NÍJAR

NIJAR. Población (INE)

NIJAR. Pirámide de Población (INE)

NIJAR. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018 (Catastro)

Níjar. Paro

Níjar. Deuda


Son datos fríos, sin cocina

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Níjar es un municipio de 601 km2, en la provincia de Almería situado en el este de la provincia, en la línea de cumbres de Sierra Alhamilla y la costa sudoriental mediterránea, en la zona denominada Campo de Níjar. Es el cuarto municipio más poblado de la provincia por detrás de Almería, Roquetas de Mar y El Ejido. Se encuentra situada a una altitud de 356 m y a unos 30 km de la capital de provincia, Almería. El municipio de Níjar es conocido también como Comarca de Níjar, es uno de los más extensos de España. Los núcleos con mayor número de habitantes se encuentran en Campohermoso, San Isidro, la Villa de Níjar y San José en época estival.

Sistema de asentamientos

En la comarca de Níjar se encuentra el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, dentro de cuyo territorio se encuentran las siguientes localidades: San José, Pozo de los Frailes, Los Escullos, Rodalquilar, Las Hortichuelas, Las Negras, Agua Amarga, La Isleta del Moro, Fernán Pérez y la Boca de los Frailes. El Parque constituye uno de los parajes de mayor riqueza geológica de España, reconocido con la denominación de Geoparque por la Unesco en 1999.

Ecosistemas almerienses

En cuanto a turismo destaca el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar con una extensión de 37.500 ha terrestres y 12.012 marinas, del que el municipio de Níjar posee el 71% del total del Parque, siendo el que más ocupa con alta diferencia. Níjar se caracteriza por ser el único municipio de la Provincia de Almería en cuanto al mayor número de playas y calas (más de 40) y más de 50 rutas guiadas donde se pueden practicar actividades como senderismo, buceo, windsurf, piragüismo, o bicicleta a lo largo de 63 km de costa

​La Comarca de Níjar está rodeada por los municipios almerienses de Lucainena de las Torres, Sorbas, Tabernas, Turrillas, Uleila del Campo y Viator.

Durante las décadas de los 50 y 60 del siglo pasado se fundan como pueblos de colonización, dentro de los proyectos del Instituto Nacional de Colonización y posteriormente del Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario, los poblados de Campohermoso, San Isidro, Atochares y Puebloblanco.

‘El milagro económico’ de Almería, ligado a la agricultura intensiva bajo plástico ha supuesto una alternativa de desarrollo económico y social para áreas deprimidas en tierras áridas, basado en una agricultura intensiva con una amplia base tecnológica.

Esta iniciativa pública produjo una transformación sin precedentes del medio rural de nuestra provincia; que fue determinante en el desarrollo agrícola, económico, social y demográfico de Níjar.

Todo esto ha transformado nuestro municipio, pasando de ser tierra de emigración, marginación y miseria a convertirnos en un municipio dinámico, con unas altas tasas de crecimiento, riqueza, desarrollo y un brillante futuro que ha multiplicado nuestra población, la cual hoy día se concentra casi al 50% entorno al corazón geográfico y económico que constituyen los núcleos de Campohermoso y San Isidro.

San Isidro. Poblado de Colonización

Campohermoso. Poblado de Colonización

Puebloblanco. Poblado de Colonización

 

 

 

Níjar. Playas

Las playas de: San José, Playa de Monsul, Playa de los Genoveses, Playa de Las Negras, Cala de San Pedro y El Playazo de Rodalquilar suelen ser las más visitas y conocidas de esta comarca.

Hay muchas barriadas turísticas dentro del Parque Natural como Las Negras, La Fabriquilla, La Isleta del Moro, Agua Amarga, Rodalquilar… Aunque la más poblada es el núcleo de San José donde viven casi 1.000 habitantes censados, población que llega a multiplicarse en verano y que puede llegar hasta más de los 20.000. En cuanto a alojamientos hay una importante oferta de apartamentos y casas en alquiler, además de hoteles, algunos de alta categoría, en el núcleo de San José.

La más antigua referencia humana de la comarca se ha encontrado en los Escullos, donde restos de talla en piedra nos remontan al periodo Mesolítico, hace 10.000 años y, aún más allá, hasta el Paleolítico. Pero es en el Neolítico final en la Edad del Cobre (3000-2000 aC) cuando se producen los primeros asentamientos colectivos de importancia, pertenecientes a la “Cultura de los Millares” (2500-1800 aC) y, ya en plena Edad del Bronce, a la “Cultura del Argar” (1800-1300 aC). Estos pobladores se instalaron cerca de las minas, abundantes en la zona, en emplazamientos naturales donde encontraban agua y abrigo. Ambas culturas están hoy consideradas entre las más interesantes de Europa Occidental para el estudio del periodo inicial de la metalurgia. Su decadencia se produce durante el Bronce final (1000-800 aC), cuando Tartessos en la desembocadura del Guadalquivir toman el relevo cultural de Occidente.

En el Barranquete se halla la necrópolis más importante de la comarca con 11 enterramientos en Tholos excavados, datados en el año 2330 aC. Era un pueblo megalítico capaz de desarrollar costumbres complejas basadas fundamentalmente en la industria del sílex y en la economía agrícola, introduciendo la importante novedad de la extracción y manipulación del cobre, convirtiéndose en cultura puente hacia la edad de los metales. El uso de la piedra mampuesta en murallas, fortines y enterramientos tumulares, la cerámica, decorada con motivos solares, los objetos de influencia oriental hallados en las tumbas y la explotación de los recursos mineros, caracterizan a estos primeros pobladores.

Sin ruptura drástica, aunque con notable evolución urbanística, aparece la cultura del Argar para sustituir a la de los Millares. Estos pobladores se caracterizan por la explotación y comercialización ordenada de los yacimientos minerales, los avances en técnicas agropecuarias, las vías de comunicación y logros de organización social fronteriza. No existen necrópolis, pues pasaron a enterrar a sus muertos individualmente en cistas o “Pithoi” (pithos). En la comarca de Níjar se han hallado yacimientos en el Marchal de Inox y el Cerro de los Tiestos, en el poblado de la Molatilla cerca de Las Negras, en Hortichuelas y cerca, en Sierra Alhamilla, en el cerro del Rayo y el cerro de Enmedio. Aparece ahora la planta cuadrada en la vivienda coexistiendo con la circular en lo que parece una mezcla de tradiciones de dudosa explicación.

El Cabo de Gata, al que los Fenicios llamaron Promontorio Charidemo (Promontorio de las Agatas), fue lugar de paso hacia Tartesos en su ruta de comercio. Fundaron Gadir (Cádiz) y situaron poblados y factorías desde Málaga a Villaricos, al norte de Almería. Aunque no se conocen restos materiales en la comarca, algunas citas hacen suponer una vía de comunicación entre ambas colonias a través de los campos de Níjar. Expertos en la exportación de las riquezas minerales que hallaban en sus expediciones, los fenicios introdujeron los avances culturales de Egipto, Siria, Mesopotamia, etc.: creencias en el más allá, representación de la naturaleza en la decoración, cerámica a tormo, metalurgia del hierro, la escritura, industrias; en definitiva, las primeras bases sociales.

Durante el s VI aC, la capital fenicia se traslada de Tiro a Cartago (Túnez); nace el período Púnico o Cartaginés y se inician los primeros intercambios comerciales con Grecia. En Huebro acampaban los púnicos y de esta época parece datar un templo en el Cabo, dedicado a una diosa marítima, tal vez Tartesia, que los griegos identificaron con Afrodita.

En la `Ora marítima`, de Avieno se explica que después del `promontorius Pityussa` (punta del sabinar) y del `sinus Urcitanus` (Golfo de Almería) se llegaba al `promontorium Veneris` o montaña de Venus (Cabo de Gata). Según Schulten el “lugun Veneris“, santuario de la Afrodita griega que también conocieron los romanos adjudicándolo a su Venus, debió estar situado en el Cerro de la Testa, en el mismo Cabo.

Entre 535-264 aC el Sureste de Iberia estuvo bajo la hegemonía púnica y la de sus famosos generales Almílcar, Asdrúbal y Aníbal. Tras las luchas de griegos y cartagineses, estos últimos pactaron con Roma (348) su control desde Mastia (Cartagena) hacia el oeste sobre Andalucía.

Con intereses mineros en Baria (Villaricos), Malaka, Sexi (Almuñécar ) y Abdera (Adra), la comarca de Níjar fue seguramente zona de paso, en la que no han quedado apenas referencias documentales ni arqueológicas.

Avieno nos habla de la zona: `Al este del Guadiaro viven los feroces libifenices y los masienos. De Menaca (Málaga) al Cabo de Venus, se levantaron en otro tiempo numerosas ciudades con una muchedumbre fenicia después del Cabo se extiende un litoral vacío de habitantes y de suelo abyecto`. En la época de esplendor de la cultura ibérica, liderada aquí por los pueblos Bastetanos (Baza) que supieron resistir a tanta influencia externa, se tradujeron los estímulos culturales recibidos de manera autóctona y personal.

El ejército romano estaba entonces a punto de desembarcar en la costa de Gerona.El desembarco de Roma en Ampurias (Gerona), en el año 218 aC, supondría el final del mundo cartaginés, llevando al Mediterráneo a un destino común: la unificación romana. Abundan los restos materiales de la época: cepos y ánforas en el Cabo de Gata y playas de San José, Cala Higuera, Escullos y Rodalquilar; villas, fábricas de salazón, enterramientos y restos de calzada romana y obras hidráulicas. La ocupación tardó 150 años en consolidarse, coincidiendo con la paz de Augusto. Hasta entonces, el interés de Roma giró en torno a la metalurgia en el Sudeste y en Níjar al oro de Rodalquilar, la actividad pesquera y las salinas. Los aljibes fueron realizados para el cultivo local y para abastecerse en las rutas hacia el interior.

Durante el año 711 y hasta 1492, Andalucía, será una sociedad árabe, con fases de dominio militar y cultural muy diferenciados.

Del 711 al 755 se vivió en la región un periodo de inestabilidad que acabó con la llegada del emir Abd-al-Rahman Y “el Emigrado” (756-788). Este ordena construir una torre vigía en la Chanca, sobre el actual puerto de Almería, y capta el apoyo de los Banú Hasán, tribu de yemeníes: la antigua Urci visigótica se convierte ahora en Urs-al-Yaman, “Urci de los yemeníes”, con capital en Pechina, al Norte del Almería. Abderramán II (822-852) amplio el puerto con la construcción de un arsenal, en la llamada “guerra de la Hoja de la Parra”, conflicto nacido en Lorca entre árabes del Norte y tribus Yemeníes, desterró a estos últimos que se instalaron con sus hermanos en Pechina. Entre los años 840 y 861, los constantes ataques normandos animaron al emir Omeya a construir fortalezas defensivas en la costa. La primera y más famosa se situó en Qabit Bani Aswad (Cabo de Gata), probablemente en la Fabriquilla. Este ribat (fortaleza de vida mística y querrera), hoy desaparecido, será la primera construcción comunal islámica de importancia en la comarca de Níjar. Junto al ribat de la Chanca, sirvió para afianzar el florecimiento de la provincia. Su defensa se confió a la familia de los Banú Sirach (“los hijos del sillero”), conocidos posteriormente como los Abencerrajes, quienes compartían con judios, muladíes (conversos al islam) y mozárabes el control del valle de Pechina. Al final del gobierno de Muhammad I (852-886) se produce la llegada de “los Marinos mozárabes y muladíes españoles que habían huido de Cartagena, en la Cora de Tudmir (Murcia). Pasados los conflictos iniciales de convivencia, ambos grupos pactaron el nacimiento de la República marítima y comercial de Pechina, independiente de la Cora de Elvira (Granada) y hermanada con Túnez y El Magreb para el control del Mar de Alborán. Se centralizó la actividad en el fondeadero de la Chanca, comerciándose con esclavos, artesanía, productos agrícolas y tejidos; es la floreciente época de La Seda. Los árabes de Elvira atacaron Pechina en represalia, solicitando protección a Córdoba a cambio de vasallaje. El emir Abd-Alláh (888-912) accede a incorporar Pechina al gobierno central Omeya, creando la Cora de Bayyana. Se fortificó Marchena y La Chanca en torno a Al-Mariyat (traducido por unos como “torre vigía” y por otros como “La del mar de espejo”) y toda la zona desde Alhama hasta Níjar por la costa y al Norte hasta Purchena, creando un total de veinte plazas fortificadas, dándose aquí y ahora la orden de fundación de Níjar sobre las ruinas de un remoto pasado.

En 912, subió al trono el emir Abderramán III, Al Nasir “El Protector”, que se proclamará Califa en el 929 y reinará hasta el 961. Decidido a terminar con la inestabilidad de Al-Andalus, inaugura una etapa de esplendor que durará casi un siglo. De su reinado interesa resaltar que en el 915, la República de Pechina se somete totalmente al poder central del nuevo Califa, aceptando a un cadí cordobés como gobernador de la cora. Se consolida el sistema de torres y alcazabas (fundación árabe de Níjar) para hacer frente a la amenaza de los fatimíes, quienes tras largos años de hostilidades atacaron Almería en el 955,. Estas incursiones animaron al Califa a fortificar la Medina de Almariya, propiciando la fundación de Almería capital y el comienzo de la decadencia de Pechina. Siguieron años alternativos de crisis y esplendor, reinos de Taifas, (1010-1091) con Jayrán, gobernador de Almanzor, Zuhayr Almotacín (1037-1091), los almorávides (1091-1147), alfonso VI y VII, con la primera conquista cristiana (1147-1157) y la reconquista almohade (1157-1238). De todo ello podemos citar como episodios genuinamente nijareños el desembarco de los genoveses en 1147, en la playa que hoy lleva su nombre, cuando Alfonso VII, al mando de una flota confederada cristiana, se decidió a terminar con el pirateo incontrolado que realizaba la República de Pechina en el mar de Alborán.

También debió sucumbir Níjar en 1169, al caer Almería en manos de Ibn Mardanis “el rey lobo”, aliado de Alfonso VII.

En 1225 Ibn Hud de Murcia se alza contra los almohades de Almería y en 1228 conquista Níjar, con otra posible destrucción de la fortaleza. Desde entonces hasta 1488, se instala el reino Nazarí de Granada, durante el cual se fundan los castillos de Huebro, Inox y Tarbal, las torres vigía de la costa y el fuerte de Rodalquilar. De esta época tenemos noticias sobre Al-Hawan, Agua Amarga, como asentamiento humano estable (1348), y del fondeadero de Chávala (San Pedro).

No volvemos a saber de Níjar hasta cuando capitula su taha, que incluía también Turrillas y Lucainena en el verano de 1488 ante las tropas de los Reyes Católicos. Debe datar de este momento la adopción de San Sebastián como patrón de Níjar y a él se consagró una ermita, hoy desaparecida, que se alzaba al inicio de la cuesta de la actual calle de la Carrera.

Cayó Almería en 1489 y Granada en 1492, finalizando 8 siglos de cultura árabe. Con el s. XVI se inicia el periodo Morisco.

La capitulación de Granada en 1492 garantizaba a los derrotados libertad de culto musulmán. Los mudéjares convivían con los cristianos desde el s. XI, respetándose sus costumbres, mezquitas, casas y trabajo a cambio de tributo. Aparecen ahora los abusos de los colonos cristianos que acaban con una revuelta en Níjar en 1501, esclavizando y vendiendo a sus pobladores. La ley pragmática de 1502 obliga a los mudéjares a abjurar de su religión o el exilio. Los que se quedaron, aunque aferrados a su fe y costumbres, se llamaron moriscos. Conoció Níjar una difícil etapa de convivencia (1502-1568): los cristianos viejos aprendieron técnicas agrícolas de regadío de los moriscos, el cultivo del moral y la morera para la actividad artesanal del tejido de seda; la carpintería, el esparto, la alfarería y también el pastoreo comarcal de cabras, lanar y vacuno desde la sierra a los llanos de la costa.

Se comienza a construir la iglesia, con 3 naves, aprovechando la dimensión de la torre fortaleza de la antigua mezquita: cabecera con arco apuntado y coro trasero, muros encalados y techo artesonado de magnífica conservación y belleza. La iglesia de Huebro era de parecidas características.

Lucainena, Turrillas, Níjar, Inox, Tarbal y la Matanza fueron los principales núcleos habitados hasta la sublevación morisca de 1568 y la expulsión definitiva en 1570.

Durante las revueltas de Navidad de 1568, las familias moriscas de toda la comarca de Níjar se refugiaron en el castillo del Peñon de Inox, a la espera de embarcar hacia África. Informados los cristianos, llegaron con ejércitos de mercenarios saqueadores venidos de toda la península, tomaron el cerro y obtuvieron 3000 esclavos entre mujeres y niños. Fue el célebre “negocio de Inox” concluido junto al que hoy se recuerda como “el poblado de la Matanza”. Después de esta guerra la población de Almería quedó reducida a 7000 habitantes.

En 1571, Níjar contaba con una población morisca dispersa, oculta en las sierras. Salvo la villa, todos los pueblos estaban abandonados desde Almería a Mojácar (1574). Llegaron escalonadamente repobladores desde Cazorla, levantinos, castellanos, aragoneses y extremeños, en total 170 personas (cuarenta y cinco eran soldados). La repoblación fracasó y tuvieron que pasar más de cien años para que la comarca recobrara la población de la etapa morisca. Comenzaba el s. XVII, el siglo oscuro de Níjar.

A partir del año 1600, el hábitat de la comarca fue configurado de forma definitiva por los asaltos de los bereberes y piratas desde la costa, por fuertes y frecuentes terremotos, plagas de langosta, peste y los inmensos rebaños (hasta 600.000 cabezas de ganado) de las oligarquías ganaderas de Granada y Baza. (la Mesta, heredera de las rutas de trashumancia nazaríes) que venían a pastar en la comarca, colaborando en la desertización del paisaje.

A mediados de s. XVIII Carlos III promulga el reglamento de defensa de la costa.

Existían, desde la expulsión de los moriscos, fuertes (San Pedro y San Ramón en Rodalquilar) que contaron con guarnición y varias torres que, desatendidas por inseguras, no sirvieron para estabilizar la región. Antes de finalizar el siglo, se restauran y construyen otros nuevos como el castillo de San Felipe en los Escullos (1771); el de San José, del que hoy sólo quedan los cimientos; San Ramón, en el Playazo de Rodalquilar, y San Francisco de Paula, en el Cabo de Gata (desmantelado). Hasta este momento los asaltos de piratas y desembarcos de naves africanas tuvieron en vilo a la Compañía de Milicia urbana de Níjar, que atendía desde la Torre de Mesa Roldán hasta la de la Vela Blanca y el Castillo de San Francisco de Paula en Cabo de Gata. La mejora proporcionada por este sistema favoreció la consolidación de núcleos de población como Fernán Pérez, Pozo de los Frailes, Escullos, Cala Higuera y los pescadores de la Almadraba de Cabo de Gata, inaugurándose un nuevo esquema de hábitat ajeno al modelo heredado de la etapa islámica. En la última década del siglo se crea el Marquesado de Campohermoso.

Desde ahora y hasta mediados del XIX la ganadería y el secano cerealista, la pequeña propiedad y la dispersión parcelar se adueñaron de la comarca, generándose un aumento de la población.La tecnología de los s. XIX y XX posibilitó nuevos métodos de extracción, manipulación y transporte de minerales. Las minas volvieron a rendir. Se construyeron ferrocarriles, cables, descargaderos, poblados, acueductos, faros y carreteras. Una apariencia de prosperidad volvía a las sierras del Cabo de Gata, la población aumentó a 14.000 habitantes (1900). Es la época de las canteras de plomo, cuando cables transportadores iban desde los riscos del Colativí y Huebro hasta Cabo de Gata y el ferrocarril de Lucainena llevaba mineral al descargadero de Agua Amarga. Duró hasta 1930, cuando comienza la fase del oro en Rodalquilar. Al iniciarse la explotación los vecinos llegaban al millar; al finalizar, en los años 60, el poblado estaba abandonado. Hoy, al igual que las explotaciones de Sierra Alhamilla, son sólo testigos silenciosos del pasado.

Rodalquilar ofrece los elementos propios de la explotación de un yacimiento de oro; poblado de trabajadores, con iglesia y viviendas de sabor colonial, escuela, cuartel, almacenes, edificio de lavado, molido y pulverización, bancadas para la cianuración, cubas cilíndricas de precipitación, grandes estructuras de hormigón armado teñido en tonos rojizos, por efecto del óxido y un paisaje de roca lavada en forma de pequeños cañones. Es un ejemplo de arqueología industrial de insólita y sugerente belleza.

La historia de la comarca de Níjar, desde 1970, aún está en fase de cristalización.

SITUACIÓN GEOLÓGICA DE LA CUENCA DE ALMERÍA – NÍJAR

La Cuenca de Almería-Níjar ha constituido una cubeta sedimentaria marina desde hace 15 millones de años, momento en que se produce la emersión de los relieves que hoy constituyen el macizo de Sierra Nevada y la sierra de los Filabres, a cuyos pies se situaba la línea de costa.

En esta época, por tanto, la Cuenca de Almería no se encuentra individualizada de la de Tabernas o Sorbas. A esta cuenca marina abierta llegaban los sedimentos procedentes de la desmantelación de los relieves emergidos a través de grandes aparatos fluviales que generaban extensos abanicos submarinos sobre la plataforma marina, mientras que los volcanes de Cabo de Gata se encontraban el plena actividad, conformando probablemente un cálido archipiélago volcánico.

Será algo más tarde, hace unos 7 millones de años, cuando el levantamiento de la Sierra de Gador y de la de Alhamilla provocan la individualización de la Cuenca de Almería-Níjar, al sur de las mismas y entre los relieves volcánicos emergidos de Cabo de Gata.

Sierra Cabrera, emergida hace 5,5 millones de años, la separará definitivamente de las cuencas de Sorbas y Vera.

La Cuenca de Almería-Níjar abarca, por tanto, a las actuales tierras bajas comprendidas entre Sierra de Gádor, Sierra Alhamilla y Sierra Cabrera y la línea de costa, incluyendo los relieves volcánicos de la Sierra de Cabo de Gata.

Un territorio que ha constituido durante los 15 últimos millones de años un fondo marino sobre el que ha quedado un registro sedimentario, con unas inmejorable condiciones de observación, excepcional para comprender la evolución en este tiempo de la cuenca mediterránea y de sus cambios geográficos, climáticos y ecológicos.

El Complejo Volcánico de Cabo de Gata

El Complejo Volcánico de Cabo de Gata es el elemento de mayor tamaño de todas las manifestaciones volcánicas del sureste español. Se continúa ampliamente bajo el Mar de Alborán, y ha sido traído hasta su posición actual por el funcionamiento de la Falla de Carbonera -Serrata. La mayor parte del volcanismo de la Cuenca de Alborán está en la actualidad sumergido. Los edificios volcánicos de Cabo de Gata también presentan signos de haberse generado, en una buena parte al menos, bajo el mar. Algunos de los edificios volcánicos mayores pudieron crecer lo suficiente como para alcanzar la superficie, formando islas de origen volcánico rodeadas de plataformas sedimentarias marinas.

La edad del Complejo Volcánico de Cabo de Gata se conoce a partir del estudio de los fósiles presentes en las rocas sedimentarias asociadas a los elementos volcánicos y a partir de la datación con isótopos (sobre todo potasio/argón) en las rocas volcánicas. La actividad volcánica se desarrolló en un amplio periodo que va desde unos 14-15 hasta unos 7,5 millones de años (es decir, Mioceno Medio y Superior). Durante ese intervalo la actividad volcánica ocurrió en varios ciclos. Los elementos volcánicos mejor conocidos y conservados son los más recientes, producidos entre hace unos 9 y 7,5 millones de años.

La base del Complejo Volcánico aflora en algunos puntos (Serrata de Níjar y Carboneras) y está formada por rocas del basamento bético (rocas carbonatadas y filitas del Complejo Maláguide y Alpujárride) y algunos sedimentos marinos (margas) del Mioceno Inferior-Medio. A techo, la actividad volcánica esta fosilizada por el depósito de sedimentos marinos del Mioceno terminal (arrecifes del Messiniense).

LOS SISTEMAS HIDROTERMALES

Los sistemas hidrotermales asociados al Complejo Volcánico de Cabo de Gata han generado importantes mineralizaciones de interés económico cuyo beneficio ha dejado una marcada impronta en la historia y en el paisaje de este territorio. Sin duda el yacimiento más célebre es el de oro de Rodalquilar, explotado hasta época muy reciente. Han existido, sin embargo, otras explotaciones de menas metálicas como las de plomo y zinc, cobre o manganeso .

También asociadas a estos sistemas se han generado otras mineralizaciones no metálicas de interés comercial. Las bentonitas son actualmente las más importantes. Antaño se benefició la alunita, mineral (sulfato de aluminio y sodio o potasio) que se concentra en filones purísimos de color amarillento cortando la roca volcánica alterada, de color blanco y aspecto pulverulento. Tiene numerosas aplicaciones industriales, entre otras se utiliza como fuente para la producción de alumbre, para el curtido de cueros, etc.

Los procesos hidrotermales son un fenómeno frecuente en áreas volcánicas. Se producen cuando un cuerpo magmático no llega a salir a la superficie, enfriándose lentamente a centenares de metros o pocos kilómetros de profundidad. En estas condiciones, el cuerpo subvolcanico suministra calor al entorno, que alcanza temperaturas de hasta unos 400-500º C, y emite gases y fluidos ricos en ácidos, como el clorhídrico o el sulfuroso (entre 200 y 350º C). Estos fluidos hidrotermales ascienden a través de las rocas encajantes, las transforman (alteración hidrotermal) y lavan (lixivian) de ellas muchos componentes químicos, como el oro y otros metales que originalmente están muy dispersos en las rocas. Al llegar a zonas más superficiales los fluidos se enfrían y mezclan con aguas subterráneas o de origen marino, lo que provoca que los metales y otros componentes disueltos precipiten en grietas y fracturas, formando yacimientos hidrotermales, como el célebre de oro de Rodalquilar.

En Cabo de Gata, los principales depósitos hidrotermales de oro se sitúan en el Complejo de Calderas de Rodalquilar, asociados a una zona de intensa alteración hidrotermal. Esta zona de alteración se produjo por intrusión y enfriamiento, bajo las calderas, de un cuerpo magmático. Los fluidos hidrotermales aportados por este cuerpo lavaron el oro en profundidad y aprovecharon las numerosas fracturas existentes en las calderas para circular y depositar el oro en las zonas más someras. La edad de formación de los depósitos se estima en torno a unos 10,4 millones de años.

Las calderas volcánicas de Rodalquilar

Uno de los edificios volcánicos más significativos del Complejo Volcánico de Cabo de Gata es el de las Calderas de Rodalquilar, en el centro de las cuales se alojan los conocidos yacimientos de oro. En Rodalquilar se da la superposición o anidamiento de dos calderas sucesivas, la mayor es la Caldera de Rodalquilar, y dentro de ella se sitúa la Caldera de la Lomilla (denominada así por la Lomilla de Las Palas). Ambas calderas son estructuras de colapso producidas por erupciones de alta explosividad, que dieron lugar a dos grandes unidades de rocas piroclásticas, las llamadas Ignimbritas de Cinto y las Ignimbritas de Lázaras, respectivamente. Las calderas son estructuras de colapso que se producen cuando, durante una erupción de gran magnitud, la cámara magmática se vacía muy rápidamente y su techo se hunde, dejando una depresión groseramente circular.

EL ORO DE RODALQUILAR. EL DESCUBRIMIENTO (finales del siglo XIX-1939)

La existencia de oro en el distrito almeriense de Rodalquilar fue descubierta casualmente a finales del s XIX. El oro se detectó en las fundiciones de plomo de Cartagena y Mazarrón, que utilizaban el cuarzo procedente de las minas de plomo de Cabo de Gata como fundente. Los fundidores de Mazarrón empleaban el cuarzo aurífero, y con el escaso contenido en oro financiaban los gastos de transporte.

En un ambiente de auténtica fiebre del oro se registraron en esta época numerosas concesiones que dieron lugar a multitud de litigios y que retrasaron la consolidación minera a lo largo de todo el siglo XX. Esta primera etapa del descubrimiento del oro de Rodalquilar, y el desarrollo de las primeras minas, coincide con la gran crisis económica almeriense: la emigración hacia Argelia y, posteriormente, con destinoa América, la caída de la minería del plomo y, más tarde, la del hierro, y la crisis del mercado de la uva. La sociedad inglesa Minas de Rodalquilar trató hasta 1939 un total de 107.000 toneladas de roca mineralizada, obteniendo 1.125,5 kg de oro. De ellos tan sólo 39 correspondieron al periodo 1936-1939.

EL SUEÑO (1940-1966)

En 1940, el Estado decretó la incautación de las minas, encomendando las tareas de investigación al Instituto Geológico y Minero de España (IGME), que actuó sobre los antiguos filones ya explotados sin resultados favorables. Hasta 1942, fecha en que terminó su actuación, se beneficiaron un total de 37 Kg de oro.

A finales de 1942 el Instituto Nacional de Industria (INI), a través de la Empresa Nacional Adaro de Investigaciones Mineras (ENADIMSA), amplía e intensifica las investigaciones, abandonando los filones y centrando los trabajos en la zona del Cerro del Cinto, donde la mineralización se presentaba en forma de diseminado en la masa de rocas volcánicas ácidas, cubicándose una masa de 4.000 toneladas de roca mineralizada con 4,5 gramos de oro por tonelada.

Hasta 1966 Rodalquilar vivió su sueño dorado. Su población llegó a alcanzar los 1.400 habitantes. Contaba con servicios poco frecuentes para la época en las poblaciones del entorno, cine, club social, economato, escuela, etc.

En los primeros años de actividad de este período trabajan en Rodalquilar del orden de 700 obreros, gran parte de ellos dedicados a la construcción de las infraestructuras e instalaciones. Terminadas éstas, permanecieron en la explotación entre 200 y 300 trabajadores. ENADIMSA continuó, en un principio, con el sistema de extracción por minería subterránea que habían implantado los ingleses. En 1961, sin embargo, se acometen las primeras labores a cielo abierto en el Cerro del Cinto.

Durante esta etapa el peso de la producción de oro en España lo lleva Rodalquilar, con más del 90% de la producción total. Sin embargo este sueño duraría poco. La inversión exigida por la puesta en marcha de nuevas explotaciones y el alza de los salarios de la década de los 70′ elevaron considerablemente los costes de producción en un yacimiento ya de por sí difícil por la distribución extremadamente irregular de las leyes. Todo ello forzó el cierre de las explotaciones en 1966.

LA REALIDAD (1967-1990)

El cierre de las minas en 1966 acabó con la época de esplendor. Poco después la población descendió vertiginosamente hasta los 75 habitantes, cifra casi similar a la actual. Después de la explotación llevada a cabo por ENADIMSA en la época anterior, las concesiones y permisos retornan a sus propietarios. Aún así perduran las investigaciones durante esta época, realizadas tanto por empresas mineras nacionales como, en mayor medida, extranjeras. Este período se caracteriza por la intensa investigación del distrito minero de Rodalquilar, pero haciendo énfasis en los modelos genéticos de la mineralización de oro.

A pesar de todo ello la realidad se impone, aunque se estiman aún unas reservas de unas 3 toneladas de oro pendientes de beneficio, su explotación no es rentable dada la complejidad del yacimiento.

PROCESOS MINEROS EN RODALQUILAR

La explotación de oro en Rodalquilar se ha realizado mediante 2 métodos bien diferentes, tanto por lo que se refiere a la extracción como a la recuperación del preciado metal.

La minerías del s XIX y de comienzos del s XX se realizó explotando interiormente filones cuarcíferos de alta ley mediante galerías y pozos. Por el contrario, la minería llevada a cabo por la Empresa Nacional ADARO desde 1956 se caracteriza por la explotación combinada de explotaciones de interior, con alta ley (más de 5 g/t), y cortas o canteras al exterior, con ley más baja (1 a 1,5 g/t). La mezcla de ambos productos permitía obtener leyes medias de 3 g/t, óptimas para el tipo de planta de recuperación con la que se trabajaba.

En las últimas décadas del siglo XIX y comienzos del s XX, la recuperación del oro se realizaba por medio de fundiciones en hornos de cuba o reverberos obteniendo una amalgamación de plomo rica en oro y plata. En la segunda mitad del s XX la recuperación se realizaba por medio de hornos eléctricos, después de concentrar mediante lavados con soluciones cianuradas.

El desembarcadero de Agua Amarga

El amplio desarrollo de la actividad minera durante el s XIX y primeras décadas del XX en la provincia de Almería condicionó la existencia de una red de ferrocarriles mineros de la que en la actualidad tan sólo se conservan vestigios. Una de estas líneas es la de Lucainena-Agua Amarga. En el ámbito del Parque pueden verse aún tramos de la vía férrea, conservándose, aunque muy deterioradas, las instalaciones del embarcadero de mineral de Agua Amarga. Éste constituye, junto con Rodalquilar, uno de los dos elementos de máximo interés arqueo-industrial del Parque

Decidida la realización de la obra, en marzo de 1894 se ultima la redacción del proyecto, firmado por D. Cayetano Fuentes, y el 18.2.1895 se otorga la concesión, mediante Real Orden, con carácter de ferrocarril económico sin subvención del estado y por un período de 99 años. No obstante, en Septiembre de 1894 habían dado comienzo las obras de construcción del ferrocarril y, un mes más tarde, la compañía vizcaína anunciaba la compra de 63.000 traviesas de roble.

Las obras van avanzando y, a mediados de 1895, se halla terminado el muelle-embarcadero. Finalmente, en Marzo de 1896, se concluyen las obras. En Mayo se expide el primer cargamento de mineral acumulado en los depósitos de Agua Amarga a bordo del vapor ALBIA

El costo de las instalaciones del ferrocarril fue de 3.500.000 pts, los depósitos de mineral supusieron un gasto de 160.000 pts y el embarcadero 265.000 pts. La inversión total de establecimiento fue de 3.675.000 pts, con un coste medio de inversión de 100.000 pts/km.

En 1901 el transporte de mineral por ferrocarril suponía un costo de 0,025 pts /tonelada y kilómetro y el embarque 0,123 pts.

Aunque la empresa minera mantuvo un buen nivel de actividad durante la primera década del s XX, en la segunda el mercado comienza a no ser tan favorable. En los años que siguieron a la Primera Guerra Mundial tiene lugar una grave crisis siderúrgica en Europa y en España, que supuso una durísima prueba para la minería nacional del hierro.

En 1919 y 1920 los depósitos de Agua Amarga está repletos de un mineral que nadie compra. A estas dificultades se unen la competencia de los minerales norte-africanos, las mejoras salariales que comienzan a introducirse por esas fechas e incluso la falta de personal debida a los fuertes movimientos migratorios registrados en la provincia de Almería en esa época.

La compañía aguantó una marcha descendente hasta que en 1931, y ante la imposibilidad de exportar sus hierros, se ve obligada a suspender temporalmente la circulación del ferrocarril. La actividad se reanuda esporádicamente, pero en 1936, con el estallido de la Guerra Civil, la situación se agrava. Durante los 3 años de contienda las minas y el ferrocarril quedan en manos de los propios trabajadores, aunque sin gran actividad. En 1939 se reinicio el tráfico por ferrocarril hasta que la actividad cesó por completo en 1942, fecha en que el vaporBartolo cargó por última vez en Agua Amarga. Poco más tarde se comenzaron a desmantelar las instalaciones mineras y ferroviarias.

La Cuenca de Almería-Níjar. Rasgos geológicos. Juan C. Braga y José M. Martín

Minas de Rodalquilar

Localizado en la Cuenca de Almería–Níjar, una cubeta sedimentaria marina. El valle de Rodalquilar, también conocido como caldera de Rodalquilar,presenta  forma casi circular, con una extensión de 8 km de largo por 4 km de ancho, flanqueado por pequeñas elevaciones montañosas en todos los flancos salvo uno de sus extremos que se abre al mar.

Se encuentra probablemente en el campo volcánico neógeno más importante de la Península Ibérica. Las erupciones que se sucedieron a lo largo de épocas muy diferentes, de 15 a 7 millones de años, han dejado distintos procesos de alteración y mineralización, tales como las alunitas.

La presencia de aljibes y norias dan testimonio de la actividad agrícola y  ganadera de este territorio. No obstante la caracterización de su paisaje es eminentemente minera,  asociado en este caso fundamentalmente a la extracción de oro. No obstante la presencia de afloramientos de alunitas que fueron aprovechados y explotados mediante galerías, para su posterior trasformación mediante calcinaciónhan dejado huella en algunas áreas del territorio. Con los sulfatos hidratados de aluminio y sodio o potasio se obtenía el alumbre, de gran importancia por su uso como mordiente en la industria textil, para la fijación de los tintes.

La actividad minera en Rodalquilar es perceptible en la tierra horadada, así como en el numeroso y  amplio patrimonio heredado del siglo de explotación que ha estado abierto, afrontando una nueva época bajo el manto del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, sin renunciar a su pasado minero.

Las agrestes y áridas características de este paisaje han sido apreciadas por el cine de Hollywood, convirtiéndose en localización de películas tales comoespagueti westerns (la muerte tenía un precio) o de aventuras como Indiana Jones y la Última Cruzada.La cercanía de hermosas playas como el Playazo, así como las playas más emblemáticas de Almería, Genoveses y Mónsul, situadas a pocos kilómetros convierten a este paisaje en un lugar con gran potencial turístico.

Si bien la minería del oro no se desarrolla en este punto hasta el  XIX se constata  la existencia de actividad minera en la zona  al menos desde el s XVI. En el Playazo se instaló una fábrica de alumbre y un poblado minero a principios del s XVI. Los frecuentes ataques de los piratas berberiscos en esta zona  propició la construcción de un castillo, el castillo de Los Alumbres, junto al camino de El Playazo, que hoy aún se mantiene en pie.

No se supo de la existencia de oro en Rodalquilar hasta finales del XIX. Se localizaron trazas de este preciado metal en el cuarzoextraído en la mina de Las Niñas, situada junto al pueblo del mismo nombre, hacia 1883. El cuarzo se  empelaba como fundente en las fundiciones de plomo de Cartagena y Mazarrón. El oro se encontraba diseminado en el cuarzo de la ganga (lo que se despreciaba), dificultando la amalgamación, lo que en un primer momento disuadió de su explotación.En 1925 se puso en funcionamiento la primera instalación metalúrgica aurífera de Rodalquilar, en la mina María Josefa, por la empresa Minas Auríferas de Rodalquilar S.A.

La explotación del oro y su recuperación se ha ido realizado mediante dos métodos diferentes, tanto lo que se refiere a la técnica de extracción de los minerales como a la de su recuperación.Así entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX el sistema deextracción en minas de interior, mediante la apertura de galerías y pozospermitía sacar sólo los filones cuarcíferos con oro de alta ley. En cambio durante la segunda mitad del siglo XX, la explotación evolucionó técnicamente de manos de la Empresa Nacional ADARO que se hizo con su concesión; se empleó a partir de ese momento un métodocombinado de explotaciones de interior, para el oro de alta ley, y cortas o canteras al exterior, para el oro de ley más baja. La mezcla de ambos productos permitía obtener leyes medias, óptimas para el tipo de planta de recuperación con la que se trabajaba.

Para el caso  de la recuperación del oro, durante las últimas décadas del siglo XIX y comienzos del siglo XX, se realizaba por medio de fundiciones en hornos de cuba  o reverberos obteniendo una amalgamación  de plomo rica en oro y plata. Así durante ese periodo los fundidores de plomo de Mazarrón empleaban el cuarzo aurífero, y con el escaso contenido en oro financiaban los gastos de transporte. En cambio, en  la segunda mitad del siglo XX la recuperación se realizaba ya por medio de hornos eléctricos, después de concentrar mediante lavados con soluciones cianuradas.

Durante la primera mitad del siglo XX se explotaron además varias canteras de andesitas piroxénicas para la producción de adoquines, con destino a las calles de Madrid, Valencia o Almería. Estas se situaron en el Cerro Romero, junto al Playazo, en el cerro Los Lobos, cerca de la Cala del Carnaje, y en la Punta del Bergantín.

Municipios: Níjar

Protección:

Protegido como Inmueble nº 37 del anexo de la Resolución de 7 de enero de 2004, de la Dirección General de Bienes Culturales, por la que se resuelve inscribir colectivamente con carácter genérico en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz cuarenta y cuatro Bienes Inmuebles pertenecientes al Patrimonio Industrial relacionados con la minería de los siglos XIX y XX en la provincia de Almería (BOJA nº 29 de 12/02/2004).

Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. Decreto 314/1987, el día 23 de diciembre.

http://mineriaypaisaje.com/rodalquilar/

El pantano de Isabel II de Níjar (Almería): paisaje, fondo y figura

El pantano de Isabel II de Níjar (1841-1857) es uno de los elementos de patrimonio hidráulico más espectaculares y, al mismo tiempo, menos conocido de toda España. Es uno de los pocos ejemplos de gran obra hidráulica emprendida en el s XIX, además de ser una referencia mundial ineludible de presas de arco-gravedad construidas de piedra.

Las primeras referencias de esta empresa se remontan a 1792 cuando se produce un encargo por parte de la duquesa de Abrantes. Desde este primer momento, ya se propone situar el pantano en la rambla del Carrizal del término municipal de Níjar, muy cerca del cortijo-barriada de los Tristanes y a unos 7 kms de la villa de Níjar por el camino de Lucainena. No es hasta 1821 cuando el visionario hidrológico almeriense Diego María Madolell constituye una primera compañía de propietarios “Regadíos de Níjar”, aprovechando un ambiente de exenciones fiscales para los promotores de obras hidráulicas favorecido desde la Corona

“En consecuencia de este convenio (Diego María Madolell) pasó á la ciudad de Cádiz y un 23.7.1821, escrituró la compañía bajo el título de Regadíos de Níjar, ante don Joaquín Rubio, con los señores D. Juan Antonio de Aramburu, D. Francisco Antonio de la Haza, D. Juan Bautista del Llano, D. Manuel María Nadal May, D. Juan Francisco Rivera y D. Agustín de Miaurio, quedando Madolell en ejecutar las obras con arreglo a las bases consignadas en el contrato. En seguida los expresados señores se constituyeron en esta villa de Níjar acompañados de sus respectivos facultativos, los cuales reconocieron, midieron y nivelaron el terreno, su extensa y feraz llanura, y conforme á sus dictámenes reunieron los fondos suficientes, los depositaron en este punto y compraron el cortijo y hacienda de Bibandamas, como parte del vaso del pantano, en la cantidad de 7.141 reales vellón como consta de la escritura otorgada en la misma villa ante el indicado escribano de ella en 15 de diciembre del mismo año”.

La invasión francesa de los Cien Mil Hijos de San Luis de 1823 así como el alto presupuesto que demandaba una infraestructura de estas características frenaron el proyecto. Es 1831 un año clave para el proyecto, pues se concede al Ayuntamiento de Níjar una Licencia Real para la construcción del pantano: “…el permiso para que en la cerrada de Tristanes, de este término, se construyese un estanque o pantaleta con el nombre de la entonces augusta Infanta Doña María Isabel Luisa, que actualmente reina, a fin de dar riego a las feraces tierras de estos campos…”.

Es en 1841 cuando Diego María Madolell, liberal y emprendedor, en un tercer y definitivo intento –favorecido por las altas ganancias de los años 40 en el sector minero–, constituye una sociedad privada de 2.142 acciones llamada “Empresa del Pantano”, después de recorrer las provincias limítrofes en busca de patrocinadores.

Ese año se acometen los primeros trabajos de cimentación del muro del pantano, con más intuición que previsión técnica, pues los primeros actos se produjeron sin planos ni memorias descriptivas, así como un presupuesto que auguraba el desastre: “Una obra cimentada en falso, como en adelante evidenciaremos por los mismos informes facultativos; obra que quizás no se habría llenado el vaso la primera vez cuando el empuje de las aguas la hubiera arruinado y en pos de ella la vida de muchas personas”.

Desde noviembre de 1841 hasta diciembre de 1842 se llevan gastados 182.548 reales. La mayor parte en obras, en principio, ajenas al objeto de la Empresa, como la construcción de un camino de 5,8 km que uniría la villa de Níjar con el mismo pantano que facilitaría el tránsito de operarios y caballerías; “no era donde debían invertirse los fondos destinados a la construcción del pantano”.

Es entonces cuando se encarga al arquitecto murciano Gerónimo Ros Giménez (1802-1885) la formación de los planos, así como un informe sobre el estado actual de las obras. La inspección la realizó el coronel de ingenieros José de la Cruz Muller; el ingeniero de minas fue José Ruiz de León y el contratista fue Emigdio Manuel Gil. Por otra parte, Diego Sánchez realizó los trabajos de aparejador, y el encargado de supervisar directamente lo que se construía –además de dirigir las obras auxiliares– fue Manuel Ramos.

En diciembre de 1842, una vez saneadas las cuentas de la Empresa, pagadas las deudas y aclarado el nuevo director técnico, es cuando se presagia un nuevo futuro más exitoso. Todo cambia, menos el administrador Madolell. El informe realizado por el nuevo equipo técnico así como los planos –hechos públicos el 15.9.1842– fueron examinados y aprobados por la Real Academia de San Fernando, institución de la que es miembro el arquitecto Gerónimo Ros Giménez.

Ante la ausencia voluntaria y por motivos laborales de Madolell, se encarga de la dirección de la obra el arquitecto que lo proyectó. Una de las primeras decisiones que tomó la nueva dirección técnica fue la destrucción de todas las obras falsas “hasta encontrar el suelo firme que sirve de fundamento”. Desde este tiempo hasta 1848, no se produce ninguna interrupción significativa en los ritmos de construcción de la presa. Pascual Madoz, en su Diccionario, se hacía eco del avanzado estado de los trabajos. El 13.7.1847, mediante una Real Orden, se declara al pantano de “utilidad pública” . Y mediante Real Decreto de 26.7.1849, la Reina soberana autorizó que el pantano llevase su nombre: pantano de Isabel II.

Debido a las constantes sequías (1848–1854), la aportación de la rambla del Carrizal resultó insuficiente para dotar al pantano de “aguas fijas”. En 1848 se inician unas obras –galerías o taladro– para traer agua desde una rambla cercana, llamada rambla Honda, trabajo que se encarga al ingeniero José Ruiz de León.

Según consta en comunicado de Francisco de P. Gálvez, representante del Departamento de Granada de la Empresa del Pantano de Níjar, que a su vez es portavoz del Comisionado general en Cartagena: “Terminada la obra del segundo aliviadero de superficie, ordenadas por Real orden de 26 de septiembre último, tengo el placer de manifestar a esa Junta para que lo haga a todos los interesados, que en 23 del actual han quedado cerradas las compuertas, con el fin de recoger las aguas de los primeros aluviones que se presenten. La inauguración de nuestra grandiosa obra, queda aplazada para la época de la primera junta general, en cuyo caso se efectuará con formalidades consiguientes y debidas al augusto nombre de S. M. Doña Isabel II, con que debe apellidarse.

Varios factores hicieron inviable el éxito de la empresa:

La falta de previsión empresarial y ambiciones desmesuradas. En 1845 se estimaba unas 100.000 fanegas –84.000 ha– las destinadas al regadío con las aguas del pantano. Un año después las previsiones rondaban las 20.835 fanegas –17.500 ha–. Lo cierto es que se estaba construyendo una infraestructura hidráulica para regar entre 4.000 y 6.000 fanegas.

El descontrol de los riegos, tanto por desconocimiento del terreno, por parte de los gestores del negocio, como por la falta de acuerdo sobre el sistema a emplear. El comisionado de Madrid, Hidalgo Tablada, proponía “balsadas” (sistema basado en la medida de capacidad), mientras otros proponían “módulos” (sistema basado en la medida del tiempo).

Finalmente, la obra del pantano resultó un éxito moderado no tanto por el muro de la presa, como por el canal del Campo. Los defectos eran evidentes, así como las obras ya mencionadas de rambla Honda. El agua se perdía en las filtraciones por los canales que la llevaban al campo regable debido a que no tenían un buen revestimiento sus paredes laterales.

Mala distribución de los gastos de desplazamiento que los representantes de cada departamento originaban, además de diversos cálculos equivocados respecto a las deudas.

Quejas vecinales: Los hacendados de los Tristanes –una cortijada cercana– se quejaban del incumplimiento de los acuerdos reflejados y expuestos anteriormente respecto al contrato de cesión de las aguas: “dichas balsadas se darán a los citados hacendados en el caso de que halla agua en el Pantano y en su defecto percibirán por los grifos las aguas que hoy disfrutan”. Los hacendados próximos a rambla Honda también se quejaban, por un lado, de las obras de la galería de dicha rambla, así como de la extracción de aguas de su zona regable por parte de la empresa; elemento con el que regaban sus tierras y abastecían sus hogares.

También hubo quejas relacionadas con los focos de infección comentados: “las evaporaciones y miasmas que se desprenden de la descomposición de las aguas y otros vegetales que existen en el citado Pantano, y que, llevando en sí gérmenes nocivos, originan las fiebres palúdicas que están padeciendo los referidos habitantes, causando éstas un número de víctimas considerable por carácter infeccioso (…); han contagiado a otros vecinos constituyendo un grave peligro para la salud de este vecindario (…). Que siendo el referido Pantano un foco permanente para la producción de paludismo, pues desde su construcción se halla sin limpiar, viéndose cubierto del fango que arrastran las ramblas y que se depositan en el fondo del mismo (…)”.

El pantano de Isabel II de Níjar (Almería): paisaje, fondo y figura. 2014, José Francisco García-Sánchez. Universidad Politécnica de Cartagena, Instituto de Estudios Almerienses. <http://www.iaph.es/phinvestigacion/index.php/phinvestigacion/article/view/44&gt;

1946 Níjar

1956 Níjar

1976 Níjar

1986 Níjar

El instrumento de planeamiento general vigente en el municipio está constituido por las Normas Subsidiarias de Planeamiento de ámbito municipal, aprobadas definitivamente por la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo de Almería en sesión celebrada los días 25 de abril y 2.5.1996. Como consecuencia de esta resolución fue elaborado un Texto Refundido que recibió la aprobación del mismo órgano autonómico en sesión celebrada el día 29.11.1996. El Texto Refundido de la normativa urbanística fue publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Almería nº 171 de fecha 5.9.1997.

Configuran igualmente el planeamiento general vigente el conjunto de modificaciones aprobadas por los distintos órganos urbanísticos en el periodo de vigencia de las Normas Subsidiarias. Desde la entrada en vigor de las Normas Subsidiarias de Planeamiento se han aprobado 134 modificaciones puntuales.

El municipio de NÍJAR cuenta como figura de planeamiento general con un PGOU que ha sido objeto de la siguiente tramitación:

      • Revisión de las Normas Subsidiarias de Planeamiento de Ámbito Municipal aprobadas definitivamente por Resolución de la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo de Almería, de fecha 25 de Abril y 2.5.1996.
      • Texto refundido de la revisión de las Normas Subsidiarias de Planeamiento de Ámbito Municipal aprobado por resolución de la Delegación Provincial de Almería de la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía, de fecha 7.4.1997 y publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Almería nº 171 de fecha 5.9.1997.
      • Adaptación Parcial a las determinaciones de la ley 7/2002, de 17 de diciembre, de Ordenación Urbanística de Andalucía, del Texto Refundido de las Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal, aprobado por acuerdo del Pleno de la Corporación Municipal, en sesión celebrada con fecha 6.2.2009. (Boletín Oficial de la Provincia de Almería nº27 de fecha 27.4.2009.)
      • Corrección de errores materiales en el Documento de Adaptación Parcial, aprobado por acuerdo del Pleno de la Corporación Municipal, en sesión celebrada el 4 .6.2010. (Boletín Oficial de la Provincia de Almería nº 56 de fecha 23.3.2016)
      • Versión completa y actualizada de la cartografía del PGOU aprobado por acuerdo del Pleno de la Corporación Municipal, en sesión celebrada con fecha 6.3.2012. (Boletín Oficial de la Provincia de Almería nº 84 de fecha 3.5.2012).
      • Revisión Parcial del PGOU referida a la regulación y disposición de los suelos destinados a actividades productivas, aprobada en febrero de 2013, aprobada pro Resolución de la Delegación Provincial de Almería de la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía, de fecha 13.2.2013. (BOJA nº 48 de fecha de 12.3.2014.)
      • Corrección de errores a la Versión Completa y Actualizada de la Cartografía del PGOU y a la Adaptación Parcial, aprobado por acuerdo del Pleno de la Corporación Municipal, en sesión celebrada el 25.1.2016. (Boletín Oficial de la Provincia de Almería nº 86 de 9.5.2016).
      • Configuran igualmente el planeamiento general vigente el conjunto de innovaciones aprobadas por los distintos órganos urbanísticos en el periodo de vigencia del planeamiento general.

  • El área de Cabo de Gata–Níjar se encuentra en el flanco sudoriental de la península Ibérica, en un espacio intermedio entre lo que se conoce como el Levante almeriense, que quedaría situado más en el lado oriental andaluz (con los municipios de Mojácar, Vera y Cuevas del Almanzora como principales localidades) y la propia aglomeración urbana provincial.

    En detalle, este espacio queda acotado en su mayor parte por la delimitación administrativa municipal de Níjar y Carboneras más una pequeña parte del lado oriental de la capital almeriense, donde se alcanza a través de la costa la urbanización de Retamar y a la que se añade un apéndice que se adentra hacia el interior entre la rambla de la Cañada de las Higueras y el barranco de la Curria. En el caso del municipio de Níjar solamente quedaría fuera del área que estudiamos el sector localizado sobre Sierra Alhamilla, al norte de la cabecera municipal, que es habitualmente un telón de fondo para gran parte de las escenas de interior. Por su parte, Carboneras en su totalidad entra a formar parte del ámbito y es consecuentemente su término municipal el que define el límite noreste.

    En la parte litoral, toda la línea queda remarcada por una continua sucesión de puntas y playas, ensenadas y pequeñas calas de arena fina con fondeaderos naturales que han servido en tiempos pasados y en la actualidad de refugio a navegantes. Entre los accidentes geográficos destacan, de oeste a este, las playas de Torre García, Amoladeras, del Charco, de Cabo de Gata y el propio Cabo de Gata en el golfo de Almería, mientras que en el flanco del levante continúan las puntas Baja, Negra, Colorada, Mónsul y Genoveses con sus correspondientes ensenadas y calas del mismo nombre en sus flancos orientales, el fondeadero de San José, puntas de la Hoya de la Torre, de Loma Pelada, del Esparto, del Barranco del Negro, de Piedra Negra, de la Polacra, las playas del Playazo y las Negras, las calas del Cuervo y de San Pedro, ya adentrándonos en el término de Carboneras las puntas de Javana, Chumba y del Plomo, la cala de Enmedio, punta y playa de los Muertos, de Carboneras, de la Galera y finalmente del Algarrobico en el extremo nororiental.

    Encuadre

    Internamente pueden ser distinguidos 3 espacios fundamentales en el área: los terrenos deprimidos del Campo de Níjar que se prolongan hasta la bahía de Almería, dando paso al segundo espacio, la llanura costera, y por último las sierras próximas al litoral mediterráneo. El primero se extiende por todo el valle de los ríos Artal y Hornillo, desde el límite con el término de Carboneras en el primer caso, hasta las playas de Torre García y Amoladeras en el municipio de Almería, a modo de dilatados pasillos naturales con dirección noreste–sudoeste que queda flanqueado por Sierra Alhamilla y los relieves abruptos de origen volcánico. En su interior, sólo destaca orográficamente La Serrata, cuya posición alargada siguiendo la misma dirección separa a ambos valles. Por su parte, el segundo espacio comprende aquellos terrenos que se encuentran al sur de La Serrata, alcanzando en este caso las playas de Torre García, de las Amoladeras, del Charco y de Cabo de Gata. Finalmente, el tercer espacio acoge las sierras del Cabo de Gata, de la Higuera y Cabrera, que se disponen consecutivamente desde las proximidades del cabo hasta llegar al término de Carboneras.

    Tal como se ha mencionado, el Campo de Níjar ha sido un corredor natural sobre el que históricamente se han trazado las vías de comunicación terrestre no sólo entre el Levante y el Poniente almeriense, sino también entre el resto de la costa mediterránea peninsular, evitando así los relieves abruptos de los sectores más sudorientales. De hecho, la autovía del Mediterráneo transcurre actualmente a lo largo de toda la llanura, partiendo de su plataforma distintos viales de menor jerarquía que enlazan con la cabecera municipal de Níjar, situada en las faldas de Sierra Alhamilla, y diversas pedanías que han crecido en las últimas décadas gracias a la implantación de los cultivos intensivos bajo plástico (El Viso, San Isidro de Níjar y Campohermoso).

    En el caso de la llanura costera, se encuentran igualmente otras pedanías como son El Barranquete, Albaricoques, Ruescas, Pujaire, Cabo de Gata o La Almadraba de Monteleva.

    Por su parte, en las sierras de Cabo de Gata, de la Higuera y Cabrera, el origen volcánico de los suelos y la aridez ha provocado la aparición de pequeñas y alejadas localidades con origen en cortijos con recursos hídricos y, consecuentemente, una mínima actividad económica que posibilitaba el asentamiento de la población, tales como El Pozo de los Frailes, Rodalquilar y Fernán Pérez. En el caso de la propia línea de costa, se observan lugares en los que los abrigos naturales de los acantilados han facilitado el atraque de las embarcaciones y la permanencia de población, convirtiéndose con el tiempo en los núcleos receptores de la demanda turística de sol y playa. Son los casos de San José, Isleta del Moro, Las Negras, Agua Amarga y la cabecera municipal de Carboneras.

    La red viaria se estructura entonces con la autovía A-7 como columna vertebral de la que parten otras carreteras de menor capacidad hacia el sureste. La principal de éstas es la que enlaza con Carboneras, la N-341, que dispone de una provincial, AL-5106, para acceder al poblado de Agua Amarga. Más al sur, las únicas vías que parten en dirección noroeste son las que acceden al núcleo de Níjar. Hacia el sureste salen otras dos carreteras bajo titularidad provincial directamente de la autovía, que son la AL-3106 que enlaza con Las Negras y Rodalquilar, y la AL-3108, que lleva a San José a través del Pozo de los Frailes. Ya en la fachada del Golfo de Almería destacan la AL-3201 y AL-3115 que llevan al poblado de Cabo de Gata y a La Almadraba de Monteleva. 

    Como se aprecia, la mayor parte de estas vías de comunicación parten de la autovía en dirección sureste, que es la disposición habitual debido a la mayor facilidad que ofrecen los relieves para desplegar las infraestructuras en estas direcciones. Sin embargo, aunque son menos, existen vías que conectan internamente este territorio. La más septentrional es la localizada en el llano del Campo de Níjar, la AL-3111, que hasta la construcción de la autovía era la carretera principal de tránsito entre uno y otro lado de la costa mediterránea, sin duda favorecida por la planicie. Pero en el entorno de las sierras, tiene especial interés la AL-4200, que desde El Pozo de los Frailes parte en dirección a La Isleta del Moro y Rodalquilar convirtiéndose así en la principal de vía de comunicación interna con dirección suroeste-noreste. 

    En la costa se estaba produciendo un incremente de la actividad turística de sol y playa, pero en este caso un tanto diferente a la modalidad que se venía desarrollando hasta el momento en otros sectores del litoral andaluz. Gracias al aislamiento que había sufrido esta parte de la costa, en parte por su ubicación en un extremo de la región andaluza, alejada de los grandes centros urbanos y por tanto con una necesidad mayor de tiempo de desplazamiento para acceder a sus playas, y también por la configuración intrincada de su frente litoral, con numerosos acantilados y recónditas calas, la franja marítima del Cabo de Gata quedó fuera de los objetivos urbanísticos. La calidad ambiental que conservaba el entorno y la tranquilidad de sus playas por la baja asistencia de veraneantes, atrajo a un sector de la población que buscaba un mayor sosiego aun a costa de disponer de menores servicios turísticos pero donde la inmersión en un paisaje natural era significativamente mas perceptible.

    El auge de esta actividad y la amenaza que constituía el posible desarrollo urbanístico para la conservación de los valores ecológicos existentes al igual que había ocurrido en las restantes provincias costeras, incluida la propia Almería, aceleró la declaración del Parque Natural Marítimo-Terrestre del Cabo de Gata-Níjar.

    Ello dio lugar a que las principales poblaciones de pescadores como Cabo de Gata, San José, La Isleta del Moro, Las Negras, Agua Amarga, la propia Carboneras y más recientemente poblaciones también del interior (El Pozo de los Frailes y Rodalquilar), desarrollaran sólo pequeños crecimientos urbanísticos que han mantenido por lo general la volumetría y el estilo arquitectónico de las edificaciones dentro de unos parámetros razonables. En ellos se localizan un destacado número de hoteles, restaurantes y camping a los que hay que sumar los alojamientos rurales que aprovechan las antiguas construcciones de cortijos y otras edificaciones aisladas y empresas dedicadas al turismo activo. De forma conjunta, todo ello ha servido para establecer un tejido empresarial lo suficientemente importante como para convertirse en la segunda fuente de empleo y riqueza del área, sólo superada por las actividades agrícolas del Campo de Níjar.

    Tal ha sido la importancia de dicha actividad, que el Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar ha firmado la Carta Europea de Turismo Sostenible, cuyos principios más destacados son:

    • Implicar a todas las partes relacionadas con el turismo en el espacio natural y en su entorno, en la gestión y el desarrollo turístico del territorio.
    • Elaborar y aplicar una estrategia de turismo sostenible.
    • Proteger y promocionar el patrimonio natural y cultural del territorio, evitando un desarrollo turístico excesivo que ponga en peligro su conservación.
    • Garantizar la mejora de la actividad turística sin que por ello se reduzca la calidad de vida de la población local.
    • Controlar e influir sobre los flujos de visitantes para reducir los impactos negativos que pudieran generar.

  • Descripción sintética del carácter paisajístico

    Entre las principales características con las que cuenta el área del Cabo de Gata–Níjar destaca la naturaleza volcánica de sus sierras que, por su extensión (uno de los mayores territorios de Europa), ofrece una serie de geomorfologías y litologías particulares que al sumarse con una climatología árida igualmente inusual en el continente, dan como resultado la aparición de un paisaje de excepcional originalidad. Un entorno en el que la práctica ausencia de vegetación arbórea y la escasa vegetación arbustiva y herbácea permiten apreciar la piel desnuda de un terreno escarpado donde se intuye, incluso no siendo un experto geólogo, formas únicas que los observadores pueden percibir aun no conociendo sus orígenes.

    Estas condiciones físicas resultan agronómicamente muy negativas y durante muchos siglos sus tierras permanecieron incultas. Solo a partir de la Edad Media se introdujeron una serie de infraestructuras hidráulicas importadas desde las regiones áridas del norte de África (pozos, norias, aljibes, techos de casas planas para recoger el agua, etc.) que permitió establecer una serie de huertas en el entorno de las ramblas de mayor envergadura.

    En la costa se desarrolló una actividad pesquera que faenaba sobre las aguas próximas, donde el atún tenía también una importancia destacada al igual que en el resto del litoral de Andalucía. Con el tiempo estas comunidades de pescadores establecieron asentamientos permanentes que sirvieron de base para la red actual de población. Sin embargo, los constantes peligros que provenían del mar a través de los ataques de las tribus norteafricanas y, posteriormente, de la piratería, hicieron que por una parte el frente costero acogiera una red de fortificaciones militares para controlar y vigilar y, por otra parte, dicha actividad pesquera nunca terminara de ser una fuente de ingresos importante en el conjunto del área que estudiamos.

    En el interior de las sierras de Gata siempre había existido, desde época fenicia, una actividad minera que, si bien no era de gran importancia a nivel regional, si lo constituía en el interior de la comarca donde la agricultura y la ganadería no llegaban a rentar de forma destacada. Hoy en día aún existen algunas explotaciones mineras, pero la extensión que ocupan, el número de personas que en ella trabajan y su aportación a la economía local hace que sea una actividad marginal desde el cierre de las minas de oro de Rodalquilar en la década de 1970.

    Todos estos aspectos territoriales que se venían configurando desde la Edad Media habían permanecido inalterados hasta la segunda mitad del s XX. En este periodo se produce la introducción de dos componentes nuevos que modifican las condiciones heredadas, que son la implantación de la agricultura industrial bajo plástico en el Campo de Níjar y el turismo en la costa y las sierras de Gata.

    El primer hecho es el de mayor importancia territorial por la destacada actividad econó- mica que ha surgido y que ha permitido a la comarca pasar de ser una de las regiones más pobres de España a una de las más prósperas. Un hecho que desde el punto de vista del paisaje ha perjudicado a diversos factores naturales, entre los que destaca la sobre-explotación de los acuíferos y la pérdida de vegetación natural allá donde se implanta, pero también a otras facetas territoriales y patrimoniales como son la estructura parcelaria, la ampliación de los espacios cultivados sobre las laderas de las sierras próximas a través de bancales, modificando la red histórica de caminos y reduciendo sus dimensiones, deshabitando y eliminando muchas de las edificaciones rurales que servían para gestionar las tierras cultivadas y la escasa agua próximas a las ramblas, produciendo un abandono de las artes tradicionales rurales, etc.

    El sector turístico en el Cabo de Gata se incorpora relativamente tarde debido principal- mente a su lejanía respecto a los principales centros urbanos regionales y del resto peninsular. Pero también porque hasta la década de 1980 aún existían numerosos tramos de costa donde la densidad urbanística y de veraneantes no era excesiva. De modo que a pesar de contar con unas condiciones ambientales muy favorables para el desarrollo de la actividad turística de sol y playa, en un primer momento no se experimenta un crecimiento urbanístico similar al de otros sectores del litoral de Andalucía. Y sólo cuando aquellos fueron teniendo importantes niveles de urbanización y las infraestructuras viarias nacionales y regionales fueron cubriendo la totalidad de la región, se produce el despegue de la actividad turística en el interior de las sierras de Gata y en los núcleos costeros. Las numerosas películas que se rodaron en las dos décadas anteriores a los 80′ y que mostraban al público unos escenarios excepcionales que hasta el momento habían pasado inadvertidos para una parte de la sociedad, contribuyeron además a crear una imagen de lugar exótico, más próximo a las escenas de lugares lejanos del norte de África que al árido paisaje del extremo oriental de Andalucía.

    Los 80′ también coinciden con un cambio de mentalidad social hacia un nuevo espíritu ambientalista que reclama conservar los valores ecológicos y etnológicos originales que distinguían a cada territorio del resto, y ello se sumó igualmente a las fuerzas que llevaron en el año 1987 a incluir las sierras de Gata y su entorno marítimo en la lista de Espacios Naturales Protegidos con la figura de Parque Natural.

    De modo que salvo el Campo de Níjar, donde la agricultura bajo plástico ejerce un poderoso frente económico, especialmente intenso al ser una región que históricamente ha sufrido una marcada ausencia de producción agraria e industrial, el resto del territorio conserva, gracias a las nuevas restricciones y estudios para la conservación que impone la administración del Parque Natural del Cabo de Gata–Níjar, los valores ambientales, histórico-patrimoniales y escénicos que caracterizan a un paisaje de especial singularidad. Un contraste espacial entre2 ámbitos internos del área que la población percibe nítidamente debido a que los principales accesos al Parque Natural y los núcleos de San José, Rodalquilar, La Isleta del Moro o Las Negras, los más frecuentados por los turistas, se hace desde la autovía del Mediterráneo, y en ellos se pasa primero por el abigarrado cultivo bajo plástico de Campohermoso y San Isidro de Níjar, sumergiendo al viajero en el mar de plástico donde es fácilmente perderse por la falta de hitos, la homogeneidad de las estructuras agrícolas y el apantallamiento que ejercen los invernaderos situados excesivamente próximos a la carretera. Seguidamente, el ascenso a La Serrata se establece como un punto de inflexión, pues desde su altura se deja atrás la mancha de plástico y se comprende, con la visión general de todo este complejo, la magnitud e importancia que juega esta actividad en la economía comarcal. Pero además, una vez pasamos a la vertiente meridional, el paisaje se transforma profundamente, pasando a ser un territorio vacío de complementos, donde los protagonistas dejan de ser las construcciones o la vegetación, y ahora son los relieves desnudos, incapaces de mantener una cubierta vegetal a lo largo de todo el año, donde asoman pequeñas casas de techos planos acompañadas de alguna palmera y pitas junto a sus caminos. Un espacio de marcado carácter natural donde la mano del hombre no parece haber tenido apenas influencia.

    Entre los factores y elementos territoriales que mejor representan la singularidad de dicho territorio aparecen:

    • Un valle cubierto por una actividad agrícola pujante que ha innovado y creado a su alrededor un destacado tejido industrial para dar servicio a la producción en los invernaderos, a la manipulación de alimentos y a la exportación aprovechando la autovía del Mediterráneo. Se ha convertido en un proceso expansivo que ha creado una inmensa macha blanca sobre la totalidad del Campo de Níjar y, más recientemente, sobre las primeras laderas de Sierra Alhamilla y La Serrata, frenando su expansión sobre el mismo límite del Parque Natural. Ha trasvasado, además, el peso poblacional desde la cabecera municipal de Níjar a las pedanías de Campohermoso y San Isidro de Níjar.
    • Fuera del Campo de Níjar, encontramos formaciones geológicas únicas de muy diversa índole y relacionadas con la actividad volcánica y el crecimiento de atolones de corales marinos que ha llevado al Parque Natural a formar par- te de la Red de Geoparques Europeos.
    • Una vegetación igualmente singular adaptada a unas circunstancias hídricas de extrema aridez que hace concentrarse aquí un número muy elevado de endemismos. Pero además, los fondos marinos y la excelente calidad de las aguas, con ausencia de contaminantes y sedimentos en suspensión, han creado extensas praderas de posidonia, corales y una variopinta recopilación de especies acuáticas.
    • Un marcado vacío poblacional en el interior de las sierras de Gata, donde la población que venía cultivando y pastoreando estas tierras se concentraba en cortijos y pequeños núcleos próximos a fuentes de agua que se conservan o han sido rehabilitados para crear nuevos servicios de hostelería integrados en el paisaje de la comarca.
    • El estilo arquitectónico de los edificios se suma a la originalidad del paisaje, donde destaca, entre otros hechos, el predominio de casas encaladas con techos planos que recogen la escasa lluvia para almacenarla en aljibes con bóvedas de cañón para evitar la evaporación, o el reducido tamaño de las ventanas para mantener un interior sombrío que favorezca una temperatura más baja en los meses de verano.
    • Una escenografía que por las particularidades singulares del relieve volcánico, la aridez y un estilo arquitectónico con origen en los poblados del norte de África, contribuye a crear un paisaje exótico influenciado también por las películas, las cuales han aprovechado estos exteriores para reflejar escenas de territorios norte-africanos o del Oriente Próximo.
    • Un litoral abrupto donde los relieves volcánicos acceden hasta la misma orilla con caprichosas formas de lavas y coladas que crean un sinfín de formas y tonalidades, formando además en sus espacios deprimidos calas recónditas que atraen a turistas que buscan sentir la naturaleza en su estado prístino.
    • Y una serie de poblaciones pesqueras que, con la fortuna de haber estado fuera de grandes especulaciones inmobiliarias, presentan un perfil urbano suficientemente integrado en el paisaje, permitiendo la observación conjunta del mar, el pueblo y los relieves desnudos al fondo. Enclaves de gran atractivo turístico que han tomado la línea de crecer moderadamente con una arquitectura contemporánea minimalista inspirada en la tradicional, manteniendo los materiales y las tonalidades generales de las construcciones rurales para mejorar la experiencia y la calidad de la visita.

    Paisajes de Andalucía. A2-14 Cabo de Gata. Junta de Andalucía

 

Retoman el proyecto para construir un área comercial y viviendas en el acceso a playas de Genoveses y Mónsul (Almería)

ALMERÍA, 18 Nov. (EUROPA PRESS) – El Ayuntamiento de Níjar (Almería) ha retomado la tramitación del proyecto para construir un área comercial y residencial a la entrada de la pista forestal que da acceso a las playas de Genoveses, de Mónsul y de Cala Carbón y lo ha remitido a la Junta de Andalucía, que ha iniciado la evaluación ambiental de la innovación al planeamiento urbanístico que aprobó el pleno en 2014.

La resolución de la Delegación Territorial de Medio Ambiente y Ordenación …Junta ve “incompatible” con el parque natural la construcción del hotel rural junto a la cala de San Pedro

ALMERÍA, 18 Ago. (EUROPA PRESS) – La Junta de Andalucía ha emitido un informe que señala que el proyecto presentado para construir un hotel rural de dos estrellas en el paraje de Los Ricardillos, junto al acceso a la cala de San Pedro, en Las Negras (Almería), es “incompatible” con los usos del parque natural de Cabo de Gata-Níjar.

Y el Algarrobico sigue en pie… El mayor delito urbanístico de nuestra reciente historia.

Muchas vueltas ha deparado la historia de estas tierras, unas veces pobres y olvidadas, y otras abundantes en fortunas (oro, turismo, plásticos…). Es el devenir natural del territorio, del inmenso territorio de Níjar, con sus poblamientos tan dispersos como en pocos sitios de la península. La erosión, la ausencia de agua, y otros, son males que avanzan despacio pero inexorablemente. Los visionarios del turismo cortoplacista han tenido ocasiones para hacer valer sus intereses, pero, la evidente prioridad conservacionista triunfa en el Campo de Níjar, o la Sierra y Parque de Gata, porque los valores a defender deben situarse sobre cualquier otro.

Níjar, con sus casi 29.000 habitantes, y sus escasas 12.324 viviendas, busca desesperadamente un resquicio en los planes de protección de espacios naturales, donde agarrarse para potenciar su “turismo”, construir, edificar… Y ya se sabe, “…sólo dónde hubo podrá haber (edificación)”. Las ruinas de edificaciones han alcanzado precios desorbitados, y la ausencia de infraestructuras urbanas, por la dispersión territorial es inasequible por un municipio con pocos recursos.

Y de la historia infame del Algarrobico, …con hojas arrancadas del planeamiento depositado en instalaciones oficiales, y otras circunstancias…, nos debe enseñar, que además, existe la gobernanza leal y eficiente, honesta y garante de lo público; y en este saco se incluyen registradores de la propiedad, notarios, concejales, secretarios y funcionarios, a quienes hemos otorgado, la Responsabilidad sobre la gestión del territorio, la Administración Pública.

“La Constitución Española de 1978 obliga a los poderes públicos a promover las condiciones necesarias y a dictar las normas precisas para la utilización racional de los recursos naturales y la protección del medio ambiente, y del patrimonio urbano y arquitectónico y el derecho a la vivienda. Todo ello respetando el principio de la función social de la propiedad, el justo reparto de beneficios y cargas y la participación de la comunidad en las plusvalías generadas por la acción urbanística de los entes públicos.”


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.

 

VINARÒS

Vinaròs. Población (INE)

Vinaròs. Pirámide de Población

VINARÒS. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

VINARÓS. DEUDA

VINARÒS. PARO


Son datos fríos, sin cocinar

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Vinaròs es un municipio de la Comunidad Valenciana de 95,46 km2, situado en el extremo norte de la costa de la provincia de Castellón, en la comarca del Bajo Maestrazgo, de la cual es capital. Se encuentra en la costa mediterránea al sur de la desembocadura del río Cenia. Es el municipio costero más septentrional de la Comunidad Valenciana. Se accede a esta localidad desde Castellón y Tarragona tomando la AP-7 o la N-340 y desde Teruel por la N-232.

Vinaròs es el último pueblo castellonense limítrofe con Cataluña, y el centro administrativo y comercial de la región del Baix Maestrat. Ubicado a 78 km de distancia Castellón, con una altitud media de 6 m sobre el nivel del mar está enclavado en la llanura Pla de Vinaròs, delimitada por el río Cèrvol, que la separa de las tierras catalanas, y el río Sènia, que sirve de lindero con Benicarló. Por la ciudad de Vinaroz pasan dos ríos: el río Cenia y el Cervol.

Vinaroz es una ciudad influenciada directamente por la dinámica del río Cervol, en cuya desembocadura se sitúa. Son muy numerosas las inundaciones a que ha estado sometida, estando recogidas gran parte de ellas en especial las más antiguas, en la obra «Historia de Vinaroz», de Borrás Jorge, J. (Vinaroz, 1.929).

La primera de las que se tiene referencias es la producida el año 1801, en la que, como consecuencia del desbordamiento del Cervol, se produjeron víctimas (sin precisar el número) e importantes daños en edificios y viviendas. En la producida el 20.10.1866 alcanzó 6 palmos la lámina de agua dentro de la ermita de San Gregorio. Esta inundación, que duró por espacio de 2 horas, destruyó el puente nuevo del ferrocarril, mientras que el antiguo sólo sufrió daños en las barandillas. Se produjeron importantes daños en las viviendas y edificios, aunque no se señala que hubiera víctimas.

La avenida producida durante los días 17 y 19.9.1884 destruyó el puente de la carretera de Ulldecona, como efecto más reseñable. Durante el mes de Septiembre de 1895 tuvieron lugar unas fuertes lluvias que duraron 10 días desembocando en la avenida del día 23; se produjo el descarrilamiento de un tren.

La primera avenida de la que se tiene referencia en este siglo es la ocurrida el 2.11.1909, en la que el Cervol desbordó a las 5 h. de la mañana rompiendo, de nuevo, el puente de la carretera general a Uldecona. No se produjeron víctimas durante esta riada. El día 9.10.1921 volvió a desbordar el Cervol, saliéndose de su cauce a las 11 h. de la noche. Esta vez se alcanzaron 60 cm de agua por encima de la calle del puente. Hacia las 2 h de la madrugada empezó a remitir la riada.

La noche del 18 al 19.11.1945, sobre las 3h. de la madrugada volvió a desbordar el Cervol, en la zona del puente de la carretera de Valencia a Barcelona «no por haberse taponado los ojos del mismo, sino por el exceso de caudal de las aguas, habiendo entrado en la población, inundando casi su mitad». Las aguas alcanzaron, en algunos puntos, hasta 2 m de altura sobre el nivel de las calles, produciéndose importantes daños en la agricultura y la ganadería (informe enviado por el Alcalde de Vinaroz al Gobernador Civil de Castellón el 19.11.1945).

La última gran avenida sufrida en Vinaroz tuvo lugar los días 23 y 24.10.1967. En esta ocasión se desbordó el Cervol en el puente de la carretera nacional 340 sobre el río y en su desembocadura («Estudio de las avenidas del 25.10.1967». José Castillo Guaita).

20.10.2018  Vinaroz sufre la mayor tromba de agua de la historia en España en una hora. La gota fría ha descargado 159,2 l/m2 en la localidad castellonense entre las seis y las siete de la tarde. Desde Aemet se ha informado que se ha perdido temporalmente la conexión con la estación meteorológica de Vinaròs pero hasta las 19 horas había registrado 286,3 litros por metro cuadrado, de los cuales 159,2 han caído solo entre las seis y las siete de la tarde.

 

“…La situación de Vinaròs es muy buena, en el centro de una llanura, junto al litoral mediterráneo, sobre una de las vías de comunicación más importantes de España, que sirve esa zona costera y une áreas de gran importancia tanto demográfica como económica. Igualmente, desde siglos fue considerada como una de las puertas de Aragón, al ser una de las salida naturales de esa región hacia el mar. No obstante, las capitales cercanas -Castellón y Tarragona/Reus- junto con las más importantes y alejadas de Valencia y Barcelona, han atraído hacia sí la influencia y la relación socioeconómica de esa zona interior inmediata.

Ciertamente, en esa zona N del País Valencià y S de Catalunya se han formado una serie de centros comarcarles de 2º orden, que mantienen estrechas relaciones entre sí. Se pueden citar como más importantes Tortosa, Benicarló y Amposta, junto a Vinaròs. La influencia de la ciudad es evidente entre las comarcas vecinas y la propia, al mismo tiempo que se extiende hacia la provincia de Teruel, siguiendo la N-232 hacia Zaragoza y vías adyacentes, sobre todo en el aspecto de recepción de población, y mucho menos en las relaciones de carácter económico, ya que se trata de zonas muy deprimidas.

Los antecedentes del poblamiento en la plana litoral del Baix Maestrat. Historiadores locales hablan de la existencia de la primitiva población en el Puig, lugar estratégico al estar situada a cierta altura y retirado unos pocos km de la línea de costa, dándole todo ello una mayor seguridad a ese enclave. La existencia de ese doblamiento es, pues, conocida desde antiguo. No obstante, ha sido recientemente cuando se ha estudiado de forma más sistemática, estableciéndose su emplazamiento exacto y cronología.

El poblado se encuentra ubicado en la colina donde está la cruz del calvario. A juzgar por los vestigios, debió tener una extensión bastante considerable, de alrededor de un centenar de m de diámetro. Se trataría de un poblado de ladera, ya que la mayor parte del mismo se encuentra en la vertiente E de la colina. Su estratégica situación permite contemplar y controlar una amplia panorámica, que abarca desde la Sierra del Montsiá, el Delta del Ebro, las sierras de Turnell e Irta, hasta el tómbolo de Peñíscola y los llanos de Vinaròs-Benicarló. No lejos de este cerro se levanta, a mediodía, el yacimiento llamado El Puig, dentro del término de Benicarló, de parecidas características aunque mucho mejor conservado.

No parece probable que ese núcleo tuviera relación alguna con el primitivo Vinaròs, ni que los antiguos pobladores de la Vila fueran sus descendientes. Es casi seguro que el poblado ya no existiera en el s I de nuestra Era, debido a que gran cantidad de pueblos ibéricos fueron destruidos por los romanos y los que permanecieron se romanizaron, no presentando el nuestro caracteres de esto último. Por lo tanto, existiría un vacío considerable desde su destrucción hasta los s XII o XIII en que aparece la ALQUERIA de VINARÒS.

De la Alquería musulmana a un recinto regular amurallado.

El 29.9.1241 comienza la “historia” de Vinaròs. En esa fecha se otorga la Carta Puebla a la entonces alquería de “Bynalaròs”. Ese documento al hablar de una alquería, hace suponer que la estructura urbana sería inexistente antes de la conquista; todo lo más habría una cierta población agrícola diseminada por el llano, como una unidad de hábitat y explotación rural musulmana, dependiente de un centro estratégico-administrativo, el CASTRUM de PEÑISCOLA.

El hecho de estar la población diseminada hace que, poco a poco, toda la tierra sea objeto de cultivo, cambiando y humanizándose el paisaje. Los árabes serían los que mejor aprovecharían la buena situación de esa zona, la fertilidad de su terreno. Todo ello bien pudo ocurrir del s XI en adelante.

En su aspecto morfológico la ciudad medieval tiene características propias. En general, por necesidades de defensa, se sitúa en lugares difícilmente expugnabais. Tenemos los ejemplos cercanos de Peñíscola y Morella. Sin embargo, Vinaròs se encuentra en un terreno completamente llano, de ahí la necesidad imperiosa de que se planteara construir murallas.

La urbanística medieval no ha desconocido tampoco un sistema de planificación antiguo como el mundo: la ciudad trazada a cordel, cuadricular, ortogónica, etc. No podía faltar esto en la Edad Media, que también hubo de verse en la necesidad de crear ciudades ex Novo. El caso más conocido de todo el urbanismo medieval planificado es el de las “bastillas” francesas, situadas en tierras aquitanas, entre la Garona y la Dordoña. Todas ellas seguían trazados regulares en tablero de damas. Las primeras manifestaciones de este tipo en el mediodía francés datan de mediados del. s XII y ya en el s XIII en su apogeo, así tenemos Montauban (1144), Aigües Mortes (1240), Montpazier (1284). En España, los ejemplos existentes en Navarra son anteriores, así Sangüesa y Puente la Reina, ambas en el Camino De Santiago, fueron fundadas por Alfonso I el Batallador (1104-1134). El grupo más interesante lo encontramos en el propio País Valencià. En la zona de Castelló hay varias villas y ciudades cuyo núcleo central conserva, por ley de persistencia del plano, la perfecta regularidad de su trazado primero: Castellò, Vila-real, Nules, Almenara, Soneja, etc. Casi todas deben su construcción a Jaume I y sus inmediatos sucesores. Este tipo de nueva población fue de suma sencillez, como de reducido campamento romano, un rectángulo con 4 cubos a los lados, cortados por 2 calles perpendiculares, formando cruz, en cuyo encuentro se dispuso la plaza y en ésta, la iglesia, la casa del consejo, cárcel, etc

El trazado urbanístico de Vinaròs durante la Edad Media corresponde a esta planificación regular. Se trata de una ciudad con un núcleo medieval pequeño y que tuvo una evolución muy lenta en los primeros siglos. Su estructura no era la típica del plano en cuadrícula al estilo de los antiguos campamentos romanos, con 2 calles principales perpendiculares y la plaza en el centro. Vinaròs posee una sola calle principal, estando situada la plaza en uno de los extremos, concretamente el NO.

Las primeras casa de “Bynalaròs” parece que surgirían durante los siglos XI-XII. El embrión del entramado urbano de Vinaròs habría que situarlo en la actual calle de Sant Joan, al tratarse de la más ancha de las que surgieron, anchura que queda establecida por la ley de la persistencia del plano, ya que en la actualidad sigue siendo así. Además, en ella aparecen las primeras dependencias municipales. A partir de esos primeros grupos de casa se irán formando las calle que hoy reciben los nombres de Purísima, Sant Isidro y Sant Vicent. Esto debió ser el primitivo núcleo musulmán…

Este núcleo de población se encontraría Jaume I en 1233, cuando toma Peñíscola el 12 de septiembre y hace lo propio con las actuales Vinaròs y Benicarló. Ocho años después se le otorga la Carta-Puebla… En un documento de 15.9.1294 otorgado por Guillem de Solanas, de da cuenta de la permuta efectuada entre el rey Jaume II y el maestre de la Orden del Temple, por la que se hace donación a aquel de la ciudad de Tortosa y una serie de pueblos de su término. A cambio, Jaume II da a la milicia del Tempel “el Castell i la Vila de Penyscola i les sedes aldeas de Benigasló i Binalarós..” y otros muchos lugares.

s XV recinto medieval Vinaros

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1648 Vinaròs

Otro documento de 29.2.1299 se hace constar ya el Fuero de Valencia, mientras que la Carta-Puebla daba a Vinaròs el de Zaragoza. Efectivamente, cuando Vinaròs pasó a poder del conquistador aún Valencia era musulmana. Conquistada en 1238 -5 años más tarde que Vinaròs-, Jaume I se ocupó de darle fueros propios, los más humanos, populares y avanzados de aquellos tiempos. El célebre código foral de Valencia quedó redactado el año 1250 y revisado en 1270

Fue corto el dominio de la poderosa Orden Templaria sobre Vinaròs. Al cabo de 13 años, en diciembre de 1307, el propio Jaume II poco satisfecho de la permuta realizada y coincidiendo con el gran desprestigio de la Orden, que desaparecería como tal en 1311, resolvió arrebatarles esos territorios cedidos. Así volvió Vinaròs bajo el dominio directo del rey.

Por disposición real tuvo lugar la fundación de la Orden Valenciana de Montesa, el 22.7.1319, que por voluntad del mismo Jaume II pasó a ser señora de Vinaròs, y tendría que continuar siéndolo por espacio de 5 siglos y medio. El que fuera III Maestre de Montesa, Fra D Pere de Thous, conocedor de estas tierras y sus problemas, concedió en 1359 a Vinaròs y al mismo tiempo a Benicarló la jurisdicción propia, con el “mer i mixte imperi” mandando delimitar el término y haciendo colocar los signos propios de la jurisdicción, liberándolo ya definitivamente de loa dependencia de Peñíscola. Todo ello daría idea de la relativa importancia de la vila, al declararla en mayoría de edad, dándole la plenitud de los derechos de aquellos tiempos.

… Ya en el s XIV las edificaciones formaban varias calles y el recinto medieval estaría construido y consolidado… Los muros cerrarían un recinto aproximadamente cuadrado. Se encontraba la villa rodeada de un foso excavado en la roca de sección trapezoide, que se salvaría mediante 2 puentes, que se encontraban en las 2 puertas de acceso…

La aparición de losó arrabales como respuesta al crecimiento

Al principio del s XVI en Vinaròs se introduce el arbitrio conocido con el nombre de sisa. Dicho impuesto comenzó con facultad real sólo para cobrarse durante 10 años, que después se prorrogaron otros 10 más, no desapareciendo hasta finales del s XVIII. La finalidad de su exacción era para construir la nueva iglesia, así como otras obras importantes como unas nuevas murallas. Todo ello pone de manifiesto la importancia que Vinaròs iba adquiriendo, extendiéndose ya allende murallas.

En 1540 el Maestre de Montesa Francesc Llançol de Romaní concede a Vinaròs el título de Vila, por causa del gran crecimiento de su población, así como del comercio e industria. Borras cita, no obstante, un documento del Archivo Municipal en el que, ya medio siglo antes, en 1490, se la consideraba con la categoría de Vila.

El espacio amurallado de la Vila, se encontraba ya completado de edificaciones en el s XV. Los primeros arrabales son los que envuelven las murallas, ya que surgieron paralelos a los lienzos de los muros por su parte externa. En un principio sólo se edificó la parte de enfrente de la muralla, para posteriormente al derruirse esta, construirse aprovechando el espacio que dejaría, al que habría que sumar el del ya infrautilizado foso previamente rellenado de materiales. Con ello tendríamos la formación de nuevas calles.

A estos arrabales pertenecen el Vall o Foro Nou, el Socors o Forn de Fora, el de Damunt lÉsglesia. Todos ellos no serían más que una continuación lógica de la urbanización interior, que había completado el espacio intramuros. En los caminos que dan acceso a la Vila también se forman nuevos arrabales; así tenemos el del Llauradors, actual Post, principal acceso para los viajeros procedentes o con dirección a Catalunya; el del Alcanar, el de Benicarló, que junto con la del Pont serían los principales accesos a la ciudad, y por último el de Càlig, que empezaba en la puerta d’Amunt.

Otros arrabales se formaron por la reunión de familias de una misma profesión, de esta forma surge el arrabal de le Drassanes, del que ya se habla en el s. XVI, típico barrio marinero que se forma fuera del recinto amurallado y muy cerca de la línea de costa. Se completaría el cuadro de arrabales del s XVI con los del Barranc de l’Estany, l’Escurial y la Ravaleta del Teixidors.

Como en tantas otras ciudades españolas, el quinientos va a dar lugar en Vinaròs a arrabales conventuales. Dentro de los muros la densidad de población debía de ser ya muy elevada, incluso habría problemas de tránsito. De esta manera, los Establishments de Vinaròs de 1647-1648 legislan al respecto, en el sentido de prohibir tener cabalgaduras atadas a las rejas de las casas. Se trataría de eliminar obstáculos al trabajo mercantil.

Todo el seiscientos es una centuria de notable crecimiento a nivel del País Valencià en todos los aspectos, aunque quizás destaque de forma clara el demográfico.

Ya durante la primera mitad del s XVIII, en 1723, había quedado eliminada la primitiva muralla medieval, aprovechándose los lugares ocupados por sus lienzos para la edificación de nuevas casas. Ello dejó la ciudad indefensa, por lo que durante la guerra napoleónica fue invadida y saqueada fácilmente. No obstante, era un hecho irreversible, ya desde el s XVI, el espacio extramuros se iba ocupando. Durante el s XVIII, con el fuerte crecimiento demográfico y económico, se completaría pregresivamente la trama urbana.

Hecho capital en la evolución del espacio urbano durante el ochocientos es el nuevo amurallamiento de la Vila. Con motivo de la I Guerra Carlista, y ya con la experiencia de la anterior guerra del francés, se volvió a poner a Vinaròs en condiciones de defensa. Así, el años 1837, ya estaban acabados los fuertes del camino de Càlig, del de Ulldecona y del mar. De tal manera que en 1838 volvía a estar la Vila cerrada bélicamente.

Esas nuevas murallas van a delimitar durante décadas el crecimiento urbano, ya que asistimos a más de un siglo de escasísimo crecimiento demográfico, e incluso decrecimiento en algunas épocas.

La construcción de la vía férrea en 1867 no favoreció el crecimiento de la economía local. Antes al contrario, aquella sirvió para poner en contacto los importantes núcleos catalanes y valencianos, viéndose reducida a la poca envidiable situación de ser tributaria de los mismos, al no haber podido ensanchar la esfera de acción de su industria y contemplar el decadente estado de su marina mercante tan próspera en otros tiempos.

Ya en la 2ª mitad del s XIX, en 1885, existía en Vinaròs una cierta diversificación industrial; había 3 molinos harineros y arroceros movidos a vapor, 2 serrerías mecánicas y 1 fundición y herrería movidas a vapor; 2 fábricas de jabones ordinarios; 1 fábrica de extracción de aceite de orujo; 3 fábricas de aguardiente; 2 fábricas y varios telares de tejidos ordinarios de cáñamo y lona para velamen, y varios talleres de construcción de pipería. Todo ello da idea del espectro industrial de la ciudad casi a finales de la centuria, frente a lo cual merece consignarse la práctica desaparición de la construcción naval.

1807 Vinaròs

Haciendo referencia al espacio urbano, en 1802 se trasladó el cementerio desde su primitivo y único emplazamiento hasta ese momento a uno nuevo, más en las afueras de la Vila, en la calle de Sant Miquel. Los solares fueron destinados a la construcción de escuelas públicas, cuyas obras se iniciaron iniciaron en 1807. Ya en 1828 se produce el definitivo traslado del camposanto al lugar que ocupa en la actualidad, a un par de km del centro de la ciudad por la carretera de la ermita. Estos traslados darían idea de la presión de las sucesivas edificaciones al quedar paulatinamente los cementerios integrados dentro de la trama urbana.

Igual sucedería con el matadero municipal, en el sentido de tratarse de un edificio molesto. En 1816 se traslada de la calle Major hasta el rival d’Alcanar, alejado del centro., lugar que ocupó hasta 1877 en que se inauguró otro nuevo en el extremo de la calle de Sant Pere, donde se mantendría casi durante un siglo.

El mercado, que hasta 1818 se había venido celebrando en la plaza del Salvador, se traslada la de Sant Agustí, donde persiste en la actualidad, siendo conocida por ello popularmente esta plaza como del Mercat. En 1848 Ramón de Campoamor, jefe político de la provincia de Castelló, concedió la celebración del mercado semanal a la Vila; se haría los lunes en la calle del Socors y Plaza del Salvador.

1909 Vinaròs (IGN)

Hecho importante también durante la 2ª mitad del s XIX es la construcción del puerto. En 1864 se aprobaron los arbitrios para las obras, así como los planos y orden de subasta. En 1875 el primer muelle ya estaba construido, mientras que en verano de 1879 se procedió a la inauguración de las obras de su prolongación y perfeccionamiento.

Una construcción que llegó tardíamente, en el sentido que desde su misma entrada en funcionamiento estuvo el puerto infrautilizado al coincidir con la caída de la construcción naval, y de la propia matrícula de naves vinarocenses. A ello se uniría desde principios del nuevo siglo la práctica desaparición de la vid a causa de la filoxera, con todo lo que ello generaba no sólo de industrias de vino, aguardiente, tonelería, etc, sino también todo lo relacionado con el propio comercio de esos productos, especialmente el vino.

1924 Vinaròs

Las consecuencias de todo ello en la trama urbana son imaginales. Una total paralización en su evolución, pues se trata de una ciudad que citan siquiera mantiene el nivel de población, sino que en el período 1887-1910 pierde una cuarta parte de su potencial demográfico, que no logrará recuperar en los siguientes 40 años. No hay pues, necesidad de nuevas construcciones ni de nuevas aperturas de calle. En todo caso, con el paso de los años se iría renovando el hábitat

Así pues, durante décadas las murallas de la 1ª mitad del s XIX vana tener vigencia plena. Sólo desde mediados de la década de los 50′ del s XX asistimos a un inicio muy tímido de construcciones siguiendo las vías de comunicación, especialmente la carretera hacia Zaragoza. Para ya en estas dos últimas asistir a un espectacular auge de la construcción en Vinaròs, que va a ampliar enormemente el espacio urbano con la aparición a N y S del casco urbano de unos amplios espacios residenciales con construcción de viviendas unifamiliares de tipo chalet. Todo ello merecerá en su momento nuestra mayor atención…”

Fragmentos de Notas sobre el desarrollo urbano de Vinaròs, 1984. Valencia, por Miquel A. Baila Pallarés, en Cuadernos de Geografía nº 35.

1931. Vinaròs.

1939 Vinaròs (IGN)

 

La Guerra Civil

Uno de los hechos más destacados de la Guerra Civil se produjo con la llegada de las tropas de Franco al Mediterráneo por Vinaròs, tuvo lugar el 15.4.1938. El hecho supuso la división del frente de guerra lo que fue decisivo para la derrota de la República. El martes 31.5.1938 el general Franco presidió una Revista Naval en el Puerto de Vinaròs.

La ciudad de Vinaròs ha pasado a la historia de la Guerra Civil española (1936-39), por ser el lugar donde las tropas franquistas llegaron al Mediterráneo oriental peninsular y cortaron el territorio de la República. Más allá de la anécdota de que no fuera exactamente así, los sublevados adquirieron a partir del 15.4.1938 una ciudad y un Puerto en buen estado y de una cierta importancia, también estratégica. Vinaròs se convirtió durante unos meses en una base naval auxiliar, que fue de gran utilidad al Gobierno de Burgos; más aún, actuó como “capital” desde el punto de vista militar, civil y religioso. La ciudad “liberada” vivió el último año de conflicto dentro de la “normalidad” propia de las guerras civiles: con vencedores y vencidos, donde la represión tuvo un papel significativo.

La llegada al mar: el final de la batalla de Aragón

Tal vez fuera cierto que en marzo de 1938 el Gobierno de la República sólo pensara en prolongar la lucha el mayor tiempo posible, “a la espera de algún acontecimiento internacional que le proporcionase aliados efectivos capaces de tomar la iniciativa en el Norte de España”. Se ha señalado también que, tras la doble batalla por Teruel en el duro invierno de 1937-38, se creía que los dos Ejércitos de Maniobra enemigos habían quedado exhaustos, con la previsión de una larga guerra de trincheras y consolidación de posiciones. Pero en realidad ya desde finales de febrero el Cuartel General del Generalísimo había decidido tomar la iniciativa, pasar al ataque, trasladando el centro de gravedad de las operaciones al frente de Aragón, donde ya tenía acumulados una inmensa cantidad de hombres y de material, con las grandes unidades de maniobra. La misión del Ejército del Norte, en una primera fase, era batir al enemigo en el citado frente, romper sus líneas defensivas y dominarlo en la zona comprendida entre los ríos Ebro y Guadalope. “Conseguido esto, sería llegado el momento de enfrentarse con el fragoso macizo del Maestrazgo” .

Entre principios de marzo y mediados de abril de 1938 se desarrolló una de las grandes marchas de la Guerra Civil, que se desbordó tras una inmensa ruptura de frentes que supuso el mayor hundimiento frontal de todo el conflicto y el de consecuencias más decisivas. La batalla de Aragón, sobre la cual se ha escrito en detalle, se produjo en tres grandes etapas: la primera fue el avance al sur del Ebro, ajustándose a la línea del río Guadalope; la segunda se desarrolló al norte del Ebro, llegando hasta el límite del río Segre; la tercera fue la ruptura en profundidad a través del Maestrat geográfico hasta la costa, que se amplió con rapidez hasta la línea del bajo Ebre y, más lentamente, hacia el sur. Observemos el papel que jugaron los ríos –barreras naturales, unas más contundentes que otras–, en el ajuste de las diversas fases de la batalla.

Conviene hacer notar ahora que, desde el punto de vista de la guerra naval, el almirante jefe de la Flota sublevada Francisco Moreno, desde fecha tan temprana como el 22-12-1936, ya había considerado el aislamiento de Catalunya por el sur como la línea de acción más conveniente, para concentrar el esfuerzo de los cruceros –el Baleares estaba a punto de incorporarse por aquellos días– entre el Cabo de Gata y la desembocadura de l’Ebre. Ello podría permitir, “si no la total desaparición del contrabando por los puertos desde Castellón a Almería, por lo menos su reducción a límites mucho más tolerables”.

Por parte de los nacionales, fue el momento de los grandes Cuerpos de Ejército, ya que las operaciones militares fueron concebidas con una perfecta coordinación de las distintas armas, los destacamentos de enlace, las unidades y los servicios; se produjo la actuación de un poderoso Ejército en amplios frentes de combate de centenares de kilómetros, con masas de maniobra que superaban los 100.000 soldados. A estas alturas del conflicto Franco había aprendido que, cuando el espacio a atacar era pequeño, los republicanos eran capaces de afianzarse en el terreno y era difícil batirlo; en cambio, cuando los espacios eran muy abiertos y de gran extensión, se les complicaban mucho las posibilidades de defensa. En definitiva, quizá se hacían patentes la mayor disciplina, capacidad de organización y disponibilidad de medios de los insurrectos.

A partir del 9 de marzo, sólo un par de semanas mas tarde del fulminante combate del Alfambra y tres días después de la desgracia del Baleares, comenzó la batalla de mayor envergadura de cuantas se desarrollaron a lo largo de la Guerra Civil, atendiendo tanto a las fuerzas que se enfrentaron y al territorio que fue teatro de operaciones, como a los medios materiales que se dispusieron y a la preparación y coordinación efectuadas. El resultado final fue la conquista de un extenso territorio y la separación física de Catalunya del resto de la España republicana. Pero se ha señalado la desproporción de fuerzas a favor de los franquistas, así como la tremenda diferencia que hubo en el uso de la aviación, que facilitó mucho la labor de las tropas de tierra.

El ataque se inició por el sector sur del Ebro, con una gran preparación previa de la artillería y de los bombardeos aéreos (que se repetirían en cada caso); entre los días 14 y 17 de marzo el nuevo frente ya alcanzó la línea del Guadalope, es decir, Alcorisa, Alcañiz y Caspe. Pero cabe recordar que en aquel momento ya había una gran operación en mente: la llegada al mar Mediterráneo y la fragmentación del territorio de la República; así el 14 de marzo, desde su cuartel Términus, el general Franco se dirigió al jefe del Ejército del Norte (Dávila), en la Instrucción General nº 2, en la que señalaba que la acción principal era la de “explotar el éxito obtenido [a partir del 9 de marzo] en dirección al mar y alcanzar la costa”. Esta era la maniobra considerada decisiva.

No obstante, a partir del 22 de marzo el general Juan Yagüe con su Cuerpo de Ejercito Marroquí comenzó el paso del Ebro por Quinto y en los días siguientes todo el frente republicano de Aragón se vino abajo entre el río y la frontera, alcanzando los sublevados la línea del Segre. La ciudad de Lleida fue ocupada el 4 de abril y el impulsivo general Yagüe ardía en deseos de lanzarse en flecha sobre Barcelona, cuyo camino se mostraba expedito. Pero la orden del Alto Mando franquista fue detenerse en el Segre y atacar por el sector de Gandesa (que ya había sido ocupada el 2 de abril por la 1ª División de García-Valiño), para alcanzar el mar en la desembocadura de l’Ebre, recorriendo la ribera derecha del río.

Rafael García-Valiño no dejó escrito nada sobre esta última intención; en realidad, decía que era fácil comprender las probabilidades de éxito que podían abonar entonces un cambio de decisión en el Mando, “afrontando sin dilación la invasión de Cataluña”. Pero ello implicaba un reajuste completo del despliegue que hubiese trasladado el centro de gravedad hacia el norte y, además, señalaba “razones de tipo político que solamente el Mando Supremo podía valorar”. Pudieron influir sin duda factores internacionales, que aconsejasen al “prudente” Franco dejar para más adelante la acción sobre Catalunya. Ahora bien, se podían apuntar un par de matices: por una parte, lanzarse “en flecha” sobre Barcelona, pero no poder ocuparla; y por otra, la posibilidad de ser envueltos por el Ejército Popular.

De hecho, el 19 de marzo el general Dávila había firmado su Instrucción nº 33, una orden de operaciones donde la idea de maniobra era “batir y destruir simultáneamente los dos núcleos enemigos en repliegue hacia Gandesa y Morella, operando sobre cada uno de ellos por doble envolvimiento, ocupando ambas ciudades”.

Pero mientras tanto el Ejército de Maniobra republicano, con las fuerzas de Líster y Tagüeña, se consolidó en la zona de Gandesa al sur de l’Ebre, y los rebeldes no podían llegar tan rápido a la desembocadura como habían calculado. En este nuevo escenario, se ordenó persistir “en la primitiva idea de maniobra”, consistente en transportar nuevos efectivos a la región de Morella y reforzar el Cuerpo de Ejército de Galicia (Aranda), para devolverle su capacidad de penetración y poder llevar a feliz término “la escisión del frente enemigo por aquella parte, que dejaría aislada a Cataluña de la zona aún regida por el Gobierno rojo de Valencia”.

En realidad, por las mismas fechas Aranda ya había recorrido un duro camino para llegar a Morella y cabe recordar que el 14 de marzo había sido ocupado Alcañiz y tres días después Alcorisa. El mismo general explicaba que a finales de marzo su Cuerpo de Ejército disponía en esta última población de las divisiones 4ª, 83 y 84; el avance se produjo, por una parte, por los valles del Guadalope y el Bergantes, por Aguaviva, Sorita y Forcall; y por otra, siguiendo la carretera de Alcañiz a Morella, donde hubo que forzar la posición fortificada de la Pobleta –que había sido proyectada por el general Carlos Masquelet–, constituida por 14 obras con 61 ametralladoras guarnecidas por dos brigadas. El principal peligro estuvo en la cuenca del Bergantes, donde los flancos de la línea de avance no contaron con apoyo y, de hecho, el enemigo proyectó varias veces la estrangulación de la marcha, incluso con un fuerte ataque a Alcorisa que no llegó a realizar. Una vez llegados a Morella el 4 de abril (el mismo día que a Lleida), la realidad impuso la explotación del éxito mediante una rápida marcha al mar.

Se debió tratar de una decisión estratégica del Alto Mando franquista, en el sentido que la carretera de Morella sería la que presentaba menos peligros para llegar al mar desde Aragón; fue construida en la primera mitad del siglo XIX con criterios militares y no era una carretera “dominada” en ningún momento. En relación con ello, las defensas dispuestas por el Ejército republicano en la zona de els Ports fueron insuficientes; por una parte, las fortificaciones de la Pobleta –casi todas subterráneas y completadas en profundidad hacia Morella– eran consideradas poco menos que “inexpugnables” y su superación fue el canto del cisne de la defensa de la ciudad amurallada; mientras que por otra no hubo la decisión firme de intentar colapsar la marcha por el Bergantes. Además se ha señalado que la defensa de Morella no fue nada heroica por parte republicana, ya que hubo un abandono precipitado de las posiciones sin llegar a tomar contacto con el enemigo.

El 10 de abril el general jefe del Ejército del Norte (Dávila) asignó al mismo Cuerpo de Ejército de Galicia (Aranda) la misión de llegar al mar; en realidad, la orden de Dávila señalaba que había que “ocupar la costa entre San Carlos de la Rápita y Sagunto”; al norte se establecería una línea de vigilancia en la derecha de l’Ebre, desde Mequinensa a Amposta, mientras que al sur el frente se fijaría cubriendo la carretera de Teruel a Sagunt. Esta idea de maniobra era totalmente optimista. En efecto, se pudo completar y consolidar con rapidez –aunque no definitivamente– la ocupación hacia el río Ebre, pero resultó mucho más complicado el avance hacia el sur, en lo que significó el comienzo de la batalla de Levante; la fallida marcha sobre València fue frenada por la eficacia defensiva del general republicano José Miaja, a la que se sumó el ataque del general Vicente Rojo el 25 de julio desde la ribera izquierda de l’Ebre. 

Sea como fuere, la operación de la llegada al mar se desarrolló en apenas cuatro días y en su ejecución hubo un par de etapas: una primera consistente en la ampliación de la línea de ataque sobre el Mediterráneo, mientras que la segunda significó la penetración en profundidad en el dispositivo enemigo, envolviendo por el sur el macizo de els Ports de Beseit. M. Salvador lo ha resumido bien.

La misión fue encomendada a las divisiones 4ª de Navarra, mandada por el coronel Camilo Alonso Vega (habilitado como general el 162-1938), y la 83 del coronel Pablo Martín Alonso (capacitado para el empleo superior el 6-2-1937), que fueron reforzadas por la Agrupación que comandaba el coronel Rafael García-Valiño (habilitado como general el mismo 16-2-1938), para proteger los flancos de la 4ª. La maniobra de esta última división se desarrolló apoyándose en las carreteras que por Traiguera conduce a Vinaròs y la que por Sant Mateu, Cervera y Càlig llega a Benicarló; mientras que las tropas de García-Valiño, tras proteger el flanco derecho de los navarros, se orientó hacia el noreste por Sant Rafel y Ulldecona en busca del mar por Alcanar.

La primera fase de ampliación de la línea de ataque se logró en los tres primeros días, de manera que el 12 de abril la 4ª División de Navarra avanzó en dirección a Xert llegando a sus proximidades; mientras que la Agrupación de García-Valiño, actuando por los flancos, se dirigió por el norte a Rossell y hacia el sur, orientándose por el barranco de Salvassòria, rebasó Catí y se situó a 5 km de Sant Mateu; por su parte, la 83 División alcanzó el cruce de la carretera con Catí y la recorrió quedando cerca de dicha población. Al día siguiente la 4ª de Navarra ocupó Xert y la venta de la Serafina, en el cruce de las carreteras que conducen a Sant Mateu y Vinaròs, y protegió el puente sobre la rambla de Cervera; mientras que las fuerzas de la Agrupación, una vez completada la línea alcanzada por el sur, se reagruparon en el norte, siendo relevadas por tropas de la 83 División.

Por la tarde del día 13 el jefe del Ejército de Maniobra republicano, el coronel Leopoldo Menéndez decidió “reorganizar la línea con mayor solidez, formando reservas locales, con el propósito de impedir […] el avance del enemigo hacia la costa”; había que mantener también las posiciones flanqueantes, que pudieran facilitar reacciones ofensivas. Pero ya era tarde y se ha interpretado que Menéndez sólo aspiraba a mantener por unos pocos días una acción retardatriz, que permitiera llevar a Catalunya el mayor número de hombres y medios.

El emblemático 14 de abril fue una jornada decisiva, de lucha encarnizada con encuentros duros y violentos, en el que las fuerzas rebeldes apoyadas por carros y aviación tuvieron que emplearse a fondo ante el Ejército Popular. La Agrupación ocupó Canet, rompiendo las líneas de resistencia al norte de Traiguera, profundizando 15 km y llegando también a esta población y a la Jana. Las tropas republicanas se replegaron e intentaron hacerse fuertes en Sant Mateu, pero fueron desalojadas por la 4ª de Navarra, que ocupó la capital histórica del Maestrat de Montesa y Cervera, así como el sector montañoso comprendido entre estos pueblos y la Jana. Con ello, la ampliación del frente de ataque estaba lograda, ofreciendo una línea casi paralela a la costa de 30 km de longitud.

La noche del día 14 el coronel Menéndez aún hablaba de mantener el frente “a toda costa”, indicando que “el Ejército pasará a la contraofensiva cuando el Mando lo determine en función del estado de la situación general”. Pero era claro que ya se trataba de palabras sin contenido, pura retórica.

El 15 de abril las fuerzas del Cuerpo de Ejército de Galicia, combatiendo a marchas forzadas, no dejaron un momento de reposo a su enemigo, y aquellos soldados que desde hacía semanas combatían en el paisaje austero y duro del Maestrat geográfico, se encontraron con la fecunda planicie litoral y vieron el azul del Mediterráneo. A mediodía las fuerzas del general Aranda se hallaban inmediatas al mar y dominaban a tiro de fusil la carretera y la vía del ferrocarril de València a Barcelona. La 4ª de Navarra al mando de Alonso Vega, en su impetuosa progresión hacia la costa ocupó por el norte Sant Jordi y Vinaròs y por el sur Càlig y Benicarló, “con muy escasa resistencia”. Las tropas de vanguardia empezaron a entrar en Vinaròs a las 15,15 h .

Por su parte, las fuerzas de García-Valiño continuaron su orientación hacia el noreste y ese mismo día avanzaron 27 km, marchando por la Sénia y Sant Rafel, para ocupar Ulldecona y Alcanar. Fueron ellos, en concreto la 1ª División de Navarra integrada en la Agrupación, los que cortaron la carretera litoral a las 12,15 h entre Vinaròs y Ulldecona “en plena circulación (lo que indicaba la rapidez del avance y la sorpresa conseguida), apresándose 7 camiones cargados, algunos con valores que alcanzaban varios millones de pesetas; 3 autobuses con viajeros de la línea Valencia-Barcelona y 3 motocicletas con agentes de enlace del enemigo procedentes de Castellón de la Plana”. En uno de los autobuses parece ser que viajaban un grupo de carabineros, entablándose un tiroteo y resultando 17 personas muertas.

La llegada al mar se produjo por Alcanar a las 14,30 h, seguramente por el barrio marinero de les Cases; por lo tanto, la costa se alcanzó primero por este punto, pero lógicamente tuvo más repercusión mediática la llegada a Vinaròs un poco más tarde, también por el hecho de que se conseguían cosas más útiles (una ciudad y un Puerto). Precisamente si hablamos de utilidad, Rafael García-Valiño era crítico –como en otras ocasiones– con la estrategia militar adoptada y se quejaba de “una falta de unidad de Mando”, en el sentido de considerar inútil hacerle llegar a él también a la costa, si el Cuerpo de Ejército de Galicia había de alcanzarla por Vinaròs; ello le obligaba a retrasar la ejecución de la segunda fase que tenía asignada, que era la decisiva para él, consistente en llegar al río Ebre entre su desembocadura y Tortosa, “y distraía fuerzas absolutamente necesarias en una maniobra de tanta amplitud para una División, aunque fuera reforzada” .

En efecto, en los días siguientes se produjo la “Maniobra del Bajo Ebro” que se prolongó hasta el 19 de abril, cuyo desarrollo ha sido explicado con detalle por el propio García-Valiño. Después de consumar los republicanos la difícil operación de repliegue al otro lado del río, hubo la limpieza del Montsià, la ocupación de Sant Carles de la Ràpita y su puerto de els Alfacs, así como el enlace hacia Roquetes con las fuerzas del Corpo di Truppe Volontarie del general Mario Berti –los italianos enviados por Mussolini–, que completó la maniobra envolvente de la intrincada zona de els Ports de Beseit, quedando en poder de los alzados toda la margen derecha de l’Ebre. En resumen, la operación realizada “por tan escasos efectivos” había conseguido ampliar “el corte dado al territorio enemigo y llevar su flanco Norte a la fuerte línea del Ebro” .

En el avance de las tropas nacionales hasta el Mediterráneo no participó la Flota, cuyas unidades menores –cañoneros, minadores, lanchas, patrulleros– hubiesen podido colaborar batiendo de enfilada con su artillería concentraciones de tropas, vehículos y otros objetivos costeros, como ocurrió en la conquista de Málaga. Pero esta colaboración no fue solicitada, seguramente porque en aquel momento los cruceros Canarias y Cervera estaban ausentes del Mediterráneo; además el Cuartel General del Generalísimo había adoptado una línea de acción conservadora en el empleo de la Armada, no queriendo exponerla en operaciones costeras de apoyo al Ejército.

El 16 de abril, con la rectificación del frente en Sant Mateu y la ocupación de Catí por las fuerzas de la 83 División, finalizaban las últimas operaciones de la que se conoció como la batalla de Aragón e iba a iniciarse la de Levante. En cuarenta días las tropas de Franco habían realizado el más rápido y espectacular de sus avances, amenazando ahora tanto a València como a Barcelona; en ello se condensaba la trascendencia de los acontecimientos militares sucedidos entre el 9 de marzo y el 19.4.1938.

Cabe recordar ahora que, con anterioridad a la llegada al mar, el mando del Ejército del Norte había cursado una orden particular el 14 de abril al Cuerpo de Ejército de Galicia, ordenando la constitución de una línea defensiva con frente al sur, para dedicar el esfuerzo principal a vencer la resistencia enemiga que se presumía encontrar en la margen derecha del río Ebre. Pero al ser reducida de forma rápida, el general Aranda dictó a sus unidades las instrucciones para proseguir el avance hacia el sur, hasta alcanzar una línea que permitiese la consolidación de las posiciones defensivas y sirviese de base de partida para un posterior avance sobre Castelló de la Plana.

Tras las planicies de las huertas de Vinaròs y Benicarló se extienden un conjunto de elevaciones montañosas, que desde el punto de vista militar se consideran como la primera línea defensiva de València una vez cruzado l’Ebre. Se trata de 2 alineaciones paralelas a la costa, la primera de ellas la sierra de Irta, situada junto al mar y que lo separa del corredor por donde discurren las vías de comunicación entre València y Barcelona y está la población de Alcalà de Xivert; la segunda alineación, al oeste de Alcalà y conocida como les Talaies, separa las comunicaciones de la costa de las que por el interior conducen por Sant Mateu a lo largo del corredor prelitoral, limitado más hacia el interior por la sierra de la Valldàngel.

Si el Ejército de Maniobra republicano hubiese logrado consolidar sus posiciones defensivas en este sector, la penetración hacia el sur hubiese sido muy costosa, además de disponer siempre de una excelente base de partida para contraatacar la línea de comunicación de Vinaròs a Morella, vital para el Ejército franquista por ser la única vía. Por todo ello, el Cuerpo de Ejército de Galicia ordenó a la 4ª División de Navarra el avance por el corredor litoral hasta alcanzar el río de les Coves, asignando a la 83 el avance desde Sant Mateu en dirección a les Coves de Vinromà y a la 84 División (mandada por el coronel habilitado Alfredo Galera Paniagua) establecer un flanqueo fijo desde Catí en dirección a Albocàsser.

El Ejército gubernamental opuso en todas partes una fuerte resistencia al avance de las tropas sublevadas, siendo la progresión muy diferente a la esperada. Sin entrar en mas detalles, que nos alejan de nuestro objetivo de analizar el papel de Vinaròs, podemos recordar que el día 23 de abril la 4ª de Navarra ocupó Alcalà, pero un fuerte temporal de lluvias que se prolongó durante la última semana de abril permitió a los republicanos reorganizarse y reforzarse; pese a todo, el 5 de mayo se llegó a Alcossebre y se alcanzó la línea definida por la rambla de les Coves, mientras que por el interior los nacionales llegaban a las puertas de les Coves de Vinromà, pero aún quedaban lejos de Albocàsser.

En vista de la firme resistencia de los republicanos en la costa, se resolvió envolverlos por el oeste, en los confines entre Castelló y Teruel, donde entró en fuego el nuevo Destacamento de Enlace del muy eficaz García-Valiño, cuyo papel era “enlazar” los dos Cuerpos de Ejército: el de Galicia (Aranda) y el de Castilla (Varela), que había quedado expectante por tierras turolenses. Se trasladaron dos divisiones al pie de Morella, que a partir del 26 de mayo penetraron hasta Vilafranca, siguiendo hacia Ares, Benassal, Albocàsser, Culla y Atzeneta. Fue en estas fechas cuando Franco visitó a Aranda en Morella, después de presidir la Revista Naval en Vinaròs el día 31. Tras vencer la dura resistencia organizada en el corredor de Vilafamés, que obligó a maniobrar extendiendo el frente al oeste por Costur y les Useres, quedó ya bastante expedito el camino hacia la Plana, donde se llegó los días 13 y 14 de junio.

En definitiva, el 15.4.1938 –día de Viernes Santo– las tropas de la 4ª División de Navarra, al mando del coronel Camilo Alonso Vega, llegaron al Mediterráneo por Vinaròs, cortando en dos el territorio de la República y dando paso al principio del fin de la Guerra.

Fue importante para la Armada rebelde la ocupación de Vinaròs, con su Puerto intacto y la ciudad en buen estado; el 21 de abril ya quedó libre de minas una canal, para permitir el acceso a la rada con garantías, con una anchura de 400 m hasta 12 millas de distancia. El general Franco dispuso que el jefe de las Fuerzas de Bloqueo, Francisco Moreno, asumiera el mando militar y jurisdiccional de la costa “liberada”. Se nombró jefe del Sector naval al capitán de navío Joaquín López-Cortijo, que lo fue hasta el final de la Guerra; ayudante de marina de Vinaròs y del Puerto de els Alfacs al capitán de corbeta Francisco Benito Perera, que ya estaba en su puesto y fue el que condujo la expedición de marinería que entró con las fuerzas nacionales en Vinaròs, Sant Carles de la Ràpita, Benicarló y Peníscola, estableciendo la jurisdicción de Marina en esta zona.

Según la nueva situación, el jefe del Estado Mayor de la Armada (Cervera) redactó órdenes al jefe de las Fuerzas de Bloqueo (Moreno), que comprendían una serie de aspectos que dejó escritos en sus Memorias. Había que cortar las comunicaciones entre las dos zonas en que se dividió el territorio republicano, impidiendo el tráfico; velar la navegación entre Palma de Mallorca y Vinaròs; apoyar los transportes desde Cádiz y Málaga a Mallorca; sustentar los movimientos costeros del Ejército; así como también evitar la inteligencia de extranjeros con el enemigo y el contrabando de guerra. En relación con este último aspecto, “la inteligencia de extranjeros”, que fue tan importante para el desarrollo y el desenlace del conflicto bélico, para el almirante Cervera la ayuda de Alemania e Italia a los insurrectos no debía ser “contrabando de guerra”.

Cabe recordar que desde principios de 1938 funcionaba un tráfico nocturno de cabotaje con motoveleros y mercantes, que establecieron un recorrido por los puertos de Sevilla, Cádiz, Ceuta, Málaga, Eivissa y Palma, con el fin de abastecer a las poblaciones ocupadas y a las tropas. Esta navegación se realizó sin protección alguna y siempre con el riesgo de intercepción por las unidades de vigilancia enemigas; por ello, desviaban la derrota acercándola a la costa argelina lo que equivalía a alejarla de Cartagena. A partir de abril este tráfico se extendió a Vinaròs, Benicarló, Peníscola y la Ràpita, y desde junio a Castelló de la Plana.

La ocupación de la costa significó la adquisición del Puerto de els Alfacs, donde podían fondear los barcos con abrigo de mar, una base auxiliar de operaciones en el pequeño Puerto de Vinaròs a 120 millas de Palma de Mallorca, así como magníficos puestos de observación sobre el Ejército republicano, que había quedado dividido en condiciones muy malas para sostener sus comunicaciones. Incluso los barcos menos veloces podían hacer en una noche la travesía, desde el alcance de los cañones de Palma hasta el de las baterías de Vinaròs y els Alfacs, que se montarían con las piezas de 15 cm de Marina sacadas de la broa de Sanlúcar.

El mismo almirante Juan Cervera destacaba la gran importancia que tuvo la llegada de las tropas al mar en el aspecto internacional (aunque ya estaban en las Baleares). En cualquier caso, “el Mediterráneo era, como lo fue siempre, la manzana de discordia. Estábamos en plena actividad de los acuerdos de Nyon y persistía la alta tensión”. En efecto, la posición geoestratégica de España hizo que la Guerra Civil significase una amenaza para los intereses mediterráneos de las potencias europeas y el Mare Nostrum se convirtió en un campo de batalla más del conflicto, desde los estrechos turcos al de Gibraltar. La debilidad de la Flota rebelde y la política italiana de intervención en apoyo de los nacionalistas llevaron a que la Regia Marina se viese involucrada en la Guerra, reforzando la efectividad de la Escuadra de Franco y atacando el tráfico republicano (Campo, 1997, p. 86).

La Conferencia de Nyon de septiembre de 1937 –con la ausencia de Italia– estableció una serie de derrotas entre los principales puertos mediterráneos, que serían patrulladas por destructores y aviones ingleses y franceses, para poder garantizar el tráfico marítimo de los mercantes neutrales. Para los sublevados, Nyon fue un impedimento al bloqueo y el contralmirante Moreno consideraba que sería imposible atacar a un barco neutral, a menos que se hallara en un puerto republicano. La decisión nacional fue centrar la atención en las aguas jurisdiccionales, además la aviación se concentró en Mallorca y se empleó en el bombardeo de puertos, dificultando la descarga; en adelante estos fueron los ataques empleados –por aviación con insignias “españolas”–, para interrumpir el tráfico que se dirigía a puertos republicanos. En definitiva, en 1938 los viajes fueron cada vez más azarosos para los barcos mercantes neutrales, expuestos al bombardeo de la aviación de Mallorca y a la busca y captura por la Flota rebelde, ya concentrada en el Mediterráneo y reforzada con submarinos “legionarios” (sólo hasta febrero) y destructores comprados a Italia. Por supuesto, los nacionales no tenían que temer nada más enérgico que una protesta, y no siempre.

El almirante Cervera también hablaba de Nyon, “una pintoresca villa suiza del Cantón de Vaud […] donde la frivolidad y masonería están minando la sociedad”. En relación con las decisiones de Franco para frenar la llegada de material a los republicanos, el expresivo jefe del Estado Mayor de la Armada decía que aquello fue “según expresión vulgar ‘liarse la manta a la cabeza’, aunque entonces navegábamos con ‘viento largo’ por el respeto que inspiraba Italia”. Después de ocupar Vinaròs, se atenuaron las limitaciones a los submarinos y “comenzaron a operar los ‘negrillos’ [aviones alemanes], castigando puertos y barcos contrabandistas que había en ellos, a pesar del clamor de diplomáticos, que ya oíamos como ruido molesto”…

Franco en el Mar. 1984. La Revista Naval y el Vinaròs de 1938. Miquel A. Baila Pallarés

1980 Vinaròs

1999 Vinaròs

2005 Vinaròs

 

El fiasco del Castor en 5 capítulos. El proyecto gasístico empezó a funcionar en el 2012 y se paralizó en el 2013 tras registrarse un millar de seísmos.

Una reserva de gas para momentos de escasez

La plataforma Castor, situada a 21 km de las costas de Vinaròs (Castellón), se erigió para explotar un antiguo depósito natural de petróleo situado bajo el lecho marino. En él se iba a inyectar gas natural -la capacidad es de 1.900 millones de m3, el equivalente al consumo español durante 50 días- para luego extraerlo con rapidez en épocas de menor disponibilidad. Ello evitaría grandes fluctuaciones en el precio del gas. Un almacén submarino con un objetivo similar, pero de tamaño más reducido, funcionaba ya en la costa de Vizcaya. El Castor era propiedad de la empresa Escal UGS, participada en un 66,67% por ACS, la empresa de Florentino Pérez.

  • El proyecto: la plataforma, la conducción y la estación

Además de la plataforma de inyección y extracción en el mar, el Castor incluía también una conducción submarina y una estación de procesamiento en Vinaròs, con un coste total estimado de 1.700 millones de €. El proyecto fue aprobado por el Gobierno de Rodríguez Zapatero en el año 2008 mediante un real decreto y las primeras operaciones comenzaron en abril del 2012. Se trataba de inyectar gas a presión, poco a poco, para desplazar el agua que en esos momentos ocupaba el depósito submarino. Al principio no hubo problemas, pero las cosas cambiaron cuando el depósito comenzó a llenarse.

  • La crisis sísmica y un mismo origen

A partir de septiembre del 2013, tras 6 meses de inyección de gas, empezó una crisis sísmica que generó cerca de un millar de temblores. La mayoría fueron de escasa magnitud, pero los tres mayores, percibidos con claridad por los habitantes de las localidades más próximas, como Vinaròs, Benicarló y Alcanar, tuvieron una magnitud de 4 o más en las escala de Richter y sembraron la intranquilidad entre los vecinos. Al principio se pensaba que todo era debido a un fenómeno natural, pero la persistencia del fenómeno y la coincidencia de los epicentros apuntaron enseguida a un único origen: la falla tectónica de Amposta se estaba moviendo debido a la presión generada por la actividad del Castor.

  • La paralización de los trabajos y la sorprendente indemnización

El 16.9.2013, el entonces ministro de Industria, José Manuel Soria, ordenó paralizar los trabajos al constatarse, según el dictamen científico, su clara relación con los seísmos. Entre otras instituciones, se habían pronunciado en este sentido el Instituto Geográfico Nacional (IGN) y el Instituto Geológico y Minero de España (IGME). En un principio, Soria anunció su voluntad de no pagar la indemnización “abusiva” alegando que no había lugar porque se trataba de un error de imprevisión de la empresa. Sin embargo, el Consejo de Ministros anunció por sorpresa poco después, el 4.10.2013, que pagaría 1.350 millones de € a Escal, cerca de los 1.700 exigidos por la empresa, por obligarle a cesar la actividad.

  • El pago a través del recibo del gas

La indemnización será abonada durante 30 años por los ciudadanos a través del recibo del gas (7 millones de usuarios de España). Aunque la compensación pactada con la antigua concesionaria fue de 1.350 millones, el pago a plazos a través del recibo durante 3 décadas, junto con los intereses, hará que la cantidad se multiplique hasta llegar a 4.700 millones de €. El mecanismo diseñado por el Ministerio de Industria para no afectar al déficit público fue usar a Enagás, el gestor del sistema, como intermediario para que los bancos pagaran la compensación y luego se les cediera el derecho de cobro con los intereses correspondientes. 

3.5.2017. El Periódico

2012 Vinaròs

Estrategia Territorial de la Comunidad Valenciana, aprobada en enero de 2011, es un instrumento de planificación espacial, contemplado en la Ley de Ordenación del Territorio y de Protección del Paisaje, que tiene como principal objetivo el establecimiento de los criterios, directrices y recomendaciones a aplicar en materia de política territorial durante el periodo 2010-2020. Para su aplicación, la Estrategia Territorial divide el territorio de la Comunidad Valenciana en un total de 15 áreas funcionales, definidas por criterios funcionales, urbanísticos y estratégicos.

Los municipios de Benicarló y Vinaròs están considerados dentro del Área Funcional Els Ports–Baix Maestrat. Con el objetivo de convertir esta área en un ejemplo demostrativo de las ventajas de la cooperación entre los mundos urbano y rural, y la consolidación del eje mediterráneo entre Castellón y Tarragona gracias al potencial del conjunto urbano formado por Vinaròs-Benicarló-Peñíscola, se identifican los siguientes objetivos generales y específicos:

  • La infraestructura verde: algunas de las actuaciones propuestas incluyen: corredores terrestres Riu Cèrvol con el litoral de Benicarló-Vinaròs, restauración del Barranc d’Aiguaoliva o la Rambla de Cervera, vía litoral entre Vinaròs y Alcossebre o la ruta cultural del Baix Maestrat.
  • El sistema de asentamientos en el territorio: algunas de las actuaciones propuestas incluyen integrar funcionalmente Vinaròs y Benicarló como centros urbanos de polaridad principal, mejorar la calidad del espacio urbano en el entorno de la N-340 a su paso por Vinaròs y Benicarlò, una nueva área de centralidad Vinaròs-Benicarló o un nodo de actividades económicas Benicarló-Vinaròs.
  • Las infraestructuras de comunicación, energéticas e hídricas: algunas de las actuaciones propuestas incluyen la mejora de las vías de penetración litoral-interior, una plataforma reservada de transporte en el bulevar urbano del Baix Maestrat, la mejora de los servicios de cercanías ferroviarias Vinaròs-Castellón-Valencia o una red de vías ciclistas.
  • Actividad económica e innovación: algunas de las actuaciones propuestas incluyen: el desarrollo de ejes turísticos complementarios entre el interior y el litoral, las actuaciones de regeneración y mejora de los frentes marítimos Vinaròs-Peñíscola-Benicarló, una ruta cultural en Benicarló, una plataforma logística intermodal en el Baix Maestrat o un centro del conocimiento en Vinaròs.

Otros instrumentos de planificación de rango superior que afectan al área urbana son: el Plan de Acción Territorial de la Infraestructura Verde del Litoral (PATIVEL), un instrumento de ordenación del territorio presentado recientemente por la Consellería de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del territorio, cuyo principal objetivo es preservar y proteger la costa de la Comunidad Valenciana, tras décadas de desarrollo urbanístico masivo; y el Plan de Acción Territorial para la prevención del Riesgo de Inundación en la Comunidad Valenciana (PATRICOVA), para la evaluación y la gestión del riesgo de inundación.

Riesgos inundación Vinaròs

El Municipio de Vinaròs tiene ordenado urbanísticamente su término municipal en el correspondiente Plan General, aprobado definitivamente por la Comisión Territorial de Urbanismo de Castellón, en sesión de 25.9.2001, supeditando su eficacia a la subsanación de determinados extremos que fueron resueltos y así quedó declarado por Resolución del Director General de Urbanismo y Ordenación del Territorio de la Conselleria de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes, de 11.11.2001. El acuerdo de aprobación del Plan y sus Normas Urbanísticas se publicaron en el Boletín Oficial de la provincia de Castellón núm. 128, de 25.10.2001. El PGOU fue redactado conforme a las prescripciones de la Ley 6/1.994, de 24 de noviembre, Reguladora de Actividad Urbanística. Vinaròs dispone, como planeamiento vigente, de Plan General de Ordenación Urbana desde 2001, momento en el que quedó derogado el planeamiento anterior de 1998. En los últimos 17 años ha sufrido casi 40 modificaciones que han posibilitado la aprobación de Programas de Actuación Integral, Planes Parciales y Planes de Reforma Interior

Como sucede en muchos municipios de Castellon, la necesidad de revisar y actualizar el planeamiento general es imperiosa, entre otras razones por cumplimiento normativo de unos plazos ya largamente superados. Y ahí está Vinaròs.

Pero la gran figura actual de análisis territorial la encontramos en la EDUSI conjunta con Benicarló

Benicarló-Vinaròs

El área urbana de Benicarló y Vinaròs se sitúa en la zona costera, donde se concentra la actividad pesquera, industrial y comercial, y sirve como puerta de entrada al interior del Maestrat, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Vinaròs es el último pueblo castellonense limítrofe con Cataluña, y el centro administrativo y comercial de la región del Baix Maestrat. Ubicado a 78 kilómetros de distancia Castellón, con una altitud media de 6 metros sobre el nivel del mar, una superficie 2 de 95,5 km y una población de 28.337 habitantes (INE 2014). Está enclavado en la llanura Pla de Vinaròs, delimitada por el río Cèrvol, que la separa de las tierras catalanas, y el río Sènia, que sirve de lindero con Benicarló.

Benicarló se encuentra a 8 km al sur de Vinaròs, en una llanura con accidentes orográficos de poca relevancia, a una altitud media de 21 m. sobre el nivel del mar. Los ríos que atraviesan el municipio; el Aiguaoliva por el norte, la rambla de Cervera (río seco) por el 2 centro, y el Alcalà (Barranquet) por el sur. Cubre una superficie de 47,90 km y tiene una población de 26.521 habitantes (INE 2014).

  • Estructura urbana y periurbana edificada

Pese a su proximidad, Benicarló y Vinaròs se han desarrollado de formas totalmente diferentes. En Benicarló, el centro histórico se encuentra relativamente alejado de la costa (1 km) y su crecimiento se ha producido en dirección hacia el mar, ocupando los terrenos que antiguamente pertenecían a la industria textil y la conservera (‘El Morrongo’). En Vinaròs, sin embargo, el centro histórico se encuentra muy próximo a la costa, por lo que su crecimiento se ha desarrollado a lo largo de la franja costera, delimitada por el trazado de la antigua CN340 en el interior.

Al igual que el resto de la Comunidad Valenciana, Benicarló y Vinaròs han experimentado un crecimiento excepcional del número de viviendas durante la última década (Benicarló 33’9%- 42% Vinaròs), muy superior a la variación de la población (Vinaròs 17,6 %22’6% Benicarló). Como consecuencia, tras la crisis en 2008, la producción cayó drásticamente, construyéndose 54 viviendas de nueva planta en Vinaròs y tan sólo 3 en Benicarló durante 2013. Muchas de las viviendas construidas durante esta época han quedado desocupadas y/o pertenecen a los bancos.

Para poder definir la situación de la vivienda en Benicarló y Vinaròs, es importante diferenciar entre los tipos de vivienda. El área urbana de Vinaròs ocupa un 11,97% del área total del municipio, con un total de 19.819 viviendas, de las cuales 11.276 son viviendas principales, 5.046 son viviendas secundarias y 3.497 están vacías (ARGOS-GVA 2011). El área urbana de Benicarló ocupa un 8,38% del área total del municipio, con un total de 17.141.

Vinaròs. Grado de desarrollo de los sectores urbanizables

Decrecimiento urbano

Aunque en los planeamientos de la Estrategia Territorial de la Comunidad Valenciana se sigue planteando un crecimiento demográfico (1’3% de tasa estimada para el periodo 20102030) que justifica una ocupación del suelo moderada y controlada, la realidad refleja una disminución constante de la población, con el consecuente abandono de la ciudad construida y frustración del planeamiento desarrollado.

Esta tendencia se puede apreciar en el Baix Maestrat, donde durante 2013-2014 la población disminuyó en un -3,17%, de igual manera lo hizo en el municipio de Vinaròs en un 1,71% y se mantuvo prácticamente constante, +0,11%, en el municipio de Benicarló (ARGOS-GVA 2013-2014).

El fenómeno de la despoblación se hace más evidente en los centros históricos, especialmente en Benicarló, donde se abandonan comercios, viviendas y equipamientos. Pero también hay que considerar el efecto sobre las construcciones de viviendas ‘diseminadas’ en zonas nada apropiadas para este fin por el impacto generado a nivel paisajístico, ubicadas al norte y sur de Vinarós, al estar hasta ahora limitada su extensión por la CN-340.

El Área Funcional de Els Ports-Baix Maestrat comprende 33 municipios de la provincia de Castellón con una población de 91.576 habitantes en 2009 (el 1,8% del total regional) y una superficie de 2.270 km2 (el 9,8% del total regional), lo que supone una densidad aproximada de 40 habitantes por km2 que se puede calificar de muy baja, ya que es más de cinco veces inferior a la media regional.

Aunque la evolución de la población ha seguido un ritmo similar a la de la provincia y ligeramente inferior a la del conjunto de la Comunitat Valenciana, la distribución espacial está muy contrastada, pues los municipios del litoral (Vinaròs, Benicarló, Peñíscola y Alcalá de Xivert) concentran el 90% de la población y han experimentado un crecimiento poblacional muy importante en estos últimos años. Por su parte, los municipios del interior han mantenido unas tasas negativas que han acentuado el vacío demográfico del interior, si bien en los últimos años se ha ralentizado este proceso, sobre todo, en los municipios con mejor accesibilidad y con mejores activos para el desarrollo del turismo rural, como por ejemplo los casos de Sant Mateu o Morella.

Respecto a la especialización económica destaca todavía el importante peso de la agricultura en los municipios del interior y la presencia preeminente de los servicios en la capital de Els Ports. La industria está concentrada en el eje Rossell-Traiguera-Càlig- Benicarló, siendo Peníscola, Vinaròs y Alcalà de Xivert los municipios con mayor porción de ocupados en el sector terciario.

En cuanto a usos del suelo, destaca la gran proporción de suelo forestal, que supone más del 61% del territorio, muy por encima de la media de la Comunitat Valenciana, y el escaso peso del suelo urbanizado que ocupa apenas el 1,5% de este territorio, casi cuatro veces por debajo del conjunto regional. No obstante, en los últimos 20 años, el suelo dedicado a las actividades residenciales, industriales e infraestructuras ha experimentado un incremento superior al 70%, concentrándose la mayor parte de este crecimiento en el litoral.

Proyectos Emblemáticos Bulevar del Baix Maestrat

La creación de un bulevar metropolitano entre los municipios de Vinaròs, Benicarló y Peníscola es una actuación de excelencia urbana para este entorno territorial. Este eje, que formará parte de la Infraestructura Verde del territorio, deberá ser capaz de integrar funcionalmente estas ciudades, albergando usos innovadores y dinamizadores del territorio. Su trazado aprovechará la desafección de la N-340 a su paso por estas localidades y estará conectado con los principales elementos de la Infraestructura Verde; especialmente, los cauces fluviales perpendiculares al bulevar cuya restauración está propuesta por la Estrategia Territorial.

Ruta histórico-cultural de Jaume I

El diseño de una ruta histórica y cultural en torno a las conquistas de Jaume I tiene una doble vertiente. Por una parte, incluir este trazado como elemento de la Infraestructura Verde proyectando una vía para recorridos con medios no motorizados, a través de espacios naturales y culturales de gran valor, que enlacen los grandes hitos de la conquista y formación del Reino de Valencia. Por otra parte, establecer una oferta turística de reconocimiento internacional que promocione la gran riqueza del patrimonio cultural, ambiental y gastronómico de este territorio, que complementen otros segmentos de la actividad turística como el sol y la playa, el turismo relacionado con el golf y los deportes naúticos.

Pero más allá del planeamiento local, ya de por sí afectado por las modificaciones de su norma principal, el PAI de Verdera pendiente aun de Sentencia Judicial definitiva, la gran inversión turística, o la perpetua intranquilidad de la llanura ante los riesgos por inundación, Vinaròs tiene algo más de 28.200 habitantes, que en temporada alta se multiplican por 3, y unos servicios públicos nunca bien dimensionales, y entre ellos algo más de 20.000 viviendas. La historia ha de servir para no repetir errores, y también para proteger su memoria. 

Pero ha de tomar decisiones, los nuevos tiempos exigen actualizar la información urbanística para tomar decisiones actualizadas, y en pleno boom del “paradigma ambiental urbanístico”, el Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado, debe decidir si es un ejercicio de virtud o un derecho necesario para sus ciudadanos y su territorio.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.

CIUTADELLA DE MENORCA

CIUTADELLA DE MENORCA. POBLACION (INE)

CIUTADELLA DE MENORCA. PIRÁMIDE DE POBLACION

CIUTADELLA DE MENORCA. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

 

Ciutadella de Menorca. Paro

Ciutadella de Menorca. Deuda



 


Son datos fríos, sin cocina

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Ciudadela o Ciudadela de Menorca es un municipio de Menorca, Islas Baleares, situada en el extremo O de la isla, es la ciudad con mayor número de habitantes de Menorca y sede del obispado de la isla. Regentó la capitalidad de la isla hasta la ocupación inglesa en 1714. Supera en número de habitantes a Mahón, antes el municipio más poblado de Menorca. Mahón (en catalán Maó) es la capital de Menorca y sede del ‘Consell Insular’ o ‘Consejo Insular‘, figura administrativa local que en Menorca ejerce de gobierno insular.

Está formado por los núcleos siguientes: Almudaina, Barranch, Ciudadela, La Vall, San Juan, Santandria, Son Morell, Torre Saura, Torre Trencada, Tres Alquerías y Tudons.

En la Revisión del PGOU EZQUIAGA ARQUITECTURA, SOCIEDAD Y TERRITORIO – CASTIÑEIRA-COROMINAS-SABATÉ ARQUITECTES, describen así el territorio:

“…Ciudadela nace y crece junto al mar, aprovechando una espléndida entrada de agua en una estrecha bahía natural, donde se sitúa su puerto. Durante siglos ésta es la puerta de acceso a la ciudad y junto con el impresionante paño de la muralla, fachada al mar del actual Ayuntamiento, es fiel testimonio de la importancia de una ciudad con un señalado valor de posición.

A su abrigo se levanta un casco de refundación cartaginesa sobre restos prehistóricos y de la época romana. Se conservan vestigios claros del dominio árabe (palacio de Wali, donde hoy se levanta el Ayuntamiento y una mezquita, sustituida más adelante por la catedral). Pero la huella definitiva se produce después de la anexión a la Corona de Aragón por parte de Alfonso III, el mismo que manda reforzar las murallas de la ciudad.

Para favorecer el crecimiento, éstas empiezan a derribarse en 1873 y hoy sólo quedan bastiones y fragmentos de muros históricos. Las calles del casco son estrechas e irregulares, salvo las avenidas que lo bordean (Francesc de Borja Moll, de la Constitución, Jaime I el Conquistador y del Capitán Negrete), lo que popularmente se conoce como la Contramurada, que señala precisamente el límite de aquel recinto histórico. 

Alrededor de este centro se despliega un ensanche de trazas relativamente irregulares y escasa ambición, al que se añaden después, varios crecimientos, fundamentalmente a lo largo de la carretera de Mahón y de la que conduce a las playas del Sur.

Históricamente todo un conjunto de caminos radiales arrancaban desde la ciudad, caminos que hoy han ido quedando absorbidos por su crecimiento, o se han transformado en dos carreteras de mayor jerarquía, que se cruzarían en un hipotético vértice en la plaza des Born.

Junto con las calles del casco y del ensanche, construyen una estructura demasiado débil para soportar el tráfico que quiere llegar al corazón de la ciudad y a su puerto, o los movimientos entre los extremos, que se adentran en el núcleo consolidado.

Bien es cierto que las rondas han aligerado parte del tráfico de rozamiento, de aquel que no busca su destino final en el propio núcleo urbano. Pero aún así, la red viaria de la ciudad interior, que queda circundada por esta muralla moderna que son las rondas, con unas características morfológicas y funcionales propias del cambio del s XIX al XX, no resulta hoy adecuada para absorber los movimientos que se producen durante el largo período veraniego…”

 

 

Cuencas de Ciutadella de Menorca

“…Se puede decir que Ciutadella es la ciudad más mallorquina de Menorca atendiendo a una serie de hechos que ya hemos avanzado en la introducción. El poblamiento prehistórico de Menorca parece que estuvo ligado al de la vecina Mallorca, siguiendo una cadena de probables avistamientos: desde el continente hacia Mallorca y desde ésta hacia Menorca. Por consiguiente, la ocupación de Menorca fue posterior a la de Mallorca y las primeras costas visualizadas y ocupadas fueron las del sur menorquín. A esta circunstancia cabe añadir la adecuación de Ciutadella a las demandas de la navegación antigua, siendo ésta como era poco exigente en cuanto a condiciones de calado y muy afectada por la intensidad de los vientos de componente N, precisamente los que caracterizan la costa septentrional de la menor de las Gimnesias. Estas dos circunstancias hicieron preferibles las aguas bien protegidas de Ciutadella frente a las de otros abrigos costeros menorquines, en particular al de Maó, hasta el si XVIII, factor que, añadido a la orientación menorquina en dirección a la balear mayor, resultó fundamental para que Ciutadella se constituyese en el verdadero centro de gravedad de la isla durante los siglos pretéritos.

  • Origen de Ciutadella: de la Antigüedad al Medioevo

Aunque la explicación del primer poblamiento de la isla, y del resto del archipiélago balear, es un tema abierto y objeto de un interesante debate en el que se barajan diversas opciones, todo parece apuntar a que se trata de una ocupación tardía, sin indicios seguros de presencia humana anteriores al 2000 aC y, en cualquier caso, ligada a la condición insular y al hecho de no contar en su subsuelo de aquellos recursos que constituían bienes apreciados en el comercio de la Antigüedad. Los investigadores que han estudiado el poblamiento histórico de Menorca coinciden en afirmar que, además de tardío, fue escaso y de débil presión sobre los recursos del territorio.

Los primeros pobladores, pretalayóticos (2000–1200 aC) y talayóticos (1200–123 aC), según se ha deducido a partir de testimonios arqueológicos, se dedicaban básicamente a la ganadería extensiva de ovino y caprino, completada con la caza y la recolección de vegetales y moluscos marinos. Todo parece indicar que la organización social estaba escasamente jerarquizada. Este orden socioeconómico se traducía en una implantación territorial basada en aldeas dispersas, más presentes en el poniente miocénico, dada su mayor protección y aptitud en términos bioproductivos, que en otras áreas de la isla.

La transición desde la cultura pretayalótica a la talayótica, aún cuando existen distintas propuestas al respecto, parece que se debió a la evolución demográfica y social de los grupos ya existentes. A partir del periodo talayótico las relaciones entre las dos Gimnesias empezaron a disminuir, como parece deducirse de las diferentes líneas de arquitectura megalítica que se siguieron en una y otra isla. La producción, aunque continuó siendo esencialmente ganadera, fue ampliándose a la agricultura cerealícola. En este contexto, los poblados se centraron en torno a dos construcciones comunitarias que simbolizaban la jerarquía existente en aquellas comunidades: el talayot y la taula.

El talayot parece ser que fue una torre de control y vigilancia situada en la cota más elevada del núcleo. Según Gasull 10 hombres con cuerdas, troncos, palancas, tocones y rampas podían construir un talayot de 7300 Tm. en unos 120 días trabajando 12 horas diarias. La otra construcción colectiva, la taula, específica de Menorca, puede que estuviese destinada a la celebración de ceremonias rituales.

A lo largo de este período talayótico la población empezó a concentrarse en incipientes núcleos urbanos, estables y jerarquizados, encontrándose la mayoría de ellos en las proximidades de Ciutadella, si bien en la actualidad y en un radio de unos 6 ó 7 km. desde esta ciudad los testimonios de poblamiento talayótico son escasos a causa de la reutilización/destrucción de los asentamientos previos para dar paso a los nuevos.

A día de hoy no se cuenta con suficientes evidencias de la presencia estable de fenicios y griegos en Menorca; Gornés et al. (1992) sostienen que, concretamente, no se produjo aculturación púnica y, aunque se hayan encontrado restos que indican posibles colonias de intercambio, parece que la cultura talayótica en Menorca pervivió hasta la conquista romana. Sin embargo no faltan testimonios documentales de la Edad Antigua que señalan, sucesivamente, el contacto de la isla con las civilizaciones púnica y griega. Así a través de una carta del obispo Sever (418 dC) se puede postular la fundación púnica de una colonia comercial que, con el nombre de Jamma y emplazada en un promontorio de la plataforma miocénica desde el que se domina la cala des Degollador, sería el primer antecedente de Ciutadella. Otras fuentes clásicas, Hecateo entre otros (500 aC), nos han legado el topónimo helénico Meloussa para referirse a la menor de las dos islas Baleares.

La posición estratégica de las Baleares en las rutas comerciales del Mediterráneo Occidental y, en particular, entre las penínsulas Itálica e Ibérica, resultó un factor decisivo para que en el siglo II aC tuviese lugar la conquista romana de Menorca. Diversas fuentes clásicas han documentado la instalación romana en los principales puertos de la isla: Iamo (Ciutadella) al W, Mago (Maó) al E, y Sanicera (Sanitja) al N. Por un edicto de Vespasiano (73-74 dC) los núcleos de Mago y Iamo alcanzaron el estatuto de municipia de derecho romano y posteriormente (212 dC) el emperador Caracalla, con finalidad política y tributaria, concedía a los habitantes de ambos lugares la ciudadanía romana. A partir de entonces Ciutadella pasó a ser Municipium Flavium Iamontanum y tras la constitución del cristianismo en religión oficial del Imperio (Teodosio, 380 dC) adquirió la condición de sede episcopal de Menorca (obispos Sever, 418 dC, y Macari, 484 dC). Tempranamente, y según una circular de Sever, se produjo la rivalidad y el conflicto entre la iglesia cristiana de Ciutadella y la sinagoga de Mago, núcleo que, al parecer, ya debía presentar una actividad comercial importante.

Excavaciones ocasionales han permitido determinar el núcleo romano de Iamo sobre lo que debió ser el anterior asentamiento de Jamma, en las inmediaciones de lo que a día de hoy es la catedral de Menorca. Más concretamente, la ciudad romana quedaba delimitada por las actuales calles de Santa Clara y sa Font hasta los restos presentes de muralla moderna, incluyendo la seo y el Born, mientras que la necrópolis se encontraba en las afueras, entre los caminos de Baix y de Sant Nicolau.

La caída del Imperio Romano de Occidente supuso la ruptura en las relaciones de Menorca con las tierras hispánicas y un retorno a la autarquía, a la pérdida de importancia de las ciudades y al repliegue en una organización territorial de aldeas. Se abrió así un periodo, denominado por algunos «de siglos oscuros», en que las Baleares conocieron primero el dominio vándalo y luego el bizantino; un tiempo, además, de probable descenso demográfico. Casasnovas (2005) expone que los repetidos ataques de musulmanes y normandos habían dejado las islas Baleares casi despobladas, siendo muy escasos los testimonios de ocupación en la Menorca de aquel periodo.

  • La Ciutadella capitalina: de la ciudad musulmana a la ciudad cristiana 

Las Baleares quedaron incorporadas al Califato de Córdoba en el año 902, pasando entonces a denominarse «islas orientales de Al Andalus». La escasa población de las islas y la precariedad general en las mismas empujaron a la nueva potencia hegemónica a tener que recurrir a la inmigración para sacar provecho de su control territorial.

Entonces la antigua población de Iamo se convirtió en el único centro urbano de la isla, Madina Manurqa o Madina al Jazira, concentrando todo el poder político– administrativo, ya que en el extremo oriental Mago (más adelante denominado Maó) había caído en decadencia a causa de las sucesivas invasiones bárbaras de las que no se recuperó. De nuevo Menorca orientaba sus relaciones en dirección a Mallorca y hacia las costas hispánicas (andalusíes, entonces), con lo que el centro de gravedad de la isla se situaba en su extremo occidental.

Cuando Menorca accedió a la condición de taifa autónoma parece ser que experimentó un periodo de esplendor económico y cultural. Casasonvas (2005), basándose en Moll (1994), sostiene que la ciudad no debía estar amurallada, a diferencia de las ciudades de las otras islas del archipiélago. La ciudad contaba con un Alcázar (donde hoy se encuentra es Born y el ayuntamiento) que posiblemente formaba parte de una fortificación más importante o almudaina. Se estima que la superficie urbana era de unas 5 has. y estaba habitada por unas mil personas, con lo que la densidad puede estimarse en unos 200 hab/ha. La Ciutadella islámica que, limitando al N con el canal del Pla de Sant Joan y al S con la actual calle de Sant Pere d’Alcàntara, se extendía desde el alcázar hasta las inmediaciones de la que ahora es la plaza Nova, donde se ubicaba el cementerio. La trama urbana era característicamente irregular y de ella se posee documentación que atestigua la existencia de tres mezquitas, la principal de las cuales ocupaba el emplazamiento de la actual catedral, cuyo campanario se corresponde con lo que fue minarete.

Los otros templos musulmanes pueden que se localizasen en las inmediaciones del cementerio (hoy, plaza Nova). El edificio más lujoso fue el palacio (maylis) que el almojarife Said ibn Hakam ordenó construir. Éste contaba con un salón del trono imitando al de Granada y rodeado de jardines con fuentes; la ubicación de esta construcción se corresponde con las calles de Sant Jeroni, Sant Francesc i es Born. En las afueras, cerca de donde se levantaría el Monasterio de Santa Clara había un arrabal, separado de la ciudad por un terreno de pastos conocido como Farraginal y el interior de la ciudad contaba con casas, huertos y corrales con una importante presencia de espacios dedicados al cultivo. Aquella Madina Manurqa era capital y único centro urbano propiamente dicho en una isla habitada en numerosas pequeñas alquerías desde las que se explotaba la tierra mediante la ganadería ovina–caprina y el cultivo de cereales, además de ser importantes los cultivos de regadío en los barrancos y también las viñas.

En 1229 las tropas catalanas del rey Jaume I de Aragón invadieron y conquistaron Mallorca, apropiándose de las Pitiusas seis años más tarde; sin embargo, Menorca continuó como territorio musulmán hasta 1287. Esta prolongación del periodo islámico en la menor de las Baleares fue posible gracias a la firma del Tratado de Capdepera (1231) por el que se reconocía de parte catalana la autonomía de los musulmanes menorquines a cambio que éstos se sometiesen al vasallaje de la corona aragonesa. Tras cincuenta y seis años de pacto, en enero de 1287 el rey aragonés Alfonso III, el Liberal, ocupó militarmente la isla y redujo la población musulmana a la condición de supervivientes o esclavos.

A partir de entonces, Menorca devino parte del Regne de Mallorques y se integraba en la órbita del mundo occidental, de la sociedad feudal, de la cultura cristiana y de la lengua catalana. Ciutadella conservó la capitalidad insular concentrando, por consiguiente, los poderes político, religioso y estamental, y gracias a su puerto, ejerciendo de nodo de relación extrainsular, orientado hacia la vecina Mallorca, principal mercado y centro político superior.

Los nuevos ocupantes de Ciutadella reutilizaron la trama urbana irregular existente sometiéndola a sus propios criterios e introdujeron diversos cambios puntuales que, con el paso del tiempo, habían de conformar el casco histórico. Entre las principales intervenciones llevadas a cabo durante el Medioevo, sin duda destaca la modificación de la infraestructura defensiva que, si bien fue iniciativa del conquistador Alfonso III, se emprendió bajo la dirección de Ponç Descoll en el transcurso del s XIV.

De acuerdo con la documentación existente puede afirmarse que la construcción de la muralla ballestera ampliaba el recinto urbano previo, para lo que hubo que derribar edificios particulares y ocupar diversos terrenos. La extensión del nuevo espacio amurallado, unas 20 has., se llevó a cabo para cobijar intramuros dos conventos que, levantados sobre solares agrícolas musulmanes, habían quedado en la periferia: el de Santa Clara, al N, y el de Sant Francesc, al S. Por otra parte, como en otras ciudades islámicas, el alcázar se había erigido segregado de recinto urbano, dejando un amplio espacio entre el recinto de poder y la madina propiamente dicha; en 1349 el rey Pere IV ordenó el cierre completo de la ciudad incluyendo aquel espacio vacío, designado a partir de entonces como el  Born. La mezquita principal, situada en una posición central, fue demolida y en su solar se levantó la iglesia de Santa María siguiendo el estilo gótico catalán; del primitivo templo islámico sólo se conservó el minarete reconvirtiéndolo en campanario cristiano.

La Ciutadella medieval, que había incrementado su superficie al englobar en su recinto los mencionados conventos de Santa Clara y Sant Francesc, presentaba una débil densidad ya que, según Gomila (1998), la trama edificada quedaba interrumpida aquí y allá por numerosos huertos urbanos, situación que se prolongó, como mínimo, hasta el s XVI. La ciudad estaba dividida por 2 ejes principales: uno, en dirección E- W, que iba desde el portal de Maó al portal de en Sales, y otro, orientado N-S, desde el portal de sa Font hasta el de Artrutx; el conjunto de puertas de la ciudad se completaba con la de la Mar que conectaba con el puerto y la intersección de los ejes constituía la plaza Major.

Siguiendo el eje E-W se localizaban las dependencias de los poderes político y religioso y, frente a la parroquia de Santa María, desembocaba la calle de la judería (call jueu, hoy calle de Sant Jeroni) que tenía su sinagoga en la actual calle del Palau. La trama urbana se completaba con diversas plazas: la del Custell (actualmente plaza Nova), rodeada de pórticos de los que quedan algunas trazas en su sector norte, la dels Oms, eliminada en el s XVII al construirse en su lugar el convento del Socors, y la del Born, que cumplía función de plaza de armas.

Ciutadella, capital medieval, era el centro mercantil insular tanto para las relaciones exteriores como para las del interior de la isla. La infraestructura portuaria (cueva habilitada como almacén, atarazanas, muelles), la lonja de contratación en la plaza Major, la plaza destinada a pósito de granos (quartera) y aquella en la que se celebraba el mercado semanal (hoy plaza d’Alaior) eran las piezas urbanas de dicha función comercial.

El siglo XIV fue particularmente convulso, ya que en 1343 desapareció el reino privativo de Mallorques, anexionando Pere III, el Ceremoniós, las islas a sus territorios peninsulares de la corona catalano-aragonesa.

Posteriormente, en el s XV (1412) la dinastía castellana de los Trastámara ocupó el trono aragonés y en aquel contexto la Universitat de Menorca, institución del gobierno insular con sede en Ciutadella, presentaba una composición escorada en favor de la representación capitalina frente a la otorgada a los restantes asentamientos (castillo de Santa Àgueda, Alaior y Maó). Este desequilibrio en la cuota de poder insular en favor de Ciutadella fue origen de numerosas disputas y conflictos internos a lo largo de las centurias del XIV y XV.

Se estima que a mediados del s XVI la población menorquina alcanzó los diez mil habitantes, de los que un 45% se concentraban en Ciutadella, que había venido desempeñando la función de centro político, religioso y económico de la isla. Pero la reorientación de los flujos comerciales europeos hacia el Atlántico, a partir de la conquista del Nuevo Mundo y el consiguiente declive del Mediterráneo, supusieron el inicio de la decadencia de Ciutadella, a partir de entonces además expuesta a la amenaza de la piratería berberisca y otomana. El 9 de julio de 1558 una flota turca capitaneada por Piali Baixà desembarcó en el puerto de Ciutadella, saqueó la ciudad y tomó como botín unas tres mil personas para destinarlas al tráfico de esclavos; el impacto de este ataque quedó incorporado a la cultura popular con la designación de aquel año como el de «sa Desgràcia». La recuperación demográfica de la entonces capital menorquina se llevó a cabo con la llegada de contingentes inmigrantes de Mallorca, pero no se alcanzó la cifra de habitantes previa al ataque pirata hasta principios del s XVII.

Ciutadella siguió conservando el poder político y religioso sobre el conjunto de la isla, pero perdió la primacía demográfica. Casasnovas (2005) sostiene que el ataque turco, además del impacto socioeconómico, implicó un cambio en la correlación de fuerzas de la isla. Así, las siempre difíciles relaciones entre la representación ciudadelense y la de los demás asentamientos menorquines en las instituciones de autogobierno fueron enconándose, hasta la segregación de la Universitat de Maó (1641) y las de Alaior y es Mercadal (1650).

Tras el ataque turco la morfología urbana de Ciutadella experimentó diversas modificaciones, en gran medida de carácter defensivo. De este modo la muralla ballestera se transformó dotándola de ocho baluartes que se añadieron al recinto y puertas preexistentes (en sentido horario y desde el N son los bastiones de sa Font, Santa Anna, Santa Creu –también designado como de Castellví o dels Frares–, Sant Antoni, Sant Joan,Sant Miquel, d’Artutx y del Trabuc, éste último sobre el alcázar).

Puerto de Ciutadella de Menorca

El esquema defensivo se completó, en la punta meridional de la bocana del puerto, con la torre de Sant Nicolau desde la que se vigilaba el espacio portuario y las calas aledañas. Las obras de las construcciones murarias se iniciaron en el año 1615.

Al mismo tiempo se introdujeron algunos cambios intramuros que modificaron de forma notable la configuración urbana. Así, el convento de los Agustinos, en ruinas tras la razzia turca, se trasladó desde su ubicación original extramuros a un espacio comprendido entre la plaza dels Oms y el Carrer Nou, quedando a partir de entonces protegido por las murallas.

Tanto esfuerzo defensivo se debía no sólo a la protección de la población, sino que respondía también a la necesidad estratégica de salvaguardar el puerto que posibilitaba las relaciones insulares con el exterior. Y es que la economía menorquina del seiscientos tenía ya entonces una orientación acusadamente exportadora, muy centrada en la venta de lana, un producto de valor que inclinaba la dedicación del agro menorquín más hacia la ganadería ovina que al cultivo de cereales, granos que se importaban precisamente gracias a los excedentes crematísticos obtenidos con la exportación lanera. A mediados del s XVII, a la crisis demográfica y política de Ciutadella se le añadió la económica cuando se perdieron los principales mercados de exportación: Italia, con una decreciente demanda de lana menorquina, debido a la crisis de las manufacturas italianas frente a la creciente competencia de las telas inglesas y holandesas; Barcelona, con motivo de la guerra dels Segadors (1640-1652); y Francia, por el conflicto hispano–francés de aquel siglo. El punto culminante del declive de Ciutadella se produjo en 1652 cuando una epidemia de peste asoló la ciudad y parte de la isla.

Plano de la ciudad medieval. Fuente Gomila (1998:164) a partir de Florenci Sastre (1982)

Las consecuencias de la crisis no afectaron por un igual a toda la población de Ciutadella, ya que la minoría nobiliaria terrateniente pudo en tal coyuntura acaparar las tierras que los campesinos enfiteutas tuvieron que abandonar al no poder hacer frente a sus obligaciones de pago. Este proceso de acumulación dejó su impronta en el paisaje urbano ciudadelense con la construcción de palaciegas casas señoriales (por ejemplo el palacio del barón de Lluriac en la calle de Santa Clara o el palacio Saura en la calle del Santíssim). Casasnovas (2005) establece en esos momentos la consolidación de una fuerte polarización social en Ciutadella entre la aristocracia terrateniente y una masa de campesinos sin tierra.

1780 Menorca

De la vieja Ciutadella a la ciudad turística. 

De la «vieja Ciutadella» a la «nueva Ciutadella» (¡Abajo las murallas!)

Mientras Maó experimentaba una época de pujanza en todos los aspectos bajo la égida anglosajona, Ciutadella permanecía esencialmente anclada en las viejas estructuras, con un fuerte peso social de la aristocracia y del clero. Estos estamentos hegemónicos que, en defensa de su posición preeminente, habían presentado oposición al dominio británico, porfiaron que con la reintegración de la isla a la corona española la capitalidad volvería a sus manos en la ciudad occidental. Sin embargo, el poder español optó por mantener en Maó la función político–administrativa (gobierno civil y militar, tribunal de justicia, etc.), dejando en Ciutadella la sede de la autoridad eclesiástica (1795). De esta suerte, la parroquia de Santa María adquirió condición catedralicia, reformando su antigua fachada gótica siguiendo la moda neoclásica y añadiéndole una capilla (la dels Dolors), y se edificó un nuevo palacio episcopal, para lo que hubo que eliminar el viejo callejón de la Pabordia y abrir la calle de Cal Bisbe (1802).

1780 Ciutadella de Menorca

1782 Ciutadella de Menorca

Un carácter tradicional–conservador dominante en Ciutadella que en ningún caso fue obstáculo para que la ciudad y su sociedad participasen en la revitalización comercial de su puerto franco (como los del resto de Menorca durante las etapas de dominio inglés) y experimentar, como efecto de la nueva orientación económica, un incremento demográfico del 36% entre 1723 y 1787, con un total de 6.233 habitantes en este último año, magnitud que representaba concentrar el 23,4% de la demografía menorquina de entonces. El crecimiento dieciochesco de población en Ciutadella, no obstante, no supuso ampliar el casco urbano existente, sino densificar la ciudad a través de la ocupación de los espacios todavía inedificados (huertas intramuros, en particular).

Mutación del interior urbano que, además, se manifestó ahondando la diferenciación social del espacio, puesto que la aristocracia local materializó parte de sus importantes rentas de la tierra levantando casas solariegas de fachada neoclásica (palacio Saura, Can Squella, Can Olives, etc.), tras las que se ocultaban superpuestas construcciones de diferentes épocas y tipologías.

A principios del s XIX Ciutadella seguía siendo una ciudad encerrada en sus murallas abaluartadas, en la que se mantenían las esencias más tradicionales y el predominio de las estructuras del Antiguo Régimen. Esta caracterización no hizo sino ahondar las diferencias con Maó y ampliar una brecha en el seno de la sociedad menorquina: aquélla que separaba conservadurismo ciudadelense frente al liberalismo burgués de la moderna capital insular. Por otra parte, la desfavorable coyuntura comercial de las primeras décadas del XIX (con la guerra de la Independencia, primero, y prohibición del libre comercio de cereales, después) significaron para Menorca en su conjunto un momento crítico que, como todos, afectó desigualmente a las distintas clases sociales: mientras las capas de población más desfavorecida habían de emprender el camino de la emigración hacia las Antillas y el norte de África (Argel, de modo particular); la nobleza terrateniente, en posición diferencial, colocaba sus rentas en ostentosas edificaciones urbanas (los palacetes de la casa Salort de 1813 y casa Torresaura de 1830) y en extravagantes obras en sus propiedades rurales («megalíticos» corrales para los rebaños ovinos, eras embaldosadas, etc.). La extravagancia de la aristocracia no se explica tan solo por la disposición de rentas excedentes sino, y sobretodo, por la explotación abusiva de los clases trabajadoras que obviamente en tiempos de crisis «valían menos».

En la segunda mitad del ochocientos, Ciutadella superó la crisis cuando indianos, enriquecidos tras sus experiencias americanas e incorporados al acervo cultural de modernización empresarial ya característicamente capitalista, emprendieron un modesto, pero decisivo, desarrollo industrial concentrado en la producción de cueros (importados) y calzado (exportado hacia las colonias americanas y Europa). Aquella industrialización impulsó de nuevo el crecimiento y la concentración urbana de la población, que pasó de 7.049 habitantes en 1845 a 8.645 en 1900, con un moderado ritmo del 0,4% anual en el transcurso de aquellos cincuenta y cinco años.

Las necesidades de espacio para la actividad manufacturera y de vivienda para el proletariado fabril justificaron replantear la realidad urbana de Ciutadella.

Los nuevos requerimientos coincidieron en el tiempo con los procesos de desamortización, que en Ciutadella habían de suponer la demolición de los conventos de órdenes masculinas agustinos del Socors y franciscanos de intramuros, y el de los antonianos de extramuros convertido en hospital. En cambio, no afectó al monasterio de las monjas clarisas que se encontraba en el extremo N del recinto amurallado. En 1865 se urbanizó la huerta de la orden franciscana, dando lugar al área de ses Cases Noves (calles Arguimbau, 9 de juliol y de Joan Benejam), y 3 años más tarde el huerto agustino del convento del Socors se transformó en una plaza de mercado que, en plena efervescencia revolucionaria de «La Gloriosa», recibirá la denominación de plaza de la Llibertat.

1896 Ciutadella de Menorca

Queda por esclarecer en futuras investigaciones en que medida los espacios urbanos conseguidos con las medidas desamortizadoras resultaron insuficientes para dar salida a las necesidades residenciales (recuérdese que el crecimiento demográfico a lo largo de toda la segunda mitad del XIX tuvo lugar con un ritmo de tan sólo el 0,4% anual) y de espacios productivos, justificando así el derribo de las históricas murallas o si, por el contrario, esta última iniciativa respondía a móviles especulativos de una burguesía ascendente y/o de una aristocracia en declive.

En cualquier caso, el ayuntamiento ciudadelense inició a finales de la década de 1860 los trámites que habían de conducir a la alteración de mayor impacto en la configuración de la ciudad: el derribo de las murallas, presuntamente para contribuir al saneamiento de la urbe y facilitar su expansión. De forma parecida a lo ocurrido en otras ciudades amuralladas del Estado Español, la demolición, iniciada en 1871, fue objeto de un dilatado litigio entre el poder local y la autoridad central, conflicto que concluyó 10 años más tarde aunque las obras no se finalizaron hasta bien entrado el siglo XX (1917). El perímetro de los lienzos murarios devino el eje vertebrador del ensanche urbano, sa Contramurada, y la comisión constituida en 1882 (presidida por el alcalde G. Camps y encabezada por R. Cavaller) redactaría la memoria para la planificación del ensanche ciudadelense.

Las amplias calles del nuevo espacio urbano marcan desde entonces un límite claro con el casco histórico. Desde su Contramurada se dispondrán los ulteriores crecimientos urbanos siguiendo los principales ejes de comunicación, configurándose así una estructura radioconcéntrica. Con el paso del tiempo, los espacios intersiciales se han ido colmatando siguiendo la ordenación prevista y resultando una trama regular.

Evolución Urbana Ciutadella de Menorca

Mientras iba procediéndose al desmonte de los muros defensivos se acometieron diversas reformas interiores. Entre 1873 y 1875 se reordenó la plaza del Born, sustituyendo el jardín del gobernador por un obelisco erigido en memoria de las víctimas del asalto turco de 1558 («sa Desgràcia») y adaptando un cuartel del arma de caballería como teatro.

En 1888 se levantó un puente sobre el canal dels Horts que, por primera vez, posibilitaba la expansión de la ciudad hacia la orilla septentrional del puerto que hasta ese momento se había concentrado en el espacio entrecalas (puerto de Ciutadella y cala des Degollador). Esta actuación sentaría las bases de la futura ordenación del tramo litoral septentrional, entre Dalt des Penyals y sa Quintana.

3 años más tarde, sobre el antiguo convento de Sant Antoni, expropiado durante la Desamortización a la orden antoniana, se trasladó el hospital, y en 1894 se abrió el paseo de Sant Nicolau, en la orilla meridional del puerto saliendo del Born en dirección a la bocana y transcurriendo en paralelo al camino del Bisbe (o de Baix), una vía que estaba llamada a convertirse en «la calle residencial del provenir» (Rosselló Verger, 2003) ya que, empezando el siglo XX, en sus inmediaciones se urbanizó el sector denominado es Trabucs. En la orilla norte, grupos acomodados iniciaron la ocupación de la zona de sa Farola con sus casas de veraneo (p.ej. la colonia de l’Assumpció). El periodo decimonónico de transformaciones urbanas en Ciutadella se cerró con la ampliación de las instalaciones portuarias que hasta entonces eran aptas sólo para naves de reducido tonelaje.

Estas obras de ampliación del puerto no se finalizarían hasta después de la Guerra Civil y qué centrándose en la ribera norte del puerto llegaría a ocupar una superficie de 2,12 has

1956 Ciutadella de Menorca

La explosión de la Ciutadella turística

Las importantes mutaciones experimentadas en la ciudad a lo largo del s XIX (demolición de las murallas, ensanche, industrialización) vieron su ritmo truncado, como en otros lugares del Estado, por la guerra civil y los años de posguerra, particularmente incidentes en una Menorca que durante el conflicto se mantuvo fiel al legítimo gobierno de la Segunda República y, si cabe, aún más drástico en una Ciutadella (conservadora y golpista) en la que el enfrentamiento entre fuerzas conservadoras y populares estuvo teñido de violentos actos entre las clases sociales en conflicto, resultando el patrimonio histórico-artístico gravemente dañado y las clases sociales trabajadoras reprimidas y perseguidas.

A partir de los datos censales, la imagen que se obtiene de Ciutadella en el transcurso de los primeros 60 años del novecientos es de un cierto letargo, ya que la población aumentó desde 1900 hasta 1960 en tan sólo 3.595 personas, continuando el ritmo lento que había caracterizado la segunda mitad del XIX (entonces a una tasa anual del 0,4% anual, y en la primera mitad del XX a una tasa anual del 0,6%). Con todo debe matizarse que el lapso intercensal 1950-1960 apuntó un mayor dinamismo (tasa de crecimiento anual del 0,9%), ya que en las 5 primeras décadas de la centuria la población creció en 2.545 habitantes (de 8.645 en 1900 a 11.190 en 1950) y sólo durante el sexto decenio el incremento fue de otros 1.050 individuos. Empezaban entonces a sentarse las bases de la 2ª gran transformación contemporánea de Ciutadella, en concreto, y de Menorca, en conjunto: su incorporación a los circuitos internacionales de turismo de masas.

No obstante, cabe matizar la importancia de la actividad industrial en Ciutadella, que después de la crisis padecida con la desaparición de los mercados antillano se reactivará, perviviendo en la Ciutadella de la primera mitad del siglo XX. La inserción menorquina al capitalismo industrial de postguerra ha sido definida como la vía menorquina del crecimiento según la cual se establecía un cierto equilibrio en los valores añadidos (crematísticos) entre los sectores productivos.

La situación del «retraso virtuoso» definido por Marí (2003) de Menorca respecto de las vecinas Mallorca y Eivissa, en cuanto a la especialización turística de su economía y sus impactos asociados, podría deberse entre otras razones al quedar al margen de las inversiones millonarias que el gobierno franquista efectuó en las denominadas zonas devastadas.

En definitiva, el castigo franquista a Menorca y la recuperación de las actividades industriales y agrícolas con vocación exportadora pudieron permitir que la isla se incorporase más tardíamente, y más tranquilamente, al turismo de masas.

Gradualmente el litoral meridional y noroccidental del municipio ciudadelense fue configurándose como espacio de una producción turística que fundamentalmente hacía un uso intensivo del suelo; de este modo se individualizaron los núcleos turísticos de Santandria, Cala Blanca, Cala en Bosch (todos en el S), Cala Galdana (en el SE) y Cala en Blanes (en el NW).

Aún cuando este nivel de dotación de planta turística apenas representaba el 2,1% de la existente en el archipiélago balear en 1973 (más de 174 mil plazas), posición relativa que deja patente el retraso menorquín en la impronta turística sobre su economía, sociedad y territorio frente a lo acontecido en el mismo periodo en la balear mayor y en las Pitiusas, no por ello hay que concluir que la funcionalización turística no dejase sentir sus efectos sobre la configuración urbana de Ciutadella. 

Aquella primera ola de crecimiento turístico se realizó en completa ausencia de cualquier planeamiento urbano, a pesar de la vigencia de la Ley del Suelo de 1956, del Plan Provincial de Baleares de 1973 y otras disposiciones legales. Pero selló con cemento y asfalto 356 nuevas ha y multiplicaba por 4 la extensión de los usos urbanos acumulados desde los primeros inquilinos homínidos hasta el 1956, fundamentalmente a costa de la reducción de suelo de ocupación natural (–207 has.) y en menor medida de suelo agrario (–149 has.)

En consecuencia, a partir de aquel proceso, ya no será posible la comprensión del fenómeno urbano de Ciutadella restringiéndolo a los límites de su casco histórico y ensanche, y será preciso reconocerlo en sus verdaderas dimensiones que abarcaban también los espacios producidos para materializar la función turística, espacios distribuidos a lo largo de la orla litoral del municipio. La realidad de esta evolución espacial se percibe con nitidez en las imágenes.

1989 Ciutadella de Menorca

Por otra parte, el núcleo de Ciutadella experimentó en el transcurso de aquellos años del «desarrollismo» un crecimiento que, desde el ensanche de la Contramurada, seguía los principales ejes viarios: hacia el S, en dirección a Cap d’Artrutx, donde se levantó la barriada Gelabert, popularmente conocida como de ses Cases Barates; a lo largo del camino de Sant Joan de Missa, en el SE; y a ambos lados de la principal carretera insular que comunica con Maó.

El Plan General de Ordenación Urbana, aprobado en 1974 en el contexto de la primera crisis del petróleo, y redactado por el arquitecto Xavier Surinyach, vino a dar cobertura legal a la evolución urbana seguida hasta entonces, así como expresar los intereses urbanísticos de los agentes sociales implicados en la profusión turística del litoral. Cabe destacar que en 1974 la principal actividad industrial era la «construcción» que constituía el «matrimonio» perfecto con las actividades turísticas en expansión. A partir de entonces la ciudad, en forma y función, irá mudando sometida a la lógica del negocio especulativo-inmobiliario; una lógica que fue imponiendo la conversión del centro histórico en escaparate para «turismo cultural» y ocio de oferta complementaria, a la vez que situaba en la periferia los barrios de la población trabajadora. La construcción social del espacio urbano resulta en una creciente polarización urbana entre espacios productivos y los espacios residenciales (de reproducción social).

Evolución y distribución alojamiento turístico Menorca

La crisis económica general de 1973 y años siguientes tuvo como consecuencia, entre otras, una ralentización de la actividad constructora–urbanística, pero cuando se dieron las condiciones de recuperación, sobre todo en los 80′, los agentes de producción del espacio urbano reemprendieron la ocupación del suelo con sus actividades. Por otra parte, la fase de especialización turística balear conocida con la denominación de «segundo boom» (1973-1991) afectó a la isla de Menorca con una intensidad mayor que la experimentada en el anterior período de 1955-1973, y lo hizo cambiando el predominio de los establecimiento hoteleros por el de los apartamentos. El municipio de Ciutadella constituye un acabado ejemplo de esta reorientación en el tipo de establecimiento turístico, igualmente remarcable en los núcleos meridionales (Cala Blanca, Cala en Bosc) como en los localizados al noroeste (Cala en Blanes) y norte (Cala Morell) de la ciudad.

La comparación de las magnitudes de oferta turística del municipio de Ciutadella entre el primer y el segundo «boom» evidencian que aquel relativo retraso menorquín en la plena incorporación a los circuitos internacionales del turismo se había superado de forma clara en la década de 1980. Efectivamente el número de plazas turísticas aumentó en 13.585, siguiendo un ritmo anual del 20,6%. En 1988 se aprobó un nuevo PGOU, en el que sus redactores, Albert Puigdomènech y Carles M. Díaz, proponían un crecimiento más moderado que el seguido hasta aquel momento, autorizando «solamente» una nueva urbanización, la de Son Xoriguer. Hay que señalar que el «banquete urbanístico» que establecía el primer PGOU de 1974 constituía un escenario para la expansión del negocio turístico-inmobiliario que los planes posteriores no podrían más que «reordenar».

A partir de 1991, con la última fase de crecimiento turístico balear, el «tercer boom», se produce en el municipio ciudadelense una «contaminación» turística del territorio en el sentido que a partir de entonces casi cualquier vivienda es susceptible de convertirse en alojamiento turístico, independientemente de su legalidad y su ubicación. En este sentido el turismo se desplaza del litoral y del apartamento a las zonas rurales del interior. La década de los 90′ registró en el término de Ciutadella un incremento respecto al periodo anterior de 6.871 plazas de alojamiento turístico reglado, con un «moderado» ritmo del 4,42% anual (véase tabla 4). El nuevo desarrollo turístico reglado siguió concentrándose en las zonas producidas en los períodos anteriores, configurando de esta forma un casi continuum turístico–urbano desde el núcleo de Ciutadella hasta el Cap d’Artrutx, al sur, y hasta el área de Cala en Blanes, en el extremo noroccidental.

Por esta vía siguieron expandiéndose los «usos destructivos» del suelo como diría Jean Brunhes (1964) del territorio de Ciutadella, resultando que en el 2000 se habían añadido 571 has de usos urbanos a las ya existentes 27 años antes, si bien en esta fase la transformación se ha operado afectando al suelo de usos agrarios (–813 has.) y no al de carácter natural. Particularmente, la Ciutadella que rodeaba el perímetro de lo que en su tiempo fue núcleo  intramuros alcanzó en el año 2000 una extensión próxima a las 75 has., área que triplicaba la del casco histórico.

2001 Ciutadella de Menorca

Durante la última oleada turística, a las modalidades tradicionales se les ha sumado la que se ha llamado de «turismo residencial», con lo que el subsector, que hasta los 90′ era una actividad de servicios, se ha ido transformado cada vez más en una actividad rentista en la que predomina el alquiler de viviendas para usos turísticos y la venta de inmuebles, las más de las veces al socaire de intereses especulativos, en lo que se ha denominado la «burbuja inmobiliaria» que viene afectando al estado español. Al calor del negocio turístico-inmobiliario se dispararon, desde la década de 1990, la actividad del sector de la construcción y el encarecimiento de la vivienda (producto inmobiliario), fenómeno este último de especial repercusión en el acceso a la vivienda por parte de múltiples sectores de la sociedad y de forma particular en los grupos más vulnerables (jóvenes, inmigrantes, etc.) que no pueden acceder fácilmente ni a los préstamos hipotecarios, ni al alquiler ya que compite el alquiler turístico con el residencial.

Cuando se analiza la evolución del precio medio de la vivienda entre 1991 y 2000 puede comprobarse que ha aumentado (en € corrientes) un 136,8% (15,2% anual), pasando de 456,3 euros/m2 en 1991 a 1.080,7 euros/m2 en el 2000. La mayor rentabilidad alcanzada por el capital inmobiliario frente a la ofrecida por otros tipos de inversión, como la bursátil, los bajos tipos de interés, la entrada en vigor del euro y la necesidad/posibilidad de limpiar «dinero negro» por vía inmobiliaria, constituyen las principales variables explicativas de la reciente expansión inmobiliaria, que no de «construcción de ciudad», acontecida en gran parte del litoral español.

En Ciutadella, partiendo de los datos del Censo de Viviendas de 1991, a los que sumamos las licencias municipales concedidas, dato procedente del Ministerio de Fomento, tenemos que las viviendas han pasado de las 14.996 de 1991 a 17.856 en el año 2000 lo que supone un incremento del parque turístico-residencial de 2.860 unidades, siguiendo una tasa de crecimiento anual del 2,11% (Roca y Roca, 2003). En contraste, a lo largo del período 1991-2001, la población del municipio aumentó tan sólo en 2.175 efectivos, con un ritmo del 1,17% anual (de 20.928 en el primer año de referencia censal a 23.103 en el segundo), con lo que la lógica inmobiliaria ha seguido un curso de crecimiento que ha doblado el demográfico. Y aún más, fijándonos en el uso de las viviendas, según el Censo de 2001 (INE), se detecta que el 63,7% eran viviendas principales y el resto secundarias (27%) o desocupadas (8,3%), lo que equivale a un parque residencial infrautilizado del 46,3% del total y que se registran en una tesitura algo alejada del concepto de vivienda como espacio de reproducción social para convertirse en pura mercancía.

2010 Ciutadella de Menorca

Si calculamos la capacidad de alojamiento residencial, resulta que el parque residencial en el año 2000 daba cabida a unas 53.568 plazas, pero si además le añadimos el parque de la oferta turística, llegamos a la cifra de un parque turístico-residencial de 77.687 plazas (o camas). Como se ha señalado antes, hay que tener en cuenta que una parte significativa de este parque es utilizado solamente una fracción del año (el turístico), ocasionalmente (segundas residencias), o nunca al estar desokupado.

El conjunto del parque turístico-residencial ocupaba una superficie de suelo urbano de unas 881,04 has., aunque no todo había sido edificado, restando todavía una parte importante de suelo vacante (urbano y urbanizable). En concreto, en el año 2000 había unas 100,62 has. vacantes en suelo urbano y a las 332 has. de suelo urbanizable le faltaba un 65,5% por consolidar.

En definitiva, a principios de este s XXI y dentro de los márgenes establecidos en el PGOU de 1988, quedaban por consolidar (edificar) unas 318,29 has. Según un estudio llevado a cabo por el Servei d’Informació Territorial de les Illes Balears, el suelo vacante en Ciutadella podría albergar un total de 49.734 plazas turístico-residenciales, que expresadas en viviendas potenciales arroja una cifra de 16.578. Por ende, si al potencial edificatorio en suelo vacante le añadiéramos todas las viviendas infrautilizadas (6.482 viviendas en el 2000), entonces el resultado elevaría la capacidad turístico-residencial hasta las 23.060 viviendas (o 69.180 plazas turístico-residenciales). En caso de materializarse los potenciales incrementos inmobiliarios que la planificación permitía en el año 2000, resultaría que los espacios productivos (plazas turístico-residenciales y parque infrautilizado) sextuplicarían las plazas disponibles en las viviendas principales, en tanto que espacios de reproducción social.

Ciutadella de Menorca. Usos

Ciutadella de Menorca. Cambios Uso del suelo

En las puertas del s XXI cabe esbozar las repercusiones que el novedoso Plan Territorial Insular de Menorca (PTI Menorca) tendrá sobre Ciutadella. Se estima para Ciutadella, y con un horizonte temporal de una década a contar desde la entrada en vigor de dicho plan, una demanda de 3.063 plazas, de las que el 39,9% deberían ser de protección oficial; todo ello, no se olvide, con el parque turístico-residencial sobredimensionado que hemos comentado anteriormente. En el supuesto de expresar dichas plazas en viviendas, a razón de 3 plazas/vivienda, el resultado sería de unas 1.021 viviendas potenciales que habrán de ocupar una superficie, antes suelo rústico, de unas 25,52 has, magnitud que deberá contemplarse en la obligada revisión del planeamiento urbanístico de Ciutadella para su correcta adecuación a los parámetros establecidos por el PTI.

Asimismo según el PTI, las zonas turísticas de Ciutadella quedarán sometidas a nueva ordenación ya que, por un lado, no podrán crecer en nuevos urbanizables y, por otro, se desclasifican gran parte de los suelos urbanizables de estas zonas, mientras que otros se reclasifican como áreas de reconversión territorial.

Las cuotas establecidas para las zonas turísticas de Ciutadella fijan 271 plazas turístico-residenciales/año en los 2 primeros de aplicación de la norma, y 221 plazas turístico-residenciales/año a lo largo de los 8 restantes, con lo que potencialmente se podrán construir 2.310 plazas no hoteleras que afectaran unas 45,84 hasTodo ello sin considerar, los posibles crecimientos hoteleros que en el total de la isla pueden ser de 600 plazas anuales a distribuir entre los 8 municipios.

En definitiva se establece que, potencialmente, en el suelo urbano vacante se podrían levantar unas 4.025 viviendas (12.075 plazas turístico-residenciales) ocupando unas 100,62 has, a las que se añadirían los nuevos crecimientos de 1.791 viviendas (5.773 plazas turístico-residenciales) de las cuales 1.021 estarían en el núcleo urbano y ocuparían unas 25,52 has, mientras que las zonas turísticas albergarán como máximo 770 viviendas (2.310 plazas turístico-residenciales), estas últimas no implicarán nuevas clasificaciones de suelo pero ocuparían unas 45,84 has.

Finalmente, si sumamos las viviendas que potencialmente se pueden alzar en suelo urbano vacante, las residencias secundarias, las desocupadas, y las que posibilita la aplicación local del PTI en el caso de Ciutadella, se llega a una cifra total de 12.298 viviendas a okupar frente a las 11.374 viviendas principales del 2000, traduciéndose dicho potencial edificatorio en una transformación del territorio que ha de afectar, como mínimo, a 171,98 has. Todo ello suponiendo que la edificabilidad vacante en suelo urbano consolidado no se trastoca mediante la previa destrucción del patrimonio inmobiliario preexistente y el posterior aprovechamiento máximo.

De entre las indicaciones del PTI de Menorca debe, además, destacarse la apuesta en favor de la vivienda protegida, que para Ciutadella y en la próxima década se cifra en 408 viviendas, una fracción ciertamente modesta pero significativa cuando se compara con la ridícula promoción que de esta clase de alojamiento se realizó entre 1990 y 2000, tan sólo 30 viviendas.

En conclusión, la aplicación del PTI en Ciutadella recortará de forma drástica el crecimiento urbanístico potencial que se indicó en el PGOU de 1988 y apunta ciertamente un cambio de rumbo en la dinámica urbanística seguida hasta el presente. Sin embargo, tal y como hemos intentado plantear en los párrafos precedentes, el crecimiento potencial todavía es significativo.

La expansión del negocio turístico-inmobiliario y su huella territorial se acompañan de la ampliación de las servidumbres territoriales que se requieren para hacer viable la gestión de dicho proyecto entrópico. Así se pretende continuar en dirección sur la 2ª vía de circunvalación de Ciutadella, ya finalizada en su tramo N, ya que la actual urbanización turístico-residencial dispersa es dependiente en sumo grado del transporte motorizado individual.

Por otra parte, la intención de acentuar el carácter de producto turístico del centro urbano y del puerto de Ciutadella pretenden materializarse a través de la ampliación de las capacidades portuarias con la construcción de un dique exterior (739,80 m.) y muelle (246 m. de largo por 60-70 m. de ancho) destinado al atraque de buques de gran calado (mercantes y cruceros turísticos) y además la ampliación artificial de Cala en Busquets para dar cabida a un nuevo puerto deportivo, muy en el estilo de los proyectos urbanísticos del tipo «marina». Caso de llevarse a cabo estos proyectos de «competitividad y modernización», que sin duda habrán de reportar pingües beneficios a sus agentes promotores y constructores, se alterará con gran impacto el entorno y la vida en la ciudad y en el resto de la isla, al tiempo que disminuirá el valor de los intangibles (paisaje y calidad de vida) que todavía ofrecen Ciutadella y Menorca, razón por la que ha ido adquiriendo cuerpo una importante respuesta ciudadana. La movilización social encabezada por plataformas ciudadanas, el grupo ecologista GOB y miembros de la comunidad científica han conseguido, de momento, que el Ministerio de Medio Ambiente paralice el proyecto del dique exterior por su elevado impacto ambiental.

La Ciutadella antigüa de Menorca

Mientras tanto, la Ciutadella turística sigue siendo la ciudad más «mallorquina» de Menorca. La gravedad de la situación alcanzada en la provisión de agua potable en el municipio ciudadelense es reflejo de esta afirmación. Fijándonos en la información que se incorpora en la ficha que antecede este texto puede detectarse como, empezando el siglo XXI casi a igualdad de habitantes en Ciutadella y Maó, los requerimientos de agua potable (1998) en la primera de las dos ciudades duplicaban los de la segunda y, además, constituían cerca del 50% del total insular. Y es que, sin ahondar en la importancia de las pérdidas de la red urbana, Ciutadella y su municipio, que cuentan con 22.031 plazas turísticas frente a sólo 1.838 de Maó, ha sobreexplotado hasta la salinización por intrusión marina sus recursos subterráneos y las autoridades locales han mantenido durante, como poco, los últimos seis años una política de incremento de oferta (vía la construcción de una planta desaladora de agua de mar), frente a la que el gobierno autonómico del Pacte de Progrés (1999-2003) proponía de gestión más eficiente de la demanda.

Finalmente la vuelta del Partido Popular a la primera institución autonómica acabará recompensando la opción local realizando la inversión para que Ciutadella cambie petróleo, que obviamente hay que importar, por agua que no se sabe o no se quiere gestionar…

Menorca y sus ciudades. Otra rareza menorquina en las Balears. 2006 Ivan MURRAY MAS. Departament de Ciències de la Terra – Universitat de les Illes Balears.

Si algún determinismo puede admitirse en un ámbito insular, es el que involucra los puertos. Los primeros testimonios de la historia clásica sobre la menor de las Baleares y el extraordinario texto del obispo Severo (s V) inducen a pensar en un poblamiento bipolar con escasa presencia dispersa. Esta dicotomía se basa desde luego en dos ciudades portuarias que han mantenido durante siglos una clara rivalidad y, a veces, cierto equilibrio. Sin los puertos naturales, la historia hubiera sido otra.

Casco Urbano de Ciutadella de Menorca

Ciutadella, fuerte y puerto Igual que Maó, la otra aglomeración urbana, Ciutadella se explica por su situación geográfica: el abrigo de un recodo rectangular de la plataforma miocena que tiene una ventaja, la proximidad con Mallorca. El puerto de Alcúdia dista sólo 33 millas. Otra cosa es la dualidad o lucha histórica por la capitalidad de una isla que concentra las izquierdas al este (Maó, Es Mercadal, Alaior…) y las derechas al O (Ciutadella, Ferreries), como si reviviera la dicotomía de los siglos IV-V de Magona comerciante, con una fuerte colonia judía, y Iamona cristiana e intolerante, episcopal, o el esplendor burgués-mercantil del Maó moderno y la pervivencia aristocrático-feudal y levítica de Ciutadella. Una carretera única hasta 1964 (el viejo Camí d’en Kane [1713-20] o el “romano” no llegaron a articular el territorio) era suficiente cuando había un solo hotel en Cala Galdana y ninguno en Fornells.

El sitio urbano de Ciutadella está perfectamente perfilado en una rinconada donde el débil espesor de la plataforma tortoniensemessiniense está afectada por numerosas fracturas que se traducen en hendiduras fluviales y penetraciones marinas. En un tramo de acantilado modesto, de entre 7 y 15 m de caída, 2 calas enmarcan la ciudad: la propia o Port de Ciutadella (NW) y la des Degollador (S) que marcan una especie de promontorio señalado por la tectónica que ha acabado perfilando el desarrollo urbano. El puerto es una verdadera cicatriz, casi rectilínea en su flanco izquierdo de más de 1 km, que continua en 5 o 6 tramos de orientación alternante por el cauce de los canals de Sant Pere y des Horts. Estos cauces drenarían una cuenca aproximada de 6 km2. El encajamiento de la manga marina, del orden de los 7 u 8 m, es notable por el papel que ejerce de abrigo naval, si bien resulta geomórficamente más interesante la orilla derecha, marcada por los hundimientos de las calas d’en Busquets y des Frares. La historia natural de la Cala d’En Busquets  es significativa. Dos paleocanales provenientes de la plataforma de +25 m desembocarían hacia el sur con una pendiente del 15 ‰ en un colector NE-SW que todavía no era la Cala de Ciutadella. La disolución ha abierto en el espacio poco inclinado de la confluencia tres dolinas que implican un soutirage porque el freático debe haber bajado. El descenso del nivel marino favoreció los sumideros y la dolina correspondiente a la caleta colapsó. En la actualidad la escasa escorrentía está interceptada por un terraplén que corta las dos calas para facilitar el camino del faro. Acentuando el modelado cárstico de cala estructural, hay que anotar en el puerto la existencia, a unos 200 m de la bocana, de un ombligo de -10 m, cuando el fondo casi regular se aparta poco de los -6 m.

El cañón que forma el puerto y penetra unos 1.200 m tiene una anchura de boca, entre la punta de Sa Farola y la torre de Sant Nicolau, de 200 m, la cual se reduce a 90, una vez embocada la manga (punta del Bancal); sigue con esta anchura a lo largo de 0,5 km para reducirse a 50 m en los 500 restantes. La Colàrsega y el barranco prolongan la incisión por el Pla de Sant Joan y el Canal des Horts.

Un rasgo característico -pero no exclusivo- el puerto de Ciutadella, lo ofrecen las secas o rissagues que le afectan conierta frecuencia, pero sin periodicidad clara. Se trata de un movimiento oscilatorio, a veces excepcional, provocado por fenómenos de resonancia que pueden llegar a incrementar el nivel marino hasta 2 m en pocos minutos, con las obvias consecuencias en embarcaciones e instalaciones portuarias. Suelen ocurrir después de una fuerte subida de la presión atmosférica y se recuerdan por su amplitud las rissagues del 29.05.1465, 21.07.1939, 16/18.09.1975 y 22.06.1984

El de Ciutadella fue el puerto principal de la isla antes del s XVIII, cuando allí residía el batle-cònsol. Ahora la dársena interior abriga 29.100 m2, pero las condiciones de atraque para la navegación de altura no son precisamente óptimas. El servicio de lanzadera de Mallorca ha tenido que mantener buques de porte reducido para posibilitar su maniobrabilidad en unos muelles que apenas ocupan el tercio más interior de la cala y tienen además dedicación pesquera y deportiva. La amenaza de un gran puerto exterior por ahora parece conjurada. Ahora bien, la historia marítima pesó y mucho.

El topónimo Ciutadella significa fortaleza o pequeña ciudad fortificada y no es casualidad que Mustafá Piali la saqueara en 1558 y se llevara (en un episodio conocido como sa desgràcia por antonomasia) 3.099 esclavos a Istanbul/Costantinopla. Murallas y fuertes responden a esta inseguridad. Se han encontrado restos romanos (Iamona) en el paseo de  Sant Nicolau y los alrededores del puerto. El núcleo islámico y medieval cristiano ocupa la zona de la catedral hasta el talud de Sa Muradeta, a cuyo pie queda el Pla de Sant Joan y la Colàrsega cegada. La mezquita fue probablemente substituida por la Seu y el callejero de la ciudad de los s XIV-XVIII fue encerrado por un recinto de 25 ha, señalado ahora por Sa Contramurada, S’Esplanada des Pins, Es Born y Sa Muradeta. El eje urbano parte de la puerta del Camí de Maó (Quadrado, Ses Voltes, Major) y se conserva porticado. La muralla que subsiste hasta el s XIX era la iniciada en 1303 y reconstruida después del ataque de 1558; quedan los bastiones de Sa Font (N) y del puerto, sobre el cual estaba el alcázar real, después Palau del Governador y, ahora, Ayuntamiento. El espacio entre la muralla moderna y la ronda y L’Esplanada se macizó entre 1850 y 1900, sobre todo a partir del derribo de la cerca (1873) y la postdesamortización: Ses Cases Noves (Sant Francesc, SW) y Plaça des Mercat (Sant Agustí, centro). En la primera mitad del siglo XX, al calor de la industria artesana zapatera, la expansión se acusa por la carretera de Maó y se abre el paseo de Sant Nicolau -paralelo a la rada- como “calle residencial del porvenir”. Otra arteria de polarización, des del Portal d’Artrutx, se dirige al SE (Camí de Sant Joan de Missa) y alineará las primeras viviendas unifamiliares.

El pugilato entre las dos ciudades, casi equilibradas en tiempos del gobernador Kane (1723) en unos 4.600 habitantes (la isla tenía 16.000), se resolvió con el predominio político-administrativo de la rival. Así y todo, la expansión de fines del siglo pasado ha desbordado la Ciutadella entre calas, incorporando al otro flanco del puerto Sa Quintana y Dalt es Penyals, llenando todo el espacio desde L’Esplanada hasta el paseo marítimo, e incluso la otra orilla (segunda residencia) de la Cala des Degollador.

La ejecutoria histórica, sin embargo, puja por la vieja capital. La catedral construida en estilo gótico catalán, aunque cambió en 1814 su portada en neoclásico, conserva el finísimo portal de la Llum (1362); en el interior un baldaquino apócrifo, instalado en 1939, constituye un verdadero atentado. El antiguo convento de Santa Clara (1287), arrasado durante la guerra civil de los 3 años, fue reconstruido con escasa fortuna. El convento -ahora parroquia- de Sant Francesc (fundado en 1294) dejó un edificio gótico, reformado después; los anejos sucumbieron con la desamortización. El de Sant Agustí, más reciente (siglo XVI) conserva la iglesia del Socors y el inmueble ocupado por el Seminario diocesano desde 1858. Los palacios aristocráticos, la mayoría neoclásicos de los siglos XVIIXIX (Torresaura, Salort, Lloriac, Esquella, etc.), imprimen carácter a la ciudad. Destaquemos la cornisa y alero del casal de los Saura (ahora propiedad municipal) en la calle del Santíssim.

Y finalmente, en la Plaça des Born, presidida por el obelisco conmemorativo de “sa desgràcia”, se levanta el edificio modernista-bizantino del ayuntamiento, diseñado por Enric Sagnier. Una alusión al Caragol des Pla, la tumultuosa fiesta caballeresca sanjuanera, que se celebra en el fondo de la cala, excedería la estricta geografía.

“…Todas ellas tienen un elemento en común, la búsqueda de un urbanismo más sostenible en momentos de incertidumbre, en línea con los siguientes objetivos:

  • Considerar medio físico, paisaje y biodiversidad bases de la ordenación.
  • Asegurar la competitividad económica y turística de Ciutadella.
  • Recuperar y regenerar lo urbano con operaciones ajustadas a escala local.
  • Acotar el crecimiento, priorizando el completado de las tramas existentes.
  • Mejorar la funcionalidad del uso cotidiano del espacio urbano.
  • Mantener y revitalizar las actividades agropecuarias.
  • Resolver los déficit de infraestructura y prevenir el impacto de los riesgos.

Bajo el lema sintético “De la extensión a la reestructuración”, el conjunto de propuestas se estructura en 12 cuestiones, seis relativas al núcleo urbano y al entorno de Ciudadela y otras 6 al conjunto del territorio.

Los planos y dibujos que los acompañan, intencionadamente esquemáticos, se plantean fundamentalmente con la intención de estimular un debate tan amplio y abierto como convenga, para incorporar diversas sensibilidades y enriquecer las fases posteriores del futuro proyecto de Ciudadela. Sus enunciados enfatizan las ideas fundamentales de las líneas de actuación propuestas, y son, en cuanto al núcleo de Ciudadela y su entorno:

1. Una ciudad accesible y una movilidad diversificada: Es preciso acometer una gestión integral de la movilidad en el caso del casco antiguo y su primer ensanche debido a los notables conflictos de uso. Las propuestas incluyen aparcamientos centrales para residentes y trabajadores, disuasorios para visitantes, mejoras del sistema de autobuses y su estación y recuperación de espacios para el peatón, en definitiva propuestas de pacificación del tránsito.

2. La estructuración de una red viable de espacios libres: Ésta permite tanto mejorar la calidad de vida, como contribuir a afrontar el desafío del cambio climático. Se propone una corona de espacios públicos, un cinturón verde y azul complementado con ejes radiales que relacionan el centro con las extensiones de Ciudadela y continúan por los caminos rurales.

3. Operaciones modestas y mesuradas de reforma urbana: Se proponen algunas operaciones estratégicas vinculadas al centro histórico, reactivando unidades no ejecutadas del plan vigente, que son de interés y aprovechando nuevas áreas de oportunidad.

4. Rehacer desajustes normativos: La experiencia de los servicios técnicos municipales en la aplicación del planeamiento vigente ha permitido detectar desajustes de la norma con cambios legales posteriores, imprecisiones en definiciones y regulaciones, contradicciones, ausencia de criterios precisos, que ahora se pretende corregir.

5. El tratamiento de los bordes de la ciudad, de las coronas a las cuñas: Se propone un tratamiento cuidadoso de estos bordes para garantizar una transición adecuada entre ciudad y territorio, proteger la calidad del paisaje agrario, buscar complementariedades con el espacio urbano, y reforzar las transversalidades de 7 ejes territoriales.

6. “Urbanizar” las grandes piezas especializadas: La propuesta mejora la integración con la trama urbana del nuevo puerto y del polígono industrial, facilitando las conexiones peatonales, diversificando usos y combinando tipologías.

Y en cuanto al conjunto del territorio:

7. Consolidar la actividad productiva en Ciudadela y su periferia: Se propone atender tanto a la reorganización del sistema logístico que implica el nuevo puerto en las zonas de periferia próxima, como a las actividades compatibles en las zonas de uso mixto.

8. Conservar el suelo rústico para poner en valor territorio y paisaje: La propuesta delimita categorías de ordenación del suelo rústico teniendo en cuenta el Plan Territorial Insular, la Norma Territorial Transitoria, los Planes Directores Sectoriales y la protección de los hábitat de interés. Se propone una zona de protección y ordenación del espacio periurbano en torno al casco de Ciudadela y un Parque Agrario para consolidar dicho uso.

9. El Plan, herramienta de construcción de ciudadanía por la participación pública activa: Se ha desarrollado un programa de participación, una página web con la documentación informativa y de propuesta de modelo de ciudad. La encuesta y las sugerencias han producido aportaciones de mucho interés, especialmente sobre la percepción de los ciudadanos en cuanto a el uso cotidiano de la ciudad y sus equipamientos y sus servicios.

10. El paisaje como patrimonio: En la línea del Convenio Europeo del Paisaje, éste se entiende como una cualidad de todo el territorio, que en Ciudadela se identifica con un valioso patrimonio cultural y etnográfico que marca su identidad.

11. La mejora medioambiental y urbana de áreas turísticas obsoletas: La reactivación de áreas turísticas obsoletas tiene en cuenta las implicaciones negativas de su mal estado de conservación tanto para la calidad de vida de sus habitantes como para la imagen de Ciudadela. Es preciso mejorar su oferta complementaria para cualificar el destino.

12. Mejoras en las condiciones de calidad de las infraestructuras: Se prioriza la atención a los problemas de abastecimiento de los que alerta la planificación hidrológica, a integrar la producción de energías renovables y atender a la prevista conexión a la red de gas.

AVANCE DE PLANEAMIENTO

3 fases de “desarrollismo turístico” han sido muchas, demasiado castigo al territorio. El Avance de la Revisión del Plan General está ya encima de la mesa. Ahora hay que trabajar conjuntamente en ciudadanía, para llevar a cabo el modelo territorial, y la gobernanza.

Se ha dejado atrás también la Norma Territorial Transitoria desde el 25-10-2017 (disposición que pretende convertirse en la herramienta que orientará el planeamiento urbanístico de la isla mientras se lleve a cabo la revisión del Plan Territorial Insular).

Se aprobará inicialmente el PGOU, estará en exposición pública durante 2 meses (45 días hábiles). Posteriormente el equipo redactor contestará y analizará las alegaciones, incorporará las mejoras que crea oportunas y volverá a pleno para aprobarse de forma provisional. Se llega muy justo para que antes de que acabe el mandato (mayo-junio) el Ayuntamiento pueda dar el visto bueno final y que todo dependerá del número y la complejidad de las alegaciones. El último paso será remitirlo al Consell para que lo apruebe de forma definitiva y entre en vigor. 

Ciutadella de Menorca. Avance de la Revisión del PGOU 2016. Estructura Orgánica

Ciutadella de Menorca. Avance de la Revisión del PGOU 2016. Zonificación

Ciutadella de Menorca. Avance de la Revisión del PGOU 2016. Operaciones Estratégicas

Ciutadella de Menorca. Avance de la Revisión del PGOU 2016. Ordenación CASCO SU y SUZ

Ciutadella de Menorca. Avance de la Revisión del PGOU 2016. Ordenación Suelo RÚSTICO

Rigor y transparencia.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando las 350 ciudades más pobladas de España.

INGENIO

INGENIO. Población (INE)

INGENIO. Pirámide

INGENIO. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018 (Catastro)

INGENIO. Deuda

INGENIO. Paro


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Ingenio es un municipio de 38,15 km2  del Sureste de la isla de Gran Canaria, ubicado en una pendiente de 1.200 metros de altitud sobre el nivel del mar en su punto más alto, en la Caldera de los Marteles hasta llegar a los 310 m de altura en la zona del casco de Ingenio.

Constituye una estrecha franja de tierra que se extiende desde la cumbre al mar siendo de forma triangular el espacio ocupado por dicho municipio. Sus límites lo forman el Barranco del Draguillo-Aguatona al N, que sirve de divisoria con el municipio de Telde, al S el Barranco de Guayadeque que establece los límites con el municipio de Agüimes, al O con Valsequillo y al E, al igual que todos los municipios de la comarca del SE con el mar.

La morfología del terreno está condicionada por la topografía del lugar, lo que la hace una de las más singulares de la isla de Gran Canaria. La presencia de 3 barrancos en el término municipal la ha afectado especialmente, estos son: el Barranco de Los Aromeros al N, el de Ingenio en el centro y el Barranco de Guayadeque al S. Particularmente, el Barranco de Ingenio al quedar integrado dentro de la zona urbana ha dado lugar a una serie de espacios sin edificar que hasta la fecha, se han dedicado mayoritariamente a la actividad agrícola.

El nombre del municipio de Ingenio procede de los antiguos ingenios azucareros, máquinas con las que se procesaba la caña de azúcar que se cultivaba en el municipio y que constituía su principal fuente de riqueza en el s XVIII. La suave rampa sobre la que se dispone el municipio hasta llegar al mar es aún más prominente en la zona del Barranco de Guayadeque. Esta rampa está formada por materiales basálticos a modo de coladas lávicas y mantos piroclásticos, que queda interrumpida por una amplia terraza aluvial pocos metros antes de llegar a la zona costera del municipio. La costa del municipio se extiende a lo largo de 3 km, en los que la ausencia de acantilados y de accidentes lineales es la nota predominante

Es importante destacar que el 56% del término municipal de Ingenio se halla catalogado como Espacio Natural Protegido por la Ley 12/1987 de 19 de junio de Espacios Naturales de Canarias. Este espacio está compuesto por los Monumentos Naturales del Barranco de Guayadeque y Barranco del Draguillo así como la reserva Natural Especial de los Marteles, destacando los restos arqueológicos prehispánicos y sus valiosos endemismos de flora y fauna siendo por tanto sus peculiares características geomorfológicas y biogeográficas las que han motivado sus inclusiones. Dicha zona además es muy importante a nivel arqueológico destacando el conjunto de cuevas viviendas, funerarias y graneros o silos que datan de la época prehispánica.

Asimismo, se encuentran núcleos en las medianías de la isla como el Barranco de Guayadeque o la Pasadilla que tienen un mayor carácter rural. Esta condición geográfica se acompaña de una dispersión poblacional que condiciona los costes de transportes y servicios públicos para los ciudadanos así como la disponibilidad y la utilización intensiva de tierras agrícolas. Hay que señalar que el 84% de la superficie municipal tiene carácter rústico y cuenta con protección ambiental, económica o territorial, según se deriva del Plan General de Ordenación municipal.

Asimismo, la geografía ha condicionado la separación de los 2 núcleos principales de población: Ingenio y Carrizal que implica en muchos casos la duplicidad de acciones similares en materia de infraestructuras y servicios públicos.

Según la información proporcionada por el municipio de Ingenio, éste se divide en 13 Entidades de Población, 15 núcleos de población y 58 barrios. El Burrero, Carrizal (Capellanía, Jurada, Barrio Nuevo, Ejido Carrizal, Plaza Carrizal, Vuelta Olivares, Toril, Cuatro Palos), Majoreras (Majoreras y Majoreras Industrial), Marfú (Marfú Bajo, Lomo Cardón y Lomo Ortega), Los Moriscos, Puntillas, Aguatona (Aguatona, Berlanga, Cercado Grande y Canela), Barranco de Guayadeque (Lereta, Montaña Las Tierras, Guayadeque y Surco), El Carrión, Ingenio (Leonas, Lomo Algodones, Valle, Cuarto, Pastrana, La Palmita, El Puente, Bagacera, Candelaria, Molinillos, Albercón, Carrizo, Montañeta, Llano de la Cruz, Ejido Ingenio, Longuera, Tarifa,, Lirón, Cercado de Matos, El Cristo, Lomo Juan, Cuesta Caballero y Santísimo), Las Mejías (Pastel, Hoyeta y Mejías, Sequero, Lomo Hospital, Mondragón y Pasadilla (Vijete, Lomo Caballo, Pasadilla y El Roque).

El municipio de Ingenio forma parte junto a Agüimes y Santa Lucía de Tirajana de la Mancomunidad Intermunicipal del Sureste de Gran Canaria, conocida popularmente como “Mancomunidad del Sureste”. Dicha entidad fue creada en 1990 debido a la necesidad de dar respuesta a la grave escasez de agua que sufría la comarca, siendo la gestión de los recursos hídricos uno de los pilares fundamentales del desarrollo sostenible, al igual que la promoción del uso de las energías renovables. Esta institución, en la actualidad contempla un ambicioso Plan de Desarrollo Sostenible que prioriza el uso y promoción de las energías renovables incluida su incorporación a los turismos, ahorra hídrico, energético y buena gestión en residuos.

Existe una franja de litoral del municipio de uso militar de aproximadamente 2,3 km que por tanto no es accesible para los ciudadanos. El resto del litoral del municipio (aproximadamente 1,7 km.) se puede subdividir en 3 zonas diferenciadas: Roque del Burrero, Vista Alegre y Costa Sur. En esta última parte del litoral se encuentran 2 playas principales con potencial turístico y de disfrute y ocio de la población local: la playa del Burrero (la playa principal) y la playa de San Agustín (menos frecuentada por los habitantes del municipio debido a su difícil acceso). Cabe destacar que ninguna de estas playas dispone de bandera azul. Además, dado a las características de la costa, con vientos predominantes componente noreste en la época estival, ambas playas son apropiadas para el uso de actividades deportivas (vela, windsurf, etc.).

La playa del Burrero, con una extensión aproximada de 500 m es la mayor del municipio y cuenta además con diversos servicios: un paseo peatonal y marítimo, puesto de socorrismo (época estival) y accesos para personas con movilidad reducida. El Ayuntamiento dispone de un proyecto para la puesta en valor de esta playa. Entre las diversas acciones contempladas en este proyectos caben resaltar: la creación de unas charcas en la playa del Burrero (a fecha de elaboración del presente informe, la ubicación de estas charcas se encuentra en proceso de consulta ciudadana), la mejora y la prolongación del paseo marítimo por la zona de la costa sur del litoral, la creación de diversos solariums y zonas de baño así como el establecimiento de un mirador por la zona de Morro del Burrero.

La morfología de Ingenio es el aspecto más singular del mismo al presentar una estructura prácticamente única en todo el ámbito insular. La presencia de los Barrancos ha dado lugar a una serie de vacíos en el interior de la trama urbana y son estos mismos barrancos los que han condicionado la forma del núcleo. En general, en el interior, presenta una estructura de núcleo más o menos compacta y con la presencia de algunos solares y vacíos urbanos, principalmente en los límites del suelo urbano. Existe una gran diversidad formal y siguiendo con la tónica ya observada en El Burrero y en Carrizal, no hay una homogeneización en las alturas de la edificación, disposición de huecos, elección de colores y materiales en fachada, lo que confiere al casco una imagen poco unita

INGENIO PGOU. Ordenación estructural

INGENIO.

El núcleo de Ingenio se sitúa al O del Carrizal y por su situación geográfica presenta una considerable pendiente en todo su ámbito situándose éste entre la cota +180 hasta aproximadamente la cota +400. Su morfología es probablemente una de las más singulares de la isla al haberse ido generando claramente condicionada por la topografía del lugar, afectada de manera particular, por la presencia de los tres barrancos que encontramos en el término municipal; el Barranco de Los Aromeros al N, el de Ingenio en el centro y el Barranco de Guayadeque al S. Precisamente el Barranco de Ingenio al quedar integrado dentro de la trama urbana ha dado lugar a una serie de vacíos que en su mayoría han seguido manteniendo actividad agrícola.

El núcleo está dividido en los siguientes barrios: Cuatro Palos, el Santísimo, Cuesta Caballero, La Montañeta, Barrio del Cristo, El Ejido, La Pastrana, El Cuarto, El Sequero, Ingenio Casco, El Puente, Los Molinollos, La Candelaria, La Bagacera, La Tarifa, El Lirón y El Carrión.

Cuatro Palos: Probablemente el barrio de menores dimensiones de Ingenio. Consta de unas pocas edificaciones situadas linealmente al lo largo de la Avenida de los Artesanos en su gran mayoría al norte de la misma. Debido a su escasa entidad carece prácticamente de equipamientos, únicamente señalar la presencia de un pequeño espacio libre y la reserva de suelo para otro entre las edificaciones. Por su morfología, una estrecha franja sin posibilidad de extensión debido a la presencia de dos barranquillos que actúan a modo de límites físicos laterales, no existe espacio para localizar nuevos equipamientos, de ahí la importancia de las actuaciones cercanas que se vayan a llevar a cabo en el Toril y Cuesta Caballero, cuyas dotaciones puedan satisfacer en gran medida las necesidades del mismo. Por otra parte el crecimiento del barrio hacia el oeste se verá también, bastante limitado, al verse afectado por el trazado de la nueva circunvalación Carrizal-Ingenio-Agüimes, cuyo encuentro con la Avenida de los Artesanos se resuelve mediante un enlace de grandes dimensiones que ocupa parte del suelo.

El Santísimo: Situado a al sur de la Avenida de los Artesanos, se conforma como un pequeño núcleo aislado cuya estructura se genera a lo largo de la Av. de los Geranios, perpendicular a la Av. de los Artesanos. El resto de las calles surgen ortogonalmente a ésta conformando una trama de manzanas bastante regular. La tipología edificatoria se caracteriza por la presencia en gran medida de viviendas unifamiliares entre medianeras de dos plantas y con uso fundamentalmente residencial. Los equipamientos son notablemente escasos, (dos espacios libres previstos y un local social existente), pero al igual que sucede con el núcleo de Cuatro Palos, esta carencia podrá verse satisfecha por las dotaciones que generen el desarrollo de los suelos urbanizables adyacentes que propone el PGO.

Cuesta Caballero. Se constituye como el barrio con mayor número de equipamientos de Ingenio,- Instituto FP, Instituto de ESO, Local de Usos Múltiples, Centro de Salud, Cancha deportiva, etc-, además de la previsión de ejecución de dos grandes parques. El resto del núcleo se complementa con edificación de carácter residencial, destacando al norte del mismo, la presencia de unos bloques lineales de 3 plantas de resiente construcción y de arquitectura singular La estructura viaria se mantiene ortogonal a la Avenida de los Artesanos, encontrándose al norte del mismo la vía Dr. Negrín, que actúa, como eje organizador del resto de la trama.

La Montañeta. A continuación de Cuesta Caballero y limitado al N y al S por 2 barranquillos, se encuentra el barrio de La Montañeta. En él se concentra gran parte de la actividad comercial de Ingenio Casco. Su nivel de equipamientos es bastante aceptable. Destaca en especial la diversidad de espacios libres, jardines y plazas. Al sur del mismo se sitúa el Cementerio de Ingenio, el Tanatorio Municipal y el Campo de Fútbol Cristóbal Herrera y en su parte más occidental se localiza el Colegio P. Millares Carló. La estructura viaria es bastante regular atendiendo al terreno donde se sitúa. En general se ordena ortogonalmente a la Avenida de los Artesanos a excepción de la zona norte donde la presencia de una de las barranqueras del Barranco de los Aromeros que atraviesa el casco condiciona la disposición de las edificaciones. La tipología edificatoria predominante es la de vivienda unifamiliar adosada de 2 plantas y edificios entre medianeras 3 plantas y señalar la presencia de algunos bloques lineales de 3 plantas rematando un par de manzanas en contacto con la Av. de los Artesanos.

Barrio del Cristo. Esta situado entre el Barrio del Ejido, la barranquera mencionada anteriormente y como límite norte encontramos el Barranco de Los Aromeros. Presenta muy poca consolidación, probablemente por su lejanía con respecto a la vía principal, José A. Primo de Rivera, que da acceso al centro del casco. La trama urbana sigue estando condicionada por la topografía del terreno, adaptándose y buscando las zonas más llanas que han quedado entre ambos barrancos. Existe un vial, Paseo de Madrid, ejecutado en los últimos años, que atraviesa el barrio de un extremo a otro y a partir de él se organizan, perpendicularmente al mismo, el resto de las calles. La tipología edificatoria es bastante variada, alternándose las viviendas unifamiliares aisladas, unifamiliares adosadas de una y dos plantas y algún que otro bloque de vivienda de tres plantas. El nivel de equipamientos es bastante bajo, únicamente destacar entre las calles Océano Atlántico y Av. de Gran Canaria, la piscina municipal y la cancha de deportes El Cristo y hacia el norte ,el conjunto formado por el salón parroquial, la Iglesia del Cristo y la plaza del mismo nombre.

El Ejido. Barrio de marcado carácter comercial, localizándose gran parte de los comercios minoristas del casco. Siendo las calles León y Castillo y General Primo de Rivera donde se desarrolla gran parte de la actividad. La trama urbana se organiza entre la Av. de las Américas y la calle G. Primo de Rivera. De ellas surgen una serie de vías transversales que dan lugar a un conjunto de manzanas de forma más o menos regular. La tipología edificatoria predominante es la de vivienda unifamiliar entre medianeras, “ salón y vivienda”. En cuanto a los equipamientos, apuntar que son prácticamente inexistentes, únicamente señalar la presencia 2 pequeños parques situados en el borde N de la Av. de las Américas.

La Pastrana. De reducidas dimensiones, se localiza entre El Cuarto y el Barrio del Cristo y al norte del Ejido. Destaca la reserva de suelo destinada a dotaciones, que el PGO mantiene: dos parques, un local social y un equipamiento deportivo y equipamientos existentes, el Colegio Público José Sánchez Sánchez y la escuela de Artes la Pastrana. No presenta una trama urbana muy consolidada, existiendo numerosos vacíos que hacen necesario la delimitación de una Unidades de Actuación que ayuden a gestionar esos suelos.

La Bagacera. Situado a continuación del Ejido, presenta una estructura más ordenada que los anteriores barrios descritos, estando su organización claramente afectada por la presencia lineal de la Av. de las Américas y la calle Dr. Espino Sánchez paralela a la anterior, que organizan el resto de la trama con una serie de vías con un cierto grado de inclinación respecto a estas. Sólo en el extremo norte la trama se vuelve algo más irregular por la presencia de parte del barranco de Ingenio que ha quedado integrado en la trama urbana. El tipo de edificación no varía mucho del resto de los barrios colindantes. Vivienda unifamiliar entre medianeras de una o dos plantas, y en particular señalar la presencia de una serie de bloques lineales de VPO de tres plantas de altura. En cuanto a los equipamientos, aunque su número no es muy abundante, son en principio suficientes para la población que atienden: el Colegio público La Bagacera, y la previsión de un parque y un local social en la calle Párroco José Pérez Ramírez adyacentes al centro de la Tercera Edad que se encuentra actualmente en ejecución. Como elemento singular destacamos la plaza de la Constitución, situada en medio de la calle Dr. Espino Sánchez, girada con respecto al eje de la vía, convirtiéndose en polo singular dentro de la trama.

El Cuarto. Situado en el lado N del vacío dejado en la trama por el paso del Barranco de Ingenio y entre la Pastrana y el Sequero. El suelo se encuentra dividido, situándose aproximadamente la mitad dentro del límite del Casco Antiguo de Ingenio por lo que la trama urbana presenta dos diferencias bastante claras: dentro del Casco Antiguo con la morfología propia de este tipo de suelo, y el resto se encuentra poco consolidado con una tipología edificatoria de vivienda unifamiliar aislada o entre medianeras, de una o dos plantas. Actualmente no existe ningún equipamiento ejecutado, pero está previsto la ejecución de una zona verde de unos 4.000 m2. En el límite con el Casco Antiguo.

El Sequero. Es el barrio situado más al N del casco. Gran parte de su suelo se encuentra dentro de los límites del Casco Antiguo, donde la trama urbana se ha situado adaptándose a la topografía. Las calles han sido trazadas apoyándose en antiguos caminos, existiendo por ello, en algunos casos vías con gran pendiente y de difícil acceso para los vehículos. Las viviendas en su gran mayoría mantienen sus características tradicionales presentando gran valor ambiental y tipológicos. El resto del suelo urbano del barrio, presenta una estructura más clara, conformando una trama más ortogonal, con una tipología edificatoria más variada de viviendas unifamiliares aislada o entre medianeras, de una o dos plantas y bloques lineales de tres plantas. Existe, en el centro de la trama, un gran parque, acompañado de un equipamiento social y un centro educativo de pequeñas dimensiones.

El Puente. Situado en pleno centro del Casco Antiguo, está formado por una trama ya consolidada con una amplia red de viales interiores y/o callejones, viviendas tradicionales y un amplio número de equipamientos con relación a su tamaño: equipamiento deportivo El Puente y espacio libre del mismo nombre, además de varios locales sociales y pequeños comercios.

Los Molinillos. Barrio más occidental y de mayor cota de todo Ingenio. La trama de viales se organiza a modo de abanico convergiendo en el punto más elevado. La edificación, al igual que en el Sequero, alterna edificaciones tradicionales en el área interior al Casco Antiguo y tipología de viviendas unifamiliares adosadas de una y dos plantas. Existen aún numerosos solares por lo que la trama dista bastante de estar colmatada. Entre los equipamientos encontramos: La Plazoleta de San Juan, Parque, Polideportivo, Local social y el Colegio Público.

La Candelaria. Al S de Los Molinillos, presenta parte de su ámbito dentro del límite del Casco Antiguo, donde se encuentra la Iglesia Parroquial de la Candelaria, la plaza del mismo nombre y en el mismo entorno se localizan las Oficinas Municipales del Ayuntamiento. Ya fuera de los límites encontramos la Biblioteca Pública, el parque Ramón y Cajal y el Colegio P. Doctor Espino. La trama urbana es bastante regular en prácticamente todo el ámbito, a excepción de la zona dentro del Casco Antiguo, que, tal y como sucede en los barrios colindantes, mantiene las trazas propias de una estructura tradicional.

La Tarifa. Se localiza al sur de la Av. de América y entre el Lirón y la vía por la que se accede actualmente al casco de Agüimes. La trama urbana mantiene las mismas trazas que la Bagacera hasta la calle Tarifa que surge como eje potente, cuyo trazado tiene su origen en un camino existente. El resto de la trama se vuelve algo más irregular y bastante menos consolidado hacia el sur, hasta la calle Roque Nublo que señala el límite con el Lirón. La tipología edificatoria va en consonancia con el área donde se localiza: de la calle Tarifa hacia la Av. de América el tipo predominante es la vivienda unifamiliar entre medianeras de dos plantas de altura y de la misma calle hacia el sur, viviendas unifamiliares aisladas de una o dos plantas o terreras entre medianeras. El núcleo consta de dos equipamientos ejecutados, el Club de la Tercera Edad y el Centro Comercial la Cantonera, y sin ejecutar ,pero manteniendo por parte del PGO la reserva del mismo, el Parque urbano de la Cantonera.

El Lirón – El Carrión. La descripción de estos núcleos se realiza en conjunto por lo singular de su estructura y ordenación. Se ha generado apoyándose en el límite de la ladera norte del Barranco de Guayadeque por lo que ha ido adquiriendo una forma particular, separándose del resto de la trama urbana. La zona en contacto con el barrio de La Tarifa mantiene en cierta manera la estructura de la misma, pero encontrándose bastante menos consolidada. El resto de la trama presenta una ordenación bastante en consonancia con su crecimiento, existiendo un eje más o menos central como es la calle Bravo Murillo y su prolongación Marín y Cubas, el resto de las vías surgen perpendicularmente al mismo conformándose a modo de espina de pez. La falta de dotaciones y la existencia de numerosos vacíos urbanos obliga a la delimitación de Unidades de Actuación de manera que se pueda obtener suelo para la ubicación de equipamientos ya previstos en las NNSS y que el PGO mantiene por su necesidad: equipamiento educativo, parque y local social, en el Lirón, y un deportivo, parque y social, en el Carrión.


 

BURRERO.

Núcleo formado por una trama regular de calles de 10 m de ancho por 200 m de largo en el sentido perpendicular a la costa. Se accede a él desde el barrio de La Jurada del Carrizal a través de una carretera que enlaza con la calle principal del Burrero denominada Alcalde José Ramírez Bethencourt. Esta vía se ha acondicionado recientemente con alcorques laterales, ampliando su sección pavimentada para jerarquizar su carácter principal dentro de la trama urbana como eje distribuidor de circulaciones. El Burrero cuenta con los siguientes equipamientos y espacios libres construidos y/o en construcción: Local Social (en construcción) en la c/ paralela a la Avda. Ramírez Bethencourt, Club Náutico en la prolongación de la calle José F. de la Torre, Espacio Libre en la calle Juan del Río Ayala y Paseo Marítimo en su frente litoral. Las Reservas de suelo públicas para dotaciones y espacios libres existentes en el Burrero y que aún no han sido desarrolladas son: Centro cultural / educativo y zona deportiva en la paralela a la Avda. Ramírez Bethencourt. Es importante citar que en la actualidad se están tramitando 3 proyectos singulares para el Burrero: un Club Naútico de próxima construcción, la ampliación del paseo marítimo hacia el N y hacia el S y la reconversión de su playa (sustitución de la arena por grava y sustitución del muelle actual). La trama residencial de este barrio se apoya en la viaria conformado manzanas regulares de 50 mts de largo por 25 m de fondo. La tipología dominante es la vivienda unifamiliar entre medianeras con presencia puntual de viviendas colectivas. Las alturas varían entre las dos y tres plantas con algunas viviendas terreras. Reseñar por último que originariamente el núcleo se constituía en lugar de segunda residencia para los habitantes del Municipio, observándose actualmente una tendencia en constituirse como lugar de residencia permanente.

Se incorpora al Plan General como suelo urbano el suelo apto para urbanizar del Burrero Norte definido en las Normas Subsidiarias y suelo urbanizable en la Aprobación Inicial del PGO, al haberse tramitado el Plan Parcial y el Proyecto de Urbanización, con ejecución de las obras contempladas en el mismo.

El Burrero presenta una ordenación urbanística clara, un alto grado de consolidación edificatoria y un nivel correcto de equipamientos. Reseñar tan solo la enorme variedad formal en las construcciones existentes tales como alturas diferentes para el mismo número de plantas, vuelos a distintos niveles dentro de una misma calle, ancho de vuelos dispares, diversidad de acabados, aspectos todos ellos que otorgan a este núcleo una falta de orden morfológico.

VISTA ALEGRE 

Con fecha 28.2.1968 fue aprobado definitivamente por la Comisión Provincial de Urbanismo el “Proyecto de Ordenación Turística Vista Alegre” (BOP 1.4.1968) tramitado de acuerdo con la Ley de 12.5.1956 sobre Régimen de Suelo y Ordenación Urbana. Con fecha 4.7.1968, se inician las obras de urbanización de la 1ª fase. El 29.1.1974, la urbanización fue incluida en el catastro de Urbana por la Delegación de Hacienda de Las Palmas. El 5.12.1974, se aprueba por el Ministerio del Aire el expediente titulado “Expropiación de terrenos para el establecimiento de la segunda pista del Aeropuerto de Las Palmas”, según las Normas del procedimiento de urgencia, incidiendo sobre una parte esencial de los terrenos que forman parte de la Urbanización Vista Alegre. Con fecha 10.1.1975, la Dirección General de Infraestructuras del Ministerio del Aire, formaliza el acta de ocupación definitiva de los terrenos expropiados. La urbanización contaba originalmente con 293.713 m2, expropiándose aproximadamente la mitad de su superficie. La superficie actual de suelo actual de la Urbanización Vista Alegre es de 137.057 m2 aproximadamente. El Justiprecio expropiatorio elaborado por las partes fue resuelto con fecha 12.7.1976 por el Jurado Provincial de Expropiación, siendo recurrido ante la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Territorial de Las Palmas de Gran Canaria (sentencia nº 29 de 15.3.1978) y ante el Tribunal Supremo (sentencia 20.6.1979).

Una vez examinado el expediente jurídico-administrativo de la Urbanización Vista Alegre, el equipo redactor del Plan General quiere señalar que esta Urbanización, no sólo se ha visto afectada por un largo proceso de expropiación sino que existe aún sin resolver el tema de las servidumbres aeronáuticas y cómo afectan éstas a la urbanización, especialmente a sus condiciones de edificabilidad. Este hecho queda de manifiesto en diversos escritos municipales de los que se citan los siguientes: escrito de fecha de 19.5.1989 de la Alcaldía del Ayto. de Ingenio, reiterado con fecha 8.10.1990 la no constancia de documentación sobre las servidumbres aeronáuticas de la 2ª pista de vuelo del Aeropuerto y su incidencia sobre Vista Alegre.

La urbanización Vista Alegre, esta formada en la actualidad por una serie de viales abiertos encontrándose consolidada en la siguiente proporción:

  • 70% de las calles se encuentran ejecutadas con bordillo, alcantarillado y asfaltado estando el 30% restante dotado de bordillo y con la explanación realizada.
  • Existen algunas farolas de alumbrado público colocadas y la Obra Civil de la depuradora se encuentra ejecutada a falta del montaje de la maquinaria.
  • Existe un muro de contención que separa la zona de aparcamientos de la Playa y escalera de acceso a dicha Playa.

La Urbanización cuenta en la actualidad con la totalidad de los viales previstos en la ordenación no expropiada abiertos. Un vial en forma de tridente estructura el asentamiento pudiendo señalarse que: 3 manzanas se orientan hacia la costa, otras 3 se distribuyen en torno a la Montaña y 2 completan el naciente de la Urbanización.

Los equipamientos previstos en la urbanización no expropiada son: espacios libres, equipamiento sociales y equipamientos comerciales.

Existe tan solo una construcción de tres plantas y con 54 viviendas prácticamente finalizadas en la Urbanización (parcelas números 69, 70 y 71) con licencia de 15.12.1972. Reseñar al respecto que el promotor solicitó con fechas 5 y 24.3.1993 autorización al Ministerio de Defensa para terminar la construcción e iniciarlas en las parcelas nº 79, 80, 81, 87, 88 y 89 existiendo autorización expresa y favorable de 22.6.1993 por parte de la Dirección General de Infraestructuras a tal respecto.

NUCLEO DE LOMO CARDÓN

El núcleo se encuentra al N del municipio, en la zona denominada los Llanos de Malfú, a una altitud aproximada de 90 m sobre el nivel del mar, asentándose al borde de la Cañada de Malfú. Al E del mismo se sitúa el polígono industrial denominado Majoreras Industrial que está fomentando el desarrollo industrial de la zona.

El entorno del núcleo de Lomo Cardón fue en un principio característicamente agrícola, sin embargo ha ido perdiendo poco a poco esta condición.

No existe actualmente ningún acceso directo o claramente diferenciado. El acceso principal se realiza desde la C-812 por la glorieta ubicada al oeste del Nudo de las Puntillas, tomando luego una antigua vía conocida como Camino de la Madera, que atraviesa el polígono de Majoreras Industrial y enlaza con el eje principal del núcleo (calle Benthoey) con un ancho aproximado de 8.00 m.

Existe también otro acceso menos transitado ya que se trata de un camino sin asfaltar y en bastante mal estado. Éste se sitúa más al sur y se accede al mismo a través de Majoreras residencial.

La mayoría de las edificaciones se sitúan a lo largo de la calle Benthoey a ambos lados de la misma, aunque de manera prioritaria por su borde sur. La estructura general del núcleo es lineal, convirtiéndose el viario en el elemento estructurante del mismo, pues apenas existen bifurcaciones ni siquiera como accesos individuales a las edificaciones, cuyos retranqueos respecto a la calzada son prácticamente inexistentes.

El núcleo carece prácticamente de equipamientos, a excepción de un pequeño parque con juegos de niños al oeste. Asimismo, y respecto a las infraestructuras, todas las viviendas cuentan con abasto público de agua, luz, teléfono y alcantarillado. Posee red de alumbrado público, algunos tramos de aceras están en mal estado y no existe área de aparcamiento o cualquier otro tipo de infraestructura.

Malfú se conforma con una serie de edificaciones, en su mayoría viviendas. Los usos distintos de los residenciales se reducen a unos chamizos empleados como cuarto de aperos, unas antiguas naves de empaquetado y algún garaje para vehículos o para almacenaje.

La tipología predominante es la de vivienda unifamiliar de una o dos plantas, con cubierta plana y transitable.

El estado general de las edificaciones es bastante bueno, con unas cuantas viviendas de nueva construcción. Algunas presentan cierto grado de deterioro que podría solventarse, al menos en parte, con el tratamiento adecuado de los paramentos.

MAJORERAS INDUSTRIAL.

Majoreras Industrial surge a raíz de una Modificación Puntual de las Normas Subsidiarias que clasifican un área de 300.000 m2 como suelo apto para urbanizar. Elaborado y aprobado el correspondiente Plan Parcial, se iniciaron las obras de urbanización, concluyendo estas recientemente. La clasificación urbanística de este sector de suelo es la de Suelo urbano consolidado.

El acceso a la urbanización se realiza actualmente a través del “Camino de la Madera”, que discurre entre Majoreras y Ojos de Garza, en paralelo a la autopista GC-1. La estructura viaria de esta urbanización está formada por dos grandes calles centrales que recorren longitudinalmente este sector de suelo. Una serie de calles transversales conectan entre sí estas dos grandes avenidas. Los equipamientos se ubican en la crujía central de la urbanización, reseñándose los siguientes: espacios libres, comercial y social en la entrada, deportivo en el centro y espacios libres en el remate extremo. Una corredor verde delimita el área en su borde naciente a modo de frontera entre la zona Industrial y la futura variante de la GC-1. La estructura parcelaria esta formada por dos grandes grupos: parcelas de 500 m2 y de 1.000 m2. Las tipologías edificatorias son dos: la nave industrial entre medianeras con retranqueo frontal de 5 m y la nave industrial aislada, con retranqueos en todo su contorno.

LAS PUNTILLAS.

El barrio de las Puntillas surge como consecuencia de las expropiaciones de suelo realizadas por las instalaciones del Aeropuerto de Gran Canaria. Según el Plan Director del Aeropuerto de Gran Canaria en tramitación, este núcleo se encuentra ubicado fuera del límite del Sistema General Aeroportuario, pero dentro del área de cautela (Plano nº 9.4.1999 – Máximo desarrollo posible: SGA y Area de cautela aeroportuaria). El acceso al núcleo se realiza desde el Nudo de las Puntillas a través de la calle Kant. El barrio, de reducidas dimensiones, posee una estructura viaria formada por dos calles paralelas entre sí (calle Kant y Nicolás Estévanez) sin comunicación entre ellas y sin salida al final de las mismas. Los equipamientos existentes son dos espacios libres de 1.900 m2 y 600 m2 respectivamente y un local social de 900 m2. La mayoría de las viviendas son casas terreras de 1 planta.


 

 

CARRIZAL. 

Carrizal es el núcleo de población, junto a Ingenio Casco, más importante del Municipio. Está formado por 5 barrios que son: La Jurada, La Capellanía, Buen Suceso, Hoya del Carrizal, Barrio Nuevo y El Toril.

La Jurada: Barrio situado al naciente de Carrizal entre la travesía de la C-812 o Avenida Carlos V y terrenos anexos a la GC-1. Está formado por una trama ortogonal de calles. Las calles paralelas a la C-812 tienen diversos anchos entre fachada y fachada que oscilan entre los 6 y 10 m. En sentido perpendicular, la sección de calle varía entre los 10 y 12 m. Destaca, aproximadamente hacia el centro de la trama, una plaza prácticamente circular de 85 m de diámetro. Esta plaza se apoya en la Avenida de Canarias, único acceso en la actualidad al núcleo del Burrero. Los tipos de vivienda existentes en el barrio son la vivienda terrera, el salón y vivienda y bloques de tres plantas en manzana cerrada.

La Capellanía: Barrio colindante a la Jurada, que ocupa los terrenos, en su mayoría, al poniente de la Avenida Carlos V. Si la malla de ensanche es el elemento organizador de la Jurada, en la Capellanía es un tejido totalmente diferente compuesto por pequeñas manzanas de forma irregular apoyado en un viario sin una jerarquía clara donde se intercalan los callejones y calles de diferente ancho. Se destaca dentro de este barrio la presencia de un importante nivel de equipamientos que supera sus necesidades propias (Biblioteca, Instituto, Colegio, Guardería, Campo de Fútbol, Polideportivo,…).

Al otro lado de la Av. de Carlos V encontramos un vacío urbano el cual se resolverá mediante un Unidad de Actuación. En el borde de la misma se localiza el Centro Cultural de Ingenio de reciente ejecución.

Buen Suceso: Barrio situado en la prolongación hacia poniente de La Capellanía de Carrizal en lo alto de una serie de bancales que dan frente al barranco del Guiniguada formando uno de los barrios más antiguos del Municipio: el casco viejo de Carrizal donde existen las mismas trazas y características de un casco antiguo. Calles con trazado apoyados en antiguos caminos que sirven de apoyo a una red de viales interiores y/o callejones, viviendas tradicionales con valor ambiental y tipológico, equipamientos singulares del Municipio como la Iglesia del Buen Suceso y su local parroquial y la reciente e integrada actuación del parque del mismo nombre.

El Toril: Remate del barrio del Buen suceso, se ubica en la zona de aguas vertientes entre el barranco de Guayadeque y de los Aromeros, mantiene trazas y características del casco antiguo en transición con tejidos actuales. A nivel de equipamientos reseñar la presencia del parque El Toril, el campo de fútbol del mismo nombre y el Colegio público Claudio de la Torre. Dentro del tejido residencial de este barrio, señalar la presencia de un grupo de antiguas viviendas sociales organizadas a modo de tres bloques lineales.

La Hoya del Carrizal: Área de Carrizal colindante al Sur con el Barrio del Buen Suceso y al Naciente con la Capellanía, se trata de un área singular en la trama del Carrizal al ser un importante espacio vacío con uso agrícola en el que aún existen vestigios de esta actividad. Su frente Norte linda con la calle de subida a Ingenio-casco República Argentina, donde se concentran actividades comerciales y residenciales. Hay que destacar el parque Vuelta Olivares, más conocido como “Camelot” y la Escuela de Música La Hoya.

Barrio Nuevo: Situado entre Las Juradas y El Toril, al N del casco, presenta una trama muy similar a las Juradas en la franja más próxima a la Avenida de Carlos V, pero a medida que se introduce en el núcleo, desde la calle Alemania hacia el Barranco de los Aromeros esta trama se vuelve algo más irregular con alternancia de áreas de nueva creación y otras de mayor antigüedad en las que la tipología predominante es la conocida como “salón y vivienda”. Barrio Nuevo junto con la Hoya del Carrizal y el Toril son los barrios donde se engloba prácticamente toda la actividad comercial del Carrizal. En cuanto a equipamientos se refiere, actualmente existen dos parques: el de San José Obrero y el de Santo Domingo. En las Normas Subsidiarias existía una reserva para un equipamiento deportivo que el PGO de Ingenio no mantiene, en su lugar se llevará a cabo una actuación residencial con un área central de espacio libre y un equipamiento social y otro comercial.

El Carrizal presenta una estructura de núcleo bastante compacta con algunos solares y vacíos urbanos que, con el actual ritmo de crecimiento y de desarrollo, en breve serán ocupados, siendo por ello necesario completar la trama urbana con pequeñas ampliaciones de suelo y la creación de nuevos suelos urbanizables que satisfagan la demanda de suelo que se lleva experimentando desde hace tiempo. Esto a su vez contribuirá a un aumento de las dotaciones puesto que, aunque el nivel de equipamientos existentes satisface las exigencias de la población actual, con el importante aumento de población prevista para los próximos años será necesario dotar al municipio de nuevos servicios.

En general, las construcciones existentes presentan una gran diversidad formal siendo bastante significativo la variedad de alturas en una misma calle y al igual que sucede en El Burrero, no existe un orden morfológico en lo que a vuelos, disposición de huecos y colores se refiere.

En cuanto a la trama viaria, conforma una organización bastante clara y con una estructura cartesiana en toda la zona correspondiente a los barrios de La Jurada, Barrio Nuevo y parte de la Capellanía, con viales cuya sección oscila entre los 8 y 10 m, pero a medida que nos introducimos en el núcleo, en dirección O, concretamente los barrios de El Toril, Hoya del Carrizal y Cuatro Palos, esta trama se vuelve más irregular, no solo en los recorridos sino también en los anchos de las calles, pudiéndose encontrar viales de entre 5 y 10 m de ancho.

AGUATONA.

Núcleo de origen rural situado junto al Barranco de Aguatona en su ladera N con grado de colmatación urbana media y con alguna edificación en actual construcción, organizándose según una dirección principal E-O que se conecta a la C-816. La tipología edificatoria predominante es la vivienda unifamiliar entre medianeras de 1 planta, con alguna excepción de 2 alturas según el tipo viviendasalón. Las dotaciones a destacar son un equipamiento deportivo en la entrada del núcleo y un local social con pequeño espacio libre. En general, la calidad ambiental del núcleo es de grado bajo-medio en cuanto al aspecto de la edificación, debido a la parcelación irregular y su terminación, y en lo que respecta a viales y aceras, se aprecian deficiencias en su mantenimiento.

CERCADO GRANDE.

Núcleo de origen rural situado en el Lomo de Pernocta junto al Barranco de Aguatona, con grado de colmatación urbana alta según la actual urbanización y con alguna edificación de nueva construcción, organizándose según una trama regular de eje longitudinal N-S que se conecta a la C-816, junto a la que existen algunas viviendas de borde que quedan descolgadas del núcleo. La tipología edificatoria es la vivienda unifamiliar entre medianeras de 1 planta conformándose en manzanas de doble crujía, con alguna excepción de 2 alturas. Se destacan como dotaciones un colegio público y un espacio libre deportivo, a la fecha, en construcción. En general, la calidad ambiental del núcleo tiene un grado medio en cuanto al aspecto de la edificación y su terminación, y en lo que respecta a viales y aceras.

CERCADO DE D. DOMINGO-LAS MEJÍAS.

Núcleo lineal apoyado en las calles Juan de la Cierva y Sevilla, en dirección E-O. La trama urbana se encuentra poco colmatada en cuanto a edificaciones se refiere y el viario se halla sin urbanizar, lo que, a pesar de haber nuevas construcciones, confiere al núcleo un aspecto poco acabado y mal conservado. La tipología edificatoria es la vivienda unifamiliar de 1 ó 2 plantas de altura, con alguna del tipo “salón–vivienda”. Las dotaciones son inexistentes y en general la calidad ambiental es medio-baja.

LA HOYETA.

Núcleo con fachada hacia la C-816 con doble crujía y una vertiente sur que se apoya en la C/ La Hoyeta y limitada por el Barranco de Catalina Ruano. La ausencia de equipamientos locales se subsanará con el desarrollo de una Unidad de Actuación.

LAS MEJIAS.

Núcleo de origen rural apoyado la C-816 (hoy GC-100) y formado por 2 subagrupaciones de edificación que, en su alzado a la mencionada vía, cuentan con edificaciones de reciente construcción, pero que hacia sus traseras se encuentran en contacto directo con parcelas agrícolas en uso. Esto hace de este núcleo que se encuentre con urbanización de calles sin terminar y solares sin colmatar. El aspecto general es de nivel medio-bajo en cuanto al ambiente urbano.

LOMO JUAN.

Núcleo de origen rural situado en el Lomo de Juan, con un grado de colmatación urbana medio-alto según la actual urbanización, con edificaciones de nueva construcción en las parcelas junto a la C-816, con la que se relaciona por medio de un ramal principal de acceso al barrio, desde el que se organiza la trama del mismo. La tipología edificatoria de las manzanas situadas junto a este acceso se diferencian según sus fachadas: vivienda colectiva entre medianeras de 3 alturas hacia la C-816 y unifamiliar de 1 ó 2 plantas entre medianeras hacia el barrio, en el que se repite esta tipología con 1 planta, exceptuando puntualmente alguna edificación de 2 plantas. Las dotaciones se limitan a un social y plaza en el extremo Oeste del barrio, acentuándose así las carencias dotacionales en el resto del núcleo. En general, éste presenta una calidad ambiental de grado medio en cuanto al aspecto de la edificación y su acabado, y en lo que atañe a viales y aceras.

EL VALLE

Núcleo formado por una malla regular de calles apoyada en el acceso que viene de Las Mejías. A pesar de que cuenta con residencia de nueva construcción de 1-2 plantas de altura, la urbanización de calles está inacabada lo que le confiere un valor ambiental urbano de calidad media, que el Plan propone mejorar a través de la culminación de los trabajos de urbanización. Una Unidad de Actuación de ampliación de suelo residencial facilita la obtención de un dotacional que complementa el actual, en construcción.

LOMO ALGODONES.

Núcleo que se desarrolla en los márgenes de la calle Presbítero Juan Arocha, que une El Valle con Ingenio a través de la calle Poeta Juan Nuez. Es un núcleo residencial, con edificaciones de una y 2 plantas de altura, ligado a las zonas agrícolas próximas.

Aeropuerto de Gran Canaria

El aeropuerto de Gran Canaria está situado en la costa oriental de la isla de Gran Canaria, concretamente en la bahía de Gando, ocupando territorio perteneciente a los términos municipales de Telde e Ingenio, municipio objeto de este diagnóstico.

Sus buenas condiciones meteorológicas han hecho que el aeropuerto tenga unas excelentes condiciones operativas y preste sus servicios todos los días del año, 24 horas, siendo esta circunstancia una garantía para las compañías aéreas que han provocado que el aeropuerto se haya convertido en un importante centro de negocios y turismo con importantes expectativas de crecimiento en el futuro.

En la actualidad, según datos oficiales publicados por el Ministerio de Fomento del Gobierno de España, es el aeropuerto con mayor tráfico de pasajeros y carga entre los aeropuertos de Canarias y el 5º en España. Esta circunstancia ha hecho que se haya ampliado la terminal de pasajeros con el objetivo de mejorar la calidad del servicio de los mismos y compañías aéreas contando, por tanto, con 2 pistas y 2 terminales. La primera de estas opera vuelos de España y la Unión Europea y la segunda vuelos entre las islas y vuelos fuera de la Unión Europea. Existe en proyecto la construcción de una 3ª pista que, en el caso de materializarse, produciría cambios en el alcance de las servidumbres aeronáuticas actuales.

La división del municipio de Ingenio es compleja, según los datos recogidos, no existe una única división del territorio que corresponda a núcleos poblacionales y/o barrios del municipio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 


El Planeamiento de Ingenio, nace en las NNSS de 1989, aprobadas por el Pleno en sesión de 22.7.1988, donde ya detectó la proliferación de núcleos dispersos, junto con la escasa entidad de población que albergan estos núcleos impidiendo la adecuada dotación de equipamientos, toda vez que determinados servicios funcionan con niveles de población mínimos para hacer rentable su establecimiento, optando por la colectación de los núcleos existentes, y áreas para el establecimiento de nuevos asentamientos en continuidad con los núcleos de mayor entidad o propiciando la soldadura de otros de menor entidad. Fue actualizado el 18.1.2011 como TEXTO REFUNDIDO de las NORMAS SUBSIDIARIAS de INGENIO y Adpatado a PGOU de la Villa de Ingenio, el 14.9.2016, después de un tortuoso y administrativo camino, de acuerdos y publicaciones, que no se han manifestado hasta la rectificación del sector SUSNO-T2, La Jurada, reflejando una nueva Zona de Reserva de la variante aeroportuaria.

“…OBJETIVOS AMBIENTALES Y CRITERIOS GENERALES DE PROTECCIÓN Y MEJORA DE LAS CONDICIONES MEDIOAMBIENTALES DEL MUNICIPIO DE INGENIO.

En el documento de Avance de este Plan General de Ordenación de Ingenio quedó estructurado el esquema básico de las características medioambientales de un territorio municipal en el que se desenvolverían el modelo de ordenación y el planeamiento urbanístico programado.

Dicho esquema derivó como resultado del Diagnóstico Ambiental en el que se evaluó la problemática y/o la situación medioambiental preexistente de cada porción de Ingenio, delimitada ésta en función de sus características específicas, para corresponderlo con su capacidad de carga respecto a aquellos usos y actividades que se previesen susceptibles de adecuar y mejorar el desarrollo socioeconómico del municipio, de los cuales surgieron las actuaciones y el planeamiento que se detallan en esta Aprobación Inicial.

Dicha circunstancia, amén de considerarse de obligatorio cumplimiento con vistas a una adecuada ordenación del territorio, surge de la base planteada por el Decreto 35/1995, sobre Contenido ambiental de los instrumentos de planeamiento, en el que se expresa que “toda figura de planeamiento territorial o general deberá definir, para el ámbito que ordena, el modelo de utilización del territorio que garantice una mayor calidad ambiental, por lo que sus determinaciones habrán de ser analizadas en función de sus características y valores del territorio, y de su capacidad de acogida para los usos pretendidos” (art.5.1).

A modo de resumen, las características ambientales de partida del municipio vienen definida por una serie de situaciones territoriales generales, las cuales se detallaron en el documento de Avance. Dichos comportamientos resultan de interés para entender con posterioridad el desarrollo de los objetivos generales. La primera situación general tiene que ver con la diversidad de características naturales y patrimoniales que ha tenido como consecuencia la diferenciación de un destacable conjunto de áreas paisajísticas, las cuales asumen, por término medio, una moderada calidad para su conservación.

Sin embargo, ésta es mayor en el tramo medio y cumbrero del municipio, donde se desarrolla la mayor parte de la superficie protegida (Guayadeque, Los Marteles, El Draguillo), por sus valores medioambientales y culturales, incluyendo de las rampas de Ingenio, como Área Insular Protegida por el P.I.O.T.. Estos valores insertos en el espacio rústico exigen el planteamiento de un aparato normativo y regulador que posibilite, por un lado, su conservación en las condiciones ambientales que les son propias por su desarrollo natural y tradicional durante siglos y, por el otro, la concepción de estas zonas como una primera franja en el disfrute de las características del territorio para fines científicos, didácticos y de ocio y esparcimiento de la población local, insular y turística en su recorrido entre la ciudad y las zonas cumbreras de la Isla.

Este planteamiento sugiere el agotamiento del concepto de estas zonas como “islas territoriales” donde no se puede hacer nada, propio de los primeros estadios conservacionistas de las décadas anteriores, a favor de la definición de un sistema espacial complejo, de ámbito, incluso, supramunicipal, que requiere relaciones integradas y equilibradas o sostenibles entre el medio natural y la actividad humana, sin que uno sea soporte del otro.

La segunda problemática general se refiere a la intensificación de los conflictos entre el crecimiento del espacio urbano consolidado, es decir, la ciudad propiamente dicha, y la ocupación del suelo rústico inmediato, en primera instancia, y el periurbano, en el caso de los grandes núcleos de población repartidos en el resto del municipio, sobre todo en el tramo de Ingenio a Aguatona y en la plataforma de Malfú.

En décadas anteriores, el planeamiento no había logrado evitar la transformación irreversible de los valores implícitos en el suelo rústico, especialmente las laderas de barranco, suelos agrícolas y frentes costeros; quizás motivado por el predominio del concepto de dicho espacio como reserva para superficies urbanas, sin atender a un adecuado encauzamiento de la lógica expansión de la ciudad, y sus implicaciones en la discrecionalidad política y técnica implicada en el planeamiento.

El Plan General ha intentado anticiparse a la repetición de ese problema, concibiendo el medio rural como parte fundamental el desarrollo futuro del municipio y de la calidad ambiental del territorio, desde un análisis detallado de los diferentes componentes de su funcionamiento (características naturales y paisajísticas, usos del suelo, asentamientos, etc.), planteando un marcado enfoque integrador en la habilitación del suelo para las operaciones estratégicas, dotaciones y nuevos crecimientos residenciales, y coincidiendo estos con las áreas de menor calidad medioambiental y con unas características urbanísticas con un impacto menor al de experiencias anteriores.

Otra situación general en el suelo rústico observado durante el desarrollo del contenido ambiental tiene que ver con el excesivo y espontáneo crecimiento de los llamados asentamientos rurales y las edificaciones dispersas en el espacio agrícola y de alto valor paisajístico del municipio.

Esta circunstancia ha motivado la marginalidad y discordancia del uso residencial en estas áreas, cada vez más desvirtuado del carácter tradicional que mantuvo hasta hace pocas décadas, y con unas características arquitectónicas, de localización y de organización que nada tiene que ver con su integración en el paisaje agrícola que hubo caracterizado estas áreas.

Y no sólo eso, sino que la falta de estructuración en su crecimiento y de unas dotaciones mínimas, los ha convertido en bolsas edificadas en suelo rústico exentas de unas condiciones mínimas que garantice la calidad de vida de esta población, asumiendo su necesidad de ocupar estos espacios por la carestía del espacio urbano y las limitaciones económicas de estos estratos sociales, al igual que el desorden del crecimiento derivado de su utilización para residencia secundaria o para el disfrute cotidiano de la naturaleza.

El Plan General de Ordenación intenta interceder en esta problemática medioambiental planteando una planificación de estos crecimientos, de modo que se permita su estructuración, su regularización en aquellos casos compatibles con las características paisajísticas del entorno y la garantía de una calidad de vida mínima.

Teniendo en cuenta dichos planteamientos, la ordenación medioambiental del municipio ve condicionado el desarrollo de su aparato normativo y propositivo por una serie de directrices generales ya previstas en el Avance, que faciliten el cumplimiento de las anteriores problemáticas, insertos en la regulación del suelo, en su gestión y en el correspondiente apartado normativo. Dichas directrices, a añadir a los objetivos de carácter ambiental, para todo el territorio municipal son las que siguen:

1. Concebir el suelo rústico como un territorio muy dinámico, con unos valores ambientales y culturales que entran en confrontación con un desarrollo edificatorio y de actividades económicas, los cuales precisan de un adecuado tratamiento de control e integración con los primeros, más allá de la filosofía tradicional en planeamiento de considerarlo como una reserva de suelo para la ciudad.

2. Priorizar aquellas actividades científicas tendentes a suplir las lagunas informativas sobre las características y comportamientos de los ecosistemas, del relieve y del patrimonio arqueológico-histórico, mediante unas normas permisivas en ese sentido, con vistas a encontrar una más adecuada planificación y gestión del complejo espacio rural.

3. Introducir en el planeamiento y la gestión del suelo un marco adecuado para el mantenimiento, la recuperación o el relanzamiento de las actividades que les son propias al suelo rústico, en especial la agricultura, la ganadería, las infraestructuras hidráulicas, etc.

4. Diseñar un contexto territorial tendente a habilitar el suelo rústico para el disfrute sostenido de sus valores naturales, culturales y paisajísticos, para el ocio y el esparcimiento medioambiental de la población local, e integrarlo en la oferta de recursos turísticos del espacio capitalino, a partir de la adecuación de espacios diversos y adaptados a la capacidad de carga de cada área.

5. Gestionar y controlar el crecimiento de aquellas entidades o núcleos, en cuanto a sus características, promoviendo el uso de los elementos y tipologías edificatorias compatibles con el medio rural en el que se localizan, e impedir la aparición de nuevas edificaciones dispersas en el territorio, en especial, en lo que se refiere a las formas constructivas y a su localización en lomos, laderas y otras áreas donde provoquen un impacto paisajístico

Atendiendo a estas directrices generales, la ordenación medioambiental del municipio de Ingenio que se propone en este Plan General de Ordenación se desarrolla mediante dos documentos principales que conducen los usos y actividades territoriales en dirección a su cumplimiento.

Uno de ellos se encuentra representado por las Normas Urbanísticas, donde el diagnóstico ambiental y la normativa supramunicipal vinculante organizan o distribuyen el territorio municipal en distintas clases, calificaciones y categorías en función de su capacidad de carga y la definición de la propia situación preexistente, dentro del marco normativo derivado del Decreto Legislativo 1/2000, de 8 de mayo, por el que se aprueba el Texto Refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio de Canarias y de Espacios Naturales de Canarias.

El otro viene determinado por el planeamiento de desarrollo al que se remiten determinadas zonas susceptibles de albergar usos y actividades de interés estratégico para la mejora de las condiciones socioeconómicas del municipio y la adecuación de nuevos estímulos para su desarrollo futuro. Incluso, dentro de la conclusión general de admitir dichas funcionalidades, se plantean determinaciones o medidas específicas de protección y corrección a recoger obligatoriamente por los planes de desarrollo.

El resultado de ambos bloques de tratamiento urbanístico del territorio municipal se agrupan en varios grupos de medidas fácilmente apreciables en uno u otro, a los que remitimos para su consulta. Dichos grupos son:

1. Normas y medidas destinadas a la protección incondicional de los valores naturales y paisajísticos en zonas de elevadas calidad medioambiental o a la mejora de las condiciones preexistentes de deterioro, impacto, etc., en su caso, compatibles con la promoción de dichos valores y la adecuación de usos y actividades didáctico-recreativas garantizando con su integridad. En gran parte de este tipo de zonas, se desarrolla una protección transitoria en tanto se definen y aprueben las “Normas de Conservación de los Monumentos Naturales de Guayadeque” y “Barranco del Draguillo” y el “Plan Director de la Reserva Natural Especial de Los Marteles”, los cuales definirán la ordenación detallada de sus ámbitos respectivos en virtud del Decreto 1/2000.

2. Normas y medidas destinadas a la protección incondicional de los valores culturales vinculados al patrimonio arquitectónico, arqueológico y etnográfico, así como la rehabilitación de los casos deteriorados, teniendo como elementos centrales el “Catálogo de Patrimonio Arquitectónico, Arqueológico y Etnográfico” para los bienes en espacios rurales y periurbanos, y el Catálogo de Patrimonio Arquitectónico vinculados al “Plan Especial de Protección y Reforma Interior de los Cascos Históricos de Ingenio y Carrizal” al que se remite el Plan General para la ordenación de sus ámbitos.

3. Normas y medidas destinadas al desarrollo de instalaciones de interés general y vinculadas al turismo rural, atendiendo en este caso a lo dispuesto en el Decreto 18/1998, de 5 de marzo, de regulación y ordenación de los establecimientos de alojamiento de turismo rural.

4. Normas y medidas destinadas a los procesos de regeneración de las condiciones medioambientales degradadas de los ecosistemas y conjuntos naturales no incluidos en el punto anterior.

5. Normas y medidas destinadas a la integración paisajístico-arquitectónica de las edificaciones recientes en entornos de interés medioambiental, teniendo como herramienta central el Catálogo de Edificaciones No Amparadas por Licencia y sus determinaciones concretas complementario al Plan General

6. Normas y medidas destinadas a la regulación y ordenación del crecimiento y la integración paisajístico-arquitectónica del conjunto edificado en los núcleos de población y del propio espacio urbano desarrollado en el municipio, especialmente las áreas de borde y los conjuntos anexos a zonas de interés paisajístico o patrimonial, teniendo como mecanismos básicos las Unidades de Actuación y sus determinaciones ambientales.

7. Normas y medidas dirigidas a facilitar y regular la regeneración del paisaje agrícola, compatibilizando el desarrollo productivo y de la infraestructura asociada con la habilitación localizada de usos recreativos y de interpretación etnográfica.

8. Normas y medidas destinadas a la regeneración ambiental y paisajística de zonas degradadas, compatible con usos estratégicos de interés general en ámbitos periurbanos.

Dicho esquema de tratamiento medioambiental para Ingenio viene condicionado por una serie de determinaciones emanadas por la legislación y el planeamiento territorial de ámbito supramunicipal, a los que indudablemente se adapta el conjunto del Plan General de Ordenación.

De un lado, el mencionado Decreto Legislativo 1/2000 delimita el esquema básico de la clasificación, calificación y categorías de suelo rústico, así como del régimen de usos específico, así como la supeditación o, en este caso, transitoriedad del planeamiento en tanto se apruebe definitivamente el Plan Director de la Reserva Natural Especial de Los Marteles, las Normas de Conservación del Barranco de Guayadeque y las Normas de Conservación del Barranco del Draguillo, delimitados por la Ley 12/1994 de Espacios Naturales de Canarias.

Dicha transitoriedad debe resolverse, según el propio Decreto, mediante la regulación de los ámbitos respectivos como Suelo Rústico de Protección Natural.

En la misma línea de preservación medioambiental quedan condicionada la ordenación del frente costero o litoral, atendiendo a la “servidumbre de protección” referida por la vigente Ley 22/1998, de 28 de julio, de Costas, y el desarrollo de los usos y actividades que afecten a elementos de valores cultural, que deben adaptarse a las disposiciones de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias.

De indudable relevancia y condicionamiento presenta el planeamiento territorial de ámbito insular representado en el Plan Insular de Ordenación de Gran Canaria, aprobado inicialmente en enero de 1998. Entre sus aspectos más relevantes desde el punto de vista medioambiental habría que destacar la delimitación de las Áreas Insulares Protegidas de las Rampas de Ingenio y de Montaña de Malfú, ambas con su correspondiente régimen de usos al que se adapta el Plan General; así como al régimen de usos derivado de la zonificación derivada del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Gran Canaria, anexo al referido Plan Insular.

Como planeamiento de desarrollo de dicho nivel, la existencia de un Plan Territorial Especial del Parque Aeroportuario de Gran Canaria establece la necesidad de compatibilizar ambos niveles de planeamiento, sobre todo en lo que se refiere a la ordenación medioambiental de los usos y actividades a desarrollarse en dicho ámbito.

Del mismo modo, el diseño y desarrollo del nuevo esquema viario por parte de la Dirección General de Obras Públicas del Gobierno de Canarias en Ingenio sugiere la adaptación del régimen de usos y la clasificación y calificación del suelo, proponiéndose mecanismos de adaptación medioambiental.


Compleja dispersión, complejidad topográfica extrema, y el mayor aeropuerto de Canarias imponiendo sus necesidades, servidumbres, y lo que haga falta. Qué difícil es hacer urbanismo así, supeditado a las Infraestructuras de rango nacional.

Ingenio, son hoy algo más de 30.500 habitantes y un parque de 12.028 viviendas. Objetivos ambientales versus objetivos ciudadanos.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.

ROTA

ROTA. Población (INE)

ROTA. Pirámide de Población (INE)

ROTA. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

ROTA. DEUDA

ROTA. PARO


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


ROTA, es un municipio de 84 km2 situado en la provincia de Cádiz, en la comunidad autónoma de Andalucía y limítrofe con las municipios de de Chipiona, Sanlúcar de Barrameda y El Puerto de Santa María, está situada a una altitud de 9 m. y a 51 km de la capital de provincia, Cádiz. Pertenece a 2 mancomunidades, la Mancomunidad de Municipios Bahía de Cádiz de la que forma parte desde el año 1997 junto a los municipios de Cádiz, Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María, San Fernando, Chiclana de la Frontera y Puerto Real, y la Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir que la conforman, entre otros, municipios de la Costa Noroeste. 

Situada junto a la bahía de Cádiz en la costa de océano Atlántico, a medio camino entre Portugal y Gibraltar, es una ciudad eminentemente turística, un destino vacacional para viajeros procedentes de todos los puntos de Europa. En temporada baja, su principal actividad comercial es la industria pesquera.

En su término municipal está enclavada la Base Naval de Rota bajo control estadounidense.

Es un terreno llano, sin excesivas complicaciones altimétricas con una altura máxima de 69 m sobre el nivel del mar. Dentro del casco urbano la cota superior es de  30 m y coincide con la entrada a la Base. Su terreno plano nos da como resultado lógico la ausencia de barreras naturales.

La costa es baja con numerosas formaciones de playas de arenas finas, la mayor parte de ellas hoy en retroceso, siendo común este fenómeno en las distintas playas, sobre todo en el tramo costero que va de Chipiona a Conil. La costa se desarrolla a lo largo de 15 km. su paisaje litoral está caracterizado por extensas formaciones de dunas, hecho geomorfológico que se da en toda la zona con bastante profusión. Rota se extienda entre las desembocaduras de los ríos Guadalete y Guadalquivir. Desde el punto de vista de la evolución puede decirse que es una reciente formación geológica.

El término de Rota se halla entre 2 ámbitos paisajísticos claramente direrenciados: la campiña gaditana y la costa.

El primer ámbito se caracteriza fundamentalmente por presentar un relieve suave y ondulado en donde la dominancia de las tendencias horizontales es clara, por la superposición de horizontes paralelas, produciéndose una cuenca visual de amplitud máxima y de una extensión indefinida. La ausencia de elementos verticales naturales es manifiesta, no existiendo masa arbóreas ni apenas árboles.

El segundo ámbito lo constituye la costa dominada por un sistema paisajístico más complejo, producto de una mayor diversificación de las actividades. La estructura general es fundamentalmente llana, destacando como elemento de relieve, apenas algunas dunas arenosas próximas a la linea litoral. Textura dominante es la de un mosaico constituido por pequeños cultivos de hortalizas, explotaciones ganaderas intensivas, zonas residenciales diseminadas cuyas teselas suelen estar resaltadas por la aparición de las elementos que remarcan las lindes y que contribuyen  a cerrar los horizontes de un modo próximo, setos, cañizos, y alineaciones de árboles, etc.

Accesos a Rota

El territorio de Rota se dispone en la parte occidental de la provincia de Cádiz, abierto hacia el Atlántico por el sur y extendido hacia el interior de las tierras del Marco de Jerez. El origen geológico de este sector corresponde, esencialmente a la Era Terciaria, en la que se formaron las “tierras albarizas”, que, emergidas en el Cuaternario han sido erosionadas y cubiertas parcialmente por aportes aluviales. 

En el Paleolítico, la costa atlántica estaba muy alejada de la orilla actual, y la terraza que corresponde ahora a la plataforma litoral fue transitada por las primeras poblaciones humanas. Los talleres de labra de sílex de esta época, localizados en el cauce del Arroyo del Salado, en las inmediaciones del término de Rota, ofrecen testimonios de la ocupación durante el Paleolítico y el Neolítico. Durante la Edad del Bronce (tercer y segundo milenio antes de Cristo), el término municipal de Rota tendría ya una fisonomía similar a la actual, y se conoce, a través de los hallazgos arqueológicos, que en esta época toda esta área tuvo una intensa población, a la que pertenecen diversos poblados, asentamientos puntuales y conjuntos de enterramientos. Se especula con que la población más importante de esta época estuviese en terrenos de la actual Base Naval de Rota, ya que durante su construcción se localizaron un gran número de enterramientos y silos para almacenamiento de grano, así como más tarde, en 1984, más de un centenar de estructuras excavadas en el terreno natural. La extensión de estas estructuras y la riqueza de los materiales arqueológicos encontrados hacen deducir a los investigadores que durante todo el tercer milenio antes de nuestra Era la zona que hoy ocupa la Base Naval contenía un relativamente importante núcleo de población de agricultores y ganaderos.

A partir del primer milenio antes de Cristo, la creación por los fenicios de la ciudad de Cádiz como metrópoli principal del comercio atlántico produjo la difusión en el litoral inmediato de las nuevas formas de producción. En la costa de la Bahía se inició entonces la construcción de factorías de salazón. En el término municipal de Rota existen indicios de estas instalaciones industriales, tanto en la zona oriental de la costa, ocupada hoy por la Base Naval, como en la zona occidental que se extiende hasta el término municipal de Chipiona.

Durante el período romano la ocupación del territorio y el número de instalaciones rurales y costeras se incrementó sensiblemente. Se han dado a conocer las noticias de dos hallazgos de alfares que producían ánforas para el envasado de salazones, uno en el lugar denominado La Peña y otro en las inmediaciones del cruce de la entrada occidental a la Base Naval. Estas ánforas corresponden al siglo I de la Era, momento en el que se vivió la mayor prosperidad del comercio gaditano antiguo.

En la época de la colonización fenicia, pero, sobre todo, en la época romana, se inició la plantación de viñas en toda la comarca, como se deduce del hallazgo de ánforas para la exportación del vino. Esta actividad fue determinante para la construcción de asentamientos rurales de mayores dimensiones, en los que, junto a las instalaciones de producción del vino se disponían también zonas residenciales para los dueños de las explotaciones, y que alcanzaron ya una cierta calidad constructiva y ornamental. En el pago de Las Almenas se han observado restos de construcción con materiales romanos y un pavimento de mosaico con decoración geométrica; en Villarana apareció un fragmento de escultura de mármol.

Las “villae” romanas tuvieron un dilatado período de uso, desde el siglo I al IV dC, y junto a ellas se construyeron pequeños cementerios. Se conocen tumbas romanas en la desembocadura del Salado, dentro de la Base Naval, que alcanzan desde los enterramientos de incineración del siglo I hasta inhumaciones del siglo IV de la Era; y en el pago de La Mata, en el que los enterramientos están protegidos por sillares de piedra ostionera y contienen lucernas del siglo I dC. Esta estructura de asentamientos rurales, que no parece alcanzar en ningún punto del término de Rota el carácter de un gran núcleo de población, desapareció en gran medida tras la invasión de los vándalos y el consiguiente deterioro de todo el sistema comercial antiguo.

Durante la época islámica se recuperó la implantación de la población rural, con pequeñas alquerías que subsisten, en buena parte, en las huertas modernas. A partir del siglo XI, la ocupación almorávide se manifestó con la disposición de estructuras fortificadas en toda la costa, destinadas a la vigilancia del litoral y atendidas por monjes guerreros, similares a los integrantes de las órdenes militares cristianas. Sus pequeños castillos, denominados “ribats”, son el origen de las abundantes “rábidas” que se conocen tanto en la costa mediterránea como en la atlántica. En la Bahía de Cádiz, se construyeron entonces los “ribats” del castillo de San Romualdo, en San Fernando, del castillo de San Marcos en El Puerto de Santa María, de Chipiona y de Rota. Este último, conocido en los textos como “Rabita Ruta”, es el origen directo de la denominación y localización de la ciudad actual de Rota. En efecto, la fundación almorávide de “Rabita Ruta” ha sido el determinante del desarrollo posterior de la ciudad. Aunque debió quedar casi despoblada en el siglo XIII, en 1294 fue entregada por Sancho IV a Alonso Pérez de Guzmán “el Bueno”, como premio por su defensa de Tarifa, junto con la mayoría de las poblaciones de la bahía gaditana. Pérez de Guzmán fue, posiblemente, el constructor del Castillo de Luna, sobre los vestigios de la “rábida” almorávide, y quien cedió el Castillo y la población incipiente a Fernán Pérez Ponce, como dote por el casamiento con su hija, de dónde la ciudad se integró en las posesiones de la casa de los Ponce de León.

Desde un punto de vista geográfico, el núcleo urbano de Rota actúa como punto de inflexión entre los dos arcos contrapuestos que dibujan el ámbito de la Costa Noroeste gaditana y la Bahía de Cádiz. Sin embargo, esta estratégica situación no se ha traducido en un papel predominante de la localidad en los respectivos sistemas de asentamientos y comunicaciones de ambos sectores territoriales. Antes bien, el núcleo roteño se ha caracterizado tradicionalmente por adolecer de cierto aislamiento en relación con las localidades próximas, y por una clara desvinculación de los ejes viarios que organizan las comunicaciones entre los municipios que conforman los sectores más septentrionales de la costa gaditana.

En esta posición geográfica, el Conjunto Histórico se asienta en una pequeña elevación sobre el mar, que surge a partir del fuerte de frontera, “Rabeta Ruta” y posterior “Ribat” (fortaleza y puesto de vigilancia, y a la vez lugar consagrado a la oración y la guerra santa), formándose un núcleo a partir del mismo en el siglo XII. En origen es una plaza fuerte costera de la que aún se conservan pequeños tramos de la cerca amurallada, aunque ha perdido la práctica totalidad de sus lienzos. Por su carácter marítimo, las murallas de Rota constituyen también defensas contra el mar, creando un zócalo de protección sobre el que se asienta la ciudad. Esta “plataforma defensiva“, que situó a la ciudad originaria a una altura de entre 6 y 9 metros sobre la playa, más tarde, perdida la función defensiva y sustituida por la turística, fue progresivamente “taladrada” para permitir el acceso desde los sótanos de las edificaciones a la playa, proceso que culminó con la construcción del paseo marítimo y la generalización del acceso desde éste, de forma que las parcelas con frente al mar tienen 2 accesos: uno desde la calle interior y otro, dos plantas más abajo, desde el paseo marítimo.

Costa Ballena

El Proyecto de LA BALLENA.

“La Ballena es el gran proyecto turístico de futuro para Rota, y constituye el factor clave para que Rota pueda acceder al turismo medio-alto por el que debe apostar.

La Ballena es una ciudad nueva y diferenciada, con poca densidad de edificación, pero con, infraestructuras y equipamientos de alta calidad, un proyecto promovido y financiado por la Junta de Andalucía, es un intento de ofrecer una urbanización de gran calidad para un turismo de alto valor adquisitivo que hoy no existe en Andalucía, y es del todo minoritario en España. La Ballena es una apuesta por un nuevo tipo de turismo

El éxito del proyecto significaría que Rota dispone de una nueva base económica distintas  de la militar para asegurar su futuro.

El proyecto de La Ballena, debe de defenderse de dos problemas ya detectados. En primer lugar, las restricciones del gasto público, que pueden retrasar al proyecto. Por otro lado el control de los precios de construcción, urbanización y venta, que puede comportar dificultades para la inversión privada.

El proyecto contempla la utilización de 400 has de terreno situadas en los municipios de Rota y Chipiona. La parte situada en Rota es tres veces superior a la situada en el término de  Chipiona. Los principales elementos que componen el esquema urbanístico son:

  • 4 áreas residenciales para parcelas individuales.
  • 2 campus ae golf. 
  • 1 área de equipamiento de ocio y servicios.
  • 2 áreas naturales
  • 1 parque central
  • 1 centro cívico comercial
  • borde de mar alternando zonas urbanizadas y naturales
  • 7 instalaciones hoteleras de alto nivel

La superficie destinada a oferta residencial es de 170 has. (42% del total) y la destinada a servicios y equipamientos de 45 Has. El mínimo número de usuarios será de unan 15.000 personas, siendo del orden de 3.000 e 4.000 las correspondientes a hoteles en 7 ubicaciones previstas, y el resto en apartamentos, bungalows y villas. La inversión total no está, totalmente definida, pero oscila en estos momentos entre 80 y 100 mil millones de ptas, estimándose la creación de unos 1.100 puestos de trabajo directa y 4.000 indirectos. La inversión pública en infraestructuras es de 15.000 millones. El proyecto de iniciativa de la Administración, tiene como promotoras a la Junta de Andalucía, los Ayuntamientos de Rota y Chipiona y a la suciedad “Torrebreva SA” ‘(propietaria da la mayoría de los terrenos).

EL MUELLE DEPORTIVO  El muelle deportivo, que es un complemento estratégico, es un proyecto ya realizado en buena parte, que tendrá un gran papel en el futuro turístico, tanto por el papel de atracción de nuevos visitantes de renta elevada, como de su proximidad al centro histórico, al que puede dinamizar comercialmente, y proporcionándoles los aparcamientos  que se necesiten para ello. El muelle contribuirá, pues, a través de la potenciación del centro urbano de Rota a vertebrar el municipio, con un más alto nivel de calidad de vida urbana.

Las características más importantes del Puerto son:

MUELLE PESQUERO. 

  • Muelle pesquero para 180 embarcaciones con dique ampliado en 165 m. y 75 m. de cantil en dicho dique.
  • Superficie abrigada de espejo de agua de 23.000 m2
  • Superficie de 11.600 m2 para instalaciones de desarrollo de la actividad naútica

MUELLE NAUTICO-DEPORTIVO.

  • Capacidad para un total de 350 embarcaciones deportivas.
  • Superficie de espejo de agua de 90.000 m2
  • Superficie de tierra de 50.000 m2 para equipamiento comercial y de soporte logístico, entre los que cabe destacar un parking de 300 plazas.”

Extraído de la Memoria del Plan General de Ordenación Urbana de Rota de 1994

Cuenta una leyenda local que algunos pescadores locales aseguraban que estas aguas habían sido elegidas como santuario por una vieja ballena que sólo dejaba ver su surtidor de agua sobre la superficie marina. Por ello, se determinó el nombre de “Costa Ballena” para el complejo turístico. Los terrenos originales, pertenecientes en su mayoría a la familia Orleans-Borbón, ocupaban una gran extensión de cultivo agrícola, de remolacha, trigo y girasol, entre otros. Los campesinos roteños (“mayetos”) lo llamaban por entonces el “cortijo de la Ballena”.

En el año 1985 la Dirección General de Turismo de la entonces Consejería de Comercio, Transportes y Turismo de la Junta de Andalucía, dentro de su “Programa de Actuación sobre el litoral andaluz”, elaboró el “Plan Turístico del Litoral del Área Bahía de Cádiz-Río Guadalquivir”, centrando su propuesta urbanística en la promoción y desarrollo de un nuevo complejo turístico de alta calidad en la zona denominada “La Ballena” con una extensión de 400 hectáreas, en los términos municipales de las localidades de la Villa de Rota (aportó 300 hectáreas) y Chipiona (aportó 100 hectáreas). Los terrenos fueron adquiridos por la Empresa Pública del Suelo de Andalucía (EPSA), en el papel añadido de vendedora de parcelas y promotora, recibe la encomienda de desarrollar el proyecto de Unidad Urbanística Integrada “La Ballena” (U.U.I.), en cuya financiación participa la Comunidad Económica Europea a través de los Fondos Feder. La Compañía Agrícola Torrebreva (CATSA) aporta unas 300 hectáreas y como propiedad mayoritaria, colabora en la formación del Planeamiento así como en los Proyectos de Ejecución, mediante acuerdos suscritos con EPSA en los años 1985 y 1991.

El Plan Parcial de Ordenación del área de “La Ballena de Rota” fue aprobado definitivamente por la Comisión Provincial de Urbanismo el 10 de mayo de 1990, aunque posteriormente se realizaron diversas revisiones y modificaciones puntuales. Independientemente de la financiación y la voluntad política, para sacar el proyecto adelante se destacan las figuras de D. Álvaro de Orleáns-Borbón (Presidente y Consejero Delegado de CATSA), Pascual Arbona (Director de EPSA), Manuel Barrios (Director de Área de Suelo de EPSA) y Felipe Benítez (Alcalde de la Villa de Rota, 1987 -1999).

Por otro lado, numerosos pequeños propietarios quedaron afectados por este gran proyecto en la parte del término municipal de la Villa de Rota, cuyas opciones eran la venta, la aceptación de los acuerdos con EPSA o la adhesión a la Junta de Compensación que se constituyó en el año 1991. Pasados cuatro años del acuerdo con EPSA, los propietarios tuvieron que contribuir mediante derramas a los gastos de transformación del suelo, estipulado en los coeficientes de derechos que poseen en la Junta de Compensación, lo que supuso el abandono de la Junta de Compensación así como de sus derechos. Ésto implica un gran atraso en el proyecto de planificación y ejecución de obras, llegando a una situación muy tensa, en la que incluso tuvo que intervenir el Delegado del Gobierno en Cádiz. Finalmente se consensúa un precio y el 18 de abril de 1995 se firma un acuerdo entre la representante de los pequeños propietarios y el Director de Área de Suelo de EPSA, vendiendo sus derechos a una promotora que construirá viviendas. Además, éstos obtienen unas indemnizaciones, abonadas por la Junta de Compensación, por las pequeñas construcciones existentes en sus parcelas.

El 31.7.1997 se aprueba el proyecto del complejo turístico y se adjudican las parcelas a los distintos propietarios (EPSA, CATSA y Ayuntamiento de Rota). Las parcelas del golf se las adjudican EPSA y CATSA (al 50%), así como la gestión de ventas del resto de las parcelas. Más tarde, en el año 2001 CATSA compró los derechos del campo de golf a EPSA y comienza a explotarlo independientemente. También en el año 1997 se constituye la Entidad Urbanística de Conservación (EUC), dependiente de la Administración Municipal, con la función de conservar y mantener las zonas públicas del complejo.

Los edificaciones de “Costa Ballena Rota” crecieron a un ritmo vertiginoso, sobretodo en los años de la coexistencia de la peseta y el euro, llegándose a construir más de cuatro mil viviendas en tan sólo cuatro años y medio. Tras las posteriores construcciones y finalización de proyectos, la Junta de Compensación de “La Ballena Rota” se disolvió legalmente el 17 de mayo de 2007, quedando así cerrado un ciclo.Por otro lado, para dar cumplimiento al desarrollo del proyecto de U.U.I. “La Ballena”, la Junta de Compensación de “La Ballena Chipiona” se constituyó en el año 2003, finalizándose años más tarde la urbanización de la parte chipionera y la construcción de los puentes de enlace con “Costa Ballena Rota”.

Acabado esta primera etapa del proyecto, comenzó la crisis económica del año 2008 y frenó totalmente las construcciones de las parcelas. Los terrenos no tuvieron ninguna utilidad desde entonces y sólo fueron utilizados para llevarse a cabo el festival de “Al Rumbo” desde la edición veraniega de 2015. Por fín, en el año 2016 se plantearon las primeras construcciones y entre éstas destaca un primer hotel que se inauguró en el año 2018.

El complejo hoy está formado por:

  • Principalmente viviendas de segunda residencia formando urbanizaciones o residenciales privados. Se estima que existen unas 5.202 viviendas que alberga a más de 31.000 personas durante la época estival
  • Hoteles abiertos durante todo el año.
  • Campo de golf (véase Costa Ballena Ocean Golf Club)
  • Instalaciones deportivas: Sin duda, el Campo de Fútbol “Concejal Juan Reales” es el más destacado ya que en sus instalaciones numerosos equipos profesionales de ligas europeas hacen su “parón invernal” e igualmente clubes nacionales. Para los aficionados al pádel se encuentra el Polideportivo Municipal “Francisco Peña Palomeque
  • Un supermercado de renombre nacional abierto todo el año
  • Establecimientos, bares y farmacia con apertura variable, es decir, algunos todo el año mientras que otros los fines de semana y/o de primavera hasta otoño
  • Una estación de autobuses que posee conexiones con las poblaciones de Rota, Chipiona, Sanlúcar de Barrameda, Jerez de la Frontera, Sevilla, el resto de la Bahía de Cádiz (gracias a la conexión con la estación de Rota) e incluso línea directa con el Aeropuerto de Jerez
  • 1 parroquia católica
  • 1 farmacia
  • Dependencia oficial del Excmo. Ayuntamiento de Rota
  • 1 oficina de turismo perteneciente a la Villa de Rota
  • Edificio de Protección Civil
  • 1 Centro médico privado

La Base

La BASE de ROTA

Para entender el origen de la Base de Rota se hacen imprescindibles las publicaciones de Alejandro Román Antequera, y de entre ellas, LA INSTALACIÓN MILITAR ESTADOUNIDENSE EN ESPAÑA: LA BASE AERONAVAL DE ROTA Y EL CAMBIO DEL ECOSISTEMA HUMANO DE LA ZONA NORTE DE LA BAHIA DE CÁDIZ, de la cual aporto parte de la introducción y de la conclusión.

“A raíz de la II Guerra Mundial, tras la que el dominio estadounidense se hace evidente. La construcción de bases en los puntos estratégicos de Europa occidental para la lucha contra la Unión Soviética durante la Guerra Fría se convirtió en imprescindible. Esta situación es la que aprovechó Franco para poder legitimar su régimen internacionalmente, al ofrecerse como un bastión contra el comunismo. La fractura del cerco internacional al Franquismo propiciada por el acercamiento norteamericano se selló con la firma del Convenio de Ayuda y Defensa Mutua del 26.9.1953.

La firma de este convenio sólo representó realmente una ayuda en el terreno militar. Uno de los puntos de este primer acuerdo es el establecimiento en territorio español de un sistema de bases permanentes de uso conjunto, pero bajo mando español. Así, se preveía la construcción de bases en Zaragoza, Torrejón de Ardoz, Reus, Sevilla (tres bases), Albacete, Matagorda (Cádiz) y Rota, de las que sólo se materializaron las de Zaragoza, Torrejón, Morón y Rota.

La más importante de todas estas instalaciones es la de Rota, no sólo por su tamaño –la mayor de todas- y número de tropas –es la instalación en la que se permite una mayor cantidad de efectivos estadounidenses en territorio español-, sino por las funciones que cumple, al servir para el soporte de la VI Flota, que opera en el Mediterráneo, y por su importancia geo-estratégica para el control del Estrecho de Gibraltar –a 90 Km. de distancia-.

Los efectos de la Base tuvieron como epicentro la villa de Rota. Por ello, este trabajo se centrará sobre lo sucedido en este municipio, al tratarse del núcleo que sufrió con mayor intensidad la instalación estadounidense 3 . Así, a través de su estudio se cumplirá el objetivo perseguido: analizar el cambio en el ecosistema humano del norte de la bahía de Cádiz desde el momento de instalación de la base, a mediados de los años cincuenta, hasta principios de la década de los setenta.

De este modo, se explicará cómo se modificó la evolución de su población, comparando su desarrollo con el de los núcleos de su entorno. Más tarde se atenderá al proceso de relocalización de efectivos en el término municipal roteño y la alteración en el sistema de comunicaciones. Luego, se determinará cómo se produjo el crecimiento demográfico de Rota, terminándose el análisis con la participación en los mecanismos reproductivos de la localidad de los contingentes foráneos, para calibrar la importancia de los flujos migratorios…

El establecimiento de la base aeronaval de uso conjunto hispano-estadounidense en Rota tras los acuerdos de 1953 implicó un fuerte impacto en el ecosistema. La consecuencia más evidente fue un formidable aumento del volumen de población, que le permitió duplicar en veinte años su número de habitantes. No obstante, con posterioridad su ritmo decreció con relación a su entorno, con lo que la ventaja obtenida gracias al ‘boom’ de la Base se ha diluido con el transcurso del tiempo.

Otro punto relevante fue la modificación de la ordenación del espacio. La expropiación de 2.274 hectáreas de un término de 8.426 fue traumática. El tradicional modo de vida basado en la actividad agropecuaria y la pesca fue seriamente dañado. Se perdieron las mejores tierras de cultivo y numerosas familias tuvieron que reubicarse, dentro y fuera de Rota. El complejo militar ha conllevado la condena de las entidades rurales del municipio, concentrándose la población en el núcleo urbano, y en el caso de los norteamericanos en la Base, haciendo mucho más fuerte la presión sobre el ecosistema.

El espectacular incremento poblacional de Rota se basó en el descenso de la mortalidad y en una potenciación de los mecanismos reproductivos, que se vinculó estrechamente con una fuerte presencia exógena, fundamentalmente estadounidense, y con la mejora del nivel de renta generado por los norteamericanos, que en un principio abrieron el camino a un nuevo sistema económico para los españoles, pero que encerraba la trampa de la condena a la dependencia. Además, se modificaron las pautas de conducta del modelo demográfico.

La otra vertiente del crecimiento fue la llegada desde el inicio de la edificación de la Base hasta mediados de 1960 de importantes grupos humanos del exterior. Las migraciones cambiaron nuevamente de signo a mediados de los sesenta, con lo que se regresó al modelo anterior donde Rota exportaba recursos, debido primordialmente a:

  • La eliminación de los puestos de trabajo necesarios para la construcción de las instalaciones militares.
  • La ocupación de la mayoría de los nuevos empleos que había ofrecido la Base.
  • El personal de la Base se encontraba ya en cifras bastante elevadas, que dejaban poco margen a la llegada de más efectivos, salvo para el reemplazo, incidiendo en la temporalidad de la residencia de los estadounidenses, aunque se mantuviese su número.
  • El éxodo iniciado por los naturales de Rota a otras localidades en busca de trabajo, al carecer de la cualificación necesaria para los nuevos puestos. Un elemento más es la ubicación geográfica de la Base, que desconectó a Rota de la bahía gaditana. El tejido de comunicaciones marítimo fue suprimido hasta fechas muy recientes, mientras que el transporte terrestre se vio seriamente alterado –eliminación del ferrocarril y circunvalación del perímetro de la Base por carretera-. Este esquema ha provocado que Rota se volcase hacia el norte, haciendo el tránsito de ser un municipio de la bahía de Cádiz a ligarse de una forma más estrecha con el espacio del Bajo Guadalquivir.

Además, la posición de la Base constriñe el crecimiento urbano de Rota hacia el sur y ha retrasado el desarrollo turístico del municipio, que era la gran baza que se esgrimía desde principios del siglo XX para el futuro de la localidad. De este modo, la construcción de urbanizaciones no se ha producido hasta época reciente, como en el caso de Costa Ballena.

En resumen, la construcción de la Base fue en los primeros años un elemento dinamizador del ecosistema humano, al igual que ha ocurrido en otros momentos de la historia de la Bahía, cuando los contingentes exógenos han modernizado el régimen demográfico, aunque siempre se ha tratado de un espejismo. La mejora de los niveles de vida, el aumento del número de habitantes y la modernización de los patrones culturales fueron aspectos positivos, en mayor o menor medida. No obstante, la carga sobre la Bahía y, en especial sobre Rota, es cada vez mayor. El aparente beneficio inicial para el ecosistema humano de la zona, se ha transformado en negativo con el discurrir del tiempo.

Los riesgos que conlleva la existencia de la Base en tiempos de guerra añaden un punto negativo a las iniciativas económicas que deseen instalarse en la Bahía, algo que se hace extensivo a la provincia si se tiene en cuenta el triángulo dibujado por Rota-Morón-Gibraltar, que convierte a esta área en uno de los puntos más calientes del planeta. Este carácter militar de la región ha sido uno de los lastres para su desarrollo a lo largo de su historia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Valor estratégico de la Base de Rota

Situada en la bahía de Cádiz, a pocos kilómetros de la localidad de San Fernando donde se halla el Tercio de la Armada, una herramienta básica para la proyección del poder tierra adentro– con salida al Océano Atlántico y cerca del Estrecho de Gibraltar, se halla la base de Rota.

Construida en el siglo XIX, esta moderna instalación con grandes muelles de carga, el mayor polvorín del continente y destino del oleoducto Zaragoza-Torrejón-Morón-Rota, aloja al Grupo de Acción Naval 2, punta de lanza de la proyección naval de nuestro país, la 41º Escuadrilla de Escoltas que le proporciona a cobertura y una nutrida fuerza de apoyo que garantiza su operatividad. Aunque en el pasado Rota también albergó los históricos Grupo Alfa –con vocación oceánica y enfocado a la guerra aeronaval o antisubmarina y el control de las líneas de comunicación marítimas– y Grupo Delta de proyección, en el marco estratégico actual su ubicación es la idónea para realizar una amplia gama de labores (soberanía sobre las zonas marítimas, control de las líneas de comunicación marítimas, interdicción, proyección del poder, gestión de crisis o mando y control de operaciones conjuntocombinadas) en varios escenarios prioritarios en línea con la Estrategia Nacional de Seguridad y la Estrategia de Seguridad Marítima Nacional: Estrecho de Gibraltar para control del tráfico, Ceuta, Melilla y Canarias para hacer frente a una eventual amenaza no compartida, Atlántico Sur desde el Sahara Occidental hasta el Golfo de Guinea en respuesta a contingencias o Mediterráneo Occidental y Norte de África en gestión de crisis.

No obstante, para nuestra opinión pública la popularidad de Rota no radica ni en su importancia para nuestro país ni su empleo por parte de la Alianza Atlántica, sino en las instalaciones que la Armada estadounidense tiene en la base española y el reciente acuerdo para emplazar de manera permanente cuatro destructores que contribuirán al escudo antimisiles aliado.

En efecto, desde los Pactos de Madrid de 1953, en la base se ubica un destacamento americano que aprovecha la situación de Rota – a medio camino entre Estados Unidos y Oriente Medio, cabeza de puente de Europa, con proyección sobre el Estrecho y el Mediterráneo Occidental y accesibilidad al norte de África – para apoyar las labores de presencia avanzada, lucha antisubmarina en la fachada atlántica o defensa del flanco sur de la OTAN; y desde el final de la Guerra Fría en materia de respuesta a crisis o cooperación en materia de seguridad con terceros países.

Para ello, la base proporciona apoyo logístico a las fuerzas en movimiento hacia otros puntos de Eurasia, mando y control a las unidades desplegadas en la región –la VI Flota basada en Nápoles para asistir a los Mandos Combatientes Europeo (EUCOM), Africano (AFRICOM) y Central en caso de necesidad (CENTCOM)– o asistencia a los aviones de la Fuerza Aérea en tránsito hacia otros puntos de Europa y Mediterráneo. A todo ello se le añade el estacionamiento de una Fuerza Naval de Despliegue Avanzado que, formada por cuatro destructores Arleigh Burke equipados con el binomio AEGIS–SM-4, proporcionará cobertura antimisil a los aliados mediterráneos e Israel. Incluido en la contribución  americana al programa European Phased Adaptative Approach para dotar a la Alianza Atlántica de un sistema antimisil interoperable con la Defensa de Misiles Balísticos estadounidense, su estacionamiento en Rota permitirá mantener dos buques en patrulla permanente en el teatro de operaciones, limitar los costes de desplazamiento e incrementar la cobertura antiaérea y antimisil de nuestro país. Además, si se explotan las oportunidades que brinda este despliegue –con 1.300 marinos y 2.000 familiares que se sumarán a los 4.000 ciudadanos americanos que actualmente viven en la basela provincia de Cádiz podría obtener beneficios económicos que pueden ir mucho más allá del contrato con los astilleros de Navantia para realizar el mantenimiento de los buques.

La base aeronaval de Rota es una pieza vital en el complejo puzzle geopolítico. Su valor en la estrategia española, aliada y estadounidense está fuera de cualquier duda y su importancia se mantendrá a pesar del giro de Washington hacia Asia-Pacífico o la irrelevancia estratégica europea. El arco de inestabilidad que comienza en la orilla sur del Mediterráneo y se extiende hacia el Golfo de Guinea puede afectar directamente nuestra seguridad, por lo que Rota continuará siendo vital para proyectar nuestra fuerza en anticipación o respuesta a cualquier crisis.

Guillem Colom Piella. La geopolítica de las bases militares (I). Plan Anual de Investigación 2016. Instituto Español Estudios Estratégicos

Carta de aproximación aérea ROTA

Análisis de la huella militar en la Bahía de Cádiz a nivel municipal

La estructura militar no se plasma en el territorio únicamente en forma de base militar o viviendas y equipamientos cuya finalidad sea estrictamente militar. El personal militar siempre ha estado secundado con una infraestructura logística completa, esto quiere decir, que un asentamiento militar acarrea una serie de instalaciones de un carácter diferente del militar. Estas instalaciones o equipamientos secundarios asociados a los despliegues y la militarización del territorio, comprenden desde instalaciones deportivas hasta espacios de ocio y cultura, a los cuales no puede acceder el público, y suponen un considerable agravio comparativo con las poblaciones circundantes que no cuentan con dichos equipamientos.

El estudio evolutivo se podría haber planteado en la comparación de estos establecimientos, sin embargo, se ha optado por analizar el campo de la vivienda, ya que es más representativo de la movilización tanto de personal como de recursos. El análisis residencial permite observar cómo se ha desarrollado el tejido urbano de los municipios, y establecer la relación entre un crecimiento vinculado al núcleo urbano histórico o a un establecimiento militar, como pueda ser el caso de la base aeronaval de Rota en relación a los municipios de Rota y El Puerto de Santa María o San Fernando con el Arsenal de la Carraca y la Ciudad de San Carlos.

Antes de 1946 no se tienen datos sobre las viviendas para militares, y no es hasta 1960 cuando se empiezan a desarrollar anuarios estadísticos que desglosan dicha información en función de las Regiones Militares, la Bahía de Cádiz se engloba en primera instancia en la Segunda Región Militar, capitanía general de Sevilla (1939-1984) y desde entonces, Región Militar Sur. Entre 1946 y 1959 sólo se tienen datos a nivel nacional, y de 280 viviendas para militares se pasó a 5.706 en 1959. Entre 1960 y 1997, la contabilización del recurso militar está muy detallada y centrándose en el ámbito residencial, se extrae lo siguiente:

  • En 1960 había 15.864 viviendas para militares (V.P.M.)* 34 en España, de las cuales 110 estaban en la Bahía, un 0.70%.
  • En 1965 se pasó a 31.711 V.P.M. en España, 1350 estaban en la Bahía, un 4.26%.
  • En 1980 se llega a 42.385 V.P.M. en España, 3933 estaban en la Bahía, un 9.28%.
  • En 1985 se llega al mayor porcentaje de viviendas militares en la Bahía respecto al resto del Estado, con un 10.85% de las 43346 V.P.M. en España, lo que suponían 4.702 V.P.M en la Bahía.
  • En 1990 se alcanza el máximo de V.P.M. en España, llegando a las 48001 de las que un 9.78% V.P.M. 4989, estaban en la Bahía.
  • A partir de 1990 comienza el proceso de reducción de tropas y profesionalización de las mismas, lo que se evidencia en la reducción de viviendas para militares entre 1990 y 2017, de las 48001 a las 12.341 actuales lo que supone una reducción del 75% de las viviendas para militares.

Estos datos son extraídos de “La huella militar en la Bahía de Cádiz 1939-2017” de Pablo Angosto Pallarés (Trabajo Fin de Grado.  Universidad Politécnica de Madrid, 2017), y a modo de conclusión el autor, añade:

“…Rota ha sido el municipio que ha sufrido un mayor cambio, tanto en su fisionomía como en su dimensión física y de actividad, alcanzando todas las escalas y ámbitos políticos y sociales. La gestión de la base y la infraestructura necesaria para su mantenimiento funciona a la escala de una ciudad de gran tamaño, con polígono industrial, carretera de circunvalación, puerto, aeropuerto y ciudades satélite. A pesar de tener alojamiento dentro de la base y poder llevar una vida totalmente paralela al entorno que rodea la base, una parte de la población americana prefiere alojarse en el municipio, lo cual ha hecho que el precio de la vivienda en Rota, sea el más elevado de la Bahía. En este caso, a diferencia de El Puerto y Puerto Real, la falta de contabilidad estadística en los anuarios militares, parece más asociada al hecho de que el despliegue de las fuerzas españolas se limita a Cádiz y San Fernando, y el entorno de sus bases militares, dejando el destacamento de Rota, en el interior de la base. Por lo tanto, el desarrollo de Rota no ha sido con viviendas de promoción militar, sino que se ha hecho con promociones libres para alojar a los americanos y al turismo…”

Contexto Ampliado. Bahía de Cádiz

“…La situación geográfica como puerta entre el Atlántico y el Mediterráneo, ser frontera con África, su condición geomorfológica como puerto natural muy resguardado, y unas condiciones climáticas muy favorables, hacen de la Bahía un paraje idóneo para el desarrollo de la carrera naval, y la dotan de un carácter estratégico crucial que se ha perpetuado hasta hoy en día, con la situación actual derivada de la implantación del Escudo Antimisiles de EEUU en la Base Naval de Rota en 2015, dentro de la Bahía de Cádiz produciendo a día de hoy, en 2017, un debate sobre la influencia del establecimiento y la presencia militar en la ciudad.

Los años de dictadura reforzaron el carácter militar de la zona, fundamentalmente con el establecimiento en San Fernando, en el antiguo arsenal de la Carraca, de la Empresa Nacional Bazán, creada por el régimen, y la instalación en Rota de una de las cuatro bases americanas resultado de los Pactos de Madrid, acuerdos hispano-americanos firmados en 1953. Creando la base de la economía de la Bahía a partir de entonces.

El ingreso en la CEE y la OTAN en 1986 junto con el proceso de reconversión industrial iniciado con los Gobiernos socialistas, supuso un claro revés a la economía de la Bahía, estancando su crecimiento y desarrollo. El declive de la industria naval y derivada propició el desarrollo de un sector servicios alternativo, en línea con los Planes de Desarrollo enfocado al turismo.

La entrada en la estructura militar de la OTAN en 1997, junto con la profesionalización de las Fuerzas Armadas (proceso iniciado en 1982), se ejemplifica con la supresión del servicio militar obligatorio a partir de 2001. Esta profesionalización, ha potenciado la inversión en tecnología y desarrollo militar en detrimento del número de efectivos. Este hecho ha provocado una disminución de la actividad vinculada a estos establecimientos militares, dependientes del sector servicios, generando una gran inestabilidad económica en los territorios influenciados por estos espacios militares.

Un sector servicios, condicionado por el despliegue de personal militar en las poblaciones, y un desarrollo urbano limitado por la envergadura del establecimiento militar, ha provocado un estancamiento económico de las poblaciones vinculadas a esta militarización. Estas poblaciones, no han sido capaces de generar un tejido económico alternativo, el desarrollo turístico del litoral gaditano es limitado, frente al sufrido por las costas mediterráneas. La costa gaditana por su parte, ha sufrido una explotación más dispersa, centrándose en Cádiz (un turismo más etnológico), El Puerto de Santa María, Puerto Real y la línea entre Sancti Petri y La Línea de la Concepción. Las instalaciones militares y los terrenos de uso militar han supuesto un obstáculo para el desarrollo turístico de los municipios afectados, siendo la costa de Cádiz uno de los espacios más vírgenes de la costa española. Esta limitación al desarrollo de tejidos alternativos ha generado una dependencia histórica de la presencia militar en estas poblaciones.

Con la aparición de los planes generales, y la desvinculación del estado en la toma de decisión sobre la gestión del suelo, las autonomías y los municipios pasan a administrar este bien. El ministerio de Defensa por su parte como propietario del territorio y grandes bolsas de suelo dentro de los municipios, ha condicionado el desarrollo de los núcleos urbanos y limitado su crecimiento, planeamiento y ordenación territorial. (Ejemplo; San Fernando y su limitación para ocupar el litoral por la presencia del Arsenal de la Carraca, los Polvorines de Fadricas, el Campo de Tiro Janer y Camposoto, Rota con la base, que la desconecta de la Bahía y Cádiz con la base de Puntales). La gestión autónoma que tiene el Ministerio de Defensa sobre los establecimientos militares, la cantidad de propiedades que acapara y las restricciones de usos sobre ciertas instalaciones plantean una serie de circunstancias y condicionantes que afectan a la configuración del espacio público de las poblaciones.

Contexto General. Provincia de Cádiz y España.

El asentamiento militar que se ha generado en la considerada Línea del Estrecho, que abarca desde Rota hasta Gibraltar, consiste en una red de fortificaciones que se han ido disponiendo en enclaves estratégicos a lo largo de la costa, cuya función defensiva se remonta al siglo XIII dC.

El desarrollo de la tecnología militar y el panorama internacional, en el que las migraciones de población en el Mediterráneo son un problema de primer orden, han ido de la mano para hacer del Estrecho, la frontera más tecnológica y desarrollada de Europa. Esta situación contrasta con la precariedad tecnológica que acucia Andalucía, destacando Cádiz por su condición de extremo y la falta de desarrollo de infraestructuras tanto de transportes como de comunicaciones en toda la provincia.

La generación de una infraestructura militar continua, establecida de manera dispersa a lo largo del territorio gaditano, ha provocado una militarización prácticamente completa de la provincia que ha limitado y condicionado el desarrollo económico de la zona, debido a la extensión de las instalaciones, sus zonas de influencia y afecciones. Esta influencia se expresa especialmente en la creación de un tejido económico fundamentado en el sector naval y servicios, el cual se ha visto enormemente perjudicado con la profesionalización de las Fuerzas Armadas con la reducción del ejército a un tercio de sus efectivos.

La huella del establecimiento militar en el territorio será distinta dependiendo de las características de la instalación:

  • En primer lugar, están las bases militares, en el caso de la Bahía, se ubican la de Puntales en Cádiz, Torregorda y Camposoto en San Fernando, y la Base Naval de Rota. Estos espacios, además de tener restringido el acceso al público, cuentan con lo que se podría denominar un establecimiento militar completo, es decir, que cuentan, con todas las instalaciones y servicios necesarios para poder desarrollar la vida sin salir del interior de las bases. Estas bases cuentan con puerto propio y en el caso de la base de Rota, cuenta con un aeródromo, y un poblado para albergar a las familias de los soldados.
  • En segundo lugar, están los desarrollos de promociones de viviendas para militares generados a raíz de los espacios militares y creciendo en paralelo al crecimiento del núcleo urbano histórico. La gestión de estas viviendas es totalmente autónoma ya que el Ministerio de Defensa es el propietario encargado de su adjudicación y administración mediante el INVIED. Los requisitos de acceso al concurso para adquirir una de estas viviendas, excluyen al público, y por lo tanto, el desarrollo de estas promociones ha creado barrios militarizados dentro de las ciudades. Estos espacios creados para militares reproducen la jerarquía militar, creando un tejido mixto de viviendas en función de esta jerarquía. El descenso de la población militar en estas ciudades y el hecho de que la gestión de estas propiedades sea del ejército, ha hecho que el proceso de cambio de uso sea más lento, provocando un gran stock de viviendas vacías. La sobredimensión de las instalaciones proyectadas, en previsión de una militarización mucho mayor de estas poblaciones, ha tenido como consecuencia ciudades disgregadas, con focos residenciales distintos económica y topológica mente y desestructuradas al no tener un tejido continuo entre los focos urbanizados. Al mismo tiempo, las áreas militares han condicionado la configuración de las conexiones y el desarrollo del litoral haciendo que las poblaciones estén desconectadas por la falta de una red común de infraestructuras.
  • Y, en tercer lugar, hay que destacar los espacios desarrollados para la industria naval, con la ubicación de diez puertos y astilleros en el interior de la Bahía, repartidos por sus cinco municipios, cuya extensión prácticamente supera en todos los municipios, a las ciudades que los albergan, reduciendo el aprovechamiento del litoral a hechos esporádicos como en el caso de Cádiz, cuya línea interior de la Bahía esta colonizada por el sector industrial.

Como conclusión general podríamos destacar que la Bahía de Cádiz ha sido y sigue siendo un espacio con una marcada presencia militar, cuyo desarrollo y crecimiento se ha fundamentado en el sector industrial, tanto naval como militar. La Bahía ha quedado fuertemente condicionada por la dimensión de esta estructura industrial militar de carácter global y tecnológico, frente a la escala local de estas poblaciones “militarizadas” en una época de enorme hermetismo y aislamiento.

La situación de independencia en la gestión del recurso militar por parte del Ministerio de Defensa ha provocado el aislamiento de ciertos espacios en el territorio y, en cierta medida, de las poblaciones aledañas. La falta de hibridación y apertura del espacio y uso militar ha provocado un estancamiento de la actividad económica, al limitar el desarrollo de actividades alternativas (ej. turísticas), y la dependencia de una militarización continua de estos espacios

El hermetismo de la estructura militar, su autonomía y aislamiento frente al ámbito de lo público que ha surgido tras la llegada de la democracia, se ha evidenciado a la hora de desarrollar este trabajo, ya que la negativa a la divulgación de información para el estudio ha sido continua y reiterada en los distintos estamentos preguntados.

Como conclusión personal, sorprende significativamente que los modelos de desarrollo de ciertos territorios vinculados con la actividad militar, han quedado totalmente aislados y anclados en un funcionamiento tradicional y conservador. La falta de apertura y de desarrollo de actividades conjuntas con la ciudadanía, está generando un debate sobre la conveniencia de las Fuerzas Armadas, y si la inversión en los modelos de defensa tradicionales, basados en el armamentos y el personal militarizado es la más correcta y oportuna, en una sociedad cada vez más mestiza y donde las fronteras no paran de estrecharse.

Hay tres conceptos que plantean un debate actualmente sobre cómo se puede afrontar un nuevo modelo de defensa, relación y conexión entre territorios. Los conceptos de “antimilitarismo”, que no antimilitar, una tendencia que surge frente al militarismo que es la “Preponderancia de los militares, de la política militar o del espíritu militar en una nación”-R.A.E, el concepto de transarme, que surge de las tendencias antimilitaristas, y plantea el modelo de una defensa alternativa, a partir de la desmilitarización del territorio, la defensa de lo realmente importante para las personas (educación, sanidad, vivienda, derechos humanos) y el protagonismo de la sociedad civil. Por último, y como ciencia reciente planteada por Parag Khanna, la “concectografía” un término que formula el nuevo modelo de mapear los territorios, las fronteras y las relaciones globales entre países y civilizaciones, donde prima en beneficio mutuo en la colaboración, frente al conflicto, tanto armado como económico, político, religioso o ideológico.”

Un apunte histórico soberbio EL TRATADO DE PAZ CON INGLATERRA DE 1713. ORÍGENES Y CULMINACIÓN DEL DESMEMBRAMIENTO DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA. UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID. DEPARTAMENTO DE HISTORIA MODERNA. TESIS DOCTORAL. JOAQUÍN GUERRERO VILLAR. MARZO DE 2008.

“LOS ATAQUES A CÁDIZ Y ROTA.

…El comienzo de la guerra en territorio español cogió totalmente desprevenido al gobierno que confiaba en que la lucha se iba a limitar, al menos al principio, al norte de Italia y a las fronteras de Flandes. Naturalmente llegaban noticias de Inglaterra que hablaban de una poderosa flota que Guillermo III estaba preparando de cara a la guerra, ya inminente, pero cayeron en saco roto ya que todos imaginaban que su destino sería Venecia, donde debían desembarcar para ayudar a las tropas de Eugenio de Saboya que se encontraban en inferioridad numérica respecto a las francesas.

Hay bastante coincidencia en admitir que la idea de atacar Andalucía y, concretamente, Cádiz le fue inspirada al Rey Guillermo por Jorge Darmstadt y, sobre todo, por el Almirante de Castilla. Cuenta el marqués de San Felipe la llegada de un holandés a España y que, alojado en casa de Schonemberg, “trató familiarmente con el Almirante que con la mayor cautela, con palabras equívocas, propaló su ánimo como hablando acaso de cosas actuales y, en conversación, alabando la Andalucía, dijo ser la llave del reino y por dónde, si aquélla se rindiese, se subvertiría el trono; no calló el descuido y el desaliño de las plazas, y de no ser de la moderna militar arquitectura, y presentó al holandés un mapa de España, exactamente delineado, explicándole la geografía del lugar con todos las circunstancias y… (el holandés) así lo refirió a su vuelta al gobierno de la Holanda y se participó al Rey Guillermo…” 

La pretendida toma de Cádiz presentaba dos ventajas adicionales a la de ser puerta para la conquista de Andalucía. Se trataba de un lugar bien conocido por los ingleses por las expediciones anteriores de Drake (1587), del conde de Essex (1596) y de lord Winbledon (1625) durante las cuales se habían realizado batimetrías que les permitían disponer de cartas náuticas, antiguas aunque relativamente fiables, en un lugar que se caracteriza por la abundancia de bajíos. Además Cádiz había sido, durante la reciente guerra de la Liga de Augsburgo, lugar de aprovisionamiento y fondeadero para la escuadra hispano-angloholandesa, lo que proporcionaba un conocimiento relativamente preciso del estado de la plaza y sus defensas en aquellos momentos. En segundo lugar Cádiz era la puerta del comercio con las Indias y estaba dotada de una importante infraestructura logística. Cerrar, o al menos dificultar, este comercio ahogando con ello la principal fuerte de recursos de la Monarquía era, probablemente, la forma más clara de ayudar a su derrota.

La flota anglo holandesa zarpó el 12 de julio de Inglaterra pero vientos contrarios la obligaron a guarecerse hasta los días finales de dicho mes. El 19 de agosto se encontraba frente a Lisboa donde se les unió un barco menor, la fragata Adventure, con el príncipe de Darmstadt a bordo para incorporarse a la expedición asumiendo la dirección política de la misma. Darmstadt estaba en Lisboa, como enviado del Emperador, y allí se había ocupado con éxito en ganar la buena voluntad del Rey de Portugal hacia los aliados. Belando lo confirma diciendo que en esa corte “los ministros de los aliados, habiendo reducido ya al rey D. Pedro a una neutralidad, trabajaban de nuevo para incluirle en la alianza. El fin de esto no sólo era, porque para sus designios necesitaban los enemigos de un puerto para los navíos, sino también porque les parecía el reino de Portugal puerta fácil para invadir España”.

Según Bacallar la flota era de 150 velas “no porque fuese necesario tanto armamento contra las costas de España, desprevenidas y sin nave alguna, sino porque importaba a la pompa y a poner terror en los reinos”. Los estudios actuales dan las cifras exactas: cuatro escuadras inglesas con treinta buques de línea, seis fragatas, dos corbetas, cinco bombardas, nueve brulotes, 2.570 cañones y 16.400 hombres. Tres escuadras holandesas con veinte navíos, tres fragatas, tres bombardas, tres brulotes, 1.580 cañones y 10.850 hombres. A esto se unían embarcaciones de transporte hasta lograr un total de 207 velas. Esta poderosa flota apareció en la bahía de Cádiz el 23 de agosto de 1702 fondeando en un amplio arco desde Rota a Santi Petri y dedicando sus primeras acciones a confirmar la batimetría de las zonas que pensaban serían propicias al desembarcó. Mandaba la escuadra el almirante Rooke y, por parte holandesa, el también almirante Philips Von Almonte. Ambos eran marinos muy expertos que ya se habían distinguido en la batalla de La Hogue. Mandaba las fuerzas de desembarco Sir James Butler, duque de Ormond y, como antes se dijo, la parte política de la operación, fundamentalmente las relaciones con unos presuntos, y numerosos, tránsfugas españoles, había sido asignada al príncipe Jorge de Darmstadt.

A esta armada debía oponerse el capitán general de Andalucía, marqués de Villadarias “y todas sus tropas eran 150 hombres veteranos y treinta caballos; los que presidiaban Cádiz no llegaban a 300; no había almacenes ni armas para dar a las milicias urbanas ni más disposición de guerra que pudiera haber en la paz”. No obstante estas afirmaciones de Bacallar, la bahía y su entrada estaban defendidas por una serie de fortalezas, como los fuertes de San Felipe y Puntales en Cádiz y los castillos de Matagorda en Puerto Real y Santa Catalina en el Puerto de Santa María. Todos ellos estaban razonablemente artillados y equipados con munición y servidores y esta circunstancia, junto al progreso que había experimentado la artillería, fueron la causa de que el almirante Rooke no pudiera repetir la conquista de Cádiz con la facilidad con que la habían logrado sus predecesores. Por ello decidió desembarcar en la playa de Rota para conquistar esta ciudad y, disponiendo de su puerto, poner cómodamente en tierra caballos, cañones y pertrechos.

La noticia de la arribada de la flota aliada llegó a Madrid con las consecuencias que narra el marqués de San Felipe:

“Conmovió mucho a España, turbó la corte, pero no el ánimo de la Reina la cual, aunque estaba el Rey ausente… convocó a los ministros y habló con tanta eficacia y del modo más obligante que no hubo quien no expusiese sus haberes y su vida en defensa del Reino. No omitió esta aparente demostración de fidelidad el Almirante a quien, por medio de la Princesa, rogó la Reina fuese a defender la Andalucía con entera y absoluta autoridad de vicario general. Negóse a esto, no porque no lo deseaba, para estar a pie de obra, ver de qué parte pendía la fortuna y adherirse a la más propicia; pero quería ser rogado para que no se le imputase jamás por traición cualquier siniestro acaecimiento, sino por desgracia. Daba por excusa no querer ir a perder su honra sin tropas ni disposición alguna de defensa. La Reina la admitió poco satisfecha y determinó que el mismo Villadarias se encargase de la defensa”

Continúa diciendo el marqués que el primero en bajar a tierra en Rota fue el príncipe de Darmstadt, y que afirmó con arrogancia: “Juré entrar por Cataluña a Madrid ahora pasaré por Madrid a Cataluña”. Desde tierra envió cartas a los comandantes del ejército y las autoridades civiles pidiendo el reconocimiento del Emperador y, salvo el caso del gobernador de Rota que por fragilidad de ánimo cambió de bando, no consiguió del resto más que desprecio. Esto daría lugar, posteriormente, a un fuerte antagonismo entre Jorge Darmstadt, el duque de Ormond y, en general, los oficiales ingleses, que acusaron al príncipe “de embustero y crédulo porque no se habían hallado los parciales austriacos, ni adherido español alguno a su partido, más que el gobernador de Rota por necesidad y fragilidad de ánimo, después de ser prisionero; que se habían declarado toda la Andalucía y las Castillas por su soberano…”. Este fue el comienzo de una desabrida relación entre Darmstadt y los ingleses que duraría hasta la muerte del príncipe en Barcelona.

Una vez conquistada Rota los aliados se dirigieron hacia El Puerto de Santa María, ciudad que no contaba con fortaleza alguna en su núcleo urbano y que fue abandonada por sus habitantes que huyeron con todas sus pertenencias de valor. Los invasores tan sólo encontraron una ciudad vacía de gentes y repleta de botas de vino. Y aquí se va a producir un hecho de guerra nimio, dentro del también poco revelante, por frustrado, ataque a Cádiz pero que tuvo, sin duda y por difícil que sea su cuantificación, una influencia decisiva en el resultado de la contienda. Castellví lo cuenta como sigue:

“Saqueóse la ciudad, profanáronse los templos, tomáronse los adornos y vasos sagrados y sufrieron las imágenes. No se vio igual furor. No transpiraron en los ejecutores señales de la natural ley. Quemóse lo que no pudieron conducir. Declararon con estas impiedades que no venían como amigos ni libertadores de la opresión como publicaban. Manifestaron ser los mayores enemigos de la nación y de la religión… y quedó radicada en las Castillas la aprehensión de que era premeditada y positiva orden de los aliados los saqueos y sacrilegios como preliminares de pervertir a la religión”.

Comenta también Castellví las consecuencias que tuvieron las profanaciones de los aliados:

“El horror que causó al celo de los españoles la expedición de los ingleses sobre Cádiz, profanando los templos en Santa María con sacrílegas prácticas, encendió los ánimos de todas las provincias de España confinantes en aquel país, que con sus ojos vieron la profanación; y a porfía concurrieron, con celo de la religión más que regio, provincias y ciudades, villas y particulares, con grandes sumas para facilitar la pronta leva de tropas para oponerse a los que consideraban violadores de la religión… porque el que pretende inclinar ultrajando lo más sagrado de los pueblos yerra el fundamento en que piensa fundar su empresa”.

Las noticias de la profanación corrieron como la pólvora por toda España y los púlpitos ardían en proclamas contra los herejes y contra la casa de Austria que se valía de ellos para apoderarse de lo que no le correspondía. Volvió a surgir con fuerza la vieja polémica sobre la licitud de aliarse con herejes.

Tras tomar la ciudad de El Puerto Santa María los aliados consiguieron asaltar el castillo de Santa Catalina, fácilmente abatible desde tierra, pero no así el de Matagorda, rodeado de marismas. Villadarias, pese a sus escasas fuerzas, aunque iban en aumento progresivo, hostigaba a los desembarcados haciendo el mayor ruido posible para hacer ver que contaba con un ejército temible. Finalmente el 28 septiembre en un Consejo de Guerra se decidió abandonar el proyecto de la conquista de Cádiz ante la imposibilidad de mantener tanto tiempo las naves sin resguardo en un mar que, trascurrida la calma veraniega, se iba a tornar muy peligroso. La escuadra partió para Vigo donde va a tener lugar la batalla de Rande y el apresamiento de parte de la plata que venía de América. Botín pírrico ya que, en su mayor parte, pertenecía a comerciantes ingleses y holandeses.

Por estas fechas se produce la deserción de Almirante de Castilla, la más sonada de todas por la calidad del personaje, su importancia como político y lo rocambolesco de su fuga. El meollo de la cuestión es que Portocarrero, desconfiando de los movimientos del Almirante y de su clara y antigua inclinación hacia la casa de Austria, quiso alejarlo de la corte de Madrid. Consiguió que la Reina, con la aprobación de Luis XIV, le nombrara embajador plenipotenciario en Francia. Pareció dudar el Almirante por no haber precedente de persona de su categoría en semejante puesto y porque temía que, una vez en Francia, fuese encarcelado por el Cristianísimo. Finalmente pareció aceptar; pidió mucho dinero prestado con el aval de su patrimonio, reunió sus joyas y enseres más valiosos y con un séquito, que sería comentado en toda Europa, de 189 personas y 45 carruajes, partió de Madrid el 13 septiembre de 1701. Al llegar a Tordesillas recibió una carta de la Reina (una protocolaria recomendación para su hermana que él mismo se había ocupado de que le llegara en tal momento) y afirmó que en ella se le ordenaba dirigirse a Portugal lo cual hizo a marchas forzadas para no ser detenido. Ya en Lisboa fue recibido por el Rey Pedro, “no como fugitivo sino con los honores de un descendiente del Rey don Enrique de Castilla, y le aseguró que su persona sería considerada como un príncipe de su sangre”. Y, convencido como estaba de la enorme resonancia de su abandono de la causa borbónica, publicó en Portugal, al año siguiente, el llamado Manifiesto del Almirante. No se trata de ningún texto programático y es poco más que un memorial de agravios personales lleno de subjetividad y no exento de rencor. Pese a ello su difusión fue grande, sobre todo en los territorios de la Corona de Aragón…”

1584 Bahía de Cádiz

1685 Bahía de Cádiz

 

 

 

 

 

1693, Bahía de Cádiz (Rade et Plan de Cadix et des Environs, por P. Mortier) 

 

 

 

 

1705 Bahía de Cádiz (por Nicolas de Fer)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1709 ROTA en la Bahía de Cádiz (By Iohannes van Keulen. Carta náutica)

1713 ROTA en la Bahía de Cádiz (Insula Gaditana por Excudit F. de Wit)

1734 ROTA en la Bahía de Cádiz (Plan de la Baye et Ville de Cadis. de la Riviere de St. Lucas de Barrameda de ses environs. Autor: Sr. [Jean] de Beaurain; Gravée par Le Tellier.

1772 ROTA en la Bahía de Cádiz (Carte Hydrographique de la Baye de Cadix. Autor: Par le S. [Jacques Nicolas] Bellin, Ingenieur de la Marine, Censeur Royal de L’Academie de Marine et de la Societé Royale de Londres.)

1789 ROTA en la Bahía de Cádiz

1812 ROTA en la Bahía de Cádiz (Plano de la bahia de Cádiz y sus contornos [Material cartográfico] : reducido de los que levantó Don Vicente Tofiño con el aumento de las posiciones de los Exércitos durante el sitio que sufrió dicha plaza en los años de 1810, 1811 y 1812 y construcción de la curva que trazaban las granadas arrojadas por los franceses, contando con la resistª del ayre a dist. alturas.)

1820 ROTA en la Bahía de Cádiz (Die Stadt und Bay von Cadiz mit ihrer Umgebung)

 

1874 ROTA 

1905 ROTA (IGN)

Hoy Rota, está inmerso en un Plan Estratégico Rota 2025,  ha elaborado un Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Rota 2010, tiene un Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Rota (PEPCH Rota), ha adaptado su PGOU a la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOAUA) en 2009 “de aquella manera”. Veamos:

Evolución Histórica ROTA

Delimitación Conjunto Histórico de ROTA

Densidad de Población y USOS. ROTA

El Conjunto Histórico de Rota fue declarado Bien de Interés Cultural por Decreto de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía de fecha 22.7.2003.

“El entendimiento del Conjunto Histórico de Rota como una realidad inseparable de su emplazamiento y su relación con el territorio circundante, que le presta unos valores singulares de carácter simbólico, cultural e identitario, hace imprescindible una lectura continua del tejido urbano y, en especial, del espacio marítimo adyacente, que reconozca sus mutuas relaciones, lo que lleva a proponer decisiones en su ámbito próximo que redunde en la preservación de la imagen exterior del asentamiento y su posición aventajada sobre el paisaje. Asimismo, deben reconocerse y proteger los lugares en que se producen relaciones recíprocas de la ciudad con el paisaje, evitando elementos que puedan interferir esas relaciones físicas o visuales.

De especial importancia es la mutua relación histórica del Conjunto Histórico y el Puerto Astaroh, puerto pesquero, deportivo y de transporte marítimo con otras ciudades de la Bahía de Cádiz, y que ocupa los terrenos ganados al mar junto a la Punta de la Morena, en las inmediaciones del borde meridional del Conjunto Histórico, localización que coincide con el emplazamiento histórico del muelle pesquero de Rota. Una mutua relación que hace al Puerto Astaroh singular en la Bahía, situación que debe reconocerse es fundamental para ambos: Conjunto Histórico y Puerto. El Conjunto Histórico aporta al Puerto un atractivo esencial en muchos órdenes: cultural, dotacional, de ocio, de alojamiento, gastronómico, etc. También la presencia del Conjunto Histórico contribuye a la mejora de las condiciones paisajísticas del Puerto, ya que por las características formales y por su valor patrimonial o simbólico, su frente urbano se constituye en hito paisajístico apreciable desde el Puerto. Sobresalen, en este sentido, la rotunda presencia de la iglesia de la O y la colorida verticalidad del faro de la localidad, que se constituyen en los referentes visuales básicos de la mayor parte de las vistas desde el espacio portuario. Y en determinadas perspectivas, el arco correspondiente a la Puerta del Mar y el edificio que alberga al hotel Duque de Nájera se suman a los anteriores hitos paisajísticos para conformar un conjunto visual de marcada singularidad.

Por ello el Puerto debe coadyuvar a resolver algunos problemas del Conjunto Histórico que solo tienen solución en sus bordes, tales como el aparcamiento suficiente, la mejora de las dotaciones públicas y la actividad lúdica y festiva, o estudiar la posible comunicación peatonal directa entre el Conjunto Histórico y el interior del espacio portuario, con gálibo suficiente para permitir el paso bajo la pasarela del tráfico rodado del paseo marítimo. Y no queremos decir que no haya contribuido hasta ahora, porque lo cierto es que la construcción del nuevo Puerto Deportivo y Pesquero “Astaroth” supuso una transformación radical del frente marítimo de la localidad en términos urbanísticos y funcionales. Su implantación conllevó, desde un punto de vista urbanístico, la reordenación integral de los sectores meridionales del núcleo histórico, con la ampliación de los terrenos que definen el borde de la localidad, la construcción de un importante eje de articulación viaria (Avenida de San Juan de Puerto Rico), así como la conexión de las playas de La Costilla y El Rompidillo a través de un recorrido peatonal que da continuidad a los dos paseos marítimos de la población. A estos significativos avances urbanísticos cabría sumar, desde el punto de vista de la funcionalidad, la incorporación y consolidación de actividades deportivas, comerciales y recreativas en el ámbito portuario y en los espacios urbanos aledaños (bajos del paseo de la calle Posadilla y de La Almena). La construcción del puerto ha supuesto, en este sentido, la modernización y la diversificación de las actividades marítimas y portuarias de la localidad de Rota, propiciando complementariamente la dinamización de un sector del borde urbano que hasta la construcción del puerto presentaba notables carencias urbanísticas y una escasa importancia como eje de actividades socioeconómicas.

También la playa urbana de La Costilla tiene una significación fundamental para el Conjunto Histórico, y en menor medida la del Rompidillo, ya que constituyen un atractivo esencial para la actividad turística, que hay que inscribir en su relación con el frente oceánico, del que en otro tiempo tuvo que defenderse la ciudad y al que hoy debe integrar…”

del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Rota • Primer Informe

ROTA PGOU 1994. Calificación y Usos

ROTA PGOU 1994. Clasificación del Suelo

ROTA 2009 Adaptación PGOU a LOUA.

“…El vigente PGOU de Rota fue aprobado definitavamente por la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo el 1.12.1994, habiendo sido aceptado por dicho órgano autonómico, con fecha de 18.10.1995, el Texto Refundido que posteriormente se elaboró. Dicho Plan fue fruto de la Revisión del Plan General de Rota de 1986 y de su adaptación al Real Decreto Legislativo 1/1992 por el que se aprobó el Texto Refundido de la Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana.

Entre las modificaciones introducidas al mismo, por cuanto que su alcance se refiere a la totalidad del suelo urbanizable programado es de señalarse la Modificación por el que se adapta a base digitalizada la documentación cartográfica del Plan General de Rota, aprobada por acuerda adaptado por la Comisión Provincial de ordenación del Territorio y Urbanismo con fecha 3 .7.2001. La necesidad de la aprobación de dicho plan vino dada por las dificultades puestas de manifiesto al iniciarse el desarrollo urbanístico del suelo urbanizabIe fundamentalmente, a consecuencia de la Insuficiencia de la documentación cartográfica con que fue elaborado el Plan.

Es por todo ello que en esencia, el planeamiento general vigente se contiene en el Plan General aprobado en diciembre de 1994 y las determinaciones recogidas en la referida modificación aprobada en julio de 1001, son estas las determinaciones que mediante el presente documento ahora se pretenden adaptar a la LOUA. 

La dificultad que supone la elaboración de este documento de adaptación sobre un soporte cartográfico deficiente y la problemática que plantearía las múltiples decisiones a adoptar para su subsanación ha llevado a la materialización de este documento a través de un código de colores que se superpone sobre el soporte original del documento del PGOU, limitándose por tanto dicho trabajo de adaptación al contenido documental precisado por el Decreto 11/2008.

De otro lado es de señalarse que en fechas actuales el Ayuntamiento viene trabajando en la revisión del Plan General de Rota sin que hasta la fecha se haya presentado su avance. Dicha revisión es consecuencia de la ejecución y prácticamente total agotamiento de la capacidad y previsiones del plan, y por ello exigirá en los términos del art. 154 Real Decreto 2137/73, por el que se aprueba el Reglamento de Planeamiento, el análisis y estudio del modelo territorial y la estructura general y orgánica del territorio por el que optó el planificador de 1995, articulando cauces para su adaptación a las nuevas demandas del municipio…”

de la Memoria de la Adaptación del PGOU Rota 2009

Y ahí nos hemos quedado, o No?

Rota 2020, Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado

CONCLUSIONES:

OCUPACION DEL SUELO. Rota

  1. ANALISIS FISICO
  • La compacidad y cohesión urbana se resiente del modelo de desarrollo basado en turismo residencial y presencia notable de segundas residencias y un núcleo como Costa Ballena.
  • El parque de viviendas cuenta con una presencia residencial excesiva y un peso de la vivienda social decreciente y con una antigüedad importante.
  • El nivel dotacional está distorsionado por la presencia de la Base, que enmascara estadísticamente carencias de equipamientos en algunas áreas de la ciudad.
  • La perspectiva intermodal no se aplica a la gestión de la movilidad y destapa carencias en medios alternativos al coche, que es el principal modo de desplazamiento dentro y fuera de la ciudad.
  • La percepción negativa sobre el uso del coche va en aumento y hay una sensibilidad creciente sobre el uso de medios alternativos.

ANALISIS AMBIENTAL

  • Los parámetros básicos de calidad ambiental son buenos, especialmente en agua y aire.
  • Existe una riqueza patrimonial natural y ambiental muy importante, pero poco articulada y con algunas carencias en su aprovechamiento y cuidado.
  • Se aprecia un déficit de zonas verdes en el conjunto urbano, siendo el nivel de la localidad en este sentido inferior al de la media provincial.
  • La localidad posee un espacio de gran valor medioambiental situado en el complejo de la Forestal, que se pretende poner en valor como un equipamiento educativo, social, lúdico y ambiental para vecinos y visitantes.
  • Igualmente, se detecta la necesidad de habilitar un espacio específico para el hábitat del camaleón, ya que los ejemplares de esta especie en riesgo menor de extinción.
  • El tratamiento de residuos y la gestión ambiental, aunque suficientes, están sometidos al estrés de la estacionalidad poblacional y la trama urbana cada vez menos compacta, condicionada por el modelo de desarrollo urbano histórico.
  • Se aprecia una debilidad estructural respecto de los efectos del proceso de cambio climático.

ANALISIS ENERGETICO

  • Los niveles de eficiencia energética son claramente mejorables, tanto en los espacios y usos públicos como privados.
  • Hay un recorrido muy amplio para la incorporación de tecnologías de eficiencia energética, especialmente en el apartado de alumbrado público.
  • El consumo de combustibles fósiles es relativamente elevado, arrastrado por las dinámicas de movilidad de la ciudad, en las que puede impactarse tanto con cambios en los hábitos como en la mejora del parque móvil público.
  • El potencial de Rota y su entorno es ideal para la implantación de parques eólicos que proliferan por la provincia, sobretodo en el interior del término (hacia Sanlúcar y Jerez). El entorno de Gibraltar cuenta con 35800 Ha con una densidad de potencia del viento media de (80m) de 300 a 600 W/m2 y una velocidad media (30) entre 5 y 7,5 m/s.
  • La energía solar fotovoltaica y termo solar tiene, en el interior del término municipal de Rota, un marco perfecto por su suave orografía, parcelas no muy atomizadas, latitud, horas e intensidad solar (3000 horas de sol al año).
  • La biomasa, tanto de origen marino como de poda, es otro gran recurso a incorporar.

ANALISIS ECONOMICO

  • El mercado de trabajo local está marcado por una baja tasa de actividad y una tasa elevada de desempleo, especialmente en colectivos como el femenino o el juvenil.
  • La actividad económica gira sustancialmente en torno a la Base militar y el turismo residencial de sol y playa, condicionando el desarrollo del conjunto de sectores de actividad económica de la ciudad.
  • Se detecta una elevada estacionalidad de la actividad económica y un efecto negativo sobre la estabilidad y calidad del empleo.
  • Los servicios o la actividad industrial no aportan una diversificación suficiente y no acaban de aprovechar la presencia de la Base para desarrollar ventajas competitivas.
  • La restauración, hostelería y servicios están muy condicionados por la estacionalidad turística y presentan una baja diversificación.
  • El sector comercial presenta una debilidad estructural elevada, fruto de los hábitos de movilidad y consumo y la falta de capacidad y dimensión para mejorar su competitividad.
  • No se detecta una presencia significativa de la innovación o las TIC en las actividades económicas de la ciudad, o su uso como palanca de iniciativas de emprendizaje.
  • No se han desarrollado actividades económicas notables en torno a ejes como el patrimonio natural, cultural o histórico, confiando ese desarrollo al turismo residencial.

ANALISIS DEMOGRAFIICO

  • La población es relativamente joven y registra un crecimiento continuado en los últimos años.
  • Se detecta una concentración y segregación por distritos y edades, fruto de la accesibilidad asimétrica a la vivienda y la localización de los parques de vivienda social.
  • No se detectan problemáticas en referencia a la presencia de población inmigrante, si bien hay una tendencia a la concentración en áreas determinadas áreas de la ciudad más vulnerables.

ANALISIS SOCIAL

  • No se detectan todavía focos importantes de conflictividad social, pero hay un porcentaje muy importante de población en situación de vulnerabilidad.
  • Los Servicios Sociales Comunitarios tienen que intervenir de manera creciente en la atención a un volumen significativo de población. Se detecta una concentración creciente de la población más vulnerable en determinados puntos de la ciudad, con especial énfasis en el parque de vivienda pública.
  • El parque de vivienda pública ha envejecido sin un mantenimiento adecuado y presenta carencias que coadyuvan a los procesos de vulnerabilidad.
  • Aparecen dinámicas de gentrificación y segregación vinculadas al acceso a la vivienda y las características de la misma (en altura o no, etc.).

ANALISIS CONTEXTO TERRITORIAL

  • Las dinámicas y hábitos de desplazamiento de la población residente roteña refuerza los vínculos con los principales municipios el entorno pero debilita su desarrollo autocontenido.
  • Existe una vinculación muy fuerte con la Bahía de Cádiz frente a otras comarcas del entorno, y especialmente con Jerez y El Puerto.
  • El contexto territorial refuerza un papel periférico del municipio en la provincia.

ANALISIS MARCO COMPETENCIAL

  • El marco competencial en Rota no ha generado dificultades a la hora de desarrollar actuaciones en ámbitos impropios, como los Servicios Sociales.
  • No es previsible que se generen dificultades o problemas en la ejecución de la EDUSI, en la medida que hay una larga tradición de cooperación con otras Administraciones Públicas y un marco de instrumentos administrativos fiable y aplicable.
  • ANALISIS de INSTRUMENTOS de PLANIFICACION
  • Los documentos de planificación existentes han sido suficientes y han permitido la identificación inicial de problemáticas, potencialidades, recursos y retos. No obstante, se detectan ciertos “huecos” en el nivel más local, especialmente desde una perspectiva integral.
  • La participación del tejido social y económico de Rota permite cubrir posibles carencias estratégicas en la documentación.

ANALISIS DE RIESGOS

GOBERNANZA

  • Existe margen de mejora en la estructura de gobernanza del municipio, en el que las TIC´s pueden jugar un papel importante.
  • El tejido asociativo (social y económico) del municipio es muy robusto y permite el empoderamiento e implicación de la población.
  • La estabilidad política y presupuestaria del municipio permite afrontar proyectos y operaciones plurianuales y de envergadura sin poner al límite las capacidades de Rota.

INNOVACION y TECNOLOGIA

  • Las TIC’s tienen un amplio recorrido por delante y su impacto puede ser muy importante, de forma transversal en los planos administrativo, social y económico de la ciudad.
  • Existe una apuesta consciente y decidida por desarrollar una estrategia de SmartCity en Rota.
  • La utilización de las TIC’s debe incrementarse sin generar una brecha digital en términos de capacidad de acceso, uso o conocimiento en la ciudadanía y las empresas.

5 Objetivos estratégicos EDUSI (+2 No EDUSI):

  1. ROTA HABITABLE
  2. ROTA SOSTENIBLE
  3. ROTA UNICA
  4. ROTA INTELIGENTE
  5. ROTA INTEGRADORA
  6. ROTA RESILIENTE
  7. ROTA EMPLEADORA

9 LINEAS DE ACTUACION EDUSI (+2 No EUSI):

  1. FOMENTO DE LA MOVILIDAD URBANA SOSTENIBLE.
  2. AUMENTO DEL APROVECHAMIENTO DE LAS ENERGÍAS RENOVABLES.
  3. REDUCCIÓN DEL CONSUMO ENERGÉTICO.
  4. PROTECCIÓN Y PROMOCIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL Y NATURAL DE INTERÉS TURÍSTICO.
  5. REHABILITACIÓN Y PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO NATURAL URBANO DE INTERÉS TURÍSTICO
  6. MODERNIZACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN LOCAL Y DEL ACCESO A LOS SERVICIOS MUNICIPALES A TRAVÉS DE LAS TICs.
  7. PROGRAMA DE REHABILITACIÓN DE VIVIENDA SOCIAL.
  8. REGENERACIÓN FÍSICA DEL ENTORNO URBANO DE COMUNIDADES DESFAVORECIDAS DE ZONAS URBANAS.
  9. GENERACIÓN DE EQUIPAMIENTOS Y ESPACIOS DE INNOVACIÓN SOCIAL PARA LA ATENCIÓN Y PROMOCIÓN DE COLECTIVOS DESFAVORECIDOS.
  10. Acondicionamiento del Aliviadero de calle Écija. PLAN de PROTECCION CONTRA INCENDIO DE PINARES
  11. Desarrollo de PARQUE EMPRESARIAL Y LOGISTICO “VILLA DE ROTA”. Nuevo acceso a la Bassa Naval

Objetivos específicos:

  • Favorecer el paso a una economía baja en carbono en todos los sectores
  • Preservar, proteger y potenciar los sumideros de carbono de forma que las emisiones netas sean menores
  • Conservar y Proteger el medio ambiente y promover la eficiencia de los recursos.
  • Promover la protección, fomento y desarrollo del patrimono cultural y natural de las áreas urbanas, en par!cular las de interés turístico
  • Acciones integradas de revitalización de ciudades, de mejora del entorno urbano, su medio ambiente.
  • Promover las tecnologías de la información en Estrategias urbanas integradas, incluyendo Administración electrónica local Smart Cities.
  • Promover la inclusión social y luchar contra la pobreza y cualquier otra forma de discriminación.
  • Regeneración física, económica y social del entorno urbano en Áreas urbanas desfavorecidas a través de Estrategias urbanas integradas.

No cabe duda, ROTA hoy conoce su territorio perfectamente, sus fortalezas y debilidades, y se ha dotado,, para resolver su futuro, de información para la toma de decisiones. Y la EDUSI le ha propiciado, además, construir un modelo estratégico avanzado.

Aunque una buena actualización cartográfica del planeamiento general no estaría mal.

Felicitaciones y el reto está en marcha. 29.000 habitantes y un parque de 25.198 viviendas están esperando respuesta.


Cada mercado es local.

Cada municipio tiene su singularidad.

Cada municipio se retrata en su parque residencial.


Seguiremos analizando en próximas entregas los 350 municipios mayores de España.

AGUIMES

AGÜIMES. Población (INE)

AGÜIMES. Pirámide de Población

AGUIMES. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018

AGÜIMES. DEUDA

AGÜIMES. PARO


Son datos fríos, sin cocinar.

Información para la toma de decisiones.

Información para el conocimiento.


Agüimes es un municipio de 79.28 km2, perteneciente a la provincia de Las Palmas,  situado en el SE de la isla de Gran Canaria (Canarias) entre Ingenio al N y Santa Lucía de Tirajana al S, a naciente con el Océano Atlántico, ocupando una franja costera de aproximadamente 12 kms. de longitud; y a poniente, con los municipios de Valsequillo y San Bartolomé de Tirajana.

Se encuentran hitos paisajísticos y enclaves de gran valor natural, así como excepcionales valores ambientales, destacándose en su territorio, las Montañas de Arinaga, de Agüimes y el Roque Aguayro, y el Barranco de Guayadeque, en el borde norte municipal.

Esta rampa costera nace en la Caldera de Los Marteles en la cabecera de Guayadeque, junto al que se destacan las rampas de Pajonales como parte del sector interior o de medianías, que está formado por relieves antiguos con el protagonismo de formas aisladas producto de antiguas erupciones, como son el Roque Aguayro o la Montaña de Agüimes. La red de barrancos en Agüimes está compuesta por los afluentes del Barranco de Balos.

En la zona alta, el único asentamiento de Temisas es del tipo caserío, concentrado y de escasa entidad, que prácticamente no ha sufrido transformaciones y ha estado ligado siempre, a la agricultura tradicional. En cotas más bajas, se encuentra también el núcleo de Corralillos como asentamiento ligado a la agricultura de autoconsumo.

El Casco Histórico se localiza en la vega a poniente de la Montaña de Agüimes, manteniéndose como cabecera municipal desde su fundación como asentamiento prehispánico, a pesar de que en la plataforma costera, que alberga grandes extensiones de invernaderos que caracterizan paisajísticamente este ámbito, se dio un proceso de concentración urbana amparado en el sector agrícola y en el sector servicios, en Los Vélez, La Banda, Las Rosas y principalmente, en El Cruce y Playa de Arinaga, junto a las vías de comunicación, sobre todo después de la apertura de la GC-1, paralela al Camino del Conde, que facilitó la implantación del Polígono Industrial debido a su óptima comunicación, consolidándose con él, la ocupación transversal en el territorio. El resto de núcleos tiene carácter más bien aislado: El Edén y El Oasis en la costa, y La Goleta, a poniente de El Cruce.

El Casco Histórico de Agüimes se caracteriza por una trama urbana irregular de calles estrechas y manzanas heterogéneas, la mayoría peatonales y/o rodonales. Es interesante el origen del sistema de espacios libres y por tanto, del trazado del núcleo a lo largo del tiempo, surgiendo siempre con la desaparición de edificios religiosos ubicados en los mejores lugares de la villa. El principal espacio es la Plaza de Nuestra Señora del Rosario, consolidada durante el siglo XIX, tras ser desplazada la vieja iglesia por la construcción del actual Templo de San Sebastián, que la preside. Otras plazas son las de San Antón y Santo Domingo, relacionados con la desaparecida ermita de San Antonio Abad y el Convento de los Dominicos. Cuenta con alto valor patrimonial reconocido como BIC.

El núcleo de Agüimes se ha ido colmatando con áreas de ensanche del Casco Histórico, desarrollándose hacia la zona sur del mismo, hasta La Charca, en el extremo más septentrional como crecimiento más reciente. El esquema de esta trama urbana, se basa en el eje principal N-S de accesibilidad, conformado por las C/Juan Alvarado Sanz y la Avenida Hermanos de La Salle, y transversalmente, dirección E-O, en la C/ Doctor Joaquín Artiles. Este ensanche se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas al viario, con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar, y algún sector de viviendas unifamiliares en hilera.

Este ámbito de suelo se ordena por su propio instrumento que el PGO-A reconoce como área de planeamiento remitido, y es el Plan Especial de Protección del Casco Histórico de Agüimes, PEPCH, actualmente en Revisión.

EDIFICACIONES: En el Casco Histórico de Agüimes las edificaciones residenciales de carácter tradicional con cubierta plana o inclinada a dos aguas, generalmente de dos alturas, se caracterizan por su parcelario irregular, de pequeñas o ajustadas dimensiones, normalmente con crujía principal con fachada a calle y cuerpos traseros en torno a patio. Como área sometida a planeamiento de desarrollo especial, el actual PEPRI recoge las numerosas edificaciones con valores patrimoniales, así como también han sido reflejadas en el Catálogo Arquitectónico Municipal en vigor. El estado de la edificación es el nivel 1 grafiado en el plano 1.7.A, que es el correspondiente con los cascos tradicionales, con un buen estado de conservación, con un gran número de edificaciones rehabilitadas y renovadas.

El ensanche del núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de dos y tres plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía, excepto la pequeña parte de viviendas unifamiliares de La Charca, de dos plantas en hilera, también a doble crujía. Como edificaciones de vivienda colectiva destacan tres manzanas de viviendas sociales de los años 60 en la zona de Los Alberconcillos y una, de nueva planta en La Capellanía.

El estado de la edificación en el ensanche del núcleo corresponde con el nivel 2, al ser áreas de desarrollo de mediados de los años 70, necesitan en algunos de los casos de una renovación. Y en las urbanizaciones más recientes la edificación se encuentra en buen estado al ser nuevas, corresponde al nivel 3.

La vía principal de acceso es la histórica GC-100, desde Telde, que atraviesa el casco en sentido norte-sur, partiendo en su tramo medio, la GC-550 hacia Temisas, al O. Los barrios que terminan de conformar el Casco son áreas de ensanche del histórico, hacia la zona E y S, hasta La Charca, el crecimiento más reciente, y se caracterizan por su trazado regular y por las edificaciones alineadas al viario. El uso predominante es el residencial en vivienda colectiva.

El Polígono Residencial en las inmediaciones del Cruce de Arinaga se originó a partir de la aparición del Polígono Industrial, encontrándose en la actualidad inmerso en éste. Situado en las proximidades de la intersección de la antigua carretera general del sur, la C-812 a Masdpalomas, con el eje transversal que une Agüimes-Casco con la Playa de Arinaga

El trazado de su trama urbana es regular y ortogonal, conformando manzanas rectangulares de tamaño medio de vivienda colectiva, que se caracterizan por edificaciones alineadas al viario con uso predominante residencial. Las dotaciones locales se distribuyen por las manzanas del núcleo.

Dada su localización, este núcleo tiene carácter residual respecto del resto de núcleos. Al estar inserto dentro de la trama industrial, el planeamiento municipal reconduce los usos al sur de éste, hacia usos terciarios, para graduar la proximidad con el uso industrial del Polígono de Arinaga.

EDIFICACIONES: El núcleo se conforma por edificaciones en bloque de dos plantas de altura, ubicadas en dos manzanas regulares y rectangulares; y un bloque no alineado a fachada, de cinco plantas de altura que ocupa la totalidad de la manzana junto a la GC-100.

El estado de la edificación es el nivel 2 grafiado en el plano nº 1.7.A que es el correspondiente con el “Polígono”, en un correcto estado de conservación y con varias dotaciones nuevas, en el nivel 3.

Espinales, se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de una pequeña vía secundaria que nace en la GC-191. En la actualidad limita con la última fase de crecimiento del Polígono Industrial en esta zona.

Conformado por un pequeño núcleo original con sencilla trama urbana regular paralela a la GC-193. El esquema de esta trama se basa en un eje principal longitudinal E-O constituido por la Avenida Teresa Navarro Almeida, actual acceso, del que parten una serie de pequeñas calles transversales, con edificaciones alineadas al viario según manzanas regulares rectangulares, con uso predominante residencial de vivienda unifamiliar. Centralmente cuenta con las dotaciones locales.

EDIFICACIONES: El núcleo se conforma por edificaciones entremedianeras de dos plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía. El estado de la edificación es el nivel 2 grafiado en el plano nº 1.7.A que es el correspondiente con el “Ensanche”, sobre un asentamiento tradicional originario de los años 50′, en su mayoría renovado, en un correcto estado de conservación.

El Cruce de Arinaga se originó a partir de la intersección del antiguo Camino del Conde a Maspalomas, posterior carretera general del sur C-812, con el eje transversal que une Agüimes-Casco con la Playa de Arinaga, actual GC100. El núcleo se generó a partir de este cruce de caminos, y con la construcción de la iglesia, se impulsó definitivamente el asentamiento poblacional en la segunda mitad del s XX por el desarrollo turístico insular, creciendo hasta convertirse en el segundo mayor núcleo del municipio. Este barrio primigenio se caracteriza por la vivienda colectiva, con trazado ortogonal de parcelación regular conformando manzanas de tamaño medio de 80 x 40 m2.

Los crecimientos más recientes que han consolidado el núcleo hacia el S y hacia La Goleta, son los del Sector P2, de tipología extensiva de vivienda unifamiliar. La planificación de la urbanización ha localizado las dotaciones que sirven a la población concentradas centralmente, cualificando todo el núcleo. Estos crecimientos devienen del establecimiento y de la ordenación del Polígono Industrial mediante sus sucesivos planes parciales.

El Polígono Industrial de Arinaga se caracteriza por su situación estratégica, en una zona de fácil accesibilidad, debido a que es atravesado en dirección N-S por la GC-1. Se ha ido colmatando a lo largo del tiempo con nuevas áreas de crecimiento, desde sus inicios en la década de los setenta, hasta ocupar en la actualidad mediante sus distintas fases, una gran extensión del territorio municipal.

Su origen se remonta a 1972, momento en el que se aprobaron los estatutos de la Asociación Mixta de Compensación “Polígono Industrial de Arinaga”. El Plan Parcial fue delimitado de conformidad con el Decreto 9.3.1972, y aprobado definitivamente, por Orden Ministerial de 15.12.1973. Un 64% de la superficie total del polígono de entonces tenía destino industrial, y era utilizable por tanto, para la implantación de naves e instalaciones industriales y de almacenaje. Un 10% se reservaba para diversos equipamientos y servicios; un 16,5% era para viales y zonas verdes, y el 9,5% restante, para urbanización residencial.

Este planeamiento de desarrollo ha sufrido diversas modificaciones a lo largo de los años, según:

  • – Ordenanzas Reguladoras P.P. Zona Industrial
  • – 1ª Revisión del P.P. a través de las NN.SS.
  • – Modificación de la 1ª Revisión del P.P
  • – 2ª Revisión Completa del P.P.
  • – 3ª Revisión del P.P.
  • – Determinaciones al P.P. a través del PGO de la Villa de Agüimes en su Anexo de las Normas Urbanísticas de la Ordenación Pormenorizada

El esquema de esta trama urbana se basa en el eje principal SE-NO de accesibilidad, conformado por la C/ El Canal al que se accede directamente desde la GC-1. Esta vía principal del Canal lo recorre en su totalidad y discurre según la canalización del Barranco de Balos. Sus distintas fases responden a un trazado regular de calles anchas y manzanas homogéneas, de parcelación regular, con edificaciones retranqueadas y alineadas a viario, de uso predominante industrial, habiendo tambieén equipamientos comerciales junto a los que se ubican las dotaciones y espacios libres. Hay una zona junto al Puerto de Arinaga que se destina a Zona Franca.

EDIFICACIONES: El Polígono Industrial de Arinaga se conforma por naves adosadas y aisladas, ubicadas en grandes manzanas regulares y rectangulares de doble crujía.

El estado de la edificación en el Polígono de Arinaga es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A, habiendo los niveles 2 y 3, correspondientes a:

  • – Polígono industrial de los años 80, renovado y conservado.
  • – Nuevas extensiones urbanas y urbanizaciones de entre los años 90′ y principio del siglo XXI.
  • – Hay un crecimiento marginal de mediados de los años 50′ (nivel 4) en la Montaña de San Francisco correspondiente a procesos al margen de lo previsto en el planeamiento, en donde el estado de la edificación no es el mejor.

Playa de Arinaga se originó como núcleo costero relacionado con la explotación tradicional de las canteras de caliza existentes en el entorno de la Montaña. El incremento de la demanda de cal en los pasados siglos, dificultado en un principio por la ausencia de comunicación terrestres, condujo necesariamente a la utilización de la bahía como único resguardo costero al sur de la Península de Gando para el comercio de este indispensable material de construcción, además de la sal , la pesca, y otros productos de la comarca.

El origen urbano se apoyó en el trazado de la vía de acceso a la costa y a partir de éste, se definió la malla ortogonal de manzanas regulares de 40 metros de ancho de residencial colectivo. Destaca su paseo marítimo que remata la trama urbana en su contacto con la bahía.

El núcleo ha tenido una expansión hacia el N en el Muelle Viejo con una variación en la orientación del eje de las calles, para optimizar la trama urbana frente a los vientos predominantes, parcelándose para vivienda unifamiliar en hilera.

La Playa de Arinaga surgió como núcleo costero relacionado con la explotación tradicional de las canteras de calizas existentes en el entorno de la Montaña de Arinaga. El incremento de la demanda de cal en los pasados siglos, dificultado en un principio por la ausencia de comunicación terrestres, condujo necesariamente a la utilización de la bahía como único resguardo costero al sur de la Península de Gando para el comercio de este indispensable material de construcción, además de la sal, la pesca, y otros productos de la comarca.

El origen urbano se apoyó en el trazado de la principal vía de acceso a la costa, carretera GC-100-Ingenio-Agüimes-Arinaga o Avenida del Polizón en su tramo urbano, y a partir de éste, se definió la malla ortogonal de manzanas regulares con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar. Este esquema se extendió por el territorio hasta su paseo marítimo, como remate de la trama urbana en su contacto con la bahía y en donde se localizan las manzanas de traza más irregular al adaptarse al borde costero.

El núcleo ha tenido una reciente expansión hacia el sector del Muelle Viejo en la zona noreste del núcleo. Este ensanche se caracteriza por un trazado regular que no sigue la trama ortogonal del núcleo, presentando una variación en el sentido de las calles debido al fuerte viento de la zona, y edificaciones alineadas al viario con uso residencial de vivienda unifamiliar en hilera.

Las dotaciones locales, protagonizadas por el Paseo Marítimo, están equidistribuidos por el núcleo.

EDIFICACIONES: El núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras, algunas de dos plantas y la mayoría de tres plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía, excepto la pequeña parte de viviendas unifamiliares de La Ciudadela, de dos plantas adosadas, también a doble crujía.

El ensanche del núcleo (nueva urbanización) en la zona de Muelle Viejo se conforma por edificaciones entremedianeras y unifamilliares en hilera o adosadas de dos plantas de altura, ubicadas en manzanas regulares de doble crujía.

El estado de la edificación en el núcleo de Playa de Arinaga es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A “Análisis del Estado Actual de la Edificación”, tenemos los niveles 2 y 3, correspondientes a:

  • Ensanche de los años 70 bien conservado.
  • Nuevas extensiones urbanas y urbanizaciónes de entre los años 90′ y principio del s XXI, que corresponden con Las Salinas y Muelle Viejo.

El Oasis y el Edén son dos núcleos que se conformaron en la costa del municipio, a modo de urbanizaciones aisladas de viviendas unifamiliares, en la década de los 70′.

El Oasis surgió como una pequeña urbanización conformada por varias bolsas de viviendas aisladas ordenadas según su trazado viario de tres calles longitudinales. Se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas a viario, con uso exclusivo residencial de vivienda unifamiliar.

El Edén surgió como una pequeña urbanización ovalada conformada por varias bolsas de viviendas aisladas ordenadas según trazado viario de tres calles concéntricas a un espacio libre central y varias radiales, edificaciones alineadas a viario con uso exclusivo residencial de vivienda unifamiliar.

EDIFICACIONES: Los dos núcleos se conforman por edificaciones aisladas retranqueadas en sus linderos, de una y dos plantas (las menos), con cubiertas planas o inclinadas a varias aguas, ubicadas en manzanas de doble crujía. El estado de la edificación es el nivel 2 grafiado en el plano nº 1.7.A que es el correspondiente con el “Ensanche” (entre los años 70′ y 80′), en un correcto estado de conservación.

Las Rosas, Los Vélez y La Banda son núcleos anteriores a la década de la expansión turística y estaban ligados al sector primario. Se conformaron al paso de las vías principales, el Camino del Conde en el caso de Los Vélez y Las Rosas, y como conjunto de edificaciones al pie de la Montaña de Agüimes, en el caso de La Banda. En Las Rosas ha habido una última consolidación en su área central, en El Jovero, que ha unido definitivamente las 2 partes tradicionales del núcleo.

Las Rosas, se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística que estaba ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de la antigua principal vía, la carretera GC-191 Ingenio-Santa Lucía. Se caracteriza porque recientemente tuvo lugar un crecimiento en su área central del Jovero, originando que se hayan unido definitivamente las dos partes tradicionales del núcleo.

El núcleo de Las Rosas se ha colmatado con este área de ensanche, desarrollándose desde el sector central hacia la zona naciente del mismo, hasta El Jovero. El esquema de esta trama urbana, se basa en el eje principal N-S de accesibilidad, conformado por la carretera GC-191 Ingenio-Santa Lucía, donde surgieron los dos núcleos originales situados en los extremos norte y sur. En la zona norte la edificación se dispone conforme a una calle ortogonal al eje principal, la calle Mozart. Mientras que en su extremo sur la edificación aparece a ambos lados del eje principal según manzanas regulares. Tanto en uno como en otro con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar. El ensanche central se caracteriza por su trazado regular confinado entre los dos núcleos antes descritos, y por edificaciones alineadas al viario con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar.

EDIFICACIONES: El núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de dos plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía, excepto una pequeña parte de viviendas unifamiliares de 2 plantas en hilera. El ensanche del núcleo en la zona del Jovero se conforma por parcelación para viviendas entremedianeras de 2 plantas de altura, ubicadas en manzanas regulares de doble crujía. El estado de la edificación en las Rosas es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A, habiendo los niveles 1 y 3, correspondientes a:

  • Asentamiento tradicional de finales de los años 50′, en general conservado.
  • Nueva extensión urbana de principio de principio del s XXI.

Los Vélez, se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística que estaba ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de la antigua principal vía, la carretera GC-191 Ingenio-Santa Lucía, como un conjunto de edificaciones al pie de la Montaña de Los Vélez. Se caracteriza por su reciente ensanche en la zona S, e igualmente está previsto su crecimiento en su área central de Llano Blanco, originando que se hayan unido definitivamente las dos partes tradicionales del núcleo.

El núcleo de Montaña Los Vélez se ha colmatado con áreas de ensanche, desarrollándose hacia las zonas sur y poniente del mismo. El esquema de su trama urbana, se basa en dos ejes principales: un eje N-S de accesibilidad, conformado por la C/ Amapola que discurre conforme al trazado de la carretera GC-191, y otro, la C/ Hortensia que discurre longitudinalmente adaptándose a las faldas de la Montaña. El núcleo original está conformado por un trazado más irregular, manzanas que se adecuan a la pendiente y curvas de nivel delimitadas por la GC-191, con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar. El ensanche en la zona sur se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas a viario, con uso residencial de vivienda colectiva y unifamiliar, y una manzana de vivienda colectiva en bloque.

EDIFICACIONES: Tanto las edificaciones del área primigenia de poniente, como las localizadas en naciente, se caracterizan por ser viviendas entremedianeras ubicadas en estrechas manzanas, correspondiendo las más irregulares (crujía sencilla y doble) con las dos plantas de altura, siendo de tres plantas, las que se localizan dando frente a la GC-191. El ensanche del núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de dos plantas, ubicadas en manzanas regulares y rectangulares de doble crujía, excepto una pequeña parte de viviendas unifamiliares adosadas de dos plantas a doble crujía, y el bloque residencial de dos plantas que destaca como edificación de vivienda colectiva.

El estado de la edificación es el nivel 2 grafiado en el plano nº 1.7.A que es el correspondiente con el “Ensanche”, sobre un asentamiento tradicional originario de los años 50, en su mayoría renovado, en un correcto estado de conservación. Y en la urbanización más reciente la edificación se encuentra en buen estado al ser nueva, corresponde al nivel 3.

La Banda, se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística que estaba ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de una vía secundaria, la antigua carretera de acceso a las huertas y terrenos de cultivo localizados junto al Barranco de Guayadeque entre las Montañas de Agüimes y Los Vélez. Se caracteriza por su reciente ensanche en la zona sur y hacia poniente del núcleo original.

El núcleo de la Banda se ha colmatado con un área de ensanche, desarrollándose hacia la zona poniente del mismo, hasta las faldas de la Montaña de Agüimes. El esquema de esta trama urbana, se basa en el eje principal E-O de accesibilidad, conformado por la Avenida de La Banda, que discurre longitudinalmente a lo largo del núcleo y lo comunica con Montaña Los Vélez y El Carrizal. Transversalmente vías peatonales y de tráfico rodado salvan la pendiente, conformando manzanas irregulares con uso residencial de vivienda colectiva y unifamiliar, que se adaptan a la topografía del terreno. La zona del ensanche se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas al viario, con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar, y algún área reciente de viviendas unifamiliares en hilera.

EDIFICACIONES: El núcleo de la Banda se caracteriza por edificaciones entremedianeras de dos plantas, localizadas en las manzanas más estrechas e irregulares. El ensanche del núcleo se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de 2 plantas, ubicadas en manzanas regulares de doble crujía, excepto la pequeña parte de viviendas unifamiliares en el extremo suroeste, de dos plantas en hilera y a crujía única.

El estado de la edificación en la Banda es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A, con los niveles 1 y 3, correspondientes a:

  • Asentamiento tradicional de los años 50′, en general conservado.
  • Nueva urbanización de entre los años 90′ y principio del s XXI.

La Goleta es un barrio espontáneo al paso de una vía secundaria que nace en la GC-100, y El Edén y El Oasis se conformaron en la costa, en Vargas, a modo de pequeñas urbanizaciones aisladas de viviendas unifamiliares en la década de los 70′.

Se trata de un núcleo anterior a la década de la expansión turística ligado al sector primario. Se configuró como un barrio espontáneo de borde al paso de una pequeña vía secundaria que nace en otra principal, la GC-100.

Conformado por un núcleo original con sencilla trama urbana regular y manzanas homogéneas, su crecimiento más reciente se corresponde con un área de ensanche desarrollada hacia la zona sur del mismo. El esquema de esta trama urbana, se basa en un eje principal longitudinal N-S conformado por la C/ Quevedo, como prolongación de la antigua vía y actual acceso, del que parten una serie de calles transversales. El ensanche, comunicado con el núcleo original mediante la prolongación de la C/ Cervantes que lo perimetra por su lado naciente, se caracteriza por su trazado regular y edificaciones alineadas al viario según manzanas regulares rectangulares, con uso predominante residencial de vivienda colectiva y unifamiliar

EDIFICACIONES: El núcleo original se conforma principalmente por edificaciones entremedianeras de una planta, y alguna de dos, ubicadas en manzanas regulares de doble crujía. Mientras que su reciente ensanche está constituido por viviendas unifamiliares adosadas de dos plantas, también a doble crujía y una edificación de vivienda colectiva de protección oficial (Visocan) en un bloque que de manzana.

El estado de la edificación en la Goleta es aceptable en líneas generales, grafiado en el plano nº 1.7.A, habiendo los niveles 1, 2 y 3, correspondientes a:

  • – Asentamiento tradicional de finales de los años 50′, en general conservado.
  • – Ensanche de dotación de los años 70′ bien conservado.
  • – Nueva urbanización de entre los años 90′ y principio del s XXI.

 

Por último, con uso industrial, destaca dentro del sistema urbano y a nivel insular y autonómico, el Polígono de Arinaga ubicado a tan sólo 25 kms. de la capital de la isla, a 8 kms. del Aeropuerto Internacional de Gando y a 22 kms. de la zona turística del Sur. Cuenta con una superficie de 6.000.000 m2 desarrollada en llano, y de unos 8 kms. de largo por 2 kms. de ancho, englobando más de 600 empresas distribuidas en 6 zonas, – Fases I a IV, P3-Norte, P3-Sur y la reciente consolidación en Espinales-, y la zona residencial, antes expuesta, de El Cruce. Toda la zona industrial de Arinaga pertenece a la ZEC, cuenta con accesos directos a la GC-1 y con puerto propio en desarrollo, junto al que se localiza su Zona Franca de 250.000 m2.

El sistema rural se conforma por Temisas y Corralillos al paso de las vías GC-550 y 104, respectivamente.

Temisas es uno de los núcleos rurales de mayor interés arquitectónico y etnográfico de Gran Canaria y Canarias, y se conforma por 3 barrios conectados por la Calle Real, pendiente abajo respecto de la carretera general.

El Barrio de San Miguel con su Ermita, es el barrio principal albergando numerosas casas terreras de 1 o 2 alturas, adaptadas a la topografía del terreno. La Inmaculada, es un conjunto compacto de estructura circular del siglo XVII-XIX y el Corazón de Jesús, se compone de casas tradicionales en la vía que llega al cementerio. Temisas conforma un paisaje agrario de alto valor con el enclave de olivar más importante de Canarias.

Temisas conforma un paisaje agrario de alto valor y cuenta con el enclave de olivar más importante de Canarias, fue origen de la principal producción de aceite en la isla. Este hecho, unido a la presencia de agua y buenas tierras de cultivo garantizó su continuidad como asentamiento agrícola, y le confiere un especial interés. Cuenta con un núcleo primigenio concentrado de trama irregular, ligado en sus inicios a su entorno agrícola, que se caracteriza por un trazado urbano irregular de calles estrechas, la mayoría peatonales y/o rodonales. El principal espacio libre es el conjunto constituido por la Plaza de San Miguel y el Parque de Los Olivos. Cuenta con alto valor patrimonial, reconocido como uno de los núcleos rurales de mayor interés arquitectónico y etnográfico de Gran Canaria y Canarias, declarado BIC.

Se conforma por 3 barrios, el Corazón de Jesús, San Miguel y la Inmaculada, conectados por la Calle Real, y todos ellos localizados pendiente abajo respecto de la carretera general de acceso, la GC550 Agüimes-Temisas-Santa Lucía.

El Barrio de San Miguel, con su Ermita, es el barrio principal albergando numerosas casas tradicionales adaptadas la topografía del terreno, estas edificaciones se situaron históricamente en las zonas con menos posibilidades de aprovechamiento agrícola.

La Inmaculada, es un conjunto compacto de estructura circular del siglo XVII-XIX asociado a los sectores económicos más acomodados, pues en el mismo se localizan algunas edificaciones singulares con mayores dimensiones y acabados de cantería.

El Corazón de Jesús se compone de casas tradicionales dispuestas en torno a la vía que llega hasta el cementerio.

EDIFICACIONES: Predominan las edificaciones residenciales de carácter tradicional, ligadas muchas de ellas a la primitiva actividad agraria, con cubierta plana o inclinada, a 2 o más aguas, generalmente terreras o de 2 alturas. Se caracterizan por su parcelario irregular, de pequeñas o ajustadas dimensiones, normalmente con una estrecha crujía principal con fachada a calle. Gran parte de las viviendas existentes hoy en el lugar tienen una antigüedad superior a los 200 años. Como área sometida a planeamiento de desarrollo especial, el actual Plan Especial de Ordenación recoge las numerosas edificaciones que cuentan con valores patrimoniales y etnográficos, así como también han sido reflejadas en el Catálogo Arquitectónico Municipal en vigor.

El estado de la edificación es el nivel 1 grafiado en el plano nº 1.7.B correspondiente con los cascos tradicionales (siglos XVIII a XIX), con un buen estado de conservación, con un gran número de edificaciones rehabilitadas y renovadas. Y en las extensiones urbanas interiores más recientes, la edificación se encuentra en buen estado al ser nuevas, corresponde al nivel 3.

Hay un crecimiento marginal de mediados de los años 60′ (nivel 4) en el borde del barrio de la Inmaculada correspondiente a procesos al margen de lo previsto en el planeamiento, en donde la mayor parte de la edificación esta en ruinas

Los Corralillos cuenta con un núcleo primigenio concentrado de trama irregular, ligado en sus inicios al entorno agrícola y que, con el tiempo y al borde de la carretera por la que se accede, fue incrementando el número de viviendas en torno a la iglesia, hacia el NE. La zona circundante se caracteriza por su actividad primaria, donde las fincas cultivadas con vivienda anexa, a modo de diseminado, conforman Los Corralillos como paisaje con valores propios a nivel municipal.

Los Corralillos es un asentamiento poblacional ligado desde sus inicios al entorno agrícola que lo rodea. La zona circundante se caracteriza por su actividad primaria, donde las fincas cultivadas con vivienda anexa, a modo de diseminado, conforman Los Corralillos como paisaje con valores propios a nivel municipal. Cuenta con un pequeño y compacto núcleo primigenio, que se caracteriza por un trazado urbano de trama irregular de calles estrechas, la mayoría peatonales y/o rodonales, donde se situaron históricamente las edificaciones en las zonas con menos posibilidades de aprovechamiento agrícola. Con el tiempo, al borde de la carretera por la que se accede desde la GC-104, fue incrementando el número de viviendas en torno a la iglesia.

EDIFICACIONES: En núcleo original de Los Corralillos se encuentran edificaciones residenciales de carácter tradicional, con cubierta plana o inclinada, a dos o más aguas, generalmente terreras o de dos alturas.Las edificaciones existentes se han implantado conforme a la normativa vigente de las NN.SS. Se caracterizan por su parcelario irregular, de pequeñas o ajustadas dimensiones, normalmente con estrecha crujía principal con fachada a calle. Alrededor de ellas se localizan otras edificaciones de nueva planta, con cubierta plana y dos alturas que han colmatado el asentamiento. El nuevo crecimiento se sitúa en dos zonas: al NO del núcleo primitivo, y a lo largo de la carretera de acceso. Aquí se encuentran viviendas unifamiliares aisladas conforme al parcelario del área; al SE del núcleo original, en la zona conocida como el Lomo Corralillos, sucede igual.

En cuanto a la actividad agropecuaria, se cuentan varios residentes dados de alta oficialmente.

El estado de la edificación es el nivel 1 y 5 grafiados en el plano nº 1.7.B que es el correspondiente con los cascos tradicionales (s XIX) y asentamientos rurales (alrededor de los años 50 a 60), con un aceptable estado de conservación.

Desde el caserío tradicional de Temisas, en la zona más alta del municipio, hasta el pueblo pesquero de Arinaga, Agüimes une su historia, sus yacimientos aborígenes, su arquitectura tradicional y sus hermosos paisajes a la hospitalidad de sus habitantes y su gran riqueza folklórica y artesanal.

“…Las raíces de Agüimes, por su rica historia y tradición, se funden con la población aborigen prehispánica. La existencia de restos aborígenes en el mismo casco histórico indica que  “junto a”  o  “sobre” un antiguo hábitat aborigen surgió la actual Villa de Agüimes.

Efectivamente, la Villa formaba parte del gran conjunto de poblamiento aborigen que conformaba el barranco de Guayadeque. Este barranco y su entorno fue un lugar de fusión de los dos grupos humanos que en el momento de la conquista habitaban las Islas Canarias (cromagnoides, los más antiguos, y mediterranoides, los más recientes).

Partiendo de la Caldera de Los Marteles, en las cumbres de Gran Canaria, hasta desembocar en la costa oriental de la isla (unos 15-20 km de largo por una anchura media de 50 m), el Barranco de Guayadeque ofrece un singular cauce de impresionantes paisajes que, junto a aspectos de notable interés geológico, geobotánico y medioambiental en general, encierra la particularidad de haber sido un peculiar escenario del hábitat y de la vida de los aborígenes canarios. Por su lecho discurrían arroyos perennes y de sus laderas brotaban fuentes y manantiales.

Los habitantes prehispánicos escogieron este lugar por un marcado sentido de utilidad. A las cualidades medioambientales de la zona habría que unir las condiciones geográficas del barranco y la facilidad de sus pobladores para escalar, lo que harían de éste un lugar adecuado para la defensa.

En las mayestáticas montañas del barranco utilizaban las cuevas más altas y angostas como habitáculo personal y lugar de enterramiento, pues eran de difícil acceso para sus hipotéticos atacantes.

Guayadeque es una de las mayores necrópolis prehistóricas en cuevas naturales de cuantas se conocen en el Archipiélago Canario. Una prueba de la importancia de la riqueza arqueológica de este barranco es la cantidad de restos hallados, fundamentalmente antropológicos, gran parte de los cuales se conservan en las salas del Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria.

La cueva no dejó de ser, tras la conquista, una forma de habitación. Su uso ha continuado a través de la historia y aún hoy, el hombre ha seguido abriendo la roca para construir su cueva. Una cueva amplia y limpia. El núcleo de Cueva Bermeja (en la parte de Agüimes) y el caserío de Montaña de Las Tierras (zona de Ingenio) constituyen ejemplos de esta tradición histórica.

Pero no sólo Guayadeque, también la propia Villa de Agüimes en el entorno de la Plaza de San Antón y del templo parroquial (casco histórico), constituyó un importante asentamiento de población prehispánica en estrecha relación con el poblamiento del barranco, tal como ha sido demostrado a través de los importantes restos arqueológicos hallados en las últimas décadas.

Al respecto, resulta significativo lo expresado por Joaquín Artiles cuando en su obra Agüimes Artístico manifiesta: “Apenas terminada la conquista de Gran Canaria… entre el ocaso de la Edad Media y la aurora del Renacimiento surge el núcleo fundacional de la Villa de Agüimes en torno a la Plaza de San Sebastián, con sus primeras construcciones coloniales, en una extensa labraduría de pastizales y barbechos. Y surge sobre un suelo racial de ancho mestizaje, porque la población aborigen era cuantiosa por estos parajes”.

Por otra parte, algunos historiadores consideran que el casco antiguo se caracterizaba por su trazado libre con calles sinuosas que conformaban manzanas irregulares, lo que podría explicarse por la inexistencia de una planificación urbana, por haberse construido el núcleo cristiano sobre un hábitat proto-urbano prehispánico o por el primitivo temor de sus vecinos a los ataques de corsarios y piratas, frecuentes en el litoral durante los primeros siglos tras la conquista.

Por último, no podemos olvidar las todavía insuficientemente estudiadas cuevas y graneros de la Audiencia en Temisas, así como el mapa etnográfico del municipio del que participan los petroglifos del barranco de Balos, la montaña de Agüimes y otros lugares donde se presupone la existencia de restos arqueológicos.

El Señorío de Agüimes.

Respecto al origen de Agüimes, el obispo Fernando Vázquez de Arce, en 1516, hablando de la antigüedad de esta Villa, dice: “Por ser la villa en tiempo de canarios muy antigua población e tanto que no avía memoria del principio de la fundación della e más antigua que la dicha ciudad de las palmas”.

Y el propio Joaquín Artiles en la obra ya mencionada manifiesta: “Esta puebla de Agüimes, nacida a raíz de la conquista, debió ser, desde su nacimiento, villa y parroquia, porque así figura, con este doble blasón, desde la data más antigua de su archivo de 1505. Y esta data no se da como fecha de estreno o comienzo, sino como algo que venía de atrás, aunque este “atrás” apenas fuera más allá de una decena de años”.

Sin embargo, constituyen datos históricos contrastados que, tras la conquista, se establecieron trece familias castellanas en la Villa, que conformaron el núcleo inicial de poblamiento castellano en el municipio. Es lo que ha podido comprobar el historiador Faneque Hernández Bautista en sus extensos estudios genealógicos. Por otra parte, igual de cierto es que la parroquia de San Sebastián fue creada en 1502. Y que la advocación a la Virgen del Rosario se decidió en 1645, año en que fue nombrada protectora de los hijos de Agüimes, con motivo de la invasión de una plaga de langostas. Cuatro años después (1649), llegarían los dominicos, quienes indudablemente reforzarían la devoción y fe de los agüimenses hacia su compatrona.

No cabe duda de que, tras la conquista de Gran Canaria, aparece ya el núcleo fundacional de la Villa de Agüimes en torno a la Plaza de San Sebastián (actual Plaza de Ntra. Sra. del Rosario), en medio de una extensa zona agrícola situada  en torno a unos 300 metros de altitud sobre el nivel del mar.

La conquista de la isla se inició oficialmente el 24.6.1478 (fecha de la fundación de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria) y finalizó el 29.4.1483. El obispo Juan de Frías, el 20.11.1485, protagonizó el traslado solemne de la Catedral (Obispado) desde Rubicón, isla de Lanzarote (donde había estado durante 79 años, desde 1404) a la Villa del Real de Las Palmas (Gran Canaria).

Por tanto, desde muy pronto, Agüimes ocupó un lugar especial dentro de la isla por su calidad de feudo episcopal, singular otorgamiento concedido por los Reyes Católicos el 20.1.1487, en tiempos del obispo Juan de Frías, y en pago a los derechos que éste aportó para la conquista de la isla. Ésta es, al menos, la versión histórica tradicional sostenida en Noticias de la Historia de Canarias por Viera y Clavijo, quien afirmaba, además, que “está fuera de duda que en remuneración de sus servicios personales (a la conquista), le hicieron los Reyes merced para él (obispo Juan de Frías) y sus sucesores del lugar  y término de Agüimez como para su cámara pontificia, con la jurisdicción temporal y dominio directo”.

Sin embargo, en la obra Agüimes, Real Señorío de los Obispos de Canarias, el sacerdote e investigador Santiago Cazorla León afirma que fue la extrema pobreza que entonces tenía el Obispado, lo que movió a algunos miembros del Consejo de Castilla a concederle -no al obispo Juan de Frías, sino a su sucesor Miguel López de la Serna- un señorío para que pudiera vivir decorosamente”.

El Señorío abarcaba todo el término de Agüimes, desde el mar hasta la cumbre y desde el barranco de Balos hasta Telde. Y fue donado a dicho obispo por los Reyes Católicos para señorío y cámara episcopal. Y añade Cazorla León que “la donación del señorío de Agüimes tuvo lugar en la segunda mitad  del año 1486, que es la fecha comprendida entre el nombramiento para obispo de Canarias-Rubicón de don fray Miguel (29.3.1486) y la cédula confirmando la incorporación de Gran Canaria a la Corona de Castilla (20.1.1487), donde se hace una clara alusión a dicho señorío”.

Y termina diciendo este investigador que, tras la toma de posesión del señorío, el obispo dirigió a los Reyes un escrito “pidiéndoles un documento más solemne confirmativo de su privilegio”. Y fue el 10.4.1491 cuando se firmó la carta merced y privilegio solicitada, aunque para entonces, ya había fallecido el obispo López de la Serna (+11.10.1490).

Como puede observarse, determinados datos coinciden, mientras que se manifiestan también algunas discrepancias, como el nombre del primer señor de Agüimes o las razones de la creación del feudo episcopal. Sea como fuere, es históricamente incuestionable que desde enero de 1487 existía oficialmente el Señorío de Agüimes.

El obispo nombraba un alcalde ordinario para las causas civiles, quedando la materia criminal reservada a un alcalde real nombrado por el gobernador de Canarias, como quedó establecido en la carta confirmatoria de 1491, expedida por los Reyes Católicos.

El Señorío de Agüimes era de carácter territorial y jurisdiccional, en el que el dueño absoluto de las tierras era el obispo y sus sucesores, pudiendo arrendarlas, recibir sus frutos, cobrar la renta, nombrar a los alcaldes e impartir justicia.

Agüimes: del señorío al caciquismo.

Pronto, los antiguos agüimenses levantaron una primera y frágil ermita en honor a San Antonio Abad (s XVI), que ubicaron en la actual Plaza de San Antón. Posteriormente, a principios del s XVII, erigieron una nueva ermita en honor a Ntra. Señora de las Nieves, que se integraría, luego, en el conjunto del Convento de los Dominicos y que estuvo situada en el entorno de la actual Plaza de Santo Domingo, además de otro templo ubicado delante del actual.

A partir de esos elementos iniciales, la Villa de Agüimes construye y desarrolla, a través de los siglos, un patrimonio artístico-cultural de primer orden, que se puede observar en las diversas etapas de su desarrollo urbanístico, artístico y arquitectónico, así como en la formación y devenir de las heredades de agua, la estructura de la propiedad, la actividad política y social, etc.

Sin embargo, lo más representativo fue la construcción del actual templo de San Sebastián, iniciado en 1796. Supuso una reformulación del entorno urbanístico, pasándose de las calles estrechas y angulosas del barrio de Santo Domingo, a otras de trazado más ancho y rectilíneo, como las calles Moral, Sol o El Progreso. Estas calles marcaron las pautas del desarrollo urbanístico de Agüimes desde mediados del s XIX hasta las primeras décadas del s XX.

La orden religiosa de Santo Domingo, es decir, los frailes dominicos se establecieron en Agüimes el 27.3.1649 y permanecieron en la Villa hasta el 29.7.1837, fecha en que se marcharon definitivamente, como consecuencia de la desamortización de Mendizábal.

Es evidente que durante 350 años (1487-1837) la Villa de Agüimes fue desarrollándose y creciendo unida profundamente al sentimiento y al quehacer religioso. Fueron  45 los obispos que tuvieron la prebenda de ser los “Señores de Agüimes”, siendo el primero el mencionado Juan de Frías (si aceptamos la tesis de Viera y Clavijo) o Miguel López de la Serna (si seguimos a Cazorla León). Y el último fue el obispo Manuel Verdugo Albituría, pastor de la diócesis entre 1796-1816.

Finalmente, al igual que en el resto de España, el Señorío de Agüimes fue abolido por un decreto de las Cortes de Cádiz (5.8.1811), pero sólo en el aspecto jurisdiccional, pues territorialmente el obispo siguió ejerciendo el dominio sobre el municipio hasta su posterior abolición definitiva en 1837, bajo el obispado de José Romo.

Desaparecido el Señorío, la sociedad local se vio afectada por el ciclo depresivo de la economía durante el periodo 1820-1850, interviniendo también una reforma agraria y fiscal que cargó en mayor medida sobre el colectivo de pequeños campesinos.

Subrayamos también que la coincidencia en el mismo año 1837 de la abolición definitiva del régimen señorial y de la marcha de los dominicos de Agüimes no fue un hecho casual, sino que respondió a decisiones del gobierno progresista español de la época: la supresión de los señoríos y la culminación de la desamortización de los bienes de la Iglesia, más conocida como desamortización de Mendizábal.

Mediante esa desamortización, el Estado se apropiaba en Agüimes de las instalaciones del convento de Santo Domingo que, luego, se puso en venta por parcelas. La abolición del señorío (1837) significó la incorporación al Estado de las tierras y censos del señorío episcopal, así como los pequeños fundos (fincas rústicas) del convento dominico.

La desamortización se hizo efectiva de manera inmediata y sus compradores fueron los ricos enfiteutas del pueblo, ahora propietarios absolutos de la tierra al redimir los censos que antes abonaban al obispo. Éstos, además, adquirieron nuevos patrimonios a partir de 1855 (desamortización de Madoz), cuando el Estado procedió a la desamortización de las tierras incorporadas y las de propios (tierras comunales que pertenecían al municipio).

De esta manera, desaparecido ya el Señorío, se fue configurando un grupo de poder caciquil, pues se ponía en evidencia, también en Agüimes, una de las consecuencias negativas de la desamortización: el incremento del número y tamaño de los latifundios, ya que los lotes de tierras subastados sólo podían ser adquiridos por las grandes fortunas, a pesar del descenso de su precio, provocado por la avalancha súbita de tierras al mercado en función del libre juego de la oferta y la demanda.

También debemos tener en cuenta que a mediados del s XIX, el 85% de la población municipal era analfabeta. Y ésta era castigada, además, por las epidemias de fiebre amarilla, de viruela y cólera e incluso por el hambre (1847). Por todo ello, no pocos jóvenes optaban por la emigración a Cuba, Puerto Rico o a las repúblicas latinoamericanas.

Tras la marcha de los dominicos, en el ex convento se instaló la escuela de niñas y de niños, la vivienda de la maestra, el juzgado, el ayuntamiento y la sala de armas. El templo de Santo Domingo, contiguo al convento, permaneció abierto al culto hasta el día en que se presentó repentinamente un feroz incendio el 3.7.1887 (alrededor de las 9,30 horas), que acabó definitivamente con todo el conjunto conventual de la Villa de Agüimes, siendo alcalde Cristóbal Gómez Suárez.

Por su parte, el obispo Manuel Verdugo debió dejar el conocido como “palacio de los obispos” a sus parientes. De ahí que, más tarde en la Villa se conocerá como “Casa de Verdugo”. Sin embargo, Francisco Tarajano Pérez discrepa de esta interpretación y defiende que la Casa de Verdugo nunca fue del obispo ni éste llegó jamás a vivir en ella, sino que pertenecía a su familia.

En diciembre de 1841 el párroco Juan Pedro Saavedra, mediante escrito, daba cuenta al ayuntamiento de una relación de los bienes, derechos y acciones pertenecientes a esta iglesia y que por ley son ahora del Estado. Entre los bienes que se citaban, se encontraba una tierra de sequero en La Viñuela de 11.650 metros cuadrados con su casa adyacente, de la que venían disfrutando los curas desde tiempo inmemorial. Finalmente, en 1855 fue comprada por Matías Melián Artiles, rico propietario local que había sido alcalde en 1842.

Dos décadas después (1876) se seguía aplicando en Agüimes la desamortización, aunque por esos años se trataba de la Ley de Desamortización General de Madoz (1855). Se ponía a subasta propiedades del ayuntamiento (tierras de propios). El jable de Arinaga que incluía la montaña de dicho pago, se subastó a pesar de la oposición de los vecinos de Agüimes que consideraban aquellas tierras como bien público de uso común, pues acudían a cortar la leña de la montaña para uso doméstico y para hacer la cal y, entre sus arbustos guarecían los ganados.

Sin embargo, lo cierto es que a finales del s XIX la montaña de Arinaga era propiedad del terrateniente Juan Melián Alvarado y de sus hermanos. De esta manera, la situación social se agravaba aún más, pues los campesinos eran inmediatamente desalojados de aquellas tierras comunales y despojados de una fuente de ingresos que para muchos constituían lo único que les permitía la subsistencia, aunque fuese en condiciones mínimas.

El poder del Señorío era ya cosa del pasado y había sido sustituido por un nuevo núcleo social dominante de terratenientes y caciques, algunos, enriquecidos a la sombra de las desamortizaciones. De esta manera, el señorío feudal se reconvirtió en una estructura caciquil, en la que la situación social apenas mejoró. Por el contrario, todo apunta a que empeoró al verse los campesinos despojados de tierras y riquezas hasta entonces de uso común.

Como hemos podido constatar en Memorias de Agüimes I, de Francisco Tarajano, desde 1796 hasta 1953 los apellidos de los sucesivos alcaldes de la Villa de Agüimes se repiten cíclicamente. Las familias se enlazaban por vía matrimonial, apareciendo padres, primos tíos o abuelos de unos y otros ostentando el cargo de alcalde, repitiéndose el ciclo de forma intermitente. Era el poder caciquil en todo su esplendor. Agüimes cambió el poder de los obispos por el de los caciques.

Y como resultado de esa endogamia aparecen apellidos que nos pueden confundir a la hora de identificar a determinados personajes, protagonistas de la política en esas décadas. Veamos algunos ejemplos:

  • -Jacobo de Saz Cabezas, alcalde en 1813, era abuelo de Juan Alvarado y Saz.
  • -Matías Melián Artiles, alcalde en 1842, era hijo del alcalde Francisco Melián Romero (1830) y, a su vez fue el abuelo paterno de Juan Melián Alvarado.
  • -Juan Melián Romero, tío del anterior, había sido alcalde  en 1820.
  • -Antonio María Melián y Ruano, alcalde en 1890, era el padre de Juan Melián Alvarado y tío de Vicente Ruano y Urquía.
  • -Juan Alvarado y Saz, quien fuera varias veces ministro, Juan Melián Alvarado y Vicente Ruano y Urquía eran primos hermanos.
  • Francisco Melián Alvarado, alcalde en 1904 e Higinio  Melián Alvarado, alcalde en 1909, eran hermanos y, a la vez, eran primos hermanos de Juan Melián Alvarado.
  • -Por último, Pedro Melián Rodríguez, hombre fuerte del régimen franquista en Agüimes desde 1936 y alcalde entre 1951-1953, fue el último representante de este caciquismo tradicional de origen decimonónico.

Insistimos, no cabe duda de que en Agüimes el dominio caciquil sucedió al dominio señorial. El municipio casi fue considerado como su finca particular para determinadas familias. Aunque todavía no se ha realizado un estudio exhaustivo, los escasos datos de que disponemos nos conducen a lanzar la hipótesis  de que, debido a los efectos negativos de la desamortización sobre la población, la situación social empeoró tras la abolición del señorío.

Por su parte, la familia caciquil de Agüimes, llegada la etapa de la Restauración (1875), de manera natural enlazó políticamente con la familia caciquil de la capital grancanaria, siendo Juan Melián Alvarado el más genuino representante agüimense.

Por lo demás, toda la familia caciquil de la isla terminaría integrándose finalmente en el Partido Liberal Canario, convertido en “casa común” del caciquismo canario de las islas orientales. El régimen de la Restauración en las islas era sinónimo de León y Castillo.

Fue así como la oligarquía agüimense, aliada con la capitalina y con todos los caciques de la isla unidos bajo el mando de Fernando León y Castillo, consiguió prolongar su supervivencia política más allá del posleonismo, hasta llegar al pleno franquismo. A partir de ahí (1953), el régimen franquista en Agüimes se conformaba con la férrea fidelidad política absoluta de sus miembros, sin miramiento especial por la procedencia o el linaje de su gente.

Breve síntesis de la evolución histórico-económica del municipio.

Durante el s XVI la economía giraba principalmente en torno al cultivo del trigo, la cebada, el azúcar y algunos cultivos de huerta.

En el XVII, a los cultivos ya existentes, se añadirá el millo. Y más tarde, empezará a cultivarse la papa, que según Viera y Clavijo, fue introducida en Canarias a través de Tenerife en 1622, por Juan Bautista Castro.

Llegado el siglo de las luces (s XVIII), la economía de Agüimes continuaba girando en torno a la agricultura, donde el trigo, el millo y la cebada seguían ocupando un lugar preferente, aunque también se cultivaban chícharos, lentejas, habas y judías. Existía, además, una importante industria artesanal. Su producción era básicamente de subsistencia, con la que los agricultores y campesinos completaban sus precarios ingresos provenientes de la agricultura. La industria abarcaba desde la producción textil hasta la de bebidas (vino). Sin embargo, la que más destacaba era la industria del sector alimenticio, pues existían ocho salinas, siete molinos harineros de agua y seis molinos de aceite. Finalmente, desde el punto de vista social, es de justicia recordar el denominado Motín de Agüimes, iniciado en noviembre de 1718 y que consiguió la solidaridad del campesinado de la isla, culminando la revuelta con el triunfo de los vecinos de la Villa.

Situados ya en el siglo XIX, las actividades agrícolas continuaron complementándose con las artesanales, sobresaliendo la textil, la salinera y la elaboración de aceite. Destacaban también los productos de diferentes frutos, ocupando el primer lugar la aceituna, por tanto, los olivos, seguido de exquisitas higueras y árboles frutales de diferentes especies: limoneros, durazneros y albaricoqueros.

Se dispone de algunas referencias que prueban la existencia de molinos de aceite. Por ejemplo, se dispone de datos sobre la existencia de dos molinos de aceite en Temisas: uno arrendado en 1842 a Antonio María Rodríguez y otro, cuyo propietario Domingo Alonso Pérez fue multado en 1893 por tener abierta dicha fábrica sin haber presentado al fielato la entrada de aceitunas, ni haber dado parte al ayuntamiento de que el líquido se encontraba a disposición del público para el consumo.

Como puede observarse, la economía de la zona de medianías del municipio (Temisas, Guayadeque, Los Corralillos y la propia Villa) se ha basado secularmente en una agricultura de autoconsumo o de subsistencia que, además, utilizaba con cierta frecuencia el sistema de medianería en la forma de explotación de la tierra.

En la zona de costa del municipio (Playa de Arinaga) existía una pesca de litoral-familiar, también de autoconsumo y de subsistencia. Según investigaciones de Francisco Tarajano, la pesca en esta playa se inició en 1734, año en que los frailes dominicos de Agüimes adquirieron un barco y solicitaron autorización a los alcaldes real y ordinario para salir de pesca. Además de las salinas, otra actividad económica importante en Arinaga durante el s XIX fue la industria de la cal.

Respecto a esta industria, subrayamos la respuesta solidaria del ayuntamiento de Agüimes ante el voraz incendio del edificio de las casas consistoriales de Las Palmas de Gran Canaria, acaecido el 29.3.1842. Desde Agüimes se enviaron a Las Palmas varias carretas con 60 cahices de cal (un cahiz equivalía a aproximadamente a 680 kg) que los vecinos habían fundido en la playa de Arinaga, para reconstruir el edificio reducido por las llamas. La leña necesaria para hacer la cal se cortaba en la montaña de dicho pago. A pie de la montaña se construiría el faro de Arinaga, aprobado por real orden de 3.9.1881.

También reseñamos la existencia y explotación en Arinaga de una cantera de piedra roja, llevada a cabo por obreros especializados. Éstos labraron numerosos sillares empleados en la construcción de viviendas y en la cantería de la bóveda del templo de San Sebastián de la Villa de Agüimes.

En los últimos años del s XIX, en toda la zona de los Llanos de Arinaga (Llanos Prieto, Las Rosas-El Jovero, Montaña Francisco, La Goleta-Piletas…) se introdujo una agricultura extensiva de exportación basada en el cultivo del tomate. Este cultivo de exportación llegaría a ser, pasando el tiempo, el de mayor importancia en la economía del municipio y en la de toda esa comarca de la isla.

Ya en el s XX, junto con el desarrollo del cultivo del tomate, lo más destacado para el municipio ha sido, el comienzo del desarrollo del turismo a partir de los años sesenta en perjuicio de la propia agricultura, la consolidación y crecimiento de las barrios costeros y el establecimiento y desarrollo del Polígono Industrial de Arinaga, que se ha convertido en una importante fuente de recursos económicos y de empleo para toda la comarca.

El templo de San Sebastián, obra emblemática e icono singular de la Villa de Agüimes.

Bajo los auspicios del obispo Tavira se decidió la construcción del actual templo parroquial de San Sebastián. Realizó los planos el arquitecto Diego Nicolás Eduardo (1787). Las obras comenzaron el 21.8.1796, siendo alcalde Juan Suárez Alvarado y el párroco era Vicente Sánchez. Su construcción pasó por tres fases o etapas:

  • De 1796 hasta 1837: En este último año fue abolido el Señorío de Agüimes. Muy pronto se decidió reducir la decoración del frontis por razones de tipo económico.
  • De 1876 hasta 1888: Coincide con el comienzo y consolidación de la Restauración en España. Sólo quedaba por construir la torre norte, la balaustrada de la parte alta y el decorado del frontis.
  • Últimos años de la década de 1920 y año 1940: En este último año se dio por terminada la construcción del templo. La torre sur del campanario la terminó el maestro albañil Agustín Díaz en 1940. Del mismo maestro es el frontón de la fachada y la hornacina de San Sebastián. En ella se colocó en 1995 la imagen del patrono, donada por Luis García-Correa y Gómez.

Tras el desafortunado incendio de la ermita de Santo Domingo el 3.7.1887, siendo párroco Sebastián Parer, comenzó a celebrarse los cultos religiosos en este templo aún inacabado. Finalmente, el templo fue bendecido e inaugurado oficialmente el 30.12.1888. Los actos fueron presididos por el sacerdote e hijo de Agüimes, Alejandro González Suárez, cuyos restos reposan bajo el cimborrio del templo.

Estructuralmente, este templo es un ejemplo del Neoclasicismo predominante en Canarias desde finales del s XVIII y durante el s XIX. Se trata de una iglesia de planta basilical que consta de tres naves de igual altura, con bóvedas de medio cañón separadas por dos series de columnas toscanas (=dóricas romanas) y arcos de medio punto, que descansan directamente sobre los capiteles.

En el crucero, sobre arcos torales y pechinas, se levanta el cimborrio con un tambor de doce ventanales (simbolizando a los 12 apóstoles), que sostienen la cúpula, la cual es coronada por una linterna.

Todo el frontis es de cantería y tiene dos torres en sus extremos norte y sur, torre del reloj y campanario, respectivamente. En el centro del frontis puede observarse un frontón, sobre el que se encuentra un rosetón labrado.

La construcción del templo de San Sebastián de Agüimes supuso un cambio en el diseño urbanístico del entorno. De las calles estrechas y angulosas, predominantes en el primer asentamiento castellano tras la conquista (histórico barrio de Santo Domingo), se pasó a otras calles con un trazado más ancho y rectilíneo, conformado por las calles Sol, Moral y El Progreso, entre otras, que marcarían las pautas del crecimiento urbanístico de Agüimes desde mediados del siglo XIX hasta mediados del s XX…”

Desde el s XV y hasta las Desamortizaciones del s XIX, este municipio fue feudo de la Cámara Episcopal y del Obispo de la Diócesis Canariense. Testimonio de aquella época son el Palacio Episcopal y la Iglesia Parroquial, que tiene un cierto aire catedralicio.

Agüimes tuvo una gran importancia como enclave de los pobladores prehispánicos, tal como queda reflejado en el Roque Aguayro, de significado religioso y con varios yacimientos arqueológicos en su entorno, así como el Barranco de Balos, donde localizamos un bloque de basalto con unos 600 m. de longitud en el que existen numerosos grabados y figuras antropomorfas que podrían estar relacionados con rituales en torno al agua o la fecundidad.

Con el fin de potenciar el turismo rural se ha rehabilitado el antiguo Ayuntamiento y la “Casa de los Camellos”, antiguo establo usado para estos animales cuando se utilizaban como medio de carga o transporte. Esta misma circunstancia se sucede en el bello caserío de Temisas, que posee el mayor olivar de Canarias, compuesto por una especie autóctona de olivos.

Agüimes fue cedido por los Reyes Católicos a la Iglesia, pasando a ser Señorío Episcopal hasta el s XIX. Después de unos años de aislamiento económico en los que buena parte de su población emigró a Cuba, Puerto Rico y otras zonas de América, el municipio cuenta actualmente con un futuro esperanzador en el que la recuperación de su patrimonio y de su entorno natural se combina con un crecimiento de su economía y de su estabilidad. Pasear por su Casco Histórico, uno de los más representativos del Archipiélago Canario, es el fiel reflejo de su historia. Rehabilitado a lo largo de los últimos años por el Ayuntamiento, su núcleo fundacional y las amplias extensiones de tierras a su alrededor recuerdan los tiempos en que Agüimes se había convertido en el único Señorío Episcopal de toda la isla. Situación que se prolongó hasta 1837, cuando la desamortización de Mendizábal enajenó numerosas propiedades eclesiásticas. Ese largo periodo histórico marcó profundamente la vida política y cultural del municipio, y la importancia de su patrimonio arquitectónico ha quedado desde luego íntimamente ligada a él.

Sin embargo, el paso del tiempo y las circunstancias políticas y económicas que definieron la reciente historia del archipiélago canario deterioraron profundamente el Casco Histórico de Agüimes. El declive del conjunto arquitectónico fue más pronunciado a partir de los años 60′ del pasado s XX, provocado por la aparición de esa nueva actividad económica que habría de cambiar profundamente la vida de las islas: el turismo.

El turismo desaforado generó un abandono masivo de las zonas de medianías de la isla hacia el sur, en busca de esos nuevos recursos. Recuperación y Revalorización del Casco Histórico de Agüimes. De manera general, podemos resumir en los siguientes 5 puntos el estado en que se encontraba el Casco Histórico cuando el Ayuntamiento abordó su rehabilitación.

  1. Un número importante de edificios de arquitectura tradicional se encontraba en estado de abandono y, en muchos casos, de ruina.
  2. Por un prejuicio desarrollado en los años 50′ y 60′, la cantería (elemento constructivo de gran belleza, fundamental en la arquitectura canaria) había sido tapada en casi todas las casas con cal o con pintura. La rehabilitación del Casco Histórico de Agüimes se llevó a cabo en el contexto del Plan Municipal de Desarrollo Local (1993) cuyos objetivos eran: La diversificación económica de la zona de medianías, y concretamente del Casco Histórico de Agüimes. 
  3. El cableado aéreo de teléfono y electricidad se extendía a lo largo de todas las fachadas del Casco Histórico, envileciendo tremendamente el entorno. 
  4. El asfalto había sustituido en su totalidad al antiguo adoquinado. 
  5. El estado de la pintura de las fachadas era por lo general lamentable y el color blanco había sustituido totalmente los colores tradicionales de la arquitectura tradicional canaria. La recuperación y revalorización del patrimonio arquitectónico y urbanístico. La participación de la población local en el desarrollo económico de la zona. Facilitar una formación profesional a los jóvenes carentes de oficio. La recuperación de los productos locales. Para la consecución de estos objetivos se planteó una estrategia centrada en el turismo rural.

A principios de los 60′ y al calor del boom turístico, se produjo una masiva emigración desde las zonas rurales hacia las de nueva actividad económica. Esto supuso el abandono de la actividad anteriormente predominante, la agricultura tradicional, a la que los jóvenes prefirieron no dedicar el enorme esfuerzo que requería. El Casco Histórico de Agüimes veía así cómo se perdía su principal fuente de recursos. Por ello, el Ayuntamiento decidió indagar en las nuevas posibilidades de revitalización y diversificación económicas, dirigiendo sus esfuerzos a la revalorización de sus recursos ociosos. Entre estos figuraba el importante patrimonio histórico y arquitectónico, a pesar de su evidente deterioro, pero también un valioso patrimonio natural con diversos espacios protegidos, como el barranco de Guayadeque uno de los asentamientos aborígenes más importantes de Canarias y un paisaje de excepcional belleza o la zona de Temisas. La rica tradición cultural, mantenida viva por la presencia de numerosos colectivos, así como la programación cultural municipal con tres eventos de carácter internacional al año y la diversidad de fiestas populares, entre las que destacan el Carnaval y las Fiestas de Nuestra Señora del Rosario (declaradas de Interés Turístico Nacional), aconsejaron reorientar la actividad económica hacia la actividad de turismo rural, el ocio, la cultura y la recuperación de productos locales.

Esta decisión del Ayuntamiento de llevar a cabo una transformación radical de la situación económica de la zona, unida a la convicción de que la recuperación y conservación del patrimonio histórico forma parte no sólo de las obligaciones de toda institución pública sino también del mejor beneficio que se puede otorgar a la población, a su identidad cultural, al respeto por su propio entorno, a su calidad de vida y a su economía, pasaba por afrontar un proyecto de rehabilitación integral del patrimonio, que era a su vez un proyecto integral de desarrollo socio-comunitario y económico. Éste es pues el contexto en que se ha llevado a cabo la ardua labor que se ha desarrollado a lo largo de los últimos 10 años.

Decálogo de las actuaciones

  1. La sustitución del asfalto por adoquinado, devolviendo así a las calles del Casco Histórico un aspecto más acorde con su propia historia y su entorno.
  2. Durante las obras de levantamiento del asfalto se instaló una red de canalizaciones subterráneas para acoger el ingente cableado aéreo que colgaba de las fachadas. Se procedió después al entubamiento de dicho cableado.
  3. Se creó una carta de colores basada en los que tradicionalmente adornaban las fachadas de los caseríos canarios y se dejó a la elección de los vecinos el que deseaban para su casa. Dicha carta fue elaborada tras un estudio de la pigmentación de las tierras de la zona.
  4. Se procedió a pintar todas las fachadas del Casco Histórico, aportando el Ayuntamiento la mano de obra y los vecinos la pintura.
  5. Se construyó en el exterior del Casco Histórico un aparcamiento de 3 plantas para facilitar su peatonalización.
  6. Se colocaron algunas esculturas en diferentes rincones estratégicos del casco Histórico, creando un museo al aire libre que contribuye a embellecer las calles y las aporta un matiz muy singular.
  7. Se apoyó, gracias al lanzamiento de un proyecto de turismo rural, la rehabilitación de diversas viviendas privadas de importante valor arquitectónico para uso turístico, tras la firma de un convenio con los propietarios. Se trataba de segundas viviendas abandonadas por sus propietarios. Se hizo lo mismo con otros edificios públicos de gran antigüedad y valor arquitectónico, que han sido cuidadosamente restauradas para ofrecer alojamiento a los visitantes.
  8. Se procedió a la rehabilitación de diversos edificios históricos para darles un uso público relacionado con la cultura y el turismo, como la Casa de Don Higinio, actualmente Centro Municipal de la Mujer, el Palacio Episcopal residencia de los obispos en la época de Señorío Episcopal, convertido en museo de Historia de Agüimes; la Antigua Ermita de San Antón, convertida en Centro de Interpretación del Casco Histórico; la Casa de Joaquín Artiles, convertida en Biblioteca Municipal; la antigua biblioteca, convertida en Agencia de Desarrollo Local; el Ateneo Santa Catalina de Alejandría, ahora centro de estudio para universitarios propiedad de una Fundación religiosa; el Restaurante El Alpendre, construcción de tipología agrícola que fue rehabilitado para ser convertido en restaurante con el objeto no sólo de recuperación sino también de dinamizar la actividad económica; o la Bodega Señorío de Agüimes, también un antiguo alpendre que ha sido convertido en Bodega Municipal donde se elabora el vino y el aceite. Se trata de una iniciativa llevada a cabo por el Ayuntamiento y la Asociación de agricultores del municipio para rescatar estas labores.
  9. Por otra parte, el Ayuntamiento emprendió igualmente las obras de mejora en el aspecto del templo parroquial de San Sebastián, una de las iglesias más representativas en el archipiélago del estilo neoclásico canario.
  10. La dotación de infraestructuras y equipamientos relacionados con el ocio y la cultura están fomentando también la revalorización del municipio. Ejemplos de esta iniciativa son el Teatro un convenio entre el Ministerio de Economía, el Gobierno de Canarias, el Cabildo Insular de Gran Canaria y Ayuntamiento de Agüimes y se incluyen en él diversas actuaciones en el Casco Histórico. municipal, la Escuela Municipal de Música, el Paseo de la Viñuela, las instalaciones deportivas, el Jardín Botánico o la Piscina Municipal. En este proyecto han participado los alumnos formados en la Escuela Taller de Turismo Rural, la Escuela Taller de Embellecimiento y Revalorización del Casco Histórico de Agüimes y la Escuela Taller de Recuperación del Casco Histórico.

1980 Agüimes

2000 Agüimes

2017 Agüimes

En el año 2000 se aprueba el Plan de Dinamización Turística. Desde el punto de vista técnico, los trabajos de rehabilitación arquitectónica se han realizado respetando la tipología y materiales originales de los edificios. Cuando ha sido posible se ha recuperado y saneado la madera original, otro de los elementos constructivos de importancia en la arquitectura tradicional. En algún caso, como el de la Casa de los Camellos y el Palacio Episcopal, una parte del edificio se encontraba en estado total de ruina y era irrecuperable, por lo que se optó por combinar elementos arquitectónicos modernos compatibles con los de la parte tradicional restaurada, con excelentes resultados en ambos casos. En definitiva, la labor realizada en los últimos años ha ido recogiendo sus frutos y hoy Agüimes representa el lado más sensible del nuevo turismo, ligado al desarrollo sostenible y comprometido con la conservación del patrimonio histórico y natural.

El planeamiento municipal de Agüimes se encuentra a fecha actual compuesto por el Texto Refundido del Plan General de Ordenación, y allí donde la COTMAC dejó en suspenso la ordenación, son de aplicación las Normas Subsidiarias del año 1992

Las Normas Subsidiarias fueron aprobadas por la CUMAC en sesión celebrada el 4.10.1990 y su normativa fue publicada en el BOP nº 46 del 15.3.1992, una vez redactado el Texto Refundido Definitivo. Las Normas son de aplicación solamente en las áreas de Suelo Rústico municipal que quedó suspendido por el Acuerdo de la COTMAC de 30.11.2007.

El Plan General de Ordenación de la Villa de Agüimes, PGO-A, ha cumplimentado, el proceso de participación ciudadana del Avance con aportación de las correspondientes sugerencias e informes de las diferentes administraciones, así como la obligatoria evaluación ambiental derivada de la adecuación de los Planes Generales de Ordenación a la Ley 9/2006, de 28 de abril, sobre Evaluación de los Efectos de Determinados Planes y Programas en el Medio Ambiente (en adelante, Ley 9/2006) mediante el Informe de Sostenibilidad adjuntado en dicho Avance del PGO-A, la celebración de consultas y la posterior formulación de la Propuesta de Memoria Ambiental, PMA.

Al respecto, el documento de Aprobación Inicial incorporó todos los aspectos, observaciones y determinaciones finales contenidos en la PMA, como resultado de la toma en consideración de las consultas efectuadas y de las sugerencias recibidas durante la participación ciudadana y en la cooperación interadministrativa de la fase de Avance. Estos contenidos se recogieron en la presente Memoria de Información, en el contenido ambiental del PGO-A, y en su Ordenación Urbanística, así como, en su Informe de Sostenibilidad.

La PMA culminó el proceso de evaluación con la elaboración de la Memoria Ambiental del PGO-A definitiva que integra los aspectos ambientales y determinaciones finales que según la Ponencia Técnica Oriental de la COTMAC en sesión celebrada el 11.5.2011 se acordó por unanimidad, aprobar definitivamente en su adaptación a la Ley de Directrices, habiendo previamente evacuado el informe preceptivo y no vinculante sobre las cuestiones sustantivas territoriales y urbanísticas.

Hay que apuntar que durante la redacción del PGO-A se produjo la derogación del entonces vigente Reglamento de Contenido Ambiental de los Instrumentos de Planeamiento (Decreto 35/95), mediante la Disposición Derogatoria Tercera de la nueva Ley 6/2009 de Medidas Urgentes en Materia de Ordenación Territorial para la Dinamización Sectorial y la Ordenación del Turismo, en adelante, LMU, por lo que el PGO-A adapta, en esta fase de tramitación, todas sus determinaciones de ordenación y ambientales a este nuevo marco autonómico, además de a otros textos legales sobrevenidos, entre ellos, el Texto Refundido de la Ley de Suelo (Real Decreto Legislativo 2/2008 de 20 de Junio), en adelante, TR-LS; o la Ley 13/2007, de 17 de mayo, de Ordenación del transporte por carretera de Canarias. Además se ha tenido en cuenta la entrada en vigor del Catálogo Canario de Especies Protegidas (CCEP), creado por la Ley 4/2010, de 4 de junio.

La actual Revisión del Plan General de Ordenación de la Villa de Agüimes, en adelante, PGO-A, acomete la adaptación del planeamiento vigente a la Ley 19/2003, de 14 de abril, por la que se aprobaron las Directrices de Ordenación General y las Directrices de Ordenación del Turismo de Canarias (BOC nº 73, de 15.4.2003; corrección errores BOC nº 91, de 14.5.2003), en adelante, DOG/DOT, así como al Plan Insular de Gran Canaria, PIO-GC, aprobado por Decreto 277/2003, de 11 de noviembre, y el posterior Decreto 68/2004 de subsanación de deficiencias no sustanciales, con publicación en el BOC n os 112, 113, 116, 118 y 120, éste de fecha 23.6.2003.

El Plan General de Agüimes tenía casi 6 años de vigencia ya que fue aprobado definitiva y parcialmente por Acuerdo de la COTMAC en sesión celebrada el 25.6.2003 y entró en vigor el 24.3.2004, tras su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP nº 27, de 3 de marzo). Dicho Acuerdo dejó en suspenso algunos sectores de suelo urbanizable y el total del suelo rústico municipal.

Posteriormente se elaboró y tramitó el documento denominado Aprobación Provisional del Suelo Rústico y de los Sectores de Suelo Urbanizable BNSt, BSNt-Polígono Terciario y BSNrd-La Goleta cuyo objeto era dar cumplimiento al Acta antes citada para la aprobación del total del suelo municipal.

Mediante Acuerdo en sesión celebrada el 30.11.2007, la COTMAC estableció el levantamiento de la suspensión y en consecuencia, aprobó definitivamente todos los suelos, ordenando la elaboración de un Texto Refundido del Plan General, donde se subsanaran una serie de deficiencias. Los sectores BSNrd-La Goleta y las áreas de rústico del Barranco de Balos y el de Hoya Cabrera, además de una serie contenidos relacionados con la normativa en asentamientos poblacionales quedaron suspendidos, por lo que en estos suelos siguen vigentes las Normas Subsidiarias de 1992 (Acuerdo de la CUMAC de 4.10.990, BOC nº 32, de 11.3.1991, y posterior toma de conocimiento del Texto Refundido de las mismas, de 3.2.1992, BOC nº 37, de 20 de marzo).

Además, mientras se sucedían estas tramitaciones del Plan, se elaboró en el año 2005 un primer documento de Avance–Revisión para la adaptación a la Ley de Directrices que integraba todas las determinaciones de los documentos antes citados, además de las derivadas de dos Modificaciones Puntuales del Plan Operativo y de una Revisión Parcial, con el objeto de adaptarse en fecha a la legislación y al planeamiento de rango superior sobrevenidos, en concreto, el Plan Insular de Ordenación de Gran Canaria, pero finalmente aquel Avance no culminó su tramitación.

Por último, también se tramitó en enero de 2009 un documento de Subsanación de deficiencias del Acta de la COTMAC de 25.6.2003 que trataba sobre el Suelo Urbanizable Sectorizado No Ordenado BSNt-1, Polígono Terciario, el cual se dio por subsanado, completándose así el Acuerdo de 25 de junio de la COTMAC (BOC nº 132, de 9.6.2009).

El documento se redactó por encargo del Iltre. Ayuntamiento de la Villa de Agüimes hasta la fase Provisional, mediante convenio con Gesplan, SAU, a Elorz Guajardo Arquitectos, SCP. El prresente Texto Refundido se redactó por encargo del Ayuntamiento.

El PGO-A está sujeto al Pliego de Condiciones Técnicas de Gesplan SAU, derivado del contrato suscrito hasta la Aprobación Provisional, por lo que los documentos informativos y de ordenación, y sus correspondientes planos, no sólo contienen las modificaciones derivadas de la participación ciudadana del Avance, de las consultas y de la exposición del ISA y posterior elaboración de la Propuesta y de la Memoria Ambiental definitiva, sino que además han sufrido una reestructuración de sus índices para adaptarse a dicho Pliego. Dichos contenidos se exponen en los correspondientes apartados, y también se ajustan pequeños errores materiales detectados.

Se reseña por último, que este Plan parte del documento del 2005 que se elaboró con la cartografía suministrada por Cartográfica de Canarias, Grafcan S.A., según convenio con el Ayuntamiento de Agüimes, y que se corresponde para la escala 1/5.000 al vuelo del año 2002. Debido a que durante el tiempo transcurrido se ha seguido trabajando en el Plan General, el equipo redactor ha estado actualizando durante estos años la información cartográfica para reflejar con exactitud la realidad municipal que queda recogida en sus planos informativos y de ordenación, basándose a su vez en la última cartografía suministrada por Grafcan en mayo de 2010. En cuanto a los límites municipales, el presente Plan mantiene los establecidos digitalmente por Gesplan.

El Plan General de Agüimes se ha tramitado hasta la fecha, durante el plazo comprendido desde su Avance, formulado en mayo de 2009, hasta la Aprobación Provisional por parte del Ayuntamiento de Agüimes en marzo de 2014, con envío posterior a la Consejería de Política Territorial para su tramitación y aprobación definitiva, en mayo del mismo año.

La evaluación ambiental del PGO se inició con el Informe de Sostenibilidad Ambiental conjuntamente con el Avance en 2009, y derivó en la aprobación de la Memoria Ambiental del Plan por parte COTMAC , el 19.5.2011.

Habiendo sido este trámite ambiental, previo a la fase Inicial, el Ayuntamiento decidió entonces incorporar la ordenación pormenorizada de tres sectores de suelo urbanizable, en concreto Arinaga y Los Cabezos, implementando para ello el análisis ambiental correspondiente mediante los ISAs individuales de cada suelo. Por ello la Información Pública de Aprobación Inicial del Plan de octubre de 2011 del documento incluyó estos Informes de Sostenibilidad en el mismo periodo de consulta.

Definitivamente, se aprobó  la Revisión del PGO de la villa de Agüimes (espete 2009/1087), en su adaptación a la Ley 19/2003 por la que se aprueban las Directrices de Ordenación General y Directrices de Ordenación del Turismo de Canarias y al Plan Insular de Ordenación de Gran Canaria, con publicación condicionada a que por el Ayuntamiento de Agüimes se subsane, en el plazo de 2 meses desde la notificación del acuerdo, la deficiencia advertida en la delimitación municipal, por acuerdo de la COTMAC de 3.8.2017.

Al igual que el resto de la isla, el municipio de Agüimes ha experimentado una transformación en su territorio de grandes magnitudes en los últimos cuarenta años, debido a la implantación y extensión de la actividad turística en el sur de la isla.

Hasta el desarrollo de esta actividad económica en la zona meridional de la isla, el municipio de Agüimes era un espacio eminentemente agrario donde los diferentes usos agrarios que se localizaban en su territorio estaban íntimamente ligados a la potencialidad ambiental del mismo. De este modo, la zona de costa y la plataforma emplazada entre la Montaña de Aguimes y la misma costa acogía cultivos de tomateros sin invernaderos ni bajo malla. En el año 1.976 la superficie de tomateros bajo invernadero era realmente exigua, mínima en el territorio municipal.

Las áreas más abrigadas y de mejor suelo, como las vegas de naciente y poniente al casco histórico y la zona de los Corralillos estaban consignadas a la producción de hortalizas, tubérculos y leguminosas cuyo destino era el mercado interior.

Los lomos del interior acogieron uno de los paisajes agrarios históricos más originales de la isla: los campos de cereales de secano que surtían no sólo al municipio, sino que lo hacían al conjunto de la isla. Este uso cerealístico se combinaba con el de pastos temporales cuando aún no estaban sembrados estos predios, poniendo de manifiesto la intensidad del uso agrario que se realizaba en el territorio municipal, pues la zona de tomateros también acogía a numerosos rebaños en la época de zafra.

Con el desarrollo turístico, se inicia una transformación del territorio que durante siglos había desarrollado un modelo de ocupación en función exclusivamente de las necesidades espaciales que exigían las actividades agrarias. A partir de entonces, las necesidades espaciales variarían, produciéndose un modelo de ocupación del territorio con diferencias importantes respecto al modelo anterior.

En el sector de costas se generalizó el cultivo de tomate, fundamentalmente, porque también había experiencias bajo malla de pimientos y flores. Aumentó de tal manera la superficie bajo plástico o malla, que pasó a ocupar una superficie mayor a 500 has., constituyendo una superficie en el municipio más que significativa, como lo demuestra su proyección paisajística. La cada vez mayor capitalización de la agricultura, el aporte de capitales provenientes de empresarios agrarios, provocó una fuerte expansión del cultivo bajo invernadero.

Esta zona acogió también importantes crecimientos y transformaciones espaciales. El uso residencial, ligado a las vías de comunicación, motivó una expansión sin precedentes, destinado a acoger a población de procedencia rural que buscaba mejoras económicas en el incipiente sector de los servicios que se desarrollaba paralelo a la actividad turística. En este sentido, unidades urbanas como el Cruce de Arinaga y el propio barrio costero de playa de Arinaga experimentaron a partir de la década de los setenta, fuertes incrementos poblacionales, tanto que han conformado al barrio de Arinaga como el espacio más habitado del municipio.

La creación en el año 1972 de la Asociación Mixta de Compensación “Polígono Industrial de Arinaga”, determinó uno de los cambios de uso del territorio más contundentes del municipio y de la historia municipal. Cerca de 4 millones de metros cuadrados de terreno municipal de histórico uso agrario pasaron a conformar el mayor espacio con dedicación industrial de la isla de Gran Canaria. Si bien las obras no comenzaron hasta el año 1976 y en el año 1996 la ocupación del mismo no alcanzaba el 40%, las expectativas actuales de ocupación y consolidación son bastante halagüeñas.

Complejo, muy complejo trámite de redacción de un revisión de Plan General de Ordenación de la Villa de Agüimes, por varias razones: la primera, su territorio, complejo (como todos los de las islas), exhaustivo, concienzudo y detallista; segundo, por la agrupación de constelac