AGUIMES

AGÜIMES. Población (INE)

AGÜIMES. Pirámide de Población

AGUIMES. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

AGÜIMES. DEUDA

AGÜIMES. PARO


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Agüimes es un municipio de 79.28 km2, perteneciente a la provincia de Las Palmas,  situado en el SE de la isla de Gran Canaria (Canarias) entre Ingenio al N y Santa Lucía de Tirajana al S, a naciente con el Océano Atlántico, ocupando una franja costera de aproximadamente 12 kms. de longitud; y a poniente, con los municipios de Valsequillo y San Bartolomé de Tirajana.

Se encuentran hitos paisajísticos y enclaves de gran valor natural, así como excepcionales valores ambientales, destacándose en su territorio, las Montañas de Arinaga, de Agüimes y el Roque Aguayro, y el Barranco de Guayadeque, en el borde norte municipal.

Esta rampa costera nace en la Caldera de Los Marteles en la cabecera de Guayadeque, junto al que se destacan las rampas de Pajonales como parte del sector interior o de medianías, que está formado por relieves antiguos con el protagonismo de formas aisladas producto de antiguas erupciones, como son el Roque Aguayro o la Montaña de Agüimes. La red de barrancos en Agüimes está compuesta por los afluentes del Barranco de Balos.

En la zona alta, el único asentamiento de Temisas es del tipo caserío, concentrado y de escasa entidad, que prácticamente no ha sufrido transformaciones y ha estado ligado siempre, a la agricultura tradicional. En cotas más bajas, se encuentra también el núcleo de Corralillos como asentamiento ligado a la agricultura de autoconsumo.

El Casco Histórico se localiza en la vega a poniente de la Montaña de Agüimes, manteniéndose como cabecera municipal desde su fundación como asentamiento prehispánico, a pesar de que en la plataforma costera, que alberga grandes extensiones de invernaderos que caracterizan paisajísticamente este ámbito, se dio un proceso de concentración urbana amparado en el sector agrícola y en el sector servicios, en Los Vélez, La Banda, Las Rosas y principalmente, en El Cruce y Playa de Arinaga, junto a las vías de comunicación, sobre todo después de la apertura de la GC-1, paralela al Camino del Conde, que facilitó la implantación del Polígono Industrial debido a su óptima comunicación, consolidándose con él, la ocupación transversal en el territorio. El resto de núcleos tiene carácter más bien aislado: El Edén y El Oasis en la costa, y La Goleta, a poniente de El Cruce.

El Casco Histórico de Agüimes se caracteriza por una trama urbana irregular de calles estrechas y manzanas heterogéneas, la mayoría peatonales y/o rodonales. Es interesante el origen del sistema de espacios libres y por tanto, del trazado del núcleo a lo largo del tiempo, surgiendo siempre con la desaparición de edificios religiosos ubicados en los mejores lugares de la villa. El principal espacio es la Plaza de Nuestra Señora del Rosario, consolidada durante el siglo XIX, tras ser desplazada la vieja iglesia por la construcción del actual Templo de San Sebastián, que la preside. Otras plazas son las de San Antón y Santo Domingo, relacionados con la desaparecida ermita de San Antonio Abad y el Convento de los Dominicos. Cuenta con alto valor patrimonial reconocido como BIC.

El núcleo de Agüimes se ha ido colmatando con áreas de ensanche del Casco Histórico, desarrollándose hacia la zona sur del mismo, hasta La Charca, en el extremo más septentrional como crecimiento más reciente. El esquema de esta trama urbana, se basa en el eje principal N-S de accesibilidad, conformado por las C/Juan Alvarado Sanz y la Avenida Hermanos de La Salle, y transversalmente, dirección E-O, en la C/ Doctor Joaquín Artiles. Este ensanche se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas al viario, con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar, y algún sector de viviendas unifamiliares en hilera.

Este ámbito de suelo se ordena por su propio instrumento que el PGO-A reconoce como área de planeamiento remitido, y es el Plan Especial de Protección del Casco Histórico de Agüimes, PEPCH, actualmente en Revisión.

EDIFICACIONES: En el Casco Histórico de Agüimes las edificaciones residenciales de carácter tradicional con cubierta plana o inclinada a dos aguas, generalmente de dos alturas, se caracterizan por su parcelario irregular, de pequeñas o ajustadas dimensiones, normalmente con crujía principal con fachada a calle y cuerpos traseros en torno a patio. Como área sometida a planeamiento de desarrollo especial, el actual PEPRI recoge las numerosas edificaciones con valores patrimoniales, así como también han sido reflejadas en el Catálogo Arquitectónico Municipal en vigor. El estado de la edificación es el nivel 1 grafiado en el plano 1.7.A, que es el correspondiente con los cascos tradicionales, con un buen estado de conservación, con un gran número de edificaciones rehabilitadas y renovadas.

El ensanche del núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de dos y tres plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía, excepto la pequeña parte de viviendas unifamiliares de La Charca, de dos plantas en hilera, también a doble crujía. Como edificaciones de vivienda colectiva destacan tres manzanas de viviendas sociales de los años 60 en la zona de Los Alberconcillos y una, de nueva planta en La Capellanía.

El estado de la edificación en el ensanche del núcleo corresponde con el nivel 2, al ser áreas de desarrollo de mediados de los años 70, necesitan en algunos de los casos de una renovación. Y en las urbanizaciones más recientes la edificación se encuentra en buen estado al ser nuevas, corresponde al nivel 3.

La vía principal de acceso es la histórica GC-100, desde Telde, que atraviesa el casco en sentido norte-sur, partiendo en su tramo medio, la GC-550 hacia Temisas, al O. Los barrios que terminan de conformar el Casco son áreas de ensanche del histórico, hacia la zona E y S, hasta La Charca, el crecimiento más reciente, y se caracterizan por su trazado regular y por las edificaciones alineadas al viario. El uso predominante es el residencial en vivienda colectiva.

El Polígono Residencial en las inmediaciones del Cruce de Arinaga se originó a partir de la aparición del Polígono Industrial, encontrándose en la actualidad inmerso en éste. Situado en las proximidades de la intersección de la antigua carretera general del sur, la C-812 a Masdpalomas, con el eje transversal que une Agüimes-Casco con la Playa de Arinaga

El trazado de su trama urbana es regular y ortogonal, conformando manzanas rectangulares de tamaño medio de vivienda colectiva, que se caracterizan por edificaciones alineadas al viario con uso predominante residencial. Las dotaciones locales se distribuyen por las manzanas del núcleo.

Dada su localización, este núcleo tiene carácter residual respecto del resto de núcleos. Al estar inserto dentro de la trama industrial, el planeamiento municipal reconduce los usos al sur de éste, hacia usos terciarios, para graduar la proximidad con el uso industrial del Polígono de Arinaga.

EDIFICACIONES: El núcleo se conforma por edificaciones en bloque de dos plantas de altura, ubicadas en dos manzanas regulares y rectangulares; y un bloque no alineado a fachada, de cinco plantas de altura que ocupa la totalidad de la manzana junto a la GC-100.

El estado de la edificación es el nivel 2 grafiado en el plano nº 1.7.A que es el correspondiente con el “Polígono”, en un correcto estado de conservación y con varias dotaciones nuevas, en el nivel 3.

Espinales, se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de una pequeña vía secundaria que nace en la GC-191. En la actualidad limita con la última fase de crecimiento del Polígono Industrial en esta zona.

Conformado por un pequeño núcleo original con sencilla trama urbana regular paralela a la GC-193. El esquema de esta trama se basa en un eje principal longitudinal E-O constituido por la Avenida Teresa Navarro Almeida, actual acceso, del que parten una serie de pequeñas calles transversales, con edificaciones alineadas al viario según manzanas regulares rectangulares, con uso predominante residencial de vivienda unifamiliar. Centralmente cuenta con las dotaciones locales.

EDIFICACIONES: El núcleo se conforma por edificaciones entremedianeras de dos plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía. El estado de la edificación es el nivel 2 grafiado en el plano nº 1.7.A que es el correspondiente con el “Ensanche”, sobre un asentamiento tradicional originario de los años 50′, en su mayoría renovado, en un correcto estado de conservación.

El Cruce de Arinaga se originó a partir de la intersección del antiguo Camino del Conde a Maspalomas, posterior carretera general del sur C-812, con el eje transversal que une Agüimes-Casco con la Playa de Arinaga, actual GC100. El núcleo se generó a partir de este cruce de caminos, y con la construcción de la iglesia, se impulsó definitivamente el asentamiento poblacional en la segunda mitad del s XX por el desarrollo turístico insular, creciendo hasta convertirse en el segundo mayor núcleo del municipio. Este barrio primigenio se caracteriza por la vivienda colectiva, con trazado ortogonal de parcelación regular conformando manzanas de tamaño medio de 80 x 40 m2.

Los crecimientos más recientes que han consolidado el núcleo hacia el S y hacia La Goleta, son los del Sector P2, de tipología extensiva de vivienda unifamiliar. La planificación de la urbanización ha localizado las dotaciones que sirven a la población concentradas centralmente, cualificando todo el núcleo. Estos crecimientos devienen del establecimiento y de la ordenación del Polígono Industrial mediante sus sucesivos planes parciales.

El Polígono Industrial de Arinaga se caracteriza por su situación estratégica, en una zona de fácil accesibilidad, debido a que es atravesado en dirección N-S por la GC-1. Se ha ido colmatando a lo largo del tiempo con nuevas áreas de crecimiento, desde sus inicios en la década de los setenta, hasta ocupar en la actualidad mediante sus distintas fases, una gran extensión del territorio municipal.

Su origen se remonta a 1972, momento en el que se aprobaron los estatutos de la Asociación Mixta de Compensación “Polígono Industrial de Arinaga”. El Plan Parcial fue delimitado de conformidad con el Decreto 9.3.1972, y aprobado definitivamente, por Orden Ministerial de 15.12.1973. Un 64% de la superficie total del polígono de entonces tenía destino industrial, y era utilizable por tanto, para la implantación de naves e instalaciones industriales y de almacenaje. Un 10% se reservaba para diversos equipamientos y servicios; un 16,5% era para viales y zonas verdes, y el 9,5% restante, para urbanización residencial.

Este planeamiento de desarrollo ha sufrido diversas modificaciones a lo largo de los años, según:

  • – Ordenanzas Reguladoras P.P. Zona Industrial
  • – 1ª Revisión del P.P. a través de las NN.SS.
  • – Modificación de la 1ª Revisión del P.P
  • – 2ª Revisión Completa del P.P.
  • – 3ª Revisión del P.P.
  • – Determinaciones al P.P. a través del PGO de la Villa de Agüimes en su Anexo de las Normas Urbanísticas de la Ordenación Pormenorizada

El esquema de esta trama urbana se basa en el eje principal SE-NO de accesibilidad, conformado por la C/ El Canal al que se accede directamente desde la GC-1. Esta vía principal del Canal lo recorre en su totalidad y discurre según la canalización del Barranco de Balos. Sus distintas fases responden a un trazado regular de calles anchas y manzanas homogéneas, de parcelación regular, con edificaciones retranqueadas y alineadas a viario, de uso predominante industrial, habiendo tambieén equipamientos comerciales junto a los que se ubican las dotaciones y espacios libres. Hay una zona junto al Puerto de Arinaga que se destina a Zona Franca.

EDIFICACIONES: El Polígono Industrial de Arinaga se conforma por naves adosadas y aisladas, ubicadas en grandes manzanas regulares y rectangulares de doble crujía.

El estado de la edificación en el Polígono de Arinaga es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A, habiendo los niveles 2 y 3, correspondientes a:

  • – Polígono industrial de los años 80, renovado y conservado.
  • – Nuevas extensiones urbanas y urbanizaciones de entre los años 90′ y principio del siglo XXI.
  • – Hay un crecimiento marginal de mediados de los años 50′ (nivel 4) en la Montaña de San Francisco correspondiente a procesos al margen de lo previsto en el planeamiento, en donde el estado de la edificación no es el mejor.

Playa de Arinaga se originó como núcleo costero relacionado con la explotación tradicional de las canteras de caliza existentes en el entorno de la Montaña. El incremento de la demanda de cal en los pasados siglos, dificultado en un principio por la ausencia de comunicación terrestres, condujo necesariamente a la utilización de la bahía como único resguardo costero al sur de la Península de Gando para el comercio de este indispensable material de construcción, además de la sal , la pesca, y otros productos de la comarca.

El origen urbano se apoyó en el trazado de la vía de acceso a la costa y a partir de éste, se definió la malla ortogonal de manzanas regulares de 40 metros de ancho de residencial colectivo. Destaca su paseo marítimo que remata la trama urbana en su contacto con la bahía.

El núcleo ha tenido una expansión hacia el N en el Muelle Viejo con una variación en la orientación del eje de las calles, para optimizar la trama urbana frente a los vientos predominantes, parcelándose para vivienda unifamiliar en hilera.

La Playa de Arinaga surgió como núcleo costero relacionado con la explotación tradicional de las canteras de calizas existentes en el entorno de la Montaña de Arinaga. El incremento de la demanda de cal en los pasados siglos, dificultado en un principio por la ausencia de comunicación terrestres, condujo necesariamente a la utilización de la bahía como único resguardo costero al sur de la Península de Gando para el comercio de este indispensable material de construcción, además de la sal, la pesca, y otros productos de la comarca.

El origen urbano se apoyó en el trazado de la principal vía de acceso a la costa, carretera GC-100-Ingenio-Agüimes-Arinaga o Avenida del Polizón en su tramo urbano, y a partir de éste, se definió la malla ortogonal de manzanas regulares con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar. Este esquema se extendió por el territorio hasta su paseo marítimo, como remate de la trama urbana en su contacto con la bahía y en donde se localizan las manzanas de traza más irregular al adaptarse al borde costero.

El núcleo ha tenido una reciente expansión hacia el sector del Muelle Viejo en la zona noreste del núcleo. Este ensanche se caracteriza por un trazado regular que no sigue la trama ortogonal del núcleo, presentando una variación en el sentido de las calles debido al fuerte viento de la zona, y edificaciones alineadas al viario con uso residencial de vivienda unifamiliar en hilera.

Las dotaciones locales, protagonizadas por el Paseo Marítimo, están equidistribuidos por el núcleo.

EDIFICACIONES: El núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras, algunas de dos plantas y la mayoría de tres plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía, excepto la pequeña parte de viviendas unifamiliares de La Ciudadela, de dos plantas adosadas, también a doble crujía.

El ensanche del núcleo (nueva urbanización) en la zona de Muelle Viejo se conforma por edificaciones entremedianeras y unifamilliares en hilera o adosadas de dos plantas de altura, ubicadas en manzanas regulares de doble crujía.

El estado de la edificación en el núcleo de Playa de Arinaga es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A “Análisis del Estado Actual de la Edificación”, tenemos los niveles 2 y 3, correspondientes a:

  • Ensanche de los años 70 bien conservado.
  • Nuevas extensiones urbanas y urbanizaciónes de entre los años 90′ y principio del s XXI, que corresponden con Las Salinas y Muelle Viejo.

El Oasis y el Edén son dos núcleos que se conformaron en la costa del municipio, a modo de urbanizaciones aisladas de viviendas unifamiliares, en la década de los 70′.

El Oasis surgió como una pequeña urbanización conformada por varias bolsas de viviendas aisladas ordenadas según su trazado viario de tres calles longitudinales. Se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas a viario, con uso exclusivo residencial de vivienda unifamiliar.

El Edén surgió como una pequeña urbanización ovalada conformada por varias bolsas de viviendas aisladas ordenadas según trazado viario de tres calles concéntricas a un espacio libre central y varias radiales, edificaciones alineadas a viario con uso exclusivo residencial de vivienda unifamiliar.

EDIFICACIONES: Los dos núcleos se conforman por edificaciones aisladas retranqueadas en sus linderos, de una y dos plantas (las menos), con cubiertas planas o inclinadas a varias aguas, ubicadas en manzanas de doble crujía. El estado de la edificación es el nivel 2 grafiado en el plano nº 1.7.A que es el correspondiente con el “Ensanche” (entre los años 70′ y 80′), en un correcto estado de conservación.

Las Rosas, Los Vélez y La Banda son núcleos anteriores a la década de la expansión turística y estaban ligados al sector primario. Se conformaron al paso de las vías principales, el Camino del Conde en el caso de Los Vélez y Las Rosas, y como conjunto de edificaciones al pie de la Montaña de Agüimes, en el caso de La Banda. En Las Rosas ha habido una última consolidación en su área central, en El Jovero, que ha unido definitivamente las 2 partes tradicionales del núcleo.

Las Rosas, se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística que estaba ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de la antigua principal vía, la carretera GC-191 Ingenio-Santa Lucía. Se caracteriza porque recientemente tuvo lugar un crecimiento en su área central del Jovero, originando que se hayan unido definitivamente las dos partes tradicionales del núcleo.

El núcleo de Las Rosas se ha colmatado con este área de ensanche, desarrollándose desde el sector central hacia la zona naciente del mismo, hasta El Jovero. El esquema de esta trama urbana, se basa en el eje principal N-S de accesibilidad, conformado por la carretera GC-191 Ingenio-Santa Lucía, donde surgieron los dos núcleos originales situados en los extremos norte y sur. En la zona norte la edificación se dispone conforme a una calle ortogonal al eje principal, la calle Mozart. Mientras que en su extremo sur la edificación aparece a ambos lados del eje principal según manzanas regulares. Tanto en uno como en otro con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar. El ensanche central se caracteriza por su trazado regular confinado entre los dos núcleos antes descritos, y por edificaciones alineadas al viario con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar.

EDIFICACIONES: El núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de dos plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía, excepto una pequeña parte de viviendas unifamiliares de 2 plantas en hilera. El ensanche del núcleo en la zona del Jovero se conforma por parcelación para viviendas entremedianeras de 2 plantas de altura, ubicadas en manzanas regulares de doble crujía. El estado de la edificación en las Rosas es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A, habiendo los niveles 1 y 3, correspondientes a:

  • Asentamiento tradicional de finales de los años 50′, en general conservado.
  • Nueva extensión urbana de principio de principio del s XXI.

Los Vélez, se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística que estaba ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de la antigua principal vía, la carretera GC-191 Ingenio-Santa Lucía, como un conjunto de edificaciones al pie de la Montaña de Los Vélez. Se caracteriza por su reciente ensanche en la zona S, e igualmente está previsto su crecimiento en su área central de Llano Blanco, originando que se hayan unido definitivamente las dos partes tradicionales del núcleo.

El núcleo de Montaña Los Vélez se ha colmatado con áreas de ensanche, desarrollándose hacia las zonas sur y poniente del mismo. El esquema de su trama urbana, se basa en dos ejes principales: un eje N-S de accesibilidad, conformado por la C/ Amapola que discurre conforme al trazado de la carretera GC-191, y otro, la C/ Hortensia que discurre longitudinalmente adaptándose a las faldas de la Montaña. El núcleo original está conformado por un trazado más irregular, manzanas que se adecuan a la pendiente y curvas de nivel delimitadas por la GC-191, con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar. El ensanche en la zona sur se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas a viario, con uso residencial de vivienda colectiva y unifamiliar, y una manzana de vivienda colectiva en bloque.

EDIFICACIONES: Tanto las edificaciones del área primigenia de poniente, como las localizadas en naciente, se caracterizan por ser viviendas entremedianeras ubicadas en estrechas manzanas, correspondiendo las más irregulares (crujía sencilla y doble) con las dos plantas de altura, siendo de tres plantas, las que se localizan dando frente a la GC-191. El ensanche del núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de dos plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía, excepto una pequeña parte de viviendas unifamiliares adosadas de dos plantas a doble crujía, y el bloque residencial de dos plantas que destaca como edificación de vivienda colectiva.

El estado de la edificación es el nivel 2 grafiado en el plano nº 1.7.A que es el correspondiente con el “Ensanche”, sobre un asentamiento tradicional originario de los años 50, en su mayoría renovado, en un correcto estado de conservación. Y en la urbanización más reciente la edificación se encuentra en buen estado al ser nueva, corresponde al nivel 3.

La Banda, se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística que estaba ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de una vía secundaria, la antigua carretera de acceso a las huertas y terrenos de cultivo localizados junto al Barranco de Guayadeque entre las Montañas de Agüimes y Los Vélez. Se caracteriza por su reciente ensanche en la zona sur y hacia poniente del núcleo original.

El núcleo de la Banda se ha colmatado con un área de ensanche, desarrollándose hacia la zona poniente del mismo, hasta las faldas de la Montaña de Agüimes. El esquema de esta trama urbana, se basa en el eje principal E-O de accesibilidad, conformado por la Avenida de La Banda, que discurre longitudinalmente a lo largo del núcleo y lo comunica con Montaña Los Vélez y El Carrizal. Transversalmente vías peatonales y de tráfico rodado salvan la pendiente, conformando manzanas irregulares con uso residencial de vivienda colectiva y unifamiliar, que se adaptan a la topografía del terreno. La zona del ensanche se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas al viario, con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar, y algún área reciente de viviendas unifamiliares en hilera.

EDIFICACIONES: El núcleo de la Banda se caracteriza por edificaciones entremedianeras de dos plantas, localizadas en las manzanas más estrechas e irregulares. El ensanche del núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de 2 plantas, ubicadas en manzanas regulares de doble crujía, excepto la pequeña parte de viviendas unifamiliares en el extremo suroeste, de dos plantas en hilera y a crujía única.

El estado de la edificación en la Banda es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A, con los niveles 1 y 3, correspondientes a:

  • Asentamiento tradicional de los años 50′, en general conservado.
  • Nueva urbanización de entre los años 90′ y principio del s XXI.

La Goleta es un barrio espontáneo al paso de una vía secundaria que nace en la GC-100, y El Edén y El Oasis se conformaron en la costa, en Vargas, a modo de pequeñas urbanizaciones aisladas de viviendas unifamiliares en la década de los 70′.

Se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de una pequeña vía secundaria que nace en otra principal, la GC-100.

Conformado por un núcleo original con sencilla trama urbana regular y manzanas homogéneas, su crecimiento más reciente se corresponde con un área de ensanche desarrollada hacia la zona sur del mismo. El esquema de esta trama urbana, se basa en un eje principal longitudinal N-S conformado por la C/ Quevedo, como prolongación de la antigua vía y actual acceso, del que parten una serie de calles transversales. El ensanche, comunicado con el núcleo original mediante la prolongación de la C/ Cervantes que lo perimetra por su lado naciente, se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas al viario según manzanas regulares rectangulares, con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar

EDIFICACIONES: El núcleo original se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de una planta, y alguna de dos, ubicadas en manzanas regulares de doble crujía. Mientras que su reciente ensanche está constituido por viviendas unifamiliares adosadas de dos plantas, también a doble crujía y una edificación de vivienda colectiva de protección oficial (Visocan) en un bloque que de manzana.

El estado de la edificación en la Goleta es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A, habiendo los niveles 1, 2 y 3, correspondientes a:

  • – Asentamiento tradicional de finales de los años 50′, en general conservado.
  • – Ensanche de dotación de los años 70′ bien conservado.
  • – Nueva urbanización de entre los años 90′ y principio del s XXI.

 

Por último, con uso industrial, destaca dentro del sistema urbano y a nivel insular y autonómico, el Polígono de Arinaga ubicado a tan sólo 25 kms. de la capital de la isla, a 8 kms. del Aeropuerto Internacional de Gando y a 22 kms. de la zona turística del Sur. Cuenta con una superficie de 6.000.000 m2 desarrollada en llano, y de unos 8 kms. de largo por 2 kms. de ancho, englobando más de 600 empresas distribuidas en 6 zonas, – Fases I a IV, P3-Norte, P3-Sur y la reciente consolidación en Espinales-, y la zona residencial, antes expuesta, de El Cruce. Toda la zona industrial de Arinaga pertenece a la ZEC, cuenta con accesos directos a la GC-1 y con puerto propio en desarrollo, junto al que se localiza su Zona Franca de 250.000 m2.

El sistema rural se conforma por Temisas y Corralillos al paso de las vías GC-550 y 104, respectivamente.

Temisas es uno de los núcleos rurales de mayor interés arquitectónico y etnográfico de Gran Canaria y Canarias, y se conforma por 3 barrios conectados por la Calle Real, pendiente abajo respecto de la carretera general.

El Barrio de San Miguel con su Ermita, es el barrio principal albergando numerosas casas terreras de 1 o 2 alturas, adaptadas a la topografía del terreno. La Inmaculada, es un conjunto compacto de estructura circular del siglo XVII-XIX y el Corazón de Jesús, se compone de casas tradicionales en la vía que llega al cementerio. Temisas conforma un paisaje agrario de alto valor con el enclave de olivar más importante de Canarias.

Temisas conforma un paisaje agrario de alto valor y cuenta con el enclave de olivar más importante de Canarias, fue origen de la principal producción de aceite en la isla. Este hecho, unido a la presencia de agua y buenas tierras de cultivo garantizó su continuidad como asentamiento agrícola, y le confiere un especial interés. Cuenta con un núcleo primigenio concentrado de trama irregular, ligado en sus inicios a su entorno agrícola, que se caracteriza por un trazado urbano irregular de calles estrechas, la mayoría peatonales y/o rodonales. El principal espacio libre es el conjunto constituido por la Plaza de San Miguel y el Parque de Los Olivos. Cuenta con alto valor patrimonial, reconocido como uno de los núcleos rurales de mayor interés arquitectónico y etnográfico de Gran Canaria y Canarias, declarado BIC.

Se conforma por 3 barrios, el Corazón de Jesús, San Miguel y la Inmaculada, conectados por la Calle Real, y todos ellos localizados pendiente abajo respecto de la carretera general de acceso, la GC550 Agüimes-Temisas-Santa Lucía.

El Barrio de San Miguel, con su Ermita, es el barrio principal albergando numerosas casas tradicionales adaptadas la topografía del terreno, estas edificaciones se situaron históricamente en las zonas con menos posibilidades de aprovechamiento agrícola.

La Inmaculada, es un conjunto compacto de estructura circular del siglo XVII-XIX asociado a los sectores económicos más acomodados, pues en el mismo se localizan algunas edificaciones singulares con mayores dimensiones y acabados de cantería.

El Corazón de Jesús se compone de casas tradicionales dispuestas en torno a la vía que llega hasta el cementerio.

EDIFICACIONES: Predominan las edificaciones residenciales de carácter tradicional, ligadas muchas de ellas a la primitiva actividad agraria, con cubierta plana o inclinada, a 2 o más aguas, generalmente terreras o de 2 alturas. Se caracterizan por su parcelario irregular, de pequeñas o ajustadas dimensiones, normalmente con una estrecha crujía principal con fachada a calle. Gran parte de las viviendas existentes hoy en el lugar tienen una antigüedad superior a los 200 años. Como área sometida a planeamiento de desarrollo especial, el actual Plan Especial de Ordenación recoge las numerosas edificaciones que cuentan con valores patrimoniales y etnográficos, así como también han sido reflejadas en el Catálogo Arquitectónico Municipal en vigor.

El estado de la edificación es el nivel 1 grafiado en el plano nº 1.7.B correspondiente con los cascos tradicionales (siglos XVIII a XIX), con un buen estado de conservación, con un gran número de edificaciones rehabilitadas y renovadas. Y en las extensiones urbanas interiores más recientes, la edificación se encuentra en buen estado al ser nuevas, corresponde al nivel 3.

Hay un crecimiento marginal de mediados de los años 60′ (nivel 4) en el borde del barrio de la Inmaculada correspondiente a procesos al margen de lo previsto en el planeamiento, en donde la mayor parte de la edificación esta en ruinas

Los Corralillos cuenta con un núcleo primigenio concentrado de trama irregular, ligado en sus inicios al entorno agrícola y que, con el tiempo y al borde de la carretera por la que se accede, fue incrementando el número de viviendas en torno a la iglesia, hacia el NE. La zona circundante se caracteriza por su actividad primaria, donde las fincas cultivadas con vivienda anexa, a modo de diseminado, conforman Los Corralillos como paisaje con valores propios a nivel municipal.

Los Corralillos es un asentamiento poblacional ligado desde sus inicios al entorno agrícola que lo rodea. La zona circundante se caracteriza por su actividad primaria, donde las fincas cultivadas con vivienda anexa, a modo de diseminado, conforman Los Corralillos como paisaje con valores propios a nivel municipal. Cuenta con un pequeño y compacto núcleo primigenio, que se caracteriza por un trazado urbano de trama irregular de calles estrechas, la mayoría peatonales y/o rodonales, donde se situaron históricamente las edificaciones en las zonas con menos posibilidades de aprovechamiento agrícola. Con el tiempo, al borde de la carretera por la que se accede desde la GC-104, fue incrementando el número de viviendas en torno a la iglesia.

EDIFICACIONES: En núcleo original de Los Corralillos se encuentran edificaciones residenciales de carácter tradicional, con cubierta plana o inclinada, a dos o más aguas, generalmente terreras o de dos alturas.Las edificaciones existentes se han implantado conforme a la normativa vigente de las NN.SS. Se caracterizan por su parcelario irregular, de pequeñas o ajustadas dimensiones, normalmente con estrecha crujía principal con fachada a calle. Alrededor de ellas se localizan otras edificaciones de nueva planta, con cubierta plana y dos alturas que han colmatado el asentamiento. El nuevo crecimiento se sitúa en dos zonas: al NO del núcleo primitivo, y a lo largo de la carretera de acceso. Aquí se encuentran viviendas unifamiliares aisladas conforme al parcelario del área; al SE del núcleo original, en la zona conocida como el Lomo Corralillos, sucede igual.

En cuanto a la actividad agropecuaria, se cuentan varios residentes dados de alta oficialmente.

El estado de la edificación es el nivel 1 y 5 grafiados en el plano nº 1.7.B que es el correspondiente con los cascos tradicionales (s XIX) y asentamientos rurales (alrededor de los años 50 a 60), con un aceptable estado de conservación.

Desde el caserío tradicional de Temisas, en la zona más alta del municipio, hasta el pueblo pesquero de Arinaga, Agüimes une su historia, sus yacimientos aborígenes, su arquitectura tradicional y sus hermosos paisajes a la hospitalidad de sus habitantes y su gran riqueza folklórica y artesanal.

“…Las raíces de Agüimes, por su rica historia y tradición, se funden con la población aborigen prehispánica. La existencia de restos aborígenes en el mismo casco histórico indica que  “junto a”  o  “sobre” un antiguo hábitat aborigen surgió la actual Villa de Agüimes.

Efectivamente, la Villa formaba parte del gran conjunto de poblamiento aborigen que conformaba el barranco de Guayadeque. Este barranco y su entorno fue un lugar de fusión de los dos grupos humanos que en el momento de la conquista habitaban las Islas Canarias (cromagnoides, los más antiguos, y mediterranoides, los más recientes).

Partiendo de la Caldera de Los Marteles, en las cumbres de Gran Canaria, hasta desembocar en la costa oriental de la isla (unos 15-20 km de largo por una anchura media de 50 m), el Barranco de Guayadeque ofrece un singular cauce de impresionantes paisajes que, junto a aspectos de notable interés geológico, geobotánico y medioambiental en general, encierra la particularidad de haber sido un peculiar escenario del hábitat y de la vida de los aborígenes canarios. Por su lecho discurrían arroyos perennes y de sus laderas brotaban fuentes y manantiales.

Los habitantes prehispánicos escogieron este lugar por un marcado sentido de utilidad. A las cualidades medioambientales de la zona habría que unir las condiciones geográficas del barranco y la facilidad de sus pobladores para escalar, lo que harían de éste un lugar adecuado para la defensa.

En las mayestáticas montañas del barranco utilizaban las cuevas más altas y angostas como habitáculo personal y lugar de enterramiento, pues eran de difícil acceso para sus hipotéticos atacantes.

Guayadeque es una de las mayores necrópolis prehistóricas en cuevas naturales de cuantas se conocen en el Archipiélago Canario. Una prueba de la importancia de la riqueza arqueológica de este barranco es la cantidad de restos hallados, fundamentalmente antropológicos, gran parte de los cuales se conservan en las salas del Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria.

La cueva no dejó de ser, tras la conquista, una forma de habitación. Su uso ha continuado a través de la historia y aún hoy, el hombre ha seguido abriendo la roca para construir su cueva. Una cueva amplia y limpia. El núcleo de Cueva Bermeja (en la parte de Agüimes) y el caserío de Montaña de Las Tierras (zona de Ingenio) constituyen ejemplos de esta tradición histórica.

Pero no sólo Guayadeque, también la propia Villa de Agüimes en el entorno de la Plaza de San Antón y del templo parroquial (casco histórico), constituyó un importante asentamiento de población prehispánica en estrecha relación con el poblamiento del barranco, tal como ha sido demostrado a través de los importantes restos arqueológicos hallados en las últimas décadas.

Al respecto, resulta significativo lo expresado por Joaquín Artiles cuando en su obra Agüimes Artístico manifiesta: “Apenas terminada la conquista de Gran Canaria… entre el ocaso de la Edad Media y la aurora del Renacimiento surge el núcleo fundacional de la Villa de Agüimes en torno a la Plaza de San Sebastián, con sus primeras construcciones coloniales, en una extensa labraduría de pastizales y barbechos. Y surge sobre un suelo racial de ancho mestizaje, porque la población aborigen era cuantiosa por estos parajes”.

Por otra parte, algunos historiadores consideran que el casco antiguo se caracterizaba por su trazado libre con calles sinuosas que conformaban manzanas irregulares, lo que podría explicarse por la inexistencia de una planificación urbana, por haberse construido el núcleo cristiano sobre un hábitat proto-urbano prehispánico o por el primitivo temor de sus vecinos a los ataques de corsarios y piratas, frecuentes en el litoral durante los primeros siglos tras la conquista.

Por último, no podemos olvidar las todavía insuficientemente estudiadas cuevas y graneros de la Audiencia en Temisas, así como el mapa etnográfico del municipio del que participan los petroglifos del barranco de Balos, la montaña de Agüimes y otros lugares donde se presupone la existencia de restos arqueológicos.

El Señorío de Agüimes.

Respecto al origen de Agüimes, el obispo Fernando Vázquez de Arce, en 1516, hablando de la antigüedad de esta Villa, dice: “Por ser la villa en tiempo de canarios muy antigua población e tanto que no avía memoria del principio de la fundación della e más antigua que la dicha ciudad de las palmas”.

Y el propio Joaquín Artiles en la obra ya mencionada manifiesta: “Esta puebla de Agüimes, nacida a raíz de la conquista, debió ser, desde su nacimiento, villa y parroquia, porque así figura, con este doble blasón, desde la data más antigua de su archivo de 1505. Y esta data no se da como fecha de estreno o comienzo, sino como algo que venía de atrás, aunque este “atrás” apenas fuera más allá de una decena de años”.

Sin embargo, constituyen datos históricos contrastados que, tras la conquista, se establecieron trece familias castellanas en la Villa, que conformaron el núcleo inicial de poblamiento castellano en el municipio. Es lo que ha podido comprobar el historiador Faneque Hernández Bautista en sus extensos estudios genealógicos. Por otra parte, igual de cierto es que la parroquia de San Sebastián fue creada en 1502. Y que la advocación a la Virgen del Rosario se decidió en 1645, año en que fue nombrada protectora de los hijos de Agüimes, con motivo de la invasión de una plaga de langostas. Cuatro años después (1649), llegarían los dominicos, quienes indudablemente reforzarían la devoción y fe de los agüimenses hacia su compatrona.

No cabe duda de que, tras la conquista de Gran Canaria, aparece ya el núcleo fundacional de la Villa de Agüimes en torno a la Plaza de San Sebastián (actual Plaza de Ntra. Sra. del Rosario), en medio de una extensa zona agrícola situada  en torno a unos 300 metros de altitud sobre el nivel del mar.

La conquista de la isla se inició oficialmente el 24.6.1478 (fecha de la fundación de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria) y finalizó el 29.4.1483. El obispo Juan de Frías, el 20.11.1485, protagonizó el traslado solemne de la Catedral (Obispado) desde Rubicón, isla de Lanzarote (donde había estado durante 79 años, desde 1404) a la Villa del Real de Las Palmas (Gran Canaria).

Por tanto, desde muy pronto, Agüimes ocupó un lugar especial dentro de la isla por su calidad de feudo episcopal, singular otorgamiento concedido por los Reyes Católicos el 20.1.1487, en tiempos del obispo Juan de Frías, y en pago a los derechos que éste aportó para la conquista de la isla. Ésta es, al menos, la versión histórica tradicional sostenida en Noticias de la Historia de Canarias por Viera y Clavijo, quien afirmaba, además, que “está fuera de duda que en remuneración de sus servicios personales (a la conquista), le hicieron los Reyes merced para él (obispo Juan de Frías) y sus sucesores del lugar  y término de Agüimez como para su cámara pontificia, con la jurisdicción temporal y dominio directo”.

Sin embargo, en la obra Agüimes, Real Señorío de los Obispos de Canarias, el sacerdote e investigador Santiago Cazorla León afirma que fue la extrema pobreza que entonces tenía el Obispado, lo que movió a algunos miembros del Consejo de Castilla a concederle -no al obispo Juan de Frías, sino a su sucesor Miguel López de la Serna- un señorío para que pudiera vivir decorosamente”.

El Señorío abarcaba todo el término de Agüimes, desde el mar hasta la cumbre y desde el barranco de Balos hasta Telde. Y fue donado a dicho obispo por los Reyes Católicos para señorío y cámara episcopal. Y añade Cazorla León que “la donación del señorío de Agüimes tuvo lugar en la segunda mitad  del año 1486, que es la fecha comprendida entre el nombramiento para obispo de Canarias-Rubicón de don fray Miguel (29.3.1486) y la cédula confirmando la incorporación de Gran Canaria a la Corona de Castilla (20.1.1487), donde se hace una clara alusión a dicho señorío”.

Y termina diciendo este investigador que, tras la toma de posesión del señorío, el obispo dirigió a los Reyes un escrito “pidiéndoles un documento más solemne confirmativo de su privilegio”. Y fue el 10.4.1491 cuando se firmó la carta merced y privilegio solicitada, aunque para entonces, ya había fallecido el obispo López de la Serna (+11.10.1490).

Como puede observarse, determinados datos coinciden, mientras que se manifiestan también algunas discrepancias, como el nombre del primer señor de Agüimes o las razones de la creación del feudo episcopal. Sea como fuere, es históricamente incuestionable que desde enero de 1487 existía oficialmente el Señorío de Agüimes.

El obispo nombraba un alcalde ordinario para las causas civiles, quedando la materia criminal reservada a un alcalde real nombrado por el gobernador de Canarias, como quedó establecido en la carta confirmatoria de 1491, expedida por los Reyes Católicos.

El Señorío de Agüimes era de carácter territorial y jurisdiccional, en el que el dueño absoluto de las tierras era el obispo y sus sucesores, pudiendo arrendarlas, recibir sus frutos, cobrar la renta, nombrar a los alcaldes e impartir justicia.

Agüimes: del señorío al caciquismo.

Pronto, los antiguos agüimenses levantaron una primera y frágil ermita en honor a San Antonio Abad (s XVI), que ubicaron en la actual Plaza de San Antón. Posteriormente, a principios del s XVII, erigieron una nueva ermita en honor a Ntra. Señora de las Nieves, que se integraría, luego, en el conjunto del Convento de los Dominicos y que estuvo situada en el entorno de la actual Plaza de Santo Domingo, además de otro templo ubicado delante del actual.

A partir de esos elementos iniciales, la Villa de Agüimes construye y desarrolla, a través de los siglos, un patrimonio artístico-cultural de primer orden, que se puede observar en las diversas etapas de su desarrollo urbanístico, artístico y arquitectónico, así como en la formación y devenir de las heredades de agua, la estructura de la propiedad, la actividad política y social, etc.

Sin embargo, lo más representativo fue la construcción del actual templo de San Sebastián, iniciado en 1796. Supuso una reformulación del entorno urbanístico, pasándose de las calles estrechas y angulosas del barrio de Santo Domingo, a otras de trazado más ancho y rectilíneo, como las calles Moral, Sol o El Progreso. Estas calles marcaron las pautas del desarrollo urbanístico de Agüimes desde mediados del s XIX hasta las primeras décadas del s XX.

La orden religiosa de Santo Domingo, es decir, los frailes dominicos se establecieron en Agüimes el 27.3.1649 y permanecieron en la Villa hasta el 29.7.1837, fecha en que se marcharon definitivamente, como consecuencia de la desamortización de Mendizábal.

Es evidente que durante 350 años (1487-1837) la Villa de Agüimes fue desarrollándose y creciendo unida profundamente al sentimiento y al quehacer religioso. Fueron  45 los obispos que tuvieron la prebenda de ser los “Señores de Agüimes”, siendo el primero el mencionado Juan de Frías (si aceptamos la tesis de Viera y Clavijo) o Miguel López de la Serna (si seguimos a Cazorla León). Y el último fue el obispo Manuel Verdugo Albituría, pastor de la diócesis entre 1796-1816.

Finalmente, al igual que en el resto de España, el Señorío de Agüimes fue abolido por un decreto de las Cortes de Cádiz (5.8.1811), pero sólo en el aspecto jurisdiccional, pues territorialmente el obispo siguió ejerciendo el dominio sobre el municipio hasta su posterior abolición definitiva en 1837, bajo el obispado de José Romo.

Desaparecido el Señorío, la sociedad local se vio afectada por el ciclo depresivo de la economía durante el periodo 1820-1850, interviniendo también una reforma agraria y fiscal que cargó en mayor medida sobre el colectivo de pequeños campesinos.

Subrayamos también que la coincidencia en el mismo año 1837 de la abolición definitiva del régimen señorial y de la marcha de los dominicos de Agüimes no fue un hecho casual, sino que respondió a decisiones del gobierno progresista español de la época: la supresión de los señoríos y la culminación de la desamortización de los bienes de la Iglesia, más conocida como desamortización de Mendizábal.

Mediante esa desamortización, el Estado se apropiaba en Agüimes de las instalaciones del convento de Santo Domingo que, luego, se puso en venta por parcelas. La abolición del señorío (1837) significó la incorporación al Estado de las tierras y censos del señorío episcopal, así como los pequeños fundos (fincas rústicas) del convento dominico.

La desamortización se hizo efectiva de manera inmediata y sus compradores fueron los ricos enfiteutas del pueblo, ahora propietarios absolutos de la tierra al redimir los censos que antes abonaban al obispo. Éstos, además, adquirieron nuevos patrimonios a partir de 1855 (desamortización de Madoz), cuando el Estado procedió a la desamortización de las tierras incorporadas y las de propios (tierras comunales que pertenecían al municipio).

De esta manera, desaparecido ya el Señorío, se fue configurando un grupo de poder caciquil, pues se ponía en evidencia, también en Agüimes, una de las consecuencias negativas de la desamortización: el incremento del número y tamaño de los latifundios, ya que los lotes de tierras subastados sólo podían ser adquiridos por las grandes fortunas, a pesar del descenso de su precio, provocado por la avalancha súbita de tierras al mercado en función del libre juego de la oferta y la demanda.

También debemos tener en cuenta que a mediados del s XIX, el 85% de la población municipal era analfabeta. Y ésta era castigada, además, por las epidemias de fiebre amarilla, de viruela y cólera e incluso por el hambre (1847). Por todo ello, no pocos jóvenes optaban por la emigración a Cuba, Puerto Rico o a las repúblicas latinoamericanas.

Tras la marcha de los dominicos, en el ex convento se instaló la escuela de niñas y de niños, la vivienda de la maestra, el juzgado, el ayuntamiento y la sala de armas. El templo de Santo Domingo, contiguo al convento, permaneció abierto al culto hasta el día en que se presentó repentinamente un feroz incendio el 3.7.1887 (alrededor de las 9,30 horas), que acabó definitivamente con todo el conjunto conventual de la Villa de Agüimes, siendo alcalde Cristóbal Gómez Suárez.

Por su parte, el obispo Manuel Verdugo debió dejar el conocido como “palacio de los obispos” a sus parientes. De ahí que, más tarde en la Villa se conocerá como “Casa de Verdugo”. Sin embargo, Francisco Tarajano Pérez discrepa de esta interpretación y defiende que la Casa de Verdugo nunca fue del obispo ni éste llegó jamás a vivir en ella, sino que pertenecía a su familia.

En diciembre de 1841 el párroco Juan Pedro Saavedra, mediante escrito, daba cuenta al ayuntamiento de una relación de los bienes, derechos y acciones pertenecientes a esta iglesia y que por ley son ahora del Estado. Entre los bienes que se citaban, se encontraba una tierra de sequero en La Viñuela de 11.650 metros cuadrados con su casa adyacente, de la que venían disfrutando los curas desde tiempo inmemorial. Finalmente, en 1855 fue comprada por Matías Melián Artiles, rico propietario local que había sido alcalde en 1842.

Dos décadas después (1876) se seguía aplicando en Agüimes la desamortización, aunque por esos años se trataba de la Ley de Desamortización General de Madoz (1855). Se ponía a subasta propiedades del ayuntamiento (tierras de propios). El jable de Arinaga que incluía la montaña de dicho pago, se subastó a pesar de la oposición de los vecinos de Agüimes que consideraban aquellas tierras como bien público de uso común, pues acudían a cortar la leña de la montaña para uso doméstico y para hacer la cal y, entre sus arbustos guarecían los ganados.

Sin embargo, lo cierto es que a finales del s XIX la montaña de Arinaga era propiedad del terrateniente Juan Melián Alvarado y de sus hermanos. De esta manera, la situación social se agravaba aún más, pues los campesinos eran inmediatamente desalojados de aquellas tierras comunales y despojados de una fuente de ingresos que para muchos constituían lo único que les permitía la subsistencia, aunque fuese en condiciones mínimas.

El poder del Señorío era ya cosa del pasado y había sido sustituido por un nuevo núcleo social dominante de terratenientes y caciques, algunos, enriquecidos a la sombra de las desamortizaciones. De esta manera, el señorío feudal se reconvirtió en una estructura caciquil, en la que la situación social apenas mejoró. Por el contrario, todo apunta a que empeoró al verse los campesinos despojados de tierras y riquezas hasta entonces de uso común.

Como hemos podido constatar en Memorias de Agüimes I, de Francisco Tarajano, desde 1796 hasta 1953 los apellidos de los sucesivos alcaldes de la Villa de Agüimes se repiten cíclicamente. Las familias se enlazaban por vía matrimonial, apareciendo padres, primos tíos o abuelos de unos y otros ostentando el cargo de alcalde, repitiéndose el ciclo de forma intermitente. Era el poder caciquil en todo su esplendor. Agüimes cambió el poder de los obispos por el de los caciques.

Y como resultado de esa endogamia aparecen apellidos que nos pueden confundir a la hora de identificar a determinados personajes, protagonistas de la política en esas décadas. Veamos algunos ejemplos:

  • -Jacobo de Saz Cabezas, alcalde en 1813, era abuelo de Juan Alvarado y Saz.
  • -Matías Melián Artiles, alcalde en 1842, era hijo del alcalde Francisco Melián Romero (1830) y, a su vez fue el abuelo paterno de Juan Melián Alvarado.
  • -Juan Melián Romero, tío del anterior, había sido alcalde  en 1820.
  • -Antonio María Melián y Ruano, alcalde en 1890, era el padre de Juan Melián Alvarado y tío de Vicente Ruano y Urquía.
  • -Juan Alvarado y Saz, quien fuera varias veces ministro, Juan Melián Alvarado y Vicente Ruano y Urquía eran primos hermanos.
  • Francisco Melián Alvarado, alcalde en 1904 e Higinio  Melián Alvarado, alcalde en 1909, eran hermanos y, a la vez, eran primos hermanos de Juan Melián Alvarado.
  • -Por último, Pedro Melián Rodríguez, hombre fuerte del régimen franquista en Agüimes desde 1936 y alcalde entre 1951-1953, fue el último representante de este caciquismo tradicional de origen decimonónico.

Insistimos, no cabe duda de que en Agüimes el dominio caciquil sucedió al dominio señorial. El municipio casi fue considerado como su finca particular para determinadas familias. Aunque todavía no se ha realizado un estudio exhaustivo, los escasos datos de que disponemos nos conducen a lanzar la hipótesis  de que, debido a los efectos negativos de la desamortización sobre la población, la situación social empeoró tras la abolición del señorío.

Por su parte, la familia caciquil de Agüimes, llegada la etapa de la Restauración (1875), de manera natural enlazó políticamente con la familia caciquil de la capital grancanaria, siendo Juan Melián Alvarado el más genuino representante agüimense.

Por lo demás, toda la familia caciquil de la isla terminaría integrándose finalmente en el Partido Liberal Canario, convertido en “casa común” del caciquismo canario de las islas orientales. El régimen de la Restauración en las islas era sinónimo de León y Castillo.

Fue así como la oligarquía agüimense, aliada con la capitalina y con todos los caciques de la isla unidos bajo el mando de Fernando León y Castillo, consiguió prolongar su supervivencia política más allá del posleonismo, hasta llegar al pleno franquismo. A partir de ahí (1953), el régimen franquista en Agüimes se conformaba con la férrea fidelidad política absoluta de sus miembros, sin miramiento especial por la procedencia o el linaje de su gente.

Breve síntesis de la evolución histórico-económica del municipio.

Durante el s XVI la economía giraba principalmente en torno al cultivo del trigo, la cebada, el azúcar y algunos cultivos de huerta.

En el XVII, a los cultivos ya existentes, se añadirá el millo. Y más tarde, empezará a cultivarse la papa, que según Viera y Clavijo, fue introducida en Canarias a través de Tenerife en 1622, por Juan Bautista Castro.

Llegado el siglo de las luces (s XVIII), la economía de Agüimes continuaba girando en torno a la agricultura, donde el trigo, el millo y la cebada seguían ocupando un lugar preferente, aunque también se cultivaban chícharos, lentejas, habas y judías. Existía, además, una importante industria artesanal. Su producción era básicamente de subsistencia, con la que los agricultores y campesinos completaban sus precarios ingresos provenientes de la agricultura. La industria abarcaba desde la producción textil hasta la de bebidas (vino). Sin embargo, la que más destacaba era la industria del sector alimenticio, pues existían ocho salinas, siete molinos harineros de agua y seis molinos de aceite. Finalmente, desde el punto de vista social, es de justicia recordar el denominado Motín de Agüimes, iniciado en noviembre de 1718 y que consiguió la solidaridad del campesinado de la isla, culminando la revuelta con el triunfo de los vecinos de la Villa.

Situados ya en el siglo XIX, las actividades agrícolas continuaron complementándose con las artesanales, sobresaliendo la textil, la salinera y la elaboración de aceite. Destacaban también los productos de diferentes frutos, ocupando el primer lugar la aceituna, por tanto, los olivos, seguido de exquisitas higueras y árboles frutales de diferentes especies: limoneros, durazneros y albaricoqueros.

Se dispone de algunas referencias que prueban la existencia de molinos de aceite. Por ejemplo, se dispone de datos sobre la existencia de dos molinos de aceite en Temisas: uno arrendado en 1842 a Antonio María Rodríguez y otro, cuyo propietario Domingo Alonso Pérez fue multado en 1893 por tener abierta dicha fábrica sin haber presentado al fielato la entrada de aceitunas, ni haber dado parte al ayuntamiento de que el líquido se encontraba a disposición del público para el consumo.

Como puede observarse, la economía de la zona de medianías del municipio (Temisas, Guayadeque, Los Corralillos y la propia Villa) se ha basado secularmente en una agricultura de autoconsumo o de subsistencia que, además, utilizaba con cierta frecuencia el sistema de medianería en la forma de explotación de la tierra.

En la zona de costa del municipio (Playa de Arinaga) existía una pesca de litoral-familiar, también de autoconsumo y de subsistencia. Según investigaciones de Francisco Tarajano, la pesca en esta playa se inició en 1734, año en que los frailes dominicos de Agüimes adquirieron un barco y solicitaron autorización a los alcaldes real y ordinario para salir de pesca. Además de las salinas, otra actividad económica importante en Arinaga durante el s XIX fue la industria de la cal.

Respecto a esta industria, subrayamos la respuesta solidaria del ayuntamiento de Agüimes ante el voraz incendio del edificio de las casas consistoriales de Las Palmas de Gran Canaria, acaecido el 29.3.1842. Desde Agüimes se enviaron a Las Palmas varias carretas con 60 cahices de cal (un cahiz equivalía a aproximadamente a 680 kg) que los vecinos habían fundido en la playa de Arinaga, para reconstruir el edificio reducido por las llamas. La leña necesaria para hacer la cal se cortaba en la montaña de dicho pago. A pie de la montaña se construiría el faro de Arinaga, aprobado por real orden de 3.9.1881.

También reseñamos la existencia y explotación en Arinaga de una cantera de piedra roja, llevada a cabo por obreros especializados. Éstos labraron numerosos sillares empleados en la construcción de viviendas y en la cantería de la bóveda del templo de San Sebastián de la Villa de Agüimes.

En los últimos años del s XIX, en toda la zona de los Llanos de Arinaga (Llanos Prieto, Las Rosas-El Jovero, Montaña Francisco, La Goleta-Piletas…) se introdujo una agricultura extensiva de exportación basada en el cultivo del tomate. Este cultivo de exportación llegaría a ser, pasando el tiempo, el de mayor importancia en la economía del municipio y en la de toda esa comarca de la isla.

Ya en el s XX, junto con el desarrollo del cultivo del tomate, lo más destacado para el municipio ha sido, el comienzo del desarrollo del turismo a partir de los años sesenta en perjuicio de la propia agricultura, la consolidación y crecimiento de las barrios costeros y el establecimiento y desarrollo del Polígono Industrial de Arinaga, que se ha convertido en una importante fuente de recursos económicos y de empleo para toda la comarca.

El templo de San Sebastián, obra emblemática e icono singular de la Villa de Agüimes.

Bajo los auspicios del obispo Tavira se decidió la construcción del actual templo parroquial de San Sebastián. Realizó los planos el arquitecto Diego Nicolás Eduardo (1787). Las obras comenzaron el 21.8.1796, siendo alcalde Juan Suárez Alvarado y el párroco era Vicente Sánchez. Su construcción pasó por tres fases o etapas:

  • De 1796 hasta 1837: En este último año fue abolido el Señorío de Agüimes. Muy pronto se decidió reducir la decoración del frontis por razones de tipo económico.
  • De 1876 hasta 1888: Coincide con el comienzo y consolidación de la Restauración en España. Sólo quedaba por construir la torre norte, la balaustrada de la parte alta y el decorado del frontis.
  • Últimos años de la década de 1920 y año 1940: En este último año se dio por terminada la construcción del templo. La torre sur del campanario la terminó el maestro albañil Agustín Díaz en 1940. Del mismo maestro es el frontón de la fachada y la hornacina de San Sebastián. En ella se colocó en 1995 la imagen del patrono, donada por Luis García-Correa y Gómez.

Tras el desafortunado incendio de la ermita de Santo Domingo el 3.7.1887, siendo párroco Sebastián Parer, comenzó a celebrarse los cultos religiosos en este templo aún inacabado. Finalmente, el templo fue bendecido e inaugurado oficialmente el 30.12.1888. Los actos fueron presididos por el sacerdote e hijo de Agüimes, Alejandro González Suárez, cuyos restos reposan bajo el cimborrio del templo.

Estructuralmente, este templo es un ejemplo del Neoclasicismo predominante en Canarias desde finales del s XVIII y durante el s XIX. Se trata de una iglesia de planta basilical que consta de tres naves de igual altura, con bóvedas de medio cañón separadas por dos series de columnas toscanas (=dóricas romanas) y arcos de medio punto, que descansan directamente sobre los capiteles.

En el crucero, sobre arcos torales y pechinas, se levanta el cimborrio con un tambor de doce ventanales (simbolizando a los 12 apóstoles), que sostienen la cúpula, la cual es coronada por una linterna.

Todo el frontis es de cantería y tiene dos torres en sus extremos norte y sur, torre del reloj y campanario, respectivamente. En el centro del frontis puede observarse un frontón, sobre el que se encuentra un rosetón labrado.

La construcción del templo de San Sebastián de Agüimes supuso un cambio en el diseño urbanístico del entorno. De las calles estrechas y angulosas, predominantes en el primer asentamiento castellano tras la conquista (histórico barrio de Santo Domingo), se pasó a otras calles con un trazado más ancho y rectilíneo, conformado por las calles Sol, Moral y El Progreso, entre otras, que marcarían las pautas del crecimiento urbanístico de Agüimes desde mediados del siglo XIX hasta mediados del s XX…”

Desde el s XV y hasta las Desamortizaciones del s XIX, este municipio fue feudo de la Cámara Episcopal y del Obispo de la Diócesis Canariense. Testimonio de aquella época son el Palacio Episcopal y la Iglesia Parroquial, que tiene un cierto aire catedralicio.

Agüimes tuvo una gran importancia como enclave de los pobladores prehispánicos, tal como queda reflejado en el Roque Aguayro, de significado religioso y con varios yacimientos arqueológicos en su entorno, así como el Barranco de Balos, donde localizamos un bloque de basalto con unos 600 m. de longitud en el que existen numerosos grabados y figuras antropomorfas que podrían estar relacionados con rituales en torno al agua o la fecundidad.

Con el fin de potenciar el turismo rural se ha rehabilitado el antiguo Ayuntamiento y la “Casa de los Camellos”, antiguo establo usado para estos animales cuando se utilizaban como medio de carga o transporte. Esta misma circunstancia se sucede en el bello caserío de Temisas, que posee el mayor olivar de Canarias, compuesto por una especie autóctona de olivos.

Agüimes fue cedido por los Reyes Católicos a la Iglesia, pasando a ser Señorío Episcopal hasta el s XIX. Después de unos años de aislamiento económico en los que buena parte de su población emigró a Cuba, Puerto Rico y otras zonas de América, el municipio cuenta actualmente con un futuro esperanzador en el que la recuperación de su patrimonio y de su entorno natural se combina con un crecimiento de su economía y de su estabilidad. Pasear por su Casco Histórico, uno de los más representativos del Archipiélago Canario, es el fiel reflejo de su historia. Rehabilitado a lo largo de los últimos años por el Ayuntamiento, su núcleo fundacional y las amplias extensiones de tierras a su alrededor recuerdan los tiempos en que Agüimes se había convertido en el único Señorío Episcopal de toda la isla. Situación que se prolongó hasta 1837, cuando la desamortización de Mendizábal enajenó numerosas propiedades eclesiásticas. Ese largo periodo histórico marcó profundamente la vida política y cultural del municipio, y la importancia de su patrimonio arquitectónico ha quedado desde luego íntimamente ligada a él.

Sin embargo, el paso del tiempo y las circunstancias políticas y económicas que definieron la reciente historia del archipiélago canario deterioraron profundamente el Casco Histórico de Agüimes. El declive del conjunto arquitectónico fue más pronunciado a partir de los años 60′ del pasado s XX, provocado por la aparición de esa nueva actividad económica que habría de cambiar profundamente la vida de las islas: el turismo.

El turismo desaforado generó un abandono masivo de las zonas de medianías de la isla hacia el sur, en busca de esos nuevos recursos. Recuperación y Revalorización del Casco Histórico de Agüimes. De manera general, podemos resumir en los siguientes 5 puntos el estado en que se encontraba el Casco Histórico cuando el Ayuntamiento abordó su rehabilitación.

  1. Un número importante de edificios de arquitectura tradicional se encontraba en estado de abandono y, en muchos casos, de ruina.
  2. Por un prejuicio desarrollado en los años 50′ y 60′, la cantería (elemento constructivo de gran belleza, fundamental en la arquitectura canaria) había sido tapada en casi todas las casas con cal o con pintura. La rehabilitación del Casco Histórico de Agüimes se llevó a cabo en el contexto del Plan Municipal de Desarrollo Local (1993) cuyos objetivos eran: La diversificación económica de la zona de medianías, y concretamente del Casco Histórico de Agüimes. 
  3. El cableado aéreo de teléfono y electricidad se extendía a lo largo de todas las fachadas del Casco Histórico, envileciendo tremendamente el entorno. 
  4. El asfalto había sustituido en su totalidad al antiguo adoquinado. 
  5. El estado de la pintura de las fachadas era por lo general lamentable y el color blanco había sustituido totalmente los colores tradicionales de la arquitectura tradicional canaria. La recuperación y revalorización del patrimonio arquitectónico y urbanístico. La participación de la población local en el desarrollo económico de la zona. Facilitar una formación profesional a los jóvenes carentes de oficio. La recuperación de los productos locales. Para la consecución de estos objetivos se planteó una estrategia centrada en el turismo rural.

A principios de los 60′ y al calor del boom turístico, se produjo una masiva emigración desde las zonas rurales hacia las de nueva actividad económica. Esto supuso el abandono de la actividad anteriormente predominante, la agricultura tradicional, a la que los jóvenes prefirieron no dedicar el enorme esfuerzo que requería. El Casco Histórico de Agüimes veía así cómo se perdía su principal fuente de recursos. Por ello, el Ayuntamiento decidió indagar en las nuevas posibilidades de revitalización y diversificación económicas, dirigiendo sus esfuerzos a la revalorización de sus recursos ociosos. Entre estos figuraba el importante patrimonio histórico y arquitectónico, a pesar de su evidente deterioro, pero también un valioso patrimonio natural con diversos espacios protegidos, como el barranco de Guayadeque uno de los asentamientos aborígenes más importantes de Canarias y un paisaje de excepcional belleza o la zona de Temisas. La rica tradición cultural, mantenida viva por la presencia de numerosos colectivos, así como la programación cultural municipal con tres eventos de carácter internacional al año y la diversidad de fiestas populares, entre las que destacan el Carnaval y las Fiestas de Nuestra Señora del Rosario (declaradas de Interés Turístico Nacional), aconsejaron reorientar la actividad económica hacia la actividad de turismo rural, el ocio, la cultura y la recuperación de productos locales.

Esta decisión del Ayuntamiento de llevar a cabo una transformación radical de la situación económica de la zona, unida a la convicción de que la recuperación y conservación del patrimonio histórico forma parte no sólo de las obligaciones de toda institución pública sino también del mejor beneficio que se puede otorgar a la población, a su identidad cultural, al respeto por su propio entorno, a su calidad de vida y a su economía, pasaba por afrontar un proyecto de rehabilitación integral del patrimonio, que era a su vez un proyecto integral de desarrollo socio-comunitario y económico. Éste es pues el contexto en que se ha llevado a cabo la ardua labor que se ha desarrollado a lo largo de los últimos 10 años.

Decálogo de las actuaciones

  1. La sustitución del asfalto por adoquinado, devolviendo así a las calles del Casco Histórico un aspecto más acorde con su propia historia y su entorno.
  2. Durante las obras de levantamiento del asfalto se instaló una red de canalizaciones subterráneas para acoger el ingente cableado aéreo que colgaba de las fachadas. Se procedió después al entubamiento de dicho cableado.
  3. Se creó una carta de colores basada en los que tradicionalmente adornaban las fachadas de los caseríos canarios y se dejó a la elección de los vecinos el que deseaban para su casa. Dicha carta fue elaborada tras un estudio de la pigmentación de las tierras de la zona.
  4. Se procedió a pintar todas las fachadas del Casco Histórico, aportando el Ayuntamiento la mano de obra y los vecinos la pintura.
  5. Se construyó en el exterior del Casco Histórico un aparcamiento de 3 plantas para facilitar su peatonalización.
  6. Se colocaron algunas esculturas en diferentes rincones estratégicos del casco Histórico, creando un museo al aire libre que contribuye a embellecer las calles y las aporta un matiz muy singular.
  7. Se apoyó, gracias al lanzamiento de un proyecto de turismo rural, la rehabilitación de diversas viviendas privadas de importante valor arquitectónico para uso turístico, tras la firma de un convenio con los propietarios. Se trataba de segundas viviendas abandonadas por sus propietarios. Se hizo lo mismo con otros edificios públicos de gran antigüedad y valor arquitectónico, que han sido cuidadosamente restauradas para ofrecer alojamiento a los visitantes.
  8. Se procedió a la rehabilitación de diversos edificios históricos para darles un uso público relacionado con la cultura y el turismo, como la Casa de Don Higinio, actualmente Centro Municipal de la Mujer, el Palacio Episcopal residencia de los obispos en la época de Señorío Episcopal, convertido en museo de Historia de Agüimes; la Antigua Ermita de San Antón, convertida en Centro de Interpretación del Casco Histórico; la Casa de Joaquín Artiles, convertida en Biblioteca Municipal; la antigua biblioteca, convertida en Agencia de Desarrollo Local; el Ateneo Santa Catalina de Alejandría, ahora centro de estudio para universitarios propiedad de una Fundación religiosa; el Restaurante El Alpendre, construcción de tipología agrícola que fue rehabilitado para ser convertido en restaurante con el objeto no sólo de recuperación sino también de dinamizar la actividad económica; o la Bodega Señorío de Agüimes, también un antiguo alpendre que ha sido convertido en Bodega Municipal donde se elabora el vino y el aceite. Se trata de una iniciativa llevada a cabo por el Ayuntamiento y la Asociación de agricultores del municipio para rescatar estas labores.
  9. Por otra parte, el Ayuntamiento emprendió igualmente las obras de mejora en el aspecto del templo parroquial de San Sebastián, una de las iglesias más representativas en el archipiélago del estilo neoclásico canario.
  10. La dotación de infraestructuras y equipamientos relacionados con el ocio y la cultura están fomentando también la revalorización del municipio. Ejemplos de esta iniciativa son el Teatro un convenio entre el Ministerio de Economía, el Gobierno de Canarias, el Cabildo Insular de Gran Canaria y Ayuntamiento de Agüimes y se incluyen en él diversas actuaciones en el Casco Histórico. municipal, la Escuela Municipal de Música, el Paseo de la Viñuela, las instalaciones deportivas, el Jardín Botánico o la Piscina Municipal. En este proyecto han participado los alumnos formados en la Escuela Taller de Turismo Rural, la Escuela Taller de Embellecimiento y Revalorización del Casco Histórico de Agüimes y la Escuela Taller de Recuperación del Casco Histórico.

1980 Agüimes

2000 Agüimes

2017 Agüimes

En el año 2000 se aprueba el Plan de Dinamización Turística. Desde el punto de vista técnico, los trabajos de rehabilitación arquitectónica se han realizado respetando la tipología y materiales originales de los edificios. Cuando ha sido posible se ha recuperado y saneado la madera original, otro de los elementos constructivos de importancia en la arquitectura tradicional. En algún caso, como el de la Casa de los Camellos y el Palacio Episcopal, una parte del edificio se encontraba en estado total de ruina y era irrecuperable, por lo que se optó por combinar elementos arquitectónicos modernos compatibles con los de la parte tradicional restaurada, con excelentes resultados en ambos casos. En definitiva, la labor realizada en los últimos años ha ido recogiendo sus frutos y hoy Agüimes representa el lado más sensible del nuevo turismo, ligado al desarrollo sostenible y comprometido con la conservación del patrimonio histórico y natural.

El planeamiento municipal de Agüimes se encuentra a fecha actual compuesto por el Texto Refundido del Plan General de Ordenación, y allí donde la COTMAC dejó en suspenso la ordenación, son de aplicación las Normas Subsidiarias del año 1992

Las Normas Subsidiarias fueron aprobadas por la CUMAC en sesión celebrada el 4.10.1990 y su normativa fue publicada en el BOP nº 46 del 15.3.1992, una vez redactado el Texto Refundido Definitivo. Las Normas son de aplicación solamente en las áreas de Suelo Rústico municipal que quedó suspendido por el Acuerdo de la COTMAC de 30.11.2007.

El Plan General de Ordenación de la Villa de Agüimes, PGO-A, ha cumplimentado, el proceso de participación ciudadana del Avance con aportación de las correspondientes sugerencias e informes de las diferentes administraciones, así como la obligatoria evaluación ambiental derivada de la adecuación de los Planes Generales de Ordenación a la Ley 9/2006, de 28 de abril, sobre Evaluación de los Efectos de Determinados Planes y Programas en el Medio Ambiente (en adelante, Ley 9/2006) mediante el Informe de Sostenibilidad adjuntado en dicho Avance del PGO-A, la celebración de consultas y la posterior formulación de la Propuesta de Memoria Ambiental, PMA.

Al respecto, el documento de Aprobación Inicial incorporó todos los aspectos, observaciones y determinaciones finales contenidos en la PMA, como resultado de la toma en consideración de las consultas efectuadas y de las sugerencias recibidas durante la participación ciudadana y en la cooperación interadministrativa de la fase de Avance. Estos contenidos se recogieron en la presente Memoria de Información, en el contenido ambiental del PGO-A, y en su Ordenación Urbanística, así como, en su Informe de Sostenibilidad.

La PMA culminó el proceso de evaluación con la elaboración de la Memoria Ambiental del PGO-A definitiva que integra los aspectos ambientales y determinaciones finales que según la Ponencia Técnica Oriental de la COTMAC en sesión celebrada el 11.5.2011 se acordó por unanimidad, aprobar definitivamente en su adaptación a la Ley de Directrices, habiendo previamente evacuado el informe preceptivo y no vinculante sobre las cuestiones sustantivas territoriales y urbanísticas.

Hay que apuntar que durante la redacción del PGO-A se produjo la derogación del entonces vigente Reglamento de Contenido Ambiental de los Instrumentos de Planeamiento (Decreto 35/95), mediante la Disposición Derogatoria Tercera de la nueva Ley 6/2009 de Medidas Urgentes en Materia de Ordenación Territorial para la Dinamización Sectorial y la Ordenación del Turismo, en adelante, LMU, por lo que el PGO-A adapta, en esta fase de tramitación, todas sus determinaciones de ordenación y ambientales a este nuevo marco autonómico, además de a otros textos legales sobrevenidos, entre ellos, el Texto Refundido de la Ley de Suelo (Real Decreto Legislativo 2/2008 de 20 de Junio), en adelante, TR-LS; o la Ley 13/2007, de 17 de mayo, de Ordenación del transporte por carretera de Canarias. Además se ha tenido en cuenta la entrada en vigor del Catálogo Canario de Especies Protegidas (CCEP), creado por la Ley 4/2010, de 4 de junio.

La actual Revisión del Plan General de Ordenación de la Villa de Agüimes, en adelante, PGO-A, acomete la adaptación del planeamiento vigente a la Ley 19/2003, de 14 de abril, por la que se aprobaron las Directrices de Ordenación General y las Directrices de Ordenación del Turismo de Canarias (BOC nº 73, de 15.4.2003; corrección errores BOC nº 91, de 14.5.2003), en adelante, DOG/DOT, así como al Plan Insular de Gran Canaria, PIO-GC, aprobado por Decreto 277/2003, de 11 de noviembre, y el posterior Decreto 68/2004 de subsanación de deficiencias no sustanciales, con publicación en el BOC n os 112, 113, 116, 118 y 120, éste de fecha 23.6.2003.

El Plan General de Agüimes tenía casi 6 años de vigencia ya que fue aprobado definitiva y parcialmente por Acuerdo de la COTMAC en sesión celebrada el 25.6.2003 y entró en vigor el 24.3.2004, tras su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP nº 27, de 3 de marzo). Dicho Acuerdo dejó en suspenso algunos sectores de suelo urbanizable y el total del suelo rústico municipal.

Posteriormente se elaboró y tramitó el documento denominado Aprobación Provisional del Suelo Rústico y de los Sectores de Suelo Urbanizable BNSt, BSNt-Polígono Terciario y BSNrd-La Goleta cuyo objeto era dar cumplimiento al Acta antes citada para la aprobación del total del suelo municipal.

Mediante Acuerdo en sesión celebrada el 30.11.2007, la COTMAC estableció el levantamiento de la suspensión y en consecuencia, aprobó definitivamente todos los suelos, ordenando la elaboración de un Texto Refundido del Plan General, donde se subsanaran una serie de deficiencias. Los sectores BSNrd-La Goleta y las áreas de rústico del Barranco de Balos y el de Hoya Cabrera, además de una serie contenidos relacionados con la normativa en asentamientos poblacionales quedaron suspendidos, por lo que en estos suelos siguen vigentes las Normas Subsidiarias de 1992 (Acuerdo de la CUMAC de 4.10.990, BOC nº 32, de 11.3.1991, y posterior toma de conocimiento del Texto Refundido de las mismas, de 3.2.1992, BOC nº 37, de 20 de marzo).

Además, mientras se sucedían estas tramitaciones del Plan, se elaboró en el año 2005 un primer documento de Avance–Revisión para la adaptación a la Ley de Directrices que integraba todas las determinaciones de los documentos antes citados, además de las derivadas de dos Modificaciones Puntuales del Plan Operativo y de una Revisión Parcial, con el objeto de adaptarse en fecha a la legislación y al planeamiento de rango superior sobrevenidos, en concreto, el Plan Insular de Ordenación de Gran Canaria, pero finalmente aquel Avance no culminó su tramitación.

Por último, también se tramitó en enero de 2009 un documento de Subsanación de deficiencias del Acta de la COTMAC de 25.6.2003 que trataba sobre el Suelo Urbanizable Sectorizado No Ordenado BSNt-1, Polígono Terciario, el cual se dio por subsanado, completándose así el Acuerdo de 25 de junio de la COTMAC (BOC nº 132, de 9.6.2009).

El documento se redactó por encargo del Iltre. Ayuntamiento de la Villa de Agüimes hasta la fase Provisional, mediante convenio con Gesplan, SAU, a Elorz Guajardo Arquitectos, SCP. El prresente Texto Refundido se redactó por encargo del Ayuntamiento.

El PGO-A está sujeto al Pliego de Condiciones Técnicas de Gesplan SAU, derivado del contrato suscrito hasta la Aprobación Provisional, por lo que los documentos informativos y de ordenación, y sus correspondientes planos, no sólo contienen las modificaciones derivadas de la participación ciudadana del Avance, de las consultas y de la exposición del ISA y posterior elaboración de la Propuesta y de la Memoria Ambiental definitiva, sino que además han sufrido una reestructuración de sus índices para adaptarse a dicho Pliego. Dichos contenidos se exponen en los correspondientes apartados, y también se ajustan pequeños errores materiales detectados.

Se reseña por último, que este Plan parte del documento del 2005 que se elaboró con la cartografía suministrada por Cartográfica de Canarias, Grafcan S.A., según convenio con el Ayuntamiento de Agüimes, y que se corresponde para la escala 1/5.000 al vuelo del año 2002. Debido a que durante el tiempo transcurrido se ha seguido trabajando en el Plan General, el equipo redactor ha estado actualizando durante estos años la información cartográfica para reflejar con exactitud la realidad municipal que queda recogida en sus planos informativos y de ordenación, basándose a su vez en la última cartografía suministrada por Grafcan en mayo de 2010. En cuanto a los límites municipales, el presente Plan mantiene los establecidos digitalmente por Gesplan.

El Plan General de Agüimes se ha tramitado hasta la fecha, durante el plazo comprendido desde su Avance, formulado en mayo de 2009, hasta la Aprobación Provisional por parte del Ayuntamiento de Agüimes en marzo de 2014, con envío posterior a la Consejería de Política Territorial para su tramitación y aprobación definitiva, en mayo del mismo año.

La evaluación ambiental del PGO se inició con el Informe de Sostenibilidad Ambiental conjuntamente con el Avance en 2009, y derivó en la aprobación de la Memoria Ambiental del Plan por parte COTMAC , el 19.5.2011.

Habiendo sido este trámite ambiental, previo a la fase Inicial, el Ayuntamiento decidió entonces incorporar la ordenación pormenorizada de tres sectores de suelo urbanizable, en concreto Arinaga y Los Cabezos, implementando para ello el análisis ambiental correspondiente mediante los ISAs individuales de cada suelo. Por ello la Información Pública de Aprobación Inicial del Plan de octubre de 2011 del documento incluyó estos Informes de Sostenibilidad en el mismo periodo de consulta.

Definitivamente, se aprobó  la Revisión del PGO de la villa de Agüimes (espete 2009/1087), en su adaptación a la Ley 19/2003 por la que se aprueban las Directrices de Ordenación General y Directrices de Ordenación del Turismo de Canarias y al Plan Insular de Ordenación de Gran Canaria, con publicación condicionada a que por el Ayuntamiento de Agüimes se subsane, en el plazo de 2 meses desde la notificación del acuerdo, la deficiencia advertida en la delimitación municipal, por acuerdo de la COTMAC de 3.8.2017.

Al igual que el resto de la isla, el municipio de Agüimes ha experimentado una transformación en su territorio de grandes magnitudes en los últimos cuarenta años, debido a la implantación y extensión de la actividad turística en el sur de la isla.

Hasta el desarrollo de esta actividad económica en la zona meridional de la isla, el municipio de Agüimes era un espacio eminentemente agrario donde los diferentes usos agrarios que se localizaban en su territorio estaban íntimamente ligados a la potencialidad ambiental del mismo. De este modo, la zona de costa y la plataforma emplazada entre la Montaña de Aguimes y la misma costa acogía cultivos de tomateros sin invernaderos ni bajo malla. En el año 1.976 la superficie de tomateros bajo invernadero era realmente exigua, mínima en el territorio municipal.

Las áreas más abrigadas y de mejor suelo, como las vegas de naciente y poniente al casco histórico y la zona de los Corralillos estaban consignadas a la producción de hortalizas, tubérculos y leguminosas cuyo destino era el mercado interior.

Los lomos del interior acogieron uno de los paisajes agrarios históricos más originales de la isla: los campos de cereales de secano que surtían no sólo al municipio, sino que lo hacían al conjunto de la isla. Este uso cerealístico se combinaba con el de pastos temporales cuando aún no estaban sembrados estos predios, poniendo de manifiesto la intensidad del uso agrario que se realizaba en el territorio municipal, pues la zona de tomateros también acogía a numerosos rebaños en la época de zafra.

Con el desarrollo turístico, se inicia una transformación del territorio que durante siglos había desarrollado un modelo de ocupación en función exclusivamente de las necesidades espaciales que exigían las actividades agrarias. A partir de entonces, las necesidades espaciales variarían, produciéndose un modelo de ocupación del territorio con diferencias importantes respecto al modelo anterior.

En el sector de costas se generalizó el cultivo de tomate, fundamentalmente, porque también había experiencias bajo malla de pimientos y flores. Aumentó de tal manera la superficie bajo plástico o malla, que pasó a ocupar una superficie mayor a 500 has., constituyendo una superficie en el municipio más que significativa, como lo demuestra su proyección paisajística. La cada vez mayor capitalización de la agricultura, el aporte de capitales provenientes de empresarios agrarios, provocó una fuerte expansión del cultivo bajo invernadero.

Esta zona acogió también importantes crecimientos y transformaciones espaciales. El uso residencial, ligado a las vías de comunicación, motivó una expansión sin precedentes, destinado a acoger a población de procedencia rural que buscaba mejoras económicas en el incipiente sector de los servicios que se desarrollaba paralelo a la actividad turística. En este sentido, unidades urbanas como el Cruce de Arinaga y el propio barrio costero de playa de Arinaga experimentaron a partir de la década de los setenta, fuertes incrementos poblacionales, tanto que han conformado al barrio de Arinaga como el espacio más habitado del municipio.

La creación en el año 1972 de la Asociación Mixta de Compensación “Polígono Industrial de Arinaga”, determinó uno de los cambios de uso del territorio más contundentes del municipio y de la historia municipal. Cerca de 4 millones de metros cuadrados de terreno municipal de histórico uso agrario pasaron a conformar el mayor espacio con dedicación industrial de la isla de Gran Canaria. Si bien las obras no comenzaron hasta el año 1976 y en el año 1996 la ocupación del mismo no alcanzaba el 40%, las expectativas actuales de ocupación y consolidación son bastante halagüeñas.

Complejo, muy complejo trámite de redacción de un revisión de Plan General de Ordenación de la Villa de Agüimes, por varias razones: la primera, su territorio, complejo (como todos los de las islas), exhaustivo, concienzudo y detallista; segundo, por la agrupación de constelaciones simultáneas de instrumentos de ordenación y legislación territorial que han aparecido en los últimos años, Plan Territorial, Directrices de Ordenación, Planes de Infraestructuras..; y tercero, por el modelo territorial y las afecciones, e informes sectoriales y análisis medioambientales, obligados por legislación, pero, en ocasiones, tan difíciles de establecer propuestas, que no podemos sino que agradecer el esfuerzo mayúsculo, para compatibilizar riesgos de todo tipo (erosión, geología, sismicidad, inundación, etc…), con todo tipo de protecciones (histórico-artísticas, medioambientales, urbanísticas, aeronáuticas, costeras, de infraestructuras…), y la acción humana (productiva, agrícola, turística…).

AREAS TERRITORIALES AGÜIMES (Máximo 3 por municipio según TR-LOTCENC art 32.2.B.2)

Baste un enunciado para asustarse del ritmo vertiginoso legislativo

  • EL TEXTO REFUNDIDO DE LAS LEYES DE ORDENACIÓN DEL TERRITORIO DE CANARIAS Y DE ESPACIOS NATURALES DE CANARIAS (DL 1/2000).
  • LAS DIRECTRICES DE ORDENACIÓN GENERAL Y DIRECTRICES DE ORDENACIÓN DEL TURISMO DE CANARIAS (L 19/2003).
  • EL PLAN INSULAR DE ORDENACIÓN DE GRAN CANARIA (D 77/2003 Y 68/2004).
  • LA LEY DE MEDIDAS URGENTES EN MATERIA DE ORDENACIÓN TERRITORIAL PARA LA DINAMIZACIÓN SECTORIAL Y LA ORDENACIÓN DEL TERRITORIO (L 6/2009)

PLANEAMIENTO VIGENTE

INCIDENCIA LEGISLACION SECTORIAL

SITUACION BASICA

USOS DEL SUELO

RIESGOS

ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS

CAPACIDAD USO AGRICOLA

Y, por supuesto la conciencia de proteger, y participar.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.

 

DURANGO

DURANGO. Pirámide de población

DURANGO. Población (INE)

DURANGO. Paro


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Durango es un municipio del territorio histórico de Vizcaya, en la comunidad autónoma del País Vasco,  situado en la comarca del Duranguesado con una extensión de 10,79 km² y una población de 29 328 habitantes (2017). Se considera, por actividad económica y número de habitantes, la población más importante de Vizcaya después de las varias que conforman el Gran Bilbao. Ostenta los títulos de “Muy Noble y Muy Leal a la Corona Real villa de Durango”

La ciudad vizcaína de Durango está situada en la llanura del río Ibaizabal, en el lugar donde confluyen sus afluentes Mañaria, Etxanerreka y Larrinagatxu. La dirección longitudinal del valle favorece las comunicaciones entre Vizcaya y Guipúzcoa.

“Durango ocupa un espacio abierto en la orilla izquierda del río Ibaizabal. Hacia el sur, un pequeño anticlinal, comprimido y fracturado, con las capas casi verticales, ha dado origen a una crestería que continúa hacia el este por las cimas conocidas como peñas del duranguesado (Alluitz, Amboto, Mugarra, Oiz, Saibi, Gaianda) en cuyas laderas se abre paso el camino de comunicación con Castilla, por el difícil puerto de Urquiola. Dentro del municipio destacan la Peña de Mugarra (960 metros) y el monte Neberondo (453 metros), que forman un pequeño macizo calizo con numerosas formaciones de tipo kárstico.

El río Ibaizabal, a su paso por el municipio, recibe el caudal del río Mañaria, que atraviesa de norte a sur el municipio, y del arroyo Larrinagatxu. Por encontrase en el lugar de encrucijada de importantes rutas naturales y en especial el camino de la Meseta, el comercio ha jugado un papel decisivo en el desarrollo urbano.

Su fundación, en la margen derecha del río Mañaria, se atribuye a los monarcas navarros Sancho VI “El Sabio” y a Sancho VII “El Fuerte”, coincidiendo con la máxima actividad colonizadora y fundaciones de otras villas navarras extremas, entre las que se encuentran San Sebastián (1180) y Vitoria (1181) , pero no se conoce la carta de fundación.

Alfonso VIII incorpora el Duranguesado a la Corona de Castilla, hacia 1200, después lo cede al señor de Vizcaya Diego López de Haro II en 1212, para él y sus sucesores. Se atribuye al quinto Diego López de Haro la fundación de la villa de Durango en 1297, lo que nos induce a pensar que el poblamiento y acrecentamiento se produjo a partir de esta cesión, también que hubiese sido “construida de nuevo o refundada”.

En 1372 Juan I confirma su Fuero, más tarde revalidado por sucesivos monarcas: Enrique III, Juan II, Enrique IV; Jurado en 1483 por Isabel la Católica; y de nuevo confirmado por los reyes de la Casa de Austria .

1846 CAMINOS DE VIZCAYA

La ciudad se edificó conforme a un plan preestablecido en la margen derecha del río Mañaría, en un terreno que pertenecía a la anteiglesia de Abadiano, y en el que había algunas construcciones preexistentes aisladas, situadas en torno a la iglesia de San Pedro de Tavira y a la casa-torre del Señor del Duranguesado. La fundación suponía el asentamiento de una población agraria dispersa en un núcleo urbano.

José Luís Orella sostiene que el nombre de la primitiva fundación fue Tavira, y que más tarde se apropió el de Durango, que correspondía a la merindad formada por las anteiglesias de Abadiano, Bérriz, San Agustín de Echevarría, Mallavia, Mafiaria, Yurreta, Garay, Zaldúa, Arrázola, Axpe, Apatamonasterio e Izurza entre las que ejercía como capital jurídica y comercial en el s. XIV.

El plano de Durango está relacionado con las empresas urbanísticas de los reyes de Navarra. Caro Baroja admira estos asentamientos por su planta canónica de ciudades comerciales, ciudades fortificadas y centros religiosos desarrollados, que sirven al monarca para hacer frente a una nobleza rural poco segura, concentrando una población comercial y artesanal frente a la agrícola preexistente. La fórmula planificadora se difundió por Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, repitiéndose varios siglos más tarde en fundaciones castellanas promovidas por Alfonso X y sus sucesores en territorio vasco.

El urbanismo de la villa de Durango se articula junto a sus iglesias. San Pedro Tabira debió ser la más antigua y fue reedificada en el s XIV. A ésta se unen Santa María de Uribarri, Santa Ana fundada en el siglo XV y Santa Magdalena. La villa tiene cerca o muralla con varias puertas tales como Curutciaga, San Pedro, San Juan, San Martín, La Piedad y Santa Ana. Forman sus barrios los de Gurutciaga, Inchaurrondo, Piñondo y Hermondo. Junto al núcleo murado se desgrana sus ermitas como Santa Lucia de Axpe, Santa Cruz de Zuazola. San Vicente de Miqueldi (iglesia juradera), San Fausto, San Bartolomé, San Marcos, San Andrés, San Roque, Nuestra señora de Tabira y Nuestra Señora de la Soledad.

Durango es cabeza de tercios burgueses encabezando a Orduña, Villaro, Ochandiano, Elorrio, Ermua, Marquina y Guerrioaiz. Las otras dos cabezas de tercio son Bermeo (con Lequeitio, Hondarroa, Guernica, Plasencia, Regoytia) y Bilbao (con Valmaseda, Portugalete, Miraballes, Munguía y Larrabezua). Esta división en tercios subsistió hasta que fue suprimida en 1458. Sin embargo en 1514 encontramos una real cédula de la reina doña Juana dada en Valladolid el 17 de noviembre que ordena el Señorío en tercios y manda que los corregidores de Vizcaya residan por tercios del año en las villas de Bermeo, Bilbao y Durango.

Las principales casas de parientes mayores de Durango medieval son Orozqueta, Zabalarra, Murueta, Tabira, Lariz, Unda, Asteiza, Monago, Otalora, Marzana, Arandoño. Sin embargo en nuestra documentación aparecen la casa fuerte de Çumarraga, la de Yarça, la casa torre de Fernando Yvannes de Berrio, la torre y las ruedas de Pero Ruiz de Muncharas “que son fuera de la puerta del mercado de la dicha villa de Tavira” en el camino real pasando de Durango a Guipuzcoa “en el lugar de Muncharas”

Según Villavaso desde principios del s XV la constitución del concejo obedeció al principio y representación de los linajes y de los bandos con dos alcaldes, alternando este sistema hasta las Ordenanzas de Chinchilla en 1485 que introducen el sistema de insaculación y un alcalde único. En efecto desde 1426 se puede seguir por la documentación la constitución del Concejo de Durango. El nombre de los dos alcaldes, lo mismo que el de los fieles, junto con el fiel o procurador, el preboste reunidos en concejo general “mandan cerrar las puertas de la villa, hacen repicar las campanas, juntan a todos bajo el portal del cementerio de Santa María”. A veces a estos oficiales se unen “a conçejo la mayor pate de todos los vesinos de la villa”. La documentación refleja también el capitulado de Chinchilla de 1486 y su influjo en la villa (doc. 63).

La villa siguió conservando la institución del concejo abierto o público, aun después de las ordenanzas de Chinchilla, como consta de 1492 en el que concedieron 20 ducados de limosna a Juan de Uribe para pagar su rescate de los moros de Tremecén.

Durante el s XV Durango debió de ser una villa de gran auge artesanal. Labayru nos transcribe fechandolas en 1496 las Ordenanzas de los pañeros de la villa (Labayru, III, apéndice). Por la documentación aportada podemos concluir que existían en la villa otras profesiones y fabricantes de armas, clavos, herrajes, etc. En concreto entre 1443 y 1461 nos encontramos con los oficiales siguientes: Pero Sanches de Sarria, çapatero, Pedro de Sarria, çapatero, Ochoa Urquiçu, armero, Lope de Çestona, cuchillero, Juan d’Erçilla, armero, Juan de Artola, çapatero, Pedro de Murueta, capero, Juan de Verna, cordelero, Juan Dias, tendero de pannos, Juan Ruys de Berris, correro, Furtuno de Chaburu, correro, Juan Lopes Monago, escrivano, Sancho Peres d’Ybarrondo, escribano, Pedro de Erçila, correro, Pedro de Munsaras, correro, Juan Lopes, carpentero, Pero Ruys de Euba, carnesçero, Ochoa d’Orobio, tendero, Pedro d’Iturriaga, astero, Martin de Murueta, pannero, Juan de Astola, cuchillero, Martin Garcia Buenosdias, çapatero, Pero Saes de Sarria, çapatero, Juan de Axeoeta, agujetero, Juan Ruíz de Verris, correro.

En cuanto a la contribución de la villa de Durango al pedido aparece la villa evaluada en 18.000 maravedis, por debajo de Bermeo con 90.000, Bilbao con 40.000 y Lequeitio con 20.000 maravedis, pero por delante de Ondarroa con 10.000 maravedis y las restantes villas del Señorío.

La vida religiosa de la villa aparece reflejada en múltiples aspectos. En 1430 Juan Ortis d’Elgueta pierde dos mulas “de alvarda” porque el mulatero que las llevaba “fablo con algunos que estavan escomulgados”. En 1467 Furtun Iñiguez de Mendieta, arcipreste de Uribe, es nombrado juez comisario que investigue la muerte de Pedro, abad de Erricoitia, realizada en la jurisdicción de la villa de Durango por la justicia seglar. Era el año 1467 y comenta el documento “ca esta sennal es del antechristo que la juridiçion seglar se entremete a matar clerigo de ordenes sagradas”.

La villa de Durango también participó en la historia política de la Corona de Castilla. Por citar algún ejemplo en 1461 envió en servicio del rey cierta gente “por su mandado al real de sobre la villa de Biana, al regno de Nabarra”. En concreto enviaron ballesteros que costaron a la villa la cantidad de 3.500 maravedís. En 1491 para la Guerra de Granada la villa puesto a los reyes 150.000 maravedis. Al ser la villa patrona de las iglesias con derecho de presentación, en enero de 1505 se acordó entre el cabildo y el regimiento que hubiera 16 beneficiados, los cuales gozarían de una tercera parte de las décimas, siendo las otras dos para las fábricas de las iglesias y para el preboste. La villa sufragaba los gastos de reparación de las iglesias: así en 1498 dió en concepto de limosna 100.000 maravedis para la reparación de dos capillas y un pilar de la iglesia de Santa María.

El comercio es una de las profesiones que ejercen los durangueses. Cargan sus mercaderías de hierro, acero y clavo para Andalucia, Galicia o Portugal en el puerto de Bilbao estando libres de impuestos a los mayordomos de las iglesias de Santiago y San Antón, pero no al fiel de los mercaderes de Bilbao.

Sobre la vida comercial de la villa hay datos importantes. Resumamos los aducidos para 1473: “Paresçieron presentes ante los dichos sennor conde don Pero de Marique, conde de Trivinno, e corregidor comendador Perro de Gusman, e alcaldes los fieles de la dicha villa e fisieron relaçion desiendo de commo era acostumbrado de recudir e venir a la dicha villa cada semana e aun cada cada dia e espeçialmente entre de cada semana muchos ommes bienandantes e arrugueros con sus vestias e mercadurias e viatuallas e otros asimismo a conprar trigo e çebada e otras cosas”. Digno de Destacar es el salvoconducto y carta de seguro que acompaña a la descripción que hemos antepuesto.

Igualmente son de destacar las tempranas ordenanzas de la sidra que Fernando el Católico aprueba para la villa en estiembre de 1476.

Sobre el urbanismo y el término municipal de la villa de Durango son del máximo interés los amojonamientos realizados y transcritos en la documentación, como por ejemplo el aportado en el número 53 del año 1477, o el realizado con el corregidor Astudillo en 1489 y 1490.

La villa se dota de una serie de ordenanzas que regulan su vida municipal: por ejemplo las que promulga sobre la tala de montes, términos de la villa y sobre los molinos en 1480 o las ordenanzas de abril de 1483, o las impuestas por el corregidor Alvarez de Cueta en 1499.

Las entradas económicas de la villa quedan consignadas en las notas dejadas por los escribanos del concejo por ejemplo de 1497.

La villa ejecuta un padrón o repartimiento fiscal en diferentes ocasiones. Por ejemplo el que ejecuta sobre la calle del medio en 1483, conservándose otro de 1487.

La villa de Durango llegó a separar su término de las villas cercanas: con Mañaria e Izurza en 1427, con Abadiano e Izurza en 1443, con Dima y merindad de Arratia en 1492, si bien tiene litigios con Yurreta en 1494.

También en nuestra documentación se testifica la presencia de los reyes en Durango. Visitaron la villa Enrique III en 1393, Enrique IV en 1457, por fin Isabel la Católica con la princesa doña Juana en 1483. Efectivamente la relación de esta visita viene consignada por escrito en el documento 60, con detalles concretos y pormenores de una narración literaria.

Merindad de Durango

Como ya dijimos la merindad una serie de villas y tierras que aparecen documentadas en nuestros archivos. Sin duda es Abadiano la anteiglesia mas relacionada con la villa de Durango, con la que más contactos tiene. En 1443 se llegó a un amojonamiento deslindando los terminos de Abadiano, Izurza y Durango. En la documentación aparecen repetidas veces “los parrochianos de la anteeglisa de San Trocad que es en la dicha tierra e merindat de Durango. Igualmente se cita la villa de Ochandiano, y especificamente la casa torre de Gonzalez de Butrón. Del mismo modo se cita a Mañaria, como anteiglesia y como río que atraviesa la propia villa de Durango. No en menor intensidad aparece la anteiglesia de Yurreta.

La merindad de Durango aparece por primera vez en nuestra documentación en 1428.

La merindad de Durango tiene instituciones y autoridades propias. Existe un alcalde de Hermandad en la merindad de Durango. Igualmente se reunen en junta de merindad en el campo de Gueridiaga. Existen alcaldes reales en la tierra y merindad de Durango como Ochoa Lopes de Marquina o Sancho Martines de Arandia, que tiene como lugarteniente a Juan Yvannes de Legarrbey. Igualmente la merindad tiene un merino y un lugarteniente de merino.

En la junta están presentes los fieles de las anteiglesias de Sant Agustin d’ Echebarria, Santa María de Malabia, San Andrés de Çaldivar, San Juan de Verris, San Torcad de Avadiano, Santa María de Mannaria, San Nicolas de Ençirta, San Miguell de Yurreta cuando discuten sobre el sel de Urietagachia, término de Aluina, que era común a las villas y a la tierra llana de la dicha merindad y “exido común”.

A la hora de dentenciar aducen como norma legal el fuero de Durango, sin que podamos precisar si en esta referencia se alude al fuero de la villa o a uno propio de la merindad.

La infraestructura administrativa de la merindad sirve para otras reuniones que no son las Juntas. Así por ejemplo para reunir a los representantes de “confradias de Guerediaga, Tranna, Mincharas, Mendiola, fesiosen repycar las canpanas de las anteeglesias de la dicha tierra, las quales para ello fueron repicadas e fecha la dicha junta”.

Pero es significativa la reunión de 1461 en la que se reparte montes para sacar leña, ya que “eran pobres e menguados de montes lleneros que eran llamados egarças e les eran nesçesarios montes lenneros e surças para provisiones de sus casas” por lo que encomiendan a oficiales que “viesedes e esaminasedes las agurças e montes lenneros e apartar convenibles montes lenneros llamados egarças e egardibias (asurdibias) o egurças”.

Sobre la vida jurídica de la Merindad de la Merindad habría mucho que anotar. Pongamos ejemplarmente este dato: El 29.12.1470 “so el pino de fuera e çerca del mercado de la villa de Tavira de Durango que es en el sennorio e condado de Viscaya a veynte dias del mes de desiembre, anno del nasçimiento del nuestro salvador Jhesu Christo de mill e quatroçientos e sesenta e nuebe annos, este dicho dia, estando asentado en audiençia a juysio, oyendo e librando pleytos segund que lo han de uso e de constumbre, Sancho Martines de Arandia vasallo del rey nuestro sennor, e su alcalde de fuero de la merindad de Durango… paresçio presente Ochoa de Mencola, vecino de la dicha villa…”

Otro dato semejante se transcribe de 1478. Dice así: “e despues de esto, so el pino que esta en el rebal de la puerta del mercado de la dicha villa de Tabira de Durango, a ocho días del mes de abril i anno susodicho del sennor de mill e quatroçientos i setenta e ocho annos, este dicho dia, estando sentado en audiençia en el dicho logar sobre un vanco de madera el dicho señor bachiller Juan Saes de Urquiaga, teniente de la dicha merindad por el dicho señor Juan de Torres, corregidor de Viscaya, en presencia de mi el dicho martin Ruys de Muncharas, escrivano i notario publico del dicho señor rey…”

Los interrogatorios a los que se somete a los testigos, así como el proceder de los jueces, las pruebas realizadas, el requisito de los intervalos y convocatorias, en fín, todos los elementos destinados a fundamentar un estudio procesal jurídico del tribunal de la merindad quedan consignados de forma detallada en nuestra documentación de la villa de Durango.

1772 DURANGO por Jose Santos Calderón

El núcleo antiguo presenta un trazado regular, de forma rectangular, dentro de la muralla. Con 4 calles paralelas —originariamente 3—, casi rectas, ligeramente curvadas las perimetrales en los extremos, por exigencia de la topografía, pero buscando también la unión con las centrales y el encuentro con las iglesias, que situadas en los extremos forman parte del recinto amurallado. Las 4 calles están cruzadas por otra perpendicular en el centro. En el plano de Santos Calderón, de 1772, se aprecian pequeños cantones traveseros, dispuestos arbitrariamente, y algunas parcelas sin edificar que han desaparecido en el plano de Coello.

1857 DURANGO por F COELLO

El trazado responde al esquema de las fundaciones navarras, fijado en Puente la Reina, después repetido en los de San Sebastián, Sangüesa, Vitoria y Laguardia; adoptado más tarde en otras fundaciones de Vizcaya del s XIV: Marquina, Guernica y Bilbao, con las que parece emparentarse más directamente, y con las fundaciones castellanas en Guipúzcoa de los s XIII y XIV: Villafranca, Mondragón, Elgoibar, Hernani. Torres Balbás y Caro Baroja relacionan estas villas de plano regular del norte de España con las Bastides francesas, dentro de un contexto histórico coincidente.

Las calles se orientan de sur a norte, adaptándose ligeramente a la curva trazada por el cauce del río. Las centrales configuran unidades de viviendas dobles, y las exteriores simples con acceso sólo desde el interior de la villa. Su disposición y anchura está en relación con las categorías sociales de sus moradores. También los nombres de las calles hablan de estructuras jerárquicas. Actualmente, se denominan en euskera: Barrenkalea, Artekalea, Goienkalea y Kalebarria -también en el plano de Santos Calderón aparecen con esos nombres-; la transversal: Zeharkalea, pero en tiempos antiguos eran conocidas por su traducción castellana: Calle de Yuso, Calle del Medio (tam14 bién del Mercado), Calle de Suso y Calle Nueva. El nombre de la última nos da pie para pensar que la primera expansión urbana —aparte de la de los arrabales— tuvo su origen por el lado opuesto al río.

La ciudad quedaba encerrada por la muralla, de mediana altura, todavía en construcción en 1372, a juzgar por las repetidas sanciones del Fuero que obligan pagos “para facer el muro de la dicha villa”. La cerca no ha llegado a nuestros días, quizá porque la debilidad de los materiales de construcción o su reutilización en posteriores edificaciones no lo permitieron, también porque la muralla propiamente dicha no existía en algunos tramos, en los que desempeñaba esa función defensiva la fachada posterior de las casas de Goienkalea y Barrenkalea, además, en ésta no era tan necesaria por la protección que le daba el río. Algunos restos quedan en la fachada posterior de la torre de Láriz, encauzando el Mañaria, que aguas abajo discurre encajonado entre las fachadas posteriores de Barrenkalea y San Agustín, y Uribarri Kalea y Zumalakarregi Kalea, proporcionando una agradable vista pintoresca.

En la muralla se abrían las puertas de Kurutziaga, San Pedro, San Juan, San Martín, Nuestra Señora de la Piedad y Santa Ana, respetadas hasta mediados del s XIX. Madoz da noticia de la destrucción de las de Kurutziaga y San Pedro para construir el camino real que desde Urquiola se dirigía a Ermua atravesando la villa por delante de la iglesia de Santa María. La de Santa Ana fue construida en 1566, renovada en 1744, y recientemente restaurada. En torno a ella se construyó una plaza en 1832, según refiere Veitia . En la de Kurutziaga estaba situada la cruz, gótica del s XV, interesante por su iconografía, que todavía subsiste. Casi en los vértices del recinto amurallado estuvieron situadas las casas-torre de Láriz, Asteiza, Arandoño -sobre la que se erige la torre parroquial de Santa Maríay Monago, no identificadas en los planos de Santos Calderón ni de Coello. La torre de Láriz, -estimada por los durangueses porque en ella habitó Isabel la Católica en 1483, cuando juró su Fuero— ha sido muy reformada; su planta es irregular, y solamente conserva de su pasado histórico algunos muros y gárgolas.

La villa dentro de la muralla tenía poco más de seiscientos edificios: García de Cortazar da la cifra de 637 fogueras en el año 1514, Madoz recoge la 19 cifra de 628 vecinos y 2.246 almas en 1847 .

Entre los edificios más notables intramuros estaban la iglesia de Santa María, situada en el extremo norte, construida en el s XIV sobre la antigua torre de Arandoño, posteriormente reconstruida, amueblada y decorada en el s XVI. El Ayuntamiento tenía banco reservado en el lado del Evangelio y el templo lucía en los pilares más cercanos al presbiterio el escudo de armas de la villa. El pórtico exterior es de gran belleza y esbeltez. Entre los pilares de la arquería se dispone un banco corrido de piedra. El conjunto se cubre por un tejado que soportan sólidas cerchas de madera en forma de arco. Este espacio destinado inicialmente para cementerio y construcciones claustrales, desvirtuó su uso después de la Guerra de la Independencia, al acoger en días de lluvia los puestos del mercado —que se situaba desde la puerta de San Pedro, junto al puente, hasta este pórtico—, y servir en los días festivos como lugar de reunión para todo tipo de personas. Veitia —a quien seguimos en los datos históricos de la iglesia- pretende recuperar su función primigenia al sugerir que el Ayuntamiento debería establecer una .plaza nueva para mercado y paseo en lugar más cómodo. El mercado se construyó en la calle del Matadero, hoy Uribarri Kalea, con llamativa fachada de manipostería y sillares rústicos de buen porte y dimesiones. Presenta cuatro arcos de ingreso y amplio remate escalonado, decorado con flameros, a la vez que muestra inscripción y óculo en el frente.

La parroquia de Santa Ana está situada en el extremo opuesto a la de Santa María, frontera con Artekalea y Goienkalea. Fue construida en el s XVI y muy reconstruida en el XVIII con alguna intervención de Ventura Rodríguez. Luce escudo de armas de la villa en la fachada principal, pero no gozó del favor municipal en el mismo grado que la otra parroquia. En el entorno, sobre el reducto que encerraba su cementerio exterior, surge la actual plaza con el nombre de la advocación de la iglesia, que también tuvo mercado en el s XIX como la de Santa María.

La casa consistorial se construye entre los últimos años del s XVI y primeros del XVII, como se colige del siguiente documento de 1597 aportado por Labayru: “En 2.200 ducados se remató en este año la edificación de la casa consistorial de Durango por Martín de Lázpita y Pedro de Icabalceta en el término de 3 años, término que después se amplió á tres años más”. Se levanta sobre soportales conformados por arcos de medio punto. Su fachada  está decorada con estípites pintados por Ignacio de Zumárraga en 1772 . No aparece identificado en los planos de Santos Calderón ni de Coello, pese a estar situado en una pequeña plaza en la intercesión de Artekalea con Zeharkalea.

Desde 1826 contó por acuerdo municipal con escuela de primeras letras, construida en Kalebarria, con dos aulas, una para niños, la otra para niñas. Su fachada de piedra de sillería, servía en opinión de Veitia para “hermosear” la calle.

El cronista de Durango refiere, también, que intramuros contaba la villa “desde inmemorial tiempo con matadería de ganado vacuno, nuevamente construida en 1860, (la) fachada de piedra sillería con cuatro columnas, y sobre cada una de ellas una cabeza de buey bajo el balcón corrido de la fachada, encima de éste las armas de la villa, y en la parte del río se hace fachada con tres cabezas de buey, todo de piedra sillería” . Tal vez por estar basada en un plano, posteriormente rectificado y simplificado en obra, la descripción no coincide con el edificio situado en Uribarri Kalea, junto a la vía del ferrocarril Durango-Elorrio, que, en ruina incipiente, ha llegado a nuestros días. Se trata de una sólida construcción de manipostería reforzada con sillares en esquinas y vanos. Sobre la puerta lleva la siguiente inscripción: MATADERO / 1884, y sobre ella el escudo de la villa (Lám. 12). Frente a este edificio, según testimonio de Veitia, estaba la pescadería “en sitio espacioso y llano, con pavimento embaldosado”, construida en 1844.

El plano de la ciudad no ha sufrido alteración alguna en su trazado, pese a los devastadores incendios que padeció, particularmente desastroso el del 11.3.1554, “que en menos de cuatro horas” destruyó “más de seiscientas casas dentro de los muros y parte de la iglesia mayor de Santa María”. El mismo azote sobrevino por segunda vez el 25.2.1672, pero en menor grado. Ocupada por las tropas francesas, y en las guerras carlistas por diferentes partidos, sufrió sucesivos acondicionamientos de conventos para alojar a los soldados, y de resulta algunos fueron incendiados. En 1937 padeció un terrible bombardeo que causó numerosas víctimas y graves daños y derrumbes en la parroquia de Santa María, convento de Santa Susana, iglesia de los jesuitas y algunas casas.

La ciudad se reconstruye en distintas épocas, respetando su morfología y el esquema parcelario, que como bien asegura Linazasoro “actúa como permanencia física”. La transformación y la sustitución tipológica tras el primer incendio, después en la evolución y desarrollo urbanístico de la ciudad, se debió plantear exclusivamente a nivel de propiedades individuales: prolongando la casa en profundidad o en altura, práctica que fue común en las fundaciones vascas. La madera de la que estaba construido todo Durango en tiempos de Enrique IV es sustituida por piedra , aun cuando se mantiene en soportes estructurales: vigas y entramados, como bien se aprecia en la casa n° 32 de Artekalea, después del incendio sufrido. En las fachadas se incorporan elementos decorativos de cada momento sin alterar demasiado la composición arquitectónica primigenia. Interesante es el juicio que emite Veitia, cuando dice que “las casas no tienen uniformidad o armonía unas con otras por la libertad que han tenido y tienen los dueños de alzarlas o bajarlas a su arbitrio” y atribuye su desigualdad a la urgencia de reconstruir las casas y villa, tras las calamidades sufridas, según los medios de los que disponían los propietarios y Ayuntamiento. Considera que hay tres tipos de casas: “muchas muy buenas; otras muy regulares; otras mal formadas por la mediana arquitectura; y algunas (que) amenazan ruinas”. Elogia “la multitud de casas nuevas y reedificaciones de otras que se han ejecutado y se está continuando desde hace algunos años”, también la pavimentación de las cuatro calles y travesera: de “embaldosado de piedra de sillar”, destacando la de Artekalea “por su hermosura y lucida colocación y afianzamiento en toda línea o extensión de la calle, con una perfecta igualdad de losas selectas, de mayor grosor en sus dimensiones que las otras tres calles, y de la travesera…”.

Los edificios de viviendas más notables se localizan en la plaza de Santa Ana y en Andra Mari Kalea. En la primera destaca, en la esquina con Artekalea, una digna fachada del s XVIII que ostenta escudo de los Zabala y frontones sobre las ventanas, en consonancia estética con palacios italianos de siglos precedentes. En la segunda, la casa n° 2, de buena cantería y rigurosa simetría en la distribución de vanos, decorados con moldura que en los vértices se quiebra en codillos.

El recrecimiento intramuros deja de ser viable con el desarrollo demográfico y el auge de las actividades comerciales, por lo que la expansión urbana buscará como lugares apropiados los arrabales, a partir de las puertas de la villa, en la proximidad de edificios conventuales situados extramuros, y también a lo largo de los caminos de entrada.

Los barrios extramuros estaban conformados en 1772. Santos Calderón los dibuja en el plano, además en una nota destaca “la dilatada extensión que tenía esta villa en sus 3 arrabales”, que se localizan al otro lado del río, entre las iglesias de San Pedro y de la Magdalena, situados a lo largo del camino de Castilla, que pasando por el puerto de Urquiola se dirige a Bilbao. En el plano de Coello aparecen con los nombres de ” Pinondo”, “San Agustín” y “Hermodo”. En la parte oriental de la villa se desarrollan otros dos arrabales: el de Intxaurrondo, junto a la puerta de San Martín, y el de Kurutziaga a partir del portal del mismo nombre. Madoz da noticia del número de casas que hay en cada arrabal: 9 en Pinondo, 69 en San Agustín, 18 en Intxaurrondo y 53 en el de Kurutziaga.

El de Pinondo está situado al sur, en el lugar de la primera entrada del camino de Urquiola a la villa, comunicado con ella por el puente de Santa Ana, después, desde la puerta del mismo nombre se dirige a la iglesia de Santa María a través de la calle principal llamada Artekalea. Es el arrabal de menor número de casas, pero de mayor prestancia, allí se sitúan algunos palacios nobiliarios. De buena fachada es el edificio que lleva el nº 4, fechado en 1773, con destacada heráldica sobre el balcón principal, amplia puerta bajo arco de medio punto y pronunciado alero. En los planos de Santos Calderón y de Coello se identifican estas casas-torre por los solares que ocupan, pero no se rotulan sus nombres.

El arrabal de San Agustín es el más poblado, en tiempos de Madoz reunía 69 casas. En el plano, presenta un desarrollo lineal a lo largo del camino, por lo que termina por juntarse con el vecino de Ermondo en el Paseo del Olmedal. Surgió en torno al convento de agustinos, construido en 1578, y al edificio del Santo Hospital, fundado por Pedro de Orozqueta en 1590, y 32 edificado junto al convento que anexionará en 1896. La iglesia del convento se alinéa con la prolongación extramuros de la calle transversal de la villa (actual Zabalakalea), después de cruzar la puerta y puente llamado de Zavala en el plano de Santos Calderón.

En el comienzo del camino de Bilbao se sitúa el arrabal de Ermondo. El barrio se comunica con el núcleo urbano por el puente y puerta de San Pedro, que da entrada al camino de Urquiola, que atravesaba la villa por delante de la iglesia de Santa María para dirigirse a la puerta de Kuruztiaga, donde enlazaba con el de Ermua. Fausto Antonio de Veitia habla de su pavimento de adoquines y se lamenta de que no se haya embaldosado de losas selectas, como lo están las cuatro calles.

El arrabal tenía pocas casas. El edificio más notable era la iglesia de la Magdalena, copatrona de la villa desde el siglo XVII. No ha subsistido, pero conocemos el perímetro de su planta por el plano de Santos Calderón, y algún detalle más, gracias a la descripción que nos proporciona Veitia, cuando dice: “era de perspectiva graciosa y vistosa, de una nave sin bóvedas, de 90 pies de longitud y 49 de latitud”. Fue demolida en 1809 para construir en su solar el cementerio, de acuerdo con la Real Orden del mismo año, y fue bendecido el 31 de octubre de 1811. Su planta aparece dibujada en el plano de Coello. Posteriormente fue trasladado a las afueras, junto al camino de Elorrio, construyéndose en su solar una pequeña ermita con frontis tetrástilo.

Otro conjunto que dignificaba el arrabal de Ermondo era el Paseo del Olmedal, de contorno rectangular, representado en el plano de Santos Calderón con una vegetación ilusoria y abatida. Se localiza frente al puente que conduce a la iglesia de Santa María. En 1785 se construyó en este jardín el Juego de pelota, calificado por Veitia de “hermoso y majestuoso” con “dos preciosas paredes llamadas frontones (…) y con asientos de piedra de sillería”. Sin duda “el mejor Juego de pelota del Señorío, junto al cual hay una fron36 dosa alameda con elegantes canapés de piedra” .

Kurutziaga es otro arrabal importante con 53 casas a mediados del s XIX. Se origina en la puerta del mismo nombre, dando lugar a una espaciosa e irregular plaza en la que tenían lugar el mercado de cerdos y ganado vacuno, y también novilladas en fiestas señaladas . En este lugar desembocaba el camino de Urquiola y comenzaban los que se dirigían a Ermua, Marquina, Eibar y Azpeitia; también los de Elorrio, Mondragón y Vergara, identificados en el plano de Santos Calderón con las letras K y L.

El arrabal de Intxaurrondo con 18 casas, se localiza en un espacio delimitado por la parroquia de Santa Ana, ermita de San Bartolomé y convento de religiosas franciscanas; se prolongaba paralelo a Kalebarria a lo largo de un camino que enlazaba los conventos femeninos de las órdenes de San Francisco y de San Agustín, que con el tiempo vendría a constituir la actual Komentukalea. En el centro de esta calle estaba la puerta de la Piedad, donde terminaba la travesera.

El edificio más notable del arrabal era el convento de religiosas de San Antonio de Padua, fundado extramuros en 1439, que fue la primera fundación de franciscanas en Vizcaya. En 1610 tomaron la regla de Santa Clara, por lo que se le conocerá indistintamente con ambos nombres: convento de religiosas de San Antonio en el plano de Santos Calderón, de franciscanas de Santa Clara en el de Coello.

En general las casas de los arrabales, según parecer de Veitia, “no tienen mérito de ninguna especie por su desigualdad y deterioro” y las del arrabal de Zabalarra —no localizado en los planos de Santos Calderón ni de Coello”son abundantes y espaciosas”. Más allá de estas expansiones urbanas se localizan pequeñas casas aisladas y dispersas en campos de labranza. Cerca de Kalebarria sobresalía en tiempos de Veitia la Heredad de Larrasoloeta, más elevada que sus vecinas.

En la segunda mitad del s XIX, en Durango -al igual que en toda Vizcaya— se observa el comienzo de un proceso industrial que va acompañado del correspondiente aumento demográfico: de 3.154 habitantes que tenía en 1860, pasa a 4.319 en 1900 y a 5.145 en 1910, con la consiguiente repercusión en la expansión urbana.

Ferrocarril Durango–Zumárraga

La llegada del ferrocarril va a transformar el plano, sobre todo el arrabal de Ermondo, que resulta particularmente afectado. La estación está situada junto a al Paseo del Olmedal, ahora denominado de Escuacluy, a ella se llega por una calle que lleva su nombre (hoy Herrico Gudarien Kalea), que se origina en el camino de Zabalarra, en lugar próximo a la iglesia del convento de San Agustín. Desde Ermodo Kalea se accede a ella através de Gestoki Kalea. Otra calle secundaria, llamada Travesía de Uribasterra (actualmente Trompero), que confluye con las anteriores, queda al otro lado del tranvía y de la estación. En el plano de 1910, todo el arrabal de Ermondo aparece cruzado por vías del ferrocarril, que en 3 direcciones divergentes se dirigen a San Sebastián, Elorrio Arrazola, y Bilbao.

1910 DURANGO por Carmelo Echegaray

El arrabal sufre otras transformaciones: el camino de Bilbao se convierte en la calle de Fray Juan de Zumárraga, en la que se construyen nuevas viviendas familiares, algunos almacenes y talleres, pero todavía quedan muchos solares rústicos sin edificar, hasta el punto de predominar las parcelas desocupadas sobre las construidas. El camino antiguo del Olmedal transfiere su nombre a la calle y con su urbanización y construcción de nuevas casas adquiere su configuración definitiva. El cementerio de la Magdalena inaugurado en 1811 aparece clausurado en este plano, sin la ermita actual de la que ya dimos noticia. En su entorno surgen calles de trazado irregular y sin salida.

Otro arrabal que adquiere nueva significación es el de Zabalarra, ignorado en los planos de Santos Calderón y de Coello, y que en este de 1910 aparece con seis edificios aislados. En su lugar hoy está el barrio y calle de San Roque. El de Pinondo presenta una plazuela ajardinada y nuevas edificaciones en la carretera de Vitoria y en el camino de Tavira.

El arrabal de Intxaurrondo también se ha desarrollado linealmente a lo largo del camino que lleva su nombre, hasta unirse con la Campa de Tavira en la que se han construido casas aisladas. Paralela a Kalebarria se ha urbanizado el camino de los conventos para constituir la actual Komentukalea, que aparece con nuevas edificaciones concentradas en el lugar de intersección con la prolongación de la travesera, en un nuevo vial de buen trazado que recibe el nombre de Camino del Cementerio de Santa Cruz (hoy Antso Estegiz Zumardia), que conduce al nuevo campo-santo.

Al otro lado de este nuevo eje de comunicación, su barrio vecino de Kurutziaga ha consolidado sus edificaciones y se ha acrecentado con la residencia e iglesia de San José de los padres jesuitas y con dignos palacetes, como los que se localizan en los números 11 y 13 de Kurutziaga Kalea, en los que todavía se aprecian rasguños de la guerra. Sus viales han sido urbanizados, resultando con ello afectada la plaza al quedar interceptada por la calle que recibe el nombre del arrabal. La actual bandeja, levemente ajardinada, ostenta la famosa cruz y una fuente monumental, que en placa de bronce registra la siguiente inscripción: ” TRAÍDA DE / AGUAS / A Ñ O 1 8 6 2 – 8 . D I C 1926″ .

En el extremo oriental de Kurutziaga Kalea se organiza un tridente a partir de los caminos de Ermua, Astazola y Carretera a Elorrio, hoy denominados respectivamente: Fauste Kalea, Zeharmendieta Kalea y Montorreta Kalea, en los que se han levantado todavía pocas casas entre campos de cultivo. Destacan el Palacio de las Cuadras, construido con buena sillería en la intersección de las dos primeras, y la noble mansión decimonónica situada en el nº 7 de Fauste Kalea,

Las transformaciones que se aprecian en el plano de 1910, resultan insignificantes con relación al actual, en continua expansión, especialmente desde 1960, por un doble proceso que transforma su organización agrícola especializada y ganadería extensiva hacia formas de carácter intensivo, y la industria textil y ferretera que desde la Edad Media había evolucionado favorablemente, se verá ahora favorecida como consecuencia de la descentralización de las zonas vecinas del Deva y Ría de Bilbao, que convierten a Durango, por su proximidad a la capital y situación privilegiada, en área de descongestión de la industria metalúrgica.

1945 DURANGO

Con la implantación de empresas industriales, Durango se convierte en centro receptor de emigrantes, duplicando su población en treinta años (14.625 habitantes en 1960, 27.444 en 1989), fenómeno que conlleva una urgente necesidad constructiva y una expansón urbana de consideración.

Las parcelas agrícolas que alternaban con las construidas en el plano de 1910, han desaparecido tras ser ocupadas por nuevas edificaciones. Los arrabales han sido absorbidos por la ciudad, apretando su trazado y aprovechando al máximo sus parcelas. El Paseo del Olmedal del s XVIII, denominado de Escuacluy en 1910, se transforma en 1970 en la Plaza Ezkurdi, proyectada por los arquitectos Fullaondo y Olabarria, en medio de una zona ajardinada, concebida en varios niveles e interceptada por senderos, césped y pequeñas corrientes de aguas. Esculturas al aire libre y una sala de exposiciones completan este núcleo, pensado por los arquitectos como lugar de convivencia ciudadana.

1949 DURANGO (IGN)

Con la densificación, los arrabales dejan de ser considerados como lugares preferentes de expasión urbana. La ciudad se desborda, cruza la vía del ferrocarril y se acrecienta hasta el río Ibaizabal. Se construyen de nueva planta polígonos y barrios residenciales, como los de Juan de Itziar, San Fausto, San Ignacio —de logrados edificios —, Astepe, Aramotz y San Roque, levantados en asentamientos periféricos más alejados, colindando en ocasiones con los edificios industriales e incluso invadiendo o anexionando otras circunscripciones como la de Yurreta y Abadiño.

Al otro lado del ferrocarril se registra una importante actividad constructiva. Entre la vía y el cauce del río, una gran avenida (Landako Etorbidea) organiza las auzuneas de Murueta-Torre, Arriputzueta, Txibitena e Ibaizabal, con edificios exentos, algunos de diez plantas de altura, rodeados de zona ajardinada. Detrás de Murueta se localizan el Campo de rugby, el Polideportivo y la Pista de atletismo, todavía en fase de construcción.

La autopista, que ha beneficiado las relaciones con las principales ciudades del País Vasco, se ha convertido en una nueva muralla que contendrá la futura expansión urbana de Durango.”

Durango, fundación navarra. Evolución y desarrollo urbano. JOSÉ MARÍA TORRES PÉREZ

 

1956 DURANGO

1985 DURANGO

2000 DURANGO

MORFOLOGIA URBANA

Se considera que una ciudad o villa medieval consta de las siguientes partes: “la muralla, con sus torres y puertas; las calles y espacios afines destinados a la circulación; el mercado, alojado a veces en el interior de un edificio y dotado de otros establecimientos comerciales; la iglesia, que en general se alza en su propio espacio urbano; y la gran masa de edificios de la ciudad y los espacios destinados a jardines privados conexos a ellos”

Organizada así la villa, quedan delimitados dos espacios claramente diferenciados: por una parte el propio espacio urbano, la villa, y por otra parte, un espacio externo, la tierra llana.

Centraremos nuestro interés en el nexo de unión entre ambos espacios, nexo que queda constituido por las puertas y arrabales de la villa y que es el que nos permite conocer cuáles son los caminos de la villa y cuáles las entradas y salidas desde cada uno de ellos.

Puertas y arrabales

La documentación antigua indica 5 o 6 salidas de la villa, dependiendo del momento histórico del que se trate. Que la villa tuvo puertas de acceso al recinto urbano es sabido; que fueron 5 o 6 dichas puertas, también; pero cuál fue su denominación a través del tiempo queda un poco más confuso.

En efecto, la existencia de puertas en la villa de Durango ha sido un dato mencionado desde antiguo por todos los autores y así se han indicado como pertenecientes a la villa las puertas de Curutciaga, San Pedro, San Juan, San Martín, Nuestra Señora de la Piedad y Santa Ana. Estas puertas, a su vez, darían salida a los arrabales de Curutciaga, Inchaurrondo, Piñondo y Hermodo, arrabales a los que Coello sumaría el de San Agustín.

Lo curioso de todo esto es observar cómo prácticamente la totalidad de las puertas de la villa tienen, según los autores consultados, nombres que evocan santos o figuras religiosas, San Pedro, San Juan, etc. Es curioso porque en la documentación antigua no se lee ninguna de esta manera sino que por lo general, se hace referencia bien a la calle concreta a la que pertenezca la puerta, “puerta de la calle Nueva”, bien al camino que enfila, “portal de Zabala”, bien al arrabal hacia el que se dirige, “puerta del arrabal de la Cruz” o simplemente “puerta de la villa”.

En este sentido y siguiendo la relación que encontramos entre las denominaciones de las puertas y los arrabales hacia los que dan paso, hacemos nuestra la opinión de Linazasoro cuando dice que “la forma de los arrabales vizcaínos viene predeterminada, sin duda, por la dirección de los caminos primitivos, ya sean de comunicación con otras villas o aldeas próximas o de simple circunvalación del casco”. No solamente la forma, sino también la denominación de la puerta y la del camino que orienta, se confunde muchas veces con la del arrabal.

Las denominaciones que encontramos en la documentación, tanto de las puertas como de los arrabales, no difiere prácticamente hasta el s. XVIII. Ahora bien, los nombres dados a las puertas se modifican sobre todo durante ese s. XVIII para encontrarse ya definitivamente modificadas en el s. XIX. Por nuestra parte y, en razón de los argumentos que más adelante expondremos, son 5 las puertas primitivas de la villa de Durango coincidiendo con la opinión de Iturriza cuando relata un viaje de la Reina Católica a Durango en 1483 e indica que el Alcalde de la villa le hace entrega de “5 llaves doradas de otras tantas puertas que había entonces en los muros de la villa”. Este número de cinco se mantendrá hasta el s. XVll, momento en el que se comienza a mencionar una Puerta de Nuestra Señora de la Piedad.

Las puertas de la villa serían: portal de Zabala, portal del arrabal de la Cruz, portal del olmedal, portal del mercado, portal de la calle Nueva y portal de Nuestra Señora de la Piedad.

PUERTAS Y ARRABALES DE LA VILLDE DURANGO. Amaia Basterretxea Moreno. Cuadernos de Sección. Historia-Geografía 21. (1993) p. 155-166. ISBN: 84-87471-49-8 Donostia: Eusko Ikaskuntza

Ordenación del Territorio – Planeamiento – Urbanismo

DURANGO NNSS. Plano de estructura urbana

Durango. Revisión NNSS. Catálogo

Las Normas Subsidiarias (NN.SS.) de Planeamiento de Durango (2ª Revisión) fueron aprobadas definitivamente mediante Orden Foral del Departamento de Relaciones Municipales y Urbanismo de fecha 14.1.2005, y tras realizar una serie de correcciones que ese departamento impuso para proceder a la diligenciación del documento, este fue publicado en el Boletín Oficial de Bizkaia (BOB) en fecha 14.4.2005.

La necesidad de la realización de aquella revisión se justificaba principalmente por aquel entonces en el gran desarrollo urbanístico habido en aquellos años, y el agotamiento que se produjo en cuanto al suelo residencial planificado. La Revisión se calificaba de “poco menos que imprescindible” y se justificaba de manera literal “en razón a la vocación residencial de Durango, a la demanda de viviendas que no cesa, y al papel de capitalidad del Área Funcional, que la Villa debe mantener y si es posible potenciar”.

Las NNSS de planeamiento vigentes aprobadas en 2005 tenían como objetivos estratégicos reforzar la capitalidad de Durango en la comarca (nuevos equipamientos, mejora de los servicios y de la oferta comercial,….), dar respuesta a la gran demanda residencial que se vivía en aquellos momentos del boom inmobiliario y potenciar la salida de nuevos suelos industriales.

Las soluciones que se plantearon para lograr estos objetivos se calificaron en dos bloques, tratando de garantizar un crecimiento equilibrado: el primero correspondiente a las dotaciones y servicios (Equipamiento, Zonas Verdes y Vialidad), y el segundo a los usos lucrativos del suelo (Vivienda, Industria, Terciario y Suelo Rural).

PLAN ESPECIAL DE REHABILITACION DEL CASCO HISTORICO DE DURANGO

Plan Especial de Rehabilitación del Casco Histórico de Durango. 2006

  • Aprobación inicial: Acuerdo Plenario de 29/09/2005
  • Publicación del anuncio: BOB núm. 201, de 21/10/2005
  • Aprobación inicial: Acuerdo Plenario 24/11/2005
  • Publicación del anuncio: BOB núm. 236, de 14/12/2005 y BOB núm. 241, 21/12/2005
  • Orden Foral 643/2006, de 4 de abril, relativa al Plan Especial de Rehabilitación del Casco Histórico de Durango. BOB núm. 79, de 26/04/2006

PTP area funcional de Durango. Modelo Territorial

La definición de un Proyecto Territorial Sostenible para el Área Funcional de Durango tiene por objeto establecer los elementos básicos para la organización y estructura del territorio de manera que se constituya en referente de todos los demás instrumentos de planificación sectorial y municipal.

DECRETO 182/2011, de 26 de julio, por el que se aprueba definitivamente el Plan Territorial Parcial del Área Funcional de Durango.

“…El Área Funcional de Durango constituye, tanto desde el punto de vista físico como de la organización de los usos del suelo y de las actividades, un ámbito geográfico de clara unidad fisiográfica y funcional. Este hecho facilita y propicia el planteamiento de un modelo territorial integrador y unitario para el conjunto, sin desconocer, sino al contrario, las distintas oportunidades y vocaciones de un espacio internamente diverso en sus piezas constitutivas, pero complementarias ecológica y funcionalmente.

La unidad geográfica y la fuerte identidad del Área Funcional se proyecta fuera de sus propios límites al conjunto de la Comunidad Autónoma del País Vasco, especialmente a su vertiente atlántica, para la que el área de Durango ha sido históricamente, y deberá seguir siendo, un eje de conexión y de articulación de primer orden entre los espacios funcionales y urbano- industriales más desarrollados de los territorios históricos de Bizkaia y Gipuzkoa, con el valor añadido que supone un espacio menos congestionado que sus vecinos, y unos bordes de notable valor ecológico y paisajístico.

La peculiar configuración del relieve del área Funcional de Durango en el Territorio Histórico de Bizkaia y en el conjunto de la Comunidad Autónoma, está en la base de su unidad geográfica y de su diversidad interna. A diferencia del complejo encadenamiento de montes, valles y campiñas dominante de buena parte de la vertiente atlántica vasca, el Área Funcional de Durango, drenada también al Atlántico a través de su colector principal, el río Ibaizabal, se constituye a modo de un amplio pasillo o corredor, que sigue la directriz de la notable estructura tectónica del sinclinorio de Bizkaia.

  • El Área Funcional se caracteriza por una elevada accesibilidad con el Bilbao Metropolitano y los valles guipuzcoanos y por la confluencia de infraestructuras.
  • El Área Funcional cuenta con una valiosa diversidad ecológica, de usos de suelo y de paisajes.
  • Conflicto por la ocupación del fondo del Valle entre los usos industriales, urbanos, rústicos e infraestructurales
  • El caserío organiza y conserva ese amplio espacio no ocupado directamente por las áreas urbanas.
  • Impacto ambiental de infraestructuras y canteras.

La figura del Plan Territorial Parcial, se concibe desde una perspectiva estratégica orientada a sintetizar e integrar la actividad urbanística en un proyecto territorial coherente, más allá del enfoque puramente normativo.

Es objeto del Plan Territorial Parcial del Área Funcional de Durango establecer, con el carácter de instrumento general que le es propio, la ordenación territorial sostenible del territorio de dicho Área, determinando, dentro de la función que legalmente tiene asignada desde la Ley 4/1990, de 31 de mayo, de Ordenación del Territorio del País Vasco (LOT) y desde las Directrices de Ordenación Territorial de la Comunidad Autónoma del País Vasco (DOT), aprobadas por Decreto 28/1997, de 11 de febrero, del Consejo de Gobierno Vasco, la estructura y modelo territorial del área Funcional, a la que deberán atenerse tanto los Planes y Normas Urbanísticos Municipales, como los Planes Territoriales Sectoriales y demás actuaciones con incidencia en el Área Funcional.

Este modelo territorial se estructura en torno a los siguientes objetivos con el carácter de condiciones básicas:

  • a)  Mantenimiento de la población del Área Funcional.
  • b)  Concentración del espacio residencial.
  • c)  Mantenimiento y potenciación de la singularidad, en cuanto a valores naturales y paisajísticos, del Área Funcional de Durango
  • d)  Consecución de una intermodalidad cómoda y eficaz entre transportes.
  • e)  Fomento del uso de la bicicleta y de los itinerarios peatonales.
  • f)  Fomento del aprovechamiento de energías renovables.
  • g)  Satisfacción de las necesidades equipamentales de la población.
  • h)  Regeneración de los espacios degradados y remodelación de los espacios con uso inadecuado o de oportunidad.
  • i)  Preservación de elementos edificatorios del patrimonio rural y rehabilitación los espacios con valor histórico y/o cultural.

PTP Area Funcional de Durango. Estrategias de Renovación

Un nuevo Plan General de Ordenación Urbana de DurangoConsideraciones previas

El Ayuntamiento de Durango previo a la elaboración del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) ha considerado que dicho instrumento de planeamiento sea precedido por un diagnóstico participativo.

Cabe mencionar que el procedimiento legal para el diseño y aprobación de los PGOUs se encuentra supeditado a los requisitos establecidos en la Ley 2/2006, de 30 de junio, de Suelo y Urbanismo del País Vasco, el cual en su artículo 8 titulado “Principio de participación ciudadana”, establece que el planeamiento urbanístico se formulará, tramitará, aprobará y ejecutará favoreciendo la participación de las personas físicas y jurídicas.

El anterior principio general se concreta con posterioridad en el art. 108, donde dispone que el acuerdo municipal de inicio de la formulación, revisión o modificación de cualquier figura de planeamiento de ordenación estructural, deberá incluir un programa de participación ciudadana, y establece los mecanismos que deberán emplearse para lograr el derecho a la participación de la ciudadanía. Así, la Ley de Suelo determina que el primer hito de participación ciudadana sucederá en la fase del Avance.

Partiendo de este marco legal, el Ayuntamiento de Durango, en su compromiso por la participación ciudadana, ha adoptado una opción más ambiciosa que la que se indica en la Ley de Suelo, abriendo la participación de la ciudadanía y de los agentes desde la fase de diagnóstico o los estudios previos.

Metodología innovadora para la elaboración del diagnóstico participativo

El diagnóstico participativo que se pretende elaborar va más allá de una mera recopilación de datos. El Ayuntamiento entiende que el diagnóstico puede ser la oportunidad para sentar unas directrices consensuadas, que aporten un “soporte estable y con perspectiva a largo plazo” para la redacción del documento de Avance del PGOU, teniendo muy presente e integrando desde el principio “el conjunto de las necesidades e intereses de quienes conviven en Durango”. Para ello, la metodología que se utilizará es el de la prospectiva territorial.

La prospectiva territorial

Gaston Berger define la prospectiva como «la ciencia que estudia el futuro para comprenderlo e influir en él». La prospectiva se define como un proceso sistemático, participativo, generador de conocimiento sobre el futuro y creador de visiones a largo-medio plazo dirigido a apoyar la toma de decisiones presente y a movilizar acciones conjuntas. Así, la prospectiva no sólo produce estudios sobre el futuro, sino que también involucra a los agentes clave del cambio y establece redes de expertos con el propósito de desarrollar visiones estratégicas y de configurar una inteligencia anticipadora.

Concretamente, la prospectiva territorial puede definirse como una tentativa sistemática para observara largo plazo el futuro de la ciencia, la tecnología, la economía y la sociedad con el propósito de identificar las tendencias emergentes, que previsiblemente producirán las mayores transformaciones en la ciudad y en el territorio. En este sentido, la prospectiva territorial permitirá la gestión de las diferentes expectativas y visiones sobre el modelo de Durango que se quiere en el futuro a través de la participación.

Los principales beneficios que aporta la prospectiva territorial son los siguientes:

  • Sistematiza el debate sobre las perspectivas futuras y los deseos de desarrollo que ostentan una gran variedad de actores en un territorio.
  • Construye visiones de futuro plausibles y coherentes.
  • Formula estrategias territoriales viables e innovadoras, capaces de conciliar los puntos de vista de un amplio grupo de agentes territoriales.
  • lnfluye sobre las decisiones y los actos presentes para afrontar con éxito los retos futuros. 
  • Demanda una aproximación multidisciplinar. 

Básicamente, la prospectiva territorial posibilitará una vez elaborado el diagnóstico técnico, a través de un análisis participativo, esbozar posibles futuros de Durango y consensuar aquel futuro “más deseado”, para posteriormente entender las claves de ese futuro, y orientar la acción municipal a alcanzar ese futuro esbozado conjuntamente, que se materializará a través del nuevo Plan General de Ordenación Urbana.

DURANGO. Riesgo inundabilidad

Todas las escalas han sido contempladas. El territorio es conocido. Y aún así sigue en estudio, como debe ser. Las nuevas directrices de Ordenación territorial de la comunidad vasca se adecúan a las nuevas realidades y proyecciones. Y Durango también. El principio de actualización continua. Y el ciudadano en el territorio en el centro del debate.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.

SUECA

SUECA. Población (INE)

SUECA. Pirámide de población

SUECA. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

SUECA. Paro

SUECA. Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Sueca es un término municipal de 93,2 km2, y una ciudad de la Comunidad Valenciana perteneciente a la provincia de Valencia y capital de la comarca de la Ribera Baja.

Su origen radica en una alquería andalusí. Su término municipal, bastante más extenso que los del resto de su comarca, forma parte del Parque Natural de la Albufera. El relieve lo constituye una inmensa planicie formada por los acarreos del río Júcar, que han colmatado la zona en épocas muy recientes y que en su parte más septentrional acaban por confundirse con las aguas de la Albufera formando un terreno pantanoso, surge de en medio de esta planicie una colina de dolomias, la Montaña de los Santos  de 27 msnm de cota máxima declarada microreserva en 2005, y es la única afloración rocosa del término municipal en suelo firme. El mar Mediterráneo baña los 8 km de costa de los que goza el término municipal.

Se accede a esta localidad desde Valencia tomando la V-31 y posteriormente la N-332.

En el término municipal de Sueca se ubican los siguientes núcleos de población: DramisBega de MarEl Perelló (constituido como entidad local menor), Les PalmeresMareny de Barraquetes (constituido como entidad local menor), Mareny BlauMareny de VilchesPouetMotillaLa Llastra y El Socarrat.

Sueca tiene muy poca industria, y continúa basándose económicamente en el arroz, cuyo cosecha asciende cada año a casi 40.000 Tm., y en menor medida, en la naranja y las hortalizas. El naranjo y las hortalizas ocupan las dos zonas más sólidas a que antes hacíamos mención, esto es, en torno a la ciudad y en los marenys costeros, en los que los labradores resguardan sus campos del fuerte viento y de la arena mediante setos de cipreses, cañas y adelfas. En estos suelos arenosos y resguardados se desarrollan muy bien los mandarinos. Además de las zonas cultivadas existen algunas praderas artificiales. La ganadería, pese a no ser un sector importante cuenta con cabezas de vacuno, lanar, porcino y granjas avícolas. El agua para el riego procede del río Júcar.

Su localización geográfica se caracteriza por la inclusión de buena parte del término municipal dentro del Parque Natural de l’Albufera, así como por su proximidad al litoral mediterráneo. Este hecho ha condicionado decididamente el modelo de desarrollo económico y crecimiento urbano, sustentado históricamente por las rentas derivadas del cultivo del arroz.

El término municipal de Sueca comprende también las entidades locales de El Perelló y el Mareny de Barraquetes. Ambas constituyen importantes núcleos de actividad turística que se desarrollaron a partir de los años 80′ en la franja costera. Con estos nuevos asentamientos se permitió el aprovechamiento productivo de los espacios más lejanos y menos propicios para la actividad agrícola.

El término municipal de Sueca se encuentra flanqueado en dirección N, S y O por 3 ecosistemas naturales que determinan las condiciones climáticas y ambientales del municipio: el Parque Natural de l’Albufera, el rio Xúquer y el litoral mediterráneo. Estos 3 espacios son recursos de un alto valor ecológico que de forma recurrente han sido sometidos a presiones urbanísticas y a conflictos de uso. La actividad de los arrozales en el Parque Natural de l’Albufera o el intenso desarrollo turístico-urbanístico que ha sufrido la costa suecana tienen importantes efectos sobre la calidad del medio natural y de sus recursos derivados. La elevada complejidad para compatibilizar los distintos usos y minimizar sus impactos negativos ha resultado en una percepción del medio natural como problema y no como oportunidad. A esto último cabe sumar una perceptible falta de integración y conectividad del medio natural con el entorno urbano.

Sueca ha gozado históricamente de un grado de autonomía relativamente alto respecto al entorno urbano circundante. El modelo de desarrollo vinculado con la expansión de la agricultura comercial de regadío permitió al municipio ejercer un indiscutible liderazgo económico y cultural. Este se articuló fundamentalmente a través de intensas relaciones funcionales establecidas de forma directa con la ciudad de València y su área metropolitana, relaciones que permanecen aún más consolidadas, si cabe, hoy en día.

Las principales infraestructuras viarias que permiten el acceso a Sueca son la carretera nacional N-332, la V-31 desde Valencia y la autopista de peaje AP-7. Además, cabe destacar la disponibilidad de conexión ferroviaria directa con València a través de la línea C-1 de Cercanías. Esta red de infraestructuras contribuye a reforzar unos patrones de movilidad que tienden a alimentar el creciente carácter de Sueca como ciudad dormitorio de València.

Análisis contexto territorial

Estructura urbana y desarrollo reciente

Sueca, al igual que otras muchas poblaciones del litoral mediterráneo, se caracteriza por contar con una estructura urbana dual, formada por un núcleo originario interior y por los desarrollos más recientes en la costa. En esta distribución se reconocen tres elementos de importancia: el núcleo interior de Sueca, que concentra más del 80% de la población, y las entidades locales menores de El Perelló y El Mareny de Barraquetes, pequeños núcleos de carácter eminentemente turístico.

Además de esto, la estructura urbana de Sueca se ha visto ampliamente condicionada por la proximidad del Parque Natural de l’Albufera, espacio que se presentará con mayor detalle en el análisis medioambiental. La estricta regulación que afecta a buena parte del término municipal de Sueca impidió la dispersión urbana pero desplazó la actividad urbanística a la franja costera, que se urbanizó a modo de pantalla. El frente marítimo queda así compuesto por una sucesión de urbanizaciones relativamente desconectadas y con un bajo nivel de relación con el territorio.

Concentramos la atención ahora en el núcleo histórico de Sueca. Éste surge a partir de un trazado medieval de caminos y su evolución queda marcada por la peculiaridad de la construcción tardía de la muralla a mediados del siglo XIX, que además recogía grandes áreas de los terrenos agrícolas circundantes. El punto neurálgico del centro histórico lo forman la Plaça de l’Ajuntament, la Plaça de Sant Pere y el Carrer del Mercat, donde se ubica el centro representativo, institucional y comercial de Sueca. Desde ahí se desarrolla un sistema de ejes radiales que coinciden en buena medida con los antiguos caminos rurales, entre los que destacan las trazas del camino de València a Cullera y del camino al mar. 

A partir de los años 50, la ciudad comenzó a crecer más allá del perímetro histórico, pero la ausencia de un Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) hasta el año 1997 marcó considerablemente la estructura resultante. El desarrollo urbanístico se resolvió de manera poco meditada, generando bordes difusos y ciertas zonas pasadas por alto en contraste con otras áreas de urbanización intensiva. Reflejo de la falta de una planificación decidida son las sustituciones de arquitectura tradicional por edificios de viviendas de gran altura en el núcleo histórico. Estas operaciones, poco sensibles al tejido preexistente, provocaron la aparición de medianeras descubiertas, la rotura de las líneas de cornisa y cambios en las tipologías de huecos, mermando en definitiva la calidad y la legibilidad del paisaje urbano.

Como se mencionó en el análisis territorial, un tema especialmente importante son las barreras que atraviesan al núcleo urbano. La muralla medieval fue reemplazada por las rondas de Joan Fuster y del Borx, y por las dos grandes infraestructuras ya citadas: la carretera N-332 y las vías del ferrocarril. Estas barreras tiene implicaciones importantes en relación no sólo con la continuidad de la estructura urbana, sino también con la segregación social, asunto en el que incidiremos más adelante.

En lo que atañe a la costa, el frente marítimo se extiende a lo largo de más de 5 km y apenas 500 m de ancho. En el continuo urbanizado, las viviendas tradicionales se entremezclan con urbanizaciones de viviendas unifamiliares y torres de apartamentos con parcelas privadas, todo ello salpicado de cuando en cuando por invernaderos y cultivos agrícolas. El paseo frente al mar y la carretera Nazaret-Cullera, aunque de forma algo deficiente, hacen de infraestructuras territoriales que articulan la franja costera. Desde la misma perspectiva que en el núcleo urbano principal, cabe repensar los bordes y las conexiones con el interior buscando vínculos entre el espacio construido y el entorno natural.

La ciudad de Sueca tiene sus orígenes históricos en el desarrollo de la actividad comercial durante el periodo de dominio árabe (s VIII al s XIII). El núcleo principal se originó alrededor de un pequeño mercado árabe localizado en las inmediaciones del camino real que conectaba la ciudad de València con Cullera. A partir del s XVIII, la importancia primigenia del comercio fue progresivamente desplazada por la introducción del cultivo del arroz en grandes extensiones. Este hecho contribuyó decididamente a la rápida expansión demográfica del municipio, generando un intenso fenómeno migratorio de carácter laboral vinculado a la demanda de mano de obra para los procesos de siembra y sega del arroz. Al mismo tiempo, y derivado de lo anterior, se incrementó fuertemente la demanda de servicios y actividades comerciales. En este contexto, Sueca fue capaz de consolidar un ciclo de prosperidad vinculado con el arroz que permitió la movilidad social y la expansión urbana del municipio.

La actividad empresarial más relevante se configuró entorno a la agricultura, a través de diferentes empresas y cooperativas arroceras. Estas han ejercido históricamente como meros proveedores de la materia prima, puesto que carecen de la infraestructura necesaria para transformar y comercializar directamente el producto agrícola.

A partir del s XIX, la introducción de maquinaria en el campo limitó significativamente la generación de puestos de trabajo y la repercusión social del cultivo del arroz. Desde entonces la superficie cultivada se estabilizó entorno a las 6.000 hectáreas y se inició un cierto proceso de diversificación en el sector agrícola. A partir de 1960, coincidiendo con el auge de la exportación de productos citrícolas a Europa, se implantó el cultivo de naranjos en Sueca. Esta actividad tocó techo en el año 1993 y desde entonces ha sufrido un notable retroceso en favor de otras actividades relacionadas con la producción hortícola de carácter intensivo.

Más recientemente, a partir de la década de 1980, el desarrollo turístico permitió el aprovechamiento productivo de los espacios más lejanos y menos propicios para la actividad agrícola. En este sentido, los núcleos costeros experimentaron un intenso proceso de urbanización y crecimiento, consolidando un modelo de desarrollo agroturístico que combina la horticultura con la actividad turística de tipo residencial.

La creación, orígenes y evolución de un señorío son elementos fundamentales para comprender sus características estructurales, la configuración específica que este adquiere tras varios siglos de relaciones feudales, y el modo en que va a producirse el desarrollo de nuevas formas económicas en el seno de una sociedad agraria como la que estudiamos.

En el caso de Sueca, se trata de un señorío de antigua creación, constituido desde el mismo momento de la conquista. Estaba comprendido en las donaciones realizadas por Jaime I y su concesión inicial fue anterior a la misma conquista: en 1151 Alfonso II cedió el castillo de Cervera y el de Cullera -junto con sus alquerías entre las que se encontraba Sueca- a la Orden Militar del Hospital de San Juan de Jerusalén ” para cuando se conquista de de manos de infieles, contados sus campos yermos y cultivados, pastos, selvas, acueductos y reductos , con el mismo dominio y potestad que el señor Rey haber debía”.

La donación fue confirmada posteriormente por Pedro II en 1208 y por Jaime I en 1233, aunque la conquista efectiva del castillo de Cullera no se realizó hasta 1239.

Tras ella, ante la resistencia de Jaime I en conceder realmente dicho territorio, se llegó a un pacto con la Orden del Hospital, en 1240, mediante el cual la posesión  sería compartida entre e l Rey y los hospitalarios, con lo que el “dominio señorial quedaba en manos de dos señores”.

Esta situación no se mantuvo mucho tiempo, pues en 1275 ya se había dividido el territorio: el Rey se quedaba con el castillo de Cullera y las alquerías pasaban a ser poseídas por la Orden del Hospital, fijándose la del comendador en Sueca. El señorío de Sueca quedó por tanto, exclusivamente en manos de la Orden militar dicha hasta la creación de Montesa en 1319.

La concreción de las nuevas relaciones y obligaciones creadas, basadas en la enfiteusis, se realizó mediante la Carta Puebla donada en 1245 por Pere  Guerau, comendador de la Orden del Hospital, a 17 pobladores establecidos en el territorio: les concedía setenta y dos yugadas de tierra en las alquerías de Sueca, Sauselles y Alborix, de forma que a cada uno correspondían cuatro yugadas y media, con la obligación de plantar viñas en la media yugada restante. Igualmente, les otorgaba a cada uno dos hanegadas y media de tierra franca para huerta con las casas correspondientes, ” con todas sus entradas, salidas, acequias, aguas y demás pertenencias, y con la facultad de darlas, empeñarlas-, y venderlas a su voluntad a las personas que quisiesen, exceptuando a  militares … .

Las condiciones originales eran dar al señor la octava parte de frutos del trigo, viña y olivos, quedando francas las casas y demás productos. A ello se añadía la obligación de pagar a la Orden el diezmo y la primicia. De este modo quedaba establecida la relación enfitáutica,  con la  cesión por parte del señor del dominio útil a cambio de la satisfacción de unas rentas concretas, en este caso, partición y diezmo fundamentalmente.

Tras estos momentos iniciales en el desarrollo de las relaciones feudales, el señorío se consolidará perdiendo algunas de sus franquicias con establecimientos posteriores de nuevas tierras y especialmente con el paso del señorío a manos de una nueva orden militar: la Orden de Santa María de Montesa y San Jorge de Afama.

La nueva Orden, fundada por Bula de Juan XXII el 10 de junio de 1817, era cisterciense y similar a la de Calatrava, con la misma regla que ésta, pero totalmente independiente, y su localización geográfica se centraba  exclusivamente en el territorio valenciano. La creación efectiva se produjo en julio de 1819, recibiendo todos los bienes que anteriormente había poseído en Valencia la Orden del Hospital, excepto Torrent. De este modo, el 21.9.1819, el representante del Maestre de Montesa tomaba posesión efectiva de Sueca y de todas sus rentas y derechos y manteniendo el mismo tipo de relaciones señoriales que existía hasta el momento:

“…Ambas eran Ordenes Militares … Lo que a estas Ordenes se daba era como medio de sustentación y realización de la ayuda militar. Luego lo donado a las mismas era esencial e implícitamente donación feudataria … Así que el señorío de Sueca tuvo inicialmente esta calidad de feudal y la conservó en su transmisión a l a Orden de Montesa… ”

Entre 1319 y 1588 Sueca estuvo administrada por el clavero de la Orden, quien ostentaba también el título de comendador de Silla y Montroy, lo que no significaba que Sueca fuese una encomienda. De cualquier modo, tras la incorporación de Montesa a la corona en 1587, Sueca pasará a formar parte totalmente de la Mesa Maestral de la Orden.

La incorporación de esta a la Corona de Aragón se produjo por Bula de Sixto V a finales del siglo XVI, e l 15.3.1587:

”…Sixto V agregó e incorporó a la Corona de Aragón el Maestrazgo de Montesa y S. Jorge de Alfama, concediendo a sus reyes las facultades para gobernar y administrar el maestrazgo y caballería … ”

Desde esa fecha, el Rey pasaría a ser Gran Maestre y administrador perpetuo de todos los bienes y rentas de Montesa. Con ello el monarca se convirtió en señor, además de Rey, en las tierras de la Orden. En este sentido, creemos que la incorporación significó, por un lado, el reforzamiento político de la monarquía, según Villarroya, ” los maestres de estas religiones eran pequeños monarcas capaces de deslucir la autoridad real por sus riquezas y soldados”

Con el  desarrollo de la monarquía centralizada y el Estado unitario, el monarca necesitaba el sometimiento de centros económicos de poder tan importantes com eran las Órdenes Militares, puesto que éstas hubiesen podido representar un peligro para la reorganización de la sociedad que supuso el Estado absoluto.

En segundo lugar, la incorporación representaba un incremento del patrimonio del monarca y una importante fuente de ingresos. El poder económico de las Ordenes Militares era enorme y la incorporación podía conllevar, así, un importante respaldo para una monarquía que intentaba consolidarse a través de la constitución del Estado moderno y las monarquías absolutas.

La incorporación supuso también cambios, principalmente administrativos, para los enfiteutas; por un lado, la mayor lejanía física del señor; pero por otro, Sueca había pasado a depender directamente de la Mesa Maestral, intentándose con ello una mayor centralización. En 1615, Felipe III creó la figura del Lugarteniente, otorgándole todas las funciones que anteriormente tenía el Maestre de la Orden.

El Lugarteniente tuvo plenos poderes dentro de Montesa desde 1615 a 1746: concesión de nuevos establecimientos, permisos para ventas de tierra, etc.

El interés que por las rentas del señorío tenía la Corona se puso de manifiesto en 1656, cuando Felipe IV renunció como rey a las tierras que se fuesen desecando de la Albufera en la frontera de Sueca, para concedérselas a si mismo como Gran Maestre y administrador de Montesa y que fuesen establecidas bajo los mismos derechos enfitéuticos que las demás tierras del señorío prefiriendo así poseer estas tierras limítrofes como señor y no como Rey.

El funcionamiento negativo de la administración de la Orden durante el siglo XVIII, unido al desarrollo

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El señorío, marco en el que se establecen y concretan las relaciones de producción entre el señor y los enfiteutas, adquiere unas características específicas en función del tipo de rentas – censos, particiones y demás derechos existentes en él. Estas características específicas son las que van a configurar la estructura del señorío de Sueca, desde su origen en el siglo XIII hasta su disolución en el siglo XIX, a pesar de los cambios de titular – la Orden del Hospital, la Orden de Montesa, el Rey como administrador de la Orden, Godoy, la Real Hacienda y los condes de Chinchón finalmente – , y aunque debamos tener en cuenta, necesariamente, las evidentes transformaciones económicas y sociales experimentadas y el desarrollo de los diferentes derechos señoriales, a lo largo de este período.

El poder absoluto que tuvo Godoy en el territorio español durante los últimos años del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX le convierten en un personaje clave de la historia contemporánea. Junto al odio generalizado que provocó en la población del país  hay que destacar su papel como déspota ilustrado, la plasmación en su gobierno de la crisis del antiguo régimen, y el inicio de medidas -primeras desamortizaciones- que de alguna manera resquebrajarán el modelo social anterior a pesar de que su finalidad inmediata fuese el intento de superar la crisis hacendística española. Las relaciones de Godoy con María Luisa de Parma le convirtieron e l 15 de noviembre de 1792 en primer ministro en sustitución de Aranda, si bien anteriormente ya había sido nombrado consejero de Estado, marqués de Alvarez y duque de la Alcudia. Su actuación como gobernante va a caracterizarse por las continuas guerras por las que atravesó el Estado español poco después de iniciar su actuación como ministro declarará la guerra a Francia, contra la Convención, en marzo de 1793; en la que actuará como capitán general y principal responsable del desarrollo bélico. A pesar de que su resultado no fue muy favorable para España, Godoy recibió el título de Príncipe de la Paz.

Inmediatamente después comenzó la guerra contra Gran Bretaña, en medio de una situación económica desastrosa. Esto llevará en 1798 a la destitución de Godoy, aunque de un modo temporal y aparente, porque en 1801 volverá de nuevo en relación con los conflictos bélicos, para dirigir como “generalísimo” la guerra de las Naranjas contra Portugal; y en 1804 la segunda guerra contra Gran Bretaña, que conducirá a la derrota de Trafalgar.

A lo largo de estas continuas guerras que hunden definitivamente la hacienda española, Godoy acumuló un inmenso patrimonio y gran cantidad de títulos y honores aunque sea un poco extenso, creemos que es indicativo constatar todos los títulos que poseyó Godoy en los últimos años de su gobierno. La relación es la siguiente:

D. Manuel de Godoy Alvarez de Faria Ríos Sánchez Zarzosa, Príncipe de la Paz, Duque de la Alcudia, Conde de Eboramonte, Señor del Soto de Roma, de los Estados de la Campana, de Albalat, La Serena, Lago de la Albufera de Valencia, y de las Villas de Huetón de Santillan y Veas, Duque y Señor de Sueca, Regidor perpetuo de las Villas de Madrid y Nava del Rey; da la s ciudades de Santiago, Cádiz, Málaga, Ecija, Burgos, Segovia, Valencia, Murcia, Ronda, Manresa, Guadalajara, Gerona, Peñíscola, San Lucar de Barrameda, Barcelona, Toledo, Teruel, Asunción del Paraguay y Buenos Aires en América, Sevilla, Jerez de los Caballeros y de la Frontera, Grande de España de primera clase, Caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro, Gran Cruz de la Real y distinguida española de Carlos III y de la Orden de San Juan, Caballero Gran Cruz de la Real Orden de Cristo, San Genaro y San Fernando, Comendador de Valencia del Ventoso, Ribera y Aceuchal en la de Santiago, Consejero de Estado, Gentilhombre de Cámara con ejercicio, Generalísimo del Ejército y Armada de Su Majestad, Coronel General de los Regimientos Suizos, Almirante General de España e Indias.

El titulo de Duque de Sueca con Grandeza de España le fue concedido el 28.12.1803, cuando ya hacía un año que se había convertido en señor de ella. En diciembre de 1827, el producto líquido total de los bienes secuestros a Godoy ascendía anualmente a la cantidad de 1.059.142 reales con 20 maravedíes, lo que indica la importancia de las propiedades y territorios que habían estado en sus manos. Toda esta riqueza pasará en 1808 a manos de la administración fiscal real, a partir de la real orden de 3.4.1808 por la que se ordenó formar causa contra Godoy, tras el motín de Aranjuez. La idea del enriquecimiento ilegal de Godoy quedaría muy marcada tanto en los organismos y poderes oficiales como en la mayoría de la población. Cuando el Consejo Real ordena el 31.8.1814 que se prosiga la causa contra Godoy, se dirige a Fernando VII con estas palabras:

“ …cuando la nación por el año 1808 vió a VM colocado en el Trono, empezó a respirar de la presión que había sufrido en el largo imperio de D Manuel de Godoy, quien no sólo trastornó todo el orden, sino que en su ambición sin límite hizo se le aplicase las mejores rentas y propiedades, que para llevar a efecto su negra idea separó del lado de los reyes y de la corte a todas las personas, magistrados y empleados públicos que podrían hacer frente a sus maquinaciones dirigidas al execrable atentado de atacar inmediatamente la sagrada persona da VM…,”

Su caracterización como déspota ilustrado o como realizador de las primeras desamortizaciones para evitar el hundimiento de la hacienda, queda superada por su leyenda negra como tirano que reunió inmensas riquezas y poderes mientras llevaba al país a una coyuntura crítica, tanto por su política exterior como por el hundimiento económico (agrícola, comercial y financiero) paralelo a la política belicista. En efecto, de él dirá Vicente Boix algunos años más tarde: “ El antiguo Príncipe de la Paz, árbitro de España, y D. Manuel de Godoy, extranjero y particular en París, es la personificación de la idea destinada a ver el cuerpo crecer, robustecerse, llegar a su apogeo y sucumbir a la ley común de la decrepitud y la decadencia, D Manuel de Godoy, condenado a ser espectador del Príncipe de la Paz caído, es el hombre al que se le concediera el privilegio de contemplarse a si mismo después de muerto”.

El desarrollo del cultivo y comercialización del arroz encuentra en el siglo XIX su siglo de oro, aunque la época caracterizada por la expansión arrocera se había iniciado ya en la segunda mitad del siglo XVIII, con la política de concesión de establecimientos enfiteúticos, a veces de grandes proporciones, a elementos forasteros, muchos de ellos ricos propietarios e incluso nobles.

El inicio del s XIX va a caracterizarse por ser una época de grandes negocios para los grupos que controlan la comercialización del arroz, quienes obtendrían enormes beneficios aprovechando un período de crisis (malas cosechas, inundaciones, etc) y de enorme conflictividad social.

La 3 malas cosechas y los desastres climatológicos no representaron más que a otro aspecto entre los factores desencadenantes del estallido revolucionario de 1801. El alza constante en el precio del arroz alcanza su punto álgido en estos años, desde 1800 a 1805, alcanzando el máximo en 1802…”

CAMBIO RURAL Y BURGUESIA AGRARIA. EL SEÑORIO DE SUECA DE LA CRISIS DEL REGIMEN SEÑORIAL A LA REVOLUCION BURGUESA (1750-1873). Tesis doctoral. ANA MARIA AGUADO HIGON. Valencia 1984.

 

“…El 9.3.1804, el Príncipe de la Paz fundó el Mayorazgo del Ducado de Sueca, en escritura otorgada ante el escribano Tomás de Sancha y Prado. Godoy instituía el Mayorazgo «animado del natural deseo de perpetuar su nombre» y lo logró usando de las Reales facultades que para ello le habían sido concedidas por el Rey. El Mayorazgo tenía carácter de perpetuo, de sucesión regular, dotándole con el Ducado de Alcudia, Grandeza de España, dehesas y bienes anexos; con el Soto de Roma; con el Ducado de Sueca y todas sus pertenencias. La presión señorial fue en aumento. Godoy trató por todos los medios, no solo de alcanzar los niveles de privilegio de los que gozaban los administradores del Maestrazgo de Montesa, sino incluso de incrementarlos en todo aquello que le pudiera reportar mayores fuentes de ingresos. Frente a lo anterior, la posición de los vecinos y terratenientes sería la de rechazo a cualquier avance de consolidación de los derechos señoriales, lo que derivaría en continuos conflictos.

La noticia de la confiscación de los bienes de Godoy fue recibida con gran entusiasmo por la población de Sueca. El mismo 20.3.1808, finalizados los sucesos provocados por el Motín de Aranjuez, que había forzado la dimisión de Carlos IV, el nuevo rey Fernando VII encargaba al Consejo de Castilla llevar a efecto la confiscación de los bienes del Príncipe de la Paz. Esta decisión daba solución a los problemas de los vecinos, terratenientes y al propio consistorio de Sueca.

Unos días después, el 1.4.1808, se reunió el Ayuntamiento de Sueca en un pleno extraordinario, que debido a la precipitada ausencia del Alcalde Mayor, fue presidido por Josef Yborra Burgos, Regidor Decano. De acuerdo con el Regente de la Real Audiencia de Valencia, se otorgaron facultades al Regidor, para entender lo relativo a los Estados de la Albufera y de esta Villa, en virtud de la Confiscación a todos los efectos pertenecientes a D. Manuel Godoy en los que esta comprenda esta Jurisdicción acompañándose testimonio de este Acuerdo.»

En los meses inmediatamente posteriores, se produjo una rápida sucesión de los acontecimientos. El viaje a Francia de toda la familia real, incluido el propio Godoy; las abdicaciones de Carlos IV y Fernando VII en Bayona, el 8.5.1808; la decisión de Napoleón de elevar al trono de España a su hermano José I. Todos estos sucesos abrieron un dilatado paréntesis, en el que Sueca y la Albufera, sufrirían un nuevo cambio de jurisdicción, el cuarto en menos de una década.

El decreto del 24.1.1812, por el que Napoleón otorgaba el título de Duque de la Albufera al Mariscal Suchet, tuvo consecuencias para Sueca: por unos meses, la capital de la Ribera Baixa, pasó a depender del general francés. El nuevo titular incorporó cambios en la administración del consistorio municipal y en el señorío, con su consiguiente incidencia en las relaciones de vecinos y terratenientes, transitoriamente unidos por la defensa de sus intereses económicos, en el objetivo común de la abolición del régimen señorial.

El Ayuntamiento, con la salida de las tropas de Suchet, intentaría de nuevo recuperar estas propiedades e incorporándolas a los bienes de propios municipales, amparándose en el texto Decretado en Cádiz de 6.8.1811. A lo largo de estos años, con cada nuevo triunfo liberal, y el regreso a la Constitución de Cádiz, se tratará de obtener la posesión y el control de las regalías. Pero, con cada regreso al sistema de gobierno absolutista, se producirían múltiples requerimientos al Consistorio suecano, para que se hicieran efectivas las rentas pendientes. Los escritos de las diferentes instituciones, fueron sorteados con grandes dosis de habilidad, aprovechando todos los resquicios legales que suponían dilación de plazos y que permitían ganar tiempo.

En junio de 1828 se produjo un giro en la situación y un nuevo cambio de titularidad del Señorío de Sueca, como consecuencia de la solicitud de revisión que María Teresa de Borbón, esposa de Godoy, y prima de Fernando VII, había realizado ante los tribunales en 1821, con el fin de determinar los derechos que asistían a su hija Carlota, en relación con los bienes confiscados a Godoy. Esta solicitud, en junio de 1828 vió cumplidos sus propósitos, determinando finalmente que entre los bienes correspondientes a la Condesa de Chinchón se encontraba el Señorío de Sueca. María Teresa fallecería en noviembre de ese mismo año, quedando como única heredera Carlota Luisa Godoy y Borbón, que por real orden de julio de 1830 le fue concedida la propiedad del Señorío de Sueca. Como consecuencia de la ley de 26.8.1837, el Ayuntamiento inició un pleito con los herederos de Godoy que se prolongó hasta el día 10.11.1873, momento en que se obtuvo una sentencia favorable para el consistorio de Sueca.

«…El Gobierno de la República, reunidos en Consejo de Ministros y a propuesta del Ministerio de Hacienda, decreta:

Artículo 1º.– Se declaran bienes de la Nación todos los pertenecientes al secuestro de don Manuel Godoy…  

El presidente del Gobierno de la República. Emilio Castelar…»

LA DESAMORTIZACIÓN Y ENAJENACIÓN DEL DOMINIO DE SUECA A FINALES DEL ANTIGUO RÉGIMEN: LA PRESENCIA DE GODOY COMO DUQUE Y SEÑOR DE SUECA por Luis M. Rosado Calatayud. 2009 Universidad de Valencia

DESARROLLO HISTÓRICO URBANO.

La ciudad de sueca tiene su origen en la Alta Edad Media en un pequeño mercado árabe (Suayqa) situado en el camino real de Valencia a Cullera. La consolidación de este mercado originó una población que recibió la Carta de Puebla, otorgada por Pere de Queralt, comendador de la Orden Hospitalaria en nombre del Rey el 24.2.1244. Es esta una de las primeras libradas a Fuero de Valencia y ordena el asentamiento de población exclusivamente cristiana procedente del Principado de Cataluña.

La existencia de grandes extensiones de cultivo originó el asentamiento de agricultores y el antiguo mercado se convirtió en un asentamiento agrícola, este desarrollo originó que en el siglo XV ya estuviera totalmente consolidado el sistema de acequias actual.

En el s XVI Sueca continúa siendo un núcleo agrícola y en los documentos de la época no se habla de “carrers sino de “camins”, el núcleo está constituido por los siguientes: “Camí de Cullera”, “Camí de Magraners”, “Cami del Sequial”, “Camí d’Outxana”, “Camí del Fon de la Bassa”, “Camí del Graneri Sequer del Mestre”, “Camí de la Verge de Sales”, “Placa de Lloc”, “Placa de L’Esclésia”, “Placa de L’Ospital Vell”, y “Camí de Garins”. Todos estos caminos corresponden con calles actuales que han recuperado su nombre tradicional.

Hasta el s XVII poco varía el núcleo urbano de Sueca y hay que esperar al reinado de Carlos III para que se reinicie el crecimiento urbano y demográfico con la consolidación edilicia del Camí de la Verge de Sales y la apertura del Carrer Nou.

En 1831 se inicia la construcción de la muralla, obra que se culminará en 1841. La fortificación se realizó dejando un amplio margen interior para la expansión urbana incluyendo dentro de él terrenos agrícolas que fueron consolidándose como urbanos a lo largo del tiempo.

A lo largo del s XIX estos terrenos fueron consolidándose como urbanos con el trazado del primer “plan” urbanístico de Sueca, El “Plano Geométrico de la Villa de Sueca”, que firma en Agosto de 1860, D. Fulgencio Vercher. Este Plan de Reforma Interior plantea el rectificado de alguna alineación existente pero básicamente consiste en la parcelación de los terrenos incluidos intramuros todavia dedicados a usos agricolas. Este desarrollo se realiza como consecuencia de solicitudes ante la autoridad municipal por parte de los propietarios de tierras que trazan una calle central en su parcela que deja dos franjas laterales donde ubicar las edificaciones en parcelas estrechas y de gran profundidad generando la edificación típica del jomalero agrícola en esta ciudad. Este desarrollo alcanza los limites de la muralla creando la cuadrícula que constituye el Casco Antiguo de la ciudad.

Colmatado el interior de las murallas, la ciudad las salta y aparecen “els barris”, parcelaciones de fincas rústicas para alojar a los jornaleros agricolas.

1862. Sueca

1863 SUECA por Fulgencio Vercher

En la segunda década del presente siglo el arquitecto Buenaventura Ferrando Castells, proyecta el plan de desarrollo de Sueca en base a la extensión hacia el sudoeste de la ciudad sobre la prolongación de las llamadas Ronda de la Raconada y Plaza de la Libertad, la falta de incentivo constructivo frustró esta extensión de la ciudad que vive una atonía constructora hasta pasado el año 1950. Con este plan comienza la frustración urbanística de la ciudad ya que hasta el momento presente hay todo un rosario de planes frustrados que no llegan a aplicarse por diversos motivos

Es en Diciembre de 1955 cuando se redacta el plan de ensanche, firmado por el arquitecto Julián Ferrando Ortells que se limita a establecer un simple plano de alineaciones. Este plan, que nunca llegó a aprobarse, es sin embargo, el que sirve a la Comisión de Obras para dar los permisos de obras correspondientes, creando una situación en la que las improvisaciones y la falta de previsión rigen el desarrollo urbanístico de la ciudad.

1934 SUECA (IGN)

1945 SUECA

1956 SUECA

1963 SUECA

1980 SUECA

1999 SUECA

Esta falta de documento de ordenación, formalmente aprobado, llevó a la redacción en 1966 del “Plan de Ordenación Urbana de la ciudad de Sueca” redactado por el arquitecto Lavemia, plan que fue rechazado por la Comisión Provincial de Urbanismo, aumentando la falta de previsión urbanística en el municipio.

No acaba aquí la historia de los planes frustrados, al año siguiente GODB Arquitectos Asociados, redactó un nuevo plan que igualmente fue impugnado “por su inadecuación a la realidad socioeconómica y posibilidades presupuestarias del municipio.

Con posterioridad, ya en los años 70′, la Diputación Provincial acometió la redacción del llamado Plan Comarcal de la Ribera Baixa, como primer intento de redacción de planes de ordenación de ámbito supramunicipal. Mientras se acababa la redacción del plan, y de manera provisional se redactaron una Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal por los arquitectos Ordeig, Bonilla y Serrano, que han servido hasta el momento actual para el desarrollo de la ciudad a pesar de sus defectos y carencias (ver apartado de análisis del planeamiento vigente) ya que el llamado Plan Comarcal nunca llegó a aprobarse ni aplicarse.

Este desarrollo de la ciudad, con ausencia de un planeamiento congruente, ha supuesto que la ciudad se desarrolle de una manera improvisada, resolviendo el día a día y con una falta de visión de modelo de ciudad a desarrollar. Este aspecto se refleja especialmente en el desarrollo urbanístico de la playa que es donde desde los años 50′ hasta ahora se ha producido un mayor desarrollo edilicio ya que a partir de unos pequeños poblados de pescadores, frecuentados en verano por los propios suecanos, se ha desarrollado de una manera un tanto improvisada un área urbana que aglutina en verano a una población superior a la de la ciudad de Sueca.

LA ARQUITECTURA. LA CIUDAD DE SUECA.

Como ya hemos visto al analizar la estructura urbana de la ciudad de Sueca, la mayor parte de su edificación surge históricamente de la parcelación originada por el trazado sobre una parcela de una calle central que da acceso a parcelas a ambos lados. Esto origina unas parcelas de poca fachada, cuanto menor sea la fachada mayor será el aprovechamiento, y una gran profundidad. La parcela tiene menor fachada cuanto menor sea el status económico y varia, con excepciones, desde unos cinco metros hasta unos trece.

El segundo parámetro configurador de la arquitectura, además de la parcelación, es el sistema constructivo. Este es el tradicional en estas tierras, muro tapial como elemento portante, forjados a base de viguería de madera, entrevigado de cañizo, bóveda de revoltón, o tablero de ladrillo según casos, y cubierta de teja árabe. Este sistema constructivo se complementa con Ia utilización de vigas de madera sustentadas en pilares de ladrillo macizo en pórticos intermedios con el fin de  facilitar el uso de los espacios interiores. Con este sistema la edificación tiene unos condicionantes de luces, alturas, dimensiones de huecos o espacios interiores entre otras que dan como consecuencia una edificación con las siguientes características:

1. Edificaciones de dos crujías paralelas con muros de carga exteriores y vigas sobre machones de ladrillo macizo en el pórtico central. Este pórtico tiene dos o tres vanos según la “categoría” de la edificación, en edificaciones no residenciales este número aumenta.

2. Tres vanos corresponden a una edificación “a dos mans”, con acceso central y dependencias a derecha e izquierda de él. Dos vanos se corresponden con una distribución “a una má” con dependencias a un solo lado, normalmente el derecho, del acceso. El acceso atraviesa la edificación hasta comunicar con el patio trasero de Ia edificación y por él accede el carro y los animales al corral.

3. Posteriormente se le añade, a veces, a esta edificación una tercera crujía recayente al patio, usualmente de una sola planta, con cubierta aterrazada de fuerte pendiente, y un nuevo cuerpo de edificación paralelo a la medianera, ortogonal por tanto a la edificación inicial y que acoge dependencias de servicio.

4. La edificación es de dos alturas, con escalera interior, la planta superior suele utilizarse como cambra de almacenaje o secado de productos hortícolas. En los últimos tipos, cronológicamente hablando, la planta superior se integra en la vivienda adquiriendo la edificación un carácter totalmente urbano alejada de sus raíces agricolas, ocasionalmente aparece una tercera planta dedicada a cambra.

5. Con el paso del tiempo, la cuadra, antes en el corral y con acceso a través de la vivienda se sitúa como una ampliación en un lateral de la edificación con acceso directo desde el exterior, evitando así el paso a través de la vivienda.

6. correspondiendo a una edificación con muros de carga los huecos suelen ser verticales, manteniendo ejes de simetría y composición que responden a la organización interior. Esta edificación con variaciones fundamentalmente de lenguaje se mantiene a lo largo del tiempo hasta el presente siglo como vivienda o incluso como edificación pública en muchos casos, aunque en otros la edificación pública adquiere otros valores y tipologías muy distintos y diversos.

En resumen la edificación residencial responde a los tipos comunes de las comarcas costeras del País Valenciano con unos tipos edilicios comunes desde la Edad Media a partir de la superación de la barraca de barro. A lo largo del tiempo la variación es fundamentalmente de leguaje y de evolución de técnicas constructivas con mejora de aspectos parciales como aleros, machones de obra y otros. 

En cuanto a la edificación pública o singular hay que destacar fundamentalmente un elemento, la Església de Sant Pere Apóstol, de origen románico y que ha ido, a lo largo del tiempo, ampliando y modificándose según la propia evolución de la ciudad, siendo objeto de ampliaciones o reconstrucciones en el siglo XVI, en el XVlll por dos veces, y a principios del siglo actual. Situada en el centro histórico de la ciudad tiene incoado expediente de declaración de Monumento Histórico Artistico (BOE 4-feb- 1983)

Otras edificaciones importantes son la Església del Convent (S.XVII), La església de I’HospitaIet (SXVIll) construida junto al desaparecido hospital, El edificio de “Els Porxets” (S XIV) que formaba conjunto con otros desaparecidos ya y que caracterizaban la actual plaza central de la ciudad, El actual Ayuntamiento conjunto de dos edificaciones y el Panteó-Asil de la Familia BaIdoví-Cardona (“Asil dels abuelets”) obra de Buenaventura Ferrando edificado en 1.911, Son así mismo muy destacables las edificaciones ligadas a la industria del arroz, molinos o secaderos como el de La  Muralla, el de El Pasiego, o el de La Placeta.Hay que destacar el trabajo del arquitecto Buenaventura Ferrando, nacido en Sueca en 1881 y formado en Madrid que trabajó en la Ribera Baixa hasta 1.912, año en el que se trasladó a Albacete. Fue el introductor de los lenguajes modernos en la arquitectura de la comarca realizando múltiples obras que supusieron un cambio cualitativo muy importante. Entre ellas destaca entre otros El ”Asil dels Abuelets”, El Matadero Municipal, y los conjuntos de viviendas de alquiler que construyó para Na Ignásia Cardona que suponen la primera variación tipológica en la vivienda unifamiliar a partir de la tradicional descrita anteriormente, introduciendo el ladrillo macizo como elemento fundamental constructivo y resolviendo elementos como aleros, impostas o jambas con el mismo elemento constructivo, el ladrillo, utilizado de forma patente y decorativa.

La segunda mitad del presente siglo y fundamentalmente los años 60′ y 70′ comportan muchas operaciones de sustitución de la arquitectura histórica de viviendas unifamiliares por edificios de viviendas de propiedad horizontal de gran altura que salpican el Casco Histórico con escaso respeto a las tipologías y lenguajes preexistentes provocando la aparición de medianeras descubiertas, rotura de las líneas de cornisa de las fachadas, cambios en las tipologías de huecos, etc. Hay que destacar dentro del patrimonio arquitectónico el Parque de La Estación que junto con los jardines de las Escuelas Carrasquer constituye el conjuntoajardinado más importante de la ciudad, con arboles de gran porte como palmeras y grevilleas. Es destacable igualmente la denominada Placeta dels Molins conformada por unas edificaciones destinadas a la industria del tratamiento del arroz. Tiene una muy buena situación y puede ser objeto de una reutilización actual.

EL LITORAL

El poblado de El Perelló, en su parte más antigua se conforma, en base a islas de edificación de gran longitud y escasa profundidad, parceladas transversalmente de modo que las viviendas mantienen dos fachadas opuestas. Todavía queda algún ejemplo de la arquitectura popular pero casi toda ha sido sustituida desde finales delsiglo pasado por viviendas de veraneo de las familias  de la burguesía suecana y valenciana. Entre estas destacan fundamentalmente las viviendas de veraneo de la familia Ferrando, Ibáñez, etc.

A partir de los años 60′ se produce la ocupación intensiva del frente marítimo, la mayor parte de la arquitectura construida en esta época en la playa responde tipológicamente a la arquitectura turística del mediterráneo español de las últimas décadas. En primer lugar bloques de apartamentos con tipología de edificación abierta en una parcela que acoge usos diversos como piscina, frontones, o pistas deportivas. En segundo lugar islas de edificios de apartamentos entre medianeras que en la mayoría de los casos responden a promociones pequeñas de 10 a 15 viviendas. En tercer lugar conjuntos de viviendas unifamiliares pareadas o adosadas en parcelas comunes que en muchos casos acogen también usos diversos como pistas deportivas o piscinas. En cuarto lugar viviendas unifamiliares aisladas en parcela propia y de promoción individual. En general no se ha construido una arquitectura de calidad y no existen apenas ejemplos destacados de arquitectura contemporánea.

EL MEDIO RURAL.

La edificación rural responde a tres criterios. La tradicional, sede de explotaciones agrícolas recoge tanto viviendas como dependencias propias de las faenas agrícolas tales como almacenes, secaderos o molinos. Los “Rajolares”, fábricas de ladrillos que contribuyeras a la sustitución de los muros tapiales por muros de ladrillo en la edificación de la comarca, y en otro lugar la vivienda de veraneo o segunda residencia construida desde finales del s XIX y que básica y casi exclusivamente es residencia aunque en muchos cases responde a una transformación de la vivienda tradicional. Entre las primeras destacan el conjunto de las casas del Mareny de Vilches, la casa Rubio, la Masía del Rosari, y La Finca dels Catalans entre otras.

Estructura Urbana de Sueca

La ciudad.

A partir del núcleo central, constituido por las Plazas del Ayuntamiento, Sant Pere y Mercado, donde se agrupa el centro representativo, institucional y comercial de la ciudad se desarrolla un sistema de ejes radiales que coinciden con los antiguos caminos, básicamente el camino de Valencia a Cullera y el camino al mar. Este segundo eje, el carrer Sequial es el principal de la ciudad, discurre paralelo a la acequia de Sueca, descubierta hacia 1975 y por él penetra en la ciudad la carretera que une la ciudad con todo el área marítima formada por el Perelló, Palmeras, Mareny de Barraquetes , Mareny de Vilches, etc… El Carrer de la Verge es el otro eje radial de la ciudad y constituye la penetración de la carretera de Valencia que atraviesa el núcleo urbano y continúa hacia Cullera por el actualmente conocido como Camí Antic de Cullera. Ejes menores de esta estructura son las penetraciones en la ciudad de las carreteras a Riola, Fortaleny y Albalat. A partir de estos ejes radiales se ha desarrollado una ciudad concéntrica con rondas perimetráles, la primera de ellas formada alrededor de la ciudad sobre el antiguo recorrido de las murallas y donde se apoya la desviación de la carretera Valencia-Cullera. en el limite oeste de la ciudad

ORDENACION TERRITORIO ZONA MARITIMA

EL FRENTE MARÍTIMO.

De los 6,5 Km de costa que corresponden al término municipal de Sueca, más de 5 son suelo urbano consolidado prácticamente en su totalidad, pero este proceso de urbanización se ha realizado en un 80% en la segunda mitad del presente siglo, originariamente aparecen pequeños poblados ligados fundamentalmente a actividades marítimas y que se asientan en la franja litoral existente entre la marjal y el mar, son El Perelló, El Mareny de Barraquetes y El Mareny de San Lorenzo. Estos poblados responden a tipologías muy claras, el Perelló, pueblo de pescadores, construido junto a la franja de playa se conforma en base a calles paralelas al frente marítimo de modo que la primera línea de edificación queda protegida por la duna litoral y sucesivamente las edificaciones se protegen unas a otras de los vientos del este. Este frente edificado solo queda roto puntualmente por alguna travesía. Es una estructura muy idéntica a poblados como El Cabanyal o Nazaret en Valencia. El Mareny de Barraquetes y el de San Lorenzo, situados no tan cerca del mar, se configura de otra manera. No necesitando ya una protección tan importante de los vientos marinos, los ejes de comunicación y las acequias de desagüe del Iago son los conformadores de los ejes viarios y su estructura se identifica más con la de un pueblo de la huerta valenciana.

A partir de este siglo, y fundamentalmente en El Perelló, se da un fenómeno de segunda residencia veraniega de los habitantes de Sueca, de la Ribera e incluso de Valencia capital. Este flujo no adquiere gran importancia hasta la segunda mitad de este siglo donde El Perelló experimenta un crecimiento notable que lleva a la sustitución de parte de la edificación actual y a la ampliación a través de sucesivos planeamientos el suelo urbano correspondiente. Es en los años 60′ y 70′ cuando este fenómeno adquiere grandes proporciones y consolida casi todo el frente litoral.

Este último desarrollo, en su estructura urbana, no tiene ninguna relación con las preexistentes y adolece incluso de una unidad estructural propia, los distintos núcleos aparecen de una manera aislada y puntual, como resultado de promociones independiente que se basan para su desarrollo en la existente estructura de caminos agrícolas que desde la carretera paralela al mar dan acceso al. Estos núcleos aislados se unen en su crecimiento y conforman un frente casi continuo pero falto de vertebración. Solamente existen dos elementos comunes a todo el ámbito y que pretenden vertebrar este continuo urbano, ambos se construyen con posterioridad a la edificación y no están acabados en la actualidad. Uno es el paseo marítimo que pretende separar la playa del suelo urbano y el otro es una vía de circulación que se plantea como remate al interior de los núcleos urbanos, al interior de esta solo queda el poblado de El Mareny de Barraquetes.

Los diferentes núcleos urbanos quedan así englobados en una franja paralela al mar, a veces contiguos, a veces separados por espacios vacíos que rompen el continuo edificado, el más amplio de ellos frente a El Mareny de Barraquetes mide escasos 550 m, a veces es una simple zona verde sin ejecutar la que separa 2 núcleos.

La estructura urbana de estos núcleos responde en muchos casos a la legalización de situaciones de hecho resolviendo las diferentes infraestructuras de la mejor manera posible. En otros casos, Perelló, existe un planeamiento anterior a la edificación que conforma una cierta estructura en base a calles paralelas al mar y travesías perpendiculares, salvo el caso de pequeñas parcelas que crean calles privadas o semiprivadas ortogonales al mar y con edificaciones a ambos lados.

El planeamiento urbano del municipio de Sueca está históricamente plagado de planes frustrados o inacabados. Primero fue el “Plano geométrico de la villa de Sueca”, trazado en agosto de 1860 por D Fulgencio Vercher, después el de Buenaventura Ferrando en 1920, el de Julián Ferrando en 1955, en 1966 fue Lavernia, después G.O.D.B. Asociados en 1967 y por último el Plan Comarcal de 1970, todo este planeamiento se frustró y no llegó a ejecutarse, aunque bien es verdad que parte de él configuró la realidad urbana actual.

Han sido las hasta ahora vigentes NNSS, las que a pesar de haber sido concebidas como provisionales han conformado la realidad urbanística durante los últimos veinte años.

Las innovaciones legislativas, así como la actual realidad social y económica dejan totalmente obsoletas estas NNSS y establecen la necesidad perentoria de redacción de un Plan General Municipal.

El Ayuntamiento de Sueca en Pleno en sesión ordinaria celebrada el 5.12.1966, acordó iniciar expediente de contratación para la “Redacción del Plan General de Ordenación Urbana de Sueca”, y en sesión ordinaria celebrada el 6.3.1997 acordó adjudicar al equipo encabezado por D Juan José Hernández Barquero el contrato consiguiente.

En cumplimiento del Pliego de Condiciones del contrato se redactó y presento el Documento de Información. En la segunda fase contemplada en el Pliego de Condiciones se redactó el “Documento de Avance” cuyo significado fue doble. En primer lugar es el documento en el cual la Corporación Municipal, asistida por el Equipo Técnico, sienta las bases del futuro Plan General para que sea debatido por la sociedad y las partes implicadas y en segundo lugar es el documento que ha de servir para establecer el concierto con la Consellería de Obras Públicas, Urbanismo y Transporte que dicta como preceptivo el art. 38 de la Ley Regulador de la Actividad Urbanística (Ley 6/1994 de 15 de noviembre de la Generalitat Valenciana) que fije el modelo territorial municipal acorde con su contexto supramunicipal y con los Planes de Acción Territorial aplicables.

La Comisión Informativa de la comisión Territorial de Urbanismo, en sesión celebrada el 24.6.1998, emitió informe favorable y consideró cumplimentada la fase de Concierto con la Consellería de Obras Públicas, Urbanismo y transportes de la Generalitat Valenciana relativa al Plan General de Sueca.

Sobre la base de este concierto se desarrolla la documentación del presente Plan General que incluye, según el articulo 45 del Reglamento de Planeamiento los siguientes documentos:

A) Parte sin eficacia normativa: 

  • Documento de información: Memoria y Planos
  • Memoria justificativa

B) Parte con eficacia normativa:

  • Normas Urbanísticas
  • Fichas de Planeamiento
  • Fichas de Gestión
  • Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos
  • Planos de Ordenación Estructural
  • Planos de Ordenación Pormenorizada

Elaborado el documento por el Equipo Redactor, será preciso según lo dispuesto en el art. 38 de la LRAU que el Ayuntamiento de Sueca Io someta a información pública por un periodo mínimo de un mes, se someta a informe de las Consellerías y a dictamen de los municipios colindantes. Será por tanto necesario someter este documento a la consideración de todos los organismos interesados entre los que se encuentran:

  • Ayuntamiento de Valencia
  • Ayuntamiento de Sollana
  • Ayuntamiento de Albalat de la Ribera
  • Ayuntamiento de Riola
  • Ayuntamiento de Fortaleny
  • Ayuntamiento de Llaurí
  • Ayuntamiento de Polinyá
  • Ayuntamiento de Cullera
  • Consellería de Medio Ambiente – Parque Natural de L’Albufera
  • Consellería de Obras Públicas, Urbanismo y Transporte
  • Ministerio de Fomento
  • Confederación Hidrográfica del Xúquer

Concluidos los trámites anteriores el Ayuntamiento de Sueca, resolverá sobre su Aprobación Provisional, con las rectificaciones que considere oportunas y lo remitirá a la Consellería de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes para su Aprobación Definitiva.


LAS CARTOGRAFÍAS TEMÁTICAS

La Orden de 8.3.1999 de la Conselleria de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes, ampliada con la de 15.2.2000, establece la obligación de hacer referencia los planos de información a la Cartografías temáticas publicadas por la Conselleria y que se concretan en:

  • Delimitación del riesgo de inundación. La delimitación de áreas con distinto riesgo de inundación establecidas en la cartografía temática de referencia se traslada al Plan General en el plano número 19 del documento de información, y como normativa en el plano 3, hojas 1,2 y 3 del Documento de Ordenación. Igualmente se hace referencia en el plano 6 del Estudio de Impacto Ambiental.
  • Vulnerabilidad a la contaminación de las aguas subterráneas. Se refleja en el plano 7 del Estudio de Impacto Ambiental.
  • Accesibilidad potencial a los recursos hídricos.Se refleja en el plano 6 del Estudio de Impacto ambiental y 3 del Documento de información.
  • Afecciones que inciden en el planeamiento.
  • Su contenido se encuentre referenciado en los planos del Documento de información nº 6 (Acequias y veredas), 9 (Red viaria y ferroviaria), 14 (Lineas eléctricas y Centros de Transformación), así como en el Catálogo de Bienes Protegidos.
  • Litologia, aprovechamiento de rocas industriales y riesgos de deslizamiento.Su contenido se referencia en el plano 20 del Documento de información y 8 del Estudio de impacto Ambiental.
  • El suelo como recurso natural.Su contenido se referencia en el plano 2 del Estudio de Impacto Ambiental y 18 del Documento de información.
  • Previsiones de planeamiento y vivienda. Su contenido se referencia en el plano 4 del Documento de información (Planeamiento Vigente)

A Io largo de las distintas partes del Plan, ya sea en la Memoria informativa, Memoria Justificativa o Estudio de Impacto Ambiental, se analizan separadamente cada una de estas circunstancias, adecuando el planeamiento propuesto por el Plan General a todos y cada uno de los condicionantes establecidos por las Cartografías Temáticas.

Es el Estudio de impacto ambiental el documento idóneo, de los que integran el Plan General, para analizar las implicaciones del planeamiento propuesto sobre cada una de las circunstancias explicitadas en las cartografías, en el punto 2.3 El Medio Natural, se analiza en profundidad las impiicaciones que el planeamiento propuesto tiene en cada una las áreas definidas por las Cartografías Temáticas.

ALTERNATlVAS DE ORDENACIÓN

La existencia del Parque Natural de L’Albufera, Ia calidad medioambiental y turística del entorno litoral, la riqueza cultural y agrícola del cultivo del arroz, la ubicación del casco urbano en las riberas del Xúquer, todo esto es condicionante fundamental para la ordenación territorial, basada en potenciar, proteger, completar, suplir y compatibilizar los usos y actividades que se desarrollen sobre el espacio municipal, con la consideración de saberse incluido en un espacio de ámbito superior que no conoce de limites administrativos.

De los condicionantes citados derivan actuaciones básicamente restrictivas ya que el equilibrio de la ecología natural y humana es muy delicado por lo específico, variado e irrepetible de los ecosistemas con los que nos encontramos y de su múltiple interacción. Las propuestas urbanísticas de ordenación se limitan, con toda profundidad, detalle y estudio a operaciones de microurbamsmo en cada uno de los municipal.

Restingidas y realistas son las propuestas del plan, consistentes en: 

En el litoral: Completar tramas, re-equipar y adecuar playas, todo esto con un crecimiento urbano no superior al previsto anteriormente por las NNSS.

En los núcleos urbanos: Completar tramas, crear rondas. Con un crecimiento menor al previsto anteriormente.

En el resto del territorio: Aplicación de protecciones específicas.

Por tanto las alternativas posibles, deben contemplar las expectativas creadas por el Planeamiento preexistente, la sostenibilidad de las actuaciones previstas, la consolidación de los núcleos residenciales y de los complejos de ocio e industriales actuales, Ia adecuada protección del Parque Natural, el correcto funcionamiento de los sistemas de infraestructuras que soportan el desarrollo urbanístico y una ajustada reglamentación normativa que establezca las reglas del juego para todos los agentes implicados en la ejecución gestión y vigilancia del proceso urbanizador. 

Las alternativas al modelo que se pudieran proponer estarían incluidas en los siguientes aspectos:

1°. Clasificación del suelo: 

Delimitación de los suelos urbanos; por imperativo legal, se delimitan como urbanos los suelos que cumplen con lo establecido en el art. 9 de la L.R.A.U. y articulo 8 de la Ley 6/98 sobre Régimen del Suelo y Valoraciones.

Delimitación de los suelos Urbanizables: se delimitan acorde al planeamiento anterior y con la finalidad de cumplimentar la previsión del crecimiento en un plazo de 10 años, art. 17.4 de la L.R.A.U. y articulo 9 de la Ley 6/98 sobre Régimen del Suelo y Valoraciones.

Delimitación de las protecciones en los Suelos No Urbanizables: se delimitan acorde a lo establecido en el Plan Especial del Parque Natural, ajustándose ligeramente en los ámbitos del litoral a la adecuación de las playas, sus accesos y el entorno edificado. Siempre con respeto a la normativa del Plan Especial.

2°. Calificación del suelo: 

Se mantienen fundamentalmente las mismas calificaciones previstas en las NNSS con las correcciones introducidas por el Plan Especial del Parque Natural. Asignando los usos urbanísticos, según las aptitudes del territorio, muy determinadas por sus especificas características en los diferentes ámbitos y con escasas posibilidades de modificaciones sustanciales.

3°. Redes primarias de infraestructuras.

Las redes viarias de comunicación terrestre, configuradas por la red estatal y autonómica, están en fase de ejecución, las propuestas realizadas por el Ministerio de Fomento a la variante de Sueca (alternativa n° 5) y de la Generalitat Valenciana en la Red Viaria del Parque Natural y Variante Este de Sueca.

En lo relativo al ciclo hidráulico de saneamiento y depuración de aguas residuales, están previstas las ampliaciones de las redes de colectores existentes en función del crecimiento urbanístico propuesto y la implantación de una EDAR en el entorno de la ciudad de Sueca, que completa la red de depuración existente con depuradoras en El Perelló y Mareny de Barraquetes.

El suministro de agua potable está garantizado por las captaciones actuales y su distribución prevista por la red anillada propuesta.

La inclusión de grandes espacios destinados a Parque Urbano en los aledaños del Xuquer y las dotaciones previstas en los suelos urbanizables tanto en el casco urbano como en el litoral, complementan las tramas urbanas existentes, proporcionando accesibilidad y servicios en la zonas de adecuación de playas, campamentos de turismo, ocio e instalaciones deportivas.

Las alternativas al modelo territorial propuesto en este Plan General, se fundamentarian en la elección de políticas urbanísticas diferentes a las definidas en este documento, en el apartado de criterios y objetivos.

APTITUD URBANÍSTICA DE LOS TERRENOS. 

3 elementos naturales conforman el término municipal de Sueca. En primer lugar el lago de La Albufera y su marjal lo que constituye el Parque Natural de L’Albufera que ocupa la mayor parte del término municipal, en segundo lugar el río Xúquer, límite natural por el sur, y en tercer lugar la playa que es el limite natural al noreste. Estos tres accidentes geográficos son los que condicionan junto con los actuales terrenos urbanizados la aptitud urbanística de los terrenos.

Para clasificar la aptitud urbanística de los terrenos se ha seguido como fundamental el criterio de conseguir la menor agresión posible al medio ambiente, ya que, nos encontramos en gran medida, dentro de un parque natural o en sus inmediaciones, pero sin olvidar la evidente necesidad de incluir en el proceso urbanizador los terrenos necesarios para el desarrollo humano.

Establecer 5 categorías de suelo desde el punto de vista de la aptitud para incorporarse al proceso de urbanización, de mayor a menor aptitud serían:

1. Terrenos consolidados por la ciudad: Son los terrenos actuales de la ciudad o del frente marítimo. Constituyen suelo urbano consolidado y han perdido cualquier posibilidad de vuelta a su estado natural. Se encuentran edificados o rodeados de edificación, podemos calificar de irreversible su situación actual y son los idóneos para el desarrollo urbano. Edificados o no estos terrenos son claramente solares urbanos y no son susceptibles de otro uso que no sean los propios de la urbe. Representan la ocupación actual y el crecimiento inmediato, a corto plazo, de la ciudad. Su proceso urbanizador es fácil y las inversiones en infraestructuras están realizadas en su mayor parte, la conexión a todas las redes se puede ejecutar de una manera inmediata y sin costes añadidos. Urbanísticamente se corresponderían con Actuaciones Aisladas. En el plano n°3, del Documento de Información, “Usos del suelo del municipio” podemos ver los terrenos ocupados por la edificación en los suelos urbanos tanto del Frente Litoral como de la Ciudad.

2. Terrenos que cierran y consolidan el ámbito urbano: Son aquellos que están próximos al suelo urbano consolidado y que cierran su perímetro. Constituyen bolsas de suelo lindantes con la ciudad cuya vocación de urbanización es tan evidente que se ha producido, en algunos casos, el abandono de los usos agrícolas anteriores. Normalmente están clasificados como urbanos por el planeamiento vigente pero en ellos debe de situarse la expansión futura de la ciudad a medio plazo. Su proceso urbanizador ya resulta algo más complejo, ya que ejecutar infraestructuras generales y serian básicamente Actuaciones Programadas. Estos terrenos son, básicamente, los clasificados como urbanos por las actuales NNSS, pero que no han sido sometidos a ningún proceso urbanizador.

3. Terrenos fuera del ámbito urbano, dentro de su área de influencia y que pueden ser objeto de un proceso urbanizador, caso de ser necesario, fundamentalmente por agotamiento de los anteriores. Deben de reunir varias características tales como riesgo de inundación mínimo, no ser merecedores de protecciones especificas y su urbanización no debe de afectar a espacios naturales. Son terrenos rústicos en la actualidad que se encuentran fuera de las zonas húmedas tanto marjal como ribera del río y además se sitúan en unos ámbitos con riesgos naturales asumibles. Serian los terrenos que se deberian de ocupar caso de ser necesaria una extensión importante del suelo urbano a largo plazo.

Este suelo en la ciudad se extiende desde el límite del suelo urbano actual hacia el sudoeste hasta la zona de protección de la ribera del río. En el frente marítimo parte de estos terrenos están clasificados como suelo apto para urbanizar y lindan con los actuales suelos urbanos. En los planos se pueden ver los límites de los terrenos según su riesgo de inundación.

4. Terrenos de uso agrícola, sin urbanizar y dedicados a cultivo de cítricos o huerta, no afectados por la marjal, con vocación de mantener su uso agrícola tienen casi nula aptitud para su urbanización y debe de ser evitada potenciando su uso agrícola. En el caso de los situados entre el núcleo urbano y el río se trata de terrenos sensibles a la contaminación de los acuíferos subterráneos por la actividad urbana.

5. Terrenos con nula aptitud para la urbanización. Se corresponden con terrenos que en su mayor parte están protegidos y se podrian clasificar en los siguientes apartados:

La marjal: Se corresponde con la delimitación del Parque Natural de La Albufera. Son terrenos de cultivo de arroz.

Areas próximas a la playa donde se conserva vegetación, fauna o formaciones geológicas naturales, y que evitan la formación de un frente edificado continuo en Ia ribera del mar. En principio son terrenos incluidos dentro del Parque Natural de la Albufera y con protección varias.

La Ribera del Xuquer: Una franja de 100 m de anchura en la margen del río que según la Ley de Aguas estaría condicionada cualquier tipo de actividad, y en los veinte primeros estaría prohibido cualquier tipo de edificación según la Ley de Ordenación del Territorio de la Comunidad Valenciana.

Las Zonas de Reserva viaria de las carreteras en los ámbitos marcados por la Ley General de Carreteras (25/1988 de 29 de julio), 50 metros del eje a ambos lados, para las carreteras de la Red de interés General del Estado, y la Ley de Carreteras de la Comunidad Valenciana, 25 metros a ambos todos desde la arista exterior en vías rápidas o de la Red Básica y 18 metros en las restantes.

El Dominio Público Marítimo: Es la zona de la playa delimitada por la Linea Maritimo Terrestre. Su deslinde exacto se encuentra en tramitación en este momento.

Las zonas de servidumbre y afección de las lineas de ferrocarril marcadas por la Ordenanza Reguladora del Sistema Ferroviario y la L.O.T.

La planificación municipal se rige por el Plan General de 2001 que previó el desarrollo urbanístico con un horizonte de 10 años. La expansión de la ciudad se planificó concéntrica. Sobre el núcleo antiguo se estableció un 1º anillo de Suelo Urbano limitado por una ronda de circulación, un 2º anillo de Suelo Apto para Urbanizar llega hasta la variante de la N-332 por el S y establece entre ésta y el río una 3ª área de Suelo No Urbanizable Protegido que corresponde con las márgenes del río Xúquer. La expansión en anillos se altera al norte y al este en los ejes de acceso a la ciudad desde el frente marítimo, donde se sitúa SAU industrial, que dobló su superficie y aprovecha los accidentes del territorio como límites, caminos o vías de ferrocarril.

Los objetivos que contempla vienen impuestos por Ley Reguladora de la Actividad Urbanística (LRAU) y el Reglamento de Planeamiento (RP):

  • proponer políticas territoriales que favorezcan un desarrollo sostenible evitando la suburbialización con respecto a València pero favoreciendo la relación con la comarca,
  • favorecer el turismo a partir de la valorización del litoral y del Parque Natural de l’Albufera,
  • definir la estructura general que resuelva las comunicaciones tanto interiores como exteriores del municipio,
  • adecuar las clasificaciones del suelo natural, urbano e industrial a las normativas y a las necesidades de desarrollo,
  • completar la trama de la ciudad procurando espacios para equipamientos y crecimientos futuros,
  • mejorar la calidad de los espacios urbanos del litoral,
  • proteger de forma activa los espacios naturales,
  • recuperar el Casco Urbano y su patrimonio arquitectónico y
  • determinar las zonas susceptibles de inundación y establecer las características de los usos posibles.

Junto al PGOU se redactó además un Catálogo del Patrimonio Arquitectónico y Urbanístico.

SUECA PGOU 2001. Clasificación del suelo

Sueca Batega es el nombre con el que se presentó el “Proceso de Redacción Colaborativa de la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado de Sueca”.

Sueca es un “tres pueblos en uno”

“…El crecimiento económico vinculado a la actividad arrocera y sus efectos de arrastre sobre el comercio, otorgaron a Sueca un papel predominante en el sistema de ciudades valenciano. El potencial económico, que se extendió también al ámbito de la producción cultural e intelectual, dotó al municipio de un mayor grado de autonomía y de capacidad de interlocución directa con la ciudad de València. Este conjunto de factores históricos, añadidos a la disponibilidad de buenas infraestructuras de comunicación, permiten entender el alto grado de interrelación entre Sueca y la capital valenciana.

Durante las últimas décadas, Sueca ha experimentado cambios estructurales que han modificado de forma sustancial la estructura económica y social del municipio. La aparición de nuevas variedades de arroz y la intensa competencia internacional han disminuido fuertemente los beneficios, incrementando la dependencia de las ayudas públicas y limitando la generación de empleo. Por otro lado, el comercio tradicional ha visto reducida su cuota de mercado ante las grandes superficies y la escasa industria existente sigue respondiendo a un mercado local limitado.

También resulta posible identificar cambios relevantes en la relación de Sueca con su entorno más cercano. Ante el mayor crecimiento de otras ciudades próximas, como Alzira, Carcaixent, Algemesí o Cullera, Sueca ha visto mermada su capacidad de liderazgo e influencia. De hecho, la Estrategia Territorial de la Comunidad Valenciana 2010-2030 constata esta realidad, designando Sueca como centro de polaridad complementaria frente al predominio del área urbana de Alzira. Además, dada la pérdida de importancia del cultivo del arroz y la relativa autonomía de la actividad turística en la costa, se ha degradado el estrecho vínculo que Sueca mantenía históricamente con su medio natural más próximo.

Frente a este contexto, esta Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado, aspira a identificar potencialidades y líneas de actuación que permitan situar la calidad de vida y el desarrollo sostenible como características definitorias del municipio de Sueca. Con este propósito, se pretende ensalzar el valioso patrimonio cultural y ambiental relacionado con el cultivo del arroz, construyendo un relato compartido que aproveche las potencialidades endógenas. Este enfoque debería servir además para mejorar la integración del núcleo urbano con su medio natural, potenciar su cohesión interna y apostar por un modelo de desarrollo integrador y respetuoso con el entorno...”

Hablar de Sueca es inevitablemente hablar de Joan Fuster (Sueca, 1922-1992). Figura clave en el nacionalismo valenciano, Fuster es considerado el ensayista en lengua catalana más importante del siglo XX. Su labor investigadora y editorial abarca diferentes facetas y campos de conocimiento, incluyendo lingüística, historia y filosofía. El análisis de la realidad social y los procesos que la configuran constituye uno de los elementos claves del pensamiento fusteriano. En “Elogi del meu poble” (1997), el historiador y profesor Antoni Furió, recoge algunos de los escritos de Fuster sobre su pueblo y sus vecinos. Estos textos, de expresión íntima y evocación biográfica, muestran su visión de Sueca y nos permiten aproximarnos a la realidad suecana. Recogeremos aquí algunos de los pasajes que mejor ilustran su mirada sobre Sueca y el carácter de su sociedad.

El Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Sueca se aprobó en 2009 y sus objetivos su implantación se plantea a 10 años. Para ello, se elabora una guía de actuaciones coordinadas en tres fases: periodo 20092011, 2012-2013 y 2014-2019.

El estudio de la movilidad detectó una fuerte dependencia del vehículo privado, sobre todo en temporada alta entre la costa y el municipio. Además, destaca el potencial de desarrollo de los modos no motorizados, por las dimensiones acotadas, la ausencia de relieve y el clima suave del municipio.

En 2003 Sueca firmó su adhesión a la Carta de Aalborg y con ello puso en marcha su Agenda 21 Local. Aquélla introdujo en las políticas urbanas del municipio la preocupación por el desarrollo sostenible, entendido de manera integrada y transversal. Además de esto, la Agenda 21 sirvió para introducir nuevas formas de trabajo en la administración municipal. Se mejoró la coordinación interdepartamental y se articularon los primeros espacios de participación ciudadana.

El Plan Estratégico vino a profundizar en el Plan de Acción Local elaborado a partir de la Agenda 21. Con una perspectiva de ciudad amplia e integrada, en él se dio forma a un modelo de desarrollo que contemplara los factores económicos, sociales, medioambientales y culturales. Entendiendo la escala local como un espacio de oportunidad para el desarrollo sostenible, el Plan Estratégico trató que la capital comarcal se situara como tal en cuanto a accesibilidad, servicios y equipamientos inclusivos, que se conociera como ciudad productora de cultura y pusiera en marcha la Agenda 21 que apostaba por una protección activa de los numerosos recursos naturales que posee. Todo estos objetivos se trabajaban integrando de manera transversal las nuevas tecnologías como herramientas útiles para dichos fines.

Como ya se esbozada en el Plan Estratégico, se detecta que Sueca podría convertirse en un destino fuerte en el mercado potenciando los productos ligados a la cultura, el patrimonio, la gastronomía arrocera y al medio natural: turismo cultural, ecoturismo y turismo gastronómico. Por otra parte, queda en evidencia el turismo de sol y playa, con gran competencia y menos atractivo para turistas de alto nivel de gastos. La estrategia se estructura en cuatro líneas enfocadas a la gestión del turismo como un proceso de continuo aprendizaje; a la configuración del producto mixto natural-cultural ya comentado y que implica la creación de una imagen de marca y el desarrollo de actividades específicas; la adaptación del medio a la actividad turística; y la promoción turística.

El Plan Rector de Uso y Gestion de l’Albufera, decreto 259/2004 de 19 de noviembre, del Consell de la Generalitat constituye el marco dentro del que se ejecutan las actividades, directamente relacionadas con las gestión del Parque Natural de l’Albufera, y en particular, la protección, la conservación, la mejora, el estudio, la enseñanza, el disfrute ordenado y el uso sostenible de los valores ambientales y culturales. A este plan le antecede el Plan Especial de Protección del Parque Natural -actualmente derogado por el Tribunal Superior-, y el Decreto 96/1995, de 16 de mayo, aprobó el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la Cuenca Hidrográfica de La Albufera.

Más allá del entorno urbano municipal y desde una perspectiva territorial, el ámbito de actuación de ve afectado por los siguientes instrumentos:

Estrategia Territorial de la Comunidad Valenciana 2010-2030. Área Funcional de La Ribera del Xúquer. Instrumento de planificación espacial, contemplado en la Ley de Ordenación del Territorio y de Protección del Paisaje, que plantea como objetivos consolidar una infraestructura verde que permita conservar y poner en valor los activos ambientales, paisajísticos y culturales del territorio, desarrollar un sistema de asentamientos que ocupen el territorio de forma racional y mejoren la calidad urbana, diseñar un esquema de infraestructuras de comunicación, hídricas y energéticas que permitan la mejora de la competitividad global del área funcional y desarrollar nuevas actividades económicas basadas en la cualificación del territorio y la innovación.

Plan de Acción Territorial de la Infraestructura Verde del Litoral (PATIVEL). Instrumento de ordenación del territorio presentado recientemente por la Consellería de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio, cuyo principal objetivo es preservar y proteger la costa de la Comunitat Valenciana, tras décadas de desarrollo urban ístico masivo.

Plan de Acción Territorial para la prevención del Riesgo de Inundación en la Comunidad Valenciana (PATRICOVA, 2013). Instrumento para la evaluación y la gestión del riesgo de inundación.Con todos los instrumentos de planeamiento territorial en marcha, la actualización del PGOU (17 años ya) pide paso, poco a poco, pero, controlado, sin sobresaltos, Sueca puede definir su futuro en su escala, ciudad intermedia, independiente del área metropolitana de la Gran Valencia, con su Huerta, y controlando la costa litoral, y sus inversiones, que va reduciendo su deuda municipal. Ya implantadas las herramientas de participación ciudadana, ellos han de deducir hacia donde dirigirse.

Hoy Sueca son algo más de 27.500 habitantes (más los de segunda residencia y los extranjeros volantes (que suman mucho)), con un parque de viviendas superior a 25.000 unidades, curiosa paradoja creada por las segundas residencias, y un parque vacío muy importante. La nuevas estrategias territoriales de la Comunidad Valenciana habrán de resolver el modelo del Área Funcional de La Ribera del Xúquer,y su sistema de ciudades.

Pero como dice la Directriz 78 de la ETCV

  1. “Las administraciones públicas integrarán en sus políticas y actuaciones con proyección sobre el territorio en materia de ocupación de suelo para uso residencial a los siguientes principios directores:
  • a) Compatibilizar el crecimiento urbanístico con el mantenimiento de la funcionalidad de la Infraestructura Verde del territorio.
  • b) Integrar el crecimiento de los usos residenciales en el paisaje considerando su localización en el territorio, ordenación pormenorizada y calidad arquitectónica de forma que se preserve la identidad y los valores del paisaje donde se ubiquen.
  • c) Apoyar los crecimientos urbanos en el sistema de ciudades, reforzando las polaridades de los nodos que produzcan una vertebración territorial más eficiente.
  • d)  Reforzar el carácter polinuclear de la Comunitat Valenciana y su diversidad urbana.
  • e)  Alcanzar masas críticas en los tejidos urbanos que permitan rentabilizar los sistemas de transporte público y los equipamientos de cohesión social.
  • f)  Procurar la creación de cinturones verdes alrededor de los núcleos urbanos, que pueden estar formados por los paisajes agrícolas habituales de cada zona, favoreciendo su singularidad física y visual.
  • g)  Favorecer la diversidad urbana mediante la mezcla de usos, de tipologías, de rentas, de comunidades y de un modelo urbanístico que preserve y extienda la ciudad mediterránea tradicional
  • h)  Evitar los continuos urbanos y conurbaciones no deseadas favoreciendo modelos compactos discontinuos apoyados en la estructura urbana existente
  • i)  Considerar la oferta de viviendas sin ocupar y el suelo urbano vacante a la hora de planificar nuevos desarrollos.
  • j)  Excepcionar las nuevas piezas urbanas en el territorio priorizando la consolidación y extensión de los tejidos urbanos existentes.
  • k)  Armonizar el crecimiento de los nuevos desarrollos urbanísticos con el crecimiento de la población en el territorio.
  • l)  Garantizar la correcta integración en el paisaje de los desarrollos de los municipios rurales preservando su silueta tradicional y características y el paisaje del entorno.
  • m) Potenciar el desarrollo del territorio en red, de forma que las ciudades sean nodos de una densa malla de relaciones generadora de un mayor valor añadido al conjunto del territorio.
  • n)  Extender la Infraestructura Verde del territorio a los tejidos urbanos, conectando e integrando paisajísticamente los espacios verdes urbanos con los elementos de esta infraestructura en el exterior de dichos tejidos.
  • o)  Desarrollar itinerarios peatonales y carriles bici para comunicar los núcleos urbanos entre sí y de estos con otras implantaciones en el territorio.
  • p)  Preservar las vistas principales hacia los elementos y paisajes más significativas evitando su ocultación por nuevas edificaciones, y en especial en los accesos a los municipios.
  • q)  Fomentar la reconversión de espacios urbanos degradados u obsoletos, adaptándolos a nuevos usos de mayor cualificación.

2 Estos principios directores deben ser tenidos en cuenta en la formulación y aprobación del planeamiento urbanístico y territorial, sin perjuicio de disposiciones normativas más específicas…”

A cerca del Indice Máximo de Ocupación de suelo para uso residencial (directriz 80 y siguientes), hay mucho que hablar, pero eso, otro día.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.

 

MAZARRON

MAZARRÓN. Pirámide de Población

MAZARRÓN. Población (INE)

MAZARRÓN. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

MAZARRON. DEUDA

MAZARRON. PARO


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Mazarrón es una ciudad y municipio español, perteneciente a la Región de Murcia, situado en la comarca natural del Bajo Guadalentín, con una extensión de 318,7 km² y una población con más de 30.000 habitantes, que se distribuyen entre el núcleo de Mazarrón, donde viven aproximadamente 13.000, el Puerto de Mazarrón con 12.000 habitantes y El Saladillo con cerca de 6.000. El resto se reparte entre sus pedanías, AtalayaBalsicas comprende las entidades de  El Alamillo, Las Balsicas y Los Lorentes), Cañadas del RomeroGañuelasEl Garrobo, Ifre-Cañada de Gallego, Ifre-PastranaLeivaLa Majada, Mazarrón, El Mingrano, Moreras (incluido Bolnuevo,  la cual se extiende por la costa hasta la Playa de la Isla)Puerto de Mazarrón, Rincones y El Saladillo (incluida la urbanización Camposol) ; El Margajón, fue pedanía históricamente, pero al no tener habitantes censados, desapareció.

El núcleo urbano de Mazarrón se encuentra a 55 metros sobre el nivel del mar y dista 72 km de la capital de la Región, Murcia. Limita con los municipios de Cartagena y Fuente Álamo de Murcia al este, con los de Alhama de Murcia y de Totana al norte, con el de Lorca al oeste y con el Mar Mediterráneo al sur.

El municipio se encuentra enmarcado por parte de las sierras litorales de la Región de Murcia, principalmente la Sierra de la Almenaray de las Moreras en su parte occidental y la Sierra del Algarrobo en la oriental, que configuran sendos espacios protegidos del territorio murciano, enmarcadas como estribaciones del Sistema Bético. Su franja costera se encuentra en la zona central del denominado Golfo de Mazarrón (al que da nombre).

Su litoral cuenta con 35 Km de playas, en su mayoría de arena fina sin apenas presión urbanística, a excepción del casco urbano del Puerto de Mazarrón y Bolnuevo. Existen en el municipio un amplio número de ramblas con escorrentías en los meses de lluvia, entre las que destaca la Rambla de las Moreras, que tiene su desembocadura cerca de la pedanía de Bolnuevo.

La economía se basa en la agricultura, en la pesca, y principalmente en el turismo, siendo Mazarrón uno de los principales centros turísticos de la Región de Murcia, llegando a alcanzar más de 130.000 habitantes en la época estival gracias a sus playas (Playa del Mojón, Playa de la Raja, Playa Negra, Playa del Alamillo, Playa del Rihuete, Playa del Puerto, Playa de la Isla. En sus aguas se encuentra el Barco Fenicio de Mazarrón (pecio más antiguo del mundo), Playa de la Ermita, Playa de Bahía, Playa de la Reya, Playa de la Pava, Playa de Nares, Playa del Castellar, Playa de Las Moreras, Playa de Bolnuevo, Playa del Rincón, Playa de Piedra Mala, Playa de Cueva de Lobos, Playa Amarilla, Playa de la Grúa, Playa de Cala de Leño, Cala Desnuda, Playa del Barranco Ancho, Playa del Hondón del Fondo, Playa Cabezo de Pelea, Playa de las Covaticas, Playa de las Chapas, Playa del Ballenato, Playa de Percheles, Playa de las Minas, Playa del Palomarico, Playa de Parazuelos).

Mazarrón se encuentra dentro de la zona Litoral, situada al sur de la región, con características dominadas por su menor altitud respecto al resto del territorio regional y la influencia costera. 

Las condiciones climáticas son muy distintas a las del resto de las zonas de la provincia; hay una gran dispersión de los climas peninsulares en estas latitudes, siendo características propias de las latitudes levantinas.

Otra característica destacable en este caso es la variedad de espacios naturales que existen en la zona litoral, tanto interiores como costeros. En este caso, dentro del término municipal de Mazarrón se localizan zonas incluidas en la Red Natura 2000. espacios que podrían ser especialmente sensibles a la contaminación atmosférica.

La red viaria que conecta Mazarrón con el exterior está formada principalmente por: Carretera nacional N-332 (Murcia-Almería), denominada según la nomenclatura establecida por la Comunidad Autónoma “Cartagena-límite provincia por Mazarrón y Águilas”, la cual se inicia en Cartagena (N-301) y finaliza en el límite provincial con Almería, está en construcción la autopista Cartagena – Vera, y la autovía Mazarrón Totana. Dentro del término municipal de Mazarrón también existen varias carreteras de segundo y tercer nivel, no por ello menos importantes, como son la MU-603 que conecta con Cartagena y Alhama de Murcia, la C-3315 que permite el acceso rápido entre la Totana y Mazarrón y por último las de tercer nivel como D-4, D-2, D-6 y E-19 que intercomunica la D-4 a mazarrón con Morata y las Atalayas, la D-2 también la Atalaya y La Majada con Mazarrón, la D-6 llega hasta el Puerto de Mazarrón y la E-19 que llega hasta la Pinilla.

Geológicamente, pertenece al dominio interno de las Cordilleras Béticas en su borde más oriental, donde sobresalen materiales pertenecientes a cuatro complejos tectónicos y estratigráficos diferentes que dotan al paisaje de un abigarrado contraste. Por el referido motivo observamos montañas agrestes y colinas onduladas (Sierras de las Moreras, Almenara y Algarrobo), en alternancia con una serie de corredores y depresiones que alcanzan las inmediaciones del mar Mediterráneo. En este último lugar, junto a la desembocadura de la rambla de Las Moreras, aparece una gran depresión litoral realmente hablaríamos de una fosa tectónica salpicada de pequeños cerros de origen volcánico. Los más importantes son el cerro de San Cristóbal y su colindante de Los Perules, donde hallamos las primeras civilizaciones establecidas para la explotación de plomo, plata y alumbre. Más al oeste (en un radio de 7 km respecto a San Cristóbal) emergen otros cabezos de idéntica morfología eruptiva que constituyen los cotos mineros de Pedreras Viejas y Fortuna. En cuanto a la disposición de los yacimientos metálicos, podemos afirmar que la mayor parte son filones que cortan los aparatos volcánicos, o bien diseminados en las rocas alteradas, de manera semejante a como suelen aparecer en las vecinas sierras mineras de Cartagena (Murcia) y Almagrera (Almería). El mineral principal y más abundante es la galena argentífera (sulfuro de plomo que contiene plata), acompañado en mayor o menor medida de zinc, hierro, antimonio, arsénico y cobre; en tanto que las rocas donde encajan las vetas son siempre las traquitas volcánicas (andesitas y dacitas).

1877. Ensenada de Mazarrón

Mazarrón inicia su historia reciente logrando independizarse del municipio de Lorca en 1572, pero ha estado unido en su devenir a diferentes culturas debido a los abundantes yacimientos minerales que encierra y que ya explotaron fenicios, cartaginenses, romanos y, masivamente, en el s XIX y principios del XX. Su gran esplendor comienza, por tanto, en estos últimos siglos con sus numerosos yacimientos de hierro, plomo, plata, cobre, zinc y alumbre. Durante este tiempo, Mazarrón llegó a tener una población de 23.362 habitantes (Instituto Nacional de Estadística [INEbase], 2017) y es cuando se construye la actual “Casas Consistoriales” o el antiguo Ayuntamiento de estilo modernista, declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional y Bien de Interés Cultural (BIC) en 1983.

A mediados del s XVI, las Casas de los Alumbre de Almazarrón se habían consolidado como un núcleo poblacional minero situado en torno al cerro de San Cristóbal y a otro grupo de casas en la costa. Sus habitantes se dedicaban a la pesca, la explotación de salinas y, sobre todo, al comercio portuario del alumbre, su principal producto.

En 1565 tenia un censo de población de 354 vecinos, una cifra considerable para aquella época.

Mazarrón estaba viviendo, por entonces, un apogeo económico importante desde que se iniciaron en 1462 las explotaciones del alumbre. El alumbre fue muy popular en los s XV y XVI, especialmente en el norte de Europa ya que se utilizaba mucho en la industria textil para fijar los colores, en el curtido del cuero y de la piel y en la elaboración del vidrio y pergaminos. Su producción les permitía abastecer las necesidades interiores y se exportaba además una cantidad importante a Flandes y a Inglaterra.

Los principales beneficiarios de estas explotaciones de alumbre eran los marqueses de Villena y de los Vélez, que habían recibido las explotaciones mediante concesión real y esto les permitía controlar prácticamente la totalidad de la vida de una población sometida a sus intereses.

No obstante, estos territorios pertenecían al término de Lorca, ciudad con la que los habitantes de Mazarrón mantenían frecuentes disputas y tensiones, esta situación fue aprovechada por los marqueses de Villena y de los Vélez para impulsar un sentimiento segregacionista .

En 1572, es Felipe II el que concede el titulo de villa de Almazarrón, lo que significo la segregación definitiva de Lorca.

En Mazarrón encontramos también, vestigios de numerosas culturas que han dejado un patrimonio importante en el municipio. Así encontramos restos prehistóricos, yacimientos de hasta 35.000 años aC.

Los testimonios más antiguos de ocupación humana datan del Paleolítico Madio, hallados en las cercanías del dique del faro. Las Cuevas de Morote y Las Palomas poseen huellas del Paleolítico Superior y en cuevas como los Tollos, El Palomarico y Hernández Ros se hallan resto del Solutrense. En la Cueva del Algarrobo también hay señales de el Magdaleniense Superior y un incipiente Epipaleolítico.

De la era del cobre encontramos algunos yacimientos , el mas conocido y popular es el de la Cueva del Plomo, recinto amurallado que en la actualidad es posible visitar.

El s II la cultura fenicia ha dejado un importante recuerdo en las playas de Mazarrón: El barco Fenicio. Fue en 1988 cuando se avistaron las primeras maderas que sobresalían de los fondos de arena, 5 años después el CENIAS dispuso los medios necesarios para comenzar la primera fase del rescate de la embarcación, una vez comenzado el rescate, en esta primera fase, se extrajeron 7500 fragmentos que correspondían a ánforas, platos, cuencos, ollas etc. Mas de las dos terceras partes eran objetos identificados como pertenecientes a la cultura fenicia, situando a Mazarrón como punto de enlace del comercio fenicio en el Mediterráneo entre Ebusus (Ibiza) y Gadir (Cádiz).

En una segunda fase se consiguieron extraer otros elementos como un fragmento de la quilla, un fragmento del casco etc, que actualmente se encuentran junto con los materiales conseguidos en la primera fase en el Museo Nacional de Arqueología Marítima de Cartagena. Se piensa que con los restos de que se dispone se podrá reconstruir el 40% de la embarcación.

Los apuntes históricos dan fe de que en la zona permanecieron los cartagineses que explotaron las minas de plomo y plata y la agricultura de secano. Así mismo, desarrollaron una importante actividad en la pesca con la elaboración de salazones, se cree que permanecieron allí hasta el s V dC. Se han encontrado también vestigios árabes en explotaciones de minas de almagra.

Posteriormente ya en 1462, Enrique IV concederá la explotación de las minas a Juan Pacheco, marqués de Villena, quién a su vez cedió la mitad de sus derechos a Pedro Fajardo, Adelantado Mayor del Reino de Murcia y titular del marquesado de los Vélez. Estos organizaron una explotación intensiva de las minas de almagra y alumbre.

Durante el s XVI y hasta el s XVII, la actividad que se desarrolla es la de la pesca, los cultivos de secano y se mantiene explotación de las minas, que ya entra en decadencia. Posteriormente ya en el s XIX, se reinicia la explotación de la minería del plomo que había sido abandonada desde la época de los romanos, a lo largo de la segunda mitad del s XIX la población se ha multiplicado por 4 llegando a tener 23.000 habitantes.

Es ya en el s XX cuando se abandona la actividad industrial ligada al alumbre y la almagra y son los comienzos de un incipiente industria turística, aún incapaz de asentar la población, que se ve obligada a emigrar quedándose en 9.000 habitantes. En los años 60′ se abandona por completo el resto de la minería (plomo, plata, cinc, hierro) y surge un nuevo modelo de desarrollo basado en la agricultura intensiva de regadío junto con un avance de la industria turística.

Recientemente es un importante foco turístico de sol y playa (por su proximidad a Puerto de Mazarrón) y, desde la última década, pretende convertirse en un foco de turismo cultural en la Región de Murcia.

Sin embargo, este núcleo urbano ha pasado en los últimos 60 años por momentos de olvido, abandono y presión urbanística, convirtiéndose en un núcleo urbano complejo y confuso en algunos aspectos, compuesto de fragmentos urbanizados, a veces, inconexos e incluso contradictorios. No obstante, se han tomado diversas medidas y efectuado varias intervenciones para su mejora y puesta en valor desde el año 2000. Por un lado, todas estas iniciativas muestran una progresiva y significativa recuperación del núcleo urbano. Y por otro, la preocupación ciudadana por la recuperación refleja, tanto el sentimiento de identidad como la concienciación de los residentes acerca de la importancia de mantener y conservar las singularidades y la calidad de vida, así como la necesidad de su protección para atraer a un turismo de calidad

1900 Mazarrón (IGN)

1946 Mazarrón

1991 Mazarrón

1991 Puerto de Mazarrón

1999 Mazarrón

1999 Puerto de Mazarrón

2000 Mazarrón

2004 Mazarrón

2004 Puerto de Mazarrón

“…El lugar conocido como Casas de los Alumbres de Almazarrón, desde su fundación en las postrimerías del s XV, ya mostraba una serie de peculiaridades arquitectónicas que distinguían su diseño urbano frente a otras poblaciones del mismo espacio geográfico. El caserío primitivo surgirá como consecuencia directa del descubrimiento de canteras de alumbre y el posterior otorgamiento de un privilegio real a los marqueses de Villena y de Los Vélez para su explotación económica. Conscientes del valor que alcanzaba el alumbre blanco en los mercados europeos, los nobles contrataron a unas 500 familias, la mayoría provenientes de tierras castellanas, que fueron llegando a este inhóspito litoral murciano a partir del año 1462.

Así daba comienzo un asentamiento en diversos lugares próximos a los frentes de trabajo que, desde los primeros meses, ya supondría una indefensión ante los ataques de piratas berberiscos. Es muy probable que por dicha circunstancia el núcleo poblacional quedara unificado, situándose definitivamente sobre un falso llano contiguo a la ladera meridional del Cabezo de San Cristóbal, junto a las grandes canterías alumbrosas de las Pedreras Nuevas, que hoy nombran del Charco de La Aguja. En aquella decisión debió pesar la existencia de dos pequeñas elevaciones naturales en medio del referido llano: un peñasco que los más entendidos juzgaron idóneo para levantar la casa fuerte o castillo de Los Vélez, y una loma de figura cónica, en cuya cima levantaron la torre vigía que conectaba con el otro bastión, propio de los administradores del marquesado de Villena. Entre ambos promontorios y sus alrededores, los apoderados de las dos casas nobiliarias diseñaron la distribución de calles y plazas, y proyectaron sendas iglesias. La nueva aldea fue creciendo en espacio abrupto y desnivelado, construyéndose sus edificios principales con la fisonomía netamente defensiva que distingue a los pueblos fronterizos, motivo por el cual el conjunto semejaba un baluarte inexpugnable donde sobresalían fortificaciones y torres vigías, amén de rodearse todo el perímetro con muros que tapiaban los huecos entre las últimas viviendas del recinto habitado.

Un siglo después de haber surgido la población hasta entonces dependiente de los nobles en lo económico y al Concejo de Lorca en lo político los vecinos obtuvieron del rey Felipe II la concesión del título de villa con término y jurisdicción propia. En cualquier caso y durante mucho tiempo, el nuevo municipio de Almazarrón o Alumbres Viejos para distinguirlo de Alumbres Nuevos de Cartagena fue lo más parecido a un puesto militar avanzado, donde los vecinos formaban cuerpo de guardia, las campanas tocaban a rebato y las puertas de la villa permanecían cerradas a cal y canto durante la noche. Era evidente que la ordenación urbana había obedecido a circunstancias de muy diversa índole, aunque las más determinantes estuvieron vinculadas a su particular topografía y a las obligaciones defensivas imperantes en aquel momento. No obstante, si seguimos las pautas establecidas por el antropólogo y arquitecto Amos Rapoport en su obra Vivienda y Cultura, los diseños urbanos no surgen exclusivamente de principios físicos o agentes casuales (temperatura, disponibilidad de materiales, orografía, necesidades estratégicas, economía o religión) sino, más bien, son consecuencia de factores socioculturales entendidos en sus términos más amplios. La relación del entorno edificado con la cultura que lo crea y habita nos suministra claves para decodificar el significado que contienen las formas espaciales históricas. Por lo tanto, las tipologías edificatorias específicas también influyen en el comportamiento y en la acción social, representando una historia viva repleta de significados, valores e intenciones.

Del mismo modo, la suma de todas las circunstancias mencionadas, conferirá a la nueva villa de Almazarrón una impronta personal cargada de códigos simbólicos que perdurarán a lo largo de los siglos. Dichos códigos son siempre testigos mudos del pasado y están creados a partir de la implantación de formas políticas, creencias religiosas o sistemas de organización social. De manera general podemos entender la ciudad como forma espacial, símbolo cultural o producto social. Aplicando el mismo argumento, Henry Lefebvre apunta lo siguiente: «De las interacciones, las estrategias, los éxitos y los fracasos de los grupos sociales, surgen las “cualidades” y las “propiedades” del espacio urbano…

El Puerto de Mazarrón no comenzó a disfrutar de un pujante movimiento comercial hasta el final del s XVIII, cuando fueron apaciguándose las incursiones norteafricanas y la economía local buscó una salida natural de las exportaciones por vía marítima. En aquel momento, alrededor de la zona portuaria había cinco fábricas de esparto, una administración de aduanas, un falucho o barco de reservistas con su patrón, seis marineros y administrador para la intervención de los embarques de sosa y barrilla, una partida de resguardo dotada con un cabo y ocho dependientes de tierra porque, según atestiguaba el mismo acuerdo capitular, «este puerto es por naturaleza uno de los de mejor fondeadero que se reconocen en estas costas y el de más tráfico que hay en el reino para el ramo de la espartería».

Todo parece apuntar a que nos hallamos ante un periodo de relativa bonanza económica y pausado crecimiento demográfico, aún sabiendo que la mayor parte del vecindario estaba formado por braceros y jornaleros, siempre dependientes de un clima semiárido donde las cosechas peligraban constantemente. A fin de cuentas, la agricultura llegó a tener un gran peso en la economía de Mazarrón, que registraría cifras similares a las apuntadas por Rodríguez Llopis para el conjunto del reino de Murcia. Según dicho autor el 62% de la población activa del reino eran trabajadores agrícolas y estaban implicados de maneras diversas en la producción agraria. Pero del conjunto de la población campesina sólo un 15% cultivaban sus propias tierras, existiendo un abrumador porcentaje de campesinos arrendatarios y jornaleros agrícolas como fruto de las estructuras feudales consolidadas en torno a la propiedad de la tierra.

En similares condiciones vivían los empleados en fabricar salitres, sosa, esparto, almagra o pesquerías. Todos o casi todos asalariados en pequeños negocios que regentaban hacendados, hijosdalgos, eclesiásticos y terratenientes. Esa era la nueva «clase alta», favorecida tras la marcha de los marqueses, la que aparecía en lo más elevado de la pirámide social y como en la mayoría de los municipios murciano compuesta de familias enriquecidas, propietarias de las mejores tierras, regidurías y cargos concejiles logrados por herencia familiar. Mazarrón tuvo censados en 1794 nada menos que a 83 vecinos de estado «noble, que poseyeron las más altas rentas y los mejores negocios que había en la villa. De la misma forma, en el padrón de hijosdalgos del año 1773 aparecen apellidos característicos repetidos año tras año en los concejos locales; entre otros son frecuentes García de Escobar, García de Paredes, Lardín de Escobar, González de Cifuentes, Zamora Lardín, Paredes Zamora, Vivancos Cifuentes, Lardín de Paredes o Granados Vivancos. Estamos, como escriben Pérez Picazo y Lemeunier, ante un feudalismo desarrollado, entendido este como el estadio último de una forma de sociedad que provenía de la crisis bajo medieval, cuyas contradicciones no le permitieron adaptar el conjunto del sistema, «viéndose obligado a dar paso, bajo formas diversas, al capitalismo, como nueva estructuración». Ya finiquitando el s XVIII, el reino de Murcia acusará una recesión económica originada en el empobrecimiento agrícola y la disminución alarmante de sus cosechas. Era el comienzo de un ciclo de terribles sequías que castigaron de manera inflexible todo el sureste peninsular, favoreciendo la expansión del hambre y la miseria durante los años siguientes. Por su parte, Mazarrón se volverá especialmente sensible a las crisis alimentarias y sanitarias, muy acentuadas en torno al cambio de siglo, donde acontecen diversas calamidades como brotes epidémicos de cólera, tifus y paludismo (1794, 1795), calenturas malignas y tabardillos (1786), plagas de langosta (1780, 1782) o sequías (1788, 1789, 1790, 1791).

Industrialización y Cambio Social en Mazarrón (Murcia). Estudio Antropológico de una Comunidad Minera del Siglo XIX (1840-1890). Tesis Doctoral. Facultad de Filosofía. Universidad de Murcia. D. Mariano Carlos Guillén Riquelme 2014.

El planeamiento urbanístico en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia viene regulado por la Ley 2/2002, de 10 de mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia. Ley que tiene por objeto la regulación de la ordenación del territorio y de la actividad urbanística en la Región de Murcia para garantizar, en el ámbito de un desarrollo sostenible, el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona y la protección de la Naturaleza, el derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada y a la protección del patrimonio cultural.

Mazarrón actualmente tiene vigente un Plan General Municipal de Ordenación (PGMO). Instrumento de planeamiento que tiene por objeto dotar al municipio de una figura de ordenación urbanística que regule y ordene los aspectos fundamentales del territorio en función de sus peculiaridades.

El Plan determina, en última instancia, el uso y destino de los distintos suelos del municipio, estableciendo donde se puede edificar y donde no, como han de ser las edificaciones y a que pueden dedicarse.

1994 PGOU MAZARRÓN Zonificación y Estructuta Urbana

1994 PGOU MAZARRÓN Areas de Planeamiento diferenciado

El PGMO fue aprobado en 1989, por lo que debe tenerse en cuenta la antigüedad del mismo y el cambio introducido con la entrada en vigor de la Ley 1/2001 en alguno de los términos y definiciones.

El primer intento que se produce de organizar el planeamiento urbanístico del municipio de Mazarrón se concreta en el PGOU de 1975, anteriormente sólo se tienen noticias de un Proyecto de Ensanche a finales del siglo pasado realizado al amparo de la Ley de Ensanches y como respuesta al auge que toma la minería del Plomo en la ciudad.

En el año 1872 Mazarrón vivía el inicio de su particular revolución industrial y su antigua configuración arquitectónica era incapaz de soportar la llegada masiva de nuevos vecinos. Por eso el ilustrado alcalde Agustín Juan Maurandi encargó un proyecto de rectificación y ensanche de la población al arquitecto más famoso de la provincia, el murciano José Marín Baldo. Nacido en Murcia en 1828, Marín Baldo cursó estudios en la Escuela de Arquitectura de Madrid, para marcharse más tarde a París donde amplió sus conocimientos. Realizó sus primeros trabajos profesionales a mediados de la década de los años cincuenta en Murcia, donde desempeñó el cargo de arquitecto municipal (firmando, entre otros edificios, el Casino de Murcia) y dedicando parte de su tiempo a la literatura y la pintura, dos aspectos éstos que centraron su labor creativa. Luego, a comienzos de la Restauración, el polifacético arquitecto se trasladó a Madrid para diseñar proyectos de intervención en inmuebles públicos de carácter civil, colaborando activamente en planeamientos urbanos que rescataran poblaciones afectadas por catástrofes naturales (inundaciones en el levante español en 1879 y terremotos en Andalucía en 1884).

En el anteproyecto que se conserva en el Archivo Municipal de Mazarrón, Marín Baldo acomete la rectificación y ensanche de la villa de Mazarrón afirmando que el principal problema deriva en ese viejo vicio de nuestra Administración Pública en general, y muy marcadamente en la municipal, de tener consideración a las personas según sea su importancia y su poder o fortuna. “…respetando y tolerando ilegalidades urbanísticas porque se trata de D. Fulano que es un cacique del pueblo y que no le conviene ni le consiente su vanidad el que se le aplique el derecho y se le mida con la vara de la justicia. El cacique lo puede todo, para el cacique no hay ordenanzas municipales, ni alineaciones que se marcan en un plano como el que nos ocupa…”.

Dentro de la villa existían sólo 640 casas, siendo la mayoría de sólo piso bajo, excepto unas 30 o 40 de dos pisos, aunque por su deformidad y situación topográfica, presentaban grandes dificultades para el estudio de su rectificación y ensanche. Nada era más esperpéntico que la planta de esta población, inducida por la sucesión de una y otra casa adjudicada sin orden ni concierto, cada una a distinta alineación que las otras, torciendo y retorciendo el rumbo de las callejuelas según la disposición del terreno, sus desniveles y el gusto del propietario. Verdaderamente se podía presentar la villa de Mazarrón como un modelo de irregularidades,…muchas callejuelas sin salida y formando recodos, los más contrarios a la higiene pública, la buena ventilación y viabilidad; pero además, toda esta planta singular y extraña se situaba sobre un terreno accidentado que ofrecía grandes desniveles, no bien aprovechados para las corrientes de aguas pluviales, que en los grandes aguaceros inundaban algunos sitios por falta de fácil salida en su corriente.

El centro principal de la villa y donde se encontraban las mejores casas y vivían las personas más acomodadas era la parte baja de la calle de Los Lardines, plaza de la Libertad, calle de la Verdura y plaza de Palacios. La parte más alta de la población estaba ocupada por el vecindario más pobre, con habitáculos pequeños y tortuosas calles, tal vez porque estaban asentadas sobre las escarpadas laderas del Cabezo de San Cristóbal, donde parecía imposible acometer un ensanche.Las dos zonas que Marín Baldo consideraba más apropiadas para el ensanche eran, en primer lugar, la inmensa huerta contigua a la iglesia de La Purísima que perteneció al convento de San Francisco, y la falda del cerro del Molinete, desde la extremidad de la calle de Barrionuevo, hasta la balsa o depósito de los sobrantes de agua de la villa.

Pero el proyecto del sabio arquitecto murciano exigía el establecimiento de tantas líneas de reforma y de transformación en calles y plazas, que el Concejo dejó para otra ocasión o para otro “equipo de gobierno” (como se dice ahora), el acometer las necesarias mejoras que necesitaba la villa. El casco histórico de Mazarrón ha llegado así hasta nuestros días, casi con la misma caprichosa alineación arquitectónica que le dieron nuestros más lejanos antepasados, con la única salvedad que las mansiones de las familias más acomodadas se han trasladado hoy al extrarradio.

Mariano C. Guillén Riquelme. Cronista Oficial de Mazarrón

Toda la primera mitad del s XX asiste a un estancamiento del desarrollo económico del municipio, que produce en el orden urbanístico un fuerte retroceso tanto en su perímetro urbano como de sus infraestructuras y servicios. La caída de la actividad económica trae consigo una fuerte emigración que hace descender la población de Mazarrón a mínimos no conocidos desde mediados del s XVII.

A partir de la década de los 60′, se detecta en el municipio un fuerte desarrollo de la edificación residencial, motivada por un fuerte impulso de la actividad agrícola y la expansión turística. En esta época la Oficina Técnica Municipal levantó planos de los núcleos urbanos, que hasta entonces no existían, se fijaron alineaciones y se ordenaron las zonas de ensanche de los distintos núcleos-.

El siguiente paso importante en la ordenación urbanística del municipio lo supone la puesta en vigor el 13.5.1972 de las Normas Complementarias y Subsidiarias de Planeamiento de la Provincia de Murcia. Estas Normas que estuvieron en vigor hasta el 27.11.1979, fueron muy contestadas por algunos promotores inmobiliarios ya que suponía una exigencia en relación al planeamiento urbanístico y sus características técnicas mínimas, a lo cual no estaban acostumbrados, la falta de cultura medio-ambiental y técnica de aquellos primeros promotores inmobiliarios y responsables políticos trajo consigo la construcción de forma caótica y desordenada; Mazarrón no pudo sustraerse a ese ambiente de desorden urbanístico, si bien, en parte quedó mitigado por varias iniciativas de urbanizaciones en la zona costera: Ordenación Bahía, Urbanización ” La Cumbre”, Ordenación Mar Azul, Puntabela, Polígono “El Alamillo, Payasol 2 y ampliación de ordenación La Cumbre… 

Todos estos Planes Parciales, con una extensión superior a las 400 ha supusieron un factor decisivo, aun con sus imperfecciones, para la ordenación urbanística del litoral de Mazarrón. No se pudo, sin embargo, prevenir los efectos de ese primer urbanismo espontáneo o semi-salvaje, que hizo estragos en el núcleo urbano de Puerto de Mazarrón, hasta dejarlo casi irreconocible y muy difícilmente recuperable.

En ese ambiente urbanístico de exaltación del desarrollo por el desarrollo, que caracteriza la primera fase del proceso de urbanización se impone al llegar la década de los 70′ iniciar una planificación integral del municipio.

1975 PGOU Mazarrón

En el PGOU 1975, redactado por D. Demetrio Orduño Yáñez (Murcia 1927-2012) se clasifica el suelo en 2 tipos: suelo rústico y suelo ordenado; se da como suelo ordenado todo el suelo litoral con una profundidad de 1.500 m desde la línea marítima-terrestre y los núcleos urbanos de Mazarrón y Puerto de Mazarrón. En el resto del municipio se da una edificabilidad de 0,2 m3/m2 salvo en los núcleos rurales existentes, donde se posibilita la construcción con ordenación entre medianeras de viviendas unifamiliares de 2 plantas. Los núcleos urbanos de Mazarrón y El Puerto quedaron ordenados con fijación de alturas y alineaciones. Esta parte del documento del PG fue la más elaborada y por tanto la que tuvo una mayor influencia en el desarrollo urbanístico.

El suelo de Mazarrón pueblo queda distribuido en 2 categorías: suelo urbano, cuya delimitación comprende el núcleo compactado por la edificación, algunos servicios urbanos y partes de suelo sin urbanizar colindantes, suelo de reserva urbana, distinguiendo el destinado a uso residencial (174,3 ha) y el destinado a uso industrial (43,7 ha). Se establece también un suelo denominado “rústico de control” con la finalidad de absorber “expansiones demográficos e industriales imprevistas” que tiene una cierta similitud con el suelo urbanizaba no programado de la ley actual.

Se establece también una estructura diaria enmarcando con viales el suelo urbano y el suelo de reserva urbana para la desviación del tráfico hacia la carretera de Murcia y hacia la carretera de Aguilas.

En el Puerto de Mazarrón el PG establecía un suelo urbano englobando el núcleo urbano tradicional, el ensanche denominado Playasol 1, la zona de la Isla que no se incluía en un Plan Parcial de Ordenación Bahía y la parte del Faro de Levante como reserva urbana, se disponían 216 ha y como rústico de control la parte exterior del perímetro del suelo de reserva urbana y que conectara con el suelo destinado a ordenaciones turísticas de la costa. A pesar de sus imperfecciones, este PG tuvo cierta virtualidad en relación a la oferta turística pues se desarrollaron numerosos Planes Parciales con arreglo a su normativa, reduciéndose bastante el desbarajuste y caos en relación a las alineaciones y alturas de los cascos urbanos. Los Planes Parciales que se aprobaron con arreglo al Plan General de 1975 son los siguientes:

  • PP “Colonia rural la Rusticana“, aprobado el 22.7.1977, superficie ordenada 50.527 m2. Ocupada el 50 %. Población ocupada 1.450 habs.
  • PP “Mar Azul” (Playasol 7), aprobado en diciembre 1.977, superficie ordenada 90.748 m2, población calculada 1.600 habs. ocupación actual 82.748 m2, 1.450 habs.
  • PP “Playasol 2“, aprobado en octubre de 1976, superficie ordenada 370.092 m2, población calculada 2.604 habs, ocupación actual, 10.000 m2, reservas de suelo 355.092 m2, 2.004 habs.
  • PP “Playa Grande” (Finca Susana), aprobación de 26.10.1979, superficie ordenada 149.466 m2, población calculada 1.796 habs, ocupación actual 80.000 m2, reserva de suelo 69.466 m2, 800 habs.
  • PP “Ordenación Bahía“, aprobación 31.7.1973, superficie ordenada 205.790 m2, población calculada 2.340 habs, ocupación actual 30.000 m2, reserva de suelo 175.790 m2, 18.000 hab.
  • PP “Ampliación de Ordenación Bahía“, aprobación 7.3.1980, superficie ordenada 205.790 m2 población calculada 2.340 habs, ocupación actual 30.000 m2 y reserva de suelo 175.790 m2, 1.200 habs.
  • PP “La Cumbre fase I“, aprobación 1.2.1974, superficie ordenada 50.000 m2 población calculada 1.186 habs, ocupación actual 35.000 m2 reserva de suelo 15.000 m2 280 habs.
  • PP “La Cumbre fase II“, aprobación 3.5.1974, superficie ordenada 44.000 m2 población calculada 564 habs, ocupación actual 14.000m2 reserva de suelo 30.000 m2, 400 habs.
  • PP “El Rihuete“, aprobado el 14.1.1977, superficie ordenada 58.588 m2 población calculada 1.732 habs, ocupación actual 45.000 m2, reservas de suelo 13.588 m2, 250 habs.
  • PP “Casasol“, aprobado el 21.2.1977, superficie ordenada 18.499 m2, población calculada 560 habs, ocupación actual 18.499 m2, reserva de suelo agotada.
  • PP “Playa de Castellar 1“, aprobado el 31.5.1983, superficie ordenada 152.700 m2, población calculada 1.774 habs. ocupación actual nula, reserva de suelo 152.700 m2, 1.774 habs.
  • PP “Puntabela” aprobación octubre de 1965, superficie ordenada 603.776 m2 población calculada 28.300 habs ocupación actual 30.000 m2 reserva de suelo 573.775 m2, 27.500 habs.
  • PP “El Alcolar“, aprobación 4.2.1980, superficie ordenada 140.664 m2, población calculada 1.656 habs, ocupación actual, nula, y reserva de suelo 140.664 m2, 1.656 habs.
  • PP “Cuatro Plumas“, aprobación 4.10.1979, superficie ordenada 116.758 m2, población calculada 2.800 habs, ocupación actual, nula, y reserva de suelo 116.758 m2, 2.800 habs.
  • PP “Volamar“, aprobación 7.12.1978, superficie ordenada 632.851 m2, población calculada 7.149 habs, ocupación actual, nula, y reserva de suelo 632.851 m2, 7.149 habs.
  • PP “Playas de Castellar 2“, iniciado el procedimiento de aprobación, superficie ordenada 111.782 m2, población calculada 1.720 habs, ocupación actual, nula, y reserva de suelo 111.782 m2, 1.720 habs.

La Aprobación Inicial del PGOUM de 1986 y definitiva de 1991.

En sesión plenaria de 2.6.1982 era Ayuntamiento de Mazarrón acordó someter a información pública el Avance de la revisión-Adaptación de su Plan General de Ordenación Urbana.

Después del estudio de las sugerencia y contribuciones de numerosas Entidades, Asociaciones y particulares, el pleno municipal del 1.9.1986, acordó aprobar inicialmente la Adaptación y Revisión del PGOU vigente desde 1975. Se pone de manifiesto el interés de la corporación de no costreñir el desarrollo de la edificación, combinando esto con la defensa del litoral y del paisaje.

La Resolución de 3.8.1988, de la Consejería de Política Territorial y Ordenación del Territorio manifestó su discrepancia con el documento presentado por el Ayuntamiento y entre otras acordó, Suspender la Aprobación definitiva de la Adaptación-Revisión del PGOU de Mazarrón, y determinar que las modificaciones que habría de introducir en el proyecto como consecuencia de la subsanación de deficiencias recogidas tenían el carácter de sustanciales, por lo cual, la Corporación Municipal debería exponer las mismas una vez recogidas en el proyecto, a exposición pública y una vez cumplido el requisito, previo Acuerdo Municipal elevar finalmente el expediente para su aprobación definitiva a la consejería competente, en el plazo de 4 meses.

Transcurridos, de nuevo se produce Resolución de 19.10.1989, una vez rectificados diversos aspectos del PGOU y recorridos otros en los que el Ayuntamiento no estaba conforme, resolviendo la Aprobación definitiva en su práctica totalidad a excepción de algunos aspectos que quedaban suspendidos a espera de completar las rectificaciones requeridas, reclamando un Texto Refundido final que incorpore todas las determinaciones incluidos en la Resolución y los Planos, ordenando su publicación en el BORM. Finalmente Aprueba, en su totalidad, el PGOU de Mazarrón, en resolución de 9.5.1991.

Actualmente y con objeto de adecuarse a la normativa vigente, el municipio de Mazarrón se encuentra en fase de redacción de su nuevo Plan General Municipal de Ordenación Urbana. El nuevo PGMO se encuentra en fase de Avance, se ha publicado en prensa y se está dando a conocer a la opinión pública, el día 24.10.2006.

En el año 1956 el núcleo urbano consolidado lo constituían el casco antiguo junto con los barrios de La Ermita, Minero, La Aceña, La Cañadica, San Andrés y lo más reciente construido hasta esa fecha, las Casas Nuevas. 

En el periodo 1956-1981 el casco de ensancha hacia el sur (1), dirección a la carretera del Puerto de Mazarrón, y el Bº de La Ermita se amplía hacia el Norte (2), mientras que el núcleo consolidado sufre una gran renovación de viviendas unifamiliares antiguas por edificios en altura. 

En el periodo 1981-2002 se completa la urbanización y se inicia la edificación en la Urb. La Cañadica (1) y la Urb. La Aceña (5), zona de mayor crecimiento en este periodo. Se amplió al Sur (3) y al Este (4) la Ermita y se consolidó la zona sur del Molinete (2).

En el periodo 2002-2010 se termina de consolidar la Urb, la Cañadica (1) y se amplía en su zona Norte (2). Se urbaniza y edifica en la zona comprendida entre el Casco, Bº La Aceña y Urb. La Aceña (3).

“…Hoy en día, el núcleo urbano de Mazarrón presenta un plano irregular, complejo y confuso divido en 9 barrios.

No obstante, han sido y son numerosas las dificultades a las que se enfrenta la localidad para afrontar su crecimiento y continua transformación. Y además, subsanar los problemas y los desequilibrios territoriales y ambientales que ha generado su crecimiento incontrolado.

En la actualidad, el aspecto visual que presenta Mazarrón es cuidado en puntos clave como: zonas del casco antiguo, Plaza del Ayuntamiento, Iglesia de San Andrés e Iglesia Convento de La Purísima. Mientras que otras áreas alejadas de estos puntos, como es el caso del Barrio Minero y La Ermita, muestran un aspecto descuidado: distinto ancho de las calles, equipamiento urbano deteriorado (papeleras, bancos, fuentes, etc.), crecimiento excesivo del arbolado, cableado en mal estado, aparatos de aire acondicionado ubicados en fachadas principales, no se sigue una gama de colores acorde, viviendas y edificios de distintas alturas sin orden, etc.

El barrio denominado Casco ha sido y es el centro neurálgico, tanto del núcleo urbano como del municipio. En general, no conserva su morfología original debido a las grandes transformaciones que ha sufrido por la fuerte presión urbanística y demográfica de las últimas décadas. No obstante, atesora lugares emblemáticos como: la Plaza de Ayuntamiento, Casas Consistoriales, Iglesia de San Antonio, la Iglesia Convento La Purísima, el Casino, y la Torre el Molinete. El tipo de construcción dominante, son edificios en altura de hasta seis plantas, con variedad de estilos, formas y colores que contrastan armoniosamente a pesar de su diversidad. Sin embargo, queda un gran porcentaje de viviendas unifamiliares de la tipología original, ubicadas en sectores deprimidos, donde la renovación urbanística no ha llegado. En general, posee un mobiliario urbano: suficiente, cuidado y distribuido de forma estratégica. No posee numerosas zonas verdes, pero muestra una gran diversidad de especies arbóreas y arbustivas. Tiene un marcado carácter residencial, aunque alberga abundantes servicios públicos y privados. Su accesibilidad funcional es buena, aunque con altas densidades de tráfico en puntos concretos y en momentos determinados del día. Todo ello, posibilita una buena calidad ambiental. Según los resultados de calidad visual las zonas mejor estimadas acordes con la valoración de sus atributos físicos/estéticos/psicológicos son: la Avenida de La Constitución, el entorno a la Calle Convento y la Plaza del Ayuntamiento. Sin embargo, alberga otros puntos que precisan de una urgente intervención debido al avanzado estado de deterioro que presentan como son: la Iglesia de San Antonio, el Casino, el Castillo de Los Vélez y su entorno.

El Barrio de San Andrés, forma parte del casco antiguo del núcleo urbano, conserva gran parte de su morfología original y algunos lugares simbólicos como la Iglesia de San Andrés y la Plaza Ramón y Cajal. Dentro de él se ha identificado dos sectores con relación a los recursos y atributos. El primero corresponde a la Plaza Ramón y Cajal y su entorno, próxima al centro, y además, punto turístico. Muestra un aspecto cuidado, con edificaciones, antiguas y modernas que siguen el mismo estilo antiguo. Solo cuenta con un espacio verde ubicado en su única plaza, cuya vegetación arbórea precisa de mantenimiento. El segundo sector, presenta un carácter deprimido que precisa de una importante renovación urbanística y dotación de recursos. En esta zona predominan viviendas unifamiliares de planta baja o con una planta, longevas, sin armonía en relación con el estilo y el cromatismo, y además, se aprecia una gran diversidad de materiales de construcción. El mobiliario urbano es insuficiente, está en mal estado y mal distribuido. No cuenta con espacios verdes. En general, su uso es residencial, y solo en la zona próxima al centro cuenta con algunos comercios y servicios públicos de tipo religioso. No tiene buena accesibilidad, sus calles son estrechas y sinuosas con aceras irregulares, aunque la baja intensidad de tráfico le aporta calidad ambiental, siendo un lugar tranquilo donde los vecinos se reúnen en la vía pública a falta de espacios de ocio y esparcimiento. Su paisaje es clasificado con relación a la calidad visual como notable en la Plaza Ramón y Cajal y su entorno, mientras que el resto es mediocredeficiente.

La Urbanización de La Cañadica, presenta un aspecto muy cuidado y todas sus edificaciones siguen un mismo estilo, son dúplex. Asimismo, dispone de un mobiliario urbano suficiente, en buen estado y bien distribuido, acorde con el conjunto en general, y en especial con el edificio singular más representativo de esta zona, la Casa de La Cañadica. El uso predominante es residencial, aunque cuenta con dos servicios públicos de carácter educativo y sanitario: el CEIP La Cañadica y el Centro de Atención Temprana. Se trata del barrio con mayor número de espacios verdes y variedad de especies arbóreas. Su accesibilidad funcional es muy buena, gracias a su plano regular de calles anchas con aceras amplias. Según los resultados obtenidos su paisaje es notable respecto a la calidad visual.

El Barrio Minero, a pesar de ser una de las zonas más antiguas y emblemáticas, es una zona marginal cuyo proceso de urbanización está inacabado hoy en día. Muestra un aspecto muy deteriorado, sus calles presentan tramos sin pavimentar o muy deteriorados, aceras inexistentes y/o irregulares. En él predominan viviendas unifamiliares de planta baja y con una altura, de calidad constructiva media-baja, con diversidad de estilos, colores y materiales. Su uso es totalmente residencial, no alberga ningún tipo de servicio público o privado, ni tampoco zonas verdes, ni espacios públicos que favorezcan el encuentro por lo que la baja densidad de tráfico hace que los vecinos ocupen la vía pública para reunirse. Según los resultados tiene un paisaje deficiente con relación a la calidad visual.

De los resultados cualitativos y cuantitativos del cuestionario realizado a 100 participantes, con más de 10 años residiendo en Mazarrón y edades comprendidas entre los 20 y 93 años, por tanto, con capacidad para conocer en profundidad el núcleo urbano, resalta lo siguiente:

Como aspectos negativos en el núcleo urbano de Mazarrón, no existe un equilibrio urbanístico entre las antiguas y las nuevas edificaciones, lo cual rompe la estética visual. Del mobiliario urbano, un elevado porcentaje se encuentra en malas condiciones y distribuido de forma poco equitativa, por tanto, precisa renovación y redistribución. Destaca la necesidad de soterrar los contenedores de residuos, ya que debido a sus dimensiones son elementos intrusivos que generan un impacto visual negativo en el paisaje. Asimismo, es mejorable la peatonización de las calles debido a la irregularidad de las aceras. También, algunos tipos de vegetación generan ciertos problemas como el incremento de suciedad, el deterioro de las aceras y el aumento del riesgo de caídas. Por consiguiente, la vegetación precisa de: revisión, la mejorara su mantenimiento, la sustitución de algunas especies por otras más adecuadas y la creación de más espacios verdes. En el caso del tráfico, su exceso es molesto en varios puntos, como son: la Avenida de La Constitución, Calle La Vía, Calle Pino, Calle Boquera, Calle Convento y Calle Lorca. Respecto a los elementos patrimoniales, resalta el avanzado deterioro de algunos de los lugares más emblemáticos protagonistas en su paisaje. Algunos precisan ser rehabilitados y restaurados (el Casino, la Iglesia de San Antonio de Padua y la Casa de La Cañadica), mientras que otros (el Castillo de Los Vélez, la Torre del Molinete y el Monumento al Sagrado Corazón de Jesús) tan solo necesitan reacondicionamiento y/o un mayor mantenimiento. Por último, es preciso poner en relieve la inexistencia de medidas, actuaciones e instrumentos específicos para la gestión y conservación del paisaje.

Como aspectos positivos alegaron que Mazarrón es un lugar con buena calidad ambiental, que cuenta con múltiples lugares tranquilos y agradables, y además, alberga abundantes y diversos servicios, tanto públicos como privados. También se percibe una creciente preocupación por parte de los residentes sobre la calidad del paisaje, queda reflejada en su activa participación en varios grupos de redes sociales como “Ideas para Mazarrón” en Facebook así como en la aplicación “Línea Verde” desarrollada por la Administración Local. Aunque estos instrumentos no están creados exclusivamente para la gestión y conservación del paisaje, se abordan temas que influyen directamente sobre el mismo. A través de ambas herramientas, los ciudadanos ponen de manifiesto y notifican distintos tipos de incidencias y problemáticas que suelen ser atendidas, subsanadas y/o solucionadas por la Administración Local. De este modo, también se está incentivando la participación ciudadana…

ANÁLISIS Y VALORACIÓN DE LA CALIDAD VISUAL DEL PAISAJE URBANO DE MAZARRÓN (MURCIA) EN CUATRO DE SUS BARRIOS. Línea de investigación: Análisis y valoración de la calidad visual del paisaje. MARÍA JULIANA RAJA GARCIA. Facultad De Educación. Universidad de Murcia. Septiembre 2017. TF MÁSTER UNIVERSITARIO EN EDUCACIÓN Y MUSEOS. PATRIMONIO, IDENTIDAD Y MEDIACIÓN CULTURAL

 

En el año 1956 el núcleo urbano consolidado del Puerto de Mazarrón lo constituía el casco antiguo únicamente, existiendo además un número notable de chalets siguiendo la línea de la costa. En el periodo 1956-1981 se vivió un gran boom urbanístico. La gran zona de expansión fue Ordenación Bahía (1) que se urbanizó y se edificó en terrenos de salinas. Para primera residencia se creó el Bº de San Isidro (3) y la Urb. de Playasol I (4), ambos al Norte del Casco, y se continuó el mismo hacia la zona de la Playa de Rihuete (5). Al otro lado del Bº de San Isidro emergió la Urb. de la Cumbre (2), que en esta época sólo estaba formada por chalets y hoteles. También de este periodo es la construcción del Puerto Pesquero y del Puerto Deportivo. En la zona de poniente se urbanizó El Castelar (6) y se consolidó Bolnuevo a ambos lados de la vía principal (7), creándose una camping en su entrada (8).

En el periodo 1981-2002 se inicia con la creación de la Urb. Playasol 2 (5), en las faldas de una montaña, y con la edificación y ampliación del Castelar (4). Al Norte de La Cumbre se proyecta Cuatro Plumas (3) como zona para 1ª residencia. Al final de este periodo se urbaniza y se empieza a edificar en El Alamillo (1), zona muy amplía que en la actualidad no se encuentra totalmente consolidada, se crea el pequeño sector de la Urb. Playasol 7 (6) (urbanizado y consolidado al 70% para 2.002), separado de Playasol 2 por una rambla, y al Sur del Alamillo comienzan los trabajos de urbanización de lo que será El Alcolar (2).

En el periodo 2002-2010 se termina de consolidar la Urb. de Playasol 2 (2) y Playasol 7 (1). Ordenación Bahía crece en su zona norte (3) con los sectores fase 3 y fase 5 que se encuentran en la actualidad consolidados al 50% y se ha quedado a falta de urbanizar en otro 50% pues las malas perspectivas inmobiliarias han ralentizado el desarrollo de la zona.

En el periodo 2002-2010, en la zona de Levante, surgen muchas promociones de edificios en altura en la Cumbre (1), se consolida casi en su totalidad El Alcolar (3) y se amplía y consolida El Alamillo (4). Actualmente encontramos el sector de Los Caleñares (2) y el de Mar de Plata (5) con la urbanización completada y con algunas construcciones acabadas sin vender o paradas ya que las perspectivas inmobiliarias aconsejan que el proceso urbanístico se ralentice.

El nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Mazarrón ve en el horizonte del próximo cuarto de siglo un municipio volcado con el sector turístico. El documento técnico, cuya aprobación inicial recibió el visto bueno del Pleno en agosto 2014, introdujo una norma que permitirá levantar hoteles de hasta 6 plantas no solo en suelo de equipamientos sino también en zona residencial. También mantiene la construcción de unas 6.000 viviendas repartidas en 4 urbanizaciones en el tramo del litoral entre Bolnuevo y el Mojón.

Pero, todavía nada nuevo. Modificaciones , y ya son 57, y se demanda ya un nuevo PGOU habida cuenta de las nulidades judiciales que hacen volver al planeamiento de las NNSS de 1979 (la Confederación Hidrográfica del Segura, CHS, nunca emitió informes¡¡¡) Sin dinero para una contratación especializada, se recurre a la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT). A la espera.Y Camposol. Todo un desastre urbanístico. 3.740 viviendas que no tienen licencia de primera ocupación, y muchas de ellas en los sectores B C D y F son ilegales. “Las calles están llenas de agujeros y no disponen de alumbrado público, y, además, más de 700 viviendas fueron construidas sin licencia de obras”. A más de 20 kilómetros de la playa, hace unos 25 años un constructor comenzó a levantar casas modestas y a venderlas en Londres. Lo que parecía un sueño visionario hoy es una pesadilla para muchos compradores. Hay 3.500 casas sin licencia de primera ocupación, 550 de las cuales interrumpen el cauce de una rambla que hace 2 años ya inundó las viviendas y que el Ministerio de Medio Ambiente quiere demoler. Este es el ‘gulag’ en el que han caído atrapados miles de británicos que buscaban sol, golf y precios baratos. Es el resultado de la corrupción y la negligencia.

Camposol es el nombre de una urbanización con el que se conoce al Plan Parcial El Saladillo Sector A y B,C ,D y F del PGOU de Mazarrón y la negligente actuación de la promotora Justo y Manolí, SL (que pertenece al Grupo Masa) y la Administración. El Ayuntamiento de Mazarrón se niega desde entonces a recepcionar la urbanización porque supondría asumir todos los servicios, y afirma que no puede pagarlos. El 23.3.2005, la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente) abrió expediente a la constructora por ocupar el cauce de una rambla, la de los Aznares. La sanción era de solo 1.500 € pero le ordenaba parar. Justo y Manoli recurrió a la justicia y con eso suspendió la sanción. Siguió trabajando sin que nadie se lo impidiera. “La Justicia nos dio la razón en una sentencia de 2012, sin embargo la urbanización ya estaba construida”, explica por correo la CHS, como si fuera una fatalidad. En junio de 2015, diez años después del primer e inútil expediente, la CHS abrió otro expediente, este por infracción muy grave, y propuso una sanción de 7,8 millones de euros al Ayuntamiento y la constructora. Además, envió el caso a la Fiscalía y el 1 de junio pasado lo elevó al Consejo de Ministros para que resuelva la sanción. Solo habían pasado 11 años desde que supo que se estaba construyendo en la rambla y dos y medio desde las inundaciones. El 15.4.2011 la Junta de Gobierno Local desposeyó la mercantil Justo Y Manoli, de su condición de urbanizador por su grave incumplimiento de los plazos y las condiciones previstas en el proyecto el programa de actuación. Además, le incautó los avales depositados en garantía del cumplimento de las ejecución de las obras de urbanización. El 25.9.2014 una centena de viviendas construidas ilegalmente sobre 2 ramblas en el Sector D sufrieron daños enormes a causa de la riada que no fue causada par la gota fría, sino gracias a la corrupción, incompetencia y mala administración de las autoridades competentes.

La Asamblea Regional, durante meses, ha investigado en una comisión parlamentaria el desarrollo urbanístico mazarronero de Camposol, la famosa urbanización mayoritariamente poblada por jubilados británicos en las afueras de Mazarrón. El Ayuntamiento de Mazarrón ha cuantificado en 20 millones de € el coste del arreglo de los desperfectos de los servicios públicos en Camposol, que no podrá reclamar a la promotora porque el aval sólo cubre 1,2 millones de € y porque no se ha personado en el concurso de acreedores de la constructora, que se encuentra en proceso de liquidación.

Hoy, el Proyecto de Paseo Marítimo en la Playa del Alamillo, recoge la construcción de un paseo de 1.200 m de longitud y de 8 a 9 m. de ancho, complementado con carril bici, zonas ajardinadas, mobiliario urbano y pasarelas de acceso a la playa. Cuenta con un presupuesto de 2,9 millones de euros y plazo de ejecución de 9 meses. Este nuevo paseo enlazará con el actual paseo marítimo de Puerto de Mazarrón que finaliza en El Rihuete, generando así un nuevo paseo con un recorrido total cercano a los 4 km.

Son hoy algo más de 30.000 habitantes y un parque de viviendas próximo a las 30.000. Cosas del boom, del de los 70′, los 80′ los 90′ y el último en la primera década del s XXI. Pero, por haber viviendas, el problema de la ciudad no está resuelto, y menos a la vista de casos como el de Camposol.

Desorden urbanístico por doquier.

Los informes de Ecologistas en Acción sobre las playas en los años del boom dan hasta miedo. El urbanismo disperso, la desidia en la gobernanza, la especulación pura y dura, no sólo de la ciudad, de la comunidad, de la confederación… No se salva nadie.

Algo, que nadie desea vuelva a suceder, pero que también, alguien debe corregir, subsanar, ser responsable. Es el extremismo de este nuestro territorio. Impresentable el pasado reciente, el presente está aún pendiente.

Pero no quisiera acabar con tan mal sabor de boca. Ahí va la vivienda que se hizo construir Miguel Fiscal (1913-2006) en Mazarrón.

“…En 1968 Fisac proyectó en Mazarrón, para su propia familia, una vivienda de vacaciones rotunda y de volúmenes contundentes, de funcionalidad difícil, un ejemplo singularísimo, personal y único, de arquitectura residencial unifamiliar, una vivienda que se convirtió en icono mundial entre las viviendas más singulares del planeta. Aunque la parcela en que se ubica pertenece al término municipal de Cartagena, en la carretera del Puerto de Mazarrón a Isla Plana, lo cierto es que, por estar abierta a la bahía de Mazarrón y muy próxima a su término municipal, todo el mundo la reconoce como ubicada en Mazarrón y así aparece en todas las publicaciones sobre el arquitecto.

Me contó Diego Peris en su visita a Lorca que parece ser que el diseño de la vivienda estuvo condicionado por una apuesta que hizo Fisac con un amigo, en el sentido de que era capaz de proyectar y construir la vivienda en un tiempo récord. En una época en la que la prefabricación estaba en mantillas, planificó el diseño de una vivienda compuesta por cuatro grandes cajones escalonados, construidos con encofrado corrido industrial tipo túnel, lo que le permitió ganar la apuesta. Desde que fue construida, los vecinos la llamaron popularmente «La Cajonera». La mayoría de referencias bibliográficas datan el proyecto y la construcción en 1968, aunque la Fundación Docomomo (a la que más adelante me referiré más ampliamente) sitúa el proyecto en 1964 y la finalización de la construcción en 1968. Puede ser que Fisac conociera la zona y proyectara la vivienda en 1964 (época en que debió viajar con frecuencia a Murcia, pues está intercalada entre dos de sus proyectos en Águilas), lo hiciera con intención puramente experimental y no se decidiera a construirla hasta imponerse el reto derivado de la apuesta con el amigo.

El terreno de la parcela tiene una considerable pendiente, que Fisac decidió enfatizar y reproducir en el escalonamiento de la vivienda. Para ello, construyó todo un sistema previo de pedestales escalonados, de muros de contención para acoger dos plazas de aparcamiento en superficie, al nivel de la carretera, y de escaleras de piedra zigzagueantes (pero con giros ortogonales), adosadas a los pedestales y adaptadas a la topografía del terreno, confundiéndose todo este basamento pétreo con los colores y materiales de la zona, camuflaje de integración en el paisaje que Fisac gustaba de practicar en sus obras domésticas. Sobre el entramado de plintos de piedra dispuso los cuatro módulos escalonados, apoyando el extremo delantero de cada uno en el extremo trasero del módulo inferior, dejando debajo un espacio libre intermedio sobre el que flota y sobrevuela la vivienda. El tamaño, en longitud y anchura, de los módulos iba disminuyendo con la altura. Cada módulo era unos 50 centímetros más corto y unos 30 cm más estrecho que el módulo inferior, lo que acentuaba, a modo de trampantojo, la percepción en perspectiva del conjunto desde la base de la ladera. Para acentuar esa sensación visual de ordenado desorden, los módulos estaban desplazados entre sí en sentidos alternos, disminuyendo también, en sentido ascendente, la longitud del desplazamiento entre cada 2 módulos. El desplazamiento entre módulos era aprovechado para disponer la escalera de comunicación entre ellos, de forma que iba serpenteando alternativamente, a derecha e izquierda, según la posición relativa del módulo, haciendo los cruces por el espacio libre entre cada 2 de ellos. Estos 4 cajones, enfoscados y pintados en color blanco, marcaban el contrapunto de los basamentos de piedra en los que se apoyaban.

Las dependencias de la vivienda estaban repartidas entre los 4 módulos. En el primero se ubicó el salón comedor con terraza delantera, la cocina y una despensa; en el siguiente, un dormitorio con terraza delantera, un cuarto de baño y un lavadero; el tercer y el cuarto módulos contenían, cada uno, un dormitorio con terraza delantera y un cuarto de baño. Todas las terrazas delanteras tenían magníficas vistas al mar.

He aludido antes a la funcionalidad difícil de la vivienda, circunstancia que a veces concurre en la arquitectura experimental, aquella que se aparta de lo convencional, máxime si el arquitecto la proyecta para uso propio y no tiene que convencer a ningún cliente de las ventajas del experimento, aunque haya que pagar el peaje de ciertas incomodidades. Recordemos que se trataba de una vivienda unifamiliar. Pues bien, la vivienda tenía la particularidad de que para pasar de un módulo a otro había que salir al exterior y recorrer los correspondientes tramos de escalera, que no solo estaban al aire libre, sino que ni siquiera estaban techados (solo lo estaban los tramos que discurrían transversalmente en el espacio libre entre cada dos módulos). Cada módulo tenía, por tanto, una puerta de acceso independiente desde el exterior. Si bien el clima de Mazarrón suaviza estas disfuncionalidades y la vivienda tenía el carácter de una residencia de vacaciones, con un uso predominantemente estival, carecía de una característica que en términos de habitabilidad se define como privacidad (ámbito íntimo de la vida personal que se desarrolla en un espacio reservado). El carácter radical de la propuesta llevó a Fisac, incluso, a renunciar al uso privilegiado que habría supuesto aprovechar la cubierta de cada módulo como terraza descubierta utilizable por el módulo superior, de forma que las terrazas de cada módulo se conformaron dentro del volumen de este, y se delimitaron con un pretil de obra, en lugar de con una barandilla, para deslindar con mayor rotundidad la frontera entre el espacio habitable y el espacio no utilizable.

La vivienda, que según la definición acuñada por Le Corbusier es una «máquina de habitar», estaba concebida en este casa de una forma más compleja, con una separación de los usos, como si se tratara de una fábrica en la que varias máquinas independientes se repartieran las distintas funciones, actuando la serpenteante escalera como correa de transmisión entre ellas.

Fisac y su familia ocuparon poco tiempo la vivienda de Mazarrón y pronto regresaron a la residencia de verano de la Costa de los Pinos, en Mallorca, que el arquitecto había construido en 1961. La vivienda de Mazarrón fue adquirida a mediados de los setenta por un ingeniero, hermano de Ana María Muñoz Amilibia, catedrática de Arqueología de la Universidad de Murcia. Esto último lo contaba Miguel Rubio en su artículo de 2013 en La Verdad, en el que recogía el testimonio de la profesora Muñoz, ya jubilada, y recordaba que «la vivienda sirvió de improvisado alojamiento a un grupo de jóvenes investigadores que colaboraron con la catedrática en la excavación arqueológica del Cabezo del Plomo, cerca del poblado marinero de Bolnuevo». Quizás de esta época sea la transformación de la vivienda unifamiliar en cuatro apartamentos mínimos, mediante la incorporación de una mini cocina office en cada uno de los tres módulos superiores, y de ahí proceda el error de que en algunas publicaciones (incluso en la ficha del Docomomo Ibérico) se aluda a la obra como los apartamentos de Mazarrón.

Para esta vivienda lo peor estaba por llegar. En 2006 pasé por la zona, camino de Isla Plana, y vi una pequeña grúa torre colocada en la parcela. Temiendo lo que podía venir, me detuve a contemplarla desde todos los ángulos posibles y a fotografiarla en su situación amenazada pero aun intacta. El tiempo confirmó mis malos augurios y ya en 2008 había sufrido la desoladora transformación con la que hoy la vemos. Pasé varias veces más delante de ella en los años siguientes, y siempre la miraba horrorizado y entristecido. Finalmente, en 2011 me decidí a pararme de nuevo y a fotografiar desde varios ángulos el edificio transformado. Pensaba, así lo dije en mi conferencia en la Academia de Bellas Artes, y lo sigo pensando, que no es éticamente admisible destrozar un icono de la arquitectura contemporánea de una forma tan poco respetuosa, habiendo tantas viviendas anodinas y tantas parcelas libres de edificación en las que un arquitecto puede explayarse libremente sin atentar contra un edificio mundialmente admirado.

Esbozaré una breve explicación de lo que he podido conocer acerca de lo que ha ocurrido con la vivienda en los últimos tiempos. Parece ser que los siguientes propietarios, cuando la vivienda había soportado unos años de abandono, quisieron demolerla, pero una mínima sensibilidad municipal en el Ayuntamiento de Cartagena consiguió frenar la demolición, pese a no estar protegida por ninguna disposición oficial, ni municipal ni del ámbito de la Comunidad Autónoma de Murcia. Así me lo testimonió José Amorós, antiguo arquitecto municipal de Cartagena, hoy jubilado.

La vivienda sí está inventariada en el Registro de la Fundación DOCOMOMO Ibérico (Documentación y Conservación de la Arquitectura y el Urbanismo del Movimiento Moderno), que es la rama de la península Ibérica integrada en Docomomo (Documentation and Conservation of buildings, sites and neighbourhoods of the Modern Movement), una organización internacional creada en 1990 con el objetivo de inventariar, divulgar y proteger el patrimonio arquitectónico del Movimiento Moderno. El patronato de la Fundación está integrado por los Colegios de Arquitectos de España y Portugal. La ficha indica que actualmente la vivienda está «muy transformada»; la Fundación lamenta la vulnerabilidad a la que se enfrenta el patrimonio arquitectónico reciente.

Tras aceptar la no demolición de la vivienda, los nuevos propietarios la ampliaron y reformaron entre 2006 y 2007, segregando, además, la propiedad del edificio en dos viviendas de superficies parecidas, repartiéndose los módulos blancos, dos para cada una. Las pusieron en venta, pero parece ser que tardaron en encontrar comprador, al menos para una de ellas.

Desde mi punto de vista, considero que la vivienda ha sido brutalmente transformada, con una falta de respeto al maestro que fue Fisac y a la maestría de su obra que resultan muy desoladoras, introduciendo unos volúmenes que rompen absolutamente la unidad de la obra anterior y compiten bruscamente con ella hasta anularla por completo, incorporando, además, un estridente rojo en un nuevo volumen adosado a uno de los módulos blancos originales, introduciendo también grandes masas de hormigón visto que compite violentamente con los muros de piedra originarios, añadiéndole barandillas de acero inoxidable y carpinterías de aluminio, cerrando las terrazas anteriormente integradas en los volúmenes de los módulos blancos y aprovechando como nuevas terrazas las plataformas de cubierta a las que había renunciado Fisac en su proyecto, etcétera.

Cuando fotografié el edificio, ya transformado, en 2011, capté también la imagen del cartel con todos los datos de la licencia de obras de la reforma, que todavía estaba adosado a la valla de la vivienda, al borde de la carretera, pero he renunciado a citar el nombre del arquitecto y los restantes datos, aquí y en otros foros. He encontrado aludido al arquitecto en varias entradas de internet, por lo que remito a esta red a los interesados en conocer su identidad.

El bloguero Nachobé, en una entrada en su blog fechada en 2008, ya describía su visita a una de las dos viviendas resultantes de la transformación y afirmaba que «el resultado final de la ampliación está lejos de respetar, integrarse o camuflarse con respecto a la obra original; y desde luego muy lejos de ser “un pedazo de aire humanizado” tal y como entendía Fisac la arquitectura». También aludía a que «se ve cómo los volúmenes, apenas reconocibles en la configuración actual, parecen emerger pidiendo auxilio». Concluía diciendo que se había despedido de aquella visita «triste por la oportunidad perdida, por el recuerdo ya irrecuperable de aquellos apartamentos escalonados y pensando qué habría hecho yo si me hubiese enfrentado a ese encargo. Hay frases que no nos enseñan a decir en la carrera, “preferiría no hacerlo” es una de ellas». Esa rotunda última frase, «preferiría no hacerlo», tan afortunada en sintetizar el desatino, es la que da título a esa entrada en su blog.

MIGUEL FISAC Y SU ARQUITECTURA EN LA REGIÓN DE MURCIA. Simón Ángel Ros Perán. ALBERCA nº14.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.

 

LEIOA

LEIOA POBLACIÓN (INE)

LEIOA PIRAMIDE de POBLACION

Parque de viviendas LEIOA

LEIOA PARO


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.



Leioa, situado actualmente en la Comarca del Gran Bilbao, tiene una superficie de 8,36 km2 -de los cuales 8,17 km2 son tierra firme y 0,19 km2 de ría- y se encuentra próximo a la desembocadura de la ría del Nervión-Ibaizabal, en la margen derecha, limitando al N con Getxo y Berango, al E y S con Erandio, y al O también con Getxo y con la ría. La capitalidad la ostenta la anteiglesia de Elexalde (35 mts. de alt.). Otras entidades son: Artatza (a 1km.; a 35 mts. de alt.) y Lamiako (a 3kms.; a 3 mts. de alt.). La población se encuentra muy dispersa entre los distintos barrios de estos núcleos, siendo el índice de concentración muy bajo, 54%.

Integrada plenamente en la zona de influencia de Bilbao, Leioa ha mostrado un contínuo crecimiento demográfico. La llegada masiva de población ha hecho que se caracterice por un predominio de los grupos adultos-jóvenes y, en consecuencia, de un crecimiento vegetativo muy alto, 6’6%.

Su relieve es poco accidentado, con una altitud media inferior a los 50 m, y está configurado por la existencia de numerosos ríos y arroyos que discurren entre suaves colinas, desembocando en una vega baja situada junto a la ribera de la ría.

Los montes más altos son Kurkudi (126 m), Bolumburu e Ikea. Desde estos altos discurren los numerosos arroyos que surcan el municipio en sentido N-S, dando lugar a su paso a la formación de pequeños barrancos. En la mitad S, las altitudes son inferiores a los 50 m., con abundantes espacios llanos generados por las vegas de Udondo y Lamiako, destacando en el centro el alto de Artatza, de tan solo 76 m. Prácticamente a nivel del mar se sitúa la vega de Lamiako, formada en la margen derecha del río Udondo en su confluencia con el río Gobela, antes de su desembocadura en la ría.

Etimológicamente, la palabra Leioa -antes Lexona y después Lejona (hasta el 21.12.1979)-, provendría de “leiho-ona”, buen mirador, haciendo referencia al horizonte visual desde las colinas de Artatza. Según otros autores, derivaría de “elexa-ona” (buena iglesia). En ambos casos la denominación de la anteiglesia guarda relación con el medio geográfico, y más en concreto con el relieve.

El río Udondo marca el límite oriental del municipio. A su paso por Leioa, el Udondo recoge las aguas de los arroyos Urgitxi, Iberre, Lertutxe -en cuya cabecera se encuentra el pantano del mismo nombre-, Mendibil y Elexalde, antes de enfilar su curso en dirección N-S para confluir, cerca de su desembocadura, con el río Gobela. Este, antes de que su cauce fuese modificado según los proyectos del arquitecto Pedro de Belaunzaran, atravesaba el municipio de Leioa (donde el arroyo Kurkudi le aportaba sus aguas), procedente de Getxo, en dirección SO-NE. Cuando su cauce fue alterado debido a la industrialización y a los aportes de arena, comenzó a discurrir de forma paralela pero contraria al curso de la ría, para desembocar en ella tras unirse al río Udondo. En su tramo final, ambos ríos tomaban durante unos metros el carácter de ría, viéndose afectada su desembocadura por el flujo de las mareas.

Las marismas de Lamiako se localizan al borde de la ría, a la derecha de la carretera de acceso a Las Arenas. Esta zona, que hasta hace solo un siglo se inundaba con las mareas, se unía con las marismas de Astrabudua formando un complejo marismal de cordones de dunas y lagunas salobres que se extendía desde Asúa hasta Algorta.

Leioa a lo largo de su historia ha acogido 2 zonas habitadas bien diferenciadas. Una más rural que integraba la casi totalidad del municipio y otra más urbana, creada al calor de la industrialización a los pies del ferrocarril que discurría paralelo a la Ría. Durante las décadas de 1960 y 1970 el desarrollo económico hizo que se diese un flujo importante de personas que llegaron a instalarse en Leioa. Este movimiento demográfico tuvo un enorme impacto en muchos de los núcleos de población, provocó un crecimiento aceleradísimo de los mismos, así como un importante cambio en su fisonomía urbana.

Muchas zonas de Leioa, hasta entonces escasamente pobladas, crecieron y se transformaron de una forma importante. Es en estos años cuando se produjo el fenómeno de mayor repercusión demográfico: la inmigración y el consecuente aumento poblacional transformó completamente el municipio, que fue adquiriendo poco a poco su aspecto actual.

Todo este proceso creó un Leioa desestructurado, disperso y carente de una estructura urbana de calidad, huérfano de espacios y equipamientos públicos al servicio de la comunidad. La llegada de la democracia y los primeros instrumentos de planeamiento y planificación urbana, las Normas Subsidiarias y el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), han venido corrigiendo de una manera importantísima esta situación mediante la creación de un moderno centro urbano y la unión de el mismo con los barrios y de estos entre sí, posibilitando la dotación de áreas de esparcimiento, zonas verdes y equipamientos urbanos de primer orden.

Leioa acoge hoy un hábitat todavía mixto de zonas rurales y urbanizadas, si bien con gran predominio de estas últimas. Los barrios que componen Leioa son en su parte más alta y lejana a la Ría del Nervión: Zuhatzu, Peruri, Sarriena, Santsoena y Lertutze. A partir de ellos y hacia el centro urbano, nos encontramos con los barrios de: Tellería, Basaez, Artatzagana y Aldekoena, así como la zona rural de Santi Mami. La zona central la componen los núcleos de Elexalde, Iturribide, Donibane-San Juan, Ikea, Mendibil y Udondo. Los barrios más cercanos a la Ría son Ibaiondo-Santa Ana, Pinueta, Lamiako-Txopoeta, Txorierri, Ondizy Aketxe.

Leioa se encuentra a 12,3 kms. de Bilbao y a 5 kms. de los centros de Getxo y Erandio.

Los principales ejes que unen Leioa con estos núcleos y sus barrios son:

  • – Autovía de la Avanzada, principal vía de tránsito comarcal.
  • – Carretera del Puerto, vía que linda con la ría del Nervión.
  • – Carretera de acceso a la Universidad.
  • – Corredor de Uribe Kosta.

La cercanía del aeropuerto de Loiu (a 7 kms.) y del puerto de Bilbao (a 2 kms.) convierten a nuestro municipio en un lugar estratégicamente situado.

Extraigo de “Leioa a través de la Historia” de Ana López Asensio, varios párrafos:

“Desde sus orígenes, en 1526, Leioa ha sido un municipio de caseríos dispersos dedicados a la ganadería y el cultivo de la tierra. Con la llegada de la industrialización a finales del s XIX, comienza una nueva era: se crean nuevos espacios para la edificación de viviendas, la industria, el ocio… Pero el gran cambio de Leioa se produce en los años 60′ con la implantación de importantes empresas que elevan el nivel de vida de una población creciente. El crecimiento demográfico y consecuente desarrollo urbanístico continúa hasta nuestros días..

Hasta el año 1526, fecha en la que Leioa surgió como entidad independiente de la anteiglesia de Erandio, su pasado estuvo unido al de esta última localidad. Para conocer el pasado de nuestra anteiglesia hasta esa fecha concreta, tendremos que acudir a la historia de la vecina Erandio. Encontramos las primeras noticias sobre Erandio -en concreto sobre la casa de los Arauco, cuyo solar se ubicaba en el actual barrio de Arriaga- en la Crónica del rey asturiano Alfonso III El Magno, año 886, donde también se hace la primera referencia a la voz Bizkaia, pero en ningún momento se menciona a Leioa. La siguiente noticia data del año 1100, fecha en la que tuvo lugar la fundación de la Iglesia de Santa María de Erandio, de lo que se puede deducir que, en ese momento, la campa de Erandio contaba con un poblamiento escaso y disperso, formado quizá también por caseríos radicados en Leioa, pero de los que no tenemos noticias.

Durante la Romanización, el hecho de que Bizkaia, y por ende Leioa, estuviese enclavada en el Saltus Vasconum (forma en que los romanos denominaban a esta zona boscosa y pastoril), hizo que quedase marginada de las grandes rutas terrestres a través de las cuáles se extendió la dominación territorial y cultural romana. De hecho, los únicos testimonios romanos en la zona, son dos enclaves (Forua y el oppidum costero de Ranes, en Zierbena) y algunos vestigios, en concreto varias monedas halladas en Plencia, Sopelana y aguas de Getxo.

En el siglo V dC, las invasiones germanas marcaron el tránsito a la Edad Media. Pero la anteiglesia de Leioa se hallaba de nuevo demasiado al Norte del camino natural de invasión. Sin embargo, esto no impidió que en el año 453, los piratas hérulos asolasen las costas del oriente cantábrico, y que quizá desde Leioa se viesen las velas de sus barcos.

LA EDAD MEDIA

En primer lugar y para ponernos en situación, diremos que durante la Alta Edad Media, el reino visigodo de Hispania, los francos, el reino astur y los musulmanes presionaron repetidamente al ducado de Vasconia que, formado en el siglo VII tras la reordenación económica y la basculación poblacional hacia Aquitania, se extendía desde la costa sur de este territorio, por la vertiente norte peninsular hasta Cantabria. La documentación altomedieval sobre la zona, y más en concreto sobre Bizkaia, es escasa, pero la Crónica de Alfonso III (año 900) nos permite saber que Bizkaia había estado siempre en poder de sus naturales, a pesar de la presión exterior desde los cuatro frentes a los que aludíamos antes. El primer gobernante conocido en este territorio, denominado en las fuentes “momi bizcayensis”, quizá fuese el conde alavés Momio Velaz. Sin embargo, parece ser que Bizkaia no tuvo condes o señores estables hasta el siglo IX: es en el año 1040 cuando se inicia la serie de señores con Iñigo López, hasta 1379, fecha en la que el título pasó a los Reyes de Castilla.

Posteriormente, las alusiones son muy escasas y se refieren principalmente a genealogías señoriales y al Señorío de Bizkaia. A pesar de que no haya referencias a Leioa, las noticias generales nos ayudan a hacernos una composición de lugar. Así, sabemos que durante el siglo XI, con el Señor Iñigo López (1040-1077), Bizkaia entró en la órbita navarra mediante una serie de enlaces matrimoniales con la familia del monarca; pero a partir de 1075, entró en la órbita castellana, y el señor de Bizkaia perdió Nájera, consiguiendo como compensación las tenencias de Alava y Guipúzcoa. Posteriormente, Lope Iñiguez (1077-1093) gobernó sobre las Vascongadas y consiguió convertir al Señorío en patrimonio hereditario de su apellido, al mismo tiempo que participaba en el avance hacia tierras musulmanas.

En el siglo IV, en concreto en los años 303-305, tuvo lugar la muerte de los mártires Emeterio y Celedonio en Calahorra, donde existía una basílica. En el siglo V, Calahorra era la última sede de la provincia romana de la Tarraconense y su jurisdicción se extendió durante mucho tiempo por todo el País Vasco peninsular. Posteriormente se constituyeron los obispados de Bayona, con jurisdicción sobre Guipúzcoa, el de Armentia para Alava (año 871) y los de Pamplona y Nájera, sobre Navarra y La Rioja. Las Encartaciones pertenecieron al obispado de Oca (año 464), después al de Valpuesta (804) y posteriormente (1084) al arzobispado de Burgos, hasta que en 1754 se creó la sede de Santander. Hay que señalar también que, en el siglo X, se extendía a lo largo de la costa vasca una ruta secundaria del camino de Santiago, centro de referencia espiritual para toda Europa.

En ese mismo siglo, Diego López de Haro I (1093-1124) apoyó a Doña Urraca en su enfrentamiento con Alfonso el Batallador de Aragón, quien dominó Castilla, por lo que Diego vio interrumpido su dominio sobre Bizkaia y Alava. Lope Díaz de Haro (1124-1170) apoyó al rey castellano-leonés Alfonso VII y fue desposeído del Señorío y relegado a las Encartaciones y Santander, ya que otro sector de la nobleza de Bizkaia apoyaba al renacido reino de Navarra. A lo largo del siglo XIII, el Señorío basculó entre la enemistad y amistad con Castilla. En 1366, el rey Pedro El Cruel cedió al heredero de Inglaterra, conocido como el Príncipe Negro, la costa de Bizkaia para obtener su apoyo contra Enrique de Trastámara. A pesar de la derrota de Pedro, durante algún tiempo, el inglés se tituló Señor de Bizkaia y Castro Urdiales. Los bandos vizcaínos, ya divididos en oñacinos y gamboínos, lucharon activamente en el conflicto, pero se retiraron antes de la batalla de Nájera. Tras la muerte del Señor Don Tello (1370), el nuevo rey Enrique concedió el Señorío a su hijo Don Juan, que comenzó a reinar en 1379, fecha a partir de la cual Bizkaia fue “gobernada” por los Corregidores, que simbolizaban la unión personal entre el Monarca y el Señorío.

La guerra de bandos

La crisis económica se hizo evidente en Bizkaia a finales del s XIII. Las hambrunas y epidemias, junto con la disminución de las rentas señoriales, hicieron aumentar la presión sobre el campesinado, las villas, los diezmos eclesiásticos y los señores rivales. Fue entonces cuando comenzaron los enfrentamientos entre 2 bandos:

a) Oñacinos (tomaron su nombre de la casa de Guevara de Oñate): los linajes más importantes eran los de las casas de Butrón y Mújica, que dominaron la zona de Gernika, Busturia y la margen derecha de la ría del Nervión.

b) Gamboínos (denominados así por el nombre de la casa de Mendoza, los Uribarri de Gamboa): establecieron alianzas con los Abendaños y los Salazares, que dominaban el valle de Arratia, las Encartaciones y el Este de la ría de Gernika.

En Erandio, anteiglesia de la que con el tiempo se desgajó Leioa, dominaba el linaje oñacino de los Butrón, que ostentó el control completo de la margen derecha. En esta zona se establecieron alianzas entre diferentes linajes con objeto de controlar más tierras y atar a ellas al campesinado, que veía cómo empeoraban sus condiciones de vida a consecuencia de la enajenación de los terrenos comunales. Es el caso de Gómez IV, Señor de Butrón, que concertó matrimonios con los linajes menores de Martiartu (algunos parientes menores de este linaje estaban asentados en Ondiz y Alzaga) y Asúa, de Santa María de Erandio, donde también destacaban otros linajes como los Alzaga, Agirre, Arauco, Arteche, Susúnaga, Uríbarri, etcétera.

Andando el tiempo, la lealtad vizcaína fue decantándose por Isabel y Fernando, que perdonaron los crímenes a los señores que aceptasen participar junto a ellos en la guerra de sucesión que les pemitiría llegar a ser los Reyes Católicos. En 1487, por el Ordenamiento de Chinchilla, las villas abandonaron el círculo de ocasionales alianzas guerreras con la Tierra Llana, donde imperaban los bandos, y se colocaron bajo el control administrativo de la Corona.

LA FUNDACIÓN DE LA ANTEIGLESIA

El 31.10.1526, tras un pleito relacionado con el cobro de los diezmos -que debió ser muy largo, pero del que no tenemos noticias- entre el patrono de Santa María de Erandio, don Juan Alonso de Mujica, señor de Butrón y el cabildo de beneficiados de la misma por una parte, los vecinos y moradores de Lejona y Lejonagoitia por otra, se dictó la sentencia por la cual la iglesia de San Juan Bautista dejaba de pertenecer a la de Erandio.

El aumento de población en Leioa (enmarcado en el proceso de recuperación y crecimiento demográfico vizcaíno que tuvo lugar desde mediados del s XV hasta mediados del XVI), su traslado desde las zonas elevadas a los valles para cultivar tierras más fértiles y dedicarse a la incipiente actividad molinera fluvial, así como las molestias que originaba tener que desplazarse hasta Erandio para oír misa, debieron ser las principales causas que llevaron a los leioarras a intentar por todos los medios lograr tener una parroquia propia y cercana. A pesar de todo, Erandio no se resignó y puso la condición de que los vecinos de Leioa siguiesen enterrándose en Erandio y acudiesen allí a oír misa en determinadas festividades religiosas. Con el tiempo, esta obligación, signo de la dependencia religiosa, fue desapareciendo.

Además, al disponer desde ese momento de parroquia propia, los leioarras se organizaron de inmediato en anteiglesia independiente, eligiendo fiel regidor (o lo que actualmente llamamos alcalde) a Diego de Aretxabaleta, que también fue apoderado o representante a Juntas Generales de Gernika. A partir de entonces, Leioa pasó a ocupar el asiento 36 (y posteriormente el 46) en éstas. Todo este proceso no se hizo mediante el uso de la fuerza, sino de la negociación.

A pesar del afianzamiento como entidad independiente -o quizá debido a esto mismo-, los pleitos con las anteiglesias limítrofes fueron frecuentes, y Leioa se empeñó siempre en mantener su integridad territorial frente a Getxo y Erandio, que pretendían poseer los arenales de Artaza y algunas zonas de Santimami respectivamente.

DE LA EDAD MODERNA HASTA EL INICIO DE LAS TRANSFORMACIONES DE LA ÉPOCA CONTEMPORÁNEA (SIGLOS XVI-XVIII)

Actividad marítima

A pesar de que Leioa no era una localidad esencialmente marinera, la presencia inmediata de la ría y el mar marcaron en el pasado el carácter de esta anteiglesia, y en particular a sus barrios de Udondo y la ribera de Lamiako, donde algunos de sus habitantes ejercían profesiones derivadas del aprovechamiento de los recursos marítimos y de los flujos de las mareas.

De hecho, la anteiglesia tuvo un pequeño puerto, Txakurzulo, llamado así por hallarse muy cerca del ya desaparecido caserío de este nombre, en una cala situada aguas arriba del río Udondo (de la que hay testimonios documentales en 1740). Se trataba de una pequeña ensenada que se utilizaba como embarcadero y para el trasiego de mercancías, y en la que las embarcaciones hallaban refugio seguro durante los grandes temporales y galernas que afectaban a la ría cuando aún no estaba canalizada, ni El Abra cerrado por muelles y contramuelles. En tempestades de poca intensidad, los leioarras solían varar sus embarcaciones de poco calado en los arenales que existían en lo que fue mas tarde vega de Lamiako.

Leioa, considerada por la Corona como “república aledaña a los puertos” se vió afectada por las constantes levas de marinería solicitadas por la Armada Real, inmersa a lo largo de la Edad Moderna en continuos enfrentamientos con otras potencias como Francia e Inglaterra, que pretendían arrebatarle su primacía en Europa. Por ejemplo, durante la regencia de Doña Mariana de Austria, Luis XIV de Francia rompió el tratado de paz con España y el Señorío de Bizkaia recibió instrucciones de estar alerta ante cualquier eventualidad. Leioa recibió una orden del Corregidor para que todos los vecinos estuviesen prevenidos con sus armas y acudiesen al socorro de los puertos en cuanto se les avisara, ya que varios navíos franceses estaban cerca de nuestra costa.

Además de marineros que se enrolaban en la Armada Real, la anteiglesia también dio capitanes de navíos mercantes como Manuel de Sarria, que surcaba los mares al timón de la embarcación llamada Nuestra Señora de la Guía. Los propietarios de esos navíos eran habitualmente uno o varios comerciantes, que así invertían los beneficios obtenidos en las transacciones.

Actividades preindustriales

La presencia en el pasado de 36 molinos propiedad de élites feudales locales en la cuenca del Gobela refleja la importancia que la actividad molinera tuvo en la zona y, por lo tanto, también en Leioa, donde se localizaban los molinos de arroyo de Alzaga y el de Elexalde y el de marea de Udondo, que después analizaremos con mayor profundidad.

También destacaban algunos oficios como el de carpintero y herrero, que se dedicaban principalmente a la construcción de viviendas y barcos, o de carros, como el carpintero leioarra de fines del s XVIII Juan Antonio de Cortina.

La cantería y la construcción también estaban bastante desarrolladas gracias a la existencia de canteras en Leioa y Axpe (Erandio). Estas canteras eran bienes comunales que se arrendaban a particulares sin límite de saca, los cuáles obtenían de ellas arenisca para la construcción, como abrasivo y, mas tarde, para fabricar vidrio. La construcción de edificios importantes requería la utilización de piedras de calidad. Por ello en el s XVII se empleó piedra de Arrigunaga y Arrikapela para las obras de la iglesia de Leioa. Otra actividad económica relacionada con la construcción era la fabricación de ladrillos y tejas.

El desarrollo de estas actividades preindustriales y del comercio permitía equilibrar el déficit agrario e impulsar la economía monetaria en detrimento del autoconsumo. Signo de este cambio que se estaba experimentando en la economía fue el desarrollo de ferias, como la de Getxo, en 1780.

La anteiglesia, resultado institucional de los núcleos rurales que en la Alta Edad Media surgieron para solucionar y defender intereses comunes de los grupos humanos en áreas geográficas concretas, era en Bizkaia el ente político-administrativo de base en la Tierra Llana o Infanzonado, es decir, en el territorio no amurallado de la Bizkaia nuclear -en contraste con las villas que sí lo estaban-, antecedente más inmediato de lo que actualmente denominamos municipio. En este proceso de aglutinación y articulación del territorio, jugaron un papel decisivo las demarcaciones eclesiásticas parroquiales, cuya significación social trascendió de lo religioso a lo civil. De hecho, el mismo término “anteiglesia” se deriva del lugar en el que, desde tiempos antiguos, se celebraban las reuniones de todos los vecinos (concejo abierto) para abordar los principales problemas a que se enfrentaban y tratar de solucionarlos.

La anteiglesia era gobernada por uno o varios síndicos o fieles regidores -en Leioa por uno-, en función del número de habitantes de la misma. Aquellos que, tras ser elegidos por la asamblea municipal, detentaban el cargo durante un año, se ocupaban de presidir los Ayuntamientos, hacer cumplir los acuerdos de la asamblea vecinal, recaudar los propios y arbitrios municipales, cuidar del buen estado de los caminos vecinales, del aprovisionamiento de víveres y de autorizar festejos, entre otras cosas. Para ser fiel regidor, se exigían una serie de requisitos, como eran ser vecino, natural o propietario de la anteiglesia, vizcaíno originario o hijodalgo, cristiano viejo, y no tener oficio mecánico.

En Bizkaia, las 72 anteiglesias existentes en la Tierra Llana, así como las villas y ciudad, agrupadas a su vez en Merindades, acudían a las Juntas Generales de Gernika.

Fundadas en territorio perteneciente a la jurisdicción de anteiglesias y con una legislación propia derivada del fuero o carta puebla de fundación, las villas jugaron un papel dinamizador de su entorno, al que se enfrentaron en no pocas ocasiones.

En el s XIV, las merindades eran Uribe -a la que pertenecía Leioa-, Arratia, Busturia y Markina. Posteriormente se crearon las de Zornotza, Bedia y Durango. Las anteiglesias, villas y la ciudad de Orduña, como parte integrante de las merindades, se reunían en las Juntas de Merindad y acudían a Juntas Generales de acuerdo a un orden de llamamiento foral que establecía una relación de antigüedad en la que la Merindad de Uribe ocupaba el primer puesto.

En 1558 se tiene la primera referencia documental de asistencia de un representante de la anteiglesia de Leioa a una reunión de Juntas Generales.

Dada la excesiva proliferación de Juntas por la abundancia de cuestiones a resolver, y la dificultad de reunir a todos los apoderados, se vio la necesidad de crear unos órganos semipermanentes: el Regimiento General -creado en 1500 y conocido como Gobierno Universal del Señorío a partir de 1630- y 2 regimientos particulares (1 para la tierra llana y 1 para las villas y ciudad), que surgieron en 1570. El Gobierno Universal del Señorío, auténtico poder ejecutivo de Bizkaia, se reunía cada 3 meses y estaba presidido por el corregidor e integrado por 12 regidores, 2 diputados generales y 2 síndicos, secretarios, consultores y tesoreros. Con la creación de este organismo permanente, la celebración de Juntas fue espaciándose hasta reunirse una vez cada 2 años durante 1 semana en el mes de julio. Pero muy pronto, las reuniones del Regimiento fueron también insuficientes, por lo que a partir de 1645 se creó la Diputación General. Como órgano delegado del Regimiento, atendía la correspondencia que llegaba al Señorío y resolvía las cuestiones más urgentes. A fines del siglo XVII dejó de estar sujeta al Regimiento General y fue adquiriendo más competencias en detrimento de este último, como lo eran la presidencia junto con el Corregidor de las Juntas Generales, en las que tenía voz, pero no voto, la jefatura militar de Bizkaia, la recaudación de rentas y arbitrios, hasta convertirse en el máximo órgano político.

Durante siglos, las leyes por las que se regía el Señorío, y en particular la anteiglesia de Leioa, fueron consuetudinarias, es decir, no escritas, sino refrendadas por el uso y la costumbre, como repetición de actos que se consideraban lícitos. La ley escrita apareció después para prohibir aquellos actos que se juzgaban lesivos para la colectividad. Así, en 1342 (fecha en la que hallamos la primera mención escrita sobre una reunión de Juntas Generales, aunque se admite su existencia antes del s XI), se procedió a la redacción del Fuero y Capitulaciones de Hermandad para limitar la violencia que reinaba en el Señorío como consecuencia de los enfrentamientos entre bandos. Posteriormente, en 1452, Las Juntas Generales solicitaron al Corregidor la redacción de los privilegios, franquezas y libertades de los vizcaínos, que se recogieron en el denominado Fuero Viejo. En 1527 se llevó a cabo la actualización de éste en el llamado Fuero Nuevo, vigente hasta 1877.

Este Fuero no recogía todas las leyes ni muchísimo menos, y consecuentemente, el pueblo se fue rigiendo siguiendo las prescripciones del derecho consuetudinario o tradicional y del derecho escrito. Algunos lugares, sobre todo las villas, redactaron sus propias leyes u ordenanzas municipales. Por su parte, los Fueros eran jurados por los Señores de Bizkaia. A partir de 1379, el título de Señor de Bizkaia fue asumido por los monarcas castellanos quienes, desde entonces y hasta 1814, juraron el respeto a estas leyes. El Fuero establecía un proteccionismo económico que favorecía la importación y ponía trabas a la exportación de productos agrícolas, de los que Bizkaia era deficitaria. También regulaba la exención fiscal y militar, que adquirió la forma de “donativo voluntario” plenamente institucionalizado. Contaba con un derecho civil propio que regulaba cuestiones como la troncalidad (al establecer la indivisibilidad de la propiedad, se favorecía la conservación del caserío como base económica de la familia), la libertad para testar y la comunicación de bienes. Por otra parte, la hidalguía universal abría a muchos las puertas para hacer carrera en la Administración y el Ejército.

Tras la muerte en 1793 del monarca francés en la guillotina a consecuencia de los sucesos revolucionarios acontecidos en Francia, España declaró la guerra al país en el que hasta entonces gobernaba también la dinastía Borbón. Este conflicto, denominado Guerra de la Convención, durante el cual se pusieron de manifiesto y se agudizaron las viejas diferencias entre los grupos de notables que controlaban el poder político y una minoría progresista permeable a las ideas revolucionarias, supuso el acoso a los fueros, el aumento de venta de comunales para pagar los gastos que originó tener que movilizar importantes contingentes militares para la defensa del territorio ante la amenaza francesa. 

Durante la ocupación francesa originada por la Guerra de la Independencia (1808-1814), la burguesía urbana reformista y liberal, encabezada por los exministros de Carlos IV Mariano Luis de Urquijo y el almirante José de Mazarredo, se alineó con José I. Esta minoría procuró inclinar la opinión vasca a favor de la causa afrancesada enfrentándose a la masa popular urbana y rural que, alentada por los notables y el clero y soliviantada por la creciente crisis económica, se movilizó en defensa de la religión, el orden tradicional y la moral, valores personificados en la figura de Fernando VII. 

Pero este período constitucional se vió interrumpido cuando el 4.5.1814 fue instaurado de nuevo el absolutismo de manos de Fernando VII, que gobernó hasta 1830 y durante cuyo reinado se avivaron las llamas del enfrentamiento entre aquellos que depositaban su confianza en el liberalismo como garante del fuero, y la mayoría, que estaban convencidos de que la defensa de sus privilegios forales pasaban por la pervivencia de un régimen absoluto.

El clima previo al estallido de la primera guerra

Tras el Trienio Liberal (1820-1823) la crispación social era tal que, en junio de 1823, una vez restaurado el absolutismo fernandino por los Cien Mil Hijos de San Luis, la Diputación de la Provincia aprobó la creación de compañías de Voluntarios Realistas, hombres fieles a la Corona y a los Fueros. Leioa se incorporó a la VII Compañía. Estos hombres serían la base del ejército carlista opuesto al reformismo liberal impulsado por el Gobierno central.

I Guerra Carlista (1833-1839)

Tras la muerte de Fernando VII, sucedió en el trono su hija Isabel, de tan solo 3 años de edad, bajo la regencia de su madre Doña María Cristina. A los 5 días, el teniente coronel Felipe de Ibarrola proclamó rey al príncipe Don Carlos, quien, alegando mejores derechos a la corona que su sobrina, y bajo las consignas “Dios, Patria y Rey” (es decir, la defensa a ultranza de la religión, la unidad de la patria y la figura monárquica, en definitiva, el Antiguo Régimen, a lo que posteriormente se añadiría la defensa de los fueros -banderín de enganche a partir de 1835-), dio a sus correligionarios la orden de alzarse en armas. Muchos vascos, sobre todo la pequeña nobleza rural, el clero y ciertos sectores populares, se inclinaron por la causa carlista ante el temor de perder sus libertades en caso de triunfo de la causa liberal, llamada también cristina o isabelina, y que aglutinaba en sus filas a la oligarquía rural favorecida por el gobierno, la burguesía urbana mercantil e industrial, funcionarios, profesiones liberales y una fracción minoritaria del alto clero, el clero secular y el pueblo.

Esta I guerra carlista tuvo en el País Vasco uno de sus focos principales, donde Zumalacárregui, mediante la táctica de guerra de guerrillas con ataques sorpresa, marchas y contramarchas, imprevistas emboscadas y rápidas retiradas, consiguió notables éxitos, sobre todo en la zona navarra. Fue entonces cuando en el seno carlista surgió una división de opiniones sobre la estrategia a seguir. Mientras que Zumalacárregui pretendía la ocupación de Vitoria y la marcha inmediata sobre Madrid para lograr la conclusión rápida de la guerra antes de que el enemigo tuviese tiempo de recuperarse, la corte de Don Carlos se inclinaba por la ocupación de la próspera Bilbao, lo que les haría ganar el reconocimiento internacional. Tras decidirse por esta última opción, el tercer batallón carlista de los 8 que integraban la “División de Bizkaia”, y que estaba formado por mozos de Leioa, Mungia y Erandio, protagonizó el asedio de Bilbao, cuya caída significaría la rendición del Señorío.

Poco después se rompió el cerco en torno a Bilbao. Tras los continuados fracasos carlistas, que se sucedieron tras la muerte del carismático Zumalacárregui en 1837, el 31 de agosto de 1838, el carlista Maroto y el liberal Espartero firmaron el Convenio de Bergara, que puso fin a la guerra y dejó la puerta abierta a las modificaciones que sufriría con posterioridad el régimen político-administrativo del País Vasco.

El período de entreguerras (1839-1872)

Tras la I guerra, la represión por parte de los vencedores se cebó en los vencidos: se dieron continuas órdenes de “Se busca”, se confeccionaron listas de afectos al carlismo y algunos individuos sospechosos fueron llamados a declarar. Las autoridades gubernativas y militares daban cuenta de cualquier movimiento faccioso y solicitaban la captura de sediciosos, no solo inmediatamente después de haber concluido la guerra.

En lo referente a la economía, se produjeron transformaciones sustanciales en las estructuras productivas. En 1841 se fundó la Sociedad Santa Ana de Bolueta, considerada la primera factoría siderúrgica vasca, y en 1846 los Ybarra constituyeron la sociedad Fábrica de Nuestra Señora de la Merced, con la que la margen izquierda comenzaba su periplo industrial. El sector de la construcción naval vivió también una etapa de actividad febril, al igual que el sector minero, que fue objeto de transformaciones significativas en la década de los 50. En torno a esas fechas, y en concreto en 1855, Bessemer inventaba un nuevo procedimiento para la obtención de acero que exigía un hierro no fosfórico, por lo que, tras la supresión en 1863 de la prohibición foral de exportar mineral, Bizkaia se convirtió en la principal suministradora de Inglaterra. Surgieron también las primeras iniciativas para modernizar la infraestructura viaria. La venta de trigo y la importación de manufacturas originaron la aparición de diversas compañías mercantiles y casas de banca. Como consecuencia de este período de bonanza económica, el crecimiento demográfico fue espectacular, pero enseguida se vió frenado por una nueva guerra.

II Guerra Carlista (1872-1876)

La nueva constitución de 1869, que proclamaba una monarquía constitucional en la figura de Amadeo de Saboya (1870-1873), cerraba la posibilidad legal de acceso al poder por parte del carlismo, que fue derrotado en las elecciones de 1872, lo que le llevó al alzamiento armado, con mayor ímpetu si cabe tras la proclamación de la Primera República.

Ahora la sociedad vasca era más compleja. En las filas carlistas, que marchaban bajo el mismo lema que en la anterior contienda, militaron campesinos y algunos sectores urbanos como burgueses, profesionales liberales y proletariado. El ejército liberal se hallaba a la defensiva y se encerró en las plazas fuertes, dejando el campo en manos del carlismo, que controlaba la casi totalidad del territorio vasco y vizcaíno, a excepción de Bilbao y Portugalete. Durante la batalla era muy importante estar bien uniformado y que se distinguiese bien a qué bando pertenecían los soldados. Por eso el 16.4.1873, Sebastián de Gorordo, comandante militar del distrito de Mungía del Ejército Real del Norte, solicitó 40 boinas de color azul oscuro, pero medio mes después aún no las habían recibido.

Desde las alturas de Las Arenas y Leioa los carlistas, que habían construido baterías bajo la dirección del coronel Patero (una de ellas en el lugar denominado popularmente “La Boronita”, en Gaztelueta), atacaron desde julio de 1873 a los liberales sitiados en Portugalete. Según el historiador Pirala, el 10.8.1873, por orden del comandante Gorordo “También rompieron los carlistas el puente de Lamiaco (el puente del Matadero de Udondo), lo que no se hubiera efectuado a no tener la marina abandonada en la ría, en la que eran fusilados los viajeros que iban embarcados, y como se propusieron los carlistas impedir la comunicación fluvial, ni aún de amparo servía la bandera roja, y llevándola un barco por conducir heridos, les aumentó el fuego que hicieron”. Portugalete, asediado y sin posibilidad de ayuda, capituló en enero de 1874, con lo que se eliminaba cualquier posibilidad de ayuda a Bilbao. Pero el 2 de mayo, los liberales al mando del general Concha libraron a Bilbao del cerco carlista y tomaron posiciones en El Abra (Algorta) y en la margen derecha de la ría, construyendo los fuertes de Artaza y Gaztelueta en Leioa durante el verano de 1874 para evitar un nuevo asedio sobre Portugalete. Del primero, que se erigió en Artaza para dominar la carretera de Asúa a La Avanzada, aún se conserva un lienzo de muralla, y durante muchos años sirvió de vivienda al popular personaje leioarra Lucas Bilbao, circunstancia por la que era conocido como el “castillo de Lucas”. Sobre los restos del fuerte de Gaztelueta, el naviero don Antonio Mentxaka construyó en los años 20 su mansión, sede actual del colegio Gaztelueta. Estos fuertes debieron ser construcciones sólidas, provistas de foso y cañones. En torno a la ermita de Ondiz, que también fue fortificada, los carlistas construyeron una trinchera de la que aún quedan restos. Entre marzo y julio de 1875, muchos leioarras y habitantes de las poblaciones vecinas (como algunos carreteros de Erandio) trabajaron en la fortificación de Ondiz y Algorta.

La noche del 12.4.1875 tuvo lugar la toma por sorpresa del fuerte liberal de Axpe, pero los carlistas abandonaron la posición porque temían la reacción liberal desde los fuertes leioarras. De hecho, el 27 de abril del mismo año, el Comandante del destacamento carlista en Leioa ordenó desalojar la ermita de Ondiz, donde estaban destacados. Finalmente, la causa carlista fue derrotada por inferioridad material y numérica.

Las consecuencias inmediatas de esta contienda fueron muy diversas:

La economía de los vecinos y del ayuntamiento de Leioa quedó agotada a consecuencia de las frecuentes peticiones por parte de ambos bandos de raciones de pan, carne vino y suministros de leña y paja. También pedían hombres para construir las fortificaciones y realizar otras tareas habituales en cualquier contienda, por lo que su trabajo diario de labrar la tierra se veía interrumpido.

Durante la Segunda carlistada, el bando carlista se estableció en Leioa, en concreto las Compañías 3ª y 5ª del Batallón de Durango del Ejército Real del Norte. En mayo de 1873 Leioa albergaba a 104 soldados carlistas. Entre enero y marzo de 1874, las peticiones de raciones de pan, vino y carne, velas y leña para los soldados, de paja, maíz, cebada y salvado para los caballos (los de los coroneles, capitanes y oficiales) se multiplicaron. Las tropas no solo reclamaban su sustento, sino que también necesitaban otras cosas como pliegos y plumas con los que redactar documentos de guerra, así como personal y medios para que los hospitales de campaña estuviesen en buenas condiciones para atender a los heridos. El hospital de heridos estuvo durante esta contienda en Las Arenas, y la anteiglesia también tuvo que cubrir los gastos que los miqueletes hacían al venir a Leioa a por colchones, mantas y sábanas para dicho hospital. Muchas veces la producción de la anteiglesia no alcanzaba para cubrir las necesidades de los vecinos y de las tropas, pero no por ello podían eximirse de la obligatoriedad de suministro al ejército; entonces, tenían que adquirir como fuera lo que las tropas necesitaban, y para ello acudían a los mercados de Algorta, Portugalete, y Mungia principalmente. 

La originalidad del fuero, vigente hasta la II guerra carlista, residía en su supervivencia en un ambiente político de monarquía absoluta con teorías políticas bien diferentes del pactismo medieval que lo inspiró. Pero su existencia fue puesta en entredicho en múltiples ocasiones. Tras el regreso al trono de Fernando VII en 1814 comenzaron los ataques directos al fuero. En plena I guerra carlista, la Constitución de 1837 no dejaba espacio a las diferencias regionales. Por la Ley de 25.10.1839, en la que se decía “se confirman los fueros de las Provincias Vascongadas y Navarra, sin perjuicio de la unidad constitucional de la Monarquía”, los Fueros quedaron sujetos a posibles modificaciones, lo que, tras una terrible guerra, fue admitido como mal menor. No obstante, Bizkaia continuó haciendo esfuerzos para restaurar por entero su antiguo gobierno.

Tras la victoria liberal en la II Guerra carlista, los fueros fueron abolidos (ley de 21.7.1876) y se clausuró la Casa de Juntas de Gernika. En virtud de esta ley, Leioa se ajustó al nuevo régimen municipal. 2 años después, el liberalismo burgués vasco consiguió sus objetivos económicos mediante el RD de 28.2.1878 por el que se promulgó el Concierto Económico, que establecía la obligación de contribuir al Estado con hombres y con dinero. Los impuestos eran encabezados provincialmente, estableciéndose los denominados cupos. La provincia pagaba el montante global que le correspondiese y las diputaciones recaudaban los impuestos a los ayuntamientos. El Estado cobraba impuestos del tabaco, cargas de justicia, minas y transporte, a lo que con el tiempo se añadió el impuesto por carruajes de lujo y alcohol. En definitiva, la ambigüedad jurídica resultó para Bizkaia muy rentable en términos de autogobierno.

El puente de Udondo

La Iglesia

La iglesia del s XIX, que era más reducida y también más pobre que la de siglos anteriores, vió amenazada su base económica por los episodios bélicos a que acabamos de hacer referencia y el creciente anticlericalismo liberal que desembocó en ataques al clero regular. La sociedad experimentó un proceso de secularización, pero éste fue muy lento:

Tras la derrota carlista en la primera guerra, los liberales moderados en el poder firmaron en 1851 un Concordato con la Iglesia que sirvió para la legitimación mutua de ambos poderes. El moderantismo del gobierno supo atraerse a la Iglesia y ratificar el sentimiento fuerista con la creación en 1862, tras muchos años de insistencia, de la diócesis en Vitoria, que agrupaba a las tres provincias vascas. Nueve años después tenía lugar el Concilio Vaticano.

EL PRIMER GRAN CAMBIO: LOS AÑOS FINALES DEL SIGLO XIX Y LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX

La población de Leioa experimentó los primeros cambios a partir de 1850; comenzó a crecer de forma más rápida, y ese crecimiento se aceleró en el último tercio del XIX, para posteriormente ralentizarse durante la Guerra Civil y la posguerra hasta los años 60′.

Pero Leioa, después de ser durante una época foco de salida de población, se convirtió en receptora de inmigrantes, que afluían al municipio en busca de trabajo. Aquellos que se asentaron en Leioa hasta 1890 provenían, en su mayoría, de Bizkaia y de Álava. Pero en el último año del siglo comenzó la afluencia cada vez mayor de inmigrantes de las provincias limítrofes de Burgos, La Rioja y Cantabria, así como de Asturias y Zamora, e incluso italianos, franceses y belgas que vinieron a trabajar en la Vidriera y otras empresas emergentes como mano de obra especializada.

El último cuarto del s XIX y los 15 años que van desde la I Guerra Mundial hasta la Gran Depresión de 1929 fueron los de mayor crecimiento urbano. Se produjo un desplazamiento del centro de gravedad hacia los núcleos mayores y un descenso de los centros pequeños. Poco a poco, la densidad de población, sobre todo en el área industrializada de Lamiako, pasó a ser similar e incluso superior a la de los municipios que albergaban en sus límites a más de 70 hab/km2 (Bilbao, las márgenes del Nervión, las poblaciones costeras y villas del interior con cierto desarrollo industrial y enclavadas en las principales vías de comunicación). De esta forma, surgió un nuevo tipo de hábitat diferenciado respecto del tradicional de núcleos de caseríos dispersos: la concentración junto a las fábricas. Lugares que hasta entonces habían sido poco significativos, protagonizaron un crecimiento a ritmo vertiginoso que, como veremos, no siempre tuvo consecuencias positivas.

LA ECONOMÍA TRADICIONAL

A finales del s XIX, en Leioa predominaban las pequeñas explotaciones familiares que combinaban a partes iguales trigo, maíz y alubias, así como otras leguminosas, nabos, remolacha, patata, vid (para la elaboración de txakolí y mosto), hortalizas y frutales (sobre todo castaños, manzanos, perales, ciruelos y melocotoneros, en una proporción de un ejemplar por habitante).

A comienzos del s XX, gracias al empeño de los baserritarras y al impulso de las instituciones, se empiezan a advertir los primeros signos de modernización en la técnica agrícola y los primeros intentos de mejora de las especies de ganado.

La dedicación económica de la mayor parte de la población leioarra era casi exclusivamente agraria, pero con el paso del tiempo y el asentamiento de las primeras industrias en Lamiako, algunos miembros de la familia comenzaron a combinar la tarea agrícola con el trabajo en las fábricas, o bien se dedicaron plenamente a él.

En cuanto a la dedicación marítima de Leioa diremos que, cuando la industrialización comenzó a dar pasos titubeantes, la parte baja de la anteiglesia se volcó hacia la ría, eje en el que se asentaron las principales fábricas. Todavía en 1889, Leioa contaba entre sus habitantes con un gabarrero que se dedicaba al transporte de mercancías y pasajeros entre las dos márgenes de la ría y que quizá seguía amarrando su embarcación en el pequeño puerto de Txakurzulo y acudiendo a la Casa de Contratación y Venta de pescado, conocida como Erriko-etxe en Udondo. Además, al importancia que tenía el mar queda reflejada en el escudo de Ondiz, punto excepcional para la observación de un tramo importante de la ría y su salida al mar.

EL IMPACTO DE LA INDUSTRIALIZACIÓN

La habilitación de los terrenos de Lamiako y el asentamiento de importantes industrias

Como acabamos de decir, la zona que se industrializó en Leioa fue la parte baja a orillas de la ría. Pero su imagen antes del asentamiento de las industrias era totalmente distinta a la actualidad y muy difícil de imaginar debido a los cambios producidos hasta la actualidad.

De hecho, hasta que a mediados del s XIX el comerciante e industrial bilbaíno Máximo Agirre Ugarte (que fue alcalde de la Villa y cónsul en Estados Unidos) compró 280.000 m2 a la anteiglesia de Getxo por un precio muy superior al que correspondía, e inició la desecación de las marismas y la fijación de la tierra mediante la plantación de pinos marítimos y argomas, intentando encauzar los ríos Gobela y Udondo, “la ría ocupaba una vasta superficie desde las colinas de Ondiz y Lejona hasta las de Sestao, quedando en bajamar 2 canales tortuosos y poco fondables en su parte superior”. Durante la bajamar, la profundidad no superaba los 3 pies, y muchos niños de Udondo, Aketxe y Ondiz que estudiaban en las escuelas en Sestao, pasaban la ría andando. Tras la construcción de los muros de regulación que se extendieron desde Axpe a lo largo de la margen derecha y la margen izquierda -el muelle de la Benedicta-, así como el conveniente dragado del cauce en repetidas ocasiones, las aguas de la ría, ya encauzada, ya no inundaban las marismas formando amplias playas y, poco a poco, se inició el acondicionamiento de los terrenos de la vega de Santa Eugenia (Romo) y la urbanización del barrio de Santa Ana de Las Arenas, que en 1850 solo contaba con 2 edificios: la Casa del Consulado y 1 venta municipal, pero que, a partir de entonces, en concreto tras la desamortización del ministro Madoz en 1855, se fue convirtiendo en la principal zona turística y residencial de las clases acomodadas de la villa de Bilbao. De hecho, en torno a esas fechas, se construyeron la ermita de Santa Ana y una casa de veraneo para cada uno de los hijos de Máximo Agirre.

Mientras en Las Arenas el naciente barrio de Santa Ana se convertía en el centro de un nuevo entramado urbano de alta calidad, el suelo de la zona de Lamiako, parte del cual fue adquirido por el industrial Víctor Chávarri se transformó en fértiles tierras de labranza mediante la colocación de “chimbos” o bombas de agua que controlaban la inundación y se creó una granja agropecuaria. Tras la muerte de Máximo Agirre en 1863 se creó la sociedad “Viuda de Máximo Aguirre e Hijos”, verdadera impulsora de la transformación de Lamiako. Convirtieron la citada granja en campo deportivo que en su día albergó un hipódromo, varios campos de fútbol -se creaban tantos terrenos de juego como era preciso, según el número de partidos que se disputasen-, tiro de pichón y campo de polo, y otra parte fue destinada al asentamiento de industrias. Entre 1865 y 1868, Eduardo y Ezequiel Agirre, hijos de Máximo Agirre, solicitaron al Estado la subasta de los terrenos adyacentes que miraban hacia la playa. Posteriormente continuaron comprando terrenos y urbanizándolos.

Dado el creciente desarrollo urbanístico, se fueron estableciendo diferentes medios de transporte, cada vez más rápidos y cómodos, que pasaban por terrenos de Leioa.

Fábrica de Vidrio de Lamiaco – Leioa

La primera empresa que se instaló en Lamiako, y la primera de este tipo en España, fue la denominada “Fábrica de Vidrio de Lamiaco”, que existía desde el 13 de septiembre de 1890 gracias a la iniciativa de Amadeo Deprit, hijo de padres belgas que se trasladaron a Bilbao para dedicarse al negocio vidriero. Se ubicó en un punto estratégico desde el punto de vista de las comunicaciones, como eran los terrenos ganados a la propia ría, cerca del puerto de Bilbao, junto a la carretera Bilbao-Las Arenas y cerca del ferrocarril Bilbao-Plencia. Estos terrenos eran propiedad de uno de los diez empresarios fundadores: Eduardo Agirre, heredero de Máximo Agirre, que se asoció con el citado Deprit, Víctor Chávarri, Carlos Jacquet, Tomás Allende, Evaristo Elizalde, José Antonio Errazquin, José Luis Villabaso y Leopoldo Bellefroi.

La fábrica, que ocupaba una superficie de 7.400 m2 y cuya actividad se orientó a la producción de vidrios planos o de ventana, constaba de 3 partes: el edificio más próximo a la ría, cercano a un embarcadero propio, era el almacén de las materias primas. A continuación estaba el departamento de fragua, carpintería y alfarería. En el centro estaba el gran horno de fundición sistema Bassen, construido bajo la dirección de Augusto Devilliers, director de la fábrica de Charleroy con la patente de Emile Gobbe, alimentado con gasógenos Siemens y calderas de vapor, con capacidad para 300 toneladas, y 5 hornos de extender, lo que daba a la fabricación de vidrio un carácter artesanal, puesto que algunos trabajadores tenían que dedicarse a la dura tarea del soplado de los manchones o trozos de vidrio incandescente que así era extendido sobre planchas para obtener el vidrio plano.

El 18.4.1892 el arcipreste de Bilbao dio su bendición a las instalaciones y para conmemorar el acto, tanto éste como el sacerdote y autoridades de Leioa fueron obsequiados con unos bastones de vidrio. En este año ya trabajaba un centenar de técnicos y obreros belgas bajo la dirección de M. Devilliers.

El 7.11.1895, se constituyó la “Vidriera Vizcaína” y en 1901 la Vidriera se fusionó con la fábrica de botellas “La Jerezana” y se creó la “Compagnie Genérale des Verreries Espagnoles”, con sede social en Bruselas. Algunos años después, en 1925, se creó la “Compañía General de Vidrieras Españolas, S.A.” con sede en Bilbao, nombre que mantuvo hasta 1971, y se implantó el procedimiento mecánico de estirado conocido como “sistema Fourcault”, que eliminó la técnica de soplado.

Después de la Vidriera, se asentaron en Lamiako “La Camera Española”, una fábrica de jabones que posteriormente traspasó sus instalaciones a la Compañía de Alcoholes, la fábrica de tubos y metales “La Delta Española” que luego se denominó “Earle & Bourne” y posteriormente “Eduado K.L Earle”.

A pesar del nuevo carácter industrial del municipio, la superficie cultivada aún ocupaba en 1910 casi 4 km2 dedicados a maíz, alubias, patatas y paja, que permitían el autoabastecimiento, no así de legumbres, arroz, vino, aguardientes, bacalao, aceite y embutidos, que eran importados.

La sociedad de la industrialización

La verdadera expansión de la aristocracia, que hasta entonces era de rango y fortuna modestas en el País Vasco, se produjo durante la Restauración. Entre 1875 y 1931 se crearon muchos nuevos títulos y se rehabilitaron otros tantos. Los nuevos nobles salieron del mundo de la política, la milicia y, en el caso de Bizkaia, de la industria y las finanzas, como fue el caso de Eduardo de Aznar y de la Sota, Evaristo de Churruca, Benigno Chávarri, Víctor Chávarri y Luis de Urquijo, que tanta importancia tuvieron en la recuperación del pulso económico de las márgenes de la ría en los albores del siglo XX.

Mientras en el cercano Getxo la oligarquización de la sociedad causada por la acumulación de capitales se hacía más evidente, en Leioa aumentaba de forma acelerada la población trabajadora. A principios de siglo, como las campañas de producción de fábricas como la Vidriera no duraban todo el año y se trabajaba “a destajo” o tarea terminada, el personal fijo era muy reducido. En época de máxima producción aumentaba la contratación de trabajadores eventuales, entre los que destacaban los extranjeros, sobre todo belgas, franceses e italianos, que no siempre se afincaban en el municipio. Según el censo de 1905, había 99 familias en Lamiako, distribuidas en las 7 zonas en que se dividía el barrio: La Playa, la Casa de las Escuelas, Ribera, la Casa Alta, Máximo Agirre, la calle de la Delta y la Vidriera.

La formación del pluralismo político y social como consecuencia de la industrialización

Los cambios radicales que trajo consigo la industrialización, impulsaron la formación del pluralismo político y social que condicionó la evolución histórica del s XX. 3 tendencias destacaron desde finales del s XIX y fueron afianzándose con el tiempo en Leioa. Estas fueron: el movimiento obrero de tendencia eminentemente socialista, el nacionalismo vasco, y en menor medida, el liberalismo fuerista que evolucionó a un liberalismo dinástico de referencia centralista que arrinconó muy pronto las posibilidades políticas de los tradicionalistas.

El movimiento obrero en el período 1918-1923

Diversos síntomas indicaban cómo la monarquía de Alfonso XII asistía impotente a la agonía del régimen dibujado por la Constitución de 1876. Era imposible formar gobiernos estables, porque el desastre de Annual, el súbito desarrollo económico favorecido por la neutralidad de España durante la Primera Guerra Mundial originó desequilibrios entre sectores, inversiones sin futuro y un descenso del nivel de vida de la clase obrera. Este empeoramiento de las ya de por sí difíciles condiciones de vida, dio lugar a sacudidas violentas como la huelga revolucionaria de 1917. Con tales precedentes, se abría una etapa de crisis política, crisis económica y agitación social provocada por el cierre de muchas empresas -del sector naviero y siderúrgico principalmente- tras la reducción de la demanda al terminar la Guerra. Los epicentros de la agitación social fueron Barcelona (caracterizado por el pistolerismo y la represión gubernamental contra el anarquismo) y el campo andaluz (donde lo acontecido tomó tal cariz que se denominó “trienio bolchevique”), pero también hubo conflictos en Bizkaia, donde los grupos políticos socialistas, nacionalistas y monárquicos hicieron gala de una elevada capacidad de movilización. En una España pródiga en atentados sociales, el País Vasco fue una excepción, pues la tensión laboral no provocó aquí, más que en ocasiones excepcionales, graves alteraciones del orden público, y ello, en parte, gracias a la política conciliatoria del socialista Indalecio Prieto, que predispuso el ánimo de los empresarios al diálogo y a la negociación.

La dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)

Cuando los partidos dinásticos de la Restauración comenzaban a prestar más atención a la opinión pública y a legislar de acuerdo con ella, en septiembre de 1923, el capitán general de Cataluña Miguel Primo de Rivera, cerraba con un golpe de Estado un período de crisis y falta de paz social y ponía fin al sistema de la Restauración. Tres días después del golpe, fue nombrado Jefe de Gobierno por Alfonso XIII. Sus primeras medidas fueron otorgarse la prerrogativa de gobernar mediante decretos-ley, suspender los derechos civiles y declarar el estado de guerra. También declaró la guerra a los caciques en nombre de la regeneración nacional, pero su instrumento político, la Unión Patriótica, los incorporó a su organización en vez de eliminarlos. Durante este período y con el objetivo de apartar del escenario a los partidos, la represión se cebó en la CNT y el Partido Socialista. UGT, por su parte, decidió colaborar con el régimen y sus comisiones de arbitraje, por lo que disminuyó considerablemente la conflictividad social.

Segunda República (1931-1936)

La democratización de la vida política

La proclamación de la República significó en principio para el conjunto del Estado la esperanza de que éste se incorporase a una corriente de modernización pareja a la acometida en las grandes democracias occidentales de Francia e Inglaterra. Al menos eso esperaban los que tratarían de hacer realidad la participación política de las masas populares, ya que durante al Restauración solo podían votar los contribuyentes con una determinada cantidad de dinero94.

La crisis económica mundial provocada por el crack del 29 y el retraso material y cultural no hicieron sino acentuar el enfrentamiento entre los diferentes grupos sociales que trataban de controlar el aparato del Estado y favorecer un clima de violencia que había conducido a la dictadura de Primo de Rivera. El fracaso evidente en que fue entrando su gestión económica y las disensiones entre quienes apoyaban al dictador, acabaron por provocar la crisis de una monarquía deslegitimada por su implicación en el golpe de 1923 y en la política colonial de Marruecos. El propio golpe no fue sino una maniobra para eludir las responsabilidades del Desastre de Annual (1921) que recaían en el estamento militar y en el monarca Alfonso XIII.

Partidos políticos y elecciones

Cuando llegaron las elecciones municipales de 12.4.1931, que condujeron a la proclamación de la II República, los caciques estaban ya bien asentados en muchas zonas rurales. En realidad, los monárquicos obtuvieron el control en más municipios que la coalición de republicanos y socialistas, pero se trataba casi exclusivamente de pequeñas ciudades y pueblos en los que aún se solían utilizar los viejos métodos. El triunfo de los republicanos fue evidente en las grandes ciudades y capitales de provincias, donde el voto no estaba tan viciado por el caciquismo de los propietarios.

En Bizkaia el bloque antimonárquico de republicanos, socialistas y nacionalistas de Acción, triunfó claramente en los 17 municipios con más de 6.000 habitantes, al obtener 150 (47%) de los 317 concejales en juego. Sin embargo, el resto de los municipios de Bizkaia, entre los que se encontraba Leioa, tan solo obtuvieron 33 cargos. El Partido Nacionalista Vasco obtuvo excelentes resultados (86 concejales en los municipios de más de 6.000 habitantes y 83 en el resto). Los Monárquicos obtuvieron en total 203 concejales y se situaron como primera fuerza con el 32%. Sin embargo, buena parte de su representatividad se apoyaba en las áreas rurales de menor densidad, donde era norma que los grandes propietarios impusieran su voto a los arrendatarios. Esto determinó que su opción pudiera darse por derrotada ante un Bloque que tenía detrás un respaldo popular más evidente y un PNV que no entró en el debate sobre la instauración de la monarquía que se ventilaba en las elecciones.

En las elecciones a Cortes Constituyentes del verano de 1931 se enfrentaron 2 poderosas coaliciones: la Coalición de derechas (formada en el País Vasco por el Partido Nacionalista Vasco, la Comunión Tradicionalista (carlistas) y algunos católicos independientes, y que defendía el proyecto de Estatuto vasco aprobado en Estella el 14 de junio) y el Bloque republicano-socialista. Acción Nacional y los comunistas afectos a la Tercera Internacional acudieron a las urnas en solitario.

En definitiva, y teniendo en cuenta los resultados globales del País Vasco-Navarro, la Coalición venció al Bloque, pero en las capitales y centros urbano-industriales más importantes predominaban las izquierdas. La realidad política del País Vasco estaba más fragmentada que lo que hacía suponer la bipolarización creciente que se detectaba en el conjunto del Estado.

Después de que la política reformista de Azaña resultase inefectiva, se convocaron elecciones a Cortes ordinarias en noviembre de 1933. A pesar de que en el Estado se produjo la ruptura de la coalición republicano-socialista, en Bizkaia, Prieto consiguió la formación de una nueva coalición en la que no entraron los radicales socialistas. Los nacionalistas se presentaron en solitario con el apoyo de Acción Nacionalista, que no presentó candidatos en Bizkaia. Las derechas y los internacionalistas acudieron en solitario a las urnas.

Conocidos los resultados electorales, el nacionalismo se convirtió en el primer partido del País Vasco. En Bizkaia capital obtuvo el 40% y en Bizkaia provincia el 57,3%. La coalición de izquierdas obtuvo el 36,1% y el 13,7%, y las derechas el 14,4% y el 28,5%.

Tras la represión del gobierno de derechas, las izquierdas volvieron a una política de conjunción que agrupó un espectro político amplio, desde los republicanos moderados como los de Martínez Barrio hasta los comunistas (en el recién creado PC de Euzkadi). Mientras, los miembros de ELA-STV continuaron con su actividad propagandística y solidaria, plasmada en la creación de cooperativas, escuelas o cajas de solidaridad para los trabajadores en paro.

Las elecciones del Frente Popular de febrero de 1936, aceleradas por el patente deterioro institucional, resolvieron el proceso electoral en Bizkaia capital, pero en Bizkaia provincia hubo que recurrir a una 2ª vuelta el 1 de marzo. 

El 17.7.1936, el ejército colonial de Marruecos se alzó contra el Gobierno central. En los días siguientes se sumaron numerosas guarniciones peninsulares. Había empezado la Guerra Civil y en Bizkaia, donde la trama golpista era débil, el poder institucional quedó en manos de sus legítimos representantes, que pusieron en marcha los recursos para hacer frente a la sublevación.

La crisis de los años 30

El impacto de la crisis del 29 fue grande en Leioa: descendió la producción industrial, sobre todo la minería y la siderometalurgia, hasta entonces favorecidas por el proteccionismo estatal. En muchos hogares comenzó a conocerse muy de cerca el paro y las privaciones, mayores si cabe cuando no se contaba con una pequeña explotación agrícola en la que obtener lo necesario para sobrevivir y, si sobraba, para venderlo en el mercado y obtener algo de dinero. En las 6 mayores empresas siderometalúrgicas de Bizkaia (Altos Hornos de Bizkaia, Basconia, Echevarría, Constructora Naval, Babcock Wilcox y Euskalduna, que contaban con más de 1.000 trabajadores) la crisis fue muy grave y entre 1929 y 1934 se perdieron más de 5.000 empleos. En las pequeñas empresas capearon mejor el temporal diversificando la producción y reduciendo la semana laboral (lo que implicaba pérdida de poder adquisitivo para el obrero, pero le permitía seguir conservando su trabajo), sin necesidad de tener que reducir la plantilla. La crisis se dejó sentir en el sector del metal (Earle, Victoria y Echevarría Hnos) y en la Vidriera.

La propiedad de la tierra

El proceso de endeudamiento progresivo de los s XVII-XIX desembocó en una estructura agraria en la que muchos pequeños propietarios pasaron a ser arrendatarios de unas propiedades acumuladas por los grandes propietarios absentistas. La situación mucho tiempo después seguía siendo similar: unos pocos propietarios (familias de doble extracción nobiliar y burguesa con un peso específico en la vida política vasca, e incluso nacional, como Oriol, Ramón Coste Marqués de Lamiako, o la duquesa de Santo Mauro) controlaban el 30% de los caseríos y casi el 75% de los terrenos.

Las principales consecuencias de la instauración de la República fueron la activación de la vida política, más democrática y plural, y el encono mayor en las diferencias políticas esgrimidas por los 2 grandes bloques, derechas e izquierdas, que en el Estado fueron adquiriendo mayor protagonismo. Pero la situación socioeconómica interna y la influencia de los procesos políticos exteriores acabaron por cerrar las posibles vías al diálogo.

En el País Vasco el panorama político era de mayor complejidad, debido a la presencia del nacionalismo. Su carácter confesional, enfrentado al radicalismo anticlerical de que hicieron gala los gobernantes del primer bienio, le llevó a colaborar con la derecha, singularmente la local, con el fin de hacer realidad uno de sus objetivos primordiales: la autonomía política. Sin embargo, la actitud de las derechas impidió finalmente el logro de un Estatuto de Autonomía único que englobase a Bizkaia, Gipuzkoa, Alava y Navarra. Esta cuestión y el clima de conflictividad social acabaron de situar al Nacionalismo en un centrismo posibilista que encontraría un aliado dispuesto a colaborar en la construcción autonómica: el socialismo moderado de Indalecio Prieto. El estallido de la guerra aceleró la aprobación de la Autonomía en octubre de 1936, aunque solo afectaría al territorio de Bizkaia, ya que, debido a los reveses militares, era el único territorio histórico vasco que quedaba leal a la República.

En 1878 se eliminó la barra de Portugalete y se inició la canalización y el dragado de la ría para, de esta forma, favorecer la salida de los barcos que transportaban al extranjero aproximadamente el 90% del mineral extraído de las minas de la margen izquierda. Además de estos barcos de calado cada vez mayor, había un vaporcito que unía varias veces al día Las Arenas con Bilbao. En 1893 se inauguró el Puente de Bizkaia, símbolo de la unión entre las dos márgenes de la ría, que completó los servicios ofrecidos por el barco de pasaje que funcionaba desde antaño. Para 1903 ya había sido terminado el Puerto exterior, gracias a la iniciativa de la Junta de Obras del Puerto y al ingeniero Evaristo de Churruca.

Indudablemente, fueron el tranvía y después el ferrocarril los medios de transporte que tiñeron de modernidad la vida cotidiana de finales del XIX.

En 1856 comenzaron las primeras gestiones para la construcción de un ferrocarril que enlazase Bilbao con las nuevas poblaciones surgidas en terrenos ganados al mar. En 1875, por orden de la Dirección General de Obras Públicas, se dio autorización a Don Felipe Lezama para hacer el estudio de un tranvía de Bilbao a Algorta con un ramal desde el puente de Lutxana al de Asua, y el gobernador civil solicitó toda la cooperación posible. Para 1878 ya estaba preparado el Reglamento del servicio de viajeros del Tranvía de Bilbao. En 1881 circuló el primer tranvía de caballos. Como curiosidad, diremos que el nombre de tranvía procede del de su inventor, el inglés Outram. Pocos años después, se comenzó a pensar en introducir locomotoras a vapor y en 1885 se llevó a cabo la expropiación forzosa de algunos terrenos particulares por los que tenía que pasar el tendido de la vía, y D Ezequiel de Agirre, presidente de la “Compañía del ferrocarril económico de Bilbao a Las Arenas”, comunicó que “el tendido férreo no interrumpe en camino carretil que desde los barrios de Udondo y Aqueche se dirige por la izquierda del Gobelas hasta empalmar con el de Las Arenas” que se haría un estudio detenido de las posibles modificaciones que le afectasen, que serían mínimas teniendo en cuenta las ventajas que el ferrocarril implicaría para el pueblo, “que efectivamente está muy aislado, ganará muchísimo [ya que] al puente que se va a construir sobre el Udondo se le agregará una pasarela con objeto de que los viajeros de Lejona puedan dirigirse brevemente al apeadero de Axpe”. En 1886 se presentó una memoria, croquis y plano de los caminos y servidumbres que interceptaba el ferrocarril. Su construcción fue impulsada por el capital bilbaíno de origen mercantil, interesado en que se revalorizasen esos terrenos, y por el auge de los baños de mar a consecuencia de sus propiedades curativas y tonificantes. El 1 de Julio de ese mismo año fue inaugurado con la presencia de la familia real. El tendido, de tan solo una vía (no se autorizaría la doble vía hasta 1905), hacía que los trenes de vapor tuviesen que esperarse en determinados lugares del trayecto para, mediante un sistema de cambio de agujas como el del tranvía, poder continuar su marcha. Uno de estos cambios estaba situado en jurisdicción de la anteiglesia de Leioa, entre el puente sobre el ferrocarril en Udondo y la estación de Lamiako junto a la fábrica Earle, es decir, en el camino que atravesando la vega, comunicaba Leioa con Las Arenas.

En 1887 la Compañía ferroviaria de Bilbao a Las Arenas accedió a dar parada a varios trenes (los nº 3, 5, 25 y 28, que salían de Bilbao a las 6:30 de la mañana y 5:30 de la tarde, y de Las Arenas a las 7:30 de la mañana y 6:30 de la tarde) en el paso a nivel del punto llamado Andiquera. No se descartaba el estudio de un servicio mas completo, para lo cual el Ayuntamiento habría de construir un camino.

El ferrocarril prestaba un servicio casi insustituible a las industrias de Lamiako que tenían un permiso de “cruzamiento del ferrocarril con vía portátil para transporte de mercancías” hasta 1895, fecha en la que se restableció una línea secundaria de servicio industrial, es decir, un apartadero frente al apeadero de Lamiako para depositar los vagones que se necesitasen para carga de arena.

La posguerra y la dictadura franquista Sociedad, política y economía

La crudeza de la guerra provocó que muchas familias quedasen deshechas, bien por la evacuación inmediata y masiva de la población civil (con destino a Santander y Francia tras el sitio de Bilbao el 12 de mayo), bien por el destierro obligado de muchos a Europa y América que, sensibilizadas por la tragedia de Gernika del 26.4.1937, les acogieron de buen grado o, en el peor de los casos, por la muerte en combate de muchos soldados, bajas a las que hay que sumar las que se produjeron entre la población civil a consecuencia de los bombardeos, y a las que ya nos hemos referido en páginas precedentes.

Además de, anímicamente, tener que sobrellevar a duras penas la falta del cabeza de familia -que o bien había fallecido o bien estaba en la cárcel-, a la situación económica pésima se añadía la represión y eliminación de toda especificidad vasca, moneda corriente durante toda la Dictadura. Las fiestas de carácter nacionalista que habían venido realizándose desde principios de siglo tocaron a su fin y el uso del euskera fue prohibido y quedó restringido exclusivamente al ámbito doméstico. Muchos de los que en esa época eran niños recuerdan haber sido amenazados con ser llevados “a la perrera” o tener que pagar una multa si continuaban hablando en euskera.

Con la llegada de los años 50′, diferentes cambios entraron en escena. Subió el nivel de vida y poco a poco fueron cambiando las costumbres. Comenzaron a llegar las primeras vespas, las primeras lavadoras, el butano, la olla a presión, etc, símbolo de la mejora de la calidad de vida. La moral, hasta entonces controlada por la Iglesia, experimentó pequeños pero significativos cambios.

La industria vasca, por su lado, partía con más ventajas en comparación con otros lugares, lo que permitió a la burguesía, sobre todo si era profranquista, acumular importantes masas de capital e invertir en nuevos negocios, en la ampliación de los ya existentes, o en instituciones financieras. El crecimiento industrial y económico se basó en los sectores económicos vinculados a la reconstrucción y al equipamiento del ejército, sobre todo en el siderometalúrgico, así como en el cemento y en los sectores que nacían o se desarrollaban basándose en la sustitución de importaciones, como eran el sector químico, eléctrico, la máquina-herramienta, etc. La banca (gracias al ahorro forzoso generado por la autarquía), los seguros y las navieras también crecieron enormemente.

En esta época, la infraestructura económica de Leioa estaba integrada por 2 industrias extractivas dedicadas a la fabricación de ladrillos refractarios de piedra natural, un taller de aserrar madera, el molino harinero de Elexalde, 4 empresas de transporte, 1 contrata de obras, 1 taller de herrería, otro dedicado a la fabricación de calzado y 3 modistas. Como es de suponer, estas actividades, que poco diferenciarían a Leioa de otros municipios, no eran, desde luego, el centro de las actividades económicas. La columna vertebral de la economía de Leioa estaba formada por una serie de empresas muy importantes en tamaño y en número de trabajadores. Muchas de ellas habían hecho su aparición en Leioa de la mano del nuevo s XX, como La Vidriera y, sobre todo, la Earle, que durante la época franquista se dedicó a la fabricación y depósito de hierro negro y galvanizado, de tubos, accesorios para los mismos, baterías de cocina, alambre de cobre, latón para cartuchos, hilos, alambres y otras aplicaciones, aleaciones ligeras de aluminio, duraluminio, alpaca y metal blanco, así como piezas diversas de automóvil basándose en planos y muestras. También destacaban la Aguirena (dedicada también a la fabricación de máquinas debastadoras, pulidoras, esmeriladoras, rectificadoras, hilos y alambres de latón, grifería y accesorios de fontanería, insatalaciones eléctricas, estampaciones metálicas, platillos y casquillos de embellecedores, tapones de radiador, parachoques, tubos de escape, de salida, faros, etc, todo para la emergente industria del automóvil) y la Victoria Echevarría Hnos., de fundición de metales.

Poco antes de la guerra se habían creado también empresas como la Fábrica Española de Productos Químicos y Farmacéuticos (FAES), fundada en 1933. Durante la dictadura franquista se crearon varias empresas muy importantes en Leioa. En 1939, gracias a las aportaciones de los Bancos Vizcaya y Español de Crédito y la Sociedad Bilbaína de Minerales y Metales, se creó Dow-Unquinesa en terrenos de Axpe-Erandio y Leioa. Esta empresa, que acababa de desmantelar sus instalaciones en Barakaldo, se expandió enormemente al diversificar su producción y crear con posterioridad filiales como Metalquímica del Nervión, Inquitex, General Química, etc. En 1943, año en el que comenzaron las primeras restricciones eléctricas a consecuencia de la sequía y de la escasez de carbón, se creó Metales Ibérica Aranzadi S.A. (MISA), orientada principalmente al tratamiento de minerales de cobre, antimonio, plomo y estaño, y a la fabricación de metales y aleaciones en lingo, así como la empresa Cadenas y Forjados, dedicada a la fabricación de cadenas de ancla para buques, forja y estampación de piezas de hierro y acero, mecanización y ajuste. 

En 1945 se creó AGRA, S.A. Acidos Grasos y Derivados, dedicada a la elaboración de margarinas, grasas comestibles, etc, refinación e hidrogenación de aceites, ácidos grasos y emulgentes. En 1946 surgió Nicolás Salterain, S.A. para la fabricación de baterías de cocina. En 1950 se creó PRACSA, S.A., que producía válvulas y accesorios para la industria química. En 1952 se fundó la Precisión Mecánica S.A., dedicada a la fundición de hierro y metales no férricos, cáscara y modelos de fundición. A partir de mediados de los 50, se abandonó la autarquía económica y se impulsó la creación de grandes complejos industriales que favorecieron el enriquecimiento de los empresarios a costa de bajísimos salarios.

En lo referente al grado de especialización de la mano de obra, abundaban los peones procedentes de las provincias limítrofes. Por el contrario, la escasez de obreros especializados hizo que algunas instituciones religiosas y las propias fábricas creasen sus propias escuelas de aprendices y maestría para la formación del personal. Así lo hizo, por ejemplo, Dow Unquinesa.

Esta infraestructura industrial se daba en medio de una situación socioeconómica precaria, especialmente entre el proletariado industrial, ya que los salarios se redujeron al tiempo que aumentaba el coste de la vida, y aún más a consecuencia del aislamiento durante la II Guerra Mundial. Estas dificultades económicas, unidas al malestar que provocaba la situación de represión política, provocó la politización de los sindicatos de trabajadores y su oposición al régimen. Así, entre 1945 y 1946, a pesar de la persecución y desmantelamiento de las organizaciones sindicales en los años precedentes, el movimiento interior de resistencia, en el que participaban de forma destacada los elementos clandestinos de las centrales sindicales (STV, UGT y en menor medida CNT), articuló la respuesta de los trabajadores frente a la situación de penuria padecida. Poco a poco se fue perdiendo el miedo a la huelga (que según el artí. 222 del Código Penal era delito de lesa patria), y, al margen del Sindicato Vertical integrado por falangistas, se sucedieron desde el verano de 1946 varias protestas por el hambre, que se intensificaron en zonas de elevada concentración industrial, como era Leioa, y alcanzaron su punto culminante en 1947.

1946 LEIOA

La crisis económica de los 50′, que puso en evidencia el fracaso de los intentos de integración en el marco de la economía internacional, reprodujo los movimientos huelguistas. La protesta obrera dirigió entonces sus miras hacia las reivindicaciones materiales y sociales en detrimento de las políticas. Así, en marzo de 1951, los sindicatos y la resistencia impulsaron la convocatoria de una huelga para exigir el aumento salarial y el control de los precios, en un intento de detener la ayuda americana al régimen franquista. Se trataba de demostrar, en definitiva, la debilidad del régimen franquista y su escasa articulación en la sociedad civil. El PNV lanzó la convocatoria de huelga general para el 23.4.1951, que duró tan solo 2 días, y en la que se evitó cualquier referencia de carácter político. A pesar de todo, la huelga, más intensa que la de 1947, no sirvió para movilizar a la opinión pública mundial en contra de Franco, que siguió siendo reconocido internacionalmente.

1956 LEIOA

El crecimiento urbanístico de los 40′ y 50′

Progresivamente, se intensificó el proceso industrializador en Lamiako y Udondo. A lo largo de toda la ribera se construyeron casas en hilada entre el borde del camino, la vía del tren y la ladera de Ondiz. También aparecieron viviendas dispersas y algunas agrupaciones ordenadas como el llamado “Mirador de Lamiako”, que ya había tenido un antecedente en el cercano grupo “Nuestra Señora de Begoña”. La industrialización de esta zona se prolongó sin solución de continuidad hasta Erandio.

Por otra parte, los bordes de la carretera de La Avanzada, a la altura de Ikea-Elexalde, empezaron a ser ocupados por desordenados bloques de viviendas para inmigrantes que trabajaban en las cercanas fábricas. Un ejemplo de ello es el barrio de San Juan, de Antonio Echeandia.

Paralelamente a esta corriente industrial-obrera que, desde la ría a partir de Lamiako llegaba a través de Udondo al corazón administrativo del municipio (Ayuntamiento-Iglesia-Escuelas), también se desarrolló una corriente residencial de calidad a caballo entre Artaza y Neguri. Así, la aparición de Negurigane en los años 50, significó la presencia de una ciudad jardín de alta calidad de vida por mimetismo con lo que en las cercanías, pero con una mayor carestía de terrenos, existía.

EL SEGUNDO GRAN CAMBIO: DESDE LOS AÑOS 60 AL LEIOA DE HOY

En los 60′, con el fin del aislamiento -aunque no del intervensionismo del gobierno- y la llegada de inversión exterior propiciados por el Plan de Estabilización Económica de 1959, se produjo una reactivación y un nuevo tirón industrial, basado en la mano de obra barata proporcionada por inmigrantes agrícolas, en la inversión de capital extranjero en sectores dinámicos como lo era la industria química, la importación de tecnología, el dinamismo de la banca, el aumento de las exportaciones y el excedente del ahorro interno. También surgieron empresas dedicadas a la construcción naval, como La Auxiliar Naval (1962) que realizaba trabajos de calderería en general y fabricaba material estanco para instalaciones eléctricas en buques, y otras como FRIAASA (Frigoríficos y Auxiliares de la Alimentación, S.A) en 1964 o Derivados del Flúor en 1967.

El resultado de la suma de estos factores se tradujo en un alza demográfica favorecida por las ayudas del gobierno y por la llegada de inmigrantes jóvenes; sin embargo, frente a la acumulación capitalista, los obreros se veían perjudicados por la congelación salarial y el aumento de los precios de productos de primera necesidad, lo que dio lugar a la multiplicación de movimientos huelguísticos y a la desviación de mano de obra a otros países europeos.

En la década de los 70′, la agricultura estaba en franco retroceso por la ocupación del suelo por las industrias, y por la transformación del suelo agrario en áreas de servicios. El sector secundario (60 empresas del metal, 17 químicas, 10 dedicadas al vidrio y la construcción) empleaba al 60% de la población activa. El sector terciario se iba afianzando paulatinamente siguiendo el ritmo de crecimiento del municipio. Uno de los cambios más llamativos fue, por lo tanto, el crecimiento de la clase obrera, así como el de la clase media: aumentó el número de profesionales, técnicos, administrativos y empleados de comercio, gracias al impulso que dio el desarrollo de las universidades. Pero hacia 1973, finalizó la etapa del milagro económico que había comenzado en los 60′ y los sectores siderúrgico y naval entraron en crisis a consecuencia del descenso de la demanda, de la excesiva dependencia que habían generado y de la inestabilidad política que frenaba la inversión. Todo ello marcó el fin de la llamada “cultura del hierro” y provocó el aumento del paro y la consiguiente conflictividad laboral y regresión demográfica (la tasa de natalidad descendió, los saldos migratorios fueron negativos y la población inició un proceso de envejecimiento).

1980 LEIOA

En los 80′, la reconversión industrial que siguió a la crisis y que fue impulsada por la previsible entrada de España en la CEE, afectó a numerosas empresas de Lamiako; el hasta entonces núcleo fundamental del municipio, afectado por la reducción de empleo, las prejubilaciones e indemnizaciones, comenzó a perder su protagonismo en beneficio del área urbana en rápida expansión a ambos lados de la Avanzada. El proceso de residencialización convirtió a esta última zona en un área de habitación y crecimiento urbano, hacia la que afluía un movimiento poblacional en busca de una zona no tan saturada como la margen izquierda de la ría.

1985 LEIOA

Los 90′ fueron de crisis y recuperación, simbolizados por el cierre de Euskalduna, la creación de la ACB y el apagado del último horno de AHV, el “Mari Angeles”, en julio de 1996. Al tiempo que el sector financiero atravesaba una etapa boyante, se dio un fuerte impulso a la tecnología y a la competitividad, así como a la formación para reducir el desempleo.

Actualmente, Leioa cuenta con 27 grandes establecimientos industriales ubicados en su mayor parte en Udondo y Lamiako, y que ocupan a más de 2.000 trabajadores. Destacan 3 grandes empresas químicas, que generan más de la mitad de estos puestos, 18 pequeños establecimientos dedicados al sector del metal, y 6 empresas manufactureras. En total existen casi 300 empresas censadas en el municipio: el 15% se dedican al metal y al vidrio, más del 10% son carpinterías de madera y metal, 7% de construcción, 4% de alimentación, y 2,8% químicas y farmacéuticas.

La industrialización trajo consigo un alza en los niveles de vida y nuevos niveles de consumo. Los artículos de primera necesidad absorbieron una parte cada vez menor de los ingresos familiares y dejaron más para otros gastos (televisores, lavadoras, frigoríficos, teléfonos y, sobre todo, coches). Al mismo tiempo, asistimos desde hace varios años a una internacionalización o, mejor dicho, “americanización” de la cultura, que convive en Leioa con el mantenimiento de las tradiciones.

Dejando atrás su reciente pasado agrícola, actualmente Leioa es, como hemos dicho, un municipio industrial, pero que en estos últimos años se está convirtiendo en eminentemente residencial, desarrollándose de forma espectacular el sector terciario y el de servicios. Dada su cercanía a Bilbao, sirve como centro de descongestión a la capital, tanto desde el punto de vista residencial como de equipamientos.

Acoge las instalaciones principales de la Universidad del País Vasco (EHU-UPV) y numerosos centros docentes y religiosos privados como los colegios de Askartza Claret, Las Irlandesas, el Colegio Inglés, el Colegio Gaztelueta, el de las Madres Mercedarias, y el Convento de las Dominicas de la Encarnación, centros culturales y numerosos centros de servicios sociales orientados a la atención a la infancia y la juventud. A los numerosos establecimientos comerciales minoristas y entidades bancarias, hay que sumar la existencia de grandes superficies comerciales y locales de oficinas ubicadas en el eje de la Avanzada.

En definitiva, se abrió el proceso para que desde 1977, al reimplantarse la democracia en el Estado, se atisbaran nuevas posibilidades para la ciudadanía en el plano político y en sus intereses individuales y colectivos. Un efecto de todo ello fue la reinstauración de los ayuntamientos de elección popular y la posibilidad de votar en las elecciones estatales. Y sin duda, el reconocimiento de Euskadi como comunidad a través de la reimplantación de la autonomía vasca abrió a Bizkaia y a sus habitantes un marco institucional vetado durante 40 años.

2000 LEIOA

EVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA

En las décadas de 1960 y 1970 la emigración se vio eclipsada por el impresionante flujo poblacional interior originado por el “milagro” económico. Según cifras oficiales, que indudablemente minimizan el grado de movilidad, alrededor de 5,7 millones de españoles se trasladaron de una provincia a otra entre 1962 y 1967. Este movimiento llevó a muchos millones de personas del campo a la ciudad, provocando un descenso en la mano de obra agrícola y un crecimiento aceleradísimo de los núcleos urbanos. En el País Vasco, los jóvenes fueron abandonando los caseríos en busca de trabajos asalariados en las ciudades. En lo que respecta a la tasa de natalidad, el descenso fue progresivo debido a la difusión de las prácticas de control de la natalidad y al aumento de la edad nupcial, entre otros factores.

Muchas zonas de Leioa, hasta entonces escasamente pobladas, crecieron de forma importante, como San Bartolomé. En 1960, se colocó la primera piedra de la que iba a ser la 3ª iglesia más importante del municipio, la de los Padres Oblatos. Es en estos años cuando se produjo el fenómeno de mayor repercusión desde el punto de vista demográfico: la inmigración y el consecuente aumento poblacional transformó completamente Leioa, que fue adquiriendo poco a poco su aspecto actual.

En el período 1981-1991, acorde con el descenso moderado de las tasas de natalidad y mortalidad, la población de Leioa mantuvo un crecimiento moderado que ha tendido a acelerarse en los últimos años de los 90′. Buena parte de este aumento de la población, compartido también por los municipios cercanos de Getxo y Berango, se debe a la saturación y declive de los municipios fabriles de la margen izquierda y a los movimientos migratorios internos. Así, el padrón de 1991 contaba con 25.490 habitantes de hecho, mientras que en 1998 pasó a contabilizar una población de 27.456 habitantes.

La densidad actual del municipio es de 3.050 hab/km2 y crece constantemente. En la actualidad, las zonas más densamente pobladas son la Avenida Iparragirre, Kandelazubieta, Ikea, Langileria, Avenida Sabino Arana, Sarriena, Avenida Santa Ana, Iturribide, Artazagane y Txorierri.

Leioa es un municipio de población joven (casi la tercera parte de la población no supera los 19 años) y de crecimiento vegetativo positivo (1,7%). La mitad de la población activa está ocupada en el sector servicios (46,9%), el 30,5% en la industria, el 5,7% en la construcción y el 0,2% se dedica a la agricultura.

2005 LEIOA

HÁBITAT Y URBANISMO

En 1960 la Junta de Caridad del Santo Hospital Civil de Basurto se planteó la necesidad de crear un nuevo hospital. Tras elegir Leioa como emplazamiento, la primera piedra de este edificio de 15 plantas se puso el 19.6.1974, pero que no se llegó a terminar por problemas económicos.

Las casas de obreros de la Vidriera fueron derribadas a finales de los 60′ y el suelo se destinó a uso industrial. A partir de los 70′ y hasta la actualidad, la corriente residencial de calidad que ya se había iniciado anteriormente, se expandió con urbanizaciones de casas unifamiliares adosadas con jardín en diversas zonas del municipio, que conviven con “las habituales e insufribles promociones especulativas de los 70′ y una excesiva pretenciosidad de los supuestamente sensatos años 80′. Un ejemplo de viviendas ajardinadas lo constituye el grupo Mardoena-Aurre de Sarriena, realizado en régimen de cooperativa para profesionales y clases medias. En su ejecución destacó el tratamiento individualizado de cada edificio y su integración en el entorno.

Todo este proceso ha dado lugar a un hábitat mixto, ya que la población se concentra en diversas áreas, formando urbanizaciones que se encuentran bastante separadas unas de otras. Estas urbanizaciones conviven con caseríos dispersos, formando un conjunto bastante desconexionado. El Plan General de Ordenación Urbana pretende corregir esta situación derivada del carácter de “road-village” mediante la urbanización de los espacios libres, de cara a unir estas zonas, dotándolas a la vez de áreas ajardinadas y equipamientos urbanos de primer orden. Todavía se conservan en el municipio algunas viviendas tradicionales de 2 plantas, pero poco a poco van siendo sustituidas por modernas urbanizaciones con espacios ajardinados y trama abierta. Las nuevas urbanizaciones se sitúan principalmente en los aledaños de La Avanzada, siguiendo el trazado de esta carretera hasta la rotonda de Getxo y extendiéndose hacia la Universidad por su parte derecha.

El centro administrativo y funcional del municipio se localiza a ambos lados de la carretera de La Avanzada, en los barrios de Udondo, Sakoneta, Iturribide, Monte Ikea, San Juan y Elexalde. El barrio de Elexalde, donde está emplazada la iglesia, el cementerio y el Ayuntamiento, está siendo urbanizado, junto a Sakoneta y Mendibile, primando la calidad de las nuevas viviendas asentadas en las proximidades del nuevo Centro Cívico de Leioa.

En las zonas periféricas encontramos urbanizaciones de distinto tipo: en la zona colindante con Getxo se encuentran los barrios de Pinueta, San Bartolomé y Negurigane, Gaztelueta y Ondiz, que cuentan con núcleos residenciales de cierta calidad alternados con edificaciones tradicionales y caseríos. A ello se añaden las edificaciones en la vega del río Gobela frente al nuevo Parque de Artaza, sobre arenales que en su día fueron predestinados por el Plan Comarcal para ser urbanizados, y que en la actualidad forman un conjunto de gran calidad estética. En las zonas altas del municipio y en el camino de la Universidad se encuentran las urbanizaciones de Artazagane, Peruri y Sarriena, donde abundan los chalets adosados y las urbanizaciones desarrolladas en altura pero dotadas de buenos equipamientos deportivos. La zona próxima a la ribera de la ría (Lamiako, Aketxe, La Chopera y el Mirador de Lamiako), en franco declive industrial y caracterizada por la mala calidad de las construcciones (en su día destinadas a albergar a la masa de inmigrantes que llegaban a trabajar en las fábricas cercanas en las décadas 1960-1970) y la carencia de equipamientos, está siendo objeto del Nuevo Plan De Reforma y Rehabilitación Interior (PERRI). Otras zonas como La Tejera, San Bartolomé, Pinosolo y Sansoena, presentan una mezcla de edificaciones tradicionales y caseríos con viviendas de nueva factura.

2010 LEIOA

COMUNICACIONES

Leioa está atravesada en su parte central por la principal vía de comunicación de la margen derecha de la Comarca, la Autovía de La Avanzada -soterrada al cruzar el municipio para evitar el impacto que suponía para la población-, que comunica a Leioa y Getxo con el Txorierri y los accesos al aeropuerto, con la comarca de Plentzia-Mungia a través del Corredor de Uribe-Kosta, y con Bilbao y la margen izquierda a través del puente de Rontegi. Por la ribera de la ría discurre la carretera BI-6311 de Bilbao a Las Arenas, que sigue el trazado del antiguo camino de sirga del Puerto de Bilbao, pasando por las zonas industriales y obreras de Lamiako y Astrabudua. Otras vías son la carretera de acceso a la Universidad, la carretera foral de Leioa al alto de Umbe y, teniendo en cuenta lo disgregado del municipio, numerosas pequeñas vías locales que enlazan los distintos núcleos.

Paralelo a la carretera Bilbao-Las Arenas discurre el Metro de Bilbao sobre el antiguo trazado de ferrocarril de la margen derecha. Aunque el municipio cuenta con dos estaciones (Lamiako y Leioa), el nuevo Metro no presta un servicio adecuado a la mayoría de la población de Leioa, ya que, a pesar de la insistente demanda, no llega hasta La Avanzada ni hasta la Universidad. A pesar de todo, el soterramiento en parte del trazado del metro a su paso por Lamiako, ha supuesto la mejora del transporte viario. En un futuro quizá se emprenda la peatonalización de Udondo y la construcción de un tranvía que uniría la estación de metro con el Boulevard.

Un futuro que ya es presente

El Planeamiento municipal de Leioa contempla diversas áreas de expansión para continuar haciendo ciudad. Para ello se definen diferentes suelos con vocación residencial, de equipamientos, y de actividades económicas.

En lo que a los suelos residenciales se refiere, dado que muchos de los contemplados son de naturaleza urbanizable, el desarrollo de los mismos va a permitir alcanzar estándares de vivienda protegida de hasta un 65% del total de vivienda a construir. Ello posibilitará que, unidos a otros suelos de carácter urbano aún pendientes de desarrollar, prácticamente una de cada dos viviendas a construir en el municipio tenga el carácter de vivienda protegida.

En este sentido, Leioa prevé el desarrollo de las zonas de Leioandi, Ubedene, Torresolo, Ondiz, Larrakoetxe, San Bartolomé, Telleria, Lamiako-Txopoeta y Txorierri.

Leioandi define el crecimiento de la ciudad hacia la Universidad en una primera fase, un objetivo estratégico de primer orden para el municipio: poder abrazar el campus universitario. En ella se recoge la ordenación de este crecimiento desde el Ayuntamiento hasta el colegio Irlandesas por un lado y a partir de la loma de Leioandi hasta Aldekoena y Artatzagana. La zona acogerá 407 viviendas protegidas, preservará la loma de Leioandi y la próxima al arroyo y molino de Errekalde como zonas de espacios libres, reordenará la calle Artatzagana desde la rotonda del colegio Inglés hasta el parque Bordeoena y permitirá la urbanización de una gran avenida por la que transitará el tranvía a su paso hacia la Universidad proveniente del centro urbano.

Ubedene, entre las instalaciones deportivas de Sarriena y el instituto Barandiaran Goikoa, supone un segundo paso en ese objetivo de alcanzar la Universidad a través de una trama urbana. Contempla la puesta a disposición de los y las leioaztarras de 124 VPO y la gestión de suelos necesarios para la ejecución de la senda tranviaria.

Torresolo y Ondiz determinan la expansión del centro del municipio hacia uno de sus barrios históricos. Ello será posible mediante la materialización de 322 viviendas protegidas a situar en una extensa zona que abarca suelos comprendidos entre el colegio Mercedarias, el parque de Aldapa, Pinosolo, el depósito de aguas y el barrio de Ondiz. Además de ello, el municipio ganará zonas totalmente equipadas (deportivas, docentes, culturales…) y de esparcimiento, así como nuevas mejoras en las comunicaciones viarias y peatonales de esos núcleos, así como del barrio de Txorierri. Las edificaciones previstas en Ondiz preservan y refuerzan su carácter de núcleo histórico y su encanto singular, potenciando sobre todo el entorno del parque, que más que duplica su actual extensión, la ermita y el probaleku.

Larrakoetxe, San Bartolomé y Telleria regulan el crecimiento previsto en los suelos situados en el barrio de Basañez y entre éste y los barrios de Artatzagane y Sarriena. Su materialización permitirá la puesta en marcha de 148 VPO y la habilitación del parque de Altzaga, así como la recuperación de un importante tramo del arroyo Landabarri con la creación de un corredor verde junto al mismo. Junto con ello se amplían y renuevan zonas públicas de esparcimiento como la plaza de San Bartolomé, en el centro cívico del barrio, y se obtienen suelos para equipamientos municipales (educativos, deportivos…). Igualmente se producen mejoras sustanciales en las comunicaciones viarias y peatonales entre los mencionados barrios con la apertura y renovación de nuevas calles. Lamiako-Txopoeta prosigue con las actuaciones de rehabilitación y regeneración urbana ya en marcha. Además del PERRI, auténtico motor de revitalización del barrio, la actuación prevista en los suelos industriales situados en el corazón del barrio, permite la salida del mismo de las empresas Delta de Lamiako, ALESA y LAN y su recuperación para unos usos más acordes con su céntrica ubicación. En ellos el municipio obtiene la cesión de un suelo vital para poder desarrollar equipamientos que acojan servicios municipales para el barrio, de modo que permitan trasladar los actualmente existentes al otro lado de las vías, así como aportar otros adicionales.

Txorierri ve completada su configuración urbana con un remate de gran calidad en la zona sur del barrio. De este modo se configura una plaza orientada a obtener el mejor soleamiento, un paseo mirador que permite unas inmejorables vistas a la Ría, así como una conexión mecánica que permita salvar el desnivel existente entre el barrio y Lamiako-Txopoeta.

Pinueta, si bien no acoge incorporación de nuevas viviendas, no está exento de actuaciones de mejoras contempladas en el PGOU. Tras varios procesos sucesivos de participación vecinal en la configuración de una propuesta que permita afrontar problemas de antiguo existentes en la configuración urbana del barrio, finalmente existe un consenso entorno a la construcción de un parking de aproximadamente 400 parcelas subterráneas, que permita a su vez dotar a la zona de una plaza de uso público y un frontón, así como destinar a usos municipales el inmueble histórico situado en Langileria, todo ello en Gaztelubide.

Plano del campus de la UPV:EHU de Leioa – ThingLink

Este crecimiento de corte residencial previsto para Leioa, exige también, en una apuesta de futuro que pretende ser equilibrada y responsable, una previsión de suelos para albergar actividades económicas que posibilite la creación de empleo en el municipio. Este objetivo se prevé afrontarlo mediante los Parques de Actividades Económicas de Saltuena, Leioa-Astrabudua y Lamiako-Txopoeta. Para ello existen ya las correspondientes reservas en suelos ubicados en la zona del antiguo Hospital no nato, en los límites con Erandio a la altura del río Udondo y en la zona inmediata a la dársena de Lamiako. Este último, el de Lamiako-Txopoeta, pretendería convertirse en el complemento necesario para equilibrar la actuación de regeneración urbana residencial que suponen las actuaciones de rehabilitación previstas en el barrio.

Un complemento perfecto a estos 3 nuevos PAEs vendrá dado por la creación del Parque Científico de la UPV. Una moderna y puntera instalación integrada en la red de parques tecnológicos de Euskadi que permitirá consolidar la apuesta de la UPV por su permanencia en el municipio aglutinando una importantísima oferta complementaria a la actividad investigación e innovación realizada en el campus, así como una enorme inyección de empleo de calidad ubicada en Leioa.

MODELIZACION LEIOA

Un lugar donde poder formarse y trabajar

El PGOU no sólo ha definido y permitido gestionar el desarrollo de la ciudad desde un punto de vista residencial y de equipamientos públicos. Una de las apuestas más importantes contempladas en el modelo de crecimiento urbanístico ha sido la reserva de suelo para albergar actividades de naturaleza económica que permitieran la creación y ubicación de empleo en el municipio. Todo ello con el objeto de mantener una realidad histórica, cual ha sido el garantizar en Leioa un binomio residencia-empleo y con el objetivo de superar definitivamente el concepto de ciudad dormitorio acuñado en épocas ya pasadas.

El Parque de Actividades Económicas de Ibarrabarri ha sido un punto referencial en esta apuesta. Este PAE consolida una realidad terciario industrial del municipio y le permite extenderse hasta prácticamente la Ría con una mezcla de usos amable: oficinas, talleres, pabellones… En este moderno espacio se ubica también el edificio municipal que acoge una buena parte de la oferta de corte formativo profesional del Ayuntamiento de Leioa.

Junto con este PAE de Ibarrabarri, también se ha materializado el de Udondo-Ría, en el límite con Erandio a pie del Ibaizabal, así como los de Amaia y Santa Ana, colindantes con Getxo en la zona de Gaztelubide.

En esa misma zona, el PAE de Ibaiondo permite dar unos nuevos usos a los suelos industriales de Cadenas Vicinay, posibilitando así una transición mas amigable entre dichos suelos y la zona residencial existente. Además, la actuación aporta también una amplia plaza de uso público, así como una importante oferta de parking subterráneo para una zona ya consolidada y el germen de un vivero municipal de empresas.

Leioa ha visto como se desarrollaban en su seno varios edificios de uso terciario, básicamente oficinas y comercios anexos, de importante calidad arquitectónica que además han contribuido a realzar zonas más residenciales. Así el edificio Ikea Etxea en el centro urbano y los de la zona terciaria de Laubide, que contemplan un conjunto de edificaciones como Artatza Etxea, el hotel Avanzada y otros además del Gobela. Este entorno se ha convertido en la rótula ideal entre el barrio de Basañez y la prolongación del centro urbano a través del paseo de Lekueder.

EDIFICACIONES LEIOA

Un lugar para vivir y disfrutar

Leioa ha crecido mediante la materialización de los desarrollos urbanos residenciales de Mendibile, Bulevar de Udondo, Pinosolo, Txorierri, Aldekoena, así como con la operación de regeneración urbana que se está llevando a cabo en Lamiako-Txopoeta. La puesta en funcionamiento de estas actuaciones ha permitido, entre otras realidades, poner a disposición de los y las leioaztarras cerca de 800 VPO y poder así continuar con una apuesta por la vivienda de precio asequible que el Ayuntamiento comenzó de forma pionera en Euskadi a principios de los años 90′ con la promoción de 100 VPO en la c/ Luis Bilbao Líbano. De este modo, Leioa ha destinado a VPO prácticamente el 35% del número total de vivienda construida en sus suelos urbanos, cuando el estándar legal aplicable se situaba en el 20%. Un total de 15 puntos porcentuales por encima de lo legalmente exigible.

El área de desarrollo de Mendibile se concibió como una solución para los problemas derivados del urbanismo intensivo y agobiante con que se crearon en los años 60′ los barrios de Iturribide, Donibane-San Juan, e Ikea. Por eso, Mendibile además de suponer un remate del centro urbano por el lado este, realiza 2 grandes aportaciones a estos barrios: por un lado, la zona de aparcamiento en superficie de Martibarrena y el parking de Bidekurtzio y, por otro, lo espacios públicos del parque de Mendibile y la plaza Bidekurtzio. Ello se ha complementado con la puesta en marcha de 2 actuaciones municipales, cuales son la pasarela de Mendibile que permite conectar las 2 márgenes de la Avanzada y la recuperación del caserío Mendibile como Bizkaiko Txakolin Etxea.

MAPA RUIDO LEIOA

El Bulevar de Udondo ha tenido la virtualidad de extender el centro urbano hacía el Metro y hacer posible una conexión urbana del centro con Lamiako Txopoeta con parámetros de gran calidad. La nueva zona residencial ha permitido la generación de nuevas conexiones viarias, amplias zonas peatonales, así como la reserva de un gran espacio destinado a un gran equipamiento municipal en los suelos hoy ocupados por el parking provisional de Udondo. Pero sin duda, lo más importante que ha aportado esta zona de expansión consiste en haber adelantado en el tiempo las obras de urbanización de la senda por la que transcurrirá el tranvía Metro-Universidad de Leioa, objetivo fundamental para lo que el Bulevar de Udondo fue concebido.

Pinosolo ha pretendido viabilizar el crecimiento urbano de Leioa por su zona oeste, al tiempo que, por un lado de la Avanzada permitía unir físicamente el centro con el barrio de Basañez y por el otro permitía un remate urbanístico en uno de los lados de la zona más próxima al ambulatorio de Osakidetza y al colegio Mercedarias con la renovada calle de Aldapabarrena. Pero además, el municipio ha ganado en zonas peatonales (como el paseo de Lekueder), reservas de suelo para la implantación del polideportivo de Pinosolo, equipamientos como el Skate Park, locales para albergar servicios municipales (como el Gazteleku) y sobre todo ha recuperado para el disfrute los parques de Pinosolo y Ugarteondo. Además la zona ha posibilitado aportar los primeros metros de un ambicioso proyecto de bidegorri que conecte vía bicicleta Leioa y Getxo.

Txorierri era la única zona del municipio que no había visto cumplirse las expectativas de crecimiento urbano previsto en las Normas Subsidiarias, instrumento de planeamiento municipal previo al PGOU y que rigió durante los primeros 20 años de andadura democrática. Esta carencia ha sido corregida con el citado PGOU que ha permitido consolidar el barrio por su zona norte, al tiempo que ha aportado 3 mejoras: la habilitación de una gran plaza pública con una zona verde que facilita su transición hacia el núcleo del barrio, una cierta racionalización de la circulación viaria y zona de aparcamientos y la aportación de nuevos espacios para mejorar los servicios municipales sitos en Txorierri (nuevo centro de mayores y sala polivalente).

Aldekoena, a caballo entre Sarriena y Artatzagana, ha supuesto una contribución importante a la hora de poder unir ambas zonas y aportar también soluciones a determinadas carencias. Así, el desarrollo de este nexo de unión ha permitido la renovación viaria, la mejora de la circulación con sendas rotondas ajardinadas con gran calidad, el aporte de nuevas oportunidades de aparcamiento y la habilitación del parque de Bordeoena con su zona de juegos.

En lo que a Lamiako-Txopoeta se refiere, el PGOU de Leioa había previsto varias operaciones de regeneración urbana cuya factibilidad venía dada por la finalización de las obras realizadas con motivo del paso del Metro por el barrio, ya que si bien no permitieron que se produjera de forma soterrada, si posibilitaron ganar una mayor amplitud de espacios con la ampliación de la calle Langileria, lo cual devino en vital para asegurar su buen fin. Ello ha posibilitado realizar la conexión urbana entre Lamiako y Txopoeta, con la operación de 170 viviendas del Gobierno vasco y la creación de nuevos espacios públicos (plaza, zona de juegos y nuevo centro de mayores y sala polivalente), así como dar comienzo al PERRI del barrio, una operación de rehabilitación urbana que permite derribar viviendas antiguas, viabilizar realojos, generar nuevos espacios públicos en forma de plazas, zonas ajardinadas y locales para equipamientos y servicios municipales.

PGOU LEIOA

PGOU LEIOA 02_ESTRUCTURA GENERAL Y ORGANICA (USOS GLOBALES)

PGOU LEIOA 03_CLASIFICACION DE SUELO

PGOU LEIOA 04_SISTEMAS GENERALES

PGOU LEIOA 05_PROTECCION DEL MEDIO Y DE LA EDIFICACION

PGOU LEIOA 06_DISENO URBANO-USOS PORMENORIZADOS

PGOU LEIOA 09_GESTION DEL SUELO

PGOU LEIOA 10_VIVIENDA DE PROTECCION OFICIAL

Da gusto interpretar con tanta precisión la dinámica imparable de los municipios activos como Leioa. Felicitaciones a esa gobernanza discreta y precisa.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España

 

CARBALLO

CARBALLO. Población (INE)

CARBALLO. Pirámide de población (INE)

CARBALLO. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2017 (Catastro)

CARBALLO. Paro

CARBALLO. Deuda


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Carballo es un concejo de 186 km2 y un municipio de 106,89 km2, capital de la comarca de Bergantiños, en la provincia de La Coruña, Galicia, situado entre las Mariñas y la Costa de la Muerte. Tiene una buena situación geográfica, entre La Coruña y Santiago de Compostela que le permite establecer fáciles comunicaciones con las principales ciudades de Galicia y disfrutar de la diversidad paisajística que configuran sus ríos. Esto es evidente entre el río Anllóns, y a través del espacio natural de Razo-Baldaio se asoma al océano Atlántico por uno de los puntos más occidentales de la península Ibérica. El concejo de Carballo está situado en la comarca de Bergantiños, compuesta por los concejos de: Laxe; Cabanas de Bergantiños; Ponteceso; Malpica de Bergantiños; A Laracha y el referido Carballo. Una comarca con más de 70.000 habitantes donde más de 31.000 residen en el municipio de Carballo lo que caracteriza a este como a su capital.

El concejo de Carballo se subdivide en 18 parroquias, todas ellas pertenecientes al arzobispado de Santiago de Compostela; son: Aldemunde (Santa Mª Madalena), Ardaña (Santa María), Artes (San Xurxo), Berdillo (San Lorenzo), Bértoa (Santa María), Cances (San Martiño), Carballo (San Xoán), Entrecruces (San Xens), Goiáns (Santo Estevo), Lema (San Cristovo), Noicela (Santa María), Oza (San Breixo), Razo (San Martiño), Rebordelos (San Salvador), Rus (Santa María), Sísamo (Santiago), Sofán (San Salvador) y Vilela (San Miguel).

CARBALLO. Asentamientos

Su situación geográfica intermedia entre el occidente de la provincia del área metropolitana ártabra, junto con la proximidad espacio-temporal (debida a la autovía Coruña-Carballo) a esta, encuadra al concejo de Carballo como eje de dinámica doble:

Por un lado, dan cabida a iniciativas, movimientos de población de ls áreas menos desarrolladas de la Costa da Morte. Por otra se configura dentro de la conurbación bipolar A Coruña-Carballo, en la Región Urbana coruñesa.

La estructura histórica de la comarca de bergantiñán refleja las dificultades topográficas de la comunicación litoral entre los puertos, motores productivos, resulta un eje interior A Coruña-Fisterra. Así, esta comarca como el resto de la Costa de la Muerte se estructura como un peine; donde en las púas se sitúan las vilas marineras y la espiña interior las villas con las ferias y comercio. Esta jerarquización de los asentamientos, se mantienen en la actualidad, como unas villas de carácter más urbano y otras aldeas rurales. De acuerdo con la configuración de capital de la comarca de Bergantiños, el municipio de Carballo se estructura en torno al principal núcleo urbano. Un sistema territorial de asentamientos poblacionales dependientes, que se conforma a partir de su división parroquial. Tanto la dimensión de la capital y su posición central geográfica, como la estructura radial de sus vías, articula las relaciones con las localidades próximas de otros concejos, haciendo las distancias entre las parroquias más pequeñas.

En el  término municipal tan jerarquizado respecto de su capitalidad (villa de Caballo) inevitablemente las inter-relaciones parroquiales gravitan sobre esta, en un esquema más o menos radial, todavía pueden diferenciarse las diversas realidades, tanto entre estos ejes radiales como en las parroquias más autónomas.

La vinculación de la Costa con la capital se realiza de un mido puntual, como meros satélites de un entramado consolidado que genera estructuras lineales sobre las cuales se asientan las entidades de población.

La posición de los asentamientos que conforman la costa ven totalmente determina por su geografía. La falta de una protección natural en una costa tan batida, impide el establecimiento de un puerto de cabecera, y la cadena del litoral separa geográficamente la línea costera de los valles interiores de Anllóns y del río Grande. Los cambios sociales y la percepción del paisaje, como recurso productivo ligado al ocio, llevó consigo intereses de las parroquias costeras (Razo, Lema, norte de Noicela y Rebordelos), sufriendo un repentino desarrollo, estableciendo relaciones satelitales (no radiales) en la estructura centralizada. Sin embargo, las parroquias intermedias (Oza, Vilela y al sur de Noicela) al carecer del valor del paisaje costero mantienen de forma autónoma y quedan desconectadas de la estructura central.

La villa de Carballo es el motor del Concello y de la comarca de Bergantiños. Su fuerte centralidad marca la ordenación del territorio municipal y supramunicipal, funcionando la villa como un gran intercambiador de sinergias socioeconómicas y urbanísticas que conforman una realidad territorial que oscila entre la ciudad difusa y el hecho urbano. El principal objetivo de dar un remate a la ciudad por medio de los sistemas generales estructurantes y la creación de un nuevo tejido que ponga límites o lo ya edificado. A continuación se muestra la consolidación edificatoria de Carballo a escala urbana y en sus bordes difusos, identificando los usos existentes y propuestos y los nuevos sistemas generales que estructuran la malla urbana conformando el proyecto de ciudad presentado en el PXOM.