GALAPAGAR, según Catastro, a 1.1.2015, por tamaño y fecha.

tabla GALAPAGAR edad+tamaño edificaciontabla GALAPAGAR  2.121996e-314dad+tamaño edificacion

Estos gráficos representan el Parque Residencial del municipio de GALAPAGAR, Madrid.

Son los Bienes Inmuebles matriculados en el Catastro, clasificados por año de inscripción y por tamaño.

Cada barra horizontal representa una década, siendo la más reciente la inferior (2010′), y la más antigua la superior (1940-1949).

Cada color es un tamaño, del más cálido (<60 m2) al más frío (>180 m2).

La barra inferior (DELVI) representa el cálculo hecho desde Otropunto para la obtención de la Demanda Latente de Vivienda (la demanda latente: la configuran personas que no tienen vivienda y que por su perfil sociológico (edad) y socioeconómico (no están en desempleo) son potenciales compradores). Es una estimación del número máximo de viviendas que constituyen la demanda encubierta de una zona y que se basa en las personas con el perfil de los actuales compradores pero que todavía no han constituido un hogar.

Galapagar DELVIGalapagar Piramidetabla GALAPAGARGalapagar INEGALAPAGAR ALQUILER

Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Galapagar GE1.jpgGalapagar es un municipio de 65 km² del noroeste de la Comunidad de Madrid, a 36 kilómetros de la capital del estado. Limita con Collado Villalba, Colmenarejo, Torrelodones, Las Rozas de Madrid, El Escorial, San Lorenzo de El Escorial, Villanueva del Pardillo, Hoyo de Manzanares, Moralzarzal y Guadarrama. Galapagar está ubicado en las estribaciones de la sierra de Guadarrama. Dentro del municipio se halla parte del Parque Regional del curso medio del río Guadarrama y su entorno, caracterizado por el predominio del bosque mediterráneo y de ribera, así como por la existencia de amplias zonas de pastos. Encinas, enebros, fresnos, jaras, quejigos y pinos se cuentan entre las principales especies vegetales del municipio.

resumen-ejecutivo_Page_15La economía de Galapagar ha estado tradicionalmente orientada hacia el sector primario, particularmente la ganadería. El aumento demográfico registrado en los últimos lustros ha conducido a un creciente peso del sector de los servicios (comercio, banca, etc.). Desde finales de la década de 90′, el auge de la actividad en el sector de la construcción se ha saldado con la urbanización de numerosas hectáreas de suelo municipal, con polémicas recalificaciones que han contado con el visto bueno de los sucesivos gobiernos locales.

El crecimiento y desarrollo urbanístico de Galapagar comienza al inicio de la década de los 50′ y se sitúa el origen de las construcciones en la zona conocida como “Mallejo”, contigua a un núcleo ya tradicional como era la Colonia de El Rosario. Esta última era un agregado a la inicial de Fuente la Teja que se inició en los años 20′. Otra zona, que comienza a poblarse por aquel entonces es la de “San Antonio/San José del Pocillo” al norte del término municipal, y vinculada a la estación de FF.CC. de Villalba, aunque no tiene su desarrollo hasta los años 50′. La Colonia de los años 50′ de mayor entidad es la “Colonia España”, situada en el extremo del municipio por la carretera que lleva a Guadarrama, a su vez ligada a Villalba y El Escorial, y que dio motivo a la construcción del apeadero ferroviario de San Yago. A ella se fueron agregando las parcelaciones en el año 1958 de El Cierro, La Chana en 1959, Colonia “Fabra” en 1960 y Los Llanos en 1968. Diseminadas, fuera del núcleo, se encuentran un total de 66 viviendas, en gran parte situadas en las iniciales colonias de La Navata y Fuente la Teja.
urbanizaciones galapagarSin embargo el fenómeno más apreciable en la configuración de las entidades de población, basadas en las colonias veraniegas, no comienza a tomar auge hasta la década de los 60′. En el área de influencia del barrio de la Estación de Torrelodones y, por tanto, de Fuente de la Teja, se promueve en 1967 la urbanización de los Jarales, situada entre el río Guadarrama y la carretera de Galapagar a Torrelodones. Pocos años más tarde, en el margen opuesto de dicho río, se construyen las colonias de El Pinar y Las Minas, en lo que antiguamente era un descansadero de vía pecuaria. También en 1963 se comienza a construir junto a la calzada romana, y en el paraje que comienza a ser conocido como urbanización de Las Cuestas, y cuyo acceso se realiza desde Villanueva del Pardillo. De esta misma época data otra urbanización: La de Los Ranchos, situada en una zona más próxima al núcleo de Colmenarejo que al de Galapagar.

En la misma década, y puntualmente en 1967, tiene su origen una de las urbanizaciones de mayor entidad en el término de Galapagar, y que está situada, entre el Ferrocarril y la carretera de La Coruña. Conocida como “Parquelagos” en razón a la presa, que para su abastecimiento de agua se construyó, y que generó un nuevo paisaje acuático. Su unión con el núcleo urbano de Galapagar se produce a través de la Colonia de “La Navata”. Con ella es coetánea la urbanización “Roncesvalles”, situada entre los kilómetros 13 y 14 de la carretera M-505, en su margen izquierdo, agregándose a la ya existente del Puerto de Galapagar, y en el enclave de las Gallineras, antigua cantera, que comenzó a explotarse en época de Felipe II.

Las urbanizaciones más cercanas al núcleo urbano de Galapagar, y que no se conceptúan como extensiones de su tejido, son las que surgen en el área de influencia  de la finca la Peraleda, en el margen derecho de la carretera M-505, y son las colonias Vista Alegre, El Encinar en 1963 y San Alberto Magno en 1967, que era conocida como residencia del colegio de químicos por ser este Colegio Profesional el promotor. Sobre la carretera de Guadarrama se produce entonces la urbanización de fincas tales como la de El Congosto y la Canaleja en 1967 y Monte Ana en 1968.
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El último cuarto de siglo se inicia con la explosión constructiva y poblacional derivada de las urbanizaciones, que se gestaron básicamente en las dos últimas décadas. Y es que la población se vio arrastrada a su aumento por los veraneantes, que, cada vez en mayor medida, se iban convirtiendo en vecinos de primera residencia, generando de este modo una nueva estructura socioeconómica en el municipio. Fueron los años en que se produjeron actuaciones municipales buscando dar satisfacción a la demanda de servicios y otras dotaciones necesarias. Se reforma el ayuntamiento, se construyen nuevos centros escolares, instalaciones deportivas, el centro de salud, y otros de tipo cultural y asistencial. Incluso la Presa de las Nieves y el sistema de abastecimiento de agua. Se transforma, pues, la base económica municipal, desapareciendo prácticamente la actividad agropecuaria, y consiguientemente los empleos que necesitaba este sector. Sin apenas existir industria, la actividad laboral y el empleo se centran en la construcción y los servicios.

En los años 70′ se continúa construyendo alguna que otra urbanización con exactamente el mismo carácter de segunda vivienda. De esta manera y con esa motivación surge la colonia Bellavista cuyo planeamiento data de 1960. Siguiendo la carretera a Guadarrama, aparece la urbanización El Guijo proyectada en 1974, situada en el margen izquierdo de la carretera M- 510, en el kilómetro 4, a medio camino entre el núcleo urbano y la Colonia España. En 1973 se construye también la de El Molino de la Navata junto a la estación de ferrocarril.

Es en este período, cuando se acentúa el proceso de transformación territorial, y ésta se manifiesta en el cada vez mayor abandono de las actividades rurales seguido de un franco deterioro de la calidad ambiental, que sufre un descarado retroceso, pero comenzando a aparecer nuevas ocupaciones aisladas y apartadas del centro urbano, al mismo tiempo que se produce una intensa renovación del núcleo tradicional derivado de la inexistencia de oferta en otros ámbitos de vivienda colectiva.
Resultado de todo esto: Comienzo del período de la congestión, y pérdida casi total de la identidad morfotipológica del núcleo urbano tradicional de Galapagar, que se conforma por un casco antiguo en continuada y profunda renovación con extensiones de su trama sin una verdadera previsión de continuidad, reproduciéndose a esta escala el modelo de ocupación aislada con un solo acceso que, básica y elementalmente, configuró la estructura de las ocupaciones de colonias, y urbanizaciones aisladas de los años 60 y 70 del pasado siglo
Hasta 1976 no entran en vigor las Normas Complementarias y Subsidiarias de Planeamiento redactadas por la COPLACO (Comisión de Planeamiento y Coordinación del Área Metropolitana de Madrid) para aquellos municipios que no contasen con un Plan General de Ordenación Urbana propio, y cuyo acuerdo de aprobación fue publicado en el Boletín Oficial del Estado de 2 de octubre de 1976, aunque se formulan, cuando se ha producido el desarrollo de las urbanizaciones anteriormente descritas. Así, con tal crecimiento poblacional pasamos de los 5.000 habitantes en 1975 a más de 32.000 en el momento actual.
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NNSS de Galapagar 1976 – COPLACO

El planeamiento vigente en el municipio de Galapagar es el resultado de la superposición de las Normas Subsidiarias aprobadas definitivamente en 1976 y las sucesivas modificaciones puntuales y la aprobación de una serie de textos legislativos que han modificado la ordenació prevista en el PGOU.

Desde entonces se han aprobado multitud de modificaciones puntuales a las mismas para distintos ámbitos y polígonos que han generado un crecimiento desordenado, disfuncional, costoso y antiecológico. Además han entrado en vigor multitud de textos legales cuyas determinaciones son de obligado cumplimiento en la gestión y ordenación del territorio. Las actuaciones urbanísticas durante décadas han tenido como motor el respaldo al beneficio de unos pocos. Los pelotazos urbanísticos y otras grandes obras sin sentido, han hipotecado nuestro futuro. Todo ello fruto de las deplorables políticas que, ya sea por acción o por comisión, han venido desarrollando sucesivas corporaciones municipales sin distinción de color político en materia urbanística y medioambiental y a pesar de que la Ley 9/2001 del Suelo de la Comunidad de Madrid, otorgaba un plazo máximo de dos años, para adaptar el planeamiento general de todos los municipios de la Comunidad de Madrid a ese nuevo marco normativo. Más de catorce años después de la promulgación de la Ley, Galapagar no ha cumplido con esa obligación.

Así pues, es innecesario decir que dichas Normas Subsidiarias han quedado obsoletas respecto al marco normativo actual del urbanismo y de las legislaciones sectoriales que le afectan. Queda pues claramente justificada, la redacción de un Plan General; figura urbanística mínima para la ordenación del suelo del término municipal, según la vigente Ley 9/2001, del Suelo de la Comunidad de Madrid.
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AVANCE PGOU Galapagar – Clasificación del Suelo

En el Avance del Plan General de Ordenación Urbana de Galapagar, se clasifica el suelo urbano actual en 1.189 ha (el 18%), Suelo Urbanizable Sectorizado 23ha (0,36%), Suelo No Urbanizable de Protección 4.386ha (67%), Suelo No Urbanizable de Protección Municiapl 84ha (1%) y Suelo Urbanizable No Sectorizado 823 ha (13%). Con el nuevo planeamiento se preve Suelo Urbano 1.214ha (19%), Suelo Urbanizable 294ha (4%), Suelo No Urbanizable de Protección 4.623ha (71%) y Suelo de Reserva Municipal 368ha (6%)

Supuesta 3 alternativas, se opta por un crecimiento controlado, ajustado en torno a las 2.500-3.000 viviendas que permitirían por un lado absorber la demanda existente derivada del aumento de población que ha tenido Galapagar en los últimos años. Aunque la máxima demanda se estima en unas 5.000 viviendas, se ha reducido esta cifra en función de 2 parámetros importantes: la capacidad del Suelo Urbano Consolidado y vacante para absorber parte de la demanda, y la capacidad del parque de viviendas vacías y secundarias para absorber parte de la demanda de vivienda principal, como se ha visto que ha ocurrido entre 1991 y 2001.

Apuesta por la diversidad de usos en el desarrollo de los sectores propuestos. Esta opción permitirá diversificar las actividades que se produzcan en el municipio, solucionando uno de los problemas más graves del planeamiento vigente, y ofrecer suelo para la instalación de empresas que puedan dar trabajo estable a la población residente, evitando que el término consolide su posición de ciudad dormitorio. Esta situación influiría positivamente sobre la calidad de vida de la población, así como en la presión sobre el territorio, disminuyendo la necesidad de nuevas infraestructuras y la dependencia del transporte privado, así como sus nefastas consecuencias sobre el entorno.
Hoy Galapagar tiene una población empadronada de 32.294 habitantes, y un parque residencial de 14.029 viviendas, muchas de las cuales son segundas residencias, o están vacías. Del total, 6.497 son unifamiliares representando el 46,31% del parque total. Del análisis de la edad de las viviendas destacar que el 60% del total surgieron a partir de los 90′ y mayoritariamente unifamiliares. De 50 viviendas construidas por año en los 60′, en los 70′ y 80′ fueron 225 y en los 90′ llegamos hasta 560 viviendas/año, y en la década prodigiosa 2000-2009 se levantan 280 viv/año. Destacar que se declaran 2005 viviendas en régimen de alquiler, el 14,29% del parque total.
P.3.1_Ordenacion.jpgPlaneamiento obsoleto, inadecuado, excesiva dispersión en la ocupación del territorio, perpetuación del modelo disperso… Ausencia de servicios básicos en algunas urbanizaciones dispersas, falta de equipamiento y diversidad de usos, falta de espacios libres y zonas verdes públicas en el casco urbano, muy densificado, falta de suelo para viviendas de protección pública, problemas de tráfico, barreras fñisicas en el territorio y falta de previsión sobre localización de usos productivos fundamentales para la diversificación económica y el funcionamiento del municipio.
…”El municipio de Galapagar es un ejemplo del crecimiento urbanístico desordenado y disperso característico de las diversas etapas especulativas que se han sucedido en la región, desde los años 70′. Ante la situación de crisis inmobiliaria, lejos de plantearse una mejora del modelo urbano, el Ayuntamiento está optando por desestructurar el suelo no urbanizable y trasladar usos característicos del suelo urbano a los terrenos de mayor valor ambiental del municipio (Ofensiva contra el suelo no urbanizable en Galapagar)…”

Vuelve la especulación a Galapagar. 

Dos ex alcaldes del PP en Galapagar, condenados por prevaricación.

UPyD exige aclaraciones urgentes sobre las supuestas incompatibilidades del alcalde del PP de Galapagar Daniel Pérez Muñoz


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


…seguiremos analizando en próximas entregas los 250 municipios mayores de España.