10 años de pruebas: 2008-2018. Capitalismo 3.0

Seguimos erráticos en la conciencia de lo territorial y no encontramos salidas a los viejos problemas, y por ende, los nuevos se acumulan: Austeridad, Precariedad, Vulnerabilidad, Resilencia, Individualismo… la Gran Recesión.

Escribía el 8.09.2018 Joaquín Estefanía bajo el título de Diez años bastan (en este decenio se ha producido la mayor intervención pública para salvar el capitalismo y la democracia tal y como los conocíamos) una breve crónica ilustrada con las publicaciones que han “…informado, analizado, comparado…” está época que nos ha tocado sufrir. “…No fue un accidente puntual, sino un cambio global: trajo el populismo, el autoritarismo y el Brexit…”

“El derrumbe de la globalización (2008-2018)”De cómo la crisis del 2008 condujo al Brexit, al proteccionismo y al fin de la globalización por E.V.Pita, (2016), propone una nueva interpretación de temas a cerca de la globalización, la deslocalización industrial y “…el fenómeno que comenzó en el 2008 a medida que arrancó un proceso proteccionista de los países como fórmula económica para sobrevivir a la crisis financiera y eludir la competencia foránea…” y 15 publicaciones para su comprensión.

El cambio está servido, y ahora toca reaccionar. Existen “laboratorios de práctica urbanística” en casi todas las grandes ciudades, buscando la fórmula magistral que permita sobrevivir o resistir el tsunami urbanizador. 

Pero serán las conciencias colectivas quienes han de aportar una admisible transmisión a las nuevas generaciones de un soporte y de unas herramientas que les sirvan para que “esto continue”.

¿Qué tipo de problema es una ciudad? decía Jane Jacob en 1961 en The Death and Life of Great American Cities”, denunciando entre otras cuestiones, la muerte del espacio público. “La Ciudad no es un laboratorio” y  “El Urbanismo no es un experimento”, plantean el gran discurso urbano desde entonces, sin haber resuelto ambas simultáneamente.

“Los cinco grandes problemas de muchas ciudades contemporáneas”, escribía Anatxu Zabalbeascoa, son “la gentrificación“, “la ciudad en venta“, “el coche, un medio de transporte del pasado”, “la pérdida de identidad o museificación” y “la falta de convivencia y guetificación. Todos se suponen efectos de la globalización, o causas a su vez de la crítica a cualquier área urbana de nuestro país (al menos). 

Autoritarismos y populismos pretender responder desde posiciones casi enfrentadas a la “singularidad específica”, reclamada como base de cualquier territorio y sus habitantes. Pero, mientras tanto, no hemos avanzado mucho en esta última década, o ¿si?

Participación ciudadana, herramientas de información y transparencia se posicionan como pilares del buen gobierno. Evolución y adaptación a nuevas demandas de la ciudadanía en pos de una gobernanza transversal. Coordinación y gestión como  grandes herramientas de responsabilidad en la ciudad. Y delimitación de las unidades, áreas urbanas, territorios homogéneos, unidades de paisaje ciudadano; lejos quedan ya sintaxis de barrio, distrito y otras divisiones administrativas. Los Centros Históricos mantiene su batalla y las periferias las suyas.

Retos no faltan, Sostenibilidad, eficiencia energética y movilidad-infraestructuras metropolitanas, frente a propuestas “urbanismo activista”, o la alianza por “la ciudad social”, es el reequilibrio entre la desigualdad territorial y la desigualdad social (todos queremos AVE, pero enterrado, no vaya a ser que segregues mi barrio de toda la vida, mi ciudad, mi aldea).

Nuevas Leyes de Urbanismo, Ordenación del Territorio y del Suelo, desde todos los ámbitos, Ley 8/2013, de 26 de junio, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas (la nacional)  Ley 12/2017, de 29 de diciembre, de urbanismo de las Illes Balears), Anteproyecto de Ley para un Urbanismo Sostenible en Andalucía, Proyecto de Ley de Ordenación Territorial y Urbanística Sostenible de Extremadura (LOTUS), Proyecto de Ley de Urbanismo y Suelo de la Comunidad de Madrid, nueva ley de ordenación territorial y urbanística de Cantabria, nueva Ley del Suelo en Canarias (Ley 4/2017, de 13 de julio, del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias), nueva Ley 13/2015, de 30 de marzo, de ordenación territorial y urbanística de la Región de Murciaen la Comunidad Valenciana, Ley 5/2018, de 6 de marzo, de la Generalitat, de la Huerta de València, que complementa la Ley 5/2014, de 25 de julio, de la Generalitat, de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje, de la Comunitat Valenciana, en Cataluña, Decreto Legislativo 1/2010, de 3 de agosto, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de urbanismo, Decreto-Legislativo 1/2014, de 8 de julio, del Gobierno de Aragón, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Urbanismo de AragónDecreto Legislativo 1/2010, de 18 de mayo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Ordenación del Territorio y de la Actividad Urbanistica.

Y aquí un inciso, importante, del Preámbulo de la última Ley nacional (RRR-2013), base del nuevo espíritu institucional en materia de ordenación del territorio y planeamiento:

“…España posee actualmente, si no se reactiva la demanda, suelo capaz de acoger nuevos crecimientos urbanísticos para los próximos cuarenta y cinco años. Esta situación se agrava cuando se observa que gran parte de estos suelos se encuentran situados en entornos donde no es previsible ningún incremento de demanda en los próximos años. A ello se une el dato significativo de vivienda nueva vacía, 723.043 viviendas. Tanto a corto, como a medio plazo, será muy difícil que los sectores inmobiliario y de la construcción puedan contribuir al crecimiento de la economía española y a la generación de empleo si continúan basándose, principalmente y con carácter general, en la transformación urbanística de suelos vírgenes y en la construcción de vivienda nueva…

…No parece admitir dudas el dato de que el parque edificado español necesita intervenciones de rehabilitación y de regeneración y renovación urbanas que permitan hacer efectivo para todos, el derecho constitucional a una vivienda digna y adecuada, así como la exigencia del deber de sus propietarios de mantener los inmuebles en adecuadas condiciones de conservación. Aproximadamente el 55 % (13.759.266) de dicho parque edificado, que asciende a 25.208.622 viviendas, es anterior al año 1980 y casi el 21 % (5.226.133) cuentan con más de 50 años. El único instrumento que actualmente permite determinar el grado de conservación de los inmuebles, la Inspección Técnica de Edificios, no sólo es insuficiente para garantizar dicho objetivo, y así se pone de manifiesto desde los más diversos sectores relacionados con la edificación, sino que ni siquiera está establecido en todas las Comunidades Autónomas, ni se exige en todos los municipios españoles…”

Parece generalizado  en las nuevas leyes, anteproyecto de leyes y decretos legislativos, que ahora el “derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada” (art 47 CE-78), queda acompañado del art 45 de la CE-78, “del medio ambiente”.

  1. Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.
  2. Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva.
  3. Para quienes violen lo dispuesto en el apartado anterior, en los términos que la ley fije se establecerán sanciones penales o, en su caso, administrativas, así como la obligación de reparar el daño causado.

Las ciudades y los territorios, ya tienen cada uno su “ser”. Si eres centro Histórico, Casco Antiguo, Ensanche, Extrarradio o Periferia, han de sobrevivir a su “paisaje” asignado; por contra, el medio ambiente parece ser todo lo demás. 

El modelo territorial ya es el modelo económico, energético y medio ambiental. ¡Cuánto tiempo va a costar cambiar conciencias¡

La CE-78 obliga a los poderes públicos a promover las condiciones necesarias y a dictar las normas precisas para la utilización racional de los recursos naturales, la protección del medio ambiente y del patrimonio urbano y arquitectónico, y el derecho a la vivienda. Todo ello respetando el principio de la función social de la propiedad, el justo reparto de beneficios y cargas y la participación de la comunidad en las plusvalías generadas por la acción urbanística de los entes públicos.

Por lo menos eso se decía en 1978, y sigue vigente la letra; la música ha cambiado o es que antes no tenía música.

En 2016 se dictaron un total de 975 sentencias condenatorias de las que 54 lo son por delitos contra el medio ambiente, 394 corresponden a urbanismo y ordenación del territorio, 21 sobre patrimonio histórico, 263 por delitos contra la flora y fauna, 140 por incendios forestales y 103 por malos tratos a animales domésticos. A esas cifras hay que añadir 10 sentencias condenatorias del Tribunal Supremo en 2016, de las que 6 lo son en medio ambiente, 3 en urbanismo y ordenación del territorio y 1 por incendio forestal. (de la Memoria elevada al Gobierno de SM presentada al inicio del año judicial por el Fiscal General del Estado, 2017).

Seguimos limpiando.

 

HELLIN

HELLIN. Población INE

HELLIN. Pirámide de Población

HELLIN. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2017

HELLIN. PARO

HELLIN. DEUDA

Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Hellín es una ciudad y municipio de 781,19 km2 situado en el SE de la península ibérica, en la provincia de Albacete, dentro de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, es el 2º municipio más grande de la provincia tras la capital, en la comarca de los Campos de Hellín, tras el límite meridional de La Mancha y las sierras prebéticas. Está limitado al N por el término de Tobarra, Pozohondo y Albatana; al S por Calasparra (Murcia), Cieza (Murcia) y Moratalla (Murcia); al O por Liétor, Férez y Socovos; y al E por Jumilla (Murcia) y Albatana.

La población se distribuye en 12 pedanías además del núcleo de Hellín: Agramón, Cancarix, Cañada de Agra, Isso, La Horca, Las Minas, Minateda, Mingogil, Nava de Campaña, Rincón del Moro, Torre Uchea y Agra.

Hellín es el centro de una subárea comercial que abarca desde los municipios de Ontur, Albatana y Fuente Álamo por el E, hasta los de Riópar y Yeste por el O.

Pero donde realmente se hace sentir su influencia es sobre la comarca de Hellín, compuesta por los municipios de Ontur, Fuente Álamo, Albatana, Tobarra y Liétor, sumando una superficie aproximada de unos 1.500 km².

Esta comarca natural se encuentra en el eslabón que forman la Meseta con las depresiones y cuencas murcianas y las comunicaciones que unen la capital del estado y el Sureste español (carretera N-301, Autovía A-30, y la línea de ferrocarril Madrid-Cartagena), que se abren por aquí, aprovechando los estrechos de Pozo Cañada y Tobarra.

Su nombre proviene de los romanos que llamaron “Ilunum” a esta localidad, siendo un lugar bastante importante en lo que antes era Hispania.

El municipio de Hellín constituye un territorio amplio y complejo, con unos destacados elementos de relieves de forma alargada y diversa orientación, que separan varios valles que confluyen en el Segura. Así, el paisaje aparece dominado por amplias llanuras y alargados valles limitados por los relieves béticos. En términos generales, se observa cómo los sectores más elevados se sitúan al Oeste o al Norte, disminuyendo la elevación hacia los sectores central y suroriental, hacia los que se dirige la red fluvial que drena el área.

La mayor altitud se ubica en la Sierra de la Umbría del Rincón (999 m.s.n.m.), en el tercio norte del término. El punto más bajo (300 m.s.n.m.). Se localiza donde el río Segura abandona la provincia de Albacete, en el extremo Sur del municipio. La mayor parte del territorio se encuentra, por tanto, entre los 400 y los 800 m de altitud.

El término de Hellín se enmarca dentro de la cuenca del Segura, y es cruzado por el río Mundo. Este río nace en la Sierra de Alcaráz, al Suroeste de la provincia de Albacete, en el término municipal de Riópar. Presenta una aportación natural media, según el Plan Hidrológico de la Comarca del Segura, de 182 Hm 3 /año.

En su cuenca existen 2 importantes embalses: Talave y Camarillas, cuya función principal es la regulación general de la cuenca. El del Talave tiene una capacidad de 35 Hm 3 , y está situado aguas arriba del término de Hellín, en el municipio de Liétor. El de Camarillas, con una capacidad de 36 Hm 3 , se encuentra al sur del término de Hellín.

Además de este cauce principal, el término de Hellín es drenado por varias ramblas y barrancos que desembocan en el río Mundo todos de carácter torrencial.

La rambla del Boquerón, presente en el término y que no desemboca en el Mundo, presenta una presa para laminar avenidas con una capacidad total de 13 Hm 3 .

El río Segura aparece en el límite SO del municipio y lo separa de Calasparra, perteneciente a la Región de Murcia. Es también dentro del límite donde confluye con el río Mundo, poco después de que éste abandone el embalse de Camarillas.

La provincia de Albacete se caracteriza por un endorreismo importante: prueba de ello son los cuatro humedales que se localizan en el municipio: el Saladar de Cordovilla, el Saladar de Agramón, la Fuente de Isso y la Laguna de los Patos, también pertenecientes a la Cuenca Hidrográfica del Segura.

Los 2 saladares son de origen epigénico, es decir, la salinidad de las aguas que les caracteriza se debe a los materiales sobre los que se asientan, de modo que éstas adquieren su carácter salino por el lavado de las sales contenidas en el sustrato. La primera de ellas, el saladar de Cordovilla, ocupa una extensa depresión situada principalmente en el municipio de Tobarra. Comienza en su lado noroccidental en la carretera local de Tobarra a Cordobilla, y se prolonga hacia el Sureste, hasta llegar a las inmediaciones de Casas de Fuente García, ya en el término municipal de Hellín. Tiene una superficie de 64,1 Has. Los saladares de Agramón ocupan un área cercana al arroyo de Tobarra, y se ubican alrededor de la localidad que les da nombre (desde su límite más septentrional): Minateda, hasta la estación de ferrocarril de Agramón. Las otras 2 se sitúan al SO de Hellín, en un paraje denominado “Prado de Yeso”. Fuente de Isso presenta una superficie de 2 Ha, y se trata de una pequeña zona pantanosa, muy alterada por los regadíos.

La Laguna de los Patos, de 6,2 Ha, presenta suministro de agua artificial, procedente de un colector y un emisario intubado. con aguas permanentes durante todo el año, no estando sujeta a estiaje como ocurre con las lagunas endorréicas estacionales de la provincia de Albacete, lo que le confiere una importancia ecológica durante el verano. Antiguamente, la zona estaba ocupada por un área pantanosa natural que fue drenada. Su litoral y su fondo son fangosos y cenagosos, siendo muy abundante el yeso como elemento integrante del sustrato, lo que confiere al agua de las lagunas cierto carácter salino.Como primera característica de la población de la zona de estudio hay que anotar que, según datos del Padrón Municipal de Habitantes, en Hellín se produjo un constante incremento de la población hasta la década de los 60′, momento en que se inició un periodo de pérdida de efectivos hasta la última década del s XX. A partir de entonces, se ha iniciado un incremento de las cifras mantenido hasta la actualidad. Así pues, desde los 27.242 habitantes contabilizados en 1960, se descendió hasta 22.651 en el año 1981 y, posteriormente, se ha invertido la tendencia alcanzándose los 31.200 habitantes según la revisión del Padrón municipal del 2012, perdiendo desde entonces población hasta los 30.400 de la actualidad.

El municipio disfruta de una posición geográfica interesante: es encrucijada de los flujos entre el Levante (Murcia, Alicante), Andalucía Oriental (Jaén, Almería) y La Mancha (Valdepeñas, Puertollano). La reciente construcción de la A-30 (autovía Albacete – Murcia) ha supuesto un notable impulso a las actividades económicas que valoran este tipo de emplazamientos (logística, almacenamiento, producción), desde los que se accede con rapidez a toda la región, sin sufrir de momento saturación de sus ofertas de suelo. Este es, sin duda, uno de los principales motivos por los que la zona industrial del Norte (SEPES y ampliaciones) se está desarrollando rápidamente. La puesta en servicio de la A-30 ha sido decisiva para asegurar la viabilidad de la propuesta industrial.

De hecho, Hellín debe en gran medida su origen a su posición. La A-30, que discurre paralela a la antigua N-301, de Albacete a Murcia, se cruza en la cabecera municipal con la CM-412, de Almansa a Valdepeñas, que es por tanto by-pass entre las autovías de Valencia, Alicante, Murcia y Andalucía. Ello concede a esta vía un gran valor: intercepta el tráfico de cuatro de las autovías que comunican Madrid con el Sur y el Este de la Península.

Otro eje supramunicipal a tener en cuenta es la carretera Hellín-Munera, el cual, con la 3212, completa la accesibilidad al municipio desde el Noroeste y Noreste, respectivamente. Así, la cabecera municipal se encuentra bien comunicada por carretera.

La situación de los accesos a Hellín es, empero, poco funcional por el arco Suroeste. El tramo Isso-Hellín alcanza una intensidad notable, y el tráfico rodado se ve obligado a utilizar el viario interior para comunicar la CM-412 con el resto de las carreteras que se cruzan en la cabecera municipal. No obstante, y según ya planteaba el aún vigente PGOU, se ha redactado un proyecto de variante Norte que permite conectar la carretera mencionada con la A-30. Este proyecto ha sido promovido por la Consejería de Obras Públicas del gobierno autónomo, y sólo está pendiente de asignación presupuestaria para su ejecución, si bien no existen plazos de adjudicación de las obras; a los efectos del POM, se considerará esta variante como un proyecto consolidado, por más que aún tarde en entrar en servicio. No parece haber motivos para contestar su diseño, que concede una mejor renta de situación a la gran iniciativa industrial situada al Norte de Hellín, al facilitar la interconexión con la A-30.

Entre la red existente y la proyectada puede considerarse resuelto el esquema de accesos por el N; esquema que hará innecesario el planteo de nuevas variantes por el Sur. En la actualidad, puesto que la variante de la CM-412 aún no ha sido construida, el tráfico pesado que, viniendo desde el Suroeste desea incorporarse a la A-30, debe atravesar el casco de Hellín. Una vez la variante entre en servicio, no tendrá urgencia cerrar por el Sur el arco de las conexiones para recorridos supramunicipales, porque la variante siempre ofrecerá mejor nivel de servicio. Por ello, cualquier esquema de crecimiento de la ciudad sólo tendrá que atender a sus movimientos internos, y será posible canalizar la totalidad del tráfico pesado que no tenga Hellín como destino a través de las carreteras, autovía y variante, liberando a las zonas urbanas de la molestia que ahora les causa el tránsito de camiones por las calles principales de la ciudad. Las vías colectoras de tráfico interno que puedan proponerse no tendrán que sufrir la carga de tráfico exterior, aunque deberán atender a las necesidades de la industria dispersa que, todavía, se esparce por zonas no apropiadas, y que pronto entrará en conflicto con los necesarios crecimientos de suelo destinado a absorber el crecimiento urbano de la cabecera municipal.

La red viaria se completa con un sistema de carreteras de nivel local (algunas, incluso, de titularidad municipal), que dan servicio a las numerosas pedanías, y que continúan hacia el Sur, garantizando los accesos a la Sierra de Segura y a Calasparra. En general, se encuentran en buen estado, y ofrecen un nivel de servicio aceptable. Constituyen un importante patrimonio para la puesta en valor de este extenso municipio como espacio turístico.

El Castillo de Hellín.

Ejemplo de baluarte estratégico asociado a las fortalezas que jalonaban el paso del sureste peninsular, en lo que sería el camino real de Madrid a Cartagena, caso de Jumilla, Cieza, Tobarra o Sierra, el castillo de Hellín fue el origen del nuevo asentamiento de la ciudad tras el progresivo abandono del Tolmo de Minateda a partir del s IX.

Ese papel de control de las rutas naturales entre Levante, Murcia y la Meseta le confiere  una fisonomía típica de castillo-fortaleza en lo alto del cerro donde se levantaría más adelante el Santuario del Rosario (cuya reconstrucción tuvo lugar en el siglo XVIII) y donde surgió el primitivo núcleo de la actual ciudad.

El cronista oficial de Hellín, Antonio Moreno García, estima que sus orígenes «podrían situarse en el primer cuarto del s IX, entre los años 820 y 830, y nace con el doble carácter de castillo y fortaleza, pues aparte de la función bélica de defensa también controlaba las propiedades agropecuarias y el aprovechamiento del agua. La construcción musulmana no se levanta en este caso sobre antiguos restos de edificaciones romanas, como ocurre en el torre de Isso, o visigodas».

Cabe apuntar, no obstante, que el historiador y arqueólogo José Luis Simón, autor de la última obra de referencia publicada sobre el tema, Castillos y torres de Albacete, sitúa el inicio de su construcción más tarde, «en algún momento del siglo XI, con la inestabilidad de la fitna bereber».

La fortificación aprovecha la orografía escarpada del cerro donde se asienta y refuerza sus muralla con diversas torres de planta rectangular, además de la central del homenaje. José Simón García también refiere que en el edificio se aprecian «tres fábricas que emplean la técnica del tapial y son de hormigón, mampostería encofrada y de tierra calicostrada, no posee fábricas góticas como sucede en otros conocidos castillos de la provincia, como Chinchilla de Montearagón o Almansa».

El de Hellín es uno de los últimos reductos conquistados por las tropas de  Fernando III  y el emir acepta ser un protectorado de los reinos de Castilla en 1243 y dos años después el castillo fue cedido por el monarca a su esposa, Juana de Ponthieu.

Tras incorporarse al Señorío de Don Manuel a finales del s XIII, fue testigo de la invasión aragonesa de Murcia, una breve ocupación de Juan Ide Navarra y su posterior adhesión al Marquesado de Villena. A diferencia de otras remodelaciones en fortalezas de sus dominios, el I marqués, Juan Pacheco, no reconstruyó  la de Hellín, que se mantuvo como base para las tropas. Concluida la Guerra del Marquesado, finalmente Hellín y su fortaleza se incorpora definitivamente a la Corona de Castilla y el progresivo abandono y deterioro de la misma se produce a partir del siglo XVI (los Reyes Católicos exigieron a las villas la entrega de sus fortalezas y muchas fueron derribadas para evitar nuevas sublevaciones).

Respecto a hechos de armas vinculados al castillo como baluarte defensivo, Antonio Moreno puntualiza que no se produjo ninguno, «ya que las acciones bélicas más importantes registradas  en el término durante el siglo XV tuvieron lugar a pleno campo abierto, caso de Los Calderones (1448) y Valhermoso (1457) o el célebre episodio de La Matanza (nombre de una finca entre Hellín y Elche de la Sierra)».

Los restos de la antigua fortaleza de Hellín se encuentran prácticamente absorbidos derivados de la propia expansión del núcleo urbano hacia el cerro del Castillo e incluso el Santuario del Rosario ocupa uno de los extremos del recinto defensivo y relativamente cerca de donde se alzaba la torre del homenaje y de alguno de los varios grandes aljibes existentes.

Plano del Castillo de Hellín de 1945 por Lantier y Breuil

Pese al estado de ruina todavía podemos contemplar varios elementos de interés, como restos de paños de murallas y tapial o la base de algunas torres laterales de tipo cuadrangular, como la situada junto al atrio del Santuario anteriormente citado o la situada en la calle de la Pena y en la cuesta de Torres. En este sentido, en la toponimia de las calles aún se conservan denominaciones que aluden a su estrecha vinculación con la fortaleza, como sería el caso de  la calle El Foso.  

El cronista de Hellín también desvela a La Tribuna de Albacete la existencia un pasadizo secreto, utilizado para el abandono del castillo en casos de asedio, cubierta con una bóveda con ladrillo árabe, en la bajada de la puerta de la Ermita de Santa Clara.

«Este pasadizo se taponó en su día con un bloque de cemento armado  y al lado se situó una fuentecita que todavía hoy existe… una medida difícil de entender por su importancia histórico-artística y que sólo obedece a la ignorancia y mediocridad de algunos de nuestros políticos».

En la descripción de 1592 para Felipe II se dijo que “la fortaleza de la villa de Hellín esta edificada en un monte en lo alto y cumbre del eminente a la de la villa la cual rodea con su población el dicho monte por las partes de levante y de mediodía y llegan las casas por la ladera del monte hasta cerca de las murallas de la fortaleza y a la parte del poniente no tiene población porque es una peña tajada – hoy llamada Peña Caída (6) – de mucha aspereza que baja hasta el llano y por delante desviado de la peña tajada está como a quinientos pasos el cerro que llaman de Santa Bárbara, desde donde se puede batir la dicha fortaleza, aunque por aquella parte tiene tan mala arremetida que con dificultad se le podrá entrar. Tiene asimismo otro padrastro de otra montaña hacia la parte del norte – hoy, cerro de San Rafael – como a trescientos pasos de la villa, de donde asimismo le pueden batir y a la parte de la villa que esta en aquella ladera de donde se le podrá entrar con más facilidad. Toda la cerca y muralla (1) de la fortaleza es por la mayor parte de tapiaría, que llaman de hormigón, la cual cerca tiene algunos torreones terraplenados como a veinticinco pasos unos de otros, y hacia la parte del poniente hay una torre (3) que pega a la muralla de mayor altura que las demás, y la puerta (2) de la dicha fortaleza esta hacia la parte del mediodía – hoy, junto al Santuario de Nuestra Señora del Rosario – entre dos torreones, el uno de ellos enhiesto (levantado) y el otro caído hasta el terrapleno. Dentro de la cual fortaleza hay cinco aljibes (4) y en la plaza de la dicha fortaleza hay una loma de peña viva…y dentro de esta primera muralla, que esta referida, hay otra en la dicha fortaleza desviada de la primera como a diez pasos, la cual muralla está con sus torreones que llaman el homenaje (5), y dentro de esta muralla hay una bodega grande debajo tierra, que será del tamaño del patio del dicho homenaje, que le llaman mazmorra. Y esta muralla y torreones que llaman el homenaje, que cerca la dicha mazmorra, es asimismo labrada de hormigón y está entera sin estar arruinado el dicho edificio, y aunque la muralla y primera cerca de la fortaleza está por la mayor parte hundida y muy mal parada, los alcaides que la han tenido a su cargo le han cerrado los portillos con algunas tapias de tierra. Para…recercar dicha fortaleza y no se le pueda entrar si no por la puerta…Y afirman los más antiguos de la dicha villa que no hay renta alguna situada para los edificios y reparos de dicha fortaleza, y que el alcaide no tiene obligación de repararla, y respecto de estar tan arruinada la dicha fortaleza y no haber en ella casa habitable, no ha residido el dicho alcaide en ella de muchos años a esta parte, ni ha tenido teniente que haya vivido en la dicha fortaleza, y conforme al sitio y comarca que la fortaleza de la dicha villa de Hellín tiene, y que fue necesaria la conservación de ella cuando el Reino de Granada era de moros, y que así, para la ocasión que en aquellos tiempos se ofrecieron, como para las que después se podrían ofrecerse, entiende ser fortaleza de importancia…”

En los últimos siglos el espacio de la torre del homenaje fue ocupado por viviendas. En 1928 un conjunto de estas casas fue reemplazado por el depósito de agua (5), hoy en desuso. En la toponimia se ha conservado la memoria de algunas de las partes de la fortaleza como la calle Foso (7), donde se inicia la calle Castillo (8), que se consideraba la entrada a la fortaleza pero, como se ha descrito, la puerta estaba al sur. Los nuevos accesos (9) se crearon en la década de 1990, tras demoler varias viviendas. Durante las mismas obras se creó la plaza (10), desde donde se tienen las mejores vistas del casco antiguo de Hellín

El Conjunto Histórico de Hellín, declarado Bien de Interés Cultural en 2007, ejemplifica la evolución del urbanismo en los últimos mil años. Entorno al Castillo, se conserva desde su fundación islámica una trama laberíntica de calles estrechas, retorcidas y con callejones ciegos. Entre ellas surge el primer templo cristiano dedicado a Nuestra Señora del Rosario, reconstruido en los s XVIII y XIX. Este núcleo comenzó su expansión en el s XVI por plazas como la de la Iglesia de la Asunción y la del Convento de los Franciscanos. Los cerros de San Rafael y San Roque se ocuparon con viviendas sencillas en calles igualmente estrechas que abrazan las ermitas que les dan nombre. Mientras que en las laderas, junto a los huertos, se construyeron casas señoriales, como las viviendas convertidas en el Convento de Santa Clara durante el siglo XVII. Ejemplos del XVIII son la Casa Salazar y la Casa de la Fundación, del XIX es la Casa Falcón, en el barrio de La Portalí, y de principios del XX es el edificio del Museo Comarcal.

El Conjunto Histórico de Hellín tiene su origen en la reubicación, hacia mediados del s IX de nuestra era, de la población musulmana de Tolmo de Minateda, la antigua Iyyuh, en el cerro que posteriormente albergará los restos del castillo. El actual recinto amurallado conserva en su interior diversos restos murarios, entre los que destaca la torre principal, al menos cinco torres más, y diversos restos cuya cronología se remonta al siglo X. Topónimos vigentes como Calle Foso, del Castillo, del Cinto y Portalí, nos recuerdan la existencia de la antigua fortaleza y de la zona urbana islámica. Al final de la Baja Edad Media y el inicio del Renacimiento la ciudad se expande hacia el Sur y hacia Levante, con la construcción de diversos edificios como el Convento de Franciscanos o la Iglesia de Santa María de la Asunción.

Entre los s XVI y XVII se produce una nueva expansión del núcleo histórico caracterizado por una cierta monumentalización que se refleja tanto en los edificios religiosos como por la presencia de numerosas casas solariegas, como la Casa del Conde, la Casa Perier o la Casa Salazar.

Posteriormente cabe mencionar otros monumentos religiosos como la Ermita del Rosario, destacable por las distintas fases estilísticas que presenta, que van desde el siglo XVII en que se inicia su construcción, al siglo XIX y principios del XX que muestran la decoración ecléctica de este periodo. El Conjunto Histórico de Hellín constituye por lo tanto, el ejemplo vivo de la evolución histórica de un núcleo urbano y su adaptación a los condicionantes sociales, económicos y políticos de los sucesivos periodos culturales de su historia.

La ciudad de Hellín se desarrolla desde el inicial enclave militar hispano-musulmán del Cerro de El Castillo, fortaleza hoy desaparecida, que se alzaba en un punto dominante de la llanura situada al Sur. Este asentamiento consistió en una estructura urbana irregular morfológicamente asimilable a las medinas norteafricanas, de trazado adaptado al relieve del cerro; y creció hacia las zonas llanas del Sur, de forma decidida una vez la vía férrea planteó un nodo de atracción de las actividades industriales hacia la Estación de FC. Al N surgen barrios de arrabal (extramuros), que aún hoy no han alcanzado su total integración en la trama urbana.

Hoy el Conjunto Histórico de Hellín y su Entorno Urbanístico fue declarado Bien de Interés Cultural por acuerdo de 3/04/2007 del Consejo de Gobierno de la JCCM.

EL USO RESIDENCIAL.

Los modos de habitar en el municipio han conocido una transformación profunda. Hellín debe gran parte de su importancia a las ya extintas economías del esparto, de la cerámica, del azufre, de la confección; la salida de escena de estos productos ha producido grandes cambios en la economía, hoy más basada en sectores industriales (plásticos) y de servicios por lo que hace a la ciudad, y a una agricultura de regadío en lo que respecta al campo. Estos cambios se han reflejado consecuentemente en la estructura del hábitat: ha aumentado la concentración de población en los núcleos mayores, mientras que los menores han conocido despoblamiento. Los modos de vida y las distintas posibilidades económicas han alumbrado demandas residenciales muy diferentes de la tradicional vivienda campesina.

El municipio posee numerosos núcleos residenciales, cada uno de los cuales tiene un origen diverso. Unos surgen como respuesta a las ya decaídas actividades vinculadas a la minería del azufre. Otros son agrupaciones que los agricultores tradicionales de las vegas han ido poblando espontáneamente, en la cercanía de sus cultivos, mientras que los planes de colonización produjeron asentamientos residenciales diseñados ex novo. Hay, en fin, agrupaciones residenciales que surgen en torno a la casa matriz de una gran propiedad rural. La cabecera municipal dispone, por su mayor tamaño, de una diversidad tipológica característica del medio urbano, incluida una periferia Sur que conoce el fenómeno de la dispersión (ciudad difusa).

El uso residencial se despliega, así, a través de diversas tipologías, adaptadas cada una de ellas a las condiciones en las que surgieron. Estas tipologías, a su vez, mantienen una relación indisoluble con los tejidos y con las morfologías, por lo que puede abordarse una somera descripción de cada una de ellas desde un enfoque conjunto (morfotipológico). Parte de los tejidos están hoy decaídos, pues pertenecen a modos de habitar que ya no se reproducen. Los hay que siguen vigentes y muestran una gran estabilidad a lo largo de los años, porque se adaptan bien a las transformaciones producidas por la mejora general de las condiciones de vida. Otros, en fin, son relativamente nuevos, y responden a la generalización de la operación inmobiliaria profesional, relativamente reciente si se adopta una escala histórica, pero ya dotada de una potente capacidad transformadora. Se puede abordar una descripción sucinta de estas tipologías, acompañada de algún comentario que pretende interpretar la tendencia de cada una de aquéllas en función de las condiciones actuales, y la posición que el POM ha adoptado al respecto.

1876 HELLIN por F. Coello

Casco Histórico.

Se entiende como tal un conjunto habitado que ha permanecido durante siglos activo, y que ha sido el germen de la ciudad actual. Hellín posee un único Casco de esta naturaleza, generado desde el Cerro de El Castillo, en su ciudad cabecera del municipio; pero compuesto por barrios diferentes que responden, en su configuración, a la accidentada orografía de los cerros sobre los que se asienta el Hellín original. El análisis detallado de la tipología y evolución de este Casco Histórico cae fuera del ámbito de este POM, y se encuentra recogido en el expediente para su declaración como Bien de Interés Cultural, no obstante se aporta un breve resumen sobre el mismo 1 :

Formado en su origen sobre 3 cerros, el casco histórico de Hellín presenta en su parte medieval un trazado típico de las ciudades árabes, que poco a poco van ampliándose, con plazuelas y calles estrechas y curvas, así como adarves, con un claro protagonista: el castillo almohade, edificado entre los s XI y XII sobre uno de los cerros, de planta poligonal, y del que aún se conservan parte de las torres cúbicas adosadas a la muralla principal, así como la torre central con un aljibe en su interior.

En torno a éste castillo se levantaron humildes y sencillas viviendas, habitadas en su mayoría por labradores, que forman un trazado urbanístico que ha perdurado, casi inalterado, hasta principios del s XX.

Sólo algunas partes de la iglesia arciprestal y una arquería correspondiente a la iglesia vieja, hoy en una vivienda particular, son los escasos ejemplos del gótico.

El Renacimiento, con la presencia de las órdenes mendicantes y la pujanza de la Iglesia deja su impronta en lugares como la Iglesia de la Asunción y el Convento de los Franciscanos.

Es en el s XVII cuando en Hellín afloran numerosas ermitas ubicadas en las distintas colinas de la ciudad: San Rafael, Nuestra Señora del Rosario, Nuestra Señora de los Remedios, Santa Ana, San Blas, San Benito, San Cristóbal, Santa Barbara y Santísimo Cristo del Calvario. Posteriormente en el siglo XVIII se construyen las de San Antonio, Jesús Nazareno, San Roque y la de la Santa Cruz de la Langosta.

Otros edificios como la casa de Falcón Morote, en la calle Morotes, la Casa Salazar, en la Plaza de Franciscanos, la casa del Conde, o la Casa Perier en la calle del mismo nombre, son ejemplos de las viviendas señoriales del s XVII y XVIII, que se complementan con la visión de los camarines en el trasaltar de las iglesias principales.

Así pues, puede constatarse que el casco histórico de Hellín responde al modelo genético tradicional de los enclaves defensivos hispano-musulmanes. La situación sobreelevada; las callejas estrechas y abrigadas; la inaccesibilidad de este tejido al tráfico motorizado, y el estado de sus pequeñas viviendas de una o dos plantas, construidas con pobreza de materiales y en regular estado de conservación, hermanan los problemas de este Casco con los de los demás cascos históricos españoles que, lentamente, se despueblan, buscando sus moradores unas condiciones de confort y accesibilidad que no pueden ser satisfechas en el interior de la ciudad medieval.

1892 HELLIN (IGN)

Barrios Históricos.

También dentro de la tradición compartida por tantas ciudades españolas, surgen en Hellín barrios extramuros como respuesta de colectivos (confesionales, profesionales, étnicos) que no pudieron, o no quisieron (en épocas pasadas), integrarse en el Casco. Hay 3 en Hellín: El Calvario, El Pino y La Estación, este último de obvio origen ferroviario. Su tipología es deudora de su ubicación, en zonas de escasa accesibilidad: viviendas unifamiliares, con algo de suelo libre que ha permitido ampliaciones sobre antiguos huertos o establos, desarrolladas en dos plantas como máximo, y con una morfología viaria disfuncional (pendientes excesivas, anchuras variables) pero más accesible que la del Casco Histórico, en el que la escasa anchura de las calles y su trazado tortuoso también responden a necesidades defensivas de lo que en su día fue una plaza fuerte; los arrabales (los barrios mencionados lo son) no sufren esa necesidad, por lo que presentan morfologías más esponjadas.

1945 HELLIN

Primer Ensanche.

Los años 60′ conocen, de la mano del Plan de Estabilización, la inmigración a las ciudades; pero también, la sustitución de la industria del esparto o del azufre por otras fuentes económicas gestionadas no ya por importantes propietarios rurales que residen en sus fincas, sino por una incipiente burguesía industrial urbana que no encuentra acomodo a sus aspiraciones en el modesto e incómodo Casco Histórico. Así, éste se desborda, ocupando el suelo llano que existe al Sur, y avanzando hacia la estación de FC.

En una primera etapa, este espacio ya había sido colonizado mediante grandes viviendas unifamiliares pertenecientes a los estratos más solventes de la ciudad, que aspiraban a crear un espacio de representación que pregonase el rango social de sus inquilinos; de ahí que aún subsistan algunas casas importantes y palacetes, a lo largo de la calle Melchor de Macanaz, muchas de ellas en estado de abandono, con ciertas referencias ornamentales características de las viviendas destinadas a las primeras burguesías urbanas. Los escasos edificios protegidos con los que cuenta Hellín pertenecen en su mayor parte a este patrimonio, del que fue responsable en buena medida el arquitecto Justo Millán, que desarrolló un estilo historicista muy estimado por la burguesía de la época.

Pero la nueva centralidad creada por estos desarrollos entra prontamente en conflicto con los profundos cambios económicos que enfrenta el país a partir de mediados del pasado siglo. El momento coincide con la aparición de la operación inmobiliaria profesional: es la transición entre la construcción de la vivienda por parte de su propietario, y la construcción de promociones residenciales para su venta a terceros. El promotor se convierte en el principal agente transformador de la ciudad, en un contexto legal incierto, no reglamentado o, en todo caso, suficientemente laxo como para que la especulación urbanística se despliegue sin freno. Nace el Hellín del bloque en manzana cerrada, con alturas abusivas, que alcanzarán, en algún caso, las siete plantas, y sin respeto por la necesidad de equilibrar viviendas y servicios. La zona es densa y está desequipada, salvo de comercios. Los edificios se construyeron sin garajes. La diversidad tipológica es total: cada cual ha construido según el criterio del máximo aprovechamiento del suelo, sin realizar los necesarios ajustes de una propiedad catastral en mosaico irregular que antes soportaba casas individuales, de morfología parcelaria ineficaz para su transformación en un tejido urbano basado en la vivienda colectiva con ocupación total del suelo. Es difícil identificar una pauta normativa en el origen de esta parte de la ciudad, hoy incómoda por lo densa, que no sea el derivado de obtener las más altas rentabilidades posibles a la inversión.

1956 HELLIN

Segundo Ensanche.

Pasados estos momentos de desconcierto, comienza a asentarse tímidamente en el país el respeto por algunos extremos de la Ley del Suelo, en el momento en que los promotores se dan por fin cuenta de que el establecimiento de un orden mínimo abarata el producto inmobiliario y fomenta la demanda, y que una sociedad que comienza a motorizarse masivamente requiere una ciudad pensada para el vehículo privado; calles rectas, aparcamiento en el domicilio, etc. De esta manera, la introducción de elementos de gestión urbanística, siquiera sea en su expresión rudimentaria, permite trazar un fragmento de la ciudad y obtener suelo para equiparla. El resultado es esta zona de Hellín, vertebrada por la Gran Vía, que presenta ya el aspecto de ensanche convencional de la ciudad española, con sus inconvenientes y sus ventajas: algunas calles con gran densidad y altura (en el entorno de las cinco plantas), y cierta monotonía de la escena urbana; como contrapartida, edificios con aparcamiento privado, acceso a parques y a escuelas cercanas. En todo caso, no toda la zona es uniforme: al Sur de la calle Fortunato Arias se mantiene en el PGOU la vivienda unifamiliar adosada, por lo que podría decirse que lo más distintivo de este segundo ensanche es el propio eje de Gran Vía, posiblemente la calle hoy más prestigiosa de Hellín.

En este Ensanche sí es posible reconocer pautas normativas generales, con independencia de cuál sea la tipología considerada: regulación de alturas, disposición en manzana cerrada, control de alineaciones y vuelos. El comercio ha encontrado buenas condiciones para su instalación, y la zona sigue conociendo una fuerte demanda, si bien se encuentra hoy saturada: se ha construido la mayor parte de lo que se podía construir.

Viviendas Unifamiliares Adosadas.

Esta tipología, tan popular ahora, ha sido poco usada aún por la oferta inmobiliaria (entorno del Hospital, Sur de Constitución y de Fortunato Arias). Ha hecho su aparición, también, en algunas promociones públicas de vivienda social (Sur del barrio de El Calvario, calles Hijar y Cruz de la Langosta). La tendencia de la demanda indica, ya desde hace varios años, un incremento de la apetencia por este tipo de vivienda, del que se ha hecho eco el nuevo POM, una vez agotadas ya las posibilidades de la vivienda multifamiliar en altura, cada vez menos demandada; y la necesidad de introducir tipologías de densidad media en los bordes de transición entre el continuo urbano consolidado y el medio rural circundante.

Vivienda Rural.

En la periferia de la ciudad de Hellín, pero sobre todo en las pedanías del municipio, se desarrolla la vivienda rural tradicional en agrupaciones que dan origen a los núcleos de población. Se trata de una vivienda con patio o corralón, en la que se simultanean las labores domésticas con las actividades complementarias a la agricultura. Espacio de habitar, pero también a veces de transformar, almacenar o producir. La sobriedad de lo construido se compensa con la amplitud del espacio normalmente disponible. La ocupación del o de los edificios rara vez excede de la tercera parte de la propiedad, dando como resultado un tejido esponjado y poco denso, y una morfología viaria que permite el movimiento de la maquinaria agrícola.

La ocupación de la vivienda rural está en regresión. Las familias con hijos en edad escolar se han trasladado a los núcleos más importantes, y la mecanización del campo no exige ya tanta cercanía entre el lugar de residencia y el cultivo. Por eso, las pedanías presentan una escasa dinámica urbana, en algunos casos recuperada por la intensificación del fenómeno de la segunda residencia: antiguos moradores, o sus descendientes, reocupan su casa del campo con fines recreativos.

1980 HELLIN

Grupos Residenciales de Colonización.

Los Planes de Regadío de los años 50′-60′ transformaron el campo de Hellín: se perdió el esparto, pero se irrigó la vega para producción de verduras, frutas y hortalizas. Si Hellín fue un día la capital del esparto, hoy lo es del brécol y otros cultivos hortofrutícolas. Y el Instituto Nacional de Colonización habría de construir, en este municipio, varios poblados para los nuevos colonos. Quedan algunos de estos poblados como referentes clásicos de la mejor arquitectura española del SXX, en la que se supo aunar la sobriedad que exigía el momento con la honestidad constructiva y el refinamiento extremo de arquitectos que supieron dar lo mejor de sí mismos en unos momentos en los que no había materiales modernos de construcción disponibles. La tipología de estos poblados responde a un estudio riguroso de las necesidades de la familia agricultora. Y si las técnicas de cultivo han cambiado, las condiciones de vida en estos poblados son tales que no sólo no han perdido población, sino que se encuentran constreñidos para crecer según la demanda, porque están rodeados de suelo cultivable. La necesidad de crecimiento de estos núcleos deberá ser contemplada con extrema precaución, porque es imposible que se vuelva a producir el milagro: la promoción inmobiliaria particular no produce cosas semejantes, ni siquiera para los muy ricos (Cañada de Agra fue premiado en una Bienal de Sāo Paulo). Los poblados deben ser objeto de protección especial para evitar la desaparición de un patrimonio cultural y un ejemplo vivo de hábitat de calidad para economías modestas que no se ha vuelto a producir nunca más en el país.

Disperso residencial.

Por último, cabe mencionar la intensificación del fenómeno del difuso, sobre todo en el borde Sur de Hellín. Pequeñas fincas aisladas, unas dedicadas a la producción, otras al ocio, van cerrando un tejido que se ha hecho protagonista de enormes extensiones en municipios murcianos próximos (Lorca, Cieza, Mula) y de otras zonas levantinas. El fenómeno es imparable, y no sólo tiene lugar en nuestro país. Se trata de tejidos a medio camino entre lo urbano y lo rural, menos densos que la urbanización residencial menos densa, más densos que lo que requiere el servicio a la agricultura. Asentamientos que comienzan a establecer relaciones económicas entre sí, y que tanto albergan población pendular hacia/desde la ciudad, como otra que no mantiene ese tipo de relaciones con aquélla. Los tejidos difusos carecen de urbanización estándar (alumbrado público, abastecimiento canalizado de agua, saneamiento canalizado) y responden con economía y modestia a los deseos de espacio de poblaciones urbanas que prefieren un entorno rural, pero no un aislamiento completo. El fenómeno adquiere proporciones importantes en la región, en especial en Ciudad Real. La reforma de la LOTAU abre un resquicio a la estabilización de estos tejidos, hasta ahora considerados abusivos, pero que siguen apareciendo sin que parezca posible detenerlos. La monotonía y escaso atractivo de la oferta formal (profesional) de viviendas, el precio ilógico que han alcanzado, y los deseos de reintegrarse con la naturaleza sin abandonar las comodidades que brinda la cercanía a los servicios públicos, han provocado la proliferación del difuso en amplias zonas del Levante español en general; y en Hellín, en particular.

1985 HELLIN

LOS USOS PRODUCTIVOS.

Como ya se comentaba antes, la economía de Hellín se sustentó durante mucho tiempo sobre la recolección e industria del esparto, hasta que los productos confeccionados con esta fibra fueron sustituidos por fabricados sintéticos. También tuvo importancia la minería del azufre, la extracción de caliza, la confección y los productos derivados de la madera y la cerámica. Todas estas actividades alumbraron un polo de actividad industrial junto a la Estación de FC, en épocas en las que el tren era el medio predominante de transporte.

Pero ya hace muchos años que esas actividades económicas no existen o están en regresión. Y, como en la mayoría de los núcleos urbanos europeos, el atractivo que supuso la llegada del tren a la ciudad es hoy un recuerdo, representado por la existencia de un área industrial decaída: una franja que corría paralela a la carretera Albacete-Murcia, la cual, antes de la construcción de la variante, discurría junto a la vía férrea. Franja que presentaba un ensanchamiento frente a la estación, en la que existe aún un importante haz de vías que hace posible las operaciones de carga y descarga.

Toda la banda industrial descrita, que en tiempos se levantaba en las afueras del continuo urbano, ha sido englobada por la ciudad; la decadencia de estos usos ha determinado la renovación de las zonas más cercanas al Casco. No ha sucedido lo mismo con la gran bolsa situada frente a la Estación de FC: a pesar de las disposiciones tomadas por el PGOU para la transformación de este uso, diversos motivos han influido en que no se haya producido la necesaria renovación (tamaño de las unidades de ejecución, zonas aún con actividad) en tanto ha habido oferta de suelo en otras zonas con menor resistencia. Así, hoy Hellín posee esta gran reserva de suelo muy bien situada, pero cuya renovación no se puede encomendar, de momento, a la dinámica normal del mercado.

LOS USOS TERCIARIOS.

No han encontrado estos usos un gran desarrollo por lo que se refiere a la existencia de edificios exclusivamente dedicados a oficinas, bancos o despachos, lo que es acorde con el rango de Hellín como plaza aún poco especializada en este tipo de servicios. No obstante lo cual, el Primer Ensanche cuenta con profusión de locales dedicados al uso terciario, en el entorno de los ejes de El Rabal, Melchor de Macanaz y otros próximos. Las oficinas y despachos profesionales van desplazándose hacia áreas más accesibles al automóvil, tales como la Gran Vía. Pero, como en la mayoría de las ciudades españolas, no se ha dado un desarrollo de ofertas inmobiliarias que tengan estos usos como argumento principal, por lo que el parque residencial sigue compensando esta carencia, en especial por lo que hace a los despachos profesionales, en general anexos a la vivienda del titular.

2000 HELLIN

LOS USOS COMERCIALES.

Los ejes comerciales tradicionales y el Mercado se encuentran al Sur del Casco Histórico (Sol, El Rabal, Benito Toboso, Águila), dando servicio a la población que habita en las áreas más centrales. La configuración del Casco Histórico lo hace especialmente inaccesible, por lo que carece de comercio, que se desarrolla fuera de los barrios sin acceso rodado.

Los comercios más modernos se desplazan hacia el Sur (Gran Vía), sin que en Hellín haya basculado mayoritariamente aún el equipamiento comercial hacia las grandes superficies periurbanas, tendencia general que compite ventajosamente con el comercio de las zonas interiores menos accesibles en sociedades motorizadas: su aún modesta presencia en la vida comercial de la ciudad puede ser considerada como una situación que puede cambiar a medio plazo, conforme los hábitos de compra se vayan homologando con los de las ciudades medias y aumente la oferta; y siempre que la ciudad no haga una apuesta decidida en contra de esta tendencia, si es que ese fuera el sentir general.

Ello no significa que no existan en Hellín medias superficies: se han instalado a lo largo de la salida a Jaén-Isso. El arco Sur de Hellín, en Suelo Rústico, acumula una masa poblacional que encuentra más conveniente realizar sus compras sin tener que entrar en el casco.

LOS USOS INDUSTRIALES

Se encuentra en plena transformación este uso, el cual ha desarrollado tipologías específicas:

La industria exenta y en gran parcela.

La desaparición de las actividades productivas indicadas y de las áreas industriales a su servicio no ha supuesto, en todo caso, el colapso de la economía de Hellín: nuevas firmas y actividades han surgido y siguen demandando suelo apropiado para su instalación. De hecho, lo que se ha producido es una relocalización, por centrifugación del uso industrial fuera del continuo urbano, hacia los puntos bien conectados con la red viaria: hoy por hoy, el camión le tiene ganada la partida al tren, por una combinación de ventajas (flexibilidad, rapidez, acceso puerta a puerta) y de políticas generales destinadas al desmantelamiento de la opción ferroviaria que no hace al caso comentar aquí, por ser sobradamente conocidas.

La centrifugación del uso industrial ha alcanzado las tres grandes vías de acceso a Hellín: la de Jaén, la de Murcia, y sobre todo la de Albacete. Esta tendencia se ha acelerado desde la entrada en servicio de la autovía Albacete-Murcia, que emplaza a Hellín en una situación ventajosa para la instalación de actividades logísticas y de almacenamiento. Por ello, el aglomerado industrial del Norte (SEPES, sus dos ampliaciones en ejecución y sus dos ampliaciones propuestas, el Plan Parcial La Fuente, toda la industria apoyada sobre la carretera a Albacete) representa la consolidación de un nuevo modelo de implantación de usos industriales, desarrollado para responder a las demandas de una industria que requiere otras condiciones: gran parcela, edificación exenta, acceso inmediato a la red estatal de gran capacidad, y espacio suficiente para eventuales crecimientos.

La industria media y escaparate.

Aparte de esta tipología de gran nave industrial exenta, cabe hacer mención al desarrollo observado sobre la carretera a Jaén, en el tramo Hellín-Isso. Aquí se han instalado actividades vinculadas a la carretera que requieren una superficie menor, y condiciones más básicas de servicio: industria escaparate, talleres mecánicos y venta de automóviles, reparación y almacenaje de maquinaria agrícola, venta de muebles, etc. La franja no ha crecido más porque no hay suelo urbano disponible; y el Plan Parcial La Losilla, ya muy alejado de Hellín, es un caso particular no significativo, que no parece que suponga un refuerzo de este esquema, basado por lo común sobre la continuidad de una franja de servicios que se retroalimentan entre sí. Pero la consolidación de esta franja no puede continuar mientras el tramo de carretera parasitado siga ejerciendo una función de comunicación interurbana, porque carece de vías de servicio.

Una vez la carretera pierda su función actual, podría considerarse un refuerzo de la franja descrita, que, a medio plazo, establecería un continuo funcional desde Hellín hasta Isso, lo que no significa una franja edificada continua. Pero ello depende de la construcción de la variante de la carretera CM-412.

La pequeña industria.

Las tipologías industriales descritas hasta aquí son el resultado de inversiones y actividades de media y gran escala; pero cualquier ciudad diversificada dispone de un parque industrial dedicado a la pequeña empresa, en el que se desarrollan tipologías de industria nido y minipolígonos industriales; no parece ser éste el caso de Hellín, al menos en la dimensión que reclamaría su nivel de actividad. ¿Por qué? La riqueza de las ciudades levantinas ha sido aportada, principalmente, por las numerosas actividades económicas de grano más fino, de componente semiartesanal. Hellín no puede ser un caso aparte; por ello, habrá que entender esta carencia analizando los tejidos que se apoyan sobre la antigua carretera Albacete-Murcia, sobre la que se instalaron desde antiguo este tipo de empresas.

Efectivamente: entreveradas con los edificios de viviendas, ocupando los espacios traseros de bloques residenciales, se aprecia una profusión de locales industriales. Esto significa que se ha producido la renovación en salpicado, manteniendo las empresas viables sus instalaciones: la ordenanza de tolerancia industrial ha hecho posible esta situación, que, habiendo suelo industrial preparado, no tiene ya justificación. El resultado es un híbrido tipológico de escasa calidad: las viviendas molestan a las industrias, y viceversa. Es conocida la tendencia española a la mezcla de usos, y los elogios que la multifuncionalidad recibe de quienes aprecian la vitalidad y bajo coste de mantenimiento de nuestras compactas ciudades. Pero esta mezcla tipológica es explosiva, y sólo se mantiene porque no se han desarrollado espacios ad hoc para acoger la pequeña industria, lo que coloca a Hellín en una posición escasamente competitiva en el mercado de las PYMEs, precisamente el que se supone que crea más puestos de trabajo. La mezcla de naves y viviendas es, en efecto, peligrosa: si no se controlan rigurosamente las actividades, la carga térmica puede suponer un riesgo muy alto de incendio o explosión. Y si se controlan para que la carga térmica no supere los niveles tolerables, se asfixia la actividad, con la consecuente pérdida de riqueza. La ciudad se encuentra, pues, en una situación de desventaja, y manteniendo riesgos innecesarios que, por lo demás, influyen en la escasa calidad del espacio urbano a lo largo de la calle Libertad.

Las actividades extractivas.

Esta actividad económica tiene cierto peso en la economía municipal, y produce impactos ambientales muy notables. Se incluye este comentario a las extracciones en un Capítulo dedicado a las descripciones tipomorfológicas, lo que no es, en rigor, apropiado; pero ello podría justificarse porque los artefactos y manipulaciones del territorio propios de estas industrias crean paisaje y crean morfologías. Siendo, como es, muy frágil el medio ambiente municipal, en el que ciertas zonas recuperan con mucha dificultad su revestimiento orgánico una vez manipuladas, cabe observar la existencia de al menos tres grandes áreas extractivas emplazadas en medio periurbano, causando un importante impacto que se traduce en baja calidad del paisaje. Dos de ellas se localizan sobre Suelo Urbanizable, por lo que es previsible que, a medio plazo, sean sustituidas por otros usos; la tercera, sobre el enlace Sur de la variante hacia Murcia, se ubica sobre Suelo Rústico en el entorno del acceso Sureste a Hellín, de gran visibilidad. Está activa aún, y en ella se desarrollan actividades productivas (preparados del hormigón, clasificación de áridos).

Aunque sólo fuera por motivaciones económicas, por poner la cuestión en los términos más desfavorables (o cínicos), hoy se asume ampliamente que la calidad visual del espacio urbano es un incentivo más para optar por uno u otro emplazamiento para vivir o para producir. El peculiar paisaje de las áreas industriales de hace medio siglo ha sido sustituido, allí donde estas cosas se cuidan, por espacios para la producción que son, además de eficaces, gratos a la vista: de hecho, el polígono de SEPES puede conceptuarse como un espacio cuidado y agradable para trabajar. Las ciudades están en competencia entre sí para atraer inversión; por ello, cuidar los aspectos relativos al paisaje urbano no parece ser ya una obsesión de los nostálgicos, sino un elemento para reforzar la atractividad y ser más competitivo, por no entrar aquí en otros enfoques. Por ello, las actividades extractivas tienen el impacto que tienen.

LA ACTIVIDAD INMOBILIARIA

El censo de viviendas de 1981 contabilizó en Hellín 9.618 unidades, de las cuales 6.136 (62,50%) constituían la residencia principal de sus ocupantes, 1.078 tenían la condición de viviendas secundarias, y 2.404 figuraban como viviendas vacías. 10 años después, el censo de viviendas de 1991 contabilizó 11.250 viviendas en Hellín, de las cuales 7.207 (64,06%) constituían la residencia principal de sus ocupantes. Entre 1981 y 1991, por tanto, Hellín ha visto cómo su parque de viviendas aumentaba en 1.632 unidades (163 viviendas por año, un 16,97% más que el nivel de partida), aunque el número de residencias principales y efectivamente ocupadas por población del municipio se ha modificado en una cifra menor: ha aumentado en 1.071 viviendas. Si se tiene en cuenta que la población se ha incrementado en 570 habitantes, fácilmente se puede deducir que han sido por una parte los nuevos habitantes y por otra el “esponjamiento” residencial (al pasar el número de habitantes por vivienda ocupada de 3,78 en 1981 a 3,30 en 1991) los factores explicativos del crecimiento del parque de viviendas.

El censo de viviendas de 2001 (datos definitivos) contabilizó 12.736 viviendas, de las cuales 8.942 (70,21%) constituían la residencia principal de sus ocupantes; 1.733 tenían la condición de viviendas secundarias, mientras que 2.025 figuraban como viviendas vacías.

Entre 1991 y 2001, Hellín ha visto su parque de viviendas aumentar en 1.486 unidades (150 viviendas por año y un 13,2% más que el nivel de 1991), reduciendo el ritmo de crecimiento respecto a los años 80. El número de residencias principales y efectivamente ocupadas por población del municipio se ha modificado sin embargo en una cifra mayor: ha aumentado en 1.735 viviendas (el 24,64% del las viviendas ocupadas en 1991). Si se tiene en cuenta que la población se ha incrementado en 3.799 habitantes, fácilmente se pueden deducir que de nuevo ha sido la combinación los nuevos habitantes y el “esponjamiento” residencial (al pasar el número de habitantes por vivienda ocupada de 3,30 en 1991 a 3,07 en 2001), los factores explicativos del crecimiento del parque de viviendas. Este índice de habitantes por vivienda ocupada ha descendido más rápidamente en Hellín que en la media provincial, donde sigue en un 3,33 habitantes por vivienda ocupada.

La mitad de las viviendas principales municipales en 2001 son posteriores a 1970, lo que supone un parque inmobiliario con mayor antigüedad que la media provincial, donde el porcentaje es del 59%. En consecuencia, y según este último Censo de 2001, el estado del parque inmobiliario, aún siendo bueno en el 91% de las viviendas, ofrece en todas las cifras relativas a edificios mejorables (ruinoso, malo, deficiente) mayores porcentajes en Hellín que en la media provincial.

Hoy, el Catastro contempla poco más de 13.400 Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial, para una población de poco más de 30.000 habitantes.  Las cosas han cambiado en lo cuantitativo, pero en lo esencial sigue igual. El nuevo parque de viviendas, fuera del casco histórico ha hecho una nueva ciudad en Hellín, olvidando el centro.

El PLAN DE ORDENACIÓN MUNICIPAL de HELLIN.

Actualmente, el municipio posee un Plan General de Ordenación Urbana, aprobado definitivamente por la Comisión Provincial de Urbanismo de Albacete con fecha 22.12.1994. Este PGOU sustituyó, desde el momento de su aprobación, al anterior PGOU, que había sido aprobado definitivamente por la Comisión Provincial de Urbanismo, con fecha 27.12.1984. La necesidad de adaptar aquel Plan a la Ley del Suelo 1/92; la escasa instrumentación de la que disponía para la obtención de dotaciones; el somero tratamiento que contenía para la regulación de la vida urbanística de las pedanías; el desbordamiento de las previsiones del Plan en el Sur de la ciudad, y la modificación de las estrategias de implantación industrial que supuso la construcción del polígono de SEPES y la acumulación de la actividad productiva al Norte, fueron las causas por las cuales el Ayuntamiento decidió revisar el planeamiento, a los diez años de haber redactado el PGOU de 1984.

El PGOU de 1994 contiene determinaciones muy detalladas sobre los aspectos que determinan la forma urbana, en especial en el Suelo Urbano, que delimita todos los núcleos de población existentes en el municipio; y un profundo estudio del Suelo Rústico, que incluye una minuciosa regulación del mismo. Si el presente POM culmina su proceso administrativo en 2008, el PGOU habrá ordenado la actividad urbanística durante 14 años, lo que ilustra el compromiso de la autoridad local con el desarrollo de una política urbanística plenamente respaldada por un marco jurídico-urbanístico apropiado a cada periodo.

Pero no es sólo esta regularidad una cuestión formal: en el último decenio, la situación se ha modificado en muchos frentes. En primer lugar, hay que mencionar los copiosos cambios legislativos que se han dado en el último decenio: derogación en 1997 de la Ley 1/92 por sentencia del Tribunal Constitucional; aprobación de la Ley estatal 6/98 sobre Régimen del Suelo y Valoraciones; aprobación de la Ley autonómica 2/98 (LOTAU), y aprobación de la Ley de Modificación de la LOTAU, de su Reglamento de Planeamiento y de la Ley estatal 8/2007 (que deroga la 6/98), ya en pleno periodo de redacción de esta revisión del PGOU. Esta abundancia de textos sucesivos ha modificado grandemente el contexto legal, y obliga a poner al día los instrumentos urbanísticos, que es lo que el Ayuntamiento de Hellín pretende con la presentación de esta revisión.

Ni siquiera durante los años de vigencia del PGOU de 1994 el municipio conoció una situación completamente estable, por lo que hace a las determinaciones de planeamiento. En efecto: el Ayuntamiento redactó varios paquetes de Modificaciones Puntuales del Plan General, unos ya aprobados y otros en fase de tramitación, y preparó documentos refundidos del PGOU original, todo ello para recoger algunos extremos que se consideraron poco adecuados para resolver ciertas situaciones urbanísticas complicadas, o para adecuar el planeamiento a la política urbanística municipal.

El día 14.1.2003 se suscribía Contrato Administrativo entre el Excmo. Sr. Alcalde-Presidente del Ayuntamiento de Hellín y la Compañía Planificadora, SL, la cual había resultado adjudicataria de los trabajos de redacción del Plan de Ordenación Municipal en el concurso público convocado al efecto. Comenzaba así un proceso de revisión del aún vigente Plan General de Ordenación Urbana de 1994, y de adaptación del instrumento urbanístico al y a su Reglamento de Planeamiento, que ha entrado en vigor cuando el Plan se encontraba ya en fase avanzada de redacción.

En el mes de mayo de 2003 se culminó la fase de información urbanística, realizada en base a la documentación facilitada por el Ayuntamiento, y al trabajo de campo que la completaba. Dada la amplitud de la información urbanística precedente, se consideró suficiente la misma para todos los extremos invariables (características del medio físico); así, ese documento se centró en la actualización de todos aquellos datos que habían sido superados por el paso del tiempo, analizando a fondo los cambios habidos en la gestión del PGOU, en las cifras de población y vivienda, y en el estado de las dotaciones e infraestructuras municipales.

Ciertas circunstancias determinaron que no fuera hasta marzo de 2003 cuando el equipo redactor recibiera parte de la información necesaria para realizar los trabajos; en especial, los datos relativos a la situación de abastecimiento de agua y saneamiento, ciertos expedientes, y la ortofoto en color del casco de Hellín, lo que influyó en el ritmo de sistematización y análisis de la información. Ello no impidió completar esa fase del trabajo con suficiente grado de detalle para alimentar las propuestas que luego serían presentadas en el Avance; a medida que se fue recabando más información, se completó la misma para disponer de la que tuviese el mayor detalle que debe alcanzar en el documento de tramitación. Este criterio metodológico pretendía no demorar la toma de decisiones hasta que se dispusiera del conjunto de datos, aunque algunos no fueran relevantes para las fases anteriores de los trabajos. Pues otra manera de proceder, innecesariamente secuencial sin solapes, hubiera retrasado innecesariamente la entrada en la fase propositiva.

El documento de Avance.

El 8.4.2003 se entregó al Ayuntamiento un documento de preavance, que sirvió para ajustar las propuestas que debían aparecer en aquél. Finalmente, el 14.5.2003 se remitió a la Corporación el documento de Avance.

Las elecciones municipales de 2003 coincidieron con el momento en que se entregó el Avance de planeamiento; los resultados electorales determinaron un cambio de equipo de gobierno municipal. Así, el equipo político que se encontraba en la oposición durante todo el periodo en el que se elaboró el Avance, sería el que habría de presentar al público el trabajo, y el que seguiría coordinando la redacción del POM hasta culminar el proceso. El alto sentido de la responsabilidad de los partidos políticos que protagonizaron la alternancia creó las condiciones para que ésta no alterase el proceso iniciado. La mayoría de las decisiones que afectan a este POM han sido tomadas en un clima de consenso permanente.

La exposición del Avance.

Durante el verano de 2003 se celebró, en el Museo Regional de Hellín, una exposición sobre los trabajos del Avance, con material expositivo preparado por el equipo redactor. Permaneció abierta durante dos meses, y fue muy visitada por el público en general, así como por agentes interesados en las cuestiones urbanísticas. Fue muy útil para proporcionar un conocimiento sobre las propuestas, de lo cual se beneficiaron las sugerencias enviadas, que demostraron que el POM, en su fase de Avance, había sido muy bien entendido. Sobre estas sugerencias se ofrece más información en el Anexo 2 a esta Memoria.

El documento de POM para Aprobación Inicial

Concluida la redacción técnica del POM (efectuada teniendo en cuenta las sugerencias surgidas de la exposición del Avance), el 10.5.2006 fue publicado en el DOCLM la apertura de su exposición pública, incluido el Estudio Ambiental, por un periodo de dos meses en el Museo Regional de Hellín. De nuevo se prepararon paneles con los planos del POM para facilitarar su lectura a los ciudadanos, a los que se aportó fotocopias de aquellos documentos del plan que solicitaron. Aquellos que lo requirieron fueron atendidos por miembros del Equipo Redactor. Simultáneamente se colgó la documentación en la página web del Ayuntamiento. Se facilitaron impresos para redactar alegaciones, recogiéndose un total de 223 escritos de alegaciones de particulares. Se recibieron así mismo informes de las diferentes departamentos y organos competentes de las Administraciones.

Con las alegaciones estimadas y las prescripciones de los informes citados, se corrigió el documento de POM expuesto al público, el cual fue remitido a las delegaciones en Albacete de las Consejerías de Ordenación del Territorio y Vivienda, y Medio Ambiente y Desarrollo Rural. Con los informes de ambas se volvió a corregir el documento, remitiéndose el mismo a la DG de Urbanismo a tenor de lo dispuesto en el art. 5 del decreto 35/2008, de 11 de marzo, de la Consejería de Ordenación del Territorio y Vivienda, por el que se regulan los órganos en. materia de ordenación territorial y urbanística de la Junta de Comunidades de Castilla La-Mancha, y en el que se indica que será el consejero en materia territorial y urbanística el que apruebe los POM de poblaciones de más de 20.000 habitantes de derecho.

Finalmente, volvió a corregirse el documento con las observaciones derivadas del informe de la Dirección General de Urbanismo, matizadas en la reunión mantenida entre los responsables políticos y técnicos municipales, el equipo redactor, el Director General de Urbanísmo y la técnico de la DG redactora del informe. El resultado es el actual documento del POM.

La Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (EDUSI) del Área Funcional de Hellín:

La elaboración de la Estrategia para el AF-Hellín se justifica a partir de la identificación de problemas comunes a todo el Área, que una vez identificados se transforman en desafíos para la planificación estratégica urbana común. Estos grandes problemas comunes al AF son:

PROBLEMA 1. ESPACIO TERRITORIAL DISPERSO

El AF de Hellín integra un total de 40 núcleos urbanos de población estructurados en torno a una unidad troncal: la ciudad de Hellín. Esta dispersión de población produce grandes dificultades para mantener y relanzar los diferentes entornos urbanos como motores del desarrollo, debido a la falta de recursos para realizar las inversiones necesarias para una mejora de las comunicaciones o la renovación y mantenimiento de las infraestructuras. Esta situación acaba desembocando en problemas más específicos, como el escaso desarrollo de modalidades de transporte sostenibles, elevados costes económicos de servicios ambientales como la gestión de residuos, el abastecimiento de agua potable en las poblaciones, elevados consumos energéticos de infraestructuras obsoletas, etc. En definitiva, una situación que supone un verdadero cuello de botella para el desarrollo de políticas de sostenibilidad para una correcta gestión de los entornos urbanos y su calidad ambiental.

PROBLEMA 2. PERDIDAS DE POBLACIÓN EN EL TERRITORIO

La evolución de la población en el conjunto del AF se ha estancado en las últimas dos décadas y a día de hoy existen serias dificultades para retener población en el territorio, pues la situación se ha agravado tras la crisis económica de 2007. Los pequeños núcleos de población sufren más la pérdida de población y el envejecimiento, un problema agravado por la dispersión territorial a la que hace referencia el PROBLEMA 1, pero también debido a un menor acceso a dotaciones y servicios públicos. El fuerte envejecimiento de la población incrementa el riesgo de pérdida de población en el futuro, y a su vez, las necesidades de servicios sociales y dotaciones para la atención de la población dependiente. Los flujos migratorios negativos en el conjunto del área funcional, debidos principalmente a la falta de oportunidades laborales, contribuyen también a incrementar el riesgo de despoblación, con el problema añadido de que se pierde potencial laboral y de emprendimiento, pues es gente en edad activa y población joven la que decide emigrar a otros territorios con más oportunidades.

PROBLEMA 3. DESEMPLEO ESTRUCTURAL EN LA ZONA

De forma tradicional, los municipios que conforman el AF de Hellín han sufrido de forma más acusada el problema del desempleo en comparación con otras zonas de la provincia de Albacete. Este fenómeno se ha agravado tras la crisis económica iniciada en 2007, dando lugar a que en 2013 en el AF se Hellín se registrara el dato de paro más alto de su historia con 7.185 personas desempleadas, que han disminuido ligeramente en 6.643 en 2015. El estallido de la burbuja inmobiliaria y la caída del sector de la construcción ha afectado gravemente al tejido empresarial de la comarca, que a pesar de contar con sectores empresariales fuertes, cómo es el caso de la industria agroalimentaria, adolece de una falta de adaptación a los mercados actuales, mucho más globales y competitivos. Todo esto, se traduce en una reducción de las oportunidades laborales así como en la pérdida de calidad de los empleos que persisten, lo que motiva los movimientos migratorios a los que se hacen referencia en el PROBLEMA 2. A esto se le suma que las oportunidades formativas en la zona no son muy diversas y que la actual oferta de servicios dedicados a la promoción del empleo y el emprendimiento no se adecúan a la alta demanda del momento. Entre los colectivos más afectados por los elevados niveles de desempleo en el área funcional se encuentran las mujeres, los jóvenes, y las personas paradas de larga duración.

PROBLEMA 4. INCREMENTO DEL NÚMERO DE PERSONAS EN SITUACIÓN DE EXCLUSIÓN SOCIAL

Las situaciones de desempleo prolongadas a las que se hace referencia en el PROBLEMA 3 están incrementado los problemas de integración social existentes en el AF. A día de hoy los servicios sociales existentes en el territorio son insuficientes para atender las demandas de ayuda por parte de la población, carencias que están siendo cubiertas por ONGs u otras organizaciones ciudadanas. Las principales bolsas de exclusión social se localizan en barrios desfavorecidos como El Calvario, el Rabal y la Ribera, todos localizados en la ciudad de Hellín, y donde reside una alta concentración de población de etnia gitana y de origen marroquí. Esto barrios presentan además un importante déficit de infraestructuras y un entorno urbano muy degradado. Problemas ambos a los que es difícil dar solución teniendo en cuenta las limitaciones existentes para el desarrollo de políticas de sostenibilidad y regeneración urbana enumeradas en el PROBLEMA 1.

Las dificultades que plantean la resolución conjunta de estos retos ameritan para la elaboración de una estrategia integrada y sostenible que incida sobre aspectos claves y sinérgicos para solucionar los problemas de manera conjunta entre todos los municipios del AF de Hellín.

Finalmente el Ministerio ha concedido la “Estrategia de desarrollo urbano sostenible e integrado”, EDUSI, en el Área Funcional de Hellín, como municipio de cabecera, junto a Albatana, Tobarra, Pozohondo, Liétor, Férez y Socovos, después de realizar una serie de modificaciones y mejoras tras la negativa a su aprobación en primera instancia.

Así, la “Estrategia de desarrollo urbano sostenible e integrado” de Hellín junto a los otros seis municipios vecinos, ha sido aprobada por un montante total de 3.095.582€ como estrategia cofinanciada mediante el programa operativo FEDER de crecimiento sostenible.

Y volviendo al Texto Refundido de 2010 del Plan de Ordenación Municipal de Hellín,

“… 2. MODELO TERRITORIAL ADOPTADO

A. CUESTIONES PREVIAS

En este Título se realiza una descripción del conjunto de soluciones que, en el campo del diseño urbanístico, son aportadas por este POM en el ánimo de ajustar las líneas esbozadas en el Título anterior a la realidad física del municipio, que se compone de preexistencias, unas consolidadas desde los tiempos antiguos, otras en pleno proceso de consolidación; otras, en fin, sólo apuntadas cuando no estancadas. Ningún Plan puede, por lo demás, acertar al ciento por ciento con sus propuestas, o de las que recibe en herencia de planes aún anteriores, porque los tiempos cambiantes introducen coordenadas distintas conforme la realidad económica, cultural o política de un país o de una ciudad se transforma a lo largo de los años, en este caso casi una década que ha visto nacer y morir paradigmas que se daban por estables, acelerarse o atenuarse el ritmo de crecimiento económico, o cambiar los equipos de gobierno de un municipio cuya capacidad de influencia sobre las políticas regionales es limitada, mientras que éstas sí tienen una influencia decisiva sobre lo que en el municipio sucede.

A1. ÁMBITO PRIORITARIO DEL POM.

El Plan propone un conjunto de soluciones que aspira a culminar lo que hasta ahora ha sido un proceso algo errático de ocupación de nuevo suelo, a medida que las circunstancias lo requerían, o que ciertas fuerzas del mercado conseguían establecer ritmos apropiados a sus respectivos intereses. El Plan enfoca la actividad urbanística en la ciudad de Hellín y en Isso de manera algo diferente que en las pedanías, no por desconocer la necesidad de que el POM ordene la totalidad del territorio municipal, sino porque la actividad urbanística en las pedanías es reducida, cuando no inexistente. Las pedanías responden a formas de asentarse que eran las apropiadas para modos de producción hoy en regresión o estancados. Así, ya no hay prácticamente actividad minera, o los trabajadores de la actividad extractiva están motorizados, por lo que su lugar de residencia no depende de la cercanía a la mina o cantera. Y los procesos de reordenación parcelaria del campo están concluidos en las zonas de regadío. Los núcleos de Colonización se han estabilizado hace tiempo, y su crecimiento actual está condicionado por la escasez de suelo, pues todo el entorno está cultivado. Algunos crecen, pero en el poco suelo disponible. Su gran calidad ambiental ha sido, por lo demás, un importante motivo para la estabilidad poblacional de estos núcleos; tanto es así que, en alguno de ellos, ya se aprecia una transformación hacia otras formas de vida (segunda residencia, antiguos colonos que viven ahora en Hellín pero que pasan en el núcleo su tiempo libre, ampliación de adosados para venta a familias que no son cultivadoras, etc). Se requieren ampliaciones de cierta entidad en las pedanías más dinámicas (Nava de Campaña, Agramón y Cañada de Agra) y poco relevantes en el resto de los núcleos. El caso de Isso es diferente: muestra un alto nivel de actividad, y puede considerarse como parte integrante de los núcleos municipales que requieren unos procedimientos de gestión más complejos.

El muy extenso territorio municipal ha sido estudiado según lo que determina el nuevo marco legal, que establece la necesidad de redactar un informe ambiental. Ello, en cierta medida, exige un análisis del territorio más preciso en su formulación. Las decisiones a adoptar sobre el suelo rústico afectan sólo en cuestiones de matiz al contenido de la propiedad, porque la ley es muy estricta respecto de lo que pueda proponerse en suelo rústico de protección; no se prevén, por ello, grandes cambios en la mayor parte del municipio.

Más adelante, no obstante, se realizan las correspondientes consideraciones sobre el suelo rústico y su tratamiento en el POM. La protección de esta clase de suelo alcanza, por uno u otro motivo, a la mayor parte del territorio, que posee grandes valores medioambientales, forestales, agrícolas o arqueológicos. Las zonas próximas al núcleo de cabecera, especialmente por el Sur, ya presentan una situación complicada, debida al disperso residencial, que debe ser regulada según lo que dispone el TRLOTAU, para evitar la formación de núcleos de población en suelo rústico.

A2. INFLUENCIA DE LOS MODOS DE GESTIÓN EN EL DISEÑO.

Hubo años en los que (y el PGOU aún vigente no se mantuvo del todo ajeno a esa manera de entender el Urbanismo, como era norma) la gestión urbanística acomodaticia se constituyó en el principal referente de diseño, y en los que esa gestión primó de tal manera sobre la forma urbana que la posibilidad de ofrecer lecturas holísticas del plano de la ciudad se consideraba una extravagancia contraria a las leyes de un mercado económico en expansión, carente de límites o de estrategias estables que condujeran a buen puerto la forma urbana. Ese estilo de crecimiento liberal, para el que el planeamiento flexible y desregulado era (y sigue siendo) la única plataforma sobre la que se podía sustentar una economía despreocupada por los costes medioambientales, parece haber tocado techo en ciudades de extensión reducida, como lo es ésta, en las que se vislumbra la necesidad de establecer los límites urbanos, como cuando en la época de las villas amuralladas la cuestión de los límites era la que daba la medida de la sostenibilidad urbana (aquello que, en definitiva, podía ser defendido militarmente era sostenible, según criterios de la época). Y la cuestión no es tanto si esos límites deben ser muy restringidos o deben ser muy generosos; la cuestión es si una ciudad es un ser en perpetuo estado de expansión, o si, con excepciones, debe pensarse para una determinada ocupación de suelo y disponer de una forma urbana reconocible.

Esa es ahora una cuestión esencial que, por muchos motivos, está implícita en la descripción de la propuesta, sin que pueda afirmarse que hay una única respuesta a esa cuestión, válida para la mayoría de las ciudades, o incluso para la mayoría de las del mismo rango. Aunque no siempre los símiles biológicos pueden aplicarse con éxito, puede aportarse éste: los tejidos se expanden mediante la multiplicación celular, no mediante el crecimiento del tamaño de sus células; cuando eso sucede, nos hallamos ante un tejido patógeno. Dicho de otra forma: a partir de un cierto tamaño, se crece por división, no por cambio de escala. Y cuando no se cumple esta regla, hay una ciudad enferma. Claro que hay excepciones a esta afirmación; pero no parece que Hellín se encuentre en una situación excepcional, a este respecto. Es una ciudad, digamos, normal.

Pero si se acepta que hemos llegado al momento en que la cuestión de los límites debe ser planteada, habrá que aceptar que no queda mucho margen para el error, porque se agota el espacio de maniobra sobre suelo de nueva ocupación, en el que corregir, en sucesivas fugas hacia adelante, los errores históricos que nos han legado cargas muy pesadas, aún imposibles de afrontar con todas sus consecuencias. Así ha sido hasta ahora en Hellín: los planeamientos anteriores plantearon un modelo de ciudad que trataba de corregir, sobre nuevo suelo, los desaciertos perpetrados en pleno periodo de expansión especulativa y descontrolada de la vivienda. Otro tanto quisiera hacer este Plan ahora, por lo que atañe al tejido residencial periurbano que no ha dejado de complicar las cosas a lo largo de los años, bloqueando opciones de futuro gracias a que el paradigma de la tolerancia y el libre mercado llegaron a ser considerados el no va más de lo moderno, para pesadilla de quien tiene que venir por detrás recogiendo los platos rotos de la fiesta.

Es una secuencia lógica: si no queda margen para el error, habrá que sopesar muy bien todas las decisiones, de entre las que una forma urbana correcta no es la más intrascendente. Ahora se presenta en Hellín la oportunidad de controlar su borde urbano de crecimiento.

Así las cosas, un diseño cuidadoso se hace necesario, porque se ha agotado el crédito para corregir errores. Al hablar de errores no se está hablando de formas urbanas que responden a un determinado paradigma histórico, y que van siendo superadas por nuevas realidades; se está hablando de no-formas, de la expansión sin planeamiento y de las secuelas que esa manera de expandirse deja sobre el territorio. Una determinada línea de lectura crítica de la ciudad contempla ésta como un mecanismo de aceleración de los procesos de producción y consumo, definición que, en lo esencial, parece concordar con toda ciudad no argumentada en torno a un hecho extraeconómico (ciudades santas, capitales administrativas de nueva creación, villas surgidas en torno a actividades culturales concretas). Pues si se desea que ese mecanismo de aceleración funcione, del cual depende la propia existencia de la ciudad, habrá que invertir ciertos procesos, porque tal parece que el proceso de crecimiento hellinero ha tenido etapas en las que se ha hecho todo lo posible por gripar el mecanismo, entre otros motivos porque no puede funcionar un proceso acelerado de consumo si no existe calidad de vida, y la calidad del medio ambiente urbano es responsable principal de aquélla.

Si algo debiera desprenderse de esta reflexión, sería que este Plan no puede insistir en la línea del planeamiento flexible. Debe retornar a la disciplina, y reducir la banda del espectro hasta frecuencias más bajas, porque es la última oportunidad. Hay, pues, mucho que formalizar en este POM.

B. PROPUESTAS SOBRE EL TERRITORIO: LÍMITES AL DESARROLLO

Las reflexiones anteriores deberían servir para fijar el contexto en que se entienda la exposición del plano de la ciudad de Hellín, que debe comenzar con una constatación de la realidad física: el espacio susceptible de recibir nuevos crecimientos está bastante acotado por los accidentes naturales, excepto por el Sur y el Este, a costa de invadir suelo agrícola muy valioso; y por el Norte, ya dedicado al asentamiento industrial. El Noreste y el Este están prácticamente bloqueados por la orografía (altos del Calvario, sierra del Pino).

Ha habido factores adicionales que han tenido importancia en el proceso de establecimiento de la necesidad de abordar la problemática de los límites de la ciudad; uno de ellos ha sido la existencia de un marco jurídico que, a lo largo de estos últimos años, tiende paulatinamente a facilitar las operaciones urbanísticas sobre todo aquel suelo que no disfrute de una protección muy justificada, por motivos paisajísticos, arqueológicos, productivos, geológicos… pero ahondando cada vez más en la desregulación del suelo rústico no protegido, que adquiere el status de urbanizable. Sobre la mayor o menor bondad de este marco no cabe opinar aquí, porque para el Plan es una referencia obligatoria que debe, pues, respetar. Lo que sí cabe hacer es extraer las consecuencias de este cambio de doctrina, que viene a plantear la posibilidad de que allí donde el Ayuntamiento no regule con precisión las actuaciones, y salvo que medie una protección específica y justificada, un operador urbanístico está facultado por ley para obrar, siempre que respete sus deberes urbanísticos para con el municipio. Por eso, si el Ayuntamiento no contempla la opción más expansiva posible, corre el peligro de perder el control sobre los límites urbanos, y eso tiene graves consecuencias en materia de construcción ordenada y racional de las infraestructuras y dotaciones.

Así las cosas, la vieja polémica disciplinar entre planes expansionistas y planes conservacionistas del medio físico, o contenidos, va dejando poco a poco de tener sentido en el contexto de un paradigma de libre mercado en el que el suelo tiene consideración de mercancía 3 ; por ello, no cabe alimentar esa polémica etiquetando un determinado plan según sea más o menos consumidor de territorio, porque la cuestión no parece ser ya cuánto territorio consume para usos urbanos, sino con qué medios cuenta para que ese consumo responda a una posibilidad real de controlar la forma urbana, haciendo así ésta más eficaz, más armoniosa y más sencilla de construir y sostener.

Esa manera de concebir un plano para Hellín entraría en colisión directa con la realidad si ciertas bolsas de suelo rústico no protegido escapasen al control formal del POM. La legislación, tal y como está ahora concebida, hace superfluo el ejercicio de calcular las necesidades de suelo hacia un escenario preestablecido a base de proyecciones de población y empleo, que es la costumbre, y que de todas maneras se sigue haciendo, un poco por inercia, otro poco porque permite verificar cuál es la holgura con la que se va a encontrar el mercado de suelo, el cual, según piensan los defensores de esta situación legal, podrá por fin desarrollarse en términos de libre competencia, lo que abaratará los productos inmobiliarios. La realidad no parece confirmar esta fe en el libre mercado, y de hecho el precio de la vivienda y del suelo siguen subiendo como siempre, pero las cosas son como son, por lo que no hay alternativas legales a la necesidad de ordenar ahora tanto suelo como sea susceptible de ser puesto en el mercado, para evitar una diáspora incontrolada de la actividad inmobiliaria hacia suelo no ordenado. La cultura de poco suelo, con compromisos temporales y penalizaciones en caso de incumplimiento de sus obligaciones (ley del Suelo del 91), ha sido sustituida por otra de mucho suelo, pocos compromisos temporales y ausencia de penalizaciones. Lo primero no funcionó como debiera. Lo segundo, que es la situación actual, tampoco. Ello podría ser indicio de que la ley no ofrece respuestas porque la pregunta puede que no fuera correctamente formulada

C. DIRECTRICES RESULTANTES DEL MODELO DE EVOLUCIÓN URBANA Y DE OCUPACIÓN DEL TERRITORIO

Las consideraciones anteriores permiten ahora realizar una descripción, esquemática y a grandes rasgos, de los elementos propuestos con el fin de completar una forma urbana cerrada para la ciudad de Hellín, siendo los siguientes puntos los encargados de exponer las características de los aspectos sectoriales de esa forma.

Enunciar un modelo urbano cerrado requiere ya, por lo expuesto en los puntos que anteceden a éste, menos explicación; pero sí alguna matización. Cerrado se utiliza en el sentido de que se ha diseñado la forma urbana a agotamiento, lo que permite presentarla y analizarla con arreglo a su propia lógica interna. Pero eso no significa que la forma sea intangible, porque tardará décadas en consolidarse, y en ese tiempo aparecerán nuevos factores que influirán sobre lo ahora dibujado. No obstante hay piezas muy fuertes sobre el territorio (la vía férrea, las carreteras, la autovía, los grandes ejes urbanos y los grandes parques) sobre las que hay que establecer un consenso a largo plazo, porque su diseño no se puede cambiar según el parecer de unos o de otros una vez se ha establecido y aceptado. Esas piezas son las que definen la forma urbana (por lo común, son los sistemas generales de comunicaciones y de espacios libres).

El resto de los elementos tiene otro tratamiento, y el dibujo puede ser más o menos indicativo de una presentación de partida. Pero es el debate y la participación (y para eso estuvo el Avance de planeamiento) los que permitieron ganar respaldo a unas piezas, y quitárselo a otras. Finalmente, el documento de planeamiento incorpora ya cada pieza con un nivel de vinculación al diseño o al uso ahora propuesto que es el exigido por la ley para la ordenación detallada; el tiempo se encargará de ratificar lo adecuado o lo inadecuado de las propuestas de planeamiento. El TRLOTAU prevé esta situación, y permite modificar la ordenación detallada del suelo urbanizable mediante la redacción de un Plan Parcial, lo que conjura las eventuales rigideces que pudieran darse con el paso del tiempo. Con esas advertencias, puede seguir hablándose de un modelo cerrado.

Al límite, el propio concepto de modelo cerrado es retórico. No hay modelo urbano más cerrado que el de la ciudad medieval, con su recinto amurallado que establece un límite físico infranqueable. Y, sin embargo, esas ciudades medievales son hoy piezas centrales de las ciudades actuales, sus cascos históricos, por lo que el concepto de “ciudad cerrada” hay que manejarlo con flexibilidad. La propuesta será cerrada, pero tendrá puertas abiertas, esto es: su crecimiento, más allá del horizonte del POM, podría producirse con la ocupación de nuevo suelo, pero ello no alteraría demasiado el cuerpo urbano existente, que habría adquirido un grado de maduración suficiente. En todo caso, y aunque no puede aspirarse a controlar un futuro que se sitúe más allá de los pocos años para los que se hacen previsiones de planeamiento, desde el enfoque actual sería interesante evitar un crecimiento ulterior de Hellín en mancha de aceite. Por poner un ejemplo: si llega el día en que Hellín colmata el esquema propuesto, interesará más plantear nuevos crecimientos en Isso, evitando que se fundan los tejidos urbanos de ambos núcleos, pero reforzando las capacidades de los sistemas de comunicación de aquéllos. Esta es, en todo caso, una opción a debatir, y para ello es para lo que el Avance abrió una ventana al debate, el cual no se agotó: estas cuestiones relativas a la estrategia a largo plazo, o a las predicciones hacia un futuro muy lejano, no forman hoy parte de las preocupaciones de los actores urbanos…”

Acometer el nuevo POM de Hellín en 2003 y acabarlo en 2010, en plena crisis, no ha sido un “éxito”, pero innegable es la calidad y rigor de muchos de los planteamientos urbanísticos. Por supuesto, que, como todos, erraron el pronóstico de crecimiento, las proyecciones, las hipótesis, las “necesidades” del Plan y todo, al final, “salió grande”.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

TOTANA

TOTANA Población (INE)

TOTANA. Pirámide de Población

TOTANA. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

TOTANA PARO

TOTANA DEUDA


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Totana es una ciudad y municipio de 288,93 km2, perteneciente a la Región de Murcia, situado en la comarca del Bajo Guadalentín, en la parte S de la región a una altitud de 255 msnm y limita al N con el municipio de Mula, al E con el de Alhama de Murcia, al S con los de Mazarrón y Lorca; y al O con los de Aledo y Lorca.

Desde la antigüedad, se han distinguido en Totana 2 grandes barrios: Triana, ubicado desde la Rambla de la Santa hacia Murcia y Sevilla, ubicado desde la Rambla de la Santa hacia Lorca, aunque tras los ensanches que sufrió la ciudad desde la década de los 70 hasta la actualidad han ido apareciendo nuevas asociaciones de vecinos a modo de barrios. Así, también distinguimos barrios como la Era Alta, Barrio de San José, barrio San Francisco, barrio San Roque, barrio de El Parral, barrio de Tirol-Camilleri, barrio de La Ramblica, y los barrios de Las Peras, Olímpico, Estación y Triptolemos, que poseen una asociación de vecinos común. El barrio de La Báscula, situado entre los barrios de Olímpico y Estación, se encuentra recientemente urbanizado.

Dentro del municipio se encuentran 8 pedanías: Paretón, Raiguero, Lebor, Viñas, Huerta, Ñorica, Sierra y Mortí. Las cuales están a su vez integradas por una o más entidades de población, según el nomenclátor de población publicado por el INE en 2010 el municipio se divide en 20 entidades de población incluyendo su capital: Las Viñas, La Huerta, La Sierra, La Charca, Morti Alto, Morti Bajo, Los Cantareros, Los López, Las Lomas, Las Ventas, Paretón, Lebor Alto, Lebor Bajo, La Barranquilla, Las Quebradas, La Costera, La Ñorica, Raiguero Alto y Raiguero Bajo.

mapa_municipio

Los dos núcleos de población principales se encuentran situados a ambos lados del río Guadalentín. Totana se ubica en el corredor hacia Murcia, mientras que El Paretón en el que se dirige a Cartagena.

El resto del municipio se caracteriza por la existencia de pedanías con población muy dispar, entre los casi 1.000 habitantes de Mortí, y los apenas 7 de las Viñas. Siguiendo la misma pauta, las más pobladas son aquellas más cercanas a los núcleos principales y por tanto al valle del río Guadalentín, mientras que las menos pobladas son aquellas próximas a las sierras.

La topografía del conjunto de la comarca es sensiblemente llana y salvo en pequeñas superficies no es factor limitativo de la transformación en regadío.

Existen numerosos regadíos en toda la Comarca, casi todos con aguas subterráneas de elevada concentración salina, con una dotación de 39.5 Hm3, para toda la Comarca, de los cuales 13.5 Hm3. son aguas superficiales reguladas por los embalses de Puentes y Valdeinfierno, así como residuales y manantiales. El resto, o sea, 26 Hm3. son subterráneas profundas, particulares o públicas a los riegos cerealistas de la Comarca, de aquellas aguas que el Embalse del Cenajo regulase, y que hoy son reguladas a través de los canales del postrasvase. La red hidrográfica del Término de Totana está constituida por una arteria principal, el Río Guadalentín, y una serie de ramblas que directa ó indirectamente afluyen a él.

El Río Guadalentín debe considerarse en todo su curso como una rambla más, ya que su caudal está sometido a la irregularidad de las precipitaciones, al quedar las aguas vivas que circulan por su cabecera detenidas en los Embalses de Valdeinfierno y Puentes, en el Término de Lorca. Las ramblas una vez que entran en la Depresión Prelitoral su cauce natural desaparece quedando subdividido en multitud de bifurcaciones a causa del abancalamiento.

Los diferentes yacimientos y vestigios arqueológicos, entre los que se puede destacar la Cueva de la Moneda (paleolítico medio), los Blanquizares (Eneolítico, hasta 1900 aC), la Bastida (cultura argárica, 1900-1350 aC), las Cabezuelas (Bronce final-Edad del Hierro), etc, ponen de manifiesto que desde la antigüedad ha habido en Totana asentamientos humanos importantes.

Durante la etapa de dominación romana, Totana era una población originada por un asentamiento militar, con una fértil vega, punto de encuentro de varias calzadas, como demuestran los hallazgos de termas, casas, fortificaciones, etc. No está suficientemente demostrado que haya una relación entre Totana y la denominada Deitania urbs, aunque la similitud fonética popularmente ha hecho suponerlo.

Su decadencia debió de corresponder con la propia del imperio, perdiendo importancia con el paso del tiempo, hasta que, durante la época de dominación árabe, aparece en este lugar la denominación Tawtana, que algunos historiadores identifican con el actual nombre de la población. Las incursiones de las diversas etnias musulmanas que ascendían por el valle del Guadalentín hacia Levante y Castilla, determinaron la primacía del castillo de Aledo, como enclave defensivo, que aglutinó a la población, al estar localizada en las estribaciones de los relieves montañosos de la Sierra Espuña, constituyendo un lugar menos accesible. En el año 1086 se produjo, de forma temporal durante varios años la ocupación de dicho castillo por García Jiménez.

En el año 1257, tras conquistar estos lugares para la corona de Castilla, Alfonso X crea la Encomienda de Aledo, compuesta por la villa de Aledo y el lugar de Totana, entregando ambos al maestre de la Orden de caballería de Santiago Pelayo Pérez Correa, con la orden de defender su territorio.

Desde esta última fecha hasta la segunda mitad del s XVI, la vida de Totana se limitará a su papel de arrabal y casa de sementera, pero la desaparición del peligro que suponían las incursiones musulmanas, hace que la población vuelve paulatinamente al llano. Así, los vecinos de Aledo comienzan un éxodo incontenible hacia Totana, que en 1550 sustituirá a Aledo como lugar de residencia del concejo. Comienza así la construcción de una nueva villa en torno a un eje, la rambla de la Santa, que la dividirá en dos barrios: Sevilla y Triana, denominados así por la influencia que tenían las emigraciones estacionales a la capital andaluza para trabajar en la recolección de la sosa y la barrilla.

En el año 1713, en agradecimiento al apoyo prestado en la guerra de sucesión, Felipe V le concede la vara de Alcalde Mayor y Juez de Letras, y algunas obras públicas de especial de importancia: el pantano de Lébor y la presa del Paretón. En 1795, después de más de 2 siglos no exentos de tensiones, desde que se invirtiera la importancia de ambas, la villa de Aledo se segrega de Totana.

El s XIX corresponde a una época de crisis, en consonancia con la inestabilidad de la nación, acrecentada por las malas cosechas. Esta tendencia parece terminar con el siglo, ya que gran parte de las edificaciones de interés, tanto en el casco urbano como en los Huertos, provienen de esta época. En 1885 se terminan las obras del ferrocarril de Alcantarilla a Lorca, con estación en Totana.

A partir de 1918, Totana contó con el título de ciudad, concedido por el rey Alfonso XIII.

Como consecuencia de este aumento poblacional, la densidad de la población ha sufrido como es lógico un incremento paralelo, situándose en el año 2005 en 96 hab./km2 , habiendo pasado en tan sólo cuatro años de 82 hab./Km2 en el año 2001, al actual nivel.

La razón fundamental de este cambio se debe a la llegada de inmigrantes extranjeros en busca de empleo, principalmente de nacionalidad ecuatoriana, fenómeno que viene produciéndose a lo largo de la década anterior y especialmente a partir del año 1996.

Como se ha señalado anteriormente, tras la reducción demográfica en la guerra civil, comienza un periodo en la década de los 40′, que durará aproximadamente 20 años, en el que la población se mantiene constante con pequeñas fluctuaciones en torno a los 15.000 hab./Km2 . Es en la segunda mitad de la década de los 60′, cuando se produce un continuo crecimiento de la población de Totana, que se mantiene más o menos estable hasta el final de la década de los 90′, fecha en la que comienza a notarse un mayor crecimiento que continua ascendente hasta la fechó, con una tasa anual de crecimiento que se ha disparado en los últimos años.

Desde la cultura argárica hasta el s XXI han sido muchos los pueblos y culturas, que han transitado por esta tierra. Totana es una ciudad abierta y dinámica que destaca por la agricultura, los servicios y la artesanía alfarera. Muestra de su Historia es el rico patrimonio cultural, que adorna las calles de la ciudad y de sus pedanías. Su patrimonio natural cuenta con el principal pulmón forestal de la Región de Murcia: el Parque Regional de Sierra Espuña.

Los orígenes de Totana se remontan a la Prehistoria. La presencia humana en la zona se remonta al Paleolítico Medio, al que corresponde la industria lítica del Cejo del Pantano. Del Paleolítico Superior se han hallado restos líticos en el yacimiento, así como en Los Mortolitos, la Cueva de Hernández-Ros y la Cueva de la Tazona.

Eneolítico: el área de Totana cobra importancia

Será a partir del III milenio aC, en el Eneolítico, cuando el área de Totana, junto a la comarca del Guadalentín y todo el Sureste peninsular cobre importancia. Destaca el poblado del Campico de Lébor, cerro amesetado situado en la margen derecha de la Rambla de Lébor, que lo rodea sirviéndole de defensa natural. Al SO de esta elevación se halla el Cerro de los Blanquizares, lugar de enterramiento de los habitantes del cercano Lébor.

En la década de 1930, Juan Cuadrado Ruiz excavó una serie de tumbas en Los Blanquizares. Constató que el rito funerario era la inhumación colectiva, del mundo eneolítico. En estas tumbas se hallaron ajuares con todo tipo de materiales, destacando el hacha con enmangue de madera. Fue hallada por Juan Cuadrado y se conserva en el Museo Arqueológico de Almería. En la zona ocupada por Totana, la ocupación humana se atestigua desde inicios del III milenio aC hasta el 1900 aC. De este período son los restos hallados en el Cabezo de Santa Lucía, lugar que hoy ocupa el Centro Sociocultural ‘La Cárcel’

Edad del Bronce: la Bastida y el inicio del estudio de la cultura argárica

En el yacimiento arqueológico del Cerro de La Bastida se comenzó a estudiar la cultura argárica en España. Se trata de un cerro en forma de cono de 535 m de altitud. Se halla encajado entre la Rambla de Lébor y el Barranco Salado (afluente de aquélla). La cronología del yacimiento arranca en torno al año 1675 aC (Argar Antiguo). Su auge se daría hacia el 1580 aC y la decadencia en torno al 1100 aC (Edad del Bronce Tardío). Solamente el lado N de la elevación es accesible y, quizá, estaba defendido por una muralla. Es posible que el cerro estuviese poblado a través de terrazas escalonadas. Se trata de un yacimiento excepcional para la evolución de la arqueología prehistórica en España. En primer lugar, por sus dimensiones: 40.000 m2, de los que apenas se han estudiado 3.500 (una décima parte). Además, se calcula que La Bastida llegó a contar con 600 habitantes.

El inicio del estudio de la excavación corrió a cargo del ingeniero Rogelio de Inchaurrandieta, en 1869. A partir de los materiales encontrados se puede afirmar que el poblado se hallaba organizado en torno a la agricultura cerealística (trigo y cebada), aunque también se ha documentado la actividad textil y metalúrgica. La forma de enterramiento era la inhumación individual. Se hallaron 2 tipos de tumba, en cista y en urna (más comunes). Las cistas estaban formadas por 4 grandes lajas o losas de piedra. Las urnas eran tinajas cerámicas tapadas con una losa pétrea. En ambos casos el cadáver se introducía encogido sobre las rodillas. Le acompañaba un rico ajuar funerario: objetos domésticos (vasos con ofrendas alimenticias), suntuarios (anillos, colgantes de piedra, hueso, concha, bronce y plata) y en el caso de los varones, armas (puñales, espadas…).

Edad del Hierro. El mundo ibérico

El poblado de Las Cabezuelas, con ocupación humana desde la Edad del Bronce, adquirió su esplendor con los íberos (segunda mitad del primer milenio a.C.). Se trata de un pequeño cerro rodeado por la Rambla de La Santa y el Barranco Villar, muy cerca del núcleo urbano de Totana. Este altozano no se hallaba fortificado y sus habitantes se autoabastecían a partir de la actividad agropecuaria. También trabajaron en la alfarería, legando unas importantes piezas cerámicas (siglos VI-I aC): ánforas, ‘kálathos’, platos y vasijas. Los habitantes del poblado íbero de Las Cabezuelas comenzaron, en el tránsito del siglo II al I aC (decadencia del lugar), a descender a la zona próxima que, hoy en día, estaría ocupada por Totana. El mejor testimonio de ese desplazamiento poblacional son los materiales íbero-romanos de época tardorrepublicana e imperial.

Presencia romana

Desde principios del s I aC Totana recibió el influjo de la romanización. Aunque la mayor prosperidad la alcanzaría en época tardorrepublicana, muy en relación con el desarrollo de los núcleos próximos. Las villas romanas del área de Totana se dedicaron a la explotación agrícola de la tierra, concretamente el regadío. Para ello aprovecharon las aguas del río Guadalentín, conducidas por acueductos como el de Espuña.

El actual núcleo urbano de Totana

La investigación arqueológica se ha centrado poco en la Totana romana. El asentamiento del actual núcleo urbano se ha identificado como una ‘mansio‘, una estación de postas de la Vía Augusta que recorría el Valle del Guadalentín, uniendo Carthago Nova (Cartagena) con Cástulo (Linares).

El testimonio más importante de la huella de la civilización romana en Totana es un miliario hallado por los frailes franciscanos al realizar la cimentación del convento de San Buenaventura (s XVII). Aunque desapareció, se sabe que presentaba una inscripción relativa al emperador Augusto, que reparó la vía en en los años 8-7 aC. También se descubrió un fragmento de calzada romana, de grandes losas colocadas sobre una capa de tierra y arena apisonada. Otros restos importantes los ha proporcionado la epigrafía. Destacan las lápidas funerarias de Fabato (siglo I dC) y de Mystico (s II-III dC).

Apenas hay testimonios relativos a Totana entre los siglos IV al X dC. Lo único claro es que los modos de vida presentan una continuidad con el mundo romano, y la economía era rural. Ello permite afirmar que la llegada del Islam a la Península Ibérica en el año 711 no produjo una ruptura profunda, sino que los cambios fueron paulatinos, especialmente en pequeñas poblaciones rurales como Totana.

Totana y la cora de Tudmir

El arqueólogo García Antón ha querido situar en Totana la ciudad de Balantala de la cora de Tudmir, citada por el cronista musulmán al-Udri en el siglo XI. Balantala fue una de las siete ciudades (junto a Orihuela, Lorca, Mula, Alicante, Elche y Ello) incluidas en el pacto entre Abd-al-Aziz, caudillo árabe,  y Teodomiro (713), gobernador visigodo del Sureste peninsular. Los criterios de esa hipótesis son geográficos, arqueológicos (los restos romanos de Totana) y toponímicos (de Balantala podría derivar el nombre musulmán de Tawtana).

En el año 779 las tropas del emir Abderramán I tomaron Totana, de nuevo según el cronista musulmán al-Udri. Estas tierras fueron repartidas entre las gentes del emir para aprovechar su riqueza agrícola, mientras ellos fijaron su residencia en la fortaleza de Aledo. Cabe destacar las tres vasijas de Las Cabezuelas (s XI-XII) expuestas en el Museo Arqueológico de Lorca. Junto a ello algunos lugares tienen nombres llamativos, es el caso del topónimo Tawtana (Totana).

Es innegable que existe poca información sobre la Totana islámica. Los musulmanes fomentaron la agricultura en el Guadalentín y al abrigo de Sierra Espuña, partiendo de la buena situación geográfica. De este modo se desarrolló el regadío, tanto del cereal como de productos hortícolas. Además, se construyeron obras hidráulicas y de canalización, como atestiguan los hallazgos del Raiguero.

Musulmanes y cristianos

En 1243 se firma el Tratado de Alcaraz, que da lugar a la Reconquista del reino de Murcia por el infante don Alfonso (futuro Alfonso X ‘el Sabio’). Éste nombra como adelantado a su hermano Manuel. El futuro Rey cedió a los santiaguistas la villa de Aledo y su arrabal de Totana. Corría el año 1257. A partir de entonces serán los caballeros de la Orden de Santiago quienes nombren los cargos concejiles (alcaldes ordinarios y regidores), así como a la autoridad eclesiástica.

La inexistencia de defensas naturales o artificiales hacía de Totana un lugar peligroso para vivir, dadas las frecuentes incursiones musulmanas. La localidad fue durante los s XIV y XV un lugar prácticamente despoblado y dedicado a la venta de mercancías. La Orden de Santiago situó un mesón, que servía de aduana para controlar el paso de mercancías y ganado. Los Reyes Católicos, administradores de la Orden de Santiago, confirmaron los privilegios de la villa de Aledo y su todavía arrabal Totana, quedando los pobladores de ambos lugares exentos de pagar toda clase de tributos.

La configuración de Totana como villa no se dio hasta el final de la Reconquista. Ello tuvo que ver con el fin de la inseguridad, que conllevaba la cercana frontera con el reino nazarí de Granada. A partir de 1492, la población de Aledo comenzó a salir del recinto amurallado y  descendió al llano, al arrabal de Totana, situado a una legua de distancia. Desde finales del siglo XV la seguridad del bastión fortificado de Sierra Espuña dejó de primar, en beneficio de la fertilidad de las tierras más cercanas al Guadalentín.

Expansión de la villa. Una nueva población del Quinientos

Con el correr de los años Totana crecía, en tanto Aledo experimentaba el fenómeno contrario. Para detener ese trasvase poblacional de la villa matriz al arrabal, en 1517 las autoridades de Aledo prohibieron la construcción de casas en Totana, a excepción de las destinadas a las labores del campo. La orden fue desoída, hasta el punto de que también los alcaldes, regidores, personas pudientes y el párroco se trasladaron a Totana en los años siguientes.

En definitiva, ya a inicios del XVI Totana tenía más población que Aledo. Ello hace que durante dicha centuria se cree una ciudad ex novo, algo que en la Región de Murcia sólo sucedió también en Alguazas. En 1550 se acordó que las reuniones del Concejo se celebrasen en Totana, y se nombró un pedáneo para Aledo. La capitalidad del municipio ya se había conseguido, sobre todo, debido a los deseos de las familias más ricas de explotar y controlar la tierra. En 1553 el Papa Julio III, mediante una bula, aprobó el traslado de la encomienda santiaguista a Totana. En esas fechas se inició la construcción de la parroquia de Santiago. Ya en el s XVII la población de Totana costeó la edificación de las ermitas de San Cosme y San Damián.

Las expectativas económicas de la villa se ampliaron y diversificaron con la construcción y explotación de los pozos de nieve de Sierra Espuña, que se inicia en los años finales del siglo XVI y se mantiene hasta los últimos años del XIX. Esta actividad aseguró la economía de gran número de familias durante el invierno (etapa de paro) y diversificó la oferta laboral en el verano.

El nuevo trazado urbano de la villa se articuló en torno a dos nuevos barrios, separados por la Rambla de la Santa: Sevilla y Triana. En el primero se concentraban los principales edificios religiosos y civiles, así como los caminos hacia Murcia, Cartagena, Lorca y Mazarrón. En el segundo vivían los asalariados y campesinos junto a la comunidad de franciscanos, se trataba de una especie de arrabal. El nombre de ambos barrios vendría dado por las relaciones comerciales de los totaneros con la ciudad hispalense, iban allí a trabajar en la sosa y la barrilla.

Durante el s XVI varias epidemias de Peste azotaron la actual Región de Murcia, afectando también a Totana. Ello agravó la ya de por sí mala situación de los habitantes de la zona, sometidos a frecuentes hambrunas y calamidades meteorológicas.

Este tejido social de pobreza endémica era un magnifico campo de trabajo para las numerosas cofradías dedicadas a la beneficencia existentes en la villa durante la Edad Moderna. Esta labor benéfica hacia los pobres era la principal vía utilizada por los ricos para la redención de sus almas. Algunas cofradías totaneras de la Edad Moderna fueron las del Santísimo Sacramento, Nuestra Señora de la Concepción, Santa Lucía o San Pedro, entre otras.

Siglo XVIII. Crecimiento y segregación política

El s XVIII fue para Totana, al igual que para todo el reino de Murcia, una etapa de esplendor. Comenzó con el apoyo al monarca Felipe V en la Guerra de Sucesión. A cambio, Totana recibió el título de ‘Noble’ en 1709. Muestra de la expansión del s XVIII fueron obras hidráulicas como las presas del Paretón o de Lébor, que sirvieron para ampliar la superficie regada.

La villa se embelleció con diversas construcciones, tales como la fachada de la Parroquia de Santiago y la Fuente Monumental. Esta última, trazada por el lorquino Juan de Uzeta, es la única fuente barroca conservada en la Región de Murcia. En el censo de 1755 Totana contaba con 2.303 vecinos, de los cuales 201 se hallaban radicados en Aledo. La ciudad contaba con una serie de servicios, tales como 10 molinos de agua, 7 almazaras, 15 hornos de pan, 5 calderas de salitre y 2 tejeras. A todo ello hay que añadir que en 1713 se creó la alcaldía mayor de Totana. Ya en 1795 tuvo lugar la emancipación definitiva. De este modo, Totana y Aledo se convertían en municipios distintos, después de tantos siglos de Historia común.

Totana, cabeza de partido judicial

El s XIX no empezó muy bien para Totana. En 1802 la rotura del pantano lorquino de Puentes supuso la inundación de los campos y la destrucción de las presas y canalizaciones del regadío. Poco después estalló la Guerra de la Independencia (1808-1814). Aunque Totana no fue invadida por los franceses, los ancianos, las mujeres, los niños y la Corporación Municipal se refugiaron en el Castillo de Aledo. Entretanto, los varones jóvenes luchaban en el frente contra el invasor. En 1810 se propagó una terrible epidemia de fiebre amarilla, que provocó la reducción a la mitad de la población de Totana (de 10.000 a poco más de 5.000 habitantes) y un estancamiento demográfico, que llegó hasta 1830. A fines de dicho año se iniciaron las obras de las presas del Paretón y La Carabela, punto de partida para el resurgir de la agricultura.

El 13.5.1834 Totana se convirtió en cabecera del partido judicial, que incluía a Aledo, Alhama de Murcia, Librilla y Mazarrón. A mediados del s XIX, Totana comenzó a remontar la crisis. Se dio una notable expansión agrícola en el piedemonte circundante (diputaciones de Mortí y La Huerta), con el cultivo del naranjo. Se construyeron nuevas casas de factura y materiales sencillos, algunas de las cuales aún subsisten en el casco antiguo. Crecieron también nuevos barrios, como el de Los Pasos, en torno a la ermita del Calvario, lo cual hizo necesaria la apertura de accesos y calles.

El último tercio del s XIX no fue demasiado próspero para Totana. Había una fuerte emigración hacia otros lugares de la Región o fuera de ella, en busca de una vida mejor. En 1885, la inauguración del ferrocarril Alcantarilla-Lorca abrió Totana y el Valle del Guadalentín al comercio nacional. El Ayuntamiento de Totana promovió algunos edificios emblemáticos para la localidad. Se trata del Cementerio (1885) y de la Cárcel del partido judicial (1894), actual Centro Sociocultural ‘La Cárcel’. Ambos fueron trazados por el maestro mayor de la diócesis Justo Millán. En Sierra Espuña, el ingeniero de montes Ricardo Codorniú llevó a cabo la reforestación de miles de hectáreas. El resultado fue un modelo de restauración hidrológica-forestal, predominando el actual paisaje de pino carrasco.

Totana adquiere el rango de ciudad

A principios del s XX destacó la figura del general Aznar, totanero de adopción y vocación, muy vinculado a la localidad. Dicho político liberal tuvo mucho que ver con que, en 1918, una Real Orden de Alfonso XIII declarase ciudad a Totana. Hacia 1930 se produjo en Totana un gran descenso demográfico, derivado del problema de la falta de agua. Con la conversión de secanos en regadío y los nuevos cultivos llegó de nuevo el desarrollo para Totana. Sin embargo, la Guerra Civil (1936-1939) truncó la estabilidad que venía reinando desde hacía más de un siglo, así como el renovado crecimiento.

Tras las penurias de la posguerra, Totana, al igual que toda España, comenzó una fase de gran desarrollo en la década de los 60′ del s XX. La ciudad se expandió al Sur, hacia la actual avenida Juan Carlos I. Surgieron así nuevas entidades de población en la Era Alta y Las Cabezuelas, fuera del recinto histórico de Totana. Ello fue debido a la migración interna de campesinos, procedentes de pedanías totaneras como El Raiguero y diputaciones lorquinas. Cada década surgía un nuevo barrio. A partir de los 80′ se traspasaron los límites de la Carretera N-340 y la Avenida Juan Carlos I. Las barriadas surgidas a raíz de esa expansión fueron Las Peras, Tirol-Camilleri, El Parral, La Cerámica y La Ramblica.

El nuevo milenio

En la actualidad Totana cuenta con más de 30.000 habitantes. Una tierra secularmente emigrante ha pasado a recibir inmigrantes de otros países desde la década de 1990. La mayor parte de la población se halla en el núcleo urbano, mientras el resto se encuadra en las diputaciones y pedanías: El Paretón, Raiguero, Lébor, La Huerta, Las Viñas, Mortí, La Ñorica y Sierra Espuña. Los totaneros no han olvidado su hacendoso pasado artesano. La localidad es tierra de alfares por excelencia. Aquí la cerámica se obtiene en talleres familiares de sabor moruno. También existen oficios relacionados con la obtención del cuero, la forja y el bordado.

La economía tiene como pilares de referencia, además de la artesanía, la agricultura (con un pimentón que ha merecido una Denominación de Origen propia, y cuyo Consejo Regulador se encuentra en la ciudad de Totana) y el turismo. En el despertar de este último sector ha influido el rico legado cultural de la localidad y el Parque Regional de Sierra Espuña, que Totana comparte con otros municipios cercanos.

La estructura urbana es clara, siendo su base los caminos de salida a Lorca (calle Sol y Alamo), Murcia (calle Puente y Juan XXIII), o Mazarrón-Campo (General Aznar) Aledo-Bullas (Santa Eulalia) y la Huerta (Plaza de Sevilla) estos se convierten en las calles principales y simultáneamente se forman las calles de menos entidad, con menos de 4 m de anchura sensiblemente perpendiculares o paralelas a estas, en las primeras se van asentando las clases más acomodadas, con parcelas de tipo medio, superando siempre los 10 m de fachada, y una profundidad variable dependiendo de las manzanas, con una superficie mayor de 150 m2. estas parcelas se ocupan con edificaciones destinadas a viviendas unifamiliares de 2 plantas, mientras que en el resto de casco aparece un tipo de parcela pequeña, con fachada sobre los 4 o 6 m y profundidad superior a los 20 m, en la que se ubica una tipología edificatoria de 1 sola planta, con 2 estancias en fachada y un gran patio interior.

A finales del s XIX Totana dispone de un casco bien consolidado, sin apenas espacios vacíos en su interior albergando a 10.000 habitantes. En el s XX el desarrollo se ve frenado entrando el municipio en una crisis que se mantiene hasta las últimas décadas, teniendo al principio a crecer hacia el N-E y S-O ocupando las zonas vacías que restan entre el y las Ramblas de las Peras y de los Arcos, son actuaciones que se pueden calificar como pequeños ensanches, con una red vial casi ortogonal con anchura de calles de 8 y 10 m. Y una parcelación posterior a una mínima urbanización, regularizada en unidades de sobre los 150 m2. con una fachada de 10 m. O quedando así formadas la c/ Rosa y la zona de las Américas (C. Lima, Perú, Argentina, Chile, Cuba, etc.), así como la C/ Teniente Pérez Redondo y la zona de las vírgenes (C/ Virgen de Begoña, Covadonga, Monserrat, Merced, Llanos, etc.).

Totana en los 50′

En los 60′ se produce por parte del Ministerio de Obras Públicas una actuación de la máxima importancia, cual es la variante de la carretera N-340, por la parte S del casco que hasta entonces discurría por una tortuosa travesía por el centro de la población, que ocasionaba grandes problemas de circulación. Anteriormente ya se había iniciado un lento crecimiento hacia el Sur, que se ve acelerado por esta actuación, ocupándose rápidamente sus márgenes y posteriormente las zonas vacías que quedan entre el casco y la nueva carretera.

Totana 2000

En la última década se mantiene la tendencia y se traspasa la barrera del desvío, iniciándose la ocupación de la zona comprendida entre este y el ferrocarril, con 4 actuaciones de cierta importancia, que proceden a ocupar cada una de ellas una extensión aproximada de 5 Has. Abriendo viales de 10 mts. De anchura, adoptándolas de una escasísima infraestructura y procediendo a parcelar en unidades de 150 m. Donde se van ubicando junto a las familias más modestas, pequeños talleres y almacenes.

Simultáneamente, si bien la administración Local es incapaz de tramitar un Plan de Ordenación, va dictando unas Normas tendiendo a la regularización del casco antiguo obligando al retranqueo indiscriminado de las nuevas edificaciones, hasta conseguir una anchura mínima de 6m. En todas las calles, y obligando asimismo a crear chaflanes en todas las esquinas. Ha sido un proceso en que el desarrollo urbano se ha basado en la privatización del suelo, sin reinversión alguna de las plusvalías generadas por la ciudad y un aumento progresivo del valor del terreno, en un marco en que una administración sin voluntad política alguna ni capacidad técnico-financiera, llegando a las siguientes situaciones:

a.- Un casco urbano, que ocupa una gran superficie con algunas zonas internas sin consolidar, con un gran déficit de infraestructura y sin suelo público alguno donde ubicar sus dotaciones que los distintos barrios necesitan.

b.- Proceso de degradación del centro de la ciudad, manteniéndose la edificación a partir del suelo que la soporta, conduciendo a sectores obsoletos, a la vez que el proceso de reposición se ha realizado a partir del derribo a las antiguas edificaciones y construcción de otras, a través de tipologías extrañas a cualquier preexistencia, basadas tan sólo en la máxima rentabilidad económica de la operación.

c.- El suelo urbano central alcanza unos altos precios, llegándose a repercusiones sobre edificación del30 %, lo que paulatinamente va segregando a las clases menos pudientes, a las zonas periféricas, donde los desarrollos sistemáticos van produciendo las nuevas dotaciones.

d.- Destrucción de las zonas rurales transformando su uso.

La situación urbanística de Totana tiene su singularidad.

En abril del 79 se celebraron las primeras elecciones democráticas municipales lo que supuso un replanteamiento de la planificación urbanística de casi todos los municipios. En marzo del 80 se producen las transferencias de la Administración del Estado al Consejo Regional de Murcia en materia de urbanismo (RD 46/198 de 29 de febrero). En julio del 80 se adscriben a la Consejería de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Obras Públicas y Medio Ambiente las referidas competencias.

Delimitación de Suelo Urbano TOTANA 1980

El 30.6.1980, se aprobó la Delimitación de Suelo Urbano de Totana, siendo el último instrumento de estas características que se tramitó en la Región.

El Plan General de Totana no se llegó a aprobar tramitándo en su lugar una Delimitación de Suelo Urbano en el año 1980 y posteriormente las NN.SS. que fueron aprobadas el 30.61980, y publicadas en el BORM el 26.12.1981.

Hoy el PGMO vigente tiene una aprobación definitiva publicada el 24.5.2011, por Orden 19.4.2011, pero, es un pequeño garimatías, donde, interviene por una parte, la Región de Murcia, el Ayuntamiento y como no, el Impacto Ambiental, el agua, los recursos hídricos, las infraestructuras, y los Sistemas Generales que afectan a todos los ratios de urbanización, datos erróneos, informes no entregados, cambios normativos, hipótesis exageradas,…

Vamos por orden:

ORDEN de 19.4.2011 del Consejero: APROBACION DEFINITIVA PARCIAL, a reserva de Subsanación de deficiencias del Plan General Municipal de Ordenación de Totana (expediente 343 del año 2004).  Significativos son los antecedentes de hecho, narrando las peripecias.

Una Orden del Consejero de 22.7.2011 inicia las hostilidades.

El 14.11.2014, se aprueba en Pleno y días más tarde se publica, el documento de subsanación de deficiencias al PGMO de TOTANA observadas en la Orden de Aprobación Definitiva Parcial del Consejero de Obras Públicas y Ordenación del Territorio de la Región de Murcia, …. conclusión, lo penúltimo firmado el 26.1.2017 y publicado en BORM el 16.2.2017

La Directora General de Ordenación del Territorio, Arquitectura y Vivienda dispuso:

Primero.- Revocar las Órdenes de esta Consejería de 19 de abril de 2011 (BORM nº 117 de 24.5.2011) y 22.7.2011 (BORM nº 108 de 9.9.2011), por las que se dispuso la aprobación definitiva parcial del Plan General Municipal de Ordenación de Totana, y la toma de conocimiento de la misma, de conformidad con lo establecido en el artículo 109.1 de la vigente Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.

Segundo.- Suspender la tramitación del Plan General hasta tanto se cumplimenten adecuadamente las deficiencias que fueron informadas por la Comisión de Política Territorial, en su sesión de 6.4.2010, previo el acuerdo corporativo correspondiente y la información pública del mismo, de conformidad a lo establecido el artículo 158, apartado d) de la Ley 13/2015, de 30 de marzo, de Ordenación Territorial y Urbanística de la Región de Murcia.

Tercero.- Publicar la presente Orden en el Boletín Oficial de la Región de Murcia y notificar al Ayuntamiento de Totana.

Y todo porque “las órdenes que son objeto de revocación poseen carácter desfavorable y no doble efecto, favorable y desfavorable, dado que se trata de una aprobación definitiva parcial sujeta a la subsanación de deficiencias que se ha relevado imposible dado que los datos aportados en 2011 eran groseramente erróneos..”.

El 8.7.2017 El pleno del Ayuntamiento Aprueba provisionalmente.

El 8.2.2018 y el 4.6.2018 siguen los Informes de Urbanismo dando guerra, que si la Dirección General de Medio Ambiente no ha informado del cumplimiento por parte del PGMO de las determinaciones de la Declaración de Impacto Ambiental, etc,… “…Todo lo cual pongo en su conocimiento, con el fin de que pueda subsanar tales deficiencias a la mayor brevedad y, después de que el Pleno del Ayuntamiento refrende con su aprobación la documentación en la que se recojan esta subsanación, que en caso de que implicase una modificación sustancial del modelo de desarrollo urbano y territorial del Municipio recogido en el proyecto ya aprobado provisionalmente, deberá someterse a nueva información pública por plazo de 1 mes (que podrá ser parcial conforme dispone el art. 135.3º de la Ley del Suelo de la Región de Murcia), nos remitan el proyecto debidamente diligenciado y pueda así procederse a su aprobación definitiva…” (parecen cabreados, no?)

Y en estas estamos. Y se acabó el verano, y esperando. Desde la aprobación definitiva parcial hasta la APROBACION final total, pueden pasar muchas cosas.

Según el texto refundido de las Normas Subsidiarias aprobado con motivo de la Aprobación Inicial del Plan General, la distribución de superficies por clases de suelo es tal que el suelo no urbanizable (SNU) corresponde prácticamente a la totalidad de la superficie del término municipal de Totana (96,24%), mientras que el suelo urbano (SU) alcanza tan sólo el 1,03% y el suelo apto para urbanizar (SUZ) el 2,32% de la superficie total del municipio.

La mayor parte del suelo urbano corresponde principalmente al núcleo urbano de Totana y al núcleo urbano del Paretón, mientras que la superficie correspondiente al suelo apto para urbanizar corresponde al suelo de uso industrial del polígono de El Saladar en la diputación de la Ñorica y al suelo de uso residencial al N del Trasvase Tajo-Segura en la diputación de Mortí.

Estructura Urbana.

Partiendo de la trama básica histórica de Totana, centrada en el cruce de los ejes de comunicación Murcia-Lorca y Mazarrón-Aledo, confluentes en la Iglesia de Santiago como hito generador de la trama, y en base a los condicionantes físicos y a las preexistencias que forman el actual casco urbano de Totana, se pueden establecer varias opciones para el futuro desarrollo urbanístico preferente, partiendo de los siguientes conceptos:

• Existencia de límites físicos al crecimiento del casco, como son las ramblas, la linea del ferrocarril, el trazado de la variante norte, topografía, etc.

• Absorción de la variante de la carretera N-340 dentro de la trama urbana y utilización de ésta como nuevo eje vertebrador de crecimiento y ordenación de la zona sureste del casco.

• Analisís de la tendencia de ocupación del suelo en las distintas áreas urbanas.

• Previsión de necesidad de suelo para desarrollar, en función de las expectativas de crecimiento de la población. Planteamiento similar en el caso del suelo industrial.

• Agilización de la gestión urbanística, partiendo de la delimitación de zonas efectivamente aptas para ello.

• Respeto de la estructura y ordenación de la trama urbana preexistente y de los valores arquitectónicos e históricos de ésta.

De esta manera se pueden establecer varias opciones de crecimiento y desarrollo. Dichas alternativas ya fueron planteadas en el texto de las Normas Subsidiarias de 1981, decantandose en aquel momento por desarrollar especialmente la Zona Norte del Casco, lo que ha provocado una clara focalización de crecimiento hacia este área, con los Planes Parciales del Parral y la Ramblica. Recientemente se ha iniciado el desarrollo de los terrenos al sur de la Avenida Juan Carlos 1 , con la ejecución del Plan Parcial La Báscula y la aprobación definitiva del Plan Parcial Totana Sur.

Actualmente los condicionantes de cada opción han variado respecto de los de 1981, por lo que el analisis de las alternativas debe dar como resultado una alteración del modelo de crecimiento, en el que las diversas opciones de desarrollo, lejos de escluirse unas a otras, deben completarse o complementarse entre sí.

Algunas han desapareado con el tiempo, otras cambiaron su emplazamiento, pero todavía se conservan un buen número de ellas que se pueden visitar.

El PGMO de Totana se ha elaborado al amparo de las determinaciones de la vigente Ley del Suelo de la Región de Murcia. (Texto Refundido aprobado por Decreto Legislativo 1/2005 de 10 de Junio), y en el marco las siguientes directrices urbanísticas:

• Se ha redactado conjuntamente con el PGMO, un Plan Estratégico de implementación Municipal (PETIM).

• Se han proyectado los estándar generales previstos en la Ley del Suelo y además se proyectan actuaciones y previsiones de equipamientos de iniciativa privada, acompasados con bulevares/ equipados.

• Se proyecta el Plan para el medio/ largo plazo, por tanto se prevé una estructura soporte consistente sobre la que se sustenta el desarrollo del sistema urbanístico proyectado.

En relación con la conveniencia y oportunidad de la redacción del Plan General Municipal de Planeamiento Urbanístico de Totana, apuntamos las siguientes razones:

• Cartografía y propósitos de las NN.SS. vigentes obsoletas, lo cual dificulta las labores del urbanismo municipal y su desarrollo económico.

• Pasados más de 30 años desde la aprobación de las NN.SS. vigentes (año 1981), se plantean actualmente nuevas demandas, objetivos y desarrollos generales.

• Adaptación e incorporación de las modificaciones puntuales a las NN.SS. y otras iniciativas que se detectan como necesarias durante el proceso de formalización y de elaboración del PGMO.

• Adaptación a la legislación vigente, especialmente la de la Comunidad Autónoma y otras de carácter sectorial/ambiental.

• Flexibilizar los procesos de gestión y de urbanización de los sectores de desarrollo, sectorizados y no sectorizados.

• Reconducir el proceso de edificación en la huerta, fortaleciendo la producción del sector primario.

• Revisión del Sistema de comunicación viaria, elaborando un plan de carreteras municipal.

• Chequeo de la Normativa de NN.SS. vigentes y de los aspectos más problemáticos detectados durante su vigencia.

Tiempos revueltos en Totana.

Pero coincidiendo con el centenario de su nombramiento como ciudad, Totana está envuelta en  un temporal. El nuevo trazado del Corredor Mediterráneo, modificado respecto del conocido de 2011, ha supuesto un período de alegaciones y de concentraciones en su contra, que va más allá de  la pataleta, y es que constituida una plataforma vecinal, miembros del consistorio se han adherido.

Sentencias judiciales firmes obligan al pago de indemnizaciones, los anteriores miembros del equipo de gobierno y los nuevos a la gresca,…

Y la deuda, que ya monta cerca de 120 millones de euros, (6 años de presupuesto), o lo que es lo mismo, necesitaría entre 30 y 40 años para estar a 0. Casi nada. Plan de AJUSTE

Así se hace imposible establecer programas, planes o proyectos de futuro para cualquier territorio.¿Alguien es responsable? Esto no es FUENTEOVEJUNA. ¿LA GOBERNANZA?

Todavía resuena el eco del “CASO TOTEM” enriquecimiento del entonces alcalde, desde su cargo, pidiendo comisiones para impulsar proyectos urbanísticos, lo que supone un delito continuado de cohecho, al que se sumaron blanqueo de capitales, falsedad documental, malversación continuada de caudales públicos e infidelidad en la custodia de documentos.

Y de la EDUSI (estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrada), nada, ni a la 1ª, ni a la 2ª, ni a la 3ª intentona.

Totana cuenta hoy con un parque de 14.653 viviendas, y una población de 31.394 habitantes. Parecen pocas viviendas para una población en crecimiento, mayoritariamente pos la inmigración, y además hemos de añadir el riesgo sísmico de la zona.

Negro panorama.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

 

LA VALL d’UIXÓ

VALL d’UIXÓ Población

VALL d’UIXÓ Pirámide de Población

VALL D’UIXÓ. Bienes Inmuebles de naturaleza Urbana y Uso RESIDENCIAL 2014-2018

VALL d’UIXÓ Paro

VALL d’UIXÓ Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


VALL d’UIXÓ es un municipio de 67,10 km2 en la Comunidad Valenciana, situado en el SE de la provincia de Castellón, en la comarca de la Plana Baja, y a 118 m. sobre el nivel del mar,  localizado al pie de la sierra de Espadán, en el límite con la comarca llana de La Plana, y surcado por el río Belcaire (que presenta un cauce muy irregular), a mitad camino entre los aeropuertos de Valencia y Castellón, y a 10 minutos de la costa y de la entrada del Parc Natural de la Serra d’Espadà, tiene como principal atractivo turístico les Coves de Sant Josep, el río subterráneo navegable más largo de Europa.

El municipio se halla situado junto a la costa mediterránea y rodeado de montañas: Penya Migdia (550 m.), Penya-Creuc (326m.), Ródeno (538 m.), Pinyal (309 m.), Font de Cabres (637 m.), La Pitera (645 m.), Penyalba (648 m.), Pipa (591 m.), El Frontó (621 m.), Sants de la Pedra (585 m.), El Castell (492 m.), Sumet (450 m.), La Balona (456 m.), Penya Garrut (412 m.) y Alto de Cerverola (492 m.), a unos 30 km de la capital provincial, Castellón de la Plana y  a poco menos de 50 km de Valencia es una ciudad interior situada en un valle y a 8 kilómetros de las playas de la Costa del Azahar.

El término municipal de Vall de Uxó limita por el N con los municipios de Artana y Nules; por el E con La Llosa, Moncófar, y Chilches; por el O con Alfondeguilla; y por el S con los términos municipales de Almenara y Sagunto, éste último en la provincia de Valencia.

2017 VALL d’UIXÓ

En el valle del río Belcaire, especialmente junto a les Coves de Sant Josep, se encuentran vestigios de presencia humana desde el paleolítico, cuando grupos de cazadores-recolectores hicieron de las cuevas del paraje su hogar. Íberos y romanos  se establecieron en el municipio pero tenemos que esperar a la época andalusí para que se empezara a formar el casco urbano que ahora conocemos. A la sombra del Castell d’Uixó, que da nombre a la ciudad, un rosario de alquerías se distribuyen a lo largo de la acequia que acercaba el agua de les Coves de Sant Josep, y que seguramente trazaron los romanos.

A partir de la conquista de Jaume I se consolida la población, que cuenta con mercado todos los viernes desde 1310 por privilegio real, pasando a depender  a partir del siglo XV del Duque de Segorbe en la figura del infante Enrique, sobrino de Alfonso el Magnánimo, que tuvo palacio en la actual plaza del Ángel. A partir del siglo XVII estas alquerías se unifican en 2 núcleos urbanos, alrededor de las 2 parroquias históricas, que marcan la idiosincrasia del pueblo; El Lloc de Dalt y el Lloc de Baix, la parroquia del Ángel y la de la Asunción respectivamente.

Con el final de las guerras Carlistas, ya en el XIX, la Vall d’Uixó sufre un proceso industrialización alrededor del calzado, que culmina con la instalación de la fábrica Segarra.

Toda esta historia hace de la ciudad un importante centro de servicios, rica en cultura, diversa y hospitalaria.

Pero se ha visto golpeada en la naturaleza territorial por vaivenes de la historia, como todas, que le han hecho a veces reaccionar y otras sufrir.

Ciudad Ibérica Fortificada La Punta d’Orleyl

La Punta de Orleyl es una gran ciudad de la Edetania ibérica, situada al pie de la Vía Augusta. Conocida desde antiguo conserva una necrópolis en su vertiente NO y 3 líneas de murallas que circundan la acrópolis, un primer recinto y los arrabales del lado N respectivamente.

La enorme extensión del poblado, su complicada red defensiva y la existencia de tres grandes edificios públicos, construidos a base de grandes sillares le confieren, sin duda, carácter de ciudad equiparable a Saiti (Xàtiva), Arse (Sagunto) o Edeta (Llíria).

Las excavaciones arqueológicas han puesto de relieve un origen de la ciudad anterior a la época ibérica, si bien entonces su extensión era mucho más reducida. De esta fase, que pertenece al final de al Edad de Bronce (inicios del primer milenio a.C.) se conocen diversas estructuras y quizás los restos de una torre situada en la parte más alta del cerro.

A finales del s VIII aC se abandona el yacimiento, hecho que coincide con la aparición de la Torrasa, a otro lado del valle en un punto que controla el acceso a los minerales de hierro y cobre de la Sierra de Espadán. Este fenómeno se vincula a la dinamización comercial de La Plana producida por el contacto con los fenicios.

Tras la destrucción de Tiro, durante la segunda mitas del s VI, se produce una nueva recuperación del poblamiento ibérico por lo que de nuevo se ocupará Orleyl que conocerá su momento de máximo esplendor. A esta época pertenece la gran expansión urbanística que culmina con la construcción de las murallas.

Pero la importancia de La Punta d’Orleyl no se debe tan solo a su tamaño, ni a su posición fronteriza entre la Edetania y la Ilercavonia, sino también al hecho de que tanto en la ciudad como en la necrópolis se han recuperado numerosas cerámicas de importación y once textos con epigrafía ibérica en plomo y piedra que es una de las más numerosas de la Comunidad Valenciana.

A mediados del s III aC se produce un importante periodo de inestabilidad debido, quizá, a la II guerra púnica, que culminará con la destrucción de algunos poblados, los apresurados esfuerzos por levantar nueva murallas en otros, o en el caso de Orleyl con su abandono.

Una vez superada la crisis la Punta volverá a renacer, como demuestra la erección de los grandes edificios públicos datados entre los s II a I aC pero, a pesar de su nueva pujanza, jamás alcanzará el esplendor de los siglos pasados.

El yacimiento arqueológico de la Punta d’Orleyl se halla enclavado en un promontorio de tan solo 122 msnm que forma parte de las últimas estribaciones de la sierra de Espadán y cierra el valle d’Uixó por el sur, ya inmerso en la llanura litoral de la comarca de La Plana Baixa.

Este enclave le dota de una posición privilegiada para el control del paso a través del valle d’Uixó hacia el Palancia de la Plana Baixa hacia el Camp de Morvedre.

Topográficamente el promontorio de Orleyl presenta 3 niveles escalonados desde una pequeña zona amesetada, de 122 msnm hasta alcanzar el cauce del río Belcaire que transcurre a lo largo de la ladera O y N, sobre la cota de los 60 msnm.

El asentamiento ocupa una extensión de unas 4 Has, en el mismo se distinguen: la acrópolis, el sistema defensivo, las viviendas y la necrópolis.

La acrópolis se compone de un área pública cerrada por una muralla en la que se levantan dos edificios singulares. Se levanta sobre el nivel del Bronce final y una 2ª fase con varios momentos que se desarrollan de los siglos V al III aC y finalmente un nivel superficial de cerámicas altomedievales y tégulas romanas.

Los muros están levantados con bloques de piedra caliza de forma cuadrangular con uno de sus lados liso. También se utiliza piedra arenisca y conglomerados que aparecen en los paramentos de las estancias.

Las fábricas son de distintos tipos. La sillería se emplea en las construcciones de carácter público y en los elementos defensivos preferentemente. La fábrica utilizada en el resto de las estancias es la mampostería.

El sistema defensivo consta de varias líneas de fortificación. Los elementos defensivos constatados son:
– 1 torre exenta en el extremo este del asentamiento.
– 2 torres adosadas a las murallas.
– Los lienzos de murallas lisos repartidos en varias líneas defensivas en la ladera NW del yacimiento, sin destacar la posibilidad de una prolongación o existencia de algún lienzo de muralla en la ladera SE.

Según los arqueólogos F.Gusi y A. Oliver las viviendas del poblado se disponen siguiendo las curvas de nivel. Se documenta una mayor ocupación en la ladera NO debido a las condiciones favorables que presenta, descartar la extensión del área por la ladera SE.

La topografía urbana presenta unas calles o viarios paralelos siguiendo el trazado aproximado de las isohipsas, distribuidas mediante un sistema de aterrazamiento, en donde las viviendas unidas mediante adosamientos laterales se sitúan a lo largo de uno de los lados de la vía pública lo cual permite que el tejado de las casas se sitúe a la altura de la calle situada en el plano superior. A los pies del poblado en su vertiente NE se halla la necrópolis.

La historia de La Vall d´Uixó se remonta a la dominación romana, como lo atestiguan los hallazgos de lápidas y las ruinas de canales existentes.

Su nombre en la actualidad era el que recibía el valle donde se encontraban los pueblos de Castro y su castillo, Benigasló, Alfondech, Hare, Alcudia de Uxó, Benigafull, Ceneja, Benizahat, Zeneta, Benicapdó, Haraturle y Benamaldech. Estos pueblos desaparecieron en su mayor parte el año 1609, y algunos de ellos han quedado unidos a la actual villa por haberse construido muchos edificios en los espacios que les separaban. Mundina indica que recibió esta población el nombre de su antiguo castillo llamado Uxó.

Las tropas de Jaime I ocuparon el valle en 1238, siguiendo después una sublevación capitaneada por Al-Azrach. Los musulmanes se hicieron fuertes en el castillo de Uxó, pero tuvieron que rendirse ante el asedio cristiano en el año 1350. Tras la rendición el rey les otorgó carta de población, respetando la religión, usos y costumbres islámicas. Las poblaciones de Castro y Benicapdó, pasaron al servicio del infante Jaime de Aragón y posteriormente a su hijo Jaime Pérez, habido con Teresa Gil de Vidaura. El resto de poblados permanecieron bajo la jurisdicción directa de la corona.

Pedro el Ceremonioso, en un privilegio de 1363, eximió a la aljama musulmana de Uxó del pago de varios impuestos. Posteriormente el señorío pasó por manos del infante Don Pedro, conde de Ribagorza, luego por Ponce Soler, Gilabert de Centelles y el infante Don Martín, más tarde rey de Aragón con el nombre de Martín I.

Por último Alfonso V de Aragón lo donó a su hermano el infante Don Enrique en 1436, para compensarle de las pérdidas que éste había tenido por haberle sido confiscados en Castilla algunos territorios. Los sucesores, con el título de duques de Segorbe, ejercieron el señorío jurisdiccional hasta su abolición por las Cortes de Cádiz.

Tras la expulsión morisca en 1609, el valle quedó prácticamente despoblado por lo que los duques establecieron contratos de repoblación con gentes venidas del Maestrazgo de Montesa, según escritura fechada en 1612.

Los habitantes de este valle fueron vasallos de los Cardona, duques de Segorbe. La población fue escenario de enfrentamientos entre carlistas y liberales.

El castillo se encuentra en lo alto de un monte aislado, situado detrás de un cerro actualmente urbanizado, al norte de la población. Ocupa toda la cumbre de la montaña.Para acceder desde la población se debe coger el camino del Anogueret y después el camino de la Fuente de la Cañeta.

El castillo musulmán de los siglos XII-XIII está formado principalmente por un amplio recinto de unos 90 m de largo y de 60 m de ancho, dominado por un conjunto más reducido de construcciones. Este último espacio está ocupado por cisternas y reservas. En esta última parte, más fortificada, debió edificarse una “Casa cubierta” mandada construir por un documento real de 1287, para alojamiento. Las reconstrucciones que se llevaron a cabo a fines del siglo XIII, fueron ejecutadas por el maestro de obras Guillermo de Barcelona.

Alrededor del actual castillo se pueden observar los vestigios de un tercer recinto de piedra, de enormes dimensiones, mide 250 m por 110 m, abarcando una superficie de 2 ha. Hay restos de casas tanto dentro como fuera del recinto.

El castillo responde a una obra relativamente homogénea en cuanto a sus técnicas, y probablemente fechas de construcción. Está edificado en tapial sobre una base de piedra. Se han encontrado una gran cantidad de restos cerámicos dentro de la mampostería de tapial en toda la parte norte del recinto superior. Los restos cerámicos están fechados en los siglos X-XII.

2014 – Plano de Clasificación del Suelo de VALL d’UIXÓ

El municipio de La Vall d’Uixó dispone de un Plan General aprobado definitivamente en 8.2.1995. Se trata de un plan ajustado al TR de la Ley Sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana de 1992 (Real Decreto Legislativo 1/1992, de 26 de junio) y anterior a la Ley Reguladora de la Actividad Urbanística (Ley 6/1994, de 15 de noviembre, de la Generalitat).

Desde su entrada en vigor ha sido modificado puntualmente en 38 ocasiones, nada más y nada menos.

Y uno, se pregunta, ¿qué puede quedar de un paciente después ése 38 intervenciones?, un documento con 23 años, ¿no está un poco desfasado?, al menos en urbanismo, se consideran 12 los años de vida (normal), y es que los tiempos de 1995 quedan tan atrás. Evidentemente, la respuesta es política. Tuvieron la ocasión varias varias, incluso su anterior alcaldesa, Isabel Bonig, quien además fue Consejera de Ordenación del Territorio de la Comunidad Valenciana, y es hoy Presidenta del PP Valenciano. Pero, no hubo voluntad ni actitud. Era más fácil actuar con modificaciones a demanda, y así está hoy la Vall d’Uixó.

1956 Vall d’Uixó

El sistema de Transportes a raíz de la CV-007

Hoy, son la movilidad y deshacer entuertos de aquellos PAI’s de bonanza, paralizados, cadáveres exquisitos en el territorio, los asuntos que gobiernan. PAI de Sumet tras 15 años paralizado y 4 millones de € de inversión, PAI inacabados de Montanyeta-Fossaret y Belcaire C.

Pai incabado Vall d’Uixó, por Basurama

EL COMPLEJO INDUSTRIAL DE LA FABRICA DE CALZADO SEGARRA DE LA VALL D’UIXÓ por Mª ELENA GONZÁLEZ TOMÁS

La Fábrica Segarra de Vall d’Uixó (Castellón), fue una empresa que creó Silvestre Segarra en 1919 y que alcanzó su punto más álgido hacia los años sesenta, sin la figura de Silvestre Segarra y su familia y sin el contexto de la posguerra y régimen franquista y la industrialización de la localidad, no se puede entender el modelo de empresa que fue. La exposición de los criterios de valoración que establece el Ministerio de Cultura para el Plan Nacional de Patrimonio Industrial, han servido para dar una visión del conjunto de la fábrica Segarra y su complejo desde el punto de vista patrimonial, sobretodo en el valor histórico social y económico por lo que supuso para la población de La Vall d’Uixó y el resto del territorio Español puesto que llegó a ser la empresa productora de calzado más importante de España, dando empleo a miles de personas, lo que supuso un gran cambio demográfico y urbanístico en la localidad.

La Vall d’Uixó es el resultado de la unión de varias alquerías de moriscos establecidas en el valle del río Belcaire en la actual comarca de la Plana Baixa, se trata de un pueblo típico cuya economía se basaba en la agricultura. Durante el siglo XVI se introduce el cáñamo, un cultivo eminentemente comercial utilizado para la confección de cuerda y alpargatas de forma que se evidencia una economía que produce suficientes excedentes para la comercialización y el camino hacia la industria.

Hacia 1673 se crea el gremio de alpargateros y cordeleros 3 de la población para regular la producción y número de productores. Y es en el siglo XVIII el cultivo de cáñamo se amplía hacia las tierras del realengo de a Plana (Castellón, Borriana, Vila Real, etc.), lo cual favorecerá la consolidación de la industria alpargatera en la Vall d’Uixó y se evidencia en los censos de la época un aumento en la producción en la industria de la localidad.

El cáñamo era un cultivo muy importante en las comarcas de Castellón, sobre todo durante el siglo XVIII, cuando el cáñamo sustituye parte del cultivo básico tradicional anterior de la morera.

Así el cultivo de cáñamo durante este periodo supone un cobro de impuestos de la mitad de la cosecha de los labradores para la corona, esta producción e cáñamo se destinaba a la Armada Real (cuerdas, lonas, sacos…), por otra parte los labradores q estaban obligados a cultivar las tierras de dominio real empleaban parte de su producción al cultivo de cáñamo, este no estaba regulado por la corona de forma que se destinaba a la comercialización en la industria alpargatera entre otras producciones como hilo , lonas, sacos…

El gremio de alpargateros y cordeleros de la Vall d’Uixó, controlaba la producción y comercialización de alpargatas, que sobretodo se centraba en el mercado de la población de la Vall d’Uixó y de la comarca.

Durante el siglo XIX, entra en crisis la monarquía absolutista española, esto supuso cambios desde el punto de vista social y económico, que provocaron la reorientación y reorganización del sector alpargatero. Así pues, la crisis de la monarquía también provocó la desaparición de los derechos de origen feudal y se establece la libertad de comercio, que junto con la derrota de la Armada real en Trafalgar en 1805 y otras causa asociadas, produjeron la crisis del sector del cáñamo en la zona castellonense y por tanto un descenso de la producción de cáñamo. Esta crisis del cáñamo estuvo potenciada por la bajada de la protección arancelaria del cáñamo extranjero, por lo que el cáñamo de tierras castellonenses tenía que competir con el cáñamo del extranjero y también con un nuevo producto, el yute.

El sector industrial alpargatero de La Vall d’Uixó se consolidó en dos ámbitos comerciales, mercado fuera de la comarca, de un nivel de consumo y negocio considerable, aparece la figura del comerciante intermediario, distinción entre artesanos y trabajadores a domicilio y comerciantes encargados de poner el producto al mercado, en un proceso de consolidación capitalista.

Consolidación de la industria por la demanda del ejército español sobre todo en las campañas en África, las guerras carlistas (1872-1876), se sucede la Restauración que hasta la campaña africana de 1893 así como la guerra de Cuba (1895-1898).

A partir de finales del S. XIX todavía predomina la confección de alpargatas de cáñamo y comienzan a aparecer innovaciones como la zapatilla de cáñamo, pero no es hasta el S.XX cuando la relación de la industria del calzado de Vall d’Uixó con el ejército hace que se consolide y afiance esta industria.

La familia Segarra inició en 1919 la fabricación de calzado de cuero en Vall d’Uixó, introduciendo progresivamente maquinaria que mejoraba la productividad de un proceso que culminará en los años de 1930 con la inauguración de una gran fábrica. Hacía tiempo que ya se fabricaba calzado de cuero artesanalmente a medida por zapateros de todas las comarcas castelloneras, pero no existía una gran fábrica como la de la familia Segarra que produjo a gran escala.

La fabricación de alpargatas era sobre todo artesanal y fue la actividad predominante hasta las décadas de 1940-1950, cuando la alpargata empezó a ser sustituida progresivamente por la fabricación del calzado de cuero y el consumo de la albarca, calzado confeccionado a partir de recortes de neumáticos de vehículos que demuestra la miseria de esos últimos años.

Durante el S.XX crecen de las fuerzas productivas y dedicación a la manufactura de calzado en lugar de la dedicación fundamental a la agricultura.

LA FAMILIA SEGARRA, SILVESTRE SEGARRA ARAGÓ:

Silvestre Segarra Aragó nació el 20 de Marzo de 1861, aunque no se conservan fuentes fidedignas que aporten la información de su origen, aunque sí se sabe que en su juventud aprendió el oficio de zapatero y que su familia poseía suficientes tierras de cultivo como para acceder al mercado de la población con garantías.

En los 80, cumplió el servicio militar destinado al “regimiento de Caballería de Sesma”, en Valencia, allí sus superiores le animaron a estudiar mejoró su lectura y aprendió a escribir para ascender a cabo furriel en 1882 y en 1885 se casa con Teresa Bonig Salvador, esto supone una base económica solida a partir de la cual puede trabajar por su cuenta, establecer su propio negocio industrial y establecerse por su cuenta y aprovechó las rutas comerciales de puntos de venta alpargateros por las comarcas cercanas, incluso Castilla y Aragón, esto propició la creación de su propia línea de carros con los que establece contactos con las entidades comerciales del calzado y mercados locales. Parte de los ingresos de estas ventas se dedicaban a la compra de harina que se comercializaba a la vuelta de los carros, por tanto, Silvestre Segarra Aragó comienza una actividad industrial y comercial a un tiempo, que prolongará su hijo, Silvestre Segara Bonig. Durante el siglo XX se consolidan los negocios de la familia Segarra que comenzó a competir a nivel nacional en la venta de alpargatas.

La dependencia del volumen de producción y de crecimiento de la Fábrica Segarra hacía imprescindible el servicio al ejército, por lo que se mejoró la calidad y modelos de calzado para ese fin, especializándose en un calzado de calidad y resistente, además de comenzar la producción de otros productos derivados de la manufactura de la piel como guantes, bolsos…

Durante la Guerra Civil Española la familia Segarra se posicionó a favor de los nacionales, lo cual supuso durante la posguerra un cúmulo de ventajas gracias a su adhesión al régimen de Franco y que repercutía en su marcada ideología y el paternalismo característico de las empresas seguidoras del régimen. De esta forma en la revista de la escuela de Aprendices se desprenden algunos de las frases que se encontraban por las dependencias de la fábrica para la asimilación de los obreros.

Este paternalismo industrial, hace que se identifiquen patronos con el estado franquista, el intervencionismo, la represión y la situación de pobreza e indefensión de los trabajadores durante la posguerra, esto ligado a la ferviente fe católica de la familia Segarra y del régimen hace que este paternalismo empresarial trascienda más allá de los muros de la fábrica, llevando el control los ámbitos extra laborales, como se desprende de un poema escrito por un colaborador de la revista de la empresa, en donde en una estrofa dice:

“Alabando al Creador, caminando los obreros, se acercan todos los días a la “FABRICA MODELO”. Dios bendiga el corazón de nuestros Jefes tan buenos.”

En 1940 la empresa Segarra era ya un enorme complejo industrial, basado en un modelo socioeconómico autosuficiente combinado con la concepción autoritaria y paternalista de las relaciones laborales, con capacidad de abastecer al ejército español y gran parte de la población española, e alpargatas y calzado de cuero. Entre 1947 y 1950 se perfeccionaron las distintas secciones de la empresa y se crearon otras nuevas, en 1948 la empresa Segarra comienza a explotar también la mina de baritina en Azuebar, ya en 1952 debido a las nuevas condiciones económicas y la incipiente tendencia a la liberalización hace que la familia Segarra haga de la empresa una sociedad anónima y segregara en la empresa o sociedad de nueva creación ARRAGES, los bienes inmuebles propiedad de la familia Segarra, protegiendo así el patrimonio familiar.

La crisis de la empresa salió a la luz el 10 de Septiembre de 1976 debido a la suspensión de pagos de la empresa, al día siguiente fue intervenida e incautada a sus propietarios según el Real Decreto 2280/1976, en aplicación de la ley del 1 de Septiembre de 1939, por la que el Consejo de Ministros tenía la potestad de incautar empresas dedicadas a la fabricación de productos de guerra que no puedan seguir con su actividad mercantil, la fábrica suministraba al ejercito la bota militar. El 25 de Septiembre de 1978 por el Real Decreto de 2799/1978, el Patrimonio del Estado adquiere con carácter excepcional las sociedades Silvestre Segarra e Hijos, S.A. y Arrages, S.A., de esta forma se convierte en empresa pública y en 1979 adopta el nombre de Industrias Mediterráneas de la Piel, S.A., pero esta empresa registraba pérdidas año a año. Después de intentos fallidos de salvar la fábrica, fue adquirida en febrero de 1990 por la sociedad de Círculo de Financiación y Gestión, S.A., dos años después se procedió al cierre y termina la historia de casi un centenar de años de el que en otro tiempo fuera un centro industrial de gran importancia en España.

EL COMPLEJO DE LA FÁBRICA SEGARRA:

1.LA EMPRESA SEGARRA Y LA CONSTRUCCIÓN DE LA FÁBRICA:

Hacia 1906 la familia Segarra hizo reformas en su vivienda para integrar un taller de alpargatas, este negocio prosperó y la familia compró el edificio de la antigua escuela del pueblo y un almacén y los transformaron en la primera fábrica que sería sustituida por otra ubicada en la calle de la Cueva Santa en 1921.

Hasta entonces había talleres ubicados dentro de la población, no fue hasta 1930 cuando se comenzó la construcción de la “fabrica central” en la antigua carretera de Xilxes, en torno a esta factoría se construirá el complejo industrial que se desarrollará durante los siguientes cuarenta años.

Al finalizar la guerra se reconstruyó la fábrica con la mano de obra de unos quinientos trabajadores y se puso en marcha la Escuela de Aprendices, el economato, el campo de deportes y la clínica. Se trataba de un complejo autosuficiente en torno a una actividad industrial.

2. DESCRIPCIÓN DEL CONJUNTO:

EL CONJUNTO DE EDIFICIOS DE LA FÁBRICA, las fábricas evidencian una voluntad de crear cierta arquitectura “representativa”: los accesos, especialmente el acceso torreado de la fábrica de curtidos y sobre todo la situación de las oficinas controlando el trabajo de los operarios, las viviendas de los directivos, la construcción de comedores y la existencia de recintos donde los trabajadores se reunían en ocasiones señaladas, evidencia muy pronto la ambición de la empresa. La fábrica de calzados fue construida a las afueras de la población en 1933, durante la guerra sufrió algunos desperfectos y tuvo que ser reconstruida, en 1940 la empresa tenía 14.272 m 2 divididos en siete naves donde se situaban desde talleres y almacenes a los despachos y salas de visitas.

El acceso se realizaba a través de dos portadas gemelas situadas una en la carretera de Xilxes y otra en la de Algar. En cada una de las portadas era bien visible el emblema de la empresa flanqueado por sendas pilastras y rematado por un perfil mixtilíneo historicista que daba cierto carácter de monumentalidad al conjunto. Entre las dos puertas se extendía el patio que separaba las oficinas de las naves donde trabajaban los obreros, y era en ese patio donde se realizaban las concentraciones de los trabajadores en las fechas señaladas.

Los encargados de construir todas estas estructuras fueron los mismos trabajadores, por eso el sistema de construcción es tan simple así como los materiales, que eran los disponibles, piedra, hierro y ladrillo.

Cada nave estaba formada por una serie de crujías y sobre ellas una cubierta a dos aguas sostenida por tijeras de hierro. Cada una de las crujías estaba delimitada por pilares de piedra y muros de ladrillo que en la parte alta eran sustituidos por ventanales que permitían la iluminación durante gran parte del día, facilitando el necesario ahorro de iluminación artificial.

En la parte delantera se situaba el edificio de oficinas distribuido en dos plantas, en la planta baja estaba el almacén que apenas tenía iluminación, el piso superior era casi totalmente translúcido, delimitado por grandes ventanales desde los que se podía controlar toda la extensión de la fábrica. Remataba el conjunto una gran cornisa que se sostenía por pilares de hierro.

En 1941 se construye una nueva fábrica de curtidos en un terreno contiguo a la fábrica de calzados y separadas por la carretera de Xilxes y esta última fabrica delimitada por el río Belcaire. Esta nueva fábrica se construyó de forma parecida a la de calzados, un rectángulo delimitado por tres naves en tenían en su interior otra nave de igual longitud y otras dos más cortas. Este edificio se utilizó como almacén de pieles, nave de curtido, varias naves de acabado y corte y un edificio como laboratorio.

El laboratorio era el edificio más elaborado del conjunto, allí se situaba la chimenea bien visible desde la población y en el interior cuidaba todos los detalles, desde el despacho con las paredes decoradas con motivos alusivos al curtido hasta el alicatado de las salas del laboratorio siguiendo un modelo que se convirtió en característico de la empresa.

Estas naves se construyeron de la misma forma que las anteriores, se trata de una sucesión de crujías con cubierta a dos aguas que se sostiene con tirantes de hierro. El sistema de iluminación era diferente, puesto que se situaban dos ventanas muy altas por lo que la cantidad de luz natural que entraba era menor.

En la parte delantera se construyó el patio frente al que se situaba un edificio de dos plantas, la planta baja se utilizaba como almacén y se situaba la escuela de aprendices, en el primer piso estaban los comedores y en el segundo las viviendas del personal técnico y los visitantes.

En el patio los alumnos de la escuela de aprendices realizaban sus ejercicios físicos y también se utilizaba para organizar los recibimientos a personalidades o los actos de adhesión a la familia Segarra y el nuevo régimen.

El arco rebajado utilizado en este edificio está dividido en tres partes y posee dintel y se convirtió en motivo a repetir en otros edificios de la empresa

Este conjunto industrial tenía una única entrada enfrentada a la antigua fábrica de calzado, se trataba de una entrada flanqueada por dos torres y rematada con almenas y estaba construida en ladrillo y sobre el dintel aparecía el logotipo de la empresa. Este estilo historicista de la puerta con torres simbolizaba el control sobre los que allí trabajaban y el sistema productivo.

CLÍNICA: la función de la clínica era procurar que los empleados de la fábrica tuviesen un buen estado físico. Se trataba de un edificio inaugurado en 1944 y constaba de una estructura rectangular de crujías entorno a un patio central al que daban las habitaciones procurando luz natural y ventilación. En un principio tenía una sola planta y cubierta plana, con la intención de levantar otro piso, lo cual se hizo más tarde.

En las puertas de acceso y de salida al patio se volvió a utilizar el arco rebajado del como en el patio de la fábrica, pero aquí utilizando como material el ladrillo, la construcción es muy simple pero junto con los azulejos y el jardín se logra un ambiente agradable. En el patio al que daban las habitaciones se construyó una pérgola circular recubierta de azulejos y a los lados fuentes y parterres.

Estos edificios también fueron construidos en su mayor parte por los trabajadores de la fábrica, que fuera de sus horas de trabajo se ocupaban también de los jardines tanto e estos como en los edificios se trataba de conseguir la máxima suntuosidad con materiales pobres y obreros inexpertos.

El edificio más representativo del conjunto de la clínica era la vivienda de los directivos de la clínica, su situación a la entrada de la colonia, el logotipo de la empresa, el perfil torreado y el reloj de la fachada le otorgaba una apariencia singular, sustituía a la vivienda de los propietarios, ya que estos siempre vivieron en el núcleo de la población, alejados de la fábrica.

Se trata de un edificio de planta trapezoidal en el vértice del territorio de la empresa, entre las carreteras de Xilxes y el Algar. Precedido por un jardín, construido en dos plantas y rematadas por cuatro torres, las torres delanteras, las que se situaban en la fachada estaban rematadas con capiteles y las torres posteriores con tejado plano. Las fachadas estás construidas con mampostería enfoscada y ladrillo visto en las sucesiones de arquerías de los vanos. La principal aparece precedida por un balcón sobre el que se sitúa el logotipo de la empresa y el reloj. En la fachada posterior, la sucesión de arcos se sustituye por ventanales en donde se repite de nuevo el arco rebajado, y bajo el balcón una escalera con decoración de azulejos.

COLONIA DE VIVIENDAS “COLONIA SEGARRA”: Se trata de la parte del conjunto que da una visión más clara y representativa del paternalismo llevado a cabo en esta empresa durante los años de dirección de la familia Segarra en la época del franquismo.

En un principio se trataba del proyecto de construcción de viviendas para los trabajadores junto a la fábrica en vistas al proyecto de crear un barrio de trabajadores, en 1942 se había solicitado al Delegado Nacional de Sindicatos para construir cien viviendas protegidas. El arquitecto del conjunto fue Vicente Traver Tomás que en 1943 en un solar contiguo al norte de las fábricas empezó la construcción de las viviendas que se situaban alrededor de una zona central en la que se construiría la iglesia, las escuelas y el círculo de recreo.

En esta zona central de la colonia, se situó una escalinata que daba carácter monumental y llevaba a una capilla bajo la advocación de la Virgen de los Desamparados, San Silvestre (nombre del patrón del propietario de la empresa) y Santa Teresa (nombre de la patrona de la mujer del propietario)

A la iglesia se accedía a través de un atrio porticado y en el pavimento el logotipo de la empresa. La fachada es un rectángulo rematado por un frontón partido en la parte superior para situar una espadaña de reminiscencias barrocas, y en la parte inferior el escudo de España. El interior se desarrollaba en una nave con bóveda de cañón y capillas laterales con un ábside semicircular en el presbiterio cubierto con una bóveda de horno con casetones. Una arquitectura de raíz historicista pero muy funcional donde se confundían iglesia y nación, flanqueando la iglesia estaban la escuela y el centro social.

Las viviendas eran muy sencillas en su aspecto exterior e interior, construidas con mampostería y ladrillo, tenían una planta cuadrangular de la que sobresalía un cuerpo donde se ubicaba la entrada a la que se llegaba por unas escaleras. Todas las viviendas eran iguales y exentas, sólo difería el número de habitaciones, tenían una sola planta y estaban cubiertas por un tejado a dos aguas.

Para poder vivir en una de estas viviendas había que trabajar en la empresa, estar casado, vivir en Vall d’Uixó y no poseer vivienda propia. Las casas empezaron a ocuparse en 1945 y se accedía a ellas en régimen de alquiler. De esta forma los obreros vivían en familias cerca de la fábrica y alejados de la población.

3. VALORACIÓN COMO PATRIMONIO INDUSTRIAL:

Criterios definidos en el Plan Nacional de Patrimonio Industrial llevado a cabo por el Instituto de Patrimonio Histórico Español (Ministerio de Cultura, Dirección General de Bellas Artes y Benes Culturales). 9 En este caso se trata de un conjunto industrial en el que se conservan todos los componentes materiales y funcionales, así como su articulación; es decir, constituyan una muestra coherente y completa de una determinada actividad industrial, como es, por ejemplo, una factoría.

a. Valor testimonial, singularidad y representatividad tipológica.

Este valor hace referencia a la importancia del elemento o conjunto en relación con otros elementos de la misma tipología o género, y comparativamente en este caso la singularidad del conjunto industrial Segarra hace difícil esta comparación aunque su concepción y proyecto de colonia industrial toma como modelo a imitar la empresa de calzados Bata en Zlin (Moravia). Las colonias surgen en torno a las grandes fábricas con gran número de empleados y es entorno a estas fábricas que surgirán los “pueblos de fábrica”, en España se arraigó el modelo paternalista de tradición católica como es el caso de la Fábrica Segarra. Este tipo de colonias se encontrarán en los principales núcleos de industrialización española, influidos por los modelos ingleses para la minería asturiana y para la industria textil catalana encontramos la influencia de los modelos franceses. Queda como testimonio de una forma de liderazgo empresarial propio de los años de régimen franquista y del paternalismo y control de los empleados por parte de los propietarios de la empresa. Así como un núcleo industrial cuya producción y riqueza atrajo a trabajadores de todas las provincias de España como desarrollaré en el criterio de valoración histórico social.

En cuanto a la colonia Segarra supone una evidencia y testimonio del modelo de colonia industrial en época de la posguerra y en la que el arquitecto Traver trata de seguir los postulados de la ciudad jardín que se habían utilizado en las planificaciones de las ciudades obreras.

Por otra parte la utilización de lenguajes historicistas desarrollados con materiales pobres como la piedra, el hierro y el ladrillo, trabajados por los mismos trabajadores de la empresa trata de buscar el efecto fastuoso que auspiciaba el régimen y que buscaba una cierta arquitectura representativa.

b.Autenticidad e integridad.

El complejo industrial fue concebido tomando como modelo como ya hemos visto, la fábrica de calzados de Moravia, su construcción comprendió varias fases a lo largo de los años de la posguerra finalizando su desarrollo estructural en 1945 en que finalizan las obras de las 100 viviendas de la colonia.

La portada torreada y almenada de entrada al complejo, no se conserva en la actualidad. El interior sin embargo sufrió cambios al adaptarse a los cambios tecnológicos y productivos aunque los cambios no fueron sustanciales ni estructurales y no han alterado las características arquitectónicas de los espacios productivos.

Las naves hoy día se encuentran en su mayoría en manos privadas, debido a la venta que se produjo de estas instalaciones al cierre de la empresa IMEPIEL, SA para poder hacer frente a los pagos de las indemnizaciones de los trabajadores de la empresa en el momento de su cierre.

c.Valor histórico-social.

Hace referencia a su valor histórico y social dentro de un periodo y sociedad determinada, en este caso los años de la posguerra y hasta la década de los noventa en que se convierte en IMEPIEL, S.A. y se circunscribe en la localidad de la Vall d’Uixó. Este conjunto responde al modelo productivo de gran factoría que fue uno de los motores que dinamizó la economía local y comarcal, en su época de mayor esplendor llegaron a trabajar en la Fabrica Segarra hasta 4.000 trabajadores hacia los años 60′, estos empleados en origen eran formados en la escuela de aprendices situada en el propio complejo.

El modelo paternalista de la factoría, que incluye proyectar la idiosincrasia del trabajo en la factoría más allá del espacio de trabajo, incluso llega a incluir el ocio, con la construcción de un campo de futbol junto a las instalaciones de la clínica que aún hoy en día se conserva y al que se le da uso, así como la construcción de zonas verdes, la colonia Segarra que con los años se verá superada y se hizo necesario la construcción de otros grupos de viviendas como la Colonia San Antonio, el barrio Carmaday, para proporcionar vivienda a los trabajadores y sus familias venidos de todos los puntos de la geografía española para trabajar en la factoría.

En cuanto al conjunto se completa, como ya hemos comentado, desde el punto de vista social con un economato, comedor, clínica. La proyección social fue rentabilizada por las empresas como instrumento de propaganda e imagen, esta fue una faceta muy explotada por el régimen, en las revistas de aprendices de la Fabrica Segarra aparecen artículos referidos a una comida para los pobres de la localidad en la fábrica Segarra, la fotografía lleva en la parte superior derecha una tarjeta con el logotipo de la empresa que reza “vela por sus pobres de Vall de Uxó”.

El valor del conjunto, por el paternalismo llevado a cabo por la empresa con sus trabajadores durante la época franquista y la industrialización de la Vall d’Uixó así como los movimientos demográficos de migraciones de trabajadores de otras zonas de España, supone un cambio demográfico y social en la localidad y permite un estudio del efecto llamada que supone una zona de riqueza industrial que más tarde se observará en la industria cerámica, salvando las distancias en cuanto a conjunto que comprende una colonia de trabajadores.

d. Valor tecnológico.

Referido a la evolución técnica, de la industria y del arte de construir como respuesta al desarrollo. El conjunto responde al modelo de gran factoría donde las dependencias se encuentran organizadas de una manera racional agrupando los diferentes edificios en áreas funcionales divididas en áreas: la fábrica de calzado, tenía una superficie de 14.272 m 2 (incluyendo fábrica, retretes, patios, anexos, etc.) incluïa 19 aparatos telefónicos y 7 naves industriales:

Nave A: dedicada al taller mecánico, almacén de piezas de recambio y fabricación de hormas de zapatos.

Nave B: almacén de material de fabricación. Sección de fijado de suelas y recorte, repunte, empalme, clavado de tacones, sección de montaje, devío de cantos y polimeración.

Nave C: fabricación de calzado, sección de centrado y abrochado de hierro.

Nave D: sección de acabado, envase y calzado fabricado y aparejo de sierra de cinta.

Nave E: despachos, oficinas, dirección, sala de visitas, caja, locutorio y archivo.

Nave F: almacén de curtidos, corte de curtidos, reparación y rebaje de cortes, estantes y colocación de cortes.

Nave G: almacén de suelas, corte preparación de material y carretillas.

Fábrica de curtidos, situada en la antigua fábrica de calzados (Carrer Cueva Santa, 35-43), curtidos de piel para las suelas.

En su momento contó con maquinaria suficiente para la mayor producción, aunque sus mayores activos fueron siempre los trabajadores que tanto de forma artesanal como ayudados por la novedosa maquinaria de su tiempo hicieron de sus extensos horarios laborales y dedicación a la empresa el motor que la llevó a ser una de las empresas productoras de calzado más importantes del territorio nacional.

e. Valor artístico.

El valor artístico del conjunto se hace patente en los edificios del reloj, las portadas y la iglesia, la sencillez con que se tratan los edificios de fábrica y las viviendas, así como el resto del complejo, ponen de manifiesto como con los recursos al alcance se pretendía construir con gran pragmatismo y materiales sencillos y mano de obra poco especializada y se pretendía conseguir fastuosidad.

f. Estado de conservación.

En la actualidad la colonia de viviendas se conserva en cuanto a estructura, pero las viviendas se han ido modificando con el paso de los años y la liberalización de las viviendas y la accesibilidad a su propiedad y las fabricas se modificaron para adaptarse a la época de Imepiel, S.A. y hoy día han sufrido modificaciones, están enmarcadas en una zona comercial, en la que la propiedad de las naves fueron vendidas para diferentes usos y conforman en su mayoría un polígono industrial con pequeña y mediana empresa y diferentes comercios.

g.Plan de viabilidad y rentabilidad social.

En el momento de la crisis y decadencia de la empresa, Imepiel, S.A. fue incautada y liberada para poder ser vendida y con los beneficios de la venta de la mayoría de las naves se pagaron las indemnizaciones correspondientes a los trabajadores. Parte de las instalaciones pasaron a la propiedad de la localidad gestionada por el ayuntamiento, en donde ahora se encuentras algunos de los almacenes municipales de la brigada municipal y el albergue de transeúntes en la zona de las naves industriales, en el edificio de la casa del reloj, antigua residencia de los encargados de la fábrica, se encuentra hoy en día la residencia de discapacitadas psíquicas regentada por religiosas y en las dependencias de la antigua clínica se encuentra la residencia mixta para discapacitados físicos profundos regentada por AFANIAS.

SEGARRA

La Cueva de Sant Josep- La Vall d’Uixó

Hagamos un poco de historia. Agenda 21, año 1999. EXITOS.

Acorde al contexto territorial y socio-ambiental del municipio, la planificación y gestión ambiental municipal se inicia con la creación de una oficina ambiental y el acometimiento de varias actuaciones urgentes para solventar los problemas básicos de salud pública y calidad ambiental:

  • – Plan de choque para adecuar el vertedero incontrolado.
  • – Planta potabilizadora de agua para consumo público (ósmosis inversa).
  • – Cooperación con empresas del curtido para buscar soluciones técnicas al problema de los vertidos al río Belcaire.

Desde este nueva oficina ambiental, y con un apoyo político firme, se plantea a finales de 1999 la puesta en marcha de la Agenda 21 Local, concibiéndose como una oportunidad para aplicar un marco de trabajo idóneo en este proceso emprendido de mejora de la problemática socio-ambiental del municipio, desde el triple objetivo de

  • – Integración de las políticas municipales.
  • – Incorporación de criterios de sostenibilidad.
  • – Fomento de la participación ciudadana en el proceso y difusión de la cultura de la sostenibilidad y la co-responsabilidad entre la población.

Problemática a la que se responde:

De una sociedad históricamente agrícola de secano y de una notable tradición artesanal proviene la estructura productiva local de las últimas décadas, en la que predomina el monocultivo intensivo de cítricos junto con la industria del calzado y el curtido. A mediados de los 90′ el sector del calzado entra en una profunda crisis con el cierre de la fábrica Segarra, verdadero motor articulador de la ciudad y de la vida socioeconómica local desde la posguerra.

La situación previa al proceso de Agenda 21 Local se caracteriza, por tanto, por algunos aspectos negativos referidos a los siguientes planos:

En el plano económico

  • – Altas tasa de desempleo, entre el que destacaba el desempleo femenino.
  • – Mercado laboral tenso.
  • – La Vall d´Uixó se convierte en una ciudad dormitorio, ya que más de la mitad de los ocupados trabajan fuera de la localidad.
  • – Inexistencia de alternativas a corto plazo para reubicar la cantidad de mano de obra que había quedado desempleada.

A nivel social.

  • – Nivel educativo bajo.
  • – Tensión y conflicto social.

Desde el punto de vista ambiental.

  • – Inexistencia de agua potable para abastecer a la población como consecuencia de la salinización de los acuíferos por avance de la intrusión marina.
  • – Vertedero de residuos sólidos totalmente incontrolado y en constante combustión.
  • – El cauce del río Belcaire muy contaminado debido a los vertidos líquidos generados por la industria del curtido.
  • – Ausencia de consideraciones ambientales en la política municipal.

Fases:- Arranque del proceso.

Es en agosto de 1999 cuando por unanimidad, la Corporación de la Vall d´Uixó firma la Carta de Aalborg y se adhiere a la Campaña Europea de Ciudades Sostenibles, tomándose los postulados y orientaciones contenidos en dicha carta como guía filosófica del proceso. De manera específica y sintética, los dos principios esenciales sobre los que se basa nuestra experiencia son los siguientes:

  • – Desarrollo humano: Que implica que todas las personas puedan desplegar al máximo sus potencialidades (desde un punto de vista amplio: físico, educativo, emocional…).
  • – Sostenibilidad ambiental: Que ese proceso no rebase la capacidad del medio ambiente de absorber residuos, generar recursos o prestar una serie de servicios ambientales básicos para la comunidad.
  • – Auditoría o diagnóstico socioambiental.

Tras un periodo de organización y planificación interna del proceso, se contrata la elaboración de los trabajos de auditoría socioambiental de la Vall d´Uixó, que se alargarán durante un año. En cuanto a los rasgos que cabe destacar en el desarrollo de este documento, cabe citar:

  • – Las características de la empresa externa y del equipo auditor.
  • – La participación ciudadana en el proceso de auditoría. La participación ciudadana empieza a incentivarse desde un principio, de manera que durante esta fase de diagnóstico se plantea completar el documento técnico con la percepción de los agentes sociales entorno a la problemática local a través de los siguientes instrumentos: Método Delphi y la realización de una encuesta ciudadana a más de 1.000 vecinos, en la que se cuestionaba la percepción de la problemática ambiental, así como las actitudes y comportamientos pro-ambientales.
  • – La implicación del conjunto de los técnicos municipales en la elaboración y supervisión interna del documento. Cada uno en ellos en su área de trabajo, coordinados en una comisión técnica 21 interdepartamental.
  • – El enfoque sistémico de la auditoría, que ofrece una visión integrada de toda la realidad local y explica las interacciones entre ámbitos tradicionalmente trabajados de manera independiente.
  • – Abundando en los contenidos del trabajo, es de destacar la relevancia otorgada a los aspectos sociales y económicos, claves en la estrategia de sostenibilidad local.
  • – Una amplia consulta con expertos de universidades, institutos tecnológicos, órganos autonómicos y estatales, técnicos de empresas concesionarias,…
  • – El carácter consensuado de la auditoría: Con objeto de reforzar el carácter democrático del proceso y el consenso social en torno a las conclusiones del diagnóstico, el documento se sometió a un periodo de consulta pública, realizándose diversas aportaciones que fueron incorporadas.

Proceso de re-organización interna de la Corporación Local.

Según se ha comentado, la Agenda 21 se planteaba como un proceso de cambio de “dentro hacia fuera”, con lo que se consideraba prioritario que el propio Ayuntamiento comenzase por asumir y aplicar internamente los criterios de la sostenibilidad.

  • En este sentido, se crea, por ejemplo,la primera comisión técnica interdepartamental en la historia de la Corporación (Comisión 21), con el fin de que todos los Jefes de Departamento se implicaran activamente en el diseño del proceso y sirvieran asimismo de enlace con los respectivos sectores sociales y económicos del municipio.
  • Por otro lado, se desarrolló un programa de formación interno sobre medio ambiente y desarrollo sostenible dirigido a todas las áreas municipales, tanto al cuerpo técnico como a responsables políticos.
  • Campaña de comunicación y educación ambiental.

Una vez se contaba con el amplio documento de diagnóstico y se habían creado las bases para una ampliación del proceso más allá de la propia Corporación y de los agentes clave implicados. personalmente desde un principio, se creyó oportuno desarrollar una campaña de comunicación y educación ambiental dirigida a la ciudadanía antes de constituir el Foro de Participación Ciudadana. De nuevo, las conclusiones de la auditoría señalaban la escasa cultura participativa en asuntos de gestión pública (además de la inercia y los valores predominantes en nuestra sociedad) pero era optimista en cuanto a recuperar y reaprender una memoria histórica de importante dinamismo social en la Vall d´Uixó. De esta manera se decidió desplegar una campaña de difusión del proceso y sus contenidos a través de una amplia variedad de medios.

La participación ciudadana en la redacción del Plan de Acción Local. El Foro Ciudadano por un Desarrollo Humano y Sostenible en la Vall d´Uixó.

A la vez que se desarrollaban las diversas actividades de la campaña de comunicación, se iban realizando las tareas de diseño y organización previa del Foro de Participación Ciudadana, en una labor conjunta entre el equipo técnico (coordinación interna e IMEDES) y la implicación personal de Alcaldía. A la hora del diseño del modelo de foro que se pretendía (un foro ciudadano abierto, independiente y desvinculado orgánicamente de la Corporación), se tuvieron en cuenta los siguientes aspectos:

  • – Una pieza básica la constituía la implicación de la comisión 21 (esp. áreas sociales y económicas) en su papel de enlace directo y dinamización del sector de población con el que se trabaja.
  • – Uno de los objetivos del diagnóstico había sido detectar y contactar con aquellos agentes sociales claves en la dinamización del proceso (“Comité de expertos locales”, embrión del foro).
  • – Consenso político en torno a lo que se denominó comité de expertos locales (grupo de personas de prestigio y relevancia social, creadoras de opinión, conocedoras de la realidad local y con capacidad para implicar en el proceso de participación los diversos sectores o colectivos sociales y económicos).

Algunos pasos que se llevarón a cabo para organizar y diseñar este instrumento de participación ciudadana fuerón:

  • – Ronda de reuniones previas.
  • – Sesiones de trabajo de carácter más técnico para diseñar la estructura y funcionamiento del foro (Borrador de reglamento).
  • – Talleres de discusión del borrador de reglamento.
  • – Seminarios metodológicos sobre Agenda 21 Local.
  • – Intensa campaña de comunicación previa al acto de constitución para darse a conocer a la ciudadanía y celebración del acto de constitución del foro el 20 de diciembre de 2001, destacando la notable y diversa participación de la ciudadanía.

Detalle del proceso metodológico:Las valiosas orientaciones del International Council for Local Environmental Initiatives (ICLEI) se toman como base del proceso, si bien se es consciente desde un primer momento de:

– La necesidad de adaptación del modelo propuesto a una realidad cultural diferente, así como a una situación socioeconómica y ambiental compleja y singular. Para ello se busca el apoyo técnico de una entidad externa, el Instituto Mediterráneo para el Desarrollo Sostenible (IMEDES) , que tendrá un papel activo a lo largo de todo el proceso, en estrecha colaboración con la Corporación Local.

– La importancia de establecer un trabajo en red que fomente la búsqueda continua de aportaciones metodológicas y experiencias que enriquezcan el proceso emprendido. Con este objeto la Vall d’Uixó se integra, junto a otros 11 municipios españoles, en el proyecto Life promovido por la FEMP para la elaboración de un “Código de Buenas Prácticas Ambientales Municipales”. A este respecto es importante comentar que se trataba de un proceso pionero en toda la provincia de Castellón.

Las principales características de la metodología empleada son las siguientes:

  • – Se trata de un proceso abierto y progresivo, según se ha comentado, entendiéndose la experiencia como un proceso en continua retroalimentación y revisión.
  • – Es un camino lento, basado en la reflexión y el autoaprendizaje.
  • – Los recursos humanos han sido la pieza clave del proceso. Teniéndose desde un principio muy presente el carácter esencial de la formación y motivación continua de los cuadros técnicos, políticos, así como de los agentes sociales implicados.
  • – Es un proceso de “dentro hacia fuera”, que comenzó cambiando los valores, el sistema organizativo y las prácticas de gestión interna en la propia Corporación Local para ir ampliándose e incorporando otros agentes y ámbitos municipales (empresariado, agricultores, colectivos ciudadanos, comunidad educativa, etc?).
  • – Desde sus inicios, y a lo largo de todo el proceso, ha sido clave el liderazgo político y personal de Alcaldía, necesario para facilitar los cambios tan profundos que se proponían en una organización y sistema de gestión, como es el municipal, con una fuerte inercia y rigidez.
  • – La importancia concedida a la fase de conocimiento y diagnóstico riguroso de la realidad, previo a la planificación y propuesta de programas de acción. Este carácter exhaustivo, integrador y objetivo, ha de ser completado con los aspectos cualitativos o subjetivos en el diagnóstico (percepción social de la problemática municipal).

Materias:

Calidad de vida ; Desarrollo local ; Desarrollo sostenible ; Deterioro medioambiental ; Gestión medioambiental ; Indicadores ambientales ; Medio ambiente

Resultados y seguimiento

Además de las 6 áreas de trabajo del foro (cultura para la sostenibilidad, desarrollo económico, mesa cívica y de desarrollo humano, calidad ambiental, medio natural y planificación urbanística), el Departamento de Desarrollo Sostenible aumenta sus competencias de gestión asumiendo nuevos campos de acción, como consecuencia de las indicaciones de la auditoría. En este sentido, destacan las siguientes líneas de actuación:

  • – Plan zonal de residuos (CMA).
  • – Proyecto ECOZOIN: incorporación de criterios socio-ambientales en el diseño de polígonos industriales y adjudicación de suelo industrial.
  • – Proyectos de mejora río Belcaire (salmueroducto, proyecto CHJ, cooperación con empresas curtido).
  • – Promoción de la bioconstrucción con empresas locales(Barrio ecológico Sant Josep).
  • – Plan de medio natural.
  • – Áreas verdes urbanas: jardinería mediterránea.
  • – Ecopolicía y policía de vertidos.
  • – Incorporación de criterios de “compra verde” en la Administración Local.
  • – Fomento del “empleo verde” (Taller de empleo).
  • – Promoción de una movilidad sostenible y mejora de la accesibilidad.

Evaluación:

Los obstáculos que han surgido a lo largo del proceso se pueden resumir en las siguientes ideas:

  • – Los derivados de la dificultad de promover un profundo cambio de valores en clara oposición a los predominantes en la sociedad de consumo actual.
  • – La propia ambigüedad del concepto y la falta de referentes teóricos en este camino hacia un modelo de desarrollo local sostenible.
  • – El recelo y la desconfianza en el proceso que -tanto interna como externamente a la Corporación- genera este proceso de cambio que es a menudo percibido, bien como una amenaza, bien como una iniciativa utópica y sin bases reales de factibilidad.
  • – La confusión y lentitud que puede suponer la existencia de conflictos frecuentes entre los diferentes intereses en juego (circunstancia inherente al propio proceso de participación) y especialmente, el riesgo de politización partidista del debate.
  • – El riesgo de cansancio de aquellas personas más implicadas sobre las que descansa mayoritariamente el “peso” del esfuerzo, dedicación y responsabilidad en este proceso tan ambicioso.

Estas dificultades han solventado mediante la información, la difusión de valores, la constante motivación, la transparencia, la formación permanente, la búsqueda constante de referentes, el trabajo en red, la planificación y previsión de estas dificultades y, en definitiva, con una ilusionada dedicación y creatividad.

En cuanto a los retos de futuro, desde el punto de vista de la gestión ambiental municipal se están llevando a interesantes retos de innovación, tanto desde el punto de vista organizativo como técnico; el principal y más ambicioso reto que se plantea es el de “mantener viva la llama” de la participación ciudadana, en definitiva, la continuidad de esta experiencia tan novedosa y enriquecedora desde el Foro de Participación Ciudadana para un Desarrollo Humano y Sostenible en la Vall d’Uixó.

Fue un caso notable, de éxito. Sirvieron de ariete para técnicas urbanas y de participación ciudadana con 10 años de antelación. Y el reconocimiento de aquellas iniciativas corresponde a la ciudadanía, y a la de Vale d’Uixó, en particular. Otro asunto es la política…

Denuncias por prevaricación de anteriores alcaldes, privatizaciones de servicios públicos, sentencias judiciales firmes con con condenas muy importantes al consistorio han dejado un rastro en la Vall importante.

Pero han de reponerse. “mejorar la movilidad y la conexión urbana de la localidad” y trabajar temas de vivienda “para conseguir fondos europeos destinados a regeneración urbana fueron buenos inicios, pero los Fondos EDUSI nunca llegaron, no pasaron el corte en 3 ocasiones.

Ahora hay que pensar la nueva ciudad de la Vall d’Uixó,  el maná del turismo, de costa y de interior, la proximidad al imperiocerámico de Nules y Moncofa, la proyección del corredor logístico para el mediterráneo, hacen de la Vall fortalezas, 

La Estrategia Territorial de la Comunidad Valenciana 2030, fue aprobada por Decreto 1/2011, de 13 de enero por el Consell, y modificada por Decreto 166/2011 de 4 de noviembre.

Así decía en la presentación:

“La Comunitat Valenciana posee uno de los territorios de mayor calidad de la Unión Europea, como así lo demuestran los flujos de ciudadanos de esa procedencia que, a pesar de la crisis económica, siguen eligiéndonos como destino principal dentro del territorio nacional. Y esto es así por las excelencias de nuestro clima y nuestros paisajes, por la amabilidad y tolerancia de nuestras gentes y, también hay que remarcarlo, por la calidad de nuestros equipamientos e infraestructuras, fruto de mucho años de esfuerzos en inversión pública y capitalización del territorio.

Por ello, en estos momentos es necesario priorizar la puesta en valor de este capital territorial que hemos construido entre todos y no hay mejor instrumento que la Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana, la cual no sólo define el marco de la ordenación del territorio en nuestra Comunitat, sino que es una herramienta fundamental para aprovechar las grandes oportunidades que ofrece el territorio, transformándolas en creación de rentas y empleos muy necesarios en los momentos difíciles por los que estamos atravesando.

En este sentido, la Estrategia identifica un conjunto de espacios que cuentan con grandes ventajas comparativas en cuanto a componentes de excelencia territorial, entendidas éstas como unas condiciones de accesibilidad muy ventajosas, la proximidad a entornos de gran valor ambiental y territorial o la presencia de infraestructuras y equipamientos de elevada calidad. Todo ello permitirá a los usos y actividades que se implanten en estos ámbitos unas condiciones de elevada rentabilidad y, al mismo tiempo, de respeto por los valores ambientales y culturales del territorio.

Por lo tanto, la labor de la consellería, y del Consell en su conjunto, es doble. En primer lugar, estamos llevando a cabo una ingente labor para divulgar estos grandes valores y oportunidades de nuestro territorio, tanto dentro como fuera de nuestros límites geográficos y, en segundo lugar, hemos desarrollado instrumentos normativos, como las Actuaciones Territoriales Estratégicas, que permiten de una manera acelerada y flexible la implantación de las iniciativas empresariales que concreten estas oportunidades dentro de un marco de colaboración entre administraciones, agentes económicos y el conjunto de los ciudadanos.”

Isabel Bonig Trigueros

(Consellera de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente, y antes alcaldesa de Vall d’Uixó)

ESTRATEGIA TERRITORIAL DE LA COMUNIDAD VALENCIANA: Instrumento de ordenación del territorio que contiene las directrices, orientaciones y criterios que constituyen un referente de las decisiones públicas de incidencia territorial contenidas en los distintos instrumentos de planeamiento, estableciendo las pautas de armonización y de coordinación de las distintas políticas sectoriales y proyecciones económicas y sociales.

SISTEMA NODAL DE REFERENCIA. ESTRATEGIA TERRITORIAL COMUNIDAD VALENCIANA 2030

La Vall d ́Uixó, junto a Utiel, Cheste-Chiva AUI, Carlet AUI, Sueca AUI, Tavernes de la Valldigna, Oliva, Enguera, Xàbia, Ibi, Calp, la Vila Joiosa, Villena, Novelda-Aspe-Monforte AUI y Almoradí AUI quedan definidos como centros de polaridad complementaria, municipios, o agrupaciones de municipios, que ejercen una influencia territorial sobre municipios del área funcional y deben albergar, al menos, un equipamiento supramunicipal vertebrador del territorio.

Tanto los centros de polaridad principal como los complementarios tienen carácter estratégico; por lo tanto, sus crecimientos se potenciarán en las recomendaciones de crecimiento urbanístico para el conjunto de los municipios…

ESTRATEGIA TERRITORIAL COMUNIDAD VALENCIANA 2030 – Tasa estimada de crecimiento anual de la población por comarcas 2010-2030 (Véase La Plana Baixa, Vale d’Uixó valor 1,30)

En otra ocasión (con más tiempo) analizaremos una “INVENCION VALENCIANA” (innovación tecnológica) el Índice Máximo de Ocupación de Suelo (IMOS),

IMOS = TCD x FCTM x FCVT

  • IMOS = Índice máximo de ocupación de suelo.
  • TCD = Tasa de crecimiento demográfico.
  • FCTM = Factor de corrección por tamaño municipal.
  • FCVT = Factor de corrección por vertebración territorial.

A este suelo residencial los municipios podrán, en función de sus necesidades concretas, añadir hasta un 25% adicional con el fin de prevenir las rigideces del mercado de suelo con las excepciones que posteriormente se especificarán. Por lo tanto:

Incremento máximo de ocupación de suelo residencial total = IMOS x 1,25

En síntesis, lo que se propone es un crecimiento que responda a los principios de sostenibilidad, diversificación urbana y vertebración territorial.

El cálculo de la tasa de crecimiento demográfico por municipio ha de tomar en consideración como marco referencia, que el crecimiento estimado de población para la Comunitat Valenciana es del 1% anual acumulativo hasta 2030, tasa que se podrá revisar cada 4 años en función de las distintas coyunturas sociales y económicas que afecten al territorio.

Esta tasa de crecimiento demográfico global de la Comunitat deberá ser concretada por los Planes de Acción Territorial en sus ámbitos respectivos, sin perjuicio de que la Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana, tomando como referencia las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística y otros indicadores socioeconómicos, proponga índices de crecimiento de población recomendables para los distintos ámbitos del territorio.

De esta forma, en el cuadro siguiente se proponen los índices de incremento demográfico por comarcas, (tales como están definidas por el Instituto Valenciana de Estadística, IVE), entendiendo que es un incremento anual que hay que acumular en función de los años a considerar por los planes urbanísticos o territoriales. La Estrategia Territorial propone como recomendación una vigencia de 20 años para los Planes Generales de Ordenación Urbana. Estas tasas también podrán ser concretadas por Planes de Acción Territorial.

Que nadie se asuste (aunque hay logaritmos). 

Lo más curioso es que en la VALL D’UIXO, con una población de 31.700 habitantes y poco más de 14.800 viviendas, encabezó el ranking de ciudades según el índice de vulnerabilidad (indice 1,57) ante la crisis realizado en 2015 por el CSIC, “Atlas de la Crisis. Impactos socioeconómicos y territorios vulnerables en España. Méndez R., Abad L y Echaves C. Valencia 2015. Tirant Humanidades”.

¿Habrán actuado los gobernantes?, ¿cómo superar el estigma de ser la ciudad más vulnerable a la crisis?, ¿cómo ofrecer a los ciudadanos hoy, estrategias, planes y programas que de verdad funcionen, respondan a las necesidades, promuevan cambios?, máxime cuando ya en 1999 la Agenda21 era tan lúcida y certera.

De nada sirve decir “Lo estamos haciendo lo mejor posible”. Tienes que hacer lo que sea necesario para tener éxito.”

Y ser el más resistente tampoco es lo mejor.

Y transparencia, e información del Plan General, ¿no hay memoria?

Muchas cosas quedan por hacer, ..


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

BENICARLÓ

BENICARLÓ. Población (INE)

BENICARLÓ. Pirámide de población (INE)

BENICARLÓ. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2017 (CATASTRO)

BENICARLÓ. Paro

BENICARLÓ. Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Benicarló es un municipio y un término municipal de 47,9 km2 de la Comunidad Valenciana, situado en la costa norte de la provincia de Castellón, en la comarca del Bajo Maestrazgo.

El Maestrazgo es una comarca que se extiende por el N de la provincia de Castellón y SE de Teruel. En la provincia de Castellón, el Maestrazgo lo constituyen 3 comarcas: Baix Maestrat, con capital en Vinaròs; Alt Maestrat, con su capital en Albocàsser; y Els Ports de Morella, con capital en Morella. La comarca consta de 18 municipios.

El Baix Maestrat se extiende sobre 1.221 km2 desde el río de la Sènia, al N, que marca el límite con Cataluña, hasta la rambla de les Coves de Sant Miquel, al S. El relieve alto y montañoso de la Tinença de Benifassà desciende escalonadamente hacia el mar. En el área costera, destaca la llanura denominada Plà de Vinaròs i Benicarló.

La población se encuentra desigualmente repartida de manera que, mientras que la zona interior presenta un índice de población muy bajo que representa poco más del 11%, la zona litoral está más densamente poblada.

Situado a orillas del mar Mediterráneo y rodeado de huertas de regadío, Benicarló cuenta con un clima privilegiado propio del litoral en el que se ubica. Al norte de la ciudad desemboca la rambla de Cervera.

Compartiendo los rasgos básicos del litoral N valenciano, esto es, lugar poco poblado, de paso, de transición cardinal y de frontera con Cataluña, Benicarló se singulariza por su posición comarcal céntrica y por ser cabecera comercial subcomarcal. En la actualidad, este municipio costero del Baix Maestrat, funcionalmente muy equilibrado entre agricultura, industria y servicios, especialmente comercio, presenta un gran dinamismo en su crecimiento socioeconómico.

Su término municipal, un cuadrilátero con perímetro romboidal, se caracteriza por su extensión reducida (48,3 Km2) adentrándose poco hacia el interior. El municipio arrastra históricamente (1848, 1896, 1926…) la controversia de sus límites con Peñíscola reivindicándose 1.920 ha de éste último en su lado N. Está situado entre los términos municales vecinos de Vinaròs (N), Peñíscola (S) y Càlig (O). El mar Mediterráneo lo limita al E con un frente litoral corto (5,8 Km), el menor de toda la comarca. La disposición de su superficie es muy uniforme caracterizándose por un ser un llano cuaternario que tímidamente asciende desde el mar hacia el O, a modo de piedemonte, y donde se encuentran las principales elevaciones, especialmente al SO: tossal dels Navarros (204 m) y la Tossa (169 m). En el entorno de este último, con interesantes pinares, aparecen restos de un poblado ibérico y de antiguas fundiciones. Se deberían considerar en mayor medida el tratamiento integral de los poblados íberos de Benicarló (inversión, accesibilidad, puesta en valor). En efecto, al NO aparece El Puig de la Nau (162 m), en parte de propiedad privada, en cuya cima encontramos las ruinas de uno de los poblados ibéricos más importantes del litoral valenciano y una ermita inconclusa dedicada a los Sants de la Pedra. Desde el Puig y hacia el NO, buscando el barranc de l´Aiguaoliva, se encuentra una interesante zona de hayas. El Puig y la Basseta del Bovalar son los únicos parajes declarados como SNUP en el planeamiento vigente.Hidrología. Por el extenso glacis sin apenas pendiente que es el término municipal, circulan hasta desembocar en el mar 3 barrancos: al N, limite administrativo con Vinaròs, el barranc de l´Aiguaoliva, por el centro, la rambla de Cervera o el Riu Sec, límite N del casco urbano, al S El Barranquet o barranc de Polpís, cerca del camí de la Ratlla de Peñíscola. Frente a la desembocadura del Riu Sec, sumergido, se encuentra un yacimiento arqueológico exponente de antiguas culturas mediterráneas que tomaban los cauces como corredores por los que adentrarse tierras adentro. Por su parte, el Barranquet, mantiene una pequeña zona húmeda en su tramo final, lugar inundable en periodos de fuertes lluvias, y donde recientemente el ayuntamiento ha creado, entre el camí de Peñíscola y el de València, una explanada y un campo de petanca. También cerca de la desembocadura, mar adentro, se encuentra un “ullal” y un poco al N, a unos 200 m semisumergidas, les Pedres de la Força, unas rocas testigo de líneas de costa pretéritas; la misma naturaleza tienen Les Pedres de la Barbada, frente al Riu Sec.

Por otra parte, al SO se encuentra la Basseta del Bovalar, una pequeña laguna natural, hoy alimentada artificialmente cuando es necesario, que recoge las aguas del piedemonte inmediato, el más alto del término. En el entorno de esta, como es el corral del Petiquillo, aparece una pequeña urbanización espontánea.La inexistencia de aguas superficiales permanentes se compensa con una gran cantidad de pozos privados que son lo que alimentan el regadío. La práctica totalidad de ellos arrastra problemas de salinización en sus aguas.

Al descenso general y observable de sentido W-E se asocia otro, menos perceptible, de N a S. Estas dos líneas de pendiente, se ponen de manifiesto en episodios de lluvias intensas que inundan la parte baja del Barranquet y el entorno de la ermita de Sant Gregori, en ambos casos facilitadas, además de por su cota baja, por el efecto barrera del trazado de vías de comunicación camineras y ferroviarias y por la ocupación de sus riberas de inundación por urbanizaciones.

La costa presenta 2 partes diferenciadas. Desde la desembocadura del Riu Sec hacia el N el perfil de la costa va ascendiendo hasta formar pequeños acantilados menores de 5 m; son les timbes. La costa así es un tanto recortada, inestable y sobre todo regresiva debido al oleaje, a los temporales y a la propia acción antrópica. Entre los tres han desencadenado procesos y plataformas de abrasión que prácticamente han hecho desaparecer el camí del Pebret que circulaba por la misma ribera del mar como un verdadero camino de ronda litoral. Frente a esta regresión marina, los propietarios con viviendas, secundarias o principales, vecinas del mar han depositado grandes piedras a modo de muro de contención. En ese contexto, de N a S, las playas (de la Mar Xica, del Fondalet, de la Roca Plana), se resuelven en plataformas de piedras, cantos y gravas, y con poca presencia de arena. Hacia el S del Riu Sec, la línea de costa es más estable, menos escarpada y más regular y baja debido sobre todo a las actuaciones de transformación que supusieron la construcción del puerto y la llegada de la ciudad al mar. No obstante, si prescindimos de la arenosa y artificial playa urbana del Morrongo, el resto de playas hacia el mediodía hasta llegar a Peñíscola (del Gurugú, de la Caracola) presentan todavía pequeños perfiles de cierta altura o plataformas bajas de cantos y gravas, pero poca arena. En general, la costa, al no ser estructuralmente baja ni arenosa, no responde en principio a la geomorfología propicia para el desarrollo del residencialismo turístico apoyado en el “sol y playa”, de presencia puntual, y por tanto ha sido campo de acción preferente para la expansión urbana y una potente agricultura de huerta y regadío.Geografía humana. Durante muchos siglos la población vivió recluida dentro de sus murallas. Entre el s XVI y principios del s XVIII se mantuvo en cifras próximas a los 1.200 habitantes, iniciando después un fuerte crecimiento propiciado por la expansión agrocomercial que la hizo llegar a 4.072 almas en 1787 y a 6.045 en 1845. En 1907, se llega a 7.197 habitantes que fueron 10.627 en 1960. En las décadas siguientes, el proceso de industrialización y su consolidación como ciudad comercial subcomarcal, todo ello impulsado por una primera etapa de migraciones del interior comarcal y castellano/aragonesas/andaluzas, ha hecho duplicar su censo: 18.660 en 1991 y 22.063 en 2003. En lo que llevamos de s XXI ha experimentado un destacado crecimiento cercano al 11%, el más importante de las ciudades provinciales de más de 20.000 habitantes, excluida la capital. En estos años una 2ª oleada migratoria ligada a extranjeros magrebíes, fundamenta el alza de población. Benicarló fue pionera, a principios de 1990, en la llegada de extranjeros africanos al País Valenciano litoral para trabajar en la agricultura.

Benicarló. Evolución casco

El proceso de urbanización de Benicarló sigue, en líneas generales, el modelo general de los municipios costeros valencianos caracterizado por asentamientos desdoblados interior/costa, representantes respectivos del núcleo tradicional/ pesquero, después residencial-turístico. El impulso partió del núcleo medieval, situado a unos 900 m al W del frente de mar, creciendo después en forma radial por los primeros arrabales siguiendo los principales caminos (Sant Mateu, Ulldecona, Vinaròs, de la Mar, Peñíscola y Alcalá de Xivert). El 1915 el armazón de estructura urbana en forma de “9” ya se apoya en el mar. En su expansión urbana hasta la actualidad, los caminos han seguido marcando el avance urbano y posteriormente la densificación de sus interfases. Hoy la ciudad está delimitada por el trazado de la CN-340 (N y W), el puerto y la ribera del mar (E) y la Av. de les Corts Valencianes (S), formando dichos ejes el perímetro en forma de rectángulo que ya diseñó el Plan General de 1986.

Si en sus orígenes Benicarló era un pequeño núcleo no costero que concentraba población y poblamiento tierra adentro, en la actualidad el resultado es una ciudad marítima a todos los efectos. Básicamente por 3 impulsos urbanos: uno, por la proliferación en diseminado de 2ª residencias siguiendo toda la costa, proceso lento pero imparable desde 1970; dos, por la conversión por parte de Peñíscola de la antigua carretera costera CS-501 en un paseo marítimo que obligó a Benicarló a continuarlo en los años 1990, aquí bajo la fórmula de una avenida/boulevar (Av. Papa Luna); tres, por la remodelación del puerto marítimo y la renovación de la fachada urbana (2003) que todavía continua.

Este encuentro de Benicarló con el mar muestra un claro basculamiento sureste (SE). El encanto turístico-residencial de Peñíscola es tan dominante que hoy, sin solución de continuidad, forman una conurbación a caballo de 2 municipios condenados a entenderse. Conurbación con 3 partes y funcionalidades un tanto diferenciadas: al S el pequeño núcleo histórico-artístico del tómbolo de Peñíscola, el gran escenario turístico; en la mitad el estrecho y largo corredor dirigido por el paseo marítimo y limitado por la marjal y las playas baja de arena, convertido en el eje de implantación residencial-turístico masivo; al N la ciudad de Benicarló que provee de bienes y servicios comerciales a esta gran ciudad dual.

El proceso de urbanización residencial-turístico surgió desde los cascos urbanos, continuó, bifurcándose, por la costa, a partir de torres de apartamentos, y por el interior, siguiendo los caminos rurales, a partir de casas/chalets unifamiliares, en algunas ocasiones sobre la base de casas de campo.

Hoy el proceso, de hecho, ha tendido a unir los 2 núcleos ciudadanos de Peñíscola y Benicarló, subordinando ya un paisaje agrario, de huerta o citrícola, que hasta hace poco todavía era el gran resorte de las actividades socioeconómicas, y priorizando un frente de mar eje director de la conurbación.

El resultado hoy es así una estructura urbana totalmente continua ceñida a la línea de costa, bicéfala y con funciones complementarias (turismo/comercio), que debe apostar por estrategias de “ir haciendo ciudad”, y que se caracteriza por su gran intensidad de crecimiento sectorialmente equilibrado, con lazos funcionales crecientes y complejos, y con flujos que progresivamente van adquiriendo mayor componente N-S/S-N, es decir a lo largo de la costa.

La comunicación viaria por carreteras es urgente mejorarla en la CN-340, un verdadero punto negro, y tal vez abaratarla en la autopista AP-7. En general, y después de que la nueva circunvalación del Baix Maestrat litoral sea una realidad, estará relativamente bien comunicada por carreteras con la capital provincial y con Vinaròs, de las que depende en parte de servicios comerciales y administrativos (hospital, juzgados), si bien Benicarló ha conseguido centralizar por su parte algunos servicios comarcales (parque bomberos, gran centro comercial y de ocio “Costa del Azahar”). No puede decirse lo mismo del ferrocarril que simplemente discurre, como la autopista, respectivamente por las cercanías de la ciudad y del polígono industrial. Tampoco la CV-135, la gran puerta del Maestrat que comunica con Sant Mateu, y por tanto una vía estratégica para Benicarló, está a la altura de las circunstancias. La futura circunvalación de la CN-340, pegada a la AP-7 a ser posible, la conversión de la actual CN-340 en una avenida urbana, la mejora de los accesos viarios al casco urbano y la potenciación de la CV-135 como vial de acceso Peñíscola-Sant Mateu, son temas a observar por el planificador.En líneas generales, en Benicarló se superponen dinámicas de ampliación e intensificación del radio de la región urbana de Castellón, paralelas a la modernización de las comunicaciones, y el propio crecimiento estrictamente endógeno, derivado del auge de la economía industrial comercial y de la residencial-turística.

1807

El Benicarló actual tiene su origen y evolución urbana en una alquería árabe que fue repoblada tras la conquista cristiana en 1236 pasando a depender del castillo de Peñíscola. Tuvo una modesta planificación que todavía puede observarse en su casco antiguo de forma cuadrada o ligeramente romboidal dividido en 4 cuarteles a partir de 2 ejes perpendiculares (Carrer Major/Sant Joan).La parcelación original, muy escuálida, parece que se hizo sobre la unidad de base del pati (4 x 12 m) debido a la escasa capacidad de la cerca amurallada. Una ronda algo más ancha que se llamaba la Volta al Mur marca perfectamente el recinto incluso en la actualidad (Calle Ferreres Bretó-Sant Francesc, Carme, Olivella-Sant Jaume y Soriano). Es probable, a juzgar por los caminos, que la muralla levantada por la Orden de Montesa, señora de Benicarló desde 1317, tuviera 4 puertas, o al menos 2 (E y O). Junto al camino de Càlig-Sant Mateu, extramuros, fue construido a finales del s XVI el Convent de Sant Francesc en un lugar situado el final de la rambla de Càlig, convertida mediante canalización en carrer dels Pedrissos hoy Ferreres Bretó´. El convento albergará un museo comarcal.El crecimiento en arrabales camineros dio un núcleo en forma de estrella siendo el apéndice más destacado el camí de la Mar que conectaba la villa con un pequeño embarcadero protegido por un baluarte, y en cuyo tramo final fueron levantándose casas de marineros y almacenes comerciales-portuarios (todavía se conserva un buen ejemplo del s XVIII) ligados al importante tráfico vinatero y que conformarían el Grau. A finales del s XVIII el Camino Real siguió los caminos de Alcalá y Vinaròs relegando el de Ulldecona por donde discurría el trazado medieval.

En 1867 la llegada del ferrocarril hizo nacer una nueva arteria urbana, el Passeig de l´Estació, que fue atrayendo edificación tanto residencial como industrial. Los espacios libres intermedios entre caminos radiales han ido llenándose desde principios del s XX, especialmente al NE, N (sobre la nueva CN-340) y alrededores de los ejes de comunicación con el puerto y la playa. Hasta bien entrado el s XX el plano seguía dibujando una especie de candelabro, con los caminos por brazos, apoyado en el casco antiguo y con el pie que terminaba en el mar.

Fue a partir de 1950 cuando comenzó a rellenarse el amplio espacio que quedaba libre entre Benicarló y la línea de costa. Hasta entonces la ciudad vivía de espaldas al mar. Ello fue posible a partir de dos nuevos ejes de expansión paralelos al viejo camino de la Mar, como fueron el Passeig Marítim, en cuyo final se construyó a principios de los años 1960 el Parador Nacional de Turismo “Costa del Azahar”, y la calle Méndez Núñez. El desvió de la CN-340 por una variante que bordea Benicarló por el NO significó en los años 1960 el inició de una nueva zona de expansión urbana que hizo de contrapeso a la anterior. El actual centro de la ciudad se corresponde con el casco antiguo y su vecina plaza de la Constitución, un gran espacio central ciudadano abierto en la década de los 80′, después de la demolición de una parte del raval de Peñíscola. Eclesiásticamente sigue perteneciendo al obispado de Tortosa.
La estructura económica de Benicarló sigue estando muy equilibrada intersectorialmente. Según el censo de 2001 el sector primario ocupa al 11,32%, el secundario al 37,8% (Industria 25,2% + Construcción 12,6%) y el terciario al 50,8%. Benicarló, así, ha conseguido armonizar desde el punto de vista de la generación de empleo y de las respectivas implantaciones en el territorio de las actividades productivas, unas correctas proporciones que son y deben seguir siendo un activo del municipio. Esta no especialización productiva es un buen seguro frente a altas dependencias unisectoriales. A pesar de estas nivelaciones, los sectores necesitan renovaciones puesto que ofrecen signos de madurez en relación a su funcionalidad socioeconómica y medioambiental. Las actividades primarias, agricultura y pesca, se encuentran no sólo sujetas a un proceso de descenso continuo de la competitividad, que parece irreversible, sino a ciertas presiones de la urbanización, sobre todo la primera. Con todo, y de modo comparativo, los usos del suelo en Benicarló no presentan demasiadas interferencias y presentan unos límites y zonificaciones bastante claros.

Benicarló es cabecera de una pequeña Área de comercio integrada por 9 municipios (Alcalà de Xivet, Benicarló, Càlig, Cervera del Maestrat, Peñíscola, La Salzedella, Sant Mateu, Santa Magdalena de Polpís y Tírig) cuya extensión ronda los 640 Km2, aproximadamente el 10% de la provincia. Estos municipios gravitan en torno a Benicarló, desde el punto de vista de la dependencia comercial, generando flujos de evasión y sobre todo de atracción del gasto en la provisión de bienes y servicios. La población del área comercial alcanza en el año 2003, 40.597 habitantes, el 7% provincial. El índice de primacía de Benicarló en su Área Comercial asciende al 56% de la población total, siendo su Índice Comercial Local de 45, el 3,6% del provincial. En el conjunto del Área, el comercio minorista, sobre todo el de bienes diarios, y la restauración, son las actividades más destacadas.

Benicarló concentra el 42% de todos los comercios minoristas de su Área Comercial, correspondiendo un 37% a alimentación y un 23% a los bienes de equipamiento del hogar. El peso destacado de ambos porcentajes confirma el crecimiento del municipio como área residencial-turística. Si el comercio minorista arrastra en general una grave crisis, en Benicarló, por el contrario, muestra una tendencia de crecimiento importante que entre 1998-2003 se cifra en un 13%. Así se registran aumentos sustanciales en las partidas de bienes diarios (23%) y equipamiento del hogar (19%) y personal (16%). Las actividades de ocio, hostelería y restauración también se han incrementado de forma significativa, aunque no tanto como las anteriores por la polarización del subsector en Peñíscola. Por su parte el comercio mayorista, muy ligado a las actividades agrarias, sí tiende a decrecer (10%).

3 iniciativas recientes, hechas realidad desde el nuevo s XXI, han supuesto una importante modificación de la estructura comercial de Benicarló. La 1ª la puesta en marcha del “Centro Comercial y de Ocio Costa Azahar” -CCOCA- (57.000 m2), equidistante entre Peñíscola y Benicarló, que ha reconvertido la antigua fábrica de muebles Palau hasta crear el complejo mayor y más completo de la provincia (70 tiendas; hipermercado, 11 multicines, 18 pistas de bolera, bingo, disco, restaurantes, moda, complementos de hogar, gasolinera multiservicios). El CCOCA presenta graves problemas de acceso, rodado y peatonal, y de conexión desde Benicarló.

La 2ª, la consolidación de las instalaciones adyacentes (8.000 m2 de techo de ocio) del puerto deportivo “Marina Benicarló” (293 amarres). La 3ª, el diseño de un “Centro Comercial Abierto” -CCA- por el que ha optado el centro histórico de la ciudad, definen un modelo de ciudad basado en la prestación de servicios comerciales y de ocio destinados a la venta. El CCA ha sido y es una importante herramienta de planificación urbana y comercial que ha servido para poner en marcha numerosas actuaciones dinamizadoras y modernizadoras que han dado como resultado un nuevo “Centro Histórico Comercial”. Además de acciones internas del sector comercial(formación, asesoramiento, promoción…), se han realizado actuaciones de renovación urbana (peatonalización, modernización del mercado municipal, imagen de marca…), que han ocasionado una revitalización en calidad y cantidad de establecimientos comerciales. Todo el proceso mereció el “Premio Nacional de Comercio Interior” (2001) otorgado por el Ministerio de Economía.

La estrategia parece clara. Sobre la base de un área comercial tradicional, ahora impulsada por la demanda residencialturística de Peñíscola, y el propio y pujante peso de la ciudad cabecera, Benicarló quiere convertirse, sin renunciar a su tradicional equilibrio intersectorial productivo, en un centro poderoso para la prestación de servicios comerciales (compras, ocio ..). Para ello ha cambiado la función de 3 espacios caducos (fábrica, casco viejo y puerto) que, previa planificación y estrategia, se han convertido en 3 nuevos espacios urbanos, claramente diferenciados, que concentran visitantes, turistas y clientes, es decir rentas y consumidores.

El Plan General de 1965

Transcurridos 10 años desde la entrada en vigor de la LS-1956, la corporación local decide acometer, con un marcado carácter urbano, la ordenación del término municipal a través del Plan General, documento que fue aprobado el 19.5.1965. La memoria justifica la propuesta de ordenación en la importancia que representa para la ciudad, las actividades agrícola, industrial y turística.

Este instrumento se centra al máximo en la zonificación del SU, donde destina 197 Has. al uso urbano e industrial y 65Has. para el turístico-residencial. Respecto a la zonificación queda establecida por el casco antiguo, residencial intensiva, residencial semiintensiva, residencial extensiva, ciudad-jardín intensiva, ciudad jardín semiintensiva, ciudad-jardín extensiva y zona SE con plan parcial aprobado.

A partir de la zonificación el núcleo urbano queda enmarcado por la N-340, la rambla de Cervera, el frente marítimo y la Avenida de Les Corts Valencianes. En este espacio además del uso residencial incorpora un sector de uso industrial ubicado en las inmediaciones de la infraestructura portuaria. El uso industrial se completa con la clasificación de un área al este de la N-340 limitando con la rambla Cervera.

Atendiendo al futuro desarrollo urbanístico ligado a la actividad turístico-residencial, el suelo clasificado como urbano-turístico de la costa sur responde a un planteamiento teórico de ciudad-jardín, distinguiendo 3 categorías que descienden en intensidad conforme nos alejamos del perímetro del núcleo urbano. Esta área queda circunscrita por el Camí Vell de Peñíscola, hasta el límite municipal; la línea de costa, donde las directrices prevén la ejecución de un paseo marítimo; y su conexión con la zona urbana a la altura del Parador de Turismo. Por su parte en la costa N la ocupación turísticoresidencial responde a una tipología edificatoria de ciudad jardín semiintensiva, hasta el límite con Vinaròs.

Por último, clasifica como reserva urbana el sector comprendido entre la Avda. de la Llibertat y la futura prolongación de la Avda. de les Corts Valencianes hasta su conexión con la calle Alcalà de Xivert.

Así, el conjunto urbano se diseña a partir del casco antiguo, quedando prevista la redacción de unas ordenanzas para su regulación. No obstante respecto a la altura reguladora máxima, permite notables excepciones según determinadas calles o bien si se trata de edificios singulares o de interés para la población, aspectos estos últimos de muy ambigua interpretación. Le sigue la zona residencial y la zona sureste con plan parcial aprobado, conformadas por la edificación en altura y la concentración de los mayores volúmenes, caso por ejemplo de la categoría intensiva, con 8 m2/m2 en manzana cerrada o la semiintensiva cuyo coeficiente alcanza los 8’1 m2/m2 en manzana abierta. Conforme se desprende de la memoria, es en esta área, y particularmente sobre la categoría extensiva y la zona SE, donde el Plan proyecta el inmediato desarrollo urbano de Benicarló. La zona destinada a ciudad-jardín, se halla diseñada en el planeamiento para una tipología de edificación aislada, aunque permite acoger el uso hotelero y la construcción de viviendas colectivas.

Desde la aprobación del Plan hasta el 27.7.1980, fecha en la cual la CPU aprueba el Avance de revisión del plan, la ordenación urbanística de Benicarló se caracterizó por la prácticamente inexistente normativa reguladora, al carecer el Plan General de ordenanzas generales. Esta deficiencia, entre otras, en la falta de protección del suelo rústico, dando lugar a la aparición de desarrollos urbanos aislados y desconexos; caso por ejemplo de los ubicados a ambos márgenes de la N-340, o en suelo rústico como fue la urbanización Vista-Mar cuyo Plan Especial, con una extensión superficial de 167.130 m2 y aprobado por la CPU el 29.7.1976, comprende la zona “Corral de Petiquillo”. Ubicado en la partida Bovalar, al O de la AP-7 y limitando con el término de Peñíscola, su emplazamiento se justificaba en relación a los valores ambientales y paisajísticos, al situarse a una altura entre 40 y 95m. y en la existencia de una masa forestal. En cuanto a la ordenación pormenorizada, destaca la Zona I, donde contempla 155 parcelas con superficie mínima de 400 m2 destinadas a vivienda unifamiliar aislada en 1 o 2 plantas, y la zona II, en cuyas 11 parcelas se permite la  construcción de viviendas colectivas y el uso hotelero sobre parcela mínima de 1.000 m2 y edificación en 2 plantas.

Durante el periodo de vigencia del Plan hasta 1986 y a partir del análisis de las licencias de obra se desprende una etapa de dinamismo edificatorio centrada en los primeros años de la década de los 70′, destacando 1974 con la concesión de licencias para la edificación de 286 viviendas, de las que 241 corresponden a la tipología de colectiva.

Le sigue una corta etapa recesiva en los años 1975 y 1976, para volver a recuperarse durante hasta el final de la década, donde sobresalen los dos últimos años ya que con 370 y 323 viviendas respectivamente representan los dos máximos del periodo.

Por el contrario desde 1980 a 1986 se constata un descenso de viviendas que culmina en 1983 y 1986 con la tramitación de 31 y 29 licencias que posibilitaron la edificación de 67 y 72 viviendas respectivamente.

Las características del poblamiento, vienen marcadas por un predominio de la tipología de vivienda colectiva sin excesivas alturas y por la elevación de plantas en las viviendas ubicadas en las áreas de mayor dinamismo del casco urbano. Estas se corresponden por una parte con el ensanche desde el casco antiguo y la calle del Crist de la Mar hacia el puerto, destacando durante el primer lustro de los 70′, las c/ César Cataldo, el Passeig Marítim, Pizarro, Juan XXIII, o Cristóbal Colón; y por otra con la salida hacia Vinaròs correspondiendo al perímetro comprendido entre la actual calle Vinaròs y la Avenida de Catalunya en expansión hacia la carretera nacional. En cambio si bien las citadas arterias siguen manteniendo gran parte del dinamismo edificatorio, en la segunda mitad de esta década se incorpora la Avenida del Marqués de Benicarló destacando la concesión en 1978 de una licencia para la edificación de un bloque de 99 viviendas en la confluencia con el Passeig Marítim aprovechando la playa de arena fina del Morrongo. A ésta le sigue ese mismo año dos licencias más, computando un total de 175 viviendas.

Además del frente litoral, otros espacios que se incorporan a la dinámica edificatoria corresponden al área comprendida entre la c/ d’Ulldecona y el paseo de José Ferrer Soriano, en el extremo N del casco urbano. Por último en la primera mitad de los años 80′ vuelve a ser el área del ensanche al puerto la zona más dinámica, donde destacan el Passeig Marítim por su conexión con la carretera litoral de Peñíscola, la c/ César Cataldo y la Avenida del Marqués de Benicarló, aunque se incorpora el eje de la avenida de Jacinto Benavente, que conecta con el Passeig Marítim.

Si bien el Plan clasifica la franja costera para el desarrollo turístico-residencial, contrasta el diferente dinamismo que presentan ambas, concentrándose éste en la costa S. De esta forma por lo que respecta a la tipología de vivienda unifamiliar aislada, destacan las partidas de les Solades y Sandorlí, por su parte en la costa N las áreas que albergan la mayor parte del desarrollo corresponden al frente de la playa de la Mar Xica y a la partida del Surrac. Asimismo estas diferencias son aún más acentuadas en la tipología de apartamentos turísticos, concentrándose mayoritariamente éstos en la Avenida Papa Luna y en la partida de les Solades, ambas en la costa S.

Por otra parte la urbanización Vista-Mar desde la aprobación del Plan Especial hasta 1986 presenta un escaso desarrollo ya que tan sólo se han detectado 11 licencias para la construcción de viviendas unifamiliares aisladas.

Benicarló. PGOU 1986. Calificación suelo

El Plan General de 1986

La denegación definitiva de la redacción de las NNSS en febrero de 1979, motivó el acuerdo del pleno municipal, en junio de este mismo año para el inicio de la revisión y adaptación del Plan General al Texto Refundido de 1976, cuyo Avance, aprobado por la CPU en sesión de 27.7.1980, no obtendría la aprobación definitiva hasta el 29.7.1986.

Así, la memoria informativa del Plan General de 1986 achacaba el fracaso anterior a la poca precisión y ambigüedad de los documentos; la práctica inexistencia de normativa reguladora; la excesiva clasificación de suelo urbano y de reserva urbana junto con el escaso desarrollo del Programa de Actuación; y a la fuerte presión del sector inmobiliario. Por otro lado no es de extrañar que los objetivos y criterios de la nueva ordenación giren entorno a la racionalización de las futuras implantaciones industriales, comerciales y turísticas; ordenación y recualificación del espacio urbano en cuanto a dotaciones y espacios libres; contención del anterior sobredimensionamiento de suelo; articulación entre sectores, con la finalidad de cohesionar el territorio; preservación y potenciación del espacio agrario, evitando desarrollos residenciales e industriales que supusieran una reducción del área de huerta tradicional.

Además la nueva orientación del planeamiento operó también en el análisis de las alternativas planteadas respecto a la futura ubicación de los asentamientos turísticos. De entrada contemplaba tres opciones, la franja costera S, la N, y la tercera, siguiendo el modelo de la vecina Vinaròs, clasificando la costa N y la S. El equipo redactor optó acertadamente por dirigir los nuevos desarrollos urbano-turísticos hacia el extremo S, escogiendo la primera opción y clasificando como SNU Común la franja costera N. Su justificación descansaba en:

  • la imposibilidad de saturación del área contemplada durante los 16 años de vigencia del plan.
  • la consideración del suelo litoral como un bien escaso que debe ser utilizado con la máxima racionalidad, evitando la devaluación física y económica que supondría la ocupación descontrolada.
  • la atracción que ejerce Peñíscola sobre esta zona, la cual acentúa la presión urbanística sobre ella.
  • la existencia de una infraestructura viaria -Avda. Papa Luna, carretera vieja a Peñíscola y Avda. República Argentina- que carece la zona N.
  • la presencia de equipamientos, caso del camping o del Parador de Turismo.
  • Asimismo es interesante destacar en la nueva ordenación la conexión mixta del borde litoral de la zona turística y la fachada marítima de la ciudad a través de un paseo marítimo que arrancando de la Avenida Marqués de Benicarló, conectando ésta con el casco antiguo a través de la propuesta de rambla-avenida en la calle Méndez Núñez.

Respecto a la clasificación del suelo dedica 169’3 Has. al SU, extensión significativamente más acorde a las posibilidades reales de expansión del conjunto urbano, viéndose reducido en 93 Has respecto al anterior Plan. La calificación responde a la filosofía de mantener la tipología dominante en manzana cerrada para el casco antiguo y la zona de ensanche, destacando el peso que le concede a la fachada marítima al absorber las mayores concentraciones; es el caso de la Avenida Marqués de Benicarló donde se fija una altura máxima de 19m., que corresponde a planta baja y 5 plantas piso. Respecto a la zona de ordenación según plan parcial aprobado, el Plan incorpora los anteriores PP y el Plan Especial de la urbanización Vista Mar, en los cuales mantiene los mismos parámetros sin incrementar la superficie.

En lo concerniente al área urbano-turística retoma el anterior modelo de ciudad-jardín extensiva y establece como tipo de ordenación el de edificación aislada, donde admite los usos de vivienda unifamiliar; plurifamiliar en hilera cuya agrupación no puede exceder los 40m. de longitud; y hotelero, todos ellos sobre parcela mínima de 600 m2, ocupación del 25% y una altura máxima de 7 metros. Sin embargo, en las parcelas con frente a la prolongación de la calle Valencia, que corresponde al sector más alejado de la costa, establece en 10m. la altura máxima y permite el uso comercial en planta baja. Por otra parte el uso exclusivo hotelero queda limitado a la parcela ocupada por el Parador de Turismo donde proyecta un desarrollo horizontal con altura máxima de planta baja y una planta piso. La ordenación se completa con la reserva de suelo dotacional destinado a parques, jardines y zonas deportivas, cuya ubicación es prevista en la zona de servidumbre de protección, bordeando el Parador y el extremo norte de la playa de la Caracola, y en la desembocadura del barranco de Polpis, la cual es calificada como zona deportiva, situándose en clara contradicción con los objetivos de recualificación previstos. En cuanto a las industrias localizadas en el casco urbano, el Plan mantiene su calificación como tales, aunque tímidamente prevé su reconversión a suelo residencial o dotacional.

El suelo urbanizable acota el modelo de desarrollo propuesto; de ahí que el Plan clasifique los espacios intersticiales del suelo urbano y proyecte la estructura de la ciudad hasta el límite con la rambla Cervera, la línea del ferrocarril, la prolongación de la Avda. Maestrat; y por otra parte desde la Avda. de la Llibertat hasta su conexión con la partida Sandorli y la zona turística.

Asimismo respecto a los dos sectores contemplados en el SUP, ambos con una extensión de 64’7 Has., conviene detenernos en el sector “Povet”, cuyo uso residencial cierra la futura trama urbana entre la desembocadura de la rambla Cervera y el puerto. El Plan lo reconoce como una zona clave para el desarrollo de Benicarló a raíz de la conexión con el casco urbano y favorecida por su privilegiada posición geográfica con vistas al mar. Sin embargo, observa que la ubicación del campo de fútbol supone, hasta el momento, un auténtico freno a las posibilidades de expansión. Respecto a las condiciones de la edificación el Plan asigna la tipología de bloque en manzana cerrada a desarrollar por el Plan Parcial siguiendo la ordenación según alineación de vial, sobre una altura máxima de 6 plantas en los edificios con fachada al mar y 4 plantas más ático en el resto del sector.

La clasificación del SUNP de uso residencial-turístico, obedece a la voluntad del Plan de integrar las áreas dispersas del suelo urbano fruto de la improvisación anterior en la zona costera sur; y por otra parte, de envolver las urbanizaciones surgidas de manera espontánea en la costa norte. Los sectores que las acotan responden a un tipo de desarrollo urbano residencial extensivo, cuyos PAUs deberían incorporar las siguientes condiciones:

  • La tipología edificatoria tendrá el carácter de aislada.
  • Parcela mínima de 1.000m2.
  • Altura máxima de 7m.
  • Ocupación máxima del 25% de la parcela.
  • Previsión de un paseo marítimo prioritariamente peatonal.
  • Integración de las edificaciones existentes.
  • Establecer, en la costa sur, las normas específicas que permitan la agrupación parcelaria para uso hotelero e instalaciones turísticas similares.
  • Resolver la canalización del Barranco del Polpis.

Aunque el Plan clasifica el 91’6% de la superficie del término municipal como SNU al objeto de proteger la actividad agrícola y preservar el suelo de mayor productividad, prevé una cierta ocupación en viviendas de primera y segunda residencia, aunque sin posibilidad de dar lugar a la aparición de núcleos de población; y por otra parte protege las áreas que albergan los valores ecológico-paisajísticos más singulares del territorio. Así, en el SNU Común distingue 4 niveles en relación a la condiciones de edificación y usos previstos:

  • Nivel 1 . Comprendido entre la costa y la N-340, admite sobre parcela mínima de 3.500 m2, con un coeficiente de 0’3m3/m2 y altura máxima de 7m, la construcción de uso residencial en vivienda unifamiliar; agrícola, excepto la modalidad de granjas; y el uso terciario de utilidad pública o interés social en hoteles, restaurantes, bares y campings, entre ellos.
  • Nivel 2 . Queda delimitado por la N-340 y la línea de ferrocarril. Los usos admitidos son los mismos que en nivel 1, aunque las condiciones de la edificación se restringen, ya que aumenta la superficie mínima a 7.000 m2 y disminuye el coeficiente a 0’2m3/m2, manteniendo la altura máxima de 7m.
  • Nivel 3 . Su perímetro coincide con la línea de ferrocarril y la autopista AP-7. No obstante, a raíz de la Modificación Puntual 6, llevada a cabo en 1988, las condiciones de la edificación quedan fijadas sobre superficie mínima de 10.000m2, un coeficiente de 0’3m3/m2 y altura máxima de 7m. Asimismo respecto a los usos admitidos, además de mantener los ya citados residenciales y terciarios, incluye en el agrícola, la modalidad de granjas; e introduce el uso en instalaciones industriales de carácter especial a tenor de las grandes dimensiones de terreno a ocupar, el grado de peligrosidad, o por que el proceso de producción constituya la primera transformación de un producto natural.
  • Nivel 4 . Incluye el espacio entre la autopista y el límite del término municipal. En cuanto a los usos, mantiene los previstos en el nivel 3. La única variación atañe a la superficie mínima, la cual es ampliada a 30.000m2.

Es necesario asimismo comentar 2 Modificaciones Puntuales que afectan al SNU y que sin duda suponen cambios significativos en el paisaje agrario. Se trata de la Modificación 17, aprobada el 30-06.94, relativa a instalaciones de invernaderos, y amparada en la mejora del rendimiento agrícola de las explotaciones y por el carácter de obra blanda provisional, no regula ni el volumen ni la altura máximos de la instalación; y la nº 18, aprobada el 8-02-96, que establece una reserva de terreno de 125.000m2 para uso comercial en la confluencia del barranco Aiguadoliva y la N-340, dentro del nivel 2 del SNU y según el articulado de la LSNU.

En el SNU Protegido es escasa la previsión dedicada al patrimonio natural, ya que tan sólo acoge el extremo meridional del Puig de La Nau bajo la calificación de interés cultural e histórico, y en el cual, aún coincidiendo con el perímetro del poblado ibérico, incluso permite los usos agropecuarios y la edificación de instalaciones provisionales.

Después de analizar la estructura de ordenación urbanística emanada del Plan, su desarrollo hasta 2004 marcará la caracterización del poblamiento actual de Benicarló. Así, y en primer lugar en el casco urbano, durante este periodo se diferencian, atendiendo al dinamismo edificatorio, tres etapas. La primera de ellas que comprende desde 1987 a 1990, se caracteriza por presentar una evolución positiva de las construcciones, la cual se inserta en el segundo “boom” con la construcción de 744 viviendas. En cuanto a su localización destacan por su dinamismo el área de ensanche hacia el puerto, siendo las calles Crist de la Mar, Passeig Marítim, César Cataldo, Port y Mendez Núñez; sin embargo en el eje de la Avenida del Marqués de Benicarló solamente se detecta una licencia para la construcción de un edificio de 15 viviendas. A esta le sigue el área comprendida entre la Avenida de Catalunya y la calle Vinaròs, destacando en ella la Avenida de Castelló y la calle de la Mare de Déu de Montserrat. Otra área dinámica corresponde a las calles Mossén Lajunta y Botànica Cavanilles, en el extremo norte del casco urbano, conectando la primera de ellas con la N-340.

A esta le sigue una etapa de menor dinamismo manifestada desde 1991 hasta 1996, dado que durante estos 6 años se concedieron licencias para la edificación de 856 viviendas, de las que el 87’1% corresponden a la tipología de colectivas, siendo 1993 el año que arroja el resultado más bajo. Atendiendo a su localización se constata la consolidación del área de ensanche al puerto, ya que en este periodo las que absorben el mayor número de viviendas se concentran en la Avenida de Catalunya, y en la expansión del casco urbano hacia el oeste, es decir, a partir de los ejes de la Avenida del

La 3º etapa que comprende desde 1997 a 2004 sin duda es la de mayor dinamismo desde 1972, y se corresponde con el denominado tercer “boom” de la construcción, ya que durante estos años se han concedido licencias para la edificación de 4.170 viviendas, es decir, el 47’88% del total de la serie. De ellas el casco urbano absorbe 3.716 correspondiendo prácticamente su totalidad a la tipología de viviendas colectivas al computar éstas 3.660, perteneciendo mayoritariamente el resto a las viviendas unifamiliares entre medianeras. En lo que respecta a su localización destaca el gran dinamismo que adquiere el perímetro comprendido entre las calles Peñíscola, Dr. Fleming y Dr. Severo Ochoa ya en contacto con la zona turística de les Solades, y los ejes de las avenidas Jacinto Benavente y de la Llibertat. También conviene destacar otro eje que actualmente actúa como cierre del área de ensanche al puerto, el cual corresponde a la calle de Mendez Núñez; asimismo adquiere protagonismo en esta área el espacio que ocupaban las industrias el cual es reconvertido para uso residencial.

Por lo que respecta a las formas de poblamiento relacionado con el desarrollo turístico residencial durante este periodo se produce un cambio sustancial que afecta a la costa sur manifestado, que se manifiesta en un continuado descenso de las viviendas unifamiliares aisladas, las cuales en los últimos tres años tan sólo han contabilizado tres licencias, y por el contrario, en un incremento de la tipología de vivienda unifamiliar adosada o pareada a partir de 1995 hasta 2004, cuyas licencias concedidas durantes estos años representan 368 viviendas, es decir el 72’29% del total de la serie. Por otra parte la tipología de bloques de apartamentos tiene un escaso peso relativo en la morfología urbana si bien se hayan concentrados en la Avenida Papa Luna conviviendo con las viviendas unifamiliares aisladas. Excepto en el límite con Peñíscola, cuya volumetría rompe el paisaje litoral, el resto de unidades no sobrepasan las 4 plantas

El Plan General, durante sus 15 años de vigencia, ha sido desarrollado en sus previsiones de suelo urbanizable programado, habiéndose planificado y programado los dos sectores previstos en el primer cuatrienio de vigencia. En lo relativo al suelo urbanizable no programado, se ha desarrollado el sector 8, polígono industrial de iniciativa pública, el sector 5 residencial solaes, suelo destinado a segunda residencia, por iniciativa pública igualmente y el sector 15 San Gregorio, también residencial de segunda residencia, en este caso por gestión privada, si bien el planeamiento fue redactado por el Ayuntamiento. Se han desarrollado, igualmente algunos de los llamados sistemas generales previstos en el Plan, tales como el espacio deportivo en el Povet, creándose alguno nuevo como es el campo de tiro San Umberto.

En lo relativo al suelo urbano, se han desarrollado gran parte de las unidades de actuación previstas y se encuentra en desarrollo dos de los PECAD previstos en el Plan que permitirán consolidar el casco de la población en su zona NO. Se ha modificado puntualmente el Plan con objeto de eliminar las zonas industriales interiores al casco para transformarlas en zonas residenciales de alto nivel de calidad. Por último, se ha procedido a la modificación del planeamiento en lo relativo al PECAD nº 1, eliminando su techo residencial para transformarlo en un espacio libre de uso colectivo en el centro de la población.

En lo que se refiere al suelo no urbanizable, se ha procedido a ampliar la superficie calificada como suelo protegido en la montaña del Puig, de acuerdo con la declaración de BIC de este espacio y el carácter singular de la propia montaña.

En la actualidad, se está tramitando el desarrollo de dos sectores de planeamiento nuevos, que suponen una reclasificación de suelo no urbanizable. Ello responde a la necesidad de actualizar y renovar actividades de uso terciario y turístico con objeto de mejorar uno de los sectores económicos más importantes tanto del municipio como de la Comunidad Valenciana. El Plan General vigente no ha previsto suelo adecuado para actividades de este tipo que la nueva situación económico-social está demandando.

Por sectores económicos, se considera adecuada la oferta industrial existente en la actualidad, aunque cabría regularizar determinados núcleos industriales nacidos al amparo del antiguo plan que el del 1986 no recogió y que se encuentran incluso dotados de algunos de los servicios urbanísticos. En relación al sector primario, durante la vigencia del Plan se ha producido un importante avance en el reconocimiento de la calidad de la agricultura comarcal, al obtenerse para Benicarló la denominación de origen para la alcachofa. Ello debe suponer una actuación por parte de la administración que debe tener en cuenta este aspecto de la economía benicarlanda y su protección. En el sector pesquero, la posibilidad de actuación urbanística es reducida, sin embargo, se debe potenciar la mejora de las infraestructuras portuarias y sus actividades anejas. Por último, en el sector turístico es en el que más incidencia debe realizarse desde el punto de vista urbanístico. La posición de España en el marco de la Comunidad Europea la coloca a la cabeza de los países integrantes de la misma en este sector, sin embargo las actuaciones del pasado, en pleno desarrollismo económico propiciaron en determinadas zonas del litoral español actuaciones que podrían considerarse negativas desde la perspectiva de la protección del medio y consecuentemente la obtención de un turismo de calidad que demanda tanto infraestructuras de ocio, como que éstas sean lo más respetuosas posible con el medio, en el marco de un desarrollo sostenible.

El Plan General de Benicarló fue redactado sin una perspectiva de futuro en este sector económico, lo cual, por otro lado, ha permitido mantener virgen la primera línea de costa frente a abusos urbanísticos y falta de adecuada planificación ocurridas en otras zonas del litoral. Ello no debe ser óbice para que la ordenación territorial del municipio no pueda ser replanteada en el marco de las nuevas legislaciones reguladoras tanto del medio ambiente en general, como de la costa, y permitir un desarrollo de este sector económico acorde con los nuevos criterios y las nuevas demandas de infraestructuras de ocio, compatibilizando intereses y relacionando el planeamiento de este término con el de los colindantes, de forma que pueda producirse un coherencia urbanística entre los municipios del norte de la provincia.

La iniciativa de Homologación Global del Plan General de Benicarló de 1986.

En febrero de 2002 el Ayuntamiento de Benicarló acomete la iniciativa de Homologar globalmente el Plan General de 1986.

Las directrices generales de ordenación contenidas en dicho documento son:

  • Potenciación de los espacios de relación en el casco urbano considerando la peatonalización de los cascos antiguos y propiciando la creación de aparcamientos en el subsuelo de suelos de cesión obligatoria.
  • Colmatación de la trama urbana del casco de la población de acuerdo con la ordenación prevista en el Plan.
  • Urbanización de aquellos zonas de suelo urbano que no pueda ser realizada mediante actuaciones aisladas, mediante la correspondiente delimitación de la Unidad de Ejecución a través de la figura de planeamiento del Plan de Reforma Interior de Mejora.
  • El modelo de crecimiento en los suelos situados en la partida Sanadorlí, al sur del casco de la población, procurará adaptarse a la tipología de ordenación urbanística de los suelos colindantes, intentando compatibilizar los viales rústicos actualmente existentes.
  • Ubicación de espacios de protección (espacios libres, bulevares, etc.) entre las industrias químicas implantadas próximas al casco y el suelo residencial.
  • Los polígonos industriales que se desarrollen en zonas próximas al casco procurarán diseñarse para el establecimiento de industrias de escaso impacto ambiental, debiéndose tender a desplazar las de mayor impacto hacia polígonos alejados del núcleo urbano.
  • Compatibilidad de consolidación de polígonos industriales dotados de ciertos servicios ubicados en suelo no urbanizable.
  • No se considera incompatible para el desarrollo de las previsiones económico-sociales del municipio la posibilidad de reclasificación de suelos no urbanizables mediante Planes Parciales de Mejora, con la limitación impuesta en la zona de cultivo extensivo delimitada al norte de la rambla de Cervera por la vía del ferrocarril y los límites de término de Cálig y Vinaròs, zona ésta en que las actuaciones urbanísticas no podrán superar las 7,5 has. y además justificar que no se produce una merma de suelo agrícola en producción, ni que ésta haya sido eliminada previamente con el exclusivo objetivo de obtener una reclasificación. Los suelos que puedan ser reclasificados deberán conectarse con el casco urbano y con las vías de comunicación supramunicipales de forma adecuada. Igualmente deberán justificar la suficiencia de las dotaciones de servicios adecuados.
  • Establecimiento de la compatibilidad de desarrollo urbano residencial y sus usos compatibles, en tipología aislada (individual, múltiple, bloque aislado, grupo de edificaciones no alineadas a vial público, etc.), en contraposición a la de alineación de vial en manzana cerrada, del territorio ubicado al norte del casco de la población entre el litoral y la carretera nacional hasta el término de Vinaròs propiciando la continuidad del modelo de crecimiento como suelo urbano del término vecino. Para ello se contempla la necesidad de establecer, en su caso, la implantación de un eje viario de conexión con el término de Vinaròs alternativo a la carretera nacional, de anchura no inferior a 18,00 m. y de integrar las edificaciones de carácter industrial nacidas al amparo del Plan de 1965.

Benicarló. Problemas EDUSI

Benicarló. Oportunidades EDUSI

El futuro desarrollo de la ciudad hace necesario el desvío de la actual carretera nacional, transformando la actual vía en un bulevar. La nueva carretera debería discurrir uniendo los términos de Peñíscola, Benicarló y Vinaròs, entre la vía del ferrocarril y la autopista, propiciando de esa forma la articulación de los espacios urbanos existentes en esa franja territorial. El actual trazado se configurará como un bulevar, siendo compatible su continuidad por la partida Palmar hasta el término de Peñíscola.

Se ha establecido 2 suelos específicamente protegidos en suelo no urbanizable, la montaña del Puig y el ámbito denominado “Basseta del Bovalar”. Dicha protección implica que cualquier actuación urbanística próxima a los mismos deberá justificar su compatibilidad con dicha protección, indicando su no afección al paisaje, flora, fauna, etc., y en general al medio físico circundante. Igualmente quedan como suelo no urbanizable protegido los elementos naturales del territorio que están sujetos a legislación sectorial, a cuyas directrices quedan sometidos. Para la actuación sobre ellos o desafectación de los mismos del uso público, en su caso, se deberá tramitar el correspondiente expediente ante el organismo competente por razón de la materia. Las actuaciones urbanísticas próximas a dichos elementos (costa, dominio público hidráulico, etc.) procurarán implantar áreas de protección de dichos elementos en el caso de que las establecidas en la legislación sectorial no se considerasen suficientes.

En el suelo no urbanizable protegido los usos compatibles serán aquellos que tengan relación con el elemento protegido y sirvan para poner el mismo en valor.

En el resto del suelo no urbanizable, los usos compatibles serán los establecidos en la Ley del Suelo No Urbanizable de la Comunidad Valenciana.

En general, en esta clase de suelo se pretende preservar la explotación agraria de especial calidad, especialmente en los suelos susceptibles de mejores rendimientos. Se ha establecido como tales los definidos por el ferrocarril, los términos de Cálig y Vinaròs y la rambla de Cervera. Proteger, por otro lado, elementos naturales destacados por sus valores ecológicos y paisajísticos, regulados por el SNU protegido y la legislación sectorial de cauces, costas, patrimonio, etc. y, por último, prevenir procesos patológicos de urbanización, acomodando los diversos usos o actividades que pueden permitirse en suelo no urbanizable o sus posibles reclasificaciones a aquellos suelos que puedan asumirlas ordenadamente y establezcan un conjunto comarcal coherente. Cualquier proceso de urbanización que pudiera producirse en el territorio no contemplado en el Plan deberá justificar la disponibilidad de los servicios necesarios para su correcto funcionamiento.

La anchura del viario estructural existente en suelo urbano es la que figura en los planos de ordenación del Plan, coincidente con los trazados y anchuras reales.

El viario estructural en suelo no urbanizable, si no se establece otra cosa en la presente Homologación, tendrá la anchura que figura en el artículo 203 de la normativa del Plan, salvo el vial de “la raya”, límite con el término de Peñíscola que tendrá una anchura mínima de 16,00 m, debiéndose concertar con dicho municipio su configuración definitiva. En el caso de ser coincidentes con vías pecuarias, su anchura será, como mínimo, la legalmente establecida.

La contextualización de estas directrices conlleva la introducción una serie de modificaciones al documento del Plan General vigente:

  • Se ha delimitado una zona de casco antiguo tradicional, fijando como criterio de diseño viario su peatonalización.
  • Se ha delimitado un sector de planeamiento para la redacción de un PRIM en suelo urbano con objeto de ordenar pormenorizadamente el ámbito del polígono industrial existente junto a la carretera nacional frente a la antigua fábrica de Palau.
  • La urbanización “Vistamar”, suelo urbano, se planeó en dos fases. Se establece la fase no ejecutada como una unidad de ejecución prevista en el Plan.
  • Se ha delimitado dos sectores nuevos de planeamiento, cuyos documentos de homologación y plan parcial se encuentran actualmente en trámite. Ciudad Senior y Campo de Golf.
  • Se divide en 2 sectores el actual sector nº 9, con objeto de adecuar la ordenación a la realidad física de la existencia de la carretera nacional y el mejor aprovechamiento de las dotaciones locales de cada uno de los dos sectores.
  • Se divide en 2 subsectores el sector 10 industrial, Povet II, con objeto de dotar de coherencia urbanística a la ordenación y usos en relación al sector residencial colindante y con limitación del uso industrial a la regularización de la industria química existente. Uno de los subsectores tendrá carácter residencial con 25.990 m2 de suelo y un nº de habitantes estimado en 275 h.
  • Se ha establecido como viario estructural el actual camino del cementerio, con una anchura de 20,00 m. El resto de viales trazados en el sector 14 que no figuran como ordenación estructural se grafían a modo indicativo. Su trazado definitivo, en su caso, se fijará en el documento de desarrollo.
  • Se incorporan al plan los trazados de enlace con la CN-340 existentes o proyectados.
  • Se elimina el actual trazado de la carretera por la costa Benicarló – Vinaròs por encontrarse parcialmente en zona de servidumbre de costas, estableciendo como directriz de planeamiento la obligatoriedad de ejecutarla adecuándose a un nuevo trazado definido mediante un Plan Especial o a través de la Programación de del suelo afectado.
  • Se establece el trazado de una nueva vía sobre un camino existente en la partida Sanadorlí, que comunica el casco urbano con el viario fijado en el documento de Concierto Previo establecido para el término de Peñíscola. En el punto de enlace en la raya del término se proyecta una glorieta.
  • Se ha desclasificado como suelo urbanizable el paraje denominado “Basseta del Bovalar”, E1, para clasificarlo como suelo no urbanizable protegido.
  • Se establece una nueva regulación sobre la compatibilidad de usos en suelo no urbanizable, refiriendo los del común a la LSNU y los del protegido a los usos necesarios para la puesta en valor del bien protegido.

Benicarló sigue avanzando en la aprobación del nuevo PGOU.

“El Pleno ordinario del jueves 26 de julio aprobó el Plan General Estructural para remitirlo a la Conselleria de Vivienda. Mientras tanto, el Departamento de Urbanismo continua avanzando el Plan General Pormenorizado, el último paso previo a la aprobación definitiva del PGOU, que se prevé para el primer trimestre de 2019. Después de 15 años de tramitación el equipo de Fusteguerres, Territorio y Ciudad SLU, rompe una inercia de 8 años de gobierno del PP, entre 2007 y 2015.

La creación en septiembre de 2017 del Consell de Urbanismo, una entidad que nació a colación del nuevo impulso que en la localidad ha obtenido el PGOU por parte del equipo de gobierno surge bajo el paraguas del departamento de Participación ciudadana y permitirá gestionar fases vinculadas al desarrollo del Plan.

El paso que se está dando actualmente es la revisión y exposición pública del citado Plan, cuya versión preliminar puede consultarse en el departamento de urbanismo del edificio municipal emplazado en la plaza del Doctor Pera, ya que está en periodo de exposición pública, un documento que el Ayuntamiento remitirá a la Conselleria de Vivienda para que formule la Declaración Ambiental y Territorial Estratégica en un plazo máximo de 6 meses. «Una vez emitida la declaración se incluirán las determinaciones derivadas en el PGE y, si fuera necesario, se devolvería el documento a la Conselleria, que lo aprobaría en un plazo máximo de 3 meses».

Ansiosos por conocer el documento, que definirá el Benicarló de los próximos años, porque el esfuerzo de la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible (EDUSI), ya plantea una realidad muy concreta, con problemas y programas territoriales, que han de volcarse en la planificación urbana.Antecedentes, que sí son importantes.

El Pleno del Ayuntamiento de Benicarló, en fecha 30.10.2003, acordó iniciar los trámites para la revisión del Plan General de Ordenación Urbana, encontrándose todavía vigente la Ley 6/1994, de 15 de noviembre, de la Generalitat Valenciana, Reguladora de la Actividad Urbanística (LRAU).

En fecha 23.9.2004, se contrató a la sociedad mercantil Territorio y Ciudad, S.L., con N.I.F. B11712015, para la realización de los trabajos de redacción técnica de la documentación necesaria.

El 1.2.2006 entró en vigor la Ley 16/2005, de 30 de diciembre, de la Generalitat, Urbanística Valenciana (LUV), que introducía en el procedimiento de aprobación del Plan General, con carácter previo, un preceptivo trámite de concierto con la conselleria competente en urbanismo para definir un modelo territorial municipal acorde con su contexto supramunicipal y con los Planes de Acción Territorial aplicables, integrado por una memoria justificativa y una documentación gráfica, con todas las determinaciones correspondientes a la ordenación estructural, y que debía exponerse al público por un plazo mínimo de un mes.

La sociedad mercantil Territorio y Ciudad, S.L. redactó el correspondiente documento para el trámite de concierto previo, que tras modificaciones realizadas por los servicios técnicos municipales, fue sometido a un trámite de exposición pública, por acuerdo del Pleno de la corporación, de fecha 5.2.2008 (DOCV nº 5.736, de 7/04/2008). Al mismo tiempo, se realizaron consultas a las diversas Administraciones Públicas con competencias sectoriales afectadas y a los municipios colindantes. Posteriormente, y vista la demanda de diversos sectores de la ciudadanía de Benicarló, por acuerdo del Pleno de la corporación de fecha 29.5.2008, se decidió prolongar el trámite de exposición pública de dicho documento durante otro mes (DOCV 5.808, de 17/07/2008).

El Pleno de la corporación, en sesión celebrada el 30.7.2009, acordó remitir a la Conselleria competente en materia de Territorio, de la Generalitat Valenciana, el documento para el concierto previo, previsto en el entonces vigente artículo 83.1 de la LUV.

En fecha 3.12.2009 (registro de entrada nº 19.727), el Servicio Territorial de Urbanismo de Castellón, de la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, comunica a este Ayuntamiento que en fecha 30.4.2006 entró en vigor la Ley 9/2006, de 28 de abril, sobre evaluación de los efectos de determinados planes y programas en el medio ambiente, que exigía la realización de una fase de evaluación ambiental estratégica de todos aquellos planes cuya tramitación se hubiera producido tras la entrada en vigor de dicha Ley.

Posteriormente, la Ley 12/2010, de 21 de julio, de la Generalitat Valenciana, de Medidas Urgentes para Agilizar el Ejercicio de Actividades Productivas y la Creación del Empleo, modificó el artículo 83 de la LUV, relativo a la tramitación de los planes generales, suprimiendo la necesidad de concierto previo, pero introduciendo como fase previa preceptiva el trámite de evaluación ambiental estratégica, en los términos previstos en los artículos 7 y siguientes de la referida Ley 9/2006, de 28 de abril. Así mismo, en su disposición transitoria primera, establecía que, en el caso de conciertos previos que, a la entrada en vigor de dicha Ley, no contaran con resolución autonómica dando por conclusa esta fase, el ayuntamiento debía optar entre desistir o no de la solicitud formulada a la conselleria competente en materia de urbanismo. En el primer caso, el documento de concierto previo produciría los efectos del documento consultivo o de inicio conforme a lo previsto en el artículo 83.1 de la LUV, según la redacción dada por la presente Ley. El Ayuntamiento de Benicarló optó por desistir de la solicitud de concierto previo, por lo que remitió el documento de inicio al órgano ambiental competente, para iniciar la fase de evaluación ambiental estratégica.

En fecha 15.2.2011, la Dirección General de Gestión del Medio Natural, de la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, emitió el correspondiente Documento de Referencia, a efectos de completar el proceso de evaluación ambiental previsto en la Ley 9/2006, de 28 de abril.

Tras la entrada en vigor de la Ley 5/2014, de 25 de julio, de la Generalitat, de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje (LOTUP), en fecha 20.8.2014, el procedimiento de aprobación del plan general estructural se prevé en el Capítulo II del Título III de la LOTUP (artículos 47 a 56), y el llamado documento de referencia que emitía el órgano ambiental, constituye a efectos del nuevo procedimiento el denominado documento de alcance del estudio ambiental y territorial estratégico, en los términos previstos en el artículo 51 de la referida LOTUP, cuya vigencia fue prorrogada hasta el 20.8.2018.

En fecha 20.7.2017 (registro de entrada nº 13.850), la sociedad mercantil Territorio y Ciudad, S.L., contratada por este Ayuntamiento para la redacción de los documentos necesarios para la aprobación del nuevo Plan General, ha presentado la versión preliminar del Plan General de Ordenación Estructural (PGOE), así como, el correspondiente Estudio Ambiental y Territorial Estratégico (EATE), un Plan de Participación Pública, un Informe Preliminar y una Memoria resumida de la versión preliminar del Plan.

¡¡ animo, que ya queda poco…


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.

 

TORTOSA

TORTOSA. Población (INE)

TORTOSA- Pirámide de Población (INE)

TORTOSA. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018 (catastro)

TORTOSA. DEUDA

TORTOSA. PARO


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Tortosa es un término municipal de 218,49 km2 y la capital de la comarca del Bajo Ebro, situada en la provincia de Tarragona, sede episcopal e importante centro agrícola, comercial e industrial. Es cabeza de partido judicial y en la actualidad tienen su sede en ella buena parte de los servicios territoriales de la Generalidad de Cataluña en las Tierras del Ebro al configurarse su territorio como una veguería.

Los barrios más destacados de Tortosa son Ferrerías (en el margen derecho del río), Remolinos y San Jaime; el Rastre y Santa Clara, el centro de la ciudad; el barrio del Castell, situado entre la Catedral y el Castillo de la Zuda; el Ensanche y el Temple; y en las afueras el Grupo del Templo (antiguo Grupo 13 de enero), el Raval de la Llet y el de San Lázaro.

Barrios de Tortosa

Durante los 60′ y parte de los 70′ el término municipal de Tortosa era, con 424,3 km2, uno de los más grandes de Cataluña; con las segregaciones de Deltebre (1977), Camarles (1978), San Jaime (1978) y la Aldea (1983), su extensión ha disminuido considerablemente, aunque sigue siendo un municipio de dimensiones importantes, con 218,49 km2. Confronta a levante con los términos del Perelló y Camarles, al SE con la Aldea, al S con Amposta, Masdenverge y Santa Bárbara, a poniente con Roquetes y tramontana con Aldover y Tivenys.

Los principales núcleos, pueblos o caseríos, del término de Tortosa son la Raval de Jesús y los pueblos de Bítem, Campredó, los Reguers y Vinallop. Además, están los núcleos del Castillo de Mianes, la Font de Quinto, la Masada de Gassol, el Mas Aiuso y Santa Rosa de Lima. El municipio incluye, asimismo, los enclaves de la Balsa de los Gandules y de la Mola de Catí, los puertos de Beceite.

El amplio territorio de Tortosa comprende básicamente 2 grandes sectores notablemente diferenciados y con características propias bien distintas, con respecto tanto al modelado como la composición del terreno, la vegetación, los cultivos, etc. La 1ª zona que hay que señalar es el valle del Ebro, eje vertebrador de la comarca, y también del municipio, que atraviesa en dirección N-SE valle del Ebro, desde Aldover y Tivenys; es una amplia franja que se estrecha por la izquierda debido a la presencia del macizo de las Montañas de Cardó. La Cordillera Prelitoral es el 2º elemento definidor del municipio. Forman parte, a la izquierda del Ebro, las Montañas de Cardó y, a la derecha, los puertos de Beceite. La Cordillera Prelitoral entronca en estas con el Sistema Ibérico sin solución de continuidad, y esto hace que la dirección de los estratos varíe de un lugar a otro, si bien la más general es la del NE al SW.

Los puertos de Beceite, o los Puertos, forman el conjunto orográfico más importante y más alto de la región de Tortosa. Marcan una clara separación entre el valle del Ebro y las tierras del interior (Terra Alta y Matarraña al N y Baix Maestrat al S) y han sido el hito histórico de la confluencia de los reinos de Aragón y de Valencia y del Principado de Cataluña. Estos plegamientos suelen tener una dirección NE-SW. En cuanto a la vegetación, en los puertos de Beceite deben diferenciarse las 2 vertientes: mientras que el de levante es agreste, la umbría conserva una gran riqueza forestal, y también faunística.

La otra formación montañosa importante que accidentes el municipio de Tortosa es el macizo de las Montañas de Cardó, a la izquierda del Ebro. Rodeando a tramontana y levante la cubeta de Móra, el macizo de Cardó se prolonga a mediodía por varias sierras, algunas de las cuales están dentro del término, como la sierra de Collredó (381 m), en el extremo meridional. Un poco más al N, el límite municipal de Tortosa con Tivenys y el Perelló, termina la sierra del Boix, con el morral de Cabrafeixet. La parte de las Montañas de Cardó que queda dentro del término tiene varios accidentes: la punta de Montaspre, la colina de las Cuevas del Rayo, el Yunque (645 m), la colina del Alentar, la punta de los Estrechos, la mola Porquera, el Coll Ventós y la Faja Porquera. Litológicamente, se trata de rocas del Secundario, calizas, que dan lugar a un modelado roto por erosión química básicamente, con un relieve ondulado. Cabe señalar por su importancia estratégica el cuello del Alba (372 m), al E de la ciudad de Tortosa. La carena de este Bloque de Cardó hace de divisoria entre el Ebro y el mar. Hacia el río drenan el territorio los barrancos de la Buinaca, las Corralisses, las Cuevas, la Montserrada, los Estrechos, el Torrent y el Rastro. Desagüe en el mar el torrente de la Chapa, que en buena parte hace de terminal con el Perelló, al que vierten sus aguas los barrancos del Povet, de la galeazas y de las Barcella. Otros arroyos nacen los últimos estribaciones meridionales del macizo de Cardó y de la sierra de Collredó y se pierden entre los canales y las acequias de la llanura deltaica, como el torrente del Pixadors -con su afluente, el barranco del Rincón de la Ermitana -, límite en parte con el nuevo término de la Aldea, el del Puente Roto, etc.

Además de la base primaria que constituyen el Ebro y sus canales de riego, las aguas superficiales del municipio se distribuyen en una amplia red de barrancos y torrentes de régimen intermitente que aprovechan las aguas de las lluvias y desaguan en el río; aparte los mencionados anteriormente, hay que añadir por la derecha del Ebro los barrancos del Pinyolriu y de la Cervera. Cabe señalar el aprovechamiento de todas estas aguas y también de las fuentes que hay en el macizo de Els Ports,  mantiene en su uso y en la toponimia en la barriada de los Reguers, situada en la falda SE de los puertos. Las lluvias irregulares y el modelado calcáreo han hecho que el subsuelo sea rico en aguas, lo que ha hecho proliferar el número de norias y pozos en las áreas de secano. En otros casos, las mismas aguas de lluvia han sido aprovechadas mediante la construcción de cisternas en las casas de campo, los trozos de secano.

La posición central que Tortosa ocupa en el conjunto de las comarcas del Ebro la convierte en el centro geográfico de las comunicaciones de la zona; por ella han pasado las grandes vías de comunicación litoral. En cuanto a las comunicaciones terrestres, han adoptado una forma casi radial debido a la importancia que ha tenido tradicionalmente el puente de barcas. De la antigüedad del puente de barcas, situado en la Raval de la Cruz, en Ferreries, todo el mundo ha hablado. En cualquier caso, parece que el primer documento medieval escrito que habla de dicho puente es del 1241, y la primera noticia que se tiene de su arrendamiento es del 1389. Por este puente de barcas pasaron, hasta el comienzo del s XX, la vía principal que iba de Barcelona a Valencia y permitía tomar el camino que iba por la derecha del río en Gandesa y Aragón, lo que llevaba a Mas de Barberans y la Sénia, el de Amposta para Vinallop, etc. Fue de peaje hasta la década de 1860 para todas aquellas personas que no eran de Tortosa o de algún otro pueblo (como Xerta) que tenía a su cargo el mantenimiento de una de las barcas. El puente de barcas no era más que una plataforma de madera con barandillas que se sostenía sobre 11 barcas (que más tarde se redujeron a 10 y finalmente 9).

Hubo que esperar a que un incendio, el 4.7.1892, destruyera el puente de barcas para que se movilizaran las autoridades a fin de conseguir uno de moderno. Pero cuando la construcción de este esperado puente, que estaba a cargo del estado, ya se había adjudicado (abril de 1893) en La Maquinista Terrestre y Marítima de Barcelona y las obras ya se habían iniciado (enero de 1894) , un grupo de personas adineradas contrató (mayo de 1894), también con la Maquinista, la construcción de otro puente en el mismo lugar donde había estado el de barcas. Este puente nuevo fue conocido en un primer momento por puente de los Mudos, nombre que se le dio, según las crónicas de la época, para que sus promotores “hacían los trabajos muy calladitos”. Inaugurado el 8.6.1895 y era de peaje, con lo cual los que habían puesto el capital para su construcción hacían de una necesidad de la ciudad una fuente de ingresos privada. Se ha dicho que muy probablemente hicieron valer sus influencias para retrasar la construcción del puente del Estado, ya que, incomprensiblemente, este todavía tardó muchos años en ser terminado y en pasaron más aún hasta que no se le construyeron las rampas de acceso. En 1900 el ayuntamiento hizo construir unas escaleras de madera para que pudiera al menos ser utilizado por los peatones. Finalmente, en 1911 se construyeron las rampas de acceso.

Otra obra importante para la ciudad y para favorecer su desarrollo económico fue la construcción del ferrocarril. Durante todo el decenio de los 60′ del s XIX se desencadenó una lucha política para conseguir que pasara por Tortosa el tren de Barcelona a Valencia, que en el proyecto inicial estaba previsto que pasara por Amposta. El ferrocarril llegó a Tortosa en 1867 y el puente del tren sobre el Ebro se acabó el año siguiente. El evento fue importante porque a partir de entonces la ciudad ha estado mucho mejor comunicada con Barcelona y con Valencia, ya que antes se tenían que utilizar galeras y diligencias durante unas 20 horas de trayecto. Esta mejora en las comunicaciones favoreció el comercio de la ciudad, y sus pequeñas industrias. En cambio, el ferrocarril contribuyó a arruinar la marina tortosina, que todavía estaba activa; hasta entonces algunos vapores hacían el viaje a Barcelona y había más de un centenar de barcos. Durante el periodo 1942-69 la línea de Barcelona a Valencia comunicaba con Zaragoza por la llamada línea de Val de Zafán, que pasaba por Alcañiz y La Puebla de Híjar y fue clausurada en 1973 (actualmente el trazado de la línea ferroviaria se ha convertido en Vía Verde). En 1997 se puso en marcha el tramo ferroviario entre la Aldea y Freginals, llamado el corredor del Mediterráneo, del que sale un ramal hacia Tortosa.

1899 TORTOSA. Croquis del terreno y situación del trazado de los ferro-carriles de Alcañíz á Sn. Carlos y á Tarragona / el arquitecto mpal. Juan Abril. – Tortosa 12 octubre 1899

Desde 1885 hasta 1927 el enlace con Roquetes y la Raval de Jesús se hacía con los tranvías que llegaban hasta la cabeza de puente de la orilla derecha del río. En 1910 empezaron a funcionar las primeras líneas regulares de autobuses, que fueron las de Alcañiz y la Sénia. A partir de esta fecha la red de los coches de línea se extendió a una buena parte de los pueblos de los alrededores.

Hoy, la red viaria de Tortosa se limita a las vías terrestres, dado que el eje fluvial no es utilizado como una vía de comunicación en ninguna dirección, por lo que los desplazamientos se efectúan por carretera y ferrocarril. En cuanto al primer medio, Tortosa es lugar obligado de paso de carreteras diversas. Hasta el 1988, que no fue favorecida por el trazado de las dos vías principales de comunicación con el exterior (la AP-7 y la N-340), Tortosa era, sin embargo, un paso ineludible para todos los barrios y pueblos situados en el N y el NO de la ciudad. Todos los vehículos confluían en el llamado puente del Estado, lo que lo convertía en un punto de excesiva densidad de tráfico. Es por ello que se proyectó un puente nuevo al S de la ciudad. En 1983 se puso la primera piedra y en 1988 fue inaugurado junto con el tramo del eje viario del Ebro que ya había sido reformado (de Tortosa en Xerta). El puente, llamado puente del Milenio, tiene 384 m de largo por 17,2 m de anchura, lo que lo convierte en el más grande de Cataluña, y conecta el eje viario del Ebro (C-12) con la C-42, que une la zona con la AP-7 y la N-340.

1915 TORTOSA. Partit judicial de Tortosa

Pero el trazado que más ha variado ha sido el de las vías que unen la ciudad con Tarragona y Barcelona, ​​ya que el antiguo camino del Perelló había sido abandonado con la construcción de la carretera a la Aldea, que enlazaba con la carretera de la Venta Nueva en Vinaròs por la Aldea y Amposta. Esto ha hecho que Tortosa se haya convertido en un callejón sin salida, porque las vías más importantes han seguido un recorrido más rectilíneo por la costa y han abandonado el paso por la ciudad.

1916 TORTOSA (IGN)

En cuanto a la navegación fluvial, los primeros pobladores que habitaban la primitiva Tortosa empleaban el río como vía de comunicación, como también lo hicieron, después, romanos, árabes y cristianos. Esto, y el hecho de que Tortosa fue hasta tiempos muy recientes puerto de mar, supone una de las hipótesis más sólidas en cuanto al origen de la ciudad y su importancia a lo largo de la historia: el dominio del río y la salida a la mar. El dominio del río permitía a la ciudad mantener una numerosa flota de pequeñas embarcaciones fluviales, cientos de marineros que las tripulaban y unas activas astilleros. Permitía, además, de controlar el comercio, desarrollar su actividad a los mercaderes de la ciudad y dar trabajo a muchos gremios y además de requisar trigo en momentos de penuria. La salida al mar favorecía la exportación de los productos de la ciudad y la reexportación de productos foráneos por todo el Mediterráneo occidental, por lo que se convirtió en un punto de escala para otras embarcaciones y lugar de negocios, pero sin poder competir con el ferrocarril. La obstrucción de las gargantas puso fin a la navegación de cabotaje y desaparecieron patrones y marineros, armadores y consignatarios, aduana y almacenes.

1929 TORTOSA, por Array.

El tren arrinconó, más despacio, los laúdes del río. Los intentos del comienzo de s XX de rehabilitar el puerto no triunfaron.

Los primeros datos fiables de la población (tortosinos) son de los s XIV y XV. Hay que tener en cuenta una vez más la gran extensión del término tortosino y la baja densidad comarcal (1 a 2 hogares/km2), así como el predominio de hábitat concentrado propio de un territorio fronterizo que favorecía los núcleos urbanos, como la ciudad de Tortosa. Un primer período de expansión demográfica al inicio del s XIV se interrumpe a partir de la peste de 1348, que llevó un encadenamiento de catástrofes (sequías, malas cosechas, hambrunas) que se prolongaron hasta el último tercio del s XV. A pesar de las medidas higiénicas que se tomaron, los brotes de peste se fueron reproduciendo hasta bien entrado el s XV, lo que no permitió que la población remontara. Con todo, en el censo del 1359 la población de Tortosa (991 hogares del núcleo urbano) representaba el 72% de la del Bajo Ebro, cifra que la situaba en el 4º lugar de las ciudades catalanas.

Desde el primer censo moderno (1857) hasta la actualidad, la población del municipio tortosino ha sufrido 3 fases de evolución. La 1ª de estas etapas abarca hasta el s XX, y se caracteriza por un estancamiento de la población; un 2º período, hasta el 1955, definido por un fuerte aumento demográfico, y una 3ª fase, hasta la última década del siglo XX, por la recesión.

De las 3 etapas diferenciadas, la 1ª suele ser considerada durante las grandes transformaciones urbanas, resultado del proceso de industrialización. Esta situación no es aplicable al caso de Tortosa, donde no se produjo la revolución industrial ni, por consiguiente, tampoco el crecimiento demográfico que esta conllevaba. Cuando la población total del término aumentó fue debido a la intensa colonización de las tierras deltaicas. Este desfase respecto al desarrollo industrial es un hecho fundamental para explicar la estructura económica posterior, ya que el crecimiento de la zona exigía, inexorablemente, una reordenación de las producciones de secano y el fomento del regadío. Las actuaciones realizadas en este sentido condujeron a un crecimiento sostenido a lo largo de la 1ª mitad del s XX, gracias, principalmente, al aprovechamiento de los canales de ambos márgenes del río, que modificaron la estructura productiva del delta: el agricultura se especializó en la monocultura del arroz y una presencia incipiente de hortalizas, lo que convirtió el municipio en una zona de alta natalidad -a pesar de que el actual término no sintió esta pequeña explosión demográfica-. El aumento fue importante, ya que en el periodo 1900-55 la población del término creció unas 20.000 personas, aumento casi igual al de toda la comarca.

Dentro de esta fase expansiva se diferencian 2 décadas de un mayor incremento, la de los años 10′ y la de los años 40′. La 1ª coincide con la entrada en funcionamiento del canal de la Izquierda, que dio un fuerte impulso a la agricultura de este margen del río, y la 2ª es resultado de unos recursos escasos en otras actividades y lugares tras el periodo bélico anterior.

Con posterioridad a estos decenios los índices de crecimiento empiezan a disminuir, sobre todo a partir de los años 60′ y 70′, fecha en que se inicia el conocido desarrollo industrial, que cambia la estructura económica de una buena parte del estado. Tortosa permaneció fuera de este crecimiento industrial urbano. Este hecho condujo hacia una estructura demográfica típica de una población estancada, ya que la tasa de crecimiento en el período 1950-75 había sido del 0,13% anual, muy lejos de la de toda Cataluña.

La falta de una mayor dinámica en la población convierte Tortosa en una localidad con una clara tendencia al envejecimiento, y así, en su pirámide, se nota una mayor amplitud de los escalones más cercanos a la cima, y ​​la población vieja es 3 puntos más elevada que la del resto del Principado.

Al no haber participado en el proceso de industrialización convertido a partir de los años 60′, el municipio ha mantenido un elevado índice de población autóctona. Además, la población inmigrada es, mayoritariamente, de las regiones de los alrededores, Aragón y Valencia, mientras que no es tan importante la de otras regiones más lejanas, como es el caso, en cambio, de las principales ciudades catalanas.

Si se tiene en cuenta que el término incluye la Raval de Jesús, Bítem, Campredó, Vinallop y los Reguers, además del poblamiento diseminado de la huerta de Pimp, se observa que el aumento de la población del municipio en el periodo 1940-50 fue de 4.500 personas, con lo cual llegó cerca de los 29.500 h, cifra que se superó en 1975 y en 1983, año que la población ya había alcanzado los 32.514 h, 22.521 de los cuales pertenecían al núcleo urbano ciudadano propiamente dicho .

En 1991, la población del municipio de Tortosa era de 29.452 hab concentrados sobre todo en el núcleo urbano. En 2001 el municipio tenía 28.933 h y el 2005, 33.705, cifra que supone un notable crecimiento demográfico desde comienzos del siglo XXI. El barrio más poblado es el de Ferreries, que concentra más de la 1/6 parte del total de la ciudad; el Rastro es el barrio con menos población y también uno de los menores en superficie

A principios del s XIX, la estructura productiva del municipio tortosino giraba en torno a los cultivos de secano tradicionales, básicamente trigo y olivos, seguidos por los algarrobos. La producción del regadío tuvo que esperar a la segunda mitad del siglo XIX para adquirir una cierta envergadura; hasta entonces, el riego se había limitado a pequeñas huertas alrededor de la ciudad, que aprovechaban las norias y los pozos, sobre todo en la huerta de Pimp, en San Lázaro y en la Raval de Jesús. Fue en la 2ª mitad de la centuria que en las tierras del delta tomó importancia la monocultura del arroz, hecho este subsiguiente a la construcción de los dos canales de regadío y en la colonización de esta parte del término.

En las postrimerías del s XIX y principios del XX, el municipio continuó disponiendo de un sector agrícola muy importante. Prosiguió el crecimiento de las tierras cultivadas, que con altibajos no se detuvo desde su inicio en el siglo XVIII. En el siglo XX las tierras de cultivo aumentaron en el municipio debido a la construcción del canal de riego de la Izquierda del Ebro, que permitió aprovechar todo el hemidelta correspondiente, la mayor parte del cual era municipio tortosino.

Las segregaciones de varias partidas del término municipal, que se iniciaron con la de los pueblos de la Cava y Jesús y María para formar el municipio de Deltebre en 1977, hicieron cambiar completamente el equilibrio entre los diferentes cultivos dentro del término municipal.

El arroz, que había sido el cultivo dominante dentro del regadío, en 1983, después de la creación de los municipios del delta (Deltebre, Camarles, San Jaime y la Aldea), se convirtió prácticamente inexistente en el municipio de Tortosa. 

La industria

Tortosa no se caracteriza por ser una ciudad con una dinámica industrial importante, sin embargo, el porcentaje de la población ocupada en el sector secundario se sitúa por encima del correspondiente índice comarcal, aunque por encima de este valor está el del vecino municipio de Roquetes, que ha experimentado un crecimiento industrial inducido del de Tortosa.

Las industrias de la alimentación ocupan una parte básica en la economía de la población y representan el sector más dinámico. La producción del aceite y derivados concentra buena parte de los esfuerzos industriales de la población. Hay cooperativas e importantes almazaras (almazaras) particulares que comercializan la aceituna, no sólo de la ciudad sino también de la comarca y las comarcas vecinas. En general, la transformación y la comercialización de los productos típicos comarcanos ocupa una gran parte de los activos. Así, Nomen Productos Alimenticios es una de las principales empresas que comercializan el arroz de la zona deltaica. Además, hay que destacar el papel de Tortosa en la comercialización de cítricos.

En un segundo término, se destaca el sector de la madera y del mueble. Un recurso que ha sido totalmente desestimado ha sido el agua del Ebro, la cual no ha sido utilizada ni a lo largo de la historia (tal como se hizo en otros ríos catalanes, empleados en industrias textiles y metalúrgicas principalmente) , ni lo es hoy (en industrias químicas o energía), por lo que se puede señalar que Tortosa, a pesar del papel de pequeño centro industrial de una comarca eminentemente agrícola, no ha seguido las pautas industriales del conjunto de Cataluña. Sin embargo hay que destacar la abundancia de recursos en el conjunto comarcal, ligada a la oferta de suelo industrial y también al interés por la industria química.

El comercio, los servicios y el turismo

Es en el sector terciario donde el municipio de Tortosa se presenta como la capital supracomarcal que tradicionalmente ha sido considerada, con un alto porcentaje de ocupación en este sector. La actividad terciaria que más ayuda a definir la función de una capital comarcal es el comercio, al por menor sobre todo, que en el caso de Tortosa tiene una tasa de ocupación similar a la media catalana. También tiene la misma incidencia la rama de transportes y comunicaciones, donde se pone de relieve el papel de Tortosa para con sus alrededores. Por el contrario, en el campo de la hostelería la ciudad dispone de una red de establecimientos modesta, ya que preferentemente los hoteles se encuentran en el litoral, tanto del Bajo Ebro como del Montsià.

En cuanto al aspecto religioso, Tortosa es el centro de una vasta diócesis de muy antigua formación; bien que es mencionada el 516, se cree que su creación se remonta a los s IV y V dC. La diócesis se extiende actualmente por el SE del Principado y por el sector NE de Valencia y por el SE de Cataluña (sus límites van desde Peñíscola y Alcalà de Xivert -Bajo Maestrat- hasta Olocau del Rey -Ports- por el lado valenciano y del de los Infantes -Baix Camp- en la Palma -Ribera de Ebro- por el lado del resto de Cataluña). En total comprende aproximadamente 6.450 km2. 

La ciudad de Tortosa. Morfología urbana
La situación estratégica de la ciudad de Tortosa (12 m de altitud) explica su configuración urbana. Borde del Ebro y con una serie de elevaciones que la rodean por la parte de levante, el lugar es idóneo para edificar un recinto amurallado.

La ciudad de Tortosa presenta una división espacial muy diferenciada. La ciudad antigua está situada a la izquierda, a ras mismo del Ebro.

Está presidida por la mole de la Suda. Rodeando la fortaleza, en el lado de mediodía sobre todo, hay una serie de calles estrechas entre islas irregulares. Toda la ciudad vieja está delimitada a levante por una serie de baluartes, revellines y murallas que aprovechan las elevaciones del terreno. Al N de la Suda se encuentra el barrio de Remolins; el E y el SE, los del Rastro y del Algarrobo, encerrados en la zona de expansión medieval. Más a mediodía, y ya fuera de las murallas, a partir del portal de San Juan se desarrolla el Ensanche moderno, de calles perpendiculares e islas con chaflanes en los cruces. Este Eixample está partido por la línea férrea, a mediodía de la cual está el parque y el barrio del Temple, y el SE y al otro lado de la vía, la Raval de San Lázaro. A la derecha del Ebro se extiende el barrio de Ferreries. El casco antiguo, situado en el centro, sufre una degradación continua y un fuerte despoblamiento, aunque es la zona monumental de la ciudad y la parte de más actividad, una parte importante de la que corresponde al sector terciario, sobre todo en el comercio.

El barrio que ha tenido mejores perspectivas de crecimiento es Ferreries. Sus actividades son muy diversificadas, y se puede encontrar tanto industria como comercio. Desde los s XVIII y XIX ha tenido una función comercial, y aún se pueden encontrar algunas de las antiguas fondas y restaurantes donde se reunían los comerciantes de las comarcas vecinas. En este barrio se concentra la mayor parte de los servicios públicos de la ciudad y, se puede decir que toma el relevo a un centro demasiado congestionado. Si se considera que, además, es el barrio más poblado, aunque con una densidad baja de población, y con una fuerte actividad constructora, resulta que Ferreries es el barrio más dinámico de la ciudad y la zona de crecimiento más activa .

El Ensanche Viejo es el 2º barrio de la ciudad en cuanto a la función comercial y de servicios, y las actividades terciarias van desplazando el uso residencial hacia las afueras de la ciudad. A la vez, y por el hecho de ser una de las zonas más densamente edificadas, no dispone de posibilidades de crecimiento por falta de espacio. Los barrios del Temple y del Parque, por el contrario, han urbanizado grandes superficies residenciales y de equipamientos y se convierten en otras zonas de crecimiento de Tortosa. 

El centro comercial de la ciudad de Tortosa ha sido abandonado progresivamente como lugar residencial, mientras que la periferia experimenta un proceso de urbanización, lo que contrasta con la poca actividad de rehabilitación de edificios en los barrios históricos (casco antiguo, Remolinos, Rastro, Algarrobo y Santa Clara).

La evolución urbana

La prehistoria y la antigüedad

Basta con pasear por las calles de la ciudad de Tortosa para darse cuenta de su antigüedad, ya que muchas de las construcciones principales son andamios con piedras de edificios más viejos, principalmente sillares trabajados e incluso con inscripciones. Son varios los autores que coinciden en suponer la existencia de un primitivo núcleo de población importante de época ibérica en identificar esta localidad con la hipotética Hibera, capital de los ilercavones, que más tarde pasaría a ser municipio romano, tal como se desprende de el estudio de la numismática y la epigrafía, donde se dan diferentes referencias a la Dertosa municipium Hibera Iulia Ilercavonia o Colonia Iulia Augusta Dertosa.

En la Hora marítima de Avieno consta la ciudad de Tyrichae, mercado del Ebro, situada más arriba de la desembocadura del río, e identificada con Tortosa. Estrabón hace referencia a esta población en su geografía, donde habla de Δερτώσσα κατοικία. Esto significa ‘colonia’, pero también se puede interpretar como ciudad en un sentido general. Tito Livio, refiriéndose a los tiempos de Escipión, menciona la existencia de una ciudad situada cerca de la desembocadura del río denominada Hibera, según este autor la más opulenta de toda la región. Otras interpretaciones la identifican con la actual Amposta. Mela, al referirse a las diferentes poblaciones de nuestras costas, dice que más abajo de Tarraco se encuentra Dertosa, bañada por el ingente Ebro.

Uno de los vasos llamados de Vicarello, o vasos apolinares, en el que figura la lista de poblaciones por donde pasaba la vía de Gades a Roma, con las millas correspondientes, da más información sobre la Dertosa romana. En este itinerario está el nombre de Dertosam entre los de Intibilim y Subsaltum. Entre las tareas cumplidas cabe señalar las intervenciones de la plaza del Olivo, conocida también con el nombre de Nuestra Señora de la Cinta, excavaciones que han puesto al descubierto una secuencia estratigráfica de más de 6 m de profundidad, con diversas estructuras de habitaciones y una red de alcantarillado, además de materiales cerámicos y de metal correspondientes a diferentes etapas de la historia de Tortosa desde los tiempos actuales hasta el siglo I después de Cristo.

En la ciudad antigua se ve, todavía, un sector más viejo, que se supone que corresponde al de la ciudad romana. Tortosa, nombre de origen prerromano que presumiblemente correspondía a un pequeño núcleo ilercavón, fue convertida primero en oppidum y después en ciudad, con categoría de municipio, seguramente en tiempos de Julio César. Es difícil, sin embargo, de situar exactamente los confines de la ciudad romana, porque, habitada continuamente, se fue ampliando a lo largo de los siglos. Lo que hoy se llama “la Suda” debía ser el castillo y es posible que alguna muralla siguiera los accidentes naturales. El recinto de la ciudad debía seguir por la orilla del río, tal vez hasta la plaza de Paiolet, donde el barranco del Rastro desagüa en el Ebro, y por la banda de Remolinos, donde desagüa el barranco del Célio. Por levante debía seguir el barranco del Rastro. Se ha especulado también sobre la posibilidad de que algunas calles (los de la Ciudad, la Cruceta, Santa Ana) fueran el cardus, y otros (los del Dr. Ferran, Tablas Viejas), el decumanus; asimismo, se cree que los portales de entrada a la ciudad debían ser el del Romeo y el del Puente de Piedra. Actualmente, se admite la posibilidad de que el foro fuera en el lugar donde hoy está emplazada la catedral, lo que significaría que este lugar era, según esta teoría, el centro del municipio romano.

La edad media

La historia de la ciudad en el periodo visigótico es problemática, ya que falta documentación y los restos arqueológicos son escasas y fragmentarias. La Crónica de Zaragoza dice que la ciudad de Tortosa fue tomada por los visigodos en 506 después de ser sofocada una rebelión en la que debió participar la aristocracia local contra el estado visigótico, con capital entonces en Toulouse. Quedan pocos documentos, tanto arqueológicos como escritos, de este periodo, aunque uno de los hechos que parece cierto es que ya en el s VI había un núcleo de población judía. La época visigótica se extendió desde el 506 hasta el 717, que se inició la ocupación musulmana.

Los testigos materiales y arqueológicos que aún conserva la ciudad permiten intuir la importancia que los nuevos señores le dieron a continuación. En primer lugar hay que mencionar el castillo de la Suda, levantado en tiempos de Abderramán III sobre la antigua construcción de época romana, que domina toda la ciudad y un buen trozo del curso del Ebro. En este mismo tiempo se rehizo una parte de las murallas romanas.

El emplazamiento de la ciudad, junto al Ebro, la convirtió en un puerto base de navegación fluvial y, por consiguiente, en un centro vivo de comercio. También se desarrollaron las actividades agrícolas: se ampliaron los regadíos, se hicieron obras de canalización y se extendieron los cultivos hortofrutícolas. Otras actividades de la época son la elaboración, de carácter menestral, de la seda y de la lana, y también la orfebrería.

Estas actividades modificaron la estructura social: la aristocracia terrateniente y la población campesina que dependía se añadió una clase media (artesanos, orfebres, comerciantes) que dio una nueva vitalidad a la vida ciudadana. En cuanto a la convivencia de las comunidades de musulmanes, cristianos y judíos, es un tema difícil de aclarar por la falta de noticias. Es de suponer que la población cristiana perdió su situación privilegiada en provecho de los musulmanes, que se debieron apropiarse la mayor parte de las tierras. En cuanto a los judíos, en el aspecto jurídico parece evidente que no gozaron de una posición libre ni fácil. Lo da a entender la carta de franquicias que les concedió el conde Ramón Berenguer IV en decirles: “que ningún sarraceno  tenga mando sobre vosotros”. Son muchas las teorías sobre la situación del barrio judío en época musulmana, y el tema no se ha podido resolver todavía. La tradición lo sitúa en la actual calle del Pintor Gimeno o rampa de acceso al puente; en cambio Miret y Sans, Emili Morera y Bayerri la emplazan en la zona ocupada hoy por las calles de la Sangre, de en Carbón y Pescadores. En ambos casos su situación quedaría fuera del perímetro de la muralla romana que los musulmanes reconstruyeron y en la que se establecieron.

En el aspecto cultural, sobre todo cuando la ciudad pasó a ser capital de la taifa o Reino de Tortosa (s XI), se produjo un gran florecimiento intelectual, atestiguada por la existencia de un conjunto de autores especializados en disciplinas científicas y literariofilosòfiques. Cabe destacar las figuras de Abu Bakr al-Turtusi, autor de la obra Sirag al-muluk (‘Lámparas de príncipes’), Menahem ben Ya’qob ibn Saruq, que desarrolló los estudios gramaticales de la lengua hebrea, y Ibrahim bien Ya’qob, geógrafo judío nacido en Tortosa, además de Abu-l-Walid, también tortosino, jurista que se estableció en Alejandría, donde creó una escuela importante.

Desde el punto de vista urbanístico, y de acuerdo con la lectura que J. Massip haga en su obra La gestación de las Costumbres de Tortosa los textos del geógrafo árabe Al-Himyari, se puede asegurar que la ciudad no había crecido y se mantenía dentro del recinto de la muralla romana. Aunque no es fácil de precisar los límites exactos de la Tortosa sarracena, diferentes indicios parecen apuntar que la ciudad se extendía bajo el monte del Castillo de la Suda, desde el barranco del Rastro y el puente de piedra hasta el sector más meridional del actual barrio de Remolinos o, más propiamente, barrio de Santiago, hacia el N, en la calle de Cortadura. En este recinto, según la descripción de Al Himyari, había una mezquita de 5 naves, con un ancho patio, construida en el año 955, 4 términos o baños y 1 bazar o mercado.

De la Tortosa medieval, se sabe dónde estaba el Calljuïc, o barrio de los judíos con el portal de los Judíos, que daba salida a su foso y el barranco del Célio. Más a mediodía estaba la alhóndiga (pequeña Ravaleta que en 1148 se convirtió en una de las 4 parroquias en que fue dividida la ciudad, después de la conquista, parroquia incorporada a Santa María en el s XVIII), cerca del portal de la Asoc. Más a mediodía aún se yergue el portal del Romeu, donde confluyen la calle del Valle y la Calle Nueva del Valle. Entre la catedral y el Palacio Episcopal se abre el portal de Palau. En el lugar del convento de Santo Domingo anteriormente estaba el pequeño portal del Olivo. Más allá de este primitivo recinto levantaron los conventos de Santa Clara (s XIII) y de las monjas del Hospital de San Juan de Jerusalén, cerca del portal de Vallverd; también se encontraban la calle de Montcada, el de la Rosa (donde se conservan todavía palacios notables), la plaza de las Coles, el barrio del Algarrobo (que parece que se empezó a edificar durante la taifa de Tortosa), la Lonja (trasladada al parque), el cuello de San Juan y el convento y portal del Temple, al S; en este sector, netamente medieval, pero más a levante, se levantaba el convento de franciscanos de San Juan del Campo, que daba nombre al portal de San Juan, situado aproximadamente en el punto donde se juntan la calle de San Blas y la de Cervantes.

La ciudad fue tomada por los cristianos el 31.12.1148 según la cronología del año de la Encarnación o del 1149 si se cuenta por el sistema de la Natividad. Participaron el conde Ramon Berenguer IV, una armada genovesa, nobles catalanes como Guillem Ramon de Moncada, y occitanos, como Guillermo de Montpellier, el vizconde de Narbona y Bertran de Toulouse. También tomaron parte caballeros templarios y hospitalarios, el obispo de Barcelona y el arzobispo de Tarragona Bernat Tort. En un primer momento el dominio de la ciudad se repartió entre el conde Guillem Ramon de Moncada, la república de Génova y la orden del Temple, que obtuvo una quinta parte de la asignada al conde como compensación por la renuncia que este orden hizo de sus derechos sobre el Reino de Aragón, otorgados por el testamento de Alfonso I de Aragón.

Este primer reparto sufrió sucesivas alteraciones motivadas por el avance de la repoblación y el cambio de intereses de los diferentes grupos repobladores. Así, a finales de 1153 y en consecuencia de la incorporación de Miravet y de su término al dominio de los templarios, este orden cedió su dominio de Tortosa al Conde. También este mismo año los genoveses vendieron su parte al Conde Ramon Berenguer IV, que así obtuvo 2/3 de la ciudad, que compartía con Guillem Ramon de Montcada.

Pero el 1181 los templarios intervinieron de nuevo en la ciudad cuando el conde rey Alfonso I de Aragón (1162-96) les cedió de nuevo su parte de la ciudad, que compartieron hasta el año 1294 con los Montcada. A partir de esta fecha casi todo el territorio tortosino quedó en manos del rey. A continuación de haber conquistado la ciudad, Ramon Berenguer IV firmó un documento de capitulación que garantizaba un régimen de tolerancia hacia los sarracenos.

A finales de diciembre de 1148 o a principios del 1149 el conde concedió a la ciudad la primera carta puebla, en el que otorgaba a sus habitantes una amplia autonomía con el fin de atraer nuevos pobladores. Esta primera carta de carácter provisional fue ampliada, tras la conquista de Lleida y Fraga (octubre de 1149), con una 2ª carta de población del 30.11.1149. Del análisis de esta carta se deduce la importancia de la aprovechamiento agrícola, lo que demuestra el desarrollo de los sistemas de riego ya en época sarracena; se deduce también la especial aptitud de la zona para el desarrollo comercial: se menciona expresamente la donación de bosques para la construcción de barcos y la exención de impuestos sobre el tráfico y la importación de productos; y, finalmente, el aprovechamiento de los estanques y las salinas, de los que el conde se reservaba la novena parte. El documento también describe diferentes aspectos jurídicos sobre la aplicación de la justicia. Los repartos de tierras que siguieron al establecimiento de la organización social y jurídica descritos en estos documentos demuestran un cambio en la actitud del conde para con la población musulmana, que en muchos casos fue privada de su propiedad, la cual pasó a depender de los cristianos, los nuevos dueños.

Esta actuación contradictoria y discriminatoria hacia los sarracenos contrasta con el trato favorable que recibió la población judía. En la carta de franquicias concedida por el conde Ramon Berenguer IV a los judíos, el 23.12.1149, les da el lugar dicho Astillero, delimitado por 17 torres, para que puedan construir 60 casas, además de diferentes propiedades territoriales (el isla de Abnabicorta, dos partes en la propiedad de Algacel y otros bienes en Tivenys, Aldover y Xerta), para que las tuvieran en heredado libre y plena, con exención de pagos durante 4 años. Y, sobre todo, les reconoce que ningún sarraceno pueda tener poder ni mando sobre ellos. Los concede igualmente “los buenos fueros, costumbres y usos que tienen los judíos de Barcelona para que los tenga siempre vosotros, y vuestros sucesores”. Por lo tanto, si se toma como modelo de organización interna el de la aljama de Barcelona, ​​es de suponer que se debieron introducir en la comunidad judía de Tortosa instituciones como el Consejo de los Treinta (órgano director de la aljama) y otros cargos de dirigentes como adelantados (gestión de impuestos), secretarios, tesoreros, jueces, tasadores, etc. La aljama vigilaba el cumplimiento religioso, las costumbres y la moralidad, y que gozaba de total autonomía en lo referente al cobro de impuestos, la ordenación de precios del mercado, la regulación de construcciones, la apertura de nuevas tiendas, la asistencia a los necesitados y la enseñanza. El régimen de autonomía y de libertad haga posible un buen desarrollo económico de la población judía, que acabó dominando la banca y atesora una riqueza que más tarde se utiliza para financiar las conquistas de Valencia y de Mallorca. A finales del s XII, la Iglesia (en especial Inocencio III) cambió este régimen de libertad y empezó a dictar disposiciones económico-sociales de carácter restrictivo, que en el s XIII serán incorporados a los Costumbres de Tortosa.

La historiografía local no es unánime sobre la localización de la aljama en esta época. Según R. Miravall la alusión que hace la carta de franquicias del 1149 del sitio llamado Astillero ipsa Daracina, delimitado por 17 torres, hace pensar que se trataba de un espacio dentro de la ciudad sarracena que crecía hacia el N y que por lo tanto debía corresponder a la zona más septentrional del perímetro amurallado; es decir, que la aljama primero debía ocupar el sector comprendido entre la calle de Cortadura y Santiago, en las actuales calles de San José, de la Aldea y la plaza de la Maçana.

A lo largo del s XIV y por razón del crecimiento demográfico, o tal vez por la represión y la violencia que en este tiempo se había desencadenado contra los judíos, la aljama se desplazó más hacia el N y ocupó el actual barrio de Remolinos.

Una vez realizados los repartos de tierras, fijadas las diferentes zonas de influencia y delimitados los estatutos de los diferentes grupos de población, la ciudad empezó su ritmo de crecimiento económico, social, juridicolegislatiu y político, que se hará patente en el aspecto urbanístico: pronto traspasará hacia el S la antigua muralla romana. Las bases de la ulterior florecimiento de la ciudad habían sido fijadas.

Tras la redacción definitiva de las Costumbres de Tortosa, la concordia social fue consolidando en la ciudad. Prueba de la importancia de Tortosa en la corona catalano-aragonesa es que varias veces se celebraron Cortes Generales (1365, 1371, 1414, 1421, 1429 y 1442) y se reunieron algunos parlamentos, como el de 1411-12, cuando se ‘llegaron a Tortosa para tratar de la sucesión del rey Martín el Humano.

En 1332 Alfonso el Benigno creó el título del marquesado de Tortosa para su hijo Fernando, a cuya muerte (1363) fue reincorporado definitivamente a la corona. 

A lo largo del s XIV las salinas adquirieron una gran importancia, y las explotaciones tenían lugar en la partida de la Balsa del Cabiscol y al Rec Viejo.

Durante el s XIV aumentó la actividad comercial de la ciudad, que comenzó a construir la Lonja en 1369, obras que se acabaron en 1373; este hecho va ligado a la fase expansiva de Cataluña por el Mediterráneo. Es, de las conservadas, la lonja más antigua del gótico catalán, ya que la de Barcelona no se empezó hasta 1383, la de Perpiñán en 1397 y la de Mallorca en 1426.

El s XV marcó una época de inestabilidad económica, demográfica y también política que culminó con los hechos que se sucedieron durante el reinado de Juan II y la guerra que se movió en su contra, que en Tortosa acabó con la entrada del rey a la ciudad el 17.7.1466.

Todo ello hizo que, hasta el reinado de Fernando II, hubiera una fase de recesión, crisis políticas y guerras civiles que impidieron la expansión económica. La situación mejoró bajo el reinado de Alfonso el Magnánimo, durante el cual la ciudad se llegó a acuñar moneda. La expulsión de los judíos en 1492 tuvo una incidencia negativa para Tortosa, ya que el papel de la judería en el comercio y en las actividades financieras de la ciudad era muy importante.

La edad moderna

Tortosa sufrió durante este periodo un estancamiento económico par al estancamiento demográfico. El comercio por el Ebro, una de las principales actividades económicas y una importante fuente de ingresos, disminuyó sensiblemente debido a la política atlántica de los Reyes Católicos y de sus sucesores, que tomó en el Mediterráneo el papel de centro de las relaciones de canje.

Con todo, el comercio que se hacía por el Ebro tenía todavía Tortosa como centro. Se sabe que en 1586 se acabaron unas obras de ampliación de la Lonja, que, sin embargo, fue perdiendo importancia, como lo demuestra el hecho de que a mediados del siglo XVII fuera convertida en parte en arsenal militar y que a partir de 1716 dejara de ser centro de contratación y comercio.

De la pesca de la sábalo, se conoce también los pleitos planteados entre los pescadores del azud y los de la garganta del río. Lo mismo sucedía con las canteras de jaspe que explotaban, especialmente las de la Cinta y del Miracle, explotación de la que ha quedado constancia en la construcción de El Escorial, la catedral de Barcelona o el Palau de la Generalitat.

Cristòfol Despuig, en Los coloquios de la insigne ciudad de Tortosa (1557), presenta la ciudad como una sociedad mesocrática donde el poder político está en manos de los ciudadanos, que dominan el mundo de los negocios y, en consecuencia, tienen el poder económico , y en el que la nobleza tiene un papel muy poco importante, lo que genera numerosas tensiones sociales.

También se señala el privilegio más significativo de que goza Tortosa: la preeminencia de los representantes de la ciudad sobre el veguer en la administración de justicia, veguer que no puede hacer nada más, aunque el mismo rey esté presente en Tortosa, que ejecutar las sentencias que autónomamente han adoptado los representantes de la ciudad.

1563, Tortosa vista por Athonie van der Wijngaerde

Pero, a pesar de estas mejoras, el momento económico no fue especialmente bueno. La crisis económica, las malas cosechas y las hambrunas afectaron las clases más desfavorecidas de la sociedad. A pesar de estos tiempos de penuria, la visión de Despuig de la potencialidad de los recursos de la zona es tremendamente optimista. Despuig concluye sus Coloquios quejándose amargamente de la pérdida de importancia de Tortosa, la cual “sin que es la tercera población de Cataluña en cantidad, es tan poca al respecto de lo que debería ser que no es casi nada “.

Estos siglos medievales fueron para la ciudad una etapa de esplendor. El espacio urbano se duplicó y se tuvo que construir un 2º recinto amurallado, más amplio, que iba desde la puerta del Templo hasta la de San Juan y, de ahí, la muralla enlazaba con los fuertes del Cristo, el Carmen y la Victoria. Por la parte del Rastro se trazó otra línea amurallada hasta el fuerte del Bonet. El crecimiento urbano se paralizó durante la edad moderna, bien que el s XVI aunque fue muy floreciente en cuanto a la construcción de varios colegios y edificios renacentistas.

1642 TORTOSA

Para el s XVIII la fuente más importante para el conocimiento de la ciudad fue la Historia de la antigua Hibera, de Francisco Martorell, publicada en 1626. Dividida en 2 libros, en el 1º recorre los principales acontecimientos de la historia de Tortosa, mientras que dedica el 2º a la historia de la Santa Cinta. La descripción de la Tortosa de su momento ocupa un lugar secundario, ya que es enmarcada en el conjunto de la narración histórica.

La guerra de Separación también dejó su huella en Tortosa. Los acontecimientos de 1640 han sido objeto de interpretaciones muy diferentes, pero en la descripción de los sucesos más importantes las fuentes suelen coincidir. Así, parece establecido que un mes después del Corpus de Sangre en Barcelona y cuando la capital del Principado se había perdido para la causa filipista, Tortosa había ocupado su lugar como puerto para enviar tropas a Italia y provisiones al resto del ejército que quedaba en el Rosellón. En aquellos momentos había en la ciudad soldados inexpertos y mal armados bajo el mando de Luis de Montsuar, gobernador militar de la plaza y baile general de Cataluña. Al principio de julio, cuando se reunía y reorganizaba la infantería por toda la zona y cuando se esperaban dinero para pagar las tropas, la población de Tortosa se empezaba a mostrar inquieta. Las autoridades de la ciudad tomaron rápidamente medidas, y se evitaran graves disturbios. 3 semanas más tarde, sin embargo, los consejeros recibieron una carta en la que se instaba a Tortosa a levantarse, para que las tropas que se dirigían a la ciudad se iban a utilizar contra el Principado. El 21 de julio el consejo municipal se reunió para discutir el contenido de la carta. El mismo día se iba a almacenar en el castillo una importante cantidad de víveres y pólvora, con la que Montsuar quería proveer los soldados, y así poder dominar fácilmente la ciudad y mantenerla a favor del rey y dar tiempo a que le llegaran socorro de Valencia y Aragón. Al no atenderse el requerimiento del consejo de que la pólvora se colocara en almacenes de la ciudad, la gente se amotinó. Intervinieron algunos procuradores y clérigos, y finalmente el pueblo se apoderó de la pólvora.

El motín se desarrolló a partir de ese momento de una manera muy similar a otros que tuvieron lugar en diferentes lugares de Cataluña. Al grito de “Viva la tierra, mòriguen los traidores”, los amotinados se congregaron ante la casa de Jacinto de Miravall, auditor de guerra, y de su padre, Pedro Juan de Miravall. La intervención de sacerdotes y religiosos, que sacaron el Santísimo Sacramento en procesión para que los sublevados depusieran su actitud, evitó violencias físicas contra los ocupantes de la casa, pero no el saqueo y la quema de algunos objetos. Las acciones de los amotinados se repitieron en otras casas, y también las procesiones del clero para pararlos. Los jefes de las tropas también fueron objeto de las iras de los sublevados: el mismo Luis de Montsuar se salvó gracias a la intervención de un sacerdote. Asediaron el castillo donde se habían refugiado los soldados, pero una procesión del capítulo consiguió que desistieran de su acción. Los dirigentes de los sublevados ordenaron a las tropas que abandonaran la ciudad con destino a Valencia y llegaron a dar un real a repartir entre cada 3 de los soldados que traspasaban las puertas de la ciudad.

Las autoridades y la nobleza se organizaron para recuperar el control de la situación y recobraron el poder por la fuerza de las armas el 4 de septiembre. Poco tiempo después, numerosas tropas reales de infantería y caballería ocuparon la ciudad. Se inició un proceso contra los dirigentes del motín, que acabó con el ahorcamiento de 15 de los sublevados más destacados, entre los que se encontraban los llamados Callau y Rojo. Felipe IV de España dirigió una carta a sus “Amados y fiel procuradores de la ciudad de Tortosa” en que premiaba la lealtad de la ciudad concediéndole los títulos de fidelísima y ejemplar y declarándola exenta del derecho del quinto o la quinta parte de las rentas que todas las poblaciones tenían que pagar.

La Diputación intentó recuperar la ciudad para la causa catalana. Las autoridades municipales dejaron claro que estaban a favor de la política del rey y en contra de la Diputación del General. El carácter de esta revuelta popular del verano de 1640 no queda claro. ¿Era un levantamiento contra la política anticatalana del rey y del conde-duque de Olivares? ¿Era una protesta contra los supuestos abusos de un numeroso ejército estacionado en la ciudad, como había sucedido en otros lugares del Principado? ¿Era una manifestación del descontento de los pobres contra los ricos?

A finales de noviembre de 1640, el marqués de Los Vélez, que había sido nombrado virrey y capitán general de Cataluña, entró en la ciudad. Como debía jurar el cargo en Tortosa, se convocó a los síndicos y procuradores del Principado. Pero sólo acudió un pequeño grupo integrado por los declaradamente filipistas y por aquellos que estaban expuestos a las represalias; junto con el baile general y el común de Tortosa hicieron como si representaran todos los brazos de Cataluña y recibieron el juramento del marqués de Los Vélez. Conocido este hecho por la Diputación de Cataluña, ésta, para poner de manifiesto el carácter de imposición violenta e injustificable de aquel acto, resolvió que Tortosa y todos los pueblos que la habían seguida quedaban solemnemente segregados del Principado y privó sus habitantes de sus privilegios y los inhabilita para cualquier cargo.

1648 TORTOSA. Plan de la ciutat y castell de Tortosa assetjada per lo Marischal de Schomberg en Juliol de 1648. Gravada per Beaulieu a París

Tortosa se mantuvo bajo soberanía castellana hasta el mes de julio de 1648, en que, acosada de nuevo, esta vez por el mariscal Schomberg, fue tomada por los franceses, que permanecieron durante un año y medio. El 3.12.1650 las tropas francesas se rindieron a las de Felipe IV. Pero desde el comienzo de este mismo año una nueva calamidad se añadió a los desastres de la guerra: la peste bubónica, que duró hasta el verano.

La economía tortosina conoció a lo largo del s XVIII cambios importantes que afectaron sobre todo a la agricultura, especialmente el aumento de la cantidad de tierras de cultivo. El s XVIII en muchos lugares de Europa occidental es el siglo de las roturaciones; Tortosa no fue una excepción y el proceso llevó incluso a cultivar tierras marginales de dudosa rentabilidad. El aumento de los cultivos coincide en el tiempo con el incremento demográfico y se hace muy difícil de establecer relaciones de causa-efecto. Lo que es cierto es que hay una importante masa de población dispuesta a cultivar nuevas tierras y que vive gracias a este aumento, que sin embargo no experimentó mejoras técnicas. La industria apenas cambió, los menestrales perduraron hasta el s XX, en la que muchos de ellos desaparecen por la competencia de las industrias modernas de otros lugares.

El comercio se enfrentó al problema de un río que cuanto, menos navegable era. La especialización de la agricultura favoreció el comercio de los productos que cada vez se produjeron en más cantidad, sobre todo el aceite.

Cuando en Cataluña se dieron los hechos de la guerra de Sucesión, Tortosa mantuvo una postura similar a la del resto de las ciudades y tierras catalanas. La ciudad había participado en la corte reunida por Felipe V en 1702 en Barcelona, ​​donde envió un largo memorial de 160 capítulos y pedía la confirmación de sus costumbres escritos, carta puebla, privilegios y concesiones reales desde la conquista, la revocación de los abusos que hubieran cometido y algunas nuevas gracias.

Iniciada la guerra, en septiembre de 1705, los hermanos Josep y Antoni Nebot, de Riudoms, procedentes de Miravet, donde habían tomado el castillo, se presentaron con 800 voluntarios ante Tortosa, que estaba desguarnecida, con la amenaza de destruir la huerta si la ciudad no se rendía. Tortosa, donde predominaban los austracistas, abrió las puertas a los voluntarios mientras los partidarios de los Borbones abandonaban la ciudad. Tortosa se sumó pronto a las otras ciudades catalanas que enviaron sus representantes en Barcelona (en este caso los Nebot), recientemente conquistada por el archiduque con el fin de declararse a favor de la causa de los Austria. Fue nombrado gobernador militar de Tortosa el inglés John Jones.

En 1708, siendo aún gobernador Jones y general de las tropas austracistas el conde de Efren, llegaron los franceses ante Tortosa comandados por el duque de Orleans y el general D’Asfeld y pusieron en asedio la ciudad (9 de junio). Después de una dura lucha, el 15 de julio siguiente la ciudad se tuvo que rendir. Cabe destacar la actuación de la milicia ciudadana llamada la Coronela, organizada por la ciudad y comandada por los hijos de las mismas familias aristocráticas (los Montagut, Miravall, Pinyol, Avería y Gil de Federico) que en la guerra de Separación habían apoyado las tropas castellanas contra las aspiraciones de los catalanes. En esta actitud de la nobleza contra el centralismo borbónico hay que ver muy probablemente, junto a la defensa de los fueros tortosinos y de sus propios privilegios, una actitud de fidelidad a Austria ya demostrada en 1640. Muchas de estas familias y otros estamentos más populares tuvieron que emigrar mientras el nuevo gobernador de Tortosa, La Croix, nombrado por los franceses, desterraba los carmelitas, que no pudieron volver hasta 1712. En diciembre de 1708 las fuerzas austracistas del conde de Starhemberg y de Stanhope intentaron recuperar Tortosa que estuvo a punto de tener éxito.

El dominio de Tortosa por parte de las autoridades borbónicas significó el inicio de un proceso consciente de castellanización. Se puede decir que Tortosa fue una de las primeras ciudades catalanas donde se aplicó de manera efectiva y duradera el proceso centralizador y asimilador de Castilla.

A principios del s XVIII se reforzaron las antiguas murallas y fortificaciones y construyeron 2 fuertes exentos para la defensa del territorio, el de Orleans a mediodía y el de Tenasses a tramontana; enlazando las murallas con la Suda se construyó un hornabeque. Las casas no llegaban hasta arriba de la muralla para que la legislación no permitía que se construyera en la zona militar que fortalecía la ciudad.

1710 TORTOSA

En 1717, los decretos de Nueva Planta, Tortosa volvió a formar parte de Cataluña y se convirtió en cabeza del corregimiento de Tortosa.

Poco antes de estallar la Gran Guerra, el corregidor interino de Tortosa, Antonio de Partearroyo, remitió (23.2.1793) una orden real en el capítulo tortosino pidiendo dinero para el sostenimiento de las milicias voluntarias destinadas a luchar en el Rosellón y la Cerdaña . Ya iniciada la guerra, los tortosinos volvieron a tomar las armas para la defensa de la plaza y otros fueron a la lucha contra los franceses en la Cataluña del Norte.

A comienzos del s XIX la ciudad estaba totalmente rodeada de murallas. Durante una gran parte del s XIX no presentó problemas de crecimiento, en parte porque la situación política del país no lo permitía. Primero, la guerra del Francés obligó a reforzar las murallas en 1808. Algunos edificios religiosos fueron destinados a otros usos, civiles o militares: el Colegio de Santo Domingo se transformó en hospital y parque de artillería, los conventos de monjas y el de los padres mercedarios fueron convertidos en hospital y en depósitos de municiones y, aún, el Palacio del Obispo se convirtió en una fábrica de cartuchos. Posteriormente, las guerras carlistas continuaron obligando la ciudad a vivir dentro de la muralla y cerrar cada noche los portales.

1716. Corregimiento de TORTOSA, por COMPTE de DARNIUS

La época contemporánea

Los primeros años del s XIX están marcados por la guerra del Francés. Lleida y Tortosa fueron las primeras ciudades catalanas a sublevarse, a lo que contribuyó la común situación periférica dentro del Principado y la proximidad a Zaragoza y en Valencia. El ayuntamiento de Tortosa, presidido por el gobernador civil y militar Guzmán de Villoria, se adhirió por el momento al gobierno impuesto por los franceses, aunque la decisión no era unánime, a pesar del descontento popular, muy influido por el clero.

Dada orden el capitán general Ezpeleta al gobernador tortosino de preparar alojamiento para las tropas francesas que habían de pasar camino de Valencia, la ciudad de Tortosa se sublevó el 29 y se envió enseguida una columna de voluntarios a ocupar el castillo de San Felipe del Coll de Balaguer para impedir el paso de las tropas napoleónicas.

El día 30, se celebró una solemne función en la sede, donde el pueblo tortosino juró ante la Virgen de la Cinta de defender la patria contra Napoleón, mientras las tropas francesas comandadas por el general Chabran entraban en Tarragona. El 7 de junio los tortosinos enviaron nuevas compañías a reforzar el cuello de Balaguer. Ese día estalló en la ciudad un motín, conocido por algún historiador local como el motín de los Segadores (ciertamente era época de siega y había en Tortosa valencianos, voluntarios, foráneos y segadores); la gente asaltó la casa del gobernador Guzmán de Villoria, acusado de afrancesado, lo detuvo con su asesor y abogado Joaquín Rebull y fueron llevados ambos en el castillo de San Juan, donde fueron fusilados sin formación de causa.

Pronto los franceses tuvieron que volver a Barcelona debido a la derrota del Bruc, sin haber pasado más al S de la plaza de Tarragona. No se conoce la composición de la Junta de Gobierno de Tortosa, pero, después de los hechos del motín, parece que el antiguo ayuntamiento había sido disuelto y los ánimos no estaban del todo calmados. El capítulo tortosino dirigió una proclama a los ciudadanos el 16 de junio donde, tras manifestar que su causa era justa porque defendía la religión, los ponía en guardia ante rumores sembrados por el enemigo para causar divisiones. Se inició una tarea de fortalecimiento de las fortificaciones tortosinas y se participó en la Junta Superior del Principado, que haga estancia en la ciudad, a finales del año 1808, enviando como delegado fray Domingo Merlín.

Hasta 1810 hubo relativa tranquilidad, pero este año el mariscal Suchet decidió la conquista de Tortosa para controlar el camino de Valencia a Tarragona y poder así apoderarse de estas 2ciudades. El ataque francés se inició el 4.7.1810. Tortosa no se rindió a Suchet hasta el 2.1.1811 y la entrada de los franceses fue ordenada y sin sangre, aunque por la noche se produjeron escenas de saqueo y abusos. La caída de Tortosa consternó a Cataluña y se atribuyó a traición.

181O TORTOSA

Así comenzó una ocupación que debía prolongarse hasta el 18.5.1814. Y por último, de acuerdo con el armisticio, la guarnición de Valencia se reunió con la de Tortosa y el 18 de mayo ambas continuaron la evacuación ordenadamente hacia Barcelona y Francia, sin incidentes. El fin de la guerra de la Independencia supuso la persecución de los afrancesados ​​y pronto comenzó a funcionar una junta de purificación que se reunía en el Palacio Episcopal; hasta en 1823 todavía se expidieron certificados de depuración.

1813 TORTOSA. Plan de Tortosa y ses fortificacions, trassat en 1813 per Ambrosi Lanzaco

Restaurado Fernando VII como rey absoluto se abrió una época de conspiraciones y pronunciamientos. En el tiempo de los pronunciamientos que llevaron al Trienio Liberal (1821-23) Tortosa se declaró a favor de la constitución de Cádiz. En el enfrentamiento entre liberales y absolutistas que llevó en 1822 a una práctica guerra civil, los realistas sublevados pudieran entrar en Tortosa por traición de un militar de la guarnición, a pesar de los esfuerzos de la compañía de Voluntarios de la Libertad y de las tropas leales para impedirlo, y así el 13.6.1823 se apoderaron de la ciudad las fuerzas realistas dirigidas por Capapé, Xambó y Rambla. Los liberales más notorios tuvieron que huir y muchas de sus casas fueron saqueadas. Tortosa, como Barcelona, ​​Manresa y la Seo de Urgel, se destacaron en la represión.

Fue decisivo en este aspecto y en la vida de la ciudad el nombramiento como obispo de Víctor Damián Sáez (1824-39), ministro de Fernando VII profundamente antiliberal que reforzó la posición de los absolutistas y aumentó la tensión. En todo el país se enfrentaron los absolutistas exaltados con los absolutistas moderados y la conjura de Georges Bessières de 1825 tuvo ramificaciones en Tortosa, donde varios conjurados, oficiales de la guarnición, intentaron sin éxito de promover la sedición en la ciudad.

1825 TORTOSA. Tortosa belagert vom 15 December 1810 bis zum 2 Januar 1811.

La ciudad también tuvo un importante papel en la guerra de los Malcontents, iniciada en estas tierras. El mismo 1825 y en 1827 las fuerzas ultrareialistes sublevadas, dirigidas por el capitán Llobet y el coronel Trillas, intentaron ocupar Tortosa con ayuda desde el interior y, cuando la insurrección se generalizó, todo el corregimiento de Tortosa, salvo la capital , estuvo en manos de los rebeldes. El ejército real, que combatía los ultrareialistes, dirigido por el después tristemente célebre conde de España, entró en Tortosa tras dominar la situación de las tierras del Ebro y poco después el rey Fernando VII hiciera una corta estancia en la ciudad ( últimos días de septiembre de 1827), camino de Tarragona.

La guerra se acabó y el país quedó pacificado, pero se habían ido configurando las fracciones carlistas que debían llevar a la guerra civil. En la cruenta época de las guerras carlistas los tortosinos tuvieron un papel destacado. Iniciada la I guerra, se reunieron alrededor de Ramón Cabrera (nacido en la ciudad en 1806).

Sin embargo, la ciudad quedó en manos de los liberales, que organizaron también una serie de cuerpos francos o miquelets. La ola anticlerical de 1835 también llegó a la ciudad.

El conflicto se renovó en la II Guerra Carlista o guerra de los Madrugadores (1849), que tuvo menos incidencia gracias a la actuación del gobernador militar de Tortosa, el brigadier Ballesteros.

Hacia 1845 no se empezaron a realizar mejoras urbanas. El foso del Rastro se trasladó al plan de Avería, en San Lázaro, y se construyó un paseo en Remolinos, detrás de la iglesia de Santiago. En virtud de la desamortización, algunas propiedades urbanas de la Iglesia pasaron a la burguesía. El decenio de los 60′, época de desarrollo de la ciudad, empezó a cambiar la estructura urbana. En 1862 se iniciaron las obras de un paseo junto al portal del Rastro, donde estaba el antiguo cementerio.

Los años siguientes hubo tranquilidad sólo alterada momentáneamente por el movimiento pro-carlísta conocido por “la Ortegada” (1860), donde participó el propietario tortosino y antiguo ayudante de Cabrera Pedro Muro. La ciudad fue escenario del juicio del consejo de guerra donde se condenó Jaime Ortega, que fue fusilado (18 de abril).

La etapa revolucionaria de 1868 también tuvo eco en Tortosa. En este periodo de fuerte agitación política, tuvo desde el principio una actuación pionera en el Principado la Junta Revolucionaria instalada en Tortosa el 30.9.1868. La Junta tenía la aceptación de los militares de plaza. El brigadier B. Franch estuvo presente en el acto de su instauración y destituyó el ayuntamiento anterior. A continuación la Junta se proclamó soberana y tomó una serie de medidas que aspiraban a una verdadera democratización de la sociedad, con la proclamación del sufragio universal, la convocatoria de cortes constituyentes por sufragio, libertad de prensa, de reunión y asociaciones pacíficas y garantía de la libertad personal. También expulsó a los jesuitas y se amparó de sus dependencias y del Seminario, proclamó la libertad de conciencia, de culto y de enseñanza y destituyó los alcaldes pedáneos, el juez de paz y suplentes y el director del Instituto, y legisló sobre la enseñanza y el urbanismo; igualmente decretó la demolición de las murallas de la ciudad, restableció la milicia nacional o cuerpo de Voluntarios de la Libertad y suprimió los odiados consumos.

El día 2 de octubre la tropa de guarnición de la ciudad se pronunció a favor de la revolución y el comandante de marina proclamó su adhesión a la junta o gobierno provisional de la nación, y lo mismo hizo el capítulo catedralicio el día 9. Dentro la junta se destacó su presidente, Manuel Bes Hédiguer, significado republicano federal, que fue el impulsor de la mayoría de iniciativas detalladas. La junta provisional convirtió definitiva el 25 de octubre y al inicio de 1869 formó un nuevo ayuntamiento, después de unas elecciones, que presidió Bes Hediger. El 28.3.1869 el ayuntamiento de Tortosa pidió al gobierno la instauración de una república federal. El día 19 de septiembre, con motivo de un gran mitin republicano, se proclamó públicamente el Pacto Federal de Tortosa, firmado el 18.5.1869 y presidido por Bes Hediger.

El acceso al trono de Amadeo de Saboya (1871) no mejoró la situación, ya que el obispo Vilamitjana, defensor acérrimo del papado frente a los Saboya, aceptó participar en las elecciones de marzo de 1871 comprometiéndose públicamente contra la monarquía ( fue elegido diputado en aquella legislatura).

La proclamación de la República (1873) y el empeoramiento de la III Guerra Carlista, iniciada en 1872, no mejoraron las tensiones. El temor de un ataque carlista a Tortosa obligó a formar una milicia obligatoria ciudadana, y el 1.1.1875 el ayuntamiento republicano dimitió haciendo constar la poca ayuda recibida por el gobierno en la lucha contra los carlistas. El mismo día fue proclamado en Tortosa Alfonso XII como rey constitucional de España.

El carlismo retomó con fuerza en Tortosa después de la Revolución de Septiembre y se creó una Junta Carlista presidida por Ramón Foguet y Domingo, con A. de Wenetz como vicepresidente, y se publicaron periódicos como La Opinión del País y La Voz de la Patria. En julio de 1872 salieron carlistas tortosinos a incorporarse al ejército del pretendiente Carlos VII.

Pasado el 1874, año de mayor dureza, en el que algunos destacados carlistas fueron desterrados, la Restauración (1875) significó una pérdida de la fuerza de los carlistas. La guerra acabó en marzo de 1876 y en Navidad se abrieron definitivamente los portales, sin guardia, que habían sido cerrados en 1874.

En 1874 tuvo lugar la restauración de la monarquía en la persona de Alfonso XII. En la primera etapa restauracionista, dominaron en la política tortosina los 2 partidos de turno, liberal y conservador. En una 2ª etapa, ya entrado el siglo XX, adquirieron más protagonismo los republicanos tortosinos, que se presentaron a las elecciones con una consiguiente bipolarización entre derecha e izquierda.

1886 EIXAMPLE DE TORTOSA

La presión urbana para expandirse extramuros continuó. Los intentos de abrir la ciudad se manifestaron en el orden municipal por la que los calafates debían desalojar el campo de los Titets, que debía ser convertido en paseo, bien que posteriormente se transformó en parque municipal. En 1878 se derribaron las murallas del Templo y de Remolinos y, 7 años después, el ministro de la guerra autorizó el ensanche alrededor de toda la ciudad, a excepción de las zonas donde estaban los castillos y fortines. Esta orden permitió el crecimiento de la ciudad a lo largo del río, a ambos lados. Un año después el arquitecto Sebastián Cabot presentó un proyecto de ensanche del Temple y de Remolinos, siguiendo el esquema de plan regular en calles anchas.

A partir de entonces la ciudad, acostumbrada a vivir recluida en la muralla, cambió sustancialmente. Las calles más importantes de la ciudad amurallada habían sido los de la Rosa, de la Merced, Moncada, de la Ciudad, etc. La vida comercial se desarrollaba sobre todo en la plaza de Baix, en la calle de la Sangre y en la plaza de Arriba. En esta zona se encontraban las casas de la nobleza tortosina y de antiguos gremios y oficios, como lo recuerdan todavía muchos nombres de calles: de Moncada, de Mercaderes, de Pescadores, etc.

Al ensancharse la ciudad la gente más influyente empezó a trasladarse a las nuevas calles, de casas más confortables, dejando la parte antigua, que quedaría habitada por clases más humildes.

En 1879 se presentó el proyecto del Mercado de Tortosa, que debía levantarse en el paseo de Ribera, y en 1884 empezó a construirse el edificio del Banco de Tortosa.

1890 TORTOSA, Reformado y acondicionado por arq. Victor Beltri y Roqueta.

El Ensanche de Tortosa, forjado a finales del s XIX y consolidado y agrandado los primeros años del siglo siguiente, si bien fue proyectado por el arquitecto Sebastián Cabot, fue desarrollado en una 2ª fase por Víctor Beltrí (1890) y Joan Abril y Guanyabens (1900, y reformado en 1924). Entre los edificios de carácter público más importantes destacan el Mercado y el antiguo Matadero, municipal. El Ensanche consta de 2 sectores netamente diferenciados y separados por la línea de ferrocarril: el Ensanche (popularmente la Ensanxe), al este de la vía, y el Ensanche del Temple, entre la vía y el río, pero extendiéndose también hasta el lugar donde estuvo el antiguo portal del Templo en el otro lado del trazado ferroviario. La avenida de la Generalitat es la vía principal que hace de enlace en este sector de ensanche, que se prolonga hacia mediodía por la carretera de Barcelona. Es en este sector donde se encuentra el magnífico Parque Municipal de Teodoro González, obra de planteamiento modernista de Joan Abril, realizada entre 1885 y 1892. En 1932 fue trasladada la antigua Lonja gótica. Muy amplio, el parque se extiende entre la avenida de la Generalitat y el río. Hay, entre otras zonas destacables, un paseo con grandes plátanos, jardines, un estanque y, cerca de la Lonja, un gran plantel de palmeras.

1908 TORTOSA

Cuando en 1914 fue nombrado alcalde de Tortosa por orden real, los republicanos presididos por Marcelino Domingo se sublevaron (8 de enero) al grito de “¡Abajo los consumos!”, Incendiaron las casetas de los consumeros y asaltaron el Círculo Liberal dinástico. Se tuvo que proclamar la ley marcial, que era todavía vigente el 8 de marzo, cuando ganó las elecciones el mismo M. Domingo ante el candidato oficial.

Los republicanos tortosinos, antes de acceder al Congreso, tuvieron representantes en el ayuntamiento de la ciudad en 1915-17 que se movieron en un trasfondo de luchas y enfrentamientos entre los caciques que querían mantener los privilegios tradicionales, hombres de derecha reformista y marcel·linistes, que querían revolucionar la situación.

Otra fuerza política relevante eran los carlistas, que mantenían sus aspiraciones, con un activo círculo y representación en el ayuntamiento, y también los integristas (que tenían influencia desde que a finales de los años 70′ del siglo XIX Ramon Foguet y Domingo se había escindido de los carlistas para seguir a Nocedal). Los regionalistas de la Lliga se agrupaban sobre todo en torno a la figura de Francisco Mestre y Noé. El clero también intervino en política. Los obreros se fueron organizando paulatinamente (desde finales del s XIX había un Círculo de Artesanos muy activo, precursor de otros como el Centro de Unión Republicana o el Centro Obrero de Corporaciones). Esta efervescencia política, muy viva los años 20′, quedó paralizada a partir de la llegada de la Dictadura de Primo de Rivera en 1923.

El ayuntamiento decidió de adherirse al nuevo régimen. El hombre más significativo de esta etapa fue Joaquín Bau, carlista tortosino presidente del Requeté, que fue designado alcalde en abril de 1925, y cuando se estableció el directorio civil fue jefe provincial y asambleísta nacional. Impulsó el partido de La Unión Patriótica, afín a la Dictadura, que publicó un periódico del mismo nombre desde 1925. Durante su mandato obtuvo la creación, en 1928, del Instituto de Segunda Enseñanza y de la Escuela del Trabajo y el mismo año se celebró en septiembre la primera Exposición Agrícola Alimentaria, instalada en el Parque durante 15 días. En esta época el rey Alfonso XIII visitó Tortosa (octubre de 1927). Bau fue revitalizador de un cierto particularismo tortosino que se puede resumir en la frase “Ni catalanes ni valencianos, tortosinos”, y trató de conseguir una nueva provincia con capital en Tortosa.

El Eixample tiene como eje la calle hoy de Cervantes y, a principios del s XX, de la Estación, calle que iba hacia el convento de capuchinos que hubo en el lugar que ocupa la Residencia Miguel Arcángel (la antigua Residencia de Ancianos de las Hermanitas de los Pobres) y que llevaba también al antiguo Hospital de San Lázaro. Es aquí donde comienza el llamado barrio de Capuchinos, que, por la izquierda de la vía y del canal, continúa hasta el antiguo cementerio, a partir del cual se encuentran la Raval de la Leche y la Loma. Sobre una colina hay, dominando todo el ensanche, el fuerte de Orleans y, cerca de él, el Seminario Diocesano, obra del arquitecto Vicente Traver y Tomás (1945-52).

La República fue proclamada en Tortosa a las 5 de la tarde del 14.4.1931. Las fuerzas políticas se agruparon en 2 grandes grupos en este período; las izquierdas, casi siempre mayoritarias y vinculadas a las distintas opciones republicanas donde participaba Marcelino Domingo, líder absoluto de los republicanos tortosinos, y las derechas, dirigidas por Joaquín Bau, líder también indiscutido de los tradicionalistas tortosinos, el grupo más fuerte dentro del ámbito diestro, al que se sumaban en ocasiones la Liga y los lerrouxistas, de menor incidencia. Las 2 tendencias tenían como órganos de expresión, defensores acérrimos de su líder y detractores del contrario, El Pueblo, diario de larga trayectoria republicana, y el Correo de Tortosa, el diario católico vinculado a Bau y el Círculo Católico Tradicionalista.

Con el alzamiento militar del 18.7.1936, se desencadenaron las tensiones. Clausurados el Círculo Católico Tradicionalista y el Centro Radical, lerrouxista; asaltadas las armerías y repartidas las armas y desde el 20 de julio empezaron a salir las partidas de milicianos. Las autoridades municipales evacuaron residencias y conventos, pero no pudieron evitar la quema de las iglesias de San Blas y Santiago, los conventos de Santa Clara, San Juan de Jerusalén, de los Dolores y del Seminario. El alcalde Berenguer pudo salvar la vida del obispo Félix Bilbao Ugarriza, que había sido detenido, y le ayudó a huir. La calle quedó en manos de los incontrolados, que esparcieron todo la violencia, y el 28 de agosto se apoderó del ayuntamiento un Comité Central que gobernó por medio de una Junta Administrativa. Los meses de agosto y septiembre fueron de duras represiones y asesinatos.

El 19 de octubre se constituyó de nuevo el ayuntamiento con Josep Tarín y Valldepérez como alcalde, pero pronto ocupó el cargo José Rodríguez y Martínez, que con un breve intervalo se mantuvo hasta la entrada de los franquistas. Los Hechos de Mayo de 1937 tuvieran en Tortosa una fuerte repercusión y la CNT, que había tenido una expansión muy fuerte desde el inicio de la guerra, controló de momento la situación. Pero el gobierno central envió desde Valencia una fuerza de guardias de asalto procedente de Castellón de la Plana y los miembros de la CNT-FAI, al saber la noticia, abandonaron las armas y huyeron.

Los bombardeos fueron frecuentes, desde el inicio de 1937, sobre los puentes y sobre la estación. Cuando el frente de guerra se fue acercando, a lo largo del 1938, se intensificaron (fue especialmente fuerte el del 15 de abril) y mucha gente huyó de la población. Desde el mismo día 15 se instalaron en Tortosa fuerzas del ejército republicano, ya retirada por la presión de los franquistas, y el día 18 los republicanos llegados en Roquetes volaron el puente del Estado, el de la Cinta y el del ferrocarril (ya dañado por un reciente bombardeo). Quedó establecido, así, el frente a ambos lados del Ebro hasta el 13.1.1939.

Iniciada la batalla del Ebro, la zona quedó más tranquila por cuanto la mayor parte de los efectivos de los ejércitos estaban presentes. Perdida esta batalla por los republicanos, la noche del 12 al 13.1.1939 se evacua Tortosa y desde la madrugada empezaron a entrar las tropas del gobierno de Burgos. La ciudad había sido, con Lleida, una de las más damnificadas de Cataluña. Empezó una dura tarea de reconstrucción, ya que los efectos de la Guerra Civil de 1936-39 habían sido dramáticos para la ciudad. Se había convertido en un gran descenso de la población motivada por los muertos de la guerra y el exilio de la intelectualidad del momento. Además, los campos habían sido muy dañados y las industrias destruidas.

1941 REGIONES DEVASTADAS

Las edificaciones propias del Eixample tortosino sufrieron muchos daños en la Guerra Civil de 1936-39 y entonces se perdió la oportunidad de establecer una planificación urbana moderna y coherente. Uno se limitó a pavimentar calles, desescombrar la ciudad y llevar agua a las fuentes públicas. La catedral, el Palacio Episcopal, el Mercado y el Matadero, así como iglesias y colegios, fueron arreglados. El barrio de pescadores fue recién derribado y en su lugar se construyó la casa de la ciudad y una plaza porticada. Culminó también en esta etapa la construcción del Seminario Diocesano.

El Proyecto de RECONSTRUCCIÓN de la Ciudad de Tortosa surge “…de la terrible destrucción, que en mayor o menor intensidad, afectó a más del 80% de sus edificios…” y comenzó con la construcción por parte del Instituto Nacional de la Vivienda de la Barriada de Ferrerías, con un primer grupo de 257 viviendas protegidas.

Mientras la ciudad y toda la comarca sufrían los efectos del racionamiento por  la política autárquica, apareció el fenómeno del estraperlo, una economía fuera del control oficial que permitió el enriquecimiento de algunos propietarios agrarios del delta y de algunos dirigentes políticos que el toleraron.

1943 TORTOSA

A mediados del s XX la situación quedó marcada por las heladas de 1950, por el cierre de muchos molinos de aceite, a consecuencia de la política llevada a cabo por la Comisaría General de Abastos, y por la reconstrucción urbana de muchos de los edificios damnificados por la guerra Civil. Por otra parte también se dio una pérdida de mercado frente a Tarragona, que recogía una buena parte de las inversiones provinciales.

1957 Chabolismo en TORTOSA

En los 60′ se intentó la modernización del ayuntamiento y se llevaron a cabo diversas obras públicas (ambulatorio, Palacio de Justicia, el parador de turismo de la Suda, etc.). El 21.6.1966 el general Franco inauguró en la ciudad el monumento a los caídos del bando sublevado en la batalla del Ebro en uno de los pilares del antiguo puente (lo que había sustituido el puente de barcas o de la Cinta) , destrozado durante la guerra y que no se reconstruyó.

1959 Tortosa

En 1964 se aprobó un Plan General de Ordenación Urbanística de Tortosa y Roquetes que, falto de bases reales y sin ser asumido por los constructores, degeneró en un caos urbanístico. En la 2ª mitad de los 60′, al tiempo que antiguas pedanías trataban de segregarse del municipio, la ciudad se expandió por el barrio de Ferreries y por el Ensanche del Temple.

1964 PGOU Tortosa

Fue entonces cuando se construyó el Polígono Industrial de Campredó, que se proyectó el de Vinallop y que el fenómeno de la 2ª residencia se fue expandiendo por los alrededores de la ciudad: Medio  Camino, San José de la Montaña, Capuchinos, etc.

1973 TORTOSA

En 2003 fue aprobado el Plan de Ordenación Urbanística Municipal, que revisaba el Plan General de Ordenación Urbana de 1986 e incidía en la recuperación del centro histórico, el impulso de grandes equipamientos y el desarrollo industrial, con la creación del polígono Cataluña Sur.

Estructura general y orgánica del territorio. POUM TORTOSA

El Plan de Ordenación Municipal de Tortosa, aprobado en 1986, ha cumplido más de 20 años de vigencia. Transcurridos estos, el Plan General del 86 aún contenía elementos plenamente vigentes, junto con otros que hacían oportuna una revisión, o actualización en profundidad de sus contenidos. Además, se cumplían los plazos fijados en las propias Normas Urbanísticas del Plan respecto la vigencia del mismo y los supuestos de revisión. Por otra parte el documento que ahora se revisa ha quedado en gran parte obsoleto y desajustado respecto las necesidades actuales de la ciudad y de su territorio del entorno.

Es un documento agotado ya que una parte muy importante de sus capacidades de crecimiento han sido agotadas con la urbanización de los últimos Planes Parciales, y por otra parte la aprobación del Plan Territorial Parcial de las Tierras del Ebro, configuran un escenario territorial más amplio en el que poder meter las propuestas municipales de la ciudad de Tortosa, y finalmente la aprobación del nuevo texto legal de la Ley de Urbanismo, aprobada el 14.3.2002, establece un nuevo marco legal de competencias a las administraciones locales y define nuevos criterios respecto a los ejes vertebradores que deben orientar el futuro crecimiento de las nuevas ciudades, que avalan aún más la necesidad de iniciar el proceso de revisión del planeamiento vinito y adaptarlo a este nuevo contexto legal y territorialEs en este contexto que el Ayuntamiento de la ciudad se plantea iniciar y afrontar el proceso de revisión del Plan General de Ordenación de 1986; que debe entenderse como una revisión ordinaria.

De hecho, la voluntad municipal de revisar el Plan General de Ordenación vigente, ya se pone de manifiesto a lo largo de 1999, y como consecuencia del análisis profundo de su evolución y aplicación, de su encaje en las nuevas situaciones coyunturales y, lo que es más importante, de su nivel de adecuación a los nuevos requerimientos estratégicos para el desarrollo de la ciudad.

En cuanto a la consulta y participación pública del Plan, el Ayuntamiento de Tortosa en fecha 24.11.2000 aprobó la exposición al público de los trabajos y documentación previa a la redacción de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana de la ciudad de Tortosa, que fue publicado en el BOP de Tarragona nº 9 de 12.1.2001.

Más tarde se prorrogó su exposición por decreto de Alcaldía de fecha 13.2.2001, ratificado por el Pleno del Ayuntamiento el 6.3.2001. La exposición de los trabajos quedó abierta desde la fecha de 28.12.2000 hasta el 31.3.2001.

Clasificación del Suelo. POUM TORTOSA

En el trámite de su exposición al público se han presentado un total de 1054 sugerencias. Del total de sugerencias que se presentó, un conjunto de 673 son sugerencias fotocopia, que se concentraban sobre 3 temas de afectaciones concretas del Plan: el vial de cornisa, la opción de la variante del eje del Ebro y el conjunto de afectados por la localización del nuevo recinto ferial. El conjunto de sugerencias presentadas debe ser leído como una amplia participación de la ciudad y un extenso conocimiento del documento que se elabora, ya que no sólo por la firma de las sugerencias particulares, que fue la mayoritaria, sino también por la participación de las entidades y asociaciones de vecinos.

Los trabajos del POUM fueron aprobados inicialmente en el Pleno extraordinario del Ayuntamiento de Tortosa el 21.2.2003 y sometido a información pública durante 2 meses, desde el día de su publicación en el BOP de Tarragona nº 52 de 4.3.2003, y prorrogada, la exposición al público, posteriormente por acuerdo de Pleno extraordinario del Ayuntamiento de Tortosa de 28.4.2003, publicado en el BOP de Tarragona nº 102 de 5.5.2003, hasta el 6.6.2003.

Durante este periodo, de exposición al público, se presentaron un total de 1.250 alegaciones. A estas hay que añadir el conjunto de alegaciones presentadas fuera de plazo, desde la fecha final del período de exposición pública hasta el 30.11.2003 hasta la fecha de redacción del informe de alegaciones, resultando un total de 1.254. Después del 4.8.2005, se han recibido un total de 66 alegaciones que se han valorado.

Estructura general y orgánica. POUM TORTOSA

Sin embargo, de la notificación de la aprobación inicial y la solicitud de informe correspondiente realizada a los organismos competentes y corporaciones locales limítrofes con el municipio de Tortosa, que de acuerdo con lo señalado en la legislación vigente están implicados en la tramitación de la aprobación del Plan Municipal, se han recibido en el Ayuntamiento de Tortosa un total de 10 informes de los 22 solicitados.

Entre la aprobación inicial del Plan y su aprobación provisional han pasado mas de 2 años, y el motivo dilatado de este tiempo ha sido entre otros motivado por 5 factores:

  1. La celebración de las elecciones municipales el 25.5.2003, que coincidió con el periodo final de la exposición al público del período de la aprobación inicial y supone un cambio en la composición del consistorio de la ciudad de Tortosa, tal y como está compuesto en el momento de la aprobación provisional
  2. La redacción por parte de la oficina del Plan de los documentos de los Planes Parciales Portales de Ciudad Norte y Centro, que han sido aprobados ya definitivamente, y que suponen cerrar un periodo largo de un proceso complejo, sobre una de las acciones estratégicas del POUM como es la definición del planeamiento derivado que ordenará la principal avenida de entrada a la ciudad, y en la que hay un conjunto de actividades ya consolidadas, y sobre las que el planeamiento, en la modalidad de cooperación ya tiene definido un modelo, una sección y unas volumetrías definidas.
  3. La redacción de los convenios urbanísticos que acompañan este Plan y que tienen un valor estratégico muy importante en la construcción del modelo, ya que por una parte suponen un significativo incremento de la reserva del número de viviendas protegidas que surgirán de este Plan y por la otra han supuesto el desbloqueo de un territorio nada fácil para la gestión, por su elevado grado de desmenuzamiento parcelario y por la dimensión absoluta de la superficie de suelo que supondrá la puesta en juego del sector de la huerta de San Vicente
  4. La elaboración del Plan Integral del Casco Antiguo de Tortosa (PINCAT), un documento de capital importancia para la definición de las acciones y la dotación de recursos para atender la recuperación del centro histórico. El pinzas, ha sido recogido recientemente en la 2ª convocatoria de las ayudas de la conocida con el nombre de la Ley de Barrios, con una cuantía significativa de recursos, que deben permitir continuar más intensamente, en los próximos años, la mejora de calidad urbana del espacio más significativo por historia y patrimonio de la ciudad.
  5. Finalmente, la aprobación a finales del año 2004, por parte del nuevo Gobierno de la Generalidad de La Ley de modificación de la Ley 2/2002, de 14 de marzo, de Urbanismo, para el fomento de la vivienda asequible, de la sostenibilidad territorial y de la autonomía local, ha comportado la necesaria adaptación del POUM, a las nuevas determinaciones que dimanan de dicho documento legislativo, y que han supuesto mejoras respecto a las opciones generales de este Plan.

Las diferentes modificaciones y ajustes introducidos en el trámite entre la aprobación inicial y la provisional, no suponen ninguna modificación sustancial del modelo inicialmente aprobado, y al contrario son un reforzamiento de las estrategias y de las opciones principales que en la aprobación inicial se recogían.

El documento del POUM se fundamentó en base a los documentos de información urbanística elaborados en la Oficina del Plan y los servicios técnicos del Ayuntamiento de Tortosa, los estudios complementarios, en particular los trabajos sobre el catálogo y el patrimonio arquitectónico de la ciudad y el trabajo sobre el suelo no urbanizable (anexas a la documentación del Plan) así como los documentos de información de referencia contenidos en la documentación de información y propuesta del Plan Territorial Parcial de las Tierras del Ebro, que documentan ampliamente la parte de la información que debe contener cualquier documento de Plan.

La revisión del Plan General de Tortosa parte de las consideraciones siguientes, fundamentales para enmarcar el contexto sociocultural en el que se produce su discusión:

– La constancia de la vigencia de las propuestas respecto al dimensionado general de la ciudad que se incluye en el Plan Territorial General de Cataluña y en el Plan Territorial Parcial de las Tierras del Ebro, como marco referencial de un ordenamiento urbanístico del conjunto de los sistemas urbanos y territoriales en Cataluña en conjunto y de las comarcas del S en particular y de las orientaciones sobre el desarrollo demográfico previsible en el horizonte de los 20 años próximos.

– La conciencia de que las nuevas directrices del planeamiento deben tomar una especial atención a las cuestiones que se refieren al contenido cultural y patrimonial de esta ciudad, ya que en las mismas se fundamentan gran parte de las razones que le dan el valor de capitalidad del sur catalán, en la ciudad de Tortosa.

– El contexto de la revisión del Plan, se sitúa en el interés de desarrollar una actualización de la ordenación integra del territorio, de manera que el urbanismo a desarrollar se base en principios de sostenibilidad y de calidad ambiental, para que la calidad territorial repercuta significativamente en la calidad de vida de los ciudadanos y en el reforzamiento del equilibrio social con respecto al acceso a los servicios de la ciudad, y de la preocupación por el mantenimiento y desarrollo de los valores del medio rural y del medio natural que lo rodean.

– La consideración de que la realidad municipal de Tortosa presenta una característica plurinuclear propia, con un centro urbano consolidado en torno a la ciudad que se ha desarrollado en parte y parte de río, y un conjunto de realidades urbanas diferenciadas que constituyen asentamientos estables y con servicios y dotaciones propias: Jesús, Campredó, Bítem, Reguers y Vinallop

Las opciones del Plan se desarrollarán, pues, dentro de 4 directrices estratégicas, expuestas en el avance de planeamiento:

1. La incorporación del patrimonio arquitectónico y ambiental de la ciudad como un elemento clave de la nueva ordenación del Plan Municipal. La preservación y conservación del conjunto patrimonial de la ciudad debe pasar a tener un protagonismo singular en la ordenación que emane del nuevo Plan. Esto conlleva una atención especial a la revisión del catálogo de edificios y conjuntos urbanos y rurales de carácter histórico, artístico y ambiental de la ciudad de Tortosa, que forma parte de la documentación de este Plan.

2. La reorientación del modelo de crecimiento y del proyecto de ciudad, que tienda al reequilibrio de las partes y al reforzamiento de la calidad urbana del área central. El Plan hace una apuesta firme por la distribución estratégica de las principales piezas que deben incorporarse al proceso urbano del de los próximos años, a la vez que pone una atención particular a los proyectos concretos del centro de la ciudad. Al mismo tiempo, la reorientación del modelo tiene una aplicación concreta en los núcleos urbanos que forman esta ciudad polinuclear, en el sentido de definir y concretar en cada núcleo alternativas de crecimiento que responden a las condiciones particulares de cada caso

3. La diversificación de las actividades productivas, que incluya tanto la localización como la tipología de las mismas, conscientes de que este es uno de los principales instrumentos que deben posibilitar hacer lo necesario salto de escala que le corresponde a la ciudad como capital de las tierras del sur de Cataluña. La apuesta pasa por una definición de los espacios productivos y por la red de comunicaciones, viaria y ferroviaria que deben servir las mismas y el conjunto del territorio.

4. La potenciación de los espacios libres y del suelo no urbanizado. La cantidad y calidad del término municipal y la presencia rica de espacios y unidades de paisaje, deben hacer de esta componente un elemento de calidad del conjunto, incorporando un doble nivel de criterios, por una parte la definición de los elementos estructurantes de este conjunto de espacios: el río, los espacios de interés natural y los conectores; y por la otra parte la clasificación y regulación del resto de áreas que conforman el conjunto del término municipal

TORTOSA. Trama Urbana Consolidada

El Texto Refundido vigente desde 2007 fue publicado en DOGC nº 4992 de 22.10.2007.

Hoy Tortosa, tiene una población de 33.445 habitantes y un parque de 18.688 viviendas. Recupera su centro antiguo, siguen descubriendo nuevos datos de una historia tan importante como tiene y presenta el nuevo proyecto ganador que preve integrar los restos arqueologicos localizados en la zona y convertir el espacio en un mirador de cara al río Ebre, además de reconfigurarse como la puerta de entrada al casco antiguo de la ciudad. Aún tiene secretos por descubrir…


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

OLOT

OLOT. Población (INE)

OLOT. Pirámide de Población (INE)

OLOT Bienes Inmuebles de naturaleza urbana y Uso residencial 2014-2018

OLOT. Paro

OLOT. Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Olot es un municipio de 29,1 km2 de la provincia de Gerona, capital de la comarca de La Garrocha, especialmente conocida por sus lugares de interés natural; no en vano todo su término municipal se encuentra dentro del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrocha. Los volcanes (todos ellos extinguidos) más conocidos y visitados son el de Santa Margarita, Croscat y el Volcán Montsacopa también conocido como Sant Francesc. El Croscat es famoso debido a que el terreno está “cortado” y se pueden apreciar perfectamente los estratos geológicos, encontrándose a su pie el Jardín Botánico de Vegetación Natural Olotense. También despierta un gran interés el hayedo de Jordá, un inmenso bosque de hayas exquisito para perderse y pasear, tanto a pie como en bicicleta, a caballo o en carruaje.

El río Fluvià atraviesa la población como corredor natural y como eje histórico de desarrollo económico y urbano de la ciudad. El aprovechamiento de los recursos hidráulicos condujo a una intensa dinámica industrial en los s XVIII, XIX y XX, inicialmente textil y de estatuaria religiosa, caracterizada por la iniciativa y el capital autóctonos. A principios del s XX la electrificación, la llegada del tren (que ahora no existe) y la mejora de las comunicaciones, provocó la diversificación de la economía, sumando una importante industria agroalimentaria que se mantiene como uno de los sectores económicos principales. Las sucesivas crisis del textil hicieron abandonar fábricas e infraestructuras, dejando un patrimonio industrial que se visualiza todavía en algunas zonas alrededor del Fluvià y forma parte de su identidad histórica. Se han recuperado algunos elementos, pero existen espacios en un evidente estado de degradación, tanto la edificación como los alrededores del Fluvià, principalmente concentrados en la zona del Centro Histórico.

Colindante con los municipios de la Vall de Bianya (N), Sant Joan les Fonts (N y E), Santa Pau (SE), las Preses (S) y la Vall d’en Bas y Riudaura (E), se sitúa en el valle alto del Fluvià, que atraviesa la población, en el centro de la plana de Olot, una de las fosas tectónicas formadas en el sector de fallas que afecta a este trozo de la Cordillera Transversal. La parte septentrional del término es drenada por Ridaura y accidentada por la sierra de San Miguel del Monte (793 m) y la montaña de San Valentín (709 m), sierras que forman en parte el límite N. La sierra de Aiguanegra, al NE, lo separa de San Juan les Fonts, y la sierra de Batet, a levante, del antiguo término homónimo. A mediodía y ponente el territorio es más abierto y más llano. La pequeña sierra llamada también de San Valentín (652 m) forma el límite occidental con la Vall d’en Bas. Salvo el sector de Batet, el territorio comprende amplias superficies planas, como las conocidas por el plan de Arriba, plan de Abajo, hoy polígono industrial, y plan de Lagos, donde se han construido numerosas casas unifamiliares. El municipio forma parte del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, con antiguos volcanes como la Garrinada, Monteolivete, las Bisaroques o el Montsacopa.El municipio comprende la ciudad de Olot, cabeza de comarca, antiguos pueblos y vecindarios (San Roque de Olot, San Cristóbal las Fuentes, San Andrés del Coll, Closells), que forman una conurbación alrededor de la ciudad, así como diversas urbanizaciones (las Fuentes, el Mas Bernat, las Planoles, etc.) y el antiguo término y vecindario de Batet de la Serra. Este extendía el sector de levante de la llanura de Olot por las laderas de la llamada sierra de Batet, en un terreno de materiales basálticos punteado de pequeños antiguos volcanes, como el Pujalós (o Puig Alós), el Puig Astrol y los vertientes N del Croscat, cubierto en buena parte por una amplia extensión forestal, poblada de bosques de robles y encinas.

De Olot salen radialmente una serie de carreteras. La variante de la N-260 procedente de Portbou y Figueres enlaza con la carretera C-26 hacia Ripoll.Uno de los ases turísticos de Olot es su cocina, la llamada “cocina volcánica”. Una de sus mejores y más conocidas recetas son las patatas de Olot​ (Patates d’Olot).

También es de importancia mencionar la Plaza de Toros de Olot, que data del año 1859, siendo la más antigua de Cataluña y la 2ª de España.

Cabe mencionar el arte y la industria de estatuaria religiosa que desde el s XIX se estableció por toda la ciudad, siendo el máximo representante “El Arte Cristiano”, fundado por Marià Vayreda y existente hoy día, donde trabajaron entre muchos otros los notables escultores Miguel Blay y Josep Clarà. 

La evolución de la población de la ciudad de Olot se puede seguir atendiendo a las cifras de población que proporcionan los primeros recuentos y censos a partir del s XVIII. Así, a lo largo del s XIV se suceden los altibajos: en 1360 tenía 356 hogares, que 20 años más tarde habían descendido hasta los 230, lo que señala una pérdida de población de casi un 50%. Las crisis periódicas y las pestes que asolaron la comarca estos años explican el descenso.

Posteriormente Olot sufrió gravemente las consecuencias de los terremotos de los años 1427-1428, que, además de derribar una buena parte de los edificios de la ciudad, produjeron la pérdida de numerosas vidas humanas. Sin embargo, en el censo de 1497 Olot alcanzaba los 279 hogares, mostrando un notable poder de recuperación ante la desgraciada catástrofe.

En cambio, en el s XVI se inició ya un periodo de crecimiento en toda Cataluña. En 1515 Olot alcanzaba los 281 hogares y en 1553 a 354, aumento que se mantendrá, aunque sufrió altibajos significativos, hasta el 1670, que alcanzó los 537 hogares. En este sentido, cabe mencionar que en 1610 hubo una peste muy fuerte que diezmó la población y paralizó la vida económica, y que a causa del miedo del contagio muchos olotenses refugiarse en el pueblo de Les Preses.

En 1650 nuevamente se extendió la peste todo con mucha intensidad: se calcula que en Olot murieron unas 2.000 personas. Ante el incremento de la mortalidad catastrófica, el aumento de la población de estos años sólo se puede explicar por la incidencia de una natalidad muy elevada y sobre todo por el impacto de la inmigración francesa en la villa de Olot y alrededores .

A finales del s XVII y los primeros años del s XVIII hubo una cierta crisis, agravada por los acontecimientos sucedidos a raíz de la guerra de Sucesión. En este sentido, no puede sorprender que la población se mantuviera casi invariable, ya que en 1718 Olot tenía 2.627 hogares.

Durante el s XVIII la población hizo otro paso adelante, tal como nos muestran los censos del 1773 y el 1787. También en este caso se produjo un crecimiento entre ambas fechas que no se puede explicar por el simple crecimiento vegetativo. En este aumento tuvo mucha influencia la pujanza de la vida económica olotina, que atrajo muchos habitantes de los pueblos de los alrededores. A lo largo de este siglo, Olot creció sin interrupción, se crearon nuevos barrios y se levantaron nuevas viviendas.

Con todo, a finales del s XVIII se empezó a notar la crisis al iniciarse la Gran Guerra contra la República Francesa (1793-95), que comportó un descenso de la población de Olot. Es ilustrativo el hecho de que si bien en Olot morían generalmente 400 personas cada año, en 1793 murieron 761 y en 1794 unas 863. A todo esto, hay que añadir el colapso de la vida económica, con funestas consecuencias a largo plazo, ya que el estallido de la guerra de la Independencia no permitió que la ciudad tuviera tiempo de recuperarse.

Durante los años de dominación napoleónica Olot fue sometido al yugo de los invasores, y se produjo además una elevada mortalidad: sólo en 1809 murieron 1.237 personas, lo que denota la dureza de la ocupación y el estado de crisis en que se encontraba la población. Pensamos que en 1860 Olot alcanzaba los 10.262 h, cifra que apenas sobrepasaba la del 1787. A partir de esta fecha, la crisis en el sector industrial y la falta de comunicaciones llevó otra vez Olot a las cifras de población más bajas de su historia. Hasta 1900 no volvió a ser alrededor de los 10 000 habitantes. De lo contrario, hay que pensar en el impacto de la epidemia de cólera de 1854, que sólo durante el mes de agosto ocasionó más de 400 defunciones.

Una vez iniciada la década de 1920, se inició una tímida recuperación que pronto se concretó en el crecimiento del perímetro urbano de la ciudad. Los 10.243 h de este período pasaron a 11.615 en 1930 y, a pesar del estallido de la Guerra Civil, en 1940 todavía registró un saldo positivo. Con todo, el crecimiento más notable se inició a comienzos de los años 60′, aprovechando el extraordinario y desordenado crecimiento de la actividad económica. En este incremento influyó positivamente el impacto de la inmigración de todo el estado, la cual, si bien no alcanzó la magnitud de otros lugares de las comarcas de Girona, no fue nada despreciable. Además, Olot continuó recibiendo población de los pueblos de los alrededores. Es por ello, y por la anexión del antiguo municipio de Batet de la Serra, que, a pesar de la crisis, el municipio de Olot tenía 25.588 h en 1979, que aumentaron a 26.713 en 1991, a 28.060 h 2001 y 31.271 habitantes en 2005.

La población del antiguo municipio de Batet ha sido tradicionalmente escasa, con algunos altibajos: a mediados del s XIV Batet tenía 55 hogares (unas 250 personas) que en el censo del 1553 habían descendido a 37 (de los cuales 35 eran laicos y 2 de curas). Tampoco en el s XIV, periodo de expansión demográfica en todo el país, se experimentó ganancia, ya que los 241 h 1718 habían pasado a 237 h en 1787, con una curiosa falta de respuesta ante la coyuntura favorable de la época. El censo de 1860 muestra un crecimiento considerable, que da la cifra máxima de población, 688 h, a la que siguió un fuerte descenso hasta 1900 (396 h). Tras una recuperación en torno al 1930 (629 h), la curva fue descendente hasta la incorporación a Olot.

1908. Partido Judicial de OLOT

El municipio de Olot, que concentra la mayor parte de los habitantes de la comarca, ha experimentado un saldo positivo, si bien a partir de 1950 la tasa de crecimiento de la población de Olot ha sido inferior a la media de Cataluña. La existencia de un flujo migratorio se ha producido por dos hechos: la llegada de gente de la comarca y de jóvenes africanos por motivos laborales y la llegada de personas que buscan una mejor calidad de vida. Este flujo ha sido compensado por las personas que, a su vez, una vez jubiladas vuelven a sus lugares de origen, y por los jóvenes que emigran por motivos laborales.

1908. Ciutat de Olot / per Alfret Paluzie. Facilitat y revisat per l’Ajuntament

Otros lugares del término

La Fuente Moixina. El lugar de la Fuente Moixina, con la fuente y el parque natural que lo rodea, es uno de los lugares más típicos y visitados de Olot. Este sitio y el vecino de la Diez, poblado de viejos robles, fue declarado paraje artístico nacional en 1945, rivalizan en belleza con el lugar de la fuente de San Roque y la de las Tries, la zona de los Tussols-Basil y el parque de las moras, todos ellos bien acondicionados y ricos en agua y vegetación.

Estos sitios, otros rincones del término y la ribera del Fluvià han sido siempre un marco ideal para los pintores paisajistas de la escuela de Olot de siempre. La famosa Fageda de Jordà se encuentra ya dentro de la demarcación de Santa Pau, donde es descrita, pero representa también un centro para los olotenses y para todos los que visitan la ciudad.

San Cristóbal las Fuentes al SE de la ciudad, cerca de la carretera de Santa Pau. Lugar  mencionado desde el 1028, fue dado a Ripoll el 1097, pero le fue disputado por el monasterio de San Juan las Fuentes, al que había sido cedido el 1079. Acabó, siendo confirmado en Ripoll en 1106 y de nuevo el 1120, su primitiva iglesia románica fue renovada modernamente, lo que ocultó los restos románicos que antes estaban visibles. En 1860 tenía un pueblecito de 79 casas, las cuales, sin embargo, no se encontraban cerca de la iglesia sino en la vecindad de Olot, en el otro lado del puente de Santa Magdalena. Debido a esta proximidad a Olot y del crecimiento demográfico experimentado, se considera un barrio de la cabeza comarcal.

San Andrés del Coll situado hacia el extremo NW del término de Olot, en la vertiente SE de la sierra de San Miguel del Monte y sobre la carretera de Olot a Sant Joan de les Abadesses y Ripoll, que se bifurca en el cuello de Coubet. El camino que conduce rodea la torre o antiguo castillo del Coll. La iglesia es mencionada desde el 953 situada en el villar aliarse o Collo alear. El 995 se consagró una nueva iglesia, propiedad de los abades de Ridaura, que fue objeto de discusiones con los abades de Ripoll por cuanto se encontraba al límite de sus dominios. Inicialmente era una parroquia rural que en 1561 fue unida en calidad de filial o sufragània en la parroquia de Santa María de Ridaura, que sucedió el antiguo priorato. El edificio es románico y corresponde a una reedificación del siglo XI. Hasta 1936 conservó una notable lápida sepulcral del caballero Berenguer del Coll, fallecido en 1334, que tenía el caballero yacente rodeado de eclesiásticos y otros personajes de la época. Se conserva una reproducción en el Museo Comarcal de Olot.

El castillo o torre del Coll, posesión del linaje Coll desde el s XII, ahora convertido en masía, guarda todavía notables rastros de la época gótica. Sus últimos señores, los Vallgornera, lo abandonaron en el s XVIII, época en que perdió la categoría de castillo, y en trasladaron el centro de la jurisdicción en la Torre Lunas, construida en la plana.

Las torres de defensa de San Francisco se encuentran alrededor del cráter del volcán Montsacopa y corresponden a la época de la primera guerra Carlista (1833), momento en que se fortificaron el cerros más cercanos a la ciudad de Olot. En 1999 fue inaugurada su restauración, que ha posibilitado el acceso al interior.

El Hostal de la Cuerda y otras casas. Aunque dentro del término de Olot, pero al límite con los de la Piña y de Riudaura, está el antiguo Hostal de la Corda, instalado en una gran casa del s XVII. Durante la III Guerra Carlista, el 26.3.1875, un día después de que los carlistas hubieran perdido Olot, tuvo lugar la entrevista secreta de los generales Arsenio Martínez de Campos, jefe de las fuerzas liberales, y Francesc Savalls, ninguna de las fuerzas carlistas del Principado, encuentro que supuso, de hecho, el fin de la resistencia carlista en Cataluña.

1893. Ferrocarril económico de Olot a Gerona: Plano general de la comarca y sus vías de comunicación

En el término de Olot había una gran población dispersa, que en 1860 era de 76 masías, 4 de los cuales eran molinos. Hoy día subsisten la mayoría de las masías de lujo, aunque algunas son casas residenciales y otros se han confundido con los núcleos creados en torno a la ciudad o con las urbanizaciones surgidas en diferentes puntos del término. De estos cortijos surgieron muchas familias bien destacadas en la vida olotina, como los Vayreda, los Moretó, los Mas de Xexàs, los Mates, los Moras, los Olivera, etc. Son todavía notables masías el Soler (que es conocida desde el s XIV y que en 1684 pasó a Ventós), los Fresnos, el Mainar, las Coromines, las Planeses, el Puig, el Prat, la Fullaca, la Avellaneda, la Clapera , etc.

Entre las masías más antiguas del antiguo término de Batet, además de Can Godolmar y Planella, destacan Can Sila, Pujoldamunt, Sarguetal, Casadavall, la Rovira, Fagel, Brugada, la Mata, el Solà (los Solà-Morales), Comadamunt, Comadavall y el mas de Puig-Alís.

Batet de la Serra, el santuario de la Trinidad y la torre de las Bisaroques
Vecindario de población diseminada al E de la ciudad, centrado alrededor del núcleo formado por varias casas y la iglesia parroquial de Santa María de Batet (advocación compartida desde el s XV con la de San Bartolomé), que se encuentra en 658 m de altitud, en el sector más septentrional del antiguo término de Batet de la Serra (260 h en 2005). De la primitiva construcción románica queda el campanario, cuadrado, de tres pisos con ventanas geminadas. La fábrica fue reconstruida a finales del s XV; en 1581 se añadió la capilla del Rosario y en 1857 se reconstruyó la fachada neoclásica; fue restaurada después de las destrucciones de 1936. Esta parroquia es una de las más antiguas de la comarca: sale documentada por primera vez en 977 en el acta de fundación del monasterio de San Pedro de Besalú; el monasterio, a partir de unas donaciones iniciales del conde Bernat Tallaferro (1020) y otros del 1034, tuvo la posesión, confirmada por Inocencio IV el 1252. Los abades consiguieron, además, la señoría alodial sobre las tierras y la baja jurisdicción, y nombraron alcaldes de saco. La jurisdicción alta fue de los condes y después de los reyes, hasta que fue enajenada por la corona a lo largo del s XIV los varones de Santapau (1366 y 1397, que se hizo la venta definitiva) y así el lugar quedó integrado en la importante baronía de Santa Pau.

A más de 1 km al SE de la parroquia de Santa María de Batet está el santuario de la Trinidad, elevado a 743 m, en la sierra de Batet. Es un edificio también de origen románico, pero muy modificado, con planta de 3 naves y 1 ábside, y alargado, a comienzos del s XVIII, por el lado de poniente, donde está la puerta, adintelada, y el campanario. Está documentado desde el 1263. Lugar de encuentros y romerías, ha acogido gente de toda la región. Cerca del santuario se encuentra la antigua masía fortificada de la Torre de Planella y en 1892 se construyó, más al S, el oratorio de la Sagrada Familia, donde hasta el año 1936 fue venerada una imagen obra de Miquel Blay.

La Edad Media

La primera noticia histórica que se conoce del sitio de Olot (Olot) con su antigua iglesia de Santa María, situado en el territorio de Bas, sale en un precepto de confirmación de bienes que el rey Carlos el Calvo hizo el 872 a favor del abad Racimir de Sant Aniol de Aguja. Un siglo más tarde, el 977, el conde obispo Miró dio al monasterio de Camprodon y al monasterio de Besalú unos alodios situados en la parroquia de San Esteban de Olot. Estas dos primeras noticias dan a conocer la existencia de un núcleo organizado con dos iglesias, la de Santa María y la de San Esteban.

Más importante para la historia de Olot es la donación que el 1097 hizo el conde Bernat II de Besalú al monasterio de Ripoll de un importante alodio situado en la parroquia de San Esteban Olotensis que iba del Fluvià en Sant Andreu del Coll y de la parroquia de Santa María de la Piña en la de San Pedro de las Presas. A partir de este momento la ciudad de Olot quedó bajo el dominio de los abades del monasterio de Ripoll. Los abades ripolleses erigieron un palacio en la ciudad de Olot y el siglo XII crearon la administración o pavordía de Olot para la gestión de los bienes que el monasterio poseía en la región.

A principios del s XII, la población de Olot había crecido de tal manera que el templo de San Esteban era insuficiente. Derribó lo que había y se emprendió la construcción de un nuevo templo con mayor capacidad. El 1116 el obispo de Girona Berenguer Dalmau consagró la nueva iglesia y la dotó de diezmos, primicias y poblaciones de los fieles, más los treinta pasos legítimos de la Sagrera y otros dones, tal como lo había hecho el conde Bernat. La población de Olot fue creciendo en torno al nuevo burgo de San Esteban.

En 1206 el abad de Ripoll otorgó unas concesiones a Olot y edificó un palacio, reedificado a finales del s. XIV. La población estuvo amurallada. En 1251 entró a formar parte de la veguería de Camprodon.

En 1315, el rey Jaime II, a petición del abad de Ripoll, concedió a la villa el privilegio de feria para Pascua Granada y por San Lucas. Olot devenía así un centro comercial de importancia como consecuencia de las ferias y mercados a los que acudían los vecinos de los valles de la región. El año 1362, el abad del monasterio de Ripoll concedió aún nuevas franquicias que ayudaban a la concurrencia mercantil de la villa.

Cuando el rey Martín fue creado conde de Besalú, resucitando el antiguo título, no tardó en reclamar toda la jurisdicción que tenía sobre Olot su madre, la reina Leonor. Le fueron concedidas la jurisdicción civil y criminal, el mero y mixto imperio. El rey Martín tuvo atenciones para la ciudad de Olot en forma de privilegios y exenciones, la creación de la subveguería y la reforma del regimiento municipal, que constaba de 3 cónsules y 9 jurados, elegidos por los vecinos, después de una época de tensiones con Ripoll, que conservó el dominio directo. La carta llevará hasta los decretos de Nueva Planta.

La Universidad de la villa de Olot había fundado Almoina del Pan con las donaciones que hicieron unos ricos comerciantes de la villa: Bartrina, Olivella y Coromina. Pero los estatutos no acabaron de hacer funcionar el establecimiento y el rey Martín los reformó en 1404.

Una fecha siniestra para Olot y toda la comarca fue el 15.5.1427, con el primer terremoto. Al año siguiente, por la Candelaria, el cataclismo aún fue más aterrador, porque asoló todas las casas, las iglesias y los edificios de la villa y de la comarca. Ese mismo año, el rey Alfonso IV, desde Valencia, mandaba a los cónsules de la villa que reedifican los edificios en el mismo sitio, o en otro, con el mismo nombre de Olot. La ciudad de Olot perdió 302 hogares.

Los olotenses, que desde hacía más de un siglo tenían continuadas disensiones con los abades de Ripoll por cuestiones de régimen y autonomía municipal, aprovecharon la ocasión y el privilegio real para construir la nueva población dentro los terrenos de la Almoina del pan, territorio que no dependía de los abades y que se encontraba entre la parroquia de San Esteban y la villa vieja situada en torno a la iglesia de Santa María del Tura. Este sector aún se puede precisar por la marcada cuadrícula de sus calles.

Cuando apenas se iba rehaciendo la nueva villa, surgieron las turbulencias del reinado de Juan II, que afectaron directamente la ciudad, puesto que se encontraba en el centro de las comarcas sublevadas contra los señores y la Diputación, las fuerzas de la cual llegaron a saquear la ciudad de Olot en 1463, y las 200 casas que tenía la villa quedaron reducidas a 70.

La Edad Moderna

A finales del conflicto de los remensas, Olot tuvo un tiempo de relativa calma que le permitió una cierta prosperidad, un crecimiento del comercio y de la industria, resultado de nuevos privilegios del abad de Ripoll y de componendas con los señores, a consecuencia de la sentencia de Guadalupe. Así en 1547 había 400 casas, y se restauraron las iglesias de San Esteban y de Santa María y construyó el convento del Carmen y el hospital de Santiago y los puentes de San Roque y de San Cosme sobre el Fluvià. El convento de capuchinos fue construido en 1627-31 (actual parque Clarà). En 1614 fue organizada una mesa de cambio que perduró hasta mediados del siglo, cuando los efectos de la guerra de Separación y una terrible epidemia (1650) que causó cerca de un millar de muertes provocaron una fuerte crisis, continuada todo aquel siglo con las frecuentes guerras contra Francia.

Al principio del s. XVII, Olot consiguió del rey Felipe III de Castilla la acuñación de moneda, lo que hace patente la pujanza que tenía la ciudad. La acuñación se repitió durante el conflicto con Felipe IV de España; primeramente se acuñó los reales y los sueldos de plata con la figura del rey Felipe, pero siguiendo la causa de la tierra, las nuevas acuñaciones se hicieron con la efigie del rey Luis XIII de Francia, que había sido proclamado en el Principado.

En las guerras con Francia de la 2ª mitad del siglo XVII, los olotenses defendieron encarnizadamente su villa y comarca; se distinguieron especialmente las partidas de miquelets de José de la Trinxeria. En 1675 Trinxeria y sus hombres abrieron y defendieron el cuello del Portillo; en otras campañas, entraron en el Rosellón y llegaron hasta las puertas de Perpiñán. El 1678, el mismo caudillo derrotó a los franceses en el cuello de Maians, y en 1684 a 1697, en la última guerra del siglo, Trinxeria hostilizar al enemigo desde el valle de Bianya hasta Prats de Molló.

La ciudad de Olot se adentró en el s XVIII superando un periodo de guerras que lo habían castigada los últimos años. Apenas iniciado este nuevo siglo estalló la guerra de Sucesión entre Felipe V de Castilla y el archiduque Carlos de Austria. Olot, al igual que la mayoría de pueblos de Cataluña, se declaró fiel a Carlos de Austria, aunque muy pronto la ciudad fue ocupada por el duque de Noailles, que comandaba el ejército filipista, el cual impuso numerosas cargas a sus habitantes. Desde entonces Olot, con toda la Garrotxa, quedó integrada al nuevo corregimiento de Girona.

A pesar de la represión institucional que sufrió toda Cataluña, con la abolición de los organismos de gobierno, una vez superados los primeros años de la posguerra, Olot inició una recuperación en el campo de la economía y la demografía que la convirtió en la ciudad más pujante de las comarcas de Girona, superando incluso Girona en número de habitantes y de fábricas.

A mediados del s XVIII se introdujo en Olot la fabricación de medias con telares, tejidos de algodón e hilados, y en 1777 se inició la manufactura de las llamadas indianas, que tuvieron un papel muy importante en el desarrollo industrial de Olot. Además, hay que resaltar la elevada producción, que permitía mantener una población activa muy numerosa. El 1777 había en Olot, además de la industria mencionada de indianas o pintados, 12 fábricas de paños, 50 de medias, 4 de fajas y 5 de tintes. Al cabo de 2 años se menciona que la industria textil y de curtidos ocupaba unas 2.500 personas. A pesar del impacto del comienzo de la guerra contra la Francia revolucionaria (1793), la industria olotina se mantuvo a unos niveles ciertamente pujantes hasta pasada la guerra de la Independencia (1808-14).

Paralelamente al aumento de la población, se llevó a cabo una serie de construcciones de nueva planta que caracterizan la pujanza de este siglo; en 1780 se empezaron las obras del Hospicio, que acaban el 1784, y también en estos años se decidió construir una nueva pescadería y restaurar las fuentes públicas, se rehicieron edificios de la nobleza e incluso se pidió permiso al rey para crear nuevos barrios.

La vida cultural tomó un nuevo impulso cuando en 1783 se inauguró la Escuela Pública de Dibujo, institución que tuvo un papel decisivo en la formación de los trabajadores de las industrias de indianas y en preparar la juventud para acceder con una mínima preparación técnica en el mundo industrial. Además, el municipio olotina mantenía 2 escuelas de primeras letras y la de latín; por estos años se habla también de la escuela de primeras letras de los religiosos carmelitas.

Este panorama tan halagüeño se rompió con el estallido de la Guerra Grande (1793-95). Olot se convirtió en una especie de cuartel general de las tropas españolas y hubo que habilitar el Hospicio como cuartel; lo mismo se hizo con el antiguo cuartel del Ferial. En un primer momento la guerra fue favorable al gobierno español, sin embargo, ya entrado el año 1794, un fuerte empuje de los franceses puso la villa de Olot en peligro de caer en sus manos. Fue en este momento que se reinstauró el somatén como medio de defensa. Parece que el inminente peligro de invasión produjo el cierre de muchas fábricas y la fuga de gente acomodada atemorizada por la proximidad de los enemigos. Con todo, los franceses no lograron conquistar la ciudad por la defensa que realizaban las fuerzas de voluntarios en toda la cercanía. Después de todo se firmó la paz con Francia, y se reanudó la actividad normal.

Los siglos XIX y XX

No tardaron en llegar nuevos problemas: la invasión francesa de 1808 al inicio de la guerra de la Independencia, que también afectó en gran manera la villa garrotxina. Aunque los franceses fueron hostigados continuamente en los alrededores de Olot, donde el bandido Boquica sembraba el terror con maldades, la ciudad cayó en manos del ejército napoleónico.

Ya antes se habían formado 5 compañías que no pudieron evitar que el 25.12.1809 -pocos días después de la caída de Girona- el general Souham ocupara la villa. A partir de esta fecha la ciudad fue a menudo ocupada y desocupada por los franceses hasta que en abril de 1812 cayó definitivamente en sus manos.

Pronto se formó un ayuntamiento presidido por Alexandre de Soler y de Sayol, al que acompañaban las personas más representativas de la población; se les tildó más de colaboracionistas que de afrancesados ​​convencidos. En este breve espacio de tiempo que abarca la ocupación francesa, no se pudo llevar a cabo las reformas que se habían iniciado en otros lugares de Cataluña, y se limitó a realizar una fuerte presión fiscal a fin de subvenir a las numerosas gastos de la guerra. El 9.3.1814 los franceses abandonaron definitivamente la villa de Olot, no sin antes derribar con explosivos el fuerte de Montsacopa, que se había Agencia para dominar toda la cercanía.

Tras la evacuación de los franceses, la constitución de 1812 fue proclamada en la villa el 12.3.1814, y fue solemnemente jurada al día siguiente. En las elecciones inmediatas para formar el ayuntamiento, el doctor Esteve Roca fue designado 1ª alcalde. Con el restablecimiento del absolutismo pocos días después, el ayuntamiento correspondió de nuevo a los concejales del 1808. Se iniciaba así un período de inestabilidad política y de luchas entre liberales y absolutistas que duraría y que se reflejó profundamente en Olot.

En marzo del 1820 los constitucionales proclamaron nuevamente la constitución, vigente hasta el 1823. Durante el Trienio Liberal se expulsó a los carmelitas, se formó la milicia nacional y se reunió una sociedad patriótica en Can Bolòs. Pero las partidas del Misses, maleville y mosén Anton ocuparon también la población durante el 1822 y produjeron otros actos de fuerza en 1823. Las tropas francesas enviadas por la Santa Alianza ocuparon Olot en mayo del 1823, mientras los milicianos pasaban en Barcelona. Entonces los realistas -incitados por el clero, según comenta Paluzie- se lanzaron a una represión cruel contra los constitucionales y sus familias. Durante la guerra de los Malcontents (1827) pasó momentáneamente a manos de los ultrareialistes y, poco después, fue escenario del fusilamiento del capitán Bossoms, alias Jep los Lagos. Durante la I Guerra Carlista, la ciudad fue sometida a un terrible asedio por las fuerzas facciosas de J. A. Guergué, pero se defendió heroicamente de la acometida (meses de septiembre y octubre de 1835) bueno y manteniendo la causa de Isabel II. Por este motivo le fue otorgado el título de Muy Leal por las cortes en 1836.

Según el estudio de F. Simón Segura, en Olot no se vendieron muchas propiedades a raíz de la desamortización de Mendizábal: las subastadas pertenecían a los carmelitas de la misma población y los benedictinos de Besalú y Ripoll. El convento de los capuchinos ya había sido quemado durante el sitio de 1835.

Hasta mediados del s XIX, la industria olotina alcanzó un esplendor bien notable en el contexto gerundense. La producción textil, además del hilado, comprendía barretines, bayetas, medias, fajas, pañuelos, etc. La inestabilidad política se convirtió, sin embargo, en una causa decisiva para la crisis de la industria olotina, aparte la falta de comunicaciones y la dependencia de los fabricantes olotenses de comisionados de Barcelona. La crisis más acusada correspondió a los años 1858-77. La carretera de Vic había sido comenzada en 1848, pero quedó paralizada de inmediato por la oposición de Girona. En cambio, la de Girona se construyó enseguida, en 1849. La organización del obrerismo en Olot, con el impulso dado por Juan Montones, en 1842 hizo sentir su fuerza en tiempos de la regencia de, y explica en parte la bullanga provocada el mismo año para protestar contra el bombardeo de Barcelona, ​​así como el apoyo de Olot en el levantamiento de la Jamancia (1843). La crisis industrial de 1848 ayudó, por otra parte, a incrementar las filas de madrugadores sublevados contra la consolidación del estado liberal burgués. El conflicto se benefició igualmente del descontento que había entre los jóvenes por el problema de las levas, que en 1845 ya había provocado un altercado sonado.

En 1854 Olot, siguiendo el ejemplo de Barcelona y Girona, se pronunció a favor de la revolución de los generales O’Donnell y Dulce. Poco después se abatía sobre la población la epidemia de cólera. La crisis industrial comportó, en 1858, la despedida de un grupo de trabajadores de las fábricas. En 1859 es importante en el campo del periodismo olotí porque aparecieron 2 semanarios: “La Aurora Olotense” y “El Faro de la Montaña”, primeras muestras de la prensa local.

Con la revolución política de 1868 se instaló la junta revolucionaria presidida por Martí Pararols. El sufragio universal llevó al municipio la figura de Juan Diez Ros, republicano federal, el cual en el levantamiento de octubre de 1869 dirigió las fuerzas de la esquina de la montaña, con el diputado banyolí José T. De Almendro, y llegó a sitiar el cuartel del Carmen, donde la tropa residía. La gente de orden, por su parte, dio fuerza apoyo al tradicionalismo representado por el círculo carlista. La organización obrera se integró en la Asociación Internacional de Trabajadores, la cual tuvo en Olot el puntal más sólido de las tierras gerundenses. Al parecer tenía unos 1.200 afiliados, los que habían montado una cooperativa de consumo para los asociados. De esta manera la federación local de la Internacional pudo sostener algunas huelgas importantes (la de tintoreros y tejedores), aunque fue reprimida por orden del gobernador civil en 1872.

La proclamación de la 1ª República en 1873 llevó a la alcaldía Juan Diez, que trabajó decididamente para defender la ciudad de las acometidas carlistas. Sería despojado después del golpe de estado del general Pavía en 1874. Entre 1874 y 1875 la ciudad fue ocupada por los carlistas, que publicaron “El Iris”, periódico defensor del lema “Dios, Patria, Rey, Fueros”.

Durante la restauración, aparte el caciquismo y el sistema político imperante, Olot se recuperó demográficamente e industrialmente. En 1880 comenzó a funcionar el primer telar al vapor, y en 1911 -año de la llegada del ferrocarril- se aplicó la electricidad a la industria por primera vez. De 1880 a 1900 hubo solamente 1 taller de imaginería religiosa, pero a partir del último año la expansión de esta industria fue evidente hasta 1950.

En el ámbito político, aparte la tradicional inclinación hacia el carlismo, la corriente catalanista alcanzó hitos importantes en los últimos decenios del ochocientos, con la creación del Centro Catalanista y la publicación de periódicos como “El Olotí”. Asimismo, disfrutó de prestigio y renombre la actividad artística protagonizada por el núcleo que convirtió la ciudad en el “Barbizon” de Cataluña. Las actividades sociales y recreativas fueron canalizadas por entidades como la Escuela Católica de Obreros olotenses (desde 1888 dicha Centro Católico de Olot y su comarca) y el Centro Fontanella, ambas fundadas en 1877, y el Centro Obrero (1894). El incremento de publicaciones locales es también especialmente notable: algunas como “El Deber” (1879-1935) disfrutaron de larga vida. En 1907 el rey Alfonso XIII concedió el título de ciudad a la hasta entonces villa de Olot.

1910. Comarca de OLOT, por Cèsar August Torras

El movimiento obrero fue principalmente notable en los años 1918 y 1919, después de que la crisis posbélica hubiera originado unos movimientos huelguísticos con fuerza notable. También en 1923 una huelga de peones y maestros de casas duró 13 semanas.

En 1927, Olot fue visitado por el rey Alfonso XIII, la reina Victoria Eugenia y las infantas. En la vida cultural de los años de la Dictadura de Primo de Rivera, hay que señalar la publicación de la “Revista de Olot”, de carácter eminentemente literario, dirigida por el artista y escritor Josep M. Mas de Xexàs.

1917. Olot por Array

En las elecciones municipales del 1931, Olot se decantó también por la República apoyando la candidatura de entendimiento formada por el Casal Catalán, los republicanos y el Centro Obrero. El primer alcalde del nuevo régimen fue Juan de Garganta, de Acción Catalana, elegido el mismo año diputado por el distrito de Olot a la Diputación Provisional de la Generalidad de Cataluña. Las crisis entre los concejales del municipio se repitieron a menudo y obligaron a reestructurar los cargos. Así, en 1932 la alcaldía fue confiada a Ramon Aubert, de ERC. En las elecciones de 1932 destinadas a designar los miembros del Parlamento de Cataluña, resultó elegido, dentro de la candidatura de Izquierda, el Olot Antoni Dot.

1926. Olor-Bañolas

En las elecciones municipales de 1934 salió un ayuntamiento mayoritariamente de derecha. La alcaldía correspondió a Ferran Casabò, de la Liga, pero presentó la dimisión el mes de agosto y el relevó a José Coll, del mismo partido.

Durante los hechos de Octubre de 1934, la Alianza Obrera decretó la huelga y una comisión gestora desplazó momentáneamente la corporación de derecha. Los principales responsables fueron a continuación procesados ​​y se procedió a cerrar algunas entidades. En 1935 Rafael Arau fue nombrado alcalde por orden gubernativa, cargo que fue atribuido otra vez a Josep Coll en el mes de mayo. El resultado de las elecciones de febrero de 1936 provocó una nueva reorganización municipal y Ramon Aubert volvió a ocupar el puesto de alcalde.

1930. Olot

La Guerra Civil, dura como en otras partes de las tierras catalanas, significó un trastorno importante de actitudes y de poderes. Aparte de los incendios de los edificios eclesiásticos, una cincuentena de olotenses, entre los que una veintena de religiosos, fueron asesinados en la comarca o en otros lugares de la península. En las acciones de salvamento del patrimonio artístico y cultural se remarcó especialmente el doctor Joaquim Danés, el cual fue encarcelado al terminar el conflicto. El día 7.2.1939, Olot fue ocupado por las fuerzas del general Alonso Vega, acto que fue precedido por el paso de la riada de derrotados hacia la frontera. Durante la represión habida en la posguerra el fusilamiento afectó una veintena de olotenses, vinculados principalmente a la CNT.

1934. Olot

Después de la guerra algunas familias se enriquecieron gracias al contrabando, pero la mayoría de la población vivió una fuerte penuria económica agravada por el aguacero de 1940. A partir de los años 50′ comenzó una recuperación industrial y llegaron los primeros inmigrantes. En 1979 se celebraron las primeras elecciones locales democráticas.

1949

Morfología Urbana
La ciudad de Olot (22.786 h en 2006 y 34.194 en 2017), situada en el valle del Fluvià, a 443 m de altitud en el centro de la Garrotxa, enmarcada por 3 antiguos volcanes, Montsacopa, Monteolivete y la Garrinada, que le dan una silueta especial y escalones sus barrios, es un lugar de una gran belleza natural y una población donde la historia ha dejado una profunda huella, y al mismo tiempo, la industria, la vitalidad comercial y el peso de su vida cultural la han convertido en indiscutible cabeza de comarca.

El núcleo primitivo de Olot se formó en el siglo IX, a la izquierda del Fluvià, en torno a la iglesia de Santa María del Tura, en un sector protegido del viento del norte.

Aparte esta agrupación de casas que formarán la Vila Vella, surgió el burgo de San Esteban en torno a la iglesia dedicada al santo titular existente ya el 977, sobre una pequeña colina. Los primeros elementos urbanos fueron, además de las iglesias mencionadas, algunos caseríos, un puente y el molino de Roca. El 1221 se tiene noticia de una muralla que rodea el recinto de la Vila Vella.

Entre ambos núcleos empezaron a surgir algunas casas cerca del camino carretero que los unía (actual calle Mayor) y por la zona de la calle de Clivillers. A mediados del siglo XIV parece que se puede hablar de unas doscientas casas en el cercado de la Villa Vieja y de una cincuentena al núcleo de San Esteban. Se documentan el Palacio del Abad, los alodios de la Almoina y varios molinos. Un hecho de gran trascendencia en el desarrollo urbano de la población fue la acción destructiva de los terremotos de 1427-28, que dejaron arruinados la mayoría de los edificios.

El mismo año de la catástrofe, el rey Alfonso IV concedió el permiso de reedificar la ciudad en un lugar diferente, que era propiedad de la Almoina del Pan (por cuanto los habitantes se querían librarse del dominio del abad de Ripoll) . Este nuevo emplazamiento se situó entre el casco antiguo actual y el de San Esteban, formado por un sistema de calles en ángulo recto. La recuperación, sin embargo, fue frenado durante la segunda mitad del siglo XV, época en que la guerra civil provocó destrucciones importantes en la población de Olot.

El afán constructivo tras el conflicto se refleja en el censo del 1497, donde se habla de unas 226 casas. El siglo XVI representó también un enderezamiento: se construyó en la calle Mayor, el de San Rafael, en las inmediaciones del Ferial y en la plaza Mayor. Los carmelitas levantaron el convento del Carmen y se construyó el Hospital. A finales del s XVI o a principios del XVII se construyeron las murallas, que se conservaron hasta después de 1850.

1881. OLOT. Plano industrial y comercial de la villa de Olot, por Juan Calvet y Boix.

En el siglo XVII, época de crisis, no se construyó mucho. Se puede citar el desaparecido convento de los capuchinos y la capilla de San Francisco en Montsacopa, que fue reedificada en 1817. Por contraste, en el siglo siguiente se constata un progreso evidente: se amplió el templo del Tura, se edificó el parroquial de San Esteban, el Hospicio, se construyeron viviendas en la calle de las Estiras y al de San Rafael, etc. Olot, a finales del setecientos, era una villa importante en el aspecto industrial y pasó por delante de Girona en número de habitantes.

Durante el siglo XIX, la ciudad experimentó diversos hechos de armas, pero a fin de cuentas, bien que las comunicaciones no lo favorecían, desarrolló una transformación interna bien notable: urbanizó el solar de los Capuchinos (actual plaza de Clarà), el paseo del Ferial y el de Barcelona y se construyeron un teatro, una casa de convalecencia, varias torres particulares, etc. Pero la planta urbana sufrió pocos cambios por razón de la crisis industrial de la 2ª mitad del siglo.

1916. OLOT. Plano del ensanche trazado y en parte realizado por D. Manuel Malagrida con la cooperación técnica del arquitecto municipal Array.

A principios del siglo XX comenzó un crecimiento alrededor del casco antiguo y de las principales vías de comunicación, y en 1907 alcanzó la condición de ciudad. En pleno s XX, la expansión hacia el SW creó el ensanche Malagrida (1916-25), promovido por un olotí que había hecho fortuna en América, y trazado por el arquitecto Joan Roca y Pinet, autor de varios edificios interesantes en la ciudad.

El ensanche Malagrida, tipo ciudad jardín, con zonas verdes y chalets aislados, adoptó una estructura radial en torno a una plaza, y se prolongó después al otro lado del río, donde está el Parque Nuevo. Fruto del crecimiento urbano de Olot son los barrios de San Pedro Mártir, en la falda de Monteolivete, Bonavista, San Miguel, Benavent, el plan de Arriba y el Hostal del Sol o la Caja.

1925. OLOT. La ciudad Jardín.

En la 2ª mitad del XX continuó la expansión siguiendo las carreteras principales. Se han llevado a cabo tareas de rehabilitación del casco antiguo, seguidos de una reconstrucción fiel a la antigua estructura exterior o bien de edificaciones que rompen la antigua imagen, como la plaza del Medio.

La ciudad de Olot, que goza de un entorno bellísimo, no tiene monumentos de gran antigüedad debido a que la ciudad antigua fue destruida por los terremotos del siglo XV. Con todo, además de los edificios religiosos, dispone de construcciones modernistas y novecentistas de gran interés.

La antigua Casa de la Ciudad ocupa el antiguo solar del hospital viejo. Es un edificio severo, sin ornamentación, de líneas neoclásicas, y es la sede de la Biblioteca Maria Vayreda desde 1997. El Teatro Principal, en el paseo del Ferial, es una reedificación por Martí Sureda- de la construcción quemada en 1874. El edificio neorrománico del Colegio de los Escolapios, proyectado por el fraile Manuel Roca en la plaza de Clarà, fue construido entre 1877 y 1916. Tiene dos campanarios gemelos separados por un cuerpo central. En el extremo del paseo del Firal está la plaza de toros, construida en 1859, que fue la segunda construida en Cataluña, donde se celebran encierros, corridas y algún otro espectáculo.

Dentro del casco antiguo sobresalen una serie de casas señoriales muy notables. Vale la pena recordar especialmente la de Can Solà Morales, en el paseo del Ferial, que fue reformada por Montaner entre 1912 y 1916 (son muy características las figuras femeninas del balcón de la planta baja, hechas por Eusebi Arnau ); la casa Gaietà Vila, al final del mismo paseo; la de Can Trinxeria, en la plaza de San Esteban, que forma parte del Museo Comarcal de la Garrotxa; la de Can Bolòs, en la calle Baja del Tura, y la de Can Vallgornera, en la calle de Clivillers.

En el ensanche residencial Malagrida son especialmente merecedoras de mención las casas Vayreda, Masramon (1913-14), una de las construcciones más interesantes del arquitecto y poeta novecentista Rafael Masó; Malagrida, adquirida por el Ayuntamiento en 1981; Pons y Tusquets, Juncosa y la Torre de la Riba.

En 2011 finalizan las últimas grandes obras del Plan de barrios del casco antiguo de Olot, con la inauguración de la plaza de las Monjas y el paseo de la Muralla. Mientras comienzan a realizarla las primeras actuaciones del Contrato de barrios que pretende dar continuidad al plan desarrollado desde 2004.

Antecedentes 2006

El casco antiguo de Olot -capital de la Garrotxa, con 34.100 habitantes según datos del padrón municipal de enero del 2011- tiene unos 2.000 habitantes y un buen número de viviendas en mal estado de conservación, desocupados y, incluso, sin las más mínimas condiciones de habitabilidad. En esta zona también se concentra un alto porcentaje de personas mayores y de inmigrantes. La degradación aumentó gradualmente desde 1970 y, desde entonces, unos 160 locales comerciales han quedado vacíos.

Un proyecto integral para el casco antiguo de Olot

El Programa de mejora urbana del casco antiguo de Olot, concedido en 2004 dentro del PROGRAMA DE BARRIOS Y ÁREAS URBANAS DE ATENCIÓN ESPECIAL, incluía actuaciones en cinco espacios y una inversión de 7,4 millones de euros, la mitad a cargo de la Generalidad de Cataluña y la otra mitad pagada por el Ayuntamiento de Olot. Se creaba la plaza de Campdenmàs con el derribo de toda la isla de edificios interior y se habilitaba un equipamiento público, y al este se proyectaban viviendas y aparcamientos subterráneos. También, se alargaba el paseo de la Muralla hasta la plaza Palau. Por otra parte, se rehabilitaba la isla del Carmen con la creación de un espacio libre en el interior de manzana y la compra de la antigua fábrica de Can Sacrest entre otras actuaciones. Además, en la plaza de Santa Magdalena se termina la construcción del paseo fluvial con los llamados jardines de la Villa Vieja. Las operaciones urbanísticas también afectaban la nueva plaza de las Monjas que se abría entre las calles de los Sastres y Esglaiers, a la altura de la calle Alta Fresa. Aparte de esponjar estas zonas también se actuaba sobre las viviendas, con nuevas promociones de protección oficial y privadas y ayudas para la rehabilitación.

El proyecto del Plan de barrios también incluía proyectos de dinamización económica, comercial, cultural y turística, puntos de igualdad de géneros, de fomento del trabajo, de integración y de movilidad.

Se prorroga el Plan y se otorga el Contrato de barrios

En 2005 el Ayuntamiento de Olot inició la aplicación de la 1ª anualidad de las 4 previstas hasta el 2009, con un presupuesto de 1,9 millones €. En 2006 avanzaban las tres primeras operaciones inmobiliarias públicas, con 25 viviendas en el cruce de las calles de los Sastres y Esglaiers, y en la calle Lliberada Ferrarons. Por otra parte, continuaban las negociaciones, con expropiaciones incluidas, para adquirir una veintena de edificios, para derribarlos y edificar viviendas y equipamientos.

El Ayuntamiento de Olot anunció a comienzos de 2009 la prórroga del Plan de barrios por 2 años, con el objetivo de ejecutar los 1,2 millones € que aún faltaban para invertir. En 2009 se visualizaron las obras después de inversiones en operaciones de esponjamiento y generación de nuevos espacios públicos, como los jardines de la Villa Vieja, el cambio de la iluminación de las calles, la mejora del pavimento y las campañas de civismo. En septiembre de 2009 se impulsaron proyectos como son la formación de 30 personas en las nuevas tecnologías, la empleabilidad de 6 mujeres con dificultades de inserción laboral o el proceso de formación y la creación de plazas de trabajo durante 1 año para 8 jóvenes, sobre diseño web y multimedia. Además, para que la mejora urbana llegara a la población, el Ayuntamiento de Olot inició la campaña Hacemos el Barrio Bell, con la creación de una página web, carteles, trípticos y folletos.

Por otra parte, en febrero de 2010 el Ayuntamiento de Olot presentó su propuesta de continuidad en la séptima convocatoria de la MEJORA DE BARRIOS Y ÁREAS URBANAS DE ATENCIÓN ESPECIAL, y se otorgó el proyecto con un presupuesto de 2, 1 M€, la mitad financiado por la Generalitat de Cataluña y la otra mitad por el consistorio Olot. El Contrato de barrios 2010-2012 constaba de cinco operaciones y un programa de mejora social. Incluía el vivero de empresas de Ca la Boera, la creación de un área completa de juego y recreo para niños y jóvenes en la plaza Campdenmàs, el espacio de relación y de juegos infantiles en el paseo de la Muralla, la dinamización de locales cerrados las alrededores de la plaza Campdenmàs y la rehabiltació los elementos comunes de los edificios. Con estas actuaciones se pretendía fortalecer la cohesión social y la convivencia, con la inclusión de los vecinos en las dinámicas ciudadanas, sociales, políticas y económicas de la ciudad.

Paralelamente, durante el 2010 se terminaron 2 proyectos paralalelos, no incluidos en la Ley de barrios, como la renovación del paseo del Obispo Guillamet, conocido popularmente como el Firalet, o el nuevo espacio de dinamización económica del casco antiguo de Olot, en la calle Lliberada Ferrarons, con cuatro empresas, y que proporcionaba trabajo a seis personas.

La plaza Campdenmàs

En junio del 2010 se inauguró la plaza Campdenmàs, que en realidad suponía la ampliación de una pequeña plaza preexistente, gracias al derribo de varias fincas. El proyecto de urbanización había supuesto una inversión de 300.000 €.

Durante el 2011 continuaron las inversiones en la plaza Campdenmàs. En mayo terminarse de pintar doce fachadas, lo que había supuesto una inversión total de 54.000 €, una parte de los cuales sufragados con ayudas públicas. El mes de junio el Ayuntamiento de Olot derrocó a la misma plaza del edificio de Cal Boera para construir un vivero de empresas en el marco del Contrato de barrio 2010-2012. El nuevo edificio tendría planta baja y tres pisos y la posibilidad de un subterráneo. Todo ello, con el derribo incluido, debía costar unos 800.000 euros.

La plaza de las Monjas y el paseo de la Muralla

En marzo de 2011 se inauguró la nueva plaza de las Monjas, que mejoraba el acceso y la conexión del casco antiguo con el barrio de San Francisco. Para crear la plaza y adecuar los espacios del entorno, el consistorio de Olot había comprado 8 edificios para derribarlos e implementar las actuaciones previstas.

Por otra parte, el 3.6.2011 el Ayuntamiento de Olot finalizó el 2º y último tramo del Nuevo Paseo de la Muralla, que abría el sector S del casco antiguo hacia la plaza Palau. El proyecto de urbanización tenía un coste de 360.000 ‘y formaba parte de un proyecto global valorado en unos 2 millones de €, que para llevarlo a cabo había necesitado 11 expropiaciones y derribos. Este tramo del paseo tenía las mismas características que el resto, con la parte peatonal elevada por encima del nivel del tramo de tráfico rodado y completado con suelo de arena estabilizado.

Además, la obra incorporó un parque de juegos infantiles, presupuestado en 70.000 €, que entraba en el Plan de Barrios y que pretendía fomentar la dinamización de este paseo no sólo entre los residentes de la zona, sino también con el resto de habitantes de Olot. La apertura del paseo supuso una mejora sustancial de las condiciones de ventilación y soleamiento de las edificaciones colindantes. De hecho, en este espacio había una manzana de edificios muy antiguos y degradados. Con el paseo de la Muralla se daba por terminado el último de los 5 grandes espacios incluidos en la Ley de barrios

Olot ocupa las últimas grandes zonas urbanizables.
El parque natural rodea el núcleo de Olot de tal manera que el límite de la superficie urbana y urbanizable coincide en buena parte del término con la zona protegida. En marzo de 2010 el Ayuntamiento de Olot aprobó definitivamente un plan parcial (después de que en diciembre de 2009 en vez la aprobación inicial) para ocupar uno de los principales espacios urbanizables de la ciudad de 8,5 ha, en las faldas del volcán Montsacopa. Allí se prevé construir 315 viviendas rodeados de un anillo verde, así como 2 centros educativos. El Plan Parcial del Serrat seguirá la topografía de la ladera del volcán entre el parque natural y el ensanche Balmes. El área incluye el cementerio municipal, un equipamiento que desde 2008 -a raíz de la revisión de límites promovida por la última ampliación- había quedado parcialmente dentro del parque. En mayo de 2010 el pleno de Olot aprobó una modificación del POUM para revisar la situación.

Por otra parte, otro de los espacios libres de la misma zona del municipio, el sector de Mas Bosser, es el espacio escogido por el Departamento de Política Territorial y Obras Públicas (DTOP) para desarrollar un área residencial estratégica (ARE). El nuevo barrio tendrá una superficie total de 8,61 ha y una capacidad para construir 431 viviendas, 216 de los cuales serán protegidos.

Pero también en Mas Bosser, esta Area Residencial Estratégica, situada en el NO del núcleo urbano de Olot, desarrolla un ámbito de 8,6 ha de suelo residencial y de actividad económica con el objetivo de favorecer el equilibrio entre el tejido urbano y el medio natural de el entorno, garantizando, a través del nuevo parque urbano del Bosser, la continuidad entre sistema de espacios libres urbanos y el parque natural de la Garrotxa.

Sin la ley de Barrios la rehabilitación del casco antiguo habría sido muy difícil. El Plan de Barrios representaba un impulso inicial pero debía continuar en el tiempo.Desde el departamento de Planificación Territorial del Departamento de Política Territorial y Obras Públicas (DPTOP), destacan los programas sociales del proyecto y remarcan que la mejora urbana era la chispa que iniciaba un proceso hacia la autosuficiencia para dejar de ser un barrio de atención especial.

El Plan de Rehabilitación Integral del Casco Antiguo de Olot había comportado una inversión de 18 M€ añadida a la inicial, de 7,4 millones de €. Una parte muy importante de esta inversión extra en el casco antiguo de Olot, unos 10 millones €, provenía de la iniciativa privada con unas 250 rehabilitaciones de viviendas y construcciones nuevas. El resto eran programas complementarios, tanto de la Generalitat como del Ayuntamiento de Olot, como el trabajo en los barrios, que englobaba la mayoría de proyectos sociales, la dinamización de locales vacíos, los planes de empleo o las ayudas la rehabilitación. Aunque el Plan de barrios del casco antiguo de Olot ya estaba agotado, durante la 2ª mitad de 2011 continuaron las actuaciones del Plan de Barrios 2010-2012.

El casco antiguo de Olot se encuentra en el área central de la ciudad y consta de 2 zonas con diferente morfología y estructura edificatoria: la Vila Vella, que es el cuerpo originario de la ciudad (con un trazado irregular condicionado por la topografía) , y el ensanche de Alou, que es la nueva estructura de reedificación de la Villa Vieja (con un trazado en cuadrícula) que apareció después de los terremotos del s XV.

La situación urbanística del núcleo histórico vive un proceso de regresión, con calles tortuosas y estrechas en mal estado, sin espacios públicos ni equipamientos comunes, con una densidad edificatoria que ahoga el barrio y con los inmuebles en un estado muy precario de conservación, con riesgo de desprendimientos y deficientes condiciones de habitabilidad.

La masiva llegada de población extranjera no comunitaria con bajas rentas y escasa formación que se ha concentrado en el barrio y que ha formado guetos y el envejecimiento de la población autóctona que reside, además de la falta de actividad económica y la regresión urbanística comentada anteriormente hace que el núcleo antiguo de Olot sea un barrio de atención especial con la necesidad de un proyecto de intervención integral que lo recupere tanto física como social.

El proyecto de intervención integral que se plantea consta de las operaciones:

  • Pavimentación de las calles del barrio con colocación de arbolado, mobiliario urbano y contenedores de recogida selectiva con prioridad para peatones. Sustitución y/o reparación de todas las redes de servicios urbanísticos.
  • Rehabilitación de los elementos colectivos de los edificios mediante la reparación de cubiertas y fachadas.
  • Dotación importante para comprar suelo, expropiación y derribo para creación de zonas verdes, apertura de calles y esponjamiento del barrio incluida la urbanización y ajardinamiento.
  • Adecuación de locales para uso de equipamientos de barrio y adquisición de suelo para equipamientos colectivos y zona verde Can Sacrest.
  • Programas sociales de dinamización de la actividad comercial (modernización de establecimientos), acciones para fomentar la igualdad de género, programas de fomento del empleo y del fomento de la integración social y cultural.

OLOT POUM vigente

El Ayuntamiento de Olot aprobó inicialmente, en el Pleno del día 18.7.2002, el Plan de ordenación urbanística municipal  (POUM-2003) que es la Revisión del Plan General de Olot 1982, que durante20 años ha regido el urbanismo de la ciudad.

La situación actual, diferente a la de 1982 tanto las características de sociedad olotina y la estructura económica de la ciudad, como por la elevada interrelación entre los municipios del entorno de Olot y por la consolidación del Parque Natural de la zona volcánica, requiere un nuevo instrumento urbanístico que fuera útil para la ordenación de la ciudad en los próximos años.

Es por estos motivos que el Ayuntamiento de Olot, en el Pleno de 27.1.2000, acordó iniciar la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana y que en mayo de 2001 fueron sometidos a información pública los estudios y trabajos previos, así como los criterios y objetivos generales del nuevo Plan de Acción Local para la Sostenibilidad (PALS), pero también estudios sectoriales específicos como el Plan de Movilidad.

Finalizada la elaboración del Plan de Ordenación Urbanística Municipal de OLOT-2003, con los diferentes documentos que lo contenían, y efectuada su aprobación inicial por el Pleno Municipal, se abrió un período de información pública para que los interesados ​​pudieran presentar sus observaciones, alegaciones o consideraciones.

Una vez analizadas las observaciones y efectuadas en su caso las modificaciones correspondientes, el documento fue aprobado provisionalmente por el Ayuntamiento en fecha 27.3.2003, y enviado a la Comisión Territorial de Urbanismo de Girona, la cual en fecha 18.6.2003 aprobó definitivamente, supeditando la publicación en el DOGC a la presentación de un texto refundido que incorporara determinadas observaciones.

En fecha 25.9.2003 la Comisión de Urbanismo dió la conformidad al texto refundido, y quedó pendiente la publicación del acuerdo en el DOGC.

Hoy Olot tiene un parque de 14.861 viviendas y una población de 34.194 habitantes.

OLOT. Trama Urbana Consolidada

“…Las respuestas a los desafíos urbanos actuales son complejas y multidimensionales y por ello requieren una mirada integral. En esta línea las directrices para el nuevo periodo de financiación europea 2014-2020 pretenden impulsar el Desarrollo Urbano Sostenible Integrado en Europa: “El FEDER apoyará, mediante programas operativos, el desarrollo urbano sostenible a través de estrategias que establezcan medidas integradas para hacer frente a los retos económicos, ambientales, climáticos, demográficos y sociales que afectan a las zonas urbanas, teniendo en cuenta al mismo tiempo la necesidad de promover los vínculos entre el ámbito urbano y el rural”.

Olot piensa su Estrategia en los valores del Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado. Es por ello que su enfoque tiene en cuenta los siguientes valores: la comprensión de las realidades de la ciudad; la visión integral y el trabajo transversal; la concertación social, económica, política…”

Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible Integrado de Olot. Dic 2016

OLOT. Plano de Acciones de Mejora del Núcleo Antiguo, por Paisaje Transversal

“…La materialización de una hoja de ruta a seguir constituye uno de los elementos centrales de la regeneración urbana integral de un barrio. La definición de un marco de objetivos a corto, medio y largo plazo, y la concreción de un conjunto de actuaciones integrales para alcanzar dichos objetivos son el resultado del intenso trabajo que durante casi un año hemos estado desarrollando en el Casco Histórico de Olot. Un marco estratégico desarrollado a través del trabajo técnico y de un proceso de trabajo con agentes en el que se han involucrado técnicos municipales, representantes políticos, colectivos sociales, vecinos y comerciantes, tanto del propio barrio como del conjunto de la ciudad.

El resultado de todo este trabajo queda ahora reflejado en el Plan Integral de Acciones de Mejora (PIAM) del Nucli Antic, un documento que incluye más de 90 acciones estructuradas en 39 propuestas que abordan la transformación del centro urbano de este municipio catalán desde una perspectiva integral y participativa…

Paisaje Transversal. Negociación urbana para la transformación colectiva

El urbanismo social participativo ha encontrado un espacio de laboratorio en Olot de la mano de Paisaje Transversal. Hacer que los gobiernos locales y los grupos de la oposición se impliquen en un proyecto colectivo de regeneración urbana y escuchen y trabajen con los vecinos, comerciantes, niños, jóvenes y mayores, aprobar un plan conjunto de medidas y empezar a ejecutar las primeras, un proyecto de largo recorrido que empieza a dar sus frutos. Nuevos tiempos urbanos.

Y no se debe dejar de citar el éxito internacional del Pritzker 2017, para RCR Arquitectes concedido a Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramón Vilalta, quienes desde Olot, ofrecen con una especial sensibilidad, el minimalismo y una mirada a la belleza de lo natural en sus proyectos merecedora del Gran Premio internacional de arquitectura.

Destacable su amplia historia, con sus valles y crestas, y mas recientemente la actitud de una gobernanza pro ciudad y sus ciudadanos, marcados desde el origen de los tiempos por una orografía singular, y un territorio de paisajes exclusivos. Un trabajo concienzudo y una voluntad generosa le permitirán enfrentarse a los retos con sólidos fundamentos, de la “estigmatización al paradigma”, casi nada. Por que esa es la acción-reacción vital.

Felicitaciones. A seguir en el empeño. Los éxitos están en el camino.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

 

SAN JAVIER

SAN JAVIER. Población (INE)

SAN JAVIER. Pirámide de población (INE)

SAN JAVIER. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y USO RESIDENCIAL 2014-2018 (catastro)

SAN JAVIER. Paro

SAN JAVIER. Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


San Javier es un municipio de la Región de Murcia, de 74,2 km2 situado en la orilla del Mar Menor a través de la población de Santiago de la Ribera; pertenece también a él la parte central y N de la Manga del Mar Menor, aunque otros organismos lo incluyen en la comarca del Campo de Cartagena. Es sede del Partido Judicial del mismo nombre. y posee 23 km de costa en el Mar Menor y 16 km en el Mar Mediterráneo. El aeropuerto de San Javier (compartido con la Academia General del Aire), la autopista AP-7/ E-15 y la antigua carretera nacional N-332 son las principales vías de comunicación.

El término municipal está compuesto por 4 unidades claramente definidas: la zona continental, extensa llanura con suave inclinación hacia el mar Menor, sin ningún accidente geográfico digno de mención; la Ribera, estrecha franja de terreno que constituye la transición entre el continente y el cuerpo de agua del Mar Menor; la Manga, barra de arena que separa el mar Menor del mar Mediterráneo, con un relieve ondulado de escasa altitud, que se extiende de N a S a lo largo de 22 km, y se abre en una serie de boquetes o golas, naturales o artificiales, que comunican ambos mares; y las islas, de relieve abrupto, fruto de su naturaleza volcánica, 2 de ellas se encuentran en el interior del Mar Menor que corresponde al municipio de San Javier -isla Mayor o del Barón y Perdiguera, y otras 2 en el Mar Mediterráneo (isla Grosa e islote del Farallón).

La Manga, conforma una barra arenosa de 22 km de longitud, limita al sur con el Parque de las Amoladeras y las Salinas de Marchamalo y por el norte con la Punta del Pudrimel que está en contacto con el Parque Natural de San Pedro del Pinatar. Esta lengua arenosa no es totalmente continua, sino que presenta diversas aberturas llamadas golas que comunican la laguna con el Mar Mediterráneo.

Limita en su zona continental al N con los municipios de San Pedro del Pinatar, Pilar de la Horadada y Murcia, al E con el Mar Menor, al S con el municipio de Los Alcázares y al O con los municipios de Murcia y Torre Pacheco. En cuanto a la zona de La Manga, limita al N con San Pedro del Pinatar, al S con Cartagena mientras que al E está bañada por el mar Mediterráneo y al O, por el mar Menor.

El municipio se estructura en torno a 10 núcleos de población. 3 núcleos importantes: San Javier Santiago de la Ribera y La Manga. Y 6 pedanías El Mirador, Roda, Pozo Aledo, Lo Llerena, Los Sáez de Tarquinales , la Colonia Julio Ruíz de Alda y La Calavera, que son de mucha menor entidad.

La estructura urbana del municipio de San Javier está dividida físicamente en el territorio continental y La Manga. Dentro del territorio continental, los núcleos de San Javier y Santiago de la Ribera forman un continuo urbano únicamente dividido por la avenida del Mar Menor. Estos núcleos forman una conurbación con el núcleo urbano del municipio vecino de San Pedro del Pinatar con el que comparte servicios y equipamientos como recursos sanitarios, judiciales, oficina del Servicio Regional de Empleo y formación y servicios de prevención y extinción de incendios, al igual que con los otros 2 municipios del arco norte del Mar Menor: Los Alcázares y Torre Pacheco. Los núcleos de San Javier y La Ribera, presentan con un alto grado de consolidación con pocas unidades sin ejecutarse, caracterizándose su urbanización, por edificios bajos (hasta 3 alturas) y urbanizaciones de viviendas unifamiliares, aunque destaca el skyline de Santiago de La Ribera (grandes torres aisladas).

La Manga tiene una estructura urbana completamente independiente y muy particular presentando una serie de problemas de solución bastante difícil, en parte debido al nivel de consolidación de muchos de los polígonos construidos, pero también por no existir más suelo disponible, pues el que conforma los polígonos aprobados en su día agota el terreno físico. La Manga del Mar Menor presenta, por su especial configuración, una deficiente accesibilidad, sobre todo durante la época turística.

Existen 5 comunicaciones o golas entre los 2 mares, naturales o artificiales, con su identidad y características propias, de las que las más destacables son la Gola de Marchamalo, el Canal del Estacio y las Encañizadas. En el lugar donde se inicia La Manga, el segmento meridional del tramo, se ubica la única comunicación totalmente artificial entre el Mediterráneo y la laguna, la Gola de Marchamalo que se abrió en el s XVIII, si bien presenta en ocasiones problemas de cegamiento en la bocana que mira al Mediterráneo por lo que no actúa puramente como canal de intercambio de aguas. Situado en la medianía de La Manga, se encuentra otra conexión entre la laguna y el Mar Mediterráneo, el Canal del Estacio, un canal construido sobre la base de la antigua gola del mismo nombre donde se ubicaban las encañizadas. Esta gola separaba 2 tramos de La Manga, individualizando las playas de El Estacio, al S, y de El Pudrimel, al N. El canal posee una longitud (entre ambas bocanas) de unos 1.800 m. con una anchura muy variable que oscila entre los 16 m. de luz del puente, y los 130 m. de la bocana mediterránea.

Volumétricamente, la importancia de El Estacio es mucho mayor que las aportaciones actuales de los sistemas de comunicación entre mares (Encañizadas y Marchamalo). A través del canal entran y salen diariamente 1,6 millones de m3 de agua. Las corrientes existentes se deben al efecto gravitatorio producido por el desnivel entre las aguas de ambos mares. Así pues, es lógico pensar, que la apertura del canal ha afectado profundamente, y de una manera prácticamente irreversible, a la composición salina de la laguna, así como a la composición sedimentaria del mismo, al permitir la entrada masiva de agua y sedimentos, modificando las características propias y el equilibrio dinámico de la laguna. El efecto de ventilación fuerza la renovación de agua del interior del lago, con lo que la salinidad ha disminuido sensiblemente en los últimos años.

Pertenecen además al municipio de San Javier, 2 de las 5 islas volcánicas del interior del Mar Menor: La Isla Mayor o del Barón, que es la más grande de la laguna con 93,8 ha y 104 m de altitud y la Isla Perdiguera, la más visitada con un tamaño de 25,8 ha. También pertenece al municipio de San Javier la Isla Grosa con un pequeño islote a su lado, también volcánico, El Farallón, ambas situadas en el Mediterráneo, frente a las playas de La Manga.

Las playas están situadas en la pedanía de Santiago de la Ribera (que forma un continuo urbano con el pueblo de San Javier) y La Manga del Mar Menor (desde el kilómetro 4 hasta el final de la misma en la zona conocida como Veneziola): Playa El Castillico, Playa de Colón, Playa El Pescador, Playa Barnuevo, Esculls de la Llana y Encañizada, Playa La Veneziola, Playa El Pudrimel, Playa Chica, Playa Ensenada del Esparto, Escollera de Poniente, Escollera de Levante, Playa Mistral, Playa del Estacio, Playa Matasgordas, Playa Las Antillas, Playa El Arenal, Playa El Pedruchillo, Playa Leveche, Playa Alíseos, Banco del TabalPlaya La Isla y Playa de la Hita

La sub-área del Mar Menor, a la cual pertenece el municipio de San Javier, se caracteriza por su especialidad turística, creando un área de continuidad con la banda costera de Alicante, de intensa actividad y muy urbanizado, basado en el aprovechamiento de la ribera del Mar Menor y La Manga como lugares de veraneo y segunda residencia.

Dentro de esta sub-área coexisten 3 modelos turísticos diferenciados: por un lado, el modelo basado en el desarrollo de un nuevo tejido urbano, como es el caso de La Manga, con predominio de la 2ª residencia; por otro lado, el modelo de desarrollo asociado a un núcleo tradicional, como es el caso de San Pedro del Pinatar, San Javier, Los Alcázares, Los Urrutias, Los Nietos y Cabo de Palos; y por último, las urbanizaciones de Mar de Cristal, Playa Honda, Islas Menores y Atamaría, que también están basadas en el modelo de 2ª residencia.

La subárea del Mar Menor se caracteriza también por su agricultura de regadío, que constituye una actividad altamente tecnificada de gran rendimiento. 

El municipio de San Javier está situado dentro del corredor mediterráneo, posición que le concede un papel privilegiado dentro del sistema de ciudades formado por Murcia, Alicante y Cartagena.

El sistema viario interurbano está constituido por una importante red de carreteras de alta capacidad, que vinculan el municipio con el centro de la península y la costa de levante, al que se superpone un denso entramado de carreteras comarcales y locales. La carretera se configura como el modo de transporte básico e imprescindible para la base económica del municipio.

Las comunicaciones del término municipal se han visto favorecidas por la reciente construcción de grandes ejes de infraestructuras que han contribuido a la mejora de la comunicación con el exterior y a la vertebración interna del territorio.

La red de alta capacidad permite la conexión directa con el corredor mediterráneo a través de la autopista AP-7 y el centro de la Región de Murcia a través de la autovía RM-19.

La comarca se encuentra atravesada por la autopista AP-7/E-15,9 que sustituye a la nacional N-332 y comunica la costa del Mar Menor, principalmente, con las ciudades de Cartagena y Alicante. Desde San Javier parten dos autovías en dirección a la ciudad de Murcia, la Autovía del Mar Menor (RM-19) y la Autovía Santomera-San Javier (RM-1).

Las demás carreteras estatales y regionales complementan a las anteriores, bien estableciendo itinerarios alternativos en el corredor mediterráneo, como es el caso de la carretera nacional N-332, o permitiendo el acceso directo a Murcia, como es el caso de la carretera regional RM-301.

No hay estación de tren dentro del término municipal, siendo la estación más cercana Balsicas a 10 km a través de la autovía RM-19. Esta estación está integrada en el corredor ferroviario Madrid-Murcia-Cartagena destinada al tráfico nacional y regional de viajeros y mercancías. (Hay cuatro servicios diarios en ambas direcciones)

Esta estación sirve también de conexión con el corredor mediterráneo mediante la línea Cartagena-Valencia-Barcelona.

Actualmente se encuentra pendiente de la declaración de impacto ambiental es estudio de la conexión de alta velocidad Murcia-Cartagena, en el que se ha propuesto como más conveniente la alternativa este, que discurre básicamente por el corredor de línea actual donde se incluye una estación en Balsicas–Mar Menor.

La construcción de la línea de alta velocidad se combina con la implantación de Corredor Mediterráneo de mercancías, gracias a la cual Murcia y Cartagena estarán conectadas por alta velocidad en el año 2016 a través de una vía única electrificada de ancho mixto, para los trenes de viajeros y mercancías.

Las reformas permitirán, además, la circulación de trenes de Cercanías en ancho internacional entre Cartagena, Murcia y Alicante.

El municipio de San Javier dispone de una base aérea perteneciente a la Academia General del Aire, situada al sur del núcleo de Santiago de la Ribera. Esta base representa en la actualidad el único aeropuerto de la Región de Murcia, ya que el recién construido aeropuerto de Corvera aún no se encuentra en operación.

El aeropuerto constituye un nodo fundamental dentro del transporte vacacional y de ocio que llega y sale de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. En 2014 gestionó 1.095.343 pasajeros y 9.081 operaciones.

La explotación del aeropuerto de San Javier es responsabilidad de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA). Existen vuelos regulares diarios con Madrid, Barcelona y Palma de Mallorca, además de vuelos regulares durante el fin de semana con Londres y un vuelo semanal a Dusseldorf. Esta oferta se complementa con vuelos chárter europeos de marcado carácter turístico con origen o destino a ciudades como Dublín, Oslo o Bruselas.

Está dotado con 2 pistas para el transporte aéreo de manera que pueda operar las 24 horas de día con vuelos civiles. La 2ª pista fue inaugurada en marzo de 2011 con el fin de aumentar su capacidad para atender vuelos comerciales y, por tanto, potenciar su actividad.

Sin embargo, la apertura del nuevo aeropuerto de Murcia en Corvera, podría suponer el cierre del aeropuerto civil de San Javier, con el consiguiente impacto en la economía municipal, debiéndose estudiar posibles alternativas que minimicen el potencial impacto.

El sistema portuario del término municipal está compuesto por una serie de instalaciones y puertos deportivos, que realizan una aportación importante para la captación del turismo y la realización de actividades náuticas, lo cual ha provocado la existencia de fondeos ilegales debido a la escasa oferta de puntos de amarre.

Las principales características de la infraestructura náutica del término municipal son las siguientes, de acuerdo con la Guía de Puertos Deportivos de la Región de Murcia:

  • Puerto Deportivo Tomás Maestre. El número de atraques disponible es de 714.
  • Puerto Deportivo de San Javier.
  • Embarcadero, Fondeadero de La Ribera. El número de atraques disponible es de 160.

El número de amarres es insuficiente para la alta demanda de la zona lo que ha ocasionado la aparición de numerosos fondeos irregulares en el frente litoral del municipio, al igual que sucede en el resto de municipios ribereños del Mar Menor.