TORREMOLINOS, según Catastro, a 1.1.2015 por tamaño y fecha.

tabla TORREMOLINOS edad+tamaño edificaciontabla TORREMOLINOS 2.121996e-314dad+tamaño edificacion

Estos gráficos representan el Parque Residencial de TORREMOLINOS, Málaga.

Son los Bienes Inmuebles, de uso Vivienda, matriculados en el Catastro, clasificados por tamaño y fecha de inscripción.

Cada barra horizontal representa una década, siendo la más reciente la inferior (2010-2014) y la superior la más antigua (1930-1939).

Cada color es un tamaño, del más cálido (<60 m2) al más frío (>180 m2).

La barra inferior (DELVI) representa el cálculo hecho desde Otropunto para la obtención de la Demanda Latente de Viviendas (la demanda latente: la configuran los que no tienen vivienda y que por su perfil sociológico (edad) y socioeconómico (no están en desempleo), son potenciales compradores). Es una estimación del número máximo de viviendas que constituyen la demanda encubierta de una zona y que se basa en las personas con el perfil de los actuales compradores pero que todavía no han constituído un hogar.

Torremolinos DELVITorremolinos Piramide.jpgtabla TORREMOLINOSTORREMOLINOS CATASTRO 2014-2016Torremolinos INE.jpgTorremolinos ALQUILER

Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Torremolinos GE3Torremolinos es un municipio de 20 km2 situado en la provincia de Málaga, en la costa mediterránea de la comunidad autónoma de Andalucía, cabeza del partido judicial homónimo y está integrado en la comarca de la Costa del Sol Occidental, la mancomunidad de municipios del mismo nombre y el área metropolitana de Málaga. Torremolinos, que era un distrito de la ciudad de Málaga, se constituyó en municipio el 27.9.1988.

Está situado en la Costa del Sol, en la orilla occidental de la bahía de Málaga y a espaldas de la sierra de Mijas. Se encuentra a una altitud de 49 msnm y a 13 km del centro de Málaga, la capital de provincia. Está comunicado mediante la autovía A-7, que circunvala la ciudad por el norte, así como por tren de cercanías.

El término municipal de Torremolinos ocupa una estrecha franja litoral al pie de las estribaciones surorientales de la sierra de Mijas, que cae al mar formando una gran cuesta cubierta por monte bajo y algunos pinares. El resto del territorio está casi totalmente urbanizado. Hacia el noreste la franja costera se abre hacia la vega baja del Guadalhorce, mientras que hacia el lado opuesto la franja presenta una orografía más montañosa.

images.jpgTorremolinos limita al noreste con el distrito Churriana de Málaga, al este y sureste con el mar Mediterráneo, al suroeste y oeste con el municipio de Benalmádena, y al noroeste con el municipio de Alhaurín de la Torre.

Su estratégica situación geográfica convirtió a Torremolinos en un lugar de asentamiento de pueblos comerciantes como fenicios y griegos.

“…En la década de 1950, Torremolinos, una pequeña pedanía de pescadores que, desde 1924, formaba parte de la ciudad de Málaga, se convierte en uno de los principales destinos turísticos de sol y playa de España, el primero de Andalucía. La afluencia de extranjeros y turistas en general durante los años 1960 y años 1970 creó un ambiente liberal, permisivo y cosmopolita que lo diferenciaba de otras zonas de la Costa del Sol. Meta del turismo gay reconocida en todo el mundo. En 1988 se segregó de la ciudad de Málaga, constituyéndose en municipio.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En 1957 hay una gran bolsa de “suelo en construcción” en la zona occidental del municipio que coincide principalmente con las nuevas edificaciones hoteleras destinadas a las nuevas demandas. En esta zona es donde se construye el primer gran complejo hotelero de 5 estrellas (el hotel Pez Espada). Representa el nuevo modelo de explotación turística que sigue la estela de los resorts del Caribe y Florida. Hasta entonces predominaban los pequeños hoteles turísticos del centro de la población y hoteles familiares próximos a la playa.
Entre 1959 y 1968 se inauguraron 18 hoteles que se localizaron fundamentalmente en la zona central del municipio y el oeste. En estos 11 años se alternan los hoteles de tamaño reducido, que se ubican en la zona central del caso urbano y en segunda línea de playa, con algunos grandes complejos junto a la playa como el Pez Espada (1959) o Riu Nautilus (1964). La extensión ocupada por el parcelario de los hoteles entre 1959-68 fue de 71.544,32 m2. La extensión media hotelera para este periodo fue de 3.974,68 m2, oscilando entre los 9.500 m2 de parcela de los grandes hoteles de 4 estrellas y los 250 a 300 m2 de los pequeños hoteles de 2-3 estrellas. En 1964 abrieron sus puertas 6 hoteles. Entre 1970 y 1979 se abrieron 16 hoteles que se reparten principalmente entre la zona central y este del municipio. La extensión total de estos hoteles es mayor (105.001,15 m2) y la pacerla media hotelera también aumentó (6.562,57 m2). El panorama es similar al anterior, los grandes hoteles se localizaron en las zonas más cercanas a la playa, principalmente en la zona este (el nuevo espacio que aún quedaba sin urbanizar), mientras los pequeños hoteles de menor categoría se ubicaron en segunda línea de playa. Los grandes hoteles responden a la entrada de las cadenas hoteleras (Sol-Meliá, Rui, etc.) y franquicias, mientras los pequeños hoteles familiares se quedan en segunda línea. El incremento del tamaño está en relación al fuerte desarrollo del turismo de masas y la progresiva popularización del destino. Entre 1959 y 1979 prácticamente se diseñó la actual estructura turística del municipio. En los siguientes años se siguieron abriendo hoteles pero a un ritmo menor. Destaca el periodo entre 1990 y 2000 en el que se inauguraron 10 hoteles.
Torremolinos 60'.jpg

60′ Torremolinos

El estudio muestra la evolución de un destino maduro de sol y playa, que ha mantenido en el tiempo su actividad hotelera. En estos destinos es difícil separar la evolución del sector hotelero de las variables que constituyen el destino turístico. El fuerte consumo de suelo o el elevado peso de la oferta de segunda residencia repercuten en el alojamiento hotelero. Independientemente de la variación de la demanda, uno de los elementos que más incidieron en el discurrir de Torremolinos hacia su especialización en el turismo de masas, fue el crecimiento de la oferta de alojamiento no hotelero y éste es un elemento que merece un análisis más detallado. La vivienda turística dobla en la actualidad a la oferta reglada, lo cual da una idea de la magnitud del mercado residencial. Tal ha sido el atractivo, que numerosos hoteles y apartamentos turísticos se han decantado por la segunda residencia.
Así mismo, es interesante destacar la estrategia que ha desarrollado el sector hotelero de Torremolinos en los últimos decenios: el incremento de la parcela hotelera. El aumento de la parcela ha sido una estrategia para combatir el reducido margen de beneficios del turista de masas. Ya que el cercano aeropuerto de Málaga y los vuelos de bajo coste han proporcionado la materia prima (el turista), los hoteles han desarrollado habilidades para sacarle la máxima rentabilidad. Y esto ha sido mediante el incremento de las plazas y el desarrollo de todo incluido, de tal forma que los turistas salgan poco del hotel. Esto es más fácil en grandes complejos que en pequeños hoteles. Además, algunos complejos de Torremolinos permiten la combinación con el turismo de congresos, salud, junto con el socorrido turismo invernal de personas mayores. Otras apuestas como el hotel-condominio se han encontrado con la dificultad de la crisis económica…”
Almeida García, F, Cortés Macías R y Balbuena Vázquez A. (2012). “Torremolinos, análisis de la transformación urbana y hotelera”, (trabajo enmarcado dentro del proyecto de I+D+i “Geografías de la crisis: análisis de los territorios urbano-turísticos de las Islas Baleares, Costa del Sol y principales destinos turísticos del Caribe (CSO2012-30840))

La Punta de Torremolinos es el accidente costero más destacable. Se trata de un pequeño cabo acantilado que antaño dividía en dos las playas del municipio, aunque más tarde se construyó un paseo marítimo que lo salva en terrenos ganados al mar. A ambos lados de la punta se encuentran dos de los barrios más antiguos de Torremolinos: La Carihuela, al sur, y El Bajondillo, al norte. El tercer núcleo originario de población se encuentra en dirección noroeste desde el mismo punto: el barrio de El Calvario. Al norte de éste y al oeste de La Carihuela están situados Montemar y El Pinillo, de origen más reciente. Otros barrios modernos se localizan al norte de El Bajondillo y El Calvario, como son Playamar, La Colina y Los Álamos.

Torremolinos GE4.jpgEl actual emplazamiento de Torremolinos ha sido un asentamiento habitado casi con continuidad desde la época romana. La edificación más antigua que se conserva es la Torre Pimentel, de la época árabe. El problema de la piratería lleva a la construcción del castillo de Santa Clara a mediados del siglo XVIII. A mediados del siglo XIX se llevó a cabo la reconstrucción total de Torremolinos, en torno al actual casco urbano y al núcleo de La Carihuela. Aunque ha sido muy modificada, este es el origen de la actual trama de los dos barrios. Durante este periodo Torremolinos se basó económicamente en una pudiente industria molinera, que entró en un rápido declive a partir de 1923. Al año siguiente, ante la crisis producida por la desaparición de la industria, Torremolinos solicitó su anexión al ayuntamiento de Málaga por la imposibilidad de pagar las deudas contraídas.

Durante las décadas siguientes la mayor parte de la población de Torremolinos se dedicó a la pesca, configurándose sobre todo La Carihuela como barrio de pescadores. No obstante, durante esta época comenzó también el desarrollo turístico de Torremolinos, enfocado a clases altas y extranjeros, a través de varios proyectos impulsados por dos terratenientes sobre cortijos y fincas de su propiedad, como la construcción de un campo de golf, el castillo del Inglés, el parador Montemar y el Hotel La Roca.

Torremolinos GE1.jpgTorremolinos se unió entonces a la capital en 1924 por problemas económicos. Con la desaparición de la industria molinera Torremolinos fue una pequeña villa de pescadores hasta finales de la década de 1950, cuando se convirtió en uno de los primeros centros turísticos de la Costa del Sol.

Los primeros establecimientos turísticos fueron el Campo de Golf de Torremolinos, inaugurado en 1928; el Castillo del Inglés, abierto en 1930; el Parador de Montemar (1933); y el Hotel La Roca, que abrió sus puertas en 1942, aunque debido a la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial no fue hasta la década de los 50′ cuando empiezan a llegar a Torremolinos personajes famosos como Grace Kelly, Ava Gardner, Marlon Brando, Orson Welles o Frank Sinatra y la Costa del Sol comienza a adquirir fama internacional. En 1959 se inauguró el Hotel Pez Espada, primer hotel de lujo de la costa. Durante los años siguientes continuó la apertura de hoteles, salas de fiestas y otros establecimientos turísticos que cambiarían radicalmente la fisionomía del pueblo y sus playas.

En los años 1960, la necesidad de divisas consiguió que las autoridades nacional-católicas hicieran la vista gorda ante el lugar desinhibido y tolerante en el que se estaba transformando la por entonces barriada y hacia el año 1965, Torremolinos se consolida como un destino turístico alternativo y desenfrenado. En 1962 abrió sus puertas el Toni’s bar, primer bar gay de España. Poco después abrieron otros como el Incógnito, el Fauno o el Düsseldorf, concentrados especialmente en el Pasaje Begoña. Pero el régimen sólo estaba dispuesto a tolerar hasta cierto punto y se realizaban redadas periódicas de homosexuales, consumidores de drogas y hippies, siendo especialmente notoria la llevada a cabo el 24.6.1971, cuando la policía arrestó a un gran número de personas en el citado pasaje, tanto españoles como extranjeros, siendo estos expulsados del país y aquellos encerrados en prisión tras sufrir toda clase de vejaciones.

En la década de 1980 se inicia el declive del reinado libertino y glamouroso de las estrellas, que fue sustituida por una nueva oleada de la cultura pop impulsada por el contacto fluido que se mantenía con Londres. Surgieron grupos musicales como Cámara, Tabletom o Danza Invisible, que fue el que alcanzó mayor popularidad. En Torremolinos se editaron los primeros fanzines del país.

El principal atractivo turístico de Torremolinos son sus playas. El término municipal dispone de casi 7 kilómetros de litoral, siendo sus playas principales las de Los Álamos, Playamar, El Bajondillo, La Carihuela, Montemar y El Saltillo. Se trata de playas urbanas accesibles desde el Paseo Marítimo. En general son de arena oscura y oleaje moderado y presentan un nivel alto de ocupación durante los meses de verano. Las más populares son la playa de El Bajondillo y La Carihuela, situadas en el centro urbano. La primera tiene más de un kilómetro de longitud por 40 metros de ancho. La Carihuela tiene la misma anchura aproximadamente y unos 2 kilómetros de longitud. Esta playa se sitúa en el antiguo barrio de pescadores del mismo nombre, donde abundan los restaurantes de pescaíto frito.

A partir de la segunda mitad de los años 50′, en los comienzos de la etapa desarrollista del régimen franquista, se produjo el “boom” turístico de Torremolinos y la Costa del Sol. Torremolinos vivió momentos de “glamour” con la llegada de estrellas internacionales del espectáculo. Durante los años 60′ y 70′ se produjo un espectacular crecimiento urbanístico en Torremolinos, principalmente de segunda residencia para turistas. A partir de los años 70′, a pesar del régimen nacional‐católico, el “glamour” inicial va decayendo y Torremolinos adquiere popularidad como lugar de turismo alternativo y desenfrenado. Ya desde los años 50′ se alzó un cierto movimiento en Torremolinos para reclamar la independencia respecto a Málaga. El desarrollo turístico y económico posterior reforzó la capacidad de autonomía de Torremolinos y a la vez hizo más compleja la gestión municipal, aumentando las quejas sobre la desatención de necesidades por parte del municipio de Málaga, de forma que las opiniones independentistas fueron haciéndose cada vez más mayoritarias. Tras un proceso reivindicativo y burocrático que duró 12 años, la Junta de Andalucía declaró a Torremolinos municipio independiente en septiembre de 1988.

Torremolinos presenta una estructura muy alargada en paralelo a la costa mediterránea, en dirección noroeste‐sudeste. Toda la parte interior del término municipal pertenece a Sierra de Mijas, declarada suelo no urbanizable protegido, por lo que la totalidad de su núcleo urbano se encuentra encuadrado entre la autovía A‐7 (autovía del Mediterráneo) y la costa. Otro factor importante del medio físico es la acusada topografía de algunas partes de la costa, particularmente la zona más cercana al casco histórico.

Los núcleos originales son el centro de Torremolinos y el barrio de la Carihuela. El primero se encuentra en la parte central de la costa del municipio y se extiende hacia el interior. Se encuentra notablemente modificado y gran parte de la edificación original ha sido sustituida por edificación en altura. Cabe destacar el barrio del Calvario, en la parte interior del casco, que preserva edificación anterior al desarrollo turístico, así como en entorno de la calle de San Miguel, que preserva también edificación original pero ocupada casi totalmente con servicios comerciales y turísticos. El barrio de la Carihuela es un núcleo de menor tamaño dispuesto en torno a la costa al sur del casco original. También ha sido notablemente modificado para usos turísticos.

El enorme crecimiento experimentado por Torremolinos durante la segunda mitad del siglo XX ha supuesto la completa unión de los dos núcleos originales y la urbanización de toda la costa del municipio. La citada autovía A‐7, paralela a la costa, marca el límite de Torremolinos hacia el interior, aunque la vía que estructura la ciudad es la también paralela Circunvalación, que marca el límite del casco de Torremolinos.

Los primeros crecimientos surgidos con el turismo unieron y ampliaron los dos núcleos existentes. Predomina la edificación en altura, siguiendo las pautas marcadas por el Movimiento Moderno. La zona más representativa y “brutalista” de este periodo es el barrio de Los Congresos, al norte del casco histórico.

En el extremo sur de la costa, y exteriormente a la Circunvalación, se encuentra la urbanización El Pinillo, desarrollada a partir de los años ochenta y compuesta por urbanizaciones turísticas de mayor poder adquisitivo y vivienda unifamiliar. La zona de urbanización más reciente es la parte norte de la costa, dedicada también al uso turístico de alto poder adquisitivo.

En el Informe “Análisis Urbanístico de Barrios Vulnerables 1996. Catálogo de Áreas Vulnerables Españolas” (Ministerio de Fomento‐Instituto Juan de Herrera. Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad Politécnica de Madrid. ‐ HERNÁNDEZ AJA, Agustín (director) 1996), se identifican en Torremolinos los siguientes Barrios Vulnerables en 2001 y 2006: 1.‐ Calvario, 2.‐ Calvario norte, 3.‐ Los Congresos y 4.‐ PINILLO NORTE (Distrito 1, sección 01011).

Barrio Calvario Norte

El barrio del Calvario forma parte del casco urbano original de Torremolinos, habitado desde la época romana. Consta la total reconstrucción del mismo a partir del siglo XIX, aunque la edificación se ha ido sustituyendo progresivamente de forma que en la actualidad no existe ninguna edificación anterior a 1940. El barrio de Calvario está situado en la parte occidental del casco histórico, entre la avenida San Francisco, la calle Loma de los Ricos, la avenida Isabel Manoja y el frente norte de la calle Rafael Quintana Rosado. En la parte norte del ámbito se encuentra el Ayuntamiento de Torremolinos. El barrio se asienta sobre un trazado histórico de calles irregulares y generalmente estrechas con pendientes pronunciadas. Sobre esta trama se conserva una parte importante de la edificación unifamiliar original en una o dos alturas, aunque esta tipología ha sido sustituida por edificación en altura en bastantes parcelas. En el interior de la trama destaca como excepción la promoción de bloques de viviendas de cuatro alturas en la calle Higueral. En torno a las avenidas San Francisco e Isabel Manoja encontramos edificación abierta de entre 4 y 8 alturas, más reciente y de mayor calidad funcional y constructiva. En el extremo noroeste del barrio se encuentran el Ayuntamiento y las plazas de Blas Infante y Federico García Lorca, importantes nodos de actividad no sólo del ámbito, sino también del conjunto de la ciudad.

Barrio Calvario

Calvario Norte. Se trata de una zona situada al norte del barrio del Calvario, urbanizada a partir de los años 60′ dentro del gran crecimiento experimentado por Torremolinos por el desarrollo del turismo. Se trata de un área heterogénea con promociones de vivienda que abarcan desde principios de los años 60′ hasta la actualidad. Algunos edificios residenciales surgieron en su origen como apartamentos o segundas residencias vinculadas al turismo, aunque una parte de ellos ha perdido este carácter inicial y funcionan hoy con un uso simplemente residencial. No obstante, siguen quedando hoteles y apartamentos en el entorno de la avenida Isabel Manoja. Se trata de un conjunto de promociones situado al norte del barrio del Calvario y el ayuntamiento de Torremolinos y al sur de la autovía A‐7 (avenida Rafael Gómez Sánchez). La avenida Isabel Manoja marca su límite occidental. Se trata de un conjunto de promociones de vivienda en bloque abierto, generalmente de 5 alturas. La trama urbana sobre la que se asienta presenta cierta regularidad en la parte sur, en la que se encuentran las promociones más homogéneas y de mayor extensión. La parte central del ámbito aloja grandes equipamientos como el mercado municipal, un centro de menores inmigrantes y otros equipamientos deportivos y educativos. Al norte, en el frente a la autovía A‐7, hay promociones más recientes de vivienda para población más pudiente. La parte más al este, entre la calle Loma del Colegial y la avenida Isabel Manoja, está formada por edificación en altura más heterogénea, con modestos bloques de vivienda y hoteles e instalaciones turísticas de las primeras décadas del desarrollo turístico de Torremolinos.

Barrio Los Congresos

Los Congresos. Se trata de un área desarrollada durante los años sesenta, como parte de los primeros desarrollos turísticos de Torremolinos. La mayoría de los bloques funcionaron en su origen como segunda residencia para clases acomodadas o turistas extranjeros. La aparición de zonas turísticas más atractivas en la Costa del Sol, el deterioro de los edificios y la propia configuración arquitectónica y urbanística de estos barrios han supuesto su abandono como zona turística y su ocupación por parte de población de menor renta, particularmente inmigrantes. El ámbito delimitado incluye la totalidad del barrio de Los Congresos, así como la franja más oriental de Calvario y la parte norte de San Miguel, todas ellas zonas centrales de Torremolinos. Se trata de una zona formada principalmente por bloques aislados de vivienda que siguen el modelo de la arquitectura del Movimiento Moderno, sobre una trama de ejes con una estructura relativamente radial. Dentro de este barrio destaca el conjunto de la calle Río Mesa, una gran avenida peatonal con varios bloques de gran longitud y hasta 15 alturas situados “en espina de pez”, con pasajes y sótanos comerciales transversales a la vía principal. El conjunto se remata con tres torres de hormigón visto de 18 alturas, obra del arquitecto Luis Alfonso Pagán. El resto del barrio no alcanza la magnitud y representatividad de esta zona, pero sigue también un esquema de bloques aislados en altura, orientados al turismo o segunda residencia en un primer periodo. Estos bloques se sitúan principalmente en la corona exterior al este del ámbito, y generalmente son también de la década de los sesenta. No obstante, dentro de la trama hay también algunas promociones en bloque más recientes y en mejor estado, que siguen funcionando como apartamentos o segunda residencia y presentan un mayor poder adquisitivo.

PINILLO NORTE. Pequeño núcleo de viviendas autoconstruidas situado en la parte más exterior de la urbanización El Pinillo, lindando con la autovía A‐7, el Parque Empresarial Los Pinillos y urbanizaciones de alto nivel adquisitivo. Es una de los núcleos con peor imagen social del municipio y aloja población de etnia gitana.

Demarcación de Costas en los años 90′ fue demoliendo uno por uno todos los restaurantes que quedaban (restos de los primitivos balnearios), en la zona marítimo-terrestre de las playas de Torremolinos, conforme iban venciendo el plazo de las concesiones, con objeto de realizar el trazado del paseo marítimo. Actualmente podemos observar este amplio y extenso paseo con restaurantes, quioscos o chiringuitos que surten a toda la población foránea o forastera, así como duchas públicas para uso de los bañistas que visitan este bello pueblo malagueño.

De junio de 1965 datan la Memoria y planos de José María Garnica Navarro; redactados por encargo de Leo Shiriqui en representación de Explotaciones Balnearias Playamar, para la construcción de un balneario desmontable (Balneario Playamar). El aprovechamiento de la zona marítimo-terrestre que se proponía iba unido a una gran urbanización de los terrenos del antiguo Colorado y Sanatorio Marítimo, en los cuales se construirían 9 bloques de apartamentos. Como complemento de esta urbanización se proyectaron la construcción del balneario, y el saneamiento de la mencionada playa para evitar su erosión por las aguas conducidas por el arroyo del Pan Triste. Estas instalaciones balnearias constarían de un vestuario común, vestuarios individuales y 39 familiares; 5 bungalows con duchas; bar-restaurante, y tendrían zona infantil con jardines. Por una Orden Ministerial de octubre de 1968 se les autorizó ocupar una parcela de 1.650 m2, así como el uso de una superficie de 5.350 m2 en la playa El Lido, con destino a la construcción de un balneario. La concesión sería por un plazo de 15 años, venciendo en 1983.

Pasado el tiempo, después de una serie de conminaciones durante varios años, en 1987 se efectuó la reversión al Estado de los mencionados terrenos. Pese a ello, continuó un pleito ante los tribunales, hasta que en marzo de 1988 los propietarios renunciaron a los derechos que pudieran tener sobre la mencionada concesión.

En julio de 1966 Rafael Cámara Marín solicitó permiso para instalar un balneario, Balneario en la playa de El Bajondillo. Adjuntaba Memoria y planos de José María Garnica Navarro. Se tramitó la apertura de la forma acostumbrada, y en noviembre de 1968 obtuvo la licencia, es decir, la concesión por una Orden Ministerial, a título precario por 20 años; el canon establecido para instalaciones permanentes: zona de juegos, toldos, jardines, etc., fue el siguiente: 874 m2 por 60 Pts./m2 y año, ascendía a un total de 52.440 pesetas anuales. En enero de 1988 el propietario pidió una prórroga en la concesión, pero se le denegó, llevándose a efecto el acta de reversión al Estado de los terrenos en diciembre de 1988. La demolición de dichas instalaciones se produjo en febrero de 1992.

En diciembre de 1966 Amelia Franquelo Galbeño solicitó la concesión de carácter permanente para un balneario en esta playa, Balneario en la playa de El Bajondillo: Playasol. Adjuntaba memoria y planos del arquitecto Juan Jáuregui Briales. En dicha Memoria se decía que las obras a realizar eran las necesarias para la construcción de un bar-restaurante, cabinas de baño, duchas, servicios, todas ellas destinadas a balneario. Empezó su explotación el 20.7.1969, con el nombre de Playasol.

Aunque la concesión caducó en octubre de 1983 –tenía una superficie de 212,70 m2, de 15 años de duración–, hasta 1986 no cesó su actividad. Finalmente, en febrero de 1987 se levantó acta de reversión al Estado de los terrenos y obras autorizadas, y después de varios recursos, pese a la oposición del Ayuntamiento, del Sindicato de playas y del Patronato de Turismo, que habían solicitado la demora del derribo hasta que pasase el verano, Demarcación de Costas procedió a su demolición el 3.7.1990.

Antonio Cerdán Leal solicitó en 1967 permiso para construir un bar-restaurante y casetas de baños de tipo ligero y fácilmente desmontables en la playa de El Bajondillo, Restaurante y casetas de baños: Casa Antonio. Adjuntaba plano del ingeniero Francisco G. Gálvez Vázquez. Su emplazamiento sería muy próximo al muro exterior del paseo marítimo y a la izquierda, mirando hacia al mar, del antiguo colector de saneamiento. La superficie que tendría sería de 422,50 m2, y la obra consistía en dos edificios próximos, uno destinado a vestuarios, duchas y aseos; el otro para restaurante-bar. El presupuesto ascendía a 329.948,01 pesetas.

Después de realizados los trámites acostumbrados, la concesión se otorgó por una Orden Ministerial el 31.1.1968, por un plazo de 12 años, susceptibles de ser prorrogados. El canon que tendrían que pagar anualmente ascendía a 38.025 pesetas.

Demarcación de Costas determinó que el plazo de vigencia de la autorización se cumpliera el 17.3.1980. Al no haber solicitado prórroga, y persistido en la ocupación a pesar del vencimiento, la jefatura de Costas levantó al interesado el acta de reversión al Estado, disponiendo su demolición en enero de 1988, orden ejecutada en febrero de 1992.

En enero de 1967, Carlo Simonelli Musso solicitó permiso para instalar un balneario desmontable en la playa de Montemar. Adjuntaba Memoria y planos de José María Garnica Navarro. El proyecto tendría 20 vestuarios individuales que ocuparían un ala del conjunto, 4 servicios de duchas en la misma ala de las casetas, y una al aire libre en la zona deportiva, Bar-restaurante e Instalaciones deportivas, campo de balón-volea y tenis. En febrero de 1968 fue autorizado el Sr. Simonelli a instalar el balneario; dicha concesión se le otorgó a título precario, por un plazo de 5 años. La superficie a ocupar sería de 224 m2, y se le impuso un canon de 20.160 pesetas por año. En 1987 se levantó acta de reversión al Estado de los mencionados terrenos, y después de varios requerimientos, el 5.5.1988, el jefe de Costas le comunicaba al propietario que a partir de 10 días el derribo de las instalaciones se llevará a cabo.

En diciembre de 1967 Ángel Portillo Madariaga en nombre de Eurosol S. A., pedía permiso para construir con carácter permanente un balneario en la playa de Montemar. Adjuntaba Memoria y planos del arquitecto Antonio Lamela. El balneario constaría de vestuarios y aseos para señoras y caballeros, bar, cocina y anexos, terrazas ajardinadas cubiertas con toldos de lona. La situación de dicho balneario era en el paseo marítimo, a la salida de la Avenida de España; delante del balneario, los terrenos de Eurosol; a la derecha, en las proximidades, los hoteles Meliá y Pez Espada. El presupuesto de las obras ascendía a 751.500,46 pesetas. El 10.10.1969 por una Orden Ministerial se le concedió la ocupación de una parcela de 433 metros cuadrados de superficie. La concesión se otorgó a título precario por un plazo de veinte años. El canon aplicado fue de 6.928 pesetas al año.

En octubre de 1971 Eurosol cedía y transfería todos sus derechos a Intusa. Ésta en 1989 solicitó una prórroga de veinte años, que fue denegada en enero de 1991. El 12 de junio del referido año tuvo lugar la reversión al Estado de dichos terrenos. Finalmente, en diciembre de aquel año se le comunicó a Intusa que a partir del día 23 se iba a proceder a la demolición de las mencionadas instalaciones balnearias.

En febrero de 1969 Francisco Tudela Espejo solicitó una concesión administrativa para la construcción de un balneario con servicio de socorrismo en la playa de El Bajondillo, Restaurante La Cabaña de Paco, en el mismo lugar donde había estado estableciendo, por medio de autorizaciones temporales durante los últimos veinte años, casetas de baños. Acompañaba a la petición Memoria y planos del arquitecto José María Garnica Navarro. En la Memoria se explicaba que la superficie a ocupar era de 320 m2, proyectándose un bar-restaurante, un guardarropa común, 4 cabinas individuales, caseta de socorro y una torreta de S.O.S. También se instalarían sombrillas, hamacas y tumbonas. El presupuesto de las obras ascendía a 919.317,62 pesetas. Una vez tramitada reglamentariamente la petición, el 4 de abril de 1972, por una Orden Ministerial se le autorizó a la ocupación de dicha parcela por un periodo de 5 años. En febrero de 1977, el Sr. Tudela pedía una prórroga de 10 años en el aprovechamiento de dicha concesión. El 6 de agosto de dicho año le fue denegada. A partir de aquí comenzó (como siempre sucedía en estos casos), una pugna legal entre el concesionario y la jefatura de Costas. Finalmente, en febrero de 1992, se procedió a la demolición del restaurante, resto que quedaba del antiguo balneario.

En abril de 1969 Manuel Martín García envió una instancia a Obras Públicas diciendo que desde hacía muchos años venía estableciendo en la playa de El Bajondillo unas instalaciones desmontables de merendero y casetas de baños al amparo de permisos temporales concedidos por la Comandancia de Marina. Este restaurante se llamaba La Macarena. Solicitaba la necesaria concesión administrativa para la construcción de un balneario, que estaría integrado por: un Bar-restaurante, un guardarropa común, cuatro cabinas individuales, duchas en una cabina y al aire libre; pista de voleibol y una zona de juegos. El proyecto que acompañaba la petición, la Memoria y planos estaban suscritos por José María Garnica Navarro. El presupuesto de las obras ascendía a 471.171,49 pesetas. En septiembre de 1990, el propietario pidió una prórroga de la concesión, de la cual sólo permanecía el restaurante La Macarena. Ésta le fue denegada, y un mes más tarde se efectuó la reversión al Estado de dichos terrenos. Finalmente, el 20 de marzo de 1991, se procedió a la demolición del edificio.

La última de las instalaciones balnearias que estudiamos, corresponde a la solicitud de Diego Martín Martín, quien en abril de 1969 adjuntaba proyecto suscrito por Antonio Gea Díez para instalar un balneario en las playas de los Álamos. Sin embargo, en esta ocasión el expediente se fue demorando en las distintas administraciones, hasta el punto que en 1975, el propietario presentó un nuevo proyecto firmado por Juan Durán Ruiz. La instalación estaría constituida por 2 cuerpos de edificación separados entre sí por 3 metros. El bar-restaurante tendría unas dimensiones de 20 metros de largo y 10 de ancho. El otro edificio, también de planta rectangular, se destinaba a la ubicación de 10 casetas para vestuarios, dos duchas y dos servicios. El presupuesto de las obras ascendía a 1.639,633 pesetas. Sin embargo, después de pedir prórroga varias veces, hasta 1979, el balneario no se puso en funcionamiento. En 1987 le fue comunicado el cese de la concesión, y en noviembre de dicho año se realizó el acta de reversión al Estado de los terrenos, pero el propietario interpuso un recurso de alzada contra Costas. Finalmente, el 14.4.1988, el propietario renunció a la concesión y se procedió a la demolición de la referida construcción balnearia.

Torremolinos presenta una estructura muy alargada en paralelo a la costa mediterránea, en dirección noroeste‐sudeste. Toda la parte interior del término municipal pertenece a Sierra de Mijas, declarada suelo no urbanizable protegido, por lo que la totalidad de su núcleo urbano se encuentra encuadrado entre la autovía A‐7 (autovía del Mediterráneo) y la costa. Otro factor importante del medio físico es la acusada topografía de algunas partes de la costa, particularmente la zona más cercana al casco histórico. Los núcleos originales son el centro de Torremolinos y el barrio de la Carihuela. El primero se encuentra en la parte central de la costa del municipio y se extiende hacia el interior. Se encuentra notablemente modificado y gran parte de la edificación original ha sido sustituida por edificación en altura. Cabe destacar el barrio del Calvario, en la parte interior del casco, que preserva edificación anterior al desarrollo turístico, así como en entorno de la calle de San Miguel, que preserva también edificación original pero ocupada casi totalmente con servicios comerciales y turísticos. El barrio de la Carihuela es un núcleo de menor tamaño dispuesto en torno a la costa al sur del casco original. También ha sido notablemente modificado para usos turísticos. El enorme crecimiento experimentado por Torremolinos durante la segunda mitad del siglo XX ha supuesto la completa unión de los dos núcleos originales y la urbanización de toda la costa del municipio. La citada autovía A‐7, paralela a la costa, marca el límite de Torremolinos hacia el interior, aunque la vía que estructura la ciudad es la también paralela Circunvalación, que marca el límite del casco de Torremolinos. Los primeros crecimientos surgidos con el turismo unieron y ampliaron los dos núcleos existentes. Predomina la edificación en altura, siguiendo las pautas marcadas por el Movimiento Moderno. La zona más representativa y “brutalista” de este periodo es el barrio de Los Congresos, al norte del casco histórico. En el extremo sur de la costa, y exteriormente a la Circunvalación, se encuentra la urbanización El Pinillo, desarrollada a partir de los años ochenta y compuesta por urbanizaciones turísticas de mayor poder adquisitivo y vivienda unifamiliar. La zona de urbanización más reciente es la parte norte de la costa, dedicada también al uso turístico de alto poder adquisitivo.

Torremolinos, 19.4.2016. El Ayuntamiento tramitará hoy 19 de abril en pleno extraordinario la aprobación de una adenda al Estudio Ambiental Estratégico del PGOU. De esta manera Torremolinos será presumiblemente el primer municipio de Andalucía en contar con un PGOU adaptado a la nueva normativa vigente en esta materia, que fue aprobada por la Junta de Andalucía el pasado 8 de marzo de 2016.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Es necesario pararse a pensar qué modelo de pueblo quiere Torremolinos de 2015 en adelante. ¿Urbanismo de espaldas a la ciudadanía, donde primen más los intereses personales que los intereses colectivos?

El pasado 16 de febrero de 2016 el pleno aprobó provisionalmente el documento de revisión y adaptación del PGOU de Torremolinos a la LOUA remitiéndolo a la Junta de Andalucía para continuar su tramitación preceptiva. Con posterioridad, el 8 de marzo la Junta de Andalucía dictó una instrucción de medidas en materia de gestión Integral de calidad ambiental en la que se marcan nuevas directrices de orden interno para acomodar los planeamientos a las directivas europeas y normativa estatal básica, por la que podría obligar al Ayuntamiento de Torremolinos a tramitar esta documentación complementaria de evaluación ambiental como documento legal imprescindible del nuevo Plan General. “…El anterior documento estaba hecho a retales y creaba inseguridad jurídica, además de no haber sido consensuado. Ahora hemos trazado un modelo de ciudad que incluye todas las sensibilidades políticas representadas en la corporación…”.La regeneración del casco urbano y la peatonalización progresiva del centro, la puesta en valor de la sierra y la creación de casi 20 km de senderos han sido algunas de las aportaciones más destacadas. El plan recoge la construcción del mayor centro comercial y de ocio de Andalucía, que Intu Properties quiere construir entre el Palacio de Congresos de la localidad y la autovía y en el que prevé un desembolso directo de 650 millones de euros, a los que habría que sumar una inversión indirecta cercana a los 550 millones, además de 4.000 empleos directos y otros 3.000 indirectos durante la fase de obra y tras la apertura. El nuevo documento también incluye la creación de un mayor número de zonas verdes y la moderación de la edificabilidad, con casi 4.000 viviendas menos. Con la aprobación del PGOU, Torremolinos da luz verde al centro comercial más grande del sur de Europa, proyecto que lleva dormido en el cajón 10 años. La empresa dispuesta a llevar a cabo este proyecto, Intu Properties, ya ha ejecutado los primeros movimientos para la compra de los terrenos al fondo de inversores británico Peel Group, por un valor de casi 40 millones de euros. La parcela cuenta con una superficie de 30 ha y está situada cerca del Palacio de Ferias y Congresos de la ciudad.

clasificacion-1-1clasificacion-1-2clasificacion-1-3clasificacion-1-4El pleno de Torremolinos aprobó la ejecución de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía que obliga al municipio a saldar los 17,2 millones de euros que le debe a la capital de la Costa del Sol. El Consistorio estará pagando su deuda a Málaga hasta el año 2040. La negativa del ente local de saldar este débito en tiempo y forma ha supuesto la generación de unos altos intereses. Si bien en un principio la cifra ascendía a 9,8 millones de euros, ahora hay que sumarle los 7,4 millones de euros por la demora.

Unos dicen “…no está pensado para los vecinos, sino para los promotores…”, echar de menos “…la regeneración de barrios degradados…” y tachan el plan de “desarrollista y continuista”… Nunca hay acuerdo, pero al menos la voluntad existe.

Durante los días 11 y 15 de abril de 2016 tendrá lugar el Taller interdisciplinar “La indagación sobre destinos turísticos maduros. I Jornadas de Torremolinos”, a celebrar en el albergue inturjoven de la localidad de Torremolinos (Málaga). El Objeto de Investigación serán los destinos turísticos maduros, investigación genérica que con este taller inaugura un proceso en un primer laboratorio de trabajo, Torremolinos, experiencia que pretende ser extrapolada a otras situaciones. Se trata de dar cuenta de las posibilidades de un volver a nacer, en el plazo largo y siendo conscientes de las dificultades. Se abre la posibilidad de analizar los territorios turísticos maduros y con expresiones sintomáticas de degradación de sus condiciones como oferta y respecto de sus visitantes en aquellos donde sus condiciones actuales ponen en peligro la viabilidad misma de sus poblaciones y territorios. Pensamos que con investigación, conocimiento, imaginación y voluntad de configurar el futuro será posible mejorar estos territorios y adecuarlos a las nuevas realidades mejorando con ello las circunstancias de su población. Torremolinos, municipio pionero en la Costa del Sol, es el primer laboratorio en el que ensayar estrategias de regeneración de estos tejidos turísticos maduros, juntos la oportunidad para repensar las complejas problemáticas que se convocan en el borde litoral, como oportunidad para pensar y elaborar una nueva propuesta de borde litoral desde las lógicas del decrecimiento y eso que denominamos como Arquitecturas inmateriales. !!! Buenvenido ¡¡¡

Hoy la población de Torremolinos es de 67.492 habitantes censados (por supuesto que hay muchos muchos más residentes no censados, y no empadronados, siempre ha sido muy difícil contabilizar personas…), pero el parque de viviendas castastradas es de 43.135 viviendas, de las cuales 2.459 son unifamiliares (el 5,71%). Su parque residencial incluye 7.388 viviendas de los 60′ (el 17%), 11.398 de los 70′ (el 26%), 8.192 de los 80′ (el 19%), sólo 4.830 de los 90′ (el 11%) y en la década prodigiosa 2000-2009, son 10.438 viviendas (el 24% del parque total).

Pero siendo importante las viviendas y los habitantes, en Torremolinos lo importante son los hoteles, la actividad turística, es su razón de ser…


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 250 municipios mayores de España.