TOLEDO, según Catastro, a 1.1.2015 por tamaño y fecha.

tabla TOLEDO edad+tamaño edificaciontabla TOLEDO  2.121996e-314dad+tamaño edificacion

Estos gráficos representan el Parque Residencial de TOLEDO.

Son los Bienes Inmuebles, de uso Vivienda, matriculados en el Catastro, clasificados por tamaño y fecha de inscripción.

Cada barra horizontal representa una década, siendo la más reciente la inferior (2010-2014) y la superior la más antigua (<1900).

Cada color es un tamaño, del más cálido (<60 m2) al más frío (>180 m2).

La barra inferior (DELVI) representa el cálculo hecho desde Otropunto para la obtención de la Demanda Latente de Viviendas (la demanda latente: la configuran los que no tienen vivienda y que por su perfil sociológico (edad) y socioeconómico (no están en desempleo), son potenciales compradores). Es una estimación del número máximo de viviendas que constituyen la demanda encubierta de una zona y que se basa en las personas con el perfil de los actuales compradores pero que todavía no han constituído un hogar.TOLEDO DELVITOLEDO PIRAMIDETABLA TOLEDO.jpgTOLEDO CATASTRO 2014-2016.jpgToledo INE.jpgToledo ALQUILER

Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Toledo GE2.jpgToledo es un municipio de 232,10 km2 y una ciudad, capital de la provincia homónima, de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha y antigua sede de la Corte de Castilla. Además, el municipio es considerado individualmente como una comarca en la división realizada por la Diputación provincial, aunque desde un punto de vista estrictamente de geografía física la ciudad es puerta de la comarca natural de La Sagra, que tradicionalmente se ha considerado que comenzaba en la propia puerta de Bisagra.

Mapa-de-la-provincia-de-Toledo-1866.jpgLa ciudad de Toledo se encuentra  a 71 km de la capital de España, Madrid. Limita con los términos municipales de Bargas, Olías del Rey, Mocejón, Rielves, Albarreal de Tajo, Almonacid de Toledo, Guadamur, Polán, Argés, Cobisa, Burguillos de Toledo y Nambroca en la provincia de Toledo y Aranjuez en la Comunidad de Madrid.

Toledo es conocida como “La ciudad Imperial” por haber sido la sede principal de la corte de Carlos I y también como “la ciudad de las tres culturas”, por haber estado poblada durante siglos por cristianos, judíos y musulmanes.

Toledo, con 83.226 habitantes (2015), es el segundo municipio más poblado de la provincia por detrás de Talavera de la Reina y el cuarto de la comunidad autónoma tras Albacete, Talavera de la Reina y Guadalajara.

Plano-topográfico-del-Cerro-de-Toledo-por-Alfonso-Rey-Pastor_Blog.jpgLa ciudad está situada en la margen derecha del Tajo, en una colina de cien metros de altura sobre el río, el cual la ciñe por su base, formando un pronunciado meandro conocido como Torno del Tajo. Tiene una configuración dispersa con barrios muy separados del núcleo principal: el de Azucaica, en la orilla derecha del río y que tiene su origen en una antigua pedanía de la ciudad, dista unos 7 km del centro de la ciudad, mientras que el de Santa María de Benquerencia, situado prácticamente enfrente del anterior en la margen izquierda del Tajo, sitúa su centro a unos 8 km del de la ciudad.

53562432.jpgSu situación geográfica es estratégica, porque constituía paso obligado en la ruta de comunicación y comercio entre las zonas occidental y oriental de la submeseta sur. La proximidad al río propició además una importante industria textil (tenerías) durante la dominación árabe, que perduraría durante muchos siglos junto con la actividad agrícola tradicional, en la vega del río.

La historia de la ciudad se remonta a la Edad del Bronce. Fue un importante centro carpetano hasta su conquista romana en 193 a. C. Quedan diversos restos de la actividad romana en la ciudad, como el acueducto o el circo. Tras las invasiones germánicas, la ciudad se convertirá con Leovigildo en capital, y posteriormente, principal sede eclesiástica, del Reino Visigodo. En el año 711, después de una resistencia moderada, Toledo es conquistada por los musulmanes dirigidos por Táriq ibn Ziyad. Durante el dominio musulmán, la antigua capital visigoda se caracterizó por su oposición e individualismo, concretado en la Taifa de Toledo. Alfonso VI reconquista la ciudad en 1085. Durante la edad moderna la ciudad destacó como sede de los Reyes Católicos y por su participación en la Guerra de las Comunidades de Castilla. Al trasladarse la corte a Madrid en 1561 la ciudad entró en decadencia, acentuada por la crisis económica del momento. Ya en época contemporánea, Toledo y más concretamente su Alcázar se convirtió en un símbolo de la Guerra Civil durante su largo Asedio del Alcázar. En 1983 se convirtió en capital de Castilla-La Mancha, manteniendo la capitalidad de la provincia homónima.

Tradicionalmente, la industria metalúrgica ha sido la base económica, sobre todo por la fabricación de espadas y cuchillos. En la actualidad la gran mayoría de la población se dedica al sector servicios, que también refleja el mayor número de parados. En cuanto a infraestructuras, la ciudad cuenta con diversas carreteras, incluida una autopista de peaje. Existe una línea de ferrocarril de AVE que conecta Toledo-Madrid en menos de media hora. Cuenta además con diversas infraestructuras sanitarias, incluido un Hospital Nacional de Parapléjicos, deportivas y militares, como la Academia de Infantería.

vista-y-plano-de-toledo-491x466.jpgEn cuanto a la cultura, Toledo cuenta con numerosos lugares de interés y es Patrimonio de la Humanidad desde 1986. Entre ellos se destacan el Monasterio de San Juan de los Reyes, gótico isabelino del siglo XV, y la Catedral de Santa María, de estilo gótico del siglo XIII. Toledo ha sido también lugar de nacimiento o residencia de artistas como Garcilaso de la Vega o El Greco entre otros muchos.

El casco urbano antiguo está recostado en la margen derecha del río Tajo, en una colina de cien metros de altura sobre el mismo, el cual la ciñe por su base, formando un pronunciado meandro conocido como torno del Tajo. El punto que este meandro no cierra es la única entrada natural con que cuenta la ciudad, sobre la que se construyeron las carreteras que enlazan la ciudad con Madrid y Ávila.

Desde mediados del siglo XIX comenzó la expansión fuera de las murallas; primero en los alrededores de la estación de ferrocarril para despegar definitivamente desde fines de los años 1940 por la vega del Tajo, con la construcción del Poblado Obrero de la Fábrica Nacional de Armas y sobre todo siguiendo el eje que formaba la carretera N-403. Desde principios de los años 1960, se acentuó aún más la expansión por esta vega, a raíz de la construcción de la Residencia Sanitaria de la Seguridad Social.

En la década de 1970, con la creación por parte del Ministerio de la Vivienda del Polígono de Descongestión de Madrid (hoy barrio de Santa María de Benquerencia) se inicia la expansión del núcleo urbano siguiendo la margen izquierda del río sobre la carretera N-400, hasta convertirse en el barrio más poblado de todo el municipio.

En la actualidad el municipio de Toledo tiene una configuración muy dispersa, existiendo barrios separados del núcleo principal de la ciudad por amplios espacios abiertos, como ocurre con los barrios de Santa María de Benquerencia o Azucaica, una antigua pedanía situada en la margen derecha del Tajo, que están separados de la ciudad alrededor de 6 km. El desarrollo de los barrios periféricos ha provocado simultáneamente un paulatino abandono del antiguo recinto amurallado al trasladarse la población a los nuevos barrios nacidos desde los años 1960.

En estos momentos la ciudad de Toledo se estructura en 4 distritos que integran los diferentes barrios, de la siguiente forma:

1. Distrito del Casco Histórico: Barrios de la zona interior delimitada por las murallas del casco histórico de Toledo, Antequeruela–Covachuela, Zona de Cigarrales y Cerro de los Palos, San Martín y Azucaica, Urbanización Casa de Campo

2. Distrito de Santa Bárbara

3. Distrito de Santa María de Benquerencia (Polígono), Santa María de Benquerencia zona residencia y Santa María de Benquerencia zona industrial.

4. Distrito Centro-Norte: San Antón-Avenida de Europa, Palomarejos, Santa Teresa-Reconquista, Vega Baja, San Pedro el Verde y Circo Romano, Buenavista, Urbanizaciones Valparaíso, La Legua y Cigarrales de Vistahermosa, Urbanización Tres Culturas-Finca Buenavista y Urbanizaciones La Bastida, San Bernardo, Montesión y Olivar de los Pozos.

De todos ellos sólo los dos primeros se encuentran dentro del antiguo recinto amurallado.

Podemos diferenciar la estructura de la ciudad según sus etapas de desarrollo:
1. La ciudad preindustrial.

El casco antiguo de origen prerromano, ha acogido a diversos pueblos y culturas a lo largo de su historia. Como ciudad romana, con cierta importancia, Toledo tiene algunos restos arqueológicos que se han localizado en la zona norte, lo que hace suponer una expansión urbana hacia esta zona: circo, anfiteatro, la cerca del puente de Alcántara y el acueducto, entre otros. La ciudad histórica está totalmente amurallada, con dobles murallas en la zona norte donde se abre hacia la meseta, y de las que actualmente se conservan amplios restos.
El plano de este casco antiguo, totalmente comprimido por la muralla y adaptado al terreno, es irregular, de calles estrechas y tortuosas, que conservan en buena parte el trazado musulmán (adarves, corrales, plazas, plazuelas y patios)
Otros rasgos medievales que podemos identificar en la ciudad son, por un lado, el trazado de una calle principal que atraviesa la ciudad desde la plaza del Zocodover, tiene su punto central en la catedral y continúa hasta la plaza de San Martín las dos puertas más importantes de la ciudad, así como el trazado radial de algunas calles, propio de las ciudades medievales que comunicarían con otras puertas de la muralla.
A pesar del lugar central que ocupa la Catedral, el plano del casco antiguo presenta una gran complejidad, esto se debe al hecho de que cada religión, cada cultura se localizaba en barrios propios con sus centros específicos (mezquita, iglesias, conventos, sinagogas); el ejemplo más claro lo encontramos en la judería (sureste) que era un barrio socialmente separado incluso con su propia muralla o cerca. Finalmente hay que señalar que se observa en el plano plazas y avenidas más amplias que se corresponden a reformas urbanísticas posteriores, realizadas en la Edad Moderna (construcción del Alcázar, casas señoriales y principalmente conventos que llegan a ocupar enormes manzanas) y en el siglo XIX. La trama es cerrada y compacta, debido a que el crecimiento de la ciudad se localiza durante siglos en el espacio intramuros. La edificación tradicional es de baja altura, se utiliza la piedra y el ladrillo y el enrejado, como materiales básicos. Los usos del suelo tradicionales eran residenciales, comerciales y artesanales. Actualmente esta zona está perdiendo su uso residencial a favor de otros relacionados con el sector terciario, con el turismo y las funciones administrativas. Socialmente, en el pasado convivieron en la ciudad varias culturas, aunque en barrios separados, Actualmente, se manifiesta un progresivo envejecimiento de la población que en los últimos años y como consecuencia de la rehabilitación de muchos inmuebles están pasando a ser ocupados por población más joven.

2. La ciudad industrial: el ensanche de mediados del XIX y primer tercio del XX.

A mediados del siglo XVIII, el crecimiento urbano de Toledo, que se había paralizado desde el siglo XVII, s reanimó al ser elegida en 1933 capital provincial y con la llegada del ferrocarril en 1858. En este periodo se llevan a cabo una serie de obras públicas destinadas a la implantación de las infraestructuras básicas; electricidad y agua corriente.
El crecimiento extramuros tuvo lugar mediante pequeños barrios que se consolidaron después de la Guerra Civil; el núcleo de Santa Bárbara (junto a la estación) y los barrios de San Antón, El Cristo de la Vega y San Martín. De todas formas el ensanche de este momento no tuvo gran importancia debido al escaso desarrollo demográfico y económico de la ciudad.

Tras la guerra civil el impulso urbanístico de Toledo se refleja en obras de remodelación en el Casco Antiguo y en una lenta expansión extramuros. Se debió principalmente al crecimiento de la población y al Plan de descongestión industrial de Madrid en Castilla‐La Mancha que previó la creación de un polígono industrial de Toledo en los años 60′.

Dentro de la periferia pueden distinguirse diversas áreas en función de los usos del suelo predominantes:

a) Áreas residenciales de diverso tipo:
En el Noroeste se corresponden con una expansión urbana bien planificada, que incluye zonas de diversa calidad residencial (el poblado de la fábrica de Armas, bloques de la avenida de la Reconquista, Buenavista y el grupo de viviendas unifamiliares de la carretera de Ávila), barrios de autocostrucción junto a la carretera de Madrid y las viviendas en torno al polígono industrial.

b) Áreas de equipamiento.
En la periferia se localizan también equipamientos e infraestructuras que necesitan grandes superficies libres como la plaza de toros, instalaciones deportivas, la universidad laboral, centros sanitarios así como las infraestructuras principales de comunicaciones; carreteras y vías de circunvalación.

c) Áreas industriales:
El área industrial más destacada es el polígono de descongestión industrial de Madrid, que se localizó al Este de la ciudad a unos 8 kilómetros del centro. Tuvo un carácter mixto de descongestión industrial y también residencial.
Otra área industrial se localiza en torno a la fábrica de armas que constituye la industria tradicional de Toledo; la fabricación de armas blancas (espadas) y los damasquinados.

4.‐ Área de influencia y Jerarquía Urbana.

Toledo es una ciudad de tipo medio (80.000 habitantes). Su área de influencia es relativamente pequeña (servicios de ámbito provincial administrativos, y como punto terminal de una red de comunicaciones que la comunica con los pueblos próximos) y a pesar de ser capital de provincia y de autonomía, está condicionada por su cercanía a Madrid.
Tendremos que destacar que la expansión industrial de Madrid ha acabado finalmente afectando a la ciudad. La creación del eje industrial localizado en la carretera que une las dos ciudades le está dando en los últimos años un empuje económico y por lo tanto también demográfico. Por el contrario, el escaso desarrollo tanto demográfico como económico en épocas anteriores, ha conservado la riqueza histórica, cultural y artística de la ciudad y en la actualidad estas características constituyen sus principales valores.
La formación de un entorno metropolitano alrededor de Toledo, cercano a los cien mil habitantes en los últimos tiempos, ha obligado a reforzar y ampliar la red de infraestructuras y servicios que ahora mismo se están viendo sobrepasados, ya que dicha población trabaja o resuelve muchas de sus necesidades urbanas en el centro de la ciudad.
Actualmente, la ciudad de Toledo está adquiriendo un nuevo papel en el conjunto de la región y respecto a las ciudades cercanas y la capital, al haber mejorado sustancialmente sus comunicaciones con la nueva autovia de Castilla la Mancha y la autopista de Peaje Madrid‐Toledo–Ciudad Real–Córdoba, así como la línea de alta velocidad de ferrocarril Madrid–Toledo. De este modo, ha pasado a ocupar una nueva posición estratégica en el sistema central de ciudades de la Península.

Los valores estratégicos y defensivos del asentamiento de Toledo justificaron su fundación, inicialmente como un poblado de la Edad de Bronce (1800-1200 a. de C.), tal y como atestiguan los restos arqueológicos aparecidos en el Cerro del Bú; después como una ciudad celtibérica (siglos IV-III a. de C.) habitada por el pueblo de los carpetanos, que fue conquistada por Roma en el año 192 a de C. La ciudad prerromana se disponía en torno al centro político, religioso y económico que se encontraba en la zona central

Tras la conquista, hay que esperar a la época altoimperial para que se inicie el fenómeno de la romanización. Este es un proceso por el cual los pueblos indígenas sometidos a Roma adoptan su cultura en la práctica totalidad de sus manifestaciones. Toledo se convierte en municipio romano y adquiere un estatuto jurídico privilegiado relacionado con un amplio programa de construcciones encaminado a dotarla de los modos de vida y formas ideológicas de una ciudad plenamente romanizada.

De este modo, y coincidiendo con las principales ejes de comunicación, se desplegó un complejo de arquitecturas suntuarias destinadas a mostrar el nuevo modo de vida. Se creó así una “ciudad fachada” en la Vega Baja, que era la entrada a Toledo, presidida por el Circo, elemento monumental y de grandes dimensiones; el Teatro, que estaría situado bajo el actual convento de Carmelitas, y el anfiteatro, situado en la zona de las Covachuelas.

Debido al terreno, la ciudad no era como las típicas romanas que presentaban un sistema de calles con manzanas regulares. Por el contrario, Toledo presentaba una trama compleja: fuertes aterrazamientos cuyos principales ejes viarios vendrían marcados por las diferentes vaguadas de evacuación de aguas pluviales. Quedaban fuera de la ciudad (fuertemente fortificada) amplias zonas como la judería y sectores cercanos al río (alfares, tintes, jabonerías, etc.) que dieron lugar posteriormente a barrios populares o arrabales.

Con la llegada de los visigodos Toledo se convirtió en Urbe Regia. Atanagildo estableció la corte en Toledo en el año 572. A partir de ese momento, Toledo pasó de ser una ciudad importante a convertirse en residencia de reyes, de la corte y de todo el aparato administrativo. La actividad constructora se intensificó, levantando palacios, basílicas y otros edificios de los que apenas han quedado restos. El rey Wamba emprendió una gran reforma de la ciudad y a él se debe -según los cronistas- el amurallamiento de la misma.

1.14 - Plano de Toledo - Dibujo a tinta (David Temprano)Los árabes llegaron en noviembre del año 711 y no se irán hasta el año 1085. Tres siglos y medio en los que Toledo adquiere el perfil de ciudad medieval e islámica que permanece hasta nuestros días. Los árabes reformaron y construyeron una ciudad a su gusto, una gran ciudad irregular con multitud de calles empinadas, estrechas y tortuosas, y con callejones y adarves sin salida que se cerraban por la noche para mantener la intimidad y seguridad de sus moradores. Las calles y adarves con frecuencia estaban techados con cobertizos. Los espacios libres eran muy escasos, pues sólo la explanada de Zocodover se podía considerar como un espacio público abierto. Configuraron así un entramado compacto con grandes manzanas irregulares integradas por edificios cerrados hacia el exterior y articuladas en torno a un patio interior.

La ciudad fue dividida en barrios y zonas compartimentadas y amuralladas que se diferenciaban entre sí por sus funciones y por sus componentes étnico-sociales: el alficén o alcazaba fortificada con una función política y militar; la medina, con una función residencial, comercial y religiosa, donde vivía la mayor parte de la población musulmana; la judería, situada hacia la puerta del Cambrón, y los “arrabales”, resultado del crecimiento urbano hacia el norte, en los que vivía una población eminentemente artesanal.

Tras la conquista cristiana de la ciudad se completa la configuración urbana heredada directamente del asentamiento musulmán: al plano laberíntico se añaden construcciones realizadas en un nuevo estilo, fruto de la convivencia de musulmanes, cristianos y judíos. Es la arquitectura mudéjar, que hunde sus raíces en el pasado musulmán y ha pervivido adaptándose a los usos que demandaba la sociedad. El mudéjar ha generado una cierta uniformidad paisajística propia de Toledo.

Otro acontecimiento que dejaría su huella en el paisaje urbano de Toledo es la construcción de la Catedral sobre la base de la antigua mezquita mayor. Se prefirió para ella el estilo gótico, no el mudéjar. Con ello se ponía una nota europea en una ciudad arabizada.

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El plano histórico de Toledo es desordenado e irregular, con calles estrechas, sinuosas y desiguales, algunas de ellas sin salida. Este trazado es el resultado de la superposición y fusión de elementos islámicos, judíos y cristianos, y responde a la inexistencia de una planificación previa, hecho representativo de épocas antiguas y la necesidad de aprovechar el espacio al máximo. Se conserva prácticamente intacto el trazado musulmán, lleno de adarves, corrales, patios interiores, etc., influido por sus tradiciones culturales y por factores climáticos (las calles estrechas permiten protegerse mejor contra el calor y los vientos). La muralla tenía una triple función: defensiva, fiscal (era donde se cobraban impuestos) y sanitaria (para aislar la ciudad en caso de epidemias). A las vías principales se accedía por las puertas. Las más importantes eran las del Sol, el Cambrón, Alcántara y las puertas de Bisagra Nueva y Vieja.

Las plazas y avenidas más amplias corresponden al siglo XVI y posteriores. Entonces Toledo se convirtió en la Ciudad Imperial y el Renacimiento impuso la reforma urbanística. Durante este  siglo se acomete la apertura de vías y plazas públicas como la Plaza del Ayuntamiento y la de Zocodover. Esta última, de origen musulmán y función original militar, se transformó en sede comercial y de espectáculos como fiestas y corridas de toros. Los jardines se reservaban para el interior de las viviendas, al estilo musulmán, como espacio de privacidad e intimidad.

El Barrio de la Judería se situaba al suroeste, entrando por la Puerta del Cambrón. Presenta ua morfología característica del urbanismo islámico. El comercio era una de las actividades principales de los judíos, que vivían encima de sus tiendas y talleres. Tras su expulsión en 1492 las viviendas fueron ocupadas por los cristianos y los edificios más emblemáticos transformados para la cultura cristiana, como fue el caso de las sinagogas. Actualmente solamente están en pie dos sinagogas, la de Santa María la Blanca y la del Tránsito. En el siglo XVI esta zona adquirió una función residencial y comercial.

El Toledo musulmán no tiene unos límites definidos, puesto que toda la estructura de la ciudad es árabe. La mezquita ocupaba el área de la Catedral y la medina se articulaba en torno suyo, con su zona comercial. Zocos y mercados periódicos se distribuían por las plazas en el norte y este de la ciudad. La construcción más significativa era el Alcázar, residencia militar que más tarde fue utilizada como residencia por el rey cristiano Alfonso X. Su situación privilegiada en la parte más alta de la ciudad permitía controlar los movimientos de la población. Tras la reconquista, las mezquitas se fueron convirtiendo progresivamente en iglesias. Hoy sólo quedan la de las Tornerías y la del Cristo de la Luz, además de varios salones árabes y los campanarios de algunas iglesias, que fueron antiguos almínares.

La reconquista cristiana supuso la alteración de la fisionomía urbana. La modificación más importante vino determinada por la construcción de la Catedral en el perímetro de la medina. Sus dimensiones anularon antiguos núcleos comerciales. Durante los siglos XIV y XV las grandes familias nobles construyeron residencias palaciegas como el Palacio de Fuensalida y otros, que proliferaron en el XVI. En la fecha de este grabado las edificaciones más significativas eran el Hospital de Santa Cruz, cerca del Puente de Alcántara, la reforma del Alcázar y la construcción de las plazas del Ayuntamiento y Zocodover.

Después, a lo largo del tiempo, otros “modelos” urbanos han operado en Toledo y de ellos tenemos constancia sobre todo a partir de la realización de proyectos de edificios y espacios públicos.

En el siglo XVI, Toledo simboliza el punto álgido del Renacimiento Español con piezas tan emblemáticas como el hospital de Santa Cruz, el hospital Tavera, la Puerta de Bisagra y la remodelación del Alcázar. Por su parte, el corregidor Juan Gutiérrez Tello promovió una importante reforma urbanística para intentar que la Corte regresase de Madrid. Ensanchó calles, adecentó paseos, construyó o reformó espacios públicos como la alhóndiga, la carnicería, la mancebía y la cárcel real. Cristianizó todas las puertas de la ciudad y buscó abrir espacios como pasaba en todas las ciudades renacentistas. Toledo se tuvo que contentar con tres plazas: la del Ayuntamiento, gracias al derribo de varias casas en 1554 (la plaza se convirtió en una espacio ceremonial en el que se celebraban los actos más importantes); la plaza de Zocodover, que era la plaza del mercado, y la plaza mayor que albergó el mercado de abastos. El resto de las plazas de Toledo son encuentros de calles con más o menos anchura (plazuelas).

En el siglo XVII, el gran desarrollo de los conventos significó en numerosas ocasiones la formación de grandes manzanas cerradas como una pequeña ciudad independiente, con todos sus servicios internos e incluso con cobertizos sobre las calles y túneles por debajo de ellas. La mengua de la población y la expansión de las comunidades religiosas tuvo pues su reflejo en una urbanística de calles desiertas y amplias manzanas separadas del mundo por altos paredones. Es lo que los historiadores han coincidido en llamar la ciudad-convento.

La economía toledana se desarrollaba básicamente en el ámbito urbano, ligada muchas veces a la demanda de productos lujosos generada por las clases altas de la sociedad. Así, la industria textil tuvo un gran desarrollo en este siglo, beneficiada también por el aumento de la demanda debida al crecimiento poblacional de la ciudad, la expansión comercial y el amplio desarrollo de las técnicas mercantiles y financieras. Las consecuencias económicas de la colonización de América proporcionaron nuevos mercados y la circulación de metales preciosos, desacando la orfebrería de oro y plata y la industria espadera. En cambio en el siglo XVII esta industria entró en recesión, acentuando la decadencia de Toledo.

Por tanto, la morfología y la estructura urbana de Toledo en el siglo XVI es un reflejo de la sociedad del momento. La estructura de las clases sociales explica los elementos urbanos. El ejercicio del poder político, administrativo y religioso se reconoce en la existencia del Alcázar, la zona del Ayuntamiento y la Catedral. Las diferencias de clases se adivinan en la arquitectura de las viviendas. Comerciantes y artesanos desarrollaban su vida y actividad económica en viviendas de baja altura emplazadas en barrios congestionados, alrededor del núcleo dominante, mientras que la actividad agrícola tenía lugar extramuros.

Un nuevo impulso en el siglo XVIII se debe al cardenal Lorenzana. Fue él quien, por medio de sus arquitectos Ventura Rodríguez e Ignacio Haan, impulsó las reformas más importantes de la ciudad con obras neoclásicas de gran impacto como la Universidad, el Nuncio, los Palacios arzobispales, la fachada de la Catedral y el colegio de Doncellas Nobles. También se preocupó el cardenal ilustrado de dotar a la ciudad de importantes paseos como el de la Vega y el paseo de la Rosa en el camino a Aranjuez. Son intervenciones que marcan otra concepción del esquema urbano y del papel de las nuevas instituciones en la ciudad.

En el XIX y principios del XX destaca una fuerte actividad de la Administración con la introducción y consolidación de nuevos usos cívicos y sus correspondientes usos arquitectónicos: como la Plaza de Toros (de Antonio Fenech), el Teatro de Rojas (de Amador de los Ríos), la Diputación Provincial (de Ortiz de Villajos), la Escuela de Artes y Oficios (de Melida) o la Estación de Ferrocarril (de Narciso Clavería), entre otros. También la rectificación y ampliación de algunas calles del Casco para facilitar el trasigo de las carretas, la supresión de cobertizos (desaparecieron los de casas particulares, tan sólo quedaron los que comunicaban propiedades eclesiásticas como el de Santo Domingo el Real, Santa Clara, Santa Isabel, San Pedro Mártir) y la mejora de algunas fachadas.

En conclusión nos encontramos ante una ciudad pre-industrial, parte de la ciudad actual a la que denominamos casco antiguo. Su desarrollo se gestó por el legado de varias culturas. La situación geográfica se debe a razones de tipo económico y estratégico. Su emplazamiento tiene un origen defensivo, adaptado a la topografía del terreno y limitado por una muralla. Su trama viaria es irregular y laberíntica. Las edificaciones dedicadas a vivienda y comercio  se situaban en barrios con callejones y adarves siguiendo la fisonomía islámica. Los lugares de culto religioso son numerosos, destacando la gran Catedral gótica en torno a la cual se organiza la ciudad. La Plaza del Ayuntamiento y la Catedral constituyen el eje del poder político-religioso de la ciudad y el resto de la ciudad se reserva para clases sociales inferiores.

Estas nuevas funciones y edificios, con una gran capacidad estructuradota de la ciudad, son resueltos adaptando una fuerte innovación tipológica, aunque se busque un compromiso estilístico con el Toledo tradicional

Como resultado de este proceso llegamos al siglo XX con un Casco Histórico en el que las distintas culturas que lo han habitado se han sobrepuesto dejando sus distintos legados urbanísticos. Un Casco Histórico que, al entrar en el siglo XXI, busca mantener día a día el equilibrio entre los valores monumentales y su adaptación a los nuevos y evolutivos modos de utilización de las ciudades, de la misma manera que a lo largo de su historia dio muestras de su capacidad de incorporar y reactualizar los sistemas de crecimiento de la propia ciudad en coherencia con el ingente patrimonio heredado.

Toledo GE1.jpgHoy es incierta la situación del planeamiento en el municipio de Toledo. Sentencias judiciales anularon el último POM-2007, y lo anularon por defectos de forma en la fase de información pública. 7 demandas fueron recurridas desde el Ayuntamiento hasta que llegó “el órdago de nulidad de todo el procedimiento”, previo paso por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla la Mancha, y hasta el Tribunal Constitucional. Para más lío el Ministerio de Fomento no quiere publicar la suspensión del POM (vergüenzas propias), y Ecologistas en Acción de Toledo, mientras, asegura que defenderá “un modelo coherente de ciudad sostenible, libre de ataduras especulativas y protector del patrimonio cultural, paisajístico y ambiental de la ciudad”….“definitivamente el insostenible, especulador y dañino POM de Toledo aprobado en 2007 quede anulado” y ha apostado por “empezar de cero en el desarrollo de un nuevo POM sin condicionantes y con criterios de verdadera sostenibilidad ambiental y económica”.

Sino fuera bastante lío, el Ayuntamiento sigue defendiendo su validez, en mayo de 2016

“…según auto del TSJCM, fechado el día 22 de abril, indica que el POM de Toledo “sigue vigente, es legal y es eficaz”. García ha explicado que el auto es consecuencia de la sentencia dictada por el Tribunal Constitucional (TC) en septiembre de 2015, que dio el amparo al Ayuntamiento y anuló las sentencias dictadas previamente por el TSJCM y el Tribunal Supremo (TS) que invalidaban el POM toledano”…
Entonces, el vigente PGOU 1986 ha de ser, el aprobado definitivamente por la Consejería de Política Territorial de la Comunidad de Castilla-La Mancha el 10.11.1986. Por supuesto que desde entonces hay muchas razones para su nueva redacción, las nuevas leyes  en materia urbanística (regionales como la TRLOTAU y su reglamento de Planeamiento, o la Ley 6/1998 sobre Regimen de Suelo y Valoraciones, o la nueva Ley del Suelo), pero también la evolución de la ciudad y sus demandas en al menos 28 años. Déficits urbanísticos, cambios del entorno, infraestructuras territoriales,nuevos modelos urbanísticos basados en la sostenibilidad medioambiental y/o territorial, la evolución cultural, un nuevo modelo de ciudad, hacen impensable seguir enaclados en el PGOU1986. Si después de numerosos informes, 3 períodos de información pública y alegaciones, el 26.3.2007 se aprobó el POM de Toledo 2007 y hoy  está anulado (o no), nadie niega el “…es imprescindible un debate sobre el modelo de ciudad en el que participen los agentes sociales…” “…Toledo carece de modelo…”. Se apuesta por jugar con lo ‘Glocal’, con las ventajas de la globalización en el ámbito local, y por “…recuperar la naturaleza y la sostenibilidad para el territorio”…
También se suman desde La Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo pidiendo revisar el “atrasado” catálogo de bienes y lugares protegidos de Toledo porque “no es el punto ideal de partida” para el nuevo POM. La institución pretende “evitar” también situaciones como la que se producía con el anterior POM en la Vega Baja, donde “la existencia de distintas declaraciones mal planteadas y sin conexión permitió una operación urbanística tan errática”. La Vega Baja es “inseparable” del conjunto monumental de Toledo. “A ningún romano se le ocurriría decir que el circo está fuera de su ciudad. Nadie con cabeza dice que el de Santa Teresa vive fuera de Toledo”, insiste.

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En 1998 se aprobó definitivamente el Plan Especial del Casco Histórico de Toledo PECHT

Según el informe “Análisis Urbanístico de Barrios Vulnerables 1996. Catálogo de Áreas Vulnerables Españolas” (Ministerio de Fomento‐Instituto Juan de Herrera. Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad Politécnica de Madrid.‐ HERNÁNDEZ AJA, Agustín (director) 1996) se identifica en 2001 los siguientes barrios vulnerables: 1.‐ Casco Antiguo y 2.‐ PALOMAREJOS (distrito 5, secciones: 05.007, 05.009, 05.017) Barrio con algunas promociones de vivienda modesta de los años 70. Existen secciones censales con altos índices de población sin estudios, 3.‐ SUR DE SANTA BÁRBARA (distrito 7, sección 07.003). Zona de vivienda modesta de la década de 1970 que presenta un elevado índice de población sin estudios, 4.‐ “LAS 48 VIVIENDAS” (distrito 7, sección: 07.006). Promoción de realojo situada al sudeste del núcleo aislado de Santa María de Benquerencia, con nivel socioeconómico bajo y población de etnia gitana. Se registran problemas de integración social y viviendas en mal estado, frecuentemente ocupadas de forma ilegal, 5.‐ ASENTAMIENTO CERRO DE LOS PALOS (distrito 5, sección: 05.010). Asentamiento chabolista de más de quince años de antigüedad situado en la carretera de Toledo a Argés, cerca del límite del término municipal, al suroeste de la capital. Presenta problemas graves de integración social y condiciones muy deficientes de vivienda y salubridad.

Barrio Casco

El casco histórico está situado en la margen derecha del Tajo, sobre una colina que domina todo el entorno. El ámbito se compone de una trama compleja de calles estrechas donde conviven coches y peatones por igual, sobre la que se asientan bloques residenciales de entre dos y cinco alturas, además de numerosos edificios públicos con valor monumental, conformando manzanas densas e irregulares y completando la carga de equipamientos y servicios. El casco histórico es la cara visible de la ciudad y por lo tanto, es parte importante de la identidad como ciudadanos de sus habitantes. La trama urbana de Toledo, fruto de su periodo árabe, define la mala accesibilidad que sufre actualmente el casco histórico. Se dificultan gravemente, no solo la circulación normal de los residentes con sus vehículos, sino también el reparto de mercancías al comercio de la zona. Además, la circulación peatonal convive, a veces con cierto riesgo, con el tráfico de vehículos. El ámbito no tiene carencias infraestructurales, aunque el sistema de alcantarillado y evacuación de aguas presenta dificultades, debido a las condiciones de las calles y las fuertes pendientes. Además, en muchos puntos, el tendido eléctrico está al aire, lo que disminuye el confort del transeúnte. El estado de los edificios del casco es muy diverso, tanto como los numerosos periodos de construcción, que se superponen unos a otros. Se aprecian algunos edificios en mal estado de conservación, públicos y de tipo privado residencial, que se mezclan con bloques modernos o conjuntos monumentales. Así todo, el casco antiguo de Toledo constituye un complejo y denso tapiz de edificios equiparable a la compleja evolución histórica y artística de la ciudad. El trazado urbano de arrabal árabe genera unas calles tortuosas repletas de espacios intersticiales de pequeña superficie que constituyen la mayoría de los espacios públicos de los que disfruta la población. Las calles son, en general, muy estrechas, sin aceras y con pocos elementos de mobiliario. Escasea el aparcamiento y los espacios de carga y descarga.

Toledo GE3.jpgEl casco histórico de Toledo tiene una densidad poblacional alta en la que conviven una población residente envejecida de clase media a la que se van sumando población inmigrante atraída por los bajos precios de alquiler de las viviendas en edificios antiguos en mal estado de conservación o sin rehabilitar.

El casco histórico de la ciudad es patrimonio de la humanidad, y goza de una calidad artística notable, aunque su antigüedad hace que la trama urbana sea estrecha, lo que dificulta la buena ventilación y soleamiento, y acrecienta los problemas de convivencia respecto a ruidos, olores, etc.

Cuenta con los equipamientos necesarios para cubrir las necesidades fundamentales de sus habitantes. En todo caso, podrían aumentar los equipamientos sanitarios, ya previstos en el Plan de Ordenación Municipal.

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Los sectores en desarrollo en Toledo son muy numerosos, y muy grandes, totalizan 8.654.702 m2 de edificabilidad residencial, previstos para 59.766 viviendas (menos mal que están pendientes 7.966.844 m2 y 55.223 viviendas). Así tenemos Sector Ampliación del Polígono Residencial (1.246.686 m2 de suelo para una edificabilidad de 489.691 m2 para 3.020 viviendas sin urbanizar ni edificar), Sector Azucaica-Polígono (2.378.604 m2 de suelo para 902.787 m2 de edificabilidad para 5.792 viviendas, ni urbanizado ni edificado), Sector Carrasco-Dehesa de Buenavista (3.411.803 m2 de suelo para 1.293.796 m2 de edificabilidad para 8.558 viviendas, en la misma situación), Sector Fase Este B Polígono Santa María de Benquerencia (394.258 m2 de suelo para 144.652 m2 de edificabilidad residencial para 1.448 viviendas, urbanizado al 100% sin edificar), Sector Huerta del Rey (821.141 m2 de suelo para 279.108 m2 de edificabilidad para 2.052 viviendas, sin empezar), Sector La Alberquilla Este (1.184.794 m2 de suelo para una edificabilidad de 497.188 m2 para 2.948 viviendas, sin empezar), Sector La Alberquilla Oeste (1.119.443 m2 de suelo para 457.529 m2 de edificabilidad para 2.782 viviendas, sin empezar), Sector La Pena-Azucaica (742.935 m2 de suelo para 303.925 m2 de edificabilidad para 1.843 viviendas, sin empezar), Sector Peraleda (1.003.826 m2 de suelo para una edificabilidad de 431.669 m2 para 2.662 viviendas, urbanizado al 26% y edificadas 10 viviendas), Sector Pinedo-Valdecubas 2 (3.110.034 m2 de suelo para una edificabilidad de 907.640 m2 para 5.910 viviendas, sin empezar), Sector Plan Parcial Valdecubas (2.128.488 m2 de suelo para 911.939 m2 de edificabilidad para 5.770 viviendas, sin empezar), Sector Ramabujas (1.181.487 m2 de suelo para 471.754 m2 de edificabilidad para 2.861 viviendas, sin empezar), Sector San Bernardo (1.704.637 m2 de suelo para 403.750 m2 de edificabilidad para 2.044 viviendas, sin empezar), Sector Vega Baja 1 (391.041 m2 de suelo para 222.209 m2 de edificabilidad para 1.300 viviendas, urbanizado al 32% y edificadas 20 viviendas)…

Es parte del Documento Memoria POM-2007, previo al crash…

“…Por otro lado, de cara a la coherencia del modelo urbanístico resultante, deben fijarse prioridades de desarrollo de los nuevos suelos, de acuerdo con los objetivos del plan, para evitar la entrada en carga de esos nuevo s suelos de manera dispersa y desconectada. De esta manera la oferta de nuevo suelo serealizará mediante una programación y unas prioridades de desarrollo que aseguren la compacidad y continuidad con la ciudad existente, sin generar saltos ni discontinuidades urbanas.
El Plan como regulador y dinamizador de la actividad inmobiliaria.
La dinámica inmobiliaria residencial de Toledo no es resultado únicamente del crecimiento poblacional, sino de factores más amplios en cuanto a su definición y alcance. Como es sabido, el mercado residencial no se comporta como un reflejo inmediato y mecánico de la dinámica demográfica, como cabría esperar al tratarse en definitiva de una actividad cuyo fines la producción de espacio habitable, sino que dicho mercado tiene su propia lógica en tanto que sector de refugio de rentas y ahorros, y de realización de plusvalías y beneficios.
Sin embargo, el Plan no puede tampoco ser un mero instrumento al servicio de la dinámica espontánea del mercado inmobiliario: si bien el conocimiento del mercado inmobiliario es fundamental a la hora de la elaboración del Plan, esto no supone que el Plan haya de ser un mero reflej o de dicho mercado, ni que su función sea la de ayudar a que este se desarrolle a su libre albedrío.
Por el contrario, el Plan debe prevenir frente a algunos problemas que presenta el mercado inmobiliario, y en primer lugar su coyunturalidad, que aconseja que el planeamiento no se someta rígidamente a los indicadores de un determinado momento, ya que estos pueden modificarse bruscamente ante una inflexión en la situación económica…”

Una ciudad más cohexionada y equilibrada, una posición más competitiva en el entorno, más calidad de vida, un modelo urbano más sostenible (medioambiental, urbanística, económica y socialmente) recordamos los Criterios urbanísticos expuestos en el documento “Bases, Criterios y Objetivos”.

El Ayuntamiento de Toledo ha presentado una Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrador (EDUSI) que girará en torno al crecimiento eficiente de la ciudad, apuesta por dedicar sus esfuerzos a lograr una ciudad “sostenible e integradora”, que permitirá el avance del llamado  ‘Plan Estratégico Toledo 2020’.

4 grandes áreas de intervención: el posicionamiento de Toledo en la Red Global de Ciudades, la apuesta por la cohesión social y la calidad de vida de todos sus ciudadanos, la búsqueda de un modelo económico sostenible, basado en la modernización y diversificación sectorial, y la mejora de la gestión y la ordenación del patrimonio, entendido éste en su sentido más amplio son los aspectos en los que Toledo muestra una clara vocación.

Y el Hospital sigue sin funcionar, ni abrirse, ni acabar las obras, ni tener licencia,…. pero eso es otro asunto (menor). Va para 16 años ya… y crece-rá, y tendrá, y abri-rá (el futuro).

Hoy Toledo tiene una población de 83.226 habitantes y un parque residencial de 37.805 viviendas, por supuesto que tiene muchas anteriores a los 60′ (como buena ciudad histórica), aún conserva un 6,2% (2.339 viviendas) de los 60′, y son 6.319 viviendas (16,7%) de los 70′, y 5.192 (13,7%) de los 80′, y en los 90′ fueron 8.146 las viviendas (un 21,5%) y de la década prodigiosa 2000-2009 el 24,5%, 9.259 viviendas.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


… seguiremos analizando en próximas entregas los 250 municipio mayores de España.