disponer de más vivienda social, ha atraído principalmente a población inmigrante extranjera, búlgara, musulmana, rumana… obligados a convivir con la etnia gitana existente dando lugar a conflictos derivados de la multiculturalidad actual del barrio, de la delincuencia o la falta de civismo, ofreciendo éste una imagen de “gueto”.

Actualmente las condiciones de seguridad, índice de criminalidad o la estigmatización social son condicionantes muy importantes, por lo que el Barrio San Francisco y el Centro Histórico encuentran serios problemas en cuanto a inversiones privadas que ayuden a la normalización de los mismos acentuándose cada vez más los problemas señalados.

Uno de los principales problemas competenciales relacionados con el desarrollo urbano de Villena tiene que ver con la forma de crecimiento longitudinal debido a la limitación lateral que suponen las infraestructuras de conexión supramunicipal como son la Autovía A31 y la línea de tren. Estas infraestructuras competen al Ministerio de Fomento y a ADIF respectivamente y a pesar de la reclamación histórica de la ciudad de Villena para soterrar las vías del tren y que no coarten su crecimiento, esta opción nunca se ha supuesto una prioridad para las administraciones superiores.

Otro de los conflictos competenciales evidentes que ha arrojado el análisis integrado ha sido el del vertedero de Villena, especialmente desde que recientemente se cerrara el vertedero de Crevillente y las basuras que recogía éste fuesen derivadas a Villena. Existen numerosas quejas vecinales contra los olores que llegan a la ciudad debido a la dirección de los vientos ocasionales, pero esta competencia es de la Generalitat Valenciana.

Otro elemento importante y culturalmente muy relevante para la gente de Villena es la explotación de los acuíferos, que corresponde a la Conferencia Hidrográfica del Vinalopó, pero no se tienen datos concretos de los pozos particulares, que se cree que están produciendo la sobre-explotación de estos acuíferos.

En cuanto a las competencias de paisaje y territorio, relativas a la Comunitat Valenciana, Villena está redactando un Plan de Paisaje que establezca unas directrices locales específicas y sirvan como base para todos los futuros planeamientos urbanos.

Por último, con respecto a las competencias en el ámbito patrimonial, destaca que el Centro Histórico ya no depende de la Generalitat gracias al Plan Especial de Protección de Centro Histórico, pero todos los Bienes de Interés cultural sí que competen a la Generalitat a la espera de que se redacte un Plan Director que devuelva sus competencias al propio municipio.

Con la premisa de dotar a la administración municipal de herramientas que les permita tomar decisiones, a priori de competencia no local, para la ejecución de infraestructuras en la ciudad y su término municipal se están redactando desde hace varios años proyectos para la planificación del territorio desde una perspectiva local más cercana.

Ejemplo de ello es el proyecto del “Plan Especial de Protección del Centro Histórico-Artístico de la ciudad de Villena” aprobado en 2009 y que desarrolla la normativa específica para el Castillo de la Atalaya y su entorno urbano, declarado dicho Castillo Monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional mediante decreto de 3.6.1931 y su trama urbana conjunto histórico-Artístico por el decreto 666/1968 de 21 de marzo, como monumento que dio origen a la ciudad actual. O el “Plan Estratégico, Natural, Cultural, Agrícola y Sostenible de la Huerta y la Laguna de Villena” que marca las líneas y estrategias de actuación para desarrollar el Plan Especial de Protección de este espacio que cuenta con una protección cautelar desde 1992.

Así pues Villena actualmente está trabajando para la redacción del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del municipio para la sustitución/actualización del existente ya obsoleto debido a que fue aprobado hace más de 25 años, en 1992 y al crecimiento urbano que ha sufrido el municipio estos últimos años. El “Plan de Paisaje” marcará las directrices y estrategias a seguir para la protección y valoración del paisaje desde todos los aspectos que le influyen, urbanísticos, medioambientales, turísticos, agrícolas, productivos… para su correcta legislación a definir por el PGOU. O el estudio para la implantación de un Nodo Logístico en el término aprovechando la situación estratégica territorial para potenciar el tejido industrial tanto de Villena como de toda la comarca.

Otro aspecto destacable para la gestión municipal es la aparición del “Foro Económico y Social” desde el año 2014. Este Foro surge de la búsqueda de la implicación de la ciudadanía en las decisiones importantes para el municipio así como la conexión con el Ayuntamiento de una forma más directa. Para ello el Foro se reúne periódicamente y forma comisiones de investigación sobre temas, problemas y aspectos que se recogen de la propia ciudadanía, trasmitiendo una información al Ayuntamiento previamente tratada y estudiada. Se convierte por tanto en una herramienta de participación muy vinculada al propio Ayuntamiento y desde la cual se redacta en marzo de 2014 la “Estrategia Villena + innovación (ETV+i)”, documento en el cual ya se recoge la necesidad de renovación del PGOU actual o la redacción de un Plan de Paisaje para regular las intervenciones en el término municipal. En el proyecto estratégico de la Provincia de Alicante (ETV+i), en lo que atiende al ámbito de influencia de Villena se planteaba 2 aportaciones de interés: La Ruta de los Castillos y los Paisajes del Vino.

Además, propone al Eje del Vinalopó como un sector que reúne las condiciones idóneas para articular un eje de desarrollo regional configurado como una importante ciudad lineal. El Eje de transformación del Vinalopó se apoyaría en la recuperación del cauce, como corredor ecológico y paisajístico, y en el desarrollo de un espacio urbano lineal mediante la concentración de los nuevos desarrollos a lo largo de los viarios que estructuran el eje. En el caso de Villena afirma que es conocida por la fabricación de calzado, y que como complemento a la industria de la edificación, se pueden desarrollar otros proyectos innovadores vinculados a reinventar los sectores tradicionales y los espacios agrícolas, los cuales tienen un enorme potencial.

Todos estos planes y proyectos permiten a los técnicos municipales tomar las decisiones oportunas para instalación o ejecución de cualquier proyecto o actividad sin la necesidad de elevar a la administración pertinente los expedientes, así como implicarse en los proyectos que quieran incidir en el municipio.

1. Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana ( Generalitat Valenciana, 2011)

Objetivos:

General: La Estrategia Territorial pretende definir el modelo de territorio que vamos a tener dentro de 5, de 10 y de 20 años, e identifica el conjunto de acciones y proyectos para crear un territorio de calidad y para dinamizar el sistema productivo valenciano desde el territorio, puesto que éste es el soporte y destinatario final de las decisiones inversoras de los agentes económicos.

Area del Vinalopó: Ser el eje logístico e industrial más importante del sureste peninsular.

Contenidos específicos para Villena:

En torno al municipio de Villena, se desarrollará uno de los centros de actividades económicas más importantes de la Comunitat Valenciana y del sureste peninsular. En este ámbito coexistirán parques industriales, logísticos y plataformas intermodales de transporte, que se beneficiarán de las interdependencias mutuas y de las economías de escala Para que este espacio sea competitivo tiene que integrarse plenamente en la Infraestructura Verde, poseer una imagen de excelencia y ser un elemento impulsor de la regeneración ambiental y paisajística de un entorno que cuenta con activos territoriales tan importantes como las lagunas de Salinas y Villena, o la colonia agroindustrial de Santa Eulalia, cuya recuperación supondrá un auténtico salto de calidad en la competitividad de este territorio

2. Plan de Dinamización de Producto Turístico (Ayuntamiento de Villena, 2006)

3. Plan REVITA (Ministerio Admin. Públicas, 2007-2013)

4. Plan Especial del Centro Histórico de Villena (Ayuntamiento de Villena 2001-2009)

Objetivos: Urbanísticos:

  • 1. Conexión e integración del centro Histórico de Villena en la trama del resto de la ciudad.
  • 2. Mejora de la accesibilidad.
  • 3. Reforzamiento del sistema de equipamientos, recorridos y espacios de uso colectivo. Calidad de Hábitat urbano.
  • 4. Renovación y mejora de las infraestructuras y redes de servicios.
  • 5. Regeneración de la trama en zonas desestructuradas manteniendo la trama Histórica en el resto del recinto.
  • 6. Potenciación de la actividad comercial como uno de los principales revitalizadores del barrio.

Arquitectónicos:

  • 1. Salvaguarda de los valores Histórico-Arquitectónicos.
  • 2. Consolidación de la Función Residencial.

Sociales:

  • 1. Incrementar la Población en el Centro.
  • 2. Evitar la formación de guetos evitando la concentración de la población desfavorecida.
  • 3. Mejorar los niveles de empleo y la población activa.
  • 4. Aumentar la actividad económica.
  • 5. Promover la educación, formación y calidad de vida de la población.
  • 6. Disminuir la inseguridad ciudadana.
  • 7. Fomentar los procesos de participación social.

Contenidos específicos Villena:

En cuanto a las propuestas de ordenación, se habla en primer lugar de alineaciones y mejoras del viario, aludiendo al objetivo de mejorar la accesibilidad a la vez que reducir el tráfico interno y la ocupación de los espacios públicos por los vehículos. Se hacen varias propuestas de nuevo viario, cambios de alineaciones y aparcamientos reguladores, además del necesario tratamiento de pavimentos y mobiliario urbano para mejorar la imagen del Centro Histórico. En segundo lugar se habla de remodelaciones urbanas planteando fundamentalmente 4 remodelaciones. Una de ellas, planteada sobre la Plaza Mayor, trata de recuperar un espacio urbano y los edificios que los conforman de indudable interés histórico cultural.

Otra va destinada a reordenar la zona de Santa Bárbara, y su extremo opuesto norte (Plaza del Mirador). La tercera sería la reurbanización del eje rodado Plaza Santa María, Calle La Rambla, La Pedrera que comunicaría el eje Santiago-Santa María con La Pedrera. La cuarta se propone en la zona alta, generando una zona de dotaciones, y de actividad recreativa-lúdica, que haga atractiva su visita al ciudadano de Villena o al visitante, compatibilizándola con la residencial que actualmente es dominante y que se pretende regenerar.

En cuanto a las propuestas sociales, se plantean 7 programas de acción, que son:

  • 1. Programa de educación y formación: El Centro histórico como proyecto educativo más allá de la escuela.
  • 2. Programa de cultura y participación: Propuesta para el refuerzo del tejido asociativo y la ampliación del desarrollo cultural.
  • 3. Programa de desarrollo económico: Una propuesta global sobre turismo, hostelería, comercio y algún equipamiento de interés para la ciudad.
  • 4. Programa de inserción sociolaboral: Una propuesta sobre empleo, como elemento más normalizador y socializador de los más vulnerables.
  • 5. Programa de diversificación poblacional y realojo de la población en desventaja: Una propuesta sobre alternativas de vivienda, dispersión de la pobreza y mejora de los hábitats.
  • 6. Programa sobre seguridad ciudadana: Una propuesta más allá de lo delictivo.
  • 7. Programa de comunicación: Una propuesta de difusión de los valores principales del Centro histórico.

Resultados:

Es evidente el apoyo a la regeneración urbana y social de la zona. La posibilidad de nuevas familias habitando el lugar y el conjunto de actuaciones culturales y sociales contribuyen a frenar el deterioro de la zona. Preguntando a la ciudadanía de Villena, nos comentan que después de casi 3 legislaturas, esto está por cuantificar… Por eso, el que no haya resultados cuantificables es algo a tener en cuenta. Por otra parte, algunas actuaciones urbanísticas del Plan REVITA se circunscriben a los planteamientos del Plan Especial en cuanto a la recuperación de espacios y construcción de edificios

5. Plan Municipal de Igualdad de Oportunidades entre hombres y mujeres. (Ayt. de Villena 2012-2014)

6. III Plan para la integración y la convivencia. (Ayt. de Villena 2014-2017)

7. Plan de acción comercial Villena. (Oficina Pateco 2009)En la 1ª convocatoria de fondos FEDER, Villena resultó agraciada con 1.400.000 € con su proyecto Estrategia DUSI (2014-2020)-Plan Implementación (2015-2019.) La Estrategia DUSI es la guía del Desarrollo Medioambiental, Urbano, Económico y Social para un periodo que se establece entre 2014 y 2020.

Esta Estrategia establece una doble escala temporal para sus actuaciones, definiendo un periodo general para la Estrategia en un plazo entre 2014-2020, siendo algunas de sus líneas de actuación, el inicio de actuaciones que deberán consolidarse y otras actuaciones transformadoras que se deberán tener continuidad a largo plazo, en el periodo 2020-2030.

El periodo establecido para el Plan de Implementación se acota en un plazo más controlado entre 2015-2019, para asegurar un mayor control y certidumbre del desarrollo correcto de sus operaciones, de forma realista con la capacidad de aplicación y proporcional a la cantidad de financiación.

Hay que destacar que la Estrategia DUSI y el Plan de Implementación recogen la continuidad de un anterior PLAN REVITA con financiación europea en el periodo 2007-2013, siguiendo de forma coherente algunos de sus objetivos ya apoyados a nivel europeo.

Esta Estrategia DUSI incluye en sus 31 Líneas de Actuación, todas las que se seleccionarán para el Plan de Implementación (para las que se solicita el apoyo de cofinanciación). Para las restantes, no se solicita cofinanciación en los FEDER, aunque se les busca una alternativa de financiación ya sea con fondos propios del Ayuntamiento, con otros programas de Fondos Europeos o financiación de otras entidades o Administraciones (Generalitat, Ministerio).

El Plan de Implementación es la herramienta desarrollada para estructurar las líneas de actuación de la Estrategia subvencionables por los fondos FEDER.

El plazo de ejecución del Plan de Implementación se inicia en las actuaciones puestas en marcha en 2015 y se ha limitado voluntariamente hasta el año 2018, quedando el año 2019 un pequeño remanente de presupuesto para cuestiones de asistencia técnica y justificación de la cofinanciación. Se asegura de este modo que las actuaciones comprendidas puedan ser desarrolladas en una legislatura, evitando los posibles riesgos que pudieran derivarse ante un cambio de prioridades políticas del consistorio en un hipotético cambio de gobierno local.

Delimitar el plazo de ejecución entre 2015 y 2019 establece un periodo muy controlado y acorde a la capacidad administrativa y presupuestaria local, con un margen de imprevistos que puede incluir los posibles cambios en la coyuntura económica y social internacional.No le faltan retos a Villena…


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

ARCOS DE LA FRONTERA

Arcos de la Frontera. Población (INE)

Arcos de la Frontera. Pirámide de Población

Arcos de la Frontera. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

Arcos de la Frontera. Paro

Arcos de la Frontera. Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Arcos de la Frontera​ es un municipio de 527,54 km2  en el sector septentrional de la provincia de Cádiz, colindando por una pequeña franja de su límite municipal con la provincia de Sevilla, situado a una altitud de 185 msnm y a 67 km de la capital de provincia, y ubicado en un cerro junto al río Guadalete, que a lo largo de la historia obligó a construir puentes de cada vez mayor altura para salvarlo. El emplazamiento del núcleo principal de Arcos constituye una de sus principales particularidades geográficas, situado sobre un escarpe de arenisca, dista de la capital de la provincia 65 Km y se sitúa prácticamente en el centro geográfico del término municipal.

Limita al N con los municipios de Espera y Bornos, al NE con el municipio de Villamartín, al E con los municipios de El Bosque y Prado del Rey, al SE con los municipios de Benaocaz y Ubrique, al S con los municipios de Algar y San José del Valle y al O con el municipio de Jerez de la Frontera.Se trata del municipio más poblado de la comarca de Sierra de Cádiz y también el más extenso. Es un importante lugar para el turismo interior y la industria comarcal, y tiene una posición estratégica entre la Campiña Jerezana y la Serranía. Tiene además un rico pasado, al haber sido capital de la Taifa de Arcos en la época musulmana y capital del Ducado de Arcos” a partir de 1493.

El término municipal de Arcos de la Frontera se asienta entre 2 de los grandes Dominio Territoriales de Andalucía, Valle del Guadalquivir y Sierras y Valles Béticos. Estas áreas geográficas se dividen en subdominios. En el territorio arcense coincide 3 de estas subzonas, Campiñas Bajas, que ocupa más de la mitad del término municipal, Sierras Subbéticas, el segundo subdominio más extenso dentro del municipio y un pequeño sector al sureste correspondiente a Sierras Penibéticas.Este encuadre territorial explica la posición de interfaz que ocupa Arcos dentro de la provincia de Cádiz al situarse entre la Campiña de Jerez y la Sierra de Grazalema, una localización privilegiada que le confiere muchas de sus características morfológicas.

Por otro lado y atendiendo a los elementos básicos para la organización y estructura del territorio de la Comunidad Autónoma establecidos por el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA), Arcos de la Frontera se encuentra catalogado como “ciudad media 2”, formando parte de los Territorios Organizados por Redes de Ciudades Medias Interiores.

El municipio se halla enclavado en la vertiente atlántica, sometido al clima mediterráneo con influencia atlántica y situado a media altura en la cuenca del Guadalete. Este río supone uno de los accidentes geográficos más determinantes en la morfología del municipio, ya que entre otros sucesos ha dado lugar al conocido escarpe de “La Peña”.La Ciudad de Arcos ocupa las cumbres y laderas de una serie de “Peñas” en la margen derecha del Río Guadalete, y en el interior de un amplio meandro que este río realiza en su curso medio. Las altitudes oscilan entre los 50 m. de la orilla del río y los 195 m. de la base del Castillo, es decir un desnivel superior a los 140 m., con importantes escarpados casi verticales, sobre todo al Suroeste y Norte.

Dos son los elementos que definen la hidrografía de Arcos de la Frontera: por una parte, el carácter torrencial de las lluvias, propio del clima mediterráneo y por otra parte, la permeabilidad variable de los materiales, finalmente responsables de un exorreismo muy acusado pero efímero y una tendencia al encajamiento de los cauces principales.

El examen del mapa hidrográfico revela la existencia de una red hidrográfica abundante, dendriforme y jerarquizada. Además del Río Guadalete cuenta con cauces de cierta importancia como el Río de Ubrique, Río del Bosque, Río Majaceite, Río Tavizna y otros. La disposición de esta red está fundamentalmente orientada en sentido Noreste-Suroeste.

El Río Guadalete recorre dentro del término de Arcos aproximadamente 33 Km, su trazado en el municipio se inicia en el Embalse de Bornos, para ser represado de nuevo muy cerca del núcleo urbano principal, tras este embalsamiento, prácticamente en el centro del término, el río forma el meandro que ha dado la particular forma al cerro de arenisca sobre el que se sitúa el núcleo de Arcos. Ya aguas abajo, ve aumentado su caudal tras la incorporación de otros cauces como el Río Majaceite y el arroyo Salado hasta su entrada en el término municipal de Jerez de la Frontera.Otra de las particularidades de la hidrológica superficial del municipio es la presencia de 4 embalses, aunque sólo el Embalse de Arcos se sitúa completamente dentro del término municipal se pueden encontrar otras tres represas compartiendo sus límites, el Embalse del Guadalcacín, el Embalse de Bornos y el Embalse de Los Hurones.

El Embalse de Arcos, que cuenta con una superficie de 28 Has., inició su explotación en el año 1966, siendo el riego el destino del agua desembalsada. La lámina de agua contempla, entre otros usos recreativos, la pesca, contando con el único escenario de pesca acondicionado por la Consejería de Medio Ambiente de la provincia de Cádiz.

En cuanto a la hidrológica subterránea, el término de Arcos cuenta con la presencia de tres acuíferos, Los Llanos de Villamartín, el Aluvial del Guadalete y Arcos-Bornos-Espera, los tres pertenecientes a la Cuenca Hidrográfica del Guadalete-Barbate.

El Acuífero de Los Llanos de Villamartín, se localiza en la comarca de la Sierra de Cádiz, ocupa parte de las unidades fisiográficas de las Campiñas serranas nororientales, de Jerez- Arcos y de las vegas y valles fluviales del Guadalete. Administrativamente constituye la Unidad Hidrogeológica 05.5. Junto a este, en el sector nororiental del término aparecen otros pequeños acuíferos carbonatados.

El Acuífero de Arcos-Bornos-Espera se localiza en el sector septentrional de la provincia de Cádiz, en la cuenca media-alta del Río Guadalete, ocupando casi la totalidad del término municipal de Bornos, una parte significativa del término de Arcos de la Frontera y una pequeña área de Espera y Villamartín. Administrativamente constituye la Unidad Hidrogeológica 05.54.

El Acuífero aluvial del Río Guadalete, y los materiales pliocuaternarios permeables asociados a él, se localiza en la cuenca media-baja del Guadalete, en el sector central de la provincia de Cádiz. Administrativamente constituye la Unidad Hidrogeológica 05.55.

De todos los núcleos urbanos que el término municipal posee, el principal, Arcos de la Frontera responde al modelo de asentamiento urbano de origen histórico, que aprovechaba una ubicación privilegiada para facilitar su defensa en una zona fronteriza.

Situado en la zona central septentrional del término, el actual asentamiento responde a la evolución de un primer núcleo que se define en época de dominación musulmana, situado sobre una estrecha franja de terreno elevado comprendido entre dos escarpes que le sirvieron como elementos naturales de defensa, dominando las tierras de cultivo del valle del Guadalete y de las tierras calmas de su entorno.

Tras la conquista cristiana y la estabilización de la frontera, acaecen los característicos procesos de desaparición de buena parte de las líneas de muralla (una vez abandonada su función defensiva), lo que permite la extensión de la ciudad, que en este caso, y dadas las circunstancias geográficas y topográficas del asentamiento, se producen en dirección noroeste-sureste, en continuidad de la ciudad fundacional.

Si la ciudad moderna implica la extensión antes descrita, la observación de la evolución urbana de la ciudad de Arcos muestra el gran crecimiento producido en los dos últimos tercios del siglo XX, donde la ciudad se extiende ocupando las tierras calmas al norte del núcleo fundacional, duplicando su población.

Comarca y Núcleos Secundarios

En cuanto a la estructuración territorial que presenta el municipio de Arcos de la Frontera, encontramos como a partir del núcleo urbano principal asentado sobre el escarpe natural que forma “La Peña” y sus laderas, y cuyos antecedentes históricos se han detallado con anterioridad, encontramos como se han ido implantando una serie de núcleos de población, repartidos por el territorio e implantados en base a distintos condicionantes.

Estos núcleos población, con orígenes muy diversos, han adquirido con su evolución social, económica y poblacional, de tales importancia y envergadura que el planeamiento les ha ido confiriendo y reconociendo su condición urbana, en sus distintas categorías, hasta el punto de configurar la estructuración territorial que actualmente nos encontramos.

Respecto al trazado de los viales estructurantes, localización de dotaciones y equipamientos, así como las infraestructuras básicas que posee, serán detalladas en los apartados correspondientes del presente documento de información.

Además de estos núcleos, no podemos obviar la existencia de otros núcleos, que aún sin poseer las condiciones suficientes como para considerarlos núcleos de población urbanos, se implantan en el territorio de forma esporádica y con las expectativas futuras que les pueda permitir la legislación y/o las condiciones socio-económicas. Estos núcleos son los formados por los distintos asentamientos urbanísticos implantados en el suelo no urbanizable a lo largo de la historia, ya sea de forma ordenada mediante la agrupación de viviendas y edificaciones de colonos explotadores de grandes extensiones agrarias, o aquellos formados por el auge surgido a finales del S.XX de las parcelaciones y construcciones ilegales que y que han adquirido una envergadura tal que el presente documento de revisión deberá incidir en su posible integración y contención urbanística.

Hay que mencionar, respecto a estas agrupaciones y/o asentamientos rurales, que el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, en cumplimiento de la legislación urbanística autonómica, ha suscrito el documento por el que se delimitan tanto los denominados “asentamientos urbanísticos” como los “hábitats rurales”.

Edificaciones Dispersas en Arcos de la Frontera

Los núcleos de población ubicados en el término municipal que debemos destacar son los que se detallan a continuación:

A. El Santiscal:

El Santiscal limita al NO por el Lago de Arcos, al NE por el paraje “La cola del embalse” y al S por el Pinar de la Plata y tiene su origen en una villa rústica romana imperial, de la que se conservan vestigios descubiertos a finales del siglo XIX que comprenden un patio peristilado, una piscina, conducciones de agua y varios mosaicos. Parece ser que tuvo uso dilatado durante toda la época imperial romana hasta el siglo VI.

Con posterioridad surge la Hacienda El Santiscal, un caserío de coto y antiguo molino de aceite donado por el marqués de Cádiz; fue dehesa hasta 1850, en que se desmontó y se convirtió en olivar. En 1529 las tierras eran propiedad de D. Luis Tardío Armario, pasando después a manos de los Fernández de Valdespino, los Núñez de Prado, la marquesa del Valle de la reina, la duquesa de Lebrija y por último a Don Eduardo León y Manjón, en vida del cual se comenzaron a construir las primeras casas de la actual barriada.

En 1966 se inaugura el embalse, iniciándose entonces las construcción de las primeras viviendas y la inauguración de dos establecimientos turísticos emblemáticos de la urbanización, El Sombrero de Tres picos y El Mesón de la Molinera en 1965, antiguo molino de los años 30′. En las dos décadas siguientes el crecimiento fue contenido hasta la explosión demográfica de los años 90′, que trajo consigo una demanda deservicios recogidos como previsiones en el Plan General de 1995.

B. Jédula.

Jédula se ubica al pie de la Autovía Jerez-Arcos. Parece ser que Jédula tiene su origen en unos asentamientos Neolíticos estucturados en torno al desarrollo de la agricultura primitiva. También es probable la existencia de un núcleo de población permanente visigótico y otro posterior romano que demuestran la riqueza agrícola de la zona y su ubicación estratégica en las rutas de comunicaciones.

Jédula fue conquistada por los árabes, época en que nace como pequeña villa con el reconocimiento expreso por parte de Alfonso X.

Durante la Reconquista cristiana, se despobló hasta resurgir como un importante cortijo a mediados del siglo XVI, siendo reconocida en 1634 por segunda vez como villa.

Durante el siglo XX surgen sendas industrias Algodonera y Azucarera reforzando su privilegiada ubicación. Apoyada en el trazado de la carretera Jerez-Cartagena, es en la posguerra cuando se puede situar el comienzo de la formación de la actual Jédula, con pérdida de peso económico del tradicional sector primario en beneficio de los sectores secundario y terciario. A ambos lados de la travesía se fue estructurando un pequeño núcleo que vinculaba con viario y parcelario discontinuos el antiguo cortijo, al SO, y las industrias, al NE. El crecimiento urbano provocó que los primeros ayuntamientos de la democracia se preocupasen en la creación de las infraestructuras básicas como abastecimiento de agua, alcantarillado o telefonía, así como en añadir otras dotaciones, como un centro educativo junto al cortijo originario, un pequeño ambulatorio y un equipamiento deportivo.

C. Junta de los Ríos.

El asentamiento de la Junta de los Ríos se ubica en el cruce de la carretera A-389 Arcos-Medina Sidonia con la carretera A-2200 procedente de Jédula. Parece ser que en sus proximidades se estableció la ciudad de Calcena, capital provisional de la cora de Sidonia en el siglo IX como consecuencia del ataque de los normandos a Medina Sidonia. Es el punto donde el río Majaceite se une al Guadalete.

D. La Misericordia.

Este núcleo de población, denominado La Misericordia, se implanta de forma longitudinal apoyado en el trazado de la carretera CA-4104 que une Junta de los Ríos con la barriada del T.M. de Jerez de la Frontera denominada La Barca de la Florida, ocupando ambos márgenes de dicho vial.

Las edificaciones, a lo largo de su breve historia, todas ellas habitadas por población vinculada a las explotaciones agrarias que rodean el entorno en el que se implanta, han ido ocupando en su mayoría el Dominio Público Pecuario que determina la Colada de Puerto Real cuyo trazado coincide con la implantación de dicho núcleo de población.

En la actualidad, la barriada, además de estar recogida en el planeamiento como núcleo urbano, posee infraestructuras básicas de alumbrado público, abastecimiento de agua potable, saneamiento y suministro eléctrico.

D. La Perdiz.

La Perdiz es un núcleo secundario ubicado en la carretera CA-6106 Arcos-Algar, que tiene su origen en la actividad vinculada la sector agrícola y que estructura su crecimiento mediante un vial que ordena a un lado y otro una trama legible de viviendas. Cuenta con un pequeño equipamiento docente y una pista deportiva. Los espacios libres y un SIPS previstos en el Plan General no han sido ejecutados.

E. Las Abiertas.

Las Abiertas es un núcleo secundario que tiene su origen en la actividad vinculada la sector agrícola aunque, apoyado en la carretera de acceso, una instalación industrial anuncia la existencia de otros indicadores económicos. La lectura de su estructura urbana se diluye en una escasamente articulada red de caminos y vías que serpentean dando acceso a las viviendas. Cuenta con una pequeña escuela infantil y una pista deportiva.

F. Vega de los Molinos.

Ubicada en las proximidades embalse de Guadalcacín, la Vega de los Molinos surge en 1948; llamada en principio Descansadero del Drago, pertenece a la Cañada Real de Medina. Los orígenes son agrícolas, llegando durante los años cincuenta grupos de familias que iban a trabajar a los cortijos cercanos y cultivaban sus huertas.

La estructura urbana de La Vega de los Molinos se apoya en los caminos existentes y se articula en base a los pequeños equipamientos que hilvanan una poco definida trama urbana: el Colegio Poeta Julio Mariscal, la Iglesia Nuestra Señora del Rocío, construida en 1984, y un pequeño centro Social.

G. La Pedrosa.

La Pedrosa surge como Poblado de Colonización construido por el Instituto Nacional de Colonización en 1964 según proyecto de Manuel Mondéjar Horodiski. Constaba en el proyecto inicial de 50 viviendas para colonos, sin previsión de alojamientos para obreros, con superficie construida total de 4.015 m2 (una media de 80 m2/vivienda). El equipamiento de que constaba La Pedrosa (denominado inicialmente Vegas de Arcos) era el mínimo requerido por los colonos para las limitadas dimensiones del núcleo: 480 m2 construidos divididos en las escuelas, dos viviendas para maestros y una iglesia.

La estructura urbana apoya las viviendas de los colonos a ambos lados de un único vial de acceso, que se dilata en su tramo central para ordenar espacios libres públicos. La pequeña escala de este Poblado desaconsejó la ubicación habitual de los equipamientos en la zona central estructurando la parcelación; al contrario, se emplazan al final del vial, que desde ese punto diluye su condición urbana para resolver las conexiones con los caminos existentes.

La Pedrosa aún destila una austera composición que huye de referencias tradicionales, enriquecida por el ritmo volumétrico modulado y repetitivo de las viviendas. La iglesia, con influencias de Ronchamp, constituye el sorprendente límite del Poblado donde el empleo libre de la curva funde su referencia culta con el medio rural, dando forma a un sutil equilibrio entre lo rural y lo urbano.

H. Campo de Golf.

El complejo turístico-residencial que actualmente configura el campo de golf denominado Golf Fain, es origen del desarrollo urbanístico de un sector de suelo urbanizable previsto en el PGOU de Arcos de la Frontera en su aprobación en el año 1994.

Dicho complejo inicia su desarrollo a principios del año 2000 mediante la ejecución del campo de golf como instalación turística-deportiva, sobre la que se apoyan determinadas instalaciones terciarias y los complejos residenciales actuales que le confieren la categoría de urbanización y por ende el de núcleo de población con entidad suficiente por entidad, superficie, infraestructuras y población.

El Casco Histórico de Arcos de la Frontera fue declarado Monumento Histórico-Artístico por medio del Decreto 617/1962 de 15 de marzo, en todo el conjunto determinado por la vieja muralla, definido por los restos de la misma que se conservaban, limitado a E y a O por las peñas “Nueva” y “Vieja”, donde se hallan los acantilados, y a N y S por las escarpas, hasta los restos de muralla citados.

“…La ciudad de Arcos de la Frontera cabalga en inverosímil equilibrio a lomos de la Peña. Se llama así en Arcos a la roca sobre la que se cimenta la ciudad. Es de formación arenisca, de color ocre, dorado a los reflejos del sol de Poniente. Larga, de hasta tres mil metros, y estrecha en algún punto, que parece inverosímil se haya podido sobre ella cimentar toda una ciudad sin que ésta se haya al momento deslizado por sus precipicios.

Abrazada la Peña por los meandros del Guadalete, que parece sentir pereza de perder su visión, se recorta en verticales tajos sobre él, de hasta 96 metros de altura, y alcanza en algunos puntos de ésta los 187 metros sobre el nivel del mar.

Esta situación privilegiada hizo de Arcos fortaleza inexpugnable por el Oriente y Occidente, en correspondencia con las escarpaduras que denominan los arcenses Peña Vieja y Peña Nueva, denominaciones fundadas en no se sabe qué ancestrales recuerdos.

Por el Norte y Sur, en cambio, el terreno desciende en pendientes, si bien ásperas, poco accesibles, conservándose aún hoy restos de las murallas romanas y árabes que descendieron por estos sitios su recinto, si bien muy mutiladas y demolidas en gran parte.

Este recinto amurallado comprende únicamente el barrio alto de la ciudad. Sobre el conjunto plano, que como anejo se acompaña al informe, se han trazado y sañalado los restos de esta muralla, que se pueden aún reconocer sobre el propio terreno, siguiendo para ello la descripción detallada que de la situación de la misma hace D. Miguel Mancheño y Olivares en su libro Apuntes para una historia de Arcos de la Frontera…”

Informe presentado por el Ponente D. Fernando de la Cuadra, Académico correspondiente en Cádiz, y leído en la sesión celebrada por la Comisión Central de Monumentos el día 3.3.1958.

La realidad urbana existente se encuentra condicionada por su origen: la simbiosis de un territorio singular poblado por sus cualidades para la defensa y la evolución político-religiosa, seguida tras la unificación han dado lugar a una configuración territorial e histórica común en la Baja Andalucía, de la cual Arcos es uno de los ejemplos mejor conservados.

Su estructura urbana y la implantación en el territorio constituyen valores patrimoniales obvios y que requieren una preservación y una continuidad.

El núcleo urbano, y en especial el casco antiguo, tienen una clara forma alargada, en el sentido Noroeste-Sureste, extendiéndose unos 2,7 km. Las calles son tortuosas, estrechas e irregulares en su sección, teniendo fuertes desniveles. Únicamente algunas calles superan los 8 metros de ancho situándose fuera del Conjunto Histórico y coincidiendo con los principales accesos a éste. El tráfico rodado a través del interior del Casco Histórico sólo puede hacerse por una serie de vías -básicamente dos, una en cada sentido- que confluyen en el Arco de Matrera como único punto de paso en el extremo Sureste desde y hacia el Barrio Bajo.

Las manzanas son irregulares, tanto en forma como en tamaño, y están separadas por calles estrechas, de ancho variable a lo largo de su trazado y con fuertes pendientes en algunos tramos. A lo largo de las calles más anchas se desarrollan manzanas algo más regulares, de forma rectangular alargada, en ambos extremos, tanto en la zona Noroeste, como en el Barrio Bajo.

La estructura parcelaria es también bastante complicada en cuanto a formas y a la diversidad de tamaño. Unido a ello la existencia de propiedades superpuestas dan lugar a casas cuevas que se aprovechan de la diferencia de nivel y que hacen el parcelario aún más complejo. Las parcelas más representativas están entre 100 y 200 m2, salvo en San Agustín Cómpeta. Son bastante abundantes las parcelas de menos de 100 m2, entre un 30 y 45% del total, y casi no existen las mayores de 500 m2.

Los barrios centrales del Conjunto, Santa María y San Pedro son los que tienen parcelas medias mayores, localizándose en ellos los principales edificios residenciales. El núcleo urbano se compone de tres zonas colindantes entre sí que se desarrollan linealmente de Oeste a Este. El extremo Oeste se puede a su vez subdividir en dos áreas claramente diferenciadas: Barrio Alto (al Norte) y la zona Retiro-Feria (acceso oeste).

En el extremo Este el Barrio Bajo, extendiéndose hasta el Sureste en casi un fondo de saco, aparece como un espacio residual y dividido, siendo el último que se ha desarrollado.

El tramo central, el más prominente, sobre las Peñas de Arcos, está compuesto del recinto musulmán y su crecimiento hasta el XIX, y sirve de puente y a la vez constituye una barrera entre los dos extremos que se extienden por las laderas de la Peña y colinas aledañas.

En cuanto a la tipología residencial más característica se puede señalar 2 grandes grupos: la vivienda unifamiliar tradicional, que responde a la casa palacio -en general modesta- y que suele conservarse en buen estado; y la vivienda colectiva o casa de vecinos, que por el contrario sufre un progresivo estado de deterioro. En general la altura de este caserío suele ser de una o dos plantas, aunque los desniveles entre calles hacen difícil la determinación de éstas, pues hay hasta 3 niveles de diferencia entre calles paralelas, sin contar con los desarrollos tipo cueva.

Yacimientos Arqueológicos y otros Elementos del Patrimonio HistóricoNumerosas civilizaciones han pasado por Arcos dejando importantes vestigios en su amplio legado cultural. Ocupada ya desde tiempos prehistóricos, la envidiable situación desde el punto de vista defensivo de su núcleo principal, dominando la vega fluvial del Guadalete y su extensa campiña, parece ser que ya dio lugar a asentamientos turdetanos en la antigüedad que tuvieron continuidad en época romana y durante la ocupación musulmana, llegando incluso a ser un pequeño reino de Taifa.

Aquellos elementos del Patrimonio Histórico que tienen una mayor relevancia han sido catalogados como Bienes de Interés Cultural (BIC), contando Arcos de la Frontera con cinco espacios catalogados como BIC.

Como la mayoría de las poblaciones de esta provincia, su ubicación ha estado ocupada por el ser humano desde tiempos prehistóricos. Arcos, por su propio enclave geográfico ha constituido en todos los tiempos un lugar estratégico. El nombre de Arx-Arcis (fortaleza en altura) proviene de su fundación romana, época en la que aparece como asentamiento “coloniae Arcensium”, otro asentamiento romano fue Santiscal.

Durante la época musulmana su denominación es Arkos, emergiendo como verdadera ciudad próspera y floreciente. En la época del Emirato dependiente de Damasco (711-757) perteneció a la “Cora” de Sidonia. Llegó a convertirse en el siglo XI, en un pequeño reino de Taifa bajo el dominio de Ben Jazrum, rey de origen beréber. En este período el recinto de la villa se amuralló y aunque no hay certeza de que se colmataran con edificaciones todos sus terrenos, se ha mantenido la compleja trama de manzanas, de esta época provienen el trazado de sus calles, el alcázar militar, la muralla, los molinos, etc

Dicen los cronistas que el pasado de esta maravilla urbana se hunde en los oscuros tiempos cuando Brigo, nieto de Noé, plantó aquí el germen de un poblado. Hallazgos de época libio-fenicia y romana confirman ya la existencia de un asentamiento histórico en el I milenio aC, que pudo tomar el nombre latino de arx –fortaleza– por las expresivas condiciones de su topografía.

En época andalusí, Arkus aparece con plena identidad, como importante fortaleza vinculada a los principales sucesos políticos de la cora de Siduna, o provincia de Sidonia, en la que estaba encuadrada y a la que llegó a servir de cabecera en algún momento. El geógrafo al-Himyari relata que era una «fortaleza sobre el Guadalete. Es una ciudad que data de la antigüedad que ha sido destruida varias veces y después repoblada. Su territorio encierra numerosos olivares…».

Su agitado carácter se pone de manifiesto al contarse entre las plazas sublevadas contra la autoridad de Córdoba a fines del siglo IX, rebeldía que acarreó su asalto y demolición de sus fortificaciones por el emir Abd Allah. Al disgregarse el Califato en el siglo XI, Arkus se erigió en corte del reino de taifas de los Banu Jizrun, bereberes marroquíes del tronco zanata, o cenetes, traídos para integrar uno de los cuerpos más aguerridos del ejército califal. Su emir Muhammad Ibn Jizrun «estableció en ella su soberanía, consolidando sus defensas e incrementándola en riquezas», aunque en el año 1068 el rey de Sevilla al-Mutadid se apoderó de la ciudad y la incorporó a su reino.

En 1086 Arcos une su destino a la presencia almorávide, al servir de escala a las tropas del gran emir Yusuf Ibn Tasufin en su marcha hacia los campos de Zallaqa donde obtendría una aplastante victoria sobre los cristianos, papel de guarnición que repite un siglo después, en 1190, al ser punto de concentración de los contingentes del califa almohade Yaqub al-Mansur antes de su campaña contra Portugal. El declive de la ciudad andalusí acontecería a mediados del siglo XIII, al someterse a los castellanos tras la caída de Jerez. Vana fue la revuelta de sus pobladores musulmanes durante la sublevación de los mudéjares que se propagó por toda Andalucía, pues en 1264 fue tomada definitivamente por Alfonso X y expulsados sus habitantes. Desde entonces, constituyó una de las principales bases de operaciones cristianas de la frontera con el reino de Granada. Desde ella sus señores, los Ponce de León, marqueses de Cádiz y duques de Arcos, extendieron un vasto estado nobiliario. A estos siglos de leyenda debe buena parte de su ambiente y de su cautivadora fisonomía.

En 1255 y en 1264, el rey Alfonso X tomó la ciudad para Castilla, siendo cedida al infante don Enrique, aunque volvió a manos reales debido a su carácter fronterizo. En 1300 recibe el rango de concejo.

El estado señorial de Arcos pertenece a los Ponce de León, linaje que tiene su origen en el tronco castellano de los Cabrera, uno de cuyos primogénitos, Pedro Ponce de Cabrera, había casado con Aldonza Alfonso de León, hija ilegítima de Alfonso IX y Aldonza Martinez de Silva, Señora del honor de Mansilla.

Evolución histórica de Arcos de la Frontera y sus murallas: historiografía y fuentes escritas.

Sobre el promontorio rocoso en el cual se asienta esta población (en adelante utilizaremos el término coloquial, “la peña”), existió una fortaleza al menos desde época andalusí temprana, tal como se deduce a partir de Una descripción anónima de al-Andalus, fuente cronística y geográfica bajomedieval. En la misma, Arkus (Arcos de la Frontera) es definido como un castillo cuya fundación “… se remonta a tiempos muy lejanos, pues fue construida por los antiguos, que la llamaron Qal`at al-Nusur (Fortaleza de las Águilas)

La mención más antigua de Arkus para época andalusí nos remite a mediados del s VIII y los textos medievales islámicos indican que durante la etapa emiral fue destruida dos veces.

Ya en el siglo X, las fuentes escritas mencionan la fortaleza arcense en un par de ocasiones. La primera, como residencia de un alto ex-funcionario de la corte omeya y la segunda con motivo de la aceifa de 914, segunda campaña de ´Abd al-Rahman III al-Nasir por la Baja Andalucía.

Debemos señalar que durante estos siglos Arcos de la Frontera quedó inscrita en la kura de Sidonia como una de sus principales ciudades, llegando en ocasiones a ejercer de capital de la misma además de Medina Sidonia, tal como sucedió también con Calsena o Jerez de la Frontera. En opinión de Viguera Molins, el fenómeno del traslado de la capital de la kura, así como el cambio de topónimo —de Qal`at al-Nusur a Arkus— podría estar relacionado con la siguiente cita que nos transmite al-Himyari en época bajomedieval, basándose a su vez en testimonios previos: “… es una fortaleza (hisn) sobre el Guadalete. Es una ciudad que data de la antigüedad; ha sido destruida varias veces, después repoblada. Su territorio encierra numerosos olivos…”.

En el siglo XI Arkus contó con taifa propia regida por una dinastía beréber hasta el año 1066. Precisamente en este contexto contamos con una primera referencia para las defensas de la localidad, ya que en el año 1011 el primero de los régulos, Muhammad: “… se apoderó de Arcos (Arkus) que es una de las más importantes fortalezas de al-Andalus, y la dominó. Estableció en ella su soberanía, consolidando sus defensas e incrementándola en riquezas…”.

Algo más prolijas son las fuentes árabes para los dos siglos siguientes, cuando la población experimentó un notable crecimiento al amparo de su condición de escala para los ejércitos de los imperios norteafricanos durante sus campañas en al-Andalus, tal como sucedió por ejemplo en 1190 con las huestes almohades. Unas pocas décadas antes, durante las segundas taifas, Arkus había sido la primera en someterse a los Unitarios en 1148, mientras que por esas mismas fechas el sufí Ibn Qasi también les prestaba juramento en el hisn Arkus. Durante esta centuria, al-Idrisi incluyó este asentamiento en el distrito (iqlim) de Lac, junto a Tarifa, Algeciras, Cádiz, Beca y Jerez de la Frontera, mientras que Ibn Sa‘id lo define como kura y ma´quilperteneciente al reino —mamlaka— de Sevilla.

Al amparo de las grandes conquistas de la Bética iniciadas por Fernando III, será su hijo el infante D. Enrique quién en 1253 conquiste Arkus a los musulmanes, los cuales la volverían a ocupar momentáneamente entre 1261 y 1264, momento en el cual Alfonso X la integró definitivamente en la Corona de Castilla. A partir de este momento asistimos a la configuración de la nueva realidad geopolítica y socioeconómica que será la frontera. Desde entonces Arcos de la Frontera tendrá carácter de colonia o presidio militar, situación que perdurará durante toda la Baja Edad Media.

Encontramos en las fuentes escritas de aquellos siglos algunas alusiones donde se nos da cuenta del estado de las murallas y del castillo, así como del acusado vacío demográfico que padeció la villa. Contamos con dos interesantes testimonios para finales del siglo XIII, en el primero de los cuales Arcos de la Frontera aparece como residencia de tan solo ocho caballeros. El otro documento es una relación de gastos de las plazas fronterizas más expuestas de la comarca del Guadalete, emitido en 1294 con motivo de la campaña granadino-meriní. Según cálculos hipotéticos realizados por García Fitz, los peones disponibles para la defensa de dicha población durante esta época oscilarían entre sesenta y ciento veinte.

El problema de la despoblación debió ser tan acuciante por estas fechas, que Arcos de la Frontera ni siquiera aparece presente en las asambleas de Hermandades de la Baja Andalucía desarrolladas entre 1295 y 1320. Para paliar esta situación y salvaguardar la defensa del enclave, Alfonso XI pone la villa con todo su término bajo la jurisdicción de Sevilla en 1338, manteniéndose así hasta 1401.

Durante esta época, una vez extinguida la amenaza meriní, se acomete un exitoso proceso repoblador concediéndose para ello franquicias jurídicas, fiscales y militares. Por cuanto a nosotros más nos interesa, sabemos que a finales del siglo XIV, concretamente en 1380 y en 1394, se llevan a cabo reformas en el castillo y la cerca.

En la siguiente centuria se produce una continua mejora de las condiciones de vida, a la par que la iniciativa bélica pasa a manos castellanas. En este contexto se acomete una nueva y gran reforma en las murallas y en el castillo en 1430. Aunque la descripción que nos proporciona esta fuente es bastante detallada, nos parece significativa la ausencia de menciones a una puerta a la que llegase el camino de Matrera, así como la referencia a la Torre de la Traición, que el cronista local Mancheño y Olivares identificaba con la torre albarrana conservada en este frente sureste de la muralla): “Item está caída e derribada la torre que diz de la Traición desde la bóveda que corre a la iglesia de San Juán “.

Alonso-Ruiz, M. M.ª y García-Pulido, L. J. 2013: “Estudio histórico-arqueológico de la muralla sureste de Arcos de la Frontera (Cádiz)”, Arqueología de la Arquitectura, 10: e004. doi: http://dx.doi.org/10.3989/arq.arqt.2013.005

Fernán Ponce de León inició uno de los mayorazgos andaluces mas antiguos en torno a la ciudad de Marchena, señorío que recibe en 1309 de Fernando IV. Posteriormente se agregarán al mayorazgo, Mairena (1342) por merced de Alfonso IX, Bailén (1349) por compra a la corona, y Arcos (1440) concedida por Juan II, con el título de conde, a cambio del título de conde de Medellín.

Rodrigo Ponce de León III Conde de Arcos, II Marqués y I duque de Cadiz, adquiere los Palacios (1471) y Pruna (1482). Los Reyes Católicos le conceden la villa y título de Marqués de Zahara, título que llevarán los primogénitos de la Casa. De los Reyes Católicos también recibe la villa de los Casares (1493) con el título de conde, otorgándole el título de Duque de Arcos, en compensación por la incorporación a la corona del ducado de Cadiz.

En 1666 por matrimonio, se incorpora a la casa el título de Duque de Maqueda

Los Ponce de León son uno de los linajes implicados en la reconquista castellana de Al-Andalus que más poder catalizaron en el antiguo reino de Sevilla, junto con los Guzmanes de la Casa de Medina Sidonia, con quienes compitieron durante los siglos XV-XVI.

Esta estirpe, de origen gallego o asturiano, se afincó primero en el reino de León, prosperando a la sombra de la Corte, y luego algunos de sus miembros acompañaron las huestes que arrebataron Al-andalus al Islam, logrando tierras y honores.

En el siglo XIV se sudecieron las alianzas con los Guzmán, extinguiéndose la rama leonesa a mediados de la centuria, basculando la cabeza del linaje a Andalucía. Para paliar las pérdidas ocasionadas por la guerra dinástica castellana, y cubrir una deuda familiar, en 1387 se desprendieron de la aldea y castillo de Bornos (Córdoba) a la Casa de Alcalá. A caballo entre los siglos XIV y XV participarían de las banderías nobiliarias castellanas.

Logran el ducado de Arcos en compensación por la supresión del marquesado de Cádiz, que se incorpora a la Corona. Sus señoríos se extienden por las actuales provinicas de Sevilla (Marchena, capital del Estado ducal; Paradas, Los Palacios, Mairena del Alcor, Guadajoz, las dehesas de Pruna y de las Algámitas), Cádiz (la propia Cádiz, Arcos de la Frontera, Zahara de la Sierra, Rota, Chipiona y la Isla de León, hoy San Fernando, además de las poblaciones de la Serranía de Villaluenga: Villaluenga del Rosario, Ubrique, Benaocaz, Grazalema), Málaga (Casares con Manilva, Genalguacil, Jubrique), Almería (la taha de Marchena: Huécija, Terque, Benquerique, Illae, Alhama, Instinción, Rágol, Alsodux y Alhabia), Jaén (Bailén) y Badajoz (Villagarcía de la Torre).

El heredero del duque de Arcos llevaría el título de marqués de Zahara. De este modo, la rama principal de los Ponce de León fue propietaria del Señorío de Marchena (1309); el condado de  Arcos (1429); el marquesado de Cádiz (1471), luego convertido en ducado (1484) para posteriormente revertir al realengo; el ducado de Arcos (1489); el marquesado de Zahara (1492); el condado de Casares (1493); el condado de Bailén (1522) y el señorío de Villargarcía, cuando Luis Ponce de León, V señor de la villa, se casó con Francisca Ponce de León, hija del III duque de Arcos. A la muerte de la XIII duquesa de Nájera, Ana Manuela Sinforosa Manrique de Guevara y Velasco, dicho título recayó en el VII Duque de Arcos, cuya descendencia ostentó el XVI, XVII y XVIII ducado de Nájera, hasta que en 1780 se produjo la muerte de Antonio Ponce de León, XI duque de Arcos, y su Casa se incorporó a la de Osuna.

En 1408 el rey pone la ciudad en manos de su privado Ruy López Dávalos, para otorgarla a los Ponce de León en 1440, duques de Arcos, hasta bien entrado el siglo XVIII, alcanzando su cenit entre los siglo XV y XVII. En el siglo XV se fundaron los hospicios de los Franciscanos Descalzos y otro próximo a la Iglesia de San Pedro. El Ayuntamiento es trasladado a la Plaza del Castillo. La cárcel se traslada a una casa donde se construirá más tarde el Convento de Mercedarias Descalzas. En la Plaza del Castillo se situaron la alhóndiga y a su espalda la casa matadero.

A partir del siglo XVI se inicia la construcción del Convento de San Francisco (1510), el de religiosas de San Juan de Letrán (1539), el Hospital de San Roque y el de San Pedro. Igualmente se inicia la construcción de un nuevo matadero fuera de la Puerta de Jerez. Durante el siglo XVIII se produce una expansión urbana que supera la extensión de sus murallas árabes.

En 1706, Felipe V le concede el título de Noble y Fidelísima por su demostrada fidelidad a la causa en la guerra de sucesión. El terremoto de Lisboa de 1755, cambió su fisonomía, afectando a las Iglesias de Santa María, San Pedro y San Agustín, hundiéndose el muro norte del Castillo, que al caer al foso y enterrarlo, dio origen a la calle Nueva

Durante el siglo XVIII, la ciudad se desarrolla definitivamente fuera del recinto amurallado, surgiendo 3 enclaves: el barrio de la Corredera, el de más calidad, con las residencias de la burguesía, Hospital de San Juan de Dios, Pósito de Carlos III, Mesón del Duque e Iglesia de San Miguel; el barrio de San Francisco, en torno a la Iglesia de los Franciscanos del siglo XVI, en la que destaca la Capilla de las Aguas; y el barrio Bajo, cuyo origen puede estar en un asentamiento morisco en el actual barrio de Cómpeta.

1873. Arcos de la Frontera (IGN)

En el siglo XIX, además de la epidemia de fiebre amarilla y el paso de los franceses, que causaron daños en el Castillo y la Plaza, el hecho más importante para el patrimonio de Arcos es la desamortización de Mendizábal, la ciudad no parece experimentar ningún desarrollo importante, fuera de lo consolidado en el siglo XVIII, siendo lo más probable que se consolidaran con más caserío las barriadas ya existentes fuera del recinto amurallado. Se puede decir que ya a principios del XX el casco se ha consolidado. Se producen transformaciones de edificios religiosos y se ponen a la venta posesiones eclesiásticas rurales, que frenaron el incipiente desarrollo industrial, por la transformación de los promotores industriales en terratenientes.

1911 Arcos de la Frontera (IGN)

Las últimas décadas del siglo XIX están marcadas por un momento de estancamiento económico y de crisis social que estalla en continuas motines o insurrecciones como los sucesos de la “Mano Negra” o la “asonada a Jerez” en 1892. En esta última etapa del siglo XIX es cuando va a nacer un incipiente y cada vez más fuerte movimiento obrero, en torno a la “Sociedad Fraternidad Obrera” que va a aglutinar a una gran masa de la población dedicada a las labores del campo y a otros trabajos obreros y tradicionales,El comienzo del siglo XX no trae aparejado grandes cambios. Hasta la segunda década del siglo XX, no habrá un crecimiento poblacional cada vez más acuciante. En 1917, durante la gran riada, se derrumbará el antiguo puente de piedra y en 1920 se erigirá el actual puente colgante de San Miguel. Su construcción coincide con una etapa de paro y crisis al estar la economía local básicamente orientada al campo. La estructura de la propiedad de la tierra, en posesión de una minoría de la población, influirá en el desarrollo de la vida local, no ayudando a la calma social y desarrollando un aumento de la conflictividad durante la Segunda República española.

El golpe de Estado del 18.7.1936 y la posterior represión franquista, con al menos 87 arcenses asesinados abrirán paso a la dictadura y a los años del hambre​. Desde 1936 hasta prácticamente los 60′, Arcos estará dominado por la miseria y el paro agrícola, principales motivos por los que se convierte en una localidad que pierde población por la emigración de gran parte de sus jóvenes al extranjero o a las grandes ciudades españolas.En el período 1950-1970 se produce el mayor crecimiento de la ciudad con la creación de nuevas barriadas que se desarrollan de forma desordenada por el N y el E: La barriada de la Obra Sindical del Hogar y los barrios del Portichuelo, Barrio Bajo y Retiro-Feria. Las transformaciones de la trama urbana del recinto amurallado desde el siglo XVI han respondido básicamente a pérdidas de calles por construcción, incorporación al espacio libre de espacios privados o de espacios originados por desprendimientos de la roca. También se han realizado aperturas de nuevas calles o la configuración de plazas y espacios libres, aunque todas ellas han sido de relativa importancia en cuanto a la modificación de la trama existente.

No será hasta los años 60′ cuando comience una mejora de la calidad de vida, que trae consigo un desarrollo del sector turístico, siendo en el período 1950-70 cuando se produce el mayor crecimiento de la ciudad. Hasta principios de los años 60′ se configuró un anillo concéntrico de crecimiento. Pero es a partir de esta década, cuando comienzan a aparecer nuevas tipologías edificatorias (bloques y viviendas unifamiliares aisladas, pareadas y en hilera) levantadas sobre nuevos trazados, que amenazan tanto el original núcleo urbano amurallado, como la primera zona de crecimiento y el caserío tradicional.

Los avatares sociales de la primera mitad del siglo XX apenas generan modificaciones en las tendencias de crecimiento urbano del núcleo de Arcos. Las limitaciones topográficas, unidas a una especial coyuntura política y económica, frenan otras formas de ampliación del perímetro existente que no sean las de consolidar las barriadas surgidas a lo largo de los ejes históricos, colmatando vacíos urbanos que fijan el borde urbano en el eje de calle Molino hacia el O y a lo largo de la calle Pérez Galdós, hacia Levante. Este proceso de crecimiento, dilatado a lo largo del tiempo, permitió una perfecta adaptación de la edificación a las irregularidades topográficas, severas aunque menos acusadas que en el núcleo histórico original: se toman caminos históricos como ejes estructurantes del viario, se evitan laderas excesivamente pronunciadas, se decanta con el factor tiempo un proceso de adición de edificaciones edilicias de modesta formalización pero adaptadas de manera natural a las pendientes.

La segunda mitad del siglo XX asiste a un proceso de crecimiento del núcleo de Arcos que desborda los límites contenidos durante los decenios precedentes. Las Normas Subsidiarias de Planeamiento de 1986 permiten reconocer los límites de la ciudad que se consolida a partir del desarrollismo que siguió a la autarquía de la posguerra hasta las primeras actuaciones surgidas de los ayuntamientos democráticos. En el Barrio Bajo se supera la barrera fijada durante dos siglos en el hospital de la Caridad para construir dos barriadas desconectadas entre sí (barriada Juan Carlos I y en torno a la plaza Juan de Borbón) pero que mantienen en su escala doméstica y en la relación entre edificación y espacios libres la densidad edificatoria adecuada para generar nuevas centralidades.

En dirección Poniente, las líneas de crecimiento se bifurcan dejando entre ambas el Cerro de la Reina, de gran trascendencia paisajística y urbana.

Hacia el Suroeste, se colmata la avenida Miguel Mancheño como continuación natural de la calle Muñoz Vázquez y como apoyo del nuevo barrio de la Verbena, al Sur de este eje. Y hacia el Noroeste se mantiene la calle Molino como eje directriz, más allá de calle San Francisco, incluso superando la travesía para desarrollar el polígono Jadramil y la barriada de la Zorra. En este ámbito es posible reconocer en el trazado de las barriadas de la Paz y del Portichuelo una relación entre espacios libres y edificios que modelan formas ejemplares de implantación y que generan irrenunciables modos de convivencia y de relación vecinal.

El creciente uso del automóvil obliga a dotar la carretera Bornos-Jerez de los servicios que exige una travesía urbana de escala regional, aunque su rasante modificada genera una barrera física entre la ciudad y los crecimientos hacia el Oeste que la han superado. Las Normas Subsidiarias de 1986 reconocen la ciudad consolidada durante las desiguales ampliaciones conexiones entre las nuevas barriadas y la ciudad y a resolver la ausencia de dotaciones que estuvieron en el origen de estos crecimientos.

El Plan General de Ordenación Urbana de 1995 propone Unidades de Ejecución sobre Suelo Urbano que colmatan importantes vacíos urbanos, a la vez que define Sectores de Suelo Urbanizable Programado y No Programado que establecen las tendencias de crecimiento urbano que se consolidarán en la primera década del siglo XXI: resuelven en el Barrio Bajo la conexión en las traseras de la Iglesia de María Auxiliadora pero hacia el N y el O, parecen ignorar la sensibilidad topográfica y la necesaria prioridad de conexión entre partes de ciudad para producir un modelo urbano ajeno a sus formas tradicionales de asentamiento y de ocupación del territorio y de las laderas que ha sido analizado pormenorizada mente en otro apartado de este Estudio Previo.

En el siglo XXI se ha convertido en la entrada de la Ruta de los Pueblos Blancos y Conjunto Histórico-Artístico. Junto con sus magníficos paisajes, la hacen destino turístico de primer orden en la provincia de Cádiz, lo que constituye su principal fuente de ingresos.

Además, existe una incipiente industria vitivinícola, destacando por ser la primera bodega de Andalucía en producir vino tinto en época moderna.

En Febrero 2012, se aprueba en pleno municipal la constitución de la “Unidad Técnica para elaboración de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana”, integrada en el Área de Urbanismo, responsable de la redacción  del nuevo Plan General.

Durante el transcurso de elaboración del nuevo PGOU (Plan General de Ordenación Urbana) se considerará de gran importancia y repercusión la mayor participación posible por parte del colectivo ciudadano, que se producirá a partir de diferentes procesos participativos. Las aportaciones, sugerencias y alegaciones serán puestas en valor y en la medida de lo posible serán incorporadas a los trabajos de redacción del nuevo Plan General.

El planeamiento urbano no es un hecho científicamente reglado ni el resultado inevitable de un cuerpo legal. Ante todo, el Planeamiento es un compromiso político articulado mediante el acuerdo o pacto. La responsabilidad política del Planeamiento se materializa en su Redacción, Aprobación y fundamentalmente su Desarrollo y Gestión.

Simplificando, podríamos aislar en todo planeamiento urbano 2 objetivos primarios:

  1. Analizar y plantear soluciones a los problemas urbanos existentes (déficit, conflictos, insalubridad, segregación, destrucción patrimonial, incumplimiento de previsiones, etc).
  2. Prever, programar y estimar futuras necesidades.

Es decir, en el planeamiento urbano confluyen tanto el problema complejo de la renovación, conservación y transformación de la ciudad existente como el problema de concebir y proyectar la nueva ciudad.

Todo esto ha de materializarse en un determinado documento técnico legal (Plan General de Ordenación, en este caso) enmarcado dentro de un sistema de figuras de planeamiento de carácter jerárquico, definido por la Ley del Suelo, algunas de cuyas claves a continuación se desarrollan:

El Plan General es originario, ya que no requiere de una figura de planeamiento de jerarquía superior, a su vez es necesario ya que constituye la llave de los instrumentos de Planeamiento de Desarrollo. Además podemos decir que el Plan General es un instrumento de ordenación integral por lo que supone la expresión de un proyecto de ciudad, sirviendo de herramienta de expresión de la voluntad pública.

Este proyecto de ciudad ha de plasmarse en una propuesta que debe contemplar el diseño de los elementos clave de la estructura urbana por un lado y la previsión de transformación de los tejidos existente y de crecimiento, por otro.

El Plan, por consiguiente, no debe concebirse como una fotografía de un futuro deseable ni estructurarse como una yuxtaposición de políticas sectoriales (vivienda, infraestructuras…), sino que debe ser concebido como un conjunto de acciones a desarrollar en el tiempo conforme a un orden de prioridades establecido en función de la voluntad política del municipio.

La revisión del Plan General vigente surge de la existencia de problemas concretos que hoy es preciso resolver, y muy especialmente de aquellos que se derivan, aunque sólo de manera incipiente y en algunos casos, de la situación actual.

La consecuencia de esta situación, que viene prolongándose desde hace algún tiempo, es que todos los diagnósticos realizados hasta la fecha concluyen en la necesidad de reformular muchos de los aspectos del planeamiento actual que no se ha mostrado eficaz para la resolución de algunos problemas históricos de Arcos de la Frontera. Todos estos hechos hacen que el Plan General deba ser revisado para, de nuevo, ofrecer una idea general de la Ciudad que sea asumida por todos, así como para alcanzar unos objetivos más reales y ejecutables, objetivos que no pueden conseguirse por un simple expediente de modificación de Plan o de revisión de su Programa de Actuación.

De igual  forma un proceso de Revisión del Plan tiene la ventaja de abrir un proceso de coordinación y concertación con el resto de las Administraciones Públicas en lo que se refiere, básicamente, a la ejecución de infraestructuras. En buena medida los incumplimientos que se detectan en el Plan vigente se deben a la no ejecución de las infraestructuras públicas adscritas a otras administraciones.

Ante esta evidencia se trataría ahora de iniciar, primero un proceso de información y luego de coordinación y concertación con las distintas Administraciones Supramunicipales que permita establecer un programa de actuaciones públicas que se inserte y sirva de soporte al esquema territorial propuesto. La garantía de su ejecución mediante la firma de convenios de concertación de actuaciones dotaría al resto de las actuaciones propuestas en el Plan de un grado de certidumbre y viabilidad imprescindible para asegurar la consecución de los objetivos y finalidades perseguidas.

El origen del planeamiento municipal, que cuenta con aprobación oficial, y puede constatarse está datado a partir del año 1967 en forma de Planes Especiales (Planes Parciales actualmente) al no existir planeamiento de rango superior; y se han ido sucediendo hasta la fecha en la que se encarga la redacción las NNSS de Arcos de la Frontera en el año 1980Este planeamiento origen de los desarrollos urbanos que han derivado en los actuales barrios de la ciudad urbana que encontramos en la actualidad son los que se describen a continuación:

• Plan Especial de la Urbanización “San Rafael”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 20/04/67 B.O.P. 3/5/67.

• Plan Parcial de la Urbanización “Arcos de la Frontera”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 23/02/68 (condicional) B.O.P. 09/03/68.

• Proyecto de Ordenación de la finca “El Portichuelo”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 05/10/68 B.O.P. 16/10/68.

• Plan Parcial y Proyecto de Urbanización “El Santiscal”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 20/11/68 B.O.P. 15/12/68. Declarada de Interés Turístico Nacional.

• Proyecto de Alineación de “Las Callejas’’.

• Plan Especial y Proyecto de Urbanización “La Gallarda”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 20/04/71 (condicional) B.O.P. 07/06/71.

• Plan Especial de Ordenación Urbana “Zona de la Morena”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 11/08/71 (condicional) B.O.P. 23/08/71.

• Plan y Proyecto Especial de Extensión de “La Verbena”, aprobado definitiva por C.P.U. 30/11/72 (condicionado a las instalaciones).

• Plan Especial de Ordenación de la Finca “Santa Teresa”, aprobación definitiva por C.P.U. 31/07/73 (condicionado) B.O.P. 08/08/73. Condiciones: Presentación del proyecto de Urbanización. Depuradora y destino del afluente.

• Grado de Urbanización y disciplina urbanística del Planeamiento Parcial.

• Plan Urgente de protección. Dicho Plan debió ser redactado en 197576, por encargo de la Dirección General de Bellas Artes, a los arquitectos Doña Gloria Alcazar, D. Carlos Baztan y D. Carlos Lavesa.

Estos fueron utilizados como base para la redacción de las Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal para Arcos de la Frontera, iniciadas en el año 1980 mediante convenio entre la Excma. Diputación de Cádiz y el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, por el que se encarga la redacción de las éstas, a los arquitectos D. Gustavo Escartín y D. Ricardo Urgoiti, con la tramitación que se detalla:

  1. Acuerdo plenario de 22.9.1983, por el que se expone al público, con plazo de un mes, el Avance de las Normas Subsidiarias y se suspende el otorgamiento de licencias en las zonas que se delimitan.
  2. Anuncio a la exposición pública del Avance aparecido en el B.O.P. número 262, de 15.11.1983, y por Bando de la Alcaldía de 21 de Noviembre.
  3. Aprobación inicial por acuerdo plenario del Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera de 27.5.1985 exponiendo a información pública el documento de Normas Subsidiarias por plazo de 30 días, señalándose igualmente las áreas afectadas por la suspensión del otorgamiento de licencias.
  4. Anuncio de información pública de la aprobación inicial de las NN.SS. de Planeamiento aparecido en el Boletín Oficial de la Provincia de fecha 21.6.1985 y en el Banco de la Alcaldía de 27 de junio.
  5. Advertidas deficiencias en la documentación preceptiva se acuerda. nuevo plazo de información pública que se anuncia en el B.O.P. de 11.9.1985.
  6. Acuerdo plenario de 20.5.1986 del Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera aprobando provisionalmente las NN.SS.
  7. Aprobación definitiva por la Comisión Provincial de Urbanismo, en reunión celebrada el día 11.12.1987, con excepción de las deficiencias y modificaciones señaladas en los apartados 3º y 4ºde dicha resolución.
  8. Aprobación definitiva en Sesión Plenaria de fecha 11.4.1988 de la redacción definitiva del texto y planos de las Normas Subsidiarias.

Paralelamente a la elaboración, tramitación y aprobaciones descritas, se han realizado otros estudios relacionados con Arcos de la Frontera, aunque sin ningún rango legal, y que se basan en las siguientes temáticas.

En primer lugar en 1981, se encarga por parte de la Dirección General de Arquitectura del M.O.P.U., un estudio del Casco Histórico, encaminado al desarrollo de una Actuación Piloto. Dicho estudio fue adjudicado al equipo dirigido por el Arquitecto D. José Luis García Grinda. Se entregó la 1ª fase en 1983 y la 2ª en 1986, esta última a la Dirección General de Arquitectura de la Junta de Andalucía, a la que ya se habría transferido las competencias. El trabajo ha quedado posteriormente interrumpido por lo tanto no se ha realizado la 3ª fase. Dicho trabajo contiene un análisis pormenorizado de todas y cada una de las edificaciones del área, y es un buen documento de trabajo que sirvió de base para la definición del inventario de edificios de interés por las NN.SS.

Y en segundo lugar, en 1987, finalizó el otro trabajo, redactado por encargo de la Dirección General de Urbanismo de la Consejería de Obras Públicas y Transporte de la Junta de Andalucía, realizado por los arquitectos D. Juan Manuel Fernández Serdan y D. Rafael Van Baumberghen Hernández, siendo directora del trabajo la arquitecto Doña Rutina Fernández Ruiz. Se trata de un Informe-Diagnóstico Previo del Conjunto Histórico-arquitecto de Arcos.

Arcos de la Frontera PG 1995. Delimitación UE

Plan General Vigente de 1.995

A finales de la década de los 80′ se inician los trabajos de redacción del Plan General de Ordenación Urbanística en sustitución de las Normas Subsidiarias ya redactadas, designando para tal cometido al arquitecto D. José Luis Suarez Cantero. El documento iniciado por éste concluye con la aprobación del documento correspondiente al Avance en sesión plenaria de fecha 10.2.1990.

Posteriormente, como consecuencia del cambio de regidores municipales tras las elecciones municipales del año 1991, se estima oportuna la continuación de la revisión del planeamiento iniciada pero asignado al arquitecto D. Rafael González Calderón para tal cometido, culminando éste la elaboración completa hasta la aprobación definitiva del documento actualmente en vigor con la tramitación que se detalla:

  1. Aprobación inicial por acuerdo plenario del Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera de 21.12.1993.
  2. Aprobación definitiva por la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo con fecha 1.12.1994 a excepción de las modificaciones y subsanación de deficiencias reflejadas en la resolución del PGOU de Arcos de la Frontera.
  3. Publicación en B.O.P. de la provincial de Cádiz nº 12 de fecha 17.1.1995 de la aprobación definitiva.
  4. Aprobación definitiva por la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Texto Refundido del PGOU de Arcos de la Frontera en fecha 21.12.1995.
  5. Publicación en B.O.P. de la provincial de Cádiz nº 39 de fecha 16.12.1996 de la aprobación definitiva y las ordenanzas que lo integran del Texto Refundido.
  6. Inscripción en el Registro Autonómico de Instrumentos Urbanísticos, mediante resolución de fecha 13.7.2006, del PGOU de Arcos de la Frontera con el nº 1.310, en la Sección Instrumentos de Planeamiento del Libro de Registros de Arcos de la Frontera de la Unidad Registral de Cádiz.

Arcos de la Frontera. PG 1995 Usos Globales Núcleo principal

No se tiene constancia de inicio de tramitación alguna para la revisión o innovación del PGOU de Arcos de la Frontera desde la aprobación definitiva del TR del PGOU de Arcos de la Frontera en el año 1995 hasta el año 2006, momento en el que se inician los nuevos trabajos destinados a la nueva revisión de éste.

Es en esta fecha, noviembre de 2006, en la que se hace el encargo al equipo dirigido por el Arquitecto D. Ricardo Bajo Molina de la elaboración de los Estudios Previos y Diagnóstico de la Revisión del PGOU de Arcos de la Frontera, documento que se elabora y que no tiene continuación en nuevos documentos quedando paralizado hasta la presente fecha en la que se retoma con el documento que nos ocupa.

Avance PG 2014 Arcos de la Frontera. Modelo Ordenación Territorial Núcleo principal

Como consecuencia de la tramitación descrita, el Texto Refundido del PGOU de Arcos de la Frontera aprobado en el 21.12.1995 es el documento actualmente en vigor correspondiente al planeamiento municipal en vigor.

Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Arcos de la Frontera.

El Texto Refundido del PGOU de Arcos de la Frontera aprobado definitivamente en el año 1995 incluye la delimitación del Conjunto Histórico Artístico vigente hasta el momento. Dicho ámbito viene definido tras la declaración, en Decreto 617/1962, de 15 de Mayo, de Monumento Histórico-Artístico la Ciudad de Arcos de la Frontera “en todo el conjunto determinado por la vieja muralla definido por los restos que de la misma se conservan, limitando a E y O, por las peñas Vieja y Nueva, donde se hallan los acantilados, y al N y S, por las escarpas, hasta los restos de muralla” con los límites que se detallan en plano adjunto.

El Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Arcos de la Frontera se inicia con la designación del Arquitecto D. Pablo Diañez para la elaboración y redacción del mismo, llegando hasta su aprobación provisional, documento que es informado por parte de la Dirección General de Bienes Culturales mediante resolución de fecha 11.4.2002 en sentido desfavorable por las cuestiones en ésta reflejadas.

Posterior al decreto 617/1962 señalado, una vez aprobado el PGOU municipal y tras la aprobación provisional mencionada, la Junta de Andalucía, por Decreto 105/2004 de 16 de Marzo de la Consejería de Cultura, amplia la delimitación del Conjunto Histórico y lo dotó de un Entorno de Protección (BOP n. 74 de 16/04/2004).

Con esta delimitación de partida, se asigna al equipo técnico dirigido por el Arquitecto D. Ricardo Bajo Molina la elaboración y redacción del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Arcos de la Frontera con fecha 6 de octubre de 2.004, documento que ha derivado en los trámites que a continuación se detallan:

  1. Aprobación Provisional del PEPCHAF en sesión plenaria de fecha 22.10.2001 (BOP de 13/03/2007).
  2. Resolución de la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo de 30.1.2007 y 23.3.2007 por la que se aprueba definitivamente el documento salvo en el ámbito del SUP-1 “Cerro de la Reina” que queda suspendido por la necesidad de corregir una serie de deficiencias.
  3. Publicación en BOP de la provincia de Cádiz nº. 180 de fecha 30.8.2007.

Tras la aprobación y publicación del documento actualmente en vigor, se tramita por parte del Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera la subsanación de las deficiencias señaladas por las cuales se suspende el ámbito del SUP-1 “Cerro de la Reina” con el documento de cumplimiento denominado “DETERMINACIONES DEL PLAN ESPECIAL DE PROTECCIÓN DEL CONJUNTO HISTÓRICO DE ARCOS DE LA FRONTERA PARA EL SECTOR SUP-01, CERRO DE LA REINA” con el resultado que sigue:

  1. Aprobación provisional en sesión plenaria de fecha 28.6.2010.
  2. Resolución de la sección de urbanismo de comisión provincial de ordenación del territorio y urbanismo de fecha 12.4.2011 por la que se aprueba definitivamente el documento.

Plan Especial Protección Casco Histórico Arcos de la Frontera

Adaptación Parcial del PGOU a la LOUA

Con fecha 10.3.2009 se asigna al equipo técnico dirigido por el arquitecto D. Ricardo Bajo Molina la redacción del documento de Adaptación Parcial del PGOU de Arcos de la Frontera a la LOUA, formulada al amparo de lo dispuesto en la Disposición Transitoria Segunda de ésta, desarrollada mediante el Decreto 11/2008 de 22 de enero por el que se desarrollan procedimientos dirigidos a poner suelo urbanizado en el mercado con destino preferente a la construcción de viviendas protegidas. El citado documento, una vez elaborado y redactado conforme a las determinaciones de la LOUA, culmina con la aprobación definitiva de éste tras las fases que se detallan:

  1. Acuerdo de Junta de Gobierno Local de fecha 27.4.2009 por la que se somete el documento denominado “ADAPTACIÓN PARCIAL DEL PGOU DE ARCOS DE LA FRONTERA A LA LOUA” redactado por los Servicios Técnicos Municipales, al trámite de información.
  2. Aprobación definitiva del documento de “ADAPTACIÓN PARCIAL DEL PGOU DE ARCOS DE LA FRONTERA A LA LOUA” por acuerdo de pleno de fecha 28.6.2010.
  3. Inscripción en el Registro Autonómico de Instrumentos Urbanísticos con fecha 8.6.2011, del documento de Adaptación Parcial del PGOU de Arcos de la Frontera a la LOUA con el número 1.310.

Respecto al contenido del documento de Adaptación Parcial del PGOU, nos encontramos, en primer lugar, con una conversión de la literatura reglada incluida en la memoria del actual PGOU95 a la terminología y determinaciones que la legislación urbanística y sectorial en vigor establece.

Modificaciones del PGOU

Desde la entrada en vigor del Texto Refundido del PGOU de Arcos de la Frontera en el año 1995, el contenido de éste y sus determinaciones han sufrido modificaciones que afectan tanto a condiciones generales o particulares incluidas en las distintas ordenanzas como a la ordenación estructural mediante nuevas clasificaciones de suelos o alteración de las existentes.

Hasta la fecha en la que se elabora el presente documento, nos encontramos que muchas de las modificaciones del PGOU tramitadas por el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, se encuentran en distintos estados de tramitación. Algunas de ellas se han paralizado por distintos motivos urbanísticos y/o sectoriales, otras se encuentran actualmente en tramitación y las demás, han sido aprobadas por el órgano competente que corresponde.

En segundo lugar, se complementa e incluye toda la legislación y afecciones sobrevenidas que derivan en nuevas clasificaciones de suelos no recogidas en el PGOU95 y asigna las categorías de especial protección a los espacios así calificados.

En cuanto a las determinaciones de éstas, nos encontramos que algunas afectan únicamente a la redacción del contenido de las ordenanzas de aplicación en sus distintas categorías. Otras, en cambio, afectan tanto a la clasificación del suelo como a alteraciones de alineaciones, alturas o demás consideraciones que inciden en la documentación gráfica contenida en el PGOU y que se recoge en el plano adjunto.

Carta Arqueológica

En lo que se refiere a los yacimientos arqueológicos, el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera posee como documento de referencia el denominado como Carta Arqueológica Municipal (CAM), redactado por la Arqueóloga Dña. María José Richarte García, a quien se le adjudica la elaboración de ésta en Junta de Gobierno Local de fecha 5.12.2005 y que tras completa redacción queda depositada en marzo del año 2009 tanto en la Consejería de Cultura como en este Excmo. Ayuntamiento para su consulta y aplicación.

La citada CAM identifica los yacimientos arqueológicos incluidos en el T.M. de Arcos de la Frontera, localizados casi en su totalidad en suelo clasificado como no urbanizable, complementándose ésta, en cuanto a los yacimientos arqueológicos, con las determinaciones que establece el PEPCHAF y el anexo del PGOU de Arcos de la Frontera correspondiente que queda integrado en dicha carta.

Aún cuando en el proceso de Revisión del PGOU que se está realizando, se incluirá el documento medioambiental que corresponde, el Ayuntamiento de Arcos de la Frontera firmó compromiso de adhesión a la Carta de Aalborg en el año 2008 y al Programa de Sostenibilidad Urbana Ciudad 21 en al año 2008. En el año 2011 se iniciaron los trabajos de Diagnóstico Ambiental Municipal, con la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente y la Diputación Provincial de Cádiz que subvencionan el proyecto a partes iguales.

La finalidad del proceso es obtener un documento propuesta de Agenda 21 de Arcos de la Frontera, temático e interpretativo en torno a la situación medioambiental municipal, de donde resulte la planificación (planes, normativa, proyectos) que den respuesta a actuaciones sostenibles y que posteriormente surjan indicadores ambientales para su evaluación y desarrollo. Fruto de dicha colaboración se elabora en julio del año 2011, por parte de IBERMAD MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO S.L., el documento de Diagnóstico Ambiental

Mapa Acústico

En el año 2012 se realiza por parte de la empresa IBERMAD MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO S.L., informe de ZONIFICACIÓN ACÚSTICA DEL MUNICIPIO DE ARCOS DE LA FRONTERA.

El citado informe tiene por objetivo la asistencia técnica para la ejecución de la Zonificación Acústica a incorporar como mejora en el proyecto de Agenda 21 del Municipio de Arcos de la Frontera, además de dar un paso más en el cumplimiento de las obligaciones y necesidades que derivan de la Ley del Ruido y normas que los desarrollan.

Mediante convenio suscrito por el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, fundación ONCE, IMSERSO, Unión Europea y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional del año 2004, se impulsa la contratación, elaboración y redacción del documento PLAN MUNICIPAL INTEGRAL DE ACCESIBILIDAD de la ciudad de Arcos de la Frontera, asignando para tal cometido al Arquitecto D. Cesar Temblador Pereira.

EDUSI

La Diputación de Cádiz “lideró” la presentación de una Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (DUSI) de la que serán partícipes los municipios del área funcional de influencia de Arcos de la Frontera (Punto 3 del Anexo I de la Orden HAP/2427/2015 del 13.11.2015- Áreas Urbanas formadas por un municipio o conurbación de más de 20.000 habitantes y municipios periféricos de menos de 20.000 habitantes). Los municipios que integrarán la estrategia serán, además de Arcos de la Frontera: Algar, Benaocaz, Bornos, El Bosque, Espera, Prado del Rey, Ubrique y Villamartín (todas ellas pertenecientes a la comarca de la Sierra de Cádiz). 

Pero, no alcanzó la puntuación suficiente en la 2ª convocatoria. ¿Se presentará a la repesca, no?, son 15.187 viviendas catastrales y una población en torno a los 31.000 habitantes

Con una documentación espectacular y unas ideas tan claras como les ha dado el diagnóstico del Avance del nuevo Plan General, Arcos de la Frontera no puede quedarse sin líneas de financiación para sus proyectos territoriales. Ha dado el primer gran paso con los “asentamientos” irregulares, a raíz de la adaptación a la LOUA, y ahora, ha de ejercer su papel de cabecera territorial.

Felicitaciones y todo el apoyo. No ha hecho más que empezar el proceso… El proceso futuro urbanístico de Arcos, reclama atención en temas de:

  • Reconquistar Arcos como referencia territorial
  • Estrategias y objetivos de orientación
  • Carencias de la ciudad
  • Problemas con la vivienda
  • Centro Histórico
  • Movilidad
  • Turismo
  • Actividades económicas e Infraestructuras
  • Espacios Libres y Dotaciones Públicas
  • Los recursos hídricos
  • Crecimiento de la ciudad
  • Ocupación Difusa del Medio Rural
  • La participación ciudadana en el Plan

Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

YECLA

YECLA. Población (INE)

YECLA Pirámide de Población

YECLA. Paro

YECLA. Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Yecla es un municipio de 607,7 km2 y una ciudad española de la Comarca del Altiplano en la Región de Murcia. Situada en el extremo NO de la Región de Murcia, limita al E con la provincia de Alicante y al N y O con la de Albacete.

Yecla es el municipio más septentrional de la Comunidad Autónoma de Murcia, siendo tierra limítrofe con las provincias de Albacete y Alicante. El paisaje dominante lo forman sierras de moderada altitud, con direcciones predominantes SW-NE, que constituyen la prolongación estructural de las zonas externas de las cordilleras béticas (Prebético), con estructuras plegadas de estilo jurásico y vergencia al N. Las principales elevaciones de Yecla son la Sierra de Salinas (1.238 msnm en la Capilla del Fraile), Monte Arabí (1.068 msnm), Sierra de la Magdalena (1.038 msnm), Sierra de las Pansas (1.036 msnm), Cerro Picario (1.035 msnm) y El Puerto (1.030 msnm).La mayoría de montañas, que se levantan sobre el nivel del suelo a modo de islas, se hallan más o menos forestadas y separadas por amplios valles corredores, donde se localizan los cultivos. La vegetación natural principal está constituida por pinares (Pinus halepensis), más o menos densos; el resto lo forman matorrales o espartales de fisionomía arbustiva y ampliamente extendidos.

A lo largo de su milenaria historia, ha recibido numerosas denominaciones, todas ellas bien encaminadas, destacando el rasgo predominante en el paisaje y su repercusión económica. Así por ejemplo, en época romana, este término municipal, junto a otros, formaba parte del “Campus Spartarius”, por ser zona de gran abundancia de pastos. A finales del siglo XIX, aparece un nuevo nombre: “Tierras del Viñedo”, puesto que el paisaje, tras el tratado de vinos con Francia, debido a la crisis padecida en el vecino país, por efectos de la filoxera, hace que estas tierras deriven al monocultivo de esta planta. Por último, en la actualidad, recibe los nombres de “Tierras del Mueble” , debido a la gran industria floreciente y “El Altiplano”.

Sus principales actividades económicas son la industria del mueble, y la actividad vitivinícola, que cuenta con Denominación de Origen Protegida, galardonada internacionalmente. Ambas actividades económicas estuvieron vinculadas en su origen, pues la industria de la madera que se originó para la fabricación de barricas, evolucionó hacia la especialización en el sector hábitat. La ciudad cuenta con una riqueza en patrimonio histórico, arquitectónico, arqueológico y parajes naturales que, junto con el reclamo creciente del turismo enológico, le está suponiendo un tímido ascenso al sector turístico, aún poco desarrollado.

A lo largo de la historia, estas tierras poseen el privilegio de estar localizadas en una encrucijada de caminos de primer orden. Prueba de ello son los múltiples municipios con los que delimita: al N y NE con los de Almansa y Caudete, respectivamente (Albacete), al NO con el de Montealegre, de la misma provincia; al O y S con Jumilla (Murcia), y por último, al SE y E con los de Pinoso y Villena, ambos pertenecientes a la provincia de Alicante.

Esta situación de encrucijada, de enclave entre distintas regiones, ha creado una ciudad abierta, sobre todo en sus últimos decenios, al mejorar sustancialmente la infraestructura de carreteras. Este hecho, junto a la gran revolución industrial experimentada en la fabricación de muebles a partir de los años 60′, ha posibilitado el crecimiento de la ciudad en torno a los viales de comunicación. Los flujos de tráfico y mercancías han crecido notablemente. No hay duda de que esta ciudad, organiza un territorio que sobrepasa los límites estrictamente municipales. Es lugar de paso entre Levante y Andalucía, entre el interior meseteño y la costa mediterránea alicantina, no demasiado lejana. Ciudades como Albacete, Alicante, Murcia o Valencia, forman un cuadrante que tendría 100 kilómetros en cada uno de sus lados, y Yecla, privilegiadamente se encontraría en el lugar central, organizando su propio territorio sin permitir el fuerte tirón que desarrollan estas ciudades fundamentalmente desde la esfera comercial.

1856 YECLA

Su entorno urbano tiene un entramado en cornisa, marcado por la verticalidad de la geomorfología del término municipal, expandido desde el Cerro del Castillo hasta la cadena montañosa levantina y la meseta manchega.

A los pies del llamado Cerro del Castillo, y mirando al NE domina una extensa vega de más de 20 km de longitud y unos 6 km de ancha. Es uno de los típicos corredores con dirección NE-SO de las formaciones del Prebético Externo, en contacto con el dominio ibérico de la Meseta. A esta vega afluyen numerosas cañadas, formadas en las diversas alturas o sierras del término. De estas alturas, las principales son Sierra del Príncipe, Cuchillo y Lácera, situadas al N de la referida vega, y más atrás, hacia el NO, Tobarrillas y Marisparza. En la parte oriental destacan el Serral y la Sierra de Salinas, junto a la sierra de Enmedio. En la parte SO de la vega tenemos la Magdalena, Picarios y El Calderón, los Castillarejos y Algezares en el centro, y por último, el extremo más occidental está ocupado por las Moratillas, Atalayas y el Arabí.

La ciudad se encuentra en la ladera N del llamado Cerro del Castillo, ocupando actualmente el caserío las curvas de nivel desde 580 a 660 m. Este plano inclinado lleva a la ciudad desde la mitad del cerro antes mencionado hasta la vega, que sería el nivel de base.

El casco urbano de la ciudad está dividido en varios barrios: El Sol, García Lorca, Las Herratillas, La Alameda, San Cristóbal, Justina, Cayetano de Mergelina, Santa Barbara y la Decarada.

Posee además una pedanía, Raspay, ubicada 23 km al S de la capital municipal, limítrofe con la localidad vecina de Pinoso.

YECLA. Término municipal

Paleolítico.

Los restos arqueológicos más antiguos de Yecla son del Paleolítico Superior (30.000 aC), situados en los parajes de La Fuente y El Madroño. Las culturas de este periodo fabrican utensilios con materiales líticos, por lo que es fácil encontrar en superficie materiales de sílex trabajados para construir puntas y cuchillos.

Neolítico y Eneolítico

Al entrar en el VIII milenio aC la evolución cultural da paso a otra de las grandes épocas de la Prehistoria: el Neolítico. De una economía basada en la recolección y la caza se pasa a otra, en la que se comienza a domesticar a los animales y a dominar los sistemas de cultivo. Todo ello originará asentamientos más prolongados en el tiempo, que derivarán en el nacimiento de los poblados. En estos poblados aparecerán 2 nuevas técnicas que representan los cambios en la producción material neolítica: el pulido de la piedra y la alfarería. Otra de las características de este periodo son las manifestaciones de arte rupestre. Yecla cuenta en el Monte Arabí con varios abrigos rocosos decorados con pinturas de arte rupestre. Entre éstos destacan los Cantos de la Visera I y II, que fueron en 1912 las primeras encontradas en la Región de Murcia y junto a todas las del arco levantino español la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad a las pinturas rupestres en el año 1998.

El siguiente periodo, denominado Eneolítico (3000 aC), está marcado por la evolución tecnológica que supone descubrir la metalurgia. Además de la sustitución de la piedra por el cobre en la fabricación de útiles, este periodo contempla otras características sociales:

  • La vida urbana se desarrolla. Yecla cuenta con 2 asentamientos en llano: La Balsa y La Ceja. En estos yacimientos se hallan abundantes cerámicas decoradas.
  • Los rituales funerarios pasan a ser colectivos. En las cuevas de La Atalaya y de la Sierra del Cuchillo se encontraron manifestaciones de estas prácticas. Junto a los cuerpos se depositaban ricos ajuares funerarios, compuestos básicamente por abalorios, hachas y cerámicas.

Edad de los Metales

La Edad del Bronce (II milenio aC) se caracteriza por la dominación de la metalurgia del Bronce (aleación de cobre y estaño). Este periodo proporciona a Yecla un conjunto interesante de yacimientos, ya que por su emplazamiento se encontraba en comunicación con la cultura del Argar (área almeriense), el Bronce manchego y el Bronce levantino de Valencia. Esta mezcla de culturas ha propiciado que la Edad de Bronce en Yecla presente características propias de las tres áreas.

De la totalidad de yacimientos destaca el del Cerro de la Campana. A escasos kilómetros del centro de la ciudad, es un claro ejemplo de asentamiento de este periodo. El espacio se divide en 3 áreas: el cerro, donde se sitúan las viviendas y la industria; el monte bajo, para la caza o pastoreo; y la llanura, destinada al cultivo de cereal. Pero hay otros muchos yacimientos, como: Arabilejo, Castellar y Pulpillo, todos cerros fortificados; o La Perdiz, Monte Felipe, Las Moratillas, El Portichuelo, con abundantes restos de cerámica e industria lítica.

Cultura íbera

La cultura íbera comenzó en el s VII aC, y dejó en el Altiplano de la Región de Murcia un interesante conjunto de poblamientos. La cultura íbera del Sureste peninsular engloba Alicante, Murcia y parte de Albacete, por tanto el área de Yecla posee las características comunes de las tres zonas. La construcción de casas de adobe en los cerros y su actividad alfarera han legado un patrimonio arqueológico de gran valor para el conocimiento de estos pueblos.

Entre las manifestaciones artísticas encontradas de la cultura íbera priman las esculturas de Damas, con una gran semejanza al estilo fenicio y griego. Esta influencia se debe al continuo flujo de relaciones comerciales y culturales en las zonas ribereñas del Mediterráneo. Yecla presenta en la cara SO del Cerro del Castillo un antiguo santuario íbero, emplazado en la Cueva de la Zorra. El yacimiento contenía varios objetos destinados al culto. Entre ellos platos decorados con motivos geométricos y vasos de libaciones.

Época romana

La conquista del territorio peninsular y su posterior anexión al Imperio Romano alteran levemente la articulación social de los antiguos pobladores íberos del Altiplano. Yecla, por su situación geográfica, sirve de puente entre las comarcas del centro de la Meseta, el Levante y Andalucía Nororiental. Prueba de ello son los tramos conservados de la Vía Augusta, que atraviesa los 3 territorios.

La actividad sigue siendo, predominantemente, agraria. Se desarrollan una serie de villas rústicas entre las que sobresale el conjunto de Torrejones. Este yacimiento romano, situado muy próximo al actual núcleo urbano de Yecla, destaca por su extraordinario mosaico. El hallazgo fortuito se debió a unos trabajos agrícolas, y fue el profesor Nieto Gallo quien procedió a la excavación para su posterior exhibición en el Museo Arqueológico Municipal ‘Cayetano de Mergelina’.

El sistema monetal romano tenía como patrón un lingote de cobre de unos 2 kilos, conocido como as. Esta moneda presentaba múltiples subdivisiones como el sestercio, el denario, el antoniniano, o el folis. En Yecla se encontró un conjunto de 9 monedas conocido como Tesorillo de los Torrejones, que ayudó a fechar la ocupación del yacimiento de la villa romana.

Las creencias religiosas de Roma se extendieron a todo su orbe, al igual que el idioma o la moneda. Se asimilaron los nuevos dioses, implantándose el culto y los ritos. El amuleto de bronce de la Casa de las Cebollas, encontrado en un paraje cercano a Yecla, es un claro ejemplo de la normalización de la fe romana en las gentes del Altiplano. Tiene  forma de ‘Y’, y con él se rendía culto a Príapo, dios menor romano. Según el culto, este dios protegía las cosechas y ahuyentaba el mal de ojo.

En Yecla también se han encontrado restos de ritos funerarios en época romana: la inhumación y la incineración. Los restos del cuerpo incinerado reposaban en una urna dentro de un nicho sellado por una lápida. En ésta se hacía constar nombre, edad, sexo y cargo del difunto. En las Casas de Almansa han podido hallarse vestigios de incineraciones, una lápida de mármol con la inscripciones y algunas urnas. El conjunto del Pulpillo, de edad más tardía, presenta un conjunto de fosas excavadas en la roca y cubiertas con una teja. En su interior se hallaron ajuares funerarios compuestos por cerámicas de Terra Sigilata.

Alta Edad Media (siglos VIII-XIII)

La comarca entra en declive a partir del s VI dC, debido a la situación de inseguridad que se vive en toda la Península por la expansión del Imperio musulmán en el Norte de África. En el año 711 los musulmanes entrarán en la Península Ibérica, y toda la zona estará en su poder hasta el s XIII. Entre los s VIII-X la zona se encuentra prácticamente despoblada. Apenas se conservan restos de algún asentamiento ocasional en las inmediaciones de la actual ciudad de Yecla.

A partir del s XI comienza a resurgir la ciudad con la construcción de una fortificación en el Cerro del Castillo durante la pertenencia a la Taifa de Denia. Es en estos momentos cuando se acuña el topónimo de Yakka, que dará origen a la actual Yecla. La población no se forma como una medina, sino más bien como un hisn (castillo) en un cerro próximo, y en torno a su protección se agrupan pequeños poblados de actividad agraria. Con la unificación almohade a mediados del XII, la población de Yakka sufre un impulso en su desarrollo gracias a su estratégico valor geográfico. Administrativamente se constituirá como una de las cabezas de la Cora de Tudmir. En esta época nacen las alquerías de Los Torrejones, El Peñón o El Pulpillo; cuyos yacimientos muestran signos de reutilización de materiales romanos por parte de los constructores árabes.

El Cerro del Castillo y el casco urbano de Yecla han legado multitud de piezas de este periodo. Un ejemplo de ello son las piezas de ajuar doméstico encontradas en un ocultamiento dentro de un silo para almacenar grano. Los ocultamientos eran huecos en los que se podía guardar una parte de la cosecha para conservarla mejor. En esta ocasión, incluso se guardaron las herramientas de trabajo. Este hallazgo permitió a los arqueólogos avanzar en el conocimiento de los antiguos pobladores de Yakka. El ajuar doméstico contenía piezas de piedra caliza, cuero y madera; metales, cerámicas, vidrios y semillas. Estos restos, y otros más de época musulmana de Yecla, se encuentran expuestos en el  Museo Municipal de Arqueología.

Época Cristiana

Así, cuando en la 2ª mitad de siglo se produce la incorporación del Reino de Murcia a la Corona de Castilla, el núcleo había de tener ya poca importancia.

La despoblación del arrabal islámico existente al norte del castillo está constatada por los estudios arqueológicos, en una tónica general de huida de la población musulmana en todo el territorio, lo que se unió a la incapacidad castellana por establecer nuevos colonos en las tierras conquistadas, demasiado peligrosas y demasiado expuestas entre potencias políticas con las que no siempre se tenían relaciones pacíficas, como Aragón o el tradicional enemigo reino de Granada.

Sin embargo, el infante don Manuel, hermano del rey Alfonso X el Sabio y primer señor de Villena, apostó decididamente por la repoblación de sus territorios, entre los que se encontraba el antiguo enclave andalusí de Yakka, al cual le concedería el fuero de Lorca en 1280. Pero sería su hijo don Juan Manuel, el verdadero impulsor de la repoblación bajomedieval del lugar, afirmando la consolidación del asentamiento y organizando el concejo.

Baja Edad Media (Siglos XIV-XV)

La paulatina reconquista del territorio peninsular por parte de los cristianos llega a Yecla en 1243. El príncipe don Alfonso, futuro Rey Alfonso X el ‘Sabio’, toma posesión de Castilla y anexiona el reino de Murcia tras el Pacto de Alcaraz, firmándose posteriormente el Tratado de Almizra con Jaime I para fijar las fronteras de los reinos de Aragón y Castilla. Un nuevo núcleo de población pasa a asentarse en la ladera N del cerro. La repoblación se lleva a cabo por castellanos para afianzar la reconquista. Los límites de la ciudad medieval se situarán entonces entre la Cruz de Piedra y el Cerro del Peñón.

En su resurgimiento, a mediados del s XV, la ciudad cuenta con unos 1.500 habitantes. La titularidad de la villa pasó a manos del marqués de Villena, don Juan Manuel. Posteriormente perteneció a su corregimiento, y así permaneció hasta el año 1746. Yecla conoció una fase de esplendor y desarrollo urbano en el s XVI, durante el reinado de Carlos V y Felipe II. La arqueología ha rescatado la necrópolis cristiana bajo-medieval, hallada en el solar del cementerio eclesiástico. Se encontraron materiales en cerámica y monedas que datan del último cuarto de s XV. La conocida como Iglesia Vieja o Parroquia de la Asunción debió comenzarse en esta época, ya que la nave central es de estilo gótico, aunque el ábside y la torre, de terminación posterior, son renacentistas.

Siglo XVII

El s XVII fue un siglo de recesión en casi toda Europa. Estuvo marcado por crisis económicas generadas por la dura transición del feudalismo del Antiguo Régimen al liberalismo; y agravado por las malas cosechas y epidemias que devastaron la población. En este sentido Yecla no fue una excepción. La población se redujo drásticamente, debido en parte a las epidemias y a las crisis famélicas pero, sobre todo, a los decretos de expulsión de los moriscos del reino de Murcia a comienzos del s XVII.

1788 YECLA

Siglo XVIII

La siguiente centuria, en cambio, fue de prosperidad y desarrollo para la villa de Yecla. El crecimiento de la población queda constatado en el censo del marqués de la Ensenada en 1755. En ese año hay en Yecla 6.608 habitantes, según los datos oficiales. De los cuales 3.344 son hombres y 3.264 mujeres. Los censos posteriores de Aranda y Floridablanca muestran una tendencia alcista de la población, llegando casi a los 10.000 habitantes.

La expansión urbana se proyecta al N, con un trazado equilibrado de calles y plazas. Se edifican la Iglesia de la Purísima y casonas solariegas blasonadas, donde habitan las clases dominantes de la sociedad yeclana. La basílica arciprestal de La Purísima o Iglesia Nueva se comenzó a construir en el 1775 y llevó casi un siglo su terminación. El templo está coronado con una cúpula semiesférica decorada exteriormente con un original mosaico. Fueron responsables de su construcción el arquitecto José López y Mauro Minguet.

Un acontecimiento que marca socialmente el s XVIII son los pleitos de hidalguías. La condición de hidalgo confería una serie de privilegios y prerrogativas, tales como no tener que prestar servicio militar, no poder ser encarcelado por deudas, no sufrir embargos de armas, o el uso del distintivo de Don delante del nombre. El medio centenar de familias procedentes de Castilla que habían participado en la Reconquista de Yecla tenían pretensión de hidalguía pero, debido a la desaparición de los documentos que lo probaban, tuvieron que pasar por varios procesos a lo largo del siglo. Finalmente Carlos III ratificó la hidalguía de 44 vecinos.

Un edificio destacable construido en este siglo es la casa Palacio de los Ortega, que actualmente alberga el Museo Arqueológico, una sala de exposiciones de pintura, el Museo Etnológico, el Archivo Municipal y la Biblioteca. Un personaje ilustre de la Yecla de este siglo es el pintor Aguirre, que hace numerosos retratos de Carlos III y es compañero de Goya.

Siglo XIX: el desarrollo de la industria vinícola

El s XIX se inicia con convulsiones. Yecla es invadida por tropas de Napoleón el 9.1.1812. Se calcula que unos mil yeclanos participan en la Guerra de la Independencia y son muchas las víctimas en los saqueos y represalias francesas. Para conmemorar estos acontecimientos nacieron las fiestas de Los Judas, a principios de mayo. Las tropas españolas mandadas por el general Miralles luchan contra los franceses para expulsarlos de Yecla. La vuelta a la soberanía española no supondrá para la ciudad beneficio alguno. Con Fernando VII las represalias absolutistas son duras, al haber jurado Yecla la Constitución de Cádiz en el Trienio Liberal.

Entre los males de la villa a lo largo del siglo se encuentra la hostigación por grupos de bandoleros y por partidas armadas de carlistas, seguidores del infante Don Carlos de Borbón. Los padres franciscanos son expulsados por desórdenes políticos el 7.3.1836, y su monasterio queda abandonado. Por último, varias epidemias de cólera sumen al pueblo en un estado de decadencia.

Finalizando el siglo se produce un periodo de riqueza (1856-1890). Gracias a la plantación de vides se potencia la industria vinícola y llegarán a la ciudad los Padres Escolapios, entre los que encontramos a grandes pedagogos, como el padre Carlos Lasalde. Ellos educarán a las posteriores generaciones de niños yeclanos. Aprovechando la bonanza económica se concluye la construcción de la Iglesia Nueva. Una fecha muy importante que no podemos pasar por alto es el 3.12.1878, cuando por Real Decreto el Rey Alfonso XII concede a Yecla el titulo de ciudad. A finales de siglo Yecla llega a los 19.000 habitantes, quedando coronada la última década del XIX con la llegada de la luz eléctrica a la ciudad.

Siglo XX: el florecimiento de la industria del mueble

El s XX se inaugura con avances como el ferrocarril que une Jumilla y Yecla; el primer periódico local, El Eco Regional; el cinematógrafo; y el primer vehículo a motor que pasea por sus calles. La década de los 20′ fue de prosperidad para el pueblo. En estos años se dota a la ciudad de las infraestructuras necesarias para llevar el agua potable y el alcantarillado a las casas. Gracias a vides traídas de América se vence a la plaga de filoxera, que amenazaba la producción de vino. Además se instalan los primeros talleres de ebanistería con mano de obra sobrante del sector vinícola. Ésta será la Yecla que inmortalizará Azorín en sus escritos.

La Guerra Civil, al margen de la pérdida de vidas, se cobró varias iglesias y los archivos eclesiásticos. En las décadas de los 50′ y 60′ se apuesta con éxito por una industrialización basada en la fabricación del mueble. Se crean Mercados y Ferias del Mueble para dar proyección a las creaciones locales. Y se realizan escuelas y centros de formación profesional para abastecer de trabajadores cualificados al sector. En la actualidad existen más de 400 empresas dedicadas a la fabricación de muebles, auxiliares, tapizados y empresas afines a la madera, que han convertido a Yecla en un enclave industrial de gran importancia en la Región de Murcia.El Castillo de Yecla

En lo alto del cerro se construye una alcazaba en lugar muy estratégico. Los fines son puramente defensivos y de control de ruta. El caserío comienza a crecer fuera de la fortificación. A extramuros, se forma un primer arrabal. Hasta aquí todo tiene un curso lógico, pero ¿por qué este crecimiento hacia el N? No es, ni mucho menos, un capricho de los moradores instalar la ciudad con esta orientación. Se pierde el gran soleamiento que reciben las ciudades fijadas en la solana, las casas ganan un mayor aumento de humedad. También se expone la ciudad al azote de los fríos vientos meseteños del invierno. Por otro lado, observamos que en la vega existe peligro de inundaciones por el drenaje de las ramblas que desembocan en ella. Ante estos factores negativos, aparecen otros que dan una explicación a esta particularidad. Por un lado, las tierras más fértiles y con posibilidades de regadío están al N en la vega, el nacimiento de agua del Cerro de la Fuente está también al N, y por último, la llegada de grandes vías de comunicación procede de corredores que miran al N. La ciudad no puede crecer de espaldas a la llegada de sus visitantes.

El castillo de Yecla se situaba sobre un plano irregular, adaptado al terreno, por lo que presenta una planta ligeramente triangular, inscrita hacia la ladera sur del cerro.

En su fachada norte, dada la configuración topográfica, se dispusieron 2 grandes torreones de esquina en los extremos O y E, mientras que la cortina que se extiende entre ellos presenta otras 3 torres cúbicas adosadas al muro.

Los lienzos del S y el E, por ser mucho más difícil el acceso por cuestiones orográficas, presentan una disposición defensiva más sencilla, reduciéndose en la práctica a la existencia de la muralla.

El interior del área fortificada quedaba dividido en 2 partes. Una, a modo de recinto principal, se situaba en el sector E, delimitada por los muros exteriores de la fortaleza y por una serie de estructuras internas que incluían una gran cisterna rectangular (con unas dimensiones de 10 x 3 m); se trataba, al parecer, del área de servicios y su espacio residencial. Mientras, el otro reducto, que se extendía hacia el centro y el extremo SE, quedaba constituido como albacar, para el refugio del ganado y la población en tiempos de peligro. Las estructuras defensivas se construyeron mayoritariamente con tapial en diferentes variantes.

La fortaleza remonta sus orígenes a una fecha indeterminada que se puede situar en torno a los siglos X y XI dC. Gracias a las reiteradas investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en los últimos años, sus hoy ruinas han revelado diferentes datos que profundizan en los orígenes del poblamiento islámico de Yakka, topónimo origen de la actual Yecla.

Desde su estratégico emplazamiento se controlaba la ruta que comunica, por el interior, Andalucía con el Levante, así como la vía que enlaza la Meseta con el Mediterráneo.

El castillo de Yakka era entonces un “hisn”, o castillo rural que además de ejercer un control militar sobre el territorio y las vías de comunicación, daba un espacio defensivo a las gentes que vivían en la misma población y las áreas rurales circundantes. Precisamente la inseguridad en la zona se acrecentó durante la primera mitad del siglo XIII por la situación fronteriza con los reinos cristianos.

Si los habitantes musulmanes se habían establecido hacia el S del castillo, los cristianos lo hicieron al N. Aunque se perdieron ciertas condiciones climatológicas beneficiosas para la vida cotidiana, las tierras más fértiles y propicias a la irrigación están situadas en la zona septentrional del cerro, y la llegada de las principales vías de comunicación se producía también por este sector.

Preocupado por la seguridad y defensa de los vecinos es a don Juan Manuel al que se le atribuye el mandato para construir una 2ª línea de muralla, que hubo de realizarse entre los finales del s XIII y los comienzos del XIV. El nuevo muro se extendía por el llamado paso de la bandera, y discurría por la parte NO del cerro. Protegía así a la por entonces pequeña población y reforzaba el sector más débil de la fortaleza.

A comienzos del s XV, la pujanza demográfica del núcleo llevó a un desplazamiento del centro urbano hacia las faldas del cerro, en torno a dos áreas que iban a quedar unidas: Santa Bárbara al O y un nuevo espacio surgido al E, donde se configuraría la plaza Mayor. Pero fue a finales del s XV cuando se produjo la pérdida de la importancia militar que hasta entonces había tenido el castillo de Yecla.

Las causas principales fueron la incorporación del señorío de Villena a la Corona, y la atenuación del peligro fronterizo a causa de la conquista de Granada y la unificación de las casas reales de Aragón y Castilla. Con ello, las zonas urbanas inmediatas a la fortificación, enclavadas en los difíciles riscos del monte, se desplazaron ya decididamente hacia los pies del cerro, dando paso a un asentamiento de la población sobre unos espacios más amplios y de más cómodo acceso. Fue aquí cuando comenzó el progresivo pero inexorable abandono del castillo.

Francisco José Morales Yago, Doctor en Geografía, amplio especialista en el territorio de Yecla, tiene múltiples publicaciones con el foco en Yecla. Entre ellas destacamos «Globalización y ciudad en Yecla y su área de influencia», “Introducción al estudio del paisaje urbano de Yecla”, “El Casco antiguo de Yecla, un espacio urbano estancado. Propuestas para su recuperación integral” , del que entresacamos:

“…El Casco antiguo en el Conjunto urbano actual.-

En la actualidad, el rasgo más destacado en el conjunto urbano de Yecla es el contraste entre los barrios ubicados en ladera y piedemonte del llamado ” Cerro del Castillo” y los asentados en las zonas bajas o de Vega, por otro lado la compacidad del caserío es enorme, el aprovechamiento máximo del suelo ha hecho que la ciudad crezca más en altura que anchura, con la casi total ausencia de amplios espacios de ocio.

El crecimiento de la ciudad se ha visto afectado por varios factores:

– La existencia de Agua. La fuente principal que abastece la ciudad queda situada al Norte de la misma, este hecho ha influido notablemente en la ubicación de la ciudad a la Umbría del Cerro, con los consiguientes inconvenientes desde el punto de vista climatológico: Vientos fríos, falta de soleamiento y humedad, etc.

– La barrera topográfica del Cerro del Castillo. La falta de accesibilidad dificulta la expansión del núcleo con dirección sur.

– Presencia de Tierras de Cultivo. La llamada Vega constituye una amplio colector o zona de drenaje desde la edad media se trata de una zona de regadíos, con tierras de primera calidad, al estar situadas al norte de la ciudad han efectuado un prolongado ” tirón” de los habitantes, en la actualidad este espacio por excelencia de gran rentabilidad agraria esta pasando a formar parte de un gran cambio en los usos del suelo. orientados a la instalación de viviendas unifamiliares aisladas de carácter residencial o veraneo.

– Vías de acceso. Las carreteras o vias de comunicación tienen una forma tentacular, penetrando por el límite norte en la ciudad, la orientación sur ha quedado relegada.

– Barrera Física del Tren. Hasta el año 1969 se mantiene la línea de tren que cierra todo el crecimiento noreste de la ciudad, por causas psicológicas nadie se instala “al otro lado de la vía”.

– Barrera física del nuevo cementerio. En 1833 se traslada el cementerio desde el centro de la ciudad hasta la zona conocida por ” Las Pozas” , este hecho determinará el cierre de la ciudad por su extremo Sur.

El resultado de todo ello es la configuración de un casco urbano de forma alargada, la ciudad ha crecido más hacia los extremos, sobre todo en la parte Este en donde existe más suelo, destacando varias áreas urbanas:

Yecla. Planificación urbana, según Francisco José Morales Yago, Introducción al estudio del Paisaje Urbana de Yecla (1991)

En Yecla, observamos en la ciudad la existencia de 3 tipos de trama o planificación urbana.

1 El recinto medieval.

Representa los barrios de mayor antigüedad del casco urbano. Recoge desde la fundación de la ciudad en época musulmana (s. X-XI), hasta la nueva planificación del “Siglo de las Luces” (XVIII). Topográficamente, ocupa las áreas más elevadas del casco urbano, entre las hipsohipsas 620-660. El rasgo fundamental es un conjunto de calles laberínticas, angostas y retorcidas. El trazado es irregular, aunque siempre existe una gran adaptación de las calles a la orientación S-N, debido a las torrenteras que descienden desde lo alto del cerro a la vega. Por lo tanto, esta zona no registra inundaciones nunca, debido a sus grandes pendientes. Tenemos el ejemplo de calles como Ramblizo, Jumilla o La Rosa.

El ambiente de estas calles tiene un tono privado, hermético. Las casas sufren desniveles, se cimentan sobre la roca. Por ejemplo, en la calle Inventor Daza, hay calles en recodo que vuelven sobre sí mismas, callejones sin salida que forman plazuelas con breves ensanchamientos, como la Plaza Bailén, Rincón, etc.

Destaquemos seguidamente algunos topónimos, nombres de calles que reflejan fielmente su fisonomía:

Rasgos geográficos: Casas Altas, El Peñón, Cerro, Salsipuedes y Arrabal (esta última desaparecida).

2 El Ensanche.

Representa una nueva visión de concebir la ciudad. Estamos ante un desarrollo racional y ordenado, representado por el plano ortogonal o en cuadrícula, calles anchas y rectas que se cortan de forma paralela.

Tiene su origen y desarrollo a partir del siglo XVIII hasta la actualidad. El ensanche conecta la ciudad medieval con la vega. Las actuales calles de El Niño y Hospital recibieron en el pasado el nombre de Calle Nueva (año 1588) porque separan la trama irregular del ensanche propiamente dicho.

Gremiales: Carnicería, Jabonería.

El rasgo de ser un lugar alto y de pendientes repercute en la ausencia de lluvias cuando llegan épocas de máximo drenaje.

Dentro de la gran extensión del Ensanche, destacamos el centro del mismo: calle Rambla-San Francisco Callejón Ancho. Esta área urbana recoge toda la vida cultural y administrativa de la ciudad, así como la mayor densificación de equipamientos. También ha recibido los mayores efectos de la especulación incontrolada.

3 Los barrios periféricos.

Estamos ante la ciudad construida en los últimos años, y más concretamente a partir de los años 60′, época del primer florecimiento industrial de la ciudad, debido a la elaboración de muebles.

Destacamos la presencia de una serie de barrios conectados, por un lado al ensanche, y por el otro a las afueras de la ciudad. Falta de equipamientos y un aspecto de ciudad-dormitorio, en donde las relaciones de vecindad están olvidadas, son los rasgos más destacables. Entre este anillo exterior de barrios destacamos García Lorca, Estación, Herratillas y Barrio del Sol, este último mucho más conectado y con grandes perspectivas en la mejora de calidad de vida. Abundan en todos ellos las viviendas de protección oficial.

La construcción urbana.

Tres son los elementos que integran la construcción urbana, el entramado, la tipología de los edificios o viviendas, y el volumen de la edificación o densificación urbana.

1 El entramado urbano.

El entramado consiste en la forma de ordenarse y agruparse los edificios en el interior de la ciudad. Esta ordenación, ni es la misma en todas las partes de la ciudad, ni se ha efectuado siempre de igual modo, sino que ha evolucionado con el paso del tiempo, según las distintas tendencias urbanísticas. En el caso de Yecla podemos encontrar, a través de la manera de disponerse los edificios y la intensidad de ocupación del suelo, 2 entramados: cerrado y abierto.

  • Entramado cerrado.

Son los edificios situados unos junto a los otros, de manera continua, las típicas manzanas compactas, buscando una continuidad de fachada, dejando pequeños patios interiores. Es el entramado más destacado de Yecla, tanto en el barrio medieval, con un caserío muy compacto, con líneas de fachada diferentes, como en el ensanche, con una misma línea de construcción, encontramos este tipo de planificación.

  • Entramado abierto.

Los edificios se disponen de manera aislada o adosada, dejando espacios libres entre ellos. En Yecla, este tipo de construcción lo encontramos en los barrios de más reciente creación, por ejemplo, el Barrio del Sol, integrado por bloques de viviendas multifamiliares, García Lorca… También lo encontramos en la creación de viviendas unifamiliares a modo de bungalows, como por ejemplo la cooperativa de viviendas ” Miguel Palao” , o “Las Herratillas” .

Características de las viviendas.

El INE posee una de las mejores fuentes de información para conocer, tanto el volumen como las características de la vivienda. Vamos a tomar como referencia y metodología de trabajo la comparación entre la media provincial y el núcleo de Yecla. Aunque sabemos que los datos son aproximados y están sujetos a posibles cambios, esta comparación nos permitirá obtener resultados bastante aproximados a la realidad. Tras mostrar los datos del INE, pasaremos a conocer, de una forma más subjetiva, el espacio urbano, estudiándolo de forma perceptiva.

Yecla. División en sectores urbanos, según Francisco José Morales Yago, Introducción al estudio del Paisaje Urbana de Yecla (1991)

El emplazamiento de la vivienda.

Espacio y ordenación de viviendas están íntimamente unidos. El PGOU califica como suelo urbano de uso residencial los sectores 1, 2, 3, 4, 6 y 8. Comparándolos, observamos que el nº 1 ocupa el área central de la ciudad. Tiene como eje la calle de San Francisco. En el cuadro que presentamos, el grado de consolidación es de 100. En esta zona no queda suelo en reserva, y la densidad Viv./Ha. es una de las más altas de la ciudad. Existen muchos edificios de gran altura. Esta gran densificación se encuentra un poco frenada por la existencia de grandes casas solariegas que ocupan mucho espacio y sólo vive una familia. También es el lugar mejor dotado en espacio de uso público: gran cantidad de establecimientos, edificios de la administración, el mercado central, parque, Iglesia Vieja y Nueva, etc. están ubicados aquí, y además el espacio dedicado a equipamiento comercial es el mayor de la ciudad.

El sector n° 2, siguiendo el PGOU, es el más extenso de la ciudad; ocupa 130 Ha; su densidad bruta de Viv/Ha es menor que en la zona 1, un 92% es el grado de consolidación (quedan 10 Ha de suelo vacante), que se correspondería con la segunda corona que rodea el área central. Estamos en el ensanche oriental y occidental. Las alturas han comenzado a disminuir, y el espacio dedicado a construcciones no residenciales es menos extenso. Destacamos el mercado de San Cayetano y el campo municipal de deportes. En esta zona, el PGOU autoriza hasta cuatro plantas (planta baja +3) en altura máxima y planta baja más dos alturas de mínima. Pensamos que en próximos años, este sector registrará una mayor densidad Viv./Ha, pues es actualmente el que mayor impulso constructivo está generando.

El sector 3 se identifica con la antigua ciudad medieval. Está alrededor del piedemonte, en el Cerro del Castillo. Aquí encontramos la típica casa yeclana que hasta los años sesenta se encontraba por toda la ciudad, incluso en el área central, aunque en este último caso, combinada con las casas palaciegas. Esta casa tan peculiar en el sector 3 se conoce con el nombre de “tejabana” (no tiene ninguna planta) o puede tener una. Cabe destacar que estamos ante el espacio más intacto de la ciudad. En cuanto al número de alturas y cornisa, el P.G.O.U. autoriza una altura máxima de planta baja más una altura (7 m); prácticamente todas las viviendas están adaptadas a este requisito. Es el lugar más degradado de la ciudad, pues la funcionalidad, el grado de confort, son inferiores a otros sectores. Ello tiene relación con la capacidad socioeconómica de los habitantes, que suelen ser empleados eventuales en agricultura, jubilados con bajas rentas y trabajadores del sector secundario, especialmente construcción y ebanistería. Personas del sector terciario (servicios) que vivan en esta zona encontramos muy pocas; se observa un gran cambio de funcionalidad en las casas que antes se adecuaban a la economía agrícola: ancho portalón en la calle, por donde entraba el carro, en la parte baja un pasillo corrido y a ambos lados las habitaciones, cocina y salón. Al fondo, el patio con cuadra, para dejar aperos, carro y criar animales. En la planta de arriba, el “pajar” o granero. Actualmente el automóvil ocupa el lugar destinado al carro, y en los graneros se construyen terrazas o habitaciones. Este giro de tan gran magnitud en la funcionalidad de la vivienda, tiene en el cambio de actividad económica la base principal; hemos pasado a una economía industrial, y la adaptación ha sido necesaria.

El sector 4 es una zona de nueva creación. Se prevee en años venideros la desmantelación de una serie de factorías dedicadas a la extracción de alcoholes y grasas que se hallan situadas en el borde septentrional de la ciudad, próximos a la vega. Este espacio tendrá una ordenación eminentemente residencial. La densidad Viv./Ha prevista por el PGOU será de 130 Viv./ Ha, sin lugar a dudas la más alta de la ciudad, muy por encima del zoning n° 1 (centro: 67 Viv./Ha). Pensamos que de realizarse este proyecto, la iniciativa privada realizará un alto grado de especulación, con ganancias demasiados sustanciosas.

El sector nº 6 es un espacio muy reducido (5 Ha). Tiene carácter periférico, y une la vega con el núcleo urbano. Está sufriendo mutaciones, pasando de ser un espacio agrícola a tener funcionalidad educativa (escuela de formación profesional, zona verde, etc.) y viviendas unifamiliares, con una densidad de 40 Viv./ Ha, que es realmente baja.

El último sector dedicado a suelo residencial según el PGOU es el 8. Aprovechando la creación de una urbanización en torno a la fuente principal, (El Trébol, Sol y Sombra) se comienza a partir de los sesenta a construir una serie de segundas residencias. Este espacio se ubica fuera del casco urbano, aunque la distancia y el espacio que los separa presenta signos de colmatación. Tan sólo la existencia de una red de drenaje y el buen aprovechamiento agrícola del suelo han frenado esta conexión. Esta urbanización está compuesta por una serie de viviendas unifamiliares, la mayoría de ellas con carácter de fin de semana o veraneo.

El PGOU, mediante la redacción y ejecución de un PERI, pretende dotar a estos espacios de mejores servicios y asfaltado. Casi todas las viviendas poseen una parcela dedicadas a tareas agrícolas a tiempo parcial, de dudosa rentabilidad, pero muy ociosa. La densidad de vivienda es la más baja de todos los sectores (tan sólo 12 Viv./Ha). Es un espacio tranquilo, mal ordenado, con viales estrechos y faltos de pavimentación.

El principal elemento de ordenación urbana del municipio es el Plan General Municipal de Ordenación Urbana (PGMOU) de Yecla. En él se definen las infraestructuras y se establece la calificación del suelo del conjunto del municipio, se muestra el entramado urbano de la ciudad, se identifican las zonas verdes y equipamiento existente, entre otros.

El nuevo PGMO está aprobado inicialmente, de manera que el documento podrá incluir un diagnóstico de la situación urbana actual del municipio, y su planificación podrá mostrar los nuevos modos y espacios de desarrollo urbano de Yecla. Así, el avance en esta materia para el desarrollo de un nuevo PGMO es primordial para la ciudad.

Como complemento de las actuaciones urbanas en la ciudad, el Ayuntamiento- en colaboración con la Administración Regional y el Ministerio de Fomento- llevó a cabo un Plan de renovación y mejora de las zonas urbanas del entorno del Cerro de Santa Bárbara y Borde del Castillo, en el marco del programa de desarrollo sostenible denominado Área de Rehabilitación Integral (ARI). El objetivo es evitar el progresivo aislamiento social y económico, y la degradación arquitectónica de la zona, mediante la rehabilitación protegida de las viviendas, incluidas actuaciones de obras de urbanización, re-urbanización y accesibilidad universal. Los principios que rigen este programa son la mejora de la eficiencia energética, la higiene, salud y protección del medio ambiente en los edificios y viviendas, y la utilización de energías renovables

El estudio del planeamiento y desarrollo urbanístico de Yecla ha permitido identificar el centro histórico como una de las principales zonas de intervención por aunar zonas desfavorecidas urbanísticamente (con su entramado de calles estrechas y sinuosas, con grandes pendientes, y su mayor densidad de viviendas, unido a un parque residencial necesitado de mejoras, problemas de accesibilidad) y albergar elementos de interés cultural y del patrimonio arqueológico y arquitectónico, de gran potencial turístico. Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), identifica los principales problemas de movilidad en el casco urbano, poniéndose de manifiesto la necesidad de la racionalización del tránsito, incidiendo en el control y ordenación del tráfico, gestión del aparcamiento y potenciación del transporte colectivo.

Según se desprende del análisis del PMUS, la mayor parte de los desplazamientos se realizan en coche de uso privado, tratándose de recorridos cortos y pocos ocupantes. El uso del transporte público o los desplazamientos en bicicleta suponen un porcentaje muy reducido respecto del total de los medios utilizados para dichos desplazamientos.

Plan de Acción para la Energía Sostenible (PAES). Identifica como principal problema, la creciente tendencia en el consumo y emisión de gases contaminantes por parte de la población del municipio, y se exponen las principales estrategias para revertir esta tendencia, aportando soluciones técnicas, de gestión, formativas y fiscales aplicadas, principalmente, a servicios y edificios públicos, equipamiento terciario y edificios residenciales.

– Mapa Ecológico de Yecla, herramienta que pone en relación a la ciudadanía y el medio urbano con el medio ambiente, analizando y catalogando la riqueza medioambiental del municipio, identificando los principales impactos negativos y peligros potenciales que pueden afectar a los espacios de interés ecológico, y con medidas para la conservación general de estas zonas. La principal necesidad que identifica, es la difusión y concienciación ciudadana de la riqueza medioambiental del municipio.

– Plan de Emergencia de Yecla. La existencia de agentes climatológicos extremos, elevado riesgo de inundaciones en determinadas zonas de la ciudad y fuertes vientos ocasionales, son los principales problemas identificados en este plan, que previsiblemente empeorarán, debido al cambio climático y sus consecuencias.

– Planes y programas en materia de Servicios Sociales y Educación. Ante la ausencia de planes sectoriales en la materia, la Memoria del Centro Municipal de Servicios Sociales, ha sido utilizada como fuente. Destaca el desarrollo de numerosos programas asistenciales, de prevención e integración, destinados a los sectores más desfavorecidos de la población: familias con dificultades, infancia y adolescencia, mayores e inmigrantes, principalmente. Según sus datos, se realizaron 2.833 intervenciones, que afectaron a 3.597 personas, frente a 2.317 intervenciones en 2013, lo que muestra un aumento de la vulnerabilidad social y de las actuaciones de emergencia. Destaca la zona centro de la ciudad, donde se ha concentrado más del 50% de las solicitudes de ayuda económica.

Los organismos municipales cuentan con un extenso programa para mejorar la igualdad y favorecer la cohesión social, entre los que destacan programas de intervención de apoyo a la familia, el Plan de Envejecimiento Activo, el Programa de Inserción Socio-laboral de Personas con Discapacidad Intelectual, el Programa de Integración Social de Colectivos Desfavorecidos (en colaboración con Cruz Roja): destinado a facilitar la integración y apoyo a personas pertenecientes a colectivos desfavorecidos; el Programa de Prevención del Absentismo Escolar, el Programa contra la Drogodependencia.

El estudio de estos programas muestra las diferencias sociales existentes según zonas del casco urbano, identificando problemas de exclusión social, colectivos desfavorecidos socialmente o más vulnerables, como son la infancia, jóvenes, emigrantes y la población de mayores y desempleados, con baja especialización o problemas familiares estructurales.

– Plan de Vivienda Solidaria de Yecla (PVS): el Ayuntamiento ha impulsado la creación de un parque de viviendas accesibles a las personas más desfavorecidas, mediante la subvención de los precios de alquiler y la colaboración entre propietarios e inquilinos. Del análisis de este plan se identifica la existencia de colectivos desfavorecidos, con problemas de acceso a una vivienda en adecuadas condiciones de habitabilidad y equipamiento básico.

YECLA PGOU 1984 Clasificación suelo

El vigente Plan General Municipal de Ordenación Urbana de Yecla fue aprobado definitivamente por la Comisión de Urbanismo de Murcia el 2.8.1984, publicándose el correspondiente acuerdo en el Boletín Oficial de la Región de Murcia del día 1 de octubre siguiente.

En virtud del punto a) del art. 1.1.3 del Capítulo 1 del Titulo I de la Normativa Urbanística del Plan General, tras disponer la vigencia indefinida de éste, señala los siguientes casos en que procede su revisión: “a) A los 12 años de su entrada en vigor, sin perjuicio de la revisión cuatrienal del programa de actuación. (art. 48 LS; art. 127.1 del vigente RDL 1/1992) , la revisión del Plan General hubiera debido acometerse en 1996, con adaptación al entonces vigente Texto Refundido de la Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana (R.D.L. 1/1992, de 26 de junio, en adelante TRSL92).

Dado que la constitucionalidad de dicha Ley era cuestionada por varios recursos, se optó por demorar el inicio de los correspondientes trabajos hasta conocer la Sentencia que al respecto había de dictar el Tribunal Constitucional. La Sentencia de día 20.3.1997, que supone la declaración de inconstitucional de numerosos preceptos del TRLS92 y la confirmación del carácter de competencia plena de las autonomías en materia de Urbanismo y Ordenación del Territorio, provocó la definición de un nuevo marco legal estatal acorde con la sentencia (Ley 6/1998, de 13 de abril, sobre Régimen del Suelo y Valoraciones, en adelante LS98).

En consecuencia, la corporación municipal de Yecla estima procedente acometer la revisión del Plan General, aun antes de contar con una Ley Regional del Suelo.

Los trabajos se interrumpen en el año 2002, poco antes de la exposición pública del Avance. En el año 2005 se reanudan los trabajos de Redacción del Nuevo Plan General Municipal de Ordenación Urbana con un nuevo Equipo Redactor que desembocan en el documento de Aprobación inicial.

Ezquiaga Arquitectura, Sociedad y Territorio SL, plantea un modelo territorial, “…que combina la salvaguarda ambiental y el crecimiento compacto del núcleo…”

“… Los importantes valores ecológicos y paisajísticos del término municipal de Yecla hacen necesaria la puesta en valor activa de una importante proporción del término municipal proponiendo la limitación de los usos urbanos y apostando por la preservación de estos suelos. Por otra parte, el mantenimiento del dinamismo económico de Yecla implica la necesidad de prever un crecimiento residencial e industrial significativo. Compatibilizar estos factores requiere un modelo territorial con un crecimiento importante en torno al actual núcleo urbano de Yecla, continuista del modelo compacto tradicional que ha caracterizado la ciudad, y que permite trabajar en la línea de la sostenibilidad urbana.

Una parte muy relevante del suelo del municipio está protegido con alguna figura de carácter superior al propio PGMO, si bien éste pretende resolver las discontinuidades que entre estos espacios de alto valor se producen. Así el suelo Protegido de Protección Específica recoge espacios regulados por PORN, definidos como ZEPA o LIC, e incluso elementos de valor patrimonial como yacimientos arqueológicos que han constituyen BIC.

El PGMO hace una propuesta selectiva de aquellos suelos que por su interés Paisajístico Agrícola y Ecológico entiende es necesario preservar del desarrollo de usos urbanos. A estos suelos se añaden aquellos, que aún no presentando un valor específico objeto de protección no forman parte de aquellos que debieran acoger los distintos usos del suelo y el crecimiento a medio y largo plazo. Estos suelos se han denominado Suelos No Urbanizables Inadecuados, y su destino es albergar los usos propios del suelo rústico o asociados a las actividades de explotación primaria.

Es importante resaltar el riesgo de inundación, que tiene una afección muy importante sobre el área norte del municipio, con la intención de preservar los riesgos que ésta pueda suponer sobre la población. Si bien supone un tipo de inundabilidad de carácter endorréico, donde los cursos de agua como tales no están definidos, y a la vez el Dominio Público Hidráulico es muy difícil de delimitar, e incluso pudiera asegurarse que no existe en muchos de los tramos de rambla/áreas de inundación, se ha expresado éste sobre el plano de ordenación al objeto de que la regulación urbanística considere limitaciones a los usos propios del suelo rústico que puedan darse en esta área y configure una serie de actuaciones infraestructurales a largo plazo que asegure la canalización y control de las posibles avenidas.

Los ámbitos de Suelo Urbanizable sectorizado se delimitan atendiendo a los siguientes criterios:

  • Formulación de un modelo territorial sostenible, contrario a la dispersión de eventuales desarrollos urbanísticos en el suelo rústico.
  • Proximidad y/o continuidad con el suelo urbano existente o a desarrollos previstos en torno al núcleo urbano de Yecla.
  • Fácil acceso y conexión con vías de comunicación principales.
  • Ausencia de valores ecológicos y paisajísticos relevantes que indiquen su preservación.
  • Indicios de procesos de periurbanización y, en algún caso, de deterioro manifiesto de los valores ambientales previos.

El suelo urbano sin consolidar se define en ámbitos para los que se propone un cambio de uso, mantenimiento de la categorización del planeamiento preexistente o completar áreas de suelo urbano a través de actuaciones de redotación y mejora que necesariamente deben ser objeto de urbanización y equidistribución.

Por el contrario para el suelo urbano consolidado se contienen dos tipos de actuaciones, aquellas que simplemente pretenden actuaciones aisladas de urbanización e infraestructuras que permitan la continuidad de la trama a través de la apertura de viales generalmente en fondo de saco, así como aquellas de redotación y ejecución de solares que no necesitan de obras de urbanización, aunque pudieran necesitar equidistribución y parcelación entre particulares.

El modelo supone el mantenimiento de los principales rasgos positivos del actual modelo territorial: concentración de las áreas urbanas en la zona central del municipio, preservación de los paisajes y espacios rurales valiosos y sometidos a algún tipo de riesgo con especial atención al riesgo de inundación en la zona norte y sur del núcleo, y consolidación de la ciudad de Yecla como un enclave industrial atractivo y especializado en su entorno próximo. La aceptación global del modelo existente se ve acompañada de un importante crecimiento previsto en suelo urbanizable, especialmente para actividades económicas.

Las Unidades de Actuación definidas en el Suelo Urbano No Consolidado se han agrupado en dos áreas homogéneas como cumplimiento de lo contenido en el artículo 99 del TR Ley del Suelo de la Región de Murcia, considerándose por un lado aquellas que la edificación que se propone permite completar y cerrar manzanas regulares, evitando la aparición de medianerías; por otro lado se agrupan aquellas que necesitan de una reordenación morfológica y donde no aparecen pre-existencias que condicionen esta reordenación.:

Se han delimitado nuevas Unidades de Actuación en el Suelo Urbano Consolidado para llevar a cabo operaciones de renovación o mejora urbana. Se trata de áreas con ordenación pormenorizada de modo directo y finalista cuyo desarrollo viene posibilitado por la aplicación de las determinaciones propias del PGMO para la zona de ordenación urbanística de que se trate.

Yecla. PGOU Modelo Territorial Propuesto

Concentración del nuevo desarrollo residencial alrededor del núcleo urbano actual

La propuesta de desarrollo residencial se plantea con densidades medias. Estos desarrollos se concentrarán al sureste del actual núcleo urbano. Al noroeste del Polígono industrial de la carretera de Jumilla se propone así mismo otro suelo urbanizable residencial, éste sin sectorizar y de mínima densidad, para satisfacer futuras demandas de crecimiento de manera ordenada..

El resto de sectores, de menor tamaño, se localizan en la zona norte del casco urbano de Yecla completando y consolidando la trama urbana del núcleo.

En total, el suelo urbanizable residencial de nueva propuesta alcanza las 269 Ha de las cuales más de 93 Has son sin sectorizar.

Desarrollo Residencial Norte: los suelos urbanizarles programados existentes.

Los sectores SUS-R-MD-6 (antiguo “SUPR 4”) y SUS-R-MD-7 (“Los Rosales”) del Plan vigente se integran al nuevo Plan como desarrollo residencial de media densidad con una superficie total de aproximadamente 18,5 Has. El SUPR 5 del Plan vigente está ya completamente ejecutado y en el Plan revisado figura como suelo urbano consolidado.

El objetivo principal de estos sectores es el cierre, consolidación y recualificación de la trama urbana al sur de la Ronda Norte.

Desarrollo Residencial Sur

La nueva ordenación propone un desarrollo residencial de media densidad entre suelo urbano actual y la N-344 al sureste del núcleo Este desarrollo quedará atravesado por el cierre de la Ronda sur propuesto que dará servicio a los mismos… Al Oeste del ámbito existen una importante zona de equipamientos (centro deportivo, piscinas municipales, cementerio, etc.) la cual se amplia con una importante superficie de suelo urbanizable dotacional.

Este suelo comprende aproximadamente 160 Ha de nuevos desarrollos a los cuales hay que sumar el Suelo urbano No Consolidado (SUNC-R-MD-2) que ocupan las bodegas preexistentes en torno a la carretera de Pinoso y que abarca una superficie de unas 14 Has. De estas 160 Has, 93 Has corresponden a suelos no sectorizados.

Desarrollo Residencial Unifamiliar

Alrededor de la carretera de Fuente Álamo, en la parte occidental del núcleo urbano, se proponen nuevos desarrollos residenciales unifamiliares que regularizan zonas residenciales actuales a través del nuevo sector de Suelo urbano No Consolidado (SUNC-R-MND-1) “Camino Umbría del factor”. Estos suelos clasificados como urbanos están incluidos dentro de un ámbito de PERI en el planeamiento vigente, con una superficie de 30 Has y el objetivo es recualificar urbanísticamente del ámbito. 

Entre este sector de Suelo Urbano No Consolidado y la carretera de Fuente Álamo se propone un sector de Suelo urbanizable Residencial de baja densidad (SUS-R-BD-4) “Casa de Camarasa”, con una superficie aproximada de 10 Has. Al sur de este sector se plantea el (SUS-R-MD-5) “Carretera de Fuente Álamo” con una superficie aproximada de 6 Has. Estos sectores tienen como objeto consolidar la trama urbana del núcleo urbano de Yecla dentro de la ronda de circunvalación propuesta.

En esta zona se proponen además otros sectores urbanizables de tipo residencial. Los sectores SUS-R-MND-1, SUS-R-MND-2 y SUS-R-MND-3, con una superficie total de aproximadamente 72 Has. Se localizan entre la propuesta de cierre de ronda al noroeste del núcleo urbano y la carretera de Villena.

Al suroeste de la Carretera de Fuente de Álamo, del otro lado del sector no consolidado industrial (SUC-I-1) “Casa del Canto”, se propone un nuevo sector de suelo industrial (SUNC-I-1) “Casa del Caño”, con una superficie de algo más de 10 Has y cuyo objetivo principal es reordenar este ámbito, con presencia de instalaciones, sin ordenación alguna.

Por último se propone otro sector de suelo urbanizable no sectorizado residencial en el entorno de la Casa del paje (SUNS-R-MND-15) con una superficie de 17 Has, con objeto de recualificar las viviendas unifamiliares preexistentes en este ámbito y dotarlas de los equipamientos y zonas verdes correspondientes.

El cierre de la vía de ronda

El cierre de la vía de ronda prolongará el actual trazado pasando por el bulevar que estructura como eje central al desarrollo residencial Sur hasta llegar a la carretera de Pinoso, que sigue hasta llegar a la carretera de Caudete, dónde alcanza la Vía de ronda Norte. Entre la carretera de Fuente Álamo y la Carretera de Jumilla se complementa la última parte de la Vía de Ronda mediante el bulevar que delimita el nuevo polígono industrial al Norte, en paralelo a la carretera de Jumilla y la propuesta de cierre de vía de ronda al norte de los nuevos sectores residenciales sin sectorizar propuestos más allá del suelo industrial.

Concentración de los suelos de actividad económica sobre los ejes Yecla-Villena y Villena-Jumilla

Yecla cuenta con una importante dinámica económica asociada a la industria del mueble y los elementos a éste complementarios. La apuesta del Plan debe ser la de afianzar la industria con el aumento de la capacidad y de la calidad de los suelos destinados a estos usos, facilitando la diversificación de la oferta complementaria.

La previsión del Suelo se concentra, siguiendo la estructura natural existente y ya recogida en el Plan Vigente, en los ejes de las carreteras de Villena y de Jumilla.

Mientras en la carretera de Jumilla se racionalizan las delimitaciones de las áreas de crecimiento, ampliando moderadamente las ya clasificadas, el mayor ámbito de desarrollo industrial será el eje de la carretera de Villena, donde se prevé se desarrollen usos industriales de diversas categorías. En su parte más cercana al centro urbano, y con fachada a la carretera se desarrollarán principalmente los usos terciarios asociados a las industrias escaparate y elementos comerciales, y entre éstos y el trazado previsto de la autovía de enlace entre Alicante y Murcia, en su parte más alejada del municipio, se propone un polígono industrial que albergue usos peligrosos y/o especiales. Se propone una ampliación relevante del actual suelo industrial que alcanza un total de 500 Has. Se mejora así la separación entre usos industriales y residenciales, apostando por la ubicación de suelo industrial en la carretera de Villena.

Ampliación del polígono industrial carretera de Villena

Los nuevos desarrollos industriales se situarán en la carretera de Villena, entre la circunvalación existente y la nueva autovía planificada por el Ministerio de Fomento. De esta manera, el área está perfectamente conectada tanto a nivel supramunicipal como local, en relación con los nuevos desarrollos residenciales al sur y este del núcleo urbano.

Ampliando los polígonos existentes en paralelo a la Carretera de Villena hacia el norte y hacia el sur se propone un desarrollo lineal de cerca de 390 Has. La malla viaria del ámbito se jerarquiza por bulevares centrales en paralelo a la carretera de Villena, y permite una oferta flexible en tamaños de parcela y adecuada a las necesidades de la industria, compensando la reducción de suelos urbanizables industriales en el área de la carretera de Jumilla que implica el cambio de calificación industrial a residencial en terrenos situados al Norte de dicha zona.

En continuidad con el ámbito anterior y hasta el límite del trazado previsto de la nueva Autovía planificada, se instalará un polígono industrial para actividades especiales que ocupará aproximadamente una superficie de 120 Has. La red viaria de borde conecta la zona con la carretera de Villena y posibilita también el acceso directo al nuevo eje viario de gran capacidad que conectará con la A-31 Madrid-Alicante y la A-30 Madrid–Murcia.

Polígonos Industriales a lo largo de la Carretera a Jumilla

Al oeste del municipio, al lo largo de la carretera de Jumilla, se propone una redelimitación de los suelos urbanizables industriales para completar y regularizar los existentes y de forma que permita separar más claramente funciones residenciales además de general un mallado viario urbano estructurante. El área con su eje principal de la carretera de Jumilla llega hasta la intersección de la N-344 con la circunvalación y a la propuesta de cierre de la vía de Ronda noroccidental.

En total se desarrollan unas 80 Has. mediante los sectores urbanizables (SUS-I-1) “Las tejeras”, (SUS-I-2) “Casa del estraperlista” y (SUS-I-3) “Casa Faldeta“. El anterior plan delimitaba en ésta zona (SUPI 3, 4 y el SUNP al norte de la Carretera de Jumilla). Como ya se ha indicado, esta reducción de suelo industrial se ve compensada con creces en la carretera de Villena.

El área de desarrollo está delimitado al norte por Suelo Urbanizable Residencial sin sectorizar y al sur con Suelo No Urbanizable de Interés Paisajístico-Ecológico…”

El Pleno del Ayuntamiento de Yecla en sesión celebrada el 21.11.2017 aprobó la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado “Yecla 2020” y acordó solicitar al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas una subvención de 5.000.000 € para desarrollar dicha estrategia. El plazo de desarrollo de la estrategia se extenderá hasta 2023, suponiendo un coste total de 6.250.000 € (5.000.000 € de ayuda FEDER y 1.250.000 € de aportación municipal). Pero no pasó el corte ni en 1ª ni en 2ª convocatoria.

Relación entre los Objetivos Temáticos, Objetivos Estratégicos a Alcanzar a largo plazo y las Líneas de Actuación del Plan de Implementación del Eje Urbano EDUSI YECLA

Plan de implementación de la EDUSI Yecla 2020

  • LA01 – YECLA SMART. Esta línea de actuación consistirá en convertir a Yecla en una Smart City. Para ello se hace necesario desplegar una plataforma de gestión y redes con el fin de desarrollar proyectos tecnológicos de introducción de las TIC en los diferentes servicios públicos municipales, en particular los relacionados con la movilidad, la policía local, la energía, el medio ambiente, las instalaciones deportivas y los servicios sociales, ofreciendo este servicio a la ciudadanía. Se implementarán proyectos tecnológicos destinados a crear espacios de pacífica convivencia en zonas de uso común, degradadas y, en general, afectadas por las nuevas formas de ataque social por parte de jóvenes. Se desarrollará todo un modelo de administración electrónica que facilite al ciudadano obtener información del Ayuntamiento y realizar gestiones de manera rápida y eficiente. Estará basada en un análisis previo de simplificación administrativa y mejora de los servicios públicos ofrecidos al ciudadano. También favorecerá la puesta en valor el patrimonio histórico-artístico y cultural de Yecla a través de las aplicaciones móviles para la dinamización y promoción del sector turístico y comercial. Gracias a estas aplicaciones, los usuarios podrán conocer más y mejor todo lo que la ciudad, a nivel turístico, puede ofrecer (agenda de eventos, recursos del patrimonio cultural y natural, museos, horarios, restauración, alojamientos, comercios, etc.). Estas aplicaciones, por tanto, permitirán una mayor difusión de dicho patrimonio dentro y fuera de la ciudad, y también contribuirá a la creación de empleo en el sector.
  • LA02 – Fomento de la movilidad sostenible. Esta línea de actuación favorece la reducción del número de vehículos motorizados presentes en la vía pública, incrementando la superficie de espacio para uso de la ciudadanía, fomentando los desplazamientos a pie. Para contribuir a su logro, se establecerán en las zonas más conflictivas por su elevada intensidad del tráfico, limitación a peatones y personas discapacitadas del uso de espacios reservados para ellas, y conflictos entre usuarios de la vía, cámaras de control del tráfico en tiempo real para garantizar la seguridad de peatones y ciclistas. Se propone la creación de itinerarios preferentes, como pueden ser carriles escolares que permitan a los niños poder acceder de manera segura a sus centros educativos y el desarrollo de carriles bici. Con desplazamientos seguros y que economicen tiempo y energía, también se favorece la cohesión social y el desarrollo económico.
  • LA03 – Plan de Rehabilitación energética de edificios públicos. La actuación desarrollará un plan de rehabilitación energética de edificios de propiedad municipal, afectando, no sólo a la envolvente del edificio, sino también a los sistemas de iluminación interior y de ventilación y climatización. La intensidad del proceso de rehabilitación será tal que se consiga una relevante mejora en el comportamiento energético del edificio, con una mejora mínima de una letra en su calificación energética. Para ello se llevarán a cabo procesos de renovación profunda de los edificios, incorporando sistemas para el aprovechamiento de las energías renovables, reduciendo significativamente su demanda energética. También se pretende la sustitución de las fuentes de energía fósil convencionales, por otras renovables, reduciendo de esta manera las emisiones carbónicas, mejorando la sostenibilidad de los servicios municipales y reduciendo la factura energética del Ayuntamiento. Los sistemas renovables que se plantean suplirán tanto la demanda térmica como eléctrica de edificios e instalaciones. Biomasa, solar térmica, geotérmica o fotovoltaica serán las tecnologías principalmente utilizadas para el desarrollo de las operaciones derivadas de esta línea.
  • LA04 – Rehabilitación y puesta en valor del patrimonio y las infraestructuras culturales.  El yacimiento, conocido por Hisn Yakka, está formado por restos del asentamiento musulmán (finales del siglo XII) que corresponde al período almohade de la conquista musulmana de la península ibérica. En este período, Yecla creció significativamente y se construyó un poblado  alrededor del actual Castillo en el Cerro. Recientes descubrimientos han permitido hallar este asentamiento constituido por un conjunto de casas donde se conserva el trazado urbano original. Esta línea de actuación pretende poner en valor este yacimiento y su entorno, potenciando su interés como atractivo turístico y actuando como activador del desarrollo urbano de las zonas adyacentes degradadas. También se evaluará el estado de conservación de los diferentes monumentos que forman parte del legado histórico-artístico y cultural de Yecla, prestando especial atención a aquellos edificios que necesitan de una urgente intervención. De esta manera, se pueden encontrar joyas arquitectónicas como el complejo de San Francisco de gran interés arquitectónico y, en la actualidad, con inmuebles en estado ruinoso y con necesidad de intervenciones de urgencia que frenen su avanzado deterioro; así como antiguas casas señoriales, el antiguo casino, el antiguo pósito, la torre del reloj, etc. susceptibles de intervención. La rehabilitación de estos espacios de especial interés aumentará el atractivo cultural y turístico de la ciudad, fomentado el sector turístico como reactivador de la economía (O3). Las infraestructuras culturales son fundamentales para la cohesión social de Yecla y el desarrollo de la población, configurándose como un lugar de encuentro que puede abarcar iniciativas y actividades para incentivar la producción local, social y económica de la ciudad, así como favorecer el acceso a la cultura y al mercado laboral (D8) de colectivos en riesgo de exclusión (D9).
  • LA05 – Reacondicionamiento del Cerro del Castillo. Existen zonas degradas en el entorno urbano (D19), por lo que esta actuación contempla la regeneración de estos suelos degradados para convertirlos en zonas verdes para el disfrute de la ciudadanía (D18). El Cerro del Castillo, enclave estratégico de la ciudad y de gran valor paisajístico y patrimonial, requiere una integración paisajística y rehabilitación de las zonas verdes de la ladera noroeste (actualmente en desuso y degradadas), con equipamientos adecuados que permitan una accesibilidad universal para toda la población (D15). Además, su re-acondicionamiento permitirá poner en relación la zona alta del cerro con la ciudad, favorecerá el desarrollo con las zonas urbanas más degradadas de su entorno y conectará la zona noroeste y suroeste del cerro, cerrando así el anillo con la zona sur (donde se ubican los equipamientos y servicios realizados en el proyecto Yecla Valora), creando un recorrido único, de gran interés patrimonial y paisajístico.
  • LA06 – Yecla Centro Histórico, Rehabilitación, formación, cohesión e inserción social. El Ayuntamiento viene impulsando medidas de apoyo al comercio en colaboración con ASOCOMY, la asociación de comerciantes del municipio (O8). Esta LA pretende rehabilitar el antiguo Mercado Central actualmente infrautilizado, para reactivar el tejido económico de la zona, poner en valor la gastronomía local y potenciar el comercio tradicional (O13), que se ve progresivamente abandonado mientras aumenta la implantación de comercios tipo franquicia en calles cercanas y más comerciales. El Mercado Central se encuentra situado en una posición privilegiada en el centro histórico, junto a la plaza mayor, el antiguo pósito y la torre del reloj. Esta actuación contribuirá a su revitalización económica y a su dinamización social y turística, gracias a la creación de un espacio que satisfaga las necesidades distribuidoras del comercio y la gastronomía local, para lo que resulta necesario mejorar tanto la funcionalidad del edificio como su apariencia externa de manera que resulte más acorde con el entorno urbano y atractivo para la población y los visitantes. Por otro lado, la carencia de habilidades concretas, para los distintos sectores demandantes de empleo, hace necesario desarrollar un conjunto de medidas importantes para capacitar a la población para el acceso al mundo laboral en empleos de calidad. Esta línea de actuación está enmarcada en las actuaciones del Fondo Social Europeo Financia, propia de la flexibilidad que permiten los fondos estructurales. A través de la puesta en marcha de una serie de medidas que contribuyan a la mejora de la cohesión social y convivencia entre los colectivos más desfavorecidos de Yecla, se persigue la estabilidad y la lucha contra la pobreza y desigualdad. Teniendo en cuenta el reciente contexto de crisis y de disparidad social. La dificultad de acceso a la vivienda es uno de los principales indicadores para determinar el grado de exclusión social de la población. En este sentido, la Concejalía de Política Social del Ayuntamiento de Yecla, consciente de esta problemática, ha creado recientemente el Parque de Viviendas Solidarias, que ha surgido de la Comisión Ciudadana Mixta contra los desahucios (F13). En línea con esta iniciativa, es necesario apoyar este tipo de políticas que pretenden luchar contra la desigualdad social, especialmente aquellas personas en situación de emergencia social.

Yecla. Crecimiento

Y a partir de ahora, incorporar todos los informes sectoriales y ciudadanos, hasta la aprobación definitiva de un planeamiento de “última hora”, pero sin el apoyo de una Ley del Suelo de Murcia actualizada, …difícil (si sale antes que la Ley, malo, y si sale después, quizá nazca viejo…)

Y el reto de los proyectos co-financiados con fondos FEDER, ¿hay voluntad de presentarse a la 3ª convocatoria, mejorando la puntuación hasta ahora insuficiente?, …


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

 

UBEDA

UBEDA. Población (INE)

UBEDA. Pirámide de población

UBEDA. Bienes Inmuebles de naturaleza urbana y uso residencial 2014-2018

UBEDA. Deuda

UBEDA. Paro


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Úbeda es una ciudad española y un municipio de 403,98 km en la provincia de Jaén, capital de la comarca de La Loma de Úbeda, en la comunidad autónoma de Andalucía. La ciudad, junto a la cercana Baeza, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco el 3.7.2003, debido a la calidad y buena conservación de sus numerosos edificios renacentistas y de su singular entorno urbanístico.

Úbeda está enclavada sobre una eminencia en la famosa comarca de La Loma, volcada hacia el valle del Guadalquivir, frente a la imponente Sierra Mágina y cerca del centro geográfico de la provincia de Jaén.

El término municipal de Úbeda está dedicado en su mayor parte a la agricultura, sobre todo olivar, el más productivo del mundo. Hasta los años setenta del siglo xx el cultivo de las olivas era importante pero se alternaba con otros como el cereal o la vid, pero a partir de entonces un mar de olivos ha inundado la loma de Úbeda. En las vegas del Guadalquivir y Guadalimar aún predomina la agricultura intensiva de regadío —algodón, cebolla, tabaco, remolacha, etc.—.Se encuentra dividido el término municipal en 3 partes separadas, una isla principal y 2 exclaves.

La isla de Úbeda o isla municipal principal, se sitúa prácticamente en el centro de la provincia, limitada por los municipios de Baeza, Rus, Linares, Arquillos, Vilches, Navas de San Juan, Torreperogil, Sabiote, Peal de Becerro, Cazorla, Jódar y Jimena. En ella se encuentran la ciudad de Úbeda, y sus anejos Santa Eulalia, Guadalupe, El Donadío, San Miguel y San Bartolomé.

El Rincón de Úbeda se sitúa en la orilla norte del río Guadalquivir, limitado por los municipios de Torreperogil, Sabiote, Villacarrillo, Santo Tomé y Cazorla. En este exclave se encuentran los anejos de Veracruz y Solana de Torralba.

El Rincón de Olvera se sitúa en la orilla norte del río Guadalimar, entre los municipios de Navas de San Juan y Sabiote. Si bien existió una fortaleza y aldea en este exclave, no está conformado por ningún núcleo de población actual.

La Loma es el ámbito territorial de encuentro entre los suaves cerros de Sierra Morena y las agrestes estribaciones del Sistema Bético, cruzado por el Valle del Guadalquivir. Los 3 espacios territoriales más extensos de Andalucía se anudan en este corredor, haciendo perceptible su diversidad. Junto a ambos municipios encontramos entornos naturales protegidos como el Río Guadalquivir, El Paraje Natural Laguna Grande, Sierra Mágina, Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas (ambas declarados Espacios Naturales Protegidos y espacios de Red Natura 2000 además de, en el último caso, Reserva de la Biosfera).

Este territorio también engloba numerosos bienes patrimoniales donde destacan, sin ninguna duda las 2 ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Ubeda y Baeza. En el mapa se muestran los Conjuntos Históricos cercanos así como las Zonas Arqueológicas de Cástulo (al Oeste) y de Puente de Tablas (al Suroeste) declaradas Bienes de Interés Cultural.

A nivel de infraestructuras y comunicaciones, Úbeda y Baeza se encuentran en un punto estratégico en el sistema de ciudades de la Unidad Territorial del Centro Norte de Jaén ya que se localizan sobre los ejes regionales que articulan el Guadalquivir en su relación con el exterior de la Comunidad, por una parte en Despeñaperros con el interior peninsular y por otra a través de Albacete, con Levante.

La red viaria interurbana viene consolidándose mediante la ejecución de las actuaciones previstas en el plan de Infraestructuras y Sostenibilidad del Transporte de Andalucía 2007/2013. La conversión en autovía del Eje Bailén – Albacete – Levante, (actual N322 en autovía A32) que circula al norte del ámbito en el sentido este-oeste y el eje transversal que cruza Baeza por el sur A316 que conecta Lucena – Jaén son las principales actuaciones. Esta red se completa con la carretera autonómica que conecta con Granada a través de la A-401 al oeste del núcleo de Úbeda y su posterior enlace con la A-92. Esta modernización de la red viaria nacional y autonómica está suponiendo una mejora sustancial de las comunicaciones de Úbeda y Baeza con el resto de la Comunidad Autónoma y también un refuerzo importante para su centralidad territorial en el contexto subregional.

En un segundo nivel, existe una amplia red de carreteras que conectan ambas ciudades con el conjunto de la comarca y que garantizan la accesibilidad interurbana entre los diferentes núcleos urbanos. La A-6101 de Linares a Baeza, por Ibros; la JA-4109 de Baeza a la Yedra; la JA 4101 de Baeza a Lupión; JA 3103, del Puente del Obispo a Jimena; A – 6102, de Baeza a la A 6104, conectando Garcíez y Jimena. En el término municipal de Úbeda, la articulación con los núcleos cercanos se produce esencialmente a partir de la JV 6044 a Santa Eulalia; J-6040 a Sabiote; JV-6043 a El Mármol; A-401 al Donadío; y J-3030 a Garcíez.

Llamada «la ciudad de los cerros», constituye un importante centro de atracción, cuenta con hospital comarcal, centros educativos y escuelas universitarias (UNED y SAFA), delegaciones de Hacienda y de la seguridad social, juzgados, capitanía de zona, Centro del Profesorado (CEP),​ etc., derivando en uno de los índices de centralidad más altos de toda Andalucía. Según el anuario de La Caixa, se trata de la capital de una de las provincias económicas de España, con una zona de influencia de más de 200.000 habitantes que acude habitualmente a comprar en ella, datos que resaltan su centralidad comercial.

Su riqueza de hoy corresponde a su esplendor antiguo. Úbeda vive principalmente del sector terciario, el comercio y la administración, que ocupan el 49% de la población activa. Pero además el peso de la agricultura ocupa a más de un 50% de la población, siendo el centro neurálgico del olivar y de la producción aceitera, siendo uno de los mayores productores y envasadores de la provincia de Jaén de aceite de oliva, piedra angular de toda su economía. De hecho, la comarca de La Loma viene siendo la mayor productora mundial, con un 15% de toda la producción aceitera mundial. Otras actividades complementarias son la industria, la ganadería y un incipiente turismo cultural.

UBEDA. Localización comarcal

Hasta época muy reciente, se había mantenido el criterio de que Úbeda, como núcleo habitado, tuvo su origen en un lugar situado a 15 km de su emplazamiento actual, el llamado «Cortijo de Doña Aldonza», al que, por respeto a esa tradición, se le viene llamando «Úbeda la Vieja».

Efectivamente, la existencia en aquel lugar de un yacimiento arqueológico importante, en el que aparecen estratos que van desde la época argárica al período tardo-romano y el desconocimiento en Úbeda de vestigios de esos tiempos, abonaban esa creencia. Pero el descubrimiento, el año 1963, en el centro urbano más importante de la Úbeda histórica, la plaza de Santa María, de una necrópolis argárica, y el hallazgo frecuente en el barrio llamado del Alcázar, de fragmentos cerámicos del mismo tiempo, obligan a rectificar tan tradicional criterio.

La aparición de esa necrópolis, si tenemos presente que en la época de la cultura del argar, los enterramientos se hacían en el mismo poblado o a su lado, nos permiten asegurar, sin género de duda, la existencia de un núcleo habitado en el lugar del actual emplazamiento de esta ciudad, contemporáneamente al de «Úbeda la Vieja», la que constituyó una población distinta de la Úbeda propiamente dicha. Si en aquel lugar se han conservado restos tardo-romanos, ello sólo pudo deberse a una causa: la invasión bárbara que destruyó aquél y al no volverá ser habitado, los restos arquitectónicos sin adulterar ni aprovechamientos posteriores, han podido llegar a nuestros días, y en cambio en Úbeda, como continúa siendo núcleo habitado, las posteriores edificaciones borraron por completo cualquier Vestigio arquitectónico anterior, destruyéndolo o reutilizándolo, salvándose sólo lo que estaba más profundamente enterrado, la mansión de los muertos, la necrópolis. Todos estos datos no nos permiten una delimitación concreta del poblado; por ello nos hemos limitado a marcar una línea sinuosa, meramente indicadora del emplazamiento primitivo de él.

SIGLO VI De la época del argar, saltamos hasta el siglo VI de nuestra era, un amplio período al que hemos marcado como final, el del apogeo de la colonización visigoda en España. Por las mismas razones antes dichas, los datos arqueológicos de esta época son muy escasos. Nada de la colonización romana y algo de la cultura visigoda. Los escasos restos de este tiempo, nos permiten asegurar que en el período visigodo existía una población dispersa ubicada en el Alcázar, la parroquia de San Pablo y la Cañada del Yelo, que son los lugares donde encontramos esos hallazgos. Históricamente la existencia de Úbeda en la época visigoda es citada por Ruiz Prieto, que recogiendo el testimonio de Marín y  Vadillo, dice fue capital de un comiso o jurisdicción de la región Tugiense, que abarcaba las comarcas de Cazorla, Quesada, Santisteban y otros pueblos.

Situados en el primer momento los invasores musulmanes en el Alcázar, es lógico suponer que no lo harían arbitrariamente o en plan de campamento nómada, sino utilizando la edificación más o menos rudimentaria allí existente y sin habitantes, bien por huida o bien por aniquilamiento de su población visigoda, máxime cuando no hay noticias de suficiente crédito, sobre la supervivencia en Úbeda de una colonia mozárabe, a raíz de su ocupación por los musulmanes. Es más, los geógrafos musulmanes, dan a Úbeda un origen puramente islamita.

Por otra parte, la mayor cultura, civilización, riqueza y permanencia de éstos en Úbeda, ocasionaría la progresiva destrucción de los habitáculos visigodos, para ser sustituidos por otros de más calidad y categoría, construidos con la consiguiente reutilización de materiales aprovechables. Esto nos impide fijar una delimitación concreta del burgo visigodo y únicamente nos permite dejar constancia de su existencia en esos sitios.

UBEDA. Las murallas

SIGLO IX Para este período tenemos un dato histórico cierto. El año 85¿, Hixen-ben Abdelazis, Hajib de Mahomat I, emir de Córdoba, mandó amurallar y fortificar las ciudades de Úbeda y Baeza. Como se ha dicho en reciente estudio sobre el tema de la muralla de Úbeda, no se debió esta orden de fortificación a temor al avance cristiano, pues la frontera por este tiempo se encontraba al norte del Duero y todavía conservaría el califato cordobés siglos de poder y supremacía militar, que le permitirían no pensar en esta eventualidad. La verdadera causa fue la defensa contra los mozárabes, que capitaneados por Omar-ben Hafsun, desde su nido de Bobastro, llegaron a ocupar y hacer feudatarias suyas extensas zonas del Andalus desde Ronda hasta Úbeda.

Tampoco Úbeda por este tiempo, como las demás ciudades de su época, salvo las grandes capitales, Sevilla, Córdoba, Toledo, debió ser un núcleo urbano de gran extensión, ni superpoblado, y por otra parte, las necesidades de la defensa no eran continuadas y permanentes, por lo que para ello bastaba un recinto en el que pudiera acogerse provisionalmente, en ocasionales peligros, la población extramuros y en el que, de modo permanente, viviese la clase aristocrática, militar y religiosa, con sus correspondientes edificios públicos, baluartes, mezquitas, etc., que dado el emplazamiento de Úbeda, con relación a la frontera cristiana, tampoco debió tener en esta época abundante guarnición.

El estudio arqueológico de la muralla ha permitido conocer dos recintos perfectamente identificados, uno, el más primitivo, situado en lo que hoy se llama el Alcázar, que por su lado sur, tiene una gran elevación respecto al terreno circundante y se conserva casi íntegramente y por el lado norte, estaba formado por una línea fortificada, hoy desaparecida, cuyo trazado, de oeste a este, partiendo de la esquina de la iglesia de Santa María, pasaba por detrás de la fachada principal de la misma, calle Alta del Salvador, hasta los Miradores de este nombre. Cierra este recinto un perímetro de extensión suficiente para acoger a la población urbana de Úbeda en aquel tiempo. Fuera de este recinto, fundamentalmente militar, no hemos encontrado restos algunos de antigüedad parangonable con él. Ante ello, estimamos que el casco urbano de Úbeda en esa fecha debió limitarse al recinto de el Alcázar; éste, por el lado sur, dada la diferencia de altura existente entre él y el campo que lo rodea, fijaría definitivamente el límite de su expansión urbana, mantenido hasta nuestros días, como se aprecia en el plano. En cambio, por el lado norte, con el terreno extramuros casi al mismo nivel, se comunicaba por tres puertas, que conozcamos, cuyos restos han llegado a nosotros, en el extremo este, por la Puerta de Bahud, en el centro por la del claustro de Santa María y en el extremo oeste, por la del Baño, al comienzo de la Cuesta de Carvajal. En esa llanada situada al norte de el Alcázar, pudo haber un arrabal, de población más o menos diseminada, embrión de la futura expansión urbana de Úbeda.

SIGLO XII El año 1234 es tomada definitivamente Úbeda por los cristianos. Han transcurrido casi 5 siglos de más que ocupación militar, normal vida ciudadana en este rincón de la Península, que sólo a partir de 1091, con la primera incursión en Andalucía de Alfonso VI, ve alterada su tranquilidad por el peligro muy esporádico de la agresiva proximidad de las armas cristianas. Este largo período de tiempo, permite el desarrollo de la población, con base en la feracidad de sus tierras y la industriosidad de sus artesanos. Cuando surge este peligro, aparece la necesidad de proteger su casco urbano y es entonces cuando se traza el 2º recinto amurallado que, dejando al fondo el Alcázar, ha de proteger a esa población. Su recorrido, empleando denominaciones actuales de las calles, parte de la puerta de Bahud — en los Miradores del Salvador— y sigue por la Cuesta de Santa Lucía, Huerta del Carmen, Murallas de San Millán, Fuente Seca, Cruz de Hierro, calle Ventanas, Plaza de Santo Cristo, Rastro, Cava, Miradores de San Lorenzo, Puerta de Granada, Cotrina y Arroyo de Santa María, enlazando aquí con la muralla del Alcázar, por la llamada Puerta del Baño, el comienzo de la Cuesta de Carvajal. Como arrabal poblado, extramuros, quedaron las zonas de las actuales calles Particiones y Valencia, fácilmente comunicadas con la ciudad intra muros, por las puertas de Santa Lucía o de Quesada y del Losal o de Sabiote.

Frente a las opiniones de que este segundo recinto fue obra cristiana, mantenemos la de que su originaria construcción fue debida a los musulmanes, por las siguientes razones: Además de que en los restos del recinto amurallado que se conservan, aparece un aparejo de manipostería en su parte inferior, similar al indudablemente musulmán de la parte inferior de los muros de el Alcázar, hay la razón histórica de que los cristianos, después de conquistada la ciudad, según la documentación conocida, se limitaron a reconstruir, reforzar o recrecer la muralla y sus torres, y no hay noticias de construcción ex-novo, en dicha documentación; y en la época musulmana, el dato de que la población de Baeza, ciudad árabe entonces muy populosa, cuando fue tomada en 1112 por Alfonso VIII, buscó refugio en Úbeda, considerada lugar seguro por su fortaleza: En el Alcázar solo no habría habido capacidad suficiente para acoger a la vez a los moros ubetenses, también acosados por el emperador, y a los baezanos.

UBEDA. Evolución perímetro urbano

SIGLO XV Para trazar este perímetro nos hemos valido del testimonio de la dispersión, dentro del casco urbano, de los restos de edificación de este período, que comprende desde la Reconquista por San Fernando hasta el año 1500. Son características de esta época las portadas de los edificios, más o menos modestos, cuyo sistema revela una técnica y estética mudéjares, por parte de sus constructores. En las casas, con muros de tapial, a la puerta de acceso se le daba una mayor categoría haciéndola de piedra y respondiendo todas a una misma fórmula: Las jambas, de sillería, eran rematadas por dos sillares, uno a cada lado, en forma de ménsula, con sus caras exteriores decoradas por motivos muy variados, y el intradós por roleos muy califales, en las más primitivas y bolas o molduras francamente góticas en las de los últimos tiempos. El dintel está formado por una simple viga de madera vista, sobre la que apoya directamente la continuación de muro de tapial; pero ya a mediados del XV, esta viga es sustituida por largas dovelas de piedra, que a veces en el arrabá tienen grabadas unas secuencias mixtilíneas de rectas y curvas, y en algunas ocasiones son las mismas juntas del dovelaje.

Pues bien, tras un recorrido minucioso por los extramuros de Ubeda, hemos podido fijar el siguiente itinerario como perímetro del casco urbano ubetense en el año 1500: Partiendo de la Puerta de Santa Lucía, englobaba las calles Particiones, Higueruela, San Millán, La Mandrona, Valencia, Plaza de los Olleros y en línea recta hacia el Huerto del Canónigo, sigue por Polvorín, Cobatillas, Sacristán, Travesía de Torrenueva, Minas, Alaminos, Chirinos, Esquinas de los Cortijos, Fuente Risas, final de San Francisco y Altozano hasta los Miradores de San Lorenzo, donde enlaza nuevamente con la muralla del lado sur de la ciudad, que, como antes dijimos, por las condiciones topográficas del terreno, fijaría definitivamente las posibilidades de expansión urbana por este sitio.

A esta expansión responde la creación a fines de la época de 2 parroquias extramuros, la de San Nicolás y la de San Isidoro, cosa que no se habría hecho de no haber habido una población preexistente a la que atender, pudiendo también estimarse de este período, el fuerte o torre llamado Torrenueva, que aún hoy sigue dando nombre al barrio donde se sitúa. La situación de estas portadas, fijan por otra parte el trazado de sus calles, pues aunque las casas no aparecían todavía unidas unas a otras, formando alineaciones, sí daban continuidad a éstas los muros de los grandes huertos o corrales de que cada una estaba dotada, como puede apreciarse en algunas zonas todavía.

1600- Ubeda, vista meridional

SIGLO XVI El siglo XVI marca el cénit de la historia y de la arquitectura ubetense. Entre 1500 y 1600, pacificada Úbeda, a partir de las drásticas medidas tomadas por los Reyes Católicos — una de ellas la demolición del Alcázar y sus murallas— (año 1506), su nobleza se hace palatina, sus proceres llegan a ocupar los más altos puestos en la gobernación del reino y esa prosperidad política de sus principales familias, repercute en el conjunto urbano, que se ve enriquecido con palacios, templos, monasterios y edificios públicos, obra de los mejores artífices de este tiempo.

Pero junto a esos edificios monumentales, aparece otra edificación más modesta, que forma la gran masa urbana y cuya identificación nos ha servido de base para fijar el perímetro de la ciudad en este siglo. Son características de esa edificación, sus portadas, respondiendo todas ellas a unos módulos, estilo y decoración muy diferentes a los del siglo anterior. La portada modesta del XVI, tiene hueco adintelado, de módulo castellano, con ancha guarnición y dintel formado por sólo tres piezas, dos largos salmeres y clave, en la que aparece labrada la cruz trinitaria en la mayoría de ellas, todo enmarcado por un liso y sencillo alfiz.

Junto a este tipo, el más sencillo, convive otro de más riqueza, en el que la portada es de trilito, o dovelada, coronada por una moldura en forma de cornisa, a veces también flanqueada por pilastras con capiteles y sobre ellos pináculos, apareciendo también un segundo cuerpo con ventana guarnecida, cuando el edificio tiene dos plantas. Pues bien, la localización y distribución en el casco urbano actual de esos tipos de portadas, nos ha dado el perímetro que figura en el plano. Como vemos por él, apenas si hay ampliaciones en relación al del siglo anterior. Las más notables son hacia el oeste y están representadas: por el Hospital de Santiago, que queda urbanamente unido al casco antiguo por los terrenos y edificio del convento de Mínimos de la Victoria, en cuyos terrenos, hasta después de la desamortización no se construirían las casas de la acera derecha de la calle Obispo Cobos; por el convento de San Nicasio (1500), en el lugar que hoy ocupa la Plaza de Toros y edificios circundantes; la actual calle de Los Canos en toda su longitud y parte de la calle Gómez de Barreda, siendo debido este desarrollo longitudinal, a que era una zona libre limitada a norte y sur por los huertos de los conventos de San Nicasio y San Francisco. Por el este, sólo es de advertir la prolongación de la calle Valencia, cuya última casa continúa siendo en la actualidad de aquella época, y en cambio, por el sur aparece una regresión, la representada por la destrucción del Alcázar, cuyos solares quedaron convertidos en eras y sin edificar hasta 1926, en que se construyó el grupo escolar de este nombre y 1940 en que se hacen algunas casas por un patronato parroquial de Santa María. Hemos de advertir, que en alto y bordeando el Rastro (calle baja del Salvador), también se construyeron en el XVI las casas que hoy forman la acera derecha de la calle Alta del Salvador.

1813 UBEDA

El auge político, social y económico que el siglo XVI supuso para Ubeda, en relación a los siglos anteriores, no compagina con el escaso desarrollo, o mejor dicho, ampliación de su casco urbano respecto al siglo anterior. No encontramos otra explicación que la de un mejor aprovechamiento del terreno, destinando a edificios, espacios destinados a huertos y corrales, lo que explica también la aparición de casas más modernas, del XVII, entre otras del XV e incluso más próximas al centro urbano, que las más antiguas. Aún así, debió quedar todavía mucha zona urbana sin edificar, como luego veremos.

AÑO 1900 Con gran certeza se ha podido trazar este perímetro gracias a un plano impreso de este tiempo (1905), con orla de una incipiente publicidad de negocios ubetenses de la época. La más notable expansión a fines de este período es por el norte, donde aparecen las calles Carolina y Virgen de Guadalupe, con un inicio de urbanización por manzanas paralelas a la carretera de Arquillos.

También surge en esta época el Paseo de la Explanada, amplio espacio abierto destinado parte a jardín y parte a ejido, limitado al norte por la carretera de Córdoba a Albacete, tras la cual ya se iniciaba el campo con las eras del Pastor y de la ermita del Pajés. Por el oeste se regulariza la línea sinuosa del período anterior hasta llegar a la formada por la actual alineación de la acera izquierda de la avenida de 18 de Julio.

Influye extraordinariamente en la posibilidad de incremento de su población urbana en estos tres siglos sin correlativo aumento del casco edificado, la continuidad en el aprovechamiento de los espacios verdes o no edificados existentes en su interior. Es muy significativa al respecto, una visión panorámica de Ubeda en el siglo XVIII, que aparece en una litografía del libro «Atlante Español». Prescindiendo de lo convencional de la representación, aparece en ella un claro contraste entre la proximidad y densidad de edificación de la zona intramuros, con la de fuera de la muralla.

1878 UBEDA (por IGN)

Dentro de este período, la desamortización aplicada sobre los bienes de los numerosos conventos existentes en Ubeda, crea a partir de 1836 una nueva fuente de suelo urbano edificable, que permite el incremento de viviendas y otros tipos de edificios más a tono con las necesidades de este tiempo, sin ampliar el perímetro urbano. Los grandes huertos anejos a los conventuales o edificaciones secundarias e incluso la demolición de los propios monasterios, al extinguirse las distintas órdenes religiosas ocupantes de los mismos, suponen un gran aporte de solares, que bien pronto se cubren de viviendas o edificios para otros destinos de índole social y comunitaria, en los que se aprovechan en gran parte los materiales procedentes de sus demoliciones.

Ejemplos de ello: En el desaparecido convento de la Merced, se construyen las casas de la acera izquierda de la calle Llana de San Millán, desde la iglesia de este nombre hasta la Plaza de los Olleros. Sobre los solares de San Nicasio y utilizando los materiales de él y del convento de San Antonio se construye la Plaza de Toros y una fábrica de aceites, que todavía hoy aprovecha los viales de agua de estos monasterios procedentes del cerro de la Atalaya; en el convento de San Francisco se monta una bodega de vino y otros edificios, utilizándose la nave de la iglesia todavía para colocación de las grandes tinas de fermentación; el convento de Mínimos de la V ictoria da espacio para construir en sus huertas las casas de la acera derecha de la calle Obispo Cobos y su parte noble se dedicó primero a posada y luego a centro de actividades sindicales de variada significación política, según los tiempos, destino que aún conserva; el convento de Santa Catalina, pasó a ser edificio donde sucesivamente se albergaron unas oficinas de beneficiencia, después una sociedad recreativa o casino y por último edificios comerciales y viviendas; el convento de San Andrés pasa a ser alhóndiga, cuartel, casa del pueblo socialista, cinematógrafo de verano y edificio docente, sucesivamente; el convento de San Juan de Dios se convirtió en posada; el convento de dominicos de la Coronada fue demolido y su solar convertido en jardín público, serviría después para edificar sobre él el Mercado Municipal de Abastos; incluso el Palacio de las Cadenas, monasterio de dominicas, al pasar a dominio público fue primero cuartel y después Ayuntamiento.

Conventos de Ubeda en la Desamortización. Por José Manuel Almansa Moreno. Urbanismo y arquitectura en Ubeda (1808-1931)

Hemos desarrollado con especial detalle esta conversión de los edificios religiosos en civiles, por estimar muy interesante destacar la importancia, que en el perfil urbano de la Ubeda dieciochesca y de la Ilustración tuvieron esas edificaciones, a la vista de lo que hoy existe en sus emplazamientos y de lo que de ellas resta. Como es natural, y aunque sea salirse del tema, la desaparición de tantas casas religiosas, debió tener un especial impacto en el ambiente humano y social ubetense, en su estratificación social y en las actividades de sus habitantes.

1905 UBEDA

AÑO 1940 Los pimeros años del siglo X X , cuyo perímetro se traza, según el testimonio de personas vivas, apenas suponen ampliación del procedente del siglo anterior. Si nos fijamos en las variantes habidas, podremos observar cómo casi todas se deben a edificios oficiales o industriales, que crean a su alrededor un entorno de viviendas, no muy amplio. Lo que pudiéramos llamar núcleos de expansión, se polarizan en los siguientes puntos: Entre 1923 y 1930, la iniciativa oficial bien espoleada por el general Saro, ubetense adoptivo y ministro del Directorio de Primo de Rivera, provee a Ubeda de una serie de edificios oficiales, en torno a los cuales comienzan a surgir viviendas; así aparecen la Prisión de Partido, rodeada de Casas Baratas, los Grupos Escolares de Cristo del Gallo, de el Alcázar y de la Explanada, que ocupan suelo urbano sin edificar y el Cuartel de Cría y Doma que sí supuso una ampliación del casco urbano. También la construcción de la carretera a Madrid por Arquillos, implicó la construcción a sus lados de edificios de muy diversa índole.

La puesta en marcha del tranvía eléctrico de La Loma origina frente a su estación otro núcleo edificado, que es la vanguardia de la ocupación urbana al otro lado de la carretera de Albacete, por La Explanada, hoy avenida de Ramón y Cajal, al que seguiría la Central de los autobuses de la Compañía Alsina Graell, los almacenes de la Compañía contratista del ferrocarril Baeza-Utiel y la Fundición de Palacín, todos al otro lado de dicha avenida. En esta parte, además de la estación del tranvía de La Loma, surgen talleres y almacenes que cubren el espacio entre ésta y el callejón de Santiago. Por el SO, además de la expansión, ya citada, del Cuartel de la Remonta, aparece la Fundición de Heredero y Malvay, que establece la soldadura de dicho cuartel con el casco urbano.

1929 UBEDA

AÑO 1975 Hemos llegado en este estudio a nuestros días y la expansión de Ubeda en este período, más que historia es actualidad vivida por nosotros. Sin embargo, estimamos conveniente, aunque sea en forma sucinta, dar cuenta de él, por la gran importancia que para el desarrollo de su casco de población tiene, hasta el extremo de que, como puede apreciarse en el plano, la ciudad duplica en exceso su área construida o urbanizada.

En el período que cierra el año 1975, se advierten dos zonas de expansión: Una el NE. constituida por los barrios de Cristo del Gallo, San Pedro, el Risquillo y de la «Guita», y otra, al oeste, constituida por la zona del Colegio Salesiano, las Colonias de San Rafael, San José y del Carmen, barrios Coca y de la Soledad, barriada del General Saro, tras la zona deportiva, Eras de Sola y sobre todo, el gran polígono ocupado por las Escuelas de la Sagrada Familia, con sus amplias zonas verdes, que extiende la Ubeda urbana hasta la confluencia de las carreteras de Jódar y Jaén y final del Paseo del León, donde su fuente es rebasada por una estación de servicio automovilístico, que se une al casco por otra instalación deportiva.

La primera de las zonas citadas es fundamentalmente ocupada por viviendas, en general de tipo modesto, de una o dos plantas, en cuya construcción ha tenido principal influjo el sistema de protección oficial en variadas modalidades.

La segunda zona también tiene su origen en la protección oficial a la construcción, pero las viviendas son de más categoría, apareciendo la Colonia San Rafael como ciudad-jardín y bloques de cuatro o más plantas en las Eras de Sola. Únicamente hubo vivienda modesta en el Barrio Coca, pero éste ha desaparecido virtualmente, al situar en sus solares las ampliaciones cubiertas del Campo de Deportes y la Piscina Municipal. Incluso la barriada del General Saro, cuyos habitantes en su mayoría pertenecen a los estratos sociales más bajos de Úbeda, tiene buena vitola, con bloques de varias plantas y cierta preocupación estética, además de sus confortables condiciones de habitabilidad, dentro de la modestia.

Parroquias de Ubeda. Por José Manuel Almansa Moreno. Urbanismo y arquitectura en Ubeda (1808-1931)

Sólo nos queda, para completar la historia de este período, hablar del origen de los nombres de algunos de los barrios citados, aunque sean puramente anecdóticos, pero que el uso local ha consagrado y por ellos son conocidos con preferencia a cualquier denominación oficial, como ha ocurrido con el primer edificio de nueve plantas, construido en Ubeda en este tiempo, que pretendieron llamarle «Torre de Úbeda» y ha acabado siendo conocido por «La Chopera», por la gran cantidad de palos de chopo utilizados durante su construcción. Las Colonias San José, San Rafael y Barrio de San Pedro, recibieron esos nombres en homenaje onomástico a las personas que se distinguieron en su promoción, don José Pérez Ortega, secretario sindical; el que esto escribe y don Pedro Sola, alcalde de Úbeda, respectivamente; el barrio de la «Guita» se llama así, por las numerosas visitas que durante su construcción hicieron los futuros usuarios provistos de cuerdas para tomar medidas de sus habitaciones; el barrio de «La Soledad», se denomina de esa forma, por haber sido promovido por la Cofradía de este nombre, del gremio de albañiles; las Eras de Sola, por su anterior propietario, don Ricardo Sola, y finalmente el barrio «Coca » recibe este nombre por don Fernando Coca de la Piñera, quien, siendo gobernador civil de Jaén, concedió las subvenciones para su construcción en plan benéfico. Las restantes denominaciones responden a los nombres tradicionales en Úbeda, de los lugares donde se situaron. Así ocurre con la Carretera del Trillo, el Cristo del Gallo, y los Risquillos, Alto y Bajo.

DESARROLLO HISTÓRICO DEL PERÍMETRO URBANO DE ÚBEDA Por: Rafael Vahó Silvestre, Consejero del IEG.

UBEDA Desarrollo urbano

En el caso de Úbeda el viario principal forma 2 anillos concéntricos al Centro Histórico que se corresponden con las diferentes etapas de crecimiento del municipio. De sur a norte, el primer anillo da acceso a los tejidos residenciales de mayor densidad, a uno de los principales ejes comerciales, al Centro de Salud y al Instituto San Juan de la Cruz para conectar en el noreste con el P.I. Los Cerros. El segundo anillo o “ronda norte” recoge los crecimientos más recientes de la ciudad que albergan los servicios y equipamientos de mayor escala (Hospital, grandes superficies comerciales en el noroeste y P.I. Los Cerros al este). Por último, la Avd. de Linares, conecta los dos anillos y el centro de la ciudad en su prolongación hasta la Calle Fco de los Cobos. Los ejes urbanos albergan las mayores densidades de tráfico, encontrándose puntos críticos tanto en el acceso norte (entrada del Hospital), como en la mayor parte de las intersecciones en hora punta. Las calles que bordean el Centro Histórico también presentan zonas y puntos críticos de tráfico en la Plaza de Andalucía y su prolongación en la Calle Corredera, en la Cruz de Hierro y en las inmediaciones del Mercado Municipal.En Úbeda, las principales zonas de concentración de equipamientos se concentran hacia el norte y oeste en una posición excéntrica con respecto al centro urbano. Una primera zona al noroeste alberga el Hospital y el Centro de Día; hacia el oeste se concentran la estación de autobuses, el centro educativo SAFA y el estadio de Futbol. Una tercera zona recoge el Centro de Salud e Instituto San Juan de la Cruz, el centro cultural y biblioteca municipal Hospital de Santiago, la UNED, el Mercado de Abastos y los edificios de hacienda y correos. En el recinto intramuros alberga las principales sedes administrativas del Ayuntamiento, la sede de la policía, los juzgados, el Conservatorio de Música y IES Francisco de los Cobos.

Los mayores índices de vulnerabilidad en Úbeda, se encuentran en la zona centrosuroeste, coincidiendo con los barrios Alameda-Los Cerros, Santa María-El Alcázar,y a pesar de las mejoras urbanas realizadas a partir del Área de Rehabilitación Concertada, programas de Desarrollo Rural Sostenible y de proyectos de educación en pautas de convivencia, como el Proyecto Hábitat, se identifican bolsas de pobreza y de exclusión social, con situaciones de hacinamiento e infravivienda en varios núcleos residenciales de viviendas de promoción pública. Del mismo modo, en los últimos años ha habido un incremento de la conflictividad familiar y persisten además graves carencias en la ocupación no saludable del ocio de menores en la zona, en su mayoría de etnia gitana y un alto grado de absentismo juvenil.

Plan General de Ordenación Urbanística de Úbeda (1997)

El planeamiento vigente en Úbeda es un Plan General de Ordenación Urbana aprobado definitivamente en 1997 al que con posterioridad se han introducido diversas Modificaciones puntuales incorporadas entre 2000 y 2006. Asimismo cuenta con un Plan Especial y Catálogo del Centro Histórico, aprobados en 1989, y Modificaciones puntuales de 2004 y 2005. Constituye la Revisión del PGOU de 1984, plan este último que verdaderamente decidió la estructura urbana que hoy presenta la ciudad.

El Plan General vigente en el municipio fue aprobado definitivamente por Resolución de la Comisión Provincial de Urbanismo de 5.12.1996, siendo aprobada la subsanación de deficiencias el 6.3.1997, con publicación en el BOP de fecha 29.3.1997. Posteriormente, el 13.7.1989, fue aprobado el Plan Especial y Catálogo del Conjunto Histórico de acuerdo con las previsiones contenidas en la legislación sobre protección del Patrimonio. El cuerpo normativo que en consecuencia ha sido de aplicación en el municipio han sido las leyes del suelo y de protección del patrimonio vigentes durante este periodo y el Plan General y Plan Especial y Catálogo del Conjunto Histórico. Durante sus 11 años de vigencia, el planeamiento general ha sufrido 28 modificaciones puntuales que afectan a distintas determinaciones. 

La entrada en vigor de la Ley 7/2002, de Ordenación Urbanística de Andalucía, ha producido una nueva situación en los municipios que cuentan con planeamiento general vigente anterior a la misma; nueva situación derivada de la aplicación de la Disposición Transitoria Segunda de la Ley, que debe entenderse como la necesidad y asimismo oportunidad para proceder a la adaptación del instrumento de planeamiento general al haber transcurrido cuatro años desde la entrada en vigor de la misma.

UBEDA PGOU Ordenación Estructural

La Adaptación resultó así un instrumento doblemente útil en el sentido de clarificar los elementos que componían la ordenación estructural del municipio establecidos por el planeamiento vigente y, por otra parte, como instrumento que viene a incorporar las determinaciones urbanísticas necesarias para garantizar las reservas de viviendas protegidas como objetivo que persigue prioritariamente el Ayuntamiento de Úbeda. Ésta sería la justificación principal para adaptar el Plan General de Ordenación Urbana de Úbeda, aún cuando se haya iniciado el proceso de Revisión del mismo. La consideración de los plazos de tramitación de ambos instrumentos así como razones de oportunidad urbana justificarían la procedencia de su Adaptación abordándose ésta como Adaptación Parcial precisamente por estar inmerso el planeamiento en un proceso de Revisión del mismo que se ha iniciado en noviembre de 2007.

Establece unos objetivos centrados en la ordenación y buen uso del suelo que eviten la especulación y la falta de disciplina urbanística. Promueve una serie de actuaciones compatibles con una estrategia de desarrollo urbano sostenible integrada.

UBEDA PGOU. Usos pormenorizados Suelo urbano

Respecto a la ordenación del territorio municipal, el modelo urbano-territorial reconoce los núcleos urbanos ya existentes sin plantear ninguna previsión que suponga alterar el orden preestablecido. Junto al núcleo principal de Úbeda, completan el sistema de asentamientos los núcleos de colonización de El Donadío, San Miguel, Solana de Torralba y Veracruz. Asimismo se reconocen el núcleo histórico de Santa Eulalia; los núcleos de San Bartolomé-El Campillo (zona de urbanizaciones de segunda residencia surgida en torno a una ermita); Bétula, constituido por una urbanización de chalets ya existente junto a la carretera de La Yedra, e Hipermueble, este último como enclave terciario que se sitúa sobre la carretera de Baeza y que aprovecha para su ubicación el frente de la carretera.

El modelo urbano previsto en el Plan General preveía en Úbeda completar la nueva ciudad hasta las rondas viarias exteriores, consagrando el crecimiento norte y la dualidad y polarización entre ciudad nueva-y ciudad histórica.

Atendiendo a su proceso de formación, se puede decir que la estructura urbana de Úbeda se ha ido configurando históricamente por sucesivas semicoronas o sectores urbanos definidos entre los ejes radiales y ocupados a medida que se realizaban las nuevas vías de circunvalación de la N-322, carretera Bailén-Albacete, eje de comunicaciones que vertebra la comarca de La Loma.

UBEDA PGOU Movilidad

El sistema de circunvalaciones o rondas exteriores dibujado por el planeamiento vigente acota físicamente por el norte y oeste el espacio en el que puede desenvolverse el núcleo urbano. El planeamiento del 97 incorporaba así como nuevos suelos urbanizables una cuña industrial que permitía integrar en un solo sector los polígonos industriales ya existentes, situados al noreste del núcleo, junto a los enclaves también existentes en las carreteras de Sabiote y de La Carolina, acceso norte de la N-322.

En cuanto a las previsiones para suelos residenciales se incorporaban el cerro de la Atalaya, único espacio vacante por el norte que se destina a vivienda unifamiliar, junto a una corona exterior oeste, entre la antigua carretera de Jódar y su nueva variante, zonas que siguen siendo dependientes de la estructura viaria existente en su entorno y con una tipología residencial, la de vivienda unifamiliar que, además de ejercer una mayor competencia sobre el patrimonio edificado del casco, supone un modelo obsoleto de crecimiento de ciudad monofuncional bajo parámetros de sostenibilidad. Precisamente la aportación del Parque Norte como elemento vertebrador de estos nuevos desarrollos no se ve fortalecida con actividades o tipologías urbanas que aporten centralidad a la nueva ciudad.

UBEDA. Plan Especial Centro Histórico. Alturas

En esta estructura la ciudad ha mantenido la encrucijada de ejes comerciales tradicionales que ocupan el borde norte del casco intramuros, terciarización que fue extendiéndose por los ejes centrales principales del casco extramuros también hacia el norte, apareciendo así otros ejes similares en la nueva travesía (la avenida de Ramón y Cajal) -una vez realizada la última circunvalación exterior- que constituyen áreas, en este caso se trata más bien de ejes, de centralidad urbana, al menos, de actividad terciaria. Hasta los años 80 del siglo pasado, los crecimientos, desarrollados sobre áreas de dificultad topográfica moderada o escasa, se han mantenido aglutinados en una estructura urbana relativamente ordenada aunque internamente las áreas de crecimiento seguían sin jerarquizarse y sólo se perciben con claridad unas pocas calles principales, siempre de secciones inferiores al rango de la nueva ciudad que se iba formando, en muchos casos con excesivas alturas y volumetría, y ausencia de vías interiores con capacidad para estructurar localmente los barrios.

Han sido los crecimientos propiciados en las últimas décadas los que parecen haber rebasado un cierto modelo de ciudad continua que se cerraba con sus arcos de rondas exteriores. En este sentido, la configuración urbana del sector oeste supone consolidar el desorden morfológico y funcional de la ciudad reciente. En un sector que constituye el acceso principal de Úbeda, la aparición de urbanizaciones de viviendas unifamiliares en forma de enclaves o colonias autónomas – que debían buscan un entorno ambiental más adecuado y acorde con el modelo de ciudad jardín suburbial- comparten, no obstante, un mismo espacio con los principales enclaves de servicios comarcales (Hospital, hipermercado y hotel) y colonizan uno de los accesos más importantes, el acceso oeste, con los problemas de saturación de tráfico que esto genera a determinadas horas, problemas de imagen urbana y de tensiones urbanas añadidas. Y es que en Úbeda ha surgido también una nueva forma de “centralidad” asociada a los enclaves de servicios comarcales, una centralidad diametralmente opuesta respecto a la posición que ocupa el casco, que ha venido a ejercer una nueva competencia a las formas de comercio tradicional e incluso a las zonas más pujantes del mismo; un efecto ya conocido de la implantación de las grandes superficies comerciales que ha comenzado a estabilizarse también por el cambio de rol en cuanto al terciario y servicios turísticos que se implantan en el casco.

UBEDA. Plan Especial del Centro Histórico. CATÁLOGO Y GRADOS

Desde su componente funcional la concentración de usos de interés comarcal en la periferia hay que valorarla positivamente para el conjunto de la ciudad, pues ello la hace más competitiva y dinámica, si bien este hecho comienza a apoyar la idea de la necesidad de reequilibrio funcional en un nuevo modelo urbano. En efecto, un rasgo que también caracteriza el modelo urbano de Úbeda, y ello en cuanto a la distribución espacial de los usos y actividades es el desequilibrio de las dotaciones urbanas, en su mayoría localizadas en el sector oeste de la población, donde se concentran todos los usos deportivos, la mayor parte de los culturales, así como las instalaciones de servicios comarcales ya en la periferia Oeste: el Hospital y el Centro Comercial. Por último, en cuanto a las actividades productivas, en el modelo urbano previsto la mayor concentración y especialización industrial -realmente es un área de almacenaje y servicios- la asume el arco noreste. Área industrial bien situada respecto a la ciudad histórica y a las áreas residenciales, pues no interfiere en su imagen ni introduce impactos ambientales y apoyada en los accesos localizados al norte, de la carretera de La Carolina y la de Sabiote, junto al borde oriental del núcleo urbano donde se localizan las actividades industriales de mayor calado.

UBEDA.Plan Especial Centro Histórico. Zonificación

Finalmente, en el análisis del planeamiento vigente y del modelo urbano de Úbeda es fundamental el papel de su Centro Histórico.

Úbeda cuenta con una declaración de Conjunto Histórico desde 1955, y de ahí que exista un Plan Especial actualmente vigente desde 1987, que se redactó en cumplimiento de la LPHE. Ello supone, básicamente, la conservación del Conjunto Histórico a partir del mantenimiento de su estructura urbana y arquitectónica.

Desarrollando sus contenidos básicos, el PE aborda los aspectos de protección generalizada de la edificación tradicional y del ambiente e imagen urbana de los sectores históricos, y pormenoriza la protección de los edificios y elementos urbanos de especial valor histórico-arquitectónico o ambiental que deben ser conservados mediante un Catálogo, fijando los niveles de intervención posibles. Al mismo tiempo contiene las normas urbanísticas y ordenanzas de uso y edificación para regular expresamente las condiciones de edificación en ámbitos especialmente significativos.

El PE proponía también pequeñas reformas urbanas, necesarias por otra parte para mejorar la accesibilidad y revitalizar algunas áreas, aumentando las dotaciones locales y espacios libres. Actuaciones que tienen por tanto el carácter de reforma interior, o de perfeccionamiento de la estructura urbana. Asimismo se concebía como un PE que persigue la mejora urbana, sobre todo del espacio público y de rehabilitación residencial. En este sentido, algunos de los nuevos espacios libres pretendían recuperar y poner en valor los fragmentos de murallas de los recintos defensivos o simplemente se trataba de actuaciones que debían mejorar el estado general de la urbanización.

UBEDA. Plan Especial del Centro Histórico. ESPACIOS LIBRES

La recuperación de su tradicional “ronda de miradores”, espacios de borde y de contacto con la cornisa natural de La Loma, fue uno de los objetivos prioritarios como espacios cualitativamente necesarios para recuperar el permanente diálogo de la ciudad con el valle del Guadalquivir; espacios donde aún se conservan restos de las murallas, que ya se encuentran en parte acondicionados, y que han venido a cualificar y reequipar áreas hasta hace relativamente pocos años degradadas tanto en su imagen como en su función. Pero también, como estrategias complementarias, el PE pretende recuperar el patrimonio edificado más relevante por lo que se establecen los usos, en muchos casos públicos, más adecuados para su puesta en valor. Igualmente el PE realizaba un estudio de las áreas de rehabilitación para recuperar el espacio residencial y las actividades económicas adecuadas.

La aplicación del PE de Úbeda ha supuesto un cambio significativo en la protección de su patrimonio pues se trata de un instrumento que ha aportado al menos dos aspectos muy necesarios para la protección del conjunto. Por una parte, el Catálogo de edificios a conservar, que superan la escala de lo monumental para valorar además ese otro caserío popular que contribuye también a la construcción de la imagen urbana de la ciudad; y, por otra parte, proponía actuaciones concretas: áreas que necesitaban rehabilitación residencial, para recuperar y poner en uso edificios singulares, para mejorar los espacios públicos, etc. estableciendo un orden de prioridad en su ejecución.

Las modificaciones de planeamiento general con mayor significación respecto al modelo previsto por el Plan General vigente tienen que ver con la ampliación del suelo urbanizable. Las demás modificaciones significativas se refieren a las condiciones de desarrollo de las UE previstas en suelo urbano, así como las referidas a las normas urbanísticas y ordenanzas, entre éstas, las que alteran las condiciones de implantación de usos en el suelo no urbanizable. Las actuaciones de ampliación de suelo urbanizable han sido:

– Modificación para crear el Sector 18, Huertañarda. Modificación orientada a la creación de suelo industrial para la localización de naves agrícolas. La Modificación ordena directamente el sector. Tiene una superficie de 3,76 Has y se encuentra ejecutado en la actualidad.

Modificación S-17 “La Alberquilla”. Creación de un gran sector de suelo urbanizable en el este del núcleo con la finalidad de localizar residencia y dotaciones locales y generales del municipio. Tiene una superficie de 30,67Has. En la actualidad se encuentra en proceso de tramitación el planeamiento de desarrollo, habiéndose aprobado inicialmente el Plan Parcial con fecha 15 de enero de 2008.

– Innovación del Planeamiento para crear el Sector S-19 área el Chantre. Modificación orientada a la creación de suelo industrial para la localización de naves agrícolas junto al núcleo de El Donadío. Tiene una superficie de 1,86 Has y se encuentra actualmente en tramitación simultánea tanto de la Innovación del PGOU como del Plan Parcial y del Proyecto de Reparcelación. Cuenta con Aprobación Inicial de fecha 18 de Enero de 2007. La Declaración previa de Impacto Ambiental fue emitida con fecha 18/05/07.

También se ha llevado a cabo una Innovación del PGOU, la Modif. Puntual Parque Lúdico Deportivo, cuyo objeto era transformar los usos de los suelos calificados como equipamiento público/privado de servicios, para pasar a ser Parque Lúdico Deportivo y eliminar la UE-11 en dicho ámbito.

Asimismo y mediante otra serie de Modificaciones se han eliminado algunas de las Unidades de Ejecución previstas en suelo urbano. Unidades eliminadas por modificaciones del Plan General UE-10, 11, 31, 33, 34

Las modificaciones en Suelo no Urbanizable se han encaminado a facilitar la localización de usos de interés público y social, haciendo más permisiva la ordenanza prevista.

El Plan Especial del Conjunto Histórico ha sufrido 6 modificaciones durante su vigencia. La mayoría de estas modificaciones se han producido por causas sobre venidas como la redacción de la Carta Arqueológica y la redacción del Programa de Rehabilitación Concertada de Úbeda. La redacción de estos documentos para su coordinación con las determinaciones del Plan Especial hizo necesaria su modificación puntual.

Las restantes modificaciones de este documento tienen que ver con la calificación de la parcela donde se preveía la ampliación del Parador de Turismo y con la apertura de una calle semipeatonal en una manzana de la Calle San Francisco, en el borde sur del casco.

Siguiendo lo previsto en el Reglamento 1301/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de diciembre de 2013, sobre el FEDER (artículo 7.1), y especialmente, al Acuerdo de Asociación de España 2014-2020 los ayuntamientos de Úbeda y Baeza decidieron iniciar conjuntamente el proceso de elaboración de la “Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado del Sistema Urbano Cultural de Úbeda y Baeza 2020” (también “Estrategia DUSI UB/BZ2020” o “estrategia”) que se presenta en este documento y que constituye el documento de solicitud para la Orden HAP/2427/2015 de 13 de Noviembre, por la que se aprueban las bases y la primera convocatoria para la selección de estrategias de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado cofinanciadas (FEDER 2014-2020 – POCS).

Para los Ayuntamientos de Úbeda y Baeza, poner en marcha el proceso de elaboración de una estrategia conjunta de desarrollo urbano sostenible e integrado es una notable oportunidad para planificar coordinadamente un desarrollo urbano eficiente, sostenible y próspero para ambas ciudades. Al mismo tiempo se pretende crear dinámicas sociales, empresariales, ciudadanas e institucionales, que fortalezcan los lazos y conexiones evidentes entre ambas localidades, para ser más fuertes y más sostenibles, ganando más capacidades para afrontar el futuro juntas de lo que lo que serían por separado. Estrategia DUSI UB/BZ2020 se define como un espacio común basado en los recursos endógenos de ambas ciudades y sus términos municipales, teniendo en cuenta los intereses de la población local y la protección del frágil equilibrio entre el uso y el abuso del territorio a través del desarrollo de estrategias y políticas que garanticen un modelo urbano, cívico y económico sostenible desde el punto de vista social, ambiental y económico, basado primordialmente en la diferenciación y aprovechamiento de sus enormes potencialidades.

Obtuvieron con su programa, una línea, la máxima posible, de 10 millones de €, conjuntamente en la 1ª convocatoria.

La adecuación a la Estrategia Úbeda-Baeza de los 4 objetivos transversales (OT) que establece el POCS para el periodo 2014-2020 y que se encuadran dentro de los principios de la planificación integrada:

Al Objetivo Temático 2 (OT2) de mejora del acceso, uso y calidad de las tecnologías de la información y comunicación, la Estrategia DUSI UB/BZ2020 responde integrando las tecnologías de la información y comunicación como un instrumento extraordinariamente potente que permitirá conocer las demandas de la ciudadanía gracias a una mejora en los canales de comunicación con la misma, y que también se usará como vehículo para prestar un servicio más cercano y para luchar contra la exclusión social. A través de estas herramientas, Úbeda y Baeza mejorarán la accesibilidad de la ciudadanía a los servicios públicos, gestionará de forma más inteligente las actividades y servicios que se prestan en el territorio y la conexión entre los mismos y se reaccionará en tiempo real a las incidencias que se produzcan. Las operaciones desarrolladas en el marco de la estrategia de mejora del acceso, uso y calidad de las tecnologías de la información y comunicación serán el vehículo sobre el que este territorio se encamine hacia la ciudad inteligente.

En cuanto al Objetivo Temático 4 (OT4) sobre Economía baja en Carbono (EBC) se recogen las acciones para moderar el consumo de energía. Como se ha demostrado en el diagnóstico, los componentes del ecosistema natural están estrechamente interrelacionados con los del sistema social, económico, cultural y político en este territorio. Por ello el grado de la competitividad y vulnerabilidad en el futuro de Úbeda y Baeza, dependerá de su capacidad para cambiar su situación actual hacia un modo de vida y un sistema productivo que requiera un uso menos intensivo de la energía y de los recursos no renovables, con una menor generación de CO2. Es por ello que la Estrategia DUSI UB/BZ2020 adopta un enfoque holístico de los temas medioambientales y energéticos.

Sobre el Objetivo Temático 6 (OT6) la Estrategia DUSI UB/BZ2020 promueve la conservación y protección del medio ambiente, el patrimonio y la eficiencia del uso de los recursos del territorio. Las acciones a desarrollar van en la dirección de que entorno urbano sea respetuoso con el medio ambiente y el patrimonio, por tanto, se pondrán en marcha acciones que valoricen la autenticidad y los valores naturales, el paisaje, los productos locales extraídos o elaborados con técnicas tradicionales sostenibles.

Finalmente el al Objetivo Temático 9 (OT9) se concentra en un aspecto clave como la inclusión social y lucha contra la pobreza. La segregación espacial y económica como consecuencia de la crisis afecta también a Úbeda y Baeza y está disminuyendo la cohesión social y aumentando la vulnerabilidad de muchas personas. En esta estrategia la lucha contra la exclusión espacial y la pobreza energética pasa por mejorar las viviendas, los espacios públicos y fomentar una movilidad sostenible, integradora y saludable. Así, se apoya la regeneración de las zonas con necesidades de transformación de nuestro territorio identificadas en el diagnóstico, haciéndolas también más respetuosas con el medio ambiente, más seguras y más competitivas.

Hoy Ubeda, tiene una población de 34.733 habitantes y un parque residencial de 17.365 viviendas.

UBEDA_BAEZA- Análisis parque edificado (EDUSI)

Como enunciaba la Diagnosis de la Estrategia DUSI, “desde el punto de vista demográfico los principales problemas pasan por el despoblamiento de los centros históricos de Úbeda y Baeza y por el estancamiento de la población. Los desafíos pasan por atraer nueva población a los centros históricos de Úbeda y Baeza revitalizando el espacio urbano y recuperando la actividad y diversidad de servicios y el atractivo para la implantación de nuevas iniciativas económicas y crecimiento y diversificación de las actuales.

  • La posible expansión del suelo residencial disponible fuera de los centros históricos facilitan la despoblación de los centros históricos de Úbeda y Baeza.
  • Aparición de zonas muy marcadas por un uso mono funcional, ha generado monotonía, falta de diversidad de servicios y ausencia de ciudadanía en algunas áreas urbanas.
  • Envejecimiento paulatino de la población sin expectativas de renovación.
  • Estancamiento en el crecimiento vegetativo de la población e incluso decrecimiento en el número de varones.
  • Mayor número de emigraciones que de inmigraciones contribuye a la pérdida de población de los municipios de Úbeda y Baeza

Los cascos intramuros y los principales arrabales son los tejidos históricos que presentan mayor grado de consolidación; los crecimientos urbanos de los años 60 a 90 colindantes a los tejidos históricos adquieren en el caso de Úbeda la mayor densidad residencial. Por otro lado los crecimientos más recientes, situados en la zona norte y noreste en ambos municipios, presentan un predominio claro de vivienda unifamiliar adosada.

El estado general de la vivienda en ambos municipios se puede valorar como aceptable, la existencia de viviendas en mal estado de conservación es menor al 0.4% sobre el total viviendas. Si se observa con detalle, los cascos intramuros y los principales arrabales son las zonas que presentan un mayor número de edificios con problemas de abandono o deterioro. En el caso de Úbeda se concentran especialmente en el S y SE del conjunto histórico y muy especialmente en el Alcázar zona de S Millán. En Baeza los inmuebles más deteriorados están repartidos por el casco histórico.

Aunque en los últimos 10 años se han desarrollado múltiples programas de ayudas a la rehabilitación, aún quedan un número significativo que requieren atención especial. Lo mismo ocurre en relación con la infravivienda, donde en Úbeda presenta focos puntuales en zonas cercanas al centro histórico como el Alcázar o el Arrabal de la Calle Valencia.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

 

CIEZA

CIEZA- Población (INE)

CIEZA -Pirámide de Población

CIEZA Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2017

CIEZA Paro

CIEZA Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Cieza es un municipio 365,1 km2 y una ciudad perteneciente a la Región de Murcia, situado en la comarca natural de la Vega Alta del Segura de la que es capital. Ejerce como entrada natural de la Región de Murcia por el norte a través de la A-30, siendo la 6ª ciudad por población de la región, por detrás de Murcia, Cartagena, Lorca, Molina de Segura y Alcantarilla.

Su centro urbano dista 50 km del de Murcia, capital de la provincia. Posee buena comunicación por carretera pues es la puerta natural a la Región por la autovía A-30, que enlaza al N con Albacete y Madrid y con Murcia y Cartagena al S, así como la línea de ferrocarril de idéntico recorrido. Su término limita al N, con Hellín provincia de Albacete, al S con Abarán y Ricote, al E con Jumilla y al O con Calasparra y MulaCieza se encuentra en la confluencia de 2 grandes valles fluviales, el del río Segura que entra por el O desde el cañón de Almadenes y el de la rambla del Judío, desde el E, lo que determina la disposición de los valles de su término con forma de Y.

Existe una clara diferenciación de 3 áreas, la vega del río Segura, las zonas de expansión agrícola en las llanuras adyacentes al valle del Segura y las abruptas sierras. De estas últimas y ejerciendo de frontera natural se encuentran al N las sierras del Puerto, Cabeza de Asno y del Picarcho, al S el macizo dolomítico del Almorchón, las sierras del Oro, del Morrón y el monte de la Atalaya, y al E la Sierra de Ascoy.

Las amplias llanuras adyacentes a la vega del Segura, de terrenos margosos y suaves pendientes, tras la llegada del trasvase Tajo-Segura han sufrido una transformación importante con una expansión sin precedentes del regadío de frutales de hueso, que aporta la principal riqueza económica al municipio.El río Segura entra en el término municipal de Cieza a través del Cañón de Almadenes, después de regar las huertas y arrozales de la vecina Calasparra, abriéndose después un amplio valle de unos 12 km sobre el que se desarrolla la huerta ciezana para finalmente abandonar el término en un estrechamiento de la vega entre las Sierras del Oro y Turbedal.

El paso por Cieza del río Segura marca la historia actual y pasada del municipio, tanto por la riqueza que sus aguas han aportado, como por las graves inundaciones que históricamente ha sufrido. Ya en octubre de 1948 tras unas fuertes crecidas se empezó a plantear la construcción de una presa de laminación de las aguas de la rambla del Judío. Esta obra, terminada en 1995 ha sido fundamental para la protección de Cieza.La población del municipio se encuentra repartida entre la ciudad, en los Barrios de San José Obrero, Barrio de San Juan Bosco, Barrio de San Joaquín, Barrio de la Asunción y El Barrio de la Ermita, donde viven la inmensa mayoría de los habitantes del municipio, y varias pedanías: El Maripinar a 1 km, La Carrichosa a 9 km, El Horno a 6 km, El Acho a 7 km, La Serrana a 2 km, Bolvax a 2 km, El Ginete a 6 km y Almadenes a 10 km. Pero la pedanía más grande es Ascoy con más de 1.000 habitantes, situada a 6 km de Cieza. También hay alguna familia que reside en casas de fincas del campo. En otros tiempos, buena parte de la población del municipio vivía en los campos y huertas, pero a mediados del siglo XX, se produjo un impresionante éxodo rural en el municipio, desde los campos a la ciudad, siendo ya prácticamente inexistente la población rural hacia 1980. Ascoy se encuentra situada a 3 km al N de la población de Cieza y a 40 km al NO de la ciudad de Murcia. Sus calles son amplias y con encanto debido a la presencia de palmeras en su calle principal. Las edificaciones que nos encontramos son viviendas de planta baja con una antigüedad elevada. La economía de Ascoy permaneció durante mucho tiempo basada en el cultivo del esparto fue otra de las actividades agrícolas de importancia en la zona, desapareciendo casi en su totalidad en los años 70′ del s XX. En la segunda mitad del siglo XX la agricultura de secano fue paulatinamente sustituida por la extensiva de regadío caracterizada por las plantaciones de frutales de hueso. Actualmente este sector de la denominada “industria agrícola”, produce anualmente varios miles de toneladas de frutas de hueso (melocotón, albaricoque, nectarina y ciruela), y está en proceso de obtención de la Denominación de Origen para el Melocotón de Cieza. A partir de la década de los años 80′ del siglo XX la principal actividad económica cambió debido a la instalación en la zona de un importante Polígono Industrial, que proporcionó empleo a los habitantes de la pedanía que años atrás habían perdido sus puestos de trabajo en el sector primario.

Cieza es un municipio líder en la producción de melocotón y de albaricoque. Los cultivos de hortalizas, frutales y cítricos constituyen la base agrícola de la comarca y son motor de desarrollo de otras actividades industriales ligadas a la elaboración y comercialización de estos productos, siendo este sector el que concentra las empresas de mayor dimensión. La actividad industrial es la fabricación de textiles y, en menor medida, la industria conservera y la industria de la madera y el mueble. El primer Parque Eólico de la Región de Murcia está situado en la Sierra de Ascoy, a unos 6 km de la población. El proyecto Ciez@net ha hecho de Cieza una ciudad orientada también hacia el negocio y el ocio a través de redes de telecomunicación. En la actualidad, el término municipal de Cieza está distribuido para el uso industrial en 4 zonas destacando el Polígono Industrial Los Prados y el Polígono Industrial Sierra de Ascoy.

CIEZA. Callejero

El cultivo de las riberas del río Segura en la zona de Cieza se remonta al menos al V milenio aC, cuando durante el Neolítico se produjeron los primeros experimentos de agricultura en la Región de Murcia. Precisamente en las inmediaciones de las cabeceras de las 4 acequias mayores ciezanas (El Horno y los Charcos en la margen izquierda, y Don Gonzalo y Andelma en la margen derecha) se encuentra la Cueva y Sima de La Serreta, yacimiento neolítico donde se han documentado los más antiguos orígenes de la agricultura en la Región de Murcia con semillas de trigo y cebada datados en el V milenio aC.

Es presumible que, dada la aridez secular de nuestra climatología, los habitantes neolíticos de La Serreta se vieran obligados a iniciar un primitivo aprovechamiento de sistemas elementales de regadío con acequias de corto recorrido, suficientes para el cultivo de los pequeños espacios agrícolas. Sin duda que estos inicios de primitivas obras hidráulicas debieron aprovechar las condiciones excepcionales que ofrecía en esta zona del Segura la fuente de El Borbotón o Gorgotón, que nacía en el propio lecho del río asegurando una fuente inagotable de agua hasta en los momentos de estío en los que el Segura podía tener muy mermado su caudal.

Ello marcaría el origen en el tiempo del riego, con pequeñas acequias primitivas, en las zonas que actualmente ocupan las cabeceras de las acequias de Don Gonzalo y de El Horno. La continuidad de estos primitivos sistemas de riego debieron continuarse durante el resto de periodos de la Prehistoria reciente: El Eneolítico y la Edad del Bronce. De estas fases culturales hemos hallado restos arqueológicos a todo lo largo del recorrido de los lugares del entorno de las 4 acequias mayores. Entre ellos cabe destacar la propia Cueva de La Serreta, la Hoya García, las Enredaderas, el Cabezo del Cura, Los Cuchillos, El Castillo, el Cabezo de Pascual, Bolvax y El Cabezo de la Borrega.

La llegada del fenómeno de colonización comercial fenicia y griega a nuestra zona daría lugar a la aparición de la Cultura Ibérica y a un desarrollo enorme de utillaje agrícola, ahora ya de hierro en buena parte, y al desarrollo urbano con centros que podríamos calificar ya de auténticas ciudades protohistóricas como Bolvax.

La complejidad de los nuevos modelos sociales permitiría un control centralizado de los medios de producción tan sofisticado como para llevar a cabo la construcción de complicadas redes de obras hidráulicas como acequias de mayor recorrido que las primitivas que debían jalonar las riberas del Segura con anterioridad. La presencia de lugares de hábitat ibérico en las inmediaciones de nuestras acequias parece corroborar el uso agrícola de este entorno en los yacimientos de El Soto de la Zarzuela, La Parra, El Castillo y Bolvax.

El dominio romano que comenzó a finales del s III aC, y que expandiría definitivamente su modelo de asentamiento rural de villae rusticae y fundi a partir del cambio de era, permitiría, con su forma de explotación colonial basado en un sistema de trabajo con mano de obra esclava e indígena de bajos salarios, la construcción de grandes obras de carácter hidráulico como las que han quedado documentadas en las presas y las largas canalizaciones de obra documentadas en las ramblas del Judío y del Moro, en el vecino término de Jumilla. Nada puede hacer pensar que este esfuerzo constructivo no se repitiera en torno al Segura a su paso por Cieza. La posibilidad de multiplicar la producción agrícola de sus riberas perfeccionando y ampliando los sistemas incipientes de regadío que encontró Roma al llegar a nuestras tierras, tuvo que animar a los colonizadores a construir largos canales que unieran los existentes en esta zona con anterioridad.

La intensificación de la explotación agrícola de estos territorios, gracias al uso del riego con las acequias, permitió la existencia de un nutrido número de villae rusticae (unidades de explotación agropecuaria de un señor) y fundi (poblados de campesinos pobres) a lo largo del desarrollo de las mismas, que han sido localizadas en los lugares denominados La Hoya García, La Parra, El Ginete, La Torre y El Maripinar. El poder centralizado romano permitió el ahorro de esfuerzos que significaría al mantener el buen estado de un solo azud por acequia y las correspondientes mondas mancomunadas, en vez del esfuerzo que anteriormente supondría el costoso mantenimiento individual de las estructuras precedentes a la colonización imperial.

En cuanto a la denominación de estos ingenios constructivos en época romana, ha de significarse que las fuentes latinas clásicas llaman indistintamente “Aquaeductum” a los conductos de agua con independencia de que la materia constructiva haya sido la simple tierra o elementos de más firmeza (opus caementicium, opus cuadratum, opus incertum, etc.).

Tras la caída del mundo romano al comenzar la Alta Edad Media, el retroceso demográfico y la correspondiente desmembración del poder político que ello todo ello conllevó, produjo la desaparición de la capacidad de las comunidades humanas de la época denominada como visigoda para el mantenimiento de un largo sistema de acequias de una zona casi despoblada como sería la Vega Alta del Segura, si nos atenemos a la casi ausencia de restos arqueológicos de la comarca.

La llegada del Islam, a partir de la caída de condado visigodo de Teodomiro a mediados del siglo VIII, produciría una nueva repoblación de la comarca, sobre todo a partir del siglo XI, debida en buena parte a los periodos de paz interior en el territorio ahora denominado como Cora de Tudmir que produjo la general unidad política de los periodos de la España andalusí. En los siglos sucesivos, ello permitiría la reordenación de los sistemas de explotación agrícola con la reexcavación de todo el sistema de acequias romanas abandonado en buena parte en el periodo de crisis demográfica y de ausencia de estabilidad política del periodo visigodo.

A la restauración en la época andalusí de las tres acequias cuyos hallazgos arqueológicos nos la identifican como romanas (El Horno, Los Charcos y Don Gonzalo, se unió entonces la nueva construcción de la acequia de La Andelma, cuyo nombre original en árabe significa “la del agua”.

La Reconquista cristiana del siglo XIII, llevada a cabo por Castilla (así como los escasos periodos de dominio aragonés) trajo a la zona, de nuevo, una nueva crisis demográfica que llevaría consigo un abandono parcial de la ocupación de los terrenos de regadío y el correspondiente abandono de cuidados de las obras hidráulicas que jalonaban las orillas del Segura. Las fuentes de El Ojo, Zaraiche Mayor, Zaraiche Menor, de Ascoy y otras de menor entidad, eran suficientes para abastecer de agua los terrenos que los nuevos pobladores podían mantener como de regadío. La fuentes escritas a partir del siglo XV nos otorgan datos sobre la recolonización agrícola de las riberas del Segura, tras el abandono casi total de las antiguas acequias ocurrido tras la expulsión de los andalusíes de Siyâsa en 1266.

Tras el asalto a Cieza de tropas nazaríes de Granada en abril de 1477, y la consiguiente destrucción de los archivos municipales y de la encomienda santiaguista, la villa pide el reconocimiento de los privilegios locales al rey Carlos I, que lo hará en un escrito consultado por Pascual Salmerón en el archivo santiaguista de Uclés (poco antes de escribir su “Historia de Cieza” en 1777). En dicho documento, firmado en Valladolid el 31.7.1523, se reconocen los privilegios confirmados por los Reyes Católicos en Tordesillas el 6 de junio de 1494.

En esta última fecha se reconocía el derecho de la villa a nombrar “…Acequieros, para que rijan las aguas de los Zarahaches (sic) è de la cequia del Andelma, que esta allende el rio, segun que antiguamente se acostumbra poner la dicha Villa”. En el año 1507, la Orden de Santiago hace visita de Cieza el 16 de noviembre y hace mención de la construcción de un molino junto al río Segura, posterior a la visita anterior de 1500. Este molino, obviamente, es el molino cuyas muelas movían, mientras estuvo en uso, las aguas de la acequia de la Andelma que obviamente seguía en uso en 1507. El molino ha llegado hasta nuestros días, tras su restauración como museo hidráulico en 1999, con el nombre de Molino de Teodoro o de Cebolla y estuvo en funcionamiento como tal hasta mediados de la década de 1970.

En 1579, la Descripción de los Pueblos de España mandada hacer por Felipe II, en su visita a Cieza, menciona la existencia de una larguísima acequia en la margen derecha de la que se dice: “parece increíble su fabrica e imposible que ingenio de hombres bastase a sacar y perfiçionar tal obra”. Dicha acequia, en el documento sin nombre, era sin duda la acequia de La Andelma, que según menciona dicha Descripción “viene a fenecer” de nuevo en el río Segura bajo las ruinas de la entonces llamada “villa vieja”, que hoy conocemos como el monte de El Castillo, donde se asentó el Hisn (poblado fortificado) de Siyâsa.

En las “Ordenanzas de la Villa de Cieza y su Consejo”, confirmadas por el Rey Don Felipe II el 24.11.1589, se hace mención de huertas regadas por las acequias de los Charcos y Andelma y de las medidas que se han de tomar para su mantenimiento y para evitar que el ganado haga uso de ellas. El 13.6.1624, el Licenciado Francisco de Angosto Buitrago, Gonzalo Marín Ródenas, y Antón Marín, Regidor, otorgan “Escritura de concordia” para el mantenimiento de la presa y azud del pago del Cañaveral, Veredilla y Esparragal, de donde coge sus aguas al Segura la acequia de Don Gonzalo. En 1670 era sacerdote de Cieza y encargado de los Heredamientos de las acequias de Don Gonzalo y del Horno, Don Francisco Ruiz Melgarejo. Se ordenó por éste que no podrían regar aquellos hacendados que no estuvieran al corriente en el pago de lo que se les había repartido, para atender al sostenimiento y mondas de dichas acequias. Algunos de los deudores se negaron a proceder al pago y el del 10 de noviembre de este año el citado sacerdote sería asesinado con disparos de arcabuces en plena calle. El 24.6-1672 se acuerda por el Concejo que sean nombrados los Comisarios para las Acequias de la Andelma y de los Charcos, en las que por no estar mondadas, no discurren las aguas, designándose a Manuel de Salinas y a Pedro Marín Castaño, los que aceptaron y juraron el cargo. En 1678 se da orden por el concejo al regador de la acequia de los Charcos para que ningún vecino altere el riego hasta que le llegue el agua, multando al que lo contrario hiciere en 2.000 maravedises. Se llamaba el regador Sebastián Cartas, el Mayor.

El 1.6.1709 se dio por terminada la Acequia Nueva que se hace para el riego del Fatego, en cuyo trabajo se gastaron nueve mil reales y se invirtieron ocho meses. El 25 de junio se acuerda nombrar comisarios para que marquen las veredas y pasos sobre la acequia, pues esta iba a funcionar y se necesitaba que estuviera garantizado el libre curso del agua. Al siguiente día, 26, Francisco Ordóñez Marín y Gonzalo Buitrago Angosto presentan y demarcan los sitios en que deben hacerse las veredas para el paso de los vecinos sobre la Acequia Nueva, la que se ha hecho para dar riego al Fatego. Son las veredas: la de la Cuesta del Chorrillo; la de la salida de la Calle Nueva; la de la salida de la Placeta del Comisario; la del Cid; la de la salida de la Calle Empedrada y la de las Puertas de Castilla, hoy vereda de los Señores Trigueros.

En 1734 la acequia de la Andelma llevaba tal denominación en las actas capitulares del ayuntamiento. El 24.6.1744 se hace la elección de cargos por el concejo, resultando elegido “Fiel del agua” de la acequia de la Aldelma, Marcos García de Blas. El 6.6.1751 se tomó el acuerdo de comenzar los trabajos de continuar la acequia de Don Gonzalo hasta “El Ginete”, pues regaba solamente hasta entonces los partidos de “Esparragal”, “Cañaveral”, “Veredilla” y “La Torre”, El presupuesto de los trabajos fue de 20.032 reales, los que se pagaron por los propietarios de las fincas que habían de recibir el beneficio de las aguas. El 22.11.1754 se terminó una nueva prolongación de la acequia de Don Gonzalo hasta la Brujilla y Cañada de Villegas, cuyos trabajos se comenzaron el 24 de marzo del año anterior. Se gastaron en estas obras 8.900 reales, pagados por los propietarios que hacían riegos nuevos.

El 1.5.1762 se terminaron los trabajos de la nueva toma de la acequia de la Andelma, en La Torre, en el bancal llamado de las Nogueras. En 1815 se construyó una nueva acequia por parte de los hacendados del Santísimo Cristo que pasaba por el Barranco del Asensao. En ese mismo año se hace una nueva boquera para la acequia de los Charcos, con lo que se inutiliza el antiguo cauce de la acequia del Fatego.

En 1820 se ensanchó el cauce de la acequia que abastecía las tierras de los Charcos y Fatego desde el corredor instalado al principio del Gramalejo. A principios de la década de 1820 se construye la primera noria de la que tenemos noticia en Cieza, en la “acequia principal” del partido de La Parra. Poco después, sobre la acequia de la Andelma se construirá otra noria que dará riego a la Cañada de Don Benito.

En 1825 se hace un proyecto de construcción de cinco nuevas norias para dar riego, con la acequia de Los Charcos, a las tierras de La Parra, Canalillo, Charcos y Baratear. Ese mismo año se hacen nuevos proyectos para elevar a nuevos regadíos las aguas de la Andelma y de Los Charcos. En 1826 se colocó un “volantín” en el Colladito, en el partido de Barratera, para regar Cañada de la Parriega, Penalba y otros terrenos de anterior secano. Se instalarán también otros volantines en La Parra y en Las Ramblas.

En 1827 se colocaron norias en Los Charcos para regar secanos en los partidos de La Ermita y Canadillo. En 1828, en la acequia de La Andelma se construyeron tres nuevos escorredores: uno en la Brujilla, otro en el Barranco Meco y otro en El Estrecho. En 1829 se construye una presa, que viene a sustituir a la anterior que se encuentra en mal estado, en el Heredamiento de los Charcos y del Fatego.

En 1838 se proyecta una nueva presa en el azud de Don Gonzalo, en el partido de El Cañaveral. Constaría de “siete cajones de piedra de siete palmos cada uno y diez varas de anchura” y trataba de reunir los heredamientos de La Andelma, Torre, Veredilla y Cañaveral para que tomasen el agua todos juntos de este nuevo azud situado en la salida de los Calicantos recogiendo el agua en Los Almadenes, frente a la fuente del Borbotón. La epidemia de tifus, que asola Cieza en ese momento, retrasaría el comienzo de las obras proyectadas.

En 1840 se concedieron las aguas sobrantes de la acequia de Don Gonzalo a los heredamientos de El Ginete y Perdiguera. A partir de 1841, a continuación de la acequia de El Horno, se abre una nueva acequia que llegará al partido de Barratera recogiendo las aguas de la Ramblas del Judío y del Agua Amarga, regando 438 nuevas tahúllas, con la llamada desde ahora “Acequia nueva”. En 1842 se construye una noria en la Veredilla.

En la década de 1840 se construye la entonces llamada acequia de Don Benito que, con la ayuda de 22 norias, aumentó el regadío en 459 nuevas tahúllas en los pagos de El Ginete, Horno, Perdiguera y Maripinar. En 1847 la acequia de Don Gonzalo suministraba riego a 162 fanegas de tierra, la Andelma a 241, la de la Hoya García a 7, la del Horno a 142 y la de los Charcos 248.

En 1863 en el Heredamiento del Horno y su entorno se convierten al riego 50 nuevas tahullas. En 1870 se instala una nueva noria en la finca de La Alameda, partido de La Torre. El 2 de enero de ese mismo año, tenemos constancia de que la finca el Menjú tiene 33 tahullas de riego de la acequia de la Andelma, siendo entonces propiedad de Antonio Marín Meneses. No tenemos constancia de en qué año se hizo la ampliación de la mencionada acequia hasta esta finca pero es presumible que, viendo los datos de obras anteriores, ésta se llevara a cabo durante la segunda mitad del siglo XVIII.

El 21.4.1897, el Ayuntamiento decide, entre otras medidas, contratar jornaleros para llevar a cabo la monda de las 4 acequias ciezanas como modo de calmar los ánimos que se manifestaban alterados por la carencia de trabajo, crisis motivada por una sucesión de sequías e inundaciones durante los años anteriores.

Las acequias, con el transcurso del tiempo y hasta su entubamiento, generaron ecosistemas de enormes valores ambientales, con una importante vegetación de ribera, que es hábitat de varias especies de fauna silvestre, funcionando como corredores ecológicos lineales y aportando diversidad paisajística a los paisajes agrarios. Las acequias han constituido, además, una excelente plataforma para luchar contra los procesos de desertización del territorio, al actuar sus márgenes como escalones que evitaban la arrollada en los terrenos que estaban en una cota superior a las mismas.

Es importante subrayar la importancia de los hábitats asociados a los trazados de las acequias de barro tradicionales, donde se pueden encontrar todavía importantes especies de flora y fauna. Entre la fauna asociada a las acequias es destacable la nutria (lutra lutra), en grave peligro de extinción, y de la que resulta fácil encontrar huellas y deyecciones en los tramos más altos de las acequias no entubadas. Otras especies documentadas son martín pescador, carricera real, bigotudo, mirlo acuático, gallipato, galápago leproso, culebra de agua, cangrejo de río, carpas, barbos y el pez fraile. En total, más de cincuenta especies de aves, once especies de reptiles, seis de anfibios y quince especies de mamíferos completan la riqueza zoológica del entorno.

Entre la flora es fácil encontrar olmedas, alamedas, mansiegas, madreselvas, baladres, taráis y culantrillos de pozo, entre otras especies de interés. Además, junto a ellas se encuentran también, pinos, oliveras y otros árboles, en ocasiones centenarios. Juan José Martínez Soler y el grupo de estudios didácticos Macaón ha propuesto preservar todo este patrimonio para las generaciones futuras y para ello sugiere buscar alternativas de uso integrado. Se podría crear un itinerario ecológico, arqueológico, cultural, didáctico y turístico, recuperando y adaptando el entorno para este aprovechamiento múltiple.

Todas sus riberas se podrían acondicionar y utilizar como vías para cicloturistas y senderistas y tener la posibilidad de pasear junto a un entorno rico en vida animal y vegetal, con gran potencial didáctico. Yo, obviamente, no puedo estar en desacuerdo con tan inteligente propuesta y la subrayo totalmente.

Textos de Joaquín Salmerón Juan Fotografías de José Antonio Hellín, Javier Morote y Yolanda Riquelme. Andelma Boletín Informativo C.E.H. Fray Pasqual Salmerón. Historia de las acequias ciezanas. Año VII, nº 18 diciembre 2009

 

 

 

 

Los restos que hoy día podemos ver de esta fortaleza islámica o Alcazaba  conocida como el” Castillo de Cieza” eran la parte más inaccesible y difícil de asaltar de la antigua Siyâsa (denominación de la población islámica que dio nombre a la Cieza actual).

Esta alcazaba de Siyâsa se encuentra ubicada en lo alto de una roca en los que se llama “monte del Castillo” a unos 500 metros sobre el nivel del mar y muy cercana al paso del río Segura en su camino hacia el Valle de Ricote, lo que le permitía poder controlar el río y los caminos de alrededor. Actualmente se conservan visibles un torreón de planta cuadrada y un trozo de muro que parte de uno de sus flancos.

Esta fortaleza islámica, junto al excepcional yacimiento de la urbe musulmana, constituyen un conjunto monumental muy importante en el contexto arqueológico de la Región de Murcia, que se encuentra declarado Bien de Interés Cultural por la Disposición Adicional Segunda de la Ley 16/1985, de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español.

El cerro del Castillo fue habitado desde época prehistórica, gracias a que el lugar permitía una eficaz defensa y el seguro abastecimiento de agua desde varios manantiales cercanos. La fortificación islámica fue construida probablemente entre los siglos XII y XIII, constituyendo la mejor defensa de Medina Siyâsa.

Tras la conquista castellana del Reino de Murcia la antigua Siyâsa comenzó a despoblarse, quedando casi totalmente vacía para el año 1281 y el castillo se convirtió en el símbolo del poder señorial de los nuevos dominadores: la Orden de Santiago.

Los nuevos pobladores se fueron instalando en un lugar más bajo que la urbe islámica, junto al río y la huerta en el lugar que hoy día es Cieza. El motivo que la antigua Siyâsa haya permanecido en tan buen estado de conservación es debido a que permaneció intacta al no constuirse encima de la ciudad abandonada.

En 1457 durante un período de conflicto civil en el territorio murciano el castillo fue prácticamente destruido. La villa castellana iba a ser la protagonista de un aciago y conocido suceso cuando, en 1477, fue arrasada por una hueste granadina, que capturó a toda la población y la trasladó esclava al reino nazarí.

En la madrugada del 6.4.1477 el Rey de Granada Abul-I-Hasán atacó la ciudad de Cieza por sorpresa, arrasándola  con un ejército de 4.000 hombres a caballo y 30.000 a pie. Este hecho tuvo gran trascendencia y fue conocido en toda la cristiandad, de tal manera, que hasta el escudo actual de la localidad, conmemora el hecho. Está situada en la ladera meridional de Cerro del Castillo

La antigua ciudad de Medina Siyâsa es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del Islam Occidental, convirtiéndose en referencia imprescindible para el estudio de la casa hispano-musulmana y de la vida cotidiana de Al-Ándalus. Data su origen del siglo XI, alcanzando su esplendor en los siglos XII y XIII convirtiéndose en una urbe de gran importancia con un amplio desarrollo urbanístico que albergó más de 700 casas y 4.000 habitantes.

De todo lo que ocupa Siyâsa sólo se ha excavado un barrio de 19 casas que conservan la estructura de calles principales y adarves. La distribución del interior de las viviendas se disponía en dos niveles, el superior para las alcobas y el inferior para la cocina y los salones de invierno y verano. El epicentro de la casa era el patio central, al que daban todas las estancias de la casa. Uno de los aspectos de mayor interés lo constituye la rica colección arquitectónica procedente de las casas desenterradas. Los restos arqueológicos de la medina se pueden visitar hoy día en el Museo de Siyâsa, en Cieza.

 

 

En los primeros años del siglo XIX Cieza cuenta con más de 5.000 habitantes. La Guerra de la Independencia tendrá consecuencias nefastas para la ciudad, ya que las tropas francesas la saquearon durante tres días, desencadenando una importante crisis económica. Esta depresión irá menguando hacia la década de los 30′, gracias a la introducción de las norias, que permitieron la ampliación de las tierras de regadío en un 15%, incentivando  la recuperación de la economía. A finales de siglo ya existían en el territorio ciezano más de una veintena de estos innovadores artilugios para elevar agua.

La llegada de los liberales al poder permitirá la liberalización económica, así como la liquidación de la Encomienda y el final del poder de la Orden de Santiago sobre la villa. En el plano económico, hacia la década de los 60′, Cieza comienza a desarrollar su industria del esparto. Mientras que en el terreno agrícola, la propiedad de la tierra continúa concentrada en manos de la oligarquía local. Tras años de alternancia en el poder entre liberales y conservadores, en 1873 los republicanos toman el Ayuntamiento de la ciudad y proclaman el cantón de Cieza.

1879 CIEZA

Entre los años 1876 y 1923, el poder político se encuentra en manos del Partido Conservador, cuyos fuertes impuestos desencadenarán revueltas, que serán sofocadas por el ejército tomando la ciudad en 1903. Los trabajadores, influenciados por las ideas socialistas, crean las primeras sociedades obreras, facilitando la entrada al Ayuntamiento de los concejales socialistas en 1920.

1914. CIEZA. ENSANCHE por Ing. DIEGO TEMPLADO

Finalizada la dictadura de Primo de Rivera se proclama la II República mediante elecciones municipales en 1931. Para entonces Cieza contaba con 17.889 habitantes, dedicados en su mayor parte al sector primario. El nuevo régimen genera un cambio cualitativo en la coyuntura social ciezana. Las antiguas y poderosas familias del término, ligadas al auge del esparto, fueron sustituidas por líderes locales burgueses, de corte ilustrado y desvinculados del poder económico. Un ejemplo de familia burguesa ilustrada fueron los Templado. Durante el período republicano las industrias derivadas del esparto asisten a una crisis provocada por la competencia de fibras exóticas. Ésta desencadenará huelgas y tentativas insurreccionales de un sector anarquista del movimiento obrero, insatisfecho ante el incumplimiento de sus expectativas por parte de la II República.

La Guerra Civil trascurre de forma similar al resto del país. Finalizada la contienda, la política municipal de Cieza fue reorganizada, bajo el mando de la dictadura del general Francisco Franco. La reconstrucción de España y la necesidad de material fabricado en esparto potenció un nuevo auge en la industria espartera ciezana. Pero en la década de los 60′ la aparición de las fibras sintéticas hace que Cieza vuelva a sufrir una nueva crisis, que obligará a gran parte de la población a emigrar principalmente a Cataluña y Francia. En los últimos tiempos, superada la crisis energética generada en 1973, Cieza comienza su desarrollo industrial, junto con una importante agricultura, en la que predominan los melocotoneros.

1956 CIEZA

La huerta más antigua y tradicional de Cieza se asienta en la parte de la cuenca sedimentaria de su nombre, inmediata al río y al núcleo de población, trabajada por la acción de las aguas del Segura y de algunos de sus afluentes como las ramblas de Agua Amarga, Cárcabo, Judío y Moro.

Podemos distinguir 3 modelos que conforman el regadío histórico y tradicional de Cieza: En primer lugar, el sangrado de las aguas del río Segura con sistemas de azud y acequia escalonados en función de la topografía del área que se desea regar; es el más complejo y extenso. Se extienden por la margen derecha las acequias de Don Gonzalo y Andelma, y en la margen izquierda por el Canal C.H. Progreso/acequia del Horno y la acequia de Los Charcos/El Fatego, por la margen izquierda.

Las 4 acequias han variado sus tomas originales tanto respecto a la localización, como a los materiales, forma, y tamaño de la presa. Las de Don Gonzalo y El Horno arrancan varios kilómetros más arriba del núcleo urbano de Cieza, cerca de la actual central hidroeléctrica de Almadenes, lo que les permite discurrir a una cota superior a las de Andelma y Los Charcos. En 1879 regaban entre las cuatro unas 6.519 tahúllas y en 1942 ya eran 8.377, la mayor parte de ellas de riego a pie, bajo acequia. En la segunda mitad del siglo XX se había reducido la superficie regada en más de 1.200 tahúllas, especialmente en el área regable de la de Los Charcos, por la expansión de la ciudad de Cieza.

Otro modelo está constituido por los riegos organizados a partir de fuentes y manantiales en la margen izquierda del Segura que correspondían a puntos de emisión de agua del acuífero Ascoy-Sopalmo, caso de la Fuente del Ojo y otras surgencias secundarias como el Zaraiche Mayor, el Zaraiche Menor, Ascoy o Las Pulguinas. La superficie regada, de algo más de 4.000 tahúllas, obedece a un regadío no intensivo. También eran importantes estas aguas para usos domésticos, de abastecimiento, lúdicos y recreativos, de energía e industriales, etc. A estos puntos de emisión de agua había que unir los alumbramientos de la margen derecha, en la Sierra del Oro, parajes de Las Ventanicas, El Madroñal y Fuente del Rey, donde era favorecida la captación por un pozo horizontal (galería con lumbreras), y el sistema contaba con una balsa de regulación, al ser a veces escaso el caudal, pero las aguas de gran calidad.

El tercer modelo pertenece al riego eventual organizado a partir de presas de derivación de escorrentías en los barrancos y ramblas, con boqueras asociadas que conducían las aguas hasta las parcelas a las que se les proporcionaban estos riegos para asistir a cultivos de secano «riegos de alfait», generalmente dedicadas a cereales y olivar.

En los inicios del siglo XX se incrementa el riego por elevación, inicialmente con aguas del Segura (derivada por las acequias, como en el paraje ciezano de Barratera), sustituyéndose progresivamente los artilugios elevadores del tipo rueda hidráulica (norias, ceñas y molinetas) por motores de gas-oil y electromotores, como sucedió con la «máquina fija» de Cieza para abastecer de agua a la estación de ferrocarril. Estos grupos de elevación se amplían en número y potencia en el último tercio del siglo XX, con la explotación a gran escala de las aguas subterráneas del acuífero Ascoy-Sopalmo (sondeos, pozos, bombas sumergibles, etc.). Se crean nuevos regadíos, con marcos de plantación que favorecen la mecanización y con orientaciones productivas de respuesta a las demandas de mercados del exterior. En 1980, estos espacios regados de la margen izquierda, se completan también con riegos de aguas del Trasvase Tajo- Segura (Zona I de las Vegas Alta y Media, municipios de Calasparra y Cieza). Son nuevos paisajes regados, en los que predominan los cultivos de prunáceas (albaricoque, ciruela, melocotón, chato-paraguayo, nectarina, platerina, etc.)…

Los recursos patrimoniales descritos, acumulados a partir del histórico aprovechamiento integral de las aguas de la Fuente del Ojo, permitirían establecer una Ruta del Agua en el ámbito geográfico del que irradia el vasto entramado de explotación del líquido elemento, de carácter eminentemente paisajístico y patrimonial, incluido en un proyecto global de creación de un Parque Etnográfico. Con ello se pretende poner en valor un patrimonio material e inmaterial que padece un estado severo de deterioro y abandono, que exige su conservación para que sea apreciado por las generaciones presentes y futuras, y enaltecer de esta forma una de las singulares señas de identidad de Cieza, aprovechándose asimismo para diversificar la oferta turística del municipio, dinamizando, por ende, la vida lúdica, cultural y económica del mismo. A continuación establecemos la posible Ruta del Agua, donde se han planteado unos usos al patrimonio recuperable, puesto que si éste no ocupa una función social, pronto cae en el olvido y su destrucción es segura; actuación que se ha de afrontar desde intervenciones puntuales pero desde la integridad que en otros tiempos definía la explotación de estas aguas.

En definitiva, la Fuente del Ojo debe entenderse como un ejemplo paradigmatico de aprovechamiento integral sostenible de aguas de manantial en el contexto climático espacial de indigencia pluviométrica que caracteriza al medio semiárido del Sureste de España; organizado en base a su antiguo Heredamiento, que actuaba con total autonomía en función de los acuerdos tomados en Juntamento General; aprovechamiento que ha generado un patrimonio ingente, que da fiel testimonio de una realidad histórica, sobre el que conviene actuar.

Martínez Lucas, Víctor Manuel; Gómez Espín, José María. Aprovechamiento integral de la Fuente del Ojo (Cieza-Murcia). Papeles de Geografía, núm. 57-58, enero-diciembre, 2013, pp. 161-178. Universidad de Murcia.

El municipio de Cieza tiene a efectos urbanísticos un Plan General de Ordenación Urbana, con aprobación definitiva con deficiencias, por orden resolutoria del 15.10.2008, habiendo sido el 1º Refundido por Orden 16.7.1999., el 2º Refundido por Orden 5.8.2010., el 3º Refundido y la Toma en  conocimiento por Orden 3.6.2013.

El anterior Plan General de Ordenación Urbana de Cieza (en adelante Plan General) fue aprobado definitivamente por la Comisión de Urbanismo de la Consejería de Política Territorial y Obras Públicas de la Región de Murcia por Orden de fecha 29.3.1985 y se publicó en el Boletín Oficial de la Región el 30 de abril del mismo año.

El Plan General se comenzó a elaborar en 1998 como una Revisión y Adaptación del Plan General de 1985. La legislación vigente en aquel momento era la estatal: Ley 6/98, TRLS/92, TR/76, y Reglamentos de Planeamiento, Gestión y Disciplina Urbanística.

El documento de “Información Urbanística” se finalizó en enero de 1999. El “Avance” se formalizó conjuntamente con dicha Información Urbanística. Como resultado de las sugerencias realizadas en el período de información pública (2 periodos de un mes) se realizó el “Informe a las sugerencias” en octubre de 1999. Tras esto se comenzó la elaboración del documento de Plan General para su Aprobación Inicial y que fue entregado al Ayuntamiento en septiembre de 2000. Pero a raíz del cambio de la Corporación Municipal y de la aprobación de la Ley 1/2001 del Suelo de la Región de Murcia se procedió a reelaborar el documento para Aprobación Inicial.

Tras las modificaciones sufridas en la Ley 1/2001 por las Leyes 2/2002 y 2/2004 se procede nuevamente a adaptar el Plan General y a someterlo de nuevo a Información Pública. Tras esto se produce la Aprobación Provisional del Plan General.

Es evidente pues, que en los epígrafes de la presente Memoria aparecen menciones y referencias legislativas y normativas que hoy no son vigentes, pero que sí lo eran en el momento de redactar y tramitar cada uno de los documentos anteriores integrantes del presente Plan General, y de ahí que se hayan mantenido para clarificar y justificar cuestiones concretas.

CIEZA PGOU Estructura general

Por ello, en el inicio de cada apartado, cuando se ha considerado necesario, se transcriben, en cursiva, los artículos de la Ley 1/2001 del Suelo de Murcia y/o Ley 2/2002, y Ley 2/2004 que la modifican, homólogos de los mencionados de otras leyes y reglamentos con los que fue elaborado cada fase o documento del Presente Plan General.

A la publicación, el 9.12.2005, del Decreto Legislativo 1/2005 de 10 de junio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Suelo de la Región de Murcia, el documento de 2ª Información Pública ya estaba formalizado. Por esta circunstancia y puesto que dicho texto refundido entraría en vigor al mes de su publicación las referencias legislativas contenidas en el mismo fueron las mencionadas en párrafos anteriores. No obstante, los cambios introducidos en el segundo período de información pública, han hecho necesario la elaboración del presente documento en el que se adaptarán todas las referencias normativas al Decreto Legislativo 1/2005 (ó TRLM01/05).

CIEZA PGOU

Cieza tiene hoy una población próxima a los 35.000 habitantes y un parque de viviendas de 16.491 unidades inscritas en el catastro en el año 2018. Una cuarta parte del total tienen ya más de 50 años, es un. parque envejecido y además no ha renovado en la última década prodigiosa tanto como en localidades próximas, ofreciendo hoy unos precios altos de vivienda y una cierta sensación de escasez de oferta nueva.

CIEZA. Parque de viviendas (2011)

En cuanto a la distribución de las viviendas familiares en edificios en mal estado y de aquellas construidas antes de 1950 se observan diferencias en distintos espacios del núcleo urbano. En líneas generales en el casco histórico se sitúan las mayores proporciones de viviendas de ambos tipos, dos variables que quizás puedan tener relación aunque no se haya establecido de manera directa. También se observan mayores proporciones de viviendas en edificios en mal estado en el norte del área urbana, donde se encuentra el Cabezo de la Fuensantilla, zona con problemas de infravivienda y muy degradada, al igual que ocurre fuera del área urbana con Los Casones de la Fuente.

CIEZA: Parroquias

Según el Informe sobre el Mercado Inmobiliario elaborado por la Región de Murcia en 2012, se observan distintas circunstancias para cada uno de los 5 barrios que define:

Barrio de San José Obrero. Los edificios plurifamiliares entre medianeras en manzana cerrada constituyen mayoritariamente el barrio, teniendo además de media 4 plantas de altura. Las edificaciones tienen 20-30 años de antigüedad. El trazado de las calles es regular y amplio.

Barrio de San Joaquín. Mayor parte de edificios de 20-30 años de antigüedad y una altura de cuatro a seis pisos. Abundan las edificaciones plurifamiliares entre medianeras en manzana cerrada. El trazado de las calles es regular, y suelen ser amplias.

Barrio de la Asunción. En mayor medida presenta edificaciones plurifamiliares entre medianeras en manzana cerrada, con calles reducidas pero de trazado regular. Las edificaciones tienen una antigüedad media de 30 a 40 años, y en general se presentan edificios con 3 plantas de altura (incluye casco histórico).

Barrio de la Ermita. De manera general se observa una mayoría de edificios de cuatro pisos de altura y de 20 años de antigüedad. Las edificaciones plurifamiliares entre medianeras en manzana cerrada con calles de trazados regulares y amplias es la arquitectura dominante.

Barrio de San Juan Bosco. Edificaciones plurifamiliares entre medianeras en manzana cerrada con calles de trazado regular y amplias, de manera general. Edificaciones más nuevas (10-20 años de antigüedad) y con 4 plantas de altura mayormente.

12.8.2015 El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha aprobado el proyecto de construcción de recuperación ambiental del río Segura a su paso por la localidad murciana de Cieza. El proyecto, que ejecutará la sociedad estatal Aguas de las Cuencas Mediterráneas (Acuamed), tiene un coste previsto de 3,8 millones de euros. Esta inversión será financiada con fondos europeos y su ejecución ha sido encomendada a la empresa pública Tragsa.

Se trata de un importante proyecto medioambiental cuyo objetivo principal es restablecer el potencial ecológico de la ribera del río Segura en el tramo más próximo al casco urbano de Cieza (Murcia) y permitir así el disfrute de la población.

En el proyecto figuran, entre otros, la creación de pasarelas de madera, dos observatorios y miradores, parques y playas fluviales, así como la ampliación del actual paseo ribereño. Se ejecutarán obras de limpieza, recuperación de espacios, plantación de especies autóctonas y de mejora de la accesibilidad.

En el proyecto que se va a desarrollar en Cieza incluye, entre otras, acciones como la construcción de diversas rutas y caminos peatonales de arena endurecida para potenciar y dar a conocer a la población el conjunto de elementos de interés natural de este tramo del río Segura.

Se crearán sotos y espacios naturalizados para favorecer el desarrollo de manchas de vegetación riparia autóctona, al tiempo que eliminarán especies de cañaveral invasoras, restaurando varias playas naturales fluviales existentes con anterioridad a la invasión del cañaveral, para recuperar el disfrute tradicional de sus aguas.

De esta forma, la funcionalidad de las obras no sólo es la recuperación ambiental de la zona sino también la promoción de usos sostenibles, bien sean lúdicos, como el paseo, la pesca u otros deportes, bien didácticos en materia de educación ambiental, como puntos de observación de especies y divulgación científica.

El proyecto aprobado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente se extenderá por una amplia zona que se localiza aguas arriba del parque de La Presa hasta el denominado puente del Argaz, unos 4,8 km de río, en la parte más cercana a la localidad murciana.

20.5.2015 En 2015 llegó la sentencia del caso MIGASECA. El dictamen llega tras 17 años de litigios en los diferentes juzgados y obliga al Consistorio a pagar dicha cantidad a los propietarios por unos terrenos que no valen ni la mitad de ese precio

Una sentencia firme del Tribunal Supremo ha condenado al Ayuntamiento de Cieza a pagar 3.910.718,02 euros más intereses desde el año 2003 -lo que supone un total de 5 millones de euros- a los propietarios de los terrenos de Migaseca, situados junto a la ermita del Santo Cristo. Fuentes municipales manifestaron que «habrá que analizar todas las posibilidades para cumplir la resolución de la forma menos gravosa para los servicios públicos».

El dictamen del alto tribunal llega tras 17 años de litigios en los diferentes juzgados y obliga al Consistorio a pagar dicha cantidad a los propietarios por unos terrenos que no valen ni la mitad de ese precio.

Los hechos, que fueron desvelados ayer en rueda de prensa por el concejal de IU-Verdes, José Eduardo Illueca, se remontan a 1998 cuando el PGOU de 1985 contemplaba estas parcelas como zona verde. En 1997, ante la ausencia de una compensación urbanística a esta calificación, la familia propietaria de los terrenos instó la expropiación. Un año después, ante la falta de acuerdo en cuanto al precio, se remitió el expediente al Jurado Provincial de Expropiación Forzosa, que confirmó por sentencia la tasación municipal: 414.679 euros. Los propietarios recurrieron la decisión ante el TSJ de Murcia. En 2002, se aceptó parcialmente el recurso de los dueños y se fijó el nuevo valor de la indemnización en la cantidad de 919.823 euros. La sentencia fue recurrida ante la Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo, que la confirmó en 2005.

En el año 2000, los propietarios hicieron uso de su derecho e instaron la retasación de los terrenos. El Ayuntamiento rechazó la pretensión y los dueños recurrieron de nuevo al Jurado Provincial de Expropiación Forzosa. En 2001, bajo gobierno ya de Francisco Martínez Rojas, se llegó a un acuerdo con los propietarios. El Pleno aprobó una nueva valoración de los terrenos, cifrada en 2.687.878 euros, la mitad aproximada de lo que solicitaban los propietarios como retasación.

En 2003, el Jurado Provincial se pronunció en relación con la retasación solicitada, fijando el precio de estos terrenos en 3.910.718 euros, más los intereses devengados desde la expropiación. Tanto el Ayuntamiento como los propietarios recurrieron la sentencia ante el TSJ, tribunal que resolvió 9 años después, en 2012, estableciendo el valor de tasación en 4.780.365 euros. Resolución que a su vez fue recurrida en casación ante el Tribunal Supremo, que ha resuelto ahora. Illueca calificó de «golpe mortal a las arcas municipales la tremenda losa que ha caído sobre los ciezanos tras la sentencia, producto de la negligencia y mala gestión».

4.9.2015 El director general de la sociedad estatal Acuamed, Arcadio Mateo, anunció ayer que la empresa ha decidido paralizar, de forma provisional, las obras de recuperación ambiental del río Segura en Cieza, que ya habían empezado a ejecutarse. La empresa pública, que pactó con el anterior equipo de gobierno local un proyecto de paseo ribereño que incluía grandes dosis de hormigón y alicatado a la vera del río, se resiste a aceptar la nueva voluntad municipal, más ecológica y sostenible.

En un comunicado, Mateo explica que esta decisión es consecuencia de las manifestaciones realizadas por el equipo de gobierno del ayuntamiento ciezano, en las que se hablaba de introducir nuevas modificaciones en el proyecto aprobado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente el pasado 11 de agosto y que “no se corresponden con lo tratado previamente en la reunión con Acuamed”…

1.11.2016 El Ayuntamiento intenta ‘hacer caja’ con los polémicos terrenos de Migaseca. Los saca a la venta para recuperarse de la ‘sangría’ que supuso pagar 5 millones para su expropiación

19.19.2017 El fiscal pide 3 años y 6 meses al exalcalde de Cieza por corrupción urbanística. Antonio Tamayo está acusado de falsificar un plano de un expediente para ocultar que los terrenos de una hermana de la edil de Urbanismo se incluyeron en un resort. Caso BENIS.

9.3.2018 Una treintena de comunidades de vecinos no consiguen los permisos para poner ascensor. El Ayuntamiento alega que «el plan general no otorga estas licencias a los inmuebles con más de 25 años» (?)

Tiempos convulsos. Herencias del pasado reciente…


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

 

INCA


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


 Inca es un término municipal de 58,34 km2 y un municipio, capital de la comarca del Raiguer, en la isla de Mallorca. Está situada en el centro de la isla. Ostenta el título de ciudad desde que, en 1900, se lo concediera la Reina regente doña María Cristina:

Queriendo dar una prueba de Mi Real aprecio a la Villa de Inca de la provincia de Baleares por el aumento de población, creciente desarrollo de su agricultura, industria y comercio y constante adhesión a la monarquía, en nombre de mi Augusto Hijo Don Alfonso XIII y como Regente del Reino, vengo a concederle el título de Ciudad. Dado en Palacio a 13.3.1900. Yo la Reina Regente.

El pueblo está repleto de cuevas, utilizadas por los árabes como sistema de riego Qanat y durante la Guerra Civil como refugios antiaéreos, ubicados en diversas instituciones como el Ayuntamiento, iglésia de Santa María la Mayor, Claustro de Santo Domingo y el antiguo cuartel de la Guardia Civil.

El municipio de Inca, que es la capital de comarca de Mallorca Septentrional, está situado en la parte central del Raiguer. Está limitado por los municipios de Mancor de la Vall, Selva, Búger, Sa Pobla, Llubí, Sineu, Costitx, Binissalem y Lloseta.

El territorio es mayoritariamente llano, destacando el Puig d’Inca (o Santa Magdalena del Puig, o Puig de Santa Magdalena), de 287 m de altitud, en el cual se ubica una ermita. El Puig d’Inca forma una unidad con el Puig de la Minyó (307 m), donde se encuentran una cruz y un vértice geodésico.

El Raiguer es una comarca balear situada en la parte centro-norte de la isla de Mallorca que se extiende paralelamente a la Sierra de Tramontana desde Marrachí hasta Campanet, es la zona de transición de las montañas de la Sierra de Tramontana a la comarca del Pla.

Geológicamente, forma parte de las series plegadas de la Serra de Tramuntana, con afloramientos del Triásico, Liásico, Cretácico, Oligoceno y Burdigaliense, sobre los cuales se sitúan discordantes los materiales transgresivos del Vidoboniense, en una gran parte recubiertos por terra rossa, con gran abundancia de cortezas calcáreas.Inca tiene una importante superficie de su municipio objeto de cultivo, predominando los cultivos de secano, especialmente con frutales (almendro y algarrobo), así como los cultivos herbáceos. La ganadería complementa la actividad agrícola, con cierta importancia de la cabaña bovina.

Las actividades económicas más importantes del municipio corresponden a las industriales y comerciales. La principal industria es la piel (confección) y la fabricación de calzado, con origen en 1870. La demanda turística ha intervenido en confección de piel y otras manufacturas. Se puede destacar también la fabricación de galletas de Inca.

Comercialmente Inca tiene mucha importancia al actuar como subárea de la principal zona comercial de la isla, Palma. La importancia de la subárea comercial de Inca, la cual comprende, además de todo su partido judicial (la zona centro de Mallorca), buena parte de la isla, actuando la carretera de Palma a Alcúdia como un importante colector de las comunicaciones de una gran parte de la isla con la capital.

Inca. Callejero

Es conocida por la industria del calzado y de marroquineria, esta fama fue reforzada cuando en 1871, Antonia Fluxa, nativo de Inca, abrió su primera fábrica de calzado en la isla. Camper sigue siendo una marca de calzado popular en España y el mundo y el outlet de la marca en Inca atrae a muchísimos turistas, con marcas como Camper, Barrats, Lottusse, George’s, Farrutx, Munper, Asinca, etc. Inca, la 3ª ciudad más grande de Mallorca, es sinónimo de calzado y de piel. Desde sus fábricas salen a diario zapatos de piel a distintos destinos del mundo. La calidad y el diseño, sello de fabricación de la industria de esta ciudad, hacen que sus productos gocen de gran prestigio no sólo a nivel nacional, sino también a nivel internacional. Conocida como “la capital del cuero” o “la ciudad de la piel”, la industria del calzado la ha convertido, históricamente, en referente de este sector.

Aunque se considera el siglo XIX como el arranque de este sector como motor de la economía, los gremios de zapateros de Inca ya existían desde el siglo XV, siendo de los más antiguos de Mallorca. Las empresas de carácter familiar y con gran arraigo histórico han sido las mayores impulsoras de este sector, logrando constituir marcas asociadas con la calidad y reconocidas en el ámbito internacional.Inca comenzó a destacar en la manufactura de la piel en el siglo XIV. Desde la década de 1880 hasta la finalización de la Primera Guerra Mundial la industria del calzado de la isla de Mallorca estaba concentrada en la capital, Palma. Sin embargo, en zonas como Inca se empezaron a crear talleres y fábricas vinculadas al comercio de exportación. Junto a ello, la llegada del ferrocarril a mediados del siglo XIX dió un gran impulso a la industria local, consiguiendo que sus zapatos empezaran a ser exportados a destinos nacionales.

A lo largo del siglo XX empieza a surgir un potente distrito industrial caracterizado por el desarrollo de fábricas de mayor tamaño y mecanizadas, que se unen a pequeños talleres.

Inca tiene un barrio judío (Call Jueu) que fue considerado la 2ª Aljama de Mallorca, en el que se presupone la existencia de una pequeña sinagoga. La existencia de este Call supuso la dinamización de los Judíos en el interior y la zona norte de Mallorca.

A lo largo de la Edad Media, la minoría hebrea se instalará con diferente suerte en el interior de Mallorca, conociendo una etapa de gran crecimiento económico y demográfico. En el tránsito del siglo xiii al xiv, la minoría judía poco a poco pasará de una etapa de convivencia y tolerancia a otra de gran conflictividad entre cristianos y judíos. Los problemas se irán generalizando hasta la ruptura final de esa ‘convivencia’ con el asalto y el saqueo del barrio judío de Inca en el año 1391.

La presencia de los judíos en la villa de Inca se remonta documentalmente a la llegada en 1229 de las tropas de Jaime I el Conquistador a la isla de Mallorca. Sin referencias históricas o arqueológicas de etapas anteriores que puedan justificar históricamente una presencia anterior, nos remitimos a los documentos del reparto de Mallorca, en los que se otorgan una cantidad de tierras considerables a los judíos en los términos de la antigua área administrativa musulmana denominada Inkan.

Así, en el Capbreu del Repartiment se otorgan las siguientes alquería y rahales: Abenbasso (3 Jovades), Vualà (4 Jovades), Naya (4 Jovades), Docax (5 Jovades), Raalatim (4 Jovades) y Abinxuaip (Jovades), todas ellas sin asignación nominal concreta, pasarán a manos de los judíos2. Del mismo modo, la primera referencia documental sobre los judíos de Inca, al margen de dicho reparto de tierras que ya hemos comentado, y que podría atestiguar la existencia de comunidades anteriores a la ocupación cristiana, data del año 1240, cuando volvemos a tener referencias de dicha presencia en la villa. En la misma, tenemos la referencia indirecta de la presencia del judíos realizando algunas operaciones económicas no muy significativas, al menos por el momento. De la misma manera, los pocos datos demográficos que disponemos del siglo xiv, éstos son anteriores a la peste negra de 1348. En ambos casos, tanto el Morabatí de 1329 como el de 1336 reducen la presencia de ciudadanos judíos a cifras que rondan el 2 y el 3 % del total de habitantes de la villa. Por tanto, las conclusiones que podemos extraer serían un tanto especulativas, ya que no hay otros datos que puedan corroborar las hipótesis planteadas. En este sentido, bien podríamos indicar que muchos judíos establecidos en Inca no pagaban el Morabatí; también podría darse el caso de otros que residían en zonas rurales, en otros núcleos; o bien que la comunidad judía de Inca era escasa y pequeña. En todos los casos, se nos ocurren y se nos plantean problemas por lo cual trataremos de analizar los datos que tenemos en años posteriores. Estos datos nos ofrecen una realidad demográfica que superaría por poco el centenar de individuos y que representa también un porcentaje de familias judías que no podrían pagar los morabatines y el patrimonio sería inferior a 10 libras. Las pequeñas diferencias numéricas establecidas entre los dos datos, entre 1329 y 1336, podrían explicarse desde una óptica religiosa y económica. Para estos las presiones que están estableciendo algunas familias cristianas serían cada vez más grandes y tratarían de evitar la importante tarea comercial y económica que realizan los judíos en Inca. Del mismo modo, también sería lógico entender que las presiones vendrían desde las instancias religiosas que nunca acabaría de entender la alianza en la cual se establecía normalmente la relación entre monarquía y comunidad judía…

Durante los siglos XIII y especialmente durante el XIV, las autoridades locales de diversas villas rurales irán ampliando sus necesidades económicas y también tratarán a toda costa de optimizar sus mecanismo tributarios. De este modo, en Inca al igual que en otros lugares se procederá a la fiscalización de todos los sujetos y actividades económicas que en sus dominios se realizan.

Al igual que en Palma, en Inca el baile obligará a los judíos al pago por determinados conceptos. Por ejemplo, se obligará a Vidal Sagrasa a pagar por lo negocios que realiza en dicha villa ya que hasta el momento pese a no residir en Inca realizaba actividades en ella y pagaba tributos en Ciutat. La situación parece ser algo habitual ya que en las tallas y questias muchos judíos decían habitar en Palma, evitando de este modo también la fiscalidad establecida en Inca. Para finales de año, el baile habría acordado con los secretarios de la aljama de Ciutat que aquellos judíos que habitasen, residieran o negociaran en Inca debían contribuir a las tallas de dicha ciudad y contribuir de esta manera a las arcas locales13. En estos momentos, la situación que está atravesando el sistema fiscal del reino de Mallorca no es del todo solvente. Desde 1349, los ingresos no son suficientes para hacer frente a las cargas y a los gastos comunes de los que la administración se debe hacer cargo. La situación no es novedosa, ya en años anteriores, por ejemplo en 1321 y 1330, habían ocurrido situaciones similares, por ello, las administraciones acudirán con cierta asiduidad al crédito. En este sentido, los préstamos que realizan los judíos no serán exclusivos con los administradores del reino.

En las zonas rurales de Mallorca, la situación económica y financiera tampoco es muy buena, buena muestra de ello lo encontramos en la villa de Inca, en la misma en el año 1362 encontraremos un número de créditos muy elevado y unos intereses que para ese año superan las 169 libras. Es evidente que entre el campesinado de Mallorca se genera una gran dependencia económica con ciertos mercaderes y prestamistas judíos. Los primeros compraban en ocasiones las cosechas a unos precios bajos antes de la siembra y los segundos ayudaban económicamente a los campesinos en sus momentos más difíciles, en época de necesidad de liquidez económica o en momentos de malas cosechas.

Los judíos son bien conocedores de la situación del campo mallorquín, de hecho, las comunidades establecidas en Muro, Manacor, Felanitx o la propia Inca realizarán actividades relacionadas con los ciclos agrarios y relacionados también con los mercados y con la compra-venta de productos agrarios. En Mallorca, existe un reducido número de judíos que realizan numerosas actividades en estas redes rurales de venta y producción de productos. En esta relación que podríamos denominar de amor y odio, se genera el desarrollo de una gran enemistad hacia las familias pudientes del colectivo judío, un odio y una envidia en ocasiones que serán la perfecta base para la creación de esa mentalidad poco favorecedora hacia la minoría judía en el área de Inca. La coexistencia en la zona de Inca de diversos grupos religiosos, uno mayoritario –el cristiano– y otro minoritario –el judío– se tensaría a mediados del siglo XIV.

Pocos años después del desastre demográfico y económico causado por la epidemia de 1348, localizamos algunos significativos enfrentamientos entre ambas comunidades. Así en octubre de 1353, el gobernador Gilabert de Centelles habría recibido quejar por parte de los Jurats de Inca, en las mismas se señalaba la situación de peligrosidad ante la presencia de judíos en la villa dispersos por la población y que daban continuos motivos de escándalo. Aunque desconocemos la verdadera naturaleza de estos escándalos, es evidente que los problemas irían in crescendo de forma continua. Parece que la situación y la conflictividad ya estaría originada durante la celebración de la pascua cristiana en el mismo año. De este modo, desde las instituciones judías se enviaría una súplica al gobernador de Mallorca reclamando protección con la finalidad de evitar estos insultos y situaciones de peligro, que seguramente eran bastante habituales. Los secretarios de la aljama, en representación de los judíos de Inca, reclamaban un aumento del número de protectores del barrio, ya que el saig de la villa sería del todo insuficiente para contener los problemas existentes entre ambas comunidades. Esta reclamación y la explícita demanda de insuficiencia en la protección sobre la minoría judía, nos hace pensar que seguramente existieron antecedentes en años anteriores de los que por el momento no tenemos constancia documental y que evidenciarían la escasa eficiencia del dispositivo de seguridad en el barrio judío tanto de Inca como de Palma, aunque para ello tendríamos que generar una visión mucho más amplia de la década de los sesenta y setenta del siglo XIV.

Sin ninguna duda, la separación y la creación de un nuevo barrio judío en Inca y la delegación de los secretarios de la aljama de Palma en los judíos de Inca como representantes autónomos supuso grandes cambios en la villa. Estos cambios, suponían un reconocimiento del crecimiento de dicha comunidad durante el siglo XIV, un aumento que no estaría únicamente relacionado con las familias judías que se establecían, sino también relacionado con las actividades económicas que desarrollaban, haciendo de Inca un paso obligado para las zonas rurales del entorno y creando a su alrededor un mercado considerable muy dinámico comercial y económicamente. Igualmente, la tensa circunstancia que acompañará al asalto y fin de la aljama balear de 1391 acabará de forma brusca con el crecimiento y con la autonomía de la aljama de Inca.

A pesar de que autonomía asumida por la aljama de Inca apenas durará 10 años, este tiempos sería suficiente para generar una estructura política y administrativa suficientemente compleja como para albergar en su seno órganos de representación y articulación de los judíos de la zona. De hecho, en el verano de 1328, el turo del monarca Jaime III escribía una carta al lugarteniente real, Arnau de Cardellac, al que le pedía que se hiciera justicia sobre una reclamación que habría realizado la Universitat de los judíos de Inca. En el mencionado texto se daría a entender que los judíos de Inca, además de recibir el título de Universitat, realizaban tallas y questias propias y que como pasaba en otros lugares y años, había judíos que no podían pagarlas. Unos alegaban que ya realizaban el citado pago en Palma, mientras que otros consideraban estar exentos del citado pago. Dentro de los que recibirían el visto bueno por parte de la administración estaría Vidal Sagrasa, que en 1356 recibía una carta del baile de Inca para no contribuir a la questias pagadoras en la citada villa.

En enero de 1383, Omer Leví y Mose Leví recogían el testigo y se convertían legalmente en los secretarios de la aljama de Inca, completando así un complejo proceso hacia la autonomía de la misma. El evidente desarrollo de la comunidad judía de Inca conllevaría también para finales de siglo la aparción de una escuela rabínica, que debía estar situada en la sinagoga local en la que localizamos a Jucef Ben Barahon. De la misma manera, las evidencias del crecimiento y de la importancia que asume la citada aljama está también relacionada con la existencia de un cementerio judío, el cual bajo el nombre de ‘fossar dels jueus’ aparecería aún en el año 1393, utilizándose para enterrar los restos de huesos y cuerpos (si especificar el número) del albergue que tenía en Inca Bofill de la Argentería…

En el verano de 1391, una gran masa de individuos procedentes de la parte foránea asaltaron Ciutat y de manera casi inmediata, destruyeron, saquearon y robaron en el barrio judío de Palma. En este asalto fueron asesinados cerca de 300 judíos, a la vez que fueron destruidos gran parte de las viviendas, locales y tiendas que tenían56. En Inca, si nos atenemos a los acontecimientos ya narrados con anterioridad, es lógico entender que la comunidad judía no quedaría al margen de estos acontecimientos. Pese a que los testimonios conservados sobre los asaltos de los barrios judíos de Mallorca no nos detallan con la precisión que nos gustaría lo acaecido en la comarca inquera, si que conservamos algunos datos indirectos sobre los mismo. Por ejemplo, conservamos diversas reclamaciones económicas que nos indican los amplios y complejos lazos económicos que unían a la población cristiana de Inca con algunas familias judías establecidas o con operaciones económicas en dichas zonas. De la misma manera, también conservamos algunas denuncias que nos ofrecen interesantes datos sobre el asalto al barrio judío de Inca. Parece que durante el asalto a la ciudad de Palma, en muchos lugares se produjo cierto desgobierno y de abusos contra la población judías allá donde estuviera. Es ya bastante conocida la demanda que interpondría la conversa Clara, mujer de Salomó Pelx, en la que se señala la muerte de tres niños judíos en Inca que habría sido lanzados a un pozo. A pesar de desconocer los hechos con exactitud, éste y otros acontecimiento se sucederían en torno al verano de 1391. Así por ejemplo, Abrafim Culitella, converso que recibía el nombre de Bernat Palo, denunciaba que en el asalto y en el saqueo del barrio judío de Inca, el barbero Joan Sunyer habría entrado en su casa y habría robado bienes o la demanda de febrero de 1393, en la que el también converso Antoni Moyá, antes llamado Vidal Catim, quien reclamaba una caja robada en la misma aljama de Inca. Parece ser que el asalto a Inca, arrasaría también con todo el barrio judío, tal y como sucedería en Palma, así el gobernados hacía llamamientos durante marzo de 1392 para que todo aquél que hubiera robado en los barrios judíos de Mallorca –con referencias explícitas a Inca– devolvieran lo robado. De la misma manera, se hicieron reuniones y se inició un proceso en verano siguiente para intentar cuantificar los daños producidos.

En julio de 1392, algunos conversos estimaron los albergues y los edificios que tenían en el barrio judío de Inca, un mes después, se produjo también la visita a la judería de Mateu de Lloscos, quien se dirigía al mismo con la clara intención de recuperar los bienes producidos durante el robo en dicha ciudad. La situación de decadencia en el barrio era tal que en noviembre de 1393, se indicaba la indefensión y la soledad del mismo, tanto que en perjuicio de la Procuración Real, muchos se dedicaban a entrar en el mismo y robar vigas, tejados y otros materiales. La situación habría alcanzado un punto de no retorno, años después encontramos algunas peticiones de protección, como la que se produce en el año 1400, en la que los conversos de Mallorca reclamaban que cuando fueran a la villa de Inca no fuesen maltratados por las autoridades locales, o bien, como ejemplo los procesos inquisitoriales que se producían por aquel entonces en el año 1411, por cometer delitos contra la fe, aunque los conversos y su posterior persecución no son motivos de este estudio.

Maíz Chacón, Jorge. «Entre la integridad y la segregación. La violencia y la conflictividad socio-económica en la judería de Inca (Mallorca, siglo XIV)». Anales de la Universidad de Alicante. Historia Medieval, N. 18 (2012-2014): 171-185,

DOI: http://dx.doi.org/10.14198/medieval.2017.18.06

Evolución Urbana INCA

INCA: Evolución urbana 1808-2010

Evolución urbana y Torrentes: 100 años de difícil convivencia. por JOAN ESTRANYBERTÓS

Coincidiendo con los 10 años de las inundaciones de octubre de 1990 -las más importantes de este siglo- y con el centenario del nombramiento de Inca como ciudad, se cree oportuno juntar riesgos naturales y ordenación del territorio en una comunicación aprovechando la coyuntura que se nos presenta.

Durante esta centuria, con un trasfondo económico artesano, nuestra ciudad ha conseguido el progreso económico, social y cultural. Empero, este progreso ha tenido un elevado coste a causa de la rápida expansión urbana: la pérdida de referencias geográficas que la sociedad preindustrial fue acumulando a partir de la experiencia y la transmisión oral. De estas referencias geográficas, los torrentes son parte importante y han quedado relegados al olvido y al desprecio.

Inca se puede afirmar que es un caso paradigmático de intento de aniquilación de los cursos fluviotorrencial, que irremediablemente actúan siempre siguiendo las leyes de la naturaleza que, en nuestro caso, son de carácter violento debido a las tempestades abominables que el Mediterráneo genera durante las dos primaveras: la de verano y la de invierno.

Lo que se pretende en esta comunicación es describir e interpretar la evolución urbana de Inca desde la perspectiva de la Geografía de los Riesgos, intercalando metodológicamente la división por subcuencas urbanas y las fases de crecimiento urbanístico y así comprobar que la actual estructura urbana Inca sostén una convivencia difícil con la red fluviotorrencial.

La cuenca del torrente de Cantabou es una subcuenca del torrente de Muro, la cuenca del es la de mayor extensión de Mallorca, con 456 km2 y que drena una séptima parte de la isla. De estos 456 km2, 32 corresponden a la cuenca del torrente de Cantabou, el cual tiene la cabecera el abanico al aluvial que el torrente de Biniatzent forma a la salida del barranco de la comuna de Biniamar, desaguando sus aguas al torrente de Muro -16 km aguas abajo- devora la estación del tren de Muro. Un 13% de la cuenca del Cantabou -4,17 km2- se sitúa al noroeste del casco urbano de Inca y sus aguas entran a la ciudad por las barriadas del Blanquer y Son Amonda. en total, son cinco subcuencas, la mayor de las cuales es la de la cabecera del torrente de Cantabou que, a pesar de abarcar 2 km2, no representa casi ningún peligro de inundación por razones hidrológicas y urbanísticas. La segunda subcuenca más importante en cuanto a superficie es la del torrente de sa Canaleta, con 1,2 km. Eso sí, es la más destacable hidrológicamente por tener elevada circularidad y jerarquización. Las otras subcuencas son de menor entidad.

1790 INCA

La sociedad preindustrial configuró un casco urbano situado sobre una colina paralelo a los cursos fluviales y perpendicular a los vientos provocados por el embate, evitando las inundaciones y el calor intensa del verano, Incluso, la etimología del topónimo Inca podría relacionarse con la topografía mencionada, Así, según Mossèn Alcover, Inca proviene del árabe Hinks, que significa mejilla o costero, En cambio, actualmente la ciudad se ha establecido desde finales del s. XIX- a las zonas deprimidas que rodean la villa primigenia. Estas zonas son frías y húmedas a invierno y muy calurosas en verano, con muy poca ventilación y expuestas a las crecidas de los cursos fluviotorrencial que tan inteligente-supieron esquivar nuestros antepasados,

La situación geográfica excepcional, centro de gravedad del eje Palma-Alcudia y de las comarcas septentrionales del interior de Mallorca, además del importante mercado local que Inca ya tenía, hizo que el crecimiento urbanístico fuera considerable, lo que provocó que se convierte en la segunda ciudad de Mallorca en el s. XVI, estructurada en relación con la ubicación los conventos y las iglesias de S. Bartolomé, S. Francisco, Sta. María la Mayor y S. Domingo.

La peste de 1652 produjo la dispersión por el campo de la población y interrumpió el crecimiento urbanístico hasta los siglos XVIII y XIX. Precisamente el s. XIX supuso el inicio de la configuración urbanística ge la ciudad actual con la revolución industrial, que comportó una concentración de la población. Así, de 1815 a 1910 la población crece más de un 100%,

Esta coyuntura social y económica implicó el necesario crecimiento urbanístico de la ciudad. Se hacen las primeras urbanizaciones, por tanto, proyectos de alineaciones ajustadas a límites de cada propiedad, urbanizaciones que se diferencian del casco antiguo por la calidad de rectilínea de la alineación.

1808. INCA

De 1860 a 1928 el crecimiento urbanístico empieza a salir de la colina donde se encuadra el casco antiguo. El crecimiento se hace por dos bandas en perpendicular a la colina e invadiendo las zonas inundables del torrente de Cantabou y del de sa Canaleta. La expansión por el sur se hace a raíz de la inauguración de la línea férrea en el 1875. Se urbanizan las actuales calles de Ponent, Ramon Llull, Joanot Colom, malheridos y se prolongan hasta la estación las calles Fondo (actual Antoni Fluxà), carretera de Palma (actual General Luque), Pozo de en Morro (actual Bisbe Llompart), Mercancías, y el tramo de la avenida Germanies entre St. Domingo y el actual Músico Torrandell.

Estas nuevas urbanizaciones se hicieron sobre huertos con un sistema de riego a base de grandes lavaderos, tal como recuerdan los mayores de la ciudad. Cabe mencionar que el sistema político de la época no pudo asumir hacer una gran vía que cubre todo el trayecto urbano del torrente de Cantabou, como pretendía el Plan de Ensanche de 1923.

La otra zona que se amplía entre 1860 y 1928 es la del plan de sa Font, cuyo plano ilustra muy bien que aún se tenía un conocimiento y respeto del espacio del agua (también porque el nivel freático permitía un capital base casi anual).

El período 1928-1950 es el de mayor crecimiento urbano de la ciudad, que lo hace en todas las direcciones. La barriada de Cristo Rey crece en los alrededores del cuartel General Luque. se Blanquer, Son Amonda y se Coso, zonas potencialmente inundables, son urbanizadas en esta época. El lecho del torrente de Cantabou entraba de forma natural hasta la actual plaza El Blanquer, aunque las parcelas laclons urbanas ya realizadas. Es el momento en que se pierden elementos arquitectónicos históricos como los Lavaderos des pla de sa Font y muchos otros símbolos que durante generaciones habían marcado las zonas inundables, como son los puentes que atravesaban el torrente de Cantabou para ir a Ciudad y el cementerio; caminos que llevaban a la periferia rica en huertos, los que tenían un elevado número de topónimos hoy mayoritariamente perdidos y que habría que conservar mediante la investigación y el trabajo de campo.

De 1950 a 1970 la expansión iniciada el período anterior se consolida y continúa, sin ningún tipo de ordenación, especialmente a Cristo Rey y a se Blanquer, donde los problemas por inundación ya eran frecuentes. En la barriada de Cós la expansión urbana se hace siguiendo la carretera de Alcúdia y afecta las pequeñas subcuencas de sa Font Vella y del recién estrenado Instituto de Enseñanza Secundaria Berenguer d’Anoia.

De 1970 a la actualidad se ha consolidado la urbanización del Blanquer y se ha inutilizado el torrente de Cantabou. Históricamente, ha sido el curso fluvial que ha causado más daño en Inca, pero desde los años 80 del s. XX esto ha cambiado. De todos modos, aguas abajo, la red de pluviales no pudo soportar el caudal y el agua salió por alto y se infiltra en muchos sótanos de la zona. La urbanización de la cama y de la llanura de inundación 4 m por encima de ellos ha formado una reanudación artificial que detiene las avenidas y que puede formar una balsa de hasta 48.500 m3.

A partir de este volumen, la balsa derramaría hacia el badén de la carretera de Mancor (véase bloque diagrama) en caso de una lluvia superior a 200 mm con muy poco tiempo y que taponas de sedimento y otros elementos la entrada de 1,2 m de diámetro que el torrente de Cantabou tiene dentro Inca en la calle Mandrava. En definitiva, el potencial destructor de esta subcuenca ha disminuido mucho, pero puede causar daños por la saturación de las pluviales y por la infiltración, y a afectar a muchos sótanos. Ahora el problema proviene del badén de la carretera de Mancor.

Lo que ha crecido espectacularmente es el suelo industrial en Can Matzarí y residencial a Cristo Rey Nuevo (zona no inundable, ya que se sitúa sobre un abanico alluvial desmantelado, que hace que el punto de partida del drenaje superficial se sitúe allí mismo y que anula le en buena parte el riesgo de inundación) y en Son Amonda, área residencial que se ha cola- tocado bien en medio del lecho del torrente de sa Canaleta y varios afluentes.

Como la topografía es difícilmente modificable (aunque la microtopografía ya se ha comprobado que sí), no queda más remedio que canalizar los torrentes por dentro del casco urbano. así, se canalizan aguas residuales y pluviales hacia los puntos deprimidos de Inca, que coinciden con el torrente de Cantabou (Gran Vía) y el torrente de sa Canaleta (se Coso). Es bastante significativo que realizando un vaciado de información en el semanario Jueves (1974-1999) se hayan encontrado hasta a 37 informaciones referidas a la red de pluviales, 31 de las cuales en la década de los años 90 del s. XX, o sea, después de las grandes inundaciones de octubre de 1990 y también para la finalización de las urbanizaciones que se encuentran dentro de las llanuras de inundación o en la cama de los torrentes de Cantabou y de sano Canaleta: se Blanquer y Son Amonda respectivamente, ya que inmediatamente provocaron problemas de inundaciones, con precipitaciones de sólo 70 mm en 24 horas, cantidad de precipitación que estadísticamente se puede repetir cada cinco años.

En definitiva y concluyente, la causa de las inundaciones en el casco urbano de Inca radica en un crecimiento urbanístico que no ha respetado mínimamente el espacio de los torrentes. esta expansión urbana no se ha detenido, y está en un claro periodo expansivo en el que se consolidan urbanizaciones en áreas inundables.

Conferencia impartida en la apertura de las V Jornadas de Estudios Locales. Inca, 3.11.2000.

La sociedad del siglo que vamos definiendo ha sido sin duda protagonista y espectadora los cambios más grandes que han dado la vuelta y dirigido la estancia y la convivencia de los hombres y mujeres sobre nuestro planeta. Es una afirmación, creo que indiscutible, al menos en cuanto a el ámbito de la historia que está a nuestro alcance y que ahora condiciona nuestras vidas. Este hecho es cierto a nivel mundial ciertamente: incluso los pueblos más ensimismados, más aislados en la selva o en las montañas hasta ahora incaccessibles, han experimentado cambios nunca vistos ni soñados en épocas precedentes. Esto es verdad sobre todo en esta parte del mundo donde vivimos, y que llamamos occidental, más concretamente en Europa donde hace siglos que se sitúa nuestra cultura y nuestra convivencia cívica, y aún más concretamente en España, el estado que condiciona nuestro desarrollo político.

A nivel de pueblo mallorquín, aunque la transformación ha tenido unos tintes más radicales y totalizantes. En este siglo Mallorca ha contemplado, ha propiciado y ha sufrido la transformación más grande de la conquista de 1229 a esta parte.

Quien repasa con un golpe de vista histórico el siglo XX, admira de entrada el progreso técnico en todos los órdenes, que ha cambiado profundamente la vida cotidiana y las relaciones de todos los ciudadanos sea cual sea su estamento social, ocupación u origen. El progreso de la técnica y de la ciencia ha inducido unos cambios de índole social, política, cultural y religiosa que los hombres de 1900 ni se podían imaginar, a pesar de las profecías que en el cambio de siglo algunos aventureros atrevieron pronosticar.

Volviendo a los cambios experimentados en nuestra isla, a finales del siglo XX todos estamos convencidos que la de ahora no es la Mallorca de antaño. Durante este siglo han caído esquemas sociales y mentales que las revoluciones del siglo XIX no habían podido derribar. Se han dado la vuelta planteamientos políticos y sociales, costumbres y comportamientos, muchos de valores considerados intocables han sido cuestionados, algunos se han desvanecido, otros nuevos han surgido y ahora van flotando en una sociedad nueva para tantos de conceptos. Bien es verdad que el siglo XIX preparó este terreno de transformaciones y cambios, pero todos constatamos que el siglo XX ha tomado un vuelo más allá de toda previsión.

Los grandes periodos

De entrada podríamos dividir el siglo XX en algunos periodos que nos ayudarán también a comprender mejor la situación y la evolución de Inca en nuestro siglo. A nivel del Estado español y de Europa, podemos considerar migpartit el siglo XX por la línea dramática de unos enfrentamientos sangrientas que causaron profundas llagas en la Península y en las islas adyacentes, de una lado, y en el continente europeo de la otra. Si bien la magnitud de los acontecimientos tuvo dimensiones y consecuencias distintas en España y en Europa, en ambos lados las guerras dieron origen, tarde o temprano, a sociedades con ideologías, comportamientos y valores distintos y, en parte, noveles.

En España, el siglo XX queda casi dividido por los hechos que rompieron la situación política y social con la II República, la Guerra Civil y la posguerra. Ésta, singularmente en los aspectos político y cultural, se puede considerar alargada, hasta la muerte del dictador, en 1975. Sin embargo la vacilante apertura del régimen franquista a los horizontes económicos del mercado europeo presagiaban las vías democráticas que recorre nuestra sociedad en el umbral del tercer milenio.

En el tardofranquismo, un evento de índole religiosa fundamentalmente, pero con repercusiones culturales, sociales y políticas, vendió a sacudir conciencias y en Trabuco esquemas mentales; dicen que causó el disgusto más gordo al viejo dictador. Me refiero al Concilio Vaticano II (1962-1965), que dio por terminada -al menos a nivel teológico y institucional- la Cristiandad medieval, aquel montaje político-, en que apoyaba en buena parte, y ya fuera de su tiempo natural, la ideología de la dictadura, por cuanto excluía el pluralismo y lo encajó todo en los moldes de lo que se ha denominado “nacionalcatolicismo”.

Concilio Vaticano II a nivel de Iglesia católica y de la presencia de ésta en la sociedad, y democracia a nivel de Estado español a partir de 1977, determinan poderosamente el camino de la historia que hemos recorrido los últimos años y que recorremos todavía.

A partir de la implantación de la democracia en España, somos pegados al carro de la nueva Europa que, como Mercado Común, surgió en la posguerra europea en 1951, y ha ido ocupando espacios cada vez más amplios en la economía y en la vida política de los Estados miembros.

Las últimas décadas de nuestro siglo han tenido unos nuevos aires y han acentuado las transformaciones en la sociedad occidental, europea, española, mallorquina y Inca. es desde de estas coordenadas que estamos a punto de empezar el siglo XXI.

Hasta la Guerra Civil de 1936

Los tres primeros decenios del presente siglo, Inca prolonga el impulso del siglo XIX, que significó para la ciudad el recobro de guía y líder de la comarca, mediante la expansión demográfica (había más que doblado la población) y urbanística, y el incremento de su producción, significativamente en el campo de la naciente industria del calzado, que desde entonces marcará fuertemente la pujanza o el declive de la economía Inca. Antoni Fluxà había abierto en 1870 el primer gran taller, e inicia la exportación a Cuba y Filipinas. En 1884 Vicente Ensenyat monta una fábrica de tejidos con nuevos sistemas textiles. En 1891 Inca tenía once talleres de calzado y cinco curtidurías. En 1875 había llegado el tren que, por una parte, comunicó Inca con Palma y algunos pueblos de la comarca y, por la otra, provocaría la expansión del antiguo núcleo de la ciudad hacia la estación del tren. La línea del ferrocarril fue alargada en 1878 hasta sa Pobla, y el año siguiente, hasta Manacor. Cumbre de este crecimiento y expansión fue el título de ciudad que la antigua villa mayor de Mallorca obtengué el 13.3.1900 por el aumento de su población y el crecimiento de su agricultura, industria y comercio, como afirmaba el decreto de la reina regente. La nueva ciudad contaba entonces con 7.579 habitantes. A comienzos del siglo XX, la base económica de Inca era todavía la agricultura. Los terratenientes dominaban con su caciquismo la vida política y en el gobierno municipal alternaban conservadores y liberales. Pero el peso y la ascensión de una nueva clase obrera y empresarial condicionaba fuertemente la nueva ciudad. La sociedad civil se iba estructurando con empuje y partes surgían entidades y edificios que iban transformando la fisonomía de la antigua villa agrícola y artesanal, concurrida por los mercados de los jueves y de las ferias de otoño.

Si en 1899 se había introducido el alumbrado de gas, el eléctrico es instalado en 1904, Inca había comenzado su expansión urbanística, que transformaría su imagen tradicional, a raíz de su crecimiento económico en el siglo XIX y especialmente de la llegada del tren. El plano de la antigua villa desborda las colinas que van entre San Francisco y San Bartolomé y la ciudad nueva se extiende hacia la estación del tren y hacia los antiguos caminos de Selva y de Alcúdia. De 1885 son los pórticos de la plaza de la iglesia, aunque inacabados; de 1890 es la reforma del Ayuntamiento; de 1896 la plaza del Ganado y de 2000 la rectoría. Ya en el siglo XX se facilita el acceso a la estación del tren con la construcción un puente sobre el torrente de Cantabou, que impulsa la edificación de nuevas casas y la apertura de calles. Al otro lado de la estación del tren, se va construyendo el nuevo cuartel (entre 1907 y 1915) que llevará el nombre del General Luque, construcción que está en el origen de la barriada, actualmente llamada de Cristo Rey.

Mientras se levantaban edificios para el ocio como la plaza de toros (1909) y el Teatro Principal (1909). Los inqueros pudieran disfrutar por primera vez de la visión del cine el 1904, en 1907 el fotógrafo y pintor Bartolomé Payeras ya plasmó vistas de Inca para la posteridad; en 1908 Inca tenía cuatro salas de cine. En Inca el primer partido de fútbol se jugó el 1909, deporte y afición que cuajó definitivamente en 1921 con el equipo emblemático creado por la Sociedad de Socorros Mutuos, “la Constancia”.

Desde comienzos de siglo el asociacionismo en Inca encontró muchas realizaciones de tipo cultural, laboral, asistencial, recreativo y deportivo, musical, religioso … En 1900 se fundó en Inca el Círculo de Obreros Católicos, animado por quien fue gran promotor de cultura en Inca hasta la Guerra Civil, maestro Miquel Duran. Católico y regionalista, impresor y editor de periódicos y distintas publicaciones, fue también el alma de muchas asociaciones y fundador del Orfeón del Harpa de Inca (1921). Trabajó bien junto al franciscano del Tercer Orden regular, P. Pere-Joan Cerdà, que vendió en Inca en 1909 para hacerse cargo de la iglesia y de algunos locales anexos de San Francisco. El P. Cerdà y Miquel Duran fundaron en 1911 la Caja Rural de los obreros católicos de Inca; en 1914, el Sindicato Obrero de la Paz; y en 1921, el Sindicato Católico Agrícola. Tanto Miquel Duran como el P. Cerdà, y también el rector de Inca, Mn. Francisco Rayó, trabajaban en la línea impulsada por la encíclica Rerum Novarum del papa León XIII, que había desvelado entre los católicos un fuerte movimiento de apostolado social. Una de las realizaciones del rector Rayó, en 1927, fue la fundación de la Casa Cuna (la “Cuna”) con el apoyo y la iniciativa del alcalde Miquel Mir. El establecimiento de tales instituciones, para cuidar durante el día de los niños de las madres que iban a trabajar en las fábricas, había sido desde sus inicios en París en 1844 una iniciativa católica. Precisamente en Inca creían los católicos que hacían falta instituciones y propagandistas del ideario social de la Iglesia por el fuerte crecimiento que tomaba el movimiento obrero.

Este aprestaba para entrar en el juego político y trabucos el estado de cosas dominado aunque por el caciquismo. La oposición a este era abanderado por republicanos, socialistas, regionalistas y más adelante por los anarquistas. Un socialista accedió por primera vez al consistorio el 1922. Como explosión reivindicativa estalló la primera huelga de zapateros en 1914. Una respuesta al nuevo tiempo y el progreso por parte de los empresarios fue la mecanización de los talleres a partir de 1915, avance también necesario para satisfacer la demanda que llegaba del ejército francés bel-Licer en la Primera Guerra Mundial. Todo ello hizo que la industria de zapatos fuere prosperando en Inca, junto con la de tejidos de Can chillar, los Ensenyat, de las curtidurías, de tejas, de cementeras, de las imprentas, de fábricas de lejía, de conservas, de bebidas, de pastas de sopa …

A la euforia de los años de la gran guerra, que supuso enormes ganancias para la industria zapatera, siguió la difícil coyuntura de 1918-1919. Este último año hubo disturbios reprimidos por la Guardia Civil y los militares, y la convocatoria de una huelga general. Pero la crisis fue superada. Si en 1920 trabajaban 8 talleres de zapatos, en 1927 ya eran 22, cifra que se mantengué hasta la Guerra Civil. Tal expansión atrajo una notable inmigración de jóvenes trabajadores de los pueblos vecinos. A principios de los años 30 Inca era el municipio mallorquín más industrializado después de Palma.

En el aspecto cultural, debemos destacar ante todo la enseñanza. Las escuelas públicas de niños y de niñas no gozaban de mucho apoyo oficial y no tenían local fijo. Había maestros particulares y colegios privados como el de Santo Volveré de Aquino -en que colaboran militares del cuartel de Inca por la segunda enseñanza-, de Santa María la Mayor, la Academia Técnica, el Colegio los Pórticos. En 1908 vendieron los Hermanos de La Salle y el año siguiente, en San Francisco, los terciarios regulares empezaron su tarea educativa que en 1925 culminó en la fundación del Colegio Beato Ramón Llull de enseñanza media. Las Hermanas de la Caridad y las Franciscanas continuaban su tarea de instrucción de párvulos y de muñecas, iniciada ya en el siglo XIX. Las Hermanas de la Pureza llegaron a Inca para abrir col-leql el 1930. El Ayuntamiento aprobó en 1929 el reglamento de la escuela de artes y oficios.

En cuanto a las publicaciones periódicas, cabe mencionar una vez más la tarea de maestro Miquel Duran, editor, impresor y principal redactor de 4 periódicos que sucesivamente hizo salir a la calle. Regionalista y nacionalista convencido, promovió el amor a la lengua catalana con todos los medios, de repente reconoció y divulgar las normas de ortografía de 1913 y organizó el Día de la lengua catalana en 1917. Otros 12 periódicos salieron entre 1900 y 1936.

También el mundo musical iba incorporando nuevos valores. El Harpa de Inca estrenó el 6 de noviembre de 1921 a la parroquia la misa que Mn. Bernat Salas dedicaba a Santa María la Mayor. Fue su primera actuación del Orfeón, formado por obreros, si bien el acto fundacional se hizo el siguiente 4 de diciembre. En 1931 el Ayuntamiento decidió crear una banda municipal.

La dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) supuso un paréntesis en algunas actividades e instituciones inqueras. La actividad de los partidos quedó truncada y el movimiento obrero silenciado; sin embargo se manifestaron algunas tensiones laborales.

La II República entró oficialmente en el Ayuntamiento de Inca el 15.4.1931. El primer alcalde republicano fue Mateu Pujadas Extraño; el segundo, Antoni Mateu Ferrer. el programa republicano en Inca, como todo, era de grandes transformaciones en todos los órdenes. El Ayuntamiento estuvo en manos de republicanos moderados. Sin embargo, no faltaron conflictos con el clero por cuestión de enterramientos y procesiones, derecho a la enseñanza de los frailes y de las religiosas, y algunos actos violentos, como la destrucción de las cruces de término. El Ayuntamiento se preocupó firme de la mejora de la enseñanza, de la creación de un instituto y de la promoción de la sanidad pública.

Entre la guerra del 36 y el fin de la Dictadura, 1975

Fuerzas que en Inca no se llevaban lo más mínimo con la República acogieron con los brazos abiertos el golpe militar que en Mallorca, la madrugada del 19.7.1936, hizo triunfar desde Palma el general Goded. La Guardia Civil y los militares del cuartel General Luque decididamente acataron la nueva situación y ayudaron a imponerla a rebrotes de resistencia de lugares cercanos, tales como sa Pobla y el Port de Pollença. En el Ayuntamiento la vara de alcalde pasó de manos del republicano Pere-Pau Costa a las de Juan Erasmo. La clase obrera no tuvo deleite ni fuerza para levantarse. Muchos de los posibles resistentes fueron encarcelados, aunque que los nuevos dueños no las tenían todas seguras, de momento. El mismo año del alzamiento había fundado en Inca una sección de Falange española, con 47 afiliados, encabezada por Canuto Boloqui. Atribuyó a la Falange, bien minoritaria entonces en la isla, la explosión de una bomba en la Casa del Pueblo de Palma.

Primero de todo, el golpe militar supuso una dura represión en toda Mallorca; en Inca fueron doce los fusilados y desaparecidos, encabezados por el ex alcalde Antoni Mateu. Después, vendió la incorporación de jóvenes inqueros a las milicias del frente de Manacor, agosto del 36. Muchos de ellos continuaron en la Península, en el frente “nacional”, integrados en el que se llamó Batallón de Inca. Los caídos en este bando fueron recordados muchos años el monumento a “los caídos” ante la iglesia mayor; dicho memorial, de estilo fascista, ahora está colocado en el cementerio. Inca, durante la Guerra Civil, puso su reloj a la hora del bando que al fin salió triunfante: aplaudiendo las caídas de las ciudades enemigas, enviando oro y víveres y ropa a quienes luchaban “por Dios y por la patria”, esperando nuevas de la muerte o del regreso de los soldados que luchaban -decían- contra el comunismo. Mientras tanto el trabajo no faltaba en los talleres que fabricaban zapatos para el ejército nacional, de modo que esta coyuntura favoreció enormemente el crecimiento industrial de la ciudad. Como ya lo era antes del 36, ahora aún más la industria Inca por excelencia será la fabricación de calzado, mientras que irá decayendo hasta desaparecer la industria textil a causa de la introducción de las fibras sintéticas. Desde la posguerra, y sobre todo desde los años 50, se mantuvo al frente la industria del calzado.

La economía Inca será sometida, pues, a la crisis y la pujanza del sector zapatero. A partir de julio del 36, la actividad de partidos y de sindicatos libres quedó truncada y perseguida. También enmudecieron las publicaciones. Todo: fiestas, diversiones, escuelas, fábricas … era bien vigilado y controlado. La lengua propia de Mallorca reducida a la intimidad de la familia, exiliada de los papeles públicos y de las escuelas, justo consentida a ca ses monjas y en la parroquia, por la firmeza del obispo Miralles, en la enseñanza de la Doctrina.

El nacionalcatolicismo, que hacía pervivir la Cristiandad medieval, entraba en nuestras iglesias y derramaba por las calles. Las grandes manifestaciones de este movimiento fueron las misiones populares, los paseos de la Virgen de Lluc (1948) y de Fátima (1954), el Congreso Eucarístico comarcal de 1960 y finalmente la coronación de Santa María la Mayor el 1967. También Inca recibió la sacudida de los “Curse llos de Cristiandad”, los años cincuenta, pero no en un grado tan impactante ni duradero como otros pueblos.

Por otra parte, en este capítulo religioso, cabe mencionar la creación de 2 nuevas parroquias en Inca, la de Cristo Rey -que ha dado nombre a la barriada surgida a raíz del cuartel y de la estación del tren, el 1959- y la de Santo Domingo -en la antigua iglesia conventual de los dominicos- en 1962. El crecimiento de la ciudad había aconsejado, a quienes entonces regían el obispado, que Inca fuera dividida en 3 parroquias. Ya estamos en los tiempos del Vaticano II, que propiciará una nueva fisonomía a la Iglesia del siglo XX, mientras se iba desdibujando el modelo de cristiandad.

De la inmediata posguerra hay que recordar las estrecheces que pasaban las familias trabajadoras y las cartillas de racionamiento, la llegada de inmigrantes de la Península que venían a buscar trabajo a nuestros talleres huyendo de la miseria de sus pueblos.

La II Guerra Mundial proporcionaba entonces numerosos pedidos de zapatos a los fabricantes de Inca, que se enriquecieron firme; ellos fueron la clase dominante que retiraba los terratenientes de antaño; una burguesía emergente, ocupada por la ganancia fácil y rápido, bien de espaldas a la cultura, a la situación real del pueblo, a las raíces y en las perspectivas de la identidad de nuestro pueblo. La presión estatal contra el uso del catalán sobre todo en público y la afluencia masiva de inmigrantes que llegaban a una tierra ya despreocupada para mantener su lengua y cultura hicieron que en Inca, entre todas las ciudades y pueblos de la parte foránea, flota el uso del castellano, que se convirtió en lengua no sólo de los militares sino también de algunos empresarios que enseñaban a sus hijos a hablar en castellano. Dentro de este ambiente cultural, no es de extrañar que en 1965, cuando en la Iglesia latina se introdujeron las lenguas vivas en la liturgia, los responsables de las parroquias e iglesias de Inca optaran por pasar del latín al castellano en todas las misas, con la única excepción de San Francisco, donde el P. Miquel Colom decía una misa en catalán. A esta situación, no se puso remedio hasta los años ochenta.

La coyuntura favorable a raíz de la II Gran Guerra propició nuevas construcciones y urbanizaciones: el nuevo Teatro Principal (1945), ampliación de la barriada de Cristo Rey, las Casas Barato, construcciones entre los Molinos y la calle de Mancor, prolongación de la gran vía de Colón, de la avenida Reyes Católicos, desviación del tráfico de Palma a Alcúdia por la vía de circunvalación, reforma del centro, etc.

Desgraciadamente en esta época, sobre todo los años 1959-1969, se hacen verdaderas agresiones al perfil de la ciudad que le hacen perder su carácter. Que baste recordar la imponente y malgarbada Torre de Inca que destruyó la gentil silueta de la noble torre-campanario, sobre todo en la entrada desde Alcúdia; y el muro ahogando del colegio de La Salle que tapa la mirada de San Bartolomé. El crecimiento urbanístico de Inca es inmenso en este periodo, pero también desfiguradora desgraciadamente del paisaje urbano.

La cultura también pasaba por un túnel oscuro. Entre 1951 y 1961 sale el semanario Ciudad, mantenido por un grupo de jóvenes, de calidad desigual, que no siempre se cimbreaba a las órdenes del alcalde, lo que le causó la desaparición. Su tarea no fue retomada hasta el 1974 por el Jueves. En cuanto a la educación, hay que mencionar la inauguración en 1946 de la Academia de Estudios mercantiles, dividida en Col-leqi de Santo Volveré de Aquino para al-lotes y el Liceo de Santa Teresa para al-lotes, de carácter confesional y clasista, completamente cerrado a la cultura auctòctona hasta que no les quedó más remedio que admitir la enseñanza de lengua catalana.

Hacia el final de la dictadura (1974) se fundó la delegación Inca de la Obra Cultural Balear. También es significativa en el 1974 la fundación de la primera asociación de vecinos de Mallorca, la de Can López, con inscripción oficial y todo. Si Inca crecía y se transformaba firme por la pujanza de la industria del calzado, Mallorca en los años de la posguerra, y sobre todo a partir de las décadas del 50 y del 60, experimentaba su mayor transformación debido a la afluencia turística y de la consiguiente inmigración. Si bien el turismo ha causado beneficios a la principal industria Inca, sin embargo Inca ha quedado apartada de los beneficios más jugosos y directos del turismo, como es ahora la hostelería y los comercios adyacentes. Esto ha hecho descender nuestra ciudad en el escalafón en cuanto a la demografía y la riqueza.

Hay que añadir a esto que, si la predilección de los mallorquines ha vertido estas últimas décadas hacia la periferia de la mar, Inca no ha sido excepción. Desde antes de la Guerra Civil, muchos de inqueros han edificado su segunda residencia en la orilla del mar, sobre todo entre el Puerto de Pollença y Son Serra de Marina, para pasar el verano y ahora también los fines de semana; incluso en Can Picafort está el barrio de eres inqueros. Inca en la democracia (1979-2000).

Parta de 1979 porque es el año de las primeras elecciones municipales. En 1977, en las primeras elecciones generales, Inca había votado mayoritariamente por la opción centrista (UCD). En 1979 una coalición de izquierdas ganó la alcaldía. Jaume Crespí, independiente, fue el primero alcalde democrático. Sólo llevará hasta 1981, en que el centrista Antoni Pons accedió a la Alcaldía con los votos del PSOE y fue reelegido con mayoría absoluta en sucesivas elecciones hasta en 1991, en que salió elegido el socialista Jaume Armengol, sostenido por una coalición de izquierdas e independientes. Desde 1995 rige la alcaldía Pere Rotger, del Partido Popular, que el 1999 alcanzó la mayoría absoluta.

De estos últimos años, hay que subrayar la afluencia de inmigrantes extranjeros, del norte de África y del África subsahariana, del este de Europa y de Sudamérica. Muchas ocupaciones y trabajos, no asumidas ya ni por mallorquines ni por emigrados de la Península, han sido cogidas para estos recién llegados, algunos de difícil integración. Trabajo en la agricultura, en la construcción, en las tareas domésticas … son en manos de estos “nuevos inqueros”. Algunos de ellos viven en nuestra ciudad y trabajan en pueblos y campos de la comarca. Dificultades de orden lingüístico, cultural y religioso entorpecen las relaciones entre los inquers-mallorquines de antaño y quienes se va incorporando. Por ahora, la confrontación es casi inexistente; la integración, difícil, en muchos de órdenes y sectores de la vida.

La uniformidad religiosa, prevaleciendo con el nacionalcatolicismo, se acribillar primer por proselitismo de los testigos de Jehová, que tuvieran una cierta aceptación, y el consiguiente rechazo y confrontación dialéctica, en la barriada de Cristo Rey, sobre todo después de la erección de aquella parroquia (1959). Estos últimos años, la presencia de musulmanes, por la inmigración magrebí, ha ido aumentando hasta contar ya, en el día de hoy, con una mezquita. 

En el aspecto económico, la entrada de España en la Unión Europea, las vicisitudes a escala europea y mundial de la economía, han ido marcando la economía Inca. estas circunstancias han espoleado la búsqueda de nuevos mercados y la diversificación de los sectores de producción. La cultura ha experimentado un crecimiento notable. Recordemos sobre todo la creación de la Escuela de formación profesional en 1959, que se convirtió en el Instituto Pablo Casas nuevas en 1996, y el Instituto Berenguer d’Anoia (1970) para la enseñanza media, para estudiantes de Inca y de sus alrededores. Prueba de esta expansión cultural es la presencia cada vez más notable de actos que la promueven en los tres domingos de ferias de otoño y en el Dijous Bo: pregones, exposiciones, presentación de publicaciones, conciertos, etc. Hay que añadir que, desde 1990, hemos podido contemplar como el patrimonio histórico-artístico de nuestras cinco iglesias antiguas se ha ido restaurante. Los edificios mismos han alcanzado adecuadas restauraciones arquitectónicas y decorativas: San Francisco, en 1992; San Domingo y Santa Magdalena del Puig de Inca, en 1993; Santa María la Mayor, en 1996; San Bartolomé, en 1998. Paral-le’ament la restauración de los edificios, se han ido restaurando muchísimas piezas artísticas: retablos, esculturas, pinturas …; el retablo de San Pedro de la parroquia mayor comenzar las restauraciones en 1990. De estas restauraciones han sido fruto las dos exposiciones de arte sacro inquero ya realizadas: de tema mariano, en 1992; de arte referente a Jesucristo, en 1996; y esperamos cerrar el ciclo en 2001 con una tercera exposición dedicada los santos.

Los escritores inqueros han ido aportando igualmente numerosos libros en campos y estudios diversos, ordinariamente en nuestra lengua catalana. No es la hora ni tenemos tiempo de hacer una reseña. Sólo quisiera recordar, por su alcance territorial, fuera del corazón de Mallorca, la corona poética en honor de Santa María la Mayor que, con motivo del vigésimo quinto aniversario de su coronación pontificia se estampó en 1992. Josep M. Llompart afirmó, con toda justicia, que era la corona poética mallorquina en la que habían participado poetas de más lugares de nuestra lengua: desde Alguer de Cerdeña en Valencia, desde el Rosellón a casi todas las diócesis de Cataluña, de Ibiza, de Mallorca y de Inca más en concreto.

En la promoción de nuestra lengua y cultura, Inca es en la buena línea marcada por maestro Miquel Duran, con sus múltiples y siempre interesantes publicaciones. En el sector del ocio y de las diversiones, cabe mencionar el deporte. Ya no estamos en los tiempos heroicos del equipo de fútbol emblemático de la ciudad, antes y después de la Guerra Civil, el Constancia, con sus altos y bajos, en sus enfrentamientos épicos, de máxima rivalidad, con el Mallorca. A pesar del campo nuevo, que sustituyó el viejo, se Coso, el equipo no ha llegado a alcanzar las cumbres de antaño. En 1987 otro deporte vino a tomar como el relevo en el entusiasmo los seguidores incondicional del deporte, el Drac Inca, que ya ha marcado puntos de historia en el nuevo pabellón municipal de deportes.

Y en este capítulo del ocio, no podemos olvidar las nuevas tendencias en las diversiones de la juventud, en Inca y en las urbanizaciones de la acera de mar más cercanas. Nuevos ritmos frenéticos, ruidos atronadores, horarios trabucats que empiezan a medianoche y no se detienen hasta bien salido el sol, han generado una nueva “cultura” del ocio, que configura comportamientos y mentalidad de nuestros jóvenes. Sin embargo, ligado o no a las expansiones y Baux de la juventud, muchas familias de Inca han sufrido también la carcoma de la droga, sin duda uno de los peores males -si no el peor- que enturbia el futuro de muchos de adolescentes y jóvenes. A esta llaga en el cuerpo joven de nuestra sociedad Inca, se añade la crisis de valores, la ruptura con los puntales que sostenían la tradición honrada del abolengo, donde ciertamente no todo eran valores, y sin embargo no se separan claramente los que tienen que dar firmeza a la nueva edificación de la ciudad.

De cara al siglo XXI

Es bueno terminar un recorrido histórico con esperanza. Creo que es así como se debe hacer. Los trabajos y los días del hombre y de la mujer sobre la tierra tienen siempre vueltas ásperas y de veces insospechadas. Pero creo que los últimos años de nuestra ciudad nos invitan a la esperanza. Es mi convicción, después de que el siglo veinte nos haya hecho probar más de una vez el trago amargo de depresiones y luchas, de enfrentamientos políticos que han llevado muertos en las cunetas o en las tapias de los cementerios, de recortes dolorosos de libertad en todos los órdenes, de ensimismamiento de nuestra identidad cultural. Estamos en un tiempo que la democracia, el espíritu de fraternidad entre los hombres y los pueblos, la decisión de alcanzar nuevas metas de justicia, de solidaridad y de bienestar parece que late en el corazón de la mayoría de inqueros de hoy. 

Que el recuerdo y la reflexión sobre el pasado reciente y la expectativa de un siglo que estamos a punto de abrir nos empujen a caminar, juntos, siempre adelante!

Inca en Les Grans Transformacions del segle XX. PERE J. LLABRÉS MARTORELL

La Comisión Insular de Ordenación del Territorio y Urbanismo, en sesión celebrada el día 26.10.2012, adoptó, entre otros, el siguiente acuerdo:

“Visto el expediente de revisión del Plan General de Ordenación de Urbana del municipio de Inca para su adaptación al Plan Territorial Insular de Mallorca y el del Catálogo de patrimonio histórico de dicha revisión, y de acuerdo con el dictamen de la Ponencia Técnica de Ordenación del Territorio y Urbanismo, en el trámite previsto en el artículo 132.3 del Real Decreto 2159/1978, de 23 de junio, Reglamento de Planeamiento Urbanístico, esta Comisión Insular acuerda:

Aprobar definitivamente la Revisión del PGOU-2012 de Inca para su adaptación al Pla Territorial de Mallorca, y el Catalogo de elementos de interés artístico, histórico, ambiental y patrimonio histórico del PGOU de Inca”.

El presente Plan General sustituye al aprobado definitivamente por la CIOTUPH el día 27.10.2005.

La anterior adaptación al PLAN TERRITORIAL INSULAR DE MALLORCA (PTM), se formuló en cumplimiento de la Disposición Adicional Tercera del PTM que obligaba a la adaptación del Planeamiento General Municipal al Plan Territorial en el plazo de 2 años contados desde su entrada en vigor.

Además no se podía proceder a la tramitación y, en su caso, aprobación definitiva de la elaboración, revisión y/o modificación de cualquier instrumento de planeamiento general que supusiera el incumplimiento de las determinaciones previstas en la normas de ordenación del PTM, tanto de aplicación plena como de carácter directivo.

Formaba parte de la documentación del expediente de la adaptación del Plan Territorial, el conjunto de el expediente de la revisión del Plan General en la versión en que quedaron incorporadas las prescripciones contenidas en el acuerdo de la CIOTUPH de 27.10.2005, incorporadas por el acuerdo plenario del ayuntamiento de Inca de fecha 30.12.2005.

Catálogo de Bienes en suelo rústico. INCA

Para la aprobación inicial del expediente, en la memoria de la adaptación al PTM del anterior PGOU de Inca aprobado definitivamente día 27.10.2005, se reflejaron los puntos de la memoria y de las Normas Urbanísticas del Plan General vigente afectadas por el expediente de adaptación al PTM, quedando en su redacción actual y planeamiento vigente las determinaciones que, para ajustarse al contenido del PTM, no fueran objeto de modificaciones.

Con el resultado de la información pública, una vez analizadas las posibles alegaciones, el documento de aprobación provisional se presentó como único texto refundido que incorporaba todas las modificaciones derivadas de la adaptación del Plan General al Plan Territorial de Mallorca.

ART 11. OPERACIONES ESTRATEGICAS en los 3 NODOS TERRITORIALES de las islas (Palma, Inca y Manacor)

OBJETIVOS

  • Mejora de la imagen de la ciudad
  • Creación de un nuevo polígono industrial
  • Implantación del Hospital Comarcal de Inca
  • Creación de una nueva zona de equipamientos y servicios

Introducción.
Estas son operaciones estratégicas de rehabilitación y mejora de los accesos y la calidad urbana de los tres nodos territoriales: Palma, Inca y Manacor.

  • ART 11.1. FACHADA DE INCA
  • ART 11.2.- FACHADA DE MANACOR
  • ART 11.3.- VIA DE CINTURA DE PALMA
  • ART 12. –    CASCOS ANTIGUOS DE PALMA, INCA Y MANACOR.
  • ART 12.1.- CASCO ANTIGUO DE PALMA
  • ART 12.2.- CASCO ANTIGUO DE INCA
  • ART 12.3.- CASCO ANTIGUO DE MANACOR

ART 11.1. FACHADA DE INCA

El Plan Territorial establece como operación estratégica la rehabilitación y mejora de los accesos y la calidad urbana de Inca la mejora de la fachada de Inca con los siguientes objetivos:

  • – Mejorar la imagen de la ciudad.
  • – Creación de un nuevo polígono industrial.
  • – Implantar el Hospital Comarcal de Inca.
  • – Creación de una nueva zona de equipamientos y de servicios entre el hospital y el suelo urbano de Inca.
  • – Mejorar los accesos a la ciudad de Inca, especialmente los de las carreteras de Sineu y Llubí.
  • – Creación de zonas verdes en los accesos a la ciudad.

Plan de la Fachada de INCA. Usos

A tal efecto delimita un Área de Reconversión Territorial definida, estableciendo el siguiente instrumento de desarrollo: Plan de Reconversión Territorial / Proyecto de Mejora Territorial. Por otra parte, en el punto 5º. del art. 40 establece que hasta que no se produzca el desarrollo reglamentario mencionado en la Disposición Adicional Segunda de la Ley 6/1999, de 3 de abril, de las Directrices de Ordenación Territorial de las Islas Baleares y de Medidas Tributarias, los Planes de Reconversión Territorial y los Proyectos de Mejora Territorial se formularán mediante Planes Especiales que deberán ser aprobados definitivamente por el Consejo Insular de Mallorca. 

Toda vez que también se propone la aprobación inicial del Plan Especial del ARTE núm. 11-I y sus conclusiones se incorporan a la documentación de la adaptación del PGOU de Inca al Plan Territorial de Mallorca y por ello como consecuencia del estudio pormenorizado del Plan Especial y
de la Fachada de Inca incluida dentro del AREA RECONVERSION TERRITORIAL (ART) 11-1, se propone la diferente clasificación de suelo que deriva de los estudios del Plan Especial del ART 11.1 que quedan incorporados.

  • Memoria de ordenación del ART-11.
  • Ámbito de Actuación 1.308.762 m2.
  • Ordenación a través del PGOU basado con los estudios de la fachada de Inca y del propio Plan Especial.

Del estudio del estado actual de la fachada de Inca resulta la necesidad de acuerdo con los objetivos del ART de la Fachada de Inca, de analizar uno por uno cada uno de esos objetivos.

Plan Fachada INCA, Programa de Actuaciones Puntuales

I.- MEJORAR LA IMAGEN DE LA CIUDAD

Dentro del ámbito señalado por la ART el estudio de la fachada de Inca propone diferentes Actuaciones para mejorar la imagen de la ciudad, en la creación de zonas verdes en el acceso de la carretera de Sineu, la continuidad del paseo-espacio libre público en la carretera de Llubí, el cierre del suelo urbano existente con una zona verde perimetral que una vez convenientemente arbolada eliminará el impacto de las edificaciones del suelo urbano, la continuidad de viales arboladas de todas las zonas de acera de las carreteras, y la propuesta de ámbitos de actuación diferentes donde se dispondrán especiales ordenanzas de calidad de las fachadas de las edificaciones y de mejora de cada uno de los ámbitos de actuación.

II.- CREAR UN NUEVO POLÍGONO INDUSTRIAL

A partir de la modificación puntual del Plan General núm. 29 del Ayuntamiento de Inca ha promovido la clasificación de suelo necesario para la creación de un nuevo polígono industrial. La revisión del PGOU aprobada definitivamente el 25.10.2005, ha incorporado el ámbito definitivo del sector núm. 1 destinado a polígono industrial.

El Plan parcial está en tramitación y pendiente de aprobación definitiva por el Consejo de Mallorca. su tramitación ha sido posible como consecuencia de la Disposición Adicional Tercera de la Ley 4/2010.

III.- IMPLANTAR EL HOSPITAL DE INCA. El hospital de Inca ya está en funcionamiento.

IV.- CREAR UNA NUEVA ZONA DE EQUIPAMIENTOS Y DE SERVICIOS ENTRE EL HOSPITAL Y EL SUELO URBANO DE INCA.
Efectivamente, en la propuesta se contempla la creación de una zona de servicios y equipamientos y una zona residencial entre el hospital y la trama urbana existente, a partir de la clasificación de dos nuevos sector de suelo urbanizable. El Sector-6 destinado a usos residenciales que deben alcanzar las plazas resultantes del esponjamiento del Plan Especial con un gran componente de grandes equipamientos que representan el 45,24% de su superficie y el Sector-9 destinar a servicios y otros equipamientos públicos y privados, con un niveles de cesiones de sistemas generales del 37,62%. En este sentido se considera idóneo que los terrenos destinado a equipamiento residencial, para acercar también la ciudad residencial al hospital, y no exclusivamente a base de terrenos destinados a equipamientos de ámbito de actuación diferentes donde se dispondrán especiales ordenanzas de calidad de las fachadas de las edificaciones y de mejora de cada uno de los ámbitos de actuación.

V.- MEJORAR LOS ACCESOS A LA CIUDAD DE INCA, ESPECIALMENTE LOS DE LAS CARRETERAS SINEU Y LLUBÍ.
Desde el punto de vista de los viales, los accesos de la carretera de Llubí y Sineu ya están ejecutados, habiendo supuesto una importante mejora del tráfico.

VI.- CREACIÓN DE ZONAS VERDES EN LOS ACCESOS DE LA CIUDAD.
El desarrollo de los Planes Parciales previsto dentro del ámbito de la ART promoverán la creación de zonas verdes. Así, la ordenación del Polígono Industrial, recientemente aprobado el Plan Parcial, dispone la ubicación de zonas verdes en el umbral, tanto en la carretera de Alcúdia como la autopista. Por otra parte, la carretera de Sineu, desde la entrada de la redonda del Hospital resulta ordenada en zona verde de sistema general a cada lado de la carretera.

INCA. Ronda Norte

El Plan Director Sectorial de Carreteras integra la futura Ronda Norte de Inca en la red primaria complementaria y contempla su construcción en fase 1 (2009-2016). Incluye una franja de reserva viaria para su trazado, franja que coincide con la incluida en el planeamiento municipal, si bien el planeamiento municipal únicamente la recoge hasta las inmediacionesdel Instituto Berenguer d’Anoia, a partir del cual conecta con el viario local atravesando suelo urbano. El tramo coincidente con el previsto en el planeamiento municipal, lo hace por terrenos clasificados como Sistema General Viario / Espacio Libre Público.

6.3.2018    Pero, “El Consell descarta por completo empezar la ronda norte de Inca esta legislatura”.

Y el Casco Antiguo¡¡¡

12.587 viviendas y una población de 31.255 habitantes, es el escenario. Y con la información de Fotocasa de 2017, se situa Inca como localidad más económica, con un precio en octubre de 1.271 €/m², y según Idealista, los propietarios piden un media de 1.206 euros/m2; y el mercado de alquiler, el precio de la vivienda en alquiler en Baleares se mantiene en noviembre con 9,76 €/m2 y mes, según los datos del Índice Inmobiliario Fotocasa. Este valor se sitúa un 20% por encima de la media nacional, que en noviembre es de 8,13 €/m2 y mes. Sin embargo, el precio aumenta en 2 de los 6 municipios analizados. Se trata de Ibiza e Inca, que incrementan el precio un 6,9% y un 2,2% respecto al mes de octubre.

El Consell admite el alquiler turístico en núcleos “saturados” del litoral y del interior durante 60 días. Plantea una zonificación que prohíbe el arrendamiento vacacional en suelo rústico protegido y en polígonos. Vía libre para comercializar todo tipo de viviendas en zonas costeras con poca presión de turistas. También habrá vía libre en el área bautizada como “núcleos de interior”: Inca, Manacor, Marratxí y otra veintena de centros urbanos que, según el criterio del Consell, todavía no sufren una excesiva presión turística. También aquí propietarios y empresas podrán ofrecer sus viviendas en alquiler (unifamiliares y plurifamiliares) todo el año.

Los tiempos de los mercados van tan deprisa, y los ayuntamientos pocas herramientas tiene para intervenir en el mercado.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.