RIVAS-VACIAMADRID, según Catastro, a 1.1.2015, por tamaño y fecha

tabla RIVAS edad+tamaño edificaciontabla RIVAS 2.121996e-314dad+tamaño edificacion

Estos gráficos representan el Paarque Residencial de RIVAS-VACIAMADRID.

Son los Bienes Inmuebles, de uso Vivienda, matriculados en el Catastro a 1.1.2015, clasificados por tamaño y fecha de inscripción.

Cada barra horizontal representa una década, representando la inferior la más reciente (2010-2014) y la superior la más antigua (1980-1989).

Cada color representa un tamaño de la vivienda, del más cálido (<60 m2) al más frío (>180 m2).

La barra inferior (DELVI) representa el cálculo hecho desde Otropunto para la obtención de la Demanda Latente de Viviendas (la demanda latente la configuran aquellas personas que no tienen vivienda y por su perfil sociológico (edad) no tiene vivienda y por su perfil socioeconómico (no están desempleados) son potenciales compradores). Es una estimación del número máximo de viviendas que constituyen la demanda encubierta de una zona y que se basa en lasa personas con el perfil de los actuales compradores de vivienda pero que todavía no han constituído un hogar.

RIVAS-DELVIRIVAS PIRAMIDE.jpgtabla RIVASRIVAS-VACIAMADRID CATASTRO 2014-2016Rivas-Vaciamadrid INERivas-Vaciamadrid ALQUILER

Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Rivas mapa.jpg

Rivas-Vaciamadrid es un municipio de 67,38 km2 de la provincia y Comunidad de Madrid, situado en la zona este del área metropolitana de Madrid, a 15 km de la Puerta del Sol de Madrid y a 21 km de Alcalá de Henares, junto a la A-3. Limita al norte con Madrid (distrito de Vicálvaro) y con San Fernando de Henares, al sur con Arganda del Rey y San Martín de la Vega, al este con Mejorada del Campo y Velilla de San Antonio, y al oeste con Getafe y Madrid (distrito de Villa de Vallecas). El río Manzanares desemboca en el Jarama al sur del municipio.

Es el 7º municipio más rico de toda España, según la lista elaborada en 2014 por la empresa AIS, y el cuarto municipio mayor de 50.000 habitantes con menor tasa de población en riesgo de pobreza. Su alta calidad de vida y servicios públicos atraen a vecinos de la capital y el resto del área metropolitana. Esta ciudad es la población que más rápido ha crecido de España en los últimos veinte años.

Rivas GE2.jpgRivas-Vaciamadrid es un municipio de grandes contrastes e insólitas peculiaridades. Es en realidad un municipio de la periferia de la capital, pero es también un paraje de inestimable valor ecológico. Tres cuartas partes del término municipal forman parte del Parque Regional del Sureste. Allí confluyen, entre cantiles yesíferos de inusitada belleza, los ríos Jarama y Manzanares. Junto a sus contaminados cauces se han ido formando, como consecuencia de una prolongada actividad de extracción de áridos, numerosas lagunas donde anidan incontables especies de anátidas que conviven con una colonia de doscientas cigüeñas y con los halcones y milanos de los riscos.

Rivas-Vaciamadrid es también insólito desde el punto de vista sociológico. Su población ha crecido vertiginosamente desde los escasos 500 vecinos de 1980 a los actuales 80.000, dando lugar a un asentamiento de aluvión que es considerado como el de mayor expansión demográfica de Europa. Los barrios de Covibar y Pablo Iglesias fueron construidos por cooperativas, el primero vinculado a Comisiones Obreras y al Partido Comunista de España, y el segundo a la Unión General de Trabajadores y al Partido Socialista Obrero Español.

mapa_244.jpgRivas-Vaciamadrid es un municipio singular, muy sensible a los problemas ecológicos derivados de la expansión urbanística y el deterioro del medio natural. De hecho, en este municipio fue elegido en 1991 el primer concejal de los Verdes en España, Esteban Cabal.

Entre 1842 y 1857, crece el término del municipio porque recibe la entidad Vaciamadrid. Entre 1857 y 1877 se denominaba Rivas de Jarama y hasta 1940 se denominaba Ribas de Jarama.

Cuenta con varios centros comerciales y también con otro de reciente construcción, el H2O, cuya característica más importante es que está situado en un lago artificial.

Es uno de los pocos municipios que está trabajando en la recuperación del patrimonio de la Guerra Civil Española. En el año 2007 realizó el inventario de restos de “La Batalla y Frente del Jarama” que hay en su término municipal, siendo pionero en la Comunidad de Madrid.

Rivas-Vaciamadrid recibió, de manos de la infanta Elena, el galardón a la “Ciudad más sostenible”, concedido por la Fundación Fórum Ambiental y con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente.

El municipio de Rivas incorporó en 1845 Vaciamadrid, entidad perteneciente a la Villa de Vallecas, cambiándose el nombre por Ribas de Jarama (que se alternó con Rivas de Jarama en ciertos periodos). Eran dos pequeños pueblos con la población muy dispersa. Estos pueblos quedaron destruidos durante la Guerra Civil Española por encontrarse en el frente y fueron reconstruidos por la Dirección General de Regiones Devastadas en 1954 como un solo núcleo, cambiando el nombre de Ribas de Jarama por el actual de Rivas-Vaciamadrid.

La ciudad que hoy conocemos fue inaugurada en el año 1959, un 23 de julio, sobre los cimientos de otra Rivas Vaciamadrid, que quedó arrasada durante la Guerra Civil, y con él, sus archivos y casi su memoria. Sin embargo, la ciudad hunde sus raíces en siglos de historia, de la que ha sido testigo y, a veces, como en esa guerra fraticida, una protagonista dramática.

Hasta el siglo XIX, el municipio habían sido dos aldeas independientes, separadas por kilómetros, y por orígenes distintos: la una —Rivas del Jarama— nació cristiana, y la otra —Vaciamadrid— mora.

Los primeros rasgos históricos se remontan a la época romana, cuando la región vivía bajo influencia de la gran ciudad de Complutum (hoy Alcalá de Henares). Existen indicios de que en la zona hubo una urbe llamada Ripia Carpetana, pero apenas se conservan rastros.

Curiosamente, el nombre de Rivas no proviene de aquella “Ripia”, sino del apellido de su fundador: Guillermo Rivas, capitán segoviano, que por orden del rey Alfonso VI creo en el siglo XI un enclave militar cristiano.

Madrid fue una frontera de guerreo continuo durante la Reconquista, donde se erigieron castillos, torres y alcázares. Pero de las fortificaciones medievales y árabes de Rivas y Vaciamadrid, no ha quedado huella alguna.

La cercanía con Madrid convirtió muy pronto a ambos municipios en señoríos, en manos de nobles, pero de propiedad real. Agustín Sánchez recuerda cómo Felipe II pasaba épocas de descanso en Vaciamadrid. No sumaban juntas más de 20 vecinos en esa época, dedicados al cultivo. Entonces no existían núcleos urbanos, sino fincas dispersas.

Fue en el siglo XVII, bajo el reinado de Felipe IV, cuando el municipio de Rivas del Jarama (ya de 87 vecinos) pasa a vincularse con la dinastía de los Saavedra, herederos del título aristocrático de Rivas; primero como marqueses y a partir del 1792 como duques. El tercer duque de Rivas, Don Ángel Saavedra, cordobés de nacimiento, y autor de “Don Álvaro, o la Fuerza del Sino”, pasó a los anales de la Literatura, en el siglo XIX, más conocido por este título que por su nombre.

Bajo la protección de estos nobles se construyó el convento de los padres Mercedarios Descalzos (siglo XVII), una joya arquitectónica del barroco que aún se conserva.

mapa-de-rivas-vaciamadrid-1.jpgTambién en el siglo XVII Vaciamadrid recibía la cédula de villa (1618). Será, finalmente, en 1845, cuando los dos municipios se unan como Rivas Vaciamadrid bajo un mismo ayuntamiento.

De su historia posterior, poco se conserva: en 1937, la guerra civil arrasó con todo. Rivas Vaciamadrid se convirtió durante 2 años en escenario de la primera, la más larga, y más devastadora batalla: la del Jarama.

Sólo quedaron ruinas. Y sobre ellas se reconstruyó el pueblo en los años 50′, por la institución de Regiones Devastadas. Se erigió la iglesia, la escuela, el ayuntamiento, el cementerio, un juzgado… Y la casas fueron construidas alrededor por sus poco más de 500 vecinos, que volvían a su pueblo.

Durante toda la dictadura franquista, y parte de la Transición democrática, en los años 70, Rivas Vaciamadrid permaneció como un apacible y tranquilo pueblo en las afueras de la gran metrópoli, que no se acordaba de él más que para vaciar su basura en el vertedero.

A partir de los años 80′ comenzaron a construirse urbanizaciones a 4 km del pueblo en dirección a Madrid. Pronto este nuevo núcleo, conocido como Rivas-Urbanizaciones, tuvo más población que el casco histórico. Desde entonces el planeamiento urbanístico ha ido encaminado a unir los dos núcleos, algo que ya se ha conseguido debido al fuerte crecimiento poblacional de este municipio. Las primeras urbanizaciones fueron las conocidas como Pablo Iglesias, cooperativa de UGT, (viviendas tipo dúplex) y Covibar, por CC.OO. (Cooperativa Obrera de Viviendas Baratas). Posteriormente buena parte del crecimiento se ha basado en viviendas unifamiliares.
En el año 2004 se aprobó, mediante un acuerdo con el ayuntamiento de Madrid, la alteración del término municipal con el distrito de Vicálvaro. La razón era la siguiente: al construirse la colonia Covibar, una parte del barrio se adentraba en el término municipal de Madrid (zona conocida como Covibar-Madrid), concretamente la colonia de casas situada al norte de la avenida Covibar y en torno a la avenida Dolores Ibárruri. Esta zona pertenecía al distrito madrileño de Vicálvaro y por tanto los impuestos municipales iban a parar a las arcas de Madrid. Sin embargo esta zona se encontraba totalmente aislada del resto de la ciudad de Madrid, unida al municipio de Rivas-Vaciamadrid y sufría el abandono del consistorio madrileño, hecho que en la década de los 80 propició una oleada de delincuencia debido sobre todo a que el municipio de Rivas-Vaciamadrid es vigilado por la Guardia Civil y el de Madrid por la policía nacional y por tanto la Guardia Civil no podía actuar en esa zona mientras que la comisaría de policía más cercana se encontraba a más de 10 kilómetros.
Finalmente y tras alcanzarse el acuerdo, esta zona fue cedida por el ayuntamiento de Madrid al ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid, a cambio de unos terrenos deshabitados en la zona de Los Berrocales, donde se edificará un nuevo barrio perteneciente al municipio de Madrid.
mapa-tren-de-arganda-2Respecto a transportes históricos, el término municipal fue atravesado por el antiguo ferrocarril de vía estrecha de Madrid a Arganda, más tarde conocido como Ferrocarril del Tajuña. Gran parte de su línea ha sido aprovechada para el tramo de superficie de la línea 9 de Metro de Madrid, que lleva a Arganda del Rey. Actualmente un ferrocarril turístico circula en un tramo de cerca de tres km, del antiguo Ferrocarril del Tajuña, desde la Laguna del Campillo (de Rivas-Vaciamadrid) hasta la antigua estación de La Poveda (de Arganda del Rey). Gran parte del recorrido discurre por el término municipal de Rivas-Vaciamadrid, bordeando la laguna y marchando al pie de los cantiles yesíferos, hasta llegar al espectacular puente ferroviario sobre el río Jarama. Una locomotora de vapor del año 1925, la Locomotora Arganda, encabeza el tren turístico de la localidad todos los domingos de primavera y otoño. Esta máquina fue construida en Alemania por la casa Henschel & Sohn, y fue diseñada para ferrocarriles industriales, por su limitada velocidad máxima (20 km/hora).

Rivas GE1El anterior Plan General de Ordenación Urbana de Rivas Vaciamadrid-1993, fue aprobado definitivamente por acuerdo del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid el 13.5.1.993 y publicado en el B.O.C.M. el 1.6.1.993. Posteriormente a la aprobación del P.G.O.U, entró en vigor la Ley 9/1995, de 28 de Marzo, de Medidas de Política Territorial, Suelo y Urbanismo que recoge el marco específico y necesario de la política Territorial y Urbanística en la Comunidad Autónoma de Madrid. Dentro de esta Ley, se definen los instrumentos o planes de la ordenación del territorio que deben servir para determinar la estrategia de la Comunidad así como su organización racional y equilibrada en atención a los siguientes objetivos:

  • Adecuar de la forma más idónea el territorio de la Comunidad de Madrid y de ésta con el resto de España.
  • Fijar las determinaciones de ámbito regional con el propósito de mejorar las condiciones de vida en la colectividad y su armonización con el desarrollo económico, social y medioambiental, preservando la naturaleza y protegiendo el patrimonio histórico y cultural.
  • Coordinar la acción territorial entre la Administraciones Públicas y de sus programas de infraestructuras estableciendo las reservas de suelo necesarias para llevar a cabo su ejecución.

Para lograr la articulación de estos objetivos y facilitar el cumplimiento de estos objetivos, la Consejería de Obras Públicas, Urbanismo y Transporte en aplicación del Titulo III de la Ley 9/1995, redactó el Documento de Bases del Plan Regional de Estrategia Territorial, aprobado el 20 de Junio por el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid.

La publicación del Documento de Bases del Plan Regional de Estrategia Territorial, instrumento de planificación y referencia en los posteriores desarrollos urbanísticos municipales, plantea un nuevo modelo territorial a través del cual se crean Unidades de Desarrollo Equilibrado (U.D.E.), que constituyen ámbitos en los cuales es posible acotar espacios territoriales equilibrados, permitiendo generar nuevas centralidades y diversificar la localización de los espacios productivos.

Las U.D.E.S. mediante la aplicación de tipologías básicas, buscan garantizar crecimientos equilibrados en los nuevos desarrollos proporcionando la accesibilidad a la misma a través de un viario de estructura territorial potente y periférico a los nuevos desarrollos, fomentando el transporte público, principalmente el ferrocarril de cercanías cuyo trazado se llevará, siempre que sea posible al interior de la U.D.E.

La aparición de estas circunstancias, posteriormente a la entrada en vigor del PGOU de Rivas Vaciamadrid, ha condicionado la necesidad de emprender un proceso de revisión del planeamiento general municipal con el fin de dar cumplimiento al art. 1.1.3. del PGOU vigente cuando contempla la necesidad de emprender la revisión en los siguientes casos:
a) Cambios en la legislación urbanística que hagan necesaria o conveniente la revisión.
b) Aprobación de planeamiento territorial de ámbito supramunicipal, directrices metropolitanas, planes de protección del medio físico o instrumentos de planeamiento territorial, económico o estratégico, que afecten al municipio de Rivas Vaciamadrid, y cuyas determinaciones impliquen la necesidad o conveniencia de revisar el Plan General.”

Como consecuencia de lo señalado, el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid ha comenzado a elaborar una serie de estudios y trabajos previos a la formulación del avance de revisión, todo ello con el objetivo de adaptarse a la ley 9/1995, de 28 de Marzo, de medidas de Política Territorial, Suelo y Urbanismo (Títulos II, III y IV), Ley 6/1998, de 13 de Abril, sobre régimen del Suelo y Valoraciones, y la Ley 9/2001, de 17 de Julio, del Suelo de la Comunidad de Madrid.

Dicha revisión, servirá igualmente para el desarrollo municipal a través de la adecuación del planeamiento a las directrices del Documento de Bases del Plan Regional de Estrategia Territorial. No obstante, con el fin de que esta revisión no supusiese una traba para el natural proceso de gestión que se está llevando, así como para evitar la paralización del proceso urbanístico, se procedió de forma previa, a la modificación puntual de los sectores en los cuales la adecuación al Plan Regional de Estrategia Territorial, necesitaba únicamente de una readaptación puntual en aspectos no relevantes ni referentes a la estructura general y orgánica del territorio.

Por lo tanto, se aprobaron las propuestas de modificación puntual del planeamiento vigente, siendo estas medidas, su régimen urbanístico y las consecuencias derivadas de la misma susceptibles de un trámite separado, previo a la revisión, pero acorde e incorporables en un futuro al PGOU revisado.

Los principios generales que servirán de marco para la revisión del planeamiento general, sentando las bases del nuevo modelo territorial acordado en el Plan Regional de Estrategia Territorial, serían las actuaciones encaminadas a la búsqueda de unos mayores estándares de calidad, la protección del medio ambiente y el equilibrio en general entre todos los agentes que intervienen en la ordenación del territorio.

En este sentido, pareció oportuno pensar que era el momento idóneo para incorporarse al proceso urbanístico de transformación en que esta inmersa actualmente la región, planteando una revisión general en la cual, el avance ha sido el nexo entre el vigente PGOU y el futuro documento que resulte de la revisión. Dicho Avance ha sido aprobado inicialmente el día 26.5.1.999 y sometido al Trámite de participación pública.

Habían transcurrido casi 9 años de vigencia del Plan, en los cuales y a través de su gestión se habían detectado algunos problemas de aplicación de sus determinaciones que, junto con la aparición de nuevos requerimientos, indujeron al Gobierno Municipal a estimar la necesidad de garantizar la viabilidad el Plan en sus aspectos fundamentales, valorando la procedencia de introducir modificaciones para dar respuesta a la realidad existente y a los requerimientos de la propia gestión del Plan.

Es preciso tener en consideración que el Plan General cuya formación culminó en Mayo de 1.993, fue redactado dentro de una época de estabilidad económica y, por ello, vino a establecer planteamientos y determinaciones acordes con esos momentos. Las previsiones de suelo urbanizable programado igualaban en superficie al suelo ejecutado y en ejecución. El suelo urbanizable de uso residencial previsto, junto con el que se encontraba en ejecución, alcanzaba una capacidad de 6.250 viviendas.

No obstante y en previsión de disponer de una oferta residencial complementaria se estableció con la categoría de “no programado” una reserva de Suelo Urbanizable con capacidad para 3.300 viviendas en 2 actuaciones que se encuentran en fase de edificación.

En cuanto a los usos productivos, el Plan clasificó como Urbanizable un polígono procedente del Plan anterior que, ya se encontraba en ejecución, incluyendo tres nuevas actuaciones, dos programadas; La Deseada (89,10 Has.) y Capanegra (73,83 Has.) y otra, el denominado P.A.U.-1 “Cazadores” (112,70 Has.) que contenía una reserva de suelo para la futura Universidad.

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Los antecedentes del desarrollo actual de Rivas, hay que buscarlos en el Plan General del Área Metropolitana de Madrid de 1963, que daba para Rivas, como para el resto del alfoz, unas determinaciones bastantes generales.

A Rivas se le asignaba una función de esparcimiento y recreo, con un techo poblacional de 5.000 habitaciones para el año 2000, y prohibición de localizar industrias en el término municipal. En 1965 se aprueba el Plan de Extensión, que proponía un pequeño ensanche en trono al núcleo de reconstrucción. A partir de ese momento el planeamiento del término municipal entra en una fase compleja y azarosa.

En 1972 el Ayuntamiento redacta y aprueba un Plan General que remite a COPLACO con fecha 3.8.1972. En noviembre de aquel año, la Corporación municipal da por aprobado definitivamente el Plan General, al considerar que se ha producido silencio administrativo positivo. El 29.11.1972, COPLACO acuerda la denegación del Plan, invalidando la consideración de aprobación por silencio positivo. El Ayuntamiento y parte de los propietarios afectados, recurren la denegación en alzada ante el Ministro de la Vivienda, recurso que es desestimado con fecha 28.6.1973. La resolución ministerial es recurrida ante la Audiencia Territorial, que confirma la denegación del Plan. El 10 de febrero de 1977, el Tribunal Supremo estima un recurso de apelación, y aprueba definitivamente el Plan General, cuya publicación no se produce hasta el 4 de agosto de 1978. se da así la circunstancia de que un Plan General redactado con la Ley del Suelo de 1956, entra en vigor más tarde que la publicación del texto refundido de la Ley del Suelo de 1975.

COPLACO, vista la calidad del Plan General, exigió una serie de documentos complementarios, que incluían la definición de los sistemas de actuación, sistemas generales, poligonación y estudio de tráfico. El Plan General se aprobó definitivamente en Diciembre de 1979, manteniendo graves problemas de conexión viaria con la N-III, de infraestructuras y de programación.

Rivas GE3.jpgEl Plan General se empezó a desarrollar por planes parciales desde que se produjo la sentencia favorable del Tribunal Supremo, aunque la aprobación definitiva del planeamiento parcial no se produjo hasta Diciembre de 1979.

En conjunto los planes parciales desarrollaban suelo para 15.701 viviendas, y movilizaban 758 Has, de las que un 75% se dedicaban a vivienda. Tanto los planes parciales más antiguos, como los que inician su tramitación con posterioridad a la aprobación definitiva por COPLACO del Plan General, tienen en común los problemas de tramitación, ya que los acuerdos de aprobación definitiva fueron dejados en suspenso, o condicionados a la tramitación de modificaciones de planeamiento general.

Las Directrices de Planeamiento Territorial para el área metropolitana, redactadas por COPLACO y aprobadas en 1981 como paso previo para la Revisión y Adaptación del Plan General del Área Metropolitana, señalaban el control del crecimiento urbano como uno de los objetivos prioritarios par la zona.

El Plan General de 1985 formulaba en su información urbanística, un análisis del suelo ocupado y vacante (con datos de Junio de 1983), representativo del resultado de la masiva movilización del suelo.

En aquel momento solo dos planes parciales, Valdelázaro y Pablo Iglesias, habían llevado a término urbanización y construcción. De ellos la Cooperativa Pablo Iglesias estaba concluida y ocupada, y en Valdelázaro estaba construido y ocupado un 60% de la capacidad total, y en construcción un 17%.

El resto de los planes parciales estaban vacantes en su totalidad, y suponían una reserva de suelo con capacidad para 9.332 viviendas, cifra a todas luces desajustada con los 821 habitantes que constituían la población de derecho según el Padrón de 1983, y con los 7.000 habitantes de techo poblacional considerando las cooperativas en marcha. Otro tanto cabía decir del suelo industrial.

Como consecuencia del manifiesto desfase entre la realidad y las previsiones del planeamiento, el Consejo de gobierno de la comunidad Autónoma de Madrid acordó suspender la vigencia del Plan General de Ordenación en todo el territorio Municipal, excepto en el suelo de los planes parciales Valdelázaro, La Partija y Santa Marta. Se redujo así la capacidad del Plan en un 50%. El 23.7.1984, la Comisión de Urbanismo y Medio Ambiente instó al Consejo de Gobierno para tramitar con carácter Urgente unas Normas Subsidiarias, que no llegaron a entrar en vigor por la rápida aprobación definitiva del Plan General objeto de revisión.

El Plan de 1985 es un planeamiento nacido durante la crisis económica y redactado con la intención de cortar de raíz un proceso de planeamiento irracional y frenético. Es lógicamente, un Plan restrictivo en la clasificación de suelo, que ordena como suelo urbano los planes parciales de Valdelázaro, La Partija y Santa Marta, alguno de los cuales se encontraban ya en un proceso rápido de colmatación; y clasifica dos sectores de suelo urbanizable programado (Santa Mónica, de uso residencial con capacidad para 1.199 viviendas, y Santa Ana, de uso industrial, que ha sido desarrollado por SEPES), y dos de suelo no programado (ampliación del casco urbano, con capacidad para 650 viviendas, y Ampliación de suelo industrial).

El Plan estructuraba el municipio en dos partes:

El núcleo de Rivas, con una pequeña extensión de suelo urbano y una cierta capacidad de expansión residencial e industrial en suelo urbanizable no programado.

El conjunto de las urbanizaciones más el Polígono Industrial de Santa Ana, al otro extremo del pueblo. Este núcleo se limita, casi a agregar los Planes Parciales ejecutados, en ejecución o con gestión avanzada y garantías de ejecución.

El diseño resultante en el nuevo núcleo muestra tres áreas nítidamente distintas:
– Las dos cooperativas iniciales cada una con un trazado autónomo y poca relación entre sí.
– El conjunto de los demás Planes Parciales, mejor entrelazados pero con algunos rasgos muy marcados.
– El núcleo urbano inicial de Rivas, que el Plan arropa con sectores de nuevo crecimiento, reforzando su presencia en el esquema territorial. El Plan General de Rivas de 1985 muestra:

  • Una deliberada voluntad de sus redactores por “aislar el fenómeno”, cauterizando el perímetro y dificultando sobremanera la posible extensión del viario allende los límites de lo estrictamente programado.
  • Una extraña distribución de Sistemas Generales, casi todos exteriores y casi todos en el lado con menor presencia de población, dado que los Sistemas Generales se ubican en gran medida sobre suelo que no estaba en el ámbito de los Planes Parciales asumidos y gravitando casi todo hacia el núcleo anterior de Rivas.

Rivas experimentó a mediados de los 80′, un auge fortísimo del mercado inmobiliario, en aquel momento recesivo en el resto del área metropolitana. En parte esta situación atípica en relación al entorno, se debe a la especialización del mercado de Rivas en un producto, la vivienda unifamiliar adosada, que hasta esos años no entran con fuerza en la escena inmobiliaria española. La demanda fue lo bastante intensa como para colmatar los planes parciales De Santa Marta, y La Partija, poner en mercado y agotar el suelo urbanizable programado, y obligar a programar el suelo no programado. En suelo industrial el ritmo de construcción no fue tan intenso. Se urbanizó el sector de suelo urbanizable previsto, que fue ocupándose a un ritmo razonablemente intenso y se programó el suelo no programado previsto.

El Plan General de Ordenación Urbana anterior contemplaba un incremento del parque residencial de: 650 viviendas en suelo urbanizable en ejecución, 10.191 viviendas en suelo urbanizable programado y 3.800 viviendas en suelo urbanizable no programado. Ello supone una capacidad residencial de 14.641 que, unido a la capacidad remanente del suelo urbano, sitúa el techo de vivienda nueva del Plan en torno a las 15.000 viviendas, sin considerar los ajustes de la capacidad residencial derivados de las horquillas asignadas a las distintas ordenaciones tipo o de los factores de ordenación previstos para viviendas sujetas a algún régimen de protección. El crecimiento del parque residencial previsto en el Plan General supone el 181% del número de viviendas consolidado en 1.991. Otros capítulos de este documento detallan el ritmo de consumo de suelo residencial y producción de vivienda desde la entrada en vigor del Plan. En este apartado se describe la hipótesis de escenario futuro de mercado de suelo residencial y de actividades económicas con que trabajó el Avance, y que sirve para establecer los aspectos cuantitativos de la propuesta de nuevos desarrollos.Rivas GE1.jpg

Rivas GE4.jpgMuy curioso caso es el de RIVAS-VACIAMADRID.

Surge del Programa de Regiones Desvastadas tras las guerra civil, comienza el fenómeno de las Urbanizaciones en los 70′, se incorpora muy tarde al “Madrid Metropolitano” en los 80′ y 90′, es la gran “bomba poblacional” española del 2000-2010 y hoy encabeza un modelo de desarrollo sostenible en los municipios de España.

Aún están en desarrollo muchos sectores, y muy grandes. Hay casi 2.ooo.000 de m2 edificables residenciales previstos para 14.804 viviendas, de las cuales en 2014 estaban pendientes aun 9.084 viviendas, en sectores como Cristo de Rivas (2.609.424 m2 de suelo para una edificabilidad de 975.265 m2 para 7.500 viviendas, urbanizado al 92% y pendientes de edificar 4.073 viviendas), o el Sector La Fortuna (331.499 m2 de suelo para 128.805 m2 de edificabilidad para 1.040 viviendas, urbanizado al 100% y pendientes de edificar 758 viviendas), o el Sector Las Colinas (967.306 m2 de suelo para una edificabilidad de 362.141 m2 para 2.128 viviendas, urbanizado al 50% y edificado al 31%), o el Sector Mirador Sur (1.060.581 m2 de suelo para una edificabilidad de 414.625 m2 para 2.625 viviendas, urbanizado al 14% y edificado al 2%).

De sus 28.367 viviendas, 5.719 viviendas son de la década de los 80′ (el 20% del parque) procedentes en su mayoría de programas cooperativistas como Covibar o Pablo Iglesias (939 viviendas), necesarias para la demanda metropolitana no satisfecha en Madrid capital, y no será hasta los 90′ cuando los Planes Parciales de La Partija, Santa Mónica o Santa Marta cambien el modelo terrtorial levantando gran parte de las 9.177 viviendas unifamiliares (hoy son el 32% del total). Ya con identidad propia en la década de 2000-2009 el gran boom levanta el 43% del total del parque residencial (12.089 viviendas), en una simultánea reacción de oferta de vivienda de calidad y demanda de una población joven con grandes dotaciones y equipamiento públicos.

La fórmula cooperativa con la que se inició Rivas unido al control municipal han contribuido a un modelo de tejido residencial de buena calidad en un medio natural creando un area urbana atractiva, que unido a las buenas conexiones con las grandes concentraciones de empleo han hecho de Rivas un fuerte competidor al este de Madrid. Desde el PGOU de 2004 mantiene el compromiso con una ciudad sostenible y pone en el mercado suelo para vivienda en Los Montecillos, Mirador, Las Colinas (2.128 nuevas viviendas) o al norte Cristo de Rivas (1 millón de m2 edificables en 11.000 viviendas) y La Fortuna (127.000 m2 edificables para 411 unifamiliares y 764 multifamiliares), continuando su ritmo constructor como manifiestan las 4.459 viviendas entregadas entre los años 2010-2014 (el 16% del parque total), con una vitalidad inaudita en el resto de España y todavía hoy una demanda latente importante.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


…seguiremos analizando en próximas entregas los 250 municipios mayores de España.